Tres Cabezas Piensan Mejor que Una
Capítulo 11: Tres Cabezas Piensan Mejor que Una
Había transcurrido una semana desde que tomamos a Nanahoshi bajo nuestra protección, y lo peor ya parecía haber pasado. Ella estaba comiendo, aunque solo un poco. Si se la instaba, ella tomaría un baño—y lo terminaría sin ahogarse.
La ambición que anteriormente había sentido en ella desapareció. Era como si las cuerdas que la estaban sosteniendo hubieran sido cortadas. Ella de pronto se sentía tan frágil como la porcelana y carente de deseo, como esas mujeres en vídeos para adultos que eran engañadas por los yakuza y terminaban vendiendo sus cuerpos.
No podía dejarla sola. También tenía que tener cuidado de no dejarla encontrarse con nadie como Luke. Lo único que sentía de ella ahora mismo era una sensación de resignación. El fracaso de ese experimento la había golpeado con fuerza.
Yo nunca antes había experimentado un contratiempo de esa magnitud. Lo más cercando fue cuando pasé varios años como un aislado en un juego en línea, solo para que mis datos fueran borrados. En el momento que vi que mis datos eran inválidos y recibí el correo notificándome que mi cuenta había sido baneada, mi corazón comenzó a latir violentamente. Pasé todo el día incapaz de procesarlo. Realicé mis objeciones a los moderadores y protesté vehementemente, pero al final, me fui a dormir llorando. Durante el mes siguiente no sentí motivación para seguir adelante. En ese momento juré que nunca más invertiría tanto en otro juego en línea.
El experimento de Nanahoshi no era igual a un juego en línea. Su objetivo era regresar a su mundo. Si ella se rendía, temía que no fuera capaz de seguir viviendo. Me esforcé por animarla, pero ella solo estuvo en las nubes todo el tiempo. Ni siquiera sabía si estaba escuchando lo que le decía.
Pero justo cuando estaba comenzado a dudar de eso…
“Creí que lo había cubierto todo,” dijo ella repentinamente un día.
En vez de responder, yo solo escuché.
“Un círculo mágico es básicamente lo que llamamos un panel de circuitos en nuestro mundo. Creas una sola función combinando varios patrones de circuito. Sin embargo, una parte no conectaría, sin importar lo que hiciera. Sin importar cómo cambiara las uniones, una parte no se conectaría con las demás. Traté de forzarlo, pero después un defecto aparecía en algún otro lugar.”
Para conectar este circuito inconexo, ella casi había duplicado su tamaño. Después, para compensar la distorsión resultante, ella lo había parchado con otro circuito. Aún con eso, ese defecto permaneció en su círculo mágico. Aunque lo intentó, ella no pudo descubrir cuál era el problema—solo que una sección no se conectaría.
“Es físicamente imposible. Eso significa que no hay forma de regresar a casa.”
Aunque se veía infalible, el círculo mágico era algo que ella había creado con años de trabajo incansable. A primera vista, parecía un problema solucionable, aunque tremendamente complicado. Pero el misterioso defecto sugería otra cosa.
“No tiene caso,” dijo Nanahoshi mientras se colocaba boca abajo sobre la cama.
Me dirigí a su sala de investigación para recuperar el diagrama de su círculo. Su discurso había refrescado mi memoria, pero no quería emocionarla prematuramente. Primero, necesitaba confirmar si algo podía ser hecho o no.
Al día siguiente, llamé a Cliff y Zanoba a la sala de investigación. Decían que tres cabezas pensaban mejor que una, así que iba a usar el poder de los cerebros de tres genios. Ya que había llamado a Cliff, Elinalise lo había acompañado por defecto. Ella parecía frecuentar su sala de investigación, pero ¿qué hay de sus clases? A este paso sería afortunada de no ser expulsada.
“Es difícil creer que alguien como Silent esté en ese estado. Ella se veía como si fuera más fuerte mentalmente,” reflexionó Elinalise.
“Las personas verdaderamente fuertes no se aíslan del mundo y cargan con todos sus problemas por su cuenta.”
“Bueno, supongo que eso es verdad.” Elinalise se encogió de hombros. A pesar de su prolífica vida social, ella no había interactuado mucho con Nanahoshi. Y, aunque no lo parecía, ella era hábil a la hora de manejar a mujeres menores. Podría ser una buena idea pedir su ayuda para encontrar alguna forma de darle un descanso a Nanahoshi.
“Ahora bien, ustedes dos. Miren, vean esto.”
Cuando les mostré el diagrama, Cliff inmediatamente frunció el ceño. “Este es un círculo muy desordenado.”
¿Desordenado? Esa era una forma interesante de decirlo. “¿Hay círculos desordenados y ordenados?” pregunté.
“Por supuesto que sí. Tienes que mantener tus círculos ordenados y pequeños a la hora de crear implementos mágicos. Yo habría dibujado este mucho más ordenado. Por ejemplo, si conectas esta parte de aquí con esta otra, puedes hacer que se vea mucho más limpio.”
“Mm-hmm,” dije. Criticar el trabajo de alguien más era fácil. Si hacíamos lo que él proponía, probablemente solo crearíamos otros defectos en el círculo.
“Ah, pero la idea es increíble. Yo nunca habría pensado en repetir esta parte de aquí. Ah, ya veo. La razón de que esta parte sea tan compleja es debido a esto de aquí…” Cliff miró hacia el círculo y comenzó a murmurar para sí mismo. “Esto de aquí, eso de ahí… Tal vez podría encontrarle más sentido si hubiera prestado más atención a la teoría…”
“Entonces, Maestro, ¿qué clase de círculo mágico es este?” preguntó Zanoba.
“Esto es lo que Silent estaba estudiando—círculos de invocación. Pero ella está un poco atascada, así que quería tener su opinión para ayudarla.”
Zanoba ladeó su cabeza. “Pero la magia de invocación está fuera de nuestro campo de experiencia, ¿no?”
“Bueno, si no podemos resolver el problema, que así sea.”
Solo supuse que nosotros podríamos ser capaces de idear algo como grupo que Nanahoshi no había sido capaz de descubrir por su cuenta. De hecho, era precisamente porque todos éramos expertos en campos tan diferentes que podríamos ser capaces de idear otro enfoque.
“En fin, por favor, vean esta sección. Aparentemente aquí es donde el círculo se desconectó. ¿Ven?” Apunté hacia la rasgadura en el papel que había aparecido durante el experimento.
“¿Eh? Oh. ¿Aquí se desconectó? Ni siquiera me di cuenta. Entonces este círculo está incompleto, ¿eh? Mmm, así que la parte que debería conectarlo está… ¿aquí?”
Cliff estaba sorprendido. A pesar de ser un autoproclamado genio, él aparentemente no se había dado cuenta de inmediato. Bueno, así son las cosas, pensé. “¿Tiene alguna idea acerca de cómo conectar este circuito?”
Cliff se cruzó de brazos y comenzó a pensar. Él comenzó a murmurar aquí y ahí para sí mismo. Después sacó una libreta del bolsillo de su pecho y comenzó a escribir varias cosas. “Este es un problema desafiante. Tal vez si vuelves a dibujar todo—no, pero entonces… es imposible.”
“¿No funcionaría si se usa una estructura de varios niveles?” intervino Zanoba.
Cliff se veía confundido. “¿Una estructura de varios niveles? ¿De qué estás hablando?”
“En la muñeca que estoy investigando, hay varias capas de círculos mágicos combinados para producir un solo efecto. Dicho eso, solo acabo de comenzar mi investigación, así que nunca he dibujado un círculo mágico apropiado por mi cuenta, pero…”
“Espera, ¿muñeca? ¿Te refieres a la de antes? Déjame verla.”
“Maestro, ¿eso le parece bien?” preguntó Zanoba.
“Sí, por supuesto.”
Zanoba nos mostró un pedazo del brazo de la muñeca. Cliff lo estudió con gran interés antes de declarar, “¡La persona que creó esto era un genio!”
Tenía que ser impresionante si alguien tan orgulloso como Cliff lo decía.
“Nunca antes había visto un círculo mágico como este,” continuó él. “Grr, no tengo idea de cuáles son los mecanismos detrás de esto. ¿Son dos círculos mágicos, o uno sobre el otro? No, no es eso, hay aún más. No podría moverse apropiadamente sin todos ellos juntos. Pero todavía era capaz de moverse incluso aunque estaba rota. ¿Por qué? ¡Maldición! ¿¡Qué diablos pasa con este círculo!?” Cliff apretó sus dientes de la frustración. Casi como Vegeta presenciando el nivel de poder de Goku. ¡Es más de 8000!
“No conozco muy bien los detalles, pero, de acuerdo al libro, este círculo aparentemente controla el movimiento del codo.” Zanoba respondió la pregunta de Cliff tan casualmente que este último se veía como si fuera a llorar en cualquier momento.
Elinalise se acercó inmediatamente y puso su cabeza dentro de sus pechos, acariciando su cabello. “Ya, ya, tú eres un genio, Cliff. Sabrías aún más si tú mismo hubieras investigado todo eso.”
“¡E-eso ya lo sé!” Su cara se puso roja mientras recuperaba su compostura.
Perfecto, Elinalise. Sabía que podía contar contigo. Pero ¿puedes guardar esas cosas de dormitorio para más tarde? Estamos un poco ocupados ahora mismo.
“Cliff-senpai. Si usamos la misma técnica que fue usada para la muñeca, ¿cree que podamos solucionar el problema de Silent con su círculo?”
“Ni idea. Pero vale la pena intentarlo.”
Al menos era una pista. Nanahoshi solo había dibujado círculos sobre una sola superficie plana. Tal vez ella nunca había pensado en poner capas de ellos o doblarlos. Por otro lado, tal vez había una razón por la que ella todavía no lo probaba. Rezaba para que fuera lo último, y que fuera suficiente para motivarla una vez más.
Al día siguiente llevé a Nanahoshi conmigo hacia su sala de investigación. Había pasado el día anterior ordenando la habitación, y en ese lugar, limpio y de alguna forma a la vez desorganizado, Zanoba y Cliff estaban esperándonos. Ambos estaban revisando la información de investigación que Nanahoshi había recolectado a lo largo de los años.
Viéndolos, Nanahoshi solo resopló burlonamente. “¿Qué es esto? ¿Me trajeron aquí para poder robarme y violarme entre todos?”
¿De verdad? ¿Qué tan bajo había caído en el abismo de la autodestrucción? ¿Todo porque fracasó una vez? Bueno, supongo que se necesitaba un solo gran fracaso para afectar toda la vida de una persona.
“¿¡Cómo te atreves!? ¡Yo soy un seguidor devoto de Millis!” Cliff estaba indignado. Los principios de la fe de Millis acerca de la castidad eran similares a los del cristianismo. Monogamia, sin adulterio, etc, etc. Muy severos.
“Si tú lo dices.” Nanahoshi solo se desplazó de forma inestable y tomó asiento. Después se desplomó sobre el respaldo de su silla.
“Cliff-senpai, Zanoba, hablemos acerca de lo que discutimos el día de ayer.”
Nanahoshi escuchó con desinterés mientras yo le mostraba una versión de su círculo que Cliff había corregido con un bolígrafo rojo. Después la propuesta de Zanoba acerca de la estructura de varios niveles extraída de su investigación. Y finalmente, la idea que yo había pensado: círculos tridimensionales. Ella escuchó todo sin una pizca de emoción en su rostro, sentada perfectamente quieta como si estuviera congelada.
Entonces nuestras miradas se encontraron. No era que ella estuviera desinteresada. Ella solo estaba concentrada, sin mostrar expresiones.
“Ah.” Nanahoshi repentinamente habló. “Podría funcionar,” murmuró ella. Después saltó de su silla. “Así que eso es, así era. No había razón para concentrarme tanto en dibujar sobre una superficie plana. Por supuesto, eso tiene sentido. Ponerlo en papel proporcionará profundidad. Si pongo capas de esos papeles, puedo hacer círculos mágicos tan grandes como quiera. ¿¡Por qué no pensé en algo tan simple mucho antes!?”
Nanahoshi ansiosamente corrió a través de la habitación tres o cuatro veces. Ella tomó papel y bolígrafo de su escritorio y comenzó a dibujar. Nanahoshi escribiría algo que se veía como una fórmula, la borraría rápidamente, y después volvería a comenzar. “¡Urgh, no! ¡No es así!”
“Oye, ¿no quisiste hacer algo así?” Y ahí estaba Cliff, metiendo inocentemente su cabeza dentro de la jaula del oso que era Nanahoshi. Él había sacado un bolígrafo de la nada y anotado sus notas. Ese es nuestro Cliff, pensé sarcásticamente. El ambiente en la habitación cambió para mejor, y él, por supuesto, todavía no podía leerlo.
“Oh, entonces es así. Eres bastante listo,” comentó ella.
“Por supuesto que sí. Soy un genio.”
“¿Entonces qué hay de esto? ¿Qué debo hacer aquí? He estado indecisa acerca de esta parte ya por un tiempo.”
“Eh, espera un segundo.”
Cliff y Nanahoshi… estaban trabajando bien juntos. Ellos estaban hombro con hombro, escribiendo cosas en una hoja de papel. Miré hacia su trabajo, pero para mí solo se veía como los garabatos de un niño. “Zanoba, ¿entiendes lo que están haciendo?”
“Está más allá de mi entendimiento.”
Ambos habíamos sido dejados de lado. Aun así, Cliff de seguro era increíble. No había pasado mucho tiempo desde el momento que comenzó a investigar los círculos mágicos. Bueno, como sea. Nanahoshi parecía estar de buen humor. Incluso si no tenía éxito esta vez, al menos una vez más tenía cimientos a partir de los cuales trabajar, y una razón para creer.
“Lo siento, Zanoba, pero voy a pedirte que te quedes aquí y vigiles a estos dos.”
“Maestro, ¿hacia dónde va?”
“Voy a buscar a Elinalise. A ella no le gustará que su hombre esté tan pegado a otra mujer mientras no está cerca.”
Podía escuchar la emoción en la voz de Nanahoshi mientras yo dejaba la sala de investigación. Era la primera vez que la había escuchado con tal emoción.
Una semana después, Nanahoshi había completado su círculo mágico. Ella consultó con Zanoba y Cliff cómo solucionar los problemas de la versión anterior, y con su ayuda, recreó el mecanismo interior. En una muestra magnífica de intensa concentración, Nanahoshi terminó el círculo en cuestión de días. Ella pegó cinco capas de papel, creando un círculo mágico que se veía como si estuviera hecho de cartón.
“Ahora bien, comencemos.”
Mientras Cliff y Zanoba miraban yo comencé a verter mi poder mágico dentro del círculo.
El círculo comenzó a emitir una luz vibrante que iluminó la habitación como si fuera mediodía. Mientras el poder mágico salía de mí, algo gradualmente comenzó a tomar forma en su centro. Una vez que la luz se disipó, pudimos ver el objeto de otro mundo que habíamos invocado exitosamente.
Era una botella de plástico. Una sin etiqueta ni tapa. Una simple botella de plástico.
“Ooh, muy interesante.”
“¿Qué diablos es esto? ¿Vidrio? No, es más suave que el vidrio.”
Zanoba y Cliff no pudieron esconder su asombro al ver una botella de plástico de 500ml por primera vez en sus vidas. Elinalise y Julie también la observaban con gran interés. Nanahoshi miró hacia lo que había invocado, cerró su mano para formar un puño y dejó salir un apenas audible, “Si, lo hice.”
Una botella plástica. Era tanto insignificante como significativa al mismo tiempo. En ese breve momento, nuestro mundo anterior indudablemente se conectó con este. Habíamos invocado un objeto inanimado, y para colmo uno incompleto, pero, aun así… habíamos traído a este mundo algo que previamente no había existido en él.
“Fue un éxito,” le dije a Nanahoshi.
Ella asintió con firmeza, viéndose realmente complacida consigo misma. “Si, lo hice. ¡Ahora finalmente puedo avanzar a la siguiente etapa! Profundizando en los círculos mágicos en capas, debería ser capaz de invocar lo que sea. Si puedo organizar mejor el círculo, solo cambiando dos o tres capas, muy probablemente puedo…”
Nanahoshi repentinamente volvió a la realidad. Ella apartó su mirada, viéndose un poco avergonzada. “Lo siento. P-por causarte tantos problemas.”

“Es dar y recibir, ¿no? La próxima vez que yo necesite algo, tienes que ayudarme, ¿bien?”
“Y-ya estaba planeando hacerlo.”
De pronto me di cuenta de la mirada de Elinalise. “Ustedes dos de seguro son cercanos, ¿eh?”
“Siempre eres rápida para asumir una aventura, Elinalise-san,” respondí.
“Bueno, tú eres un hombre y ella una mujer. Pero no es muy apropiado.” Sus ojos se veían como los de una suegra regañándote.
Yo no tenía la intención de ser infiel. Además, Sylphie sabía lo que estábamos haciendo.
Nanahoshi voluntariamente puso algo de distancia entre nosotros. “Es verdad, tú ahora estás casado. No será bueno si tu esposa lo malinterpreta.”
Elinalise se rio animadamente, envolviendo sus brazos alrededor de los hombros de Nanahoshi. “Jeje, no es necesario que te preocupes de eso. ¡Ah, ya sé! ¡Vamos a una taberna! ¡Por supuesto, tú pagas!”
Nanahoshi sonrió irónicamente ante la propuesta de Elinalise. “Supongo que no tengo opción. Pero eso me deja a mano con todos ustedes.”
“Suena maravilloso, ¿no crees, Cliff?”
Cliff, quien había estado apretando la botella de plástico, miró hacia nosotros. “¿Eh? ¡Sí, claro! Eso nos deja a mano. ¡Pero ya que eres tan excepcional, no me vendría mal algo de ayuda con mi propia investigación!”
Elinalise sonrió.
Y así nuestro grupo se dirigió hacia la taberna esa tarde. Por alguna razón, Linia y Pursena se nos unieron mientras estábamos caminando a través del campus, diciendo cosas como, “No queremos ser dejadas fuera,” y “Llévennos también, miau.” ¿Cómo demonios se habían enterado de esto?
Mientras nuestra pequeña congregación se dirigía hacia la entrada, Ariel se detuvo para preguntar qué estábamos haciendo. Cuando le expliqué la situación, ella dijo, “Entonces debo hacer que alguien vaya de acompañante,” y envió a Sylphie. Claramente lo del acompañante era una excusa y Ariel solo estaba siendo considerada. Para el momento en que llegamos a las puertas de la escuela, Badigadi se había unido a nosotros en algún momento y estaba caminando al final del grupo. No, en serio, ¿cuándo había aparecido?
En nuestro camino, pasamos por el Gremio de Magos, donde Nanahoshi fue a sacar algo de dinero. Ella aparentemente estaba usando al gremio como un banco, y tenía una gran cantidad guardada ahí.
La taberna que escogimos fue una de las favoritas de Badigadi. A pesar de ser temprano en la tarde, había otros clientes presentes. Sin embargo, Nanahoshi no les prestó atención. Ella fue directamente hacia el mostrador y dejó caer una bolsa llena de monedas de oro. “Reserva todo el lugar para nosotros,” dijo ella.
“¿Eh? ¿Hablas en serio?”
Viendo al tabernero nervioso, Badigadi intervino. “Espera un momento.” Él sacó su propia bolsa de oro y la dejó caer. Ahora había el doble de dinero sobre el mostrador. “¡Es un día para celebrar! ¡Que todos aquellos que vengan el día de hoy disfruten su alcohol gratis!” declaró él. El hombre de seguro tenía una presencia solemne. Justo lo que uno esperaría de un rey.
¡Él es mi ídolo! ¡Quiero ser como él! pensé internamente, imitando las líneas de un cierto par que idolatraba a una infame vampira rubia e inmortal de un popular manga.
Actuando como si fuera lo más normal del mundo, Badigadi se sentó en la mesa más grande de la taberna. Desde ahí, él demandó, “¡Traigan toda la comida que tengan en el menú!”
Yo quería decir esa misma línea al menos una vez en mi vida. Ya que yo no era el que estaba pagando, estaba bien con que él ordenara lo que quisiera, pero ¿de verdad nosotros doce íbamos a ser capaces de comernos toda esa comida? Como sea. Estaba seguro de que todo saldría bien.
Cuando el primer platillo fue traído, el Rey Demonio se puso de pie y dijo, “Ahora bien, ¿qué estamos celebrando el día de hoy?”
“El éxito de la investigación de Silent,” intervino oportunamente Elinalise.
“Muy bien. Entonces, Silent, ponte de pie. Debes dar tu discurso de apertura.”
Instada a hacerlo, Nanahoshi se puso de pie a regañadientes. Ella no se veía muy feliz. “Gracias por lo de hoy.”
“¡Bien, ahora brindemos!”
“¡Salud!”
Y así la celebración comenzó, no muy diferente al banquete de bodas que habíamos tenido hace no mucho tiempo.
Fue una fiesta divertida. Cuando cosas buenas ocurrían, las personas se alegraban y bebían. Yo nunca había participado en una reunión como esta en mi vida anterior, ni siquiera una vez. Incluso en este mundo, solo lo había hecho un par de veces. Cuando era un aventurero, ocasionalmente bebía junto a los grupos con los que trabajaba, pero siempre tenía una sensación de cinismo en el momento. Pensaba que solo los idiotas se embriagaban y se volvían violentos y ruidosos. Me quejaría internamente acerca de su falta de consideración por aquellos a su alrededor. Pero ahora que yo era parte de eso, finalmente entendía cómo se sentían esas personas. En ocasiones, pensé, solo necesitabas enloquecer y divertirte.
Mi creencia en eso se sintió especialmente justificada cuando miré hacia Nanahoshi, quien estaba acariciando las orejas de Linia mientras cantaba canciones de anime en japonés. Si de vez en cuando no te soltabas y olvidabas tus problemas, no serías capaz de seguir adelante. Después de todo, la vida estaba llena de dolor. Si no tratabas de encontrar lo bueno donde podías, de seguro te derrumbarías. Elinalise y Badigadi probablemente sabían más de eso que cualquiera de nosotros, dado lo mucho que habían vivido.
Hoy Sylphie y yo íbamos a beber hasta no poder más. Nunca bebíamos en casa; solo no era algo a lo que alguno de nosotros estuviera acostumbrado. Y—a pesar de que no tenía nada que ver con el por qué no bebíamos en casa—finalmente entendía lo mala que era una Sylphie ebria.
No, no era como si fuera mala. Ella no era para nada mala. Ella solo era del tipo pegajoso de borracho.
“Oye, Rudy, acaricia mi cabeza.”
“Bien, bien. Buena chica.”
“También puedes comerte mis orejas, ¿sabes?”
“Como quieras.”
“Jaja, eso hace cosquillas.”
Cuando estaba ebria, ella se convertía en una criatura increíblemente adorable. Era fenomenal. Iba a tener que convencerla de beber con más frecuencia. Ah, pero su comportamiento me hacía preocuparme acerca de que bebiera por su cuenta. Tal vez debería decirle que no bebiera fuera de nuestra casa, pero entonces me pregunté si eso sería demasiado controlador de mi parte.
No, eso no importa, decidí. Ella era mía. ¿Qué tenía de malo hacer lo que quisiera con algo que me pertenecía?
“Rudy, ¿me abrazas?”
“Si, si, voy a abrazar con fuerza tus caderas.”
“Jeje. Estoy muy feliz.” La forma en la que se reía de alguna manera era bastante sucia. Ahh, solo pensar en ir a casa con ella y hacerle el amor me hacía sentir como si entendiera por qué el mundo estaba lleno de canciones de amor.
“Rudy, um, ¿sabes qué? Últimamente, bueno, me he estado sintiendo celosa.”
“¿Qué? ¿De verdad? ¿De quién? Ya no me acercaré a esa persona. Cortaré lazos completamente.”
“De hecho, es de Ruijerd-san. Me contaste acerca de él recientemente, ¿recuerdas? Cuando hablas de él te ves tan… ¿sabes?”
“Sí, pero yo realmente lo admiro. Por favor, trata de pasarlo por alto.”
“No me gusta. ¡Quiero que solo me prestes atención a mí!”
Eso no fue lo que había dicho cuando le conté acerca de Ruijerd. Así debe ser como se sentía realmente. Siempre pensaba que era aterrador cómo ella parecía aceptar todo con una ecuanimidad tan perfecta, pero tal vez solo parecía de esa forma porque ella se esforzaba para hacerlo.
Justo cuando ponía a Sylphie sobre mi regazo y los dos comenzábamos a juguetear, Nanahoshi se acercó a nosotros. Ella estaba ebria y tratando de buscar pelea. “Son tan dulces que podría vomitar. Ya paren eso. ¿Incluso se dan cuenta de cuántos años he estado sin mi novio?”
¿Ella ya se había aburrido de cantar? Estaría feliz de cantar en dueto con ella. Siempre y cuando escogiera una canción medianamente conocida, yo probablemente la recordaría. Por otro lado, podríamos terminar de nuevo enfrentando una brecha generacional.
“Al menos vayan a algún lugar donde las personas no tendrán que verlos si lo hacen.”
“Vamos, no seas así. Aquí tienen mucho alcohol. Vamos a divertirnos juntos.”
“Además, he estado queriendo decir esto ya por un tiempo. Incluso desde mi habitación—beso, beso, crujido, crujido. ¿Qué demonios tiene de bueno el matrimonio? ¿Ah? ¿Qué pasa con eso? Es decir, supongo que está bien. Pero ¿qué demonios? Ahí estaba yo, totalmente deprimida, y ustedes dos estaban teniendo sexo. Incluso podía escuchar sus voces haciendo eco en la noche, dios—¡Hii!”
Badigadi repentinamente levantó a Nanahoshi en sus brazos. “¡Buajaja! ¡Ven conmigo! ¡Hoy cantarás para mí tus extrañas canciones!”
“No son extrañas; ¡son populares en mi mundo!”
“¡Qué interesante! ¡No sé de qué mundo vienes, pero cántalas para mí! ¡Vamos, canta todo lo que puedas!”
“¡Espera, primero tengo algo que decirle a Rudeus!”
“¡Buajaja! ¡Es mejor que estés cantando si no tienes nada agradable que decirle al hombre que te ayudó! ¡Ahora, canta!”
“¡Estaba a punto de llegar a lo que realmente quería decir!” rugió Nanahoshi en protesta.
Ella probablemente quería expresar su gratitud. Aun así, yo solo hice lo que cualquiera haría por un amigo en problemas. Ella no necesitaba agradecerme. Además, ella tenía que tener una gran posición social como para llamar la atención de un Rey Demonio y ser secuestrada. Era casi como si ella fuera la princesa de algún reino. Siempre y cuando la chica princesa hubiera sido cargada hacia una taberna en vez de una celda. Y siempre había un escenario en una taberna.
Después de un tiempo, Nanahoshi comenzó a cantar. Un acompañamiento se unió tardíamente. Al principio, pensé que aquí quizás había un trovador, pero resultó ser Badigadi sosteniendo un instrumento. No sabía que él podía tocar. Además, ¿él había pedido que ella le cantara y también estaba tocando junto a ella? No lo entendía en lo absoluto.
Dejando todo eso de lado, era una canción familiar. No podía recordar bien de donde era… ah, ya lo tengo. Era Gandhara, el ending de la serie de televisión Monkey. Eso definitivamente no era algo que esperaba que conociera su generación. Por otro lado, era bastante famoso.
Dicho eso, ella apestaba. Mucho. Horriblemente. Tal vez era porque no estaba sincronizada con el acompañamiento. Nah, ambos apestaban y era por eso que no podían sincronizarse.
Aun así, ellos parecían estar disfrutándolo. Además, Nanahoshi hoy era la estrella de nuestro grupo. Estaba bien si lo hacía horrible. Incluso aunque su canción era horrible, todavía cargaba sus sentimientos.
¿De verdad tenía tantas ganas de regresar a casa? Eso era algo que yo no podía entender. Mi país del amor estaba justo aquí.
Aun así, fue una fiesta divertida. Deberíamos repetirlo algún día.
La fiesta llegó a su fin cuando su estrella, Nanahoshi, se emborrachó completamente. Linia y Pursena la llevaron a su habitación de dormitorio, donde ellas aparentemente iban a tener una pijamada. El resto se fue en grupos. Los bebedores más pesados decidieron visitar una taberna diferente para otra ronda.
Sylphie y yo optamos por regresar a casa. En su estado ebrio, ella no paraba de sonreír y pegarse a mi brazo. Sus piernas estaban un poco inestables, así que mantuve mi brazo alrededor de su cadera para apoyarla, repentinamente obteniendo información acerca de cómo se sentían los mujeriegos cuando iban a citas en grupo y sabían que iban a anotar.
Por supuesto, yo no tenía tales pensamientos impuros—aunque eso cambiaría al llegar a casa.
“Rudy, ¿no hay demasiado ruido?” dijo repentinamente Sylphie.
“¿Mm?” Ahora que ella lo mencionaba…
Agudicé mis oídos. Pude escuchar el sonido de alguien golpeando algo, y voces discutiendo. Sonaba casi como cuando los gatos luchaban. Mientras nos aproximábamos a nuestra casa, vimos a un grupo de pie en la puerta, golpeándola con fuerza. Desde lejos, todo lo que podía ver eran sus siluetas. Tal vez eran algunos mocosos del vecindario, o alguna clase de ladrones.
Mi mente todavía estaba entumecida a causa del alcohol, pero activé mi ojo demoniaco para estar seguro. Sylphie golpeó sus mejillas y, aunque todavía inestable, se puso de pie por si sola. “Rudy, voy a desintoxicarnos.”
“Entiendo.”
Sylphie recitó silenciosamente magia de desintoxicación sobre mí, y pude sentir el alcohol dentro de mi cuerpo evaporarse. No me dejó completamente sobrio, pero mi cabeza se sentía más despejada. Con cuidado de que nuestros supuestos ladrones no nos vieran, me acerqué sigilosamente hacia ellos. En ese momento oí sus voces.
“¡La razón por la que llegamos tan tarde fue porque nos hiciste perdernos, Norn!”
“Lo mismo va para ti, Aisha. Tú fuiste la que dijo que ese era definitivamente el camino.”
“¡Además, ni siquiera sabemos si este realmente es el lugar o no! ¿Qué vas a hacer ahora? ¡Todas las posadas ya cerraron! ¡Ahora vamos a tener que acampar afuera en el frío!”
“Esto tampoco me agrada, pero tú fuiste la que dijo que nos quedaríamos en su casa, por lo que no necesitábamos una habitación. Yo no quería quedarme en su casa, pero tú me forzaste a venir—”
“¡Eso es porque le dijimos a Ginger que estaríamos bien! ¡Conseguir una habitación después de eso sería estúpido!”
“Siempre eres así, actuando como si fueras mejor.”
Voces chillonas. Voces de niñas, unas que me parecían un poco familiares. Y en medio de su intercambio, escuché nombres que conocía. Después, finalmente…
“Ustedes dos, cálmense. Este definitivamente es el lugar correcto. Aquí hay una presencia familiar.” La voz de un hombre sereno. En el instante que la escuché, un remolino de emociones indescriptibles recorrió mi interior.
Dejé salir un suspiro de alivio y me paré en frente de ellos.
“¡Ah!”
“¡Onii-sama!”
Mis dos hermanitas, las cuales habían crecido considerablemente, estaban de pie vestidas con ropa de invierno en juego, pero de diferentes colores, como los personajes de Ice Climber. Norn Greyrat y Aisha Greyrat. La que tenía una expresión compleja en su rostro probablemente era Norn y la que tenía una mirada de determinación feroz probablemente era Aisha.
“¡Onii-sama, te extrañé mucho!” Aisha se lanzó hacia mí, envolviendo sus brazos y piernas alrededor de mi torso como un mono. Ella acarició su mejilla contra la mía. Su piel se sentía fría, aunque yo solo podría estar caliente a causa del alcohol. “¡Ooh, estás muy caliente! ¡Y apestas a alcohol!”
“Y tú me estás transmitiendo tu frío. Por favor, suéltame.” Mientras me quitaba a Aisha de encima, miré hacia Norn, quien tenía sus labios firmemente fruncidos. Ella bajó su mentón para saludar.
“¿Bebes alcohol?” preguntó ella.
“Sí, estábamos en una celebración.”
Ella se veía perturbada, y no creía que fuera solo porque era tímida. Paul había mencionado que ella no era mi mayor fanática…
Entonces, detrás de Norn estaba…
“Ha pasado un tiempo, Rudeus,” dijo el hombre calvo con una cicatriz en su rostro. Un orgulloso guerrero blandiendo una lanza. Viéndose igual que la última vez que lo vi, hace ya tres años.
“Ha pasado un tiempo, Ruijerd-san.”
Fui golpeado por una ola de nostalgia, recordando los días que viajamos juntos, solo nosotros tres. Cómo nos conocimos, cómo nos separamos. ¿Qué debía decir? Mientras estaba buscando las palabras, Ruijerd repentinamente miró detrás de mí. “Escuché en el Gremio de Aventureros que te habías casado, pero… veo que no fue con Eris.”
La persona a la que él estaba mirando era Sylphie. Su expresión se convirtió en una de sorpresa, pero ella rápidamente bajó su cabeza. “Um, Rudy, por el momento, ¿por qué no los invitamos a entrar?”
“Ah, sí, tienes razón. Entremos.” Abrí la puerta y los invité a entrar.
Apenas había pasado un mes desde la llegada de la carta. Ellos habían llegado aquí mucho, pero mucho antes de lo que había esperado.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.