El Gran Agujero en mi Pecho
Capítulo 10: El Gran Agujero en mi Pecho
Antes de darme cuenta de lo que estaba pasando, yo estaba dentro de una habitación completamente blanca. Un espacio completamente blanco donde no había nada.
Normalmente, en este punto me comenzaba a sentir enojado. Regresaría a ser esa cosa horrible que fui por treinta y cuatro años, y los recuerdos de mi vida anterior aparecerían ante mis ojos. Arrepentimiento, conflictos, vulgaridad, y el recuerdo de esa habitación. Los recuerdos que había forjado durante los últimos doce años se volverían distantes y el rechazo se acumularía dentro de mí. Sería consumido por la sensación de que había estado atrapado en un largo sueño, y una sensación de ansiedad llenaría mi pecho, como si me estuviera carcomiendo.
Esta vez, sin embargo, era diferente. Los usuales sentimientos de autodesprecio no aparecieron. En cambio, experimenté una sensación de pérdida, como si tuviera un agujero en mi pecho. Miré hacia abajo para descubrir que de verdad tenía un gran agujero ahí. Ah, lo sabía. Realmente morí…
“Hola.”
El Hombre-Dios de pronto apareció ahí de pie; no me había dado cuenta hasta ahora. Él tenía su usual sonrisa irritante en su rostro, pero, por alguna razón, hoy no me molestaba. Me pregunto por qué. Quizá debido al agujero en mi pecho. O quizá porque antes había decidido dejar de ser hostil hacia él.
“Bueno, qué puedo decir, es una lástima.”
Sí, es una verdadera lástima.
“Te ves diferente. ¿Estás bien? ¿Te sientes enfermo?”
Como puedes ver, tengo un agujero en mi pecho. Oye, ¿te importa si pregunto algo?
“¿Qué cosa?”
Ese sujeto, aquel llamado Orsted. Él me atacó en el instante que escuchó tu nombre. ¿Por qué?
“Porque él es un Dios Dragón malvado. A pesar de lo virtuoso que soy, él siente un gran odio hacia mí.”
Virtuoso, ¿eh…? Bueno, es fácil odiarte. Pero si ese fuera el caso, ¿no deberías haberme advertido sobre esto de antemano? Puedes verlo todo, ¿cierto? Tú… tú puedes ver todo tipo de cosas, ¿verdad? Sabías que iba a encontrarme con Orsted allí, ¿no? Si tan solo me hubieras dicho antes: ‘Si Orsted pregunta, no digas mi nombre’, entonces yo…
“No, lo siento. La verdad es que no puedo ver nada relacionado con el Dios Dragón. Ni su futuro ni su presente. No tenía idea de que te encontrarías con él.”
¿En serio…? ¿Por qué?
“Porque tiene una maldición que lo impide.”
Una maldición. Así que eso también existe aquí.
“Sí. ¿No tenían algo así en tu mundo? Personas que nacen con una magia anormal y poseen habilidades extrañas”
En mi mundo no existía la magia. Había personas que decían tener una gran sensibilidad espiritual, pero, siendo honesto, su credibilidad era muy cuestionable.
“Vaya, ya veo. En este mundo, los llamamos Niños Malditos. Hay algunos bastante extraños. Orsted es uno de ellos. Bueno, en realidad tiene otras tres maldiciones además de esa.”
Así que en total son cuatro. Eso es impresionante. Ahora que lo pienso, he oído hablar de esto antes. Están los Niños Benditos y los Niños Malditos, ¿cierto?
“Exactamente. En realidad, son lo mismo. A los humanos simplemente les gusta categorizar las cosas por separado.”
Ya veo. Entonces, ¿qué tipo de maldiciones tiene?
“Viste cómo Ruijerd y Eris estaban aterrorizados, ¿verdad? Esa es una de sus maldiciones. Toda criatura viviente en este mundo lo odia o le teme.”
¿Todo el mundo lo odia? Eso suena… duro. Yo me rompería al instante. Sé lo que es ser odiado.
“Oh, pero no sientas lástima por él. Nació como un ser malvado destinado a destruir este mundo.”
Vamos, no lo digas así. Si todos a tu alrededor te bombardearan constantemente con odio, ¿quién no querría destruir al menos un mundo? Incluso yo, en mi vida pasada, tuve pensamientos así. Incluso yo por veces me quejaba en internet diciendo ‘Desearía que todos se mueran’.
“Mmm, ¿tú crees? Bueno, no me importa. Yo también lo odio.”
¿Mm? ¿Eso significa que también eres afectado por la maldición? ¿El hecho de que no puedas verlo es debido a una de sus maldiciones? Así que tiene una maldición que lo hace odiado, una que lo hace invisible… ¿y qué más?
“No lo sé. No puedo verlo, así que no tengo idea.”
Ya veo… Pero si es un tipo tan peligroso, con más razón deberías haberme advertido antes de que existían personas como él en este mundo. Esas cosas que pasan de la nada son las que causan problemas.
“Nunca pensé que te toparías con él. Las probabilidades de que ustedes dos se encontraran en este vasto mundo eran… bueno…”
Como encontrar una aguja en un pajar, ¿no? Ahora que lo pienso, yo no sentí nada de odio o miedo hacia él. ¿Por qué?
“¿No es porque vienes de otro mundo?”
¿Entonces aquellos de otro mundo no son afectados por la maldición?
“Parece que no. Lo mismo pasó cuando conociste a Ruijerd, ¿recuerdas?”
… Espera. Un momento. ¿Qué quieres decir con eso? ¿Estás diciendo que Ruijerd también es uno de esos Niños Malditos?
“No, no. Esa era la maldición de las lanzas de Laplace. Laplace también tenía una Maldición del Miedo, pero la transfirió a las lanzas y se la impuso a los Superd. La vinculó al color verde de su cabello como un detonante.”
¿Una maldición? ¿La transfirió…? Espera. ¿Qué? ¿Sabías eso desde el principio? ¿Me hiciste ayudarlo sabiendo eso? ¿Por qué me hiciste hacer algo inútil?
“No lo malinterpretes. La maldición sobre los Superd en general ya estaba desapareciendo debido al paso del tiempo. Ruijerd todavía tiene vestigios de ella, pero ha ido debilitándose rápidamente desde que se cortó el cabello”.
Ahora que lo pienso, Sylphie fue acosada, pero no fue temida como Ruijerd. Por cierto, ¿por qué el cabello? ¿Es porque es la fuente de esa magia?
“Porque el cabello de Laplace también era verde”.
Ah, ya veo. Eso tiene sentido. Incluso en mi mundo había cosas así. Usar características compartidas o juegos de palabras para lanzar o levantar maldiciones.
“En cualquier caso, gracias a tu intervención, la maldición está desapareciendo. La discriminación profundamente arraigada sigue presente, pero con el tiempo y los esfuerzos de Ruijerd, se puede superar”.
¿Así que no fue en vano? Eso es un alivio… Entonces, en realidad pensaste bien en esto antes de hacerme actuar.
“Bueno, será difícil para ti eliminar por completo todos los prejuicios en contra de los Superd.”
Es un asunto complicado, después de todo. Aun así, ya veo… En cualquier caso, eso es genial.
“Sí, de verdad genial. Parece que valió la pena presentarlos el uno al otro.”
¿Fue por eso que nos presentaste? Si ese es el caso, ¿no solo deberías haberme dicho eso?
“Al principio no tenías ninguna intención de escucharme, ¿recuerdas? No tuve la oportunidad.”
… Bueno, eso es cierto. Probablemente solo te habría gritado y rechazado la idea de inmediato. Aun así, incluso Ruijerd fue derrotado fácilmente por Orsted… Nunca esperé que perdiera tan rápido
“Bueno, sí. Ruijerd no tiene ninguna posibilidad contra él”.
Digo, es una de los Siete Grandes Poderes… Pero, ¿hay alguna forma de derrotarlo?
“No la hay”.
¿Así que es imposible, eh? ¿Porque la diferencia de poder es demasiado grande?
“Es el más fuerte de este mundo. Incluso con todas las restricciones que le imponen sus maldiciones.”
¿El más fuerte? Pero el Dios Dragón está clasificado como el segundo entre los Siete Grandes Poderes, ¿verdad? ¿Quién está en primer lugar?
“El Dios de la Técnica también es fuerte. Pero si pelearan en serio, Orsted ganaría. Orsted puede usar todas las técnicas y hechizos existentes en este mundo. Además de eso, tiene una magia única exclusiva del linaje del Dios Dragón… Puedes considerarla como la magia original.”
¿Cada técnica y hechizo, eh? Suena como algún héroe mesiánico de hace siglos.
“Oh, ¿en tu mundo había alguien así también?”
Podía copiar cada técnica de los oponentes con los que luchaba. Aunque, en realidad, ni siquiera necesitaba usar las técnicas de los demás—ya era ridículamente fuerte. Lo suficientemente fuerte como para hacer explotar a sus enemigos con solo un chasquido de dedos.
“¿Un chasquido de dedos, eh? Eso es impresionante. Pero Orsted es igual de increíble. Si se pusiera serio, podría destruir este mundo.”
Decir “fuerte” se siente como quedarse corto. Es más bien… ¿una anomalía? ¿Un desastre natural?
“Aunque, debido a sus maldiciones, no puede pelear con todo su poder”.
Ya veo. Las maldiciones realmente son un fastidio. Por cierto, ¿puedo preguntarte algo?
“¿Qué es?”
Antes dijiste que no sabías mucho sobre sus maldiciones. Dijiste que solo conocías la que hace que todos lo odien y la que lo hace invisible a tu vista. Entonces, ¿cómo sabes que no puede pelear con todo su poder?
“… Uh…”
Tranquilo. Este es el fin, así que dejemos de lado las rencillas. No armaré un alboroto, sin importar lo que me estés ocultando. Entiendo que al final te preocupabas por Ruijerd. Y también fue gracias a ti que Lilia y Aisha fueron salvadas. No voy a quejarme por las pequeñas mentiras que me has dicho. No importa cuáles eran tus planes para mí en el futuro, de todas formas, terminaron a medio camino.
Para ser honesto, hay muchas otras cosas que me gustaría preguntarte. Tales como por qué me presentaste con la Gran Emperatriz del Mundo Demoniaco y cosas así. O dónde están ubicadas algunas de las otras personas desaparecidas. O cuál es tu objetivo real. Todas las cosas que ya no tiene caso preguntar.
Bueno, ¿qué puedo decir? Ambos somos fracasados, así que seamos amigos. Dejemos de lado las formalidades y vámonos de fiesta. Podemos bailar desnudos, mostrar nuestros talentos ocultos, y, por supuesto, tampoco me importaría si dibujamos caras en nuestros estómagos y nos hablamos.
“¿El fin?”
Sí, este es el fin. Es decir, ¿no lo es? Después de todo, fui asesinado.
“Ah, ya veo. Has perdido toda esperanza y te has rendido… el completo opuesto a cómo eras cuando nos conocimos, ¿no?”
En ese entonces, morí sin saber qué diablos estaba pasando. Esta vez, bueno, no hay nada que pueda hacer al respecto. Además, yo más o menos sabía que, cuando fuera a morir, iba a terminar aquí. No tengo idea de dónde van las personas cuando mueren, pero pensé que vendrías a hablar conmigo cuando pasara.
… Ah, parece que mi consciencia se está nublando. Tal parece que es hora de decir adiós. Estoy feliz de que al final al menos fuimos capaces de tener una conversación agradable.
“Así que de eso se trata… Bueno, entonces te tengo buenas noticias.”
¿Mm?
“No estás muerto.”
Antes de darme cuenta de lo que estaba pasando, el agujero en mi pecho había desaparecido.
De pronto mis ojos se abrieron por completo. Eris estaba justo ahí —justo frente a mis ojos. Yo estaba recostado sobre el suelo, mirando hacia ella. Mi nuca se sentía cálida, y pronto entendí que era porque ella estaba apoyando mi cabeza sobre su regazo. Su rostro estaba lleno de ansiedad mientras miraba hacia mí, como si estuviera viendo hacia algo que ella no quería ver. Pero cuando abrí mis ojos, el alivio fue visible en su rostro. Sus ojos estaban realmente rojos. “R-Rudeus… ¿¡estás despierto!?”

“Sí —¡burgh!” Traté de hablar, pero en cambio salió sangre.
“¡Rudeus!” Eris envolvió sus brazos a mi alrededor.
“Gggh… ¡argh…!” Dejé de toser sangre, solo para comenzar a ahogarme violentamente.
Eris acarició mi espalda. “¿Estás bien?”
Vi la mirada de confusión en su rostro e incliné mi cabeza. “¿Por qué estoy… vivo…?”
La herida en mi pecho se había cerrado completamente. Bueno, la palabra completamente podría no ser muy exacta. Había un gran agujero en el centro de mi túnica, y debajo de ella una cicatriz, como si alguien me hubiese soldado. Mierda, esto se ve extraño, pensé. Aunque mi mano derecha no parecía tener un alienígena parásito en ella.
“Hace solo un momento, cuando esa chica dijo algo, eh, Orsted o como sea que se llame, usó magia para sanarte…” Mi pregunta había sido prácticamente retórica, pero Eris dio una respuesta un poco incoherente para mí.
“¿Chica?”
“Él la llamó Nanahoshi.”
Nanahoshi. Esa chica de antes. Sí, recordaba a Orsted llamándola así. Pero esperen, ¿Nanahoshi…? Sentía que ya había escuchado antes ese nombre. En algún momento dentro de este último año. Pero ¿dónde fue? No podía recordarlo.
“¿Entonces él solo sanó a la persona que acababa de asesinar…?”
¿Qué estaba pensando? Estaba seguro de que él había atravesado mi corazón. Un daño severo a un órgano interno no podía ser restaurado con la magia de sanación de nivel Intermedio. Eso significaba que él debe haber usado magia de nivel Avanzado, o algo incluso más poderoso. Orsted debe poseer magia de sanación de tal poder que podría salvar instantáneamente a alguien que había sufrido una herida fatal. Parece que el Hombre-Dios no había estado mintiendo cuando dijo que Orsted podía usar cualquier habilidad o técnica en el mundo.
“Fui completamente derrotado.”
Incluso si él estaba en un nivel completamente diferente al mío, seguía siendo una frase acertada. Él era el segundo de los Siete Grandes Poderes. De acuerdo al Hombre-Dios, él en realidad era el más fuerte. Claramente, el título era acertado.
“¿Qué hay de Ruijerd?”
“Él sigue durmiendo.”
Al realizar una inspección más detallada, me di cuenta de que Ruijerd estaba durmiendo a un lado del camino. El carruaje también había sido estacionado a un costado, y una fogata estaba crepitando. ¿Acaso Eris había hecho todo eso por su cuenta?
“Esta es la primera vez que veo a Ruijerd recostado de esa forma,” dije.
“Rudeus, no deberías seguir hablando. Hace un instante estabas tosiendo sangre.”
“Ya estoy bien. Esos solo eran restos que quedaban en mi garganta,” dije, incluso mientras mi cabeza seguía sobre su regazo. No quería moverme. Iba a quedarme aquí por siempre.
Me pregunto qué pasaría si me daba la vuelta y colocaba mi cara hacia una cierta dirección. De hecho, eso era en lo único que estaba pensando. Esto muy probablemente era parte del instinto de supervivencia de la humanidad. Después de todo, cuando enfrentaban la muerte, las personas querían dejar descendencia. Como sea. No pensemos en asuntos tan complicados. Solo vamos a hacerlo.
“Estar vivo es algo maravilloso,” dije mientras giraba mi cuerpo y envolvía mis brazos alrededor de la cintura de Eris. Respiré profundamente y su aroma llenó mi nariz.
“Rudeus… estás horriblemente entusiasta.”
“Mmm, me siento como… como si todo simplemente estuviera fluyendo.” Más de lo usual, quiero decir. No hay duda de que era debido a ese hombre, Orsted. O porque había tenido un sueño con el Hombre-Dios. Estoy repitiendo esto, pero no había duda de que me sentía inusualmente lleno de energía desde que desperté.
“Entonces está bien si te golpeo, ¿cierto?” Había un temblor en la voz de Eris mientras flotaba hacia mí. Al parecer, era uno de enojo. No importa, no es como si pudiera culparla. Ella había estado demasiado preocupada por mí, y yo había aprovechado la oportunidad para acosarla sexualmente. Yo también estaría enojado en su lugar.
“Claro, adelante.”
Ella me golpeó. Pum.
Después me jaló hacia su pecho y envolvió sus brazos con fuerza alrededor de mi cabeza. Su pecho estaba tocando suavemente mis mejillas. Podía escuchar el latido de su corazón en lo profundo, y desde arriba venía el suave sonido de su llanto. Ella estaba llorando en silencio. “Gracias a dios…” murmuró ella.
Me estiré lánguidamente y acaricié su espalda.


