Una Persona Solicitada
Capítulo 3: Una Persona Solicitada
¡Vamos a recapitular! Yo, Rudeus, saqué mi dinero y compré una botella de salsa de soya en el acto. ¡Sigamos adelante!
Al día siguiente fuimos hacia las afueras de la Segunda Ciudad de Irelil, configuramos un círculo de teletransportación y una tableta de contacto, para luego dirigirnos hacia la aldea donde Ruijerd había sido visto.
La aldea estaba a medio día de viaje desde Irelil, situada cerca de la Quebrada del Wyrm de Tierra en el Reino de Biheiril. Era conocida como la Aldea de la Quebrada del Wyrm de Tierra, o en ocasiones la Aldea del Bosque del No Retorno, pero el nombre oficial que le había dado el reino era Aldea Marson. Incluso aunque estaba en documentos y otras cosas oficiales, la mayor parte de las personas no conocían el nombre Marson. Yo bien podría llamarla la Aldea de la Quebrada del Wyrm de Tierra.
No ocurría nada importante ahí. No producía nada especial, ni tampoco tenía ningún lugar que valiera la pena ver. Ellos cortaban árboles para cultivar vegetales en la tierra fértil alrededor del bosque, pero a diferencia de la Aldea Buena en Fittoa, las personas no se habían reunido para vivir ahí por algún motivo en particular. Las personas habían estado viviendo ahí desde hace mucho tiempo, y se habían integrado al Reino de Biheiril. La nación no era lo más importantes, sino sus ciudadanos. Era algo así.
Un lugar lúgubre, desértico, con espacios vacíos entre las casas y sin señales de vida —eso es lo que había estado esperando encontrar, pero fui recibido con una sorpresa. Cuando llegamos, la aldea estaba tan llena de vida que tuve que comprobar tres veces que era el lugar remoto y desolado que habíamos ido a ver.
Era evidente con el solo hecho de mirar hacia la multitud reunida en la entrada de la aldea que ellos no eran locales. Usaban armaduras y espadas colgaban de sus cinturas. ¿Aventureros? Pero no, los aventureros no tenían ese aire de peligro a su alrededor. Estos eran mercenarios, o tal vez cazadores de recompensas.
“Sandor, ¿crees que estén tratando de sacar ventaja?”
Después de su trabajo de ayer, además de cómo se desempeñó durante nuestro viaje, yo había decidido que podía confiar en Sandor. Hasta ahora, no había estado totalmente convencido de su utilidad. Ahora podía entender por qué Orsted lo había enviado conmigo. Yo quería tener su opinión en cada paso del camino cuando se trate de esta clase de cosas.
Por otro lado, Dohga no era para nada útil. Él no estaba retrasándonos, pero… me daba la sensación de que él apenas podía continuar. Pero bueno, ¿quién era yo para evaluar personas? Él probablemente probaría ser de utilidad de una forma u otra.
“No, apostaría a que ellos están tanteando la zona. Cualquier información puede darte una ventaja en la línea de partida.”
“Pero algunos de ellos probablemente quieren llegar al objetivo antes que los otros comiencen, ¿cierto?”
“Tal vez, pero no habrá muchos. El reino está liderando esta cacería, así que incluso si llegan primero y matan a los diablos, podrían no recibir el pago.”
Tenías que pasar por el debido proceso. Te unías al grupo de cacería, entrabas al bosque junto con los caballeros del reino o a quien sea que fueran a enviar, descubrías la verdadera naturaleza de los diablos, los matabas, y por último confirmabas que todo estaba bien. Solo después de todo eso tenías una oportunidad de recibir la recompensa. Si ibas junto a todos los demás, si recibías o no la recompensa especial sería una cuestión de suerte. Estos tipos estaban aquí tanteando la situación para eliminar la suerte de la ecuación. Cuando llegase el momento indicado, ellos se abalanzarían para llevarse la recompensa.
“Entonces no tiene nada que ver con nosotros.”
“Estoy completamente de acuerdo contigo.”
Sandor entró a la aldea mientras sonreía. Ahí, encontramos un edificio que se veía como una posada y una plaza repleta de demasiadas personas para un lugar tan pequeño. Supuse que todos estaban ansiosos de partir.
Tener más personas alrededor era conveniente para nosotros. Nos mezclaríamos con la multitud y veríamos si podíamos descubrir algo.
No mucho después de que ese pensamiento cruzó mi mente, alguien gritó, “¡Largo!” ¡Una orden de desalojo de la nada! Obviamente, no iba dirigida a mí. La voz provenía de una esquina de la plaza. Algunos de los sujetos que habían venido a tantear la situación se marcharon, molestos. Vi a una anciana con un bastón gritándoles.
“¡Lárguense y regresen por donde llegaron! ¡Ningún diablo va a aparecer! ¡Él protege a las Personas del Bosque! ¡Cualquiera que tenga la intención de lastimar a las Personas del Bosque puede largarse!”
Ella caminó hacia el frente, apoyada en su bastón, pero cuando se acercó a la multitud de hombres, comenzó a golpearlos con él. Desde donde yo estaba de pie, podía escuchar los crujidos que provocaba el bastón al golpear.
“Estúpida ancia—”
“Oye, tranquilo. Si causas problemas, los ogros…”
El hombre que ella estaba golpeando perdió la calma. Él había estado a punto de desenfundar su espada de la ira, pero, contenido por su compañero, decidió irse de la plaza.
La anciana no los siguió. Gritando, ella posó su atención sobre el resto de los hombres ahí. Todos se alejaron de ella, para luego dispersarse.
¿Qué está pasando? Después de ver a todos los demás irse, la anciana —ah, cielos, estaba mirando hacia nosotros.
Ella se dirigió directamente hacia nosotros, gritando “¡Vuelvan por donde llegaron!” Su bastón golpeó mi armadura, dejando salir un sonido metálico. No hizo ningún daño. Así es, amigos, con la armadura de cuerpo completo patentada de Asura, incluso estabas protegido contra los feroces ataques de una anciana.
“¡No deben alterar el bosque!” Ella siguió golpeando mi armadura.
“Oiga, tranquila, Anciana.”
“¡No hay ningún diablo! ¡No después de todo lo que ha hecho por las Personas del Bosque! ¿Lo matarán después de que vino buscando ayuda? ¡Bárbaros!” Ella había enloquecido y no me estaba escuchando.
Pero una frase llamó mi atención. Personas del Bosque. Ese era un término nuevo. Quería saber más al respecto.
“¿Quiénes son las Personas del Bosque?”
“¡Los diablos vendrán cuando las Personas del Bosque se vayan!”
¿Eso quería decir que las Personas del Bosque, sean quienes sean, mantenían a los diablos a raya?
“¿Entonces los diablos y las Personas del Bosque son diferentes?”
“¡Por supuesto que lo son! ¡Ni siquiera los juntes en una oración!”
“Ya déjalo, Cray,” intervino Sandor, tratando de calmar la situación. “Ella podría no estar en su sano juicio.” Él podría tener razón en eso. Las personas totalmente cuerdas no iban por ahí golpeando extraños con un bastón. Pero yo aún quería escuchar lo que ella tenía que decir.
“¡Estoy tan cuerda como se puede estar, y las Personas del Bosque son reales! ¡Cuando yo era joven, me perdí en lo profundo del bosque, y ellas me salvaron! ¡Mucho, mucho antes de eso, ellas también salvaron a mi bisabuelo!”
Cuando yo era joven tenía que significar que fue hace al menos veinte, incluso treinta años. Esta anciana parecía tener un poco más de sesenta años. Y si era así de vieja, la historia sobre su bisabuelo tenía que ser de alrededor de un siglo antes de eso.
Ruijerd y yo nos habíamos separado hace solo diez años. ¿Podría ser que Ruijerd no tuviera nada que ver con esto?
Pero… Ah.
“¡Las Personas del Bosque no son diablos! ¿Por qué no pueden entenderlo? ¿Por qué tratan de matarlas? ¡Idiotas! ¡Los idiotas tienen que irse a casa! Idiotas… todos ustedes son unos idiotas…” Después de golpear mi armadura con su bastón ya por un rato, la respiración de la anciana se volvió agitada y se desplomó hacia el suelo.
“¿Por qué no nos dice lo que está sucediendo en realidad?” le pedí.
Puede que Ruijerd no esté aquí, pero existía otra posibilidad.
“Una de estas Personas del Bosque podría ser un amigo mío.”
Tal vez en este bosque encontraríamos a otro sobreviviente de la Tribu Superd, uno de los cuales estaba buscando Ruijerd.
La anciana había estado totalmente poseída por su furia, pero una vez que se calmó un poco, ella nos habló. A partir de lo que nos dijo, no estaba claro si el diablo en cuestión era Ruijerd u otro Superd. Sin embargo, sí obtuve una idea de cómo los eventos en el Reino de Biheiril habían llevado a esto.
Desde antes de que la anciana naciera, una raza conocida como las Personas del Bosque había vivido dentro el Bosque del No Retorno. Ellos raramente se aventuraban hacia el mundo exterior, pero muy, muy ocasionalmente, cuando un aldeano se extraviaba en el bosque o se encontraba con un monstruo y estaba al borde de la muerte, ellas aparecerían para ayudar. Ninguno de los aldeanos, incluyendo la anciana, sabía lo que eran. Ellos solo tenían un cuento popular.
Hace mucho, mucho tiempo, justo después de la guerra con el Dios Demonio, diablos invisibles recorrían el Bosque de No Retorno. Los diablos vinieron a la aldea al anochecer, robaron niños y víveres, y los devoraron. Los aldeanos querían detener a los diablos, pero ¿qué podían hacer ellos contra un enemigo invisible? Pasaron sus días con temor. Ahí fue cuando las Personas del Bosque aparecieron. Ellas tenían una propuesta para los aldeanos.
“A cambio de permitirnos vivir en el bosque, nosotros nos haremos cargo de los diablos. Pero nunca deben decirle a nadie de nuestra existencia.”
Los aldeanos accedieron y las Personas del Bosque fueron hacia las profundidades del bosque. Los aldeanos no sabían cómo ellas se encargaron de los diablos, pero estos ya no salieron del bosque luego de eso. Incluso ahora, las Personas del Bosque continuaban protegiendo a los aldeanos.
Desde que ellos eran muy pequeños, los niños de la aldea fueron educados para estar agradecidos con las Personas del Bosque y para nunca hablar de ellas con nadie.
Al terminar su historia, la anciana dijo, “Es impensable que las Personas del Bosque alterarían el bosque.”
Yo no sabía si algo de lo que ella nos dijo era cierto. La mayoría de los cuentos populares eran solo historias.
Pongámonos en el caso de que las Personas del Bosque eran Superd. Los Superd tenían un tercer ojo en sus frentes, una especie de ojo demoniaco que les permitía sentir seres vivos. Los monstruos que no podían ser vistos por el ojo desnudo no serían un problema para ellos. Ocultando astutamente su existencia, los Superd habían vivido en armonía con los aldeanos. Entonces, hace medio año, ellos habían sido golpeados por la tragedia. Una plaga o herida. Tal vez una gran horda de diablos invisibles había aparecido, demasiados como para que las Personas del Bosque se defendiesen. Después de todos estos años de no mostrarse a sí mismos, los Superd habían venido a la aldea para comprar medicina. Nadie recuerda concretamente al comerciante que se las había vendido, pero la historia se había esparcido. Algo sospechoso había salido del bosque a plena luz del día. Estoy seguro de que los aldeanos estuvieron felices de ayudarlo. Por supuesto, si la historia de buscar ayuda era cierta. De alguna forma, había sido retorcida hasta que se convirtió en la historia que habíamos escuchado ayer en la taberna.
“Los diablos salieron del bosque. Deben ser exterminados.”
¿Cómo la historia había sido tan retorcida? Estábamos hablando de eventos de hace un año, así que sospechar de Geese se sentía como precipitado, pero… no me sorprendería si de alguna forma estaba involucrado.
Lo que importaba era que yo estaba seguro de que había Superd en las profundidades del bosque. Al mismo tiempo, nuevas dudas salieron a la superficie. ¿Por qué no lo había sabido? Yo había estado buscando a Ruijerd. Todos sabían eso. Todos. Eso incluía, por ejemplo, a Orsted con su visión sobrenatural. Si había habido Superd aquí por tanto tiempo, entonces ¿por qué? ¿Por qué no sabía de ellos?
El Bosque del No Retorno era tranquilo. Los bosques en este mundo usualmente estaban llenos de monstruos. Dependía de la concentración de poder mágico, pero durante el día en el bosque, encontrarías al menos uno. Especialmente Treants. Ellos estaban en todo este mundo, pero eran particularmente comunes en los bosques. Los bosques bien podrían ser nidos de Treant, ya que te encontrabas con ellos con demasiada frecuencia. Aunque no había señales de ellos en este bosque. Era realmente tranquilo.
Era pacífico y totalmente silencioso. Podía darme cuenta de que había aves y animales pequeños alrededor, pero eso era todo. Era espeluznante, como caminar a través de una pesadilla.
“Esto es espeluznante.” El bosque también estaba poniendo nervioso a Sandor.
“Sí.”
Dohga estaba en silencio. A él no parecía importarle. Ni siquiera miraba a su alrededor.
Seguimos caminando en silencio por un tiempo, adentrándonos más en el bosque. Mientras avanzábamos, me di cuenta de que había cada vez menos animales. Había insectos y aves, pero no mamíferos pequeños.
Seguimos caminando. Los árboles a nuestro alrededor ahora eran amplios, con sus densamente acumuladas hojas bloqueando el cielo. En la penumbra, fui asaltado por la loca idea de que nosotros éramos los únicos seres vivos aquí. Solo el ocasional canto de un ave me sacaba de ella.
Comencé a preguntarme si, incluso ahora, los diablos invisibles nos estaban pisando los talones. Me di la vuelta para mirar detrás de mi hombro. Cada vez que ocurrió, yo me encontré con la inocente mirada de Dohga y volví a mirar hacia el frente. Me dije a mí mismo que solo era mi imaginación.
“Oigan, miren.” Mis ojos encontraron una tableta de piedra a un lado del camino. Era un monumento a los Siete Grandes Poderes. Hace mucho tiempo, yo no habría entendido ninguno de los emblemas en este monumento… Ahora yo los reconocía prácticamente todos. Como siempre, no había cambios en la clasificación. Había un nuevo Dios de la Espada, pero el emblema no había cambiado.
“No esperaba ver uno de estos aquí.”
“No es tan poco común. Los monumentos a los Siete Grandes Poderes solo están ubicados en lugares donde el poder mágico es lo suficientemente denso.”
“Ah, es cierto… Supongo que son implementos mágicos.”
Era impresionante que él supiera eso. No muchos estaban al tanto de que esta clase de implemento mágico solo podía ser colocado en lugares con una concentración lo suficientemente alta de poder mágico. Aunque no era un secreto guardado bajo siete llaves ni nada parecido; solo requería un poco de conocimiento.
“Pronto oscurecerá. ¿Qué dicen si acampamos aquí?”
“Buena idea. Muy bien, Dohga, consigue leña.”
“Ajá.”
Esa noche acampamos cerca del monumento. Solo por si acaso, yo fabriqué un refugio usando el hechizo Fortaleza de Tierra.
Al día siguiente, nos aventuramos todavía más profundo dentro del silencioso bosque.
Durante el camino, Sandor dijo, dando a entender que se había dado cuenta de algo repentinamente, “Este lugar me recuerda a las Montañas del Wyrm Rojo.”
“¿En qué sentido?”
“Los otros animales se alejan por miedo al dragón.”
Para las personas, podrá parecer que los monstruos atacaban indiscriminadamente cualquier cosa que se movía. Ellos eran más inteligentes de lo que esperarías. Sabían que no debían acercarse a los territorios de las bestias más fuertes.
La Quebrada del Wyrm de Tierra yacía en lo profundo del bosque. Difícilmente necesitaba ser dicho que los Dragones de Tierra eran extremadamente poderosos. Era natural que los animales salvajes evitaran un lugar tan peligroso.
“Sandor, ¿has estado en las Montañas del Wyrm Rojo?”
“Solo en las faldas. Tal como aquí, mientras más te acercas, menos animales hay alrededor.”
Los Dragones de Tierra colocaban sus nidos cerca de las colinas del valle. Como regla general, ellos no se aventuraban fuera de su valle. Tampoco volaban, pero sí usaban magia de tierra para cavar túneles. Ellos eran amigables para ser dragones y no atacaban a las personas siempre y cuando no invadieran sus territorios. También tenían la curiosa peculiaridad de prestar poca atención a los atacantes desde arriba, pero eran excesivamente agresivos con cualquiera que viniera desde abajo.
Orsted me había dicho que los Dragones de Tierra y los Wyrm Rojos eran enemigos naturales. Sin embargo, debido a sus hábitats totalmente diferentes, las dos especies difícilmente se encontraban.
Hacia ese tipo de criatura estábamos caminando actualmente, pero yo no estaba preocupado. Siempre y cuando nos mantuviéramos fuera del fondo del valle, estaríamos bien.
“¡Oh!”
El escenario se abrió ante nosotros mientras estábamos caminando. El suelo bajo nosotros repentinamente se transformó en un acantilado escarpado en medio del bosque. Era tan profundo que no se podía ver el fondo. El lado opuesto del valle estaba a cerca de cuatrocientos o quinientos metros de distancia. Sentía que estaba de pie sobre la cima de una montaña.
Yo no sabía mucho sobre valles, pero la escala de este me hacía pensar en el Gran Cañón.
“¿Supongo que esta es la Quebrada del Wyrm de Tierra?”
“Eso creo. ¿Qué quiere hacer? Hemos llegado aquí sanos y salvos…”
“Mmmm.” Mientras reflexionaba, concentré mi poder mágico en mi ojo izquierdo. Ahora que la vista estaba menos bloqueada, yo podía usar el Ojo de Visión Distante.
Primero, escaneé el fondo del valle. Yo todavía me estaba acostumbrando a usar el ojo, así que no sabía cuánta distancia había hasta el fondo, pero lo vi fácilmente. El fondo del valle estaba cubierto de musgo y hongos, todo brillando de un blanco azulado. Cerca, una especie de lagarto con un caparazón como una roca avanzaba lentamente.
Asumí que ese era un Dragón de Tierra. Se parecía más a una Tortuga Gigante que a un dragón. Tal vez con ese caparazón podía enfrentar a un Wyrm Rojo. Podía darse el lujo de no prestar atención a nada sobre él. Me concentré y vi que había más Dragones de Tierra aferrándose a la cara del acantilado. Era grotesco.
A continuación, usé el ojo demoniaco para examinar nuestros alrededores. Por lo que podía ver, no había nada hacia nuestra derecha. Eventualmente, el acantilado y el bosque obstruyeron mi línea de visión. En el mapa, la Quebrada del Wyrm de Tierra era perfectamente recta, pero ahora que estábamos aquí, podía ver su curvatura. El mapa estaba mal.
Luego miré hacia la izquierda. Tampoco podía ver nada hacia ese la… Esperen un minuto.
“Ese es un puente colgante,” dije.
Un puente atravesaba el abismo donde el valle se estrechaba.
“¡Tiene razón!” estuvo de acuerdo Sandor. “¿Entonces vamos a cruzarlo?”
“Vamos a ver qué encontramos.”
Teníamos nueve días hasta que el informante nos reportara sus descubrimientos. Tomando en cuenta el tiempo del viaje de regreso, podíamos seguir adentrándonos en el bosque por uno o dos días más.
Con la decisión tomada, nosotros comenzamos a caminar por el borde del valle.
Parecía que el puente estaba a punto de colapsar. Básicamente eran dos enredaderas gruesas estiradas de un lado al otro en un punto estrecho del valle, con tablas de madera colocadas a través de él.
Se veía muy… casero. No confiaba mucho en su resistencia.
Aun así, parecía ser que no habría ningún problema si cruzaba un adulto cargando suministros.
“¿Cruzamos?”
Si lo intentaba usando la Armadura Mágica, yo de seguro iba a caer. No podía hacer algo tan estúpido como caer en un lugar donde me habían dicho que estaríamos bien siempre y cuando no cayéramos.
“No me gusta como luce este puente.”
“¿Entonces quiere regresar?”
“Vamos a usar un puente diferente,” dije, yendo hacia el borde del acantilado. Si el puente era demasiado inestable como para cruzarlo, simplemente crearía otro. El poder mágico fluyó desde mi mano hacia el suelo, invocando tierra. Reconfiguré Lanza de Tierra para esta tarea.
Lo suficientemente fuerte como para que me soporte sin problemas. Me concentré en esa idea, imaginando una lanza lo suficientemente grande como para alcanzar el lado opuesto del acantilado.
“Vaya,” jadeó Sandor.
Liberé la magia, y la Lanza de Tierra se materializó. Se extendió silenciosamente, para luego incrustarse en el lado opuesto del valle sin hacer sonido alguno. Produje otras dos lanzas. Para estar tranquilo, las separé lo suficiente como para que dos personas crucen, una al lado de la otra. Luego coloqué placas encima, fabricadas de la misma tierra. Era resistentes, y se extendían hasta el lado lejano.
Terminé reforzando los cimientos del puente y su parte inferior con magia de tierra.
No había pasamanos… Pero eso no era un problema, supongo.
“Increíble,” dijo Sandor, examinando mi trabajo. “Había escuchado historias, pero no imaginaba algo así.”
Disfruté el halago por un momento, pero aún no podía relajarme. Yo no sabía absolutamente nada sobre la construcción de puentes. No necesitaba hacer pruebas ni nada antes de poner un pie sobre él, pero si parecía que iba a ceder bajo el peso de la Armadura Mágica, entonces tendría que rehacerlo.
“Consigamos una soga.”
Amarré una a un árbol cercano, para luego dar un paso dubitativamente sobre el puente. Me habría visto como el rey de todos los idiotas si hubiese caído en ese momento, pero pudo soportarme. Atravesé el puente mientras reforzaba los lugares que parecían estructuralmente débiles.
La soga se acabó a lo largo del camino. Uní otra a la que llevaba Sandor, y llegamos al otro lado de esa forma.
Cada soga tenía cerca de cincuenta metros de largo, así que, dado que dos apenas habían sido suficientes para cruzar, el puente tenía que tener cerca de cien metros. Incluso aquí, donde la quebrada se había estrechado, todavía era una gran distancia.
“Muy bien.” Aseguré la soga a un árbol, para luego hacer señales hacia el otro lado de la quebrada.
Sandor y Dohga partieron lentamente, sosteniéndose de la soga. Ambos al mismo tiempo. ¿Acaso no les preocupaba que el puente pudiese colapsar? Tal vez confiaban en mí. Si caían, yo tendría que moverme rápido para ayudarlos. A pesar de mis preocupaciones, ambos cruzaron sin problemas.
“¿Seguimos?” dijo Sandor. “Es mejor que estemos alertas de aquí en adelante.” Avanzamos hacia las profundidades del bosque. Estaba oscuro dentro de todos esos árboles, y sentía algo que no había sentido dentro del bosque que habíamos recorrido hasta ahora —aquí había monstruos.
No habíamos avanzado ni cien metros cuando fuimos emboscados. Primero lo escuché: el crujido de hojas rozándose entre sí. Hubo una brisa, así que no se me ocurrió que podría haber un monstruo cerca. Se sentía como si algo lejano estuviera cada vez más cerca —algo tan lejano que asumí que estábamos a salvo. Lo siguiente que supe fue que lo escuché justo a un lado de mi oído.
“Huwh… Huwh…” Una humedad rancia y cálida se deslizó por mi nariz. Algo se estaba aferrando al tronco del árbol justo a mi lado. Tan pronto como me di cuenta de su presencia, el árbol se dobló y las ramas se agitaron. Un momento después, algo pesado cayó justo detrás de mí.
Me di la vuelta y vi a Dohga tendido de espaldas. No vi nada más. La cabeza de Dohga se estaba retorciendo incontrolablemente y sus manos estaban apretando el aire como sosteniendo lo que sea que estaba moviendo su cabeza.
Hay algo ahí. No usé magia, solo golpeé lo que sea que estaba sobre Dohga con toda la fuerza que pude reunir. El puño fortalecido sobrenaturalmente de la Armadura Mágica mandó a volar al atacante. Sentí el crujir de huesos y carne. La cosa golpeó el tronco, salpicando sangre roja por doquier. El color de su sangre reveló su forma.
Era una bestia de cuatro patas. No podía distinguir ningún rasgo característico, pero tenía cuatro patas. La ataqué con un Cañón de Piedra por reflejo, para darle el golpe de gracia. Básicamente en ese mismo instante, algo golpeó mi espalda. Me di la vuelta, listo para responder con magia.
“¡Dohga! ¡Levántate!”
Fue Sandor. Él se había posicionado para proteger mi espalda.
“… ¡Ajá!” Dohga se puso de pie y corrió para posicionarse justo en frente de mí, sacando su hacha de su espalda.

¡Oigan! ¡Ahora no puedo ver nada!
“¡El enemigo es invisible, número desconocido! ¡Dohga, no confíes en tu vista —usa tu oído! ¡Solo encárgate del enemigo frente a ti! ¡Rudeus-sama, use su magia! ¡Hechizos de daño de área para quemarlos a todos!” gritó Sandor, dando instrucciones. Él pensaba rápido. Supongo que por algo era capitán de una orden de caballeros. Yo hice lo que me pidieron y concentré poder mágico en mis manos.
¡Usemos magia de fuego! Esperen, no, este es un bosque. Sería el doble de trabajo apagar un incendio. Usaría magia de agua —Nova Gélida.
“… ¡Uuf!” Dohga balanceó su hacha una fracción de segundo antes de que yo pudiera disparar un hechizo.
La hoja de su enorme hacha de batalla atravesó el denso bosque, partiendo árboles mientras avanzaba. No dio en el blanco. A través de una nube de astillas, yo pude ver algo pasar a un lado de Dohga y viniendo hacia mí.
La Armadura Mágica era pesada y dura. Los colmillos o garras de un monstruo ni siquiera le harían un rasguño. Con ese pensamiento en mente, yo estaba listo para disparar mi hechizo…
“¡Rudeus-sama!” Sandor se estrelló contra mí. Ni siquiera tuve el tiempo para pensar ¿Qué mierda? antes de que la lanza pasara a mi lado. Parecía estar suspendida en medio del aire. En ese momento me di cuenta de que estaba fijando al suelo algo transparente. La lanza era blanca —de un blanco puro y calizo. Como hueso animal.
Había algo nostálgico en ella.
El hombre bajó hacia el suelo para recuperar la lanza. Él tenía cabello verde y piel tan pálida que parecía enfermo. Usaba un traje tradicional con cierta semejanza a un poncho.
Sí, no había duda. Solo ver su espalda era suficiente —¡lo reconocería en cualquier lugar!
“¡Ruijerd!” grité, poniéndome de pie y extendiendo mis brazos. Él tomó la lanza y se dio la vuelta hacia mí.
“¿Mm?”
Hubo una pausa. “¿Eh?”
Yo no lo conocía. Él era apuesto y se parecía a Ruijerd, pero no era él. El Ruijerd que yo conocía era más… bueno, había algo en su quijada…
“Lo siento, me equivoqué,” dije.
Mierda. Sí anticipé que podría haber otro Superd por aquí… ¡pero este no es el Superd que yo ordené!
Ah, mierda, dije el nombre de Ruijerd sin querer. Cielos, mi cara está roja.
“… ¿Conoces a Ruijerd?” preguntó el Superd desconocido, perplejo.
Ah, es cierto. Él es un Superd, así que debe conocer a Ruijerd. Además, no importa si él no es Ruijerd. Bueno… con todos los problemas que está enfrentando últimamente el Reino de Biheiril, que este sea un Superd diferente significa… absolutamente nada. ¿Cierto? Sip.
“¿Eh? Ah, sí. Él es un aliado… no, un amigo. Le debo mucho.”
“Si estás aquí para verlo, entonces sígueme. Te llevaré con él.” El hombre se dio la vuelta para irse.
“Um… ¡Espera un minuto!” grité hacia él, confundido. “¿Entonces él está aquí?”
El Superd asintió como si fuese obvio. “Así es.”
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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