Niños y Guerreros
Capítulo 12: Niños y Guerreros
Tres semanas después, nuestro grupo alcanzó el rango D. Sentí que estábamos subiendo demasiado rápido, así que finalmente me decidí a revisar el criterio específico de promoción.
Para que un aventurero de rango F alcance el rango E, necesita completar satisfactoriamente diez trabajos de rango F… o cinco trabajos de rango E consecutivos.
Para que un aventurero de rango E alcance el rango D, necesita cincuenta trabajos de rango F, veinticinco trabajos de rango E, o diez trabajos de rango D consecutivos.
Ese patrón general seguía siendo el mismo para los rangos más altos, a pesar de que el número comenzaba a hacerse considerablemente más grande.
La degradación también era una posibilidad para aquellos que fallaban repetidamente. Fallar cinco trabajos consecutivos de un rango más bajo que el tuyo o diez trabajos consecutivos de un rango igual te pondría en donde corresponde. No podías ser degradado por fallar tareas de un rango más alto que el tuyo, pero luego de cinco consecutivos perderías los privilegios para aceptarlas.
Jalil y Vizquel habían estado trabajando diligentemente cada día para completar trabajos de rango F y E por nosotros, así que habíamos logrado llegar hasta aquí en casi nada de tiempo. Ahora que éramos de rango D, finalmente teníamos acceso a tareas de rango C más rentables. Esas eran fáciles para nuestro grupo, así que probablemente llegaríamos al rango C en poco tiempo.
Este podría ser el momento perfecto para terminar nuestro acuerdo con Jalil y Vizquel. Ellos ya no parecían estar secuestrando mascotas, pero no estaba completamente seguro de qué problemas podría causar a largo plazo todo el asunto del cambio de trabajos. Habíamos ahorrado una cantidad decente de dinero hasta este momento, así que teníamos la opción de decir adiós a nuestros amigos de negocios y dejar de una vez por todas Rikarisu.
Sin embargo, después de pensarlo un poco, decidí seguir usándolos hasta llegar al rango C. Por el momento no parecía haber ningún problema, y era difícil para mí darle la espalda a un sistema productor de ganancias tan poco estresante. No haría daño tener más dinero en nuestro bolsillo antes de marcharnos.
Actualmente, nuestros ahorros eran de una moneda de mineral verde, seis monedas de hierro, catorce monedas de chatarra, y treinta y cinco monedas de piedra… o en total 1875 monedas de piedra. Así que… básicamente 1875 yenes. Todos nuestros ahorros sumaban menos del valor de dos monedas grandes de cobre Asuran…
Bueno, ya basta de eso. No importa lo que nos compraría esto en un continente diferente.
Una vez que alcanzáramos el rango C, le diríamos adiós a Jalil y Vizquel, y luego rápidamente dejaríamos esta ciudad. A mí me parecía un plan sólido.
No mucho después de llegar a esta conclusión, vi una tarea interesante en el tablón del Gremio.
B
TAREA: Ubicar y derrotar monstruo(s) desconocido(s).
RECOMPENSA: 5 monedas de chatarra (2 monedas de hierro si es derrotado).
DETALLES: Encontrar y destruir a un monstruo en específico.
UBICACIÓN: Bosque del Sur (Bosque Petrificado).
DURACIÓN: Antes de fin de mes.
FECHA LÍMITE: Lo antes posible.
CLIENTE: Belberro el Comerciante.
OBSERVACIONES: Una criatura enorme y que se arrastra fue vista en lo profundo del bosque. Por favor, identifíquenla, y asesínenla de ser peligrosa.
Jalil y yo meditamos el contenido de la pieza de papel con nuestras manos en nuestros mentones. Conque un monstruo misterioso. Hablando de un trabajo con una descripción vaga. Existía la posibilidad de que esta cosa ni siquiera estuviera ahí. E incluso si lo estaba, ¿exactamente cómo probaríamos que era un monstruo u otro?
Aun así, dos monedas de hierro era una recompensa muy tentadora. Especialmente ya que aún podíamos conseguir cinco monedas de chatarra si elegíamos no luchar contra esa cosa.
“¿Estás interesado en este?”
“Bueno, el pago es realmente bueno. Aunque se siente un poco sospechoso.”
Jalil asintió de acuerdo. “Se ve como la clase de trabajo en la que terminarías estafado. Si fuera tú, lo pensaría dos veces.”
Nosotros ya habíamos experimentado algo así. Hace dos semanas, habíamos aceptado una tarea de recolección ordinaria sobre Lobos Ácidos. Como siempre, habíamos cazado el número específico de monstruos y traído de vuelta sus colmillos y colas, solo para ser informados de que el cliente quería los Lobos Ácidos completos —en resumen, sus cuerpos enteros. La descripción no había mencionado nada al respecto, pero aun así terminamos obligados a pagar la tarifa de incumplimiento de contrato. Solo pensar al respecto me hacía sentir inmensamente frustrado.
Probablemente era más inteligente no tomar este trabajo si quería evitar repetir ese desastre… pero no podía apartar mis ojos de esa línea describiendo la jugosa recompensa.
“Aunque son dos monedas de hierro… Mmm. Creo que me serviría otra experiencia de aprendizaje…”
“Heh. Solo no me culpes si te estafan de nuevo.”
“Para una tarea como esta, la penalidad de incumplimiento de contrato estaría basada en las cinco monedas de chatarra, ¿cierto?”
“Sip, tienes razón. El dinero extra si matas a esa cosa es básicamente un bono.”
Como Ruijerd tendía a ser acosado por Nokopara cuando él entraba al gremio, y Eris algunas veces también tenía problemas con aventureros desconocidos acercándose a ella, hice que ellos dos esperaran afuera. Vizquel tampoco se aparecía por el gremio.
En otras palabras, no había nadie aquí para detenerme.
“Bueno, incluso si este monstruo misterioso no está ahí, hay bastantes cosas que vale la pena vender dentro del Bosque Petrificado. Conociéndolos a ustedes tres, apuesto a que podrían ganar suficiente para cubrir la tarifa de incumplimiento de contrato. Supongo que vale la pena darle una oportunidad.”
“Entonces está decidido. Buena suerte con tus trabajos también, Jalil.”
En retrospectiva, había comprendido lo descuidada que era mi forma de pensar en este punto. Algunas semanas de experiencia en batalla me habían vuelto demasiado confiado. Las cosas habían salido tan bien que había subestimado los riesgos; mi impaciencia me empujó hacia una gran recompensa.
Con el beneficio de la retrospectiva, había mejores opciones a mi disposición. Pero en ese momento, no creo que pudiera haberlas elegido.
El Bosque Petrificado estaba a un día completo de viaje desde Rikarisu. Era un lugar donde los árboles con forma de huesos con ramas dentadas crecían en grandes cantidades, y su nombre se derivaba de su apariencia pedregosa.
El bosque yacía a un lado del camino principal en esa región. Acortar camino a través de él les ofrecía a los viajeros una ruta más corta hacia la siguiente ciudad, pero ya que el bosque era hogar de los peligrosos monstruos de rango B Ejecutores y Anacondas Almendra, solo los comerciantes con mucha prisa tomaban esa ruta —y siempre contrataban varios guardaespaldas experimentados de antemano.
Los bosques en este mundo eran, sin excepción, lugares peligrosos. Pero aquellos que se encontraban en el Continente Demoniaco eran particularmente peligrosos.
Tres grupos se habían encontrado justo afuera de este bosque en particular; el grupo de rango B Súper Blazers; el grupo de rango D Duros de la Aldea Tokurabu; y finalmente, el grupo de rango D Fin del Camino.
Los líderes de estos grupos se acercaron para una reunión. Cuando los grupos de aventureros se encontraban con otros en lugares como este, era de esperarse que se detuvieran para tener una discusión rápida. Habría sido genial omitirla, pero cruzarse con otros grupos en el propio bosque podría ser una verdadera molestia. Había decidido hacer acto de presencia.
“Bueno, bueno. ¿Qué demonios están haciendo aquí unos niños como ustedes?”
El primero en hablar fue Blaze, el líder de los Súper Blazers. En su voz había una irritación evidente.
La cara del tipo me era familiar. Él era el hombre cerdo que se había reído de nosotros el primer día. Por cierto, no estoy tratando de ser grosero. Él literalmente tenía la cabeza de un cerdo.
Él probablemente pertenecía a la misma raza que el guardia que había mirado de forma lasciva a Eris. No podía recordar bien cómo se llamaban… Para ser honesto, yo usualmente pensaba en ellos como orcos.
En cualquier caso, el grupo del hombre cerdo estaba constituido por seis aventureros de una amplia variedad de razas. Para ser de rango C o mayor en el Continente Demoniaco, básicamente necesitabas ser capaz de derrotar a los monstruos más comunes de tu región; tenía que asumir que todos ellos eran veteranos que habían demostrado sus habilidades en batalla.
“¡Estamos aquí por un trabajo del gremio!” dijo Kurt, líder de los Duros de Tokurabu, con un rostro un poco malhumorado.
“Lo mismo digo,” dijo el líder de Fin del Camino (ese soy yo), asintiendo suavemente.
Blaze reaccionó a las palabras de sus colegas de rango D chasqueando su lengua y rascándose el cuello de forma irritada. “Ugh. Así que ellos nos reservaron. Sí, tenía un mal presentimiento acerca de este…”
“Mmm… ¿qué significa ser reservado?” preguntó Kurt de forma vacilante.
“¡Cállate, niño!” Este cerdo aparentemente tenía mal genio.
“Ya, ya,” dije, acercándome a él con una sonrisa mansa. “Todos vamos a respirar profundamente, ¿bien? Sentimos ser unos novatos tan ignorantes, pero apreciaríamos mucho cualquier explicación que pudieras darnos…”
Blaze pisó el suelo, y luego respondió a regañadientes. “Significa que la misma solicitud fue colocada por más de una persona. Y el gremio simplemente puso en el tablón los dos trabajos, sin darse cuenta.”
Ah, es cierto. Una doble reservación.
En este caso, teníamos tres clientes distintos que habían colocado tres tareas separadas. El gremio debe haber pensado que eran trabajos distintos, pero quizás ese en realidad no era el caso. Parecía ser que estas cosas pasaban de vez en cuando.
Por curiosidad, les pregunté a los otros cuáles eran sus tareas específicas.
Blaze estaba aquí para Matar a las Cobras de Colmillos Blancos que aparecieron en el Bosque Petrificado.
A Kurt se le solicitó Recolectar los huevos misteriosos vistos en el Bosque Petrificado.
Y yo, por supuesto, estaba tratando de Ubicar a un monstruo desconocido.
“¿Ah? ¿Estás en un trabajo de buscar y localizar? ¿Siquiera hay de esos en el rango D?”
Naturalmente, había preparado de antemano una respuesta para la pregunta de Kurt. “De hecho, es una tarea de rango C. La colocaron ahí luego de que ustedes se fueron del gremio.”
“¿En serio? Cielos, desearía haber tomado esa…”
Mientras el niño murmuraba para sí mismo, me tomé un momento para pensar en la situación en la que estábamos. Se sentía que había al menos alguna superposición potencial entre nuestras tres tareas. Primero que nada, las Cobras de Colmillos Blancos no eran nativas de este bosque; pero a juzgar por el trabajo de Blaze, al menos una había sido vista aquí recientemente. Ese bien podría ser nuestro monstruo desconocido, y también podría ser el responsable de los huevos misteriosos que estaba buscando Kurt.
Pero, por supuesto, también estaba la posibilidad de que nuestros misterios no tuvieran absolutamente ninguna relación con las cobras. Era un poco apresurado asumir que habíamos sido atrapados en una triple reservación.
“Aun así, ¿me pregunto cómo pasó esto?”
“Niño, ¿cómo quieres que lo sepa? Algunas veces simplemente termina de esta forma.”
Hmm. Bueno, supongo que sí. No es como si el gremio tuviera todas sus tareas llenadas claramente en una computadora o algo así.
“De acuerdo. ¿Qué vamos a hacer al respecto?”
“Nada. Gana el primero que encuentre al monstruo.”
“¿¡Qué!?” gritó Kurt. “¿Entonces qué pasa con nuestra tarea si llegas ahí primero?”
“¿Ah? Oh, ¿los huevos que mencionaste? Es decir, los aplastaremos si los vemos. No podemos tener a Cobras de Colmillos Blancos eclosionando por todo el lugar, ¿o sí?” dijo Blaze con una sonrisa.
“¡Vamos, Rudeus, di algo! ¡Si ellos matan a todos los monstruos, ambos fallaremos nuestros trabajos!”
Kurt estaba pidiéndome ayuda. Él tenía razón. Si el grupo de Blaze terminaba matando a nuestro monstruo desconocido, no tendríamos la oportunidad de rastrearlo o luchar contra él…
Esperen un segundo. Nosotros básicamente solo tenemos que localizarlo e identificarlo, ¿cierto?
Sentía que reportar que las Cobras de Colmillos Blancos habían estado aquí podría ser suficiente para satisfacer a nuestro cliente. Y para cubrir nuestra cuota, siempre podíamos cazar algunos monstruos cualesquiera aquí antes de irnos. Un botín lo suficientemente grande debería cubrir la tarifa de incumplimiento del contrato del 20%.
“Bueno, no estamos seguros de si esta fue una triple reservación. Aquí también podría haber otras cosas aparte de las Cobras de Colmillos Blancos.”
Blaze sonrió. “¿Y bien? Quieren que lo hagamos juntos, ¿es eso? ¿Esperan que seamos sus niñeras?”
“¿¡Quién demonios quiere tu ayuda!?” dijo Kurt, con su rostro rojo de la ira.
“Oh, por favor. Ustedes obviamente están esperando que los protejamos, ¿o no? Este bosque es malditamente difícil para un grupo de aventureros de rango D.”
Ah. Ahora entiendo su irritación. A Blaze no le gustaba la idea de que un par de grupos de rango bajo siguieran a su grupo como un hilo de excremento detrás de un pez dorado. Era perfectamente comprensible. Después de todo, solo complicaría sus vidas.
Por supuesto, yo tampoco quería viajar junto a él. No era una buena idea dejar que alguien viera a Ruijerd luchar con su lanza. Podrían darse cuenta de que él realmente era un Superd al ver su fuerza.
Por suerte, Kurt ya me había concedido una forma fácil de salir de esta.
“Bueno, ya he escuchado suficiente de esto. Fin del Camino tampoco necesita una niñera, así que muchas gracias por todo. Estaremos trabajando por nuestra cuenta.”
Rápidamente me di la vuelta y me fui de la conferencia de líderes sin esperar una respuesta a mi declaración.
Mi grupo había estado esperando por mí a un poco de distancia.
“¿Entonces qué está pasando?” preguntó Eris, con su voz cargada de impaciencia.
“Parece que todos más o menos estamos aquí por el mismo trabajo.”
“Oh. ¿Y qué pasará ahora? ¿Alguien se va?”
“No, por supuesto que no. Todos iremos por nuestra cuenta y veremos quién encuentra al monstruo primero.”
“¿De verdad? ¡Suena como un buen desafío!”
Bueno, ella al menos parecía entusiasmada. Sentía que Eris últimamente se había estado cansando de nuestras misiones de cacería. Después de todo, esos trabajos no eran exactamente aventuras… eran más como trabajo manual. Esto probablemente era un buen cambio de rutina.
Mientras nosotros tres estábamos hablando, Blaze y Kurt dieron por terminada la pequeña reunión de líderes. Kurt dijo algunas palabras a sus compañeros, y todos ellos entraron juntos al bosque; los Súper Blazers también entraron, moviéndose en una dirección diferente.
“¿Entonces cuál es el plan?” preguntó Eris.
“Mmm, déjame ver,” dije. “Ruijerd como siempre puede revisar el área en busca de enemigos. Nosotros solo recorreremos los alrededores hasta encontrar a este monstruo misterioso.”
A mí me parecía una propuesta simple, pero Ruijerd sacudió su cabeza de forma grave. “Espera, Rudeus.”
“¿Cuál es el problema?”
“Me preocupan esos tres niños.”
¿Qué niños…? Ah, él se refiere a los Duros de Tokurabu.
“Ellos no son los suficientemente fuertes como para sobrevivir en este bosque.”
“Entonces lo que estás diciendo es…”
“Deberíamos ayudarlos.”
Eso no debería haberme sorprendido.
“Bueno, Ruijerd… si estamos demasiado cerca de ellos, existe la posibilidad de que se den cuenta de que tú realmente eres un Superd.”
“No me importa.”
¿En serio? ¡Bueno, a mí sí! “Bueno, pero va a causarnos toda clase de problemas si las personas descubren quién eres.”
“¿Entonces qué? ¿Me estás diciendo que no me involucre y los deje morir?”
“Eso no es lo que estoy diciendo. Simplemente sigámoslos desde cierta distancia y ayudémoslos si se meten en problemas.”
No podía esperar convencerlo de hacer otra cosa. Simplemente tendríamos que ajustar nuestros objetivos. Esas dos monedas de hierro probablemente no las íbamos a obtener, pero al menos podríamos ganarnos algo de gratitud.
Aun así, ¿de verdad era una buena idea saltar al rescate sin pensarlo en esta situación? Si tuviéramos que proteger a esos niños de un ataque de monstruo, las probabilidades de que descubran la verdadera identidad de Ruijerd serían mucho más altas. Yo no quería creer que ellos se apegarían a sus prejuicios con un hombre que acababa de salvar sus vidas, pero Fin del Camino tenía un lugar especial en las mentes de las personas en este continente. Era difícil decir cómo se desarrollarían las cosas.
Si llegábamos a lo peor, tal vez podríamos intimidarlos para que se unan a nosotros, como hicimos con Jalil y Vizquel…
Por ahora, nuestro grupo partió detrás de Kurt y sus amigos.
Ruijerd frunció su frente mientras veía a los Duros de la Aldea Tokurabu caminar audazmente a través de las profundidades del Bosque Petrificado.
“¿Cuál es el problema?”
“¿Esta es la primera vez que ellos ponen un pie dentro de un bosque?”
“Eh, no sabría decirte… ¿Por qué preguntas?”
“Están siendo demasiado descuidados.”
Estaba de acuerdo. Kurt y sus amigos muy pronto se encontraron cara a cara con un Ejecutor, al cual claramente no habían visto acercarse.
El Ejecutor era un monstruo del tipo humanoide —los restos zombificados de alguien que había sido un aventurero en vida. Por alguna razón, ellos estaban equipados con espadas enormes y vestidos con armaduras pesadas. El gran peso de su equipo significaba que ellos no se podían mover muy rápido, pero eran extremadamente fuertes, y blandían sus armas con una habilidad sorprendente. Usualmente solo encontrabas a un Ejecutor a la vez, y no eran inusualmente grandes —y aun así eran monstruos de rango B. Esa era prueba suficiente de su gran poder.
Solo para echar sal a la herida, su equipo se disolvía en el aire cuando morían, así que no obtenías muchas ganancias de derrotar a uno.
“¡Ellos necesitan nuestra ayuda!”
“No, todavía no,” dije, justo cuando Ruijerd estaba listo para saltar hacia el frente.
“¿¡Por qué no!?”
“Ellos aún no han sido arrinconados.”
Ese Ejecutor era más ágil de lo que esperarías a partir de su apariencia, pero no era lo suficientemente rápido como para igualar a estos niños cuando estaban corriendo por sus vidas. Ellos poco a poco se estaban distanciando de su perseguidor.
Pero entonces, justo cuando parecía que iban a dejarlo atrás… su suerte se acabó.
Un grupo de Anacondas Almendra estaba esperándolos en la dirección en la que habían estado huyendo.
Estos monstruos con forma de serpiente viajaban en grupos de tres a cinco; recibían su nombre del patrón almendra característico en sus cuerpos, y normalmente eran de alrededor de tres metros de largo. Sus colmillos estaban llenos de veneno mortal, y se movían con gran agilidad. Debido a su dureza y su tendencia de atacar en números, ellos también estaban clasificados como monstruos de rango B.
Kurt y compañía estaban atrapados entre los dos habitantes más conocidos y temidos del Bosque Petrificado. Podía ver sus expresiones cambiando entre sonrisas de incredulidad y terror puro. Ellos probablemente habían asumido que, si se encontraban con cualquiera de estos monstruos notoriamente peligrosos, simplemente podrían huir. Y, para ser justos, casi funcionó con el Ejecutor.
Sin embargo, al final ellos no habían considerado bien lo que podría salir mal. Este lugar simplemente era demasiado peligroso para ellos; ellos de verdad debieron haber reconocido eso y alejarse de aquí. No es como si no simpatizara con su ansia de ir más lejos.
“¡Debemos ir! ¡Ahora!”
“No, solo espera un poco más.”
Contuve a Ruijerd una vez más. Queríamos esperar hasta que ellos realmente estuvieran contra las cuerdas. Mientras peor se pusieran las cosas antes de nuestra aparición, más profunda sería su gratitud.
Dejaré que esas cosas los golpeen para así poder sanarlos con mi magia luego. Jejeje. Perfecto…
“¡Ah!” gritó Eris.
El niño con apariencia de ave estaba volando a través del aire… en dos pedazos.
Solo se había necesitado un golpe. Él había fallado en esquivar el ataque del Ejecutor, y la espada del monstruo lo había cortado limpiamente a la mitad.
Mi sonrisa siniestra se congeló en mi rostro. Había calculado completamente mal la situación. Esos niños estaban en un terrible peligro desde un comienzo. Yo era el que estaba siendo inconsciente, no Ruijerd.
“¡Te lo dije!” gritó Ruijerd, con su voz llena de frustración.
Mientras él y Eris saltaban hacia el frente para cubrirlos, yo rápidamente disparé un Cañón de Piedra hacia el Ejecutor.
Mi ataque golpeó con suficiente fuerza como para destruir a un Treant de Piedra, pero de alguna forma, esa cosa permaneció de pie.
Por un momento pensé que su armadura era increíblemente dura. Luego me di cuenta de que su brazo derecho ya no estaba en su lugar. Había estado tan nervioso que había fallado apuntando mi hechizo.
Después de recoger su enorme espada con su mano izquierda, la cosa inmediatamente comenzó a correr en mi dirección. Desde la distancia, se había visto bastante lenta, pero ahora que estaba corriendo hacia mí, comprendí que era anormalmente rápida dada su apariencia torpe.
Me mantuve en calma y creé un segmento de pantano lodoso directamente en el camino del Ejecutor. Una de sus piernas se hundió en mi trampa, haciéndolo tropezarse hacia adelante. Yo rápidamente invoqué una roca enorme justo arriba del monstruo y la mandé con fuerza hacia el suelo.
En este punto, Ruijerd y Eris ya habían eliminado a todas las Anacondas Almendra.
Después de la batalla, un Kurt temblando y de rostro pálido se acercó a mí para expresarme su gratitud.
“Uff, uff… G-gracias, viejo… uff, uff… en serio. A-así que ustedes son… realmente fuertes…”
El Ejecutor yacía aplastado bajo una roca enorme; todas las Anacondas Almendra habían sido limpiamente decapitadas. Todo sin siquiera sudar. Siempre ganaríamos esa batalla.
Y, aun así, habíamos fallado en proteger a estos niños.
“Sí… Sentimos no haber llegado antes.”
Kurt me estaba mirando con algo así como admiración en sus ojos. Mi pecho dolía de la culpa, así que aparté la mirada.
Mis ojos se encontraron con el cuerpo del niño con apariencia de ave que había sido cortado a la mitad. ¿Cuál era su nombre? ¿Gablin? Él no habría muerto si yo solo hubiera hecho las cosas de forma más simple.
Ruijerd se acercó y me agarró por el frente de mi túnica, con su rostro retorcido de la ira. “Eso fue tu culpa,” dijo él, apuntando hacia el cadáver con su mentón.
Las palabras apuñalaron mi corazón sin misericordia. “Sí. Tienes razón…”
“¡Pudimos haberlos salvado a los tres!”
Sí. Lo sé. ¡Lo sé! Yo tampoco quería que las cosas terminaran de esta forma, ¿bien? Estaba lleno de vergüenza y miseria. Esto no era lo que quería. Para nada. Me arrepentía de mis acciones. Había aprendido la lección. ¿Entonces por qué él tenía que seguir restregándomelo?
“Escucha, estoy haciéndolo lo mejor que puedo, ¿bien? ¡Solo quería conseguirnos el mejor resultado posible de esa situación! ¿¡Por qué tienes que ser tan duro conmigo!?”
“¡Porque ese niño murió!”
La respuesta de Ruijerd fue simple, pero dolorosamente acertada.
“Gah…” De verdad no había nada que pudiera decir. Bien podría haber matado al niño con mis propias manos.
Esta vez, Eris no estaba interviniendo en mi defensa. Ella estaba mirando hacia el cadáver de Gablin… probablemente tratando de procesar sus propios sentimientos sobre todo esto.
No había excusas. Yo había fracasado rotundamente. Las vidas de las personas estaban en juego, y nos había contenido demasiado debido a puro interés propio.
“O-oigan, vamos. No comiencen a pelear ahora.” Al final, fue Kurt quien dio un paso al frente para intervenir.
“Esto no te concierne,” respondió Ruijerd. “Es entre él y yo.”
El niño no retrocedió frente a este rechazo, a pesar de estar un poco sorprendido. “Sí, pero puedo ver lo que pasó. ¡Ustedes nos vieron luchando y discutieron sobre si debían ayudarnos o no, ¿cierto?!”
Nop. Ni siquiera fue una discusión. Yo los dejé enfrentar su muerte.
“Sé que todos ustedes son fuertes, pero aun así había un riesgo de que algo pudiera salir mal. ¡Y de todas formas ustedes no tenían ninguna razón para ayudarnos!”
La ira en los ojos de Ruijerd ardía incluso más que antes. “¡No era necesaria ninguna razón! ¡Los adultos tienen el deber de proteger a los niños!”
“¡Nosotros no somos niños!” respondió Kurt. “¡Somos aventureros! ¡Rudeus tomó la decisión que cualquier líder habría tomado!”
“Mmm…” Ruijerd se quedó en silencio por un momento, pero yo no podía decir que estaba de acuerdo con el juicio de Kurt. “Aun así… uno de tus amigos murió, niño.”
“¡Sí, lo sé! ¡No estoy ciego! ¡Y nosotros queríamos estar juntos hasta el final! Pero ¿saben qué? ¡Sabíamos que la muerte era una posibilidad! ¡Cualquier aventurero está preparado para enfrentar ese riesgo, ya sea joven o viejo!”
Mi pecho latió dolorosamente ante esas palabras. En lo personal, yo no estaba ni remotamente preparado para mirar directo hacia la muerte. Había visto todo el tema de ser aventurero como nada más que una forma fácil de ganar dinero.
“Estoy agradecido de que hubieran intervenido para salvarnos, pero era nuestro trabajo mantenernos a salvo. ¡Si alguien tiene la culpa, ese soy yo! ¡Yo fui quien tomó esta tarea y arriesgó nuestras cabezas!”
El argumento de Kurt tenía la rectitud testaruda de un niño que no entendía para nada la forma en la que el mundo funcionaba. Pero también era sincero y de corazón. Esta clase de pasión era algo de lo que yo últimamente estaba careciendo. En mi obsesión con ganar dinero y subir a través de los rangos del Gremio, había comenzado a mirar nuestras tareas como nada más que misiones de algún videojuego.
“Lo siento… Kurt, ¿cierto? Estuve equivocado al tratarte como un niño. Parece que eres un guerrero hecho y derecho.”
Aparentemente, algo en el discurso del niño había llegado a Ruijerd; él me bajó al suelo mientras se disculpaba brevemente.
No es que la mereciera esta vez. “Por favor, no te disculpes. Nada de esto cambia el hecho de que cometí un horrible error.”
“No, eso no fue un error. Solo estabas tratando de respetar su orgullo como guerreros. Yo estaba demasiado impaciente de intervenir.”
“Eh…” De hecho, nada parecido pasó por mi mente. Lo siento.
“También me apresuré demasiado con esos criminales. Tendré que ser más cuidadoso en el futuro…”
Ruijerd parecía haber llegado a una conclusión satisfactoria para sí mismo. Pero yo no encontraba su conclusión demasiado convincente. Más tarde iba a pensar muy bien en mis errores de hoy. Necesitaba identificar exactamente en dónde me había equivocado, y asegurarme de que no volviera a suceder.
Aun así, definitivamente había una parte de mí que estaba pensando, ¡Genial! ¡Qué bien que él haya tenido la idea equivocada! ¡Al menos me salvé de esta!
Quería darme una patada en mi propio trasero.
Kurt y su amigo nos dijeron que ellos planeaban cargar el cuerpo de su camarada caído de regreso a la ciudad. Los escoltamos de regreso hasta la entrada del bosque. Había esperado que Ruijerd insistiera en que los protegiéramos todo el camino hasta Rikarisu, pero él sacudió su cabeza ante esa sugerencia. Él había reconocido a Kurt y sus amigos como guerreros. Eso cambiaba las cosas.
“Ellos podrían no regresar a salvo con su grupo reducido en tamaño. Pero se han decidido a enfrentar ese riesgo.”
Kurt había dicho eso. Pero había algo profundamente melancólico en su postura mientras se alejaba de nosotros. Era tan evidente que Eris corrió hasta él impulsivamente y dijo, “¡Buena suerte ahí afuera!”
“¿¡Eh!?”
El niño tomó la mano de Eris, se inclinó hacia el frente, y la besó cerca del nudillo de su pulgar. Después de mostrar una última sonrisa brillante, él se dio la vuelta y se alejó una vez más.
Eris se había congelado completamente. Yo tampoco estaba seguro de qué hacer.
¿Lo que había en su rostro era pánico? Es decir, el niño la besó, pero ella tenía guantes puestos. No parecía nada para ponerse tan nervioso.
“Yo… ¡No volveré a usar esto!”
Eris se sacó su guante y lo lanzó hacia el bosque. Qué desperdicio de un cuero perfectamente bueno. Ruijerd y yo la regañamos simultáneamente: “¡No te quites tu equipo!” “¡Esas cosas cuestan dinero, sabes!”
Desearía que mi mente no hubiera ido de nuevo directo hacia el asunto del dinero.
“¡Oh, ya cállense!” gritó Eris, pisando fuerte con su pie y con lágrimas en sus ojos.
Esta era la primera vez en un tiempo que la había visto así. ¿Me estaba perdiendo de algo? ¿Acaso un beso en la mano significaba algo específico por aquí o qué?
“¡Rudeus! ¡Ven!”
En este punto, ella empujó su mano en frente de mi rostro. Yo la lamí sin pensarlo.
El rostro de Eris se puso rojo de inmediato. Aproximadamente medio segundo después, ella me golpeó.
Y además este fue un golpe en serio. Apenas me mantuve consciente, y, por un momento, pensé que ella había roto mi cuello. Esta chica algún día podría ser una campeona mundial. Colapsé hacia atrás de forma torpe.

Hmm. ¿Me pregunto qué se supone que debo hacer aquí…?
Mientras miraba hacia ella desde el suelo, Eris miraba hacia el lugar donde yo la había lamido, y entonces también lo tocó con su lengua, solo por un instante.
Ella de inmediato se sonrojó intensamente, y luego limpió su mano con fuerza contra su ropa.
“S-siento eso, Rudeus. P-pero no puedes lamerme, ¿¡bien!?”
Todo fue muy adorable, así que la perdoné de inmediato.
En general, este no había sido un buen día, pero ya no me estaba sintiendo tan miserable.
Mientras nos estábamos abriendo paso hacia lo profundo del bosque, me descubrí pensando en Ruijerd.
Él era un hombre con un código moral absoluto, y amaba a los niños. Esos eran los hechos fundamentales con los que estaba trabajando hasta el momento; pero esa conversación de antes sugirió que guerrero también era de alguna forma una palabra importante para él.
“Ruijerd, ¿cuál es tu definición de un guerrero?” pregunté.
Su respuesta fue instantánea. “Guerreros son aquellos que protegen a los niños y luchan por el bien de sus camaradas.”
Eso ciertamente explicaba mucho. Ahora sus estallidos de ira tenían más sentido. Ruijerd no estaba enojándose al azar; él solo esperaba que los guerreros se comportaran con dignidad.
Su conjunto de reglas más básico parecía ser algo así:
Un guerrero nunca debe lastimar a un niño.
Un guerrero está obligado a proteger a los niños.
Un guerrero nunca debe abandonar a un camarada.
Un guerrero está obligado a proteger a sus camaradas.
Basado en esto, él había decidido tajantemente que ese secuestrador de mascotas era un villano en vez de un guerrero en el momento que me pateó. Y cuando los otros dos rogaron por sus vidas en vez de buscar venganza por su compañero caído, él también los había puesto con desprecio en la categoría de villanos.
El asunto con Kurt de alguna forma fue similar. Al principio, él había visto a esos tres como niños. Así que, cuando yo me quedé mirando y permití que uno de ellos muriera, eso me convirtió en un villano ante sus ojos. Pero luego ese intenso intercambio de palabras con Kurt cambió su perspectiva. Él había reclasificado a esos tres como guerreros en vez de niños. Eso convertía mis acciones en unas perdonables; si había algo, era que él parecía más enojado consigo mismo por haber fallado en categorizarlos correctamente desde un comienzo.
Aunque era un poco difícil decir exactamente dónde él dibujaba la línea entre niños y guerreros. Tenía la sensación de que todavía consideraba a Eris como una niña, pero no estaba seguro en dónde me ponía a mí estos días.
¿Debería preguntarle? ¿O eso sería un error?
“Adelante se está desarrollando una batalla,” anunció Ruijerd, interrumpiendo mi debate interno.
“Oh. ¿Es el otro grupo? ¿Los Súper Blazers?”
“Así es.”
Al parecer ese hombre cerdo se había topado con algunos problemas. No estaba seguro de qué clase de visión le ofrecía a Ruijerd ese tercer ojo, pero aparentemente él podía usarlo desde debajo de su bandana —lo suficiente como para diferenciar a un aventurero de otro.
Hablando de algo conveniente. Yo también quiero uno.
“¿Crees que debamos ayudarlos?” pregunté.
“Eso no será necesario,” respondió él.
Hmm. Bueno, después de todo, ellos son aventureros de rango B. Supongo que él los había clasificado como guerreros desde el comienzo…
Avanzamos un poco más profundo dentro del bosque y nos topamos con una serpiente enorme enrollada dentro de un claro. Cuatro cadáveres yacían tirados a su alrededor.
“… ¿Eh?” Mmm, estos caballeros parecían estar muertos… ¿Así que a eso se refería con “no será necesario”?
Aunque no veía el cuerpo de Blaze dentro de ellos. ¿Había logrado escapar?
“Era un grupo de seis, ¿cierto? ¿A dónde fueron los otros dos?”
“Están muertos.”
¿Una masacre? Maldición. Descansen en pedazos.
“Bueno, ¿entonces qué es esa cosa?” La serpiente que había matado a Blaze y compañía era… muy, muy grande.
“Una Cobra de Espalda Roja.”
Su cuerpo era tan grueso que Eris y yo no podríamos haber envuelto nuestros brazos a su alrededor hasta tocarnos los dedos. Tenía que ser de diez metros de largo. Y el área de su cuello era más plana y amplia que el resto de su cuerpo. Podía ver dos bultos llamativos a la mitad del cuerpo del monstruo. Uno de ellos probablemente era un gran pedazo de carne de cerdo.
Pero ¿ellos no estaban buscando cobras blancas?
“No estaba esperando encontrar una en este bosque,” continuó Ruijerd. “Y menos un espécimen tan grande.”
“¿Entonces ellas usualmente no viven aquí?”
“No. Pero una aparece de vez en cuando.”
Las Espaldas Rojas aparentemente eran una variante más poderosa que las Cobras de Colmillos Blancos. No solo eran más grandes en tamaño, sino que también eran más ágiles. Sus escamas eran duras y resistentes contra la magia de fuego; sus colmillos eran enormes y estaban llenos de veneno letal. No estaba claro qué tenía que comer una Colmillo Blanco para mutar en una de estas, pero en ocasiones, encontrarías una donde viven.
Las Cobras de Colmillos Blancos eran monstruos de rango B, pero las Cobras de Espalda Roja eran de rango A —y por una buena razón. Podían masacrar a un grupo normal de rango B en solo instantes.
En este momento, esta estaba ocupada con su comida actual, y no parecía habernos notado. Apenas estaba comenzando con su tercer aventurero del día.
“Podemos con esta cosa, ¿cierto?” dijo Eris, desenfundando confiadamente su espada.
“¿Deberíamos atacarla?” me preguntó Ruijerd.
“… ¿Está bien para mí tomar la decisión?”
“¿Quién más lo haría?”
“Lo dejo en tus manos.”
Aparentemente dependía de mí. Me tomé un momento para pensarlo bien.
Nuestra tarea de hoy era descubrir, identificar, y posiblemente derrotar al monstruo desconocido rondando por este bosque.
Primero que nada, era evidente que el monstruo en cuestión era ya sea esta Cobra de Espalda Roja, o las Colmillos Blancos que también eran vistas por aquí. Ninguna era nativa de este bosque. Probablemente recibiríamos crédito por completar el trabajo si regresábamos ahora y reportábamos lo que habíamos visto.
Sin embargo, si la matábamos, nuestra recompensa se incrementaría a dos monedas de hierro. Sería genial derrotar a esa cosa si pudiéramos. Pero mantenernos con vida también era importante. Acababa de ver morir a alguien justo frente a mis ojos. El fracaso significaría la muerte; no quería ponernos en peligro innecesario.
Ruijerd rompió el silencio mientras yo vacilaba en tomar una decisión. “Si lo prefieres, podría derrotarla por mi cuenta.”
“Ruijerd, ¿de verdad puedes matar a esa cosa por tu cuenta?”
“Sí. Soy más que suficiente para este trabajo.”
Vaya. Hablando de una frase tranquilizadora. Estoy seguro de que la referencia a King of Fighters fue pura casualidad.
“¿Puedes derrotarla mientras también proteges a Eris?”
“No es problema. Lucharemos de la misma forma que siempre.”
Ruijerd no se veía ni remotamente intimidado, incluso en frente de un enemigo de rango A. Basado solo en eso, sentí que probablemente estaríamos bien.
“Entonces hagámoslo.”
Yo atacaría con magia desde lejos mientras Eris y Ruijerd luchaban contra el monstruo de cerca, como siempre. Así que comencé las cosas de la forma que lo hacía siempre —con un Cañón de Piedra.
Esta vez estábamos enfrentando a un enemigo de rango A, así que retoqué el hechizo ligeramente para incrementar su poder. El proyectil que creé era una roca hueca con forma de cuña, lleno de magia de fuego concentrada que causaría una explosión al impacto. La disparé a una velocidad supersónica, esperando que se estrellara contra el costado de la serpiente con un estallido ensordecedor.
“Qué—”
Pero para mi sorpresa, la Cobra de Espalda Roja se retorció y esquivó mi disparo.
Esto no era solo una coincidencia. Esa cosa había esquivado el hechizo. Había visto el proyectil en el aire y reaccionó lo suficientemente rápido como para evitarlo. La piedra explotó inofensivamente en algún lugar a la distancia.
“Tienen que estar bromeando…”
Nuestro ataque inicial había fracasado, pero nuestro escuadrón de ataque especial no iba a detenerse. Ruijerd arremetió al frente, con Eris siguiéndolo por su costado. Esta no era nuestra formación usual; hasta ahora, Eris casi siempre había estado al frente.
“¡Hissss!”
“… ¡Hmph!” Ruijerd liberó su estocada típica, empujando su tridente hacia la cabeza de la serpiente. La Cobra de Espalda Roja se balanceó para evitar el ataque, y luego trató de morderlo durante el rebote. Sus colmillos eran lo suficientemente grandes para abrir un agujero enorme a través de un hombre, pero Ruijerd los desvió con un balanceo casual de su lanza.
Mientras tanto, Eris había rodeado a la cobra desde su retaguardia. Ella balanceó con fuerza su espada hacia la cola. El golpe conectó, pero no cortó a través de toda la serpiente. Sus escamas, o tal vez sus músculos, claramente eran duros.
“¡Hisssss!” Justo cuando la atención de la Espalda Roja se posó en Eris, tanto ella como Ruijerd retrocedieron de un salto a una distancia segura. Sin perder un segundo, yo disparé otro hechizo hacia ella. Habíamos preparado esta secuencia de antemano. Era bastante común dentro de nuestro estilo de combate como un grupo.
“¿¡Qué!? ¿¡De nuevo!?”
Desafortunadamente, la Cobra de Espalda Roja esquivó mi hechizo una segunda vez. Había afilado la punta del proyectil de piedra para incrementar su velocidad, pero fue inútil; la bala pasó justo al costado de la serpiente y hacia el bosque, derribando algunos árboles a su paso. Una vez más, el monstruo había reaccionado después de ver el proyectil en medio del aire.
Aunque no era el fin del mundo. A decir verdad, no necesitaba golpearla.
Nuestra vanguardia atacó en olas. Ruijerd apuntó de forma persistente hacia su cerebro y órganos vitales; Eris corría para cortar su cola, manteniéndola distraída. Y de vez en cuando, yo disparaba un hechizo potencialmente mortífero.
El patrón era uno simple, pero no fácil de ejecutar. Si el monstruo hubiera concentrado sus ataques en Eris, podría haber atravesado nuestra formación. Pero Ruijerd era tan hábil en atraer la violencia que la Cobra de Espalda Roja fue forzada a ignorar tanto a Eris como a mí.
Ruijerd y yo no estábamos encajando ningún golpe, pero con el paso del tiempo, la serpiente se cansó. Sus movimientos comenzaron a ralentizarse.
Y al final, uno de mis hechizos de Cañón de Piedra finalmente la golpeó.
Para la hora que terminamos de procesar el cuerpo de la Cobra de Espalda Roja, el sol ya se había ocultado. Naturalmente, hoy en la noche íbamos a tener un festín de carne de serpiente.
Yo no sabía cuáles eran las partes valiosas de esta cosa, así que solo le arrancamos sus colmillos, luego la despojamos de su piel y la enrollamos como una alfombra. Habíamos encontrado cerca los huevos que el grupo de Kurt había estado buscando, pero eran tan grandes que parecía imposible cargarlos. Pensé en nuestras opciones por un tiempo antes de decidir aplastarlos. Después de todo, permitir de forma deliberada que aparezcan monstruos era un tabú por aquí.
En cuanto a Blaze y compañía… los despojamos de cualquier cosa de valor, y luego quemamos y enterramos sus cuerpos. Si solo los dejábamos tirados ahí, ¿ellos eventualmente se habrían convertido en Ejecutores? Para ser honesto, yo no entendía muy bien todo este fenómeno de revivir como un zombi.
Aunque, debo decir que esa serpiente roja era realmente increíble…
Me descubrí pensando otra vez en la batalla que acabábamos de luchar —específicamente, en la forma en que esa cobra había evitado mi magia.
Había esquivado mis hechizos. De hecho, en numerosas ocasiones. Hasta ese golpe justo al final, ni siquiera la había rozado.
Ahora que lo pienso, el Ejecutor de antes probablemente había hecho algo similar. Había apuntado mi primer hechizo hacia su pecho, pero solo perdió parte de un brazo. Tal vez necesitaba asumir que los monstruos de rango B o superior eran capaces de esquivar la magia.
Por supuesto, esa serpiente roja estaba clasificada como rango A. También había evitado las estocadas de la lanza de Ruijerd… pero eso probablemente fue porque él se estaba conteniendo. Si él realmente lo quería, estaba seguro de que podría haberla matado en un instante.
Aunque era interesante que nunca hubiera esquivado la espada de Eris. Quizá sintió que no era necesario, dado el poco peligro que representaba ella.
En cualquier caso… este mundo de verdad estaba repleto de amenazas aterradoras. Supuestamente incluso algunos humanos podían esquivar ataques mágicos, y ahora me había topado con monstruos que podían esquivar una bala en medio del aire. A este ritmo, tenía que asumir que los monstruos de rango S podrían ser capaces de resistir un disparo de Cañón de Piedra sin un solo rasguño.
Ese sí que es un pensamiento aterrador… Tengo que escribir una nota mental sobre mantenerme alejado de los lugares peligrosos.
De una u otra forma, habíamos logrado completar nuestra tarea.
Al final, sería la última que completaríamos en la ciudad de Rikarisu.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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