Un Objeto Codiciado
Capítulo 2: Un Objeto Codiciado
El Reino de Biheiril estaba en el borde oriental de la región más al norte del Continente Central, rodeado de montañas, océanos, y bosques. Tenía tres grandes ciudades: la Capital de Biheiril en el centro, la Segunda Ciudad de Irelil al borde del bosque al sur, y la Tercera Ciudad de Heirulil cerca del océano hacia el este.
No había nada particularmente destacable sobre este reino. Si tuvieras que destacar algo, sus dominios eran grandes considerando la poca influencia que tenía sobre otras naciones. A pesar de tener el doble de tamaño que su vecino, sus ejércitos estaban aproximadamente igualados en fuerza —incluso aunque el este de las tierras del norte permanecía como la provincia de jefes militares hasta este día. La pregunta era, ¿cómo el Reino de Biheiril, con más tierra que la que podía defender, evitaba una invasión? La respuesta era la Tribu Ogro.
La Tribu Ogro vivía en la Isla Ogro, un pedazo de tierra solitario que emergía del medio del océano. Su amistad con el Reino de Biheiril era profunda.
Hace mucho, mucho tiempo —de hecho, fue luego del final de la Guerra de Laplace y la fundación del Reino de Biheiril, así que desde hace cincuenta a cien años a lo mucho— en fin, en ese entonces, la Tribu Ogro sobre la Isla Ogro y el Clan Humano en el borde de las tierras del norte se mantenían alejados. Los ogros interactuaban un poco con los humanos que vivían en la costa, pero ellos definitivamente no estaban fanfarroneando en las ciudades humanas como si pertenecieran ahí.
La Tribu Ogro tenía un problema. Ellos estaban bajo ataque por la Tribu del Océano. La Tribu Ogro estaba compuesta de gente guerrera y su orgullo los hacía poco dispuestos a rendirse ante los invasores, pero la fuerza de la Tribu del Océano era demasiado grande. Los ogros cayeron uno tras otro; y estaban condenados a ya sea ser eliminados o convertirse en esclavos de la Tribu del Océano.
Ahí fue cuando un grupo de aventureros fue a su rescate. Los aventureros habían escuchado rumores de que había un tesoro en la Isla Ogro. Yo no sabía nada sobre ellos individualmente, pero su líder era un humano y había cuatro de ellos. Probablemente un caballero, un perro, un mono, y un faisán —así es como va la historia, ¿cierto?
En fin, ellos llegaron con la esperanza de hacerse con el tesoro y listos para luchar. Lo que encontraron fue a la Tribu Ogro contra las cuerdas. La invasión había diezmado sus números y sus guerreros estaban cubiertos de heridas frescas. Las mujeres vivían con miedo y los niños nunca sonreían.
Viendo esto, los aventureros terminaron llenos de un ardiente deseo de terminar con ello. Ellos rogaron a la Tribu Ogro que les permitieran ayudarlos. Junto a los guerreros de la tribu, ellos se aventuraron dentro del laberinto donde la Tribu del Océano tenía su cuartel general. Después de una disputa brutal y de vida o muerte, ellos asesinaron al jefe de la Tribu del Océano.
Pero pagaron un gran precio. Todos los aventureros humanos fueron asesinados, salvo el caballero que los lideraba. Viendo que este caballero humano estaba de luto por la pérdida de sus camaradas, el Dios Ogro entendió que ellos tenían una deuda. Él juró una amistad de por vida con el caballero y que la Tribu Ogro iría en su ayuda cuando lo necesitara.
En ese momento fue cuando la sorprendente verdad salió a la luz. El caballero en realidad era un príncipe de una nación recientemente creada al otro lado del océano. El príncipe fue a casa. Cuando se convirtió en rey, él firmó un tratado con la Tribu Ogro prometiendo protección mutua. Desde ese momento en adelante, el Clan Humano y la Tribu Ogro vivieron juntos en armonía.
Al menos, ese es el mito de la fundación del Reino de Biheiril. Dejando por un momento el cómo ocurrió realmente, el punto es que el Reino de Biheiril estaba bajo la protección de la Tribu Ogro. A pesar de tener más territorio del que podía defender y tierras infértiles, este sobrevivió sin sufrir invasiones foráneas. Para ser honesto, eso es todo lo que vale la pena saber sobre el lugar.
Nos estábamos dirigiendo hacia una de sus ciudades: la Segunda Ciudad de Irelil.
Éramos tres: Sandor, el supuesto caballero de Ariel con su armadura ocre; Dohga, su subordinado con su armadura gris; y yo. Yo usé el anillo mágico que ellos me trajeron para alterar mi apariencia y me coloqué la Armadura Mágica Mark II mejorada con un peto de armadura sobre ella. También tenía el dispositivo mágico que Roxy había desarrollado en la espalda de la Mark II. Si yo liberaba poder mágico mientras presionaba un botón en mi cintura, el pergamino correspondiente a ese botón se activaría automáticamente. Tenía diez pergaminos en total, cinco por cada mano. Que cada pergamino no saliera por separado en un momento dado era más conveniente, pero los pergaminos eran gruesos, y tenía que doblarlos y fijarlos a mi espalda como una mochila, listos para ser utilizados. Eso agregaba algo de masa. Me hacía verme como si estuviese a punto de salir disparado como un cohete, así que le había puesto el apodo de Pergamino Vernier.
Era el segundo invento de Roxy, después del Cañón Gatling. Usar la Armadura Mágica, el Pergamino Vernier, y el peto de armadura, con un manto cubriéndolo todo, me hacía ver enorme —yo tenía más de dos metros de alto y estaba cubierto de una armadura. El disfraz perfecto. Mi historia era que yo era un guerrero del Estilo del Dios del Norte, viajando alrededor del mundo y tomando trabajos como un guardaespaldas. Había venido a estos lares sin ninguna razón en particular y estaba preguntando casualmente si había sujetos fuertes por el lugar. Visualmente, supuestamente debía verse como si Sandor fuese nuestro líder, con dos tipos grandes siguiéndolo. Mi nombre de coartada era Cray. Estaríamos viajando en carruaje.
Ahora mismo, yo solo era uno de tres caballeros sentado en la parte trasera de un carro traqueteante. Los tres estábamos usando armaduras pesadas. Seguro, era fácil vernos, pero la composición de nuestro grupo no era tan poco común como para llamar la atención. No veías a muchas personas usando armaduras en la Ciudad Mágica de Sharia, pero en el Reino de Biheiril, pasamos a un lado de bastantes personas con atuendos similares.
Cierto. Ya que estábamos en tránsito, vamos a ponernos al día con el pasado de mis otros dos compañeros, ¿les parece?
Primero, Sandor von Grandour, capitán de los Caballeros Dorados de Asura. Él solía ser un mercenario errante. Después de pasar un largo tiempo en la Zona de Conflicto, Sandor fue hacia Asura para la coronación de Ariel. Hechizado por su voz y su belleza, él probó todo tipo de tácticas para darle su discurso de ascensor. Así fue como obtuvo su actual posición. Sonaba como si él fuera bueno para besar el trasero de la autoridad, pero Ariel no nombraría a un capitán de caballeros cuyo único talento era hacer halagos. Algo más debe haber llamado su atención.
Cuando le pedí más información sobre él, ella respondió que era honrado y confiable, pero no me dijo nada sobre su verdadera identidad. Prácticamente casi pude oírla reírse de mí: ¿Qué, no lo sabes? ¡Te-he, entonces no voy a decírtelo!
Por ahora, su aseveración de ser caballero de Ariel no era fraudulenta. Eso era suficiente para mí.
Para un Caballero Dorado, su armadura de seguro era apagada. Se veía un poco dorada bajo la luz correcta, ¿así que tal vez solo necesitaba una pulida? Era más amarilla que dorada. ¿Qué tal Los Caballeros Amarillos? Eso sonaba impresionante. Como los 14 Amarillos o algo así.
“Pero ¿había una orden de Caballeros Dorados en Asura?”
Yo recordaba a los caballeros blancos y negros, pero no a los dorados.
“La orden fue creada después de la coronación de Su Majestad,” explicó Sandor. “Nuestro deber oficial es servir como guardaespaldas de la Reina Ariel, pero vamos a cualquier lugar y tomamos cualquier misión que nos encomiende Su Majestad. Usamos los círculos de teletransportación prohibidos cuando debemos.”
Básicamente, ellos eran los lacayos de Ariel.
“Por lo que sé, el propósito principal de la orden era ayudar a nuestros aliados,” continuó él.
“No me digas.”
Así que Ariel los había creado para nosotros. Ella tenía un fuerte sentido del deber. ¡Aunque es un poco escalofriante! ¿Qué demandará de mí en el futuro? Estaría bien siempre y cuando Orsted lo maneje, pero…
“Somos una orden recientemente establecida y todavía no tenemos muchos miembros, pero somos de élite. Puede que no lo parezca, pero yo he incursionado en el Estilo del Dios del Norte,” dijo Sandor, sonriendo.
“En ese caso, lo más normal es que estés portando una espada,” dije.
“Creí que esto sería más efectivo.” Él dio vueltas a su bastón dorado de metal. Se parecía un poco a un tubo de hierro. Entonces era un bastón de batalla. Las batallas con espadas eran inusualmente avanzadas en este mundo. Creo que fue a causa de la influencia de los Superd que las armas de artes marciales con alcance fuesen menos populares. Yo hasta ahora nunca había visto a un luchador con un bastón. Si él podía usar el Estilo del Dios del Norte, entonces sería capaz de luchar contra lo que sea. Incluso había guerreros que se parecían un poco a los ninjas dentro de los seguidores del Dios del Norte —ellos tampoco eran espadachines.
“Un arma larga te da un gran alcance, ¿eh?” dije.
“Así es. Absolutamente. Los luchadores del Estilo del Dios de la Espada atacan desde distancias imposibles, y los luchadores del Estilo del Dios del Agua desvían ataques desde cualquier distancia. Eso es lo que los hace fuertes. ¿Por qué ser limitados por espadas? Bien podrías comenzar con un arma de largo alcance.”
Un argumento simple. En el mundo de mi vida anterior, esa idea era la dominante. Las armas de largo alcance se habían extendido cada vez más. Aunque este mundo no era así. Si las personas comenzaban a creerlo, entonces los espadachines que conformaban la mayor parte de la clase guerrera perderían su respeto. La fuerza de un espadachín era que, en un mundo donde la magia de sanación podía sanar heridas instantáneamente y era usada por las criaturas difíciles de matar que vagaban por la naturaleza, ellos podían cortar a un enemigo de un solo golpe.
En otras palabras —y espero que Sandor me disculpe— su argumento para su bastón era la lógica pobremente pensada de un hombre débil. Tal vez era efectiva cuando luchaba contra personas, pero yo no le daría muy buenas probabilidades contra un monstruo con habilidades regenerativas poderosas.
“Dohga también está en los Caballeros Dorados.”
Hubo una larga pausa, y entonces Dohga dijo, “… Ajá.”
Dohga no tenía un apellido. Él era de la Región de Donati del Reino de Asura. Comenzó como un soldado en el ejército de Asura, protegiendo las puertas de la capital. Sandor, para ese entonces nombrado capitán de los Caballeros Dorados, había visto su potencial y lo reclutó.
“Entonces tú estás a cargo del reclutamiento,” dije.
“Convertir a los Caballeros Dorados en la orden de caballeros perfecta es parte de mi trabajo como capitán. Todavía estoy buscando a nuevos miembros capaces para incluir en nuestras filas.”
Parte del trabajo, ¿eh? Recordé a la guardia personal de la Niña Bendita. Su capitana, Therese, también había sido la más débil de ellos. Supuse que no era un requisito que el líder de una organización fuese el más fuerte. El talento para el liderazgo era más importante.
“Pero considerando que ustedes se llaman los Caballeros Dorados, la armadura de Dohga no es muy dorada.”
“¡Jajaja! Bueno, ¿qué esperaba? ¿Qué clase de idiotas usarían una armadura tan llamativa fuera de las ceremonias oficiales?”
“Ustedes dos destacaban mucho en el Palacio de Asura.”
“Ir a los aposentos de Su Majestad es una ocasión apropiada para esa clase de atuendo. Los Caballeros Reales son parte de la autoridad simbólica de la reina. Si ella tuviese a unos idiotas usando armaduras apagadas, sería realmente escandaloso. Las personas esparcirían el rumor de que todo el esplendor del Reino de Asura solo existe a un nivel superficial, que a puertas cerradas no somos más que unos matones harapientos. Es imperativo que el monarca esté rodeado de glamur.”
Eso es cierto. Yo había sido negligente al siempre presentarme ante la reina en cuestión con túnicas andrajosas. Pero… ¿qué se suponía que hiciera? Puede que Su Majestad se vea deslumbrante, pero a puertas cerradas, ella estaba conspirando con personajes sospechosos —la galería de villanos de la Sociedad del Dios Dragón.
“Es mejor que use mi mejor ropa cuando vaya a verla la próxima vez, para que nadie piense que soy sospechoso,” dije.
“Ah, no, si usted apareciera usando ropa formal, nosotros nos preguntaríamos quién ha muerto. Aparte de las ocasiones oficiales, debería sentirse libre para ir viéndose como un desastre.”
“¿Qué se supone que significa eso?” me quejé, pero Sandor solo se rio de mí. Admitiré que él no se veía como un mal sujeto, pero ser un apóstol del Dios Humano no tenía nada que ver con ser bueno o malo. Orsted y Ariel podrán decir que no había ningún problema con él, pero yo iba a mantenerlo vigilado.
“En esta zona no cae mucha nieve, ¿o sí?” dijo Sandor. Miré a mi alrededor. Había una delgada capa de nieve sobre la llanura a nuestro alrededor, pero no lo suficiente para siquiera ralentizar el carro. Aunque parecía ser suficiente como para darle problemas a los agricultores. A nuestro alrededor, el suelo de tierra estaba cavado y lo que parecían ser campos cultivados yacían desprovistos de vida. Incluso desde lejos, podías ver que estas tierras no eran fértiles.
Yo había imaginado a las tierras del norte cubiertas de nieve en esta época del año, pero el Reino de Biheiril tenía menos de la que esperaba. El viento era gélido y el aire estaba seco —simplemente no había mucha nieve.
“Me pregunto si es a causa de las montañas.”
“¿Cómo están conectadas las montañas?”
“Tal vez las montañas del oeste impiden el paso de las nubes, así que la nieve no llega hasta aquí.”
“Ya veo… Rudeus-sama, usted es muy culto.”
“Aunque podría estar equivocado.”
El clima en este mundo no siempre correspondía a lo que había sido conocimiento general en mi vida anterior. En el Gran Bosque, la lluvia podía caer por tres meses seguidos, y los desiertos se formaban en continentes que no tenían ningún factor particular que llevasen a la desertificación. Era totalmente posible que las montañas no tuvieran relación, y hubiera cierta magia en el bosque occidental que impidiera la caída de nieve.
“Mi abuelo estaba obsesionado con esa clase de cosas,” dijo Sandor.
“¿De verdad? ¿Estaba estudiando algo?”
“Él quería saber de dónde venían las nubes y hacia dónde iban, lo que eran las personas antes de nacer y hacia dónde vamos al morir. Esa clase de cosas. Él pasaría días mirando hacia el cielo, pensando.”
Sonaba como un filósofo. Es entendible. Si yo llegaba a viejo, probablemente pasaría mis días de esa forma. Una vez que pase de los sesenta, me sentaría en algún lugar junto a Sylphie y Roxy, volviéndome senil lentamente. Ah… Excepto que Sylphie tenía sangre de elfo y Roxy era una Migurd, así que supongo que ellas aún se verían jóvenes. Eris probablemente estaría tan en forma como ahora, incluso de vieja… supongo que tendré que volverme senil solo.
“Eso es muy filosófico,” dije.
“¿Filosófico?”
“La filosofía es —¡ah! Apareció un monstruo.”
“Yo lidiaré con él.”
Nosotros habíamos sido atacados por monstruos ya varias veces a lo largo del camino. El Reino de Biheiril estaba tan lleno de bosques como decían las personas, y por lo tanto el camino ocasionalmente pasaba justo al lado de uno.
Yo había podido dar un vistazo a las habilidades de mis compañeros en esas ocasiones, y tenía que admitir que podía notar que los guerreros más fuertes del Reino de Asura tenían habilidad. Sandor era ágil, con una técnica claramente dominada, y un solo ataque de parte de la gigante hacha de Dohga derrotaba a sus oponentes. Ellos eran tan fuertes como su apariencia, la cual era una forma elegante de decir que no eran más que eso. Aun así, al menos eran espadachines de rango Avanzado. Serían un lastre en una batalla contra los Grandes Poderes, pero no serían una carga durante el camino.
Llegamos a la Segunda Ciudad de Irelil poco después de llegar a esa conclusión.
A primera vista, la Segunda Ciudad de Irelil se veía como cualquier otra ciudad. Estaba rodeada por una muralla, con puestos de comerciantes alineados alrededor de su entrada. La distribución favorita de este mundo. Supongo que algo notable era que había más edificaciones de madera aquí que en la Ciudad Mágica de Sharia. Las estructuras de madera, con sus techos bruscamente angulados, estaban construidas para dejar brechas entre cada edificio en caso de incendio. Tenía sentido que un país rodeado de bosques estuviera inundado de madera.
Dejamos el carro en un establo y caminamos por la calle que daba hacia nuestro alojamiento. Me di cuenta de que no había tantos puestos de comerciantes como había esperado. Tal vez no había suficientes clientes como para atraer comerciantes. Esa sería la explicación más lógica, pero había bastantes aventureros alrededor a los cuales venderles cosas. Habíamos pasado a un lado de muchos guerreros usando armaduras y magos con sus clásicas túnicas. El número de puestos de comerciantes no encajaba con el número de aventureros. ¿Había alguna razón para eso, o solo era una diferencia normal?
“Ups…” Yo había estado mirando a mi alrededor mientras caminaba y casi me estrello contra otro transeúnte. “Vaya…” El tipo era enorme. Casi de tres metros de alto. Incluso con mi abultada armadura, yo tenía que mirar arriba hacia él. Si este mundo tenía gigantes mestizos, apostaría a que se veían exactamente así.
Su piel era de un tono café rojizo, y su cabello era negro rojizo. Él era muy musculoso, y sus brazos, piernas, y cuello eran gruesos como troncos. Algo destacable era su cabeza. Era enorme. Su mandíbula inferior inusualmente larga sobresalía, con dos colmillos alzándose desde ella. Dos cuernos brotaban de su despeinado cabello. Este debe ser un ogro.
“Ten cuidado,” dijo el ogro mientras casi chocábamos. Él siguió su camino sin siquiera dar un vistazo. El ogro estaba cargando un pesado bulto en su espalda, pero se veía ligero en comparación con la masa de su portador. Yo nunca antes había visto un ogro así de cerca. Eran sujetos formidables.
Aquí en el Reino de Biheiril, los ogros eran libres de transitar como les plazca. Las personas del reino no parecían encontrarlo extraño. Personas tratando a otra raza como compatriotas no era algo que hubiese visto mucho en otras partes.
“Cray, no te quedes mirando tanto. No eres un pueblerino.”
“¿Eh? Ah, tienes razón…”
Sandor habló con un tono áspero, totalmente diferente de cómo había hablado durante nuestro viaje. Supongo que era parte de la fachada.
“En los alrededores no hay nadie que valga la pena. Estás desperdiciando tu tiempo.”
“Si tú lo dices.”
Cierto, nosotros éramos guerreros del Dios del Norte. Yo solo debería estar mostrando interés en personas que se veían fuertes. De otra forma, nuestra coartada se caería a pedazos.
“Vamos a conseguir habitaciones. ¿Cray, Dohga? ¿Están de acuerdo?”
“Sí.”
“… Ajá.”
Dohga actuaba igual como en el carro, pero Sandor estaba totalmente inmerso en su papel, tal como habíamos discutido. Tener a Sandor actuando como el líder también ayudaba a que mi presencia pasara desapercibida.
Bien. Yo soy su subordinado, Cray. Ocupación: soldado.
“Sandor, ¿qué te parece un trago al llegar? Una vez que tengamos nuestro alojamiento, ¿qué dices si vamos a una taberna y nos dejamos llevar?”
“¡Ja! Justo cuando pensé que eras un verdadero bueno para nada, sales con una idea malditamente buena. Podrías aprender de él, Dohga.”
“… Ajá.”
Fuimos hacia la posada.
Me di cuenta en el momento en que entramos a la taberna. Había algo fuera de lugar.
“… ¿Eh?”
El ambiente era extraño. No era como las otras tabernas a las que había ido. Por lo que podía ver, no había nada inusual en ella. Había bastantes aventureros, y también muchos ciudadanos. Alrededor de un quinto de los clientes eran ogros, pero esa no era la fuente de mi inquietud. Era menos inusual que varias razas se reunieran en una taberna que en otros lugares de la ciudad.
¿Entonces qué era?
Las personas no estaban mirando. No había ninguna persona sospechosa alrededor ni objetos peculiares. Aun así, algo no encajaba.
“¿Algún problema, Cray?” preguntó Sandor.
“¿No sientes que hay algo fuera de lugar aquí?” pregunté. Sandor miró a su alrededor, pero no pareció darse cuenta.
“No,” susurró él. “¿Deberíamos irnos?”
“Quiero saber la razón.”
“Entiendo.” Y así, Sandor entró a la taberna casi como si el lugar le perteneciera y se sentó en una mesa vacía. Yo lo seguí, de alguna forma siendo empujado por Dohga. Cuando Dohga se sentó, la silla crujió debajo suyo. Esto a pesar de lo inusualmente grandes y resistentes que eran las sillas en esta taberna. Yo usualmente tenía que tener cuidado al sentarme usando la Armadura Mágica, pero parecía que estas me iban a soportar sin problemas. ¿Era eso lo que me llamaba la atención? No, eso sería ridículo.
Mientras yo estaba entretenido con las sillas, Sandor llamó la atención de una mesera. “Quiero ordenar, ¿está bien?” declaró él. Luego agregó, “Tráiganos comida y cerveza, y encuéntrenos a alguien que sepa de los acontecimientos de los alrededores. Trate de que sea rápido. Hemos tenido un largo viaje y estamos realmente exhaustos. Ah, espere, traiga algo suave para el grandote. Jugo de frutas o leche —incluso agua servirá, si eso es todo lo que tiene.” Él arrojó cuatro monedas de cobre hacia la mesera.
“¡Enseguida, señores!” La mesera era una mujer ogro. Tal vez era por eso que ella era más delgada que los hombres. Era alta y tenía grandes pechos… pero, en general, se veía más como una humana. Tal vez era una mestiza. ¿Acaso ella…? No. Ella tampoco era la fuente.
“¡Cray, vamos! ¿Cuántas veces tengo que decirte que no te quedes mirando?”
“Lo siento,” dije mientras el dedo de Sandor golpeaba mi cráneo. “¿Por qué fue eso?”
“¿Qué dijiste? ¿Ahora me estás respondiendo?” Aunque su tono era áspero, no había malas intenciones en los ojos de Sandor. Él solo me estaba advirtiendo que yo estaba actuando de forma sospechosa.
“Yo no… es solo que… estoy un poco inquieto.”
“¿Inquieto? ¿Sientes que algo malo va a pasar?”
“No… no malo…” Lo que estaba sintiendo no era algo desagradable. Por el contrario, se sentía como si me estuviera encontrando con algo que había estado anhelando por mucho tiempo… De seguro no iba a encontrar a Geese o Ruijerd aquí, ¿o sí?
Cielos, pensar eso solo me daba más ganas de mirar. Quería llegar al fondo de esto de una vez. La taberna estaba abarrotada y ruidosa, como cualquier otra taberna, llena de personas riendo y discutiendo entre sí. La mayoría estaba bebiendo y comiendo alegremente. La comida tampoco era algo de otro mundo, solo un caldo de pescado normal obtenido en el río. Aun así, algo me preocupaba. Aquí había algo que no tenían en otras tabernas.
“Escuché que ustedes tres están buscando información.” Mientras yo estaba mirando alrededor, otro hombre se unió a nuestra mesa. Él era un humano, uno con un rostro pequeño como el de una rata.
“¿Estás bien informado sobre los alrededores?” preguntó Sandor.
“Si quieren saber sobre esta ciudad, yo soy su hombre. Sé cuántos grupos de aventureros hay aquí, y cómo los comerciantes obtienen sus productos. Incluso podría decirles con quién está teniendo una aventura el dueño de la tienda de armas.”
“Bueno, entonces dinos todo lo que sepas. Acabamos de llegar, y no queremos problemas.” Sandor colocó algunas monedas de cobre en la mano del hombre.
“Esto no comprará nada que valga la pena saber,” dijo él.
“No estoy pidiendo nada importante ahora mismo. Pero una vez que me demuestres que realmente estás bien informado de lo que ocurre por aquí… bueno, podría tener trabajo para ti como un intermediario en el futuro. ¿Qué te parece eso?” Sandor dirigió esa última pregunta hacia mí, así que mostré mi sonrisa de negocios. Yo estaba usando el rostro de un temible mercenario de Rupan, así que debe haber sido bastante amenazadora.
“Uff, eso sí que es aterrador,” murmuró el informante, alejándose de mí. Él volvió a mirar hacia Sandor y dijo, “Muy bien, ¿qué quieres saber?”
“Quiero saber sobre las costumbres de este lugar. Su territorio, geografía, de quién no debería hacerme enemigo… Ah, y si hay algo ocurriendo que pueda llevar a un buen trabajo.”
“Muy bien.”
No preguntamos sobre Geese de inmediato. No ayudaría ser demasiado impaciente. Nosotros solo éramos guerreros —errantes haciéndose pasar como mercenarios. Un simple demonio no tenía nada que ver con nosotros.
“En cuanto a las costumbres, no hay reglas tan importantes. Puedes vivir en esta ciudad siempre y cuando sigas la ley. Ah, eso sí, hay muchos ogros. Es mejor tener cuidado con cómo actúas a su alrededor. Los humanos en este país son amistosos con ellos, así que, incluso si eres un seguidor devoto de Millis o algo así, es mejor que te guardes cualquier insulto hacia la Tribu Ogro.”
“¿Qué pasaría si los insulto?”
“Las personas no te venderán cosas, y las posadas no te arrendarán habitaciones. La dueña de este lugar es un ogro. Podrías terminar con la entrada prohibida o que te sirvan comida podrida.”
La Tribu Ogro eran vecinos queridos. Cualquier insulto hacia la Tribu Ogro se sentía más personal para los humanos que para los propios ogros. Incluso en Sharia, había mucha tolerancia hacia otras razas, pero aun así eran segregadas. Las personas no vivían tan mezcladas como aquí.
“En cuanto a la geografía… Para darte una idea general, hacia el norte tienes la capital, y hay una aldea hacia el sur. Es pequeña —ni siquiera tiene un nombre— pero ahí viven algunos leñadores, y pueden defenderse sin problemas de los monstruos. Hacia el sureste hay un laberinto. Si quieres la ubicación exacta… te costará.”
“Dímela.” Sandor estiró algunas monedas de cobre más y obtuvo la ubicación del laberinto. Nosotros no íbamos a ir, pero no hacía daño saber.
El hombre repasó las otras preguntas de Sandor. “Como dije antes, de quienes no deberías hacerte enemigo es de los ogros. En este país, los ogros y los humanos son tratados como iguales. Aparte de eso… Sí, es cierto. No es una persona, pero hay un lugar que deberías evitar. La Quebrada del Wyrm de Tierra.”
La Quebrada del Wyrm de Tierra. ¡Alerta de ubicación importante! Supuestamente Ruijerd estaba en una aldea cerca de ese valle.
“La quebrada está en medio de un denso bosque llamado el Bosque del No Retorno. Dicen que diablos invisibles han estado apareciendo ahí desde hace mucho tiempo, así que la entrada está prohibida.”
“¿Diablos invisibles?”
“Son solo historias de viejas para asustar a los niños. Como puedes suponer a partir del nombre, hay Dragones de Tierra viviendo en la Quebrada del Wyrm de Tierra. Si algunos aventureros idiotas fueran hacia el bosque e irrumpieran sus guaridas, podríamos terminar con toda una bandada de furiosos y peligrosos Dragones de Tierra arrasando el país… Es evidente la razón por la que está prohibido.” El hombre frunció el ceño, al parecer habiendo recordado algo. “Dije eso, pero no hace mucho tiempo —bueno, fue hace ya cerca de un año, hubo rumores de que los diablos emergieron del Bosque del No Retorno.”
“¿Oh?”
“El alcalde de esta ciudad formó un grupo de reconocimiento y los envió hacia el bosque. Pero ellos no regresaron. Ni siquiera después de que el reconocimiento supuestamente había terminado. Hubo toda clase de rumores. Algunos dicen que los diablos invisibles los encontraron, otros dicen que se cruzaron con el nido de los Dragones de Tierra. Otros dicen que no fue nada de eso, que solo fueron devorados por monstruos normales. Al final no todos estaban muertos. Justo cuando el alcalde dio por muerto al primer grupo de reconocimiento y envió a un segundo, uno de ellos apareció de la nada.” Aquí, el hombre se inclinó hacia el frente y fijó una mirada completamente seria en mí.
Cielos, esto se siente como una historia de horror, pensé. ¿Por qué me estás mirando a mí? Mira hacia Sandor.
“Pobre tonto, estaba completamente loco. Él debe haber visto algo que de verdad lo aterró. El alcalde preguntó qué había ocurrido, pero él solo se quedó mirando hacia el vacío, murmurando… ‘Los diablos, los diablos…’ Dicen que el alcalde estuvo tan aterrado que descartó la idea de enviar más grupos de reconocimiento. Él anunció que el grupo de reconocimiento fue devorado por Dragones de Tierra y fijó una orden de silencio sobre todo el asunto, así que tenemos prohibido hablar de ello… La verdad está envuelta en tinieblas hasta este día, guardada como un misterio sin resolver. Eso fue… hace cerca de seis meses.”
Estábamos conteniendo nuestra respiración mientras el hombre continuaba su historia. “Bueno, si tan solo hubiese terminado ahí. Recientemente, la historia llegó a oídos del rey. Su Majestad estaba furioso. ‘¡Hay una aldea cerca!’ gritó él. ‘¿Cómo pueden abandonarlos sin descubrir lo sucedido?’ Él dijo que enviaría un grupo de cacería. Incluso mientras hablamos, ellos están reuniendo personas que sepan luchar en la capital.” El hombre levantó la mirada. “Y la razón no es un secreto. Hay una recompensa especial de diez monedas de oro de Biheiril para quien sea que descubra la verdad sobre los diablos y los mate. Suena como un buen trabajo para ustedes, ¿no creen?”
Conque diablos invisibles. Eso no era exactamente lo mismo que lo que había escuchado sobre el avistamiento de Ruijerd… Tal vez la verdad era algo así: primero, Ruijerd había ido hacia la aldea por alguna razón, y ellos lo habían calificado como un diablo. Alguien comenzó diciendo, ‘Un diablo apareció cerca del Bosque del No Retorno,’ y eso se mezcló con el rumor de que diablos invisibles vivían en el Bosque del No Retorno y se convirtió en ‘Diablos invisibles salieron del Bosque del No Retorno.’ Mientras el rumor era embellecido a lo largo del camino, la información original había sido retorcida. Por suerte, la red de información del Grupo de Mercenarios había obtenido la historia antes de que fuese retocada. Probablemente ayudó que ellos hubiesen estado buscando algo específico.
Por supuesto, también podría haber ocurrido en el orden contrario. Algo así como ‘Un diablo invisible realmente apareció.’ ‘¿Un diablo? Eso suena como al Clan Superd.’ ‘Ahora que lo mencionas, el tipo que apareció tenía cabello verde.’
De hecho, olvídenlo. Eso no explicaría la parte sobre él comprando medicina. Bueno, no había ninguna lógica o razón detrás del porqué los rumores distorsionaban la información. En fin, la medicina no había aparecido en la historia de este extraño. Pero ¿de verdad Ruijerd pudo haber acabado con todo un grupo de reconocimiento sin levantar sospechas? ¿Por qué haría tal cosa? ¿Acaso había algo en el bosque que él no quería que las personas vieran o supieran al respecto?
“Ya veo…” dijo pensativamente Sandor. “Es una buena historia. ¿Cierto, Cray? ¿No crees lo mismo?”
“Sí. Diablos, ¿eh…? Eso es interesante. Además, me gusta cómo suena la parte de las diez monedas de oro.” Respondí vagamente, con mi cabeza llena de otras cosas. Necesitaba ir hacia ese bosque. Con toda esta información sobre la mesa, era imposible creer que Ruijerd no estaba involucrado. “Dijiste que quien sea que mate a los diablos recibe la recompensa, así que eso significa que el primero que lo logre gana, ¿cierto? Todos irán hacia allá en grupos, pero nosotros no somos aventureros. Necesitaremos apoyo si queremos intentarlo.”
“Buen punto.” Sandor me miró de forma conspirativa. “Tal vez él pueda encontrarnos a alguien… Muy bien, mi bien informado amigo. Este es el pago por tu próximo trabajo.” Él colocó otra pila de monedas de cobre en frente del hombre. “Encuéntranos a un ladrón. Quiero a alguien con muchas habilidades prácticas: mientras más hábil sea recolectando información, mejor. No importa si no es buen luchador; ya tenemos eso cubierto. El pago… Veamos. Ah, al demonio. Si encuentras a alguien, envíalo con nosotros y en ese momento lidiaremos con los detalles.”
“¿Están apurados?”
“Bueno, siempre y cuando estemos a tiempo para el comienzo de la cacería… Todavía queda para eso, ¿cierto?”
“Falta un mes.”
“Muy bien, entonces será en diez días desde ahora, en esta taberna. ¿Eso está bien contigo?”
“Tienes un trato.” El hombre tomó las monedas y rápidamente las depositó dentro de su bolsillo. Luego se puso de pie abruptamente y un momento después se había ido, mezclándose dentro de la abarrotada taberna.
Nada mal, Sandor.
Habíamos aprendido sobre el bosque y obtenido una pista sobre la cacería de Geese. Bueno, no pudimos preguntar sobre el Dios del Norte, pero no habría encajado naturalmente en la conversación. Me gustaría aprender cómo hacer eso.
“Eres bueno en esto,” le dije.
“Mi esposa tiene un talento para esta clase de negociaciones. Lo aprendí naturalmente observándola.”
Un hombre casado, ¿eh? Entonces de verdad tenía que asegurarme de enviarlo de vuelta a casa sano y salvo.
Mierda, permanece en el personaje.
Aclaré mi garganta. “Y bien, ¿ahora qué?”
“Tenemos que esperar a que regrese, pero no planeo solo quedarme sentado esperando por diez días… ¿Deberíamos ir a una pequeña excursión? Oye, Dohga, ¿hay algún lugar al que quieras ir?”
“… Leñadores.”
“Entiendo. ¿Entonces vamos a realizar un pequeño reconocimiento y nos detenemos en la aldea hacia el sur?” sugirió Sandor. Actuábamos como si lo estuviésemos decidiendo en el momento, pero ya habíamos decidido ir hacia la aldea hacia el sur. Teníamos diez días. La aldea estaba más o menos a solo un día de distancia. Mañana en la mañana yo configuraría un círculo de teletransportación y una tableta de contacto, y luego nos dirigiríamos hacia la aldea. Mañana o el día siguiente, nos adentraríamos en el bosque, para luego pasar cinco o seis días reconociendo el lugar. Después de eso regresaríamos, nos encontraríamos con nuestro informante, y escucharíamos lo que tenía sobre Geese. Luego reportaríamos los resultados de nuestra investigación a través de la tableta.
“Aquí tienen. ¡Espero no haberlos hecho esperar!” Era la mujer ogro con nuestra orden: caldo de pescado y cerveza. Ella colocó una jarra de un líquido algo oscuro en frente de Dohga, probablemente algo sin alcohol. No se veía muy delicioso, pero me daba curiosidad. Luego pediría probarlo.
Ahora bien, estábamos en una misión urgente, así que no planeaba emborracharme, pero no beber en una taberna también llamaría la atención. Tomaría un solo trago.
“¡Muy bien, chicos, por nuestro gran éxito!” brindó Sandor.
“¡Salud!”
“… Salud.”
Levanté mi jarra junto con las suyas, para luego beber un sorbo. La bebida era sabrosa y quemaba mientras bajaba, pero el regusto era sua—
“¡Blurgh!” Dohga escupió el líquido negro. Él estaba tosiendo y escupiendo.
“¡Qué!”
Las personas a nuestro alrededor se dieron la vuelta para ver a Dohga toser, boca abajo sobre la mesa. Yo coloqué frenéticamente mi mano en su espalda y murmuré un hechizo de desintoxicación. Dohga solo miraba hacia el suelo, con un hilo de saliva colgando de su boca.
“¡Oye, resiste!”
¡Mierda! ¿¡Qué le hicieron beber!? ¿¡Veneno!? ¡Lo sabía, sentía algo fuera de lugar, sabía que había algo malo! ¡Incluso si todavía no estoy totalmente seguro de lo que es…! ¿Acaso la desintoxicación funcionará? Tranquilo, la primera cosa que tienes que hacer en estas situaciones es permanecer en calma. Primero, necesito saber qué clase de veneno bebió…
“¿¡Qué mierda le diste!?” demandó Sandor, gritándole a la mesera.
“¡Lo siento mucho!” jadeó ella.
Forzándome a permanecer en calma, estiré mi brazo hacia la jarra de Dohga y— ¿Eh? ¿Acaso no he olido esto antes?
“¿Su amigo es un humano? A partir de su tamaño, simplemente asumí que era un ogro. Lo siento muchísimo.”
“¡Solo dime qué mierda le diste!”
Sumergí un dedo dentro del líquido, luego lo lamí. Oh, sí. Conocía muy bien ese sabor.
“Um, es una bebida hecha de frijoles. Es muy popular con los ogros, pero es demasiado fuerte para los humanos, así que le agregamos un poco de agua para ustedes. ¡Lo siento muchísimo!”
“¿¡No es veneno!?”
“Um, bueno, puede serlo, si los humanos beben mucho de ello… Pero no si es solo un trago.”
“¡Maldita sea! ¡Dohga! ¡Oye, Dohga! ¿Puedes escucharme?”
Sandor estaba muy preocupado, pero yo había recobrado completamente mi compostura. Ahora que lo pienso, este era el olor que había estado en el aire de la taberna desde que entramos. Probablemente también estaba en el caldo de pescado. Esto era lo que sentía fuera de lugar. Sabía lo que era esta bebida. Es cierto, era venenosa si bebías demasiada, pero Dohga solo le había dado un trago, y ya había escupido la mayor parte. Él podría no sentirse bien después, pero no habría ninguna consecuencia permanente.
Sumergí mi dedo dentro del líquido y lo volví a lamer.
Sip. Es eso, estoy seguro. La reconocería en cualquier lugar.
Esto es salsa de soya.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.