Colapso
Capítulo 10: Colapso
El incidente sucedió un mes después de la llegada de la carta. Ese día yo estaba ayudando a Nanahoshi con un experimento, pero sus parámetros eran un poco diferentes de lo usual.
“Si este funciona apropiadamente, podré avanzar hacia el siguiente paso,” dijo Nanahoshi, mostrándome un círculo mágico significativamente más grande que cualquiera de los anteriores. Aunque todavía solo era del ancho de un tatami. Tenía un patrón intrincado, densamente escrito a través de una rara pieza de pergamino.
“Solo para estar seguro, ¿puedo saber para qué se supone que sirve este círculo?”
“Voy a invocar un objeto extraño de otro mundo.”
“Y no hay forma de que pueda causar otro Incidente de Desplazamiento, ¿cierto?”
El Incidente de Desplazamiento había ocurrido debido a que Nanahoshi fue invocada aquí. Lo cual quería decir que no había garantía de que un incidente similar no ocurriría solo porque ella estaba invocando algo pequeño. Al menos, eso fue lo que pensé, pero Nanahoshi sacudió su cabeza. “Es seguro. Al menos teóricamente hablando.”
“Solo por si acaso, ¿puedo saber cuál es esa teoría?”
“Basándome en nuestros experimentos previos, he confirmado que mientras más grande y complejo sea el objeto a invocar, más poder mágico es requerido. En otras palabras, la magia en este mundo obedece las leyes de la Conservación de la Energía. Invocaremos algo simple y pequeño esta vez. Si asumimos que la energía de mi invocación fue la que destruyó la región, entonces teóricamente este círculo a lo mucho solo teletransportará a las personas dentro de un metro de diámetro. Yo honestamente no creo que sea posible, pero solo por si acaso, he escrito una medida de seguridad en el propio círculo para poder controlar la cantidad de poder mágico que usa.”
Ya veo, ya veo… Bien, no, no tenía idea de lo que me estaba hablando.
“Conservación de la Energía… eh, ¿qué era eso?” ¿Y eso cómo era diferente de la ley de la Conservación de la Masa?
“No estoy lo suficientemente bien informada como para explicarlo a un aficionado, pero básicamente significa que el poder mágico es responsable de la mayoría de las cosas extrañas que suceden en este mundo. Ese hechizo que usas todo el tiempo… Cañón de Piedra, ¿no? Parece que repentinamente conjuras una roca en medio del aire, pero en realidad solo transformas tu poder mágico en una roca.”
La ley de la Conservación de la Energía, ¿eh? Entonces era eso. Era por eso que mientras más poder mágico vertieras en un hechizo, más caliente era la llama en la magia de fuego, y más grande terminaba siendo la masa en la magia de tierra.
“Además…” Nanahoshi a continuación comenzó a explicarme el principio detrás del círculo, pero en un punto no entendí nada más. Algo acerca de si aplicabas la ley de esto y aquello, el tamaño y efecto del círculo sería este y este, y después si aplicabas esta otra ley como se llame, entonces blah-blah-blah.
Honestamente, incluso si hubiera una falla en su teoría, no iba a darme cuenta. La única cosa que sabía era que ella se veía confiada, y eso quería decir que había una gran probabilidad de éxito. Bueno, incluso si ocurría lo peor y terminaba siendo teletransportado a algún lugar, estaba seguro de que podría encontrar mi camino de vuelta a casa.
“Si esto falla y termino siendo teletransportado, por favor, contacta a mi familia.”
“Te estoy diciendo que no hay ninguna posibilidad de que eso pase.”
Después me puse de pie en frente del círculo. “Ahora bien, comencemos.”
“Por favor.”
No estaba seguro de si esa palabra estuvo dirigida hacia mí o no. Tal vez era más bien una plegaria a Dios.
Comencé a verter poder mágico dentro del círculo, colocando mis manos sobre el borde del papel. Una corriente atravesó el círculo y comenzó a emitir luz. Podía sentir mi poder mágico siendo drenado a través de mis brazos.
Pero era extraño. Algo se sentía fuera de lugar. Parecía que el camino por el que la luz estaba viajando estaba obstruido. Y una parte no se estaba iluminando.
¡Psssht!
Hubo un leve sonido de interferencia y de pronto el poder mágico dejó de fluir. La luz emitida por el círculo se disipó.
Había terminado. No hubo otra reacción del círculo. Lo miré detenidamente y encontré una rasgadura en parte del papel. ¿Tal vez había hecho corto circuito y el sistema de seguridad había intervenido? No obstante, este era un fracaso.
“¿Y bien?”
“Falló,” dijo tranquilamente Nanahoshi. Ella se volvió a sentar en su silla pesadamente, colocando un codo sobre su escritorio y dejando salir un gran suspiro. “Haah.”
Ella se quedó mirando la pieza de papel todavía tendida en el suelo. La pintura había desaparecido, dejando solo un bosquejo borroso subyacente bajo el círculo, y la rasgadura causada por el experimento. Nanahoshi siguió mirando hacia él ausentemente, sin mover un músculo. Después, luego de un tiempo ella dijo, sin mirar hacia mí, “Gracias por tu ayuda. Ya puedes irte a casa.”
El resultado de casi dos años de esfuerzo se había convertido en nada en unos segundos. “Bueno, estas cosas suceden, sabes,” dije.
Nanahoshi no respondió.
¿Fue mi culpa? No, todo lo que yo hice fue proporcionar poder mágico. No toqué nada más. Cualquiera pudo haber hecho lo mismo que yo siempre y cuando tuviera el poder mágico para ello. Así que, incluso si el experimento hubiera fallado por mi culpa, sería culpa de Nanahoshi por no instruirme apropiadamente.
Nanahoshi no dijo nada más.
A este paso, esto probablemente era todo por hoy. “Bueno, si me disculpas.” Me puse de pie para irme. Antes de dejar la sala de experimentación, me di la vuelta para mirar. Ella todavía estaba en la misma posición, inmóvil.
Pasé a través de la desordenada sala de investigación, la cual se veía más como un almacén desorganizado en este punto, y salí hacia el pasillo. Di solo un par de pasos antes de detenerme. A juzgar por la forma en que se desplomó en su silla, ella estaba bastante afectada. ¿Tal vez ella no estaba pensando en su siguiente experimento ni su fracaso, sino en solo darse por vencida completamente?
Nah. A pesar de lo que su apariencia pueda decirte, Nanahoshi era fuerte. De seguro ella tenía la capacidad de tomar este fracaso y aprender de él.
Justo mientras pensaba eso…
“¡AAAAAAAAAH!”
Gritos salieron de la sala de investigación. Después el sonido de algo romperse. Giré inmediatamente y entré corriendo en la habitación.
“¡Aaaah!”
Nanahoshi estaba golpeando su cabeza una y otra vez sin control. Ella arrancó hojas de un libro que había estado escribiendo y las esparció a través del suelo. Después derribó algunas estanterías y derramó el contenido de una jarra. Ella se quitó su máscara y la estrelló contra el suelo. Después comenzó a rasguñarse la cara y tambalearse, golpeándose contra una pared. Ella la golpeó, y después se tropezó de nuevo sobre el contenido derramado de la jarra y finalmente colapsó en el suelo, donde ella agarró puñados de arena que había salido de la jarra y la arrojó hacia el suelo. Después se puso de pie para finalmente comenzar a tirar de su cabello.
En pánico, yo corrí hacia ella y fijé sus brazos en su espalda. “¡Espera, cálmate!”
“No puedo ir a casa, no puedo ir a casa, no puedo ir a casa.” Los ojos de Nanahoshi se veían vacíos mientras murmuraba estas palabras. Todos los músculos de su cuerpo se tensaron, como si se estuviera preparando para enloquecer de nuevo. “No puedo ir a casa, no puedo ir a casa, no puedo—¡aaaaaah!”
Ella comenzó retorcerse sin control, luchando con fuerza para zafarse de mi agarre. Pero su fuerza era solo la de una chica de preparatoria, y para colmo una aislada. Extremadamente débil. No había forma de que ella pudiera liberarse. No mucho después, su cuerpo se puso flácido. Cuando la liberé, ella solo se desplomó débilmente hacia el suelo.
“Oye, ¿estás bien?” Estaba casi seguro de que la respuesta era un no. Ella estaba tan blanca como un papel, con ojos vacíos y ojeras. Sus labios habían perdido todo su color y estaban secos y quebrados. Este era el rostro de alguien que estaba en un muy mal estado mental. Ella bien podría lastimarse a sí misma.
No podía dejarla sola en este estado. ¿Qué debía hacer? La persona que podía ayudar más en una situación como esta era… ¡Sylphie! Así es, Sylphie. Ella podría ser capaz de hacer algo al respecto. Y de casualidad, ella no tenía turno de noche el día de hoy. Bien. Entonces voy a llevar a Nanahoshi a nuestra casa por esta noche.
Esperen… antes de eso, probablemente debería encontrar un lugar donde tranquilizarla. “¿Estás bien?” pregunté.
“…”
“Te excediste un poco. Vamos a descansar por hoy, ¿bien?”
Nanahoshi no respondió.
Puse mi brazo alrededor de su hombro y prácticamente arrastré sus pies. Después la saqué de la sala de investigación.
Tal vez debería cerrarla con llave, me detuve para considerarlo. Nah, nos preocuparemos por eso más tarde. Debería estar bien si es solo un día. Probablemente.
Nos guie hacia las salas de clase de los estudiantes de quinto año donde Sylphie debería estar. ¿Debería pedirle a alguien que la vaya a buscar para mí? ¿O yo mismo debería entrar en la clase? Las personas se quedaban mirando mientras pasábamos, con Nanahoshi apoyada en mí. Esto era molesto. Ahora mismo nos veíamos muy sospechosos, y Nanahoshi ni siquiera tenía puesta su máscara. Probablemente lo mejor era mantener un perfil bajo. Pero ¿cómo?
“¡Maestro!”
Alguien me habló. Me di la vuelta para encontrar a Zanoba detrás de mí. “¿¡Maestro, qué sucedió!?”
“Zanoba, Nanahoshi está en problemas. Ayúdame.”
“¿¡Está enferma!?”
“Algo así,” dije.
“En ese caso, probablemente primero debemos ir a la enfermería.”
Oh, cierto. La enfermería.
“Yo la cargaré,” se ofreció Zanoba.
“Sé gentil.”
“Por supuesto. Con su permiso, Silent-senpai.”
Él la levantó al estilo princesa. Una forma estable y sólida de cargar a una persona. Nanahoshi no se resistió. Ella tenía una mirada de cansancio en su rostro, como un cascarón sin vida.
“¡Abran paso!” gritó Zanoba y se abrió paso a través de la multitud de personas. Todos se dividieron como un océano ante él. Yo lo seguí de cerca.
En la enfermería, dejamos que Nanahoshi descansara en una de las camas. Su rostro era uno vacío. Qué expresión tan horrible. Casi parecía que la sombra de la muerte estaba sobre ella. Le informamos a la sanadora residente que no era nada serio. Después de todo, los problemas psicológicos no podían ser solucionados con la magia de sanación.
Justo cuando mi mirada comenzaba a vagar hacia mis pies, Julie agarró la manga de mi camisa. “Gran Maestro, su rostro… se ve horrible.”
Toqué mi cara instintivamente. ¿Qué clase de expresión tengo ahora mismo?
Oh no. Parecía que yo también estaba bastante afectado. Necesitaba calmarme un poco.
“Eso es solo porque no soy apuesto.” Acaricié su cabeza. No podía creer que hubiera hecho preocuparse a una niña tan pequeña.
“Tome, Maestro.” Un vaso repentinamente fue puesto ante mí desde el costado. Zanoba era quien lo estaba sosteniendo.
“Gracias.” Lo tomé agradecidamente y vacié su contenido. Él aparentemente había sacado el agua de uno de los jarrones de la enfermería. Mi lengua se sentía tan seca como un papel. Al parecer, mi boca en algún momento se había secado mucho.
“Fiu.” Tomé asiento y dejé salir un gran suspiro.
Zanoba se sentó a mi lado y preguntó tranquilamente, “Oiga, Maestro, ¿qué sucedió? Nunca antes lo había visto tan afligido.”
“Bueno…” Expliqué lo que había ocurrido en la sala de investigación. Que el experimento había fallado y el estallido de Nanahoshi. Que ella parecía ser capaz de suicidarse si la dejaba sola, así que la ayudé.
Después de escuchar todo eso, Zanoba miró hacia Nanahoshi con una expresión complicada en su rostro. “Así que ella no está realizando esta investigación porque quiere.”
“Nop.”
No era como si ella lo hiciera a regañadientes, pero tampoco parecía disfrutarlo mucho. Solo era algo que ella tenía que hacer para regresar a casa. Habían pasado seis años desde el Incidente de Desplazamiento, y lo que ella pensaba que sería un importante paso al frente había fracasado. Ella miró hacia atrás y comprendió que seis años ya habían pasado y que no había progresado en lo absoluto.
Suspiré y me apoyé en mi silla. Zanoba no dijo nada después de eso. Ambos solo permanecimos ahí con Nanahoshi, quien estaba mirando ausentemente hacia el techo.
Después de un rato, Nanahoshi cerró sus ojos y se quedó dormida. Sylphie llegó casi al mismo tiempo. Ariel no estaba junto a ella. “Las personas estaban diciendo que tú y Zanoba llevaban a una estudiante a la enfermería,” dijo ella.
¿Qué clase de rumores estaban esparciendo? ¿Toda la escuela creía que yo dejaría inconsciente a una estudiante para llevarla a la enfermería, donde probablemente le estaba haciendo algo horrible?
Cielos, eso es hiriente, pensé. ¿Por qué nadie cree en mí? ¿Porque soy “el Jefe”? Bueno, no es como si hubiera hecho demasiado para ganarme su confianza en primer lugar. Como sea.
Le conté a Sylphie lo que había sucedido.
“No puedo creer que algo así haya ocurrido.” Sylphie tenía una expresión solemne mientras miraba hacia Nanahoshi.
“Puede ser peligroso dejarla sola, así que estaba pensando en dejarla descansar en nuestra casa el día de hoy.”
“Pero ¿no sería mejor dejarla descansar aquí en la enfermería?”
“Creo que es mejor para ella estar con alguien que conoce cuando despierte.”
En cualquier caso, no podía dejarla sola. Nanahoshi era joven y esto claramente la había sacudido hasta su propio núcleo. Cuando las personas eran empujadas hasta su límite, podían hacer cosas extremas. Cosas como lastimarse a sí mismas.
“No tengo idea de cuánto tiempo tomará para que se calme,” dije. “Por ahora me gustaría permitirle quedarse con nosotros para poder mantenerla vigilada.”
“Um, ¿está bien si te dejo esa parte a ti?”
“Si es solo encargarme de sus comidas, entonces puedo hacerlo.”
La tendríamos vigilada hasta que estuviera mejor. Podría ser bueno dejar que escape de la realidad por un tiempo. Una especie de retirada táctica.
“Esto no es engañarte ni nada parecido.”
“Lo sé. ¿O hay algo por lo que te sientes culpable?”
“Nop.” No tenía ninguna razón para sentirme culpable. Aun así, estaba trayendo a otra mujer a mi casa. Para colmo una en un estado débil e indefenso. Sylphie no parecía sospechar. Así que esto era la confianza, ¿eh?
“Lo dejaré en tus manos, Rudy. ¿Hoy vas a ir directamente a casa?”
“Sí. No seré capaz de ir contigo, ¿así que puedes comprar sola esta vez?”
“Déjamelo a mí.”
Asentí ante la respuesta alentadora de Sylphie. No esperaba menos de ella.
Dejamos la escuela y regresamos rápidamente a casa. Zanoba se ofreció como voluntario para transportar a Nanahoshi. Esta vez la llevó en su espalda, lo cual parecía ser mejor para él, incluso siendo un príncipe.
“Siento los problemas, Zanoba.”
“No, esto es lo único que puedo hacer para ayudar.” Él fácilmente transportaba en su espalda a la lánguida Nanahoshi. Julie caminaba justo detrás de nosotros. Todo lo que debía hacer era darle un taladro y un traje de buceo a Zanoba y las personas lo llamarían Señor Burbujas.2
Solo para completar la imagen, traté de levantar a Julie.
“¡Hii! Gran Maestro, ¿qué está haciendo?”
“Nada.”
Zanoba solo miró hacia nosotros. Mantuve a Julie en mis brazos mientras caminábamos. Su cuerpo estaba sorpresivamente relleno. Hace solo un año ella había sido solo piel y huesos, pero parecía haber estado comiendo apropiadamente. Sus músculos todavía no estaban tan desarrollados, pero ella no necesitaba ser una fisicoculturista a los siete años.
“Julie, ¿Zanoba te está tratando bien?” pregunté.
“Si, el Maestro mucha comida me da.”
“Me alegra escucharlo. Pero la forma correcta de decirlo es, Si, el Maestro me da mucha comida.”
“El Maestro me da mucha comida.”
“Sí, eso es.”
Ahora que lo pienso, me pregunto si Nanahoshi había estado comiendo adecuadamente. Ella se había sentido bastante liviana cuando la cargué. La comida podía levantar tu espíritu en un momento difícil; incluso las cosas pequeñas como comer tu comida favorita o compartir una comida con alguien podía traerte dicha. Dudaba que Nanahoshi hubiera hecho alguna de esas cosas.
“Fiu,” suspiré. ¿Qué clase de vida había estado viviendo Nanahoshi? Encerrada sola, apenas comiendo, y raramente hablando con alguien. Solo dibujando sin parar esos círculos mágicos.
“No es su culpa, Maestro. No permita que lo afecte demasiado.”
“Sí, lo sé.”
Aparentemente Zanoba había malinterpretado mi suspiro. Él tenía una expresión seria plasmada en su rostro mientras miraba hacia mí. Parecía que Zanoba estaba más preocupado por mí que por Nanahoshi. Bueno, él apenas le había hablado, así que no podía regañarlo por eso.
Después de eso nos quedamos en silencio por un tiempo. Dentro de la tranquilidad, pude escuchar los latidos de Julie. Como una niña, su temperatura corporal era más alta que la mía. Ella era cálida, y escuchar sus latidos era extrañamente tranquilizador. Debería comprarle algo la próxima vez que salga.
Cuando llegamos a la casa, hice que Zanoba depositara a Nanahoshi dentro de una de las dos habitaciones que había arreglado para mis hermanitas. Ella solo se dejó caer lánguidamente sobre la cama. Sus ojos estaban abiertos; ella debe haber despertado en algún momento. Pero estaban completamente vacíos. Como si ella estuviera viendo algo en la distancia que yo no podía ver. Casi como un cadáver.
¿Sería capaz de recuperarse de esto? Basado en mis propias observaciones, ella estaba en un estado precario, pero no sin salvación. Yo había tenido eventos depresivos similares en el pasado, pero habían desaparecido eventualmente.
Por el momento, acaricié su cabeza y removí cualquier cosa que pensé que podía ser usada como un arma. Ella tenía en posesión un pequeño cuchillo del estilo del ejército suizo. No creía que pudiera suicidarse con algo así, pero de todas formas lo tomé, solo por si acaso.
No había nada peligroso en su habitación excepto por la ventana, ya que estábamos en el segundo piso. Tal vez podría usar magia para fortificarla. No ayudaría si ella rompía el vidrio, pero quería creer que ella no tenía la fuerza de voluntad para llegar tan lejos.
Ya que Nanahoshi no se estaba moviendo, volví al primer piso.
“¿Ella va a estar bien?” preguntó preocupadamente Zanoba. Él no parecía ser del tipo de persona que había tenido alguna experiencia con la depresión. Seguro, él tenía sus momentos de debilidad, pero generalmente era optimista.
“Ni idea. En cualquier caso, fuiste de gran ayuda, Zanoba.”
“No, usted siempre es el que me está cuidando. Esto era lo menos que podía hacer.” Ese era nuestro Zanoba. Siempre podía contar con él. “Maestro, ¿qué hay de usted? ¿Va a estar bien?”
“¿Yo? ¿Por qué?”
“Parece que el colapso de Silent-senpai ha tenido un gran impacto en usted.”
¿Un gran impacto? ¿De verdad?
De hecho, él probablemente tenía razón. Nanahoshi había perdido la cabeza, se había vuelto loca, y después se convirtió en una cáscara sin vida una vez que la detuve. Ver eso desde el comienzo hasta el final me recordó mi pasado. Aunque se había manifestado de una forma un poco diferente a la suya, ambos habíamos pasado por agonías mentales similares. Sentía su dolor como si fuera el mío. Si mis circunstancias hubieran sido un poco diferentes, yo podría haber sido el que estuviera desplomado sin fuerzas sobre el suelo en su lugar.
“Solo un poco. Me recuerda al dolor del pasado.”
“¿Le importaría darme más detalles?” preguntó él.
“Cuando era pequeño, yo tuve una experiencia similar. Me volví apático y me aislé.”
“No puedo entender esa sensación.”
A pesar de que la forma en que lo dijo se sentía distante, tampoco quería que clamara entenderla. “Estoy seguro de que no.”
“Sin embargo, si hay algo más que requiera mi fuerza, por favor, hágamelo saber. La fuerza es lo único que tengo en abundancia.”
“Sí, me aseguraré de hacerlo.” Apreciaba la amabilidad de Zanoba. Él era un muy buen chico, siempre y cuando las muñecas o figuras no estuvieran involucradas.
Zanoba se fue a casa poco después de eso. Con nada más que hacer, solo pasé mi tiempo leyendo en la habitación de Nanahoshi mientras ella dormía. Yo habría querido ser dejado solo si estuviera en su posición. Pero ella ya había estado sola todo este tiempo. Siempre sola.
Me quedé junto a ella hasta que Sylphie regresó a casa.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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