La Posada de los Aventureros
Capítulo 8: La Posada de los Aventureros
Para el momento que dejamos el gremio, afuera ya se estaba oscureciendo. El cielo todavía estaba con mucha luz, pero las calles de Rikarisu se veían extrañamente sombrías. Luego de un segundo, comprendí que era un efecto secundario de su ubicación; las murallas altas del cráter habían proyectado las sombras sobre la ciudad mucho antes de que el sol se ocultase de verdad. Probablemente estaría completamente oscuro en poco tiempo.
“Supongo que debemos encontrar una posada de inmediato.”
Eris miró hacia mí con una expresión de confusión en su rostro. “¿No podemos solo acampar afuera de la ciudad o algo así?”
“Ah, vamos. Bien podríamos tener una buena noche de sueño en una cama real mientras estamos en una ciudad, ¿no?”
“¿Eso crees?”
Ruijerd no parecía tener una opinión al respecto. Cuando estábamos acampando al aire libre, él generalmente se había encargado de la tarea de vigilar durante la noche por su cuenta, ya que podía sentir a los enemigos aproximándose incluso cuando estaba medio dormido. Yo había despertado un par de veces en medio de la noche por el sonido de algo explotando, solo para darme cuenta de que Ruijerd acababa de cortar a un monstruo con mala suerte. No era algo exactamente propicio para un sueño reparador.
Como sea, una posada definitivamente estaba bien. Primero, me estaba muriendo de hambre. Probablemente podríamos comprar algo en la ciudad, pero aún teníamos mucha carne seca restante del otro día. Tal vez era más inteligente terminarla y mantener nuestros gastos al mínimo por ahora, pero estaba lo suficientemente hambriento como para al menos querer algún lugar para sentarme y llenar mi boca en paz.
“¡Oye, Rudeus! ¡Mira eso!”
La voz de Eris estaba llena de emoción. Curioso por saber lo que ella había visto, miré hacia arriba para descubrir que las murallas interiores del cráter habían comenzado a brillar tenuemente; la luz parecía estar intensificándose a cada segundo.
“¡Esto es increíble! ¡Nunca antes había visto algo así!”
Para el momento que el sol se ocultó por completo, las murallas del cráter estaban iluminando intensamente los edificios de piedra y arcilla de la ciudad. Parecía que habíamos entrado a un parque de diversiones hermosamente iluminado.
“Vaya. Eso es impresionante, ¿no?”
Por supuesto, yo había pasado mi vida anterior en un lugar que nunca se oscurecía por completo, así que no estaba tan asombrado como Eris. Aun así, esto definitivamente era un espectáculo mágico. ¿Por qué las murallas estaban brillando de esa forma?
“Ah. Esos son los proyectores.”
“¿Mm? Raiden, ¿sabes algo al respecto?”
“¿Raiden? ¿Quién es ese? Mm. ¿Acaso existió un Dios de la Espada con ese nombre…?”
Por supuesto, la referencia no significaba nada para Ruijerd. Probablemente no había ni una sola persona en todo este mundo que pudiera haberla entendido. Era algo deprimente.
“Lo siento. Solía conocer a alguien con ese nombre, y él sabía todo tipo de cosas raras, así que… solo salió de mi boca.”
“Ya veo.”
Ruijerd se agachó y acarició gentilmente mi cabeza, como un hombre consolando a un niño que había recordado a un padre fallecido.
Eh, solo para que conste, Raiden no es el nombre de mi padre ni nada así. El nombre de mi viejo era Pat, Pablo o algo así. Un padre bastante decente, pero un ser humano muy lamentable.
“Como sea, ¿qué son estas cosas llamadas proyectores?”
“Son una variedad de cristales mágicos.”
“¿Cómo funcionan?”
“Absorben luz durante el día, y luego la liberan de esta forma cuando anochece. Aunque brillan solo por la mitad del tiempo que absorbieron luz.”
¿Así que básicamente eran luces de energía solar? No vi nada parecido en Asura. Era sorprendente que no tuvieran un uso mayor, considerando lo conveniente que sonaban.
“¿Entonces por qué las personas no los usan por todo el lugar?”
“Principalmente porque los propios cristales son bastante raros.”
“¿Eh? Aunque parecen tener un montón de ellos aquí…” Se debía necesitar un gran número de esas cosas para iluminar una ciudad como esta por completo, ¿cierto?
“Aparentemente la Gran Emperatriz Demonio los trajo aquí por medio de su poder. ¿Ves eso de allá?” Ruijerd apuntó hacia la fortaleza destrozada en el centro de la ciudad, brillando tenuemente por la luz de los cristales. “Todo fue para que su castillo brillara de forma hermosa por la noche.”
“Vaya. Eso parece un poco… excesivo.” Una imagen de la Emperatriz Demonio apareció espontáneamente en mi cabeza. Era Eris usando un traje de dominatriz, gritando, “¡Más luz! ¡Necesito más luz para que así el mundo pueda apreciar mi belleza!”
“¿Nadie ha tratado de robárselos?”
“He escuchado que está prohibido, pero no conozco los detalles.”
Es cierto. Después de todo, esta también era la primera vez de Ruijerd en Rikarisu. Los cristales parecían estar posicionados bastante alto en las murallas del cráter, así que tal vez era difícil robárselos, a menos que pudieras volar.
“En ese entonces, el proyecto fue ampliamente condenado como un desperdicio egoísta, pero supongo que al final probó ser de utilidad.”
“Mmm. Tal vez la Emperatriz en realidad lo hizo por sus ciudadanos.”
“Lo dudo mucho. La mujer era infame por su decadencia y falta de moderación.”
Ooh. Me gusta el sonido de esas palabras. Si esta mujer está viva en algún lugar, me encantaría conocerla. Definitivamente estamos hablando sobre una sexy súcubo.
“Oye, a veces la verdad es más extraña que la fantasía, ¿no?”
“¿Eso es alguna clase de proverbio humano?”
“Sip. Pero piénsalo. Los Superd tampoco tienen una gran reputación, pero en realidad son personas de buen corazón, ¿no?”
Ruijerd acarició mi cabeza gentilmente. No estaba seguro de cómo sentirme sobre ser acariciado en la cabeza a mi edad, pero… repasemos esto, ¿quieren? Sí, yo básicamente estaba a la mitad de mis cuarenta, mentalmente hablando. Pero este sujeto tenía más de 560 años. Solo saquen un dígito si les es demasiado difícil hacerse la idea. Ahora tenemos el equivalente de un niño de cuatro años siendo acariciado por un adulto de cincuenta y seis. Eso es cariñoso y sobrecogedor, ¿no?
“¡Oye, Rudeus! ¡Vayamos a explorar ese lugar!” dijo Eris, apuntando hacia el castillo negro azabache en ruinas, amenazando siniestramente el cielo nocturno.
“Eris, no esta noche,” dije. “Vamos a encontrar una posada.”
“¡Oh, vamos! ¡Solo vamos a echar un pequeño vistazo!”
Bueno, ahora la tenía haciendo pucheros. Era lo suficientemente encantador como para ser indulgente con ella, pero basado en lo que Ruijerd había dicho anteriormente, esta luz no iba a durar por siempre. Lo último que necesitábamos era estar inmersos en una oscuridad total justo cuando llegáramos al castillo.
“Eris, últimamente me he estado sintiendo un poco cansado. Preferiría ir hacia una posada.”
“¿Eh? ¿Estás bien?”
No estaba mintiendo. Probablemente tenía algo que ver con el hecho de que yo no estaba acostumbrado a viajar, pero me había estado sintiendo algo débil durante los últimos días. Aún podía moverme bien en batalla, así que no había sido un gran problema. Aun así, parecía estar cansándome más rápido de lo usual. Quizás el estrés me estaba afectando. “Estoy bien, Eris. No es nada demasiado serio.”
“¿De verdad? Bueno, entonces está bien… Supongo que tendré que ser paciente.”
Esa sí que era una frase que nunca habría esperado escuchar proveniente de la gran Eris Boreas Greyrat. La chica sí que había madurado durante los últimos años, ¿no creen?
Decidimos alojarnos en un lugar llamado la Posada Garra de Lobo. Tenía un total de doce habitaciones, y la tarifa era de cinco monedas de piedra por noche. El edificio mismo había tenido mejores días, pero recibían con los brazos abiertos a los aventureros novatos, y el precio definitivamente era justo. Por una moneda de piedra adicional, ellos proporcionaban comidas en la mañana y en la noche, y si eras un grupo de aventureros con más de dos personas quedándose en una sola habitación, ellos no cobraban esa tarifa. Como parte de una estrategia amigable con los novatos, el precio se mantenía igual sin importar las camas que usáramos.
Su vestíbulo principal también era usado como una taberna, con un puñado de mesas y también algunos asientos frente al mostrador. Cuando entramos, una de las mesas estaba ocupada por un grupo de tres aventureros jóvenes, lo cual no me sorprendió.
Por supuesto, aquí la palabra joven era relativa. Probablemente eran mayores que yo, quizá de la edad de Eris. Todos ellos eran hombres, y todos ellos nos estaban mirando sin hacer ningún intento de ocultarlo.
“¿Qué hacemos?” dijo Ruijerd, mirándome de reojo. Él probablemente estaba preguntando si íbamos a montar otro espectáculo.
“No haremos nada,” respondí luego de pensarlo un momento. “Aquí es donde vamos a dormir, ¿cierto? Preferiría ser capaz de relajarme en este lugar.” A decir verdad, no había forma de saber cuántas noches nos estaríamos alojando en esta posada en particular, pero estos chicos todavía eran niños a los ojos de Ruijerd. Si nos quedábamos bajo el mismo techo por mucho tiempo, ellos se darían cuenta solos de que él era un sujeto amable.
“Somos un grupo de tres. Estaremos aquí al menos por tres días.”
“Sí, bien. ¿Quieren o no las comidas?”
El encargado de la posada no parecía ser el más amigable. “Sí. También las comidas, por favor.” Le entregué por adelantado suficientes monedas para cubrir nuestros primeros tres días. La comida gratis definitivamente era un agregado genial. Esto nos dejó con una moneda de hierro, tres monedas de chatarra, y dos monedas de piedra… en total, el equivalente a 132 monedas de piedra.
“O-oye, ¿tú también eres una aventurera novata?”
Mientras yo estaba escuchando al encargado de la posada explicar las reglas y esas cosas, uno de los novatos se acercó y le habló a Eris. Era un niño con el cabello blanco y un cuerno saliendo de su frente; probablemente podrías haberlo clasificado como un chico lindo, si eras un poco generoso al respecto.
Los otros dos… supongo que tampoco estaban tan mal. Uno de ellos tenía un aspecto de sujeto robusto y musculoso con cuatro brazos, y el otro tenía un pico por boca y plumas donde debería estar su cabello. Todos ellos eran relativamente apuestos, a pesar de que en diferentes formas. Si el Cabeza de Cuerno era un Pokémon del tipo normal, el Cuatro Brazos era del tipo lucha, y el Niño con Pico era del tipo volador.
“E-en realidad nosotros somos bastante nuevos en esto. ¿Te gustaría venir a comer con nosotros?”
Oh, vaya. Él realmente le estaba coqueteando. Este pequeño mocoso era malditamente precoz, ¿no? Qué mal que su voz estuviera temblando. De cierta forma, era un poco adorable.
“Probablemente podemos darte algunos consejos sobre tomar trabajos y esas cosas, ¿sabes?”
“… Hmph.” La única respuesta de Eris hacia la oferta del chico fue apartar su rostro. ¡Así se hace! ¡Dale a ese pequeño Don Juan una muestra de indiferencia!
Bueno, no es como si ella pudiera entender lo que él está diciendo.
“Vamos, ¿solo un momento? Tu pequeño hermano también puede venir.”
“…”
Justo cuando sentí que debía intervenir, Eris miró abruptamente a través de la habitación y comenzó a alejarse del chico. Por supuesto, yo reconocí la táctica. Era algo que ella había aprendido en las lecciones de modales de Edna… ¡un movimiento básico del Arte de Evitar a los Aristócratas Molestos! Ahora bien, ¿cuál sería la siguiente jugada del chico? En este punto, un caballero entendería el mensaje y se retiraría dócilmente…
“Oye, no me ignores.”
El Cabeza de Cuerno evidentemente no era un caballero. Él estiró su brazo y agarró la capucha de Eris a causa de su irritación. El niño jaló a Eris hacia atrás, pero ella tenía la suficiente fuerza física como para mantener el equilibrio. Como era de esperarse de un aventurero, él parecía ser relativamente fuerte.
Por desgracia, en medio de esta lucha de poder había una pieza de ropa barata. La capucha de Eris se rompió mientras esta dejaba salir un horrible sonido de rasgadura.
“… ¿Eh?”
Eris observó el daño. Había pequeños rasgones por toda la parte baja de la capucha, donde las costuras se habían roto.
Creo que literalmente escuché a Eris romperse.
“¿¡Qué demonios crees que estás haciendo!?”
Un grito agudo, y lo suficientemente fuerte como para sacudir la posada hasta sus cimientos sirvió como una señal de inicio. Eris se dio la vuelta y lanzó un Puño Boreas. Este era un golpe giratorio que ella había aprendido de Sauros y perfeccionado durante su entrenamiento con Ghislaine; el pobre niño nunca lo vio venir. Su puño le dio directo en la cara, y su cabeza se inclinó tanto hacia atrás que casi se veía como si hubiera roto su cuello.
El niño cayó hacia atrás girando, golpeó la parte trasera de su cabeza contra el suelo, y quedó inconsciente de forma instantánea.
Yo era un total principiante, pero incluso yo pude darme cuenta de que ese golpe tuvo un gran poder detrás. Casi podías escuchar al convicto más fuerte del pabellón de la muerte murmurando, “Qué golpe.” Que eso te sirva para no ser tan cargante, viejo. Con suerte el niño había aprendido su lección y nunca más haría algo tan estúpido como dirigirle la palabra a Eris. A veces la educación puede ser un proceso doloroso.
Como sea, sus dos amigos probablemente iban a arremeter en este punto. Tal vez necesitaba intervenir…
“¿¡Quién te crees que eres!? ¡Tienes muchas agallas para tocarme!”
Pero para mi sorpresa, Eris no había terminado. Esta vez, ella liberó la Patada Boreas… otra técnica altamente sofisticada que ella había aprendido de Sauros y perfeccionado con Ghislaine. Su pie golpeó en el plexo solar de su segunda víctima.
“¡Gah!”
El Cuatro Brazos gimió en agonía y cayó de rodillas. Eris inmediatamente golpeó su mandíbula con su rodilla, mandándolo a volar hacia atrás.
“¿Eh? ¿¡Qué—!? ¿¡Ah!?”
No parecía que el Niño con Pico hubiera procesado completamente lo que estaba pasando, pero mientras Eris corría hacia él, se estiró por reflejo hacia la espada en su cintura. Eso parecía un poco exagerado, así que intenté intervenir rápidamente con magia.
Aunque, al parecer, Eris era la única que realmente estaba exagerando. Antes de que el Niño con Pico incluso pudiera sacar su arma, ella hundió su puño brutalmente en su mandíbula. Nunca había visto los ojos de un ave ponerse blancos, pero aparentemente había una primera vez para todo.
En unos cuantos segundos, Eris había incapacitado a sus tres oponentes.
Ella caminó de vuelta hacia donde el Cabeza de Cuerno yacía inconsciente y pateó su cabeza como un balón de futbol. El primer golpe despertó al niño, pero él no pudo hacer nada más que ponerse en posición fetal. Eris procedió a patearlo una y otra vez.
“¡Esa… fue… la… primera… prenda… que… Rudeus… me… compró!”
¡Vaya! ¡Eris-san! ¿¡De verdad te importo tanto!? Fue solo algo barato para cubrir tu cabello, sabes… ¡Por dios! ¡Vas a hacer que este viejo se ruborice!
Eris pateó al niño hasta dejarlo de espaldas y se estiró para agarrar una de sus piernas. Su rostro estaba retorcido de la ira. “¡Lamentarás esto hasta el día de tu muerte! ¡Voy a convertir esa cosa en papilla!”
Se estarán preguntando, ¿a qué cosa se estaba refiriendo? Yo estaba demasiado asustado para preguntar.
Por supuesto, el Cabeza de Cuerno no sabía lo que ella estaba diciendo, pero parecía entender lo que intentaba hacer. Él comenzó a gritar disculpas, pedir ayuda, y tratar desesperadamente de alejarse. Pero sus palabras eran incomprensibles para Eris, y tampoco hubieran hecho alguna diferencia. Eris siempre terminaba lo que comenzaba. Este niño estaba a punto de tener el mismo final que yo pude haber sufrido hace tres años, de haber fallado al escapar de su ira.
“¡Eris, detente!”
En este punto, finalmente logré dar un paso al frente e intervenir. Todo había sucedido tan rápido que había estado demasiado sorprendido como para reaccionar inmediatamente. “¡Ya basta! ¡Tranquila! ¡Debes calmarte!”
“¿¡Qué te pasa, Rudeus!? ¿¡Por qué me detienes!?”
Había agarrado a Eris desde atrás, pero ella todavía estaba retorciéndose en mis brazos, tratando de seguir pateando al niño. Se preguntarán, ¿qué parte del niño estaba pateando? La respuesta era tan horrible que ni siquiera quería pensar en ella.
“¡Podemos arreglar la capucha! Yo la coseré para ti, ¿bien? ¡Así que deja al chico! ¡Te estás pasando de la raya con esto!”
“¡Ah! ¡Como sea! ¡Hmph!”
Afortunadamente, mis suplicas desesperadas al final llegaron hasta Eris. Ella dejó de luchar y regresó pesadamente hacia Ruijerd, con su rostro todavía lleno de furia.
Ruijerd, por suerte, había estado sentado en una silla en el mostrador, observando cómo se desarrollaba todo esto con una pequeña sonrisa en su rostro.
“¡Ruijerd, vamos! ¡No solo te quedes sentado la próxima vez que suceda esto!”
“¿Mm? Solo era una pelea de niños, ¿no?”
“¡Sí! ¡Pero se supone que los adultos las detengan!”
Especialmente cuando es una pelea tan desigual…
“¿Estás bien?”
“Sí, estoy b-bien…”
Sentí un poco de lástima, así que recité magia de sanación sobre el niño golpeado y lo ayudé a ponerse de pie. “Siento eso. Ella no puede hablar Dios Demonio.”
“E-eso fue demasiado aterrador… ¿P-por qué se enojaría tanto?”
“Bueno, a ella no le gusta ser molestada, y creo que esa capucha es muy importante para ella.”
“Y-ya veo… Eh, ¿te importaría decirle que lo siento?”
Miré hacia Eris. Ella se había quitado su capucha, y estaba mirando hacia la enorme rasgadura en ella mientras apretaba sus dientes con furia. Ella ahora mismo definitivamente estaba en su modo no olvidar, no perdonar. No la había visto de esta forma desde el día que nos conocimos. Casi esperaba ver pequeños dibujos de nubes de humo saliendo de sus orejas.
“Lo siento, pero si le hablo ahora mismo, creo que ella también me golpeará.”
“Um, vaya. Ella es linda, pero algo aterradora…”
Para ser honesto, recientemente había pensado que la chica se había vuelto más civilizada, pero tal vez solo era un acto. Era algo deprimente, ya que me había estado dando palmaditas en la espalda, felicitándome por lo lejos que ella había llegado. “Bueno, sí, ella definitivamente es linda. Y es por eso que probablemente no deberías hablarle a menos que haya una buena razón, ¿bien?”
“E-entiendo. Claro…”
“Además, si alguna vez sientes la necesidad de vengarte de esto, no te lo aconsejaría. Hoy intervine ya que todo el asunto solo fue un accidente, pero la próxima vez podrías morir.” No fue exactamente sutil, pero quería asegurarme de que él entendiera nuestra situación.
Los ojos del niño se abrieron de la sorpresa, se tocó su nariz, y luego revisó la parte posterior de su cabeza buscando chichones. Después de unos segundos, él pareció tranquilizarse. “Mi nombre es Kurt. ¿Cuál es el tuyo?”
“Yo soy Rudeus Greyrat. Ah, y ella es Eris.”
En este punto, los otros dos, a quienes Eris había castigado por las fechorías de su amigo, también se acercaron para presentarse. El chico musculoso de cuatro brazos se llamaba Bachiro, y el nombre real del Niño con Pico era Gablin.
Una vez que terminamos de presentarnos, estos dos tomaron posición a cada lado de Kurt, y el pequeño grupo hizo una pose dramática.
“Juntos, nosotros somos… ¡Los Duros de la Aldea Tokurabu!”
“…”
¿Acaso estos niños estaban tratando de hacer alguna especie de Exclamación de Atena? Hablando de algo lamentable. ¿Y se hacen llamar “duros”? ¿En serio? ¿Qué son, alguna especie de banda de motoqueros de hace cincuenta años? De hecho, ¿este lugar Tokurabu siquiera estaba en algún mapa?
“¡Estamos a punto de subir al rango D! Estábamos pensando que ya era hora de conseguir a una maga para equilibrar el grupo, ¿sabes? Fue por eso que me acerqué.”
“¿Una maga…?” Eso no tenía mucho sentido. Yo era el único mago en nuestro grupo. No es como si Eris estuviera usando una túnica de mago o algo así… ah. Esperen un segundo…
“¿Asumieron que Eris era una maga debido a la capucha que tenía puesta?”
“Bueno, sí. Solo los hechiceros usan cosas como esa, ¿no?”
“Ella porta una espada, sabes…”
“¿Eh? Oh, vaya. Tienes razón.” Aparentemente Kurt ni siquiera lo había notado. Él parecía ser del tipo que solo veía las cosas que quería ver. “Pero tú eres un mago, ¿cierto? Es decir, puedes usar hechizos de sanación y todo eso. Eso es asombroso.”
“Sí, lanzar hechizos es lo que hago.”
“Oye, ¿entonces por qué ustedes dos no se nos unen?”
Espera, ¿crees que vamos a unirnos a tu pandilla? ¿En serio? ¿No aprendiste nada de ese pequeño incidente de antes?
“Solo para que lo sepas… si me uniera, ese sujeto de ahí también vendría con nosotros.” Apunté hacia Ruijerd, quien estaba ocupado regañando a Eris acerca de algo; ella se veía un poco decaída, pero estaba asintiendo a sus palabras.
“¿Eh? ¿Ese sujeto también está en su grupo?”
“Claro. Su nombre es Ruijerd.”
“¿Ruijerd…? ¿Cómo se llama el nombre de su grupo?”
“Fin del Camino.”
Los niños me miraron con un desconcierto manifiesto. Ellos evidentemente se estaban preguntando en qué demonios estábamos pensando.
“Eh, ¿de verdad es una buena idea usar un nombre como ese?”
“Bueno, obtuvimos la aprobación del hombre en cuestión.”
“Claaaro…”
Sí, sé que suena como una broma, pero, de hecho, estoy diciendo la pura verdad…
“Es solo un nombre, ¿no? El punto es, Eris y yo no estamos disponibles, así que no podemos unirnos a ustedes.” De todos modos, era difícil imaginar que obtuviéramos algo de hacer equipo con estos niños. No estábamos aquí para jugar.
“¿De verdad? Entonces supongo que ustedes se lo pierden. Nosotros vamos a ser famosos en esta ciudad, ¿sabes? No se arrastren hacia nosotros pidiendo unirse al grupo cuando lo seamos.”
¿Habla en serio? Bueno… No hay nada de malo con que un montón de jóvenes se dirijan hacia la gran ciudad con sus cabezas repletas de sueños, ¿cierto? Esos veteranos canosos en el Gremio de Aventureros probablemente les daban la bienvenida a niños como estos con sonrisas cálidas e indulgentes.
“Piensas muy en grande para alguien que acaba de recibir una paliza de una niña…”
“¡Oye! Ella, eh, solo me tomó con la guardia baja.”
“¿También vas a usar esa excusa cuando algunos monstruos te embosquen en el bosque?”
“Gah…”
Sí, creo que gané esa. Cielos, se siente bien. Es difícil argumentar con la imagen mental de un Coyote Pax desgarrando tu garganta, ¿cierto?
Dejé a los Duros de la Aldea Tokurabu para que pudieran sanar sus egos lastimados.
Después de la cena nos dirigimos hacia nuestra habitación, donde tres camas forradas de piel nos esperaban.
“Fiu…” Tomé asiento en la mía mientras dejaba salir un suave suspiro. Hoy había sido un día realmente agotador. Desde un comienzo no estaba en una buena condición, y habíamos conocido a tantas personas, escuchado un montón de risas, y soportado demasiadas burlas. Incluso cuando estabas interpretando un papel, esas cosas te pasaban la cuenta.
Eris estaba mirando por la ventana hacia la ciudad, la cual se estaba oscureciendo más a cada minuto. Ese castillo en ruinas era bastante cautivador, seguro, pero pensarías que esta chica era alguna clase de turista. Teníamos todo tipo de cosas por las cuales preocuparnos ahora mismo, ¿no? ¿Acaso ella esperaba que me hiciera cargo de todo?
Bueno, no. Necesitaba dejar de ser tan negativo. Eris confiaba en mí; es por eso que ella no estaba pensando demasiado las cosas ahora mismo. No era como si ella estuviera siendo una mocosa malcriada. Ahora bien, si solo dejara de meterse en peleas sin sentido…
Me recosté sobre mi cama, miré hacia el techo y pensé sobre el futuro.
Primero y más importante, necesitábamos dinero. Esta habitación nos estaba costando quince monedas de piedra la noche para los tres. Necesitábamos ganar al menos eso al día para sobrevivir. Pero basándome en lo que había visto, los trabajos de rango F pagaban alrededor de cinco monedas de piedra, e incluso los trabajos de rango E solo daban alrededor de una moneda de chatarra. Como un aventurero solitario, probablemente podrías solo tomar un trabajo de rango F al día para cubrir los costos de estadía, y después comenzar a ahorrar algo de dinero cuando eras capaz de realizar trabajos más lucrativos. Las tareas de rango F y E eran principalmente trabajos extraños por la ciudad, pero en el rango D comenzabas a recibir más solicitudes de reunir materiales y cosas así. Básicamente, el sistema estaba configurado para que pudieras ahorrar algo de dinero realizando tareas sencillas, y luego comprar algo de equipo para tomar trabajos más peligrosos.
Estaba bien pensado, pero… nosotros éramos tres.
Incluyendo el costo del almuerzo y las necesidades diarias, probablemente necesitábamos en promedio veinte monedas de piedra al día. Si completábamos una tarea al día, probablemente tendríamos una pérdida neta de diez a quince monedas de piedra. Y en este punto nos quedan 132…
Estaríamos totalmente arruinados en menos de dos semanas. Eso no era para nada un gran colchón. Necesitábamos estar completando tres o más trabajos al día para permanecer fuera de los números rojos.
Si pudiéramos dividirnos, probablemente sería posible conseguir más de veinte monedas de piedra realizando trabajos simples. Pero si dejábamos solo a Ruijerd, estaba el riesgo de que su verdadera identidad fuera expuesta. Y Eris ni siquiera podía hablar la lengua local, así que lo pasaría mal sola. También tenía una mecha corta… Ella podría terminar metiéndose en más peleas con sus clientes.
Más importante, no podíamos esparcir los rumores sobre Ruijerd a menos que trabajáramos como grupo.
Una vez que subiéramos de rango, el dinero no sería tanto problema. Las tareas de matar monstruos eran la tarea indicada para Ruijerd y Eris. Una vez que pudiéramos tomar aquellas, estaríamos en una buena situación en poco tiempo.
Dicho eso, esa clase de trabajos estaban clasificados como C o superior. Básicamente, si pudiéramos alcanzar el rango C dentro de unas dos semanas, probablemente todo estaría bien. Aunque eso no iba a ser posible si solo tomábamos una tarea al día. Había olvidado preguntar cuántos trabajos completados se necesitaban para subir de rango, pero… al menos, el gremio claramente no te dejaba saltarte escalones solo porque eras un guerrero poderoso. Ellos esperaban que todos se esforzaran para avanzar, paso a paso.
No ayudaba que yo no estuviera en la mejor condición ahora mismo. Esto probablemente no era nada serio, pero existía la posibilidad de que Eris o yo pudiéramos contraer alguna enfermedad que yo no pudiera sanar con los hechizos básicos de desintoxicación.
Además, era difícil saber cuánto necesitaríamos gastar en compras irregulares. Por un lado, tendríamos que seguir comprando pintura para el cabello de Ruijerd de forma periódica.
Y luego estaba el tema de nuestra ropa. No podíamos seguir usando las mismas por siempre. Nuestros atuendos estaban fabricados de materiales resistentes y de alta calidad, y no se demoraban mucho en limpiarse cuando usaba magia para secarlos. Pero hacerlo de esa forma era malo para la tela, y eventualmente se desgarrarían y romperían. Mientras más rápido pudiéramos conseguir algo de ropa adicional, mejor. También sería genial algo de jabón. Ya por un tiempo Eris y yo solo nos habíamos estado lavando con un trapo mojado en agua caliente.
Probablemente también necesitaríamos toda clase de otros suministros básicos. El dinero iba a ser un problema.
Ah, es cierto. ¿Tal vez podíamos pedir un préstamo o algo así? Al menos debía haber un par de prestamistas en una ciudad como esta, ¿cierto?
No. Probablemente lo mejor era no contraer deudas. No hasta que al menos tuviéramos una forma viable de pagar. Supongo que siempre podía vender mi vara, Aqua Heartia, pero… ese iba a ser mi último recurso. No quería perder el primer regalo de cumpleaños que Eris me había dado.
Vaya, mírenme, angustiado por el presupuesto familiar. Nunca pensé que llegaría el día…
Por lo que recordaba… en mi vida anterior, había sido conocido por evitar los intentos de mis padres de discutir asuntos de dinero golpeando el suelo con mis puños como un niño malcriado. Hablando de un recuerdo nauseabundo. Tendría que esforzarme para olvidar ese en concreto.
También me descubrí recordando el rostro de Paul cuando le pedí que pagara para que tanto Sylphie como yo pudiéramos asistir juntos a la universidad. En retrospectiva, también fue algo vergonzoso. Sí que había sido despreocupado por el dinero en el pasado.
Ya basta. Este no es el momento para estar aprendiendo lecciones de vida valiosas. Por favor, concéntrate.
¿Cuál era la forma más eficiente para que un grupo como nosotros gane dinero? ¿Deberíamos tratar de completar tantos trabajos como nos sea posible al día? Para ser honesto, podría ser más fácil solo ir hacia los campos y cazar monstruos por sus materiales brutos. No tenía que estar tan enfocado en el tema de ser aventurero.
Pero si tomábamos esa ruta, no tendríamos muchas oportunidades de aumentar la reputación de Fin del Camino dentro de la ciudad. Hacerlo como aventureros sería una mejor forma de lograrlo. Llegar a un rango alto facilitaría las cosas desde ese punto… y probablemente también obtendríamos un mejor precio por los materiales brutos a través del gremio.
Pero ¿podríamos establecernos antes de que nuestro dinero se acabe? ¿Tal vez lo más inteligente era poner en espera ayudar a Ruijerd hasta que nuestra situación fuera relativamente estable?
Maldición. En este punto solo estoy caminando en círculos…
No podía encontrar ninguna respuesta clara. Ganar dinero y mejorar la reputación de Ruijerd al mismo tiempo no iba a ser fácil.
Ojalá pueda pensar en algo…
Aunque nada se me vino a la cabeza antes de quedarme dormido.
Estaba soñando. En mi sueño, estaba dentro de un vacío de un blanco puro. Podía sentir que había regresado a una versión más aburrida y patética de mí mismo.
No de nuevo esto. Cielos…
Un imbécil de apariencia obscena apareció ante mis ojos.
¿Qué pasa esta vez? pregunté. Por favor, ¿podemos terminar con esto tan rápido como sea posible?
“Veo que eres tan hostil como siempre. Mi consejo sobre confiar en Ruijerd te funcionó, ¿cierto? Él te llevó a la ciudad más cercana sano y salvo.”
Sí, supongo. Pero conociendo a Ruijerd, él probablemente nos habría acompañado y protegido desde la distancia incluso si hubiéramos huido de él.
“Santo cielo. Ciertamente suena a que confías en él. ¿Entonces por qué todavía sospechas de mí?”
¿De verdad no conoces la respuesta a esa pregunta? ¿Olvidaste la parte donde te hiciste llamar dios?
“Como sea, supongo que en realidad no importa. Rudeus, tengo otro consejo para ti.”
Bien, bien. ¿Podrías, por favor, decirlo de una vez? Odio el sonido de tu voz, y también odio estar aquí. Odio sentir que el tiempo que pasé como Rudeus fue solo un sueño. Odio sentir como si hubiera regresado a ser un perdedor inútil y patético. Si estoy obligado a escucharte, desearía que lo dijeras de una vez.
“Alguien está horriblemente sumiso el día de hoy.”
Simplemente voy a terminar en la palma de tu mano sin importar lo que haga, ¿cierto?
“No seas idiota, Rudeus. Todas las decisiones que tomes son acordes a tu propia voluntad.”
¿Puedes dejar de parlotear e ir al grano?
“Ah, muy bien… Escucha cuidadosamente, joven Rudeus. Toma esa tarea de encontrar a la mascota perdida, y muy pronto tendrás mucho menos de qué preocuparte…”
Sentí que volvía a la inconsciencia mientras las palabras finales del Dios Humano hacían eco en mis oídos.
Cuando desperté, todavía era mitad de la noche. Hablando de una pesadilla.
Para ser honesto, había tenido suficiente de estos mensajes divinos. Esta sincronización era demasiado sospechosa. El Cara de Pixel había elegido el momento perfecto para sacar ventaja de mi incertidumbre. En serio, era la forma clásica de actuar de un dios malvado. Teníamos a un verdadero manipulador aquí en nuestras manos.
Miré hacia mi izquierda mientras suspiraba suavemente.
Ruijerd estaba dormido. Por alguna razón, él había optado por apoyarse contra la pared más lejana con sus brazos alrededor de su lanza en vez de ocupar su cama.
Miré hacia mi derecha… y me di cuenta de que Eris también estaba despierta. Ella estaba sentada sobre su cama, abrazando sus rodillas, y mirando hacia la oscuridad del exterior.
Me puse de pie en silencio, me acerqué, me senté a su lado, y miré por la ventana con ella. La luna estaba brillando. Este mundo también tenía solo una.
“Así que no puedes dormir.”
“Sí,” respondió Eris luego de una pausa momentánea. Ella no había quitado sus ojos de la ventana.
“Oye, ¿Rudeus?”
“¿Sí?”
“¿Crees que podamos regresar a casa…?”
De pronto, su voz era una dolorosamente ansiosa. “Ah…”
Estaba avergonzado de mi propia ignorancia. Había creído que Eris era la misma de siempre. Había creído que ella ni siquiera estaba nerviosa. Había creído que ella simplemente estaba disfrutando de la situación… de nuestra aventura.
Pero eso ni se acercaba a la verdad. Ella también estaba asustada. Era solo que lo había estado ocultando de mí. El estrés debe haber estado acumulándose dentro de ella ya por días. No es de sorprender que se hubiera metido en esa estúpida pelea de antes. Eso debió habérmelo advertido de inmediato, si no fuera un completo idiota.
“Sí. Te lo aseguro.” Envolví gentilmente un brazo alrededor de los hombros de Eris, y ella inmediatamente apoyó su cabeza en mi hombro.

Ella no se había dado un buen baño en días, así que el olor casi imperceptible saliendo de su cabello era nuevo para mí. Aunque no era desagradable. Para nada. Lo cual era un problema, ya que mi pequeño amigo travieso comenzó a amenazar con despertar.
Rudeus, debes controlarte… Hasta que regresemos a casa, eres un protagonista despistado.
Esto no era como la situación con Sylphie. Había una razón, a pesar de que pobre, por la cual necesitaba contenerme. Y, en cualquier caso, solo una escoria se aprovecharía de una chica que se estaba sintiendo así de ansiosa y vulnerable.
“Rudeus… vas a pensar en algo, ¿cierto…?”
“No te preocupes. Me encargaré de que regresemos a casa, sin importar lo que deba hacer.”
Oh cielos, esta damisela es demasiado linda cuando se pone toda sumisa. No es de sorprender que Sauros la malcriara de esa forma. ¿Me pregunto qué pasó con el viejo? Ese rayo de luz cubrió por completo la Región de Fittoa, así que…
Nah, mejor no pensemos en eso ahora mismo. Tengo mis manos llenas con mis propios problemas.
“Por ahora solo concentrémonos en hacer lo que esté en nuestras manos, ¿bien? Eris, tú también deberías dormir un poco. Mañana va a ser otro día agotador.”
Acaricié la cabeza de Eris, me puse de pie, y me dirigí hacia mi propia cama. Justo cuando estaba llegando, mis ojos se encontraron con los de Ruijerd. Aparentemente él había escuchado nuestra conversación. Eso era… un poco vergonzoso.
Aunque, después de unos segundos, él simplemente cerró sus ojos sin decir nada.
¡Cielos, qué buena persona! Paul probablemente habría comenzado a burlarse de mí de forma inmisericorde en el acto. Ruijerd era un verdadero amor. Estaría completamente mal poner sus problemas en espera.
Pero hablando de Paul… ¿me pregunto si está preocupado por mí? Debo mandar una carta diciéndole que estoy a salvo cuanto antes. A pesar de que era difícil saber si realmente le llegaría desde aquí.
Como sea. Supongo que mañana estaremos cazando la mascota de alguien…
Los motivos del Dios Humano todavía me eran desconocidos. Pero, solo por esta vez, estaba dispuesto a seguir su consejo sin pensarlo demasiado.
Nuestra primera noche como aventureros llegó a un tranquilo final —con el ambiente de nuestra pequeña habitación todavía cargado de ansiedad.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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