Examen de Ingreso
Capítulo 2: Examen de Ingreso
El Reino de Ranoa era el país más grande de la región norte del Continente Central, con la misma clase de influencia y poder que el Reino de Shirone en el sur. Sin embargo, además tenía una alianza con Basherant y Neris, como también lazos íntimos con el Gremio de Magos. Los tres países de Ranoa, Basherant, y Neris eran llamados las Tres Naciones Mágicas.
Se preguntarán, ¿por qué mágicas? ¿Era porque el cuartel general del Gremio de Magos estaba ubicado ahí? En parte era eso, pero la verdadera razón era que estos países colocaban una cantidad enorme de recursos en la investigación mágica, reuniendo a personas excepcionales de todo el mundo. Creada para este propósito, y actuando como la líder de la alianza, había una gran ciudad en la frontera del Reino de Ranoa: la Ciudad Mágica de Sharia. La Universidad de Magia de Ranoa, el cuartel general del Gremio de Magos, y el Taller de Implementos Mágicos de Neris estaban todos metidos dentro de una gran ciudad próspera que era básicamente el centro de las Naciones Mágicas.
Si veías la ciudad desde el cielo, descubrirías que el Gremio de Magos estaba en su centro, construido con la última tecnología de ladrillos resistentes a la magia. En el este, el Distrito de los Estudiantes estaba ubicado alrededor de la Universidad de Magia, mientras que, en el oeste, el Taller de Implementos Mágicos estaba en el corazón del Distrito de los Artesanos. Situado en medio del Distrito Comercial estaba el Gremio de Comerciantes, y en el sur estaba el Distrito de Hospedaje, el cual le daba la bienvenida a los visitantes, incluyendo a los aventureros. Mirando hacia el mapa, comprendí que su distribución estaba basada en la de Millishion. Tampoco es como si ese descubrimiento fuera a ser de ayuda.
Elinalise y yo terminamos alojándonos en una posada del Distrito de Hospedaje. Esta vez, elegimos una de rango A equipada con una chimenea. Elinalise se metía en mi cama cada vez que hacía frío, y la tentación solo me hacía sentir deprimido. Aunque una chimenea era una comodidad necesaria, Elinalise ciertamente no se quejaba.
Como descubrí durante nuestro viaje hacia acá, ella tenía una razón para tener que dormir con hombres. Mientras estuvimos de viaje, tomamos un camino equivocado y no llegamos a la siguiente ciudad por más de una semana. Durante ese tiempo, su salud se deterioró rápidamente. Temblaba bruscamente sin explicación, su rostro se puso pálido, y había algo peligroso en sus ojos mientras me miraba.
No había nada que pudiera hacer por ella en mi condición actual, así que frenéticamente lancé magia de desintoxicación sobre ella, y acaricié sus pechos. Cuando pedí más detalles, ella me reveló que estaba siendo afectada por una maldición; si ella no dormía periódicamente con hombres, moriría. Al escuchar eso, sentí algo de simpatía por su dura situación, pero parecía ser que a Elinalise no le molestaba. “Amo el sexo, así que incluso si no estuviera maldecida, lo estaría haciendo tanto como ahora,” había dicho ella. A diferencia de mí, ella estaba manejando bastante bien su particular enfermedad.
“Bueno, ahora voy a ver en persona a este Subdirector Jenius. Elinalise-san, ¿qué vas a hacer tú?”
“Yo también iré.”
“… ¿Por qué?” Supuse que ella iría a un lugar como el Gremio de Aventureros a buscar un hombre.
“Ya que vinimos hasta aquí, yo también voy a matricularme en esta Universidad de Magia.”
“¿Por qué? ¿Estás interesada en la magia?”
“Nop, pero estoy interesada en los hombres jóvenes.”
“Ah, entonces era eso.”
En otras palabras, su motivación usual. Aun así, aunque la llamaban una universidad, había muchos niños ahí. No tenía idea de cuáles eran las leyes de Ranoa—sus actividades no serían consideradas secuestrar a un menor, ¿cierto? Ah, como sea. Yo no sería el arrestado, y no era como si pudiera hacer algo para detenerla.
“Probablemente tendrás que pagar la matrícula y el arancel completo.”
“No hay problema. Esto puede ser una sorpresa para ti, pero tengo bastante dinero, sabes,” dijo ella, dándole un pequeño golpe a su bolsa de dinero. No solo contenía la moneda de esta región, sino que también más de cinco monedas de oro de Asura. También sabía que ella tenía un gran número de cristales mágicos en su mochila—hermosos cristales, con forma de esferas, y lo suficientemente grandes para caber en la palma de mi mano. Cada uno se vendería por alrededor de diez monedas de oro de Asura.
Me pregunté dónde había conseguido esas cosas, pero ella era una aventurera que habitualmente exploraba laberintos. Tal vez ella los había tenido por un tiempo, cargándolos en vez de dinero. Los cristales mágicos podían ser vendidos sin preocuparse por las tasas de cambio.
La colegiatura le costaría algo de dinero, pero ella no estaba corta de efectivo. Sus motivos pueden ser impuros, pero ¿quién era yo para juzgar?
“Muy bien. Entonces vamos.”
Ambos nos dirigimos hacia la Universidad de Magia.
La Universidad de Magia de Ranoa ocupaba una vasta extensión de tierra, con un campus lleno de enormes edificios de ladrillo, incluyendo uno en el centro que casi se veía como un castillo. A los ojos de un inexperto, podría verse como una fortaleza. Me recordaba a la Universidad Tsukuba en la Prefectura de Ibaraki, aunque solo la había visto en fotos.
Entregué mi carta al par de guardias de pie en frente de la puerta frontal. “Disculpen, esta es la carta que recibí.”
El guardia le dio un vistazo, gruñó, y asintió. “¿Sabes cuál es el Edificio de los Profesores?”
“No.”
“Camina derecho desde aquí, y gira a la derecha en la estatua de la primera directora. Es el edificio con el techo azul. Entrega esto a la secretaria ahí y le hará saber al subdirector que estás aquí.”
“Gracias.”
Antes de que Elinalise pudiera darle una mirada coqueta al hombre, la saqué del lugar de una oreja. Sus largas orejas proporcionaban un buen agarre.
Era un camino directo hacia la estatua de la primera directora. La calle estaba alineada con árboles de ramas sin hojas. Me pregunto si los árboles de cerezos florecerían con la llegada de la primavera—de hecho, ni siquiera sabía si este mundo tenía árboles de cerezos. Elevándose detrás de los árboles había un muro de ladrillo de tres metros de alto. Casi esperaba que arqueros aparecieran desde atrás y dijeran, “¡Caíste en nuestra trampa!”
“Todos estos están fabricados con ladrillos resistentes a la magia.”
“Mm.” Ante la expresión de Elinalise, volví mi atención hacia el muro. Los ladrillos resistentes a la magia, como su nombre implicaba, eran ladrillos que repelían el poder mágico. Aparentemente, incluso podían soportar un ataque mágico de gran escala.
Por lo que escuché, el Gremio de Magos tenía un monopolio de la venta y producción de los ladrillos resistentes a la magia. Eran tan costosos que el único lugar en el que eran usados en el Reino de Asura era en la capital. No los había visto en el País Sagrado de Millis, ni el Reino del Rey Dragón, pero los veías mucho en las Naciones Mágicas. Incluso eran usados en las paredes del Gremio de Aventureros local. El proceso de su creación era un secreto bien guardado, pero tal vez los materiales no eran tan costosos.
Llegamos a lo que parecía ser una gran plaza, y en el centro de ella había una estatua de una chica usando una túnica. Había una placa en ella que decía Primera Directora, Quincuagésima Sexta Líder del Gremio de Magos, Claudia Frau. El muro de ladrillos terminaba aquí, y ante nosotros yacía una mansión lo suficientemente grande para ser una fortaleza, rodeada de al menos otros seis edificios. Vi de reojo las llamas abrasadoras en el suelo al lado del edificio. Considerando que nadie estaba causando alboroto, asumí que era parte de una clase.
Hacia la izquierda había varios enormes edificios con techos rojos, varias ventanas, y barandas. A partir de los tendederos de ropa en dichas barandas, asumí que estos eran dormitorios de estudiantes. A la derecha había un edificio con un techo azul, y hacia mi izquierda, otro edificio con un techo rojo. Ya que yo no era parte de la Familia Sylvanian,1 me iba a dirigir hacia la derecha.
“Estoy un poco emocionada,” murmuró de pronto Elinalise.
“¿De verdad?”
“¡Es decir, mira todos estos enormes edificios!”
¿Por qué de pronto estaba actuando así? Supongo que los aventureros no acostumbraban encontrar enormes edificios. A lo mucho, ellos tenían los Gremios de Aventureros. “¿Cuál es el edificio más grande en el que has estado?”
“El cuartel general del Gremio de Aventureros de Millishion,” dijo ella.
“Ahh, ahora que lo pienso, ese lugar también era enorme.” Yo también había estado en el cuartel general del Gremio de Aventureros en Millishion. Aunque había visto edificios más grandes en mi vida anterior, así que no me impresionaba mucho.
“Eres un aguafiestas,” dijo ella. “Cuando vi por primera vez el Gremio de Aventureros de Millishion, estuve tan emocionada que casi abrazo a Paul sin siquiera pensarlo… Tsk. Ese es un recuerdo que preferiría olvidar.”
Mientras Elinalise murmuraba para sí misma, su expresión se retorció del disgusto. ¿Exactamente qué le había hecho Paul a esta mujer—quien alardeaba de estar bien con cualquier hombre—para que lo odiara tanto? Ahora que lo pienso, ¿hace cuánto tiempo se habían separado? Yo ahora tenía quince años, así que debía ser más que eso…
“Elinalise-san, esto se me ocurrió de la nada, pero ¿cuántos años tienes?”
“Vaya, vaya, esa no es una pregunta que deberías hacerle a una dama,” me regañó ella. “Por cierto, tengo cincuenta.”
“Mentirosa.”
Mientras charlábamos, finalmente llegamos al edificio con el techo azul. Le entregué mi carta a la secretaria—una mujer anciana—y fuimos llevados a una habitación económicamente amueblada con un sillón y una mesa. “Por favor, esperen aquí un momento,” dijo ella, y desapareció.
“Fiu,” exhalé.
“Si suspiras de esa forma, harás que toda tu buena suerte se escape.”
Me senté en el sillón y Elinalise se pegó a mí. Ella siempre lo hacía cuando se sentaba junto a un hombre, pero la verdad no me molestaba. A ella la hacía feliz tocar el cuerpo de un hombre, y a mí me hacía feliz tener a una hermosa mujer mayor presionada contra mí. No había ninguna razón para que alguno de los dos objetara—excepto por mi pequeño, quien se rehusaba a responder incluso en esta situación.
Preocupado por aquellos pensamientos, revisé nuestros alrededores. Si tuviera que calificar esta área de recepción, le daría una C. La habitación estaba vacía y el sillón era duro. Tal vez era un lugar adecuado para recibir aventureros.
“Lamento haberte hecho esperar. Soy el Subdirector Jenius.”
El subdirector apareció después de veinte minutos, respondiendo rápidamente a pesar de haber venido sin una cita previa. Él tenía un aspecto viejo e inquieto, con unas entradas en retroceso. Y estaba usando una túnica de un color azul oscuro, así que asumí que era un usuario de magia de agua.
“Es un placer conocerlo, mi nombre es Rudeus Greyrat.” Me puse de pie rápidamente, ofrecí un saludo de noble e hice una reverencia hacia él. Cuando miré hacia Elinalise, me di cuenta de que ella estaba haciendo algo similar mientras bajaba su cabeza.
“¿Y tú eres?”
“Mi nombre es Elinalise Dragonroad. Soy una compañera de Rudeus.”
“Eh…”
Él tenía una mirada que decía, ¿Quién demonios eres y qué estás haciendo aquí?, pero a Elinalise no parecía importarle. Jenius lo dejó pasar y nos indicó que tomáramos asiento. “Nunca imaginé que nos visitarías tan pronto,” dijo él.
“Vine gracias a la recomendación de alguien.”
“¿Alguien? Ahh, ¿hablas de Roxy?”
¡Es Roxy-sama para ti, donnadie! grité en mi interior, a pesar de que me mantuve en silencio.
“No me refería a ella, a pesar de que también me recomendó este lugar.”
“Ha… bueno, ¿entonces vas a matricularte en la universidad?”
“Sí, claro.” Sacado de lugar por la forma en la que Jenius repentinamente se inclinó hacia el frente de la emoción, yo asentí dubitativamente.
“Ah, ¿dónde están mis modales? La mayoría de los magos que trabajan solos tienden a ser muy orgullosos, particularmente aquellos tan jóvenes como tú.”
“Ya veo.”
“El otro día escuché que derrotaste a un Wyrm Rojo rezagado. Nunca esperé que alguien como tú de verdad estaría de acuerdo con matricularse en nuestra universidad.”
Si bien difería ligeramente por país o raza, en su mayoría, las personas de este mundo eran consideradas adultas cuando cumplían quince años. De aquellos que se convertían en aventureros antes de alcanzar la adultez, la mayoría nunca alcanzaba un rango muy alto. Sin embargo, los pocos que lo hacían tendían a desarrollar egos inflados. Yo había conocido a dos personas así. Uno era un chico de catorce años de rango B (¿cuál era su nombre?) que era increíblemente presumido, y que por alguna razón me consideraba su rival. En ese entonces teníamos la misma edad, y a él probablemente no le gustaba el hecho de que yo estuviera en el rango A. Alrededor del momento en que comencé a pensar, ha, no lo he visto en un tiempo, me enteré que había fallado una misión de exterminación de monstruos y fallecido.
La otra era una chica de quince años de edad de rango B. Su nombre era Sara. No quería pensar mucho en ella, pero Sara había sido realmente orgullosa, y al principio chocamos mucho.
Jenius probablemente pensaba que yo era como ellos—alguien de una gran cabeza. Desafortunadamente, la cabeza grande que tenía no se ha estado sintiendo con mucha energía últimamente.
“Todavía hay mucho que me gustaría aprender. La universidad parece un buen lugar para lograrlo. Y, por supuesto, me aseguraré de entregar mi investigación a la institución una vez que me gradúe,” dije, recordando mi conversación con Conrad.
Jenius se rio amargamente. “Aprecio que vayas directo al grano.”
“Dicho eso, no sé lo que es exactamente un estudiante especial. Estaba esperando que pudiera explicármelo.”
Jenius asintió, y entonces se detuvo, como si de pronto hubiera recordado algo, y me mostró una sonrisa forzada. “Antes de eso, ¿estarías dispuesto a tomar un pequeño examen primero?”
“¿Un examen?” ¿Un examen de ingreso? Mierda. No me había preparado para nada. Además, habían pasado diez años desde que Roxy me enseñó acerca de la magia. Ehh, si recordaba correctamente, la magia combinada era… ah, mierda. Si hubiera sabido que esto pasaría, me habría preparado de antemano.
“Si, un examen para determinar si los rumores que hemos escuchado de tus habilidades son correctos. Un examen práctico.”
Entonces no era un examen escrito. Era un alivio escucharlo.
Estaba esperando que no me pidieran derrotar a otro rezagado, porque francamente, no quería hacerlo. ¡Después de todo, yo era un cobarde! Cuando se lo mencioné a Jenius, él solo mostró una sonrisa forzada y dijo, “Por supuesto que no.” Su risa frecuentemente sonaba así. Él debe haber pasado por mucho.
Jenius me guio hacia afuera, y después nos dirigimos hacia una fila de edificios. De acuerdo a él, nuestro destino era el edificio de práctica, donde eran efectuados los experimentos y pruebas mágicas.
“Ustedes de seguro tienen muchos edificios aquí. ¿De verdad tienen tantos estudiantes?”
Jenius asintió. “La Universidad de Ranoa difiere de las típicas escuelas de magia porque también ofrece cursos comunes. Hay cursos específicamente enfocados hacia los nobles, como también cursos de aritmética para los comerciantes y personas de negocios, y mucho más. Por supuesto, sin importar el curso en el que esté una persona, todavía tendrá que aprender magia.”
¿Así que tenían cursos a medida dependiendo de la posición social? Era tal como Roxy había dicho: esta escuela podía acomodarse a cualquiera. No hay dudas de por qué era tan grande.
“Por supuesto, no tenemos a nadie en esta escuela que pueda enseñar magia de nivel Imperial, pero tenemos muchos profesores cuyas habilidades superan al personal de la Academia Real de Asura.”
“Impresionante.”
“También tenemos un curso de estrategia militar, pero hay muy pocos estudiantes inscritos.”
“¿De casualidad ofrecen un curso médico que, por ejemplo, les enseñe a los estudiantes a manejar enfermedades mentales?”
“¿Un curso médico sobre enfermedades mentales? No, definitivamente no hay nada así. Tenemos una gran variedad de profesores hábiles con las magias de sanación y desintoxicación, pero el campo que estás mencionando no está relacionado a la magia, ¿cierto?”
“Es verdad, no lo está.” Supongo que al final solo era una universidad, no un hospital universitario. ¿De verdad mi condición podía ser curada aquí? Bueno, el Dios Humano lo había asegurado. No había razón para ser impaciente.
“¿Alguien que conoces está enfermo?” me preguntó Jenius.
“No iría tan lejos para decir que está enfermo. Es más como… que está maldecido o algo así.”
“Ya veo, ¿así que viniste aquí para investigar cómo remover una maldición? Eso es encomiable.”
“Mis intenciones no son tan nobles,” dije.
Mientras charlábamos, entramos a uno de los edificios construidos de ladrillos resistentes a la magia. En su interior había una gran área abierta, casi como un gimnasio, y en el piso había cuatro círculos mágicos con un radio de alrededor de cinco metros cada uno. Reunidos a su alrededor habían cerca de veinte chicos y chicas usando túnicas similares. Ellos entraban a los círculos en grupos de dos y comenzaban a lanzar magia ofensiva el uno al otro. ¿No terminarán lastimados si hacen eso?
“Esos son estudiantes de cuarto año. Creo que esta clase es de experiencia práctica. Nuestra institución enfatiza la experiencia en combate, así que realizamos simulaciones de batalla como estas.”
Una de las bolas de fuego de un estudiante se tragó a la otra—solo para ser extinguida por el círculo a sus pies mientras emitía una tenue luz. El estudiante reapareció debajo de las llamas extinguidas sin una sola quemadura en su piel.
“¿Ese es un círculo mágico?” pregunté.
“Un círculo de sanación de nivel Santo. Incluso si eres golpeado por un ataque, te recuperarás de inmediato.”
“Vaya, eso es increíble.”
“Está imbuido dentro de una barrera de nivel Avanzado que puede soportar una buena cantidad de magia.”
Ya veo. Un círculo mágico. No le había prestado mucha atención cuando leí de ellos por primera vez en un libro de magia, pero me habían causado problemas varias veces durante mi viaje de regreso a casa desde el Continente Demoniaco. Tal vez debería aprender a usarlos—dicho eso, si alguna vez volvía a quedar atrapado en un círculo como el que había en Shirone, ahora ya era lo suficientemente fuerte como para salir a la fuerza.
Caminamos hacia un círculo al otro lado de los estudiantes en duelo. “¿Entonces qué debo hacer?” pregunté.
“He escuchado que eres un usuario de magia sin encantamientos, Rudeus-san. Me gustaría que lo demuestres.”
“¿Eso es todo? Si en realidad fuera un impostor, me habría preparado para hacer trampa en eso, ¿no?”
“¿Mm? Bueno, eso es cierto… pero nuestra institución solo tenía un profesor de conjuración silenciosa y murió el año pasado. Causas naturales.” Él meditó lo que debería hacer por un momento, pero entonces golpeó su puño en la palma de su otra mano. “Ah, esto es perfecto. ¡La verdad hay alguien más que puede usar magia sin encantamientos en esta clase! Puede que no sea un rival adecuado para ti, pero es un alumno destacado. También es parte del Consejo Estudiantil de este año—pero, bueno, eso no tiene importancia ahora.” Jenius corrió hacia el otro círculo mágico, hablándole al profesor a cargo. “¡Profesor Gueta! ¿Puedo tomar prestado a Fitz?”
Después de un minuto, un chico con el cabello blanco corto y lentes de sol se nos acercó. Sus orejas además eran largas; ¿tal vez era un elfo? Su contextura era pequeña—no, solo era joven. ¿Tal vez alrededor de trece años? De seguro tenía más cerebro que músculos. Probablemente era más joven que yo, y definitivamente menos entrenado, pero sería mi senpai. Al menos debería expresarme hacia él con respeto.
En el momento que sus ojos se encontraron con los míos, yo bajé mi cabeza y me presenté en voz alta. “Es un placer conocerlo. Mi nombre es Rudeus Greyrat. Si todo sale bien, seré un alumno de primer año comenzando el próximo semestre. Si encuentra que me falta experiencia en algo, espero que pueda guiarme para mejorar.”
“Ah… ¿Mm? ¡Oh, s-sí!” Fitz trató de decir algo, pero yo ya había terminado mi presentación. ¡Después de todo, la persona que se presentaba primero era la ganadora! Su boca seguía abriéndose y cerrándose, pero finalmente logró decir, “Mi nombre es Fitz. Es un placer.”

Su voz sonaba un poco rara y aguda; parecía ser que aún no había alcanzado la pubertad. Definitivamente era más joven que yo, pero un alumno de curso superior todavía era un senpai. Preocupado de dejar una mala impresión, decidí mostrar algo de respeto. “Sé que esto es un inconveniente para usted, pero muchas gracias por participar en mi examen.”
“Eh… sí.”
Una vez que ambos estuvimos dentro del círculo mágico, Jenius murmuró algo y el círculo comenzó a emitir una luz tenue. Traté de probar la barrera golpeándola, pero mi mano la atravesó sin problemas. “¿Eh? Subdirector Jenius, esto no está funcionando correctamente.”
“Rudeus-san, esta barrera solo repele la magia.”
“Así que los ataques físicos la atraviesan.”
Cierto—la barrera que había encontrado en Shirone había bloqueado tanto los ataques físicos como los mágicos, pero era de nivel Real. Bueno, como sea. Podía investigar las barreras cuando tuviera tiempo. Podría valer la pena que alguien me enseñe, aprovechando todo el camino que había recorrido hasta esta universidad.
“Ahora bien. Ya que eres un aventurero, no te importará tener una simulación de batalla con Fitz, ¿cierto? Me gustaría que principalmente usaras magia sin encantamientos.”
“Claro, eso está bien para mí.” Asentí, de frente a Fitz.
Aunque—si yo perdía, ¿tendría que pagar el arancel en vez de recibir una beca? Tenía un buen colchón financiero después de eliminar a ese wyrm rezagado, pero como alguien que había sido tacaño por años, ahora, quería evitar pagar de ser posible.
Entonces era la hora de ponerse serio.
Un espacio vacío yacía entre nosotros mientras Fitz se ponía en posición. Él sostenía una pequeña vara en su mano. Eso me traía recuerdos: yo en el pasado había usado un arma tal como esa. Preparé mi vara, la que había estado usando por los últimos cinco años—Aqua Heartia. La usaba tanto que estaba pensando en cambiarle el nombre a Charlene. Aunque, honestamente, darle el nombre de una chica no la haría más poderosa.
“Ahora bien…”
Había decidido tomarme esto en serio, pero también era mi primera vez enfrentando a otra persona que podía usar magia sin encantamientos. Había preparado estrategias para este escenario, pero no estaba completamente seguro de que funcionarían.
“¡Bien, comiencen!”
En el instante en que la señal fue dada, mi ojo demoniaco me mostró a Fitz preparando su vara. Él probablemente planeaba usar la velocidad de su conjuración silenciosa para lanzar el primer ataque. En ese caso, solo tendría que contrarrestarlo, usando mi magia para anular la suya.
“¡Distorsión Mágica!”
“¿Eh? ¿Qué? ¿¡Por qué!?” Fitz miró hacia su vara desconcertado cuando las cosas no salieron como se suponía que lo hicieran.
“Buena pregunta. ¿Qué podrá ser?” Con mi mano izquierda, conjuré mi Cañón de Piedra patentado. Poderoso, flexible, y fácil de disparar en rápida sucesión; este hechizo, junto con Pantano, era parte de mi estrategia para las misiones de cacería. Además, si no tenía cuidado con la magia de fuego, podía terminar quemándome a mí mismo.
Hice a mi cañón del tamaño de la punta de un dedo, le di un giro rápido y lo disparé a máxima velocidad. En un principio pensé en apuntar directamente a la cabeza de Fitz… pero cambié de opinión.
¡Y fuego!
El cañón vibró a través del aire, rozando la mejilla de Fitz y atravesando la barrera con un hermoso crujido. Se detuvo cuando golpeó la pared de ladrillos resistentes a la magia, esparciendo escombros por doquier.
“¡…!”
Un flujo de sangre salió de la mejilla de Fitz mientras se congelaba en su lugar. La herida se cerró casi inmediatamente gracias al círculo de sanación. Fitz se limpió la sangre con un dedo y miró hacia atrás donde el Cañón de Piedra se había incrustado en la pared. Después, él se cayó de trasero.
Fue bueno haber apuntado a fallar. La magia de sanación no era todopoderosa. La magia de sanación de nivel Santo podía sanar heridas simples en un instante, pero no revivía a los muertos, y un golpe directo pudo haber matado a Fitz.
La mirada de Fitz se encontró con la mía. Él estaba usando lentes de sol, pero, de alguna forma, sabía que nuestros ojos se habían encontrado.
Ninguno de nosotros le dijo nada al otro. La mirada de Fitz solo se hizo más intensa. De alguna forma, tenía la sensación de que realmente lo había arruinado. Todos aquellos reunidos alrededor de los otros círculos mágicos se habían dado la vuelta hacia mí. Jenius estaba mirando con los ojos completamente abiertos. Elinalise bostezó.
“¿C-cómo hiciste eso?” Había cierto temblor en la voz de Fitz. Jenius también tenía curiosidad por saber la respuesta.
“Se llama Distorsión Mágica. ¿No sabes de ella?”
Fitz sacudió su cabeza. Supongo que no. No debe ser tan conocida, aunque la encontraba particularmente útil en batalla contra otros magos… Ahora que lo pienso, durante los últimos dos años que había sido aventurero, nunca había visto a alguien más usarla aparte de Orsted.
Fitz solo se quedó mirándome. Su mirada era tan intensa, incluso a través de los lentes de sol, que lentamente aparté la mía. Jenius había dicho que él era un prodigio, y yo lo había forzado a caer de trasero en frente de todos. Había una gran probabilidad de que hubiera arruinado su reputación.
No iba a odiarme, ¿cierto? Él probablemente me haría zancadillas durante el almuerzo, arrojaría su bebida sobre mí y me bañaría con una risa de burla. Yo sería miserable. Estaba seguro de ello. Tenía que evitarlo a toda costa.
¡Entonces no quedaba de otra!
“¡Se lo agradezco mucho! ¡Por perder a propósito para que yo pudiera quedar bien frente a todos!” exclamé de forma radiante y lo suficientemente fuerte para que todos los otros estudiantes pudieran escucharme mientras me acercaba a él.
“¿Eh?”
Le ofrecí mi mano para ayudarlo a ponerse de pie. Fitz se veía un poco confundido, pero la aceptó. Su mano era suave. Él probablemente nunca antes había sostenido una espada.
“Me aseguraré de agradecérselo apropiadamente en el futuro,” susurré esto en su oído mientras lo ayudaba a ponerse de pie. Él asintió rápidamente, y un escalofrío recorrió mi cuerpo. Una vez que me matriculara, le compraría un pastel o algo como disculpa.
En cuanto al examen, había pasado con honores. Jenius me llenó de elogios. Si podía derrotar a Fitz de esa forma, ellos no podían hacer más que admitirme de inmediato.
Y así, un mes después, yo estaba viviendo en los dormitorios de la universidad. También había recibido más detalles acerca de los estudiantes especiales, que estaban exentos de pagar el arancel y asistir a las clases. Si así lo deseaban, ellos podían mezclarse con los estudiantes de admisión general y tomar solo las clases que querían. Siempre y cuando asistieran a su salón de clases para una reunión una vez al mes, ellos eran básicamente libres de hacer lo que quisieran dentro de la escuela.
Podías aspirar a estudiar en el edificio de investigación y enterrarte en trabajo. Podías ocupar una habitación en el edificio de práctica y pasar todo tu tiempo entrenando. Podías dirigirte a la biblioteca y pasar días con tu nariz dentro de un libro. Incluso podías salir del campus y convertirte en un aventurero, o dirigirte hacia el distrito del placer para perder el control y divertirte—aunque, por supuesto, serías responsable de cualquier acción realizada fuera del campus. Aun así, parecía ser que me habían otorgado una extraordinaria cantidad de libertad. La escuela nos llamaba estudiantes especiales, pero probablemente estábamos más cerca de ser investigadores.
Por supuesto, esta libertad tenía sus límites—teníamos prohibido hacer cualquier cosa considerada un crimen bajo las leyes del Reino de Ranoa, o cualquier cosa que fuera destructiva para la institución, o irrespetuosa hacia el Gremio de Magos. Se me entregó un delgado folleto con las reglas de la universidad en su interior, y al ojearlo, llegué a la conclusión de que estaría bien siempre y cuando no hiciera nada tan extremo. Las reglas eran básicamente las mismas que el código de conducta del Gremio de Aventureros. En general, esto hacía que el Gremio de Aventureros pareciera más estricto en comparación.
Por cierto, Elinalise también se matriculó, pero como una estudiante de admisión general. Ella me dijo que el arancel desde la inscripción hasta la graduación era un solo pago de tres monedas de oro de Asura, lo cual podría sonar muy poco, pero la moneda de oro de Asura era la moneda más valiosa de este mundo. Una sola moneda te permitiría vivir cómodamente en esta área por un tiempo.
Si los estudiantes de admisión general sacaban notas excepcionales en sus exámenes, recibirían cierto grado de exención del arancel y las tarifas de matrícula. Si no tenían dinero, podían evitar pagar hasta después de graduarse. La universidad claramente estaba preparada para hacer grandes inversiones financieras para asegurar el talento destacable. No es como si algo de eso tuviera que ver conmigo.
“Mm.” Estaba ojeando las reglas una vez más. Específicamente, la sección de penalidades por infracciones sexuales, la cual estaba particularmente detallada. “Elinalise-san, parece que siempre y cuando no fuerces a nadie en contra de su voluntad, tienes un cierto grado de libertad para hacer lo que quieras.”
“Esta es una escuela increíble. ¿Sabías? Tales actos están completamente prohibidos en la escuela de Millishion.”
Ni siquiera había mencionado la palabra sexo, y ella había respondido sin perder segundo alguno. Como alguien que vivía una vida de deseo carnal, su mente funcionaba de una forma realmente diferente a la de una persona normal.
Las normas sociales de mi vida anterior me habían guiado a creer que si las personas tenían relaciones sexuales en las escuelas impactaría de forma significativa y negativa la moral pública. Sin embargo, si bien el cuerpo estudiantil estaba ampliamente compuesto de personas jóvenes, sus edades variaban enormemente, desde los diez hasta los cien. Con personas de tantas edades y razas representadas, la noción de lo normal variaba enormemente. También había personas como Elinalise, que estaban malditas, y tendrían problemas si sus vidas privadas estuvieran restringidas por las reglas. Especialmente porque el deseo de reproducirse era instintivo.
Básicamente, esta escuela tenía tradiciones laxas por una buena razón. Eso significaba que era libre para trabajar en restaurar mi razón de ser como hombre. ¡Ohh, sí, hagámoslo! ¡Es hora de poner en marcha a mi pequeño!
Por supuesto, solo estaba bromeando. Tenía la palabra del Dios Humano de que mi condición sería curada algún día. No había razón para ser impaciente.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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