Primer Día de Clases
Capítulo 3: Primer Día de Clases
La Universidad de Magia de Ranoa. La escuela más grande del mundo, ocupando una vasta extensión de tierra y patrocinada por tres países distintos como también el Gremio de Magos. El actual director era uno de los líderes del Gremio de Magos, el Mago de Viento de nivel Real Georg. El cuerpo estudiantil era de más de diez mil, con numerosos profesores dentro del personal de la universidad. A pesar del nombre Universidad de Magia, en realidad podías aprender una gran variedad de cosas ahí.
Todas las razas de estudiantes eran bienvenidas, incluyendo a los demonios, quienes todavía eran intensamente perseguidos por la fe de Millis, o a la gente bestia, quienes tendían a ser aislacionistas. Incluso aceptaban a humanos de la realeza que eran desterrados de sus países a causa de luchas por el poder, o niños nobles que nacían malditos. No habían matriculados gente del cielo o del mar, pero si tenías poder mágico y podías recitar magia, eras libre de matricularte, sin importar tu pasado. Había escuchado que esta política había creado algo de oposición, pero solo el Reino de Asura podría llegar a oponerse a la fuerza unida de la alianza y el Gremio de Magos, y el propio Asura había invertido una gran cantidad de dinero en el Gremio de Magos.
Por cierto, una cierta secta dentro del País Sagrado de Millis—los Caballeros de la Iglesia, como eran llamados—se habían declarado en directa oposición a la universidad y todo lo que representaba. Sin embargo, dado que estaban al otro lado del mundo, parecía que no les importaba tanto como para comenzar una guerra.
El tiempo de estudio para los estudiantes era de siete años. Podías pasar un año fuera dos veces, para un máximo de nueve años de estudio. Si te convertías en un investigador afiliado al Gremio de Magos, podías continuar usando las instalaciones de la universidad una vez graduado.
La institución tenía un enorme dormitorio de cinco pisos, pero quedarse ahí era opcional. Aquellos que tenían una casa en la ciudad viajaban desde casa. En general, sin embargo, la mayoría de los estudiantes vivían en los dormitorios. Una habitación fue preparada para mí, un espacio simple del tamaño de veinte tatamis, con una cama. También había una mesa y una silla. Normalmente dos estudiantes compartían una habitación, pero los estudiantes especiales vivían solos. Podía pedir un compañero de habitación si así lo quería, pero decidí no hacerlo. No había venido aquí para hacer amigos.
Aparentemente, también podías pagar para mudarte a una habitación exclusiva para nobles, la cual era más espaciosa y segura. No era algo que necesitara. Por el momento yo no era el objetivo de asesinos.
El baño estaba en el pasillo. Sorpresivamente, era anticuado. Obviamente, no era como si solo pudieras presionar un botón y ¡wush! Había un balde de agua a un lado y tenías que verter agua de él para tirar la cadena manualmente, lo cual enviaría los desperdicios hasta las alcantarillas. Por supuesto, aquellos como yo éramos instados a usar magia de agua en vez del balde. Hablando de eso, la tarea de llenar el balde de agua recaía en la persona a cargo, pero como un estudiante especial, yo estaba exento.
También eran proporcionados los uniformes. A los hombres se les daba un traje, mientras que a las mujeres se les daba lo que parecía ser una blusa y una falda. Aparentemente, los uniformes habían sido introducidos este año. Honestamente, encontraba los diseños bastante lindos. Tenía que haber shorts de gimnasia como uniforme deportivo, ¿cierto? Desafortunadamente, solo eran túnicas. La escuela no las proporcionaba, y no especificaba ninguna restricción o preferencia. Los estudiantes que no tenían su propia túnica solo compraban la que quisieran. Yo tenía la túnica que había estado usando todo este tiempo, así que no necesitaba comprar otra.
“Bueno, ¿se ve bien en mí?”
Elinalise, usando su nuevo uniforme escolar, actualmente estaba modelando para mí. La forma en la que su cabello estaba atado en largas trenzas hacía que la túnica que estaba usando se viera como cosplay, pero el uniforme la verdad le quedaba muy bien. Aunque eso también se veía como cosplay para mí al conocer su verdadero ser.
“Si doblas un poco la falda y haces que se vea un poco más corta, podrías tener mejor suerte atrayendo hombres. Asegúrate de que sea lo suficiente para que casi puedan ver tus bragas.”
Elinalise me miró como si yo fuera un genio. “¿Pero no me dará frío si lo hago?” preguntó ella.
“Ponte medias largas y deberías estar bien.”
“Ya veo. Debí haberlo esperado de ti, Rudeus. Eres un genio.” Elinalise siguió mi consejo y dobló su falda como una chica de preparatoria. Después ella dobló su blusa hasta que casi podías dar un vistazo de su sensual ropa interior.
Hmm… sí, las bragas sensuales como esa no van con un uniforme, decidí.
Nos dirigimos hacia la ceremonia de apertura, la cual aparentemente era importante en esta escuela. Los nuevos estudiantes fueron reunidos en el frío patio. Había una chica que se veía aburrida, mientras otro chico escuchaba con atención el discurso del director. Los amigos estaban tranquilamente reunidos y algunos estaban hablando animadamente. Nadie estaba en fila como se hacía antes. Si esta hubiera sido una escuela japonesa, el profesor de moral sin duda les estaría gritando frenéticamente. El director estaba dando su discurso de pie frente a este grupo heterogéneo, sobre un podio construido de ladrillos resistentes a la magia.
“Damas y caballeros, muchas lunas han pasado desde que aquellos conocidos como magos eran considerados inferiores a los espadachines. Es verdad que los estilos de esgrima creados por los Dioses de la Espada son supremos. ¡No obstante! ¡La magia es igual de increíble! La esgrima, después de todo, no es nada más que una herramienta para matar. La magia es diferente. ¡La magia tiene un futuro! Recuperaremos lo que hemos perdido, y lo combinaremos con los actuales estilos de encantamiento para crear un nuevo—”
Yo estaba de pie tranquilamente a un lado de Elinalise. El sermón del director se sentía tan largo como lo eran en mi anterior mundo, pero este era más tolerable. ¡Tal vez porque su discurso estaba rebosante de pasión por la magia!
… Nop, no era eso. Era por lo divertido que era verlo tratando frenéticamente de afirmar el peluquín sobre su cabeza.
Elinalise estaba revisando el área, evaluando a los hombres que veía. Ella parecía estar teniendo problemas decidiendo con quién comenzar.
“Eso es todo. ¡Damas y caballeros, el camino de la magia yace ante ustedes!”
Jenius terminó con palabras que lo hacían sonar como un protector de la libertad y la justicia. No hubo himno de la universidad. Al parecer ni siquiera había uno, a pesar del hecho de que el país tenía el suyo.
“Y ahora, un par de palabras para los nuevos estudiantes de parte de la Presidenta del Consejo Estudiantil.”
Ante las palabras del Subdirector, tres personas, una chica y dos chicos, subieron al escenario. De pie al frente había una joven con un hermoso cabello dorado peinado con largas y frondosas trenzas con las puntas dobladas. Su ropa—un uniforme escolar completamente nuevo—era muy parecida a la mía, pero incluso la forma en la que caminaba exudaba gracia. Completamente diferente de la broma de mujer que tenía aquí a mi lado. Pero, aunque las acciones de Elinalise carecían de gracia, tenían su propio encanto.
“Vaya, vaya, ¿ese no es el niño que hiciste llorar hace poco?” dijo Elinalise.
Al escuchar sus palabras, miré hacia los dos chicos caminando detrás de la chica. Uno de ellos tenía el cabello blanco y usaba lentes de sol—Fitz. Él estaba alerta, revisando sus alrededores mientras subían al escenario. Y para que conste, yo no creía que hubiera llorado cuando lo derroté.
El otro chico era alguien que no conocía. Él parecía ser un poco mayor que yo. Con su cabello castaño peinado hacia atrás, él tenía un aire frívolo a su alrededor, y una espada colgando en su costado. No se veía como un mago, y a juzgar por la forma en la que caminaba, probablemente era un espadachín. La única otra cosa destacable en él era su bien parecido.
Por cierto, de acuerdo a mi investigación, los rasgos claramente definidos, los cuales yo consideraba apuestos, eran populares en los países del Continente Central. Dejando eso de lado, este sujeto se parecía a Paul. En una nota similar, siempre me han dicho que yo no soy feo, excepto cuando sonreía. Elinalise fue la única que me dijo que yo tenía una sonrisa varonil y encantadora. Ya que nadie la elogiaba, la única sonrisa que hacía ahora era una falsa.
Mientras ellos tres subían al escenario, la multitud de jóvenes a nuestro alrededor estalló en murmullos.
“Esa es la Princesa Ariel…”
“¡Entonces ese de ahí debe ser Fitz el Silencioso!”
“¡Aaah, es Luke-sama!”
A juzgar por sus chillidos, ellos eran famosos. Luke probablemente era como Paul. Él recibió los saludos agudos de las chicas y levantó su mano en respuesta. Tsk, y más encima tiene un nombre como el de una estrella de cine.
“Vaya, vaya, ese es un buen hombre.” Parecía ser que Elinalise tampoco era una buena jueza de carácter.
“¡Silencio! ¡Ahora va a hablar la Princesa Ariel!” Ante la orden de Luke, el clamor se transformó en silencio. Muy impresionante dado que él no había usado un micrófono. “Adelante, Princesa Ariel.”
Ella esperó a que las cosas se calmaran antes de caminar hacia el frente del escenario. “Mi nombre es Ariel Anemoi Asura. ¡Soy la Segunda Princesa del Reino de Asura, y la Presidenta del Consejo Estudiantil de la Universidad de Magia!”
Su voz resonaba en medio del silencio. Mi corazón temblaba mientras escuchaba el sonido de su voz. Esto probablemente era lo que las personas llamaban carisma. No era solo que su voz fuera fuerte y clara—también había algo en ella que la hacían agradable de escuchar.
“Todos ustedes se han reunido aquí desde los rincones más recónditos del mundo. Muchos de ustedes tienen ideas diferentes a las nuestras acerca de lo que constituye la normalidad. Sin embargo, aquí en esta universidad, mantenemos un sentido del orden que difiere del que están acostumbrados.”
El resto de su discurso fue principalmente acerca de las reglas de la escuela, y destacó el hecho de que incluso si las reglas aquí diferían de aquellas de su hogar, todavía tenían que seguirlas. Pero había algo en sus palabras que se incrustaba profundamente en tu alma y permanecía ahí. Tenemos que obedecer las reglas, pensé, y no solo porque había sido japonés en mi vida anterior. Me sentía obligado a hacerlo porque era ella quien lo estaba diciendo.
“Ahora bien, espero que todos disfruten de su tiempo como estudiantes.” Ariel terminó su discurso con esa línea final y se bajó del escenario.
Fue en ese momento que de pronto noté la mirada de Fitz. No debería haber sido capaz de darme cuenta que él me estaba mirando a causa de sus lentes de sol, pero estaba seguro de ello debido a lo intensa que era su mirada.
Esto es malo. Es mejor que compre ese pastel de una vez.
Una vez que la ceremonia terminó, me separé de Elinalise y me dirigí hacia mi salón de clases designado. Había un consejo de curso una vez al mes y tenía que participar. Por lo que había escuchado, solo había seis estudiantes especiales, conmigo incluido. Aparentemente, ellos eran un grupo de personas excéntricas y problemáticas. Jenius, el subdirector, incluso había dicho, “Por favor, por favor, ten cuidado de no meterte en ninguna pelea.” No tenía ni qué decirlo; no tenía la intención de causar problemas. Sin importar lo que me dijeran, yo solo bajaría mi cabeza y lo dejaría pasar.
Me dirigí hacia el final de los tres edificios, a la sala de clases más profunda del tercer piso. A medio camino, encontré una línea dibujada sobre el suelo con las palabras, Más allá de este Punto está el Salón de los Estudiantes Especiales. Era casi como si nos estuvieran segregando, incluso aunque los estudiantes especiales supuestamente podían caminar libremente por los terrenos de la universidad. No, tal vez era lo opuesto. Los estudiantes especiales tendían a ser arrogantes y causar problemas, así que esta era una medida para mantener alejados a los estudiantes de admisión general.
Mientras meditaba esto, llegué al salón. Había una placa sobre la puerta que decía Salón de los Estudiantes Especiales.
“Con permiso,” dije suavemente mientras abría la puerta y entraba. El salón de clases se veía muy familiar. Había una pizarra completamente nueva, algo como un atril y un escritorio de profesor. Había escritorios de madera adornando la habitación. Las ventanas estaban firmemente cerradas, pero la habitación era brillante. En contraste con la inmensidad de la habitación, solo había cuatro personas en sus asientos.
En la primera fila había un chico que estaba leyendo y tomando notas. Lo más destacable sobre él era la forma en la que su cabello castaño ocultaba sus ojos. Él miró brevemente en mi dirección, pero inmediatamente perdió el interés y regresó a su libro. Más al fondo y junto a la ventana estaban sentadas dos chicas, ambas de la gente bestia. Una estaba masticando un grueso pedazo de carne con un hueso. Una del tipo perro. Sus ojos me inspeccionaban con sospecha. La otra, una del tipo gato, tenía sus piernas sobre el escritorio y ambas manos cruzadas sobre su nuca mientras estaba recostada, mirando en mi dirección.

Verlas me recordaba a las dos chicas que había conocido en la aldea Doldia. ¿Cuáles eran sus nombres? Ambas eran buenas niñas. En comparación, estas dos se veían un poco groseras. Me recordaban a esas adolescentes obsesionadas con la moda del mundo anterior.
Y entonces estaba el último sujeto—un hombre que ya había visto antes en algún lugar. Él tenía un rostro alargado y usaba anteojos redondos, la clase de sujeto que podría haber recibido el apodo Spock. Él pasó un par de segundos mirándome boquiabierto, y entonces se puso de pie y gritó con su boca todavía muy abierta.
Inmediatamente activé el Ojo de la Premonición.
“¡¡¡M-maestrooooo!!!” Él mandó a volar su escritorio como si fuera un simple obstáculo en su camino. Era como una quitanieves arrasando con todos los demás escritorios entre nosotros. Uno a uno salieron volando mientras arremetía hacia mí. Sí, arremetía—¡él se estaba lanzando de cabeza hacia mí!
“¡Cañón de Piedra!” Lo golpearía antes de que me alcanzara.
“¡Maestroooo!”
Él recibió de lleno mi Cañón de Piedra con su rostro e hizo un gran sonido de crujido cuando golpeó, pero ni siquiera se tambaleó un poco. Ese cañón tenía el suficiente poder para noquear a un hombre adulto, ¿pero no tuvo ningún efecto en este sujeto? Imposible. ¿¡Acaso este era el verdadero poder de un Niño Bendito!?
Él me agarró por la cintura y trató de levantarme hacia el cielo.
“¡Oye, oye, para, para! ¡Libera la tensión de tus hombros, tranquilo, tranquilo! ¡Ya basta!”
Sus brazos tenían el suficiente poder para mandarme volando hacia el techo, pero afortunadamente, él solo me levantó.
“¡Maestro! ¿Acaso me ha olvidado? ¡Soy yo, Zanoba!” Zanoba estaba sonriendo de oreja a oreja mientras me abrazaba cuidadosamente.
¿Qué pasa con esa presentación? ¿Acaso eres la esposa de un cierto Isono-san?
“Sí, te recuerdo. Mi querido pupilo, por favor, suéltame, esto es aterrador.”
Ante mí estaba el Tercer Príncipe del Reino de Shirone, Zanoba Shirone. Parecía ser que cuando Zanoba fue exiliado bajo el pretexto de estudiar en el extranjero, había sido enviado a la Universidad de Ranoa. Bajo circunstancias normales, un Niño Bendito que no podía controlar su poder sería tratado como un Niño Maldito. Sin embargo, el Gremio de Magos tenía un departamento que estudiaba maldiciones y bendiciones, y los Niños Benditos eran especímenes excelentes. Por lo tanto, a Zanoba se le permitió matricularse en la Universidad como un estudiante especial a cambio de dar su permiso para ser estudiado. Era una oferta oportuna, dado que él recientemente había adquirido un interés por la magia.
“Me he estado esforzando para ser como usted, Maestro. He estado practicando diligentemente mi magia de tierra cada día,” declaró mi dedicado pupilo.
“¿De verdad? Estoy feliz de que Su Alteza lo esté haciendo tan bien. Una vez que las cosas se calmen, vamos a fabricar una figura juntos.”
“¡Si!” Él sonrió y asintió.
Esto era genial. Me traía recuerdos de un kohai en secundaria, quien se había pegado a mí de la misma forma cuando presumí acerca de haber construido una computadora por mi cuenta.
“Además, mientras estemos aquí en la universidad, usted será mi senpai. ¿En qué año está?”
“Segundo año. Jaja, por favor, no se refiera a mí como Su Alteza o como un senpai. Solo llámeme Zanoba. Después de todo, usted es mi maestro.”
“Entonces será Zanoba.”
“Si, Maestro.”
Un repentino golpe sonoro interrumpió nuestra agradable conversación. Miré por reflejo en su dirección. La chica bestia que había tenido ambos pies sobre su escritorio había golpeado uno contra el suelo. El otro aún permanecía en su escritorio, lo cual significaba que su falda estaba tan abierta que podía ver un cierto algo. “No me agrada esto, miau.”
¡Ella dijo miau! Eso era algo que asociaba con la tribu Doldia. Y Eris... no, no es hora de ir en esa dirección.
“Oye, Zanoba, ¿por qué están haciendo tanto alboroto tú y ese niño nuevo?”
“Linia-sama, esta es la persona de la que hablé antes, mi maestro.”
“¡No estoy preguntando eso, miau!” La chica con orejas de gato golpeó la mesa con la suela de su otro zapato claramente irritada. “¡Oye, Zanoba, no te hagas el listo, bien! Sabes de lo que estoy hablando, ¿cierto, miau? ¿¡Lo sabes, no, eh!?”
Su rostro se puso rígido.
¿Qué estaba pasando? ¿Él estaba siendo acosado? Zanoba supuestamente era muy fuerte, pero esto podría ser una cuestión de jerarquía social. La fuerza bruta no necesariamente te ponía en la cima.
“Si lo sabes, entonces tráelo aquí.” Ella hizo un movimiento de llamado en mi dirección.
“Lo siento, Maestro.”
“No, todo está bien.” Me acerqué a la chica con orejas de gato como me fue ordenado.
Una chica con orejas de gato y otra con orejas de perro. Sus miradas penetrantes habrían hecho temblar mis piernas en el pasado, pero ahora no se veían tan aterradoras. Sus miradas necesitaban un poco más de… bueno, ya saben qué, ¿cierto? Necesitaban un poco más de sed de sangre. Así era como las personas realmente aterradoras—como Ruijerd—miraban.
“Saludos. Es un placer conocerlas, mi nombre es Rudeus Greyrat. Estaré a su cuidado comenzando el día de hoy. Tendré cuidado de no entrometerme en nada. Espero que nos llevemos bien.” Hice una reverencia muy al estilo japonés. En cuanto a las personas como ella, lo mejor era comportarse de forma modesta y hacer todo lo posible para no terminar involucrado.
Linia dejó salir una risa. “Directo, ¿eh? Nada mal, miau. Yo soy Linia Dedoldia, de quinto año, miau. Aunque no es evidente a la vista, yo en realidad soy la hija de Gyes, el Guerrero Jefe de la Aldea Doldia del Gran Bosque. ¡En el futuro heredaré la posición de Jefe de la Aldea, así que es mejor que comiences a servirme ahora, miau!”
Así que ella de verdad era de la tribu Doldia. Y para colmo la hija de Gyes. Ahora que lo pienso, él dijo que su hija mayor había sido enviada a estudiar en el extranjero. ¿Entonces fue aquí? Cielos, eso de seguro traía recuerdos.
Dije efusivamente: “Oh, ¿de verdad? ¡Gyes-san cuidó bien de mí cuando visité la Aldea Doldia! ¡Ah, estoy tan conmovido! ¡Pensar que sería capaz de conocer en un lugar como este a la hija del hombre que me cuidó! Oh, eso significa que también debe ser la nieta de Gustav-san, ¿cierto? Gustav-san también fue bueno conmigo. ¡Él incluso me permitió quedarme durante la temporada de lluvias!”
“¿D-de verdad? Así que eres uno de los conocidos del Abuelo…”
En contraste a su actitud anterior, escupiendo palabras como una ametralladora, Linia terminó mirándome desconcertada. No es como si importara, pero la fuerza con la que había pateado la mesa hizo que un cierto pedazo de ropa fuera súper visible. Azul marino, ¿eh?
A un lado suyo, la chica que estaba mordisqueando el hueso de carne retorció su nariz y puso mala cara. “Apesta.”
Eso fue grosero. Ella se estaba refiriendo a mí, ¿cierto? Aun así, no dejé que mi rostro traicionara mis emociones, sino que me di la vuelta con gracia hacia la chica perro e hice una reverencia. “Disculpe. ¿Podría tener el honor de conocer su nombre?”
“Pursena. Básicamente soy lo mismo que Linia.”
“¡Pursena-san, qué nombre tan adorable! ¡Es un placer conocerla!”
Ella pellizcó su nariz y apartó su rostro. “Mierda.”
Asumo que esa última palabra fue dicha como un insulto—aunque cuando las chicas como ella hablaban así, en realidad excitaba a los hombres mayores.
A pesar de todo, este había sido un ataque preventivo exitoso. Al menos, quería creer que mis esfuerzos habían sido lo suficientemente buenos para evitar terminar atrapado en problemas más adelante.
Zanoba tenía una mirada confundida en su rostro mientras me veía interactuar con esas dos. Una vez que nos apartamos, él habló en voz baja. “Maestro, ¿por qué está actuando de forma tan sumisa con ellas?”
“Mi querido pupilo, es importante evitar conflictos innecesarios.”
“¿De verdad lo cree…? Bueno, ya que usted lo está diciendo, mantendré la boca cerrada.” Él se veía perplejo incluso mientras asentía con su cabeza.
No tenía idea por lo que había pasado, pero si en el futuro parecía que estaba siendo acosado, me aseguraría de defenderlo. El acoso era imperdonable. Absolutamente imperdonable.
Mientras estaba llegando a esa resolución, alguien me habló desde atrás. “Oye.”
“Si, ¿qué sucede?”
Miré hacia atrás y el chico del frente estaba de pie ahí. “Tú. Dijiste que tu nombre era Rudeus, ¿cierto?”
“Si, mi nombre es Rudeus Greyrat. Es un placer conocerlo.”
Él se vio sorprendido cuando bajé mi cabeza. “Soy Cliff Grimoire. Un mago genio.”
Un mago genio, ¿eh? Increíble. ¿Pero de verdad se iba a llamar a sí mismo un genio? ¿No sentía nada de vergüenza haciéndolo?
“Estoy en segundo año, pero ya he dominado el nivel Avanzado en todas las magias ofensivas. Además, estoy en el nivel Avanzado en la magia de sanación, desintoxicación, y divina. Todavía estoy en el nivel Principiante en barreras, pero pronto estaré en el nivel Intermedio. No hay muchos profesores decentes en esta escuela.”
“Eso es increíble,” lo alabé sinceramente. Ahora tenía sentido que se llamara a sí mismo un genio. ¿Qué se requería para convertirse en un usuario avanzado en todos los siete tipos de magia en solo dos años? Yo solo podía usar magia de sanación de nivel Intermedio y magia de desintoxicación básica.
Así que esta era la clase de los estudiantes especiales. Ya sabía que siempre habría alguien mejor que yo ahí afuera, pero esto era demasiado. Probablemente la única razón de que mi autoestima no se fuera en picada era que yo estaba en nivel Santo en la magia de agua.
“Me tomó dos años solo convertirme en nivel Avanzado en los cuatro tipos de magia ofensiva. Usted es realmente increíble.”
“Tch, no te creas demasiado.”
Yo solo lo estaba alabando honestamente, pero él chasqueó su lengua y se puso de mal humor. Cliff me miró con tanta fuerza que bien pudo haberme agarrado por el cuello de mi camisa. Aunque yo era un poco más alto que él, así que tenía que mirarme un poco hacia arriba. “También puedes blandir una espada, ¿no?”
“Sí, es cierto, aunque no soy muy bueno en ello.” Yo técnicamente estaba en el nivel Intermedio del Estilo del Dios de la Espada. No recordaba absolutamente nada del Estilo del Dios del Agua. Parte de mi régimen de entrenamiento físico incluía blandir una espada de madera, pero esa no era una esgrima útil en batalla.
Para ser honesto, sin importar el tiempo que pase, aún no podía dominar lo que era tan fácil como respirar para los otros espadachines tales como Eris y Ruijerd. Así que de alguna forma me había rendido en seguir el camino de la espada. Ni siquiera la usé una vez mientras vivía como un aventurero. Aun así…
“¿Quién se lo dijo? Que yo podía luchar con una espada.”
“… Eris-san.”
Eso me desconcertó. ¿Él había conocido a Eris durante los últimos dos años? No puede ser… ¿¡ella estaba aquí en la Universidad!?
“¿Ella está aquí?”
“¿Qué? Por supuesto que no,” respondió él de forma cortante.
“Um, entonces… ¿en dónde la conoció?”
Él solo me miró sin responder. ¿Fue una mala pregunta? Ah, no me digan, ¿él fue una de esas personas que ella golpeó hace mucho tiempo? Lo siento, de verdad, me disculpo en su nombre, pensé en mi interior.
“Ehh… ¿dijo algo más acerca de mí?”
Él me miró tan enfadado que pudo haber tenido su propio efecto de sonido. Después de mirarme de arriba abajo, él finalmente dijo, “Hmph. Ella dijo que eras pequeño.”
“¿D-de verdad? ¿Dijo que soy pequeño?” ¿Ahí abajo?
Sentí ganas de llorar. Así que de verdad fue el sexo lo que la alejó de mí. Si solo lo hubiera tenido más grande, entonces… Ahora que lo pienso, había sentido lo mismo la vez que Sara me miró. Su rostro había dicho, “Oh vaya, es más pequeño de lo que pensé que sería.”
¡No, ella estaba equivocada! ¡Solo se veía pequeño porque no estaba reaccionando! ¡Una vez que tuviera energía y saludara firme, tendría la ferocidad de un león!
“B-bueno, han pasado dos años desde que nos separamos, y he crecido desde entonces,” tartamudeé.
“¿Qué? ¿Tú y Eris-san se separaron?”
“¿Mm?” Tenía la sensación de que no estábamos exactamente en la misma página. Una sensación de inquietud se apoderó de mí. Pero antes de que pudiera confirmar esa inquietud…
“Mm, bueno, como sea. ¡De todas formas no eres suficiente para Eris-san!”
Aquellas palabras atravesaron mi corazón como dagas. Cliff resopló sonoramente y regresó a su asiento. Tendría que mantenerlo vigilado.
El profesor llegó poco después, me presenté, y luego de una corta conversación, la clase había terminado. Aunque faltaba una persona.
“¿Eh? ¿No había otro estudiante especial?”
Cuando se lo pregunté a Zanoba, él solo sacudió su cabeza. “Silent-sama está exenta de la clase mensual.”
“¿Y por qué?”
“Buena pregunta, pero no tengo una respuesta a ella.”
“Supongo que debe ser muy increíble.”
La última persona aparentemente era una llamada Silent. ¿¡No me digan que es una persona que no puede usar magia de oscuridad!?
“Es muy conocida. He escuchado que es muy influyente en la Academia. Ha incrementado los platillos en el menú de la cafetería, creado implementos mágicos… estos uniformes también fueron una sugerencia de Silent-sama. Los rumores dicen que fue recomendada por uno de los Siete Grandes Poderes, así que está recibiendo un trato especial.”
La imagen que apareció en mi cabeza fue la de una científica loca con una bata blanca y anteojos de poto de botella, cargando frascos de líquido verde en sus manos. Alguien que era inteligente y entregaba buenos resultados, pero que de otra forma era una pobre excusa de ser humano.
“Usualmente se encierra en su laboratorio privado, pero sale si tiene una razón para hacerlo, así que estoy seguro de que eventualmente se conocerán,” dijo Zanoba. Él también mencionó que Silent era una estudiante de tercer año. Si la veía, me aseguraría de mostrarle el respeto que se merece.
Y así, fui absorbido por el grupo llamado estudiantes especiales.
Una vez que el consejo de curso terminó, Zanoba y los demás fueron hacia sus respectivas clases. Era natural que alguien tan serio como Cliff asistiera a clases, pero Linia y Pursena, quienes parecían ser más del tipo delincuente, también lo estaban haciendo. De acuerdo a Zanoba, el receso del almuerzo sería en dos horas más. Él me miró fijamente mientras me invitaba a comer junto a él, por lo que acepté felizmente.
Eventualmente, yo también tomaría algunas clases. No había venido a esta escuela solo a estudiar, pero tampoco había venido a perder el tiempo. Mientras tanto, decidí revisar las instalaciones de la universidad.
Primero estaba la enfermería de la escuela. La de esta escuela era espaciosa, con ocho camas y dos sanadores, lo cual probablemente significaba que había muchos accidentes mágicos donde las personas salían lastimadas. En ese mismo momento, un hombre de dos veces mi estatura estaba siendo traído en una camilla. Él se estaba tomando su brazo, y una de sus piernas estaba doblada en un ángulo extraño. Uno de los sanadores tocó el área lastimada y comenzó a recitar rápidamente magia de sanación de nivel Intermedio, y la angustia en el rostro del hombre desapareció. No quería meterme en el camino, así que me fui, topándome con la placa en la entrada que decía Enfermería en mi camino hacia afuera.
El siguiente lugar al que me dirigí fue la bodega del gimnasio, una habitación adyacente al área de prácticas donde había tomado mi examen el otro día. Por supuesto, la entrada estaba cerrada con llave. Tenía un par de opciones: ir hacia el edificio de profesores para conseguir la llave, o preguntarle al profesor encargado si podía tomar la suya. Después estaba la opción de abrirla con magia sin encantamientos. Eso fue lo que escogí, usar mi magia de tierra para remover el candado y poder entrar.
El interior olía un poco a moho y polvo. Las estanterías estaban alineadas con petos de cuero y máscaras que se veían como las máscaras de kendo, y en la esquina había lo que parecía ser un soporte para paraguas lleno de varitas mágicas. También había un espantapájaros de acero y un polvo blanco desconocido dentro de una jarra.
Aparentemente, las clases aquí no incluían saltos altos o ejercicios en el suelo, así que no había colchonetas. De hecho, el nombre de la habitación ni siquiera era Bodega del Gimnasio, era Equipo de Práctica.
Pensé en dirigirme hacia el techo a continuación, pero esta era una región en la que nevaba mucho, así que muchos de los edificios escolares tenían techos inclinados. Tenían una pequeña habitación en la azotea, pero decidí dejar eso de lado por el momento e ir hacia la biblioteca.
La biblioteca de esta escuela estaba separada de los otros edificios, así que tuve que dejar el campus principal para llegar ahí. Después de diez minutos de caminata, llegué a un edificio de dos pisos, y fui detenido en la entrada por el portero.
“¡Alto!”
“¿Eh?”
“Nunca te había visto. ¿Eres nuevo? ¿Por qué no estás en clases?”
“Eh, sí, soy un estudiante nuevo. Un estudiante especial exento de clases.”
“Muéstrame tu identificación de estudiante.”
Mis movimientos eran tensos mientras le entregaba la identificación de estudiante que había recibido el otro día.
El portero miró con atención mi rostro mientras confirmaba mi identidad y dijo, “Bien.”
Él me registró cuidadosamente, y después me dio un resumen de las reglas dentro de la biblioteca.
El uso de la magia estaba prohibido en su interior.
En general, sacar libros de la biblioteca estaba estrictamente prohibido, pero había una cierta sección que estaba disponible para aquello.
Para esto último, necesitabas el permiso de la bibliotecaria y entregar tus datos.
Y, por supuesto, serías penalizado por cualquier libro dañado o destruido.
Eran las mismas reglas que una biblioteca promedio, pero dañar demasiado un libro podía terminar en una multa y una posible expulsión, incluso aunque la mayoría de los libros en la biblioteca solo eran copias. Supongo que todavía era apropiado, dado lo preciados que eran los libros en este mundo.
“Es un poco estricto, ¿no?” dije.
“Algunas escorias han cambiado sigilosamente algunos de los libros, y vendido los originales en el mercado.”
“Ya veo.”
Hice una reverencia hacia el portero y entré, donde el sutil aroma a libros esperaba. Era un conjunto único de aromas: el aroma del moho, la tinta, y del papel. Había un baño cerca de la entrada, conveniente para aquellos que sentían la necesidad después de entrar en la biblioteca. Le di un amistoso saludo a la bibliotecaria antes de adentrarme más. Había escritorios y sillas alineados cerca de la entrada, y más adentro había filas de altos estantes de libros.
“Vaya.” Asombrado, sin quererlo dejé salir un grito ahogado. Había leído mucho desde mi llegada a este mundo, pero esta era la primera vez que había visto tal cantidad de libros en un solo lugar. Unas escaleras daban hacia una abertura en el techo hacia el segundo piso, el cual estaba, como era de esperarse, lleno de forma similar de estantes de libros. Los escritorios y sillas esparcidos por el lugar sugerían que muchas personas tenían el hábito de estudiar aquí.
Recordé el consejo del Dios Humano:
“Rudeus, ve e inscríbete en la Universidad de Magia de Ranoa. Ahí, debes investigar el Incidente de Desplazamiento de la Región de Fittoa. Si lo haces, serás capaz de recuperar tus habilidades y confianza como un hombre.”
Fiu—casi me había olvidado de eso. Pero esto era perfecto. Con la gran cantidad de libros aquí, estaba destinado a encontrar algo acerca de la teletransportación. Sin embargo—¿dónde comenzar?
“¿Tal vez debería preguntarle a la bibliotecaria…?”
No. No tenía apuro. Ni siquiera el Reino de Asura había descubierto la causa del Incidente de Desplazamiento. Si yo pudiera descubrirlo tan rápido, el Dios Humano no me habría aconsejado matricularme en la universidad. Él en cambio me habría dicho que debía investigarlo. De hecho, él solo me había dicho que lo investigara, no que descubriera su causa. Quizás algo pasaría mientras estaba investigando.
Por el momento, me decidí a entender el sistema de estantería. La mayoría de los libros estaban escritos en la lengua Humana, pero dentro de ellos había aquellos escritos en la lengua del Dios Demonio y la lengua del Dios Bestia. También había un libro en la lengua del Dios de la Lucha. Los alfabetos con los que no estaba familiarizado deben haber sido la lengua del Dios del Cielo o tal vez la lengua del Dios del Mar. Desearía que hubieran traducido esos tomos en una lengua que pudiera leer.
“¡Ah!”
De pronto hubo un pequeño grito detrás de mí. Me di la vuelta y vi a un chico con el cabello blanco y lentes de sol, sosteniendo un buen número de libros y pergaminos y mirando en mi dirección.
Es Fitz, comprendí. Rápidamente me enderecé, junté mis pies con fuerza e hice una reverencia. “Me disculpo por lo del otro día. Fueron mis acciones imprudentes las que lo hicieron quedar mal. Planeaba darle algún dulce en compensación, pero desafortunadamente, como un estudiante nuevo, he estado ocupado con muchas cosas…”
“¿¡Eh!? N-no, todo está bien, por favor, no te inclines.”
En mi vida anterior había un sujeto que yo respetaba mucho, llamado Masa. Un trabajador que podía esquivar cualquier cosa que le arrojara la vida al postrarse con sus manos y rodillas pegadas al suelo. Uno de sus decretos era, “Cada vez que arruines algo, encuentra un lugar incómodo como el baño para disculparte de corazón, esto para que no te griten en una ubicación más pública.” Mi repentina disculpa hizo que Fitz entrara en pánico, y parecía ser que las cosas se estaban dirigiendo en la dirección donde él muy probablemente aceptaría mi disculpa. ¡Éxito!
“Rudy—um, es decir, Rudeus, ¿no? ¿Qué estás haciendo aquí?”
“Investigando un poco.”
“¿Acerca de qué?” presionó Fitz.
“El Incidente de Desplazamiento.”
Cuando dije eso sus cejas se fruncieron. ¿Había dicho algo extraño?
“¿El Incidente de Desplazamiento? ¿Por qué?” preguntó él.
“Yo vivía en la Región de Fittoa del Reino de Asura, y fui teletransportado al Continente Demoniaco después del Incidente.”
“¿¡El Continente Demoniaco!?” dijo Fitz. Creía que su sorpresa era un poco exagerada.
“Si. Me tomó tres años regresar a casa. Toda mi familia ha sido encontrada desde entonces, pero todavía hay una conocida mía que está desaparecida. Esta parece ser una buena oportunidad para investigar un poco.”
“¿Es por eso que viniste a esta escuela?”
“Así es.” No podía decirle que la razón real era encontrar una cura a mi disfunción eréctil. Además, no estaba mintiendo; quería saber por qué había ocurrido el Incidente de Desplazamiento.
“Ya veo. Al final eres realmente increíble,” dijo él, rascándose la parte de atrás de su oreja.
No estaba seguro de lo que era realmente increíble, ya que yo aún no había descubierto nada. Tal vez él había reconocido mi poder después de la simulación de batalla del otro día. Bueno, como sea. “Y si me permite preguntar, ¿qué está haciendo usted aquí?” dije.
“Ah sí. Vine a buscar unos documentos. Me tengo que ir ahora. Nos vemos después, Rudeus.”
“Sí, claro, nos vemos.”
Fitz rápidamente se dio la vuelta, dirigiéndose hacia el frente de la biblioteca. Sin embargo, después de unos pasos, él de pronto miró hacia atrás. “Oh, cierto. Deberías leer un libro de Animus acerca de la teletransportación. Se llama Un Registro de la Exploración del Laberinto de la Teletransportación. No es ficción, pero es fácil de leer.”
Y entonces él se fue corriendo.
Fitz no parecía guardar resentimiento a causa del examen. Tal vez él en realidad era un muy buen chico.
Fui hacia la bibliotecaria para preguntar por el libro Un Registro de la Exploración del Laberinto de la Teletransportación, y lo leí hasta la hora del almuerzo. Era un tomo delgado, ni siquiera de cien páginas, y contaba la historia de Animus Macedonius, un aventurero nativo de las regiones del norte que fue a explorar un laberinto.
Este laberinto, adecuadamente llamado el Laberinto de la Teletransportación, era de una clase rara cuyas trampas eran todas de teletransportación. Había cinco tipos de bestias vagando en su interior, todas criaturas increíblemente inteligentes que entendían la disposición del laberinto y dónde enviarían a una persona las trampas de teletransportación. Si tenías la suficiente mala suerte para activar una trampa, encontrarías monstruos esperando por ti al otro lado. Era difícil evitar estas trampas durante el combate, y si la batalla se volvía caótica, tu grupo sería separado inmediatamente, así que este laberinto era uno considerado increíblemente peligroso.
Mientras Animus y sus compañeros avanzaban dentro del laberinto, él estudió las trampas de teletransportación que encontró ahí. Principalmente había tres tipos de trampas. La primera era un teletransportador fijo de una sola vía. Enviaría a las personas a la misma ubicación cada vez, pero no había forma de regresar desde ahí. Otra era un teletransportador fijo de dos vías. Habría un círculo mágico en el destino, así que podías usarlo para regresar. Finalmente, estaba el teletransportador aleatorio, el cual te teletransportaba a una ubicación al azar.
La estrategia básica que empleaban los aventureros en el Laberinto de la Teletransportación era usar los círculos mágicos para teletransportarse repetidamente en su interior, pero mezclados dentro de las trampas había teletransportadores aleatorios. Si por error pisabas uno de esos, serías separado de tu grupo y forzado a luchar con hordas de bestias solo.
El libro de Animus contenía su investigación y teorías acerca de cómo diferenciar los teletransportadores de los demás. En medio de su viaje, él descubrió cómo diferenciarlos, y rápidamente se adentró en lo profundo del laberinto. Pero se dejó llevar, olvidando que su método no era infalible. Al final de la historia, él identificó erróneamente una trampa y pisó un teletransportador aleatorio. Rodeado de un inmenso número de monstruos, él perdió un brazo, pero de alguna forma logró escapar con vida. Sin embargo, él había perdido a sus tres compañeros en el proceso. El propio Animus ya no podía luchar, así que abandonó su vida como aventurero.
La historia terminó con una línea diciendo que dejaría la conquista de ese laberinto al lector. No estaba seguro de si esto era realidad o ficción, pero que tu grupo fuera separado y rodeado de esa forma sonaba bastante aterrador.
A diferencia de las mazmorras de los RPGs en mi vida anterior, los cuales eran construidos con la intención de ser superados, era perfectamente posible nunca poder terminar los laberintos de este mundo. Basado en lo que había escuchado de los otros aventureros, los laberintos estaban distribuidos de una forma que te permitía alcanzar el medio donde estaba ubicado el cristal mágico, pero no me sorprendería si hubiera al menos un laberinto ahí afuera sin un final.
La última parte del libro estaba llena de teorías acerca de la teletransportación. La nomenclatura no era enteramente acertada, ya que el rango de teletransportación de las trampas aleatorias estaba predeterminado hasta cierto grado. Además, si bien podías teletransportarte al medio de una cueva, era excesivamente raro ser teletransportado dentro de la propia tierra. Animus planteó que esto era debido a la resistencia entre el poder mágico del destino y el poder mágico de la persona siendo teletransportada, el cual era el mismo principio que explicaba por qué no podías recitar un hechizo ofensivo directamente dentro del cuerpo de una persona.
Esto era algo que ya sabía… aunque la magia de sanación involucraba que tu magia recorriera el cuerpo de la otra persona. Sospechaba que estaba conectado al por qué no era capaz de lanzar magia de sanación sin encantamientos, pero dejaría eso para otra ocasión.
En cuanto a la teletransportación, me pregunto si había una excepción a la teoría. Después de todo, podías canalizar magia ofensiva dentro de la tierra. Tal vez teletransportar personas dentro de materia sólida simplemente requería una cantidad absurda de poder mágico.
Mientras reflexionaba, sonó la campana del almuerzo. El tiempo de seguro pasaba volando.
Me encontré con Zanoba y me dirigí a la cafetería, la cual estaba en un edificio separado. Tenía tres pisos, cada uno para diferentes clases de estudiantes. El tercer piso era para humanos de la realeza y la nobleza. El segundo piso era para humanos comunes y corrientes y gente bestia. El primer piso era para los aventureros y demonios. Era más un método de clasificación que uno de discriminación; la escuela probablemente razonó que, si los humanos de la nobleza comían junto con los aventureros y los demonios, solo sería echar bencina al fuego de un potencial conflicto.
Al yo ser un aventurero, estaba bien con cenar en el primer piso, pero…
“Vamos, vamos, por aquí.”
Pedí la comida que Zanoba recomendó y dejé que me dirigiera hacia el tercer piso.
“Ugh…”
En el momento que salí de las escaleras, todas las miradas del piso superior inmediatamente se posaron en mí… posiblemente porque exudaba el olor de un plebeyo, pero porque además mi ropa había visto mejores días. A causa del frío, tenía puesta mi vieja túnica gris sobre mi uniforme. Tenía cinco años, y sus mangas estaban gastadas, con su parte frontal adornada con una gran equis cruzando el pecho. Con mi reciente crecimiento, mi ropa además era de un tamaño más pequeña. Para decirlo honestamente, me veía completamente desaliñado.
A diferencia del primer y segundo piso, ni una sola persona usaba una túnica para protegerse del frío. Estaba lleno de personas con mantos y chaquetas de aspecto costoso. Bien podrían haber estado usando trajes, mientras yo era el único sudando.
“Zanoba, no creo encajar aquí. ¿Podemos al menos comer en el segundo piso?” le supliqué.
“No, no en el segundo piso. Linia y Pursena están ahí.”
“Bien, ¿entonces qué tal el primer piso?”
“El primer piso está lleno de salvajes que no conocen nada de modales. No es un lugar adecuado para que alguien de la realeza como yo vaya, sin importar el poco tiempo.”
“Bien, entonces solo comamos por separado,” dije finalmente.
“No sea tan frío. Maestro, ¿sabe cuánto he sufrido, sin ser capaz de verlo hasta ahora? Al menos puede comer una vez junto a mí.”
“No le pidas a tu maestro que sufra por ti.”
Estábamos discutiendo en la cima de la escalera, y a pesar de su ancho, los estudiantes pasando a un lado hacían parecer que estábamos bloqueando el paso. Repentinamente un estallido de ruidos vino desde abajo: un coro de voces chillonas, acercándose gradualmente.
“¡Aaaah, Luke-sama!”
“¡Luke-sama, sigo yo!”
“Aww, Luke-sama, no es justo.”
“Luke-sama, ¿puedo ir a su próxima cita?”
Un hombre apuesto, rodeado de mujeres, estaba subiendo las escaleras.
“No, lo siento,” dijo él. “Ya he decidido que solo puedo llevar a dos chicas en una cita. Solo tengo dos brazos, sabes, así que si invito a tres chicas, una quedaría afuera, ¿no?”
“Aww, qué mal.”
“Jeje, lo siento. Pero soy un hombre popular, sabes. Vamos a una cita en otra ocasión. Creo que mi brazo izquierdo está libre el mes siguiente.”
Aquellas increíbles palabras salían de la boca de un joven que se parecía a Paul. A cada lado suyo había una chica cuyo uniforme era más apretado en el área del pecho. Sus brazos estaban envueltos alrededor de sus cinturas mientras subía las escaleras, riéndose despreocupadamente. Estaba bastante seguro de que era el sujeto que vi en la ceremonia de apertura. Luke o como sea. ¿Cuál era su apellido? ¿Skywalker?
Nuestros ojos se encontraron.
“Tú…” Sus ojos se entrecerraron. La mirada despreocupada en su rostro se volvió sombría. “Fitz y tú…”
Bajé mi cabeza. Así que él ya sabía de mi duelo contra Fitz. Fitz no parecía estar enojado por lo que pasó, pero tal vez sus compañeros estaban molestos en su lugar.
“Es un placer conocerlo, mi nombre es Rudeus Greyrat. Estaré bajo su guía durante mi tiempo aquí en esta escuela, ya que usted es un senpai. Espero que cuide de mí.”
“Sí. Lo sé. Escuché de ti de Fitz. Aparentemente, eres increíblemente despistado.” Luke miró hacia mí, disgustado.
Realmente era… ¿increíblemente despistado? No lo entendía. ¿Qué creía él que yo había olvidado?
“Ya sabes mi nombre, ¿no?”
“No, no lo sé.” Sacudí mi cabeza como si de pronto estuviera siendo interrogado por un cierto hermano menor Rey de los Puños, suponiendo que era mejor confesar honestamente mi falta de conocimiento que dar una respuesta a medias.
“Así que has escogido hacer caso omiso. Tiene sentido.”
“Eh, lo siento. Si no es mucho problema, ¿le importaría decirme su nombre?”
Todavía disgustado, Luke miró hacia mí por algunos segundos más antes de resoplar, y escupir: “Luke Notos Greyrat.” Después él pasó a mi lado.
“Ugh, ¿qué diablos fue eso? ¡No puedo creerlo!”
“¡En serio, esa túnica era taaan patética! ¡Estaba totalmente gastada en los bordes!”
“¡Si se está cayendo a pedazos, él simplemente debería ir y comprar una nueva!”
Su grupito lo siguió de cerca soltando insultos, pero sus palabras no llegaron a mí. Luke Notos Greyrat. El nombre completo de mi padre era Paul Notos Greyrat. ¿Entonces Luke era un hijo ilegítimo? No, no podía ser eso. Paul hace tiempo que había abandonado el apellido Notos. Luke tenía que ser un primo o algo así.
“Maestro, ha llamado la atención de un personaje problemático.”
“Supongo que tienes razón. Ese intercambio fue suficiente para notarlo.”
“Ese era Luke, parte de la alta nobleza del Reino de Asura. Él técnicamente es un estudiante, pero es uno de los guardaespaldas de la Princesa Ariel.”
“En fin, olvidemos comer aquí,” dije.
“Supongo que no tenemos opción.”
Decidimos comer afuera. El clima era genial y usé magia de tierra para conjurar algunas sillas y una mesa, creando una terraza de cafetería instantánea. Zanoba expresó su asombro ante cada hechizo que recité gritando, “¡Vaya!” Me alegraba ver lo profundamente conmovido que estaba él.
Mientras comíamos, Zanoba me contó acerca de la Princesa Ariel y su grupo.
Ariel Anemoi Asura, diecisiete años de edad. Segunda Princesa del Reino de Asura. La única hija de la reina, y todavía la tercera en la línea de sucesión del trono a pesar de su relativa juventud. La salud de la reina había empeorado después de dar a luz a Ariel, dejándola incapaz de concebir otro hijo.
También en busca del trono estaban el Primer Príncipe Grabel y el Segundo Príncipe Halfaust. Las personas poderosas del Reino de Asura formaron facciones detrás de ellos, esperando apoyar al príncipe que se convertiría en rey, y más tarde cosechar los beneficios.
Sin embargo, con el tamaño de cada grupo, no todos tenían asegurado un pedazo del pastel frente a ellos. Incluso los ministros estaban clasificados en una jerarquía, así que era evidente que aquellos al fondo serían ignorados. Cuando nació la Segunda Princesa, aquellos que sintieron que no se beneficiarían de la sucesión de su candidato cambiaron su lealtad hacia ella. No obstante, la suya era la más débil de las facciones, y durante el caos del Incidente de Desplazamiento, algunos de los miembros más poderosos del grupo perdieron su influencia. La vida de la Segunda Princesa estuvo en peligro varias veces, y bajo el pretexto de estudiar en el extranjero, ella escapó hacia esta escuela.
La Princesa trajo a dos guardias consigo. Uno de ellos era Fitz. Fitz el Silencioso, como le decían. Un mago que usaba su conjuración silenciosa y había matado a un asesino tras la princesa. Las personas sabían que él era un elfo, pero era un completo misterio dónde había nacido y crecido. Solo un puñado de personas podían enseñar conjuración silenciosa, pero su maestro era un misterio.
Ariel y su grupo eran muy reacios a liberar información acerca de Fitz. Los rumores decían que el Palacio Real de Asura había criado a Fitz en secreto, como parte de una organización de máquinas asesinas sin corazón. Lo cual definitivamente no era verdad, a juzgar por mis conversaciones con él.
Su otro guardia era Luke Notos Greyrat. El segundo hijo del actual jefe de la familia Notos, Pilemon Notos Greyrat. Desde su nacimiento, él había sido entrenado para convertirse en uno de los caballeros guardianes de la Princesa Ariel, y continúa en ese rol en caso de que la princesa logre ganar poder y vuelva a la lucha por la sucesión. Desde el momento en que él se matriculó en esta escuela, ha sido continuamente el centro de atención, terminando como el objetivo de envidia, miedo, y respeto.
Para cerrar, Zanoba dijo: “Pero tenga cuidado, algo de esta información son suposiciones mías.”
“Sí. Gracias. De hecho, sabes bastante al respecto.”
“Es porque fui forzado a investigar el asunto.”
“¿Por quién?” pregunté.
“Dos chicas bestia estúpidas.”
“Linia y Pursena, ¿eh?”
“En efecto.” Su rostro era la viva imagen de la angustia. ¿Lo habían convertido en su chico de los mandados?
“Zanoba… ¿estás siendo acosado por esas dos?”
“¿Acosado? No, simplemente he aceptado la derrota después de perder contra ellas. Eso es todo.”
“Aceptar la derrota, ¿eh?”
Zanoba parecía tener sentimientos encontrados, incluso mientras hablaba de forma monótona. Si él estaba bien con sus circunstancias, eso era una cosa. Pero los efectos del acoso eran fácilmente ignorados por los demás. Quería ayudarlo… pero no conocía el alcance del poder de mis supuestas oponentes. La gente bestia frecuentemente saltaba rápido a las conclusiones, y no quería hacerme su enemigo.
Por supuesto, había muchos buenos gente bestia, como Ghislaine. Aunque, al final del día, yo siempre estaba del lado de aquellos siendo acosados.
“Si te hacen algo que no te guste, por favor, dímelo. Puede que no tenga mucho poder, pero ayudaré.”
“Jajaja, por favor, no se preocupe, Maestro. ¡Más importante, hablemos de figuras!” dijo él con una sonrisa.
Supongo que solo vigilaré la situación por un poco más de tiempo, pensé.
Después del almuerzo regresé a mi recorrido del lugar. No pude pensar en otros lugares que quisiera visitar, así que luego de un vistazo a mi alrededor, me dirigí de vuelta a la biblioteca.
Busqué literatura acerca de la teletransportación, pero nunca antes había usado una biblioteca. Me tomó bastante tiempo solo revisar las estanterías de libros. La bibliotecaria me prestó un catálogo de su colección, a partir del cual seleccioné libros con la palabra teletransportación en sus títulos. Después los busqué dentro del mar de estanterías. Solo eso me tomó varias horas. Para colmo, mucho de lo que encontré ya sea no estaba lo suficientemente detallado, o requería de un conocimiento previo acerca del tema para tener sentido.
“Si voy a quedarme aquí e investigar de esta forma, me ayudaría mucho una libreta.” Había un límite en lo que podía almacenar en mi memoria. Decidí dejar los libros para mañana y dejé la biblioteca.
Afuera, el sol estaba comenzando a ocultarse y los estudiantes que habían terminado sus clases estaban regresando gradualmente al dormitorio. Algunos parecían dirigirse a la biblioteca. Fui en la dirección opuesta hacia la tienda de la escuela, la cual estaba cerca de la entrada del edificio principal.
La tienda estaba llena de estudiantes comprando tranquilamente. Un vistazo alrededor reveló libros de magia, cristales mágicos, túnicas, espadas de madera, varas para principiantes, mochilas, zapatos, y jabón, dentro de otros objetos esenciales del día a día. También había comida como carne seca, carne ahumada, como también botellas de agua potable y alcohol. Compré papel, una pluma, tinta, y algo de cuerda para atar el papel de una marca al azar. No podía asistir a la escuela sin siquiera los suministros más básicos.
Para el momento que salí del lugar, ya había anochecido. Aquí no había postes de luz, pero el camino todavía estaba tenuemente iluminado, así que seguí caminando a través de él. Incluso aunque el invierno ya había terminado, aún había nieve en las calles. Caminé cuidadosamente y me apresuré hacia el dormitorio.
No había nadie cerca. Podía escuchar unos sonidos distantes, pero sentía que había entrado en un espacio vacío desprovisto de personas. El camino desde el edificio principal se dividía en frente del dormitorio de mujeres y continuaba hacia el frente. Seguí ese camino sin pensarlo.
En ese momento fue cuando sucedió.
“¿Mm?”
Algo cayó del cielo. Era blanco, pero no era nieve. Lo agarré por reflejo.
“Ooh.”

Lo que se extendió ante mí era un pedazo de tela blanca. Tenía un diseño complejo, pero era sutil y elegante. El nombre apropiado para este particular objeto era bragas, y para colmo unas de gran calidad. Al menos, se veían más costosas que las usadas normalmente por Elinalise.
¿Tal vez alguien estaba tratando de colgarlas a secar? Miré hacia arriba y vi a alguien mirando por sobre el borde de una de las barandas. Probablemente la persona que las había dejado caer. Creí que nuestros ojos se habían encontrado, pero estaba oscuro, así que no pude ver bien su cara. Sentía que era alguien que ya había visto antes.
“Eh, dejaste caer—”
“¡Gyaaaah! ¡Ladrón de bragas!”
¿Eh?
El grito de esa estudiante no vino desde arriba, sino de detrás de mí. En pánico, me di la vuelta para encontrar a la persona gritando y apuntando su dedo hacia mí. ¡Es un malentendido!
Pero ya era demasiado tarde. Momentos después del grito, las ventanas de las otras barandas se abrieron ruidosamente. Entonces, varias siluetas comenzaron a saltar desde el primer piso, una tras otra.
Antes de entender lo que estaba sucediendo, ya había sido rodeado, con las bragas todavía en mi mano. No tenía idea de lo que estaba pasando.
“Eh, um, eh…”
“¡Hmph!”
De pie en el frente había chica robusta, o tal vez una mujer. O un bandido, o una mujer gorila. Sus hombros eran casi del doble de tamaño que los míos. ¿Tal vez ella era una mujer bestia… o un demonio?
“¡Escoria pervertida!” Ella escupió hacia el suelo donde yo estaba de pie, confundido por el repentino abuso verbal. Los gorilas eran considerados los sabios del bosque, pero era difícil pensar en ella de esa forma.
¿Qué demonios? ¿Por qué estaba siendo llamado ladrón de bragas? Claro, yo era un chico de quince años de edad con un interés saludable en la ropa interior de mujer, pero no había robado estas, y ni siquiera había tratado de olerlas. Solo las había atrapado mientras caían y después tratado de devolvérselas a la persona que las había dejado caer.
“Espera,” dije. “Por favor, espera, no he hecho nada.”
“¿No has hecho nada?” La mujer gorila me agarró del brazo. “¿Entonces por qué no me dices qué hay en tu mano?”
Bueno, sí, estaba sosteniendo bragas en mi mano. A juzgar por la mirada en su rostro, ella lo consideraba prueba suficiente. Podían sentir sobre mí las miradas hostiles de todas, y mis piernas comenzaron a temblar.
“¿Esas no son las bragas de la Princesa Ariel? No me importa cuánto puedas admirarla, pero es un acto despreciable hacer algo así a esta hora. ¡Deberías estar avergonzado!”
Las otras chicas intervinieron durante las mordaces palabras de la mujer gorila, diciendo, “¡Así es!” y, “¡Pervertido!” y, “¡Muérete!” Eso era suficiente para hacerme llorar.
“Ahora vendrás conmigo. ¡Te haremos lamentarlo tanto que nunca lo volverás a hacer!”
Ella me arrastró por el brazo. Intenté resistirme, pero todo lo que hice fue dejar marcas en el suelo con mis zapatos. Pensé que había pulido bastante mi cuerpo, pero su fuerza estaba en un nivel completamente diferente. Es decir, sus brazos eran dos o tres veces más grandes que los míos.
A este paso iba a ser arrastrado dentro para una golpiza inimaginable, y todo por una acusación falsa. ¿Debería huir? ¿Incluso sin haber hecho nada malo? Pero huir sería como declarar mi culpabilidad… ¿Esto era como cuando un hombre era falsamente acusado de tocar a una mujer dentro de un tren? ¿Me escucharían si trataba de explicarlo? Parecía que ellas ya habían decidido que yo era culpable.
No, tenía que defenderme. Yo no había hecho nada malo.
Usé magia de tierra para anclar mis pies al suelo. La mujer gorila miró hacia atrás, sorprendida, y entonces resopló. “Oh, ¿qué es esto? ¿Planeas resistirte? ¡Qué valiente para un ladrón de bragas! ¿Realmente crees poder luchar contra tantas personas?”
Una buena pregunta. Miré a mi alrededor y me sentí bien acerca de mis probabilidades. Había tenido batallas mucho más difíciles como un aventurero; podía derrotar a estas chicas. Aun así, resistirme sería lo mismo que confirmar mi culpabilidad. Pude haber sido acusado falsamente, pero si montaba un alboroto, podría tener violencia contra la mujer agregado a los cargos en mi contra—y esto último sí sería verdad. Eso incluso podría hacer que me expulsen.
“¡Esperen! ¡No le hagan nada!” Repentinamente resonó la voz de un chico, una ligeramente aguda.
“¡Fitz-sama!”
“¡Qué! ¿¡Fitz-sama!?”
“Qué voz tan hermosa…”
“¿¡Qué está haciendo aquí!?”
La multitud se apartó, revelando a un chico pequeño con cabello blanco y lentes de sol—Fitz. Él se interpuso entre mí y la mujer robusta para explicar la situación. “Lo siento. Esa es la ropa interior que yo estaba tratando de colgar a secar, pero la dejé caer. Él la recogió para mí.” Sus hombros se sacudían mientras trataba de recuperar el aliento.
“Fitz… sama. Entiendo que usted está a cargo de lavar la ropa interior de la Princesa Ariel. Pero,” continuó la mujer gorila, “a pesar de la hora, él todavía estaba caminando en frente del dormitorio. Incluso aunque fue acordado que una vez que se ponga el sol, este camino solo debe ser usado por mujeres.”
¿En serio? No vi ningún letrero que dijera eso.
Fitz miró hacia mi confundido rostro y sacudió su cabeza. “Él es nuevo. Y para colmo un estudiante especial, así que no tiene compañero de habitación. Él no debe conocer las reglas más intrincadas de la universidad. Me gustaría que dejaran pasar este incidente.”
Él sonaba desesperado; incluso yo podía escuchar el pánico en su voz. No estaba seguro por qué, pero estaba agradecido.
La mujer gorila se dio la vuelta en mi dirección. ¿Eso es verdad? Parecía preguntar su expresión.
Incliné mi cabeza de arriba abajo.
Ella mantuvo un firme agarre de mí mientras estudiaba el rostro de Fitz. “Mm, es una sorpresa que usted llegue tan lejos para defender a alguien. Lo que dice debe ser verdad. Aun así, todavía está el hecho de que este chico violó las reglas del dormitorio. Lo castigaremos para crear un ejemplo para los otros—¿¡qué!?”
Mientras hablaba, ella había tratado de jalarme, pero entonces se congeló. Fitz había sacado su vara y apuntado la punta hacia el rostro de la mujer gorila.
“¿No acabo de decir que él no hizo nada malo? Ya fue suficiente. Suéltalo.”
“¿F-Fitz… sama?”
La pizca de ira en su voz creó murmullos a nuestro alrededor. Incluso en la oscuridad podía ver el rostro de la mujer gorila palideciendo.
“¿O todas ustedes prefieren terminar en la enfermería?” Su voz puede ser aguda, pero definitivamente había sed de sangre detrás de sus palabras. Podía escuchar tragando saliva a las chicas a nuestro alrededor. Qué imponente.
“Tsk… bien, entiendo.” Ella me soltó, aunque de forma un poco violenta. Forzadas a obedecer, las otras chicas también se apartaron. Mi muñeca dolía, pero no parecía ser necesaria la magia de sanación.
“Fitz-sama, dejaré pasar esto. ¡Pero tú el de ahí! ¡Es mejor que no vuelvas a pasar por el dormitorio de mujeres a esta hora! ¡La próxima vez que te vea, no tendré piedad!” La mujer gorila escupió esas palabras antes de regresar por la ventana que había salido. Las otras chicas también resoplaron hacia mí mientras desaparecían. En un instante, todas se habían ido.
“Fiu… esa chica. Nunca escucha.” Fitz dejó salir un suspiro mientras la veía marcharse. Él miró hacia mí y bajó su cabeza. “Lo siento. Si no hubiera dejado caer esa ropa interior, esto nunca habría sucedido.”
¿Qué diablos estaba haciendo un chico como él lavando ropa interior en el dormitorio de mujeres? O eso quería preguntar… pero él era el guardaespaldas muy confiable y capaz de la Princesa, así que debía tener un permiso especial. Él se veía como un hombre honesto e indefenso. Era confiable, joven, y sus lentes de sol lo hacían aún más atractivo, aunque lo llamaría lindo en vez de apuesto.
Mierda. Mi corazón estaba latiendo con fuerza, incluso aunque la persona ante mí era un chico.
Para decirlo de forma bonita, podría estar enamorándome. Para decirlo de forma cruda, estaba listo para lamer sus pies.
“No ha hecho nada malo. Usted me ayudó,” dije.
“¿Ayudar? Ellas son las que habrían terminado gravemente heridas si tú te hubieras resistido.”
La razón por la que él estaba tan desesperado me sorprendió. Él debe haber pensado que ellas terminarían lastimadas si yo liberaba mi poder. Entonces había actuado para asegurar su bienestar… aun así, sentía la compasión en sus acciones. Si este fuera un manga shoujo, en este momento comenzaría nuestra historia de amor.
“Aun así, eso salió de la nada. ¿A qué se refería ella?” pregunté.
“Si, bueno, es como dijo Goliade-san. Cuando se pone el sol, los estudiantes varones no tienen permitido acercarse al dormitorio de mujeres.”
Aparentemente, la mujer gorila de hace unos momentos se llamaba Goliade. El nombre ciertamente emanaba fuerza. Un ejemplo perfecto de un nombre adecuado para describir su físico.
“¿De verdad? Pero eso no estaba escrito en las reglas de la escuela,” me quejé.
“Fue decidido entre los estudiantes que viven aquí en los dormitorios. Cuando se pone el sol, los chicos no tienen permitido usar este camino, y tienen que tomar un desvío para llegar al suyo.”
Una regla no escrita, ¿eh? Habría sido genial si alguien me hubiera dicho algo al respecto. Como Zanoba, por ejemplo. “No lo sabía.”
“No es tu culpa,” dijo él. “Solo ten cuidado la próxima vez.”
“Así será.”
Él no tenía que decírmelo dos veces. Probablemente nunca volvería a tomar este camino—ni siquiera durante el día. Yo aún no podía lidiar con tener las miradas hostiles de una multitud enfocadas en mí.
“En cualquier caso, gracias por ayudarme,” dije. “Si usted no hubiera venido a rescatarme, no sé lo que habría pasado.”
“No te preocupes por ello. Solo hice lo que cualquier otro habría hecho.”
Lo que cualquier otro habría hecho… ¿en serio?
En retrospectiva, yo tenía muchos recuerdos de ser malinterpretado o acusado falsamente durante estos últimos años. Había comenzado con la gente bestia, después Paul, y por último Orsted. ¿De verdad mi rostro era tan poco confiable?
Sin embargo, Fitz no había decidido arbitrariamente que yo era culpable. De hecho, él me apoyó, incluso aunque yo era parcialmente culpable por lo que había pasado. Él se veía del tipo despreocupado—claramente no tenía resentimientos sobre el examen. Incluso me había dado un consejo en la biblioteca. Él tenía mucha influencia dentro de la escuela, pero no había dejado que se le subiera a la cabeza. En cambio, él había evaluado cuidadosamente la situación y descubrió como ayudarme.
Él puede verse como un chico, pero era un hombre de carácter. Un senpai, en todo sentido de la palabra. Lo había decidido—como una muestra de mi respecto por él, iba a llamarlo Fitz-senpai.
“Además, Rudeus, tú pudiste haber salido de eso sin lastimar a nadie, ¿cierto?”
“Para nada. De verdad estoy agradecido con usted, Fitz-senpai.”
Cuando bajé mi cabeza, él se rascó su mejilla tímidamente. “Jaja, se siente algo extraño escucharte agradecerme.”
“¿Oh? ¿Eso por qué?”
Cuando pregunté, él solo sonrió de oreja a oreja, mostrando sus dientes. Esa sonrisa me tomó desprevenido. “Es un secreto.”
Y así, mi primer día de escuela había terminado.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.