Departamento Gratis
Capítulo 7: Departamento Gratis
Hola a todos. Mi nombre es Rudeus y solía ser un aislado.
Actualmente estoy revisando un departamento nuevo y gratis que es muy popular en la ciudad. No hay pago de garantía, cuentas de servicios, ni alquiler. Un espacio del tamaño de una habitación, con dos comidas y tiempo libre para una siesta. La cama está hecha de paja infestada de insectos, lo que es una desventaja, pero el precio es barato. ¡Después de todo, no hay alquiler!
El escusado es una gran cubeta ubicada en la esquina de la habitación. Una vez que terminas de hacer lo tuyo y la cubeta está llena de excremento, tienes que vaciarla en un agujero al otro lado de la habitación. No hay agua corriente, así que es un poco antihigiénico, pero puedes obviarlo usando magia. ¡Si eres un mago como yo, que puede crear agua caliente, entonces tus problemas están completamente solucionados!
Solo hay dos comidas. Para las personas de estos días, eso puede ser demasiado poco. Aun así, esta comida era increíble, una lujosa variedad de frutas y vegetales especiales de la región. También carne. El condimento es suave, enfatizando el sabor de los ingredientes, lo cual es suficiente para hacer que cualquiera que haya vivido en el Continente Demoniaco lama sus labios de la dicha.
Ahora hablemos de la característica principal del departamento: su seguridad. Por favor, observen estas resistentes barras de hierro. Puedes golpearlas tanto como quieras, jalarlas tanto como quieras, y no se moverán ni un centímetro. Su única debilidad es que pueden ser abiertas con magia.
De seguro no existe un ladrón con vida que mire hacia estas barras y piense, “¡Oigan! ¡Creo que quiero entrar ahí!” Y aun así terminará adentro, porque este departamento gratis es una celda de prisión.
Continué mi viaje a través del bosque colgando de la espala de Gyes. Incapaz de moverme, no tuve más opción que dejar que me cargaran. Mientras viajábamos a través de las sombras de los arboles a una velocidad inhumana, vi algo en la esquina de mi visión. Entre los arboles borrosos que pasaban, había una mancha de pelo plateado siguiéndonos.
Incluso siendo un cachorro, el perro tenía bastante resistencia. Habíamos estado moviéndonos probablemente por dos o tres horas. El guerrero gente bestia llamado Gyes había estado corriendo por bastante tiempo. Él solo se detuvo cuando finalmente llegamos a donde sea que estábamos.
“Bestia Sagrada, por favor, regrese a la casa.”
“¡Guau!” La bola de pelo plateado ladró una vez antes de desaparecer en la oscuridad.
Revisé los alrededores usando solo mis ojos. Los árboles estaban bastante juntos y no sentía ninguna otra persona en las cercanías. Sin embargo, vi luces en algunos lugares sobre nosotros, en los árboles. Gyes siguió caminando un poco, acercándose a uno de los árboles.
Conmigo todavía colgando de su hombro, él puso sus manos sobre una escalera que yo no podía ver y la subió tranquilamente. Parecía que estaba siendo llevado hacia la copa de los árboles.
Después entramos a un edificio. No había nadie más. Era una cabaña desierta hecha de madera. Ahí fue donde Gyes me despojó de toda mi ropa.
¿Qué demonios me estaba haciendo? ¡Yo ni siquiera podía mover mi cuerpo!
Él me levantó del pescuezo y me arrojó adentro de… algo. Un momento después, escuché el chirrido del hierro y un sonido como de algo cayendo. Después Gyes se fue, sin dar ninguna explicación. Él ni siquiera me interrogó.
Recuperé el control de mi cuerpo después de un tiempo. Produje una pequeña llama en la punta de mi dedo y la usé para comprobar mis alrededores. Vi las barras robustas y comprendí que esta era una celda. Había sido arrojado dentro de una celda.
Eso estaba bien. A juzgar por la conversación que ellos habían tenido, sabía que esto iba a pasar. Ellos me habían confundido con un contrabandista. Fue por eso que no entré en pánico. Este malentendido pronto sería solucionado. Aun así, ¿por qué la necesidad de desvestirme? Ahora que lo pienso, esos niños también habían sido despojados de todas sus ropas.
Tal vez era una de sus costumbres. Quizá la gente bestia se sentía humillada al estar totalmente expuestos. Aunque sentirse avergonzado de estar expuesto no era algo único de su raza. Desnudar a un prisionero para quebrarlo mentalmente era una práctica usada desde tiempos ancestrales. Este puede ser un mundo de fantasía, pero incluso en mi libro favorito de aquí, la caballera era despojada de sus ropas cuando era tomada como prisionera. Parecía que todos los mundos tenían eso en común.
“Ahora bien…” Comencé a pensar dentro de la oscuridad.
Por ahora, dejaría para mañana hablar con ellos. Incluso si no me creían, eso aún estaría bien. El anciano aparentemente había seguido a Ruijerd, en cuyo caso para este momento él debe haberse reunido con los niños. Era fácil malinterpretar a Ruijerd, pero los niños de seguro no traicionarían al guerrero que había ido en su ayuda. Los niños regresarían a salvo, y yo ya no sería confundido con un contrabandista.
El hecho de que yo no era un contrabandista, pero que tenía una relación de trabajo complicada con ellos, probablemente era mejor mantenerlo en secreto. Ruijerd tampoco quería trabajar con los contrabandistas, así que no diría nada que nos diera problemas. Por ahora, la mayor preocupación era mi propia seguridad. El guerrero anciano ordenó que no me hicieran daño hasta su regreso. Eso quería decir que estaba a salvo. Ellos probablemente no me entregarían a ningún monstruo con tentáculos… ¿o sí?
De cualquier forma, sentí que finalmente había entendido el significado detrás de las palabras de Gallus. Si esto era lo que iba a pasarles, de seguro ellos habrían estado en muchos problemas.
Pasó un día entero mientras estuve ocupado pensando en esas cosas. El tiempo volaba. Un guardia apareció la mañana del día después de que fui arrojado dentro de esta celda. Era una mujer. Ella tenía la contextura de un guerrero, y aun así era más delgada que Ghislaine. A pesar de que su pecho era tan grande como el suyo.
Le dije, “He sido acusado falsamente, no hice nada.” Continué explicando que yo no estaba asociado con esa organización de contrabandistas, que de casualidad encontré a esos niños siendo mantenidos prisioneros en ese edificio y que, debido a eso, e impulsado por una furia justificada, procedí a liberarlos.
La mujer no escuchó nada de lo que dije. En vez de eso ella trajo un balde de agua hasta mi celda y lo vertió sobre mi cabeza mientras me quejaba. Estaba muy fría, y ahora me veía como una rata mojada. La mujer me miró como si yo no fuera más que basura.
“¡Pervertido…!”
Un escalofrío recorrió mi espalda. Ahí estaba yo, desnudo, con esta hermosa mujer mayor con orejas de animal despreciándome con su mirada. Ella no solo había vertido agua fría sobre mí, sino que también había abusado verbalmente de mí. Esto era lo que significaba quebrar a alguien mentalmente.
Parecía que ellos no tenían la intención de seguir las órdenes del guerrero anciano. ¿Qué me pasaría ahora…? Aah, ¡Dios (Roxy), concédeme tu protección! ¡Y no me refiero a ti, Dios Humano!
“¡Achu!”
Dejando de lado las bromas, de verdad necesitaba algo de ropa. Por ahora, usaría el hechizo de fuego Llama para mantenerme caliente y no pescar un resfriado.
Día dos.
Ruijerd aún no había venido a rescatarme. Después de ser dejado desnudo por dos días completos, mi ansiedad estaba comenzando a asomar su horrible cabeza. Me pregunto si algo le pasó a Ruijerd. ¿Terminó luchando contra ese guerrero anciano? ¿O las cosas con Gallus se pusieron feas? ¿O tal vez le había pasado algo a Eris y él lo estaba manejando?
Estaba ansioso. Increíblemente ansioso. Era por eso que estaba ideando un plan de escape. Temprano en la tarde, una vez que terminé de comer, comencé a utilizar mi magia silenciosamente. Mezclé fuego y viento, creando una corriente de aire cálido que temperaba la habitación y hacía que toda el área estuviera muy agradable. A la bien dotada guardia le dio sueño y comenzó a cabecear. Qué fácil.
Abrí el cerrojo de la celda y comprobé que nadie más estuviera ahí mientras me escabullía fuera del edificio.
“Ooh…”
El paisaje que se extendía ante mí era como algo sacado directamente de un sueño. Había un asentamiento construido sobre los árboles. Todos los edificios estaban construidos en medio de las copas de los árboles, con andamios alrededor de cada árbol para dejar espacio para caminar. También había puentes que conectaban los árboles, para que así pudieras ir de un lugar a otro sin tener que subir y bajar las escaleras.
No había nada en el suelo debajo. Pude ver lo que parecía ser una cabaña simple y los rastros de un campo, pero no parecían estar en uso. Aparentemente nadie vivía ahí.
No había muchas personas. Pude ver algunas personas gente bestia por aquí y por allá, caminando por los andamios. Si una persona caminaba a través de un puente, entonces estaría completamente expuesta para cualquiera abajo, y cualquiera que se moviera por abajo estaría completamente expuesta para aquellos arriba.
Ahora mismo yo estaba, en cada sentido de la palabra, completamente expuesto. Sería difícil escapar sin ser visto. A pesar de que, si era atrapado, aún podría correr. Si no pensaba en las consecuencias, simplemente podía prenderle fuego a un árbol cercano y escapar hacia el bosque dentro del caos resultante.
Ah, el bosque. No sabía cómo salir de ahí. Gyes había corrido a máxima velocidad por mucho tiempo, así que debíamos estar a bastante distancia de la ciudad. Incluso si corría con toda mi fuerza, directo en línea recta, probablemente me tomaría alrededor de seis horas. Y estaba seguro de que me perdería en el camino.
Podría usar magia de tierra para construir una torre, dándome un punto ventajoso desde el cual mirar. Esa era una opción. Por supuesto, si hacía algo que llamara tanto la atención, Gyes estaría sobre mí inmediatamente.
Aún no sabía lo que estaba detrás de esa magia que él había usado. Si no podía salir con una forma de contrarrestarla en batalla, podría perder. Además, la próxima vez él podría cortarme las piernas para que no fuera capaz de correr. Tal vez era mejor esperar un poco más a que mis circunstancias cambiaran.
Solo habían pasado un par de días. Ese guerrero anciano aún no había regresado. Ruijerd todavía podría estar buscando a los padres de esos niños. Decidí que no había la necesidad de ser impaciente, por lo que regresé a mi celda.
Día tres.
La comida que trajo la guardia estaba deliciosa. Era de esperarse —esta tierra era muy rica en cuanto a naturaleza. Era una diferencia importante con el Continente Demoniaco. Las comidas consistían ya sea de una sopa de hierbas silvestres o pedazos de carne asada que era difíciles de masticar, pero ambas eran deliciosas. Tal vez era porque me había acostumbrado a la comida del Continente Demoniaco. Si esta era la comida que le ofrecían a alguien en una celda, entonces no había duda de que el resto del asentamiento estaba teniendo un festín.
Cuando elogié la comida, la guardia agitó su cola y me trajo una segunda porción. Basado en su reacción, ella probablemente fue quien la preparó. A pesar de que, como siempre, ella aún no me dirigía la palabra.
Día cuatro.
Estaba aburrido. No había nada que hacer. Quizá podría crear algo con mi magia, pero si lo hacía, ellos podrían amordazarme o atar mis muñecas. Entonces realmente no tendría nada que hacer. No había razón para arriesgarme a perder la poca libertad que tenía.
Día cinco.
Hoy recibí un compañero de celda. Él fue traído por dos hombres bestia, uno a cada lado. Ellos rápidamente lo arrojaron adentro, haciéndolo tropezar hacia el frente de una patada en el trasero.
“¡Maldita sea! ¡Deberían tratarme mejor!”
Los hombres ignoraron sus quejas y se fueron.
El hombre se sobó su trasero con cuidado, aplacando su dolor mientras se daba la vuelta lentamente. Le di la bienvenida con una postura de Buda reclinado, estirado sobre mi costado y con mi cabeza apoyada en mi mano. “Bienvenido al destino final de la vida.” Por supuesto, yo estaba totalmente desnudo.
El hombre me quedó mirando, atónito. Él se veía como un aventurero. Su ropa era negra, con protectores de cuero fijados en las uniones. Por supuesto, él estaba desarmado. Tenía patillas largas, con una cara de mono como Lupin el Tercero. Aunque llamarlo cara de mono no era una metáfora. Él era un demonio.
“¿Qué pasa, Novato? ¿Ves algo fuera de lugar?” pregunté.
“N-no, no es exactamente como lo describiría.” Él miraba hacia mí, claramente confundido.
Vamos, me dará vergüenza si me miras de esa forma, pensé.

“Estás desnudo, pero aun así actúas de forma engreída.”
“Oye, Novato, es mejor que cuides tus palabras. He estado aquí más tiempo que tú. Eso significa que soy el amo de esta celda, tu superior. Muestra algo de respeto,” ordené.
“S-sí.”
“¡Tu respuesta debería ser sí, señor!”
“Sí, señor.”
Se estarán preguntando, ¿por qué estaba actuando de forma tan engreída en frente de alguien que acababa de conocer? Por supuesto, porque estaba aburrido.
“Desafortunadamente no queda material en donde puedas sentarte, así que solo siéntate por aquí en algún lugar.”
“S-sí, señor.”
“Ahora bien, Novato. ¿Por qué fuiste arrojado aquí?” Traté de sonar severo mientras preguntaba.
Esperaba que mi impertinencia a pesar de ser más joven pudiera hacerlo enojar, pero él solo respondió con una mirada de desconcierto en su rostro, “Me atraparon tratando de estafarlos.”
“Oho, apuestas, ¿no? ¿Cartas de Piedra, Papel y Tijeras? ¿Cruce de Estructura?”[3]
“¿Qué diablos es eso? No, dados.”
“Así que dados.” Él probablemente cargó los dados para que solo cayeran en cuatro, cinco, o seis. “Un crimen aburrido por el cual ser atrapado.”
“¿Y qué hay de ti?” preguntó él.
“Es evidente solo al verme, ¿no? Indecencia pública.”
“¿Qué diablos es eso?”
“Mientras estaba desnudo, le puse las manos encima a un cachorro plateado, y por eso me arrojaron aquí,” expliqué.
“¡Ah! Oí los rumores. ¡Un demonio pervertido atacó sexualmente a la Bestia Sagrada de los Doldia!”
Alguien de seguro estaba siendo insolente con sus palabras. En primer lugar, esa era una acusación falsa. No es como si ganara algo refutando eso aquí.
“Novato, si eres un hombre entonces lo entiendes, ¿cierto? La lujuria que uno siente hacia una criatura adorable.”
“Claro que no.” Sus ojos cambiaron, y él ahora me miraba con sospecha. Bueno, en realidad no habían cambiado. Sus ojos habían sido así desde el comienzo.
“Y bien, Novato, ¿cuál es tu nombre?”
“Geese,” respondió él.
“¿Eres un militar? ¿Devoras más comidas como un soldado que estrellas hay en el cielo?”
“¿Un militar? No, supongo que solo soy un aventurero. He sido uno ya por un tiempo.”
Geese. Veamos, sentía que ya había escuchado ese nombre. Pero ¿dónde? No podía recordarlo. Parece que había muchas personas con ese nombre, así que él probablemente no era el Geese que yo conocía.
“Mi nombre es Rudeus. Soy más joven que tú, pero aquí, soy tu jefe.”
“Sí, sí.” Geese dejó caer sus hombros, se recostó en donde estaba de pie y apoyó su cabeza. “¿Mm? Rudeus… Ya he escuchado antes ese nombre.”
“Estoy seguro de que muchas personas se llaman así.”
“Eh, probablemente tienes razón.”
Ahora ambos estábamos haciendo la pose de Buda reclinado mientras estábamos cara a cara, a pesar de que uno de nosotros estaba desnudo. ¿Aunque no era un poco extraño? ¿Por qué yo, la persona más importante dentro de esta celda, estaba desnuda mientras el novato aún tenía su ropa puesta? Extraño. En efecto, muy extraño.
“Oye, Novato.”
“¿Qué sucede, Jefe?” preguntó él.
“Esa chaqueta tuya se ve cálida. Entrégala.”
“¿Qué…?” Geese se veía molesto mientras decía, “Bien, toma,” y se sacaba la chaqueta antes de arrojarla hacia mí. Quizás él en realidad era bueno a la hora de cuidar a las personas, contrario a mi impresión inicial.
“Ah, te lo agradezco mucho,” dije, sonando más educado que nunca.
“Entonces sí puedes mostrar gratitud,” destacó él.
“Por supuesto. He estado desnudo ya por varios días. Por primera vez en mucho tiempo me siento como una persona de nuevo.”
“Jefe, no tienes que hablar de forma tan exagerada.”
Y así logré la apariencia de un mocoso presumido directamente salido del periodo Edo.
Nuestra guardia nos observaba con una expresión malhumorada en su rostro, pero no dijo nada.
“Ahora puedo sentir tu calor irradiando de esta chaqueta.”
“Oye, no me digas que también le vas a los hombres, ¿o sí?” preguntó Geese.
“Por supuesto que no,” respondí. “Me gustan las mujeres de doce hasta cuarenta y cuatro años, pero no tengo ningún interés en los hombres, a menos que se vean como mujeres.”
“Entonces estás bien siempre y cuando se vea como una mujer…” Geese me miró conmocionado. Pero si él conociera una mujer que fuera de su tipo, una que extrajera su Excalibur como Arturo, entonces él también se convertiría en un Merlín. Por supuesto, en un sentido sexual.
“Por cierto, Novato, hay algo que quiero preguntarte.”
“¿Qué pasa?”
“¿En dónde estamos?” pregunté.
“Dentro de una celda en la aldea Doldia del Gran Bosque.”
“¿Y quién soy yo?”
“Rudeus. El pervertido desnudo que puso sus manos sobre un cachorro,” respondió él.
¡Ajá! ¡Pero yo ya no estaba desnudo! Además, esa era una acusación falsa. Yo no era un pervertido.
“¿Y qué está haciendo un demonio como tú apostando su vida en la aldea Doldia?”
Geese comenzó a explicarlo. “Aah, bueno, una de mis compañeras del pasado era una Doldia, así que vine a ver si de casualidad estaba aquí.”
“¿Y la encontraste?”
“No,” dijo él.
“Entonces, aunque ella no estaba aquí, ¿apostaste igual? ¿Los estafaste?” presioné.
“No pensé que sería atrapado.”
Este tipo no tenía remedio. Pero quizá no era un inútil.
“Novato. ¿Qué más puedes hacer aparte de estafar?”
“Puedo hacer lo que sea,” dijo él.
“Impresionante. ¿Puedes hacer un dragón solo con tus manos y noquear a alguien con él?”
“No, eso es imposible,” respondió él. “Apesto cuando se trata de batallas.”
“¿Entonces puedes estar con cien mujeres al mismo tiempo?” pregunté.
“Una es suficiente, dos a lo mucho.”
Para mi última pregunta, bajé el volumen de mi voz lo suficiente como para que la guardia no fuera capaz de escucharnos y dije, “¿Podrías llegar a la ciudad si sales de aquí?”
Geese se enderezó, dio un vistazo rápido hacia la guardia, y luego se rascó la cabeza. Él se acercó a mí y habló en un susurro. “¿Quieres escapar?”
“Mi compañero no ha venido, así que sí.”
“Aah, sí, eso… Bueno, eso apesta.”
Oye, ya deja eso, pensé. Si lo dices de esa forma, lo haces parecer como si mis amigos me hubieran abandonado.
Ruijerd nunca me abandonaría de esa forma. Estaba seguro de que ahora mismo él estaba buscando por todas partes a los padres de esos niños. Eso, o algo había sucedido y estaba en problemas. Quizás él estaba esperando mi ayuda.
“Entonces huye por tu cuenta. No tiene nada que ver conmigo,” dijo Geese.
Por lo que le expliqué, “Desde aquí no sé el camino hacia la ciudad más cercana.”
“¿Entonces cómo llegaste aquí?”
“Salvé algunos niños que fueron secuestrados por contrabandistas,” le dije.
“¿Los salvaste?”
“Y mientras estábamos ahí quité el collar que había sido puesto en ese cachorro, y cuando lo hice, esta persona bestia de pronto apareció y me gritó. Después ya no pude moverme y me trajeron aquí.”
Geese se rascó su cabeza una vez más de lo perplejo que estaba. Tal vez no lo había explicado bien. “Aah, entonces eso fue lo que pasó. ¿Fuiste acusado falsamente?”
“Exacto.”
“Ya veo. Sí, entonces por supuesto que querrías huir.”
“Por eso me gustaría que me ayudes,” dije.
“No quiero,” respondió él. “Huye sólo si tienes tantas ganas de hacerlo.”
Él podía decir todo lo que quisiera, pero eso no me ayudaba a encontrar una forma de hacerlo. No sería gracioso perderme en el bosque de camino a ayudar a Ruijerd.
“Pero si de verdad es una acusación falsa, deberías estar bien. Ellos lo entenderán.”
“Espero que tengas razón,” dije.
Desde mi punto de vista, Gyes no era de la clase que escuchaba a las personas. A pesar de que era verdad que yo había ayudado a escapar a esos niños. Si regresaban, entonces la acusación falsa sería desestimada.
“Entonces supongo que es mejor esperar un poco más.”
“Sí, eso deberías hacer,” estuvo de acuerdo él. “Escapar no resuelve nada.” Geese se volvió a recostar.
Decidí esperar como él sugirió. Afortunadamente, todavía me quedaban algunas opciones. Si llegábamos a ello, podía sumergir toda esta zona en un mar de llamas y escapar. Me sentiría mal por la Tribu Doldia, pero ellos fueron los que me habían arrestado con cargos falsos, así que estaríamos a mano.
Aun así, Ruijerd de seguro se estaba tomando su tiempo. Asumí que le estaba tomando tanto tiempo porque seguía buscando a los padres de los niños, pero, aun así, esto era demasiado.
Día seis.
Era realmente cómodo vivir en este departamento. Nos daban comida. Estaba equipado con un buen aire acondicionado (hecho por el hombre), y si bien al principio pensaba que era aburrido porque no había nada que hacer, ahora tenía alguien con quien hablar.
La cama había estado infestada de insectos, pero gracias al aire cálido que creé con mi magia, todos ellos habían sido erradicados. El escusado estaba en su estado triste usual, pero era algo excitante pensar que esa mujer hermosa con orejas de animal lo estaba limpiando por mí.
Aun así, me sentía ansioso acerca del hecho de que no estaba recibiendo noticias nuevas. Había pasado casi una semana desde que fui traído aquí. ¿Ruijerd no estaba bastante retrasado? ¿No era normal asumir que algo debe haber ocurrido? ¿Algún problema que Ruijerd no podría resolver por su cuenta?
No tenía idea de qué tanta ayuda sería yo si fuera. Tal vez ya era demasiado tarde. Aun así, tenía que ir. Mañana. No, pasado mañana. Esperaría hasta pasado mañana.
Una vez que llegara ese día, reduciría esta aldea a cenizas. O tal vez no, porque me sentiría mal por hacerlo. En vez de eso, tomaría como rehén a la guardia y huiría.
Día siete.
Este era mi último día viviendo en esta celda. En las profundidades de mi mente estaba trazando cuidadosamente un plan, mientras en apariencia solo comía perezosamente y dormía. No podía seguir así —la mentalidad de aislado de mi vida anterior reaparecería. Mañana, necesitaba prepararme.
“Hola, Novato…” Le hablé a Geese con mi estilo de matón usual mientras me sentaba en el suelo.
“¿Qué?”
“¿Esta es la única celda de la aldea?”
“¿Por qué preguntas eso?” respondió él.
“Bueno, es solo que normalmente no arrojan a dos personas en la misma celda sin tener una razón, ¿o sí?” supuse.
“Ellos normalmente no usan esta celda. Los criminales usualmente son enviados al Puerto de Zant.”
Conque enviados al Puerto de Zant. ¿Entonces la Tribu Doldia arrojaba dentro de esta celda a los criminales especiales? Yo había sido confundido con un contrabandista y además acusado falsamente de intentar una bestialidad sobre su Bestia Sagrada. Debe haber sido realmente importante para la aldea tener una criatura tan especial. Eso me convertía en un criminal aún más extraordinario.
Pero esperen.
“¿Entonces por qué tú fuiste arrojado aquí? Fuiste arrestado por estafar, ¿cierto?”
“No me preguntes. Probablemente porque pasó en la aldea y no era tan importante.”
“¿Entonces esa es la razón?”
“Esa es la razón,” respondió él.
Algo me parecía fuera de lugar. Me rasqué mi costado, y después me rasqué mi estómago. Ya que estaba en ello, me rasqué la espalda. Por alguna razón, tenía mucha comezón. Tan pronto como me di cuenta de eso, miré hacia abajo y vi algo saltando. Era una pulga.
“¡Gaaah! ¡Están saliendo insectos de esta chaqueta!”
“¿Mm? Ah, sí, no la he lavado en un tiempo,” dijo Geese.
“¡Entonces lávala!” Me la quité y la arrojé lejos. Se sacudió mientras volaba, arrojando insectos por todo el piso. Inmediatamente los exterminé a todos con el calor de mi aire mágico. ¡Malditas pestes…!
“Oye, te he estado viendo hacer eso ya por un tiempo. De seguro es increíble. ¿Aunque cómo lo haces?”
“Conjuración silenciosa, usar magia sin recitar el encantamiento,” expliqué.
“… Aah. Sin un encantamiento. Eso es realmente increíble.”
Sí, y ahora que estaba pensando acerca de cómo esos insectos habían estado moviéndose dentro de esa chaqueta, todo mi cuerpo de pronto sintió comezón. Tendría que sanar cada mordida, una por una. Tal vez fue porque no utilicé nada bajo la chaqueta, pero mi espalda parecía tener una cantidad ridícula de mordidas. Así es, mi espalda. Justo donde mi mano no podía llegar. ¡Gaah!
“Oye, Novato.”
“¿Qué?”
“Ven aquí y ráscame la espalda,” le ordené. “Pica como no te imaginas.”
“Sí, sí.”
Me senté con mis piernas cruzadas y Geese se sentó detrás de mí. Él comenzó a rascarme.
“Sí, ahí, justo ahí. Oh, sí, eres muy bueno en esto.”
“Te lo dije, ¿no?” dijo él. “Puedo hacer lo que sea. Si quieres, también puedo masajear tus hombros.” Mientras Geese decía eso, él movió sus manos hacia mis hombros. Maldición. Él era realmente bueno en esto.
Enderecé mi espalda instintivamente. “Ooh, eres realmente bueno. Eso se siente genial. Aah, a continuación, un poco más abajo. Mm, sí, justo ahí… ¿Mm?”
Justo en ese momento comprendí que había algo muy extraño. Pero ¿qué? Algo era diferente de lo usual. “Oye, Novato…”
“¿Y ahora qué? ¿Quieres que vaya más abajo? ¿Quieres que también rasque tu trasero?”
“No. ¿No crees que algo está mal?”
“Sí, Jefe, tú estás mal de la cabeza,” respondió él.
“¡Eso no!” grité. Qué grosero.
“Bueno, sí… la mujer guardia no ha venido.”
Sí, exactamente. Normalmente esta sería la hora de nuestra comida del mediodía. Una hora donde comeríamos nuestra deliciosa, deliciosa comida antes de juntar las manos para dar las gracias. Pero no teníamos ningún reloj, así que era posible que solo estuviera calculando mal el tiempo. Pero mi estómago pidiendo comida parecía pensar que era la hora de comer.
“Además, parece que hay mucho ruido afuera.”
“¿En serio?” Me concentré, y claro, escuché batallas en la distancia. Pero también podría ser solo mi imaginación.
“Además, hace un poco de calor.”
“Ahora que lo mencionas, es verdad, hoy hace un calor horrible,” comprendí.
“Además, ¿no huele un poco a humo aquí adentro?”
“Ahora que lo mencionas…”
Él tenía razón. Una línea delgada de humo gris se había filtrado. El humo estaba entrando de la ventana y la puerta principal.
“Novato, súbeme sobre tu hombro.”
“Supongo que no tengo opción. Aquí vamos.”
Geese me subió sobre sus hombros, y desde la altura ligeramente ventajosa de la ventana miré hacia afuera.
El bosque se estaba incendiando.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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