Los Niños Gente Bestia
Capítulo 6: Los Niños Gente Bestia
La habitación estaba oscura. Dentro de las sombras había niños y niñas con miradas nerviosas en sus rostros, y con sus cuerpos retorciéndose. Había cuatro niños y tres niñas, siete niños en total. Todos ellos tenían alrededor de mi edad. Estaban completamente desnudos, todos con orejas de bestia o elfo. Sus manos estaban atadas detrás de sus espaldas, y todos se retorcieron ante mi aparición.
Dulces e inocentes niñas desnudas y esposadas. Nunca pensé que llegaría el día en el que podría ver esto. Qué buena vista —como una versión joven de Kannon, la Diosa de la Misericordia, una Bodhisattva budista. Este era el Edén. No, tal vez era el cielo. ¿Finalmente había llegado al cielo? ¡No, aún no había encontrado al bebé verde!
Este no era el momento para emocionarme. Con una sola excepción, todos sus ojos estaban rojos de tanto llorar, y varios tenían moretones negro-azulados en sus rostros. Mi cabeza se enfrió inmediatamente. Ellos estaban llorando y gritando, así que probablemente fueron golpeados por hacer demasiado ruido.
Lo mismo había pasado cuando Eris y yo fuimos secuestrados. En este mundo, los secuestradores no se preocupaban por los niños que capturaban. Ruijerd debe haberlos escuchado siendo torturados sin misericordia desde su lugar en la habitación contigua. Fue por eso que él no pudo contenerse.
A partir de un vistazo rápido, no parecían haber sido abusados sexualmente. Tal vez porque todavía eran jóvenes, o tal vez porque bajaría su precio de venta. Cualquiera haya sido la razón, era una bendición dentro de toda esta desgracia.
Normalmente yo vería chicas desnudas y esperaría que me permitieran manosear un poco sus pechos, pero ahora mismo, mi pervertido interior había sido debilitado. Después de todo, acababa de decidir convertirme en un Anciano y Sabio Ermitaño antes de desembarcar del barco. Desafortunadamente, mi nueva profesión no había incrementado mi inteligencia en lo absoluto.
Tres de las niñas todavía estaban sollozando, con lágrimas bajando por sus mejillas. Dos de los niños me miraban con expresiones de terror en sus rostros.
El tercero estaba desplomado en el suelo, apenas respirando. Lo sané primero antes de remover los grilletes de sus muñecas. Su boca estaba amordazada con tal firmeza que no podía liberarla. Sin ninguna otra opción, tuve que quemarla. Podría quemarlo un poco, pero supuse que él podía soportarlo. Hice lo mismo con los otros dos niños, los sané y les quité los grilletes de sus muñecas.
“M-mm… ¿quién eres…?”
Las palabras fueron pronunciadas en la lengua del Dios Bestia, así que me tomaron por sorpresa, pero al menos podía hablarla. “Vine a salvarlos. Ustedes tres, vayan a hacer guardia a la puerta. Si ven que alguien viene, me dicen inmediatamente.”
Los tres intercambiaron miradas nerviosas.
“Ustedes son hombres, ¿cierto? Al menos pueden hacer eso, ¿no creen?”
Sus expresiones se endurecieron y asintieron mientras corrían hacia la puerta. Mis instrucciones no tenían ningún otro significado. No era como si los quisiera fuera del camino para poder comerme a las chicas con los ojos sin interrupciones.
Ruijerd estaba causando un alboroto arriba, así que probablemente nadie vendría por aquí. Aun así, no podíamos descuidarnos. Antes de entrar en la habitación, había configurado mi ojo demoniaco para que me mostrara un segundo en el futuro, pero no sería capaz de ver nada si no miraba detrás de mí.
Procedí a remover los grilletes de las chicas. Algunas estaban mejor dotadas que otras, pero no iba a discriminar. Las admiré de igual forma mientras les retiraba sus restricciones. Además, no las toqué más de lo necesario. Quería que pensaran del Rudeus ante ellas como un caballero.
También sané sus moretones. Era mi momento para disfru… err, es decir, tratar sus heridas. Después de todo, tenías que tocar a alguien para sanarlo. Por lo tanto, no había ninguna otra intención detrás. Sí, una de las chicas tenía moretones en su pecho, pero juro que no tenía ningún motivo ulterior.
Ella tenía una costilla rota. Eso no era bueno… Y esta otra tenía el fémur roto. Esos hombres habían sido bastante agresivos.
Las chicas se taparon con sus manos mientras se ponían de pie. Ellas mismas se removieron sus mordazas. ¿Era mi imaginación, o la chica de voluntad fuerte y orejas de gato me estaba mirando?
“Muchas gracias por… hic… salvarnos.” La chica con orejas de perro me agradeció mientras ocultaba tímidamente su cuerpo. Por supuesto, ella habló en la lengua del Dios Bestia.
“Solo para estar seguro, todas pueden entenderme, ¿cierto?”
Dejé salir un suspiro de alivio cuando todas ellas asintieron. Aparentemente mi lengua del Dios Bestia era entendible.
Parece que Ruijerd aún no había terminado, y no podía guiar a estos niños a través de un matadero. Podría causarles un trauma aún mayor, así que tal vez simplemente admiraría este escenario por un poco más de tiempo… o no. Probablemente debería preguntarles qué había ocurrido.
“Si no les importa que pregunte, ¿por qué fueron traídos aquí?”
“¿Miau?”
Dirigí mi pregunta hacia la chica con orejas de gato, la que parecía ser más determinada. Ella era la única entre los siete que no tenía un rastro fresco de lágrimas en sus mejillas. En vez de eso, su cuerpo parecía estar más maltratado, roto y con más moretones. No tan malo como lo que Eris había experimentado, pero sus heridas aun así eran las peores. El segundo peor era el niño que había ayudado primero, pero a diferencia de ese niño, ella aún tenía una chispa de vida en sus ojos.
La chica podría tener un carácter más fuerte que el de Eris. No, ella probablemente era mayor a la Eris de ese entonces. Si tuvieran la misma edad, no había forma de que Eris perdiera.
Bien, ¿por qué demonios estaba inventando esta competencia?
Por cierto, los pechos de esta chica eran los segundos más grandes del grupo. Podía imaginarlos volverse obscenamente grandes mientras crecía. El primer lugar iba para la chica con orejas de perro de hace solo un momento. Tenerlos tan grandes a una edad tan tierna… ella sería ridículamente sensual cuando fuera mayor. Escandalosamente.
“¡Estábamos jugando en el bosque cuando un hombre extraño de pronto nos capturó, miau!”
Fue una sacudida a mi ser. ¡Miau! ¡Su oración terminó con un miau! ¡Un miau de verdad! Completamente diferente de la imitación de Eris. Esta chica era una genuina gata de la gente bestia. Tampoco era solo porque ella estaba hablando en la lengua del Dios Bestia. Ella definitivamente dijo miau al final. Increíble. Quería manosear sus pechos.
No. No podía distraerme. “¿Entonces eso significa que todos ustedes fueron traídos contra su voluntad?” Traté de aplacar mis emociones y permanecer genial mientras preguntaba.
Todas las chicas asintieron. Bien. Si ellos hubiesen sido vendidos por padres en problemas, o se hubiesen vendido a sí mismos porque ya no tenían los medios para vivir, entonces nuestros esfuerzos para liberarlos habrían sido en vano. Bien. Estábamos salvando personas. Estaba realmente feliz de escuchar eso.
“Todo terminó.” Ruijerd había regresado. El color verde musgoso ya no estaba en su cabeza, y una bandana había sido colocada alrededor de su frente. Su ropa estaba inmaculada. No había ni siquiera una gota de sangre sobre ella. No habría esperado menos.
“Buen trabajo. ¿Había alguna otra persona prisionera?” pregunté.
“Ninguna.”
“Entonces busquemos algo de ropa para ellos. Pescarán un resfriado si los dejamos así.”
“Entendido,” respondió Ruijerd.
“Bien, chicos,” les dije. “Por favor, esperen un poco más de tiempo.”
Nos dividimos y comenzamos a buscar ropas apropiadas. No pudimos encontrar nada para niños. Sus ropas deben haber sido rasgadas y desechadas cuando sus captores los secuestraron. Pero ¿para qué? No lo entendía. Era un misterio para mí la razón por la que ellos habían dejado desnudos a estos niños. No tener ropa era un gran problema. Ni siquiera podíamos entrar a una tienda de ropa con ellos si estaban desnudos.
“¿Mm?” De casualidad di un vistazo a través de la ventana, solo para ver una montaña de cadáveres. Cada uno de ellos tenía una sola herida de apuñalamiento, ya sea en el corazón o la garganta. Hace mucho tiempo ver algo así me habría aterrado, pero esta vez era tranquilizador. Aun así, no esperaba que hubiera tantos de ellos. El olor a sangre era espeso. Atraería monstruos.
Quemémoslos rápidamente, pensé, y salí del edificio.
Me paré frente a la apestosa montaña de cadáveres y conjuré una bola de fuego. Un radio de cinco metros parecía apropiado para esta ocasión. Dentro de la magia de fuego, incrementar el poder de un hechizo por alguna razón también incrementaba su tamaño. Aunque no quería oler la apestosa carne quemada, así que decidí incinerarlos de una sola explosión.
“¡Ups!”
El fuego resultante claramente fue demasiado poderoso, ya que instantáneamente se extendió hacia el edificio. Rápidamente cambié a magia de agua para extinguir las llamas.
Eso estuvo cerca. Casi me convierto en un pirómano.
Aw, mierda, tal vez primero debí haberlos despojado de sus ropas, pensé. Probablemente estarían hediondas a sangre y me revolverían el estómago, pero aún podían ser usadas luego de lavarlas.
“Rudeus. Ya terminé.”
Ruijerd salió del edificio mientras yo estaba ocupado con esos pensamientos. Todos los niños estaban junto a él, vestidos. Al decir vestidos, me refería a que todos ellos estaban usando unas mantas.
“¿Dónde encontraste esa ropa?”
“Corté las cortinas.”
Ooh. Eres muy inteligente, pensé. Una verdadera fuente de sabiduría.
El siguiente objetivo en nuestra misión era regresar a los niños a sus hogares. Eso significaba llevarlos hacia la ciudad y finalmente con sus padres.
Encendí las antorchas en la entrada frontal del edificio e hice que cada uno de los niños sostuviera una. Decidí tomar una ruta de regreso diferente. Sería problemático si otro contrabandista nos encontraba, y esa ruta subterránea probablemente fue creada para proteger a las personas de las bestias del bosque. Nosotros no necesitábamos protección.
“¡Miau!” La chica con orejas de gato de pronto gritó. El ruido hizo eco en la oscuridad a nuestro alrededor.
“¿Qué sucede?” pregunté, deseando que no fuera tan ruidosa.
“¡Miau! ¿¡Había un perro en el edificio del que acabamos de salir!?” Ella se aferró a la pierna de Ruijerd. Había una clara expresión de desesperación en su rostro.
“Lo había.”
“¿¡Por qué no lo rescataron!?”
Así es, había un perro. Esperen, ¿eso era un perro? Era malditamente grande.
“Ustedes tienen prioridad.”
Sus miradas de reproche se concentraron en Ruijerd.
Oh, vamos, pensé. Acabamos de salvarlos. No hay razón para que nos miren de esa forma. “Solo para que lo sepan, él fue quien los salvó.”
“B-bueno, estoy agradecida por eso, miau. Pero…”
“Si estás agradecida, entonces deberías decir gracias.”
Cuando dije eso, todos ellos bajaron sus cabezas para agradecerle. Bien, pensé. Todos ustedes deberían estar más agradecidos.
Esta puede haber sido una misión solicitada por un contrabandista de la organización que los secuestró en primer lugar, pero también era verdad que Ruijerd estaba genuinamente preocupado por ellos. Aunque también era verdad que estábamos demandando su gratitud cuando ellos nunca nos habían pedido salvarlos.
“Regresaré a liberar al perro. Ruijerd, tú lleva a estos niños de vuelta a la ciudad.”
“Entendido. ¿Hacia dónde deberíamos ir una vez que lleguemos ahí?”
“Solo esperen afuera de la ciudad,” le instruí. Regresé por mis pasos.
¿Hacia dónde se supone que deberíamos llevarlos después de esto? Esa era una pregunta difícil. Al principio, consideré llevarlos hacia el Gremio de Aventureros. Después podríamos poner una solicitud que dijera, “Tenemos niños en nuestra custodia; por favor, busquen a sus padres,” y dejar a los niños en manos del gremio. Ese sería el final del asunto.
Sin embargo, Gallus dijo que la organización de contrabandistas no era un grupo unido. Si actuábamos de forma tan abierta, seríamos descubiertos. Considerando nuestras anteriores conversaciones, Gallus no sería capaz de ayudarnos si eso pasaba. Lo mejor era que nuestra participación se mantuviera en secreto. Tanto por nuestro bien como por el suyo.
En ese caso… ¿qué tal si dejábamos a los niños con las autoridades de la ciudad y abandonábamos la ciudad tan rápido como fuera posible? No, si los niños hablaban, nuestras identidades serían descubiertas. Después la organización de contrabandistas nos encontraría. Además, la temporada de lluvias casi estaba sobre nosotros. Si dejábamos la ciudad, no tendríamos ningún lugar al cual ir. Incluso podríamos ser confundidos con los secuestradores.
Hmm. Esto era complicado. Tal vez no había pensado muy bien esto. Había estado seguro de que podíamos liberarlos, pero había pensado muy poco en lo que venía después. ¿Quizá debería culpar del ataque a alguien más? Sí, quizás esa era una buena idea. Si escribía La Gran Emperatriz del Mundo Demoniaco Kishirika Kishirisu está aquí en la pared, bien podrían creérselo. Después de todo, Kishirika dijo que confiara en ella si necesitaba algo.
“Bueno.” Había llegado una vez más al edificio, todavía indeciso sobre nuestro curso de acción.
Encontré la habitación en la que anteriormente había visto el círculo mágico. Cuando entré, la bestia me recibió con una mirada de sospecha en sus ojos. No balanceó su cola, y no ladró. Estaba exhausta.
“Definitivamente es un perro.”
El que estaba restringido dentro de ese círculo mágico era un cachorro. Podías notar de un vistazo que era un cachorro, pero uno enorme. Era de alrededor de dos metros de alto. ¿Por qué todos los gatos y perros de este mundo eran tan grandes?
Su pelo había parecido blanco cuando lo vi por primera vez, pero al hacer una inspección más exhaustiva, en realidad era plateado. Parecía brillar, pero probablemente era debido a la luz. Un gran bebé de Perro Shiba plateado, con una mirada refinada e inteligente en su cara.
“Voy a ayudarte —¡aaauch!”
En el momento que traté de entrar al círculo mágico, este me repelió. No de la misma forma que una descarga. La sensación era difícil de explicar, pero era como si los receptores de dolor en mi cerebro estuvieran siendo activados. Parecía ser que este círculo mágico en realidad era una barrera. Una barrera era un tipo de magia de sanación —una construcción de la que no sabía nada.
“Mmm.” Estudié los bordes del círculo mágico. Emitía una luz blanca-azulada, iluminando tenuemente la habitación. La luz saliendo de él significaba que el poder mágico estaba circulando. Si pudiera cortar la fuente de su poder, el círculo desaparecería. Roxy me enseñó eso. Era el método principal para remover trampas mágicas.
La fuente de poder… En otras palabras, un cristal mágico.
Aunque por lo que podía ver, ese cristal no estaba por ningún lado. No… eso quería decir que aún no lo había encontrado. ¿Dónde lo habían ocultado? Probablemente bajo tierra. ¿Tal vez debería usar magia de tierra para remover el círculo? No tenía idea de qué podría ocurrir si intentaba remover a la fuerza un círculo mágico como este.
Hmm, esperen, pensé. Esperen, esperen, esperen. Pensemos en esto de forma más simple.
¿Cómo estos sujetos incluso planeaban sacar a este perro fuera de ese círculo en primer lugar? No había habido un mago dentro de los cadáveres que vi. Debía haber una forma para que un completo principiante pudiera remover esta trampa.
Primero consideré dónde podría estar el cristal mágico. Pensé que debía estar bajo tierra. Sin embargo, si estuviera bajo tierra, esos sujetos no habrían sido capaces de sacarlo. Tenía que estar en un lugar de donde pudieran extraerlo. Pero también tenía que estar en un lugar donde todavía pudiera proporcionar poder mágico a la trampa.
“Mm, ¿entonces arriba en vez de abajo?”
Decidí revisar en el piso de arriba. Fui hacia la habitación directamente arriba, donde encontré un pequeño círculo mágico y lo que parecía ser un farol de madera. Dentro estaba lo que asumí era un cristal mágico.
Muy bien. Tuve suerte de haber sido capaz de encontrarlo en mi primera suposición.
Moví el farol cuidadosamente y el círculo mágico debajo se disipó poco a poco. Cuando regresé hacia el primer piso, vi que el que estaba rodeando al perro había desaparecido completamente. Después de todo, parecía que ambos círculos estaban conectados. Genial, genial.
“¡Grrr…!”
El perro me miró de forma amenazante y gruñó mientras me acercaba. Por lo que podía recordar, yo nunca les había agradado a los animales. Esta ocasión no fue diferente.
Estudié la condición física del perro. Su gruñido seguía siendo poderoso, pero no tenía la misma fuerza en su cuerpo. Se veía exhausto. No había duda de que era porque estaba hambriento.
Aun así, esas cadenas eran sospechosas. El patrón grabado en ellas probablemente tenía un significado. Tal vez debería removerlas. No, eso podría ser peligroso. Si esas cadenas estaban restringiendo su poder, entonces en el momento que las quitara, podría atacarme. Podía sanar un pequeño mordisco, pero…
“¿Qué debo hacer para que no me muerdas?”
Cuando pregunté eso, el perro respondió, “¿Guau?” Inclinó su cabeza hacia mí como si entendiera mis palabras.
Hm.
“Si no me muerdes, te quitaré ese collar y te regresaré con tu amo. ¿Qué dices?” Hablé en la lengua del Dios Bestia, y cuando lo hice, el perro dejó de gruñir y se tendió tranquilamente sobre el suelo. Parece que entendió. Después de todo, parecía que estar en un mundo diferente era conveniente. Incluso podías hablarles a los perros.
Intenté usar magia para cortar la cadena. Se rompió fácilmente. Una vez que lo hice, el poder instantáneamente regresó al cuerpo del perro. Se puso de pie inmediatamente e intentó correr, pero yo lo detuve.
“Espera, espera, todavía tienes puesto un collar.”
Miró hacia mí y se echó obedientemente una vez más.
Hice mi mejor esfuerzo para remover el collar, pero no tenía ningún orificio de llave. Si no usaba llave, no había forma de abrirlo. Eso era extraño. ¿Cómo iban a removerlo? ¿O nunca tuvieron la intención de hacerlo? Fue difícil, pero logré encontrar una unión en el collar. Aparentemente este era uno de esos collares que no podías remover una vez que estaban puestos.
“Ahora voy a quitarlo, así que no te muevas.” Recité cuidadosamente magia de tierra dentro de la pequeña unión del collar para abrirlo a la fuerza. Hubo un clang, y finalmente se salió.
“Listo.”
El cachorro sacudió su cuello. “¡Guau!”
“¡Vaya!”
El perro puso sus patas frontales sobre mis hombros, y su peso me derribó. Caí pesadamente hacia el suelo, y el perro comenzó a lamerme toda la cara.
“¡Guau!”
¡Aah! ¡No puedes, cachorrito! ¡Tengo una esposa y un esposo…!
Traté de quitarme de encima la gran bola de pelos plateada, pero era demasiado pesada, y, es más, suave y esponjosa. Sedoso y suave. Todo eso estaba bien, pero era pesado. Su peso sobre mi pecho era suficiente para hacer crujir mis huesos. Moverlo parecía difícil. Me rendí en cuanto a no ser lamido ya que no había nada que pudiera hacer. En cambio, me concentré en disfrutar la sensación de su pelo hasta que se aburrió de lamer mi cara.
Y sí que era esponjoso. O como dirían los niños, “¡Qué suave!”
Eres muy suave… Oye, espera. Estás usando alguna clase de suavizante de tela, ¿cierto? pensé, solo para que otra voz en mi cabeza respondiera a eso. Aw, pero si no estoy usando nada~
“¡Bastardo! ¿¡Qué le has hecho a la Bestia Sagrada!?”
“¿Eh?”
Una voz resonó justo cuando la bola de pelo finalmente parecía satisfecha. Aún tendido sobre el suelo, miré hacia arriba, preguntándome si uno de esos contrabandistas había logrado sobrevivir.
Fui recibido por una persona de piel café, orejas de bestia, y una cola de tigre. ¿Ghislaine…? No, no era ella. Se parecían, pero no era ella. La parte peluda y musculosa era igual, pero había algo un poco diferente. El rasgo más importante de Ghislaine estaba ausente. Era su pecho —el de esta persona era plano. Esta persona tenía pectorales donde Ghislaine había tenido un pecho abundante. Era un hombre.
El hombre llevó sus manos a su boca, como si estuviera a punto de gritar.
¡Ah, mierda! Él va a hacer algo. Tengo que huir. ¡Pero no puedo moverme!
“Perrito, muévete. ¡Necesito huir de este sujeto!”
El perro se movió.
Me puse de pie y activé mi ojo demoniaco. Pude ver lo que iba a pasar.
El hombre aún tenía sus manos presionadas contra su boca.
Pensé que no iba a hacer nada, pero luego él de pronto rugió. “¡Graaaah!” El volumen fue ensordecedor. Era una voz muchas veces más aguda de lo que Eris alguna vez había producido. Se sentía como si el sonido tuviera masa. Mis tímpanos sonaron, y mi cerebro fue sacudido.
Para el momento que comprendí lo que estaba pasando, ya había colapsado. No podía ponerme de pie. Esto era malo. Tenía que sanarme, pero no podía mover mis manos. ¿Qué demonios era esto? ¿Alguna clase de magia?
Mierda. Mierda, mierda, mierda. ¿No podía usar magia? Traté de canalizar mi poder mágico, pero… sin resultados.
El hombre me agarró del cuello y me lanzó hacia el aire. Quedé a la altura del rostro del hombre, con sus cejas fruncidas.
“Mm. Todavía eres un niño. No quiero matarte.”
Ah, parecía que estaba a salvo. Gracias a dios. Estaba feliz de ser un niño.
“Gyes, ¿qué sucede?”
Otro hombre apareció. Él se veía parecido a Ghislaine, pero tenía el cabello blanco. Un anciano.
“Padre. He sometido a uno de los contrabandistas.”
“¿Un contrabandista? ¿No es un niño?”
“Pero él estaba tratando de atacar a la Bestia Sagrada.”
“Mmm.”
“Él tenía una mirada obscena mientras la acariciaba. Tal vez no tiene la edad que aparenta.”
N-no, te equivocas. Tengo doce. Definitivamente no soy un viejo de cuarenta y cinco años en mi interior, me quejé en mi mente.
“¡Guau!” Cuando la bestia ladró, Gyes y el anciano se arrodillaron ante ella.
“Mis disculpas. Debimos haber llegado más rápido, pero en cambio nos retrasamos en su rescate.”
“¡Guau!”
“Pensar que este niño pondría sus manos sobre su santidad… ¡Gah…!”
“¡Guau!”
“¿Qué? ¿No le molesta? ¡Qué benevolente…!”
Ellos parecían estar teniendo una conversación, a pesar de que el perro solo estaba diciendo guau guau todo el tiempo.
“Gyes, encontré el aroma de Tona en el sótano. Ella estuvo aquí. Eso es seguro,” dijo el anciano.
¿Quién era Tona? A partir del contexto de su conversación, supuse que era una de las niñas gente bestia.
“Llevemos a este niño de vuelta hacia la aldea para interrogarlo. Él debe habérselos llevado. Y una vez que lo hagamos hablar, saldremos a buscar de nuevo—”
“No hay tiempo. El último barco sale mañana.”
Gyes apretó sus dientes.
“No tenemos más opción que darnos por vencidos. Considera suficientemente afortunado haber rescatado a la Bestia Sagrada.”
“¿Y qué haremos con esto?”
“Llevémoslo a casa con nosotros. Puede que sea un niño, pero si está trabajando con esos contrabandistas, entonces tendrá que ser castigado.”
Gyes asintió y ató mis manos detrás de mí con una cuerda. Después él me puso sobre sus hombros. El perro lo siguió de cerca, mirando de forma preocupada hacia mí.
Está bien. No te preocupes. Estos tipos no parecen ser contrabandistas, me dije a mí mismo. Ellos vinieron aquí a rescatar a esos niños. Entonces, si les cuento todo, lo entenderán. Solo tengo que esperar hasta que me permitan hacerlo.
“Mmm…” Cuando dimos un paso afuera, la nariz del anciano se retorció. “El olor permanece.”
“¿Un olor? El hedor a sangre es tan denso que no lo distingo.”
“Es tenue, pero es el olor de Tona y los demás. También hay otro. Es el olor de ese demonio.”
En el momento que él mencionó ese demonio, la expresión de Gyes se oscureció. “¿Está diciendo que ese demonio se llevó a Tona y a los demás?”
“Es difícil decirlo. Tal vez él los salvó,” sugirió el anciano.
“Claro que no. No puede ser verdad.”
Parecía que ellos habían detectado el rastro de Ruijerd en el viento.
“Gyes. Voy a seguir el rastro. Tú toma al niño y a la Bestia Sagrada y regresa a la aldea.”
“No, voy con usted,” protestó Gyes.
“Eres demasiado imprudente. Y ese niño podría no ser uno de esos contrabandistas, ¿sabes?” Como era de esperarse, las palabras del anciano estaban cargadas de sabiduría.
Así es, pensé. Yo no soy un contrabandista, así que, por favor, permítanme explicarlo.
“Aun así, no hay duda de que él tocó a la Bestia Sagrada con sus sucias manos. Este niño huele como un humano excitado. Puede sonar sorprendente, pero él mostró signos de excitación sexual hacia la Bestia Sagrada.
¿¡Qué!?
¡Eso es absolutamente falso! pensé. ¡No tengo ningún interés sexual en los perros! Sin embargo, en las niñas desnudas e indefensas… ¡No! ¡Esa tampoco es una buena defensa!
“En ese caso, arrójalo dentro d una celda. Pero no le pongas las manos encima hasta que yo regrese a casa.”
“¡Sí, señor!”
El anciano asintió antes de salir corriendo hacia la oscuridad del bosque.
Mientras Gyes lo veía partir, él me dijo, “Hmph, él acaba de salvar tu trasero.”
Sí, realmente lo hizo.
“Muy bien, Bestia Sagrada, vamos a correr un poco. Estoy seguro de que está cansada, pero…”
“¡Guau!”
“¡Eso pensé!”
Y así, atado sobre el hombro de Gyes, fui cargado hacia lo profundo del bosque.
Ruijerd
Ruijerd estaba cerca de la ciudad, pero Rudeus aún no había regresado. ¿Estaba perdido? No, él habría usado magia para lanzar una señal hacia el cielo. ¿Eso quería decir que estaba en problemas? Ruijerd se había encargado de cada humano en ese edificio, pero tal vez Rudeus se había encontrado con refuerzos que aparecieron desde una ubicación diferente. Él probablemente debería regresar y revisar, solo para estar seguro.
No. Rudeus no era un niño. Incluso si un enemigo aparecía, él debería ser capaz de manejarlo. Las defensas de Rudeus pueden ser débiles, tal vez debido a que era joven, pero él no era tan ingenuo como para bajar su guardia en territorio enemigo.
Además, ahora mismo él no tenía que preocuparse por Eris. Si Rudeus usaba todo su poder, no podía ser derrotado. El único problema era que estaba indeciso sobre tomar la vida de una persona. Si él limitaba demasiado su poder, las cosas podrían ponerse en su contra. No… de seguro no era así de estúpido.
Él no necesitaba preocuparse por Rudeus. Aun así, Ruijerd estaba indeciso. Si continuaba hacia la ciudad con los niños de esta forma, él tenía un mal presentimiento de lo que podría pasar.
Ruijerd había enfrentado circunstancias similares muchas veces en el pasado. Rescataría a niños de comerciantes de esclavos e intentaría regresarlos a la ciudad, solo para ser confundido con el secuestrador. Su cabeza estaba rapada y la joya en su frente estaba oculta, pero él no era bueno hablando. Si los guardias lo detenían para interrogarlo, no tenía confianza en su habilidad para explicar lo que había pasado.
De seguro los humanos de la ciudad se encargarían de las cosas si él simplemente dejaba a los niños ahí, ¿cierto? No, Rudeus definitivamente lo regañaría si hacía eso.
“Miau, señor, siento lo de antes, miau.”
Mientras él estaba preocupado, una de las chicas se acercó y tocó su pierna. Los otros niños se veían igual de arrepentidos. Casi se sentía como si ellos fueran quienes lo estaban rescatando a él.
“Está bien.”
Aunque de verdad había pasado mucho tiempo desde que él había usado la lengua del Dios Bestia. La última vez que la usó fue cuando… Hmm, ¿cuándo fue? Él no recordaba haberla usado mucho desde la Guerra de Laplace.
“La Bestia Sagrada es un símbolo de nuestra tribu, miau, así que no deberíamos dejarla atrás, miau.”
“Entonces era eso. No lo sabía, pero, aun así, me disculpo.” Ella le sonrió a Ruijerd cuando dijo eso. Él realmente disfrutaba que los niños no estuvieran aterrados de él. “Mmm…”
De pronto su tercer ojo sintió la presencia de alguien acercándose rápidamente. Su velocidad era increíble, y su aura poderosa. Venía de la dirección del edificio que habían abandonado. ¿Era uno de los aliados de los contrabandistas? Pero parecía demasiado hábil para eso. No puede ser, pensó él. ¿Realmente derrotaron a Rudeus…?
“Retrocedan.” Él hizo que los niños se refugiaran detrás suyo mientras preparaba su lanza.
El ganador sería quien atacara primero. Él lo derrotaría de un solo golpe.
O eso pensó, pero el oponente de Ruijerd se detuvo a poca distancia. Era un hombre gente bestia, sosteniendo un hacha gruesa en su mano. El hombre claramente estaba alerta mientras tomaba una postura de combate. Él era viejo, pero tenía un aire sereno, y digno a su alrededor. El aire de un guerrero. Aun así, Ruijerd lo mataría si era un aliado de esos bastardos de antes. Alguien que permitía que le pasara esto a unos niños de su misma raza no era un guerrero de verdad.
“¡Ah! ¡Abuelo, miau!” La chica gato le habló al guerrero anciano y corrió hacia él.
“¡Tona! ¡Todos están bien!”
El guerrero anciano le dio la bienvenida a la chica en sus brazos, y una expresión de alivio apareció en su rostro. Ruijerd bajó su lanza. Aparentemente este hombre había venido a salvar a los niños. Ruijerd estuvo equivocado al dudar de él como un guerrero; claramente era un hombre honorable.
La chica con orejas de perro también parecía conocerlo, y corrió hacia él.
“Tersena, también estás a salvo. Me alegro.”
“Ese hombre de ahí nos salvó.”
El guerrero anciano guardó su arma. Después él se acercó a Ruijerd e hizo una reverencia. Parecía que aún sospechaba de Ruijerd, pero eso era de esperarse.
“Gracias por salvar a mi nieta.”
“De nada.”
“¿Cuál es su nombre?”
“Ruijerd.” Superdia, pensó agregar él, pero dudó. Si el hombre supiera que él era un Superd, eso solo lo pondría en guardia.
“Así que Ruijerd. Mi nombre es Gustav Dedoldia. Le pagaré esta deuda sin falta. Primero, debo regresar a estos niños con sus padres.”
“Sí, deberías hacerlo.”
“Pero es peligroso hacer que los niños caminen de noche. Me gustaría que me explique exactamente lo que pasó.” Mientras decía eso, el anciano comenzó a caminar hacia la ciudad.
“Espera,” le dijo Ruijerd.
“¿Qué sucede?”
“¿Entraste al edificio?”
“Lo hice. Un lugar deprimente que apestaba a sangre.”
Ruijerd continuó con su interrogatorio. “¿Y no había nadie?”
“Había alguien. Un hombre que parecía ser un niño. Parece que él tenía una expresión pervertida mientras acariciaba a la Bestia Sagrada.”
Él inmediatamente comprendió de quién se trataba. Rudeus. Así que ese niño todavía pone esa expresión en su rostro, pensó él. “Él es mi compañero,” dijo Ruijerd.
“¡Cielos!”
“Ni pienses en decir que lo mataste.”
No importaba si lo causó un malentendido. Si habían matado a Rudeus, Ruijerd tendría su venganza. Aunque primero vería que los niños regresaran con sus padres. Eris también. Es verdad… Eris estaba sola ahora mismo. Eso le preocupaba.
“Hice que lo llevaran a nuestra aldea para interrogarlo sobre la ubicación de sus compañeros. Pero tendré que hacer que lo liberen inmediatamente.”
Rudeus, ese idiota, había bajado su guardia. Ese niño… Sus defensas siempre eran débiles, incluso aunque su resistencia mental era alta. Por otro lado, Ruijerd no tenía el derecho de hablar, dado que su resistencia mental era de tercera clase comparada a la suya.
“Rudeus es un guerrero. Si no tienen pensado matarlo, no hay razón para apresurarnos. Es mejor darles prioridad a los niños.”
La gente bestia no torturaba a las personas como lo hacían los humanos. A lo mucho, ellos lo despojarían de sus ropas y lo arrojarían dentro de una celda. Rudeus no tenía problemas con que las personas lo vieran desnudo. El otro día, él le había dicho algo extraño a Ruijerd: “Si Eris intenta espiarme cuando me esté duchando, no la detengas.”
Además, tenía que preocuparse de Eris. Rudeus siempre le confiaba la protección de Eris a Ruijerd. Él siempre se preocupaba más de ella que de sí mismo. Era mejor que Ruijerd le diera prioridad a ella en vez de a Rudeus.
“Tengo mis razones para no exponer mi verdadera identidad,” dijo Ruijerd. “Me gustaría que tomes a los niños y los lleves con sus padres.”
“Mm… muy bien.” Gustav asintió, y Ruijerd regresó a la ciudad.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.