Reunidos
Capítulo 4: Reunidos
Paul
Aún no había salido del bar.
El sol estaba a punto de ocultarse, así que el lugar estaba comenzando a recibir más clientes que no eran miembros de mi escuadrón. Por otro lado, muchos de mis compañeros ya se habían marchado. No es como si me importara. Yo estaba sentado en una mesa, solo, bebiendo como un pez.
Aparentemente, era obvio que yo no estaba de buen humor. Todos en el lugar me estaban evitando.
“¡Hola! Te he estado buscando, viejo.”
Al menos, todos excepto la persona que acababa de llegar.
Miré hacia arriba y me encontré cara a cara con un sonriente hombre con apariencia de mono. Era la primera vez que había visto su fea cara en un año. “¿Geese…? ¿Dónde demonios has estado?”
“¡Oh! ¡Qué hostil! Te ves más malhumorado de lo usual, mi amigo.”
“¿Y qué esperabas?”
Después de chasquear mi lengua de la irritación, estiré mi mano y toqué mi mejilla. Todavía estaba palpitando donde Rudeus me había golpeado antes. Quizá debí haberme tragado mi orgullo y dejado que uno de nuestros sanadores me sanara.
Ese maldito niño. Lo juro. El Continente Demoniaco puede ser duro, pero mi magia fue más que suficiente, ¿eh? Bueno, bien por ti. Si fue tan fácil, ¿por qué no te tomaste un poco más de tiempo para buscar a tu madre?
Ah, pero al menos pude escuchar tu clase sobre las mejores formas de cocinar la carne de Tortuga Gigante. ¡Si no hubiera tenido la idea de crear una olla usando magia de tierra, habríamos terminado comiendo trozos apestosos y quemados de esa cosa por un año entero! ¿No había nada más que pudieras hacer con el tiempo que gastaste buscando ingredientes para un estofado de monstruo?
Ugh. Maldita sea.
¡Y después, para colmo de todo, tuviste el descaro de acusarme de adulterio! ¡Ni siquiera he pensado en tocar a una mujer durante el último año y medio, maldito mocoso engreído! ¿No hiciste nada para ayudar, y crees que tienes el derecho de ponerte en mis zapatos?
Ah, que no lo sabías, ¿eh? Qué buena excusa. ¡Si realmente te hubieras preocupado por mirar el mundo a tu alrededor, Zenith o Lilia podrían estar aquí de regreso con nosotros ahora mismo!
En serio. Vaya estupidez…
“Jejeje. Por lo que parece, supongo que todavía no se han encontrado.” Riendo para sí mismo por alguna razón, Geese ordenó algunas cosas. Probablemente alcohol. El hombre era un bebedor más resistente que el mismísimo Talhand, y Talhand era un enano.
“Oye, Paul. Asegúrate de pasar por el Gremio de Aventureros mañana, ¿bueno?”
“¿Por qué?”
“Porque creo que te encontrarás con alguien interesante.”
¿Alguien interesante? Geese aparentemente pensaba que este encuentro mejoraría mi ánimo. Dada la sincronización de su llegada, y con quién me había encontrado hoy… no era difícil adivinar de quién se trataba. “¿Estás hablando de Rudy?”
El viejo mono se rascó la cabeza mientras su cara se entristecía un poco. “¿Qué? ¿Cómo lo sabes?”
“Ya me lo encontré hoy.”
“Y aun así no te ves particularmente feliz. ¿Tuvieron alguna clase de pelea?”
¿Una pelea…? Bueno, supongo que sí. A pesar de que apenas calificaba como una.
Maldita sea. Pensar de nuevo en eso hace que me duela la cara…
“Paul, ¿qué pasó? Cuéntame los detalles.” Geese se puso de pie y acercó su silla hasta estar junto a mí. Con esa cara amistosa suya, el hombre siempre había tenido un talento para escuchar los problemas de las personas. Esta no era la primera vez que él se entrometía en mis asuntos y me animaba a ventilar mis problemas.
“Muy bien, espero que lo disfrutes…”
Comencé a contarle a Geese lo que había ocurrido más temprano.
Por supuesto, yo había estado muy feliz de ver a Rudeus. Pero parecía que en realidad no estábamos en la misma página con respecto a la situación, así que le pregunté qué había estado haciendo él hasta ahora. En ese punto, Rudy comenzó a hablar animadamente sobre su viaje a través del Continente Demoniaco.
Muchas de las palabras que salieron de su boca fueron alardes sin sentido, así que destaqué que él pudo haber usado su tiempo de forma más productiva. Después él se enojó conmigo. Insinuó que yo estaba siendo infiel. Perdí completamente la calma. Y después nos peleamos, y él me pateó el trasero. Fin.
“Aah… sí. Lo entiendo…”
Geese había escuchado pacientemente toda la historia, asintiendo e interviniendo con breves cometarios aquí y allá. Sentí que había estado simpatizando conmigo. Pero entonces, una vez que yo había terminado, él me miró a los ojos y dijo, “Bueno, suena a que tus expectativas pueden haber sido un poco injustas, viejo.”
“¿Qué?” respondí, sonando como un completo idiota.
¿Injustas? ¿Cómo estaba yo siendo injusto? ¿Y con quién? “¿Piensas que yo esperaba demasiado? ¿De Rudy?”
“Quiero decir, piénsalo, viejo,” continuó Geese mientras yo parpadeaba de la confusión. “Claro, el niño es increíble. Nunca había visto a nadie que pudiera lanzar hechizos sin recitar una palabra de esa forma. Y cuando lo vi mano a mano contra el Santo del Norte Gallus, me mandó escalofríos por la espalda. Rudeus es la clase de prodigio que ves una vez cada cien años.”
Es cierto. Rudeus era un prodigio. Era un genio. Él siempre pudo hacer todo lo que se propuso, incluso siendo un niño pequeño. Por un tiempo, había tenido la impresión de que él también tenía algunas falencias relativamente serias, pero… quiero decir, para el fin de su estadía en Roa, Phillip estaba dispuesto a casarlo con su hija. ¡Phillip! ¡El mismo sujeto que hablaba mal de mí a mis espaldas! “Sí, tienes razón. Él es increíble. Cuando solo tenía cinco años, él—”
“Pero al final del día, él sigue siendo solo un niño.”
Me quedé en silencio, perplejo por la firme interrupción de Geese.
“Rudeus sigue siendo un niño de once años,” repitió lentamente él, solo para dejar en claro su punto. “Incluso tú no escapaste de casa hasta que tuviste doce, ¿cierto?”
“Sí…”
“Cualquiera más joven que eso sigue siendo solo un mocoso. ¿No es eso lo que siempre solías decir?”
“Sí, bueno, lo admito. ¿Y qué si lo dije?” Vamos. Rudy ya es más fuerte que yo.
Sí tenía algo de alcohol en mi sistema esta mañana. Pero, incluso tomando eso en cuenta, estaba claro que el niño había mejorado dramáticamente. Pude haber estado borracho, pero también lo estaba dando todo; me rebajé a usar la Postura de Cuatro Patas del Estilo del Dios del Norte, e incluso le agregué la Espada Silenciosa del Estilo del Dios de la Espada. Pero mi espada solo logró cortar esas bragas que él estaba usando sobre su cara. Y Rudeus tampoco estaba tomando en serio la batalla. El hecho de que ninguno de mis compañeros sufriera nada más que algunas heridas menores era prueba suficiente de eso.
Era difícil saber cuánto había crecido él como luchador desde la última vez que lo vi. Pero incluso a la edad de siete años, él era más astuto que yo. Ahora era tanto más inteligente como más fuerte que yo. ¿Entonces qué era tan irracional sobre esperar que él lograra más que yo? Su edad no tenía nada que ver con sus habilidades.
“Paul, ¿qué estabas haciendo cuando tenías once años?”
“¿Mm…?”
Por lo que recuerdo, pasé la mayoría de ese año en casa, entrenando con la espada y siendo apaleado por mi viejo. Él encontraba razones para quejarse acerca de todo lo que yo hacía, y aprovechaba cada oportunidad que tenía para golpearme.
“¿Crees que podrías haber sobrevivido solo en el Continente Demoniaco en ese entonces?”
“Heh. Estás olvidando un pequeño detalle, Geese. Rudy se consiguió a un guardaespaldas demonio, ¿recuerdas? Este sujeto habla la lengua Humana, la del Dios Demonio, y la del Dios Bestia, y él es lo suficientemente fuerte para derrotar a un monstruo de rango A solo. Cualquiera pudo haber regresado con un guardaespaldas como ese.”
“Nop,” declaró confiadamente Geese. “Tú no lo habrías logrado. Para nada. Incluso si tú vas ahí ahora, no sobrevivirías solo.”
No podía decir que eso me hacía mucha gracia. No ayudaba que Geese todavía estuviera mostrándome esa sonrisa desde el otro lado de la mesa. El hombre de seguro tenía una sonrisa irritante. “¡Ja! ¡Bien! ¿Entonces eso no prueba mi punto? Rudy hizo algo que yo no podría haber hecho. ¡Mi hijo es un prodigio! ¡Él ya es independiente! Ya no me queda nada por enseñarle. ¿¡Acaso estuve mal en esperar que les diera uso a esos talentos!? ¿¡Realmente soy yo el que está equivocado!?”
“Sí, lo estás. Pero eso no es nada nuevo, ¿o sí?” Todavía sonriendo, Geese se detuvo por un momento para tomarse la cerveza que acababan de entregarle. “¡Aaaah! Es de la buena. No puedes conseguir alcohol como este en el Gran Bosque, ¿sabes?”
“¡Geese!”
“Bien, bien. No hace falta gritar.” Geese golpeó su jarra de madera contra la mesa y me miró a los ojos, con su expresión de pronto mucho más seria. “Escucha, Paul. Tú nunca has estado en el Continente Demoniaco, ¿o sí?”
“¿Y eso qué?”
Era verdad. Nunca había tenido el placer de visitarlo. Es decir, había escuchado los rumores, por supuesto. Todos lo describían como un lugar peligroso donde te encontrarías con monstruos cada vez que dabas un paso, y tenías que comértelos para sobrevivir. Pero, para ser honesto, parece que había muchos monstruos de los que yo podría encargarme.
“Bueno, es donde yo nací y crecí, ¿recuerdas? Y en mi opinión, el continente completo es un lugar terrible.”
“Sabes, ahora que lo pienso, tú nunca hablaste sobre ese lugar. ¿Qué es tan terrible acerca de él?”
“Primero que nada, no hay carreteras apropiadas. Por supuesto, hay caminos entre las ciudades, pero no encontrarás ninguno como esos caminos seguros, lisos, y libres de monstruos como los que tienen en Millis o el Continente Central. Si estás viajando, debes esperar ser atacado por monstruos de rango C o peor.”
Bueno, sabía que el lugar tenía muchos monstruos, pero ¿de rango C o peor? En el Continente Central, tendrías que ir hasta las profundidades de un bosque para encontrar algo así de peligroso. Muchos monstruos de ese rango viajaban en grandes manadas, o tenían alguna habilidad especial letal. “Siento que estás exagerando un poco con eso, Geese.”
“Nop. No te estoy contando ninguna historia de fantasía ahora mismo, viejo. Así es el Continente Demoniaco. El lugar está repleto de monstruos peligrosos.”
Geese se veía completamente serio, pero era así como se veía usualmente cuando te estaba mintiendo. No iba a caer en su mierda esta vez.
“Ahora, digamos que arrojamos a un niño en medio de un lugar como ese. Este es un niño realmente talentoso, claro está, pero que no tiene experiencia real de combate.”
“… Bien.”
Sin experiencia real de combate, ¿eh? Parecía ser que de nuevo estábamos hablando de Rudy. Ahora que lo pienso, nunca había escuchado que se metiera en alguna batalla real. Pero él aparentemente había logrado defenderse de unos supuestos secuestradores en Roa, y Ghislaine pensaba que él podría ser capaz de vencerla si tuviera suficiente distancia desde el comienzo. Si ella no podía acercarse a él de forma segura, entonces no había muchas personas en el planeta capaces de vencerlo a su distancia ideal.
En general, su falta de experiencia práctica no me parecía un problema muy importante. ¿No Alex C. Kalman, el segundo Dios del Norte, rebanó a un Emperador de la Espada en la primera batalla que tuvo?
“En este punto, un hombre aparece y le ofrece ayuda al niño. Este sujeto es un demonio, y además uno realmente fuerte. De hecho, él es un Superd. Has escuchado de ellos, ¿no?”
“Por supuesto.” Para ser franco, no me creí esa parte de la historia. Por lo que había escuchado, solo quedaban un puñado de Superd, incluso dentro del Continente Demoniaco.
“Entonces, el niño está en frente de alguien ofreciéndole ayuda cuando está en aprietos. Este sujeto está dispuesto a ayudarlo a recorrer un lugar desconocido para él. ¡Y, por supuesto, los Superd son aterradores! Él no tiene idea de cómo podría reaccionar este sujeto si se rehúsa. Básicamente tendrías que aceptar esa oferta, ¿verdad?”
“Sí, probablemente.”
“Pero con el paso de los días, el pequeño y astuto Rudeus comienza a preguntarse a sí mismo: ¿Por qué razón me está ayudando este sujeto?”
Seguro. Eso sonaba a Rudeus. La pregunta podría nunca habérseme ocurrido a mí, pero el niño siempre era consciente de esa clase de cosas. Había conocido lo extrañamente perceptivo que era él desde el día que intervino para salvar a Lilia de la ira de Zenith.
“El problema es que, él no lo sabe. Él no sabe lo que realmente busca este sujeto.”
Bueno, ¿cómo lo sabría? Nunca sabes lo que realmente está pensando un extraño. Esa es la razón principal de que los sujetos como Geese puedan ganarse la vida.
“Este Superd está ayudando por ahora, pero él fácilmente podría abandonarlos o traicionarlos algún día… o eso es lo que piensa Rudeus. Y es por eso que decide hacerse amigo del sujeto.”
“Ese no me parece un muy buen plan, Geese. ¿Acaso los Superd siquiera pueden ser tus amigos?”
“Bueno, no saques conclusiones apresuradas. Sabes a lo que me refiero, ¿cierto? Rudeus decide apelar a las emociones de este sujeto. Él quiere hacerle sentir que son amigos.”
Hmm. Eso explicaría por qué Rudeus había pasado tanto tiempo ayudando a este demonio. Y, de hecho, tenía sentido. No solo estaba ganando puntos con su protector, sino que también tuvo la oportunidad de desarrollar sus propias habilidades como un aventurero, en caso de que las fuera a necesitar más adelante. Tenía que admitirlo, eso sonaba lógico. Probablemente era el camino más seguro que pudo haber escogido.
Hmph… el niño de seguro tenía una buena cabeza sobre sus hombros, ¿no? “Tch. Creerías que un niño así de inteligente también podría haber encontrado algo de tiempo para realizar una pequeña búsqueda.”
Geese levantó una mano y extendió sus dedos. “Él está en una tierra desconocida,” dijo él, bajando uno. “Está en su primera aventura. Sin importar lo listo que sea, todo esto es completamente nuevo para él. Tiene que aprender lo básico rápido, antes de que alguien saque ventaja de él. Está tratando de mantener feliz en todo momento a un demonio que podría traicionarlo en cualquier momento. Ah, y tiene a una pequeña compañera a quien necesita proteger.”
Para el momento que él había terminado su diatriba, Geese se había quedado sin dedos. Después de encogerse un poco de hombros, él avanzó hacia su argumento final.
“Si él también hubiese logrado mapear el continente en busca de otras personas que hubieran sido teletransportadas, bueno, eso lo convertiría en un súper humano. En serio, yo de inmediato le daría al niño un lugar entre los Siete Grandes Poderes.”
Los Siete Grandes Poderes, ¿eh? Eso sí que me traía algunos recuerdos. En el pasado, yo solía soñar acerca de conseguir ese tipo de fama. Aun así, sentía que Rudy realmente tenía el talento latente para entrar en esa lista algún día. Y no creía que eso solo fuera mi orgullo de padre hablando.
“El niño habría terminado muerto de solo intentarlo. Sé que Rudeus es un prodigio, pero los seres humanos tienen sus límites, viejo. Especialmente cuando todavía son niños.”
“Bien, escucha,” intervine. “Si fue tan difícil, ¿entonces por qué hizo que toda la historia sonara como una aventura genial y divertida? Él lo dijo como uno de esos malcriados mocosos ricachones que dan un vistazo por la entrada del primer piso de un laberinto solo para tener algo de qué presumir.” Si el viaje había sido así de difícil para Rudy, no lo habría descrito de forma tan animada. Él en cambio me habría contado sobre las partes más difíciles. Pero ni siquiera había mencionado algún problema en su camino.
“¿Por qué? Porque él no quería preocuparte, eso es evidente.”
“¿Eh?” gruñí, de alguna forma sonando más estúpido que antes. “¿Por qué demonios se preocuparía por mí? ¿Soy tal fracaso como padre?”
“¿Qué, no te habías dado cuenta?”
“Tch. Seguro, supongo que tienes razón. Soy un hombre débil que se ahoga en alcohol por razones estúpidas. Supongo que nuestro pequeño prodigio sentiría una gran lástima al verme.”
“Odio decirte esto, Paul, pero no se necesita un prodigio para tenerte lástima ahora mismo,” dijo Geese, dejando salir una risilla. “Sé que no puedes ver tu propio rostro, así que déjame decirte algo. Te ves horrible, viejo.”
“¿En serio? ¿Lo suficientemente horrible como para ganarme la compasión de mi propio hijo?”
“Sip. Si él entra ahora mismo, no creo que ustedes dos terminen peleando. Rudeus probablemente sentiría tanta lástima por ti que ni siquiera diría una sola palabra.”
Estiré mi mano para tocar mi rostro. La barba que no me había molestado en rasurar por varios días se raspaba sonoramente contra mis dedos.
“Escucha, Paul. Déjame decirlo una vez más,” dijo Geese, con su tono repentinamente firme. “Esperabas demasiado de tu hijo.”
¿De verdad era tan irracional haber esperado un poco más? Rudy podía hacer todo lo que se propusiera, incluso desde una temprana edad. Todo lo que yo hice fue estorbar su camino con mis intentos torpes de ser un padre. Él nunca me necesitó.
“Dime algo. ¿Por qué no puedes estar feliz solo de que él haya regresado? ¿De verdad importa qué clase de viaje tuvo el niño? Digamos que realmente fue una travesía de ensueño, y pasó cada minuto de ella yendo a citas con su pequeña novia. ¿Y eso qué? Ahora él está aquí, y está a salvo. ¿Eso no es algo que vale la pena celebrar?”
Por supuesto que sí. Y al principio estuve feliz.
“¿Habrías preferido que tu hijo volviera con un solo ojo y una o dos extremidades menos? Diablos, había una gran probabilidad de que te reunieras con un cadáver. Ah, espera, me equivoqué… Si él hubiera muerto en el Continente Demoniaco, ni siquiera habría quedado un cuerpo que pudieras encontrar.”
¿Rudy? ¿Un cadáver? Esta tarde lo había visto saludable y lleno de vida, así que era imposible siquiera imaginar eso ahora mismo. Pero hace solo unos días… ¿no me había imaginado ese mismo escenario mientras me ahogaba en la desesperación?
“¡Dios, ese pooobre niño! ¡Después de ese viaje largo y difícil, él finalmente se reúne una vez más con su padre, pero ese hombre resultó ser una escoria alcohólica! Si yo fuera él, habría cortado lazos en ese mismo instante.”
Genial. Ahora él estaba siendo dramático. “Entiendo el mensaje, Geese. Y no te equivocas, ¿bien? Pero hay algo que todavía no entiendo.”
“¿Sí? ¿Qué cosa?”
“¿Por qué Rudy no sabía sobre lo que le ocurrió a la Aldea Buena? Estoy seguro de que dejé un mensaje para él en el Puerto de Zant.”
Geese abrió su boca como si fuera a explicarlo, pero después sonrió ligeramente y se quedó en silencio. Reconocía esa expresión. Significaba que él estaba ocultando algo.

“Eh, no sé. Él probablemente solo tuvo mala suerte y no lo vio.”
“Espera… ¿en dónde exactamente encontraste a Rudy? Asumí que lo encontraste en el Puerto de Zant.”
No sabía en dónde había estado Geese durante el último año, pero Rudeus había venido a Millis desde el norte. Y el Puerto de Zant era la única ciudad construida en esa dirección lo suficientemente grande como para que Geese decidiera aventurarse ahí.
Yo definitivamente había dejado un mensaje ahí para Rudy. Y para colmo, nosotros teníamos miembros de nuestro escuadrón desplegados ahí. Su trabajo era reunir información sobre cualquier viajero llegando desde el Continente Demoniaco. Si el niño ahora era un aventurero, él obviamente habría pasado por el Gremio, ¿cierto?
“De hecho, conocí a Rudeus en la aldea de la Tribu Doldia. Y permíteme decirte que fue una gran sorpresa. Él se había hecho encerrar desnudo en una celda de prisión, acusado de agredir sexualmente a su Bestia Sagrada.”
“¿Desnudo? ¿En una prisión de la gente bestia? ¿Hablas en serio…?”
Había escuchado sobre esto de Ghislaine. Para los miembros de la Tribu Doldia, ser desnudado, encadenado en una celda, y bañado con agua fría como el hielo era la mayor de todas las humillaciones. Ellos casi nunca trataban así a los extranjeros, pero cuando lo hacían, usualmente terminaba en la muerte del prisionero. Una vez le arrojé algo de agua a Ghislaine como una broma, y ella me miró como si hubiera asesinado a sus padres.
“Entonces, eh… ¿qué pasó ahí?”
“¿Qué? ¿Rudeus no te contó sobre todo eso?”
“Todo lo que escuché fue la parte en la que viajó a través del Continente Demoniaco.” ¿Por qué él nunca me dijo la razón de no haber visto el mensaje que le dejé en el Puerto de Zant? Eso era malditamente importante.
Ah, es cierto. Nunca se lo pregunté.
Maldita sea. ¿Por qué yo tenía que ser tan impulsivo?
Necesitaba tranquilizarme y pensar esto cuidadosamente. Rudy era un niño listo, pero él de alguna forma había fracasado a la hora de ver mi mensaje, o incluso escuchar sobre la situación. Si él hubiera pasado algo de tiempo en el Puerto de Zant, se habría encontrado con esa clase de información sin siquiera esforzarse.
En otras palabras, él debe haber terminado en algún problema en el momento que llegó ahí— algo que lo llevó a ser capturado por la Tribu Doldia. Fuera lo que fuera, debe haber sido un incidente mayor. Algunos de nuestros compañeros en el Puerto de Zant deberían regresar en dos o tres días para su reporte regular, pero quizás algo importante había pasado en el norte.
“Bueno, no conozco todos los detalles,” dijo Geese. “Pero yo estaba donde los Mildett en el Gran Bosque cuando me llegó un rumor de que los Doldia habían capturado a un niño humano.”
“¿Mm? Espera un segundo. ¿Estabas dónde?” ¿Los Mildett? ¿Esa no era una tribu de gente bestia? Eran aquellos con las orejas de conejo, ¿cierto?
“En la aldea Mildett. Es en donde vive su jefe, así que es bastante grande, pero—”
La explicación de Geese fue dolorosamente larga y molesta. Para ser honesto, tuve ganas de interrumpirlo a la mitad. Pero más temprano había dejado pasar información importante por ser impaciente con Rudy. Y a pesar de que yo raramente aprendía de mis errores, no era lo suficientemente estúpido como para meter la pata exactamente de la misma forma dos veces en un solo día.
Eventualmente, la historia incoherente de Geese llegó a su fin. Intenté resumir lo que él me había contado. “Entonces, básicamente estabas recorriendo todas las tribus del Gran Bosque… ¿y convenciéndolos de enviar a cualquier humano perdido que encontraran hacia Millishion?”
“Así es. Jeje. ¡Siéntete libre de expresar tu gratitud!”
“Sí, te debo una grande…” Eso probablemente explicaba el flujo constante de refugiados desde la zona del Gran Bosque que habían venido a mí pidiendo ayuda.
“¡Bueno, como sea! Cuando escuché sobre este niño humano, algo encajó, así que fui inmediatamente. No es por presumir ni nada, pero yo soy un hombre con muchas conexiones, ¿sabes? Y de casualidad incluso conozco a un par de personas en la aldea Doldia. Hice que uno de sus guerreros, un buen amigo mío, me arrojara dentro de la misma celda que el niño.”
“Espera un segundo. ¿Por qué necesitarías entrar ahí junto a él?”
“Para así poder ayudarlo a escapar, si las cosas llegaban a lo peor. Es mucho más fácil escapar de una prisión de la gente bestia que asaltar una.”
Yo estaba al tanto del talento de Geese para escapar de las prisiones. Cada vez que era encerrado por montar alguna clase de estafa, él regresaría muy pronto, como si nada hubiese pasado.
“En fin, había asumido que encontraría al niño en posición fetal y llorando, ¿sabes? Pero en vez de eso… ¡Jaja!”
“¿Qué pasó? ¿Él estaba bien?”
“¡Él estaba ahí, descansando despreocupadamente y desnudo, viejo! ¡Y las primeras palabras que salieron de su boca fueron Bienvenido al destino final de la vida! ¿¡Cómo se suponía que respondiera a eso!?” Geese tuvo que detenerse por un momento para estallar de la risa por su propia historia.
“Esto no parece algo para la risa…”
“¡Pero fue divertido! ¡Me di cuenta inmediatamente de que él era tu hijo, Paul!”
Yo no entendía qué era tan gracioso sobre eso. O por qué él lo había descubierto tan rápido.
“Él era exactamente como el viejo tú, viejo,” continuó Geese. “¡Ridículamente engreído! ¡Listo para darle órdenes a un completo extraño! Una vez, él estaba tratando de coquetear con una chica de la gente bestia, ¿sabes? Ella lo miró y dijo, Puedo oler tu deseo sexual, ¡pero él siguió coqueteando con ella de todas formas! ¡Ese chico definitivamente es tu hijo!”
En este punto, el hombre estalló de la risa una vez más. Yo me moví incómodamente en mi asiento, recordando algunos errores propios de juventud.
“Aunque me tomó un poco más de tiempo estar completamente seguro,” dijo Geese, haciendo una pausa para beberse una segunda jarra de cerveza. “Pero sí, fue más o menos así. No puedes culpar al niño por no ver tu mensaje. Por lo que parece, él no pasó casi nada de tiempo en el Puerto de Zant.”
“¿Mm? Espera, Geese. Tú estabas encerrado en la misma celda, ¿no? Entonces—”
¿No pudo haberle explicado todo?
“¡En fin!” dijo rápidamente Geese, levantándose de su asiento. “Estoy seguro de que habrá algo de incomodidad familiar, pero hazle un favor a tu viejo amigo Geese y haz las paces con el niño, ¿bien?”
“Oye, espera. Todavía tengo más que—”
“Ah, es cierto. Se me olvidó antes, pero parece ser que Elinalise y compañía se dirigieron hacia el Continente Demoniaco por ti. Las personas estaban diciendo que una mujer elfo había dejado secos a la mitad de los hombres en el Puerto de Zant, y ambos sabemos lo que eso significa.”
“¿Qué? ¿En serio?” Para ser franco, creía que Elinalise me odiaba incluso más que los demás.
“Jeje. Con todo dicho y hecho, ellos no te odian tanto como demuestran.”
Y así, Geese comenzó a caminar hacia la salida del bar. Por supuesto, él no había pagado por sus tragos. Nunca lo hacía. Pero esta vez, no me importaba pagar su parte.
En cualquier caso, ya había bebido más que suficiente por el día de hoy. Ya era la hora de ir a dormir.
Pronto tendría que ir a resolver las cosas con Rudy. Quizá mañana mismo…
“No más tragos esta noche, viejo,” dijo Geese, quién había metido su cabeza por la puerta. “Mañana vas a ir a la Posada Luz del Amanecer sobrio, ¿entiendes?”
“¡Sí, sí! ¡Lo sé!” Bajé mi jarra de cerveza después de suspirar de la irritación.
Pero ahora que lo pienso, había estado excediéndome últimamente. ¿Por qué seguía ahogándome en esta mierda? Aún tenía muchas cosas que hacer.
“Eh… ¿Capitán Paul? ¿Terminó de hablar con su amigo?”
Mientras estaba pensando en esas cosas, una mujer se acercó a mi mesa de forma vacilante. Había una expresión de disculpa en su rostro. Mi cabeza no estaba lo suficientemente despejada como para reconocerla a primera vista, pero después de estudiar su rostro por algunos segundos, me di cuenta de que era Vierra —una de las integrantes de mi escuadrón.
“Heh. ¿Qué sucede contigo, chica? ¿Sentiste la necesidad de usar algo modesto por primera vez?”
“Bueno, sí…” Después de asentir de forma ambigua, Vierra se sentó en el asiento que Geese había desocupado hace un minuto. Por alguna razón, esta noche ella no estaba usando su atuendo provocativo de siempre. Ella ahora estaba usando un atuendo perfectamente normal, uno que la hacía parecer una chica de ciudad común y corriente.
“Estaba preocupada de que lo sucedido con su hijo antes pudiera haber sido mi culpa, señor.”
“¿Qué? ¿Por qué crees eso?”
“Eh, bueno, parecía que… la forma en que me visto pudo haber causado que él malinterpretara la naturaleza de nuestra relación…”
“Eso no tuvo nada que ver. El pequeño mocoso le dio un vistazo al tamaño de tu pecho y saltó directamente a las conclusiones.”
Había una razón por la que Vierra se vestía de esa forma. La mujer había sido una aventurera común y corriente en Fittoa, pero el Incidente de Desplazamiento la había dejado varada en el Continente de Millis, sin nada de equipo. Ella rápidamente fue capturada por un grupo de bandidos que la trataron como su juguete. Era la clase de pesadilla que destrozaría a la mayoría de las personas, pero ella había logrado dejarlo atrás a pura fuerza de voluntad.
Sin embargo, nosotros también habíamos acogido a una chica que no se había recuperado tan rápido: su hermana Shierra. Incluso ahora, Shierra temblaba incontrolablemente cada vez que un hombre siquiera la miraba. Y teníamos varios casos similares en nuestro escuadrón.
Para protegerlas de la atención indeseada, Vierra deliberadamente había comenzado a usar un conjunto de armadura ligero, esto para atraer la vista de los hombres en su dirección. Ella también era el miembro de nuestro escuadrón más calificado para reconfortar y cuidar a las mujeres que habían pasado por esa clase de trauma. Como un hombre incapaz de entender esa clase específica de dolor, yo la consideraba una parte indispensable del grupo.
Por supuesto, nosotros no teníamos una relación sexual. La idea era ridícula.
“No fue tu culpa. ¿Está claro?”
“… Sí, señor.”
Vierra se puso de pie y regresó hacia la mesa donde las demás chicas estaban sentadas, todavía viéndose un poco incómoda. Viendo alrededor de la habitación con un poco más de atención que antes, noté que más de algunas personas estaban mirándome con una preocupación evidente en sus ojos.
“Ah, por el amor de dios… ¡No me miren de esa forma, idiotas! ¡Haré las paces con él mañana, ¿bien?!”
Empujé hacia atrás mi silla, me puse de pie, y salí pesadamente del bar.
Cuando regresé a mi habitación en la posada, Norn ya estaba dormida.
Me serví un vaso de agua desde la jarra en nuestra mesa y me lo bebí de una vez. El fluido tibio siguió su camino hasta mi revuelto estómago.
Podía sentir cómo estaba recuperando gradualmente la sobriedad. Yo siempre había tenido una gran tolerancia al alcohol; sí me emborrachaba cuando bebía mucho, pero los efectos nunca parecían durar demasiado. Mientras la confusión en mi cabeza comenzaba a desaparecer lentamente, miré hacia mi hija, quien estaba acurrucada en la cama abrazando su manta, y la acaricié gentilmente en la cabeza.
Sentía lástima por Norn. En serio. Con un padre como yo, ella tenía que tener muchas quejas, pero siempre se las guardaba y se esforzaba por sonreír. Si yo alguna vez la perdía, no tendría la fuerza para seguir con vida.
“Mm… Papi…”
Norn se movió en la cama, solo un poco. No parecía haberla despertado; ella probablemente solo estaba hablando entre sueños.
Norn no era como Rudy. Ella era una niña normal. Tenía que mantenerla a salvo.
De pronto, un pensamiento extraño atravesó mi mente: Si Rudy también hubiese sido un niño normal, ¿él no estaría durmiendo ahora mismo en esta habitación junto a Norn? Él se habría quedado en casa con nosotros en vez de irse para ser un tutor. Y en el momento del desastre, él podría haber estado aferrándose a mi manga, preguntando si podía abrazar a Norn también.
Si Rudy hubiese sido normal —un niño normal de once años —¿No lo miraría de la misma forma que miraba a Norn? ¿Como alguien a quien necesitaba proteger?
Mis piernas comenzaron a ceder. Finalmente entendí por qué Geese me había dicho, Él sigue siendo un niño.
¿Qué diferencia hacía si Rudy era normal o no? ¿Eso incluso importaba? ¿Qué tal si Norn hubiese sido el genio? ¿Le habría hablado a ella de esa forma? Si Norn hubiera regresado conmigo después de emprender una aventura, sin tener conocimiento de lo que había sucedido… ¿le habría dicho que esperaba más de ella?
Una vez que comencé a pensar eso, no pude quedarme dormido. Ni siquiera quería recostarme sobre la cama. Dejé nuestra posada, encontré una cubeta llena de agua usada contra incendios, y vertí una gran cantidad sobre mi cabeza.
Y entonces, recordando la mirada en el rostro de Rudy mientras él dejaba el bar, me incliné y vomité.
Refréscame la memoria, Paul. ¿Quién fue el que lastimó tanto al niño?
Al mirar abajo hacia ese balde contra incendios, vi la cara de un completo idiota. Quienquiera que fuera este idiota, él obviamente era el último hombre en el mundo que tenía algún derecho de hacerse llamar padre.
“Ah, mierda. Esto podría ser difícil…”
Si yo estuviera en los zapatos de su hijo, cortaría cualquier lazo sin pensarlo dos veces.
Rudeus
A la mañana siguiente, me senté a desayunar con un ánimo relativamente decente.
Acabábamos de caminar hacia el bar a un lado de la posada. La comida en Millishion definitivamente era sabrosa. Nuestras comidas habían estado mejorando cada vez más a medida que avanzábamos hacia ella desde el Gran Bosque. Esta mañana, teníamos pan recién horneado, alguna clase de sopa simple suavemente sazonada, una ensalada de vegetales simple, y gruesas tiras de tocino. Nada mal.
Si bien no había comido la noche anterior, aparentemente la cena aquí venía con un postre. Era una clase de jalea dulce que últimamente era muy popular entre los aventureros jóvenes, habiéndose ganado una mención en una canción recientemente popular sobre las aventuras de una joven maga.
Al menos, eso era algo para esperar con ansias. Siempre era genial recompensar a tu estómago con algo de comida decente. Tener hambre te vuelve irritable. Estar irritado arruina tu apetito. Y un apetito arruinado solo te pone más hambriento. Ese es un clásico círculo vicioso. Es suficiente para freír el cerebro de un androide.
“… Bienvenido.”
Mientras reflexionaba sobre esos asuntos, dándole un sorbo a mi bebida parecida a un café después de la comida, el cantinero dirigió su atención hacia la entrada. Un hombre pálido y cansado estaba de pie ahí. Me retorcí instintivamente cuando vi su rostro.
Él miró alrededor del lugar por un momento, y entonces me encontró.
En ese momento, todas las emociones que había experimentado ayer comenzaron a emerger nuevamente. Incluso aunque él no me había dicho palabra alguna, terminé desviando mi mirada hacia el suelo.
Solo a partir de esa reacción, las dos personas con las que estaba sentado parecieron comprender quién tenía que ser el hombre en la entrada. Ruijerd frunció sus cejas; Eris pateó su silla hacia atrás y se puso de pie.
“¿Quién se supone que eres tú?”
El hombre comenzó a caminar hacia nosotros, pero Eris se había plantado firmemente en su camino. Con sus brazos cruzados, sus pies separados, y su mentón en lo alto, ella miró intensamente hacia el hombre —a pesar del hecho de que él era dos cabezas más grande que ella.
“Soy Paul Greyrat… su padre.”
“¡Eso ya lo sé!”
Mientras yo miraba hacia la espalda de Eris, Paul habló por sobre su cabeza con una voz extrañamente entretenida. “¿Qué pasa, Rudy? ¿Ahora te escondes detrás de las mujeres? Qué pequeño casanova.”
Algo en esas palabras —o quizá su tono— me alivió, solo un poco. Me recordaba a la forma en que él solía jugar conmigo en el pasado. Esos eran buenos recuerdos.
Decidí que Paul estaba tratando de acortar la brecha que se había creado entre nosotros. Al final, él había dejado de lado su orgullo para venir a buscarme aquí a primera hora de la mañana. Yo estaba lo suficientemente tranquilo como para al menos tratar de tener una conversación.
“¡Rudeus no se está escondiendo detrás de mí! ¡Yo lo estoy protegiendo! ¡De su fracaso como padre!” Eris se retorció de la furia mientras sus manos se curvaban en puños. Parecía ser que ella estaba lista para mandar un puñetazo hacia la quijada de Paul.
Lancé una mirada hacia Ruijerd. Aparentemente sintiendo lo que yo quería, él agarró a Eris por la nuca y la levantó del suelo.
“¡Oye! ¡Ya suéltame, Ruijerd!”
“Deberíamos dejarlos solos.”
“¿¡Viste a Rudeus anoche, no!? ¡Ese hombre no tiene el derecho de hacerse llamar padre!”
“No seas tan dura con él. La mayoría de los padres están lejos de ser perfectos.”
Ruijerd se dirigió hacia la salida llevándose a Eris, quien aún se retorcía. Pero él se detuvo por un momento mientras pasaba a un lado de Paul. “Tienes todo el derecho de hablar con él. Pero la única razón de que puedas es porque tu hijo sigue con vida.”
“Eh… sí…”
Las palabras de Ruijerd tenían un gran peso. Él parecía considerarse a sí mismo el mayor fracaso del mundo como padre. Quizá sentía algo de simpatía por un compañero fracasado.
“Rudy, no deberías darles órdenes a las personas con un movimiento de tu mentón.”
“Lo has malentendido, Padre,” protesté. “Eso fue puro contacto visual. Mi mentón ni siquiera estuvo involucrado.”
“No estoy seguro de que eso sea muy diferente,” dijo Paul, sentándose al otro lado de la mesa y frente a mí. “¿Entonces ese es el demonio del que me contaste ayer…?”
“Sí. Él es Ruijerd, de la Tribu Superd.”
“Los Superd, ¿eh? Se ve como un sujeto amigable. Supongo que los rumores deben haber sido un poco exagerados.”
“¿No estás asustado de él?”
“No seas estúpido. Él es el hombre que salvó a mi hijo.”
Él no parecía pensar así ayer, pero… probablemente no sería de mucha ayuda destacar eso.
Ahora bien…
“En fin. ¿Puedo saber por qué estás aquí?”
Mi voz salió más rígida de lo que había pretendido, y Paul se estremeció en su asiento. “Eh… bueno, quería disculparme.”
“¿Disculparte por qué?”
“Por todo lo que pasó ayer.”
“No hay necesidad de disculparse.” Era conveniente que él estuviera dispuesto a hacerlo, pero después de una buena noche de sueño sobre el pecho de Eris, yo estaba listo para aceptar los errores que había cometido. “Para ser honesto, es verdad que estuve jugando hasta ahora.”
Las cosas habían sido un poco inciertas al principio, es verdad. Pero no había habido problemas durante la mayor parte de nuestro viaje, y había encontrado mucho tiempo para dejar a rienda suelta varias perversiones. El hecho de que nunca hubiese reunido información sobre la Región de Fittoa había sido, sin lugar a dudas, un fallo de mi parte. Nunca tuve la oportunidad de recorrer el Puerto de Zant, pero habíamos pasado una cantidad decente de tiempo en el Puerto del Viento. Pude haber encontrado alguna clase de vendedor de información ahí y aprender más acerca del Desastre.
No investigué algo que realmente debí haber investigado. Eso fue algo muy descuidado de mi parte.
“Es entendible que estuvieras enojado conmigo, Padre. Yo también lo siento… No puedo imaginar lo difíciles que deben haber sido las cosas para ti.”
Toda la Región de Fittoa había sido desplazada, y nuestra familia repartida por el mundo. Cuando pensaba sobre cómo Paul debe haberse sentido en los días y semanas posteriores a eso, no podía reunir el coraje para culparlo por su actitud áspera. Yo había estado viajando dentro de una burbuja de ignorancia, dejando de lado felizmente toda la tragedia a mi alrededor.
“No digas eso, Rudy. Sé que también debiste haberlo pasado mal durante el viaje.”
“No, eso no es para nada cierto. Para ser honesto, fue un paseo por el parque.” Después de todo, Ruijerd había estado ahí para mí. Después de nuestro comienzo accidentado en Rikarisu, las cosas habían salido sin problemas en comparación a eso. Nuestro guardaespaldas se aseguraba de que los monstruos nunca nos emboscaran. Él había cazado la cena sin siquiera pedírselo, e incluso intervino cuando Eris y yo nos metíamos en peleas. Para mí, al menos, el viaje había sido uno virtualmente relajado. La frase paseo por el parque sonaba precisa.
“¿En serio? Un paseo por el parque, ¿eh?” Por supuesto, no sabía lo que Paul estaba pensando en ese momento. Pero, por alguna razón, le temblaba la voz.
“Por cierto, lamento nunca haber visto tu mensaje. ¿Qué decía?”
“Solo decía que yo estaba bien, y te pedía buscar en la parte norte del Continente Central.”
“Ya veo. Bueno, puedo ir a buscar ahí una vez que deje a Eris en la Región de Fittoa.”
¿Por qué estaba hablando como un robot? Todo lo que decía ahora mismo salía sonando extrañamente tenso. Casi sentía que estaba ansioso. Pero ¿por qué lo estaría? Yo había perdonado a Paul, y él me había perdonado a mí. Las cosas definitivamente no eran igual que antes, pero esta era una situación de emergencia, ¿cierto? Y todo se vuelve tenso en una emergencia. Claro. Eso tenía sentido.
“Dejando eso de lado por ahora, ¿podrías detallar un poco más la situación actual en la Región de Fittoa?”
“Sí, claro.” La voz de Paul estaba tan rígida como la mía y se estremecía ligeramente cada vez que hablaba. ¿Él se sentía igual?
No, no. Primero debería tratar de descubrir la razón de mi propio comportamiento. Había algo realmente extraño al respecto… No podía actuar de la forma en la que siempre lo hacía.
¿Cómo había hablado con Paul antes de esto? Solíamos ser bastante cercanos, ¿no?
“Veamos. ¿Por dónde empiezo…?”
Con su voz todavía tensa, Paul me dio un resumen completo de lo que había ocurrido en Fittoa mientras yo no estuve. Cada edificio en la región había desaparecido, y cada habitante había sido teletransportado hacia algún rincón al azar del mundo. Muchas muertes habían sido confirmadas, y muchas más personas seguían desaparecidas.
Paul describió cómo él había reclutado voluntarios para el Escuadrón de Búsqueda y Rescate y los convirtió en una organización funcional. Él había escogido Millishion como su base de operaciones porque era el hogar del cuartel general del Gremio de Aventureros, y un buen lugar céntrico para reunir información.
El escuadrón tenía otra base de operaciones en la capital del Reino de Asura, y el antiguo mayordomo Alphonse manejaba las cosas ahí. Alphonse también era el líder real de la organización, y estaba proporcionando activamente ayuda a los refugiados que lograban regresar a la Región de Fittoa.
Paul además explicó que había dejado mensajes para mí en ciudades alrededor de todo el mundo. Él había estado esperando que pudiéramos dividirnos y buscar a los miembros perdidos de nuestra familia de forma separada.
Como el mayor y más independiente de sus hijos, probablemente había sido mi responsabilidad ayudar. Yo todavía era un niño, eso es cierto, pero tenía la mente de un adulto. Si hubiese visto el mensaje de Paul, me habría lanzado a la acción.
Zenith, Lilia, y Aisha estaban desaparecidas. Y era completamente posible que yo hubiera pasado cerca de alguna de ellas en algún lugar del Continente Demoniaco. Eso era solo una posibilidad, pero era suficiente para hacerme lamentar todo lo que había hecho ahí. Había estado tan apurado que raramente nos quedábamos en una sola ciudad por más de un par de días.
“Pero Norn está bien, ¿cierto?”
“Sí, tuvimos suerte con ella. Norn estaba en contacto conmigo cuando sucedió.”
De acuerdo a Paul, así funcionaba en general la magia de teletransportación —si estabas en contacto físico con alguien cuando te alcanzaba, serían enviados juntos al lugar de destino.
“¿Ha estado bien?”
“Sí. Ella al principio parecía un poco nerviosa de ir hacia un lugar desconocido, pero ahora básicamente es la mascota del escuadrón.”
“¿De verdad? Me alegra escucharlo.”
Al menos Norn estaba segura y feliz. Eso definitivamente era un rayo de luz dentro de toda esta oscuridad. De seguro era algo digno de celebración.
Pero, por alguna razón, yo me seguía sintiendo algo decaído.
“…”
“…”
Nuestra conversación se estancó. Esto se sentía extrañamente… incómodo. Paul y yo no éramos así antes, ¿o sí? ¿Qué pasó con la forma en la que solíamos tirar chistes y charlar entre nosotros? Es muy extraño.
Después de un rato, Paul dijo algo más, pero yo no pude sacar una respuesta apropiada.
Mis respuestas eran increíblemente breves y apáticas.
En algún punto, todos los demás clientes se habían ido del bar. En poco tiempo, probablemente nos pedirían irnos para que ellos pudieran prepararse para el almuerzo.
Supongo que Paul comprendió eso también. Él pasó al asunto final y más importante.
“Rudy, ¿qué planeas hacer ahora?”
“Primero que nada, voy a llevar a Eris de vuelta hacia la Región de Fittoa.”
“No queda mucho en Fittoa, ¿sabes?”
“Lo sé. Pero aun así vamos a ir.”
Incluso aunque Phillip, Sauros, y Ghislaine siguieran desaparecidos, y que probablemente no encontraríamos ningún rostro conocido esperando por nosotros, teníamos que ir. Después de todo, regresar ahí siempre había sido nuestro objetivo. Continuaríamos con nuestro objetivo inicial. Y una vez que llegáramos a Fittoa, podríamos presenciar su estado con nuestros propios ojos.
Después de eso, yo podría dirigirme a buscar en la parte norte del Continente Central… o quizás incluso pedirle a Ruijerd que me ayudara a regresar al Continente Demoniaco. Demonios, incluso podría tratar de dirigirme hacia el Continente Begaritt. Yo me sabía el lenguaje más o menos. “Después de eso, comenzaré a buscar en otras partes del mundo.”
“… Muy bien.”
Y así, la conversación se estancó una vez más. No tenía idea de qué más había que decir.
“Tomen.” En este punto, el cantinero puso abruptamente dos tazas de madera frente a nosotros. Hileras de vapor se elevaban gentilmente desde el líquido en su interior. “Va por cuenta de la casa.”
“Ah. Muchas gracias.” Ahora que lo pienso, mi garganta estaba dolorosamente seca.
Una vez que comprendí eso, también me di cuenta de algunas otras cosas. Yo había estado apretando las manos con fuerza; mis palmas estaban empapadas de sudor. Mi espalda y mis axilas se sentían extrañamente frías. Y mi flequillo estaba pegado a mi frente.
“Oye, niño. No pretenderé que sé lo que está pasando aquí, pero…”
“¿Mm…?”
“Al menos mira al hombre a la cara.”
Solo cuando escuché esas palabras fue que lo entendí. Yo había estado evitando la mirada de Paul todo este tiempo. Después de apartar mis ojos cuando él entró, yo no lo había vuelto a mirar a la cara. Ni siquiera una vez.
“¿Por qué estás poniendo esa cara?”
“¿Qué cara?” dijo Paul, sonriendo débilmente.
Con su expresión desganada y sus mejillas hundidas, él se veía como una persona completamente diferente del hombre que yo había conocido. Pero, por alguna razón, sentía que ya había visto un rostro muy parecido. ¿Dónde fue? Tenía la sensación de que fue hace mucho tiempo…
… Ahora lo recuerdo.
Lo había visto en el espejo del baño, en mi antigua casa.
Esto había sido uno o dos años después de haberme vuelto un aislado. En ese entonces, yo todavía pensaba que tenía tiempo para dar vuelta las cosas. Pero también estaba al tanto de que había una brecha creciendo entre mí y todos los que yo conocía —una que bien podría nunca ser capaz de acortar.
Aun así, simplemente estaba demasiado asustado de volver a salir. Y así, los sentimientos de ansiedad y frustración comenzaron a asentarse dentro de mí. Probablemente fue el periodo de mi vida en el que estuve más emocionalmente volátil.
Ya veo. Entonces así son las cosas…
Paul había buscado desesperadamente a su familia sin tener éxito. A pesar de todos sus esfuerzos, no había encontrado ni siquiera una pizca de información por mucho tiempo. Él estaba constantemente preocupado por nosotros. Y eventualmente, comenzó a preguntarse: ¿Qué tal si están heridos? ¿Qué tal si se enfermaron? ¿Qué tal si ya están muertos? Mientras más pensaba en eso, más se preocupaba.
Y entonces, al final, yo aparecí… con una sonrisa alegre en mi rostro. Yo estaba tan diferente de lo que había imaginado Paul que se irritó sin darse cuenta.
Yo una vez había experimentado algo similar. No mucho después de que había comenzado mi vida de perdedor, alguien que conocía de la preparatoria pasó a visitarme y empezó a contarme todo lo que estaba pasando en la escuela. Yo estaba profundamente deprimido y con demasiado dolor, pero él habló sobre su vida como si no tuviera ninguna preocupación en el mundo. Me provocó dolor de estómago. Terminé estallando e insultándolo de mala manera.
Al día siguiente, decidí que me disculparía con él la próxima vez que viniera. Pero no regresó. Y yo tampoco lo contacté. Dejé que alguna clase de orgullo testarudo me lo impidiera.
Ahora lo recuerdo. Ese fue exactamente el momento en que había visto esa cara en el espejo.
“Padre, te tengo una propuesta.”
“¿Qué…?”
“Bajo estas circunstancias, creo que deberíamos intentar actuar como adultos.”
“Eh, sí, supongo que ayer no fui muy maduro… Aunque no tengo idea de hacia dónde vas con eso.”
La tristeza dentro de mi corazón estaba desapareciendo rápidamente. Ahora finalmente entendía cómo se sentía Paul. Una vez que obtuve esa pieza del rompecabezas, el resto fue demasiado simple.
Recordé el pasado una vez más —el día que Paul me había golpeado por pelear, y yo había contratacado con palabras fuertes. En ese entonces, había estado bastante decepcionado de sus habilidades como padre. Pero en ese entonces él solo tenía veinticuatro años, muy joven para un padre, por lo que decidí no juzgarlo demasiado.
Habían pasado seis años desde entonces. Paul ahora tenía treinta años. Él todavía era un poco más joven de lo que yo había sido en mi vida anterior, y ya había logrado más de lo que yo nunca había hecho. Cuando me peleé con mi amigo, ni siquiera intenté resolver las cosas. Simplemente encontré formas de convencerme a mí mismo de que todo era su culpa. En comparación, Paul se estaba esforzando mucho más.
Yo no era la misma persona que en aquel entonces. Me había jurado que iba a cambiar, ¿no? Últimamente me había olvidado un poco de eso, pero no podía permitirme cometer los mismos errores estúpidos una y otra vez.
Esta era una pelea mucho más grave que la anterior, sí. Pero yo me estaba comportando exactamente de la misma forma en que lo había hecho ese día hace seis años. Ambos estábamos cometiendo los mismos errores estúpidos una vez más. Pensé que había recorrido un largo camino desde entonces, pero en cambio, parecía ser que había estado pedaleando en el agua. Tenía que reconocer eso.
Y más importante, tenía que dar un paso real hacia adelante.
“Vamos a pretender que lo de ayer nunca pasó.”
Era una propuesta bastante simple. Yo estaba profundamente herido debido a lo que Paul me dijo en ese bar. El dolor había sido casi insoportable. Mi amigo, que me había visitado debido a su preocupación por mí, debe haber sentido algo similar cuando yo lo rechacé. Y así terminaron las cosas. Nunca más nos volvimos a ver.
Esta vez no iba a terminar de esa forma. No dejaría que mi lazo con Paul se rompiera.
“Nosotros dos no tuvimos una pelea ayer. Ahora mismo, en este momento, nos hemos vuelto a encontrar por primera vez en años. ¿Entendido?”
“Rudy, ¿de qué estás hablando?”
“Por favor, no lo pienses demasiado. Solo extiende tus brazos. ¡Vamos!”
“Eh… bien…” Paul extendió sus brazos, viéndose un poco indeciso.
Yo inmediatamente me lancé hacia sus brazos. “¡Padre! ¡Te he extrañado mucho!”
Su cuerpo tenía un ligero olor a alcohol. Él ahora mismo parecía estar sobrio, pero no me sorprendería si todavía estuviera sufriendo de una resaca. ¿Cuándo había comenzado a beber de esa forma? Sentía que él casi nunca había bebido en el pasado.
“¿R-Rudy?” Paul parecía no saber cómo reaccionar.
Después de apoyar mi mentón sobre su hombro, murmuré lentamente un pequeño consejo. “Vamos. Acabas de reunirte con tu hijo. ¿No hay nada que quieras decir?”
Todo esto era un poco ridículo, lo admito. Pero, aun así, abracé el cuerpo fornido de Paul con toda mi fuerza. No era solo su cara la que había adelgazado. Su cuerpo parecía haberse reducido una o dos tallas de como solía ser. Por supuesto, yo había crecido un poco durante los últimos años, así que eso probablemente tenía algo que ver; pero era evidente que mi padre lo había pasado mal.
Después de un momento de vacilación, Paul logró murmurar, “Yo… yo también te extrañé.”
Y una vez que esas primeras palabras salieron, fue como si una represa se hubiese desbordado. “Yo también te extrañé, Rudy… ¡Te extrañé demasiado, maldita sea! Busqué y busqué, pero no pude encontrar a nadie… Comencé a pensar que tú podrías estar muerto… Comencé… a imaginarte…”
Cuando miré hacia Paul una vez más, había lágrimas bajando a través de sus mejillas. No era exactamente una vista muy agradable. El hombre estaba llorando como un bebé. “Lo siento… Lo siento mucho, Rudy…”
Bueno, genial. Ahora también me hizo llorar.
Acaricié la parte posterior de la cabeza de Paul algunas veces. Por un tiempo, ambos simplemente lloramos.
Y así, por primera vez en cinco años, finalmente me había reunido con mi padre.

Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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