La Historia de Paul
Capítulo 2: La Historia de Paul
Paul
Cuando abrí mis ojos, estaba en medio de una planicie completamente verde.
Era una extensión normal de tierra vacía y plana, pero se sentía extrañamente familiar. Intenté determinar dónde estaba, y la respuesta vino a mí no mucho después. Estaba en el sur del Reino de Asura, cerca de una ciudad en la que ya había pasado algo de tiempo. Era el lugar en el que me había alojado cuando estaba aprendiendo el Estilo del Dios del Agua… y la ciudad natal de Lilia.
Naturalmente, deduje que este tenía que ser alguna clase de sueño. Después de todo, no tenía razón alguna para estar aquí. Aun así, de seguro sacaba a flote algunos recuerdos. ¿Cuántos años había pasado en esta zona? ¿Uno? ¿Quizá dos? Todo lo que sabía de seguro era que no me había quedado tanto tiempo.
La mayoría de mis recuerdos de ese periodo de mi vida estaban relacionados al salón de entrenamiento, y los estudiantes superiores con los que había entrenado ahí. Eran un grupo de idiotas arrogantes con grandes bocas y sin habilidad real. Yo tenía talento, así que ellos siempre estaban ocupados manteniéndome en mi lugar. Yo siempre había odiado recibir órdenes de esa forma —después de todo, la razón principal de haber huido de casa fue para escapar de las manos de mi padre.
Pero al menos él había sido un hombre genuinamente competente e intimidante, con el suficiente poder para justificar su ego. Los estudiantes superiores, por otro lado, solo eran pedazos de basura inútiles con cabezas vacías. Para el momento que llegué al rango Intermedio, ellos todavía estaban estancados en las últimas etapas de las lecciones de Principiantes. Para ser honesto, era realmente patético.
Maldición, incluso el maestro del salón de entrenamiento solo había llegado a alcanzar el rango Avanzado en el Estilo del Dios del Agua. Él era uno de esos viejos que amaban gritar cosas acerca de las agallas y la determinación, a pesar del hecho de que esas cosas nunca lo habían llevado muy lejos. Quería demostrarle a cada uno de ellos lo bueno que sería yo algún día.
Al final, nunca tuve la oportunidad. Eventualmente perdí la paciencia debido a sus tonterías, violé a Lilia por puro rencor, y hui esa misma noche. Había estado buscando dormir con ella durante un tiempo… pero en ese entonces, todo lo que quería era manchar algo que todos ellos atesoraban.
Para la mañana siguiente, todos estuvieron buscando furiosamente cualquier rastro de mí. Hui hacia un país extranjero con una sonrisa en mi rostro.
Dios, de verdad era un mocoso de mierda en ese entonces. No me importaba mucho que los demás estudiantes me odiaran, pero desquitar mi frustración en Lilia de esa forma no fue exactamente mi mejor momento.
“Mm…”
El viento estaba soplando. Un poco de polvo me entró a los ojos, por lo que parpadeé suavemente. Un momento después, hubo un pequeño tirón de mi manga.
“¿Papi? ¿Dónde estamos…?”
“¿Mm?”
Por alguna razón, yo estaba sosteniendo a Norn en mis brazos. Ella me estaba mirando hacia arriba con la ansiedad reflejada en sus ojos.
En este punto, finalmente comprendí que yo de verdad estaba de pie en medio de un campo con la ropa que usaba en casa. Podía sentir el suelo sólido bajo mis pies… y la calidez del cuerpo de mi hija contra mi pecho.
Esto no era un sueño.
“¿Qué diablos…?”
No tenía ni la menor idea de qué estaba haciendo aquí. Si hubiera estado solo, probablemente habría creído de inmediato que era un sueño. Pero Norn realmente estaba en mis brazos.
Sí. Esta era la pequeña Norn. Mi adorable hija de tres años de edad.
Yo no la abrazaba de esta forma muy seguido. Había decidido ser un padre más estricto y respetable, así que la mayor parte del tiempo yo mantenía al mínimo las expresiones físicas de afecto. ¿Entonces por qué ella estaba en mis brazos?
… Ah, es verdad. Ahora lo recuerdo.
Hace solo unos momentos, había estado charlando con Zenith en nuestra casa.
“Sabes, las chicas dejan de permitir que sus padres las abracen una vez que crecen un poco. Deberías aprovechar de darle algunos abrazos mientras puedes.”
“Nah, esta vez estoy trabajando en mi dignidad paternal. Comparada a Rudeus, Norn parece ser una niña normal, ¿verdad? Si juego bien mis cartas, apuesto a que puedo convencerla de que soy el mejor hombre del mundo.”
“¿Y ese no fue también el enfoque de tu padre? Creí que lo odiabas.”
“… En eso tienes razón. Muy bien, déjame abrazarla.”
Solo era un conversación estúpida y casual. Lilia también estaba cerca, enseñándole algunas cosas a Aisha. Después de comprender que la chica era dotada, ella había decidido nutrir sus talentos a través de lecciones y trabajos constantes. Destaqué que Aisha sería más feliz si la dejábamos tener una niñez más simple, pero Lilia argumentó con tanta fuerza que tuve que ceder.
Aunque la niña estaba creciendo realmente rápido. Ella había comenzado a caminar a una edad muy temprana, y absorbía como una esponja todo lo que le enseñábamos. Lilia era una buena profesora, así que probablemente era en parte gracias a eso, pero Aisha estaba mejorando tanto que me preocupaba que hubiera algo mal con Norn.
Cuando lo hablé con Lilia, ella me dijo “Aisha no es nada especial comparada con Rudeus-sama. Y Norn-sama es una niña perfectamente normal.”
Para ser honesto, no me importaba si Norn era normal o no. Pero cuando me la imaginaba creciendo a la sombra de dos hermanos brillantes, me hacía sentir un poco de lástima por ella.
Recordaba pensamientos como esos atravesando mi mente…
Y entonces de pronto fui envuelto por una luz blanca cegadora.
Sí, ahora lo recuerdo. No había ningún vacío en mi memoria. El hecho de que todavía estuviera sosteniendo a Norn en mis brazos era la prueba de ello. La chica ya había estado caminando por su cuenta, pero yo la estaba sosteniendo contra mi pecho.
Algo muy extraño estaba sucediendo. Eso era evidente.
“¿Papi?” Norn me habló una vez más con una voz ansiosa. Ella había estado observando mi rostro todo este tiempo.
“Todo está bien, Norn.” Acaricié gentilmente su cabeza mientras observaba la zona. Zenith y Lilia no estaban por ninguna parte. ¿Estaban en algún lugar cercano? ¿O yo fui el único que había sido traído hasta aquí?
En ese caso, ¿por qué Norn todavía estaba conmigo?
Solo se me venía una posibilidad a la mente.
En el pasado yo había activado una trampa bastante desagradable en las profundidades de un laberinto —un círculo de teletransportación oculto. Y esto se sentía muy similar. En ese entonces, fui lo suficientemente afortunado para ser teletransportado hacia un lugar cercano. Pero había agarrado por la manga a Elinalise por reflejo mientras la trampa se activaba, lo cual también la llevó conmigo. Ella estuvo muy enojada conmigo.
Si tenías mala suerte, una trampa de teletransportación era la clase de cosa que podía ser instantáneamente letal. No fue realmente mi culpa haberla pisado, ya que nuestro guía mono debió haberla visto de antemano… pero eso no era importante ahora mismo. Básicamente, la magia de teletransportación era capaz de moverte a ti —y a cualquiera que estuviera en contacto físico contigo— a una ubicación diferente. Eso explicaría por qué Norn todavía estaba conmigo, pero las demás no.
Pero ¿por qué había sido teletransportado? No había habido ninguna advertencia. ¿Alguien me había hecho esto de forma deliberada?
Para ser honesto, yo tenía muchos enemigos. No me sorprendería que alguien hubiera lanzado un ataque por la espalda sobre mí, dadas todas las cosas malas que yo había hecho en el pasado. Pero ¿magia de teletransportación? Eso no tenía ningún sentido. Al menos, no existía ningún encantamiento para utilizarla. Para teletransportar a alguien, necesitabas ya sea un círculo mágico o un objeto mágico especial. Los objetos de teletransportación estaban prohibidos por todo el mundo, y la creación de círculos de teletransportación había estado prohibida por tanto tiempo que la técnica misma se había perdido. ¿Por qué alguien haría algo tan extremo y peligroso solo para tomar venganza de un hombre como yo? ¿Y por qué solo me dejarían en un campo vacío como este…?
¿Podría uno de los estudiantes del salón de entrenamiento haber sido el responsable? Quizá todavía albergaban rencillas y teletransportarme lejos les ayudaría para poder poner sus manos sobre Lilia. Tal vez ellos me dejaron aquí para dar un mensaje... y cuando regrese a casa, encontraría a Zenith y Lilia siendo ultrajadas por un grupo despiadado de matones.
Maldición. Eso sí sonaba como algo que esos bastardos harían.
“Eh, Papi…”
“No te preocupes, Norn. Volveremos a casa muy pronto.”
Tratando de tranquilizarme a mí mismo tanto como a Norn, me dirigí hacia la ciudad más cercana. Afortunadamente, yo siempre tenía una moneda de oro de Asura escondida en la vaina de mi espada para emergencias. Y gracias a mis viejos hábitos de mis días de aventurero, siempre mantenía mi espada conmigo, incluso cuando dormía. Las únicas ocasiones en las que me la quitaba era cuando hacía el amor. Mi Tarjeta de Aventurero también estaba guardada dentro de mi vaina. Solo era una pequeña precaución, exactamente contra este tipo de emergencia.
Llegué al Gremio local y cambié mi moneda de oro por algunas de denominación menor. La recepcionista me entregó nueve monedas de plata de Asura y ocho monedas grandes de cobre. Aparentemente habían aumentado sus tarifas en algún momento, pero igual tenía más de lo que necesitaba. Rápidamente revisé los trabajos que estaban disponibles, encontré uno de una entrega de emergencia, y la acepté inmediatamente.
Mi tarjeta se había quedado sin poder mágico hace muchos años, así que la mujer detrás del mostrador primero tuvo que recargarla para mí. Cuando las palabras reaparecieron en ella, la secretaria exclamó de la sorpresa y me preguntó por qué un aventurero de rango S estaba tomando un trabajo como este. Ya que era una petición de emergencia, las restricciones normales no se aplicaban, pero bajo circunstancias normales, habría sido una tarea de rango E.
Yo no tenía ninguna razón para ocultar mi situación, pero no quería tomarme el tiempo de explicarlo. Le di una explicación a medias, y luego pregunté si podía tomar prestado un caballo. Este era uno de los beneficios que el Gremio les ofrecía a los aventureros de rango S. Cuando aceptabas un trabajo de entrega urgente, ellos te prestaban transporte sin ningún cargo adicional. Por supuesto, tenías que regresar el caballo cuando completabas el trabajo… pero esta vez, estaba planeando cabalgar en una dirección totalmente diferente. Me sentía mal por el cliente, pero tenía una emergencia propia de la cual encargarme.
El caballo que me prestaron resultó ser un espécimen realmente impresionante. Había sido afortunado. Ese trabajo de entrega en efecto debe haber sido uno muy urgente. Había una buena probabilidad de que perdiera mi posición como aventurero por este acto, pero podía vivir con eso. No estaba planeando ganarme la vida de esa forma nunca más.
Acomodé a Norn sobre el caballo, y después salté para sentarme detrás de ella.
Salimos cabalgando de la ciudad inmediatamente.
Norn cayó enferma a mitad de camino. La chica no tenía experiencia cabalgando, y yo seguí en movimiento día y noche. Probablemente fue demasiado para su cuerpo.
Sumando el tiempo que se necesitó para recuperar su salud, terminé demorando sus buenos dos meses en regresar a la Región de Fittoa. Tomó tanto tiempo que casi había deseado haber tomado un carruaje desde un comienzo. Por supuesto, hace mucho que había fallado el trabajo de entrega, pero la tarifa de incumplimiento de contrato no era demasiado dolorosa.
Aunque, en este momento, estaba sumido en la desesperación. Aún no habíamos llegado a la Aldea Buena, pero finalmente había descubierto lo grave que era en realidad la situación.
Todo en la Región de Fittoa había desaparecido.
Estaba perplejo. Totalmente perplejo. ¿Qué demonios había sucedido? ¿Dónde estaba ahora la Aldea Buena? ¿Dónde estaban Zenith y Lilia? La Ciudadela de Roa también había desaparecido. ¿Eso significaba que Rudeus también estaba desaparecido?
Esto no puede estar pasando.
En algún punto, había caído de rodillas debido al shock y la desesperación. Las palabras, fueron asesinados por una trampa de teletransportación resonaban dentro de mi mente.
Era una frase que había escuchado más de una vez durante mis días de aventurero, cuando todavía estaba explorando laberintos. Las trampas de teletransportación eran lo más importante de lo que debías cuidarte. Dividían a tu grupo y te dejaban confuso acerca de tu propia ubicación. Activar una era una muy, muy mala idea. Escuché numerosas historias de grupos veteranos que fueron totalmente aniquilados como resultado de una de ellas. Una vez, había visto a un hombre en shock rememorando cómo todo su grupo había pisado un círculo de teletransportación. Él había logrado hacer equipo con otro aventurero y luchar hasta salir del laberinto, solo para descubrir que todos sus amigos habían fallecido.
Pero ¿por qué había pasado esto aquí? ¿A nosotros?
“Papi… ¿todavía no llegamos a casa?”
La voz de Norn me trajo de vuelta a la realidad. Su pequeña mano estaba jalando de mi manga.
La abracé con fuerza sin decir palabra alguna.
“Papi, ¿qué sucede?”
Es verdad. Soy su papá.
Esta niña aún no entendía lo que había pasado. Pero ella no estaba preocupada, ya que me tenía a mí. Yo era su padre. ¡Yo ahora era un padre, maldita sea! No podía mostrar señales de debilidad. Tenía que permanecer en calma e irradiar confianza. Todo iba a estar bien.
La teletransportación era una trampa peligrosa, y no tenía ninguna idea de por qué había ocurrido esto. Pero seguía con vida, ¿no es así? Zenith era una exaventurera hecha y derecha. Y a pesar de que Lilia no era tan ágil como solía ser antes de ser envenenada, ella seguía sabiendo cómo usar una espada.
Aunque Aisha…
Piensa, maldita sea. ¿Lilia la estaba tocando en ese momento?
… No podía recordarlo. Pero tampoco iba a perder la esperanza.
Por ahora, simplemente tendría que creer que Lilia estaba sosteniendo la mano de su hija cuando esa luz nos alcanzó.
Regresé el caballo del Gremio en la ciudad más cercana y comencé a reunir información.
Parecía ser que este desastre mágico en realidad había afectado a toda la Región de Fittoa. Tanto Phillip como Sauros estaban desaparecidos, así que el hermano mayor de Phillip actualmente estaba ejerciendo como el señor feudal. Sin embargo, él estaba bajo una intensa presión política para tomar la responsabilidad por el desastre. Al parecer, él estaba al borde de perder su posición. Todos los esfuerzos del hombre estaban actualmente dedicados a protegerse a sí mismo, así que no había dado ningún paso real para lidiar con el propio desastre. En vez de buscar a su gente, el bastardo egoísta estaba tratando de salvar su propio pellejo. Y se preguntan por qué no soporto a los nobles de Asura.
Durante el curso de mis investigaciones, conocí a un hombre mayor llamado Alphonse. Él se presentó a sí mismo como un mayordomo que había estado al servicio de Phillip antes del desastre. Su lealtad hacia la familia Boreas Greyrat aparentemente era inquebrantable, a pesar de las actuales circunstancias. Él estaba formando un campamento de refugiados, pagado de su propio bolsillo, y quería que le ayudara a ponerlo en marcha.
Cuando le pregunté por qué me necesitaba, el viejo explicó que Phillip a veces había mencionado mi nombre. Aparentemente, él me había descrito como un hombre que muestra su verdadera valía en una crisis, pero que también tiende a crearlas a partir de su propia falta de juicio. Ciertamente no había pedido una crítica, pero como sea.
Alphonse admitió que había vacilado un poco sobre acercarse a mí basado en este cuestionable currículum. No obstante, una vez que incluyó el hecho de que yo era el padre de Rudeus, él había decidido que lo mejor sería pedir mi ayuda.
Había escuchado un poco acerca de cómo iban las cosas en Roa a través de cartas, pero era genial ver que mi hijo estaba en tan alta estima para alguien con quien probablemente ni siquiera había interactuado mucho. En cualquier caso, acepté la oferta de Alphonse felizmente y me puse a trabajar de inmediato.
Al cabo de un mes habíamos progresado bastante.
Alphonse era un hombre con muchas conexiones. En solo unas pocas semanas, él de alguna forma hizo todos los preparativos y reunió suficientes trabajadores para poner en marcha el campo de refugiados. Fue una hazaña realmente impresionante.
Por mi parte, yo recluté a la mayoría de los refugiados jóvenes que se habían reunido en el área para formar una organización llamada el Escuadrón de Rescate y Búsqueda de Fittoa. Viajamos a través de todo el país, ayudando a las personas que habían sido afectadas por el desastre. Por supuesto, mi objetivo principal no era salvar a un montón de extraños. Lo más importante para mí era buscar a mi familia.
En este punto, la lucha por el poder en la capital real aparentemente se resolvió por sí sola, ya que Alphonse comenzó a recibir fondos para la recuperación del desastre por parte del gobierno. Dejé una nota atrás en el campo de refugiados para Rudeus y partí con mi escuadrón hacia el País Sagrado de Millis, el hogar del cuartel general del Gremio de Aventureros. Asura y Millis eran dos de los países más grandes del mundo. Supuse que la información que estaba buscando tenía que estar en uno o en el otro. Sentí que ese era el enfoque más lógico.
Para ser honesto, pensaba que los encontraría a todos muy pronto.
Hablando de un optimismo ciego.
Mis primeros seis meses en Millis fueron bastante productivos.
Al final, un gran número de ciudadanos de Fittoa habían sido teletransportados hacia este continente, y fuimos rescatando a cada uno de ellos. Algunos ya habían sido vendidos como esclavos, y liberar a la fuerza la propiedad de alguien más estaba en contra de la ley en Millis. Pero la idea de alguien vendiendo a Zenith o Lilia como esclavas me enfureció tanto que nunca dudé en romper esa ley. Me apegué testarudamente a una política de rescatar a todos los que encontráramos.
Una vez que había decidido ese curso de acción, fui hacia la familia de Zenith por ayuda. De casualidad mi esposa provenía de una casa noble con algo de poder real en Millis. Eran bastante conocidos por producir muchos caballeros famosos, dentro de otras cosas. Con su ayuda, comencé a colocar los cimientos para liberar a todos los esclavos que habíamos ubicado.
En general, nuestros esfuerzos dieron frutos. Nos movimos rápido y encontramos a muchos de los ciudadanos de Fittoa en problemas y sin dinero. Una vez que los rescatamos de cualquier predicamento en el que estuvieran, les proporcionamos fondos para el viaje a aquellos capaces de regresar a casa por sí solos, reclutamos a cualquier voluntario dispuesto a unirse a nuestro escuadrón, y encontramos lugares para resguardar a los niños y ancianos refugiados.
Por supuesto, liberar a los esclavos requirió más esfuerzo. Pagamos por su libertad cuando pudimos. Cuando eso no fue una opción, hicimos que la familia de Zenith pusiera presión sobre ellos. Y cuando eso no funcionó, esperamos oportunidades para arrebatárselos a sus dueños.
Naturalmente, arrebatar a la fuerza a los esclavos no nos hizo ganar la simpatía de la nobleza de Millis. Algunos de ellos incluso enviaron a sus fuerzas personales tras nosotros. Tuvimos varias víctimas.
Aun así, no iba a detenerme. Yo estaba en lo correcto aquí. Estaba salvando a personas desesperadas que necesitaban ayuda. Y, por esa razón, mi escuadrón se quedó conmigo a pesar del peligro.
Utilicé todo lo que tenía —el apellido Greyrat, mi conexión con la familia de Zenith, y mi reputación como un antiguo aventurero— para encontrar la forma de saltar los obstáculos en nuestro camino. Pero sin importar lo duro que nos esforzáramos, sin importar las investigaciones minuciosas que yo realizaba, no pude encontrar ninguna información acerca de Zenith o Lilia.
Maldición, ni siquiera había escuchado algo de Rudeus todavía. Ese niño destacaba como un pulgar hinchado en cada lugar al que iba, pero ahora se sentía que él había desaparecido de la faz de la tierra.
Antes de darme cuenta, había transcurrido un año completo.
En este punto, estábamos escuchando cada vez menos sobre ciudadanos de Fittoa en problemas. Probablemente habíamos encontrado a casi todos los que íbamos a encontrar tanto en el Continente de Millis como en las regiones al sur del Continente Central. Aún había algunas pequeñas aldeas en las que todavía no habíamos buscado, y un buen número de esclavos que no habíamos sido capaces de liberar, pero eso era todo. Mi escuadrón estaba trabajando sistemáticamente para liberar a los esclavos restantes. Una vez que los rescatáramos, el resto sería simple.
Sabía que era un enfoque violento. Sabía que cada esclavo liberado generaba más odio hacía mí por parte de la nobleza local. Lo hice de todas formas. A veces atacaron a los míos en la calle. A veces fueron gravemente heridos, o incluso asesinados. Y algunos miembros del escuadrón me culparon por eso.
Quizá tenían razón. Tal vez pude haber prevenido que las cosas terminaran de esa forma.
Pero sin importar lo que alguien dijera, no iba a cambiar mi enfoque ahora. Estaba demasiado comprometido con el camino que había escogido.
Comenzamos a recibir más noticias acerca de los ciudadanos de Fittoa muertos que los vivos. Había habido más malas noticias que buenas desde el comienzo, pero la proporción seguía empeorando.
Para ser franco, las personas que encontrábamos con vida eran una minoría. Los Eto, Chloe, Laws, Bonnie, Lane, Marion, Monty… todos ellos habían muerto. Se me helaba la sangre cada vez que me enteraba del nombre de otro conocido muerto.
Algunos miembros del escuadrón estallarían en llanto ante las horribles noticias. Más de una vez, llegamos un segundo demasiado tarde para salvar a alguien, y un amigo o miembro de su familia dirigiría su ira hacia mí, demandando saber por qué me había demorado tanto en llevarnos a esa ciudad o aldea.
Aunque existía un riesgo de que nosotros mismos termináramos en problemas si no planeábamos nuestros movimientos cuidadosamente, así que no creía que mi estrategia estuviera equivocada. Bajo mi liderazgo, habíamos logrado salvar a varios cientos de refugiados.
Por supuesto, si hubiera logrado contactar a los miembros de mi antiguo grupo, Colmillos del Lobo Negro, ellos podrían haber buscado en el Continente Demoniaco y el Continente Begaritt también. Pero solo había logrado hacer contacto con uno de ellos, y él había desaparecido poco tiempo después, luego de una breve conversación. No tenía ni idea de lo que estaba haciendo ahora.
No los llamaría sin corazón ni nada parecido. En primer lugar, nunca nos habíamos llevado muy bien, y hubo una gran discusión cuando me fui. Después de la forma en que dije adiós, no me sorprendería que ellos aún guardaran algo de rencor hacia mí.
¿Por qué demonios tuve que dejar las cosas de una forma tan desagradable? Yo era un niño demasiado imbécil.
Pero no tenía caso reprocharme eso ahora.
Había pasado un año y medio desde El Incidente de Desplazamiento.
Estos días, el alcohol era lo único que me impulsaba. Comenzaba a beber en las mañanas, y seguía así hasta la noche. Literalmente nunca estaba sobrio.
Sabía que debía detenerme. Pero siempre que se acababa el alcohol, los mismos pensamientos volvían a aparecer dentro de mi cabeza.
Comenzaría a pensar que mi familia estaba muerta.
Pensaría en las formas en las cuales pudieron haber muerto. Me preguntaría qué había pasado con sus cuerpos. No podía pensar en nada más.
Pero ¿pueden culparme? Incluso ese absurdamente talentoso hijo mío había desaparecido sin dejar rastro. No quería creerlo. De verdad que no. Pero, muy probablemente, él estaba muerto. Probablemente todos ellos habían muerto durante estos largos dieciocho meses —con lágrimas bajando por sus rostros, esperándome para rescatarlos.
Cada vez que me lo imaginé, pensé que me volvería loco. ¿Qué demonios estaba haciendo aquí? ¿Por qué había desperdiciado todo este tiempo ayudando a un montón de extraños? Debí haberme dirigido hacia los lugares más peligrosos del mundo desde un comienzo. De alguna forma pude haberlo logrado, incluso por mi cuenta.
Había tomado la decisión equivocada, y ahora había perdido a mi familia. Las personas más importantes para mí me habían sido arrebatadas, y nunca podría recuperarlas.
Por supuesto, no quería creer eso.
Por lo tanto, bebí. Cuando estaba ebrio, al menos, podía sentir algo parecido a la felicidad.
Ya no estaba trabajando como antes.
En otros seis meses, estaríamos comenzando una operación para enviar a muchos de los ciudadanos de Fittoa que habíamos encontrado en el Continente de Millis de regreso a casa. Eran ancianos, mujeres, niños, y personas tan enfermas que apenas podían moverse. Incluso si les dábamos dinero, no había garantía de que pudieran soportar un viaje largo. Pero todos ellos querían regresar a su hogar, y por lo tanto mi escuadrón estaría escoltándolos todo el camino de regreso al Reino de Asura.
Los preparativos estaban avanzando sin problemas. Pero a pesar de mi papel como capitán del escuadrón, yo me saltaba las reuniones y pasaba mis días bebiendo.
Yo me quedaría en Millis luego de la operación, junto con algunos otros miembros clave del Escuadrón de Búsqueda y Rescate. Sin embargo, una vez que fuera completada, nuestras actividades disminuirían considerablemente. En otras palabras, iban a terminar con la búsqueda de víctimas después de solo dos años. Se sentía demasiado apresurado… pero al mismo tiempo, tenía que admitir que entendía su lógica. Continuar buscando en lugares inhóspitos sería un desperdicio de dinero en este punto.
Al final, no había sido capaz de encontrar siquiera a un miembro de mi familia.
Yo era un fracasado.
Ahora que estaba ebrio todo el tiempo, los otros miembros del escuadrón habían comenzado a mantener su distancia de mí. No podía culparlos. Nadie quería desperdiciar su tiempo lidiando con un idiota borracho.
Aunque había algunas excepciones, y Norn era una de ellas.
“¡Papi! ¿Adivina qué? ¿Adivina qué pasó cuando estaba afuera?”
Sin importar lo ebrio que yo estuviera, Norn siempre charlaría felizmente conmigo. Esta dulce niña era todo lo que me quedaba de mi familia.
Es cierto. Había una muy buena razón por la que no había ido al Continente Demoniaco o Begaritt, ¿no es verdad? Tenía que cuidar a Norn. ¿Qué se suponía que hiciera, abandonar a mi hija de cuatro años? No había forma de que pudiera dejarla atrás para ir hacia algún lugar en donde seguramente moriría.
“¿Mm? ¿Qué sucede, Norn? ¿Pasó algo bueno?”
“¡Sí! ¡Casi me caigo en la calle, pero este sujeto grande y pelón me ayudó! ¡Y después él me dio esto! ¡Mira!”
Con una gran sonrisa, Norn me mostró la manzana roja y brillante en sus manos. De seguro se veía fresca y jugosa.
“¿En serio? Bueno, qué suerte tienes. ¿Le diste las gracias como una buena niña?”
“¡Sí! ¡Cuando le di las gracias, el pelón me acarició la cabeza!”
“¿No me digas? Supongo que te encontraste con una muy buena persona. Pero no deberías llamarlo pelón, ¿bueno? Algunas personas son muy sensibles cuando se trata de su cabello.”
Charlar con mi hija siempre era divertido. Norn era la luz de mi vida. Si alguien alguna vez trataba de lastimarla, yo lo acabaría, incluso si eso significaba comenzar una guerra con el papa de la Iglesia de Millis.
“¡Capitán! ¡Tenemos problemas!”
Justo cuando estaba comenzando a sentirme un poco mejor, uno de mis hombres entró de golpe en mi habitación. No podía decir que estaba encantado de que interrumpiera mi conversación con mi hija. Podría haberlo echado a golpes debido a un estallido de ira, pero Norn todavía estaba en la habitación. Algunos restos de orgullo insignificante mantuvieron mi voz en calma. “¿Qué está pasando?”
“¡Los hombres que fueron al trabajo de hoy fueron atacados!”
“¿Qué? ¿En serio?”
¿Quién haría algo así?
Fue una pregunta estúpida. Obviamente eran esos bastardos aristócratas de nuevo. Habíamos explicado cientos de veces que residentes inocentes del Reino de Asura habían sido esclavizados como resultado de un desastre mágico, pero los bastardos se rehusaban testarudamente a entregarlos. Por lo que recuerdo, habíamos estado planeando rescatar a un esclavo de uno de ellos el día de hoy.
“¡Muy bien! ¡Que todos se preparen! ¡En marcha!” Salí corriendo de mi habitación y llamé a los luchadores del escuadrón. Ninguno de ellos era exactamente un guerrero experimentado, pero tampoco era como si fuéramos a enfrentar a un montón de exploradores de laberintos veteranos. Con mis hombres siguiéndome de cerca, me dirigí hacia el lugar donde había comenzado la pelea.
No fue una gran distancia. Habían atacado el edificio contiguo —uno de los almacenes del Escuadrón de Búsqueda y Rescate, un lugar que usábamos para almacenar ropa y suministros para nuestro personal. Si nuestros enemigos lo encontraron, teníamos un gran problema en nuestras manos. Podríamos tener que cambiar nuestra base de operaciones.
“Hay uno solo, pero él es fuerte. Ten cuidado, Paul.”
“¿Es alguna clase de espadachín?”
“No, es un mago. Se ve como un niño, pero está ocultando su rostro.”
¿Un niño mago? Sabía que mis hombres eran principiantes, pero eran adultos en buena forma, y aun así él ya había derrotado a muchos de ellos. Si me preguntan, este niño probablemente era un mediano. Ellos siempre estaban sacando ventaja de su apariencia infantil para engañar a las personas.
Entonces un mago mediano veterano… hmm. ¿Podré vencerlo en esta condición? Estaba confiado de poder encargarme de uno o quizá tres matones de cuarta sin importar cuán ebrio estuviera, pero…
Nah, todo debería estar bien. Tengo bastantes trucos bajo mi manga.
Di un paso dentro del almacén después de sacudir mi cabeza.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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