Una Semana en Millishion
Capítulo 6: Una Semana en Millishion
A la mañana siguiente, me dirigí hacia los cuarteles del Escuadrón de Búsqueda y Rescate para hacerle saber a Paul de nuestros planes.
El propio cuartel general era un edificio de dos pisos perfectamente ordinario. No me tomó mucho tiempo encontrar a mi padre. Él estaba trabajando duro en lo que parecía ser una sala de conferencias, discutiendo algunas cosas con casi una docena de otros hombres. Pude entender trozos de la conversación desde afuera; parecía ser que se estaban preparando para una operación a gran escala de algún tipo.
Por la forma en la que se veía Paul el otro día, había asumido que él pasaba cada día en Millishion ya sea bebiendo o recuperándose de una resaca, pero tal vez simplemente había llegado en mal momento. Ahora mismo, él era la viva imagen de un líder competente y enfocado. Yo estaba genuinamente impresionado… al menos, hasta que alguien mencionó el hecho de que él se había saltado un mes de trabajo mientras estaba de borrachera. Al parecer, fue solo ayer cuando él de pronto había recuperado la motivación.
Era muy probablemente debido a que Paul quería mostrarme su lado bueno. En otras palabras, él había vuelto a trabajar debido a mí.
Santo cielo. Lo chicos aman verse lindos ante mí…
Después de suspirar de forma teatral, decidí esperar a que Paul encontrara algo de tiempo libre.
Sentarse afuera de la habitación podría volverse aburrido, así que opté por vagar por el edificio por un tiempo. Después de un par de minutos de exploración, me encontré con mi hermanita Norn jugando. Ella estaba en una habitación que parecía ser usada como una guardería, jugando a los bloques con un montón de otros chicos de una edad parecida.
“Hola,” dije, levantando una mano como saludo mientras sus ojos se encontraban con los míos.
Norn se sorprendió, después frunció el ceño y me arrojó el bloque de madera en su mano, el cual yo logré atrapar. “¡Vete!”

Esta no me parecía la forma más amigable de saludar. Hmm. ¿Acaso yo había hecho algo para hacerla enojar? Lo único que se me venía a la mente era la vez que le di una paliza a Paul frente a sus ojos.
Sí, probablemente se trataba de eso.
“Eh… Padre y yo ya hicimos las paces, Norn,” protesté gentilmente.
En respuesta, ella gritó “¡Mentiroso!” y se alejó tan rápido como le permitieron sus pequeñas piernas.
Aparentemente, mi hermanita ahora me odiaba. Eso era un poco deprimente.
No quería molestarla con mi presencia, así que regresé a lo más cercano que tenía el lugar a una sala de espera. Mientras me sentaba en una esquina, un gran número de cabezas se giró en mi dirección. Reconocí al menos un par de sujetos que había visto secuestrando a Somal el otro día.
Estaba comenzando a sentir que yo no era muy popular en este lugar.
Pero antes de siquiera tener el tiempo de bañarme en la incomodidad, una mujer conocida entró en la habitación, y todos los ojos repentinamente estuvieron sobre ella. Era la mujer en armadura bikini, que estaba de vuelta en su antiguo atuendo medio desnudo. Ella me vio inmediatamente y se acercó.
“Buenos días,” dije.
“Buenos días,” respondió ella con una sonrisa y bajando un poco su cabeza. “¿Necesitas algo de nosotros el día de hoy?”
“Sí. Estoy aquí para ver a mi padre, eh…” ¿Cuál era el nombre de esta mujer? Sentía que Paul lo había mencionado. “Ah, disculpe. Todavía no me he presentado, ¿no es así? Mi nombre es Rudeus Greyrat, señorita.” Después de ponerme de pie, me llevé una mano hacia mi pecho y ofrecí una reverencia aristócrata.
“Eh, ah… m-mi nombre es Vierra,” respondió la mujer en armadura bikini, con sus manos agitándose de forma ansiosa en el aire. “Soy parte del escuadrón del Capitán Paul.” Ella procedió a regresar mi saludo, ofreciendo una vista realmente irresistible de su escote.
La chica de verdad era un oasis para los ojos cansados. O incluso para los no cansados, honestamente. Yo acababa de decidirme a terminar con mi comportamiento pervertido, así que no quería mirar. Pero no podía apartar la vista. Todas mis buenas intenciones eran inútiles frente a la fuerza de gravedad ejercida por su pecho.
Ese atuendo era demasiado injusto.
“Lamento mucho haber sido tan grosero el otro día. Mi padre es un mujeriego, así que me temo que tuve una idea equivocada.”
“¡No, no! Todo está bien. Dado cómo estaba vestida, puedo entender por qué pensaste eso.” Vierra enfatizó sus palabras sacudiendo su cabeza vigorosamente. Otras ciertas partes de su cuerpo también se movieron como resultado. Esa armadura bikini parecía estar ajustada hasta cierto punto, pero no era suficiente para evitar las sacudidas cuando ella hacía movimientos repentinos. Después de todo, esas cosas eran enormes.
Ups. Lo estaba haciendo de nuevo.
Con una gran fuerza de voluntad, logré apartar la vista. “Señorita, no estoy seguro de que sea una buena idea pasearse cerca de un montón de hombres en esa armadura. Puedo imaginar que algunas personas la encuentren un poco distractora. ¿Quizás al menos podría ponerse un abrigo sobre ella?”
Vierra sonrió incómodamente. “Lo siento, pero hay una razón por la que uso esto.”
Quizás estaba imaginando cosas, pero de pronto sentía que muchas personas me estaban mirando. ¿Acaso había dicho algo que no debí? Bueno, como sea. Tendría que preguntárselo más tarde a Paul. “¿Sabe cuándo terminará la reunión de Padre?”
Vierra ladeó su cabeza de forma pensativa. “Bueno, él en este momento tiene que recuperar un mes completo de trabajo. Probablemente estará muy ocupado por un tiempo.”
“Muy bien. Cuando tenga la oportunidad, ¿podría hacerle saber que estoy planeando irme de Millishion en una semana?”
“¿En serio? Eso es demasiado pronto.”
“Bueno, es algo a lo que ya estamos acostumbrados.”
“Ya veo… En ese caso, permíteme ir a buscar a Shierra. Por favor, espera un momento.”
Y así, Vierra se fue hacia algún lugar. Algunos minutos después, ella regresó con una sanadora en túnica conocida.
Cuando la chica se dio cuenta de que yo estaba mirándola, ella dejó salir un pequeño jadeo y se ocultó detrás de Vierra antes de hablar. “El calendario del capitán está lleno en este momento, pero tiene algo de tiempo libre en la noche cuatro días a partir de ahora. ¿Le parecería cenar con él en esa fecha?”
“Eh, está bien si él está demasiado ocupado, saben.”
“Cuando él habla con usted, el capitán está lleno de vida y energía. Él está muy ocupado, pero espero que usted asista de todas formas.”
La voz de Shierra sonaba lo suficientemente tranquila, considerando que todavía estaba escondida detrás de Vierra. La chica de verdad parecía odiarme. O quizás incluso me temía. Eso era un poco lamentable, pero… como sea.
“En cuatro días más, ¿cierto? Muy bien. ¿Debería ir hacia su posada?”
“Haré una reserva en un restaurante que nuestro escuadrón visita frecuentemente. En vez de eso, por favor, diríjase directamente hacia allá.”
Shierra tranquilamente procedió a proporcionarme una hora y ubicación exacta. Estaría comiendo en un lugar ubicado en el Distrito Comercial llamado El Perezoso Millis. Solo para estar seguro, pregunté sobre el código de vestimenta, pero aparentemente no había uno.
Aunque esto se sentía un poco extraño. Como si estuviera agendando una reunión de negocios con el Gerente General de una gran compañía. Así que ahora Paul tenía su propia secretaria, ¿eh? El tipo ciertamente había triunfado en la vida.
“¿Traerá compañía?”
El rostro de Eris apareció en mi mente, pero en ese mismo instante, la recordé gritando “¡Mataré a ese idiota!” mientras salía como un huracán para matar a Paul.
“No, creo que iré solo.”
Y así, habíamos zanjado todos los detalles, por lo que me retiré del lugar.
Ahora bien. Una semana no era mucho tiempo para trabajar, así que tendríamos que usarlo de forma productiva. Con eso en mente, me dirigí hacia el Gremio de Aventureros de Millishion.
El edificio era uno grande, como se podía esperar del cuartel general de la organización. Tenía dos pisos y ocupaba mucho más espacio que cualquiera de las otras ramas del Gremio que había visto. Por supuesto, en el pasado yo había visto algunos rascacielos, así que la vista no me quitaba exactamente el aliento.
Una vez adentro, me puse a trabajar reuniendo información.
Inicialmente pregunté sobre la Región de Fittoa, pero nadie parecía saber nada que Paul no me hubiera dicho ya. En esta ciudad, al menos, el Escuadrón de Búsqueda y Rescate probablemente era el que estaba mejor informado acerca de Fittoa.
A continuación, busqué información sobre los monstruos nativos del área de Millishion.
Al parecer, en cuanto a un nivel de amenaza, no se comparaban a las criaturas dentro del Continente Demoniaco. En su mayoría, encontrabas cosas como Langostas Gigantes, los cuales solo eran grandes saltamontes; el Conejo Destripador, un conejo carnívoro; y los Gusanos de Roca, esencialmente gusanos de tierra en esteroides. La mayoría de ellos apenas eran peligrosos para las personas.
Además, tendían a ser bastante pequeños, al menos en comparación a las bestias del Continente Demoniaco. En esa dura tierra, los monstruos muchas veces más grandes que los humanos eran comunes. Incluso los Coyotes Pax, los cuales nosotros habíamos cazado hasta el borde de la extinción (ligera exageración), medían más de dos metros; y los Lobos Ácidos más de tres. En cuanto a las Tortugas Gigantes, un espécimen normal puede ser de ocho metros de altura, y los más grandes podían crecer hasta más de veinte. Los monstruos que aparecían durante la temporada de lluvias en el Gran Bosque también en su mayoría eran del tamaño de un hombre adulto.
El tamaño no siempre correspondía con la fuerza, pero los números eran un arma por sí solos. En general, los monstruos alrededor de Millishion eran unos debiluchos.
Eso estaba bien para mí. Una cosa menos de qué preocuparme.
Una vez que había escuchado suficiente sobre los monstruos, me tomé algo de tiempo para considerar cómo podríamos mejorar la opinión de los locales sobre los Superd.
Desafortunadamente, parecía ser que teníamos mucho trabajo por delante.
En primer lugar, existía una facción política prominente en Millishion que abogaba por la expulsión de la raza demoniaca. Los líderes de este grupo estaban asociados con los Caballeros de la Iglesia, una de las órdenes militares sagradas de la Iglesia de Millis. Ellos declaraban que todos los demonios deberían ser completamente erradicados del Continente de Millis.
En la actualidad, este grupo no controlaba Millis. El papa actual pertenecía a una facción más poderosa que abogaba por la coexistencia con la raza demoniaca; como resultado, los Caballeros de la Iglesia no podían tomar acciones concretas para expulsarlos. No obstante, si un demonio de casualidad causaba un problema dentro de la ciudad, ellos aparecerían de inmediato para castigar a todos los involucrados. A pesar de su debilidad política, ellos con frecuencia se salían con la suya al tomar acciones agresivas en el nombre de la justicia o el orden público.
Si Ruijerd anunciara públicamente que era un Superd y comenzaba a trabajar en Millishion, los Caballeros de la Iglesia no tardarían mucho para hacernos la vida miserable. Al parecer, ellos tenían oídos y ojos por toda esta ciudad.
En ese caso, quizá podíamos intentar trabajar fuera de ella.
Con esa idea en mente, tomé una tarea de rango B que el Gremio acababa de colocar en el tablón de anuncios. Aparentemente, un monstruo violento estaba causando problemas en una aldea local y necesitaba ser asesinado. La ubicación estaba lo suficientemente cerca para que fácilmente pudiéramos hacer el viaje en un día.
Esta vez nuestro objetivo era un Tigre de Hoja. Este era un monstruo nativo de las regiones al sur del Gran Bosque, pero, por alguna razón, este había avanzado hacia el sur para residir en esta zona.
Los Tigres de Hoja tenían pelajes con manchas verdes, cubiertos de un patrón café. Esto les permitía camuflarse perfectamente en el bosque. Debido a que ellos eran difíciles de ver y frecuentemente viajaban en grupos pequeños, eran considerados monstruos de rango B. Sin embargo, el que nosotros íbamos a cazar estaba solo, y su camuflaje era inútil en estas praderas abiertas. Probablemente era menos amenaza que un Lobo Ácido promedio. Yo lo clasificaría a lo mucho como rango D. Cuando estábamos en el Continente Demoniaco, yo habría saltado de la alegría por encontrar un trabajo así de fácil en el tablón.
Los tres nos dirigimos hacia el lugar de inmediato. Y justo cuando llegamos, un gran gato verde de casualidad estaba saliendo de la aldea con un pollo en su boca.
El gato nos vio y soltó su presa para gruñir en nuestra dirección, pero Eris solo dijo, “Yo me encargaré de este,” corrió hacia él, y lo cortó limpiamente a la mitad.
¡Misión cumplida! Eh, eso fue rápido.
Las personas de la aldea nos ofrecieron sus más sinceros agradecimientos. Este tigre recientemente había matado mucho ganado y atacado a varios granjeros en el área.
Normalmente, una de las órdenes militares sagradas habría sido enviada para protegerlos. Pero hace solo unos días, aparentemente había habido un grave incidente en donde un Niño Bendito fue atacado en los alrededores. Su escolta, una unidad de Caballeros de la Iglesia, casi fue completamente aniquilada; solo su capitana había sobrevivido.
Afortunadamente, la capitana de los caballeros apenas logró proteger al Niño Bendito. Pero ella aun así fue despojada de su posición como castigo por las graves bajas sufridas.
Las órdenes militares sagradas ya estaban en el límite después de una reciente seguidilla de sospechosos secuestros de esclavos, incluso antes de este desastre. Estas noticias lanzaron tanto a la Iglesia de Millis como a sus caballeros dentro del caos. Como resultado, ellos habían fracasado totalmente a la hora de hacer algo sobre un cierto monstruo peligroso de rango B. Debido a la falta de mejores opciones, los aldeanos habían recurrido al Gremio de Aventureros.
Era una historia interesante. Aunque no era como si tuviera algo que ver con nosotros.
Ahora que había reunido toda la información que pude, continué con un pequeño experimento.
Para ser específico, les hablé a los aldeanos acerca de los Superd. Les expliqué que nuestro amigo Ruijerd pertenecía a esa tribu, y que su gente estaba viajando por todo el mundo haciendo buenas obras, en un intento de ganarse la confianza de las otras razas.
“A primera vista, los Superd pueden parecer fríos o incluso hostiles, pero es muy fácil atravesar ese exterior duro. Ven esta pequeña figura, ¿no? Todo lo que tiene que hacer es mostrarle a un Superd una de estas y mencionar el nombre de Ruijerd. ¡Esos rostros temibles se derretirán para formar una cálida sonrisa, y serán mejores amigos por siempre en solo unos minutos!”
Si me permiten decirlo, fue una publicidad perfecta. Aun así, el jefe de la aldea no se veía muy entusiasmado. Ellos estaban agradecidos con Ruijerd, pero eso no era suficiente para cambiar su visión de la raza demoniaca como un todo. Y como seguidores de la Iglesia de Millis, no estaban interesados en poseer la figura de un demonio. Con eso dicho, él me entregó la figura en mis manos.
Parecía ser que el experimento había fracasado. Este probablemente no era un problema que pudiéramos resolver inmediatamente.
Quizá la figura de una chica sexy habría sido más efectiva. Ooh, ¿qué tal si fabricaba una versión femenina de Ruijerd?
Esperen, no. Eso iría en contra del propósito mismo.
“No tenía idea de que habías fabricado algo así,” dijo Ruijerd, estudiando la figura con admiración mientras los tres regresábamos hacia Millishion.
“¿No es increíble? ¡Rudeus es realmente bueno fabricando esas cosas!” Por alguna razón, Eris parecía estar muy orgullosa de que yo me hubiese ganado su aprobación.
Si bien esta había sido rechazada, mis figuras en realidad se vendían por un alto precio en el mercado. Después de todo, tenían la calidad suficiente para ganarse la admiración de una cierta Reina de la Espada de la gente bestia y el príncipe de un país.
Sí, en efecto. ¡En este punto yo era prácticamente un artesano de la realeza!
“Aunque esta postura está mal.”
“Sí, la postura está mal. Tendría que estar mucho más baja…”
Sonido de trombón triste.
Estos dos realmente sabían cómo reventar la burbuja de alguien.
Tres días después —el día antes de mi cita para cenar con Paul— recordé que no tenía nada que usar para ir a un restaurante. No había un código de vestimenta, y esta solo era una reunión familiar. Aun así, la ropa que compré en el Continente Demoniaco se veía un poco barata para las calles de Millishion, así que salí con Eris para hacer algunas compras.
Esto probablemente calificaba como una cita, a pesar de que no era una particularmente emocionante. Eris nunca estaba muy motivada a la hora de comprar ropa y tendía a pensar que todo se veía bien. Supuse que debía aprovechar esta oportunidad para conseguirle a ella algunos atuendos nuevos también. Desde ahora en adelante, estaríamos viajando a través del territorio de la humanidad, y como dicen, las primeras impresiones se tratan principalmente de cómo te presentas a ti mismo. Al menos, quería que estuviéramos lo suficientemente bien vestidos como para que las personas no nos traten de forma grosera.
De alguna forma, deseaba poder recurrir a un amigo que supiera algo acerca de la moda para pedirle un consejo. Pero las únicas personas a las que podía llamar conocidas en esta ciudad eran ese novato cara de mono y Vierra. No tenía idea de dónde estaba Geese, y no era tan amigo de Vierra como para pedirle un favor personal.
Al final, decidí estudiar a las personas pasando hasta tener una idea de las cosas. Eris y yo nos sentamos a un lado de la calle y comenzamos a observar a los transeúntes.
Después de un tiempo, me di cuenta de que la ropa azul parecía ser popular en este momento. Además, algunas personas usaban mantos o chaquetas, pero muchas otras no lo hacían. El clima aquí era lo suficientemente cálido como para que la ropa estuviera del lado ligero.
“Tal parece que el color azul está de moda ahora mismo, ¿no crees?”
“El azul no va contigo, Rudeus.”
Vaya, qué directa. Por suerte, a mí en realidad no me importaba la moda. “¿Entonces qué es lo que va conmigo?”
“Tienes esa cosa que Geese te dio, ¿verdad? Solo úsala.”
Ella estaba hablando sobre la chaqueta de piel, ¿cierto? Aunque esa cosa se veía un poco grande en mí. Era tan larga que se veía más como un abrigo. Dicho eso, no era para nada incómoda, así que a veces la usaba. Mayormente en los días fríos.
“Esa no está mal, pero siento que es un poco grande para mí.”
“Sí, eso creo. ¿Entonces por qué no la cortas para dejarla de buen tamaño?”
“Eso sería un desperdicio. Yo todavía soy un niño en crecimiento, ¿recuerdas?”
Los dos realizamos algunas compras mientras charlábamos casualmente. No tomó mucho tiempo, lo cual atribuí a la falta mutua de interés. Por lo que fue una sorpresa cuando Eris, en el mismísimo final, eligió un vestido negro bastante llamativo, adornado con pequeñas rosas blancas.
“Eris, ¿realmente quieres este?”
“… ¿Qué? ¿Tienes algún problema con eso?”
“No, no. Apuesto a que se vería genial en ti.”
“Hmph. No tienes que alagarme, sabes.”
Después de pagar por nuestras compras, caminamos de regreso hacia la posada.
El gran día finalmente llegó.
En la tarde, les hice saber a Ruijerd y Eris que iría a cenar con mi padre esa noche.
Ruijerd dijo “Me alegra escucharlo” con una expresión ligeramente aliviada en su rostro. Casi podía ver la felicidad en sus ojos. Al parecer, él realmente quería que yo me fuera de la ciudad en buenos términos con mi padre. Por supuesto, no es como si él tuviera alguna razón para preocuparse. Yo iba a aprovechar completamente esta reunión de familia.
“¡Yo también voy!” anunció Eris.
Al darme la vuelta, la encontré mirándome con su postura usual de brazos cruzados.
“Eeeh…”
“¿Qué? ¿Hay algún problema?”
Si no fuera por lo sucedido el otro día, habría aceptado de inmediato, pero Eris claramente sentía algo de hostilidad hacia mi padre. De hecho, probablemente me quedaba corto con eso. Parecía que ella odiaba su carácter. Podía entender cómo se sentía Eris hasta cierto punto, pero yo ya había decidido llevarme bien con Paul.
Si ese era el único problema, bien podría llevarla conmigo e intentar que ambos quedaran en buenos términos. Pero esta cena iba a ser nuestra primera comida como una familia después de muchos años, ¿saben? Y tampoco había arreglado las cosas con Norn. Además, dije que iría al restaurante solo.
“Eris, ¿te importaría quedarte aquí?”
Pensándolo bien, solo quería que Eris mostrara un poco de autocontrol. Llevar una bomba al medio de un bosque en llamas no me parecía la mejor de las ideas. Introducirla formalmente a la familia podía esperar hasta que nosotros dos fuéramos un poco más íntimos de lo que éramos ahora.
“¡Sí, me importa! ¡Yo también voy, ¿entiendes?!”
Qué tonto fui. La palabra autocontrol no era parte del vocabulario de Eris.
“Ruijerd, ¿podrías decir algo?”
Cuando fui en busca de Ruijerd por ayuda, lo encontré colocando una mano en su mentón mientras pensaba. Su intensa mirada se movió desde mi cara hacia la de Eris, y luego de regreso hacia la mía. “Ya has hecho las paces con tu padre, ¿no? Entonces no debería ser un problema. Deja que vaya contigo.”
¡Vaya! ¡Fui apuñalado por la espalda! ¿Este era el mismo sujeto que había golpeado a Eris para evitar que interviniera la última vez?
No importa. Supongo que esta vez la mayoría tomaría la decisión. “Bueno, si tú lo dices, Ruijerd…”
“¡Hmph! ¿Qué esperabas?”
“Solo una cosa, Eris. Quiero quedar en buenos términos con mi padre, así que, por favor, trata de ser educada con él, ¿bien?”
“… ¡Bien!”
A juzgar por su tono de voz, ella no tenía ninguna intención real de mantener su promesa. No era muy tranquilizador.
Después de eso, subí las escaleras para ponerme mi nueva ropa, y luego me dirigí hacia el restaurante como un nuevo yo (alias Newdeus). Eris caminó junto a mí usando el vestido negro que habíamos comprado el otro día.
Hice mi mejor esfuerzo por evitar las calles secundarias más angostas. Había muchos secuestradores merodeando esos callejones oscuros, y en algunos lugares podían ponerse un poco violentos. No había razón para arriesgarnos a que nuestra ropa se ensuciara.
Por supuesto, las avenidas principales también tenían sus peligros. Ya que era alrededor de la hora de la cena, bastantes personas estaban comprando algo parecido al yakitori de los puestos al aire libre. Si chocaba con alguna de ellas, el resultado sin duda sería trágico. Y si una de ellas caminaba hacia Eris, su Puño Boreas probablemente nos dejaría a ambos cubiertos de su sangre.
Como una medida de precaución, mantuve activo mi Ojo de la Premonición. Al mirar constantemente un segundo en el futuro, fui capaz de hacernos atravesar de forma segura las multitudes. Me sentía un poco mal por usar una habilidad tan poderosa para algo así de mundano, pero al menos llegamos a nuestro destino sin incidentes.
Toda esa cosa de la reservación me había puesto un poco nervioso. Aunque, al final, El Perezoso Millis era un lugar perfectamente normal. Era un bar y restaurante de un solo piso, y no era parte de una posada; la mayor parte de la clientela parecían ser locales relativamente respetables. Cuando le di mi nombre al camarero de la entrada, él inmediatamente nos llevó a mí y a Eris hacia nuestra mesa. El hecho de que fuéramos dos no parecía ser un problema. Paul ya estaba sentado en la mesa con una sonrisa incómoda en su rostro, junto a una Norn de aspecto muy molesto.
“Lo siento, ¿llego tarde?”
“Eh, nah… Siento esto, niño. Por alguna razón Shierra se dejó llevar un poco. Le dije que el lugar de siempre estaría bien, pero…”
“No hay nada de malo con un cambio de aires de vez en cuando, ¿no crees?”
Comencé a mover una silla, pero me detuve al notar que Eris se veía un poco molesta. Esta técnicamente no era la primera vez que ella veía a Paul, pero quizá presentarlos sería una buena idea. “Eh, Padre, ella es Eris. Como te dije el otro día, ella es la hija de Phillip, y parte de la familia Boreas—”
“Ah. Cierto, cierto.” Paul me interrumpió a media oración, se puso de pie y se dio la vuelta hacia Eris. Él se enderezó y puso una mano sobre su pecho, para finalmente bajar su cabeza un poco. Era una reverencia practicada —no menos fluida que la de Phillip. “Es un placer conocerla, señorita. Soy Paul Greyrat, el padre de Rudeus.”
Eris fue tomada por sorpresa, por lo que trató de mirar hacia mí, pero no logró romper completamente el contacto visual con mi padre.
“Eh, yo soy… E-Eris Greyrat… señor.” La expresión en su rostro todavía era un poco molesta. Sin embargo, ella sostuvo los bordes de su vestido e hizo una reverencia un poco incómoda. Se sentía como si ella hubiera perdido la oportunidad de comenzar a gritar o golpear.
Tenía que admitirlo, Paul me dejó impresionado. Aparentemente, él había aprendido una o dos cosas sobre manejar chicas durante sus años como mujeriego.
Aunque… ¿desde cuándo podía hacer una reverencia como esa?
“Muy bien. ¿Por qué no nos sentamos?”
En cualquier caso, nuestra cena familiar comenzó sin ningún baño de sangre.
Eris y yo tomamos asiento. Por el momento, Eris se mantenía en silencio, pero era evidente que ella mostraría sus colmillos en el instante que las cosas fueran por el mal camino. Paul aún se veía un poco incómodo. Y en cuanto a Norn… Bueno, ella aún no había mirado hacia mí.
En resumen, el ánimo no era el mejor. Quizá realmente había sido un error traer a Eris conmigo.
Parecía que yo no era el único que encontraba la situación un poco incómoda. Después de algunos momentos de silencio, Paul se dio la vuelta hacia Norn con una expresión complicada en su rostro. “Vamos, niña. Tu hermano mayor está aquí, ¿ves? ¿Por qué no le dices hola?”
“¡No! ¡Yo no quiero cenar con un idiota que golpeó a mi papi!”
Eris frunció el ceño y comenzó a abrir su boca, pero Paul fue más rápido. “No digas eso, niña. A veces Papi también se merece uno o dos golpes.”
“¡Pero tú no hiciste nada malo!” dijo Norn, inflando sus pequeñas mejillas en una muestra adorable de indignación.
“Tu hermano mayor y yo ya hicimos las paces, ¿sabes? No es así, ¿Rudy?”
Cielos. Él me lo estaba dejando a mí, ¿eh? Bueno, tal vez esta era alguna clase de oportunidad. ¡Una oportunidad para demostrar mi ingenio y encanto!
“Oh, absolutamente,” dije con una sonrisa. “¿Quieres que nos besemos para probarlo?”
“¿¡Eh!?”
“¿Eh?”
Por alguna razón, esa línea no cayó muy bien. ¿De verdad le molestaba tanto a Paul intercambiar saliva con su propio hijo? De hecho, realmente no podía culparlo. Yo tampoco quería besarlo. Tal vez deberíamos olvidar que alguna vez dije eso.
“Eh, en fin… Norn, ambos hemos vuelto a ser amigos. ¿Por qué no haces las paces con tu hermano también?”
“¡No quiero!”
Paul acarició la cabeza de Norn mientras ella hacía un puchero. Ese cabello dorado suyo era realmente bonito. Me recordaba a Zenith. Ahora que lo pienso, ella solía crear una tormenta tal como ésta cada vez que algo le molestaba. ¿Quizá Norn había heredado ese hábito de su madre?
Después de sucumbir a las caricias de Paul por un tiempo, la niña abruptamente comenzó a mirarme. Ella tuvo que inclinar la cabeza hacia atrás solo para mirarme a la cara, así que el efecto final fue más adorable que intimidante. “Papi se está esforzando mucho.”
Ya que este comentario parecía estar dirigido a mí, respondí de la forma más gentil que me fue posible. “Sí. Estoy seguro de que sí.”
“¡Él no besa a ninguna otra chica!”
“Eso he escuchado. Siento haber dudado de él.”
“¡Y él además siempre es muy bueno conmigo!” Los pequeños ojos de Norn estaban comenzando a llenarse de lágrimas. Mierda, ¿dije algo malo? Niña, por favor, no comiences a llorar… “¡Papi siempre se ve como si estuviera a punto de llorar!”
Nerviosos por el repentino estallido de Norn, Paul y yo nos miramos el uno al otro con incertidumbre. “Esperen, ¿de verdad?”
“Eh, bueno, me pongo un poco—”
“¡Siento mucha lástima por él!”
Ninguno de los dos supo cómo responder a eso.
“¿¡Cómo pudiste golpearlo de esa forma!? ¡Eres muy malo!”
Mirando hacia el rostro de Norn, tuve que luchar contra las ganas de dar un largo y pesado suspiro. Paul y Norn habían sido teletransportados juntos. Yo ahora sabía todo eso. Ella se había enfermado mucho durante su viaje de regreso a Fittoa y casi fueron atacados por monstruos numerosas veces por el camino. Y fue su padre quien la había protegido de todos esos peligros.
Con su madre, sirvienta, y hermana desaparecidas, y su corazón lleno de ansiedad, Paul fue la única persona en la que pudo confiar. Por años, él fue la única familia que le quedaba.
Y entonces, un extraño apareció de la nada, lo derribó, y comenzó a golpearlo en la cara. Eso sería suficiente para traumar a la mayoría de los niños de su edad.
“Norn, escucha. Todo eso fue mi—”
“Todo está bien, Padre.”
Si ella fuera un poco mayor, los tres podríamos haber encontrado una forma de solucionar las cosas hablando. Pero, a su edad, eso probablemente era imposible. Tanto Paul como yo habíamos cometido errores y saltado a las conclusiones; nos habíamos reconciliado después de reconocer nuestros errores. Pero no podías esperar que un niño entendiera eso. “Norn todavía es demasiado joven. Y si yo estuviera en sus zapatos, tampoco creo que podría perdonar al idiota que te golpeó.”
Era triste que Norn me odiara, pero no había mucho que pudiera hacer al respecto. Simplemente tendría que hablar las cosas en unos cuantos años. Una vez que ella fuera mayor, estaba seguro de que lo entendería. El tiempo no es un recurso ilimitado, pero al menos puede sanar algunas heridas.
“No, no está bien.” Aunque evidentemente Paul no estaba convencido con mi plan. “Ustedes podrían ser los únicos hermanos que les quedan, ¿bueno? Quiero que se lleven bien.”
Fruncí el ceño hacia mi padre después de procesar el significado de esas palabras. “Eso es un poco pesimista, ¿no crees?”
“… Sí, tienes razón. Lo siento.”
Bien, esto no era nada bueno. El ánimo estaba volviéndose más pesado a cada minuto. Parecía ser la hora de un cambio de tema. “Por cierto, Padre, ¿qué cosas buenas sirven aquí? Hoy me salté el almuerzo, así que me estoy muriendo de hambre.”
No fue el cambio más fluido, no, pero Paul pareció entender lo que yo estaba tratando de hacer. Él desempeñó su papel después de sonreír de forma forzada. “Mmm, veamos. Tienen un estofado de mariscos malditamente bueno, con pescado fresco del mar del sur. Ah, y el filete también es bueno. Crían bastante ganado en las granjas de los alrededores, ¿sabes? En realidad, tiene un sabor muy diferente de la carne de Asura, especialmente ya que tienden a hervirla. Le da un sabor bastante agradable.”
“Ah, tengo que probarlo. Toda la comida en el Continente Demoniaco era realmente insípida.”
“Dijiste que casi siempre era carne de Tortuga Gigante, ¿cierto? Sí, la mayoría de los monstruos tienen un sabor horrible.”
La conversación finalmente estaba comenzando a tomar algo de ritmo, pero Norn todavía estaba mirando hacia otro lado. Ella solo respondía cuando Paul le decía algo, rehusándose incluso a mirar en mi dirección. En este punto ya más o menos me había resignado, pero aun así dolía un poco, ¿saben?
Por supuesto, esto era exactamente lo mismo que yo le había hecho a Paul hace solo unos días. En retrospectiva, me sentía horrible por eso.
Eris no estaba muy contenta con la actitud de Norn, eso a juzgar por la forma en la que ella la miraba. Yo de verdad no quería que esto se convirtiera en una pelea, pero… por ahora era mejor dejar las cosas así.
“Ah, es cierto. Padre, había algo que quería preguntarte.”
“¿Sí? ¿Qué cosa?”
“¿Conoces a alguien de nombre Gash Broche?”
“… Eh, nop. ¿Dónde escuchaste ese nombre?”
Me tomé la libertad de contarle a Paul sobre la carta de Ruijerd y el misterioso amigo que la había escrito para nosotros. Yo había fabricado una copia tosca del emblema que estaba en el sello de cera, así que lo saqué y se lo enseñé.
“Una oveja, un halcón, y una espada, ¿eh? Se ve como la cresta familiar de un paladín. Aunque no creo haber escuchado antes el nombre Gash Broche. Tampoco es como si yo estuviera familiarizado con todos los nobles de Millis.”
“Ya veo… ¿Crees que Shierra pueda saber algo acerca de él?”
“Mmm, no lo sé. Le preguntaré más tarde.”
No era muy tranquilizador que él nunca hubiera escuchado del sujeto, pero solo tendríamos que esperar.
Con esa carta ya jugada, Paul y yo regresamos a charlar sobre cualquier cosa que se nos venía a la mente. Eventualmente llegamos al tema de mi décimo cumpleaños.
De acuerdo a Paul, los monstruos en el bosque a las afueras de la Aldea Buena se habían vuelto mucho más activos alrededor de un mes antes. Paul y Zenith habían estado tan ocupados tratando de controlar la situación que no tuvieron el tiempo para preocuparse por mis regalos. Ellos finalmente lograron despejar el bosque el día antes de mi cumpleaños, pero justo cuando estaban preparándose para mandarme algunas cosas, el desastre tuvo lugar.
Eris estaba haciendo un puchero con sus labios fruncidos mientras escuchaba todo esto. Ahora que lo pienso, ella había estado muy triste cuando descubrió que Paul no iba a ir a esa fiesta.
“Solo por curiosidad, ¿qué estaban planeando enviarme?”
“Yo te iba a regalar un par de guanteletes. Me sentía un poco culpable, ya que los había encontrado en lo profundo de nuestra bodega, pero eran objetos mágicos de lo profundo de un laberinto. Esas cosas eran ligeras como plumas. Nunca me quedaron, pero pensé que podrían verse bien en ti, Rudy.”
“No me digas. No sabía que tenías guardado algo así.”
“Sip. Zenith dijo que el suyo era un secreto, pero a veces veía a Lilia mirando hacia esta pequeña caja de madera con una sonrisa en su rostro. Supongo que eso también era para ti.”
“¿Una caja?” Eso me daba curiosidad. ¿Qué pudo haber habido dentro de esa cosa? No es como si fuera de alguna ayuda pensar al respecto. Fuera lo que fuera, hace tiempo que había desaparecido.
Después de esto, de alguna forma llegamos al tema de la familia de Zenith. Ellos evidentemente eran influyentes dentro de la nobleza de Millis, y tenían una gran historia produciendo muchos caballeros justos y talentosos. Por desgracia, mis abuelos básicamente habían desheredado a Zenith cuando se fue de casa, así que al principio no estuvieron muy emocionados de ayudar en su búsqueda.
Aunque ellos habían cambiado su actitud completamente una vez que vieron a Norn. Este mundo era diferente de mi antiguo mundo de muchas formas, pero el poder de una nieta linda evidentemente era universal.
“Mmm. ¿Me pregunto si te darían más dinero si les hago una visita?”
“Eh, creo que eso probablemente nos perjudicaría…”
“Sí, tienes razón.” Podría tratar de actuar como un dulce y pequeño niño para ellos, pero mi verdadera naturaleza muy probablemente saldría a flote de inmediato. No valía la pena el riesgo.
No mucho después de este intercambio, la mesera finalmente trajo nuestra comida a la mesa. “Bueno, vamos a comer,” dijo Paul, con su tenedor girando cómicamente en el aire. “Mmm, ¿qué probaré primero…?”
“Esto se ve delicioso,” murmuró Eris, estudiando los platillos con brillo en sus ojos. Para ser honesto, ella parecía más la hija de Paul que yo. Por otro lado, Paul y Phillip era primos, así que tal vez eso no era tan bizarro.
En cualquier caso, esta parecía ser una oportunidad de oro para mejorar un poco la imagen que Norn tenía de mí. “Padre, tus modales son—”
“¡Detente, Papi! ¡Tenemos que rezar antes de comer!”
Ambos habíamos hablado casi al unísono. Norn miró hacia mí sorprendida, pero giró la cabeza de la molestia un segundo más tarde.
“Jaja. Bueno, niños.”
“… Bien, bien.”
Paul se rascó la cabeza con tristeza, y Eris se veía un poco reacia, pero ambos se volvieron a apoyar en sus sillas por el momento. Los cuatro procedimos a decir una corta plegaria al estilo de Millis. Todo esto incluía juntar tus manos y cerrar tus ojos por algunos segundos.
Eris y yo no éramos creyentes, y Paul probablemente tampoco lo era, pero esto significaba tener buenos modales en la mesa en este mundo. Cuando estás en Roma, imita a los romanos y todo eso. Realizamos los movimientos sin quejarnos.
Por alguna razón, parecía ser que el ánimo de Norn y Eris había mejorado un poco después de esto.
Disfrutamos nuestra comida mientras charlábamos sobre nada de real importancia. Por supuesto, Paul y yo hablamos más. Norn nunca miró en mi dirección, y por su parte, Eris se mantuvo la mayoría del tiempo en silencio. Paul le habló de vez en cuando, pero las olas de hostilidad que ella emitía eran lo suficientemente fuertes como para que él siempre lo pensara mejor. Probablemente fue sabio que él no lanzara una piedra al panal de las abejas.
Mientras Eris y yo salíamos juntos el restaurante, la escuché murmurar en voz baja, “Hmph, supongo que él pudo controlarse esta vez.”
Ni siquiera quería pensar en cómo pudo haber reaccionado ella si Paul me hubiera gritado, sin mencionar si me hubiera lanzado un golpe. Pero ya que no había pasado nada de eso, su deseo de asesinarlo probablemente disminuyó —al menos un poco.
En ese sentido, al menos, había sido un uso productivo de nuestro tiempo.
Nuestra semana en Millishion pasó en un abrir y cerrar de ojos.
En el día de nuestra partida, nos dirigimos hacia la entrada del Distrito de los Aventureros. Acabábamos de cargar nuestro equipaje en el carruaje y estábamos a punto de irnos cuando Paul apareció para despedirnos. “Hola, Rudy. ¿Estás seguro de no querer quedarte algo más de tiempo?”
Por mucho que apreciara el sentimiento, ya era un poco tarde para eso. “Estoy seguro de que eso sería genial, pero podríamos terminar holgazaneando aquí por el próximo año si no nos ponemos en marcha.”
“Pero tú y Norn todavía no han hecho las paces.”
“Habrá suficiente tiempo para eso una vez que encontremos al resto de nuestra familia.”
Además, esto no se trataba solo de mí. Miré hacia Eris. Ruijerd la había agarrado del pescuezo como una medida de precaución, pero ella seguía mirando hacia Paul con sed de sangre. Puede que haya subestimado las habilidades de esa chica para seguir adelante. “Y no soy el único que quiere ver a su familia, ¿sabes?”
“Es cierto, por supuesto. Pero la familia Boreas probablemente ya está—”
“Mejor no hablemos de eso,” dije, interrumpiendo a Paul con un movimiento de mi mano. “Es posible que Phillip y Sauros estén esperando por nosotros cuando regresemos a Fittoa, ¿sabes? Puede que las noticias todavía no hayan llegado hasta aquí.”
“Cierto. Sí, eso es verdad. Pero sabes, Rudy…” Paul se detuvo por un momento, con su rostro volviéndose sombrío. “No deberías ser muy optimista sobre eso. Incluso si ambos logran regresar con vida, no hay forma de saber qué podría pasarles después de un desastre de esa escala.”
“¿A qué te refieres con eso?”
Paul bajó su voz solo un poco. “El hermano de Phillip, James, está ocupado tratando de salvar su propio cuello. Existe la posibilidad de que él esté moviendo los hilos detrás de escena para culparlos de todo esto.”
Vaya.
La idea no se me había ocurrido antes, pero sonaba plausible. Sauros era el señor feudal de Fittoa, y Phillip era el alcalde de Roa; ambos ocupaban cargos importantes en cuanto a autoridad. Incluso si lograban regresar a casa, podrían ser declarados como los responsables por la pérdida masiva de vidas y propiedades causadas por el desastre.
Yo no sabía qué significaba eso exactamente. Pero, al menos, era difícil imaginar que ellos regresaran a sus antiguas posiciones y reconstruyeran su poder. De hecho, no me sorprendería que alguien los mandara a asesinar inmediatamente. Eso prevendría que el hermano de Phillip los usara como chivos expiatorios, haciendo mucho más fácil arrinconarlo políticamente.
“Si las cosas se ven feas, asegúrate de mantener a salvo a la jovencita. Algunas personas podrían decir mucha basura acerca de los deberes de la nobleza, pero no tienes que darles importancia.”
“Por supuesto,” dije, asintiendo con la expresión más seria que pude poner. “Tendré cuidado, Padre.”
Paul sonrió orgullosamente y asintió de vuelta. “Ah, y, por cierto, le pregunté a Shierra sobre esa carta. Ella tampoco ha escuchado de ese sujeto.”
“Ya veo…”
“Aunque ella dijo que probablemente él no era nadie peligroso.”
“Muy bien. ¿Te importaría darle las gracias por mí?”
Paul asintió suavemente. Y entonces, al final, él se dio la vuelta y le habló a la niña que había estado de pie detrás suyo. “Vamos, Norn. Despídete de tu hermano mayor.”
“… No quiero.”
Norn no se movió de su escondite detrás de su padre. Aunque la mitad de su cara estaba sobresaliendo. Qué adorable. Terminé preguntándome si ella se convertiría en una belleza, tal como su madre. “No sé cuánto tiempo tomará, Norn, pero volvámonos a encontrar algún día.”
“No quiero.”
Mi pequeña hermana se rehusó a mirarme a la cara hasta el mismísimo final. Me dirigí hacia nuestro carruaje después de sonreír de forma incómoda.
Y así, nuestro grupo dejó atrás la ciudad de Millishion.
Paul
Y así, Rudeus estaba de vuelta en su viaje.
El niño era tan impresionante como siempre. Él decidió su plan en un instante, y después lo puso en acción inmediatamente. Elinalise una vez me dijo que yo estaba dejando atrás mi vida, ¿no? Sería interesante saber qué pensaría ella si lo viera a él.
Puede ser divertido hacer que los dos se conozcan algún día, pero… quizás esa no era una muy buena idea. Sí. Lo último que quería era terminar como el suegro de esa mujer.
Justo cuando había alcanzado esa conclusión, alguien me golpeó en el hombro. Me di la vuelta para encontrar a un hombre con cara de mono sonriendo hacia mí. “Hola, Paul. ¿Terminaste de despedirte de tu hijo?”
“Geese…” Estaba agradecido de este idiota; más agradecido de lo que podía expresar con palabras. Si no fuera por él, yo probablemente nunca me habría reunido con Rudeus. “En serio te debo una, viejo.”
“¡Oye, ni lo menciones!”
En este punto, noté que Geese estaba vestido con su ropa de viaje. “¿Qué hay de ti? ¿Vas hacia alguna parte?”
“Sí. Todavía no estoy seguro de hacia dónde, pero hay muchos lugares que tus amigos aún no han revisado, ¿cierto?”
Me tomó un momento entender lo que él estaba diciendo. Geese iba a seguir buscando a mi familia. Francamente, eso fue una sorpresa. De todos los miembros de mi antiguo grupo, Geese había sufrido más que nadie cuando yo lo deshice. Él no era un luchador, sino que un comodín sin ninguna especialidad. Ningún otro grupo lo acogería, y él no era lo suficientemente fuerte como para completar los trabajos pesados por su cuenta. Él había sido forzado a dejar la vida de aventurero. Tenía todo el derecho de guardarme rencor, incluso odiarme.
“Geese, ¿por qué estás… haciendo esto? ¿Por qué te estás esforzando tanto por encontrarlas?”
Las esquinas de la boca de Geese se retorcieron para formar su risa irónica usual. “Siento que tendré suerte.” Y después de dar esa explicación enigmática usual, él se dio la vuelta y comenzó a caminar.
Puse mis manos en mis labios y lo vi partir con una sonrisa irónica en mi rostro. El hombre decía muchas cosas acerca de la suerte, pero ninguna de ellas había tenido sentido para mí. Pero esta vez, no me estaba quejando exactamente. “¡Muy bien!”
Una vez que Geese desapareció de vista, estiré mis brazos hacia abajo y puse a Norn sobre mis hombros. De pronto, estaba rebosante de energía y motivación.
Primero que nada —teníamos que asegurarnos de que la operación de reubicación de los refugiados saliera sin problemas. Y una vez que eso estuviera listo, buscaría al resto de mi familia. Sin importar el precio.
Regresé dentro de la ciudad, con mi resolución incrustada firmemente en mi corazón.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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