Dios No Existe
Capítulo 4: Dios No Existe
Aisha lloró por mucho tiempo después de que escapamos, sollozando con tanta fuerza que todo su cuerpo se sacudía. Ella incluso se había orinado encima. Entendía cómo se sentía. Si un par de hombres aterradores hubieran agarrado mi brazo y me hubieran amenazado, probablemente yo también estaría temblando.
Aunque no lo suficiente para orinarme.
Esos dos soldados probablemente fueron más educados que la mayoría, pero tuvo que ser una experiencia horrible para una niña de cinco o seis años de edad. Las brechas de edad se sentían más pronunciadas mientras más joven fueras —los estudiantes de preparatoria podían ser tan intimidantes como los adultos para los estudiantes de primaria. Y los soldados habían sido adultos.
Al menos, quería creer que esa era la razón por la que ella estaba llorando y no el crujido de mis piernas rompiéndose cuando aterrizamos. Rápidamente usé magia de sanación para restaurarlas, pero eso definitivamente dolió.
Actualmente, yo estaba evitando mencionar su pequeño incidente mientras lavaba su ropa interior en silencio. Estábamos de vuelta en la posada. Tanto Eris como Ruijerd no estaban cuando regresamos, y habían dicho que iban a reunir algo de información, así que probablemente no regresarían hasta la noche.
Y aquí estaba yo, teniendo otra experiencia inusual. Hace solo unos momentos, Aisha se había sacado su pequeño y holgado traje de sirvienta. Una vez que se sacó su ropa interior completamente mojada, sequé su región inferior sin desarrollar con una toalla humedecida y le entregué una de las poleras que yo usaba normalmente.
Ahora estaba con un balde de madera, algo de jabón, y las bragas de una niña. Una niña sollozando que se había orinado encima estaba en la cama junto a mí, cubierta solo de mi holgada polera después de haberla desnudado, y sin su ropa interior —mi antiguo yo habría estado demasiado excitado por esta situación. Cualquier pervertido que terminara en tal situación estaría excitado, ¿cierto?
Ah, ¿por qué no le había entregado bragas secas? Eso es obvio —no tenía ninguna para ella. Después de todo, se me había ordenado no tocar nunca la ropa interior de Eris, y sin importar lo urgente de la situación, no podía romper la que era una de las reglas cardinales de Fin del Camino. La sola idea era aterradora.
Ruijerd no me salvaría si rompía esa regla. Podía usar mi ojo demoniaco para tratar de huir, pero Eris estaría molesta por al menos tres días. Si lograba golpearme mientras yo estaba indefenso, ella deformaría tanto mi rostro que no sería capaz de probar bocado por tres días… aunque podría sanarme completamente antes de que pasaran esos tres días.
En fin, de vuelta al asunto.
La situación era tan intensa que no sería una sorpresa si mi bestia interior comenzaba a aullar. Aun así, mi corazón estaba tan tranquilo como la superficie de un lago. Olviden estar excitado —ni siquiera había una onda en el agua. Estaba tan pulida y quieta como un espejo. Eso era extraño. Estaba preocupado por el llanto sin fin de Aisha, pero no estaba excitado en lo absoluto. ¿Me había convertido en un santo sin darme cuenta? ¿O había terminado tan aterrado de provocar la ira de Eris que mi pokémon ahora era incapaz de entrar en batalla? Estás bien ahí abajo, ¿cierto, mi pequeño?
Esos pensamientos preocupantes me molestaban mientras lavaba y secaba las bragas simples (las cuales no eran nada sensuales) y el traje de sirvienta de Aisha (el cual parecía estar fabricado de tela de gran calidad). Se los entregué a Aisha, quien finalmente dejó de llorar en algún momento, y ella felizmente se puso su ropa limpia.
Incluso verla haciéndolo no me excitaba en lo absoluto. Ahora que lo pienso, yo tampoco había estado interesado en los senos de Zenith. En mi vida anterior no me había preocupado mucho acerca del género o la edad, pero aparentemente la familia de mi cuerpo actual estaba fuera de los límites en esta. La vida de seguro era misteriosa.
“¡Mi nombre es Aisha Greyrat! ¡Se lo agradezco mucho!” Aisha hizo una reverencia hacia mí usando su traje de sirvienta. Su cola de caballo se agitó con el movimiento.
Las colas de caballo eran realmente increíbles. Eris a veces se ataba el cabello en una, pero la suya la hacía verse como una chica de club deportivo. Aisha, por otro lado, se veía más como una muñeca adorable. Aunque sus ojos estaban rojos, ¿así que tal vez era más como una muñeca maldita?
“¡Caballero-sama, si usted no me hubiera salvado, ellos me habrían llevado de vuelta!”
Cuando ella me llamó Caballero-sama, recordé que me había presentado como el Caballero de la Luna Negra. Un flujo de sudor comenzó a bajar por mi espalda. Quizá me había dejado llevar demasiado en mi conversación con Eris. Cuando pensaba en cómo el nombre podía ser usado para burlarse de mí en diez años más, de alguna forma lamentaba haberlo usado.
“De verdad, muchísimas gracias.” Ella de nuevo hizo una gran reverencia. ¿Qué edad tenía? ¿Seis? Ella tenía muy buenos modales para alguien de su edad. “¡Ya que usted me salvó, tengo una última petición egoísta que hacerle!”
“Claro, dime.”
“¡Por favor, consígame papel y lápiz para poder escribir una carta! ¡Además, por favor, dígame dónde está el Gremio de Aventureros! Aprecio su ayuda.” Una vez que ella terminó de hablar, Aisha bajó su cabeza una vez más.
Al menos ella sabía cómo decir por favor cuando pedía ayuda. Ella era una niña lista. Ah, es verdad —Paul había mencionado algo acerca de que Lilia la estaba educando de forma rigurosa, ¿no?
“¿Eso es todo lo que necesitas? ¿Tienes dinero?”
“¡No tengo dinero!”
“¿No te enseñaron que necesitas dinero para enviar cartas y para comprar papel y lápiz?” Era crítico enseñarles a los niños la importancia del dinero a una edad temprana. Dudaba que Lilia se hubiese saltado algo tan importante, incluso si había algunas cosas que no se les debería enseñar a los niños hasta que eran mayores.
“Mi madre me dijo que, si una niña como yo mira hacia alguien con una mirada suplicante en sus ojos y dice, Quiero enviarle una carta a mi padre, entonces no tendré que gastar nada de dinero.”
Ajá —maldita Lilia. ¿Le estabas enseñando a tu hija a usar sus encantos femeninos como un arma? Mientras comprendía eso, los modales de Aisha comenzaban a sentirse bastante fingidos. No, en serio, ¿qué le estaba enseñando Lilia?
“¡He estado tratando de contactar a mi padre por mucho tiempo, pero las personas del castillo me dicen que no, y no me dejan enviar ninguna carta!”
Ya había escuchado que Lilia estaba siendo retenida. Ahora sabía que tampoco le estaban permitiendo a ella o Aisha enviar ninguna carta. Quizá las cosas eran bastante serias. Cuando el Dios Humano me dijo que necesitaba salvarlas, supuse que esta era una situación en la que Paul no podía intervenir.
“¿Hay alguien más a quien le puedas pedir ayuda aparte de tu padre?”
“¡No hay nadie!”
“Por ejemplo, ¿alguien a quien tu madre conozca, como una chica que es un poco mayor que tú y que tiene el cabello azul? O, tal vez… ¿un hermano tuyo que tengas por ahí?” pregunté, completamente despreocupado.
Aisha arrugó su frente. Ella tenía una mirada de consternación en su rostro, pero ¿por qué? “Tengo un hermano, pero…”
“¿Pero?”
“No puedo pedirle ayuda.”
¿¡Por qué rayos no!? ¡Él acaba de salvarte hace un momento, ¿no?!
“¿T-te importaría decirme la razón?”
“¡Razón! ¡Claro! Mi madre me habló de mi hermano en gran detalle.”
“Bien.”
Aisha continuó. “¡Pero no pude creer nada de ello! ¿Que era capaz de utilizar magia de nivel Intermedio a la edad de tres años y que se convirtió en un Mago de Agua de rango Santo a los cinco? ¿Y después, para colmo, se convirtió en el tutor de la hija del señor feudal? ¡No hay nada creíble en eso! ¡Ella definitivamente está mintiendo!”
Bueno, no podía culparla por pensar eso. “Pero si lo conoces, ¿tal vez podrías descubrir que él en realidad es un buen hermano mayor?”
“¡No lo creo!”
“¿P-por qué no?”
“Mi mamá en casa tenía una pequeña caja que atesoraba mucho. Ella siempre me dijo que no la tocara, así que pregunté por qué. Aparentemente, en su interior había algo muy importante para mi hermano.”
Una pequeña caja… Ahora que lo pienso, creo que había escuchado algo similar de parte de Paul.
Aisha continuó. “Una vez, cuando mi madre no estaba, di un vistazo adentro. ¿¡Y qué cree que había!?”
“N-no lo sé, ¿qué había?”
“Ropa interior. Bragas de chica. A juzgar por su tamaño, más encima eran de una chica muy joven. De acuerdo a mis cálculos, la chica a la que les pertenecían probablemente tenía diez años de edad. Por un momento, pensé que quizá mi hermano mayor en realidad era una hermana, pero habrían sido demasiado grandes para él. Así que había una sola persona a la que podían pertenecer, y es a la tutora de mi hermano. Él solo tenía cuatro o cinco y ya estaba guardando las bragas de una chica como un tesoro.”
¿Cálculos? Esperen un momento. Esta niña era demasiado lista para su edad. ¿Qué diablos? Ella solo tenía cinco o seis años, ¿cierto?
“¿Tal vez lo calculaste mal?” sugerí.
“Nop. Reuní más información de mi madre. Parece que mi hermano espió a esa chica mientras se estaba bañando, y también miraba a mis padres cuando estaban en eso. Mi madre estaba tratando de ocultarlo, pero yo lo sé —¡mi hermano es un pervertido!”
¡Un pervertido! ¡Un pervertido! ¡Un pervertido! ¡Yo lo sé, mi hermano es un pervertido! Y, una vez más, solo para dejarlo claro: ¡Un pervertido!
¡Bueno, ya basta! pensé. ¡Mi confianza ya está por los suelos!
“A-ah, entiendo, entonces tu hermano es un pervertido. Eso es realmente fuerte, jajaja…” Yo me había buscado esto, pero en serio, estaba en shock. Nunca había imaginado que algo como esto… Maldición. Ahora lo entendía. Era por esto que el Dios Humano me dijo que no usara mi nombre real.
“Por cierto, Caballero-sama, ¿cuál es su nombre real?”
“Es un secreto. En las calles, me llaman el Domador de Perros de Fin del Camino,” respondí, con una expresión genial y compuesta en mi rostro. Probablemente lo mejor por ahora era no revelar que era su hermano mayor.
“¡Ooh! Domador de Perros, ¿no? ¡Qué genial! Supongo que usted puede usar magia de invocación y esas cosas, ¿cierto?”
“Nop,” dije. “Todo lo que puedo hacer es ejercer mi control sobre dos perros muy feroces.”
“¡Eso es increíble!” Los ojos de Aisha estaban brillando mientras miraba hacia mí, casi como un cachorrito.
Un cachorrito que estaba siendo engañado, claro está. Eso lastimó un poco mi corazón, pero si revelaba que era su hermano mayor, ella podría no querer saber más de mí. Todo lo que tenía que hacer era ocultar mi verdadera identidad hasta que pudiera rescatar heroicamente a Lilia. Una vez que hiciera eso, mejoraría mucho su percepción de mí.
“¡Muy bien, voy a rescatar a tu madre!”
“¿Eh?” Ella miró hacia mí con los ojos completamente abiertos cuando hice esa declaración. “P-pero—”
“¡Por favor, déjalo en mis manos!”
Y así fue como Aisha y yo nos conocimos. Ella tenía la peor impresión posible de mí, pero no tanto como la de Norn, considerando que había golpeado a su padre frente a sus ojos. Ahora mismo, ella pensaba que yo era un pervertido por aferrarme a las bragas de Roxy, pero ella eventualmente llegaría a entender que en ocasiones las personas necesitaban algo a lo que aferrarse.
Dejando eso de lado, ¿por qué conectaría guardar bragas con ser un pervertido? Ella todavía no era lo suficientemente mayor como para conectar la ropa interior con el deseo sexual. Ni siquiera era lo suficientemente mayor para entender lo que era el deseo sexual. Si alguien le estaba enseñando cosas extrañas a mi hermanita, no saldrá de esta sin un castigo.
“Por cierto, Domador de Perros.”
“¿Sí?”
“¿Cómo es que sabe mi nombre?”
Dejaré de lado la parte en donde tuve problemas buscando una excusa, hasta que finalmente vi su nombre bordado en el borde de su ropa.
Aisha me contó lo que había pasado durante los dos últimos años. Ella tuvo problemas con los detalles, resultando en una explicación pobre, pero entendí la esencia de lo que ella estaba diciendo.
Parece que ella y Lilia habían sido teletransportadas hacia el Palacio Real del Reino de Shirone. Su repentina aparición fue sospechosa, y por lo tanto ambas fueron arrestadas. Lilia había intentado explicarlo, pero aquellos en el poder decidieron mantenerlas confinadas en el palacio. Aisha no entendía por qué, o qué pasaría después, pero ella sabía que, por alguna razón, ellos ni siquiera la dejarían enviar una carta.
Aparentemente, no le habían hecho nada malo a Lilia, o al menos nada que hubiera dejado una marca visible. ¿Quién sabe lo que podría estar pasando de noche mientras Aisha no estaba poniendo atención? Lilia estaba envejeciendo, así que con algo de suerte la posibilidad de que las personas se arriesgaran a violarla era baja.
Era extraño que siguieran retenidas dos años y medio después de haber sido teletransportadas aquí. ¿De verdad Lilia había fracasado en resolver el malentendido todo ese tiempo? Debía haber otros factores de los que yo no tenía conocimiento.
En medio de todo esto, Aisha estaba tratando de enviar una carta a Paul pidiendo ayuda. Ella se había perdido, y supuso que, si seguía a un aventurero, eventualmente llegaría al gremio. Aparentemente, ese aventurero fui yo.
Aisha no había mencionado a Roxy. ¿Entonces ella no estaba tratando de ayudar a Lilia? No… era posible que las cosas fueran solo así de malas gracias a que Roxy estaba ayudando desde las sombras. Sea cual sea el caso, todo lo que yo podía hacer ahora era esperar la respuesta de Roxy. El Dios Humano me había dicho que le enviara una carta. Ahora que lo había hecho, el resto de las piezas del rompecabezas deberían encajar por sí solas.
“Ooh, así que usted recorrió todo el camino desde el Continente Demoniaco, ¿eh?” Aisha estaba ansiosa de escuchar más acerca de mí.
“Sí. Yo también terminé involucrado en el Incidente de Desplazamiento de la Región de Fittoa.”
“¿Y qué estaba haciendo antes de eso?”
“Era un tutor particular. Le estaba enseñando magia a la hija de un noble.”
“¿De verdad? ¿Dónde?”
“Roa,” dije.
“¡Ese es el mismo lugar en el que estaba mi hermano! ¡Ambos deben haberse cruzado en algún momento!”
“S-sí. La posibilidad es tan minúscula como un grano de sal, pero existe.”
Dejando eso de lado, parecía que Aisha había aprendido mucho de Lilia. Sentido común, modales, sabiduría para ayudarle en su vida diaria, cómo ser una sirvienta, etc. Me parecía sospechoso que ella pudiera entender todo eso a su edad, pero al menos, ella lo entendía lo suficiente como para explicármelo bien. Sus habilidades de expresión también eran avanzadas para su edad. Tal vez ella solo estaba pretendiendo ser una adulta, pero aun así era bastante lista. En serio.
Desde que era joven, ella había tenido la habilidad de absorber como una esponja todo lo que se le enseñaba. Me pregunto cómo sería cuando fuera mayor. ¿Realmente podría mantener mi dignidad como un hermano mayor?
“Si usted le estaba dando clases a la hija de un noble, quizá su familia estaba en contacto con el empleador de mi hermano. ¿Sabe algo al respecto?”
“N-nop,” tartamudeé. “Me temo que no lo conozco.”
“Oh, bueno. Estaba esperando escuchar sus impresiones de mi hermano.”
“Eeeeh, lo único que oí fue que la nieta del señor feudal era muy violenta e imposible de controlar.” Si bien estaba tentado a dar algo más de información, Aisha eventualmente iba a descubrir que yo era su hermano. No quería que ella descubriera que yo estaba hablando deliberadamente acerca de mí mientras pretendía ser alguien más.
Ella me preguntó muchas cosas sobre el Continente Demoniaco, y yo se las respondí en detalle. Había estado preocupado por no saber de qué hablar con una niña de esta edad, pero Aisha era tan inteligente que nunca nos quedamos sin temas. Por extraño que parezca, me descubrí disfrutando genuinamente lo que básicamente fue mi primera conversación con mi hermanita.
Algunas horas después, tal vez debido a que estaba exhausta, Aisha se quedó dormida. Eris y Ruijerd regresaron después de la puesta de sol, con un aspecto cansado. Aparentemente, ellos habían llegado hasta los suburbios para reunir información, y mucho había pasado, incluyendo una pelea.
¿Otra vez se habían metido en una pelea? Ellos se veían culpables, pero esto no era nada nuevo, y no iba a pedirles los detalles. Todos se equivocaban alguna vez, incluso yo. Siempre y cuando pudiéramos contar con los demás, todo estaba bien.
Les conté cómo me había encontrado con Aisha, que Lilia estaba encerrada en el castillo, y que muchas de las cosas sobre la situación parecían horriblemente sospechosas. Mientras lo hacía, les dije que también estaba ocultándole mi nombre. Destaqué la importancia de mantener en secreto mi verdadera identidad.
“¿Por qué estás siendo tan evasivo acerca de esto?” preguntó Eris.
“Aparentemente alguien le dio información equivocada sobre mí. Quiero mostrarle mi lado bueno para poder corregir su percepción de mí.”
“Mmm. Bueno, yo creo que eres genial tal como eres.”
“Eris…” Intenté mostrarle una sonrisa que dijera gracias por decir algo tan dulce acerca de mí, pero cuando lo hice, Eris retrocedió un paso.
“Ugh… ¿¡Por qué pones esa sonrisa espeluznante en tu rostro cuando te hago un cumplido!?”
Aparentemente, mi expresión característica era espeluznante. Eso fue una gran sorpresa. Por favor, que alguien me dé un nuevo rostro…
“¡En fin, si eso es lo que está pasando, entonces ataquemos el castillo!” exclamó Eris, totalmente lista y dispuesta a hacerlo.
“Ha pasado un tiempo desde que ataqué un castillo.” Incluso Ruijerd estaba balanceando su lanza como si quisiera ir.
Me apresuré a enfriar su entusiasmo. “No, no. Por ahora solo esperemos una respuesta a mi carta.”
Eris se veía decepcionada por mis palabras. Como siempre, ella solo quería perder el control. Ciertamente habría sido más simple dejar de lado la delicadeza y lanzar un ataque sobre el castillo, pero eso podría darle problemas a Roxy, y yo quería ser capaz de mirarla a los ojos durante nuestro encuentro. Primero, necesitábamos saber exactamente lo que estaba pasando. Solo para que lo sepan, definitivamente no era solo porque yo quería ver a Roxy.
Y así, el día llegó a su fin.
Al día siguiente, un caballero llegó a la posada justo cuando el reloj estaba a punto de anunciar el mediodía. La armadura que usaba era similar en estilo a la que usaron los supuestos secuestradores de Aisha, a pesar de que su calidad era mayor. Hice que los demás esperaran en la habitación mientras yo bajaba las escaleras hacia el vestíbulo para lidiar con el caballero.
“¿Usted es Rudeus-sama?”
“Sí.”
“Soy parte de la guardia imperial del Séptimo Príncipe. Mi nombre es Ginger York.”
Me pregunto por qué un miembro de la guardia imperial estaba aquí. Por otro lado, Roxy era la tutora de un príncipe. “Es un placer conocerla. Mi nombre es Rudeus Greyrat.”
El caballero era una mujer, y había venido sola. Ella me observaba sin una sola pizca de emoción mientras se presentaba al estilo de los caballeros y hacía una reverencia. La respondí con una reverencia al estilo de los nobles. No estaba muy seguro de cuál era la forma apropiada de saludar, pero siempre y cuando expresara mi sinceridad, era suficiente.
“Roxy-sama se reunirá con usted. Por favor, acompáñeme hacia el palacio real.”
Ella no mencionó nada sobre los eventos que sucedieron el día anterior. Yo no había ocultado mi rostro durante el incidente, pero parecía ser que no había sido identificado.
Comencé a dudar. ¿Qué se supone que iba a hacer con Aisha? Si la llevaba conmigo, ellos sabrían que yo fui quien había atacado a esos soldados con mi Cañón de Piedra. Simplemente tendría que dejarla atrás. Podría disculparme con los soldados una vez que tuviera la ayuda de Roxy.
Con eso decidido, le dije a Aisha que no dejara la habitación bajo ninguna circunstancia y le confié su protección a Ruijerd y Eris. Ya que yo iba a ir a ver a Roxy, comprobé una vez más mi apariencia antes de irme. Mi cabello estaba peinado, y estaba usando mi túnica usual. Ah, es cierto, pensé. Debería comprarle una caja de dulces. Me pregunto de qué clase debería comprar, ya que no la había visto en tanto tiempo.
Fue entonces que de casualidad vi la súper infame figura de Ruijerd en el fondo de mi bolsa de herramientas. Recordé que, en una de sus cartas, ella había hablado acerca de ver una figura de sí misma. Podría ser interesante mostrarle esta y decirle que yo había sido el creador de la otra.
“Estás siendo horriblemente meticuloso sobre esto,” comentó Eris.
“Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que vi a mi maestra.”
“… Me vas a presentar formalmente ante ella, ¿cierto?”
“Sí, por supuesto. Me aseguraré de hacerlo una vez que todo esté solucionado.” Terminé el último de mis preparativos.
“¿Seguro de que estarás bien solo?” preguntó Ruijerd, con un tono de preocupación. Yo con frecuencia me metía en problemas cuando hacía algo solo, así que entendía su preocupación.
“No hay problema. Si pasa algo, regresaré volando hasta acá.” Por supuesto, eso solo fue en sentido figurado. Nunca más iba a realizar una acción tan dramática que iba a terminar con mis dos piernas rotas.
“Domador de Perros…” dijo Aisha.
“No te preocupes. Solo déjamelo a mí.” Ella se veía ansiosa, así que acaricié su cabeza. Ella mordió sus labios y asintió. Buena niña, pensé.
Comencé a caminar hacia el palacio real guiado por Ginger. Nos movimos rápidamente por la vereda de la calle principal, llena de carruajes viajando de un lado a otro. El camino tenía tantas curvas y a veces era tan angosto que los carruajes no podían pasar libremente uno al lado del otro. Asumí que esta era una contramedida en caso de un ataque enemigo. Había escuchado de una ciudad en la Región de Mino en Japón que tenía calles como esta.
Ginger parecía ser una persona bastante silenciosa, así que no hablé a menos que fuera necesario. Si le hacía una pregunta, sin embargo, ella respondería. Ella siempre era educada.
“¡Bien, la siguiente es esta!” Una voz enérgica resonó a través del aire. Giré mi cabeza en su dirección. “Ella solía ser una caballera del país de Washawa. ¡Es una esclava de batalla! ¡Ella es un poco agresiva, pero es muy hábil! ¡Tres monedas de oro!”
Un mercado de esclavos ocupaba una zona dando hacia la calle principal. Ahí, sobre una plataforma alta, había una línea de esclavos. Había tres humanos y una persona gente bestia con orejas de conejo. Dos de ellos eran hombres y dos mujeres. Todos ellos tenían sus torsos expuestos. Incluso desde esta distancia, podía ver su piel brillando. Probablemente les habían aplicado aceite para hacerlos verse más atractivos.
Estaba seguro de que la persona gente bestia había sido capturada desde el Gran Bosque. No tenía los medios ni la obligación de ayudarlos, pero me hizo fruncir el ceño. Entrecerré mis ojos hacia el pecho de la mujer de Washawa y sentí a mi pequeño amigo reaccionar. Había creído que era extraño que no hubiera reaccionado con Aisha, pero parece que mi pequeño amigo de abajo todavía estaba de servicio.
Podía escuchar al comerciante a un lado de los esclavos explicar varias cosas acerca de ellos, pero no podía distinguir los detalles. Probablemente estaba hablando sobre los puntos buenos de cada esclavo, tales como sus habilidades y su país de origen. Después de unos momentos, las voces de la multitud se hicieron más bulliciosas. Era una subasta.
Si Lilia y Aisha hubieran tenido mala suerte, ellas podrían haber terminado junto a esos esclavos. Sus actuales circunstancias no se veían tan mal en comparación —no es como si pudiera decir eso con seguridad en este momento.
Me di cuenta de que Ginger estaba mirando hacia el mercado de esclavos con su frente arrugada. Su deber era mantener el orden público en este país. Tal vez ver a las personas hacer negocios tan inescrupulosos al aire libre le molestaba.
“Pensé que el mercado de esclavos estaría más adentro,” dije, para sacar un tema de conversación. Los mercados de esclavos que habíamos visto en su mayoría habían sido ubicados muy al interior de sus ciudades. De por sí la esclavitud no era tan mal vista en este mundo, pero esta era la primera vez que había visto esclavos siendo vendidos al aire libre en una calle principal.
“En efecto. Estos tipos de subastas siempre son realizadas más al interior de la ciudad.”
“¿Entonces supongo que hoy debe haber alguna clase de evento?”
“No. Ayer, algunos aventureros aparentemente tuvieron una pelea en el área donde los mercados de esclavos usualmente están. Ya que esa ubicación ya no puede ser utilizada, ellos se reubicaron temporalmente aquí.”
Una pelea en el mercado de esclavos, ¿eh? Eris y Ruijerd habían dicho que se involucraron en una pelea. Tenía el presentimiento de que las dos cosas estaban conectadas, pero solo causaría problemas si lo mencionaba.
“Disculpe,” dijo Ginger mientras ella de pronto me agarraba por debajo de los brazos y me levantaba. “Por favor, vea la subasta desde aquí.”
“Oh, gracias.”
Ella me estaba dando una posición ventajosa para ver lo que estaba pasando. Ginger de seguro era perceptiva. Definitivamente no la llamarías una belleza, pero con sus poderes de observación, estaba seguro de que ella algún día encontraría un buen esposo.
“Roxy-sama también daría saltos para tratar de ver cada vez que había una multitud.”
“¿De verdad?”
“Sí. A pesar de que ella siempre se veía incómoda cuando la levantaba de esta forma.”
Intenté imaginarlo —Roxy saltando de arriba abajo mientras se quejaba, “No puedo ver nada.” Después me imaginé a Ginger, con sus buenas intenciones, incapaz de solo quedarse de pie y mirar. Entonces finalmente a Roxy de nuevo, viéndose abatida mientras decía, “Por favor, bájame.”
“¿Ya la ha levantado de esta forma?” pregunté.
“Sí, y ella se enojaba y me decía que la bajara de inmediato.”
Lo sabía.
“¿De dónde la agarraba?”
“¿De dónde? Del mismo lugar que a usted ahora mismo.” Ella me había agarrado por debajo de mis brazos cuando me levantó hace solo un momento.
“¿Cómo fue?”
“Fue tal como dije,” repitió Ginger. “Ella se veía incómoda y me decía que la bajara de inmediato.”
Lo que yo quería saber era cómo se sentía su piel, pero bueno.
“Por favor, bájeme,” dije. “Continuemos.” No estaba pasando nada particularmente interesante. Todo lo que podía ver era a los esclavos a punto de ser vendidos de pie en una jaula de acero.
Nos dimos la vuelta hacia el palacio y apuramos el paso.
“¿Qué hace mi profesora en el palacio real?” pregunté, pensando que había encontrado un tema de conversación en común.
“Ella usualmente le da clases al príncipe, pero cuando no está ocupada, se une a los soldados en su entrenamiento.”
Creía recordar a Roxy mencionando algo así en la carta que me envió cuando yo estaba en Roa. “Ah, sí, escuché que realizaban el entrenamiento bajo la premisa de que su oponente era un mago.”
De acuerdo a la carta de Roxy, los soldados estaban entrenando para desviar magia que les lanzaran mientras estaban enfrascados en el combate cercano entre ellos. El principio era que aprender a desviar magia que venía hacia ti repentinamente durante el entrenamiento te ayudaría a escapar de la muerte cuando realmente enfrentaras tales circunstancias en el campo de batalla.
“Eso es correcto. Todos ya somos espadachines de rango Intermedio en el Estilo del Dios del Agua, pero gracias a Roxy-sama, ahora también podemos desviar magia cuando es lanzada repentinamente hacia nosotros.”
Entonces era por eso que el caballero de ayer fue capaz de desviar mi Cañón de Piedra. Había estado sorprendido de ver a un caballero donnadie defenderse de mi ataque, pero tenía sentido ahora que sabía que era gracias a las enseñanzas de Roxy.
Seguimos hablando de Roxy por un tiempo después de eso. Hablamos de cómo calentaba el corazón de los soldados cuando ellos veían el rostro de Roxy palidecer después de haber quemado una alfombra en medio de su lección de magia. Después hablamos acerca de cómo su rostro se ponía pálido una vez más cuando una comida incluía pimientos, y cómo ella se los tragaba completos sin siquiera masticarlos.
“También he escuchado sobre usted, Rudeus-sama,” dijo Ginger.
“¿De verdad? ¿Q-qué dijo de mí?”
“Ella nos dijo que usted desde temprana edad era un genio que podía lanzar magia sin el uso de los encantamientos.”
“¿Mi profesora dijo eso?” pregunté.
“Roxy-sama con frecuencia alardeaba acerca de usted. Ella decía que francamente sentía que ni siquiera estaba calificada para enseñarle a alguien de su calibre.”
“Jeje,” me reí. “Esa es una exageración.”
Eventualmente llegamos al castillo mientras hablábamos. Era uno bastante grande, aunque no tanto como el Castillo Kishirisu en Rikarisu o el Palacio Blanco en Millishion. Era de alrededor del mismo tamaño que el hogar de Eris y su familia. En otras palabras, el país era de alrededor el mismo tamaño que una simple región en el Reino de Asura. ¡Así se hace Reino de Asura, de seguro no decepcionas!
“…”
Ginger hizo una pequeña reverencia hacia el guardia en la entrada. En respuesta, él se puso firme. “¡Gracias por su dedicado servicio!”
“Por aquí.” Comencé a caminar directamente hacia el frente, pero Ginger me guio hacia un costado. Rodeamos el castillo y entramos a través de lo que parecía ser una puerta trasera. “Mis disculpas por esto. Solo los nobles tienen permitido entrar por la puerta principal.”
“Lo entiendo.”
Llegamos a lo que parecía ser la sala de los guardias. Había dos largos escritorios con numerosos soldados sentados frente a ellos, emocionados con lo que parecía ser un juego de cartas. En el instante que vieron a Ginger, ellos inmediatamente saltaron de sus asientos y enderezaron su postura.
“¡Gracias por su dedicado servicio!”
Ginger una vez más hizo una pequeña reverencia antes de dirigirse más adentro del lugar. Yo observé a los hombres de reojo mientras la seguía de cerca.
“Ginger-san, ¿usted es alguien importante?”
“Dentro de los caballeros, yo tengo el rango doce.”
¿Doce? Era difícil para mí saber si ese era un rango alto o bajo. Si eso incluía a todos los cientos de caballeros dentro de este país, entonces probablemente no era bajo.
“Por aquí.” Ginger me guio más y más profundo dentro del palacio. Sus pasos eran gradualmente más cautelosos mientras más avanzaba. Ella nunca subió ninguna escalera, sino que simplemente me guio por un último pasillo y se detuvo afuera de una puerta casi en el centro del castillo.
Esta debe ser la habitación de Roxy, pensé. Estaba ubicada en un área horriblemente desierta del castillo, pero eso de alguna forma parecía apropiado para ella.
Ginger miró hacia mis pertenencias y estiró su mano. “Mis disculpas, pero, por favor, entregue su vara y sus otras pertenencias.”
“Oh, claro.” Qué amable de su parte incluso hacer el trabajo de un portero.
Ginger tomó mis cosas y después golpeó la puerta con su puño. “Soy Ginger. He traído conmigo a Rudeus-sama.”
“Entren.” La que respondió fue la voz de un hombre.
Antes de poder procesar la duda que sentí ante eso, Ginger inmediatamente abrió la puerta y me guio en su interior. Yo entré obedientemente.
“Oho… así que él es Rudeus, ¿eh?”
Sentado frente a mí, tratando de verse importante, había un niño. Él se veía como un pequeño barril mientras se reclinaba de forma arrogante en su silla. No solo en términos de peso; sus brazos y piernas también se veían pequeños. Casi como lo que obtendrías al combinar a un mediano con un enano. La única cosa extrañamente grande en él era su cabeza, la cual tenía un tamaño adulto. Su rostro se parecía al de un otaku, dándome una sensación de hermandad entre nosotros. Aunque no era un rostro apuesto.
A un lado del niño había dos sirvientas. Una de ellas se veía familiar y la otra no. Llamaremos a la última de las dos Sirvienta A. Ella parecía estar a finales de sus veintes y tenía una apariencia promedio. En cuanto a la Sirvienta B, su rostro era exactamente como el de Lilia. De hecho, no… ella era Lilia. Habían pasado cinco años, así que se veía un poco más vieja de lo que recordaba. Eso era de esperarse, dado que ella estaba envejeciendo además de haber pasado por el estrés provocado por el Incidente de Desplazamiento.
“¿¡Mrgh!?”
Lilia estaba en una silla. Había cuerdas atadas a su alrededor y su boca estaba amordazada. No veía a Roxy por ninguna parte.
“¿Eh? ¿Qué demonios es esto…?” Miré a mi alrededor a causa de la confusión. Pensé que Roxy iba a estar aquí; que ella iba a explicar lo que estaba pasando.
“Que caiga.”
Ante el sonido de la voz del niño, el piso debajo de mí desapareció.
Para el momento que entendí dónde estaba, ya me encontraba encerrado dentro de un círculo mágico. En el momento que el niño dio la señal, el suelo debajo de mis pies cedió y caí a través de un agujero en el piso. Me tomó varios segundos entender lo que había pasado. Ahora yo estaba dentro de una pequeña habitación, una de alrededor de seis tatamis. Había un círculo mágico dibujado en el suelo, el cual irradiaba una tenue luz.
Inmediatamente traté de usar una lanza de tierra para impulsarme hacia la habitación de arriba.
“… ¿Eh?”
Pero la magia no se activó. Lo intenté de nuevo, canalizando una cantidad mayor de poder mágico en mis pies para conjurar un pilar de tierra, pero nada pasó. Eso era extraño. Definitivamente podía sentir el poder mágico dejando mi cuerpo. Esto probablemente era debido al círculo mágico que me rodeaba.
“Una barrera, ¿eh…?”
Estiré mi mano hacia el borde del círculo y terminé tocando lo que se sentía como una pared. Traté de golpearla, pero ni siquiera se sacudió. No iba a salir de aquí.
Aun así, no sentía ni una pizca de pánico. Tal vez mi mente todavía no procesaba la situación en la que me encontraba.
“¡Jajaja! ¡Es inútil! ¡Yo digo que es inútil! ¡Esa es una barrera de nivel Real que había creado para atrapar a Roxy! ¡Alguien como tú no será capaz de romperla!” El niño redondo de hace un momento bajó los escalones que había en la esquina de la habitación. Él se detuvo frente a mí, con una gran sonrisa a lo largo de su rostro mientras se inclinaba de forma triunfante.
“¿Y tú eres?” pregunté.
“Mi nombre es Pax. ¡Pax Shirone!”
¿Pax? Ah, es cierto, el Séptimo Príncipe. ¿Qué estaba planeando hacer después de atrapar a Roxy en una barrera donde ella no podía usar su magia? Esperen —en su carta, Roxy lo había descrito como alguien parecido a mí. Yo era un caballero. Así que era obvio que él solo iba a hacer algo muy caballeroso. Un caballeroso acto de violencia.
“Jeje… Me gusta esa mirada en tu rostro, Rudeus Greyrat.” Él se rio alegremente cuando vio mi frustración.
Puse mi cara de póker y respiré profundamente. Cálmate, me dije a mí mismo, solo cálmate.
“¿Entonces he caído en una trampa? Entiendo. Me disculparé formalmente por atacar a esos soldados ayer. Pero antes de eso, por favor, traigan a Roxy aquí. Yo solía ser su discípulo. Ella puede confirmar mi identidad. Después podré llamar a mi abogado y tener un juicio—”
“Roxy no está aquí.”
Roxy no estaba aquí.
“¿Qué…?” Al escuchar sus palabras, estuve más atónito de lo que pensé que estaría. Roxy no estaba aquí. Eso significaba que Dios no estaba aquí. Dios no existía.
No, eso no podía ser posible. ¿No el gran matemático Euler aseguró que Dios existía? ¿No recibió una orden de Catalina II y ofreció una prueba magnífica de que Dios era real? Dios existía. Yo haría lo mismo y probaría que Dios existe.
“No. Dios está aquí.”
“¿Qué? ¿Dios?” Pax tenía una mirada confundida en su rostro.
Así es, Dios. Es mejor que te prepares —si Dios no estaba aquí, entonces habría una guerra santa. ¡Adelante!
“Mm, ¿así que ahora le estás rezando a Dios? Esa es la decisión correcta, aunque ya es demasiado tarde para ti.”
“Eso es verdad.” Ya me había calmado, así que era la hora de dejar las bromas. “Entonces, a juzgar por lo que acabas de decir hace un momento, ¿Roxy ya no está en este país?”
“¡Así es! Tú vas a ser la carnada que la va a traer de vuelta.”
“Si te refieres a que ella me va a tragar, entonces cumpliré el sueño de toda mi vida,” respondí despreocupadamente, tratando de pensar. Roxy ya no estaba en este país, pero esta persona quería poner sus manos sobre ella. ¿Por qué? ¿Él fue la razón por la que se fue?
Justo cuando estaba pensando eso, Pax lanzó sus siguientes palabras hacia mí. “Estuve sorprendido cuando leí tu carta. ¡Nunca pensé que el amante de Roxy vendría a este país!”
“¿¡Qué!? ¿¡Roxy tiene un amante!?” ¿¡En serio!? ¡Aunque nunca escribí nada de eso en mi carta!
“¿Mm? ¿Quieres decir que no lo eres?” preguntó Pax.
“¡No seas ridículo! ¡Eso es impensable! Yo soy un discípulo indigno; ¡no hay forma de que tal relación se desarrolle entre nosotros!” Sacudí mi cabeza violentamente.
A decir verdad, yo estaba increíblemente feliz de que él hubiera hecho esa suposición. Lo suficientemente feliz para querer sonreír de la alegría. Quería girar por todos lados como un cierto reno extraño. Quería girar por todos lados como una cierta persona viviendo dentro de un monstruo de metal. Pero me contuve con todas mis fuerzas.
“Mmm… bueno, incluso si no eres su amante, ella todavía vendrá por su pupilo.”
“¿Estás seguro de eso?” pregunté.
“Lo hará. ¡Lilia pudo haber sido demasiado pobre para ser usada como carnada, pero contigo, el pupilo al que ella ha llenado de alabanzas, definitivamente vendrá! Entonces, cuando lo haga, será su fin como mujer. ¡Ella vivirá el resto de su vida como mi esclava sexual! ¡Haré que dé a luz a cinco de mis herederos!”
“Disculpa, ¿puedo preguntarte algo?”
“¿Qué? Ah, sí. ¡Me aseguraré de violarla frente a ti la primera vez! ¡Entonces lo haré una segunda vez después de que te corte la cabeza para ver su rostro lleno de desesperación!”
Cielos, este niño sí que tenía delirios salvajes.
“Antes de venir aquí,” dije, “No pude encontrar ninguna información sobre Lilia, así que… ¿cómo va a enterarse Roxy de que he sido capturado?”
Pax se congeló. “Mmm… bueno, ¡ella es increíblemente capaz, así que estoy seguro de que se enterará de alguna forma!”
Eh… Entonces todo estaría bien debido a que Roxy era capaz. Tal vez ella sería capaz de encontrar la información que yo no había sido capaz de encontrar, pero las probabilidades eran bajas.
“Pero ¿no crees que sería mejor dejar que esa información vea la luz del sol?” No es que quisiera ver a Roxy siendo violada, pero si él lo hacía, la información podría llegar a los oídos de Paul.
“¡Hmph, no voy a caer en eso! ¿¡Tú tienes el apoyo de uno de los nobles de alto rango de Asura, no es así!? Me habría hecho enemigo de la familia Boreas si supieran que te tengo como prisionero a ti o a Lilia, ¿no?”
“¿En serio…?” Hmm. Algo era extraño. Bueno, el viejo Sauros podría tratar de ayudar si se entera de que yo he sido capturado. Pero ¿qué tenía que ver eso con Lilia?
“¡Lilia también intentó enviar cartas numerosas veces! ¡Como si le fuera a permitir pedir ayuda!”
¿Por qué demonios no la estaba dejando escribir por ayuda si lo importante era atraer a Roxy?
Aah, ya lo entiendo, pensé. Él es un idiota.
“Además,” agregó él, “¡puedo hacerle llegar directamente esa información!”
“¿De verdad puedes?” pregunté, con dudas.
“¡La he estado buscando por los últimos dos años, pero todavía no la he encontrado! ¡Aun así, un día lo haré! ¡Ella destaca a donde quiera que va!”
Solo porque ella destaca no significa que él algún día la iba a encontrar. Ella había escrito en sus cartas que él era parecido a mí. Que tenía talento. ¿Entonces eso significaba que ella tenía una impresión tan mala de mí?
“Jeje. Parece que te has dado por vencido. No me importa si eres un mago que puede lanzar hechizos sin conjurarlos… ¡no tienes ninguna oportunidad contra mí!”
¡No había forma de que fuera a perder contra este tipo! Miré hacia él.
“Ooh, me gusta la mirada en tus ojos. Me da escalofríos. Espero que mantengas esa mirada hasta el final. Aah, lo estoy esperando con ansias. Roxy, no me hagas esperar…” Él se escuchaba como un mocoso buscando atención mientras subía las escaleras, desapareciendo por el agujero en el tejado.
No hay ni una maldita posibilidad de que venga, pensé para mí mismo.
“Oye, ¿quién te dijo que podías remover la mordaza de Lilia?”
“Lo siento mucho, pero ella parecía querer decir algo.”
“¡Esa no es una decisión que tengas permitido tomar!”
“Por favor, Su Alteza. ¡No me importa lo que me pase a mí, pero, por favor, perdone a Rudeus-sama!”
“¡Silencio, no necesito nada de una vieja como tú!”
“¡Ah!”
Oí un grito desde las escaleras arriba, acompañado de un sonido seco de golpe. ¿Acababa de abofetear a Lilia?
“¿¡Todavía no han encontrado a Aisha!?”
“¡Su Alteza, todavía la estamos buscando!”
“Grr. ¿¡Cuál es la apariencia del hombre que se la llevó!?” Podía escuchar la irritación en la voz de Pax. Aparentemente, ellos estaban hablando sobre lo que pasó ayer.
Esto era malo. Yo no había ocultado mi rostro, así que estaba seguro de que descubrirían que fui yo de inmediato. También había escrito la ubicación de la posada en mi carta. Bueno, como sea. ¿Qué importa si me descubren? Ruijerd y Eris estaban en la posada. Siempre y cuando Ruijerd estuviera ahí, estaba seguro de que él se haría cargo de las cosas. Las habilidades ofensivas de Eris también se habían ganado una gran reputación.
“De acuerdo al reporte, él se hizo llamar el Caballero de la Luna Negra. Él es enorme, un hombre fornido que se ríe con fuerza mientras salta de tejado en tejado como un pervertido.”
“¿¡Si es alguien que destaca tanto, por qué todavía no lo han encontrado!? ¡Maldita sea, todos son unos inútiles!”
“¡Sí, señor! ¡Mis disculpas!”
¡Oigan, esperen un momento! ¡Disculpe, Soldado-san! ¡Por favor, reporte los hechos adecuadamente! ¿Qué parte de mi cuerpo era musculosa? Esperen, no —tal vez el reporte inexacto había sido entregado por pena. Quizás ellos estaban tratando de ayudar a Aisha a escapar. Después de todo, no me parecieron malas personas cuando los vi. ¡Bueno, entonces buen trabajo, Soldado-san!
“De acuerdo al reporte, sí pudimos romper la carta que ella escribió.”
“¡Y ella puede volver a escribir esa carta tantas veces como quiera!”
“Un noble de alto rango no va a involucrarse solo por la carta de una niña. ¿No deberíamos solo olvidarnos de ella?”
“¡No, no, no! ¡Búsquenla! ¿No te importa lo que pueda pasarle a tu familia?”
“… ¡Organizaré un escuadrón de búsqueda inmediatamente!”
Después se escuchó el sonido de pasos frenéticos. A juzgar por la conversación, ¿eso significaba que la familia de Ginger había sido tomada como rehén?
“Hmph. ¡Lleven a Lilia a su habitación de siempre!”
“¡Sí, señor!”
“¡Rudeus-sama! ¡Juro que lo salvaré!”
“¡Cállate! ¡Como si te lo fuera a permitir!”
“¡Ah!”
“Hmph. Tú también conociste a Roxy, ¿no? ¡Haré que te decapiten en frente de ese mocoso imprudente!”
¡Golpe! Oí otro sonido seco de golpe, seguido de algo siendo arrastrado por el suelo.
“¡Rudeus! ¡Nunca saldrás de ahí!”
Cuando seguí la voz y miré hacia arriba, vi la espeluznante cara de Pax sonriendo hacia mí. Después, una tapa fue colocada sobre el agujero arriba. El silencio inundó la habitación mientras yo me quedaba solo con la tenue luz del círculo mágico como compañía.
“Fiu…”
Me sentía algo confundido. Debería estar enojado de que Lilia hubiese sido golpeada, pero extrañamente, no sentía la ira surgir en mi interior. Tal vez era porque todas las interacciones previas a eso habían sido cómicas. O porque el Dios Humano ya me había dicho que ella sería salvada.
Por otro lado, quizás era porque todo esto era un producto de los sentimientos de Pax por Roxy, por retorcido que pueda ser. Yo podría haber terminado de la misma forma si hubiera sido abandonado por ella.
No, no era eso. Era porque él me recordaba a mí —al viejo yo, antes de reencarnar. Era por eso que sentía confusión en vez de ira.
“Ahora bien…”
Sin embargo, entendía la esencia de lo que estaba pasando. En pocas palabras, Pax era quien había capturado a Lilia. Después él la mantuvo prisionera, usando cualquier pretexto que encontraba, tal como asegurar que ella era una espía de otro país. Mientras escuchaba su historia, él de alguna forma había llegado a la conclusión de que ella era una conocida de Roxy, y en ese momento fue cuando ideó este plan. Él usaría a Lilia como carnada, contactaría a Roxy, y la atraería de regreso.
Pax mantuvo todo esto en secreto por miedo a la familia Greyrat, pero en realidad, incluso si el Reino de Asura lo descubría, Lilia no era más que una sirvienta. El secreto —y el hecho de que eran incapaces de ubicar a Roxy— eran el por qué Lilia había estado recluida por tanto tiempo.
Lilia de seguro estaba tratando de contactar a Paul por ayuda, pero el príncipe no lo permitiría. Era por eso que Aisha había escapado del castillo en un intento de tratar de enviar su carta, solo para fallar y terminar con su carta en pedazos.
Lo que venía después era lo que me confundía. Por alguna razón, los guardias estaban falsificando los reportes para ayudar a su escape. ¿Acaso odiaban al príncipe, o había otra razón involucrada? Parecía ser que la familia de Ginger había sido tomada como rehén, ¿así que tal vez los otros soldados estaban en una situación similar?
Y yo había caído perfectamente en medio de su telaraña. Pero le escribí a Roxy, tal como me dijo el Dios Humano. Todo esto probablemente era parte de las cosas que debían pasar, ¿cierto? No había razón para entrar en pánico. Ahora mismo, estaba haciendo exactamente lo que me habían ordenado.
No… esperen.
¿Realmente había hecho las cosas de la forma que se suponía que las hiciera? Por ejemplo, les dije a los soldados que yo era el Caballero de la Luna Negra. De acuerdo al consejo del Dios Humano, siempre y cuando le dijera a Aisha que yo era el Domador de Perros de Fin del Camino, todo estaría bien. Pero ¿tal vez también debí usar ese nombre con los soldados?
Ese no era mi único error potencial. Lo mismo pasó con la carta. Pensé que de seguro estaría bien siempre y cuando no dijera que mi nombre era Rudeus, pero si no hubiera escrito mi nombre en esa carta, ¿quizá las cosas no habrían terminado así? Si el príncipe hubiera pensado que yo era solo un conocido de Roxy, ¿tal vez las cosas habrían tomado un camino más pacífico?
Mierda. Ahora realmente sentía que había arruinado las cosas.
No, estaba bien. Todo seguía bien, ¿cierto? Esto estaba dentro de los planes, ¿no?
Estaba preocupado. Por el momento, decidí que al menos intentaría asegurar una ruta de escape.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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