Tres Días hacia la Ciudad Más Cercana
Capítulo 5: Tres Días hacia la Ciudad Más Cercana
A la mañana siguiente, mientras los tres estábamos dejando la aldea, vi a Rowin de pie en su puesto en la entrada.
“Buenos días. ¿De nuevo estás de guardia?”
“Sí. Estaré aquí hasta que regrese el grupo de cacería.”
Los otros hombres de la aldea aún no habían regresado por lo menos desde ayer. ¿Acaso Rowin había estado aquí afuera toda la noche, como un guardia NPC de un RPG? Ese siempre se veía como un trabajo bastante simple… solo quedarse de pie en el mismo lugar todo el día, sin siquiera mover un músculo. Aun así, ¿de verdad iba a encargarse de esto solo, hasta el regreso de los demás?
Ah, supongo que está el Sabio Rokkus. En una aldea así de pequeña, él probablemente también tenía que ayudar.
“¿Ya se van?” preguntó Rowin.
“Sí. Anoche logramos aclarar las cosas conversando.”
“Ah. Estaba esperando preguntarte más sobre mi hija, pero…”
“Normalmente me gustaría hablar, pero me temo que necesitamos ponernos en marcha lo antes posible.”
“Ya veo…”
El hombre claramente estaba desilusionado. El sentimiento era mutuo. Me habría gustado escuchar algunas historias vergonzosas de la niñez de Roxy.
“Si la veo de nuevo, me aseguraré de decirle que se ponga en contacto con ustedes.”
“Por favor, hazlo,” dijo Rowin, haciendo una reverencia de gratitud. Tendría que escribir una nota mental acerca de esto. “¡Ah, casi lo olvido! Espera solo un minuto.”
Él corrió dentro de la aldea e ingresó a una de las casas —aparentemente el hogar de infancia de Roxy. Luego de varios minutos, él salió con una chica que tenía un parecido sorprendente con mi maestra. Al principio no estaba seguro de por qué él simplemente no había usado telepatía para hacerla salir, pero entonces me di cuenta de que también estaba sosteniendo alguna clase de espada. ¿Nos iban a dar un obsequio?
“Esta es mi esposa.”
“Encantada de conocerlos. Mi nombre es Rokari.”
Ah. ¿Entonces ella era la madre de la familia? “Yo soy Rudeus Greyrat, señora. Tengo que decirlo, no esperaba que la madre de Roxy fuera tan joven.” Terminé haciendo una pequeña reverencia. En cierto sentido, les debía mucho a estos dos; ellos criaron a Roxy, y sin ella, yo probablemente no me habría aventurado al mundo de la forma en que lo hice.
“Vaya, qué halagador. Tengo 102 años, ¿sabes?”
“Mmm, bueno… eso todavía es joven a mi parecer.” Aparentemente, los Migurd alcanzaban la madurez física a la edad de 10 años, y no envejecían visiblemente hasta que alcanzaban los 150. “Le debo mucho a mi Maestra Roxy, señora.”
“¿Maestra…? Santo cielo, es difícil imaginar a esa chica enseñándole algo a alguien. Ella debe haber cambiado mucho…”
“Ella me enseñó todo tipo de cosas. Le estoy muy agradecido.”
Ante esto, Rokari se sonrojó un poco y murmuró. “Santo cielo.” Parecía que de alguna forma ella había tenido la idea equivocada.
“En cualquier caso,” dijo Rowin, “Estoy feliz de que aparecieran cuando yo estaba de guardia.”
“Sí. Yo también estoy muy feliz de haberlos conocido a ambos. Roxy hizo demasiado por mí, en serio… Mmm. ¿Tal vez debería llamarte Padre?”
“Jajaja… No. No lo hagas.”
Auch. El hombre ni siquiera sonrió. Su cara de póker me recordaba un poco a la de Roxy. Me ponía un poco nostálgico.
“Dejando de lado las bromas, quiero que tengas esto,” dijo Rowin, sosteniendo la espada hacia el frente. “Sé que Ruijerd está contigo, pero dormirás mejor si tienes tu propia arma.”
“A decir verdad, no estoy exactamente desarmado,” dije, aceptando la espada y sacándola de su funda.
La hoja era amplia, de un solo filo, y de solo sesenta centímetros de largo. También era ligeramente curva, como un machete o un sable. Unas cuantas abolladuras sugerían que había sido usada por muchos años, pero el propio borde afilado no estaba para nada astillado. De seguro se veía que se habían encargado muy bien de esta cosa; estaba limpia, incluso hermosa. Pero también había algo extrañamente amenazante en ella. Quizás era la forma en que el acero gris apagado brillaba débilmente de verde cuando recibía la luz.
“La conseguimos de un herrero que llegó a la aldea hace bastante tiempo. Es resistente. Incluso después de años de uso, la hoja sigue perfecta. Es tuya si la quieres.”
“Te lo agradezco mucho,” dije. “La tomaremos con gusto.” Este no era el momento de ser modesto. Ahora mismo, necesitábamos toda la ayuda posible. Yo podía luchar bien como estaba, pero Eris ciertamente podría usar un arma. Después de todo, ella se había estado entrenando en el Estilo del Dios de la Espada; probablemente la haría sentir menos ansiosa tener una espada, incluso si no necesitaba usarla.
“Aquí también hay un poco de dinero. No es mucho, pero al menos debería cubrir dos o tres noches en una posada decente.”
¡Ooh! ¡Conseguimos algo de cambio!
Abrí la bolsa, emocionado, y descubrí que contenía algunas monedas de piedra irregulares y algunas hechas de metal verde apagado. Por lo que recordaba, la moneda en el Continente Demoniaco consistía de monedas de mineral verde, monedas de hierro, monedas de chatarra, y monedas de piedra. Su valor era más bajo que las monedas equivalentes en cualquier otro lugar del mundo; incluso las monedas de mineral verde, las cuales eran las más valiosas, solo valían una moneda de cobre grande Asuran o un poco menos. Las monedas de hierro estaban muy cerca de las de cobre.
Si decíamos que una moneda de piedra equivalía a un yen japonés, los valores de las monedas probablemente serían así:
Monedas de oro Asuran: 100,000 yenes.
Monedas de plata Asuran: 10,000 yenes.
Monedas grandes de cobre Asuran: 1,000 yenes.
Monedas de cobre Asuran: 100 yenes.
Monedas de mineral verde: 1,000 yenes.
Monedas de hierro: 100 yenes.
Monedas de chatarra: 10 yenes.
Monedas de piedra: 1 yen.
De un vistazo, esos números deberían dejar en claro lo poderoso y próspero que era el Reino de Asura, especialmente en comparación a la pobreza del Continente Demoniaco.
Por supuesto, el Continente Demoniaco tenía su propia economía, así que los precios no siempre eran comparables. No era como si todos se estuvieran muriendo de hambre.
“… Se los agradezco mucho.”
“Solo desearía haber podido hablar un poco más sobre Roxy,” murmuró Rokari, haciendo eco de las anteriores palabras de Rowin.
Ellos ciertamente parecían estar preocupados por su hija. Incluso si la chica tenía cuarenta y cuatro años ahora, en años humanos eso era equivalente a… cerca de veinte. Era entendible.
“Si quieren, supongo que podríamos quedarnos otro día…”
Rowin sacudió su cabeza. “No te preocupes. Nosotros ahora sabemos que ella está bien, y eso es lo que importa. ¿Cierto, cariño?”
“Sí. Me temo que ella siempre lo pasó mal aquí. Estábamos muy preocupados.”
Podía entender lo difícil que sería vivir en un lugar pequeño como este sin ese poder telepático que todos los demás parecían tener. En esta aldea era muy inusual escuchar sonidos de conversaciones. Todos probablemente se estaban comunicando silenciosamente usando sus mentes. Roxy no podía participar en esas conversaciones, o incluso escuchar lo que los demás estaban diciendo. No hacía falta preguntarse por qué ella había huido de casa.
“Ahora bien. Espero que nos volvamos a encontrar algún día.”
“Claro. Pero si lo hacemos, trata de no llamarme Padre, ¿bien?”
“Jajaja. C-claro, como digas.” Entendí el mensaje, viejo…
Era difícil saber cuándo o si vería de nuevo a Roxy, pero al menos, algún día tendría que devolverles el dinero.
Evidentemente, la ciudad más cercana estaba a tres días de viaje a pie.
No mucho después de partir, quedó claro lo crucial que era un activo como Ruijerd. El hombre había estado viajando solo por la zona ya por muchos años; él conocía todos los caminos, y sabía exactamente cómo montar un campamento apropiado. Sin mencionar su radar biológico, el cual nos alertaba de amenazas venideras con mucha anticipación.
Era ridículamente conveniente tenerlo cerca.
“Ruijerd, ¿te importaría enseñarnos las cosas que estás haciendo?”
“¿Por qué?”
“Para que nosotros podamos ser de utilidad.” Dado el largo viaje por delante, tanto Eris como yo necesitábamos un curso intensivo de habilidades de supervivencia básicas.
Afortunadamente, Ruijerd probó ser un profesor dispuesto a enseñar. “Comencemos con hacer una fogata. Desafortunadamente, el Continente Demoniaco no tiene nada de madera adecuada para ese propósito.”
Hm. Nuestro primer encuentro había sido alrededor de una fogata, así que obviamente había otra forma, pero… “¿Hay algo más que puedes usar en su lugar?” pregunté.
“Sí. Nosotros quemamos partes de ciertos monstruos.”
“Ah.” Para ser honesto, ese debió ser mi primer pensamiento. Aquí afuera, casi todo lo que necesitabas para sobrevivir parecía venir de la cacería de monstruos.
“Por suerte, hay uno muy cerca. Niño, espera aquí por un momento.”
“¡Ruijerd, espera!” El hombre ya se estaba dando la vuelta, pero logré agarrar su hombro antes de que pudiera correr.
“¿Qué sucede?”
“¿Ibas a ir a luchar solo?”
“Por supuesto. Cazar es el trabajo de los guerreros. Los niños se quedan atrás.”
Entiendo. Él aparentemente estaba planeando seguir haciendo las cosas de esta forma por siempre. Para ser justos, el hombre había estado vivo por más de 500 años… nosotros ni siquiera teníamos la edad suficiente para ser sus tátara-tátara-nietos. Y él probablemente era lo suficientemente fuerte como para manejar toda la lucha por sí mismo.
Aun así, siempre estaba la posibilidad de que algo pudiera salir mal. Si Ruijerd moría o de alguna forma terminaba siendo incapaz de luchar, Eris y yo seríamos forzados a valernos por nuestra cuenta. Y ahora mismo, no teníamos ninguna experiencia de combate en el mundo real de la cual alardear. ¿Qué iba a pasar si lo perdíamos mientras nuestro grupo estaba viajando a través de un bosque denso y peligroso? ¿O en medio de una batalla con un grupo feroz de monstruos?
No me gustaban nuestras probabilidades de sobrevivir en una situación como esa. Necesitábamos conseguir algo de experiencia ahora, mientras aún teníamos la oportunidad.
Sería genial poder convencer a Ruijerd de que nos enseñe a luchar, pero…
No. Esa no era la forma correcta de abordar esto. Esta era una relación de dar y recibir; éramos compañeros en igualdad de condiciones, trabajando juntos para lograr nuestros objetivos. Nosotros tres necesitábamos descubrir una forma de luchar como un grupo.
“Bien, pero nosotros no somos simples niños.”
“Si lo son.”
“Eh… escucha, Ruijerd.” Yo tenía que ser firme y claro sobre esto. El hombre todavía estaba bajo la impresión de que era nuestro guardián; él necesitaba entender que ese no era el caso. “Nosotros te estamos ayudando, y tú nos estás ayudando. Nuestros objetivos son diferentes, pero vamos a luchar juntos… Así que nosotros tres somos guerreros, ¿bien?”
Con la expresión más seria que pude utilizar, enfrenté la mirada de Ruijerd directamente y esperé por una respuesta.
Solo le tomó alrededor de diez o quince segundos llegar a una decisión. “… Muy bien. Entonces ustedes son guerreros.”
Era evidente que el hombre no estaba completamente convencido, pero al menos iba a dejarnos ir con él de ahora en adelante. Eso era lo importante. “Eris, ¿escuchaste eso? Tú también vas a luchar, ¿no?”
Eris parpadeó de la sorpresa, pero logró tartamudear un “¡P-por supuesto!” y asintió vigorosamente con su cabeza. Buena chica.
“Muy bien, Ruijerd,” dije, regresando a mi comportamiento usual. “Por favor, ¿puedes guiarnos hasta el monstruo?” Ya no había razón para actuar de forma agresiva. Tenías que ser firme cuando negociabas, eso era todo.
El primer enemigo que enfrentamos como grupo fue un monstruo conocido como Treant de Piedra.
Treant, por lo general, era un término usado para los monstruos con apariencia de árbol. Estos comúnmente eran plantas ordinarias que habían absorbido demasiado poder mágico y mutaron en criaturas violentas.
Había una variedad considerable de monstruos específicos que caían en esta amplia categoría. Primero, tenías al Treant Menor, presentes en todo el mundo. Estos eran árboles jóvenes mutados que tendían a imitar a los árboles ordinarios, hasta que una presa caminaba a una distancia de ataque. Eran débiles y lo suficientemente lentos como para que un adulto promedio sin entrenamiento real pudiera derrotar a uno sin mucho esfuerzo.
Sin embargo, si un Treant Menor terminaba absorbiendo suficientes nutrientes de una de las Fuentes de Hadas ubicadas a través del Gran Bosque, eventualmente se convertiría en un Treant Sabio. El poder mágico altamente concentrado de las Fuentes les otorgaba a estos monstruos la habilidad de usar varios hechizos de agua.
También había Treant Ancianos, los cuales ya eran enormes antes de mutar, y Treant Zombis, árboles que se transformaban después de marchitarse… dentro de muchos otros. Por supuesto, había diferencias características entre todas estas variedades, pero sus patrones básicos de comportamiento eran muy similares. Ellos pretendían ser árboles normales y atacaban a cualquiera que se acercaba demasiado. Después de algún tiempo, ellos producían semillas que crecían para convertirse en más de su especie.
Aunque el Treant de Piedra era algo así como un caso especial. En realidad, se disfrazaba de una roca.
Pueden estar preguntándose cómo un árbol podía lograr un camuflaje como ese. La respuesta en realidad era simple: los Treant de Piedra habían mutado en monstruos cuando todavía eran semillas. Ellos podían permanecer en su forma de semilla incluso cuando se hacían enormes, y eran capaces de transformarse abruptamente en monstruos con forma de árbol cada vez que alguien se acercaba demasiado.
En su forma normal, ellos pasaban completamente desapercibidos. No tenían una forma característica como una semilla de girasol —a simple vista, ellos realmente se veían como rocas abultadas con una vaga forma de papa.
“¿Hay algo que deberíamos tener en cuenta mientras luchamos con esta cosa?”
“Mm. Tú eres un mago, ¿no?”
“Así es.”
“Entonces no uses ningún hechizo de fuego.”
“Oh. ¿No funcionarían en él?”
“No podemos usarlo para hacer fuego si lo quemas.”
“Ah, es cierto. Por supuesto.”
“Tampoco magia de agua.”
“¿Porque no queremos que la leña se moje?”
“Exactamente.”
Muy bien. Para Ruijerd, esta cosa claramente era menos una amenaza y más un pedazo viviente de madera. Eso significaba que no era un peligro real siempre y cuando estuviéramos con él. Podíamos luchar con esa cosa sin correr mucho peligro.
“Muy bien. Por ahora lucharemos solo Eris y yo. Ruijerd, solo interviene para ayudar a Eris si ella está en peligro, ¿bien?”
“¿Hay alguna razón para que yo me quede en la retaguardia?”
“Solo quiero ver cómo Eris y yo nos desenvolvemos en una batalla real. Después de este, te observaremos en acción y veremos qué podemos aprender.”
“Muy bien.”
Con eso arreglado, nos puse en una formación de batalla simple —Eris en frente, y yo en la retaguardia. Parecía la mejor elección, dadas sus habilidades de lucha con la espada.
Por supuesto, estaba un poco indeciso sobre poner a mi adorable pupila en las líneas frontales, pero ella no iba a ser de mucha ayuda contenida en medio de la formación. Esa clase de posición tenía la misión de apoyar a las líneas frontales, y Eris era terrible en esa clase de trabajo en equipo. Además, Ruijerd de todas formas no necesitaría tanto apoyo. Estaríamos mejor si dejábamos que Eris luchara con libertad, con Ruijerd y yo detrás de ella para apoyarla.
“Bien, Eris. Voy a ablandarlo con un buen disparo desde la distancia. Luego de eso, tú avanzas y le das el golpe de gracia. Trataré de al menos decir el nombre de los hechizos que estoy usando, pero si las cosas se vuelven agitadas, podría no tener el tiempo. Solo ten eso en cuenta, ¿bien?”
Eris asintió enérgicamente, dando a su nueva espada algunos balanceos de prueba. “¡No hay problema!” La chica claramente estaba ansiosa de comenzar.
Levanté mi vara y me detuve para repasar las cosas. No podía usar hechizos de fuego o agua, y solo mirando a esa cosa, parecía que el viento no sería muy efectivo. Eso me dejaba con la tierra. La tierra estaba bien para mí. Me había vuelto muy hábil con ella luego de todas esas figuras que había fabricado.
Aun así, esta era la primera vez que estaba luchando contra un monstruo real. Es mejor que me esfuerce al máximo.
Respiré profundamente una vez mientras cerraba mis ojos, y luego canalicé mi poder mágico hacia y a través de mis manos. Era algo que había hecho decenas de miles de veces; en este punto, podía lanzar hechizos con ambas piernas cercenadas.
“Muy bien…”
Proyectil: Roca con forma de bala.
Dureza: Tan dura como sea posible.
Forma: De punta afilada, con múltiples surcos.
Modificaciones: Rotación de alta velocidad.
Tamaño: Ligeramente más grande que el puño de un hombre.
Velocidad: Tan rápido como sea posible.
“¡Cañón de Piedra!”
Mientras las palabras salían de mi boca, una roca salió disparada de la punta de mi vara con un sonido feroz. Se abalanzó hacia el frente en una línea casi perfectamente recta, y se estrelló contra el Treant de Piedra oculto que yacía en espera frente a nosotros.

El monstruo estalló en piezas pequeñas mientras se escuchaba un sonido ensordecedor. Lo había dejado extremadamente muerto.
Eris ya había comenzado a correr hacia el frente, pero luego de que mi ataque conectó, ella se detuvo a medio camino y se dio la vuelta para mirar malhumorada en mi dirección.
“¡Rudeus! ¿¡Qué pasó con ablandarlo!? ¿¡Se supone que corte el cadáver!?”
“L-lo siento. Yo tampoco he hecho esto antes, ¿sabes? Supongo que usé demasiada fuerza…”
“¡Ugh! ¡Hazlo bien!”
Eris no estaba exactamente contenta de que yo hubiera arruinado su primera batalla real, pero yo de verdad no había esperado matar a la pobre cosa con tanta facilidad. Todo lo que había hecho fue modificar el hechizo Cañón de Piedra normal, haciendo al proyectil un poco más parecido a una bala de punta hueca. Las personas de la Tierra de seguro ideaban algunas cosas bastante desagradables…
En este punto, noté que Ruijerd también me estaba mirando. O hacia mi vara, para ser más preciso.
“¿Esa arma es alguna clase de implemento mágico?”
“No, es solo una vara. Aunque una de muy buena calidad.”
“Pero tú no recitaste un encantamiento ni usaste un círculo mágico…”
“Es cierto. No es posible cambiar la forma del proyectil si usas el encantamiento, así que solo me salté esa parte.”
“… Ya veo.” En este punto, Ruijerd comenzó a pensar en silencio. El hombre puede tener más de 500 años, pero parecía ser que la conjuración silenciosa no era algo que él hubiese visto muchas veces en el pasado.
“De todas formas… ¿esa fue tu magia a todo su poder?”
“Bueno, no. También podría hacer que el proyectil explote cuando dé en el blanco.”
“Mmm. Rudeus, creo que sería mejor evitar usar tus hechizos cuando el enemigo esté demasiado cerca de tus aliados.”
“Mmm, sí. Buen punto.”
Esta era la primera vez en la que había golpeado algo con ese hechizo, pero era definitivamente… más destructivo de lo que había esperado. Incluso rozar a alguien con ese hechizo podría matarlo en el acto. Idealmente habría cambiado a un hechizo del tipo de apoyo, pero no se me ocurrió nada. Hasta ahora, solo había pensado acerca de luchar por mi cuenta.
De todas formas, ¿cómo asumían su rol en combate los otros magos?
“Ruijerd, si quisiera apoyarlos a ustedes dos con magia, ¿qué clase de cosas debería estar haciendo?”
“No lo sé. Nunca antes he luchado junto a un hechicero.”
Bueno, como sea. Nosotros teníamos a un guerrero Superd veterano de nuestro lado. No necesitábamos imitar la forma normal en que los grupos hacían las cosas. Más tarde podría pensar sobre coordinarnos mejor; por ahora era más importante que Eris y yo consiguiéramos algo de experiencia real de combate.
“Bien… Odio dar órdenes, pero ¿te importaría encontrarnos otro enemigo?”
“Muy bien. Sin embargo, hay algo que necesitamos hacer primero.”
“¿Oh? ¿Y qué es?” ¿Quizás esta era la parte donde dábamos una pequeña plegaria por la criatura que habíamos asesinado?
“Tenemos que reunir la madera. La dispersaste por todo el lugar.”
Procedí a reunir todos los trozos destrozados del Treant con mi magia de viento.
Nuestro grupo siguió avanzando hasta la puesta de sol, luchando un total de cuatro batallas. Nos enfrentamos a otro Treant de Piedra, una Tortuga Gigante, un Lobo Ácido, y a un grupo de Coyotes Pax.
Ruijerd derribó a la Tortuga Gigante de un solo golpe. Él solo saltó hacia ella y empujó su tridente a través de su cráneo. Sus movimientos eran hermosamente fluidos y eficientes. El hombre había estado en el negocio de la cacería solitaria de monstruos por 500 años, y realmente lo demostraba. Me sentía un poco estúpido por haberme sentido orgulloso de hacer estallar a un solo Treant de Piedra.
Los Lobos Ácidos eran caninos más grandes que podían escupir alguna clase de fluido de sus bocas. Solo nos topamos con uno, así que Eris lo derrotó, avanzando firmemente para mandar a volar su cabeza de un solo corte. Comparada a la ejecución de Ruijerd, no fue exactamente elegante, pero igual fue una victoria instantánea.
Desafortunadamente, la sangre del lobo se derramó sobre Eris, así que ella no estaba de humor para celebrar. Estaba preocupado de que su sangre también pudiera ser peligrosa, pero al parecer ese no era el caso. Ella lo había hecho muy bien, dado que fue su primera batalla real. Al menos de acuerdo a Ruijerd.
Hablando de eso, yo me encargué del segundo Treant de Piedra de un solo disparo. Estaba esperando hacer un daño moderado para que Eris pudiera practicar más, pero probó ser sorpresivamente difícil hacer que mi hechizo fuera menos letal. Hasta que pueda moderar su poder, tendría que evitar usarlo en personas. Incluso si necesitaba matar a alguien, no había la necesidad de hacerlo tan grotesco.
Los Coyotes Pax fueron nuestro encuentro final del día, y el más desafiante. Estos monstruos tendían a aparecer por docenas. Aunque ellos no eran exactamente manadas de animales —un solo coyote formaba su propio grupo al reproducirse por división, casi como una ameba. Por suerte, no era como si los nuevos fueran a aparecer constantemente en medio de la batalla. Solo se podían reproducir una vez cada un par de meses. Aun así, cualquier grupo crecería rápidamente en tamaño con el paso del tiempo, con todos los nuevos coyotes bajo el completo control de su líder. Si ese líder llegaba a caer en batalla, un coyote diferente inmediatamente asumiría su posición. Su fuerza básicamente estaba en sus números, pero su coordinación y disciplina los hacía genuinamente poderosos.
El grupo que enfrentamos fue de alrededor de veinte. Ellos probablemente podrían haber asesinado a cualquier aventurero principiante, pero Eris enfrentó el desafío con entusiasmo, balanceando su nueva espada de un lado a otro mientras Ruijerd le ofrecía un flujo constante de consejos. La chica nunca había puesto su vida en juego en batalla hasta el día de hoy, pero ella no se veía particularmente tensa. Toda esa práctica con Ghislaine claramente la había llenado de bastante confianza, y parecía que el acto de matar no le molestaba mucho.
Por mi parte, solo me quedé atrás y observé mientras Eris cortaba a un coyote tras otro. Había estado planeando intervenir y ayudar de ser necesario, pero Ruijerd estaba ejecutando su papel de apoyo tan a la perfección que podría haber sido contraproducente. Aun así, hacer nada era bastante aburrido, y después de un tiempo comencé a sentirme alienado. Descubrir una forma de luchar como grupo definitivamente necesitaba ser mi mayor prioridad.
En cualquier caso… Eris era una luchadora realmente increíble. Ella había alcanzado el rango Avanzado en el Estilo del Dios de la Espada justo antes de mi cumpleaños, ¿no? En este punto, yo probablemente no tenía ninguna oportunidad contra ella, a menos que usara magia. Diablos, incluso Paul solo era un espadachín de rango Avanzado… aunque él había alcanzado ese rango en los tres estilos, y tenía mucha más experiencia de combate en la vida real. Aun así, Ghislaine dijo que Eris tenía más talento natural que Paul. Ella probablemente lo dejaría mordiendo el polvo en poco tiempo.
Cómete esa, viejo.
“¡Rudeus! ¡Por aquí!”
En algún momento, ellos habían derrotado al último de los monstruos; Ruijerd estaba sacando su cuchillo mientras me aproximaba. “Las pieles de los Coyotes Pax son valiosas. Fuimos afortunados de encontrar un grupo tan grande. Ayúdame a despellejarlos.”
Pero primero yo tenía algo más que atender. “Espera un poco.”
Descubrí que Eris estaba jadeando en busca de aire mientras me acercaba a ella… y con heridas en tres lugares diferentes. Menos de treinta minutos habían pasado desde el comienzo de la batalla, pero con Ruijerd enfocándose en su papel de apoyo, había recaído en ella matar a la mayoría de los monstruos. Por supuesto que ella estaría exhausta.
No hacía daño tratar esas heridas… “Permite que este poder divino sea un nutriente satisfactorio, dándole a quien ha perdido su fuerza la fuerza para levantarse una vez más. ¡Sanación!”
“Gracias.”
“Eris, ¿estás bien?”
“¡Ja! ¡Por supuesto! Apenas tuve que suda —mgh.”
Esa sonrisa confiada se veía un poco grotesca con sangre de monstruo por todo su rostro, así que limpié algo de ella con mi manga. La experiencia no la había afectado en lo más mínimo. Eso era… muy impresionante. En cuanto a mí, estaba listo para vomitar solo del olor.
“Mmm. Así que sin sudar. Esa fue tu primera batalla real, sabes.”
“¿Y qué? Sé luchar. Ghislaine me enseñó todo.”
Cierto, cierto. Practica como juegas, y juega como practicas. Eris siempre absorbía cada palabra de las lecciones de Ghislaine. No sería una gran sorpresa que ella pudiera aplicar todo lo que había aprendido en una batalla real.
Quiero decir, si te concentrabas en luchar solo como te habían enseñado, ¿qué diferencia hacía si tus enemigos sangraban?
“Buen trabajo…” Sonreí de forma incómoda y luego me di la vuelta para regresar con Ruijerd, quien nos había estado observando todo el tiempo.
“Rudeus, ¿por qué dejaste que Eris se encargara de todas las batallas?”
“No siempre estaré ahí para protegerla. Quiero asegurarme de que ella pueda defenderse sola cuando las cosas se pongan feas.”
“Ah, entiendo.”
“Hablando de eso… ¿qué piensas de ella hasta ahora?”
Ruijerd asintió pensativamente antes de hablar. “Si ella se esfuerza, algún día será una maestra de la espada.”
“¿¡De verdad!? ¡Qué bien!” Eris literalmente saltó en el aire, con su rostro brillando de la alegría.
Se debía sentir bastante bien escuchar algo así de un guerrero legendario. A mí tampoco me molestaba escucharlo; si Ruijerd reconocía los talentos de Eris como guerrera, teníamos una probabilidad mucho mayor de encontrar alguna forma de trabajar como un equipo de verdad.
“Muy bien, Ruijerd. Desde ahora en adelante, dejemos que Eris luche en el frente mientras yo me encargo de la retaguardia.”
“¿Y qué debería hacer yo?”
“Tú no tienes una posición definida, así que muévete libremente y cubre nuestros puntos ciegos. Ah, y si cualquiera de nosotros dos está en peligro, toma el mando y dinos qué hacer.”
“Entendido.”
Por el momento, habíamos decidido nuestra formación de batalla básica. Con suerte nos permitiría a Eris y a mí conseguir algo más de experiencia de combate en el transcurso de los próximos días.
Después realizamos nuestra práctica de habilidades de acampar.
Para la cena, teníamos carne de Tortuga Gigante. Había demasiada de ella como para comérsela toda de una sola vez, así que comenzamos a secar la mayoría para después —por supuesto, esto bajo las indicaciones de Ruijerd.
Para ser honesto, esto tenía un sabor repugnante. Su olor era demasiado fuerte y era dolorosamente dura de masticar. Aparentemente lo correcto era ablandarla en un estofado a fuego lento por horas, pero Ruijerd optó por la ruta fácil y rápida de asarla al fuego a gran temperatura.
Al menos el propio fuego no era muy difícil de hacer. Los Treant de Piedra evidentemente se secaban rápido después de morir, así que no necesitábamos dejar secando nuestra madera al sol ni nada parecido. Con razón Ruijerd veía a estas cosas como pedazos andantes de madera.
“… Guh.” Aunque, para ser honesto, esta carne es realmente repugnante. ¿Quién dijo que esta cosa era “deliciosa”?
Esperen, solo fuiste tú, Ruijerd. ¡Estás convencido de eso! Es decir, ¿tal vez si cubrías el olor con jengibre, podría ser comestible? ¿Quizás? Cielos, nunca había tenido tantas ganas de carne de vacuno como ahora mismo. Y arroz…
Una frase memorable de un cierto manga atravesó mi mente: “La carne asada es gloriosa. Y es gloriosa porque es sabrosa.” Nunca se habían dicho palabras más ciertas. La carne que no es sabrosa no es gloriosa en lo absoluto.
En retrospectiva, yo había comido muy bien en el Reino de Asura. El pan puede haber sido la comida básica ahí, pero ellos usualmente lo complementaban con carne, pescado, vegetales, y alguna clase de postre, con toda la variedad de un restaurante de tres estrellas. Y había pasado la mayor parte de mi tiempo ahí en el campo; de seguro una pequeña princesa malcriada como Eris lo iba a pasar incluso peor ajustándose a esto, ¿no?
Pero, cuando miré en su dirección, la encontré mordiendo felizmente su propio pedazo de carne.
“Oigan, esto no está tan mal.”
¿¡Qué!?
Bueno… tal vez tenía sentido. Cuando le dabas comida chatarra por primera vez a un niño que solo había comido comida saludable, siempre le gustaba, ¿cierto?
“¿Qué?” dijo Eris mientras yo la miraba.
“Eh, no es nada. ¿Disfrutas de eso?”
“¡Sí! Yo siempre… mngh… ¡quise probar algo como esto!”
Sabía que Eris amaba escuchar las historias de Ghislaine de su vida como aventurera. ¿Quizás eso se había traducido en una fascinación sobre comer carne dura y desagradable alrededor de una fogata? Es una fantasía bastante rara, pero bueno.
“Incluso es comestible cruda, sabes,” comentó Ruijerd.
Los ojos de Eris brillaron de la curiosidad, y un pequeño escalofrío recorrió mi espalda. Afortunadamente, logré hablar antes de que ella pudiera abrir su boca. “La respuesta es no. Ni siquiera lo pienses.”
Por el amor de dios. ¿Quieres lombrices? Porque así es como consigues lombrices.
Ruijerd le estaba dando a Eris una lección acerca del mantenimiento básico de un arma antes de irnos a dormir. Por falta de algo mejor que hacer, yo la escuché.
La lanza de Ruijerd no estaba hecha de metal, y la espada de Eris fue forjada de unos materiales especiales, de una forma muy específica. Aparentemente ninguno de ellos tenía que preocuparse de la oxidación común. Dejar sangre seca en una espada o lanza haría que perdieran su filo gradualmente y atraería a otros monstruos. Desde la perspectiva de Ruijerd, también era tu responsabilidad fundamental como un guerrero cuidar bien de tu arma.
“Ahora que lo pienso, ¿de qué está hecha esa lanza?” pregunté, de pronto curioso. A juzgar por el que estaba portando Ruijerd, los tridentes Superd eran de un blanco puro, totalmente planos, y con un largo bajo para una lanza. Por lo que se ve, estaba hecha de una sola sustancia; no podía ver ninguna unión entre el mango y la punta.
“Está hecha de mí.”
“… ¿Qué dijiste?”
“La lanza de un Superd está hecha de su alma.”
Maldición. No había estado esperando una respuesta tan… filosófica.
Claro, entiendo. Está bien. Así que tu lanza es, eh, tu alma. Y tu alma es tu forma de vida, ¿cierto? Tu forma de vida es cualquier cosa que yace en tu corazón… y tu corazón es simplemente lo que amas. Así que básicamente, amas con pasión tu lanza… ¿o algo así?
Por suerte, Ruijerd lo explicó antes de que me fuera demasiado por la borda. “Verás, cada uno de nosotros nace con su propia lanza.”
Los Superd nacían con una cola de tres puntas. Crecía con ellos hasta que alcanzaban una cierta edad, y para aquel punto se endurecería y caería de sus cuerpos; mientras más la usaban, más afilada y letal se volvía. Con suficiente tiempo y esfuerzo, estos tridentes podían convertirse en armas incomparables, virtualmente indestructibles y capaces de atravesar prácticamente todo.
“… Y es por eso que no debemos dejar de lado nuestras lanzas hasta el día de nuestra muerte.” El rostro de Ruijerd estaba lleno de un arrepentimiento amargo por el error que había cometido hace cuatrocientos años.
En este punto, su lanza probablemente era más dura y afilada que la de cualquier otro Superd en el mundo. Yo definitivamente estaba feliz de tenerlo de nuestro lado.
Aun así, su visión del mundo… a veces me preocupaba. El hombre era tan rígido como su arma. Si no podías ceder un poco en ocasiones, nunca aprenderías a aceptar a las demás personas como son. Y eso significa que tampoco te aceptarás a ti mismo. Existe tal cosa como tener demasiados principios, ¿saben?
En cualquier caso… luego de tres días de luchar con monstruos y acampar bajo las estrellas, nuestro pequeño grupo logró llegar a la ciudad más cercana.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.