El Reino de Shirone
Capítulo 3: El Reino de Shirone
El Reino de Shirone era un país pequeño, pero con doscientos años de historia. Esto era destacable porque todos los países humanos excepto el Reino de Asura y el País Sagrado de Millis habían sido aniquilados en la guerra de hace cuatrocientos años.
La parte sur del Continente Central había estado repleta de conflictos hasta que el Reino del Rey Dragón tomó control de toda la región hace unos trecientos años. Incluso ahora, la tierra al norte de aquí era una extensa región en conflicto. El Reino de Shirone estaba cerca de la Zona de Conflicto. Dada su precaria ubicación, ¿cómo había resistido este reino por doscientos años? La respuesta yace en la alianza que formó con el Reino del Rey Dragón justo después de ser fundado —una alianza solo en nombre. Tal como los otros dos países que habíamos cruzado para llegar hasta aquí, el Reino de Shirone básicamente era un estado vasallo del Reino del Rey Dragón.
Dicho eso, yo tenía muy poco interés en los asuntos políticos. Lo único que me importaba era el hecho de que Roxy estaba en este país. Me pregunto si mi joven —esperen, no. Ella en realidad no era joven, ¿o sí? En fin, me pregunto si mi adorable y torpe maestra seguía siendo una maga de la corte aquí. Ella había dicho que el príncipe le estaba dando problemas, pero estaba seguro de que ella podía manejarlo.
Había pasado mucho tiempo. Quería verla. Quería verla y decirle que yo estaba bien. Quería contarle sobre mi visita a su hogar. Quería que me enseñara la magia de nivel Real que ella dijo que ahora podía usar. Mi corazón latía de la emoción mientras recorríamos el camino hacia la capital.
A un lado de la carretera había campos de arroz y pasto para el ganado de forma desorganizada. También había terrenos vacíos y pastizales llenos de plantas que se veían como tréboles. Yo no estaba muy bien versado en las prácticas de agricultura, pero las personas de este mundo parecían saber bien cómo administrar sus cosechas.
Aunque supuestamente era un estado vasallo del Reino del Rey Dragón, el Reino de Shirone en realidad no tenía esa vibra de una colonia, a diferencia de los dos países que cruzamos para llegar aquí. Quizás era porque estaba muy alejado, o porque estaba siendo usado como un muro entre la Zona de Conflicto y los otros países. En cualquier caso, ese era el paisaje que nos acompañaba mientras llegábamos a la capital, Latakia.
En este mundo, las grandes ciudades estaban rodeadas de murallas protectoras, incluyendo a Roa y Millishion. Incluso las ciudades más grandes del Reino de Kikka y del Reino de Sanakia tenían murallas a su alrededor. Lo mismo era verdad para la capital del Reino de Shirone, la cual tenía una muralla fuerte e imponente rodeando su perímetro.
En retrospectiva, en el Continente Demoniaco era de la misma forma. De hecho, debido a que el continente tenía tan alta concentración de monstruos poderosos, sus defensas eran más sólidas. No existía una ciudad que pudiera igualar las enormes murallas naturales que rodeaban la ciudad de Rikarisu. Cada ciudad en el continente utilizaba las habilidades especiales de las tribus que vivían cerca para construir murallas fuertes para protegerse. Incluso los pequeños asentamientos realizaban exterminaciones de bestias diarias en las afueras de la aldea. En comparación, las murallas en el Continente Central se veían como si fueran simplemente decorativas.
Atravesamos esas murallas y nos abrimos paso dentro de la ciudad, donde estacionamos nuestro carruaje en un establo. Había muchos laberintos en las cercanías de la ciudad, así que había muchos aventureros de aspecto rudo en los alrededores, muchos de ellos enfocados principalmente en la exploración de laberintos. Ese había sido el estilo de vida de Paul y Ghislaine en el pasado, e incluso Roxy lo había hecho por un tiempo. Estaba bastante seguro de que fue Paul quien había dicho que los exploradores de laberintos eran extremadamente hábiles.
Había muchos laberintos repartidos por Shirone, y podías ganar una cantidad ridícula de dinero explorando solo sus niveles superiores. Probablemente había un buen puñado de aventureros de rango S dentro de los exploradores de laberintos que estaban apuntando a un botín más lucrativo, y nos mezclamos con esa multitud mientras caminábamos por la calle principal y elegíamos una posada al azar para alojarnos. Como siempre, fue una dirigida a los aventureros de rango D. Incluso las posadas de menor rango en esta ciudad eran un poco costosas, tal vez debido a que había muchos aventureros de alto rango en los alrededores.
Comparadas con los alojamientos de rango D en el Continente Demoniaco, la calidad de las posadas en el Continente Central no estaba nada mal. De hecho, eran lo suficientemente buenas como para estar bien con habitaciones dirigidas a los aventureros de menor rango, pero teníamos el dinero suficiente como para no tener que preocuparnos por eso. Muy al contrario. De hecho, pudimos haber costeado un alojamiento aún mejor si lo hubiésemos querido.
Me gustaría quedarme en una habitación mejor, pensé para mí mismo en un punto, pero, aunque teníamos el dinero extra, se sentía como un desperdicio. Quizá yo realmente era un tacaño.
“¡Muy bien! Ahora que hemos llegado al Reino de Shirone, comencemos nuestra reunión estratégica,” anuncié a los dos de pie frente a mí. Sus aplausos apáticos me decían que ya se habían acostumbrado a todo esto. “Ahora bien, ¿con qué deberíamos comenzar?”
“Vamos a encontrarnos con tu profesora, ¿cierto?”
La pregunta de Eris me recordó lo que el Dios Humano me había dicho. “Su nombre es Aisha Greyrat. Actualmente, ella está siendo retenida en el Reino de Shirone. Tú estarás ahí cuando los eventos de tu visión transcurran, así que la encontrarás y la salvarás. Por ningún motivo debes dar a conocer tu nombre. Llámate el Domador de Perros de Fin del Camino y pídele los detalles de su situación. Después envía una carta a tu conocida en el Palacio Real de Shirone. Si lo haces, tanto Lilia como Aisha serán rescatadas de ese palacio.” Algo así.
Si confiaba en su consejo por completo, entonces yo solo tenía que caminar por el callejón que vi en la visión para desencadenar ese evento. Supongo que probablemente debería llevar a Eris y Ruijerd conmigo. Después de todo, el Dios Humano no dijo nada acerca de ir solo esta vez.
Seguí pensándolo. Si le creía al Dios Humano, entonces Lilia y Aisha estaban siendo retenidas en el Palacio Real de Shirone. Pero en mi visión, me encontraría con Aisha afuera. Eso significaba que ella de alguna forma había logrado escapar del palacio. Recordaba el aspecto de los dos hombres que la atrapaban en mi sueño. Había visto su vestimenta varias veces en la ciudad; era la vestimenta de un soldado normal.
En otras palabras, Aisha sería perseguida y luego capturada por los soldados del palacio. En ese momento entraba yo. Si tomaba el enfoque más directo para salvarla, me arriesgaría a convertirme en un enemigo del palacio, lo cual tenía que ser el por qué el Dios Humano había dicho que no usara mi nombre. Podría ser mejor si también ocultaba mi rostro.
Mientras los caballeros estaban ocupados rastreando mi identidad falsa, yo podía enviar una carta a mi conocida en el palacio (Roxy) y le pediría su ayuda. Si ella era una maga de la corte, entonces sus palabras deberían tener algo de poder. Yo ya le debía demasiado. No quería aparecer sin zapatos y todo sucio en su puerta, como un niño extraviado —aunque yo felizmente lavaría sus pies si nuestras posiciones estuvieran invertidas.
Pero estábamos hablando del Dios Humano. Era posible que él estuviera tramando algo. Si te digo demasiado, arruinaré mi diversión, había dicho él. En otras palabras, él estaba esperando que algo interesante ocurriera, y probablemente no había nada que yo pudiera hacer para evitarlo.
Sin embargo, él también había dicho, Espero que creas en mí la próxima vez. Con algo de suerte, incluso si me estaban esperando sorpresas desagradables, no involucrarían cosas tales como heridas serias o la muerte de alguien cercano a mí.
Pero todo esto era asumiendo que confiaba en ese imbécil. Él bien podría estar tratando de engañarme esta vez, sin preocuparle lo que pueda pasar después. Incluso en ese caso, no había razón para poner una resistencia inútil que podría empeorarlo todo de forma catastrófica. Me disgustaba sentir que estaba bailando en la palma de su mano, pero parecía no tener más opción que hacerle caso.
Mis objetivos principales ahora eran buscar a Aisha, ocultar mi nombre, y mandarle una carta a Roxy. Dicho eso, ¿cómo iba a convencer a mis compañeros? La carta no era un problema, pero todavía necesitaba una buena razón para revisar los callejones mientras usaba un nombre falso. Desde que partimos de Millishion, se habían asegurado de que uno de ellos siempre estuviera a mi lado, incluso durante nuestros días libres. Aparentemente, ellos todavía estaban preocupados por lo deprimido que estuve después de mi encuentro con Paul.
Me sentía mal por preocuparlos, pero existía una gran probabilidad de que termináramos enfrentando algunos soldados en nuestra búsqueda de Aisha. Ni Eris ni Ruijerd eran buenos actuando. Sin importar a quién llevara, parecía probable que hiciera algo que regresaría para mordernos en el futuro. El karma siempre tenía una forma de lograrlo.
Ahora bien… ¿qué debería hacer?
“Rudeus, ¿qué es lo que te preocupa?”
Hmm… bueno, es como dicen, mejor actuar ahora y preocuparse después, reflexioné en mi interior.
“De hecho, me gustaría ocultar nuestros nombres mientras estamos aquí.”
“¿Vamos a estar actuando de nuevo? ¿Por qué?”
“Eh…” Incluso si tenía que ocultar la existencia del Dios Humano, no había razón para ocultar el resto de la historia. “De hecho, escuché de cierta fuente que algunos miembros de mi familia han sido tomados prisioneros en algún lugar de este país.”
“¿De verdad?” preguntó Eris.
“Oh,” gruñó Ruijerd.
Ninguno preguntó de quién o dónde había conseguido esta información, incluso aunque uno o ambos siempre había estado junto a mí cada vez que reunía información. Pero lo mejor para mí era no seguir con el tema.
“¡Ah, ya entiendo!” exclamó Eris. “¡Ellos estarán en alerta si escuchan el apellido Greyrat!”
“Así es.”
“Y bien, ¿quién de la familia?”
“Lilia y Aisha. Nuestra antigua sirvienta y mi hermana menor.” De hecho, ahora que lo pienso, ¿cómo debía llamar a Lilia? Ella no era realmente mi madrastra.
“¿Tu hermana menor? ¿Hablas de esa presumida que conocimos en Millishion?”
“Tengo otra.”
“Bien…” Eris se veía desanimada mientras se mordía los labios.
¿Entonces Norn parecía presumida? Yo no creía eso para nada, pero Eris claramente tenía una impresión diferente. Me pregunto de qué lado estaría yo si Eris fuera a golpearla…
Eris resopló de forma triunfante. “¡Bueno, si eso es lo que está pasando, no hay quejas de mi parte! Impresionante, Rudeus. De verdad pensaste en todos los detalles.” Eso dijo ella, pero yo en realidad solo estaba siguiendo el consejo del Dios Humano. “Entonces ocultaremos nuestros nombres. ¿Tenemos que usar unos falsos?”
“Sí, y lo mejor sería elegir algo común,” reflexioné.
“¿Por qué?”
“Supuestamente es mejor si los nombres falsos son fáciles de recordar.”
“¿Cuáles son los nombres famosos de los alrededores?” se preguntó en voz alta Eris.
“Mientras estábamos viajando, oí varias veces nombres como Shyna y Reidar,” intervino Ruijerd.
Shyna, la Caballera del Dios de la Muerte, era una caballera que aparecía con frecuencia en la Leyenda del Dios del Norte. Ella era uno de los tres caballeros del Dios del Norte, y solía ser uno de los compañeros del Dios. Sin importar lo brutal de la batalla, ella siempre regresaría a casa, casi como si fuera inmortal. La historia probablemente era ficticia, pero aun así había muchos que le ponían Shyna a sus hijas, esperando que el nombre pudiera mantenerlas a salvo en caso del algún accidente raro.
Reidar era el nombre de un Dios del Agua. Él fue un genio en contrarrestar ataques, podía congelar el océano y caminar sobre él, y fue el héroe que derrotó al Rey Dragón del Océano. El nombre de ese hombre legendario fue pasado a través de las generaciones. Cada nueva cabeza del Estilo del Dios del Agua heredaría el nombre: los hombres se llamarían Reidar, mientras que las mujeres se llamarían Reida. Era un nombre bastante común en los alrededores.
Ambos pensaron mucho los nombres falsos que usarían. Estaba agradecido por eso. Ahora yo también necesitaba pensar bien el mío.
“Rudeus, ¿qué vas a hacer?”
“Bueno, veamos. En este caso, podría ser mejor que ellos supieran de inmediato que es un nombre falso.”
“¿Por qué?”
“Ellos no conocen nuestros nombres ni nuestros rostros. Podría confundirlos si les damos un nombre falso y llamativo,” dije, haciendo referencia a una línea de un anime súper viejo que había visto hace tiempo. Para ser totalmente honesto, en realidad no importaba siempre y cuando los nombres fueran falsos.
“Entonces deberíamos escoger un nombre genial.”
Un nombre genial, ¿eh? “Muy bien. Yo me haré llamar el Caballero de la Luna Negra.”
“¿¡El Caballero de la Luna Negra!?” Las mejillas de Eris se encendieron y sus ojos brillaron.
Ese era un personaje de Kamen Rider que amaba la poesía y usaba lo que se veía como un uniforme de cocinera de mal gusto. Si alguien así apareciera frente a Eris, ella probablemente le daría una paliza.
“¡Yo usaré el mismo! Esperen, no podemos usar el mismo, um…”
¿De verdad le gustaba tanto? En ese caso, bien podríamos usar nombres parecidos. “Muy bien. Eris, tú puedes ser la Espada de la Luna Negra y Ruijerd puede ser la Lanza de la Luna Negra. Entonces todos serán parecidos.”
“¡Genial, somos un equipo! ¡Usémoslos!”
Pensé que Ruijerd podría avergonzarse de usar tal nombre, pero él no se veía muy preocupado por eso. Paul había dicho que Aqua Heartia era un nombre genial. Aparentemente, el concepto de nerd no existía en este mundo.
“Pero tú no te ves para nada como un caballero, Rudeus,” murmuró Eris, después de haber creído que lo habíamos decidido.
No me veo como un caballero, ¿eh? ¿Quizá debería llamarme Mago Oscuro o General Omega? Por otro lado, ni siquiera sabía si terminaría usando el nombre. Si no funcionaba, siempre podía usar el nombre Domador de Perros.
“Bueno. Entonces nuestros nombres falsos están decididos.”
“¿Qué haremos a continuación?”
“Por ahora, le enviaré una carta a Roxy en el palacio real. Pasaremos nuestro tiempo reuniendo información hasta que reciba una respuesta,” declaré.
Al día siguiente fui hacia el mercado, compré algunos artículos para cartas y un sobre, y comencé a escribir mi carta para Roxy. Empecé con un saludo normal, pregunté por su bienestar, y después le informé que, a pesar de que había sido teletransportado, yo estaba bien. Le escribí que ahora estaba en la capital de Shirone y que quería verla. Esperando despertar su preocupación y ansiedad, mencioné casualmente que todas las personas de la Aldea Buena estaban desaparecidas, y que ninguna de ellas había sido encontrada a pesar de la búsqueda en marcha. Después llegué al asunto de nuestra sirvienta, Lilia, y lo terminé enfatizando una vez más (porque esto era importante) lo preocupado que estaba por mi familia. También estructuré la carta para que la primera letra de cada línea, si se leía verticalmente, dijera AYÚDAME. Con todo lo que había incluido en mi carta, estaba seguro de que Roxy entendería lo que le estaba tratando de decir.
La sellé con un sello que fabriqué basándome en el pendiente de Roxy. Consideré brevemente enviarla bajo un nombre falso, pero estaría en problemas si ella la botaba pensando, “¿Quién rayos es ese?” Así que la firmé con, Tu querido pupilo Rudeus Greyrat, quien solo quiere verte.
A decir verdad, Roxy probablemente reconocería mi letra incluso si usaba un nombre falso, pero también era usual en ella ser descuidada cuando se trataba de algo importante. No sabría si la carta le había llegado hasta que ella la tuviera en sus manos. La Roxy de Schrödinger. Me imaginé a Roxy sentada dentro de una caja que decía Por favor, adóptame. Aww. Por el amor de Dios (Roxy) —se supone que des vuelta la caja y te escondas adentro.
En fin. Dejando eso de lado, no hacía daño asegurarme de que ella lea el contenido escribiendo mi nombre real en el sobre.
“Muy bien, iré a enviar esta carta.”
“Bien.”
“¡Bien, ten cuidado!”
Ambos se despidieron de mí, Eris con una sonrisa radiante en su rostro. Qué decepción. Había estado absolutamente seguro de que ella querría seguirme.
“¿Eh? ¿Qué van a hacer ustedes dos?”
“Planeo preguntar por tu hermana a través de la ciudad,” dijo Eris.
Es cierto —yo había dicho que reuniríamos información. Después de todo, la información era poder, y nunca lastimaba reunir la que pudiéramos. Yo en realidad me sentía un poco avergonzado de lo descuidado que me había vuelto, tratando de avanzar hacia el siguiente paso sin hacer eso primero.
“Muy bien. También me aseguraré de reunir algo de información una vez que haya enviado esta carta.” Y así, me separé de ambos.
Fui hacia el Gremio de Aventureros para enviar la carta. Tenía la intención de reunir información luego de eso, pero meros segundos después, me di cuenta de que estaba siendo seguido. Al principio pensé que era Ruijerd monitoreándome, probablemente pensando que podría meterme en problemas si me iba por mi cuenta. Aunque eso no tenía sentido después de lo que había pasado durante los últimos meses. Él se habría unido a mí en vez de seguirme en secreto. Además, su habilidad para seguir a las personas era incomparable. Si realmente fuera él quien me estaba siguiendo, no había forma de que yo me diera cuenta.
Supuse que tampoco era Eris. Ella era terrible a la hora de seguir a las personas. La habría visto en el segundo que salí de la posada, y ella preferiría caminar detrás de mí en silencio en vez de acosarme desde las sombras.
¿Entonces quién era? ¿Alguien en este país tenía algo en mi contra…? No podía pensar en nadie. Además, yo acababa de llegar ayer. Era probable que fuera a provocar problemas en el futuro, pero aún no había molestado a nadie.
¿Esto estaba conectado con algo que hice en el Continente Demoniaco? ¿En serio alguien me seguiría hasta aquí por venganza? Muy poco probable. Pero quizás era un sobreviviente del grupo de contrabandistas del Puerto de Zant que me había visto por casualidad. Quizás estaba esperando la oportunidad para matarme.
No, la explicación más probable era que no tenía absolutamente ninguna conexión conmigo.
Cuando giré en la esquina, pude vislumbrar una pequeña figura ocultándose en las sombras. Era un niño. Quizás uno de los niños del vecindario había decidido pretender que yo era un tipo malo y seguirme. O tal vez era un huérfano que estaba planeando robarme la bolsa de dinero. Si me escondía en algún lado, podría entrar en pánico y perseguirme, dándome la oportunidad de salir de sorpresa y asustarlo.
No, esperen. Este mundo tenía razas como los medianos, quienes solo se veían pequeños. No podía permitirme bajar la guardia.
Decidí que lo despistaría. Con eso en mente, giré hacia la derecha en las dos intersecciones siguientes y después entré a un callejón un poco estrecho.
“¿Mmm…?”
De pronto sentí que había algo extraño, una sensación como de algo atrapado en las profundidades de mi garganta.
Después de sacudirme la sensación, usé magia para crear un muro de tierra. Un muro de tres metros de alto apareció, sellando el callejón detrás de mí. Oí pasos apresurados en el otro lado mientras mi perseguidor corría hacia el muro, seguido del sonido de algo estrellándose débilmente contra él.
Me había adentrado mucho en los callejones serpenteantes para perder a ese niño. Ahora bien, ¿cuál era el camino hacia la calle principal? Me sentía como un niño perdido. A diferencia de la distribución con forma de tablero de ajedrez de Millishion, incluso las calles principales de esta ciudad no eran rectas. Incluso alguien con un buen sentido de la dirección, como yo, estaba comenzando a perderse.
Supuse que, si las cosas llegaban a eso, siempre podía usar magia para subirme a un tejado. Esperen. Un momento —este callejón era igual al que había visto en la visión del Dios Humano.
“¡Ah!”
Entendí cuál había sido la sensación extraña que había sentido hace un momento. Era déjà vu.
Dándome la vuelta, corrí de regreso por el callejón serpenteante. Terminé en una intersección en T, pero logré rastrear mis pasos hasta el muro de tierra que había creado.
“¡No, deténganseee!” Oí gritar a una niña. “¡Devuélvanmela!”
Apoyé mi mano contra la sólida estructura y canalicé mi poder mágico en ella. Usando magia de tierra, debilité la composición del muro mientras simultáneamente usaba magia de viento para provocar una onda de choque. Con un sonido de explosión, toda la estructura se desmoronó.
Ante mí estaba la visión que el Dios Humano me había mostrado. Un soldado sosteniendo con fuerza la mano de una chica solitaria, mientras otro sostenía un papel que le había arrebatado, rompiéndolo en pedazos.
“¡Eso es para mi padre! ¡No la rompas!” gritó la niña.
Dentro de sus gritos de protesta, los soldados miraron en mi dirección, confundidos. “¿Q-quién demonios eres tú…?”
La niña tenía un rostro muy parecido al de Lilia, con el cabello castaño de Paul atado en una cola de caballo. Ella estaba usando un traje de sirvienta holgado. Su rostro, el cual normalmente sería relajado y feliz, estaba retorcido con lágrimas y mocos bajando a través del mismo.

Los soldados habían estado mirando hacia ella con unas miradas obscenas en sus rostros. No, esperen. Ellos parecían tenerle lástima. ¿Estaban haciendo esto bajo órdenes, y no porque querían hacerlo?
“¿¡Quién eres tú!? ¡Di tu nombre!”
“Esa niña es mi…” Casi digo hermana, pero pude detenerme. No se suponía que diera mi verdadero nombre. “Eh… ¡Yo soy el Caballero de la Luna Negra!”
“¿Qué parte de ti es un caballero? Obviamente eres un mago.”
“Ugh…”
¡Maldita sea! ¡La próxima vez definitivamente iba a ser el Mago Oscuro!
“Escucha, niño. Es bueno que quieras jugar a ser el héroe, pero nosotros somos soldados del palacio. Esta niña solo está perdida, así que vinimos a escoltarla de regreso a casa.”
Ellos claramente no me consideraban más que un niño travieso. Estaba seguro de que estaban mintiendo sobre sus intenciones, pero había una mirada incómoda en el rostro del soldado mientras sostenía a Aisha, quien todavía estaba llorando. Sea lo que sea que estuviera pasando en el palacio para terminar con Lilia y Aisha siendo mantenidas como prisioneras, no necesariamente significaba que los soldados de menor rango también eran malos. ¿Quizá simplemente debería tratar de razonar con ellos?
“Pero ustedes rompieron su carta.”
“Aah… eso es, bueno, ¿cómo explicarlo? Los adultos tienen sus razones.”
Ajá. Los adultos tenían muchas razones.
“¡Ah!”
Aisha encontró una abertura y apartó la mano del soldado. Ella se escondió detrás de mí y se aferró a mi cintura, con su rostro cubierto de lágrimas y mocos. “¡P-por favor, audame!”
Al ver su expresión desesperada y rostro lleno de lágrimas, a mí de pronto no me importó si me hacía enemigo de este reino.
“¡Eos hombes toaron mi cata y a ropieron!”
No tenía ni idea lo que ella estaba diciendo a través de su llanto, pero podía notar que estaba desesperada. Bien. Pongámosle fin a esto. Yo por dentro era un adulto. No podía seguir con el acto de ser un niño jugando a ser un héroe.
Sin advertencia, moví mi mano y silenciosamente mandé volando un Cañón de Piedra hacia los soldados.
“¡Mmh!” El hombre al que había apuntado instantáneamente sacó su espada e interceptó el cañón.
¡Vaya! ¡Esa sí que fue una reacción rápida! El Estilo del Dios del Agua, ¿eh? Eso iba a complicar las cosas. Pero el Cañón de Piedra no era el único hechizo que yo conocía. Siempre y cuando tuviera algo de distancia, esto sería fácil.
Aunque tú eres la primera persona que ha evitado mi Cañón de Piedra, pensé.
“¿¡Un mago que puede usar magia sin encantamientos!?”
“Entonces… ¿¡podría ser él!?”
“¡Pide refuerzos!”
“¡Bie—aaah!”
Creé un agujero debajo de los pies del soldado que estaba a punto de escapar. ¡Whuush! Al mismo tiempo, disparé Cañones de Piedra en rápida sucesión para llamar la atención del otro soldado. Mientras lo hacía, le dije a Aisha, “Vamos a escapar. ¿Puedes hacerlo?”
“Ngh, wah… ¡sí…!” asintió ella, incluso entre su llanto.
Muy bien, muy bien. Todo lo que tenía que hacer era dejar inconsciente a este y podríamos escapar.
¡Piiiiiiiiii!
Tan pronto como pensé eso, un sonido agudo como el chillido de un ave se escuchó a mi alrededor. Venía del agujero que había creado. ¡Un silbato! ¡Ese otro soldado estaba tocando un silbato de alarma!
Momentos después, desde todos lados —tanto de cerca como de lejos— otros silbatos se unieron al coro. ¡¡Piii, piiiiiii!!
Cada uno sonaba diferente, probablemente para permitirles a las personas identificar su ubicación exacta. Una vez que mi oponente vio que yo había dejado de disparar Cañones de Piedra hacia él, gritó, “¡Hemos creado un bloqueo alrededor de esta zona! Más soldados van a estar aquí en cualquier momento. ¡Cesa tu inútil resistencia y entrega a la niña! ¡No te lastimaremos!”
Esta zona estaba a punto de ser rodeada. Sin embargo, yo aún tenía una carta bajo mi manga. “¡Aisha! ¡Sujétate bien!”
“¿¡Eh!?”
“¡Pase lo que pase, no te sueltes!”
A pesar de su confusión, Aisha envolvió sus brazos alrededor de mi cintura y me abrazó. Yo agarré su ropa con mi mano izquierda y canalicé poder mágico en la derecha. Después, conjuré una lanza de tierra con una punta hueca a mis pies y la usé como una catapulta para dispararnos hacia el cielo.
“¿¡Q-qué!?”
“¡Aaaaaaah!”
¡Jajaja! ¡Si tienen tele, ahí se ven, perdedores!
Al final, me rompí ambas piernas cuando aterrizamos. Definitivamente nunca más iba a hacer eso.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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