El País Sagrado de Millis




Capítulo 1: El País Sagrado de Millis
Mi nombre es Rudeus Greyrat.
Yo era un hombre adulto en mi vida anterior, pero en mi vida actual, soy un niño bastante guapo de once años de edad. Mi campo de especialización es la magia. Puedo lanzar hechizos personalizados sin la necesidad de un encantamiento, un truco que me ha provisto de bastante reconocimiento.
Hace alrededor de un año y medio, fui teletransportado hacia un lugar amigable conocido como el Continente Demoniaco, gracias a un desastre mágico a gran escala. Por desgracia, daba la casualidad de que el Continente Demoniaco estaba al otro lado del planeta de mi hogar natal, la Región de Fittoa del Reino de Asura. Volver iba a requerir viajar a través de la mitad del mundo.
Rápidamente me convertí en un aventurero y comencé un largo, y difícil viaje de regreso a casa.
Desde entonces, han pasado dieciocho meses. Durante ese tiempo, atravesé el Continente Demoniaco… y ahora, acababa de salir del Gran Bosque.
Millishion es la capital del País Sagrado de Millis. Llegar a ella desde la Carretera de la Espada Sagrada les ofrece a los viajeros una vista espectacular de la ciudad en su totalidad.
Primero, tus ojos serán atraídos por el Gran Lago —un brillante cuerpo de agua azul, alimentado por el Río Nicolaus, el cual fluye desde la Montaña del Wyrm Azul. En el mismísimo centro del lago, el Gran Palacio Blanco parece flotar sobre sus aguas.
Más allá de las orillas del Nicolaus, divisarás otros dos lugares de interés característicos; la radiante catedral central de la ciudad y la sede principal plateada brillante del Gremio de Aventureros.
La disposición de la ciudad que rodea estos edificios destacables es tan refinada como las esquinas de una hoja de papel cuadriculada. En sus bordes exteriores, verás siete torres imponentes, con vastas planicies verdes extendiéndose más allá de ellas.
Este es un lugar no solo rico en majestuosidad, sino que también está en perfecta armonía con la naturaleza. Ninguna otra ciudad en el mundo se acerca a su belleza.
—Extracto de Viajando por el Mundo,
por el aventurero Bloody Kant
Esta sí que era la clase de ciudad que esperarías encontrar en un mundo de fantasía. Nunca antes había visto una gran metrópolis con tanto azul y verde, y las calles estaban distribuidas de forma hermosa y limpia, muy parecidas a las de Sapporo o del viejo Edo. Verlas me conmovía de una forma en la que Rikarisu nunca lo había hecho. Era hermosa.
“Oh, vaya…”
La chica sentada junto a mí —actualmente sin palabras ante la vista— se llamaba Eris. Eris Boreas Greyrat, para ser preciso. Ella era la nieta de Sauros, el señor feudal de Fittoa. Yo había sido su tutor personal durante algún tiempo.
Eris por naturaleza era extremadamente feroz. Si bien ella usualmente hacía lo que yo le decía, era la clase de chica que golpearía a un presidente en la cara si la hacía enojar lo suficiente. Aunque la mera mención de viajar en barco era suficiente para hacerla temblar. Ella era propensa a un mareo terrible.
“Mmm.”
El sujeto con piel clara y con la cabeza rapada, el cual también estaba mirando hacia la ciudad con admiración, era nuestro compañero demonio llamado Ruijerd Superdia. En este momento no se notaba, pero su color natural de cabello era un tono vívido de esmeralda. Era un rasgo que él tenía en común con cualquier otro miembro de la infame Tribu Superd. Para la mayoría de las personas de este mundo, los demonios de cabello verde eran sinónimo de muerte y destrucción. Pero si bien Ruijerd definitivamente podía ser peligroso e impulsivo a veces, él básicamente era un anciano amable con una debilidad por los niños, hasta donde Eris y yo sabíamos.
Nunca había pensado en estos dos como personas particularmente románticas, pero aparentemente podían reconocer algo hermoso cuando los golpeaba en la cara.
“Es realmente impresionante, ¿no?”
El último miembro de nuestro pequeño grupo era un hombre llamado Geese, quien tenía un gran parecido con un mono. Geese era un aventurero de profesión y un bueno para nada; la clase de sujeto que se hacía encerrar en prisión por hacer trampa apostando. Él no era un miembro de nuestro grupo ni nada parecido, pero había pedido venir con nosotros hasta Millis, así que habíamos estado viajando juntos desde el Gran Bosque.
Le habría preguntado por qué él estaba presumiendo de este lugar como si lo hubiera construido, pero era entendible ahora que yo lo había visto en persona. En su lugar yo habría hecho exactamente lo mismo.
“Sí, ciertamente es impresionante. Pero ese lago es enorme… ¿acaso eso no causa todo tipo de problemas durante la temporada de lluvias?”
Para ser honesto, yo solo estaba siendo inconformista. No quería que él se pusiera demasiado engreído. Aun así, de verdad me lo había estado preguntando. Ese lago estaba en el mismísimo centro de la ciudad, y con el Gran Bosque justo al norte de este lugar, ellos tenían tres meses completos de lluvias torrenciales cada año. De seguro eso también tenía alguna clase de efecto en el clima de aquí.
“Heh. Escuché que eso fue una verdadera molestia en el pasado,” respondió Geese. “Pero ahora ellos controlan el clima totalmente, gracias a esas siete torres mágicas. De otra forma de ninguna manera construirían un castillo en medio de un lago. ¿Ves que no tiene ningún muro ni nada parecido? Eso es porque las torres lo están protegiendo con una barrera mágica.”
“No me digas. Entonces, primero tendrías que derribar esas torres si quisieras invadir la ciudad, ¿eh?”
“Eh, ni siquiera bromees con eso. Los Caballeros Sagrados te arrojarían a la cárcel si te escuchan.”
“Entiendo. Tendré cuidado.”
Geese continuó explicando que, mientras estuvieran en pie las siete torres, la capital estaba protegida de los desastres naturales e incluso de las enfermedades epidémicas. No podía ni imaginarme cómo funcionaba eso, pero de seguro sonaba conveniente.
“¡Vamos! ¡Vamos de una vez!”
Nuestro carruaje retomó su camino, apresurados por una emocionada Eris.
La ciudad de Millishion estaba dividida en cuatro distritos.
Al norte estaba el Distrito Residencial, donde la mayoría de las manzanas estaban ocupadas por los hogares de la nobleza. Había algunas diferencias entre las áreas donde vivían los ciudadanos comunes y aquellas donde residían las familias de nobles y caballeros, pero virtualmente cada edificio en este distrito era alguna clase de hogar.
Al este tenías el Distrito Comercial, donde estaban ubicados la mayor parte de los grandes negocios de la ciudad. Podías encontrar algunas tiendas minoristas, pero tendían a ser negocios pequeños; el distrito en su mayoría estaba dominado por grandes compañías. Aquí era donde podías encontrar las herrerías y las casas de subastas de Millishion.
Al sur estaba el Distrito de los Aventureros, con el cuartel general del Gremio como su centro. Estaba lleno de posadas, bares, y tiendas especializadas para caza fortunas profesionales. Aunque también tenía bastantes casinos clandestinos y barrios de mala muerte donde vivían los aventureros fracasados, así que tenías que cuidarte la espalda. Por alguna razón, el mercado de esclavos de la ciudad estaba ubicado aquí en vez del Distrito Comercial.
Al oeste estaba el Distrito Divino, hogar de muchos de los miembros de mayor rango de la Iglesia de Millis. Aquí podías encontrar la enorme catedral de la ciudad, como también un gran cementerio. Los Caballeros Sagrados de Millis también tenían aquí su cuartel general.
Geese habló de todo esto para nosotros de una forma sorpresivamente detallada mientras nos acercábamos a las puertas.
Terminamos recorriendo las afueras de Millishion antes de entrar en el Distrito de los Aventureros. De acuerdo a Geese, era visto con sospecha que los viajeros entraran por un distrito diferente y por lo tanto las inspecciones eran más minuciosas. Esta ciudad tenía algunas peculiaridades molestas.
En el momento que atravesamos las puertas, nos encontramos rodeados por caos.
Millishion se veía maravillosa a la distancia, sin duda, pero no se sentía tan diferente de cualquier otra ciudad en el interior. Había establos y posadas baratas ubicados cerca de la entrada de la ciudad. Un poco más allá, los comerciantes manejando puestos al aire libre anunciaban sus bienes en voz alta hacia la multitud. Podía ver tiendas de armas incluso más allá de la avenida central. Muy probablemente encontrarías posadas ligeramente mejores en las calles secundarias más tranquilas. Además, el cuartel general del gremio plateado brillante era lo suficientemente grande como para ser visible desde las puertas.
Primero, dejamos nuestro carro en un establo cercano. Al parecer, ellos estaban dispuestos a llevar nuestro equipaje hacia la posada de nuestra elección sin ningún cargo adicional. Eso nunca había sido una opción en ninguna otra ciudad que habíamos visitado, pero en una gran ciudad como esta, supongo que necesitarías destacarte de la multitud si querías sobrevivir como un negocio.
Una vez que terminamos las cosas en el establo, Geese se puso frente a nosotros e hizo un anuncio abrupto. “¡Muy bien, amigos! ¡Ya sé dónde iré a continuación, por lo que supongo que este es el adiós!”
“¿Eh? ¿Ya te vas?” Eso fue un poco sorpresivo. Al menos, había estado esperando que él se quedara con nosotros hasta ir a la posada.
“¿Cuál es el problema, Jefe? ¿Vas a extrañarme?”
“Bueno, sí. Por supuesto.” Sabía que Geese solo estaba jugando, pero respondí de forma honesta. No habíamos compartido tanto, pero él definitivamente no era un mal sujeto. Un compañero de viaje con el que te llevabas bien era algo valioso en los viajes largos como este. Él había hecho mi vida mucho menos estresante por un tiempo.
Sin mencionar que, sin él, nuestras comidas iban a ser al menos mucho menos sabrosas de ahora en adelante. Eso en serio apestaba.
“Aw, no te pongas triste, Jefe. Probablemente nos encontraremos en la ciudad uno de estos días, ¿sabes?” Geese acarició mi cabeza mientras se encogía ligeramente de hombros. Pero mientras se estaba dando la vuelta para irse, Eris bloqueó su camino.
“¡Escucha, Geese!” Ella había asumido su postura característica —brazos cruzados, mentón levantado hacia el cielo. “Es mejor que me enseñes a cocinar la próxima vez, ¿entiendes?”
“La respuesta todavía es no, señorita. Hablando de alguien persistente…” Geese pasó a un lado de Eris mientras rascaba la parte posterior de su cabeza, y después miró hacia Ruijerd. “¡Usted también cuídese, Ruijerd-sama!”
“Buena suerte también para ti. No hagas demasiadas cosas malas, ¿bien?”
“Sí, ya lo escuché.”
Geese finalmente comenzó a caminar hacia la multitud mientras agitaba su mano suavemente. Hablando de una despedida casual. Nunca adivinarías que habíamos pasado dos meses completos viajando juntos.
“Ah, es cierto. ¡Una última cosa, Jefe!” Justo antes de desaparecer de vista, nuestro cara de mono se dio la vuelta hacia mí por un momento. “No te olvides de pasar pronto por el Gremio de Aventureros, ¿bueno?”
“… ¿Mm? ¡Eh, claro!” Iríamos al gremio eventualmente, ya que necesitaríamos ganar algo de dinero. Pero ¿por qué lo estaba mencionando ahora?
No tuve la oportunidad de hacer más preguntas. Tan pronto como él escuchó mi respuesta, Geese desapareció entre la multitud.
Nuestra prioridad en este momento era encontrar una posada. Esta siempre era nuestra primera acción cada vez que llegábamos a una nueva ciudad.
La mayoría de las posadas en Millishion parecían estar ubicadas a cierta distancia de las avenidas principales, así que terminamos caminando a través de las calles secundarias por un tiempo, hasta que encontramos un pequeño puñado de ellas. Después de una revisión rápida, me decidí por un lugar llamado la Posada de la Luz del Amanecer. El lugar no estaba demasiado cerca de las calles principales de la ciudad, pero estaba a una buena distancia de los suburbios. La zona se veía lo suficientemente segura. Ofrecía todas las comodidades que yo estaba buscando, y el precio parecía estar pensado para atraer aventureros de rango C o B. El único problema era que no recibía demasiado sol, pero podía vivir con eso.
Una vez que habíamos conseguido nuestra habitación, el siguiente paso era desempacar y organizarnos, después de lo cual visitaríamos las ubicaciones más importantes de la ciudad —principalmente el Gremio local. Si hubiera algo de tiempo extra, haríamos un poco de turismo, para después regresar a nuestra posada para una reunión de grupo. En cualquier caso, esa era nuestra rutina usual en este punto.
“¿No pudimos habernos quedado en un lugar más barato?” preguntó Eris, mirando alrededor de la posada con curiosidad.
Tenía que admitirlo, ella tenía un punto, especialmente ya que yo la había estado regañando a ella y a Ruijerd sobre ser cuidadosos con nuestro dinero. En este momento, no obstante, teníamos algo de libertad financiera. Nos habían pagado bien por los tres meses que pasamos como guardias en la aldea Doldia, y el líder de los guerreros bestia, Gyes, también nos había dado una buena cantidad de cambio. Esos fondos sumaban un poco más de siete monedas de oro de Millis. Tendríamos que ganar más dinero aquí eventualmente, pero en el corto plazo, nos podíamos permitir algunas comodidades.
“No hace daño quedarnos en un lugar mejor de vez en cuando, ¿verdad?” A veces es genial dormir en una cama que de verdad es blanda.
Era un pequeño espacio limpio y acogedor. Apreciaba que ellos ya nos hubieran suministrado una mesa y sillas, las cuales estaban colocadas en la esquina más lejana. La puerta tenía un seguro funcional, y las ventanas tenían persianas. No era ni de cerca comparable a los hoteles de Japón, pero para los estándares de este mundo, esto definitivamente estaba del lado bueno.
Ahora que habíamos conseguido nuestra habitación, teníamos que encargarnos de un par de cosas.
Primero, nuestro equipo necesitaba su mantenimiento regular. Segundo, necesitábamos contar nuestros suministros del día a día y tomar nota de cualquier cosa que nos estuviera faltando. Después venía limpiar las camas, lavar las sábanas, y algo de aseo general. Para este momento, esta era una rutina normal para nosotros, así que nos pusimos a trabajar sin decir palabra alguna.
Para la hora que terminamos, el sol se estaba ocultando y afuera estaba comenzando a oscurecerse. Esto tenía sentido, ya que habíamos llegado a Millishion apenas esta tarde. Aun así, al final no íbamos a tener tiempo de pasarnos por el Gremio el día de hoy… no es como si fuera tan importante.
Después de una cena rápida en el bar junto a la posada, nosotros tres regresamos directo a nuestra habitación. Una vez que nos habíamos sentado formando un círculo en el suelo, aclaré mi garganta e inicié nuestra reunión estratégica.
“Muy bien, por la presente doy inicio a la reunión del grupo Fin del Camino. ¡Esta es nuestra primera reunión desde que llegamos a la capital de Millis! ¡Hagamos que sea una memorable!”
Tuve que decir en voz alta “Aplaudan, por favor,” y aplaudir con mis manos un par de veces para que Eris y Ruijerd hicieran lo mismo de forma vacilante. En serio. Estos dos nunca fallaban a la hora de decepcionarme.
“Ahora bien… Finalmente hemos llegado hasta aquí, amigos. Este es un gran logro.”
Había una emoción real en mi voz mientras decía esas palabras. Había sido un camino largo y difícil hasta este punto. Habíamos pasado más de un año en el Continente Demoniaco, y cuatro meses completos en el Gran Bosque. Ahora, finalmente, habíamos llegado a la región de este mundo donde residía la humanidad. La parte más peligrosa de nuestro viaje ya había quedado atrás. Desde ahora en adelante, los caminos estarían bien mantenidos, y el terreno sería en su mayoría fácil de transitar. Comparado a lo que habíamos atravesado anteriormente, debería ser un paseo por el parque.
Por supuesto, en términos de pura distancia, aún nos quedaba un largo viaje por delante. La distancia entre Asura y Millis era casi un cuarto de la circunferencia del planeta. Sin importar lo bien cuidados que estuvieran los caminos, no íbamos a ser capaces de atravesar eso en una semana. De hecho, probablemente nos quedaba otro año completo de viaje por delante.
Dado eso, nuestro mayor problema a largo plazo probablemente sería uno financiero. “Por el momento, estoy pensando en que deberíamos quedarnos en esta ciudad por un tiempo para ahorrar algo de dinero.”
“¿Por qué?” preguntó Eris, frunciendo su frente.
Era una pregunta razonable. Traté de responderla tan claramente como pude. “Bueno, hemos atravesado sin mayores problemas el Continente Demoniaco y el Gran Bosque, pero las cosas tienden a ser mucho más costosas en el territorio de los humanos.”
Recordé la investigación de mercado que había realizado durante nuestro camino aquí. Nunca tuve la oportunidad de dar una vuelta por el Puerto de Zant, pero todavía recordaba el precio por el que se vendían las cosas en varias partes del Continente Demoniaco y en una pequeña ciudad en la que nos detuvimos pasadas las Montañas del Wyrm Azul. Básicamente todo era más costoso en Millis y en el Reino de Asura. El precio por noche de esta posada habría sido completamente descabellado para los estándares del Continente Demoniaco.
Evidentemente, la humanidad era codiciosa. Nos preocupábamos mucho más del dinero que cualquiera de las otras razas.
“El valor de la moneda de Millis es bastante alto. Por lo que sé, solo las monedas de Asura valen más. Eso significa que aquí todo es costoso, pero también significa que los trabajos del Gremio local pagarán muy bien. En vez de detenernos en cada ciudad por una semana como lo hicimos en el Continente Demoniaco, creo que es más eficiente para nosotros quedarnos aquí por alrededor de un mes y ahorrar mucho dinero de una vez.”
Una vez que tuviéramos una buena cantidad de monedas de Millis en nuestros bolsillos, el resto del viaje sería mucho más fácil. Nos ayudarían mucho a la hora de cruzar las regiones más al sur del Continente Central.
“Por ejemplo, no sabemos cuánto le van a cobrar a un Superd por un pasaje en barco hacia el Continente Central, ¿cierto?” dije.
Eris se estremeció ante la palabra barco. Nuestra anterior travesía a través del mar era un recuerdo miserable para ella. Por supuesto, yo me sentía de forma muy distinta. Mis recuerdos de reconfortarla mientras ella estaba mareada continuaban siendo una fuente de gran placer.
“Considerando todo eso, creo que deberíamos concentrarnos en ganar dinero en Millishion por un tiempo, y después dirigirnos directamente hacia el Reino de Asura. Podríamos no ser capaces de hacer mucho sobre mejorar la reputación de los Superd por un tiempo, pero… Ruijerd, ¿eso está bien contigo?”
“Por supuesto,” respondió Ruijerd, asintiendo suavemente.
A decir verdad, no había esperado que él objetara. En este punto, yo estaba ayudando con eso porque quería hacerlo.
Personalmente, yo habría estado feliz de asentarme aquí por un tiempo y dedicarme a trabajar duro por cambiar la opinión pública de su gente. Seis meses o un año de trabajo diligente en una gran ciudad como esta podría tener un gran impacto.
Dicho eso, ya habíamos pasado un año y medio llegando hasta aquí. No quería alargar más de lo necesario este viaje parecido a una maratón. Es decir, ya he estado desaparecido por dieciocho meses, ¿verdad? Paul y Zenith probablemente estaban muertos de la preocupación.
Me pregunto qué están haciendo ahora mismo… Ah, ups. Al final nunca logré recordar enviarles una carta, ¿o sí?
Siempre pensaba en hacerlo, pero los eventos estaban conspirando constantemente para distraerme. Para este momento debo haberlo olvidado ya media docena de veces. Bueno, no hay mejor momento que el presente…
“Muy bien. Mañana será un día libre, ¿están de acuerdo?”
Ese no era un concepto nuevo para nosotros. Había anunciado días libres varias veces en el pasado. Al principio, eran por el bien de Eris, pero en algún punto, comencé a utilizarlos principalmente por mi propio bien. La chica nunca mostraba signos de fatiga, y Ruijerd era el hombre más resistente que conocía. Yo definitivamente era el debilucho de este grupo.
Por supuesto, yo era mucho más fuerte de lo que había sido en mi vida anterior. No podía compararme con estos dos, pero al menos estaba al nivel de un aventurero promedio. El cansancio físico usualmente no era un problema.
¿Y el cansancio mental? Esa era una historia diferente. Por ejemplo, yo aún tenía algunas dudas sobre matar seres vivos. Mientras íbamos asesinando más monstruos, más estrés se acumulaba dentro de mí.
Aunque no estaba anunciando este día libre debido a la fatiga. Solo quería asegurarme de no olvidar de nuevo escribir esa carta. Si pasábamos el día de mañana reuniendo información, revisar la lista de trabajos del Gremio, y lidiar con todas las otras cosas de nuestra lista de cosas por hacer, iba a desaparecer de mi mente una vez más. Esta vez, iba a tomarme un día y finalmente encargarme de esto.
“Rudeus, ¿otra vez te sientes mal?”
“No, esta vez es un poco diferente. Necesito tomarme algo de tiempo para escribir una carta.”
“¿Una carta?”
Asentí hacia Eris. “Deberíamos hacerles saber a todos en casa que estamos bien, ¿no crees?”
“Mmm… bueno, está bien. Entonces supongo que te dejaré eso a ti.”
“Sí. Yo me haré cargo de eso.”
Mañana, finalmente iba a hacer esto. Me tomaría mi tiempo, recordaría mis días en la Aldea Buena, y escribiría una carta tanto a Paul como a Sylphie.
Cuando me lanzó dentro de ese carruaje para ser el tutor de Eris, Paul me advirtió de no enviarle ninguna carta… pero bajo estas circunstancias, a él de seguro no le importará.
Por supuesto, las probabilidades de que les lleguen las cartas no eran buenas. En el pasado, cuando Roxy y yo estábamos escribiéndonos entre Asura y Shirone, se sentía como si una de cada siete cartas que mandábamos lograba llegar, así que siempre teníamos que enviar varias copias de las mismas. Esta vez tendría que hacer lo mismo.
“Por cierto, ¿qué harán ustedes dos?” pregunté.
Eris respondió rápida y enérgicamente. “¡Iré a matar algunos Goblins!”
“¿Goblins?”
Esperen, esperen. ¿Goblins? ¿Son estos los Goblins que yo conozco? Eran… ¿esos tipos verdes, quizá de la mitad del tamaño de un humano, con esos garrotes toscos? ¿Los que siempre tenían un papel destacado en los juegos porno de fantasía?
“Sip. Escuché a alguien decir que están apareciendo muchos por los alrededores. Esa es exactamente la clase de cosa de la que un aventurero debería encargarse, ¿verdad?” respondió animadamente Eris.
Para ser completamente honesto, había escuchado un poco acerca de ellos durante nuestro viaje. En este mundo, los Goblins básicamente eran un tipo de parásito. Se reproducían rápidamente y causaban todo tipo de problemas a la gente. Eran lo suficientemente inteligentes para comunicarse verbalmente, así que técnicamente podrían ser clasificados como demonios, pero la vasta mayoría de ellos vivían como animales salvajes. Por lo que, si sus números comenzaban a salirse de las manos, por lo general serían exterminados.
“Muy bien. Ruijerd, puedes ir con ella y—”
“¡Ah, vamos! ¡Yo sola puedo encargarme de algunos Goblins!” interrumpió furiosa Eris. La mirada en su rostro sugería que ella estaba más que un poco ofendida.
¿Qué se suponía que hiciera ahora?
Eris era una luchadora muy competente. Y los Goblins estaban clasificados como monstruos de rango E —no eran exactamente un enemigo desafiante. No vivían en el Continente Demoniaco, así que nunca había visto uno en persona, pero por lo que había escuchado, incluso un niño que había aprendido lo básico de la esgrima podía encargarse de ellos, sin sudar.
Tal vez sería un poco sobreprotector que fuera junto a nuestro guardaespaldas. Después de todo, la chica podía manejarse bastante bien en una batalla, incluso contra monstruos de rango B… pero igual. Cuando una chica aventurera era derrotada por un Goblin, ese instantáneamente se convertía en un final malo de esclava sexual, ¿no? No sabía mucho de los Goblins de este mundo, pero esa definitivamente era su principal característica en el mío. Es decir, si yo fuera el Goblin afortunado que lograse dejar inconsciente a Eris, ciertamente lo disfrutaría. ¿No lo harían todos? Por supuesto, asumiendo que fueran un pequeño monstruo verde. Yo claro que lo haría. Solo hipotéticamente.
Si algo tan terrible como eso le pasara a Eris en el momento que le quito mis ojos de encima, nunca más podría volver a darle la cara a Ghislaine o a Phillip…

“Todo está bien, Rudeus,” dijo Ruijerd, sacándome de mi fantasía. “Permítele encargarse de esto sola.”
Eso era inusual. Normalmente, él se quedaba al margen de esta clase de discusiones. Durante el último año y medio, Ruijerd le había estado dando lecciones a Eris acerca de cómo luchar contra toda clase de monstruos y enemigos. Sus métodos educacionales eran un poco difíciles de comprender para mí, pero ella claramente había logrado aprender mucho de él. Si Ruijerd estaba convencido de que ella podía hacerlo, entonces probablemente iba a ser así.
“Muy bien. Pero Eris, no te confíes mucho solo porque son débiles.”
“¡Ya lo sé!”
“También asegúrate de ir bien preparada antes de salir.”
“¡Por supuesto!”
“Si las cosas se complican, solo da la vuelta y huye, ¿bien?”
“¡Bien, bien! ¡Lo entiendo!”
“Y si las cosas llegan a lo peor, solo agarra al pequeño granuja de la mano y grita, ¡Este Goblin es un acosador! con toda la fuerza de tus—”
“¡Oh, ya basta! ¡Puedo exterminar a unos Goblins sin problemas, Rudeus!”
Ups. La había hecho enojar.
Para ser honesto, yo todavía estaba un poco ansioso al respecto, pero simplemente tendría que poner mi fe en el juicio de nuestro guerrero veterano. “En ese caso, no diré más. Buena suerte con eso, Eris.”
“¡Gracias!” dijo ella, asintiendo satisfecha. “¡No te preocupes, yo me encargo!”
“Ruijerd, ¿y qué hay de ti? ¿Qué harás mañana?”
“Creo que iré a saludar a un conocido.”
Esta tenía que ser la primera vez que lo había escuchado decir la palabra conocido. “No me digas. No sabía que tú… tuvieras alguno…”
“Bueno, por supuesto que los tengo.”
Por lo que sabía de su pasado, Ruijerd había estado vagando en la naturaleza, sólo, por bastante tiempo… pero luego de quinientos años de eso, supongo que probablemente se había encontrado con algunas personas por casualidad. Sonaba un poco extraño que una de esas personas viviera aquí en Millishion. Por otro lado, esta era una gran ciudad, así que quizá tenía sentido estadísticamente.
“¿Qué clase de persona es?”
“Un guerrero.”
Ah. Probablemente era alguien que él rescató en el pasado en la naturaleza del Continente Demoniaco. Bueno, de una u otra forma, no iba a meterme en eso. Yo no era el padre de Ruijerd y no sentía la necesidad de interrogarlo acerca de con quién pasaba su tiempo libre.
A la mañana siguiente, Eris y Ruijerd salieron a cumplir sus respectivas tareas, y yo fui hacia la ciudad a comprar algo de papel, pluma, y tinta. Supuse que podía aprovechar la oportunidad para recorrer los puestos callejeros por un tiempo, hasta tener una buena noción del precio de la mayoría de las cosas en Millis.
Al final, la comida era mucho más barata de lo que era en el Continente Demoniaco. Naturalmente, la variedad también era mayor, mucho mayor. Había grandes cantidades de carne y pescados frescos disponibles, e incluso tenían una gran variedad de vegetales.
Aunque la mayor de las sorpresas definitivamente eran los huevos. Había muchos de ellos, todos estaban recién puestos, y eran increíblemente baratos. A veces había visto huevos a la venta en el Continente Demoniaco, pero aquellos eran puestos por monstruos en vez de aves. La idea era hacerlos eclosionar, dejar que la criatura bebé se encariñe contigo, y después entrenarla a tu gusto. Naturalmente, nadie se comía a esas cosas. Eran demasiado costosas como para convertirlas en una tortilla de huevos.
Por cierto, en este mundo existían los pollos. Había habido algunas personas que los criaban en la Aldea Buena, y, al parecer, la avicultura también era una industria importante en Millis.
De pronto, me estaba muriendo de ganas de comer arroz con huevo una vez más. Lo sé, lo sé… era algo bastante común. ¡Pero vamos! ¡Por sí sola es una comida completa nutricionalmente hablando!
Por desgracia, si bien en este momento tenía muchos huevos disponibles ante mí, no parecía haber nada de arroz o salsa de soja para acompañarlos. El pan aparentemente era la piedra angular de la dieta en Millis, tal como había sido en Asura.
El arroz existía en este mundo, incluso si no estaba a la venta en el mercado local. Era el alimento de primera necesidad en las regiones norte y este del Continente Central, y Roxy una vez mencionó que también estaba disponible en el Reino de Shirone. En su mayoría lo usaban como la base de algo así como arroz frito o una paella, con mucha carne, vegetales, y comida marina. Desafortunadamente, parecía ser que no practicaban la avicultura en Shirone, así que los huevos supuestamente eran un bien escaso. Quizás el clima no era adecuado para criar pollos.
En cuanto a la soya, nunca había visto nada así en este mundo. Una vez vi algo que se veía muy parecido a un brote de soya mientras ojeaba un diccionario de plantas, pero era posible que todavía nadie hubiese intentado fermentarlos y convertirlos en soya.
No, no. ¡No puedo ser pesimista! Aquí existían los huevos y el arroz, ¿cierto? En ese caso, también tenía que haber salsa de soya en algún lugar ahí afuera. Solo necesitaba esforzarme un poco más en la búsqueda.
Algún día, recolectaría todos los ingredientes y volvería mi sueño realidad. Incluso si los huevos eran un poco antihigiénicos, la magia de desintoxicación podía encargarse sin problemas de un pequeño envenenamiento por comida.
Una vez que había terminado mi investigación rápida del mercado local y comprado un set de escritura básico, comencé a regresar hacia la posada mientras trataba de pensar exactamente qué escribir en la carta.
Esta iba a ser la primera vez que le escribiría a Paul o a Sylphie. ¿Debería empezar con mis años en la casa Boreas…? No, lo importante era hacerles saber que yo estaba a salvo. Era mejor comenzar con nuestra teletransportación hacia el Continente Demoniaco.
Ahora que lo pienso, tenía mucho que contarles. Había comenzado mi viaje junto a un guerrero Superd legendario, conocí a la Gran Emperatriz del Mundo Demoniaco, e incluso había pasado tres meses completos en la aldea de la gente bestia.
Hmm. ¿Siquiera iban a creer algo de eso?
Por supuesto, les diría la verdad de todas formas. Pero parecía improbable que cualquiera allá en casa creyera mi historia sobre recibir un Ojo Demoniaco de la mismísima Kishirika Kishirisu.
Hablando de la gente bestia… Sería genial saber si Ghislaine estaba bien. Ella aparentemente también había sido teletransportada a un rincón al azar del mundo. Asumiendo que no terminó en medio de un volcán o algo así, tenía que creer que ella estaba a salvo. Después de todo, esa mujer era una verdadera fuerza de la naturaleza.
¿Cuántas personas más fueron teletransportadas? El muro de luz vino de la Ciudadela de Roa, por lo que parecía probable que todos en el estado Boreas hubieran sufrido el mismo destino que Eris y yo. Hmm. Eso incluiría a Phillip, Sauros, Hilda, Alphonse el mayordomo… y para colmo todas las sirvientas. El Viejo Sauros podría regresar con vida sin importar dónde terminó, pero…
“Sí, ahora estoy preocupado…”
Di la vuelta hacia una calle secundaria estrecha mientras murmuraba para mí mismo. Al parecer, Millishion tenía bastante de estas. El plano de la ciudad se veía muy bien pensado desde la distancia, pero mientras los edificios antiguos eran derribados y reemplazados, los pequeños callejones oscuros como este tendían a aparecer entre ellos.
Por supuesto, todo seguía estando alineado perfectamente, así que no tenías que preocuparte por perderte en alguna especie de laberinto. Era por eso que había decidido tomar una ruta diferente para regresar a la posada. No hacía daño explorar un poco las calles de la ciudad. Si tenía algo de suerte, podría encontrarme con un buen lugar para enamorados. Nuestra joven de cabello carmesí tenía una personalidad un poco violenta, pero parecía ser que ella era capaz de apreciar un poco de belleza de vez en cuando. Y si nos quedábamos en esta ciudad por todo un mes, probablemente tendríamos el tiempo para una o dos citas. Podría ganarme algunos puntos de afecto si encontraba algunos buenos lugares para llevarla.
Justo cuando estaba perdido en esos pensamientos, vi a un grupo de cinco o seis hombres avanzando rápidamente hacia mí desde el otro lado del callejón. A primera vista, ellos no se veían como aventureros, sino más bien como matones de cuarta. Sus ropas parecían tener como objetivo la intimidación. Probablemente tal como un montón de niños revoltosos. Aun así, era un poco grosero ocupar todo este callejón estrecho de esa forma. Los transeúntes educados siempre dejaban espacio para que alguien camine en la otra dirección. Un niño como yo no necesitaba mucho espacio, eso era cierto, pero a este paso íbamos a chocar. Ellos deberían estar aproximándose hacia mí en una sola fila y dejar—
“¡Muévete, niño!”
Instantáneamente coloqué mi espalda contra la pared del callejón.
Pero no se equivoquen con esto. Solo quería evitar cualquier pelea sin sentido. Es decir, ¡ellos parecían estar muy apurados! Y yo no. No es como si me hubiera quitado del camino porque se veían un poco aterradores. ¡De verdad, lo prometo! ¡No me asustan los delincuentes! Lo juro por mi Diosa.
Pero piensen en ello. No puedes simplemente juzgar un libro por su portada, ¿verdad? Ellos se veían como un montón de matones de cuarta, pero alguno de ellos podría ser un espadachín maestro.
Si me hubiese confiado y destacado su mala educación, pude haber terminado cortado en pedacitos por el Noble de la Furia, o algo así. Es decir, este era un mundo donde una niña al borde de morirse de hambre en la calle podía resultar ser una Gran Emperatriz Demonio, ¿no? No hay razón para meterse en una pelea por nada.
Al menos, esa fue mi suposición inicial. Pero mientras ellos pasaban a mi lado, noté que los dos sujetos en medio del grupo estaban cargando un saco de lona. Y había una pequeña mano saliendo de él. Parecía ser que ellos estaban cargando un niño —nada menos que dentro de una bolsa.
¿Secuestradores otra vez?
Parecía ser que este mundo tenía un suministro ilimitado de ellos. Los criminales siempre estaban secuestrando niños en cada oportunidad que tenían. Tampoco era un problema regional; pasaba en todas partes, desde el Reino de Asura hasta el Continente Demoniaco, el Gran Bosque, y el País Sagrado de Millis.
Por lo que me dijo Geese, los secuestros tendían a ser un trabajo bastante rentable. Ahora mismo el mundo estaba en su mayoría en paz, con las excepciones de un par de conflictos menores por aquí y por allá. Algunos esclavos terminaban en el mercado desde las regiones central y norte del Continente Central, pero eso era todo. Y muchas, muchas personas querían esclavos. Eso era verdad especialmente en los países más ricos, como Millis o Asura, donde las clases más adineradas estaban constantemente buscando comprar personas. Básicamente, los bienes no eran suficientes para cubrir la demanda. Las víctimas de secuestro alcanzaban precios altos en el mercado, y mientras eso siguiera así, el problema nunca iba a desaparecer. Para eliminar por completo esta práctica, aparentemente necesitarías comenzar una o dos guerras masivas.
En cualquier caso… ¿ahora qué?
Dado el número de hombres, probablemente estábamos presenciando un crimen premeditado. No sería sorprendente que el niño dentro de esa bolsa fuera el hijo o la hija de alguien relativamente importante en esta zona.
Para ser honesto, yo de verdad no quería terminar envuelto en esto. La última vez que rescaté niños de una banda de secuestradores, terminé siendo confundido con uno de los criminales y arrojado dentro de una celda. Y eso fue hace solo unos meses, así que el recuerdo seguía estando dolorosamente fresco.
¿Entonces solo iba a dejar al niño a su suerte?
No, no. Por supuesto que no. Siempre habría secuestradores en el mundo, eso es seguro. Y esto estaba trayendo de regreso algunos recuerdos desagradables. Pero nada de eso justificaba apartar la mirada.
La primera regla del grupo Fin del Camino era Nunca abandonar a un niño en apuros. Y la segunda regla del grupo Fin del Camino era Nunca, pero nunca abandonar a un niño en apuros.
Fin del Camino era un grupo de personas buenas. Nos plantábamos firmemente ante la cara del mal; rescatábamos niños cada vez que podíamos. Y, poco a poco, esparcíamos los buenos rumores sobre Ruijerd y los Superd.
Me di la vuelta y silenciosamente seguí a los cinco hombres cargando el saco de lona.
Mis habilidades de ocultamiento aparentemente habían subido de nivel en algún momento. Supongo que seguir a Eris y los demás dentro de la aldea Doldia fue una buena práctica. Los secuestradores llegaron y entraron a su destino, un almacén cualquiera, sin siquiera dar un vistazo en mi dirección. Era un grupo bastante descuidado. Para empezar, ellos obviamente necesitaban mejorar su sentido del olfato.
El almacén en cuestión estaba ubicado en un rincón tranquilo del Distrito de los Aventureros, incluso más alejado de las multitudes que la posada en la que nosotros nos estábamos alojando. No podías ver este lugar desde la calle; la única forma de llegar era escabulléndote a través de un callejón estrecho. No había forma de que un carruaje tirado por caballos pudiera llegar. Ni siquiera sería posible sacar algo grande del lugar. Me pregunto por qué demonios alguien pondría una instalación de almacenaje en una ubicación tan inaccesible. El almacén probablemente había sido construido un tiempo antes que los edificios ahora rodeándolo. A veces los arquitectos de la ciudad realmente se equivocaban, ¿eh?
No es como si eso importara. Una vez que estuve seguro de que el grupo no solo estaba de pasada, me acerqué hasta la parte trasera del edificio y usé magia de tierra para levantarme del suelo, lo cual me permitió colarme en el edificio a través de una ventana relativamente alta. Bajé hasta el suelo, me arrastré hacia una pila de cajas de madera, me oculté dentro de una, y después miré hacia afuera cuidadosamente para comprobar el lugar.
Los cinco secuestradores estaban de pie reunidos al otro extremo del almacén poco iluminado, discutiendo algo. Por lo que pude oír, ellos tenían muchos amigos bebiendo en el bar contiguo, y alguien necesitaba ir a informarles que el trabajo estaba hecho.
En este punto yo tenía dos opciones. Podía tratar de encargarme de estos cinco antes de que trajeran aquí a toda la pandilla, o podía quedarme escondido, vigilarlos bien, y simplemente huir con el niño cuando tuviera la oportunidad. La última opción sonaba mucho más atractiva, así que decidí quedarme dentro de mi caja y ponerme cómodo.
Pero ¿qué había dentro de esta cosa? Gracias a la pobre iluminación, no había podido dar un buen vistazo a su contenido. Fueran lo que fueran, definitivamente estaban hechas de tela. Aunque eran demasiado pequeñas para ser poleras o pantalones. Y, por alguna razón, recostarme sobre un montón de ellas me hacía sentir extrañamente… tranquilo.
Estiré mi mano y tomé una de ellas. La forma y la textura eran familiares —una pieza de tela cuidadosamente cosida, con un ancho definido y tres agujeros característicos. En una sección en particular, la ropa era el doble de gruesa; creí poder sentir un matiz de una poderosa energía mística cuando la toqué.
“¡Qué! ¡Esperen, estas son bragas!”
“¿¡Quién está ahí!?”
¡Ah, mierda, ellos me escucharon! Maldita sea… ¡Nunca esperé que ellos me tendieran una trampa tan despreciable!
“¿Qué diablos? ¿Hay alguien adentro de las cajas?”
“¡Muéstrate!”
“¡Oigan, vayan a decirle al jefe! ¡Necesitamos que todos vengan!”
Esto definitivamente no era bueno. Mientras estaba pensando, ellos ya estaban llamando a la caballería. Claramente era la hora de un cambio de planes. Simplemente tendría que tomar al niño ahora y hacer una salida rápida, ¿no? Esa parecía ser la mejor opción. Esperen, no… ellos verían mi cara.
Ah, ¿en qué estaba pensando? Tenía una máscara perfectamente adecuada justo en mi mano.
¡Woooo! ¡Siento una emoción ardiente recorrer mi cuerpo, nena!
Es broma.
Por un momento, me detuve para considerar quitarme mi túnica para ocultar mejor mi identidad, pero entonces recordé que ni siquiera la estaba usando. Tampoco tenía mi vara. Después de todo, solo había estado de compras.
Muy bien. ¡Hagámoslo!
“¡Qué!”
“É-él está usando bragas en su cabeza, viejo…”
“Qué desagradable…”
Los hombres estuvieron momentáneamente estupefactos por mi aparición repentina y dramática. Aproveché la oportunidad para realizar un monólogo. “¡Escúchenme, bandidos codiciosos! ¿Cómo se atreven a separar niños inocentes de sus familias? ¡Debería darles vergüenza! ¡Vergüenza! ¡Las personas llaman a esto… secuestro!”
La audiencia no parecía apreciar mi caracterización de Rom Stol. Quizás ellos no conocían muchos animes mecha antiguos.
“¿Q-quién diablos se supone que eres?”
“¡Soy Ruijerd de Fin del Camino!”
“¿Qué? ¿Fin del Camino?”
¡Mierda! ¡Lo arruiné! Ya era un hábito presentarme de esa forma, por lo que las palabras simplemente salieron de mi boca. Este era uno de esos casos en los que no debía decir nada.
¡Lo siento, Ruijerd! ¡Por hoy, eres un pervertido que rescata niños mientras usa bragas sobre su cabeza! Pero no te preocupes. ¡Salvaré al niño, sin importar lo que deba hacer!
“¡Los maldigo, secuestradores estúpidos! ¡Gracias a ustedes, un hombre inocente ha sido deshonrado horriblemente! ¡Sus fechorías no quedarán sin castigo!”
“¡Escucha, niño, ve a jugar al héroe en otro lugar! Nosotros no—”
“¡No vine aquí para hablar, granujas! ¡Ataque del Sol Nacienteee!”
“¡Ugh!”
Interrumpí la conversación disparando un hechizo de Cañón de Piedra. Siempre era bueno hacer algunos ataques preventivos. De hecho, este era el mismo enfoque que había usado para rescatar a la Gran Emperatriz del Mundo Demoniaco de ese viejo pervertido en el Puerto del Viento. “¡Tomen esto! ¡Y esto!”
“¡Gah!”
“¡Argh!”
Dejé inconscientes a los cuatro hombres que habían permanecido en el almacén en un abrir y cerrar de ojos. Una vez que todos estaban en el suelo, me apresuré para revisar la condición de su prisionero. “¿¡Estás bien, pequeño!? Mmm. Parece que está inconsciente…”
Sentía que ya había visto antes a este niño en algún lugar. Había algo… realmente familiar acerca de él. Aunque no podía decir exactamente qué era. Qué extraño.
Bueno, como sea. Este no era el momento para estar pensando en eso. Necesitaba salir de aquí antes del arribo del resto de la pandilla… Pero mientras ese pensamiento cruzaba mi mente, toda una multitud de hombres había aparecido en la puerta del almacén.
“¡Qué! ¿Qué diablos? ¡Él derrotó a los cuatro!”
“¡El niño sabe luchar! ¡Traigan al capitán, pronto!”
“Él ha estado bebiendo mucho el día de hoy, ¿sabes?”
“¡Él sigue siendo un excelente luchador, incluso cuando está borracho!”
Dos hombres se dieron la vuelta y salieron corriendo, probablemente en busca de su capitán. Eso todavía dejaba a más de diez personas con las cuales lidiar, y ahora tenía que asumir que más refuerzos estaban en camino.
Esto no era bueno. Esto no era nada bueno. Tal vez realmente debí haber mirado hacia otro lado… o esperado hasta mañana, cuando pude haber convencido a Ruijerd de ayudarme. Hacerlo solo definitivamente fue un error. En este punto, mi única opción era derrotar a toda la pandilla.
“¿Qué clase de pervertido es este tipo? Él está usando bragas en su cabeza…”
“Esperen. ¿¡Vino aquí para robar nuestra ropa interior!?”
“¡No me digan! ¿¡Él es alguna clase de agresor sexual!?”
Ahora que miraba con más atención, también había algunas mujeres en el grupo. Lo siento, Ruijerd. En serio… te debo un trago.
Después de esa disculpa final hacia el hombre al que había perjudicado tanto, concentré mi atención en la tarea frente a mí. Afortunadamente, estos matones no eran nada especial. Ellos seguían arremetiendo hacia mí en línea recta, así que era muy fácil disparar un Cañón de Piedra antes de que se acercaran demasiado. No eran lo suficientemente rápidos para esquivar mi magia, y un solo golpe era suficiente para dejar a la mayoría de ellos inconscientes. Ninguno de ellos siquiera estaba armado. Tampoco había magos de los cuales preocuparme. Hasta ahora todo estaba saliendo mejor de lo esperado.
“M-maldita sea, ni siquiera podemos acercarnos…”
“¿¡Qué diablos pasa con este niño!? ¿¡Está usando alguna clase de objeto mágico!?”
“¿¡Por qué el capitán se está demorando tanto!?”
Para el momento que dejé inconscientes quizás a la mitad de ellos, los otros comenzaron a volverse visiblemente agitados. Después de todo, tal vez sí iba a ser capaz de abrirme paso a la fuerza sin muchos problemas.
“¡Todos, el capitán estará aquí pronto! ¡Solo tenemos que resistir hasta entonces!”
Bueno, hasta aquí llegó el plan.
Dos mujeres habían aparecido en la puerta del almacén. Una de ellas era una guerrera usando un conjunto de armadura bikini; la otra era una maga usando una túnica. No había tomado mucho tiempo para la llegada de esta ola de refuerzos, pero supongo que eso no era de sorprender. Toda su pandilla aparentemente estaba bebiendo justo al lado.
Por alguna razón, la guerrera estaba mostrando mucha piel. No había visto a ninguna luchadora en el Continente Demoniaco vestida de forma tan ligera. Ella destacaba aún más en comparación a la maga, quien estaba usando un atuendo perfectamente normal.
¡Maldición! ¿¡Quién es esta mujer!? ¡No puedo… apartar… la vista… de ella!
“¡Yo lo mantendré ocupado, Shierra! ¡Cúbreme!”
“¡Bien!”
La mujer en bikini desenfundó la espada en su cintura y arremetió hacia mí. Mientras tanto, la maga en túnica en la retaguardia sacó su vara y… ah, mierda. Los pechos de la mujer en bikini estaban balanceándose como locos cada vez que ella daba un paso. ¡No permita que se muevan de forma tan vigorosa, señorita! ¡Van a salirse!
Para ser honesto, era bizarro. Al menos, esperarías que una armadura bikini mantuviera tu pecho firme en el lugar para que no te causara ningún problema en batalla. Todo su atuendo parecía no tener ningún propósito concreto.
¡Oh cielos, miren cómo se mueven esas cosas! Derecha… izquierda… ¡derecha! Se estaban acercando, rebotando de un lado a otro… Por un momento, bajaron bastante, y después rebotaron hacia mi—
“¡Haaaaa!”
Repentinamente, me di cuenta de que la mujer en bikini estaba balanceando su espada directamente hacia mi cara.
“¡Gaah!” Logré evitar el golpe por la punta de un pelo tambaleándome reflexivamente hacia atrás. ¡Eso estuvo cerca! Maldita sea. ¡Esta chica lucha sucio!
¿¡Ella estaba usando esas cosas como una distracción deliberada!?
En este punto, noté una suave voz murmurando algo al otro lado de la habitación.
“—converjan donde se marchitan y crea un solo chorro puro de eso—”
Mierda. ¡Ese era un encantamiento mágico! ¡Alguien estaba a punto de dispararme una Bola de Agua!
Pensando rápido, extendí mi mano en la dirección de la maga. Mi hechizo escogido esta vez fue Muro de Piedra. La mejor forma de protegerse de un hechizo de agua era crear una buena cantidad de arena absorbente en su camino.
Mientras me apresuraba para lanzar el hechizo, rápidamente miré en esa dirección y encontré a la maga apuntando su vara directamente hacia mí, a punto de lanzar su ataque.
En el preciso instante en que ella disparó su Bola de Agua, mi Muro de Piedra se levantó para interceptarla. El proyectil a alta velocidad se estrelló contra él, dejando salir un sonido ensordecedor en vez de un chapoteo. Agua salpicó en cada dirección del almacén.
“¿¡Qué!? ¿¡Q-q-qué fue eso!?”
Por cómo sonaba, había confundido bastante a la maga, así que regresé mi atención a la mujer en bikini.
“¡Ah…!”
La fuerza de su ataque había dejado sus pechos balanceándose salvajemente por el aire. Parecían estar a punto de salirse. ¡Casi podía… verlos…!
“¡Haaaaaa!”
Siendo regresado a la realidad en el último momento por su grito de batalla ensordecedor, logré rodar hacia un lugar seguro una vez más. Esta vez, puse algo de distancia entre nosotros antes de ponerme de pie.
La mujer en bikini me miró, con su espada todavía contra el suelo en donde se había atascado. “¡Deja de arrastrarte como una cucaracha, maldito pervertido!” Mientras hablaba, ella levantó su arma una vez más, sosteniéndola por sobre la altura de su cadera. Ella parecía haberse dado por vencida sobre abrumarme con velocidad y agresividad. En cambio, ella comenzó a acortar la distancia entre nosotros de forma lenta pero constante.
Siguiendo sus pasos, retrocedí hacia… Ooh. Cuando ella sostenía su espada de esa forma, sus bíceps juntaban sus melones. Ese era un escote muy impresionante…
¡Argh! ¡Vamos! ¡Deja de caer en esa trampa, idiota!
No podía mantener la vista en su maldita espada. ¿Cómo se suponía que luchara en estas condiciones?
Para ser honesto, ni la guerrera ni su amiga maga eran especialmente talentosas. Pero a este ritmo, nunca las iba a derrotar. Que dios me ayude si ella fuera a sufrir un desperfecto crítico de vestuario. Probablemente sería cortado en pedacitos instantáneamente.
¿¡Cómo se enteraron de mi única debilidad!? ¡Maldita sea! ¿¡Quién me delató!?
Tranquilo.
Me estaba distrayendo solo, tan simple como eso. Esta no era una táctica premeditada de su parte. La pregunta era… ¿qué iba a hacer yo al respecto? Si quería convertir esto en una pelea limpia, necesitaba hacer que ella de alguna forma cubriera su pecho. Y aprovechando eso también su precioso trasero. ¿Cómo podía manipularla para que se pusiera algo de ropa encima?
Tal vez podría decir algo para tratar de avergonzarla… Hmm, no. Si ella había escogido este atuendo de forma deliberada, ese enfoque podría terminar mal.
“¡Ah!”
¡Por supuesto! ¡Lo tengo!
¿Están todos familiarizados con la historia del viento norte y el sol?
Una vez, el viento norte y el sol compitieron para ver cuál de ellos podía lograr que cierta viajera se desvistiera. El viento norte trató de mandar a volar su ropa con vientos fríos y huracanados, pero la viajera simplemente se puso algunas capas de ropa extra. El sol, no obstante, simplemente la calentó hasta que ella comenzó a quitarse su ropa por voluntad propia.
En otras palabras, si calentaba las cosas aquí adentro, ella se quitaría completamente esa—
¡No, no, no! ¡Eso es exactamente lo que no queremos, ¿recuerdas?!
Es cierto. El frío. El frío era lo que necesitábamos ahora.
“Ya no tienes hacia donde huir,” dijo la guerrera.
Miré detrás de mí y comprendí que había retrocedido hasta la pared del almacén. Aunque no era un problema. Ya había decidido mi estrategia. Sin decir palabra alguna, extendí ambas palmas hacia mi agresora ligeramente vestida.
“Campo de Hielo.”
En el momento que canalicé mi poder mágico a través de mi mano derecha, un aire increíblemente frío salió de la nada para llenar el almacén. La temperatura descendió treinta grados Celsius de forma casi instantánea. De pronto, era como si estuviéramos de pie dentro de un refrigerador.
“¿¡Qué diablos—!?”
Ya podía ver la piel de gallina en los brazos de la mujer en bikini, pero aún no había terminado. Esta vez, dejé que mi flujo de poder mágico fluyera hacia mi mano izquierda.
“Ráfaga.”
Una gran ráfaga de viento envió a la mujer a volar hacia atrás. Para el momento en que ella había dejado de rebotar, la había enviado hasta la mismísima entrada del almacén. Estaba pensando en llamar a esta pequeña combinación de hechizos Ráfaga Polar.
“¡Achú!”
El aire aquí adentro ahora era tan frío que sentí que incluso yo podría pescar un resfriado, pero había logrado hacer perfectamente lo que quería. Tiritando y moqueando, la mujer en armadura bikini le hizo gestos frenéticamente a sus compañeros por un abrigo. Ahora estaba fuera de peligro. Una vez que esos pechos estuvieran fuera de vista, no había forma de que ella pudiera vencerme. Ahora todo lo que quedaba era dejar a todos inconscientes y salir de…
“¡Ya llegué! ¡Siento haberlos hecho esperar!”
… o eso pensé, hasta que mi más reciente retador apareció.
El hombre en la entrada se veía familiar. Algo sobre su rostro me hacía sentir… nostálgico. Ya había visto a este tipo antes, ¿verdad? Pero ¿dónde? No podía recordarlo.
“Tch. Este pequeño mocoso es una verdadera molestia, ¿eh? Hic… ¡Que todos retrocedan! No hay razón para que todos enfrentemos a un niño de mamá… Lo derrotaré personalmente.”
El hombre obviamente estaba confiado de sus habilidades, pero también parecía que estaba ebrio. Incluso desde la distancia, podía verlo tambaleándose, y con su rostro teñido de rojo.
Pero vamos. Mientras más miraba a este sujeto, más familiar me parecía. Con el cabello castaño y con una cara casi como la de un matón, él me recordaba a Paul… Ahora que lo pienso, también se escuchaba muy parecido a él. Sí. Si dejabas a Paul en una dieta baja en calorías y no le permitías una buena noche de sueño por un par de meses, él probablemente terminaría viéndose así. Me hacía dudar sobre lanzar cualquier ataque poderoso hacia este sujeto.
Pero, por supuesto, no había forma de que mi padre realmente estuviera liderando un montón de secuestradores en Millis.
“¡Oye, tú! Crees que solo puedes entrar aquí y dejar inconscientes a todos mis amigos, ¿eh? ¡Bueno, voy a hacer que te arrepientas de ello!”
El hombre se paró en frente de su grupo, soltó un par de palabras feroces en mi dirección y desenfundó un par de espadas de sus vainas. Cualquiera capaz de usar dos espadas de forma competente tenía que ser un maestro espadachín. Solo viendo su postura, tuve la sensación de que él estaba en un nivel completamente diferente de la mujer en armadura bikini. ¿Un Cañón de Piedra iba a ser suficiente para lidiar con él?
Hmm… Aunque de verdad no quiero usar nada que pueda matar a este sujeto…
El hombre arremetió repentinamente hacia el frente, tal vez sintiendo mi vacilación.
“¡Qué—!”
Él me había tomado desprevenido, pero logré disparar un Cañón de Piedra tardío. El hombre reaccionó instantáneamente, colocando la espada en su mano derecha de forma diagonal para desviar el proyectil.
“¿¡El Estilo del Dios del Agua!?”
“¡Eso no es todo lo que tengo, amigo!”
Él ahora estaba casi encima de mí. Actuando por puro reflejo, lancé una onda de choque y me mandé a volar hacia atrás a través del aire.
“¡Hah!”
“¡Qué!”
Activé mi Ojo de la Premonición para ver en el futuro y ayudarme a esquivar sus ataques de continuación. El hombre era rápido con sus espadas, pero su movimiento de piernas era un poco lento. Probablemente estaba relacionado a todo el alcohol en su sistema. Después de todo, tal vez podría lograrlo.
“¡Tch! Maldita sea, él se mueve igual que el niño… ¡Vierra! ¡Shierra! ¡Denme una mano!”
Y así, la mujer en armadura bikini y su amiga maga entraron a la batalla una vez más. ¿Y qué pasó con eso de encargarte de mí por tu cuenta? ¿¡Qué clase de hombre eres!?
La guerrera, ahora cubierta con un abrigo, me flanqueó. Y la maga ya había comenzado a recitar otro encantamiento. Esto definitivamente no era bueno. Los ataques del hombre eran feroces y persistentes, y tenía mis manos llenas solo esquivándolos.
Afortunadamente, aún tenía un truco o dos bajo mi manga.
“¡Aaah!”
“¡Ugh!”
Usando la magia de rugido de la gente bestia, detuve al hombre en su lugar por un solo instante, dándome el tiempo de mandarlo a volar con una rápida onda de choque.
“¡Cañón de Piedra!”
Disparé un rápido hechizo ofensivo hacia la maga, manteniendo un ojo sobre el hombre mientras este rodaba hacia atrás. Después, justo cuando la mujer en armadura bikini estaba balanceando su espada hacia mí, usé mi Ojo de la Premonición para esquivar su ataque y lanzar un sólido golpe con mi puño.
La maga había estado concentrada en su encantamiento. Mi hechizo le dio de lleno y la dejó inconsciente. La guerrera se tambaleó hacia atrás, pero todavía no estaba fuera de combate, eso a juzgar por la furia en sus ojos.
Y, por supuesto, para este momento el hombre estaba arremetiendo de nuevo hacia mí.
“¡Shierra! ¡Pagarás por eso, mocoso de mierda!”
Justo cuando él estaba dando un paso al frente, transformé el suelo debajo de sus pies en un pequeño pantano lodoso. Su pie se hundió por completo, por lo que se tambaleó torpemente hacia el suelo frente a él.
“¡Capitán!”
Por un momento, los ojos de la guerrera estuvieron concentrados en él en vez de mí. Mala idea. Sin palabra alguna, disparé otro Cañón de Piedra directamente hacia ella.
“¡Ah!”
Dos fuera, falta uno.
“¡Vierra! ¡Maldita sea!”
Depositando una de sus espadas de vuelta a su vaina, el hombre colocó la otra en su boca. Activé mi Ojo de la Premonición.
El hombre corre hacia mí en cuatro patas.
¿Acaso este sujeto se creía un perro?
Disparé múltiples hechizos de Cañón de Piedra para mantenerlo alejado y retrocedí para poner más distancia entre nosotros. Por desgracia, este almacén no era particularmente grande. No era fácil mantener mi distancia de él.
“¡Raaaah!”
El hombre saltó del suelo, torciendo su cuerpo de forma extraña. Él de alguna forma logró desenfundar la espada en su cadera incluso mientras saltaba hacia mí como un animal. Sus ataques eran rápidos y furiosos, desde posiciones tan extrañas que no sabía qué esperar.
El hombre agarra la espada en su boca con su mano izquierda y la balancea por debajo del hombro.
Qué movimiento tan extraño.
Este sujeto estaba superando mis expectativas a cada momento. Sin el Ojo de la Premonición, nunca habría sido capaz de esquivar ese último. Como resultado, su hoja rozó la punta de mi nariz. El corte hormigueaba dolorosamente.
“…”
Mi corazón estaba latiendo agitadamente dentro de mi pecho. Yo no estaba tratando de matar a este hombre, pero él tenía toda la intención de tomar mi vida. Por alguna razón, eso no lo había sentido hasta este momento. Debió haber sido obvio desde el principio. Si no luchaba en serio, no iba a salir con vida de este almacén.
Apreté mis dientes y bajé mi postura hasta casi estar de cuclillas. Recordé mi entrenamiento con Ruijerd y Eris. El estilo feroz y bestial de este hombre probablemente estaba cerca de la forma en la que Ruijerd atacaba cuando él estaba practicando, pero sus movimientos no eran tan rápidos o fluidos como los de Ruijerd. El factor de la extravagancia era su principal ventaja. Podía lograrlo.
La próxima vez que él me atacara, lanzaría un puñetazo como contrataque y—
En ese punto, noté que el hombre había dejado de moverse.
Un instante después, me di cuenta de que el par de bragas que había estado usando sobre mi cabeza ahora estaban en el suelo del almacén.
Mierda, esto era malo. Ellos iban a ver mi cara…
“Rudy… ¿eres tú?”
¿Rudy?
Solo existía un hombre que me llamaba por ese nombre.
Y esa voz… ya no era la voz ronca de un borracho enojado. De pronto, sonaba como una voz muy familiar.
“… ¿Padre?”

Durante los años desde la última vez que lo vi, Paul Greyrat evidentemente había pasado por algo parecido a una transformación.
Su rostro estaba demacrado; había ojeras bajo sus ojos y barba en sus mejillas. Su cabello estaba descuidado, y su aliento olía a alcohol. En básicamente cada aspecto, mi padre se veía como un completo desastre. La diferencia con el hombre que yo recordaba era… dramática, por decirlo suavemente.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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