Hora de Dejar ir a la Hija de Uno
Capítulo 5
Hora de Dejar ir a la Hija de Uno
“¿Qué… acabas de decir…?”
Las palabras salieron de la nada, y mi visión parpadeó.
Reconocí esa sensación.
Era similar a recibir un puñetazo.
Cuando Eris me golpeaba y no me desmayaba, así era exactamente como se sentía. Como… vaya golpe. Era ese tipo de sensación.
Pero espera un segundo… ¿eso significa que acabo de recibir un golpe? ¿Y uno más rápido de lo que pude reaccionar?
Aunque no tuviera mi Ojo de Previsión activado… ya debería estar acostumbrado a los puñetazos de Eris…
“Sí. Hasta ahora, como estaba comprometido, me contuve y mantuve una distancia moderada. Pero… lo diré claramente aquí y ahora. Amo a Chris. No estoy diciendo que debamos casarnos de inmediato, pero por favor, permítame tener una relación con ella con intención de matrimonio”.
Esta vez fue un golpe al cuerpo.
Directo al estómago.
De repente me dolió el abdomen.
“C–Chris… ¿qué piensas tú de esto…?”
La miré, como un hombre que se ahoga buscando ayuda.
Ella dijo: “Eh, bueno, aunque me preguntes eso…” y presionó sus mejillas rojas con ambas manos, retorciéndose.
Ah…
Esto no es bueno.
Esa es la pose que hace cuando está realmente enamorada. La misma que solía hacer conmigo cuando ella tenía cinco años.
¡Pero tiene que decirlo en voz alta!
“Parece que a Chris no le gustas, ¿sabes?”
“¡Papá! ¡No seas malo! ¡Yo también lo amo!”
Maldita sea. Así que de verdad no hay remedio.
Oír a Chris decirlo tan claro realmente duele. Es como si alguien me hubiera lanzado una silla desde mi propio rincón del cuadrilátero. Alguien… ¿no hay nadie de mi lado? Miré alrededor, y vi al rey, de pie en silencio junto a Ed, con aspecto de personaje de fondo. Ariel, por favor ¡ayúdame!
“Lord Rudeus. Por supuesto, como siempre he dicho, creo que la familia real de Asura debería mantener lazos con la familia Greyrat. ¿No crees que esta es una buena oportunidad?”
Ah, mierda, está completamente del lado enemigo.
Técnicamente, su posición es más la de un árbitro, pero es del tipo que ignora las faltas. Su rostro mantenía una expresión neutral, pero si se miraba de cerca, las comisuras de su boca temblaban queriendo sonreír.
Sylphie… ah, está de espectadora. Observando con interés.
Eris… está comiendo felizmente nuggets de pollo. Ni siquiera se ha dado cuenta.
Roxy… no la veo; probablemente esté escondida entre la multitud. Siempre dice que la gente comenta sobre el color de su cabello cuando está sola, y aun así siempre es tan impulsiva con cosas como esta.
No tengo aliados.
Estoy completamente acorralado.
…No. Tengo que luchar esta batalla yo solo. De lo contrario, Doraemon no podrá descansar tranquilo cuando vuelva a casa.
Pero recuerda.
¿No era un sueño mío? Decirle al delincuente que quiere casarse con mi hija: “¡No hay manera de que entregue a mi hija a un tipo como tú!”
“……”
Pero enfrentar esa situación en la realidad requiere valor.
El valor para decir “un tipo como tú” al hijo de mi colega Ariel.
El valor para decir “un tipo como tú” al hombre que mi hija ama.
El valor para decir eso a un chico que, desde cualquier ángulo, parece un caballero modelo… ¿Acaso tengo ese valor?
Ni de broma.
Si fuera un tipo con mohicano, un piercing en la nariz y que condujera un carruaje modificado tirado a caballos a toda velocidad por la carretera, tal vez. Pero decirle eso a un joven correcto y bien parecido…
“Bueno, eh… Papá, pensé que hacerlo de esta manera era muy malo, así que quería hacerlo bien, con algo de preparación…”
“…No, está bien”.
Ya entiendo. Básicamente, la razón por la que Chris atrapó a Viola probablemente fue por celos del compromiso con Edward. Por lo que he oído, fue Viola quien trató de tenderle una trampa primero, y el hecho de que todo terminara en una anulación fue inesperado… Aun así, es todo un lío.
Pero está bien.
Eso está bien.
Este es el Reino de Asura.
Cosas como esas pasan aquí.
Si no puedes lidiar con ese tipo de cosas, caerás en desgracia y acabarás huyendo al extranjero en poco tiempo. De hecho, tenemos algunos antiguos nobles de Asura entre nuestros empleados que hicieron exactamente eso. Si Edward planea seguir actuando en el Reino de Asura, necesitará tener algo de astucia. Sin embargo…
Aún quiero oír la opinión de Edward sobre ese asunto.
“Edward”.
“Sí”.
“Hace un momento anulaste tu compromiso con Lady Viola. Y aun así, ¿declaras de inmediato tu intención de pasar a Chris aquí mismo? ¿No crees que eso es un poco frívolo?”
“Sí. Yo también lo creo. Sin embargo, dado que Lord Rudeus parecía haberlo descubierto todo, pensé que en lugar de decir una mentira a medias, sería mejor responder con sinceridad sobre mis sentimientos. Así que, aunque sabía que no era el momento apropiado, decidí hablar”.
“… ¿Y qué fue exactamente eso que se supone que descubrí?”
“¿? Porque usted ya sabía cómo me sentía, ¿Acaso no fue por eso que me preguntó qué tipo de relación tenemos?”
¡No sabía nada de eso!
Pero sí, claro. Yo mismo le hice esa pregunta.
Bueno, ya veo. Desde el punto de vista de Edward, debió parecerle de esa manera. Probablemente pensó: “Al menos debería dar una buena impresión y quedar bien”, pero luego sintió que lo había descubierto… así que decidió responder honestamente. Eso en realidad es bastante valiente.
“Además, soy un miembro adulto de la familia real. Ahora que mi compromiso ha sido anulado, probablemente pronto me asignen una nueva pareja matrimonial. Antes de que eso ocurra, quería dejar clara mi voluntad lo antes posible, y dado a que mi madre está presente, pensé que este era el momento adecuado”.
El matrimonio es un deber para la realeza. Pero amar a la persona con la que te casas, no lo es. Aun así, supongo que lo que quiere decir es que, si es posible, desea casarse con alguien a quien ame. Si fuera por Ariel, ahora que las cosas han llegado a este punto, probablemente seguiría adelante y elegiría a Chris como pareja de Edward de todos modos…
Bueno, Edward no sabría eso. Tal vez con Viola también, él nunca expresó realmente su opinión y, antes de darse cuenta, la decisión ya había sido tomada por él. Así que esta vez, probablemente decidió que sería mejor declarar sus deseos con claridad en lugar de dejar que las cosas se decidieran nuevamente sin su participación.
“……”
Ah, esto duele.
El ambiente se siente pesado, y mi estómago duele.
Ese golpe al cuerpo de antes sigue doliendo.
¿Por qué tuve que hacer ese tipo de pregunta?
Alguien, por favor, enséñeme magia de viaje en el tiempo. Iré unos minutos atrás y me golpearé a mí mismo para evitarlo.
…No, eso no ayudaría.
Era solo cuestión de tiempo. Aunque no hubiera pasado hoy, él habría venido con ella otro día. Y en ese caso, probablemente lo habría conocido sin saber nada. Comparado con eso, poder hablar con él ahora podría considerarse afortunado. Aguanta, Rudeus. Sylphie también está mirando.
“¿Crees que eres una pareja adecuada para Chris?”
“¡Sí! …Aunque no puedo decirlo con total confianza. Pero durante estos tres años, la he ayudado, y ella también me ha enseñado muchas cosas. A través de ella, he comprendido mucho. Creo que con ella puedo vivir el resto de mi vida—por muchas décadas—ayudándonos y aprendiendo mutuamente”.
Sonó como la respuesta perfecta—honesta y refrescante. ¿Habría podido yo decir algo así más de veinte años atrás?
“Si hay algo en mí que le desagrade, por favor, póngame a prueba hasta su satisfacción”.
“¿Oh? Bien dicho. En ese caso…”
“¡Entonces, intenta derrotarme!”—Si tan solo pudiera decir algo como eso, sonaría genial. Pero derrotarme no beneficiaría realmente a Chris. Y si yo, comportándome infantilmente, lo aporreaba usando mi armadura mágica o algo por el estilo, Chris simplemente me odiaría por eso. No es que disfrute golpear al chico que le gusta a mi hija. Solo quiero que me demuestre que tiene la fuerza para protegerla. La determinación de hacerla feliz.
Pero no—no es eso. Algo dentro de mí me lo advierte.
Chris ya no es la niña débil y llorona que conocí. Ahora es una dama con voluntad de acero, capaz de navegar los mares tormentosos de la nobleza de Asura. Y Edward reconoce esa fortaleza. Dijo que quiere vivir a su lado, ayudándose y aprendiendo mutuamente. Si quieres sobrevivir en el Reino de Asura, necesitas otro tipo de fuerza además de ganar una pelea a puñetazos. Al menos, Chris posee ese tipo de fortaleza. Me lo demostró ante mis ojos. Y la misma Ariel lo ha garantizado. Claro, quizá este no sea el mejor lugar para decirlo—justo después de romper un compromiso… pero aun así, fui yo quien preguntó. Él simplemente respondió.
Varonilmente, sinceramente, directamente. No intentó escabullirse con un “hoy no es el momento adecuado”, aun sabiendo que decirlo lo pondría en una situación complicada. Entendió que presioné el tema y me enfrentó directamente. Buen rostro, buenas acciones. Si no fuera por el hecho de que literalmente tuvo una prometida hace unos minutos, sería perfecto.
Maldita sea. ¿Qué pasa con estos chicos últimamente? Todos estos llamados “don nadies” resultan ser absurdamente guapos. ¡Si tan solo fuera más como un trozo de cartílago recocido y pastoso, probablemente podría ser más agresivo con él…!
“……”
Fuuu…
Cálmate, Rudeus. No es la primera vez que una de tus hijas se casa. Te alteraste cuando Lucy lo hizo también. En ese entonces tenías a Nanahoshi con quien hablar, y eso te ayudó a prepararte mentalmente, así que lo llevaste bien. Esta vez, simplemente no estabas listo. Eso es todo.
Básicamente es lo mismo. ¿No es así? ¿Qué dije aquella vez?
Exacto—“Mantén una relación moderada hasta graduarte”. ¿Y qué dijo este tipo? “Hasta ahora he mantenido una distancia moderada”. Y hoy es la ceremonia de graduación…
Haah. ¡No puedo usar la misma frase que la vez pasada!
…Muy bien, cálmate.
Primero lo primero: ¿es este chico realmente adecuado para Chris? Cuando Chris esté en apuros, ¿se molestará en ayudarla sin quejarse? Cuando llegue el momento, ¿se quedará y peleará a su lado en vez de huir? ¿Quién es exactamente esta persona, de todos modos?
Ahí es donde tengo que empezar.
“…Entonces, cuéntame sobre ti. Detalladamente”.
Al final, eso fue lo que pedí.
“Por supuesto”.
Esto iba a ser una conversación larga.
Después de eso, pasé mucho tiempo hablando con Edward.
No fue nada hostil. Es decir, no fue una de esas “conversaciones que en realidad son una forma de intimidación”. Simplemente le pregunté directamente qué tipo de hombre era y sobre su relación con Chris, ya que se había presentado claramente y había pedido “permiso para cortejarla pensando en el matrimonio”. Técnicamente no lo dijo exactamente así, pero venía a ser lo mismo, así que era natural escucharle. Si no le conocía, no habría manera de aprobar o rechazar nada.
Se convirtió en una charla muy, muy larga.
Me pasé todo el tiempo de la fiesta escuchándolo. Siento lástima por él y por los otros nobles que querían acercarse a él.
Como resultado, llegué a conocerlo bien.
Cómo se conocieron él y Chris.
Cómo la había estado ayudando durante mucho tiempo.
Cómo, al final, no pudo lograrlo del todo, pero aun así se esforzó por ayudar.
Era una persona con especificaciones extremadamente altas, pero no era perfecto en todos los aspectos. Él mismo admitió que es el tipo de persona fría que aborda de forma directa a quien le interesa, pero no presta atención innecesaria a quienes no le interesan. Al parecer no se tomó muy en serio a Viola, su antigua prometida, y esa es una de las razones por las que ocurrió todo este incidente. Es un defecto pequeño, pero podría causar problemas en el futuro. Al fin y al cabo, es un príncipe; muchos querrán su atención.
Chris en realidad conocía eso de él. Y parecía creer que podía apoyarlo. Pensaba que podría sacar a relucir lo bueno en personas que Edward normalmente no notaría, y así, hacer que se interesara en ellas o servir de amortiguador prestando atención a quienes él no podía. Si ambos conocen los defectos del otro y pueden ayudarse mutuamente, entonces esos defectos dejan de ser defectos.
Era frío, pero se me acercó con firmeza y sinceridad. Aun sabiendo que adoro a Chris y que soy demasiado blando con mi familia, no huyó. Se sentó y habló las cosas sin titubear ni huir. No retrocedió. Al menos en este aspecto, sentí su sinceridad.
No es perfecto. Es un hombre con fallas. No me agrada alguien que, habiendo roto un compromiso ese mismo día, declare inmediatamente que va a empezar a salir con otra mujer pensando en el matrimonio. Pero claro, yo tampoco soy perfecto. Soy un imbécil que le dijo a Sylphie una y otra vez que solo la amaría a ella, y luego me casé con dos mujeres más. No soy quién para predicar sobre la ambigüedad de los demás.
Quiero que mi hija esté protegida por un hombre perfecto, de forma perfecta, y que sea perfectamente feliz. Pero sé que la gente perfecta no existe. Los que parecen perfectos solo son buenos escondiendo sus fallas. Sea hijo o hija, hay que saber convivir con ese tipo de personas, esforzarse por protegerse y hacerse feliz a uno mismo.
En fin, hablé con Edward y con Chris y comprobé que no estaban juntos solo porque estaban enamorados. Se habían ayudado mutuamente durante tres años y se necesitaban el uno al otro. Se complementan tanto en capacidad como en personalidad.
Cuando me di cuenta de eso pensé: no está mal.
No lo suficiente como para estampar un sello real de aprobación y proclamar “¡Puedo confiarle a mi hija!”, pero aun así—no es una mala pareja.
Así que di permiso para que salieran. También les dije que, más allá de eso, tenían que hablar y decidir las cosas entre ellos. Si ambos lo discuten y lo deciden, no me opondré. Pero me aseguré de advertirle claramente que si alguna vez le era deshonesto a Chris, lo mataría.
…Bueno, probablemente no llegue a tanto, no creo que vaya a ser necesario.
En cualquier caso, Chris no parecía estar totalmente en contra, así que las cosas probablemente avanzarán rápido. Eso es la juventud. Significa no titubear. La próxima vez que vaya al Reino de Asura, probablemente será para la boda de Chris…
“Haaa…”
Ahora que la fiesta terminó, vamos de regreso a casa. No a la villa en el Reino de Asura, sino a nuestro hogar en Sharia.
“Eso fue increíble…”
Desde que terminó la fiesta hasta que llegamos a nuestra casa en Ranoa, debo haber dicho esas mismas palabras una y otra vez. Fácilmente más de diez veces. Al principio mis esposas asentían y daban su opinión, pero ahora solo sonríen con ironía y dicen, “Sí, realmente lo fue”. Por cierto, Roxy se perdió la parte en la que me alteré, y todavía parece arrepentida por eso.
“Chris se va a casar, eh…”
Pensé que Chris tardaría un poco más, pero antes de darme cuenta, ya había crecido y se independizó. Todo salió tan bien. Entre todos mis hijos, ninguno ha crecido tanto como ella en la Academia Real de Asura. Suele ocurrir que tras la graduación casi todos pasaron por un periodo de decaimiento. Y sin embargo, la que pensé que menos encajaría en la Academia resultó ser la que mejor encajó. Qué curioso.
“Vamos, Rudy, eso es todo lo que has estado diciendo todo este tiempo”.
Aunque Sylphie diga eso, tantas cosas sobre Chris han pasado por mi cabeza hoy que no puedo concentrarme. No importa qué tanto lo piense, las mismas palabras siguen saliendo de mi boca, así que no hay nada que pueda hacer.
Bien. Cuando lleguemos a casa beberé bastante alcohol. ¿Debería celebrar a lo grande, o llorar hasta quedarme sin ojos, o montar en cólera diciendo que no puedo entregar a mi hija a algún rufián cualquiera hasta que se transforme en una forma de vida superior y perfecta? Para decidir eso, tendré que limpiar mi cerebro con alcohol.
“Oigan todas, beberé cuando lleguemos a casa. ¿Quién se apunta?”
“¡Me apunto, por variar!” Dijo Eris.
“Oh, entonces abramos ese vino que conseguimos hoy”. Dijo Sylphie.
“Yo me quedaré con ese licor dulce que conseguí aquel día”. Dijo Roxy.
Todas aceptaron unirse.
Muy bien, ya es hora, tomemos unas copas los cuatro. Sí, sólo somos los cuatro ahora. Todos los chicos se han independizado.
Bueno, no todos. Aún queda una.
La que supuestamente hace investigación en la universidad, pero en sus días libres solo holgazanea por la casa como una oruga—así que aún no es exactamente independiente. Pero está bien, iremos despacio.
No sé muy bien qué pasa por su cabeza, pero los Migurd tienen una larga esperanza de vida. Ya se las arreglará sola con el tiempo.
De todos modos, esta noche haré que Sylphie me sirva unas copas, pondré a Roxy en mi regazo y le manosearé los pechos a Eris hasta que me golpee. Cuando despierte de ese puñetazo, será una mañana nueva y refrescante.
Pensando en eso, finalmente llegamos a casa.
Saludé a Byt, que estaba enrollado en el poste del portón, con un “Ya llegué”, y cuando di mi primer paso en la propiedad, listo para beber—
“¡Guau guau guau! ¡Guau guau guau! ¡Grrr! ¡Guau!”
Los ladridos de Leo provenían del interior de la casa.
Y eran urgentes, desesperados.
Sonaban como si nos llamara desde adentro—¡rápido, entren ya!
“¡!”
Nos miramos todos por un instante, luego nos movimos de inmediato. Eris tomó la delantera, Sylphie y yo en el medio, Roxy en la retaguardia. Eris desenvainó su espada y yo activé mi Ojo de Previsión.
Tras intercambiar una mirada con Eris, Sylphie puso su mano en la puerta… y la abrió de un solo movimiento.
“¡RAAAAHHH!”
Eris fue la primera en entrar corriendo, seguida justo detrás por Sylphie.
Yo me moví ligeramente hacia un lado, rodeando—
“¿Qué… están haciendo?”
La voz desinflada de Eris nos dejó congelados.
Allí estaban Leo.
Y Lara.
Dos personas—o mejor dicho, una persona y una bestia—estaban quietos, cada uno tirando de la misma mochila, peleando por ella.
Bueno, no era tan raro. Lara y Leo se llevan bien, pero a veces pelean. Por lo general, Leo suele ceder.
Sin embargo, había una cosa que no tenía sentido.
Lara Greyrat.
Mi segunda hija.
Una chica que heredó fuertemente la sangre de la raza Migurd, parecía de unos catorce años de edad.
La hija problemática de la que justo estaba hablando mal en mi cabeza.
Por alguna razón, llevaba una gran mochila.
Una mochila enorme, como si estuviera a punto de partir de viaje.
Y no solo una—había tres en total: una en su espalda, otra en la de Leo, y otra más por la que ambos estaban peleando en este momento.
Sí, mi hija ermitaña, por alguna razón, estaba vestida para viajar.
“Lara… ¿qué haces con ese atuendo?”
Roxy preguntó antes de que yo pudiera hacerlo, y Lara…
Puso una cara increíblemente irritada.