El Cuartel General de la Iglesia de Millis
Capítulo 9: El Cuartel General de la Iglesia de Millis
Después de que había concluido mi inútil reunión con Claire, yo regresé a la residencia de Cliff con el ánimo por los suelos. Lo que vi cuando llegué ahí me sacó el aire. Dentro de esa casa, vi a Cliff abrazando a una mujer desconocida.
La mujer tenía un aire de humildad a su alrededor. Ella era pequeña, pecosa, y tenía un cabello castaño claro corto. En general era delgada, pero notaba algo de suavidad en ella, como si nunca hubiese tenido que preocuparse en su vida y que eso la hizo dulce.
Ella se veía similar a Elinalise, pero diferente. Si Elinalise era una gata en celo, entonces esta chica era una gata esterilizada. Pero esto era lo que realmente me preocupaba: yo no conocía a esta chica.
No tú, Cliff. No después de todos esos sermones que me diste sobre lo mismo… ¿De verdad dejaste atrás a Elinalise por esto? ¿Qué hay del corazón de Elinalise? Puede que ella sea una perra en celo, pero es la madre de tu hijo… ¿Acaso siempre hubo alguien más en tu corazón?
Cliff, por favor, dime que no es verdad. La Casa Latria acaba de defraudarme, así que si tú no eres quien creí que eras, yo ya no sabría en qué creer. Ah, maldita sea, ¿qué pasó con el verdadero amor? Oh Sylphie, Roxy, Eris, o cualquiera, se los ruego, abrácenme y susurren nada más que cosas dulces en mi oído para que pueda seguir adelante…
“Ah, Rudeus, qué bueno que llegas. ¿Podrías bajar la caja que está sobre esa repisa? Nosotros no somos lo suficientemente altos como para alcanzar ese lugar incluso con una escalera.”
“Ah, claro.”
Cliff se había separado de la chica en algún momento mientras yo estaba narrando mi sinopsis del siguiente episodio. Él ni siquiera estaba nervioso. Aparentemente, Cliff solo la atrapó cuando ella casi se cae de su escalera.
“Wendy, ¿están bien tus tobillos?”
“Sí, estoy bien. Gracias.”
Ellos tenían una conversación aburrida y normal mientras yo bajaba la caja. Soplé algo del polvo restante de ayer y se la entregué a Cliff.
“Lamento eso. Creo que esto es… Sip, esto es. Gracias a dios, ahora estoy listo para mañana.”
Cliff sacó lo que parecía ser un parche de hierro de la caja. Era el emblema de la Iglesia de Millis. ¿Supongo que lo necesitaba para trabajar?
“En fin, Rudeus, ¿qué te trae por aquí? ¿No iban a pasar la noche en la Casa Latria?”
Esa pregunta me hizo tambalearme; quería contarle a Cliff todo lo ocurrido.
“Sí, sobre eso. Escucha esto…”
Dejé que mi furia tomara el control mientras le daba a Cliff un resumen detallado de los eventos del día. Sobre cómo fui hacia la Casa Latria. Sobre lo que dijo Claire y cómo reaccionó. Sobre cómo yo no pude soportar la humillación y estallé, dejando atrás la mansión sin pensarlo. Yo era una persona bastante tranquila, pero aun así apenas pude contener mi ira. Solo pensar en ello me hacía enojar.
“Mmm…”
El rostro de Cliff se puso serio mientras me escuchaba. Él era un santo entre santos, así que yo estaba seguro de que estaría de acuerdo conmigo.
“Es cierto, los nobles en Millis tienen una tradición en la cual los padres deciden los prometidos de sus hijas, e incluso hay algunas personas que dicen que tener hijos es lo que convierte en mujer a una mujer… pero incluso yo encuentro cuestionable casar a alguien que ni siquiera puede dar su opinión.”
“¿Cierto?”
Era inhumano. Era derechamente monstruoso. Me consideraba una persona difícil de impresionar, pero incluso yo no podía pasar eso por alto. No podía creer que esa persona fuera la madre de Zenith. ¿Dónde estaba Dios cuando se necesitaba un castigo divino? Esperen, cierto, ella estaba en la Ciudad Mágica de Sharia.
“Tal vez deberíamos considerar que Claire-sama puede estar en shock, dado lo que le ocurrió a su hija, y de una forma tan repentina. Imagina si le ocurriese a tu propia hija… Podrías entenderlo, ¿no?”
Cliff sonaba como si estuviera tratando de razonar conmigo. Parte de mí estaba esperando que él compartiera mi enojo. Pero desde la perspectiva de Cliff, tenía que haber otro lado de la historia. Él debe haber querido permanecer en calma y pensar en ello desde otro punto de vista.
Bueno, vamos a pensarlo un poco. Mi propia hija, ¿eh? Tal vez Lucie… No, todavía era un poco difícil imaginarla a ella. Trataré con Norn. Digamos que Norn se fue de viaje tan pronto como terminó su ceremonia de mayoría de edad; justo cuando creí que había regresado, su personalidad había muerto. Y peor aún, ella regresó junto al hijo de un hombre que yo no conocía y la hija de una sirvienta con la que ella no tenía lazos sanguíneos. Yo ciertamente habría estado en shock. Querría hacer algo por ella…
Pero…
“Sin importar lo impactado que esté alguien, no puedo entender cómo puede estar pensando volver a casar a Mamá.”
“Esto podría no ser tan cruel como piensas. Dejando de lado el tema de los niños, casarla con un noble aseguraría que ella sea cuidada. Incluso después de la muerte de los padres.”
Esa no fue la conversación que tuvimos. Fue más como si ella quisiera reciclar una herramienta debido a que aún tenía algo de utilidad. Estábamos hablando de mi madre. Su propia hija, a quien traje desde muy lejos hasta aquí. En serio, ¿cuál era su maldito problema? No lo entiendo…
Podía recordar el rostro de Claire cuando yo perdí el control en su mansión. Incluso cuando las ondas de choque de mi Cañón de Piedra enviaron a volar a los guardias a través de los pasillos, ella se comportó con frialdad. Como si no pudiera entender el motivo por el cual este bruto estaba destruyendo el lugar.
Para ser justo, yo veía mis recuerdos a través de mi propio filtro. Puede que Claire haya sido tomada por sorpresa, y que su rostro simplemente hubiese estado congelado del miedo. Pero eso no cambiaba las palabras que salieron de su boca poco antes.
“Aun así, entiendo la situación en la que estás. Eres libre de usar mi casa como estimes conveniente.”
“Te lo agradezco mucho, Cliff.”
“Este es territorio papal. Incluso si la Casa Latria desea hacer un movimiento, ellos no serán capaces de tocarlos aquí.”
Las garantías de Cliff me permitieron darme cuenta de que yo en realidad no había considerado la posibilidad de represalias de parte de los Latria. En cuanto a mí, todo se había acabado entre Claire y yo; nunca volveríamos a vernos. Pero la Casa Latria podría tener sus propias ideas. Podrían tratar de recuperar a Zenith. Si esa era la situación, entonces nosotros necesitábamos llevar a Zenith de vuelta a Sharia.
“Sería una lástima si tu madre tuviera que irse justo después de llegar a su tierra natal,” dijo Cliff.
“Hrm…”
Millis era la tierra natal de Zenith. Ahora que Cliff lo menciona, yo estaba seguro de que ella preferiría quedarse un poco más. Si pudiera sacar tiempo para ello, amaría llevarla a recorrer la ciudad.
“Pero…”
“Las necesidades de Zenith serán atendidas mientras estás afuera,” dijo Cliff, dándose la vuelta hacia la nueva chica. “Puede que sea un poco torpe, pero puedes confiar en ella.”
“Ah, Cliff, sobre eso… ¿quién es ella?”
“Ah, me disculpo. Olvidé presentarlos. Su nombre es Wendy. Si tuviera que describirlo… Sí, diría que nuestra relación es similar a la que tienen Sylphie y tú.”
“Ya veo. Lo entiendo completamente.”
Una relación como la mía con Sylphie… Ya veo, entonces así eran las cosas. Todos los misterios habían sido resueltos. Al abrir la caja del gato, en efecto, solo la verdad prevaleció.
“No te preocupes, no te acusaré con Elinalise.”
“No, espera. ¡Espera un momento! No saltes a las conclusiones, no con algo como eso.”
Cliff explicó apresuradamente lo que quiso decir. Mientras estaba lidiando con papeleo en el cuartel general de la iglesia, él además estaba encargándose de esta casa. Una de las cosas que aparentemente necesitaba era una ayudante, lo cual llevó a Cliff hacia el orfanato en el cual solía vivir. Como parte del programa de capacitación laboral del orfanato, este les enseñaba a sus niños a cocinar y realizar quehaceres del hogar, así que Cliff reclutó a una de ahí.
“Wendy es la niña mayor ahí. De hecho, ella casi está en la edad donde tendrá que abandonar el orfanato. Por supuesto, esa no fue la razón por la que la escogí, pero por ahora, ella estará trabajando aquí en la casa. Realizar los quehaceres además le dará experiencia de trabajo real.”
Así que ella más o menos fue contratada como una pasante. Trabajar en la casa de Cliff, el nieto del papa, de seguro impresionaría a sus futuros empleadores. Ella tendría una ventaja a la hora de buscar trabajo.
“Me llamo Wendy. Puedo encargarme de cualquier clase de quehacer del hogar. Es un placer conocerlos.”
“Tal como Sylphie,” dijo él. Esa frase me hizo pensar que algo escandaloso estaba ocurriendo, pero básicamente, ellos eran viejos amigos que solían jugar juntos de niños. Pero si bien yo no conocía la edad exacta de Wendy, tenía que preguntarme si Cliff no tendría un momento de debilidad con esta niña…
Nah, Cliff estaría bien. Él no era yo.
“…”
En fin, salir corriendo de la mansión Latria fue un enorme error. En este punto, lo mejor podría ser dejar todo esto y llevar a Zenith de vuelta a casa antes de continuar con los planes. Pero después de la cosificación de Zenith por parte de Claire que me hizo perder tanto los estribos, yo al menos quería tener una agradable caminata a través de la ciudad con Zenith… Ugh, ¿acaso estaba siendo descuidado? Tal vez primero debería esperar que Cliff se establezca. En ese momento podríamos trabajar juntos y darle su merecido a la Casa Latria, y entonces podríamos tomar riesgos como ese. Es cierto, no había garantía de que las cosas saldrían como las teníamos planeadas…
“Aisha,” pregunté, “¿Qué opinas?”
“Um… ¿Eh?”
Cuando tenías dudas, lo mejor era discutirlo. Yo quería escuchar la opinión de Aisha.
“¿Crees que deberíamos llevar a mamá a casa y regresar? ¿O crees que deberíamos quedarnos en esta casa por un tiempo y dejarla recorrer la ciudad cuando tengamos el tiempo?”
Aisha cruzó sus brazos para pensar justo después de que pregunté. Pero no por mucho tiempo; ella pronto levantó su cabeza y miró hacia Cliff.
“¿De verdad esta casa es un lugar seguro?”
“Sí. Puede que sea pequeña, pero los Latria no serán capaces de tocarnos aquí. No sin generar repercusiones.”
“¿Cuáles son las probabilidades de que los Latria hagan algún movimiento sabiendo muy bien cuáles son las consecuencias?”
“Asumo que de escazas a cero. Esa familia tiene su propia reputación que mantener.”
Una reputación, ¿eh? Dado lo mucho que le importaba el linaje a esa anciana, ella definitivamente tomaría eso en cuenta. Puede que sea testaruda y esté completamente podrida, pero Claire no era una idiota.
“Creo que estaremos bien,” concluyó Aisha mientras desenvolvía sus brazos. “Es solo una corazonada, pero no creo que esa casa… esa persona vea mucho valor en Mamá Zenith después de lo que le ocurrió. Creo.”
Ella puede tener razón. Los Latria de seguro no iban a utilizar a Zenith como una pieza clave de algún plan. Cliff dijo algo parecido antes; casar a alguien que ni siquiera puede expresarse puede encajar en los valores de la nación, pero levantaría algunas cejas. Y considerando que los compañeros serían forzados a estar con el otro, era difícil imaginar que los lazos de su matrimonio llegaran a ser terriblemente fuertes.
Tal vez Claire quería sacar provecho de su inversión en el Escuadrón de Búsqueda y Rescate de Fittoa, pero de ser así, ella podía cobrármelo a mí. Denme una cifra y yo le pagaría de inmediato. Era seguro decir que ellos no tenían ningún lazo emocional. Si los tuvieran, entonces no había forma de que trataran a Zenith como un objeto.
“Creo que el día de hoy les enseñó que deben tener miedo de ti, Onii-sama. Ellos tampoco enviaron a alguien tras nosotros. No creo que estén muy apegados a Mamá Zenith.”
Había muchos puntos plausibles. Nos tomamos nuestro tiempo regresando de la casa Latria, y, aun así, nadie vino tras nosotros. Claire fácilmente pudo haberme reportado y lograr que soldados fueran tras de mí. No sabía si ella me temía o simplemente dejó de importarle, pero Claire conocía la relación que yo tenía con Cliff. Si bien yo no tenía idea de dónde obtuvo esa información… permanecía el hecho de que dado lo que ocurrió, habría sido fácil adivinar que esta casa sería mi escondite. Aun así, ella nos dejó tranquilos.
“Sería una cosa si fuera un lugar donde ellos pudieran hacer algo, pero estamos protegidos en territorio enemigo. Creo que estaremos bien.”
“Ya veo.”
Sería muy riesgoso y con pocos beneficios. Con las probabilidades así, era difícil imaginar que tratarían de llevarse a Zenith a la fuerza. Buena chica, Aisha. Pensaste muy bien en esto.
“En ese caso, Rudeus,” intervino Cliff, “yo tendré una reunión con mi abuelo mañana, ¿así que te importaría ir? Causar problemas con la Casa Latria de seguro complicará tus futuros planes en este país… Estoy seguro de que quieres conexiones, ¿no?”
“¿Estás seguro?”
“Por supuesto, depende de ti si te ganas o no el apoyo de mi abuelo. Yo te presentaré, pero no haré más.”
“Ah, por supuesto.”
Cliff había rechazado mi ayuda, y yo no tenía la intención de proporcionarla directamente. No estaba seguro exactamente de cuánto estaría dispuesto él a reconocerme profesionalmente. Había asumido que presentar a personas para convertirlas en aliados era una intervención que Cliff no quería que yo hiciera. Pero parecía ser que Cliff estaba dispuesto a tragarse su orgullo y presentarme de todas formas.
Ayudar a Zenith era importante, pero yo también quería avanzar en poner en pie el Grupo de Mercenarios. Tener el apoyo del papa ayudaría con ambos objetivos. Yo no necesitaba que el papa proporcionara protección personalmente a Zenith; solo tener una conexión con él les dificultaría interferir.
“Sería un honor,” respondí después de terminar mis cálculos. Bajé mi cabeza hacia Cliff.
Oigan, yo tenía otras cosas que hacer aquí en Millis, así que tenía que levantar mi ánimo y volver a ello.
Ya era el día siguiente. Después del desayuno, yo me dirigí al cuartel general de la iglesia. Dejé a Aisha y Zenith en casa.
Era un poco difícil no ver el cuartel general de la iglesia, ya que era un edificio de color dorado con una gran cúpula encima. La tranquilidad tan valorada en el País Sagrado de Millis estaba reflejada en sus muchos tonos de blanco y plateado en los que estaba envuelta. Y entonces estaba este solitario y brillante edificio con su evidente vulgaridad plasmada. Y con esa cúpula dorada encima, esa enorme cosa destacaba. Y mucho.
Desde lejos, no era tan malo. Se veía como un toque de dorado colocado sobre sus alrededores blancos y plateados. Pero una vez que te acercabas, todo se caía a pedazos. Era como si hubiese salido de un planeta diferente.
Pero un hogar con una fea fachada no necesariamente hablaba de sus residentes. Después de todo, este era el cuartel general de la Iglesia de Millis. Básicamente estaba lleno de versiones mejoradas de Cliff, sacadas directamente de la línea de producción. Puede haberse visto en mal estado, pero el hecho de que de seguro en su interior solo vivían los santos más puros… no estaba garantizado. Eso lo sabía muy bien.
En mi vida anterior, todos sabían que los líderes políticos y religiosos eran los más corrompidos por el dinero. Al menos, así era como yo lo veía. Esto también parecía ser cierto en este mundo. Y las personas que poseían tanto poder que ni siquiera trataban fingir siempre mostraban sus verdaderos colores al final. Por otro lado, mantener a esas personas a raya no debería ser ningún problema.
Respiré profundamente y me preparé para promocionarme. Hablaría de mis profundos lazos con Orsted y Ariel para hacerme ver importante. Creo que ese fue uno de mis errores en la Casa Latria; puede haber sido la razón de que Claire me mirara con desprecio hasta que todo se fue al demonio.
Pero hoy, yo sería el hombre más interesante del mundo. Para él. Era por eso que yo estaba usando mi túnica formal; era la que usaba cuando hacía negocios. Yo era Rudeus Greyrat, la Mano Derecha del Dios Dragón. Me convencí de eso dentro de mi cabeza.
“Me disculpo, pero no puedo permitir el paso de nadie que no tenga un permiso.”
Fui detenido en la entrada a uno de los edificios. Carita triste.
“¿Eh? ¿Entonces mi permiso de entrada no es suficiente? Pude haber jurado que los acompañantes solían ser capaces de entrar con uno…”
“La regla siempre ha sido una persona por permiso.”
“Entiendo. Mmm. Supongo que cambiaron las cosas desde que yo era un niño…”
Cliff miró hacia el parche que había encontrado anoche con una expresión preocupada. Aparentemente ese era el permiso. Él ahora mismo estaba usando su ropa oficial de la Iglesia de Millis. El parche fue cocido en el pecho del uniforme anoche.
“Usted ya tiene un permiso, Reverendo Cliff, así que creo que en el interior puede pedir que a su compañero le concedan un permiso temporal.”
“Ah… Sí, es cierto. Me disculpo, Rudeus. Conseguiré un permiso para ti, así que espera por mí aquí,” dijo Cliff como pidiendo disculpas.
“Lo entiendo. No tengo apuro, así que siéntete libre de tomarte tu tiempo.”
Hice lo que me dijeron y observé a Cliff desaparecer en el interior. Me tropecé en el primer obstáculo… pero oigan, al menos no me echaron antes del disparo de partida. Decidí dar un paseo por los alrededores del complejo por un rato.
El complejo era amplio, y el edificio enorme. Fácilmente era cuatro veces más grande que la mansión Latria. El edificio tenía cuatro pisos, y visto desde el cielo, todo el lugar estaba estructurado como un diamante sobre un cuadrado. Con eso me refiero a que, en vez de sobreponerse para formar un octágono, un cuadrado fue insertado dentro del otro. El diamante estaba dentro del cuadrado.
El cuadrado en el exterior consistía del edificio de oficinas para el cuartel general de la iglesia. Ahí probablemente era donde todos los trabajadores de oficina relacionados con la iglesia y los sacerdotes normales se encargaban de sus papeleos. Ellos parecían manejar permisos para conversiones religiosas, aplicaciones para realizar funerales, e incluso la venta de amuletos simbólicos. Ese sí que era un cuartel general; si tenías algún asunto con la Iglesia de Millis, ese era el lugar para ello.
El diamante interior contenía la Curia residencial de la Iglesia de Millis y espacio de oficina. Incluso tenía estatuas sagradas y templos. Como regla, solo los altos mandos tenían permitida la entrada; ni siquiera a los trabajadores de oficina de aquí se les decía lo que ocurría en el interior. Era el núcleo de la Iglesia de Millis. Estaba clara la razón por la que necesitabas un permiso.
Era entendible, pero mientras yo seguía mirando alrededor del complejo, el sol llegó a lo alto del cielo. Me estaba dando hambre.
Tal vez Cliff había calculado mal el tiempo que le tomaría conseguirme un permiso. De seguro informar al papa de solo el viaje tomaría horas. Él debe haber conseguido una cita con el papa solo ayer, como una excepción que hicieron para Cliff por ser familia. Pero ¿yo? Yo era un forastero. ¿Pondría al papa en guardia si su recién llegado nieto decía que quería presentarle a un rarito?
Yo había tenido una difícil noche tratando de ayudar a Zenith, y no me había olvidado sobre la petición de Elinalise. Quería evitar todo lo posible meterme en el camino de Cliff.
“Tal vez debí haber esperado unos días, y luego conseguir mi propia cita…”
Mientras reconsideraba mi plan, descubrí que había llegado al jardín.
El Cuartel General de la Iglesia de Millis tenía cuatro jardines. Llenaban las cuatro esquinas triangulares entre el diamante interior y el cuadrado exterior. Cada uno estaba plantado con vegetación que representaba a una de las cuatro estaciones del año. Actualmente era primavera, y coincidentemente, el jardín primaveral fue al que yo entré. Este jardín primaveral estaba lleno de flores floreciendo cuyos colores abarcaban el arcoíris—pero dominaban los matices de amarillo, blanco, y rosado.
Yo lo asimilé completamente mientras caminaba. Solía caminar con una enciclopedia de botánica en una mano mientras miraba los nombres y todo sobre todas las flores, pero no sabía nada sobre las plantas en Millishion. Esperen, de hecho, ya había visto antes ese árbol con las flores rosadas. Su nombre era similar a sakura, como las flores de cerezo, así que me llamó la atención. Sentía que recientemente había escuchado a alguien decir su nombre, pero ¿cuál era?
“¡Mire, los Árboles Sarakh están floreciendo!” dijo alguien.
Sí, Sarakh, era ese. Eran árboles que crecían junto a las montañas en las tierras del norte del Reino de Asura. Tenían flores rosadas en las puntas de sus ramas que florecían mientras se acercaba la primavera, así que por aquí eran conocidos como Los Árboles que Invocan la Primavera. Su madera tenía una fragancia particular que además los hacía populares entre los nobles. Pero solo crecían en las montañas, así que eran costosos. Actualmente, la familia real de Asura supervisaba todas las plantaciones de Árboles Sarakh, y en ocasiones incluso los exportaba a otros países.
O eso fue lo que Ariel me dijo la última vez que fui al Reino de Asura.
“¡Sí, en efecto, son muy hermosos!”
“¡Las Flores de Sarakh encajan muy bien con usted, Bendita!”
“¿Sabían que estos Árboles Sarakh fueron un regalo del Reino de Asura cuando el actual papa ascendió al trono?”
“Ohoh, Bendita, qué pura es usted…”
Oí algunas voces que me erizaron la piel. Me di la vuelta para mirar hacia la fuente de la curiosidad.
“¡Qué hermoso!”
Ahí, yo vi a una chica de las redes sociales y sus seguidores idiotas. La mujer usaba un vestido con volantes casi como el de una princesa mientras mantenía sus palmas hacia arriba y giraba debajo de los gentiles pétalos de flores revoloteando. Casi podía llamarla una niña… excepto que ella probablemente tenía cerca de veinte años.
Su rostro estaba del lado de la belleza refinada, pero al mismo tiempo un poco rellenito. Wendy se veía suave a pesar de tener brazos y piernas delgadas, pero los brazos y muslos de esta chica estaban un poco gordos. Ambos casos no eran sanos, pero mientras a Wendy parecían faltarle calorías, a esta mujer parecía faltarle ejercicio.
Había una multitud de hombres pululando alrededor de esta mujer. Había siete de ellos—un número de la suerte. Cada vez que la mujer decía algo, ellos estarían de acuerdo y la alabarían hasta el cansancio de una forma bastante servil. Sí, unos seguidores idiotas y su chica de las redes sociales… diablos, probablemente podrías llamarla una princesa de las redes sociales. Creo que la razón por la que me parecían unos seguidores idiotas era porque ni uno solo de ellos era apuesto. Esos rostros desafortunados me recordaban a uno familiar que solía ver en mi espejo. Aunque supongo que las armaduras azules que todos usaban estaban un poco fuera del marco de los típicos caballeros blancos.
“¿Mm?”
Nótese que a pesar de que se sentían como espíritus afines, yo no sentía ni una pizca de comodidad. Podía sentir la tensión cosquilleando en mi cuello.
¿Qué pasa con esta hostilidad? Bueno, eso no debería haber sido una sorpresa. Era probable que estos tipos la estuvieran tratando como realeza porque ella era parte de la realeza, o al menos tenía una posición similar. Y esos guardias probablemente no eran solo seguidores idiotas. Un solo vistazo a sus comportamientos y músculos evidenciaban que eran guerreros experimentados. Podrían ser espadachines de rango Avanzado, incluso Santo.
Eso quería decir que ellos deben haberse dado cuenta de mi presencia. Vine preparado para lo peor, así que estaba usando mi Armadura Mágica Mark II debajo de mi túnica. Si bien yo parecía desarmado dado que no tenía una vara, claramente no estaba vestido para un día de campo. Entendiblemente, ellos estaban en guardia.
Aun así, había algo extraño. Esta sensación era algo, no sé, desconcertante, como un temblor debajo de la superficie. Era una inquietud difícil de describir.
Era posible que uno de estos hombres pudiera ser un apóstol del Dios Humano. ¿Debería comprobarlo? No, esperen, tenía que detenerme a pensar un poco. Específicamente, tenía que calcular cuáles eran las probabilidades de que decir las palabras Dios Humano en voz alta saliera horriblemente, pero horriblemente mal. Sustancialmente. No, yo no estaría diciendo Dios Humano en voz alta. Pero ¿de qué otra forma podría hacerlos confesar…?
“¿Mm? No creo haberte visto por aquí antes. ¿Viniste a convertirte?”
Mientras yo estaba contemplando mi estrategia, ellos hicieron el primer movimiento.
“Ah…”
La chica miró arriba hacia mí con una sonrisa inocente. Ella cruzó sus brazos detrás de su cadera y se inclinó al frente hacia mí. Era la clase de postura que me haría perder completamente el control si Sylphie la usara en mí. Roxy nunca haría esta pose. Si Eris lo intentaba, ella se vería como una serpiente asechando a su presa; yo me congelaría del miedo, preparado para conocer a mi creador.
“¿Hay algún problema?”
Ah, es cierto, buena pregunta. Yo tenía cosas más importantes en las cuales pensar. Um, eh… Bueno, yo no estaba aquí para convertirme… necesitaba descubrir si ellos eran o no apóstoles del Dios Humano, así que, um…
“A-así que toooodos ustedes son, eh, hombres… ¿de dios?”
Ocurrió en un instante. Tres de los seguidores idiotas desenfundaron sus espadas y las apuntaron hacia mi garganta. Los cuatro restantes tomaron a la chica de las redes sociales y la ocultaron detrás de ellos.
Ya no quedaba ni un rastro de esa mierda de los seguidores idiotas en ellos. Los hombres ante mí ahora tenían la ferocidad de soldados en un campo de batalla. Sus pupilas dilatadas se perdían dentro del blanco brillante de sus ojos.
Mierda, estos tipos iban en serio. Ya estaba sudando. No debía haber empezado esta conversación. Ah, esperen. No lo había hecho.
“Existe un Dios.”
“San Millis es el verdadero Dios.”
“¿Por qué razón preguntarías algo tan evidente?”
“¿Podría ser que no crees en San Millis?”
“¿No crees en Dios?”
“Un… ¿traidor?”
“¡Un pagano!”
Los seguidores idiotas me interrogaron sin esperar mi respuesta mientras sus ojos se volvían más oscuros. ¡Oh, no, esto se estaba convirtiendo en un juicio!
“L-lo siento… Yo estaba, eh, pensando en algo y lo terminé diciendo mal. Por favor, perdónenme.”
La situación pedía una disculpa honesta. Ellos tenían razón; este era el cuartel general de la Iglesia de Millis. Todos aquí de seguro creían en un solo dios, San Millis. No existía peor lugar para preguntar algo así. Yo entendía que terminé sonando como un cínico; las sospechas eran de esperarse. Por favor, encuentren la misericordia en sus corazones para perdonarme.
“Cuidador, ¿qué hacemos?”
“Bote, tú toma la decisión.”
“Muy bien, lo mataremos. Él probablemente es un pagano. Y además se ve inusualmente tranquilo… E incluso si es un creyente, colocar ideas tan extrañas en la cabeza de nuestra Niña Bendita es un crimen en sí mismo.”
“Entiendo, lo mataremos. Buena idea.”
Vaya, ellos ya lo decidieron. Trabajaban como una máquina aceitada. Yo probablemente hubiese vacilado de haber estado en sus zapatos.
“¡Esperen un segundo! Vamos a tranquilizarnos un poco, tal vez puedan dejarme explicar—”
Perjudicaría a Cliff si estallaba una batalla aquí, y yo ciertamente no quería arruinar un jardín tan hermoso. ¿Quién querría ver a esos maravillosos Árboles Sarakh sacados de raíz? Ninguno de nosotros ganaba algo con ello, así que resolvamos las cosas hablando, ¿bien?
Mis pensamientos estaban inclinados hacia la paz, pero mi actitud ya había cambiado. Yo había tenido activado mi Ojo de la Premonición desde el momento que ellos apuntaron sus hojas hacia mí, y estaba canalizando poder mágico hacia mi Armadura Mágica. Quería evitar la violencia, pero si una disculpa no funcionaría, entonces no iba a contenerme.
Yo ahora estaba de mal humor después de lo de ayer.
“Entonces… ¿De verdad tienen la intención de atacarme?” pregunté.
Algo sobre mi pregunta los hizo estremecerse y abrir sus ojos de la sorpresa. Mi Ojo de la Premonición los mostró tensándose, reuniendo su fuerza en sus brazos y piernas.
Aquí vienen.
“¡Alto!”
Una voz dominante atravesó el aire. Una que sonaba un poco familiar. Su autoridad cortó inmediatamente la tensión, y esa tensión desapareció de los cuerpos de los otros hombres.
“¿¡Qué están haciendo!?”
Una solitaria caballera se estaba aproximando a nosotros. Ella parecía estar a mitad de sus treintas y usaba la misma clase de armadura azul que los seguidores idiotas. Su rostro tranquilo y refinado estaba serio. Yo conocía muy bien ese rostro.
“Capitana. Este pagano estaba intentando lastimar a la Bendita,” reportó rápidamente uno de los seguidores idiotas. ¡Vamos, viejo, no mientas!
“Estoy siendo acusado falsamente. Yo simplemente estaba mirando hacia los Árboles Sa—”
“Guarda silencio,” dijo uno de los hombres en voz baja, con su espada todavía apuntando hacia mí. Ni sueñes que me voy a quedar en silencio. Mi vida está en peligro.
“¿Un pagano?” dijo la caballera mientras finalmente miraba hacia mi rostro. “¡Ah!”
Y entonces, ella se dio cuenta de quién era yo. Su rostro mostró una sonrisa cálida.
“¡Rudeus! ¿Eres tú, mi pequeño Rudeus? ¡Vaya, ha pasado tanto tiempo!”
Luego, ella miró hacia los hombres que tenían desenfundadas sus espadas y levantó su voz.
“¡Guarden sus espadas! ¡Este hombre es mi sobrino!”
Después de ver que los seguidores idiotas se estremecieron de la sorpresa y enfundaron sus espadas, yo desactivé mi Ojo de la Premonición.
Therese Latria. Ella era la hermana menor de Zenith, y por lo tanto mi tía. Ella me ayudó mucho cuando yo estaba tratando de tomar ese barco desde el Continente de Millis hacia el Continente Central.
Therese parecía ser la líder de estos espadachines; los seguidores idiotas guardaron sus espadas en un parpadeo e incluso ofrecieron una disculpa solo por si acaso. Por supuesto, de mala gana. Yo me disculpé por mi propio desliz, pero su hostilidad abierta hacia mí no cambió; eso no fue suficiente para ellos. Los caballeros siguieron manteniendo a la chica de las redes sociales a una distancia segura de mí y permanecieron vigilándome ferozmente.
“¿Me recuerdas? ¿O me olvidaste desde la última vez que nos vimos?”
“Por supuesto que te recuerdo. Fuiste de gran ayuda consiguiéndonos ese barco.”
Bueno, podía ignorar a estos tipos por ahora. En cambio, me puse a hablar con Therese. Ah, verla me traía muchos recuerdos.
“Oí que pasaste por la casa de la familia, pero no creí que también vendrías al cuartel general de la iglesia. Ah, ¿acaso viniste aquí para ver a tu encantadora tía?”
“No, un conocido iba a presentarme con el líder de la Iglesia… veo que pudiste regresar aquí, Therese.”
Si recuerdo correctamente, la última vez que la vi, escuché que ella había sido degradada al Puerto del Oeste. Habían transcurrido diez años desde entonces; no era una sorpresa que ella se hubiese esforzado para llegar aquí.
“Ah, bueno, ocurrieron algunas cosas,” sonrió Therese mientras se encogía de hombros. Supongo que ella tenía algunas circunstancias que eran difíciles de contar. Yo no me metería en eso. Sin embargo, había algo más que yo quería saber.
“Asumo que fuiste informada de mi visita a la casa de la familia, ¿no?”
“Sí, parece que tuviste una disputa con Madre.”
“Disputa… ¿Así lo llamarías? ¿Una disputa?”
“Escuché que Madre te hizo enojar. Sé cómo es ella. Probablemente te dijo que hicieras esto y aquello, ¿cierto?”
“¡Así es! ¡Tienes que escuchar esto!”
Era mi primera vez viendo a mi tía en mucho tiempo. Por mi mente cruzó la idea de que no sabía si ella estaba de mi lado, pero no pude detener mi boca. Antes de darme cuenta, yo le había contado cada detalle sobre lo que ocurrió ayer. Parecía ser que yo aún tenía bastante ira acumulada. O tal vez solo me tranquilizó ver una sonrisa real en un rostro que era muy parecido al de Zenith.
“¿Ese tipo de cosas es común en este país?”
“No, incluso este país tiene sus límites… Incluso para Madre, eso es simplemente…. ¿Tal vez hubo alguna clase de malentendido? Aun así, mmm… Rudeus, ¿estás seguro de que no dijiste nada que pudiera enojar a Madre? Si alguien busca pelea, ella puede argumentar con ellos hasta casi llegar a los golpes…”
“No lo sé. Estaba tratando de evitar decir algo que pudiera molestarle, así que estuve de acuerdo con mucho de lo que ella dijo.”
“Mmm…” Therese se cruzó de brazos seriamente y gruñó en voz baja mientras pensaba.
Yo no sentía que ella hubiese buscado una pelea de la nada ayer. Para mí, parecía que ese fue su plan desde el principio.
“Bueno, pediré los detalles la próxima vez que esté en la casa de la familia. Madre puede ser testaruda, autoritaria y mandona, pero en el fondo no es una mala persona. Apuesto a que hubo algún malentendido.”
“…”
Therese llegó a su conclusión en segundos. Incluso si hubo un malentendido, yo sabía lo enojado que estuve. No quería pedirle que intercediera por mí. Había pasado mucho tiempo desde que alguien me hizo cortar lazos completamente con esa persona. Pero si—solo si—realmente hubo un malentendido, y ella se disculpaba de buena fe, yo me disculparía por causar un alboroto en su casa.
“¡Pero dejando eso de lado, Rudeus! ¡Vaya! ¡Has crecido mucho! Ah, espera, no se supone que le digas a un hombre que creció… Ya tienes cerca de veinte años, ¿no?”
Therese fue lo suficientemente considerada como para cambiar de tema. De seguro yo tampoco quería hablar todo el día de Claire.
“Sí, ya tengo cerca de veintidós años.”
“¡Mira eso! Supongo que ya han pasado diez años completos, ¿eh…? Ah, eso me recuerda, ¿qué hay de Eris-sama? ¿Cómo está ella? ¡Recuerdo que era una niña con mucha energía en ese entonces!”
Therese se emocionó tanto como una niña. ¿Hacia dónde se fue ese aire refinado? Su expresión cuando estaba seria casi me recordaba a la Abuela Claire… Ugh, no, no quiero pensar en eso.
“Eris está bien. Ella dio a luz a su primer hijo el año pasado.”
“Un hijo… ¡Ah, ya veo, ustedes dos se casaron! ¡Felicidades!”
“Muchas gracias.”
“¿Ella también está aquí?”
“No, ella está en casa en Sharia. Después de todo, alguien tiene que encargarse del bebé.”
“Entiendo, entiendo. ¡Bueno, puede que se encuentren algunos obstáculos en el camino, pero estoy segura de que ustedes dos pueden trabajar juntos para superarlos!”
¿Nosotros dos? Ah… Es cierto. Ella es una seguidora de Millis, ¿no? Necesitaría aclarar que yo estaba casado con tres mujeres. Como sea, decidí mantener eso en secreto por ahora. No quería hacerla enojar ahora que finalmente estábamos teniendo un reencuentro feliz.
“Así que matrimonio, ¿eh…? Pensar que mi pequeño Rudeus y Eris-sama crecieron tanto como para casarse… Cielos…”
O eso había creído, pero parecía que el alma de Therese estaba dejando su cuerpo. Supongo que el matrimonio era un tema sensible para ella. Dada su reacción, tenía que asumir que ella todavía estaba soltera. Eso, o divorciada. Eh, ¿cuántos años tenía ella? Zenith estaba cerca de los treinta y ocho, y Therese era más joven, así que… sí, cerca de treinta y cinco. Cuando considerabas que la adultez en este mundo comenzaba a los quince, y que la mayoría de las personas se casaban entre ese momento y la edad de veinte… Eeeeeh…
“Y dime, ¿cómo va el trabajo?”
Vamos a cambiar de tema.
¿Mm? ¡Ah! Bueno, ocurrieron algunas cosas desde la última vez que nos vimos, pero estoy de vuelta protegiendo a la Niña Bendita. ¡Incluso soy la líder de estos muchachos!”
Ante la mención de Therese, yo miré hacia su grupo. De los siete caballeros, solo dos me seguían viendo con sospecha, mientras el resto había regresado a reunirse alrededor de la chica de las redes sociales. Parecían estar ajenos a los problemas del mundo.
“Ese es un grupo bastante intimidante.”
“Sí… Desde ese intento de asesinato, solo los más fuertes de los Caballeros de la Iglesia han sido asignados a su protección. Lo cual significa que te encontraste con personas que son un poco… extremas.”
Therese anteriormente había descrito a los Caballeros de la Iglesia como un montón de fanáticos. Tal vez a eso se refería con extremos. Después de todo, ellos sí decidieron usar la fuerza letal después de mi desliz. Fueron tan rápidos como Orsted cuando lo conocí.
“Bueno, puede que estén demasiado apegados a las reglas, pero no son malas personas.”
Vaya, qué aterrador. Podía entender creer en Dios, pero no podías creer hasta llegar al punto de que casi te cegaba. ¿No se supone que su dios era misericordioso?
Justo en ese momento, una voz repentinamente se escuchó desde atrás. “Disculpa, ¿Therese? ¿Puedo unirme a su conversación?”

La chica de las redes sociales que los caballeros adulaban estaba mirando hacia nosotros. Su séquito estaba justo detrás de ella, listo para desenfundar sus espadas en cualquier momento.
“Creo que lo oí mencionar el nombre Eris. ¿De casualidad conoce a una cierta Eris de cabello rojo? ¿La espadachina?”
Así que ella era la Niña Bendita, ¿eh? Las personas seguían llamándola Bendita esto, Bendita aquello, mencionándolo una y otra vez como loros, pero yo no conocía su nombre real. Ella sonaba bastante alegre, ¿así que tal vez era Joy? No, primero debía presentarme. Claire dijo que fue de mal gusto presentarme primero, pero hacerlo simplemente demostraba los modales de un guerrero.
“Me disculpo. Mi nombre es Rudeus Greyrat, y soy un sirviente del Dios Dragón Orsted. La Reina de la Espada Eris Greyrat es mi esposa.”
Dios Dragón y Reina de la Espada. Esos dos términos instantáneamente pusieron mucho más en alerta a su séquito. El hecho de que reaccionaran a Dios Dragón me hizo pensar que tenía que haber algún apóstol aquí… Pero, por otro lado, los siete reaccionaron, así que era difícil asegurarlo.
“¡Vaya! ¡Entonces tenía razón! ¡Le debo mucho a Eris-sama por salvar mi vida hace diez años!”
Hace diez años fue cuando vinimos a Millishion. Creo recordar que ella me lo contó. Dijo que fue a cazar goblins, pero regresó habiendo derrotado a unos asesinos.
“¿Eris-sama también está aquí?”
“No, me temo que ella tuvo que quedarse en casa para cuidar a nuestro hijo.”
“Qué desafortunado.”
Cuando la chica de las redes sociales se puso triste, todos sus seguidores idiotas bajaron sus cejas de la empatía. Fue un poco adorable. Estos tipos realmente amaban a su chica de las redes sociales.
Esperen un momento, yo me presenté, pero no obtuve un nombre en respuesta. ¿Acaso también debía referirme a ella como Bendita?
“Pero, de ser así, eso por ende significaría que… fue el Dios Dragón Orsted quien me salvó, ¿no?”
“¿Eh?”
Él no tuvo nada que ver con ello. Eris y yo ni siquiera conocíamos el nombre de Orsted en ese entonces. Por otro lado, yo ahora era el subordinado de Orsted, y Eris aceptó eso e incluso ofreció su ayuda. Casi podías argumentar que Eris por lo tanto era subordinada de Orsted… ¿lo cual supongo que significaría que Orsted la salvó?
Nah, no quería decir una mentira que sería descubierta tan rápidamente.
“No, ni yo ni Eris teníamos alguna conexión con Orsted en ese entonces. Pero si realmente siente algún deseo de pagar una deuda, Bendita, entonces estaría agradecido de que usted se abstuviera de mostrar hostilidad hacia Orsted en el futuro.”
“¿Mm? ¿Por qué sentiría hostilidad hacia alguien que nunca he visto?”
“Orsted posee una maldición que tiene ese efecto.”
Cuando dije eso, la chica de las redes sociales miró hacia lo más profundo de mis ojos. Situados dentro de su rechoncho rostro había un par de misteriosas y redondas pupilas. Los colores de sus ojos no parecían ser diferentes; no parecía que ella tuviera un ojo demoniaco.
Pero lo sentía. Me estaba haciendo algo. Qué era ese algo, no estaba seguro. No había nada restringiendo mi cuerpo, y nada me robaba el aliento. Todo lo que sabía era que me estaba haciendo algo, nada más.
“Mm… Parece que está siendo sincero.”
La chica de las redes sociales asintió después de un momento.
“¿Puede saberlo?”
“Sí, puedo.”
Miré hacia Therese y el séquito, pero ninguno de ellos parecía encontrar esto extraño. Lo cual quería decir… que este era su poder como Niña Bendita. El poder que se comparaba a la fuerza monstruosa de Zanoba. El poder de mirar dentro de los ojos de alguien y saber si está diciendo la verdad o una mentira. ¿O le permitía leer la mente de la otra persona? Tal vez era algo completamente diferente.
“¿Ese es… su poder?”
“Sí, eso es correcto.”
Me habría encantado preguntar los detalles, pero su séquito todavía me estaba vigilando. Probablemente lo mejor era no hacerlo. Pero ¿debería? Orsted nunca mencionó a esta Niña Bendita.
“Vaya, eso es… increíble…”
Mierda. Creo que fui demasiado obvio sobre mi ambigüedad en el momento que me di cuenta de que me habían hecho algo. No existía ninguna pregunta de mi parte que me salvara de un ataque de su séquito. Pero sentía que estaría desperdiciando una oportunidad si no aprendía algo de esto. No había garantía de que nos volviéramos a ver. ¿Preguntar, o no preguntar?
“Hngh… Fiu…”
Primero respiré profundamente.
“¿Últimamente ha tenido algún sueño en donde alguien que asegura ser un dios le ofrece una profecía?”
“No. No últimamente, y, de hecho, ni siquiera una vez. Y con certeza nunca los tendré.”
La chica de las redes sociales habló con certeza. Ella me miró a los ojos, escuchó, y dijo que ni su pasado ni futuro contenía tal sueño. Ella parecía saberlo. ¿Acaso este era otro efecto de su poder? Tal vez era un poder que le impedía encontrarse con el Dios Humano. ¿Quizás ella realmente podía leer la mente? El Dios Humano de seguro tenía muchos más secretos oscuros ocultos que yo.
“Agradezco mucho su respuesta.”
La tensión desapareció de mis hombros. Por ahora, yo sabía que ella no era un enemigo, y eso era suficiente. Puede que la Niña Bendita me mintiera justo ahora, pero escogería creerle.
“¡Ahora bien, es mi turno de hacer preguntas!” dijo alegremente la Niña Bendita.
“¡Gah! Sí, puede preguntar.”
¿Qué más podría preguntar? Si ella podía leer mentes, ¿entonces de verdad había la necesidad de siquiera hacer la pregunta? Parecía ser que su poder no estaba activo todo el tiempo. Ella tenía que mirar dentro de los ojos de alguien y hacer algo para activarlo. Si no miraba dentro de mis ojos… ¿entonces tal vez estaría a salvo?
“¡Por favor, cuéntenme sobre Eris-sama!”
“Ah… claro.”
¿Eso era todo? Bueno, oigan, si ella no era un enemigo, y si no tenía relación con el Dios Humano, entonces supongo que podía confiar en ella.
Tal vez incluiría algunos halagos hacia Orsted, nuestro maravilloso Presidente. No se preocupen, el seguro de nuestra compañía cubre bendiciones preexistentes. Con una historia de ochenta años de servicio confiable, podías estar tranquilo de que nuestro personal altamente calificado te proporcionaría toda la ayuda que puedas necesitar. Y nuestra compañía siempre está reclutando asociados con una actitud positiva sobre unirse a nuestro equipo.
Hmm, ¿acaso era codicioso reclutar a la Niña Bendita mientras estaba planeando persuadir al papa de respaldarnos? Creo que la Niña Bendita y el papa pertenecían a facciones diferentes…
“¡Rudeus! Rudeus, ¿estás aquí?”
Oí una voz llamándome desde lejos mientras estaba reflexionando sobre los planes futuros de la compañía. Era Cliff; parecía ser que él finalmente había conseguido el permiso.
“Me disculpo, Niña Bendita, pero parece que ha llegado la hora de partir.”
“¿¡Qué!? Ah, qué lástima…”
La chica de las redes sociales frunció su frente. Su séquito frunció sus frentes al unísono mientras sentía aumentar la energía hostil.
Esto es muy interesante. Incluso fascinante. Definitivamente quería seguir con esta conversación. Pero la persona esperando por mí tenía prioridad.
“Estoy seguro de que estaré en esta ciudad por algún tiempo más, así que podemos guardar para más adelante la conversación sobre Eris.”
“¡Es una promesa!”
Me despedí de la chica de las redes sociales e hice una última solicitud a Therese.
“Además, Therese. Si vas a la casa de la familia, me gustaría pedirte que le digas a Claire que yo seré responsable del cuidado de Mamá, así que ella es libre de meterse en sus propios asuntos… Además, si ella quiere de regreso sus contribuciones al Escuadrón de Búsqueda y Rescate de Fittoa, dile que le regresaré felizmente el dinero. Lo que ella pida.”
“Entiendo. Se lo diré.”
“Gracias.”
Después de despedirme de Therese, asentí hacia el séquito y los dejé atrás.
La Niña Bendita, ¿eh? A primera vista, ella me pareció una niña sobreprotegida o una princesa vanidosa con un séquito de caballeros blancos, pero sentí algo indescifrablemente profundo en su interior. Ella me dijo claramente que no era mi enemiga, pero tenía la sensación de que sabía quién era el Dios Humano. Debería estar en guardia. Esperen, olvidé preguntar su nombre…
Esos eran los pensamientos atravesando mi mente mientras iba con Cliff para recibir mi permiso.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.