Objetivos Confirmados
Capítulo 5: Objetivos Confirmados
Después de eso, Paul y yo pasamos mucho tiempo simplemente charlando. No discutimos nada muy importante, en su mayoría nos apegamos deliberadamente a temas más triviales.
Primero que nada, él me contó todo sobre cómo habían sido las cosas en la Aldea Buena durante los años que yo pasé en la Ciudadela de Roa.
Paul tenía dos esposas en este punto, pero eso aparentemente no se había traducido en el doble de diversión. Zenith y Lilia habían tenido algo así como discusiones secretas y llegaron a un acuerdo. Por regla general, Paul tenía prohibido poner sus manos sobre Lilia. La única excepción sería si Zenith fuera a quedar embarazada por tercera vez, pero en ese caso Paul tendría que pedir permiso por adelantado.
Zenith todavía estaba un poco incómoda sobre su acuerdo, pero supongo que ella en general lo había aceptado. Eso ciertamente era muy conveniente para mi padre. Para ser honesto, le tenía un poco de envidia.
“Entonces, ¿crees que tenía una tercera hermanita en camino?”
“Nah. Por alguna razón, no se nos estaba dando… me pregunto por qué. A ti te hicimos en el primer intento.”
“¿Lo hiciste una vez y conseguiste a un hijo así de perfecto? Qué suertudo eres, Padre.”
“Realmente crees que estás siendo gracioso, ¿no?”
Esta no parecía ser la clase de conversación que un niño de once años debería estar teniendo con su padre, pero ambos la estábamos disfrutando.
Una cosa que no discutimos fue si Zenith o Lilia seguían o no con vida. Era el elefante en la habitación, pero ambos sabíamos que mencionarlo solo nos bajaría el ánimo.
“¿Sylphie estuvo bien sin mí ahí?”
“Ah, sí. Esa chica es increíble, Rudy. Supongo que tienes algo de talento como profesor.”
Al parecer, Sylphie lo había estado haciendo bien. Ella pasó sus mañanas corriendo y practicando técnicas mágicas básicas, y en las tardes, ella usualmente trabajaba en sus hechizos de sanación con Zenith.
Por cierto, la pequeña Aisha también había comenzado a recibir lecciones de Lilia después de unos años, a pesar de que estas en su mayoría cubrían cosas como la etiqueta más que los hechizos.
“En fin, esa niña es definitivamente… eh, supongo que seria es la palabra. Ella siempre estaba viniendo a nuestra casa a pasar el tiempo en tu habitación.”
“… ¿Sabes si Sylphie de causalidad encontró algo ahí?”
“¿Qué? ¿Había algo escondido que no querías que ella viera?”
“¡No, no! Por supuesto que no. No seas ridículo, Padre.”
Jaja. Qué sugerencia tan absurda.
“Bueno, supongo que de cualquier forma todo desapareció.”
Por lo que me dijo Paul, virtualmente cada objeto en la Región de Fittoa había desaparecido durante el desastre. Eso incluía todo, desde las cosas pequeñas como plumas para escribir y botellas de tinta, hasta grandes estructuras como edificios y puentes. Las únicas excepciones fueron los objetos que las personas tenían en su posesión en el momento que fueron teletransportadas.
“Ah. Ya veo…”
Eso era una lástima. No podía recordar bien por qué era una lástima, pero sentía una pizca definida de melancolía.
“Rudy, ¿entonces qué estabas haciendo tú en ese entonces?”
“Ah, ¿hablas de Roa?”
Yo amablemente le di un rápido resumen de mi tiempo como tutor.
La historia comenzó con mi primer día en el trabajo, cuando Eris me golpeó y casi me di por vencido completamente, después seguí con nuestro secuestro desafortunado. Expliqué que Eris se acercó un poco a mí después de involucrarnos en ese predicamento, pero que todavía se rehusaba a tomar mis lecciones con seriedad.
Después, describí cómo yo había ido llorando a pedirle ayuda a Ghislaine, y cómo ella había convencido a la joven ama de prestar atención en clase. Y luego de eso, cubrí cómo mi relación con Eris había mejorado gradualmente, nuestras lecciones de baile, y los eventos de mi décimo cumpleaños.
“Ah, es cierto. Tu cumpleaños. Siento eso, niño…”
“¿Por qué te estás disculpando?”
“Bueno, ni siquiera pude estar ahí, ¿sabes?”
Para los ciudadanos del Reino de Asura, el décimo cumpleaños de un niño era un evento de una importancia monumental. Yo aún no entendía exactamente por qué, pero parecía ser considerado alguna clase de logro. Tu familia supuestamente te organizaría una gran celebración y te llenaría de regalos.
“No importa. La familia de Eris me hizo una fiesta maravillosa.”
“¿En serio? ¿Qué te dieron?”
“Una vara de muy buena calidad, a pesar de que el nombre es un poco vergonzoso. Se llama Aqua Heartia —Rey Dragón de Agua Arrogante.”
“¿Qué hay de malo con ese nombre? A mí me suena bastante genial.”
¿Hablaba en serio? Solo decirlo en voz alta me provocaba ganas de enterrarme en un agujero. Quizás en este mundo era normal darles nombres exagerados a los objetos más poderosos.
“Ah, Rudy, ¿no te dieron otro regalo? Lo oí de Alphonse.”
“¿Otro regalo?” Hmm. ¿Cuál podría ser? ¿Sabiduría, valor, y un poder ilimitado? Aunque todavía sentía que me faltaba algo en todos esos frentes…
“Vamos, estoy hablando de la hija de Phillip. Hoy fue la primera vez que la vi, pero ella es una chica linda. ¡Y también muy devota! La forma en que te protegió fue bastante sobrecogedora…”
Aunque nadie me dio a Eris.
Es decir, Phillip sí dijo que tenía su permiso para hacer una movida, pero yo aún no había hecho nada. Me importaba Eris, y no quería apresurar las cosas. Apenas ayer, ella había estado ahí para mí cuando más la necesitaba. Nunca antes alguien me había abrazado y acariciado mi cabeza hasta quedarme dormido. No había forma de que pudiera traicionar su confianza. Ella me había prometido que podríamos dar el siguiente paso cuando yo cumpliera los quince. Pero incluso entonces, yo me contendría si ella todavía no estaba preparada.
Por supuesto, yo tenía un deseo sexual un poco hiperactivo, el cual podría ser aún más fuerte en cuatro años. Existía la posibilidad de que no fuera capaz de controlarme… pero, por el momento, tenía planeado intentarlo.
“Eris es importante para mí, lo admito. Aunque preferiría no hablar de ella como si fuera un objeto que recibí de sus padres.”
“Bueno, supongo que te casarás con su familia, así que es más como si te estuvieran recibiendo a ti.”
“¿Qué—?” ¿Quién se va a casar?
“Te vas a unir a la nobleza con el apoyo de Phillip, ¿cierto?”
“¿De qué estás hablando? ¿Quién dijo algo así?”
“¿Qué? Creo que fue hace alrededor de un año antes del desastre. Phillip me envió una carta diciendo que tú y Eris se estaban llevando realmente bien, por lo que él quería que tú te casaras para unirte a su familia. Si me preguntas, la nobleza de Asura es un montón de basura podrida, pero dije que podías hacer lo que quisieras…”
Interesante. Así que Phillip ya le había informado a Paul sobre eso antes de nuestra conversación en mi décimo cumpleaños. Incluso si yo hubiera rechazado la idea, él probablemente estaba planeando pasar el siguiente par de años tratando de unirnos. Esa para nada fue una propuesta espontánea.
En cualquier caso, eso explicaba por qué Paul saltó directamente a las conclusiones respecto a mí y Eris. ¿Dos jóvenes enamorados, perdidos en una tierra desconocida, solos y profundamente ansiosos? De seguro asumirías que ellos se conocerían mejor durante el transcurso de su viaje.
“Por la mirada en tu rostro, supongo que Phillip te engañó.”
“Eso parece.”
Ambos suspiramos al mismo tiempo. Phillip era un hombre astuto, pero probablemente tenías que serlo para sobrevivir en el cruel y despiadado mundo de la alta nobleza de Asura.
“De cualquier forma, parece que eres muy cercano a la jovencita. Eso significa que Sylphie…” Paul vaciló a media oración. “Eh, lo siento. Olvida lo que dije.”
Por lo que sabíamos, Sylphie seguía entre los desaparecidos. Aun así, terminé considerando la pregunta que Paul comenzó a hacer.
Me importaba Sylphie, pero lo que sentía por ella no era lo mismo que sentía por Eris. Ella era más como una hermana pequeña para mí, o quizás incluso una hija. Me molestó cuando la vi siendo acosada, y quería ayudarla a crecer fuerte y feliz, pero nos habíamos separado antes de que esos sentimientos pudieran convertirse en algo más.
No era tan diferente de lo que yo tenía con Eris, pero estos días ella estaba apoyándome tanto como yo la estaba ayudando a ella. Si me preguntaban en cuál de ellas estaba interesado ahora mismo, la respuesta tendría que ser Eris.
Pero, por supuesto, no era como si hubiera hecho una comparación detallada. En realidad, todo se reducía a la cantidad de tiempo que habíamos pasado juntos. Eris ya había sido parte de mi vida por años. Las personas amaban escribir historias acerca de sujetos reuniéndose con sus amigas de la infancia, pero es más fácil enamorarse de alguien cuando has pasado mucho tiempo a su lado. Para este momento, yo había estado junto a Eris por el doble de tiempo del que había estado junto a Sylphie. Y nuestros años juntos habían sido significativos, por decirlo menos.
Por supuesto, eso no significaba que no estaba preocupado por mi amiga desaparecida.
“Espero que Sylphie esté bien…”
“Bueno, la chica no está a tu nivel, pero se había estado esforzando mucho. Quiero decir, ella puede usar magia de sanación sin encantamientos, ¿sabes? Eso es suficiente para ganarte la vida en cualquier lugar. Los sanadores son invaluables, al menos fuera del Continente de Millis.”
“Ah. Cierto…” ¿Eh? Esperen. ¿Él acaba de decir lo que creo que dijo? “Espera un momento. ¿Sylphie puede conjurar hechizos de sanación de forma silenciosa?”
“¿Mm? Sí. Zenith estuvo atónita al principio. Pero tú también puedes hacerlo, ¿no?”
“No con la magia de sanación.” Yo no entendía los principios fundamentales detrás de esos hechizos, así que nunca había podido lanzarlos de forma silenciosa. Sin importar cuántas veces los usara, no podía entender los mecanismos por los cuales sanaban el cuerpo.
“¿En serio?”
“Sip. Yo solo puedo lanzar esos hechizos si uso el encantamiento.”
“Bueno, no voy a pretender que sé mucho acerca de la magia, pero dicen que las personas son buenas naturalmente con algunas clases de magia más que otras, ¿cierto? Supongo que Sylphie tiene talento para la sanación.”
Tal vez Sylphie se había vuelto mucho más fuerte que yo desde que nos separamos. Ahora estaba un poco asustado de volver a verla. ¿Qué tal si ella veía mi magia y decía no has mejorado para nada, Rudy…?
Paul y yo seguimos hablando por un rato. Para el final de nuestra conversación, la brecha que se había abierto entre nosotros había desaparecido por completo.
Temprano en la tarde, dos de los camaradas de Paul vinieron a buscarlo.
Específicamente, eran la mujer con armadura bikini y su amiga maga. La primera hoy estaba usando ropa normal, cualquiera sea la razón. Era un cambio dramático de esa ropa que había usado ayer. Aunque ella había sido una de las causas de nuestra pelea… ¿Quizás ella estaba tratando de ser considerada?
“Padre.”
“¿Sí?”
“Confío en ti, por supuesto. Pero después de todo lo que pasó ayer, solo quiero confirmarlo directamente… No estás teniendo una aventura, ¿o sí?”
“Claro que no.”
Era bueno escucharlo. Ayer ambos saltamos a las conclusiones. En vez de tener los hechos reales, simplemente nos acusamos de ser idiotas locos por el sexo sin… Ups. No, no. Ya había eliminado oficialmente esos eventos de la historia.
En cualquier caso, no parecía que Paul tuviera el tiempo o la energía para desperdiciar en mujeres ahora mismo. Él estaba concentrado en buscar a su familia, y no se iba a arriesgar a destruirla. Yo tendría que aprender de su ejemplo y reprimir mis propios actos pervertidos.
“Rudy. Vas a escoltar a Eris de regreso hacia la Región de Fittoa, ¿cierto?” Antes de irse, mi padre aparentemente quería confirmar mi resolución.
“Sí,” respondí asintiendo firmemente. “Pero ¿tú preferirías que me una al Escuadrón de Búsqueda y Rescate?”
“No, eso no será necesario. De todas formas, tenemos la obligación de escoltar a cualquier miembro de la familia Boreas que encontremos de vuelta hacia Asura.”
“Esa parece ser una misión muy importante. ¿Estás bien dejándola en mis manos?”
“No puedo pensar en nadie más adecuado para el trabajo. Y tú ya te has ganado su confianza.”
Evidentemente Paul tenía mucha fe en mí. Para ser honesto, tal vez demasiada fe. Se sentía como si él tendiera a sobreestimar mis capacidades. Aunque en realidad no importaba. Sea lo que sea que pensara de mí, esta vez iba a estar a la altura de sus expectativas.
“Por supuesto,” dijo Paul con una sonrisa, “Siempre podría asignarle a ella un par de guardaespaldas si tú prefirieras quedarte en Millishion.”
Ah, por favor.
En términos puramente racionales, separarme de Eris aquí era una opción válida. No es como si me fuera a quedar en Millishion en tal caso —podría irme y buscar a mi familia en otra parte del mundo. Por ejemplo, regresar al Continente Demoniaco podría ser un enfoque razonable.
Pero eso solo era verdad en un nivel puramente racional. No podía solo abandonar a Eris por beneficio propio. Tenía que llevarla a salvo de regreso a casa.
Además, la idea de dejar mi trabajo a medio terminar para poder trabajar en algo más traía de vuelta algunos recuerdos desagradables. En mi vida anterior, nunca había terminado algo que había comenzado. No quería regresar a ese hábito autodestructivo. Conociéndome, probablemente terminaría con Eris fracasando en llegar a Fittoa a salvo, y mi búsqueda en solitario en el Continente Demoniaco terminaría en absolutamente nada.
Así que lo mejor era concentrarse en una sola cosa a la vez. Después de todo, también tenía que considerar todo el asunto de Ruijerd. Era difícil imaginar a nuestro testarudo amigo llevándose bien con algunos miembros cualquiera del Escuadrón de Búsqueda y Rescate, y él probablemente estaría furioso si yo trataba de dejar nuestro grupo ahora. En su libro, eso calificaría como una conducta inapropiada para un guerrero.
“Agradezco la oferta, pero creo que lo mejor para mí sería escoltarla de regreso.”
“Sí, tampoco es como si tuviéramos alguien más fuerte que tú en el escuadrón. No es de sorprender que no quieras ceder el trabajo.” Había una pizca de dolor en el rostro de Paul mientras decía esas palabras.
¿Él tal vez estaba consciente del hecho de que yo lo había vencido en una batalla? Paul claramente estaba borracho en ese entonces, así que sentía que no contaba… pero si lo decía ahora, probablemente sería más humillante que otra cosa. A veces lo mejor era solo mantener la boca cerrada.
“En fin, ¿por cuánto tiempo te quedarás en Millishion?”
“Bueno, estamos planeando ganar dinero aquí para la próxima fase de nuestro viaje, así que probablemente alrededor de un mes.”
“Nosotros podemos costear sus gastos de viaje,” dijo Paul. Después se dio la vuelta hacia las dos mujeres jóvenes esperando detrás suyo, e inmediatamente le habló a la maga de aspecto tímido. “Tenemos algo de dinero apartado, ¿cierto?”
“Sí. Alphonse-sama nos entregó fondos para ser usados en caso de ubicar a cualquier miembro de la familia Boreas.”
Aparentemente, el antiguo mayordomo de la familia había dejado con Paul un montón de dinero para asegurar un viaje de regreso confortable a cualquiera de los miembros de la familia de Eris que encontraran en Millis.
“Así que es todo tuyo.”
“Ya veo… Bueno, estoy feliz de que no lo hayas gastado todo en alcohol.”
“¿Por qué crees que puse a Shierra a cargo del dinero?” Por alguna razón, Paul sonaba orgulloso de sí mismo. Era algo triste, pero no iba a decirlo en voz alta.
“¿Cuánto dinero es exactamente?” pregunté.
“Es el equivalente a veinte dólares reales,” respondió instantáneamente Shierra.
Los dólares reales eran la divisa más valiosa del Continente de Millis. Usando una escala de conversión de un yen a una moneda de piedra, eran el equivalente de casi 50,000 yenes la pieza. Así que veinte de ellos serían…
“¡Un millón de yenes!”
“… ¿Un millón de qué?” dijo Paul, levantando una ceja.
Bueno, tal vez mi reacción inicial fue demasiado emocionada. Pero ¿pueden culparme? Durante el último año y medio, yo había estado gastando debidamente cada moneda que obteníamos, y ahora ellos habían lanzado sobre mis manos un millón de la nada.
“¿¡Es en serio!? ¡Con esa cantidad de dinero podrías pasar toda tu vida sin hacer nada!”
“Bueno, supongo que probablemente te podrías construir una casa en el sur con esa cantidad. Pero no va a durarte toda la vida.”
¿Qué? ¡Pero es un millón, viejo! ¡Un millón de yenes! Es como… cuánto, ¿¡mil monedas de mineral verde!? ¡Con eso incluso podrías pagar el pasaje en barco de un Superd!
Ah, eso me recuerda.
“Mmm. De hecho, todavía hay un problema del cual debo encargarme.”
“¿En serio? ¿Cuál?”
“En el Puerto del Viento, ellos pidieron una cantidad ridícula de dinero para dejar a un Superd subir a un barco hacia Millis. No estoy seguro de cómo son las cosas en el Puerto del Oeste, pero asumo que también demandarán una gran suma. No sé si veinte dólares reales serán suficiente…”
“Ah, es cierto…” Paul se cruzó de brazos pensativamente. De seguro él no iba a sugerir dejar atrás a Ruijerd, ¿o sí?
“Shierra, ¿cuánto cobran por transportar a un Superd hacia el Continente Central?”
Shierra respondió rápidamente después de asentir, “Cien dólares reales.”
¿Acaso ella había memorizado todas las tarifas? La chica parecía estar realmente al tanto de estas cosas. Ahora que lo pienso, ella se veía como del tipo secretaria profesional…
Mientras miraba en dirección de Shierra, nuestros ojos se encontraron brevemente. Ella dejó salir un pequeño grito e instantáneamente miró hacia el suelo. La exmujer en bikini casualmente se paró frente a ella para ocultarla de la vista. No pude evitar sentirme herido.
“Lo siento, pero a ella le incomoda un poco el contacto visual. ¿Podrías tratar de no mirarla demasiado?”
“Eh, bueno…”
Había logrado restaurar mi relación con Paul, pero aparentemente a los otros miembros de su escuadrón todavía no les caía muy bien. Bueno, simplemente tendría que vivir con eso.
Más importante… cien dólares reales, ¿eh? Esos eran casi cinco millones de yenes. No era la clase de dinero que podías reunir rápidamente. Era suficiente para hacer suspirar a un hombre.
“¿Por qué siempre es tan costoso para los Superd en particular?”
“Principalmente es porque las reglas fueron establecidas hace mucho tiempo, cuando la persecución de esa tribu estaba en su máximo apogeo,” respondió Shierra, desde algún lugar detrás de la mujer con armadura bikini.
A partir del tono de su voz, podrías haber pensado que esto era de conocimiento público, pero incluso las personas trabajando en el punto de control del Puerto del Viento no habían sido capaces de decirme eso. El pecho de la chica era bastante pequeño, pero aparentemente, ella tenía un cerebro enorme.
“Además, el hombre que dirige la aduana en el Puerto del Oeste es bastante conocido por su odio hacia la raza demoniaca,” agregó Paul. “Incluso si vas con el dinero, él podría encontrar alguna razón para negarte el paso.”
“No me digas. Eh… ¿tal vez podrías pedirle a la familia de Madre tirar de algunos hilos en nuestro beneficio?”
“Lo siento, pero por el momento, ellos ya están haciendo demasiado por nosotros. Ahora mismo no podemos darles más problemas.”
En otras palabras, probablemente necesitaríamos depender una vez más de contrabandistas. Eso no había salido muy bien la última vez, así que había estado esperando encontrar otra forma. Principalmente porque seguíamos en el mismo continente que el grupo que habíamos atacado. Si los delincuentes locales tenían conexiones con un sindicato más grande, en este punto podríamos estar en alguna clase de lista negra.
Mientras más pensaba en el problema, más dolor de cabeza me provocaba.
“Muy bien. Simplemente tendremos que solucionarlo por nuestra cuenta.”
“Lo siento, niño,” dijo Paul, y después sonrió y se dio la vuelta hacia las mujeres esperando detrás de él. “Oigan, ¿y qué piensan de mi pequeño? Es bastante confiable, ¿no creen?”
“Eh, claro.”
“Eh…”
Ambas se miraron entre sí, sonriendo incómodamente. No estoy seguro de lo que él esperaba que dijeran. ¿Acaso siquiera recordaba toda esa pelea a puño limpio en el bar de ayer?
“Padre, realmente no deberías pedirles a jovencitas que evalúen a tu pequeño. Podría manchar la reputación de la familia Greyrat.”
“¡Tus chistes sucios tampoco están ayudando, niño!”
Paul y yo nos largamos a reír. Las dos mujeres en la habitación estaban visiblemente incómodas, pero no podías complacerlos a todos.
“Muy bien, Rudy. Es hora de que me vaya.”
“Entiendo.”
Paul flexionó sus hombros después de finalmente levantarse de su asiento, dejando salir un crujido sonoro. Yo no me había dado cuenta, pero aparentemente habíamos estado hablando por bastante tiempo.
Cuando miré hacia el mostrador, el cantinero tenía una sonrisa incómoda en su rostro. Habíamos utilizado una de sus mesas durante toda la hora de almuerzo, ¿no? Tendría que dejar una buena propina a la hora de pagar.
“Una vez que decidas tus planes, ponte en contacto conmigo. Al menos deberíamos cenar con Norn antes de que te vayas.”
“Eso suena bien para mí.”
Y así, Paul caminó hacia la salida del bar, con las dos jóvenes siguiéndolo de cerca.
Él realmente se veía como un viejo verde a veces, ¿no?
Eris y Ruijerd regresaron al bar no mucho después de que Paul se marchó. Eris estaba luciendo un ojo negro, y Ruijerd tenía una expresión claramente infeliz en su rostro.
“¿Qué les pasó a ustedes dos?”
“Nada,” dijo Eris, cruzándose de brazos y dejando salir un resoplido irritado. “¿Cómo salieron las cosas con ese hombre?”
“Hicimos las paces.”
Tan pronto como aquellas palabras salieron de mi boca, las cejas de Eris se fruncieron al máximo. “¿¡Qué!? ¿¡Por qué!?” Ella acentuó su pregunta golpeando su puño contra la mesa con tanta fuerza que casi se rompió.
Dios mío, qué jovencita tan poderosa…
“Ya veo,” dijo tranquilamente Ruijerd. “Me alegra escucharlo.”
“¡Rudeus!” Eris me agarró con fuerza de los hombros. Y hablo en serio en cuanto a la fuerza. El agarre de la chica era algo de otro mundo. “¿¡Por qué lo hiciste!?”
“¿A qué te refieres con por qué?” pregunté, algo sorprendido por su pregunta.
“¿¡No recuerdas lo deprimido que estabas ayer!?”
“Bueno, por supuesto. Y aprecio lo que hiciste por mí. Ese abrazo de verdad me tranquilizó.”
Fue solo gracias a Eris que yo había logrado mirar a la cara a Paul el día de hoy. Si ella no hubiese estado ahí para consolarme, pude haberme quedado encerrado dentro de la habitación por días.
“¡No es eso de lo que estoy hablando! Ese hombre ni siquiera apareció para tu décimo cumpleaños, Rudeus. ¡Y la forma en la que te trató ayer fue imperdonable! ¡Tú tuviste que atravesar todo el Continente Demoniaco! ¡Fuiste encerrado en la celda de una prisión en el Gran Bosque, por amor de dios! ¡Pero cuando finalmente, finalmente regresaste con él, básicamente te dijo que te largaras! ¿¡Cómo pudiste simplemente perdonar a ese idiota!?”
Vaya. Esa fue una gran queja.
Entendía a qué se estaba refiriendo Eris. Cuando lo decías con esas palabras, Paul parecía ser un padre de mierda. Incluso pude haber creído que él odiaba mi resolución. Si yo fuera un niño normal, sus acciones habrían sido imperdonables.
Pero por la forma en la que yo veía las cosas, era inevitable que él cometiera algunos errores tratando de lidiar con un hijo como yo. Yo reencarné con mis recuerdos intactos, y saqué ventaja de ellos desde el comienzo. ¿Cómo alguien podía esperar ser un padre normal para un niño así de extraño? Paul lo había pasado mal tratando de descubrir cómo interactuar conmigo, sin mencionar cómo criarme. Y para ser honestos, en primer lugar, no sé si él realmente sabía lo que significaba ser un buen padre… por supuesto, no es como si yo lo supiera.
Como su hijo, todo lo que yo necesitaba hacer era observar sus intentos incómodos de ser un padre con amabilidad, entendimiento, y solo una pizca de condescendencia. Paul podía equivocarse las veces que hiciera falta. Yo recibiría sus errores con calma. No iban a herirme tan profundamente como esa pelea de ayer.
Pero, por supuesto, de todas formas tomaríamos caminos separados muy pronto.
“Eris.”
“¿Sí? ¿Qué…?”
No estaba seguro de qué decir. Eris estaba enojada porque se preocupaba por mí. Pero en cuanto a mí se refería, todo el asunto ya había quedado en el pasado. “Mi padre es un ser humano. Todos cometen errores, ¿bien?”
Con eso dicho, puse mi mano en su cara y me puse a trabajar sanando su moretón. Eris aceptó mi acción dócilmente, pero la mirada en su rostro me decía que no estaba convencida. Una vez que terminé mi hechizo, ella regresó desanimadamente a nuestra habitación en la posada.
Mientras la observábamos alejarse, le hablé al tercer miembro de nuestro grupo. “Así que, Ruijerd…”
“¿Qué sucede?”
“¿De dónde salió ese moretón en su rostro?” Esa cosa definitivamente no estaba ahí ayer.
“Tuve algunos problemas deteniéndola,” respondió en voz baja Ruijerd.
Hmm. Normalmente, él era la clase de sujeto que explotaría de una ira de justicia si veía a una persona golpear a un niño, pero quizá sus principios eran más flexibles de lo que yo pensaba. Eris debe haberse resistido como una lunática con un ataque. Y, por supuesto, ambos practicaban constantemente, así que difícilmente esta era la primera vez que él le había dejado uno o dos moretones…
Aunque, mirando su rostro con más atención, comprendí que eso en realidad no era relevante. Ruijerd no estaba tranquilo ahora mismo. Él no era un hombre expresivo, pero en sus ojos podía ver algo muy parecido a la angustia.
Él nunca quiso golpearla. No debe haber tenido otra opción.
No sabía exactamente lo que había pasado, o qué palabras habían intercambiado. Pero había una cosa que podía decir con seguridad: fue mi culpa que ellos dos tuvieran una pelea. Pero yo fui capaz de hacer las paces con Paul como resultado… lo cual significaba que debía estar agradecido más que cualquier otra cosa.
“Te lo agradezco, Ruijerd. Habría sido difícil hacer las paces con mi padre si ella lo hubiera asesinado.”
“No hay la necesidad de agradecerme.”
Aun así, en este punto Ruijerd aparentemente necesitaba golpear a Eris para detenerla. Esa chica se hacía cada vez más fuerte con el paso de los días.
Un poco más tarde, los tres sostuvimos una rápida reunión de grupo.
“Muy bien. ¡Comencemos nuestra segunda reunión oficial en Millishion!”
Esta vez, la estábamos realizando en el bar en vez de nuestra habitación. Ahora que lo pienso, no había salido de este edificio en todo el día. Era un lugar acogedor, y nunca se llenaba demasiado… a pesar de que estoy seguro de que el dueño tenía sentimientos encontrados acerca de eso.
“¿No acabamos de tener una hace dos días?” dijo Eris.
Ella ya no parecía estar enojada. Esperaba que Eris estuviera de mal humor en la habitación al menos por un par de horas, pero terminó saliendo después de solo diez minutos. La chica sabía cómo pasar rápido la página. Tendría que tratar de aprender de su ejemplo.
“Sí, pero la situación ha cambiado desde entonces. Para ser específico, ya no existe la necesidad de que nos quedemos en Millishion para ganar dinero. Creo que deberíamos partir relativamente rápido.”
Con veinte dólares reales en nuestro poder, no tenía mucho sentido ganar más dinero aquí. Y en cuanto a reunir información, Paul básicamente me había contado todo lo que sabía. Con nuestra campaña publicitaria Superd en espera por ahora, eso no nos dejaba muchas cosas que hacer en esta ciudad —lo cual expliqué brevemente.
Había estado dudando acerca de contarle a Eris sobre el estado actual de la Región de Fittoa. Pero, al final, aprovecharía esta oportunidad para hacerlo. Probablemente lo mejor sería que ella supiera lo que nos esperaba, para poder prepararse de antemano.
“Eris, tal parece que nuestro hogar ya no existe.”
“Sí.”
“Además… Phillip y Sauros siguen desaparecidos.”
“No me sorprende.”
“Además, nadie sabe dónde está Ghislaine, por lo que es posible que—”
“Escucha, Rudeus,” dijo Eris, cruzando sus brazos y levantando su mentón. “Siempre esperé que las cosas fueran al menos así de malas.”
Su mirada era firme. Su expresión era tan intensa y arrogante como siempre. No había ni una pizca de duda o incerteza en sus ojos.
Eris no se había olvidado de Fittoa. Ella había estado preparada para enfrentar lo peor.
Eris continuó después de asentir suavemente. “Apostaría a que Ghislaine todavía está por ahí, pero sabía que había una buena posibilidad de que mi Padre y mi Abuelo estuvieran muertos.”
Después de todo, nosotros dos habíamos sido arrojados en medio del Continente Demoniaco. Supongo que ella había entendido que muchos otros pudieron haber aterrizado en situaciones igual de peligrosas. Por supuesto, existía la posibilidad de que ella solo se estuviera haciendo la fuerte ahora mismo. Con Eris, era difícil notar la diferencia entre confianza real y palabras vacías.
“Ah, y, por cierto, ya sabía que estabas tratando de ocultar todo esto de mí.”
No estaba exactamente seguro de qué pensaba ella que yo había estado ocultando. Aunque, por cómo sonaba, no era solo una actuación. Eris había estado reflexionando las cosas a su manera. En otras palabras, yo era el único que se había olvidado completamente de la Región de Fittoa.
Eso era un poco vergonzoso.
“Ya veo. Bueno, entonces todo está bien.”
Eris era una jovencita realmente impresionante. Habiendo alcanzado esa conclusión, decidí avanzar hacia nuestro siguiente asunto.
“En cualquier caso, estaba pensando que podríamos partir de Millishion en una semana desde ahora.”
“¿Estás seguro?” preguntó Ruijerd.
“¿Por qué no lo estaría?”
“Una vez que nos vayamos, podrías nunca volver a ver a tu padre.”
“Bueno, eso es un poco siniestro…” Viniendo de Ruijerd, aquellas palabras tenían un gran peso. Pero no era como si me estuviera dirigiendo hacia la vanguardia de alguna guerra. “La cosa es, también tengo algunos miembros de mi familia que podría nunca volver a ver. Ahora mismo, creo que me concentraré en encontrarlos.”
“Ya veo. Eso es razonable.”
Ya que Ruijerd parecía convencido con eso, avancé hacia el corazón del asunto. “Durante el resto de nuestro viaje, me gustaría darle prioridad a reunir información.”
Aún nos quedaríamos por alrededor de una semana en cada gran ciudad a la que llegáramos. Pero en vez de concentrarnos en ganar dinero, usaríamos ese tiempo principalmente para reunir rumores y chismes locales.
Primero que nada, estaríamos buscando a ciudadanos de Fittoa desplazados. La ruta de Millis hacia Asura era el equivalente de este mundo a la Ruta de la Seda; ninguna otra era más transitada, en su mayoría por comerciantes. El Escuadrón de Búsqueda y Rescate sin duda había buscado a través de cada rincón de ella. Aun así, existía la posibilidad de que nosotros pudiéramos encontrar algo que ellos habían pasado por alto.
También haríamos lo posible para mejorar la reputación de los Superd mientras buscábamos. Pero desafortunadamente, el nombre Fin del Camino no era tan conocido en Millis o el Continente Central. Podríamos tener que volver a considerar nuestro enfoque.
“Pero hay un problema. No estoy seguro de cómo podríamos costearnos cruzar el mar.”
Este definitivamente era nuestro problema más grande ahora mismo. En este mundo, incluso un viaje por mar rutinario era un asunto serio. Había muchas formas de escabullirse a través de las fronteras terrestres, pero cuando se trataba de barcos, tus opciones se veían severamente limitadas… especialmente si de casualidad eras un Superd.
“Acerca de eso, Rudeus… Dale un vistazo a esto.”
Ruijerd sacó un sobre. Era el mismo que él estuvo a punto de mostrarme ayer, antes de haber notado mi condición.
Lo recibí de él y lo examiné. Las palabras Para el Duque Bakshiel estaban escritas al frente. En la parte de atrás, encontré un sello de cera rojo bruscamente impreso, con algo que parecía ser un escudo familiar.
“¿Qué es esto?”
“Una carta. Un conocido mío la escribió para mí ayer.”
Ah, es cierto… Ahora que lo pienso, él había mencionado que iba a saludar a un conocido en esta ciudad.
“Ruijerd, ¿puedes decirnos cuál es el nombre de este conocido?”
“Un hombre llamado Gash Broche.”
“¿Cuál es su cargo?”
“No sabría decirte. Aunque parece tener algo de posición social aquí.”
Ruijerd comenzó a explicar que él había conocido a Gash en el Continente Demoniaco hace unos cuarenta años, después de rescatar a su grupo de viaje de un montón de monstruos que casi los aniquilan. Gash era solo un niño en ese entonces, e inicialmente había mirado a Ruijerd con una mezcla de terror y hostilidad. Aunque, después de pasar algo de tiempo juntos, ellos se separaron en términos relativamente amigables. Ruijerd escoltó a salvo a su grupo hasta la ciudad más cercana, y Gash le dijo que lo visitara si alguna vez iba hacia Millishion.
Ya que él nunca dejó el Continente Demoniaco, Ruijerd se había olvidado completamente de esa oferta. Pero entonces, de casualidad vio al hombre con su tercer ojo mientras recorría las paredes exteriores de la ciudad, y todos esos recuerdos regresaron. Interesado en ver cómo habían tratado los años a Gash, como también algo ansioso de que el hombre pudiera haberlo olvidado completamente, Ruijerd se dirigió a hacerle una visita.
Para su sorpresa, Gash lo reconoció instantáneamente y lo recibió con hospitalidad. Al principio, Ruijerd solo tenía la intención de saludar, pero aparentemente los dos de verdad congeniaron. Él terminó rememorando toda la historia de nuestro viaje hasta ahora, y una vez que terminó, Gash le escribió una carta en el acto y le dijo que se la diera al hombre a cargo del Puerto del Oeste.
Fue una historia interesante. En primer lugar, Ruijerd usualmente no hacía amigos así de fácil. ¿Quizás este sujeto era alguien como Gustav de la gente bestia? A juzgar por la forma en la que le había escrito una carta casual a un duque, él presumiblemente tenía una gran influencia aquí…
Para ser honesto, yo quería darle un vistazo al contenido de la carta. Pero por lo que recordaba, romper esta clase de sello invalidaría su contenido.
“Suena a que este sujeto Gash probablemente es alguna clase de noble.”
“No sabría decirte, pero sí tenía a muchos hombres a cargo.”
No sabía lo que eso significaba. ¿Él estaba hablando de algo así como sirvientes? Además, la palabra muchos era realmente vaga…
Bueno, en cualquier caso, el hombre era un amigo de Ruijerd. No me sorprendería mucho si él resultaba ser un contendiente amable para el papel de Rey Mamodo.[1] “¿Estuviste en su casa?”
“Sí.”
“¿Era grande?”
“Lo era.”
“Eh, ¿qué tan grande?”
“No tan grande como el Castillo de Kishirisu.”
¿El Castillo de Kishirisu? Bueno, entonces eso descartaba el gran palacio en medio del lago. No es como si realmente estuviera esperando que el sujeto fuera parte de la familia real. Aun así, este edificio tenía que ser malditamente grande si Ruijerd estaba usando un castillo como punto de comparación.
Hmm…
Estábamos hablando de un amigo de Ruijerd. Él probablemente no era malo. Pero a partir de la conversación con Paul, el noble a cargo de la aduana en el Puerto del Oeste odiaba con pasión a los demonios. Si nuestro amigo Gash solo tenía una influencia moderada, entregar esta carta podría perjudicarnos mucho. ¿Tal vez deberíamos tomarnos algo de tiempo para descubrir quién era él exactamente?
Aunque Ruijerd se veía muy orgulloso cuando sacó esa carta. Si yo mencionaba cualquier sospecha acerca de su nuevo amigo, él probablemente me daría un sermón sobre la confianza y el honor.
Bueno, como sea. No era como si yo tuviera alguna idea mejor. Por ahora, bien podría seguir la corriente y mantener feliz a Ruijerd. Más tarde podría preguntarle secretamente a Paul acerca del nombre Gash Broche.
“Muy bien,” dije. “Esperemos que esa carta solucione el problema.”
Ruijerd respondió con una pequeña inclinación de su cabeza en señal de aprobación.
Eso básicamente solucionaba las cosas por el momento. Nos estaríamos yendo de Millishion en una semana. Hasta entonces, haríamos lo posible dentro de la ciudad.
“¡Personalmente, no me importaría irme a primera hora de la mañana!”
Con una pequeña sonrisa ante la propuesta de Eris, declaré oficialmente terminada nuestra reunión de grupo.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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