La Casa Latria
Capítulo 8: La Casa Latria
La casa de la familia de Zenith era enorme. Estaba muy cerca de como la había imaginado. Había un gran portón enrejado con un par de estatuas de leones flanqueándolo. Una larga y empedrada calle iba desde el portón hacia la puerta principal con una fuente justo en medio, y arbustos recortados de muchas formas extrañas. Detrás de todo eso yacía una hermosa mansión blanca. Si buscabas mansión de un noble en una enciclopedia, esta habría sido la imagen junto a la descripción.
Estábamos en la sección para nobles del Distrito Residencial, y en una calle alineada con las casas de las personas particularmente adineradas. Se sentía muy similar al distrito residencial más acaudalado de Asura.
Pero vamos, este lugar era gigantesco. La casa de Cliff me tomó por sorpresa, pero la casa de la familia de Zenith era exactamente como la había imaginado. Después de todo, yo tenía una justo así en el Reino de Asura. No es por alardear, ya que fue Ariel quien me la dio, pero era de este tamaño. La mansión aquí se veía más limpia, pero si hablábamos de una fachada sospechosa, digamos que la mía era igual de sospechosa.
Y era por eso que no había nada de qué asustarse. Yo no era una gallina, ¿bien?
“Haaah…” suspiró Aisha a mi lado. Ella miraba hacia la mansión con desdén.
Ahora mismo, nosotros dos estábamos esperando en frente del portón. Yo me había colocado ropa digna de un noble en la casa de Cliff, mientras Aisha estaba usando su uniforme de sirvienta. Zenith nos acompañaba, vestida con la misma clase de ropa lujosa que yo.
Le hablamos a un sujeto en la entrada que parecía ser el guardia del lugar para que nos recibiera. Traté de mostrarle la carta, pero él corrió de vuelta hacia la mansión en el momento que vio el rostro de Zenith. Todavía estábamos esperando por él.
“Así que, um, Onii-sama. Te advierto que no es nada divertido estar cerca de la Abuela.”
“Sí, te escuché la primera vez.”
Sus advertencias me estaban asustando. Aun así, creía que yo ya estaba lo suficientemente vacunado contra las personas desagradables. Después de todo, yo era una pesadilla en mi vida pasada; prácticamente cualquiera sería encantador en comparación.
Entonces, sí. Podía con esto.
Incluso si ella era una persona insoportable, todavía podríamos hablar sobre la condición de Zenith y lamentar juntos lo que habíamos perdido. Cualquier cosa más allá de eso era pedir demasiado, pero eso sería suficiente.
“Ah.”
Fui sacado de mis pensamientos al ver un contingente de hombres y mujeres saliendo de la mansión. No era solo el guardia de antes; había personas usando uniformes de sirvienta y mayordomo. Ahora estaban marchando hacia nosotros alrededor de veinte personas en total.
Las sirvientas se alinearon a cada lado de la calle más allá de la puerta. En frente de ellas, un mayordomo se posicionó de frente a nosotros, tan derecho como una vara. Era exactamente la misma formación para recibir a un invitado que verías en la casa de una persona rica en las caricaturas. También la realizaban todo el tiempo en el Reino de Asura.
Cuando el guardia abrió el portón enrejado, el mayordomo bajó profundamente su cabeza y las sirvientas inmediatamente siguieron su ejemplo.
“Zenith-sama, humildemente le damos la bienvenida a casa. En nuestros corazones, todos hemos estado esperando por este día.”
Todos estaban bajando su cabeza hacia Zenith. Sin embargo, Zenith estaba tan inexpresiva como siempre; sus ojos ni siquiera se enfocaron en los sirvientes.
“Ahora bien, Rudeus-sama—la Señora espera. Por favor, sígame.”
“Entiendo, muchas gracias.”
Sin inmutarse por la falta de reacción de Zenith, el mayordomo luego me saludó antes de darse la vuelta para guiarme dentro de la mansión. Él ni siquiera miró hacia Aisha. ¿Acaso asumió que todas las personas usando trajes de sirvienta eran sirvientas? Tal vez debí haber hecho que Aisha usara algo más. Algo un poco más parecido a lo que usaría una hermana menor. Un vestido con volantes o algo así.
Mientras pensaba esto, comencé a caminar a través de la calle y fui llevado dentro del vestíbulo de la mansión. El interior estaba, como era de esperarse, lleno de muebles lujosos. Por supuesto, nada que pudiera compararse a lo que yo había visto en el palacio real de Asura o dentro del castillo de Perugius, pero al menos todas eran cosas de lujo.
“Ahora bien, por favor, esperen aquí.”
Finalmente, fuimos guiados hacia una sala de recepción. En su interior había un par de sillones frente a frente; un macetero en una esquina; una sirvienta de pie contra la pared…
Considerando que todos habían estado esperando este día, era extraño que la Señora todavía no estuviese aquí. Pero tal vez lo que ella había esperado era saber que llegamos aquí a salvo, y ahora que lo sabía, ella quería prepararse para sus invitados. Lo descubriríamos pronto. Senté a Zenith y tomé asiento a su lado. Miré hacia Aisha y descubrí que ella todavía estaba de pie junto al respaldo del sillón.
“Aisha, tú también toma asiento.”
“¿Eh? Pero, eh, creo que debería estar de pie…”
“Eres mi hermana, así que deberías ser una invitada. Vamos, toma asiento.”
“Um… Bueno.”
Aisha siguió mi sugerencia y se sentó a un lado de Zenith.
“…”
Y los tres esperamos por un rato, sin hablar entre nosotros. Los momentos como este me recordaban la vez que fui a esa entrevista de trabajo a la casa de Phillip. Sauros irrumpió en la habitación, gritó a todo pulmón, y se fue sin decir más. Era un poco espeluznante lo similar que era esto. Solo esperaba que el día de hoy salga tan bien como ese día…
Ahora bien, ¿cómo fue que manejé a Sauros? Si recuerdo bien, tomé la iniciativa presentándome. Supuse que presentarse primero era educado en cualquier mundo. Vamos a volver a probar eso el día de hoy.
“Por aquí, Señora.”
La puerta se abrió mientras yo terminaba ese pensamiento. Una anciana de apariencia tensa y con su cabello rubio rayado de blanco entró en la habitación. Detrás suyo había un hombre de mediana edad corpulento y con mostacho, usando lo que parecía ser una bata de laboratorio. Estaba bastante seguro de que ese sujeto no era la Señora; yo me puse de pie inmediatamente, me llevé una mano a mi pecho, y saludé de forma casual.
“Es un gran placer conocerla finalmente, Abuela. Mi nombre es Rudeus Greyrat. He venido el día de hoy para…”
“…”
La anciana ni siquiera miró hacia mí. Ella ignoró mi presentación y caminó directamente hacia Zenith para darle un buen vistazo. Ella miró intensamente hacia el rostro de Zenith, inspeccionándola desde un paso de distancia. Yo había imaginado una reunión conmovedora… pero la expresión fría de Claire destruyó mi fantasía.
Finalmente, Claire exhaló. Ella habló con un tono casi gélido, “Esta ciertamente es mi hija. Ander, si no te molesta.”
Y así, el hombre del mostacho dio un paso al frente. Él pasó a mi lado, tomó la mano de Zenith, y la puso de pie. Luego, él levantó su propia mano hacia el rostro inexpresivo de Zenith…
“¡Esperen un momento! ¿Les importaría decirme lo que ocurre?” intervine apresuradamente.

“Ah, me disculpo. Yo soy el médico personal de Claire-sama, Ander Berkeley.”
“Es un placer conocerlo. Yo soy Rudeus Greyrat. ¿Entonces usted estudió medicina?”
“Así es. Originalmente estaba aquí para realizar un chequeo programado a Claire-sama, pero ella me solicitó que le diera un vistazo a su hija mientras tenía la oportunidad…”
Ya veo, entonces era eso. La Abuela Claire debe haberse sentido un poco abrumada de ver a Zenith así. Podía entenderlo completamente.
“Bueno, si ese es el caso, entonces, por favor, cuide bien de—”
“¿¡Quién te dio permiso de sentarte!?”
Mientras yo estaba a punto de decir mi madre, una voz de reproche se escuchó desde detrás de mí. Me puse tenso involuntariamente de la sorpresa, pero me di la vuelta para ver que Aisha se había puesto de pie frenéticamente.
“¡Una simple sirvienta no permanece sentada mientras su amo está de pie! ¡No fuiste educada en una granja!”
“¡M-me disculpo!” tartamudeó Aisha, bajando su cabeza a pesar de estar al borde de las lágrimas.
Vaya. Esperen un momento. ¿Qué demonios? Necesito recuperar el aliento. Esto iba demasiado rápido. ¿Y Claire me estaba tratando como si yo fuese invisible? Yo también podría comenzar a llorar.
“Yo le dije que podía sentarse,” dije firmemente. Eso hizo que Claire se diera la vuelta lentamente y enfocara su mirada en mí. Maldición. Tal vez era mejor no tener su atención… Bueno, ya es demasiado tarde. Es hora de lidiar con ello.
“Puede que esté usando un uniforme de sirvienta, pero ella primero es mi hermana. Estoy haciendo que atienda las necesidades de nuestra madre, así que ella simplemente escogió algo práctico para esa clase de trabajo. Me temo que es inaceptable tratarla simplemente como una sirvienta.”
“Uno se viste a partir de la posición que merece. En esta casa, aquellos que visten como sirvientes serán tratados como sirvientes.”
Eh, a la mierda las reglas de esta casa.
“Bueno, ¿cómo trataría usted a alguien vistiendo como yo?”
“Por supuesto, lo trataría apropiadamente.”
“¿Debería asumir que su idea de un trato apropiado es uno de absoluto desprecio?”
Mientras hablaba, yo extendí mis brazos y miré abajo hacia mi traje. No estaba usando nada extraño… creo. ¿Dónde conseguí esto? Probablemente en algún lugar de Sharia… ¿Debí haber usado la ropa que compré en el Reino de Asura? No, esa era para las fiestas…
“No, yo… me apresuré con mi respuesta… debido a que usted es un hombre que yo nunca antes había visto y me llamó abuela. Ha habido muchos estafadores haciendo lo mismo estos últimos años. Primero debo determinar si usted vale mi tiempo verificando la verdad.”
“Ah… Entiendo.”
Oigan, si era de conocimiento público que una gran y lujosa mansión tenía a una hija fugitiva, no era una sorpresa que las personas trataran de entrar asegurando que eran parientes lejanos. Puede que yo me haya presentado, pero no había entregado ninguna prueba de mi identidad. Esta ropa ni siquiera estaba bordada con el emblema de la familia Greyrat, y de todas maneras cualquiera pudo haber hecho eso. Supongo que ella tenía razón.
“Esta de seguro es la Zenith real. Y recuerdo bastante bien a Aisha. Pero ¿tiene usted alguna prueba de que es mi nieto?”
Una prueba, ¿eh? Bueno, eso era difícil. Yo había traído a Zenith, Aisha, e incluso la carta. ¿Qué más quería ella…? Esperen, ahora que lo pienso, ¿por qué tenía que probar mi identidad?
“¿Es necesario?”
“¿Disculpe?”
“Traje a Mamá… er, Zenith y Aisha, e incluso proporcioné la carta que recibí de usted. ¿Qué más necesita?”
Las cejas de Claire se retorcieron en respuesta.
“Si eso es todo, entonces me temo que no puedo reconocerlo como un miembro de la Casa Latria.”
“Muy bien. Yo pertenezco a la Casa Greyrat… Soy el jefe de esa familia, y esta es la primera vez que pongo un pie dentro de esta propiedad. No tengo la intención de afirmar que soy un miembro de la Casa Latria.”
Pero ¿como un aliado de ella? Por el bien del Grupo de Mercenarios, sí, estaba dispuesto a eso. Pero si la otra parte ya me veía con sospecha, entonces necesitaba plantear mis intenciones tal como las había planeado. Mi primera prioridad era traer a Zenith a la casa de su familia.
Claire no parecía apreciar mi respuesta; ella entrecerró sus ojos mientras sus cejas se retorcían de la tensión acumulada.
“Para ser el jefe de la Casa Greyrat, usted se presenta de una forma bastante sórdida. La Casa Greyrat es una de las Cuatro Grandes Familias de Asura… Por distinguida que pueda ser la Casa Latria, nosotros solo somos un mero condado. Aun así, usted dio su nombre primero y bajó su cabeza ni siquiera al propio Conde, ¿sino que a la esposa del Conde?”
“Tengo sangre de una de las Cuatro Grandes Familias, pero no soy de la rama principal, y tampoco ostento un título. Si bien me hago llamar jefe de mi casa, eso meramente fue para decir que soy el principal sustento de una familia común viviendo en Sharia. Y, por supuesto, incluso si poseyera alguna clase de posición noble, siento que es natural mostrar algo de respeto al conocer a mi propia abuela.”
“Mm… ¿De verdad?”
Tuve la sensación de que mi explicación hizo que Claire me despreciara más. No, ella no podía ser tan mala… Por otro lado, esta persona colocaba el linaje sobre un pedestal. Iba a ser una molestia, pero decidí hablar en mi defensa solo por si acaso.
“Puede que no tenga un título de nobleza, pero sí tengo una relación cercana con Su Majestad, la Reina Ariel, quien fue coronada como gobernante del Reino de Asura hace solo un año. Además, soy un subordinado del segundo de los Siete Grandes Poderes, el Dios Dragón Orsted. Apreciaría que tome esos rangos en consideración.”
No es como si necesitara que me tomen en serio, pero su interacción con Aisha cambió las cosas. Ella necesitaba considerarme como un igual, o al menos algo cercano a ello, para que fuera de algún uso para mí.
“Esta es la prueba de que soy un subordinado del Dios Dragón.”
Mostré mi brazalete que tenía el emblema del Dios Dragón. Después de mirarlo por algunos segundos, Claire se dio la vuelta hacia un mayordomo que había estado a su lado y le preguntó algo en voz baja. El mayordomo asintió. Escuché las palabras, “En efecto, ese es el emblema del Dios—” de él. No creía que el Dios Dragón fuera particularmente famoso, pero este mayordomo parecía reconocer su emblema. Por favor, no digan que podría ser fácilmente falsificado.
“Ya veo… Entiendo.”
Con eso dicho, Claire apretó la mandíbula y llevó sus manos juntas frente a su estómago. Entonces, con un movimiento fluido, ella bajó su cabeza.
“Mi nombre es Claire Latria. Esposa del Comandante de la Unidad de Espadachines de los Caballeros de la Iglesia, el Conde Carlisle Latria. Actualmente se me ha encomendado la administración de esta mansión. Le pido que, por favor, perdone mis malos modales.”
Yo ya sea tuve éxito probando mi identidad, o mi actitud superó alguna clase de obstáculo. No sabía cuál, pero como sea. Logré que Claire bajara su cabeza y se disculpara.
Un Comandante de los Caballeros de la Iglesia, ¿eh? Therese, la hermana menor de Zenith, también estaba en sus filas. Esta familia sí que tenía lazos cercanos con ellos.
“Entonces, por favor, permítame volver a presentarme. Yo soy Rudeus Greyrat, hijo de Paul Greyrat y Zenith Greyrat. Actualmente trabajo como un subordinado del Dios Dragón Orsted. No se preocupe sobre lo que ocurrió hace poco. Fallé en cumplir con mi debida diligencia. Creo que sus sospechas eran perfectamente justificadas.”
Ambos bajamos la cabeza hacia el otro, así que el asunto estaba en el pasado. Fiu, tal vez finalmente pueda recuperar el aliento. La sola presentación fue como sacarse una muela, pero oigan, la superé.
“Ahora bien, por favor, tome asiento.”
“Se lo agradezco.”
Hice lo que me sugirieron y tomé asiento.
“Primero, permítame elogiarlo por su largo viaje,” dijo Claire. “Asumí que su llegada tomaría algunos años más, pero estoy muy agradecida por su rápida llegada.”
Entonces, con un aplauso suyo, la puerta se abrió. En la habitación entró una sirvienta empujando un carrito; encima del carrito hacia un conjunto de té. ¿Una fiesta de té? Estaba bien por mí. Es mejor que ella se prepare para saltar de su asiento por la explosiva técnica de té que dominé en la fortaleza flotante.
Pero antes de eso, supuse que le permitiría sentarse a Aisha. Ella no era una sirvienta, era mi hermana. No podía permitir que la recibieran como algo menos que una invitada, así que tenía que ser firme con esto.
“Aisha, tú también toma asiento.”
“¿Eh? Pero…”
“Hoy no eres una sirvienta. Viniste aquí como mi familia, así que, por favor, toma asiento.”
Aisha miró de un lado a otro entre Claire y yo mientras tomaba asiento lentamente. Claire no dijo palabra alguna; ella solo respondió con una contracción nerviosa de su ceja. Parecía ser que lo iba a dejar pasar. Pero, por supuesto, Aisha pertenecía a mi familia, así que Claire no tenía el derecho de permitirlo o prohibirlo.
Miré hacia Zenith. Parecía que ella todavía estaba siendo revisada por ese doctor; él ahora estaba mirando sus ojos y lengua. No creía que él fuera a encontrar algo malo ahí, pero no hacía daño intentarlo. Claire probablemente quería que primero le diera un vistazo un doctor en el que ella confiaba en vez de creer a un extraño que Zenith había perdido sus recuerdos.
“Hemos hecho todo lo posible para tratar de sanar a Mamá, pero no hemos tenido suerte.”
“Bueno… No me sorprende que una ciudad primitiva tenga tan pocas opciones.”
Ooh, esas sí que son palabras hirientes. ¿Cómo te atreves a llamarla una ciudad primitiva, hah?
Pero, por supuesto, yo había anticipado que ella diría algo así. No fue una sorpresa.
“La magia de sanación de Sharia puede que esté atrasada en comparación con la de Millis… pero hice que el propio Orsted la revisara, un hombre familiarizado con cada rama de la magia que existe, y Perugius, un experto en las magias de teletransportación e invocación.”
“¿Perugius? ¿Uno de los tres héroes legendarios? Mm… No estoy segura de encontrar eso plausible.”
Eso creí. Podía entender la razón por la que no me creía. Dicho eso, yo no podía exactamente meterlo a mi mochila de viaje para un viaje familiar; después de todo, solo estaba sacando provecho de su nombre. De cualquier forma, yo tenía la intención de quedarme en Millishion por algunos meses. Era tiempo suficiente como para que Claire acepte que no había tratamiento para la condición de Zenith. Solo esperaba que ellos no insistieran en probar algo drástico antes de llegar a esa conclusión.
“Por cierto… ¿dónde está Norn?”
Yo estaba esperando que siguiéramos hablando de Mamá por un rato más, pero Claire cambió de tema repentinamente. Norn, ¿eh?
“Norn actualmente está estudiando en la Universidad de Magia de Ranoa. Ella está bastante ocupada con sus deberes, así que la dejé para que continuase sus estudios.”
“¿De verdad? Tenía la impresión de que esa chica nació como un fracaso, pero ¿ahora está logrando ser alguien?”
“Sí, ella lo está haciendo muy bien. Norn actualmente es la presidenta del consejo estudiantil, así que, de hecho, está en la cima de la escuela.”
Pude haber exagerado un poco, pero Claire parecía sorprendida. No esperaba que ella pensara tan mal de Norn. Supongo que podía entenderlo si la estaba comparando con Aisha.
“Entiendo. ¿Cuáles son sus planes para después de la graduación?”
“Ella todavía no lo ha decidido.”
“¿Qué hay del matrimonio?”
“Me temo que ella aún es ajena al romance.”
El rostro de Claire se arrugó en respuesta. ¿Acaso dije algo que la ofendió?
“En ese caso, ella vendrá aquí una vez que se gradúe,” ordenó ella, sin dejar lugar a una réplica. ¿Acaso siquiera consideró la distancia entre Sharia y este lugar? Un viaje de ida tomaría años… Bueno, teníamos el círculo de teletransportación, así que podría lograrlo en una semana.
“No me opondría, pero…”
“No puedo imaginar que ella encuentre a un compañero medio decente en un pueblito como el Reino de Ranoa, así que le concretaré algo apropiado.”
Hm. ¿Qué quiso decir con eso? ¿Concretar qué?
“¿Se refiere a que casará a Norn con alguien?”
“Eso fue exactamente lo que dije. Si ella no tiene un futuro decidido y el jefe de la familia no se está encargando del asunto, entonces yo misma cumpliré ese papel.”
“Vaya, oiga, espere un momento. ¿No primero debería pedir la opinión de Norn para ca—?”
“¿De qué está hablando? ¿Acaso no es el deber del jefe de la familia asegurarse de que las mujeres de su casa se casen?”
Um… ¿Lo es? Miré hacia Aisha en busca de una respuesta. Ella simplemente se encogió de hombros, con su actitud queriendo decir, “Sí, algo así.” ¿Tal vez así era como hacían las cosas los nobles del País Sagrado de Millis?
Ah. Es cierto. Incluso en mi antigua vida, había una parte de la sociedad donde los padres decidían con quién se casarían sus hijos. Nunca tuvo sentido para mí, pero podría haber sido una idea más común de lo que creía.
Pero yo no lideraba mi casa así. Por supuesto, si Norn me decía que quería casarse y necesitaba mi ayuda para encontrar a alguien, entonces felizmente le conseguiría una cita a ciegas. Pero fuera de eso, yo quería que ella fuera libre de hacer lo que quiera.
“Yo me haré responsable del futuro de Norn,” dije. Supuse que lo mejor era dejar eso claro.
“Ya veo, muy bien… Usted es el jefe de la familia, así que espero que haga su trabajo.”
Ah, un comentario mordaz. Ella parecía usar mucho eso, ¿no? Podía sentir que Claire me estaba despreciando. Mantén la calma, Rudeus. Todo esto es parte del proceso. Yo sabía desde el principio que ella iba a ser difícil. Y, además, yo no iba a cambiar su opinión; objetar eso solo comenzaría una discusión sobre algo en lo que nunca estaríamos de acuerdo. Esta era nuestra primera vez interactuando, así que primero debíamos tratar de entendernos. Podía hacer mis solicitudes después de eso.
“Creo que he terminado.”
Ander regresó con Zenith mientras yo estaba tratando de calmarme. Aisha entró en acción y la guio hacia el sillón.
“¿Qué opina?”
“Su cuerpo es la definición de saludable. Tan saludable que se ve muy joven para su edad.”
Eso dijo el doc. Bien por ti, Zenith. ¡Te ves más joven sin siquiera tener una rutina de cuidado de piel! Esperen, ¿eso no era una mala señal? ¿Algo de lo que preocuparnos? ¿Algo así como un efecto secundario de una maldición?
“Tengo algunas preguntas para la familia. ¿Puedo?”
“Por supuesto, pregunte lo que quiera.”
“Entiendo. Lo primero…”
Sus preguntas cubrieron todas las bases. Algunas preguntas fueron sobre su salud física; lo que comía normalmente, y a qué hora, cuánto ejercicio hacía, si tenía su periodo, y cosas así. Otras fueron sobre su salud mental; lo independiente que era en el día a día, cuáles eran sus hábitos normales, si se lastimaba a sí misma, y suma y sigue. Todas fueron preguntas típicas de un doctor, así que no dudé en escupir todo lo que sabía, con Aisha interviniendo cuando necesitábamos proporcionar información adicional. Probablemente podríamos haber dado un panorama más completo si Lilia estuviese aquí, pero no lo estaba. Hicimos lo mejor que pudimos.
“Ya veo, entiendo,” dijo Ander mientras asentía y tomaba notas de todas mis respuestas. Cuando terminó, él fue hacia Claire, donde los dos murmuraron algo entre ellos.
“¿Y bien?” preguntó Claire.
“Mmm, sí. Creo que no habrá problemas,” respondió Ander. “Al menos siempre y cuando una sirvienta personal la asista. No hay señales de enfermedad o heridas. Su estado mental también es estable.”
“¿Qué hay de su fertilidad?”
“Ella tiene su periodo, así que supongo que es capaz… Esto requerirá algunos chequeos más, pero ciertamente debería ser posible.”
“Maravilloso.”
¿Qué era lo maravilloso en eso? Tenía la sensación de que no me iba a gustar descubrir de lo que estaban hablando.
“Si no estuviera seguro de que no es así, diría que ustedes están planeando volver a casar a mi mamá,” bromeé.
Yo lo dije como una broma. Pero la mirada en los ojos de Claire cuando los fijó en mí fue gélida, pero con una voluntad increíblemente fuerte. Era una mirada que demandaba obediencia y no tomaría un no por respuesta.
“Aquí en el País Sagrado de Millis, el valor de una mujer es decidido a partir de su habilidad para tener hijos. Aquellas que no pueden en ocasiones ni siquiera son vistas como humanas.”
Esperen un momento, volvamos un poco atrás. Ella no negó lo que dije, pero… no puede ser posible, ¿cierto? No, tranquilízate. Ella no lo negó, pero tampoco lo confirmó. Solo declaró las creencias típicas de su nación. De ninguna forma alguien vería a una mujer como menos que un humano debido a que no podía dar a luz; solo sonaba plausible porque venía de una anciana tan autoritaria.
“Ah, antes de que lo olvide. Ustedes dos, corten lazos con ese sacerdote papista.”
“Yo… ¿qué?”
“Estoy consciente de que están en buenos términos con un sacerdote papista.”
Y hubo otro cambio de tema. Estaba comenzando a desorientarme. Tal vez el tono directo de Claire estaba evitando que yo tomara el control de la conversación. O tal vez saludarla primero me perjudicó. Este era su territorio, no el mío.
“Es cierto, sí tengo una relación amigable con Cliff… pero ¿por qué sería necesario cortar lazos con él?”
“La Casa Latria actualmente opera del lado de los cardenalistas. Les prohíbo fraternizar con un papista.”
¿Entonces los cardenalistas eran los expulsionistas de demonios? Me pregunto quién era el cardenal principal.
“Bueno… yo no tengo la intención de aliarme con los papistas, ¿así que eso no sería suficiente?”
“No, lo prohíbo. Si van a quedarse en esta casa, entonces seguirán las reglas de esta casa.”
Hmm. Hmmmm. Bueno, sí, yo probablemente terminaría aliándome con los papistas una vez que Cliff hubiese obtenido una posición importante. Si ella estaba al tanto de mis planes y tratando de aprovecharse de mí, yo podría ser un poco más comprensivo. Pero tenía la sensación de que eso no era lo que ella quería…
“Cliff fue de gran ayuda mientras estuve en la universidad. Ciertamente Norn podría decir lo mismo… De seguro una simple amistad no haría ningún daño.”
“Es inaceptable. Si insisten en fraternizar con este sacerdote papista, entonces no les permitiré quedarse en esta casa.”
Sin elección. Muy bien. Lo entiendo. Así será. Por ahora, pasaríamos la noche en algún otro lugar.
Sip, yo estaba bien. No estaba enojado. Ni siquiera un poco. Estoy completamente tranquilo aquí. Tranquilidad es mi segundo nombre. No hay motivo para enojarse. Me habían dicho una y otra vez la clase de mujer que era Claire. Estaba preparado para esto. Puede no haber estado en mis cálculos que ella se metería con mis amistades… pero oigan, nosotros éramos como perros y gatos. Simplemente no podíamos llevarnos bien. Eso era todo.
Ahora bien, es hora de despedirme educadamente y salir de esta casa sin comenzar una pele—
“Dejen aquí a Zenith y márchense de inmediato.”
Mi mente dejó de funcionar.
“Para ser clara, permitiré que entren a los terrenos de esta mansión en el futuro, pero al final, como ajenos a esta cas—”
“¿A qué se refiere con dejarla aquí? ¿Qué quiso decir con eso?”
Las palabras que salieron de mi boca fueron una respuesta a lo que ella había dicho una oración antes; a mi cerebro le tomó algunos segundos volver a funcionar.
Claire interrumpió su explicación, miró hacia mí, y respondió con una mirada gélida.
“Dado en lo que se ha convertido, no tengo otra opción. Puede que ella solo sea esto, pero si puede tener hijos, entonces el matrimonio todavía es una opción.”
Mi boca se secó. Mi visión periférica se redujo, como si estuviera siendo cubierto por una niebla oscura.
“…”
¿¡De qué mierda estás hablando!? gritó alguien.
Fui yo. Yo estaba gritando.
Solo estabas mencionando las creencias de la nación, ¿cierto? ¿¡De verdad quisiste decir toda esa mierda!?
Y los gritos continuaron. Excepto que las palabras no salieron. Mi boca hizo los movimientos sin emitir sonido alguno.
“Haré que esta chica se case con un noble cardenalista. Podría tomar algunos divorcios, pero deberíamos ser capaces de encontrarle una pareja permanente.”
Claire forzaría al matrimonio a una persona que ni siquiera podía comunicar sus propias opiniones. Claire diría que su propia hija era solo esto. Como si Zenith fuera solo un objeto.
“Su buena salud es lo único rescatable.”
Yo nunca había escuchado el sonido de un vaso sanguíneo estallando. Por supuesto que no, porque no era audible. Era solo un efecto de sonido de una caricatura, una forma de decir. Pude haber imaginado que lo había escuchado cada vez que Eris se enojaba, pero ya que yo normalmente perdía el conocimiento poco después de eso, no podía recordarlo bien.
Hoy lo escuché. Sin lugar a dudas.
Lo siguiente que supe fue que el sol se había ocultado y yo estaba jalando de la mano de Zenith.
No recuerdo mucho de lo que ocurrió después de ese sonido. Recuerdo haber estado gritando como loco, pero no estaba seguro sobre qué. De lo que estaba seguro era que de mi boca habían salido insultos que yo nunca usaría en mi vocabulario diario. Recordaba a las sirvientas asomándose para descubrir la causa de la conmoción. Recordaba declarar que me iría, jalar a Zenith de la mano, y escuchar a Claire teniendo las agallas de decir. “No lo permitiré. Si Zenith estuviera cuerda, ella estaría de acuerdo.” Esas palabras fueron como aceite siendo arrojado al fuego que era mi corazón, quemando lo que quedaba de mi autocontrol; apreté mis puños y me preparé para recitar un hechizo. Eso era lo que recordaba.
Pero justo en ese momento, oí a Aisha decir, “Atácalos, Onii-sama,” lo cual me hizo recuperar algo de razón. Claire ya había llamado a los guardias para ese momento, así que los aparté, grité que la Casa Latria estaba muerta para mí, y salí corriendo.
“Fiu…”
En algún punto, nos dimos cuenta de que habíamos regresado al límite del Distrito Divino. Mi ira me hizo sentir que mi visión estaba dando vueltas. Nunca imaginé que escucharía algo tan detestable con mis propios oídos. Hija de perra. Puedes meterte “lo único rescatable” por el trasero. No debí haber venido. Mi vida habría sido mucho mejor sin haber escuchado eso.
¿Quién murió y dejó a cargo a ese vejestorio? Bueno, lo admito. Cualquiera se sentiría un poco asqueado de que un sujeto que nunca antes habías visto te llame su abuela. ¿No tenías ganas de responder a mi primera presentación? Bien. No lo hagas. Incluso pude haber entendido la parte sobre conseguirle un esposo a Norn. Había escuchado que los ricos y poderosos también arreglaban matrimonios en mi vida anterior. Solo estaban haciendo lo que se esperaba de su clase y cultura. Bien.
Sí, lo entendía.
Pero lo que ella dijo sobre Zenith fue la gota que rebalsó el vaso. Mi madre tenía amnesia y ni siquiera podía encargarse de sus necesidades básicas. ¿Qué mierda pasaba por la cabeza de alguien que estaba considerando casarla? ¿Y hablar sobre su buena salud? ¿Cómo era lo único rescatable que ella tuviera su periodo? ¿Casarías a Zenith para que pudiera ser cuidada durante el día y violada durante la noche? Sí, sabía el nombre que tenía eso. Una muñeca sexual humana.
Y si quedaba embarazada, ¿entonces qué? ¿Ella daría a luz? ¿Realmente crees que sería capaz de eso? Incluso si pudiera, ¿dónde quedaba el consentimiento de Zenith en todo esto? Demonios, ¿qué hay de mis sentimientos? ¿Cómo crees que se sentirían los hijos que ella dejaría atrás? ¿¡Qué creías que era su madre para un hombre!? ¿¡Qué mierda estás pensando sobre tu propia hija!? ¿Para ti solo algo a ser usado, una máquina de bebés? ¡Ni siquiera bromees con eso!
No podía recordar lo último que me enojó tanto. ¡A la mierda con Claire! ¡Ojalá te llenen de crema para que te curen ese carácter de mierda!
“Fiu…”
Llegué a pensar en un insulto tan raro que me hizo calmar un poco. También escuché que mi estómago comenzó a gruñir. Es cierto, tenía hambre; no había comido nada en el almuerzo. Estaría bien con cualquier cosa excepto algo con crema.
“U-um, ¿Onii-sama?”
Me di la vuelta después de escuchar mi nombre para encontrar a Aisha ahí de pie sobándose las manos. Ella se veía preocupada, como si no supiera qué decir.
“Aisha.”
Sin decir palabra alguna, yo estiré mi brazo y la acerqué a mí. Ella no se resistió.
Yo ahora sabía la razón de que Aisha, Norn, y Lilia hubieran vacilado tanto. No podía culparlas; por supuesto que no querrían revivir eso. Yo no sabía lo que Aisha y Norn habían tenido que soportar mientras crecían con ella, pero ahora entendía que deben estar cargando unos recuerdos horribles.
“Lamento haberte traído.”
“N-no, está bien. Pero, bueno, no lograste crear una conexión, ¿cierto?”
¿Con-nek-sion? ¿Confección? ¿Convención?
Conexión.
Ah, sí. Tenía la esperanza de conseguir la ayuda de la Casa Latria para construir el Grupo de Mercenarios.
“Como sea, nos las arreglaremos. Preferiría hacerlo solo que recibir ayuda de ella…”
Podía crear conexiones con alguien más. Tal vez podría pedirle a Cliff hablar bien de mí con su abuelo… Él podría no estar feliz de que yo ya esté pidiendo favores, pero sería una especie de venganza hacia Claire. Y si eso no llegaba a ninguna parte, entonces simplemente lo haría solo.
De cualquier forma, estaba agotado. Quería regresar a casa y dormir… Ah, ahora que lo pienso, no teníamos un lugar donde quedarnos, ¿o sí? Sería medianoche para el momento que lleguemos al Distrito de los Aventureros y rentemos una habitación, y no quería que Zenith caminara tanto.
Muy bien, no me quedaba de otra. Le volvería a pedir a Cliff si podíamos quedarnos con él.
Con eso decidido, regresamos a la casa de Cliff.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.