El Regreso a Casa de Cliff
Capítulo 7: El Regreso a Casa de Cliff
Millishion, la capital del País Sagrado de Millis. Había pasado un tiempo desde mi última vez en esta ciudad; yo había venido al Continente de Millis para colocar el círculo de teletransportación, pero esa vez no pasé por la capital. Así que esta era solo mi segunda visita.
En ese entonces entré a la ciudad a través de la puerta norte, y aún podía recordar cómo se veía. La forma en que el río fluía a través de las Montañas del Wyrm Azul hacia el lago debajo, el inmaculado Palacio Blanco flotando en el centro de ese lago, la catedral dorada construida a un lado del río, y el cuartel general plateado del Gremio de Aventureros solo un poco río abajo. Y, por último, pero no menos importante, esas siete torres rodeando la ciudad con esas vastas planicies extendiéndose debajo.
Ah… ¿Cómo era? Este es un lugar no solo rico en majestuosidad, sino que también está en perfecta armonía con la naturaleza. Ninguna otra ciudad en el mundo se acerca a su belleza, ¿no? Ese paisaje se veía como sacado de las páginas de un libro que leí hace mucho tiempo, así que quedó grabado. Cielos, eso me traía recuerdos. ¿Cuál era el nombre del libro? Ah, sí, Viajando por el Mundo escrito por el aventurero Bloody Kant. Fiu, ese título estaba a solo unas letras de ser malditamente largo.
Eh, en fin, la vista de Millishion desde el sur todavía era preciosa. Las altas torres y el alto castillo dominaban el paisaje. El castillo estaba pintado de un plateado inmaculado, brillando a la luz del sol. Su brillo y tamaño borraban todo de vista excepto por los propios muros. Había una auténtica simplicidad que guiaba su diseño, y hacía que el castillo ya hermoso se viera todavía más deslumbrante.
“Cielos, de verdad no existe una ciudad en el mundo más hermosa que esta.”
“Debajo de su fachada, no existe una ciudad en el mundo más podrida que esta. Te lo aseguro.”
Este comentario vino de Cliff. Supongo que él me oyó hablando conmigo mismo.
La vista de Cliff estaba fija en el Palacio Blanco. Después de todas las cosas por las que había pasado, ese hermoso castillo se abalanzaba sobre él. Por supuesto—Cliff estaba aquí para ir a la guerra.
Para ser honesto, yo creía que el Reino de Asura estaba mucho más podrido bajo su fachada. Los corazones de Ariel y todos esos nobles estaban bastante infestados de perversión. Por otro lado, la superficie del Reino de Asura estaba podrida. No se molestaban en ocultarlo. Supongo que, en ese sentido, fingir que no era así podría convertir a Millis en el peor de los dos.
“Y dime, Cliff… Sé que eres un genio, pero…”
“Vamos, ya discutimos esto, ¿no?”
“Cierto… Es solo que, si algo sucede, siéntete libre de hablar conmigo.”
Ahora mismo tenía mucha menos presión sobre mis hombros. Debido a eso, yo quería ayudar a Cliff aliviando su carga. Cualquier cosa estaba bien, incluso algo tan menor como comprarle una taza de café.
“En ese caso… ¿Podrías comenzar llevando este carruaje a mi casa?”
“Sus deseos son órdenes, futuro papa.”
Ese día, Cliff regresó a Millishion, su antiguo hogar. Él había estado fuera por al menos una década.
Millishion tenía cuatro entradas. Estaban ubicadas en el Distrito de los Aventureros, el Distrito Residencial, el Distrito Divino, y el Distrito Comercial. La última vez que vine, yo entré por el Distrito de los Aventureros. Si recordaba correctamente, fue porque los extranjeros se meterían en problemas si entraban por cualquier otra puerta. Bueno, incluso si no lo recordaba correctamente, estoy seguro de que rodeamos la ciudad y entramos a través de la entrada más concurrida. Y estábamos haciendo lo mismo el día de hoy. A diferencia de la última vez, ahora Cliff nos acompañaba, así que no tuvimos que entrar por una puerta en específico. Escogimos la entrada sur en el Distrito de los Aventureros simplemente porque era la más cercana.
Y por simplemente, quise decir solo. Habría tomado menos tiempo si hubiésemos viajado sin impedimentos fuera de la ciudad en vez de atravesar el mar de cuerpos dentro de ella. No podíamos perder el tiempo. Pero Cliff tuvo sus propias ideas:
“Ha pasado un tiempo, así que quiero ver la ciudad,” dijo él.
Oigan, era su primera vez en casa en una década. Él iba a vivir aquí por los próximos años, pero solo la vería de esta forma una vez. Caminar hacia tu casa y recordar el cómo esto todavía está aquí o qué solía haber ahí no era algo de todos los días. Tenía que ser ahora o nunca.
“Entendido.”
Y así, le di en el gusto a Cliff y tomé las riendas.
“Esto me trae recuerdos,” murmuró Cliff para sí mismo mientras pasábamos por debajo de la hermosa puerta de Millis.
Cliff nació en el Distrito Divino, y escuché que no había visitado tanto el Distrito de los Aventureros. Aun así, él miró hacia la puerta del Distrito de los Aventureros y entrecerró sus ojos, como si estuviera proyectando un recuerdo personal sobre la escena. Sin embargo, mi tiempo en esta ciudad solo fue de una semana; las únicas cosas que recordaba involucraban a Paul. Por supuesto que podría ponerme un poco sentimental sobre eso si lo recordaba, pero nada más resonaba particularmente conmigo. Cuando miré alrededor, no pude ver visiones de mi pasado. Vi el futuro. Vi al Grupo de Mercenarios que yo construiría en esta ciudad.
Los aventureros estaban caminando a todo nuestro alrededor. Había mucha más gente bestia, elfos, y otras razas que en el Reino de Asura. Las filas de los aventureros cubrían el espectro, pero podías más o menos diferenciar quién estaba a qué nivel de un vistazo. Los chicos y chicas de quince o dieciséis años atravesaban el lugar equipados con armaduras evidentemente de segunda mano. Había un principiante vestido con una armadura completamente nueva que parecía tener cerca de dieciocho. Alguien de rango medio en sus veintes cuyo equipo era una mezcla tanto de nuevo como usado. Un veterano cuyo equipo parecía gastado si no sabías qué buscar, pero que en realidad era una mezcla de objetos mágicos y otros bienes de alta calidad. Había una gran diversidad de aventureros, pero dado que vivían a los pies de la Iglesia de Millis, había bastantes sanadores y pocos magos.
En contraste, la Ciudad Mágica de Sharia tenía un montón de guerreros experimentados y muchos magos novatos. Los guerreros más o menos contrataban de la Universidad de Magia, donde encontrarían a magos prometedores que estaban ansiosos de convertirse en aventureros. En cuanto a razas, Sharia tenía muchos humanos y gente bestia. La abundancia de gente bestia probablemente estaba relacionada a la larga presencia de Linia y Pursena ahí. Mientras tanto, Ars—la capital del Reino de Asura—estaba llena de novatos por todos lados. La gran variedad de escuelas significaba que un trabajo no necesariamente dominaba sobre otro, pero la composición racial era casi totalmente humana. Las pocas razas no humanas típicamente eran de rango medio o veteranos, y muy pronto iban hacia la capital real.
La variedad racial y la pericia de Millis probablemente se debía a su proximidad con el Gran Bosque. El Gran Bosque proporcionaba sangre fresca de las razas gente bestia, elfos, mestizos, y enanos que viajaban al sur hacia Millis. La ciudad les daba a los aventureros la oportunidad de probarse a sí mismos, después de lo cual viajaban hacia el norte para desafiar a los poderosos monstruos del Gran Bosque. Sin embargo, el Gran Bosque no tenía un Gremio de Aventureros, así que instalaban sus bases ya sea en Millishion o el Puerto de Zant. Como resultado, el cuartel general del Gremio de Aventureros en esta ciudad alojaba aventureros de todas las razas.
Ahora bien, ¿cómo establecería un Grupo de Mercenarios en un lugar como este?
Yo tenía conexiones con Ariel en el Reino de Asura, lo cual hizo todo más fácil. Ese país tenía tres grupos específicos: espadachines, comerciantes, y nobles. Primero, los plebeyos que tenían entrenamiento formal en la esgrima pero que fracasaban en convertirse en soldados o aventureros, y además carecían de conexiones como para encontrar a un mentor. Segundo, las personas criadas en una familia de comerciantes con cierta cantidad de estudios en comercio, pero que perdieron la sucesión de la tienda de la familia con el hijo mayor y fueron forzadas a probar su suerte por su cuenta. Por último, los terceros o cuartos hijos de las familias nobles de bajo rango que fueron educados en una gran variedad de temas (a pesar de que no dominaban ninguno), y que no tenían esperanzas de heredar la familia o matrimonio.
Una vez que unimos a ese grupo diverso en un solo equipo, ¿qué creen? Tuvimos conexiones importantes. Nos convertimos en el sitio perfecto para realizar trabajos que los soldados no podían tomar.
Yo promoví al quinto hijo de una familia noble de alto rango a director de sucursal ahí. Ariel nos había presentado. Cielos, esa entrevista fue un paseo. Aisha y yo nos colocamos lentes triangulares falsos y le preguntamos qué hizo durante los dos años anteriores a esa entrevista.
¿Su respuesta? “Estuve ocultando mi identidad y acercándome activamente a los plebeyos. Eso me enseñó no solo sobre las diferencias en nuestras culturas, sino que también sobre la importancia de un entendimiento mutuo y de cualquier compañero de negocios con el que trabajas.” Su respuesta fue tan perfecta que tuve que fijarme en él.
En la práctica, él era bastante hábil manteniendo junto un grupo. Conocía las diferencias entre las culturas de los nobles y los plebeyos por fuera y por dentro, así que cuando estallaban disputas dentro del Grupo de Mercenarios, él era el sujeto que entendería ambos lados y encontraría una solución. No tenía exactamente una personalidad magnética, pero era la clase de hombre que las personas nunca odiaban. Sí, él podía encargarse. Ciertamente mejor que yo.
Ahora que ellos estaban en manos competentes, yo también necesitaba construir una sucursal del Grupo de Mercenarios aquí. Necesitaba personal y administradores. Necesitábamos una misión para este Grupo de Mercenarios. Aisha estaba tomando notas; ella había dejado de planear hasta que viéramos el lugar. Bueno, ahora estábamos aquí, y ambos mirando.
Era demasiado pronto para colocar cualquier cosa en piedra basándonos en lo poco que habíamos encontrado hasta ahora; naturalmente iban a haber muchos aventureros aquí en el Distrito de los Aventureros, pero también teníamos un Distrito Divino, un Distrito Comercial, y un Distrito Residencial para explorar. Los locales ciertamente iban a saber más que nosotros. Lo mejor era guardar nuestras conclusiones para después de visitar los Distritos Divino y Residencial.
“No me di cuenta la última vez que estuve aquí… pero de seguro hay muchas razas diferentes en este lugar.”
“Es porque el Gran Bosque está muy cerca.”
Decir eso me hizo dar otro vistazo a mi alrededor. Esta población sí que era diversa; desde enanos que apenas parecían tener diez años de edad, hasta elfos cuyas largas extremidades me recordaban a las ramas de los árboles marchitos. Ya mencioné a la gente bestia, pero no la gran variedad de ellos. Vi perros, gatos, conejos, venados, ratones, tigres, lobos, ovejas, osos…
Este era un pensamiento casual, pero cuando, digamos, un hombre bestia miraba hacia una granja de animales de su propio tipo, como vacas y cerdos, ¿acaso se sentía un poco enojado, o…? No, ellos probablemente se sentían de la misma forma que cuando los humanos ven monos en un zoológico. Que solo era un animal.
“Aah, aaahh…”
“Ah, espere, no se ponga de pie tan—”
Miré detrás de mí para ver que Zenith estaba de pie sobre el techo del carro. A pesar del traqueteo intenso del carruaje y los intentos desesperados de Aisha por sentarla, ella siguió apuntando hacia algo al frente.
Su dedo apuntaba hacia… un mono. Esperen, no, eso fue grosero. Solo era un hombre con cara de mono. Eso me recordó que no creía haber visto alguna vez a gente bestia del tipo mono. Tal vez los monos en realidad eran raros en este mundo. Lo suficientemente raros como para que Zenith apunte hacia uno de la alegría.
¿Hm? ¿Acaso no he visto antes a ese mono? Esperen un segundo, ese ni siquiera es parte de la gente bestia…
“Ah.”
“¿¡Oooh!? ¡Pero si son Zenith y el jefe! ¿Qué los trae a este lugar tan lejano?”
Era un demonio. Y no cualquier demonio.
Era Geese.
“Fiu, ¿quién pensaría que nos encontraríamos aquí?”
Geese se subió a nuestro carruaje en el momento que nos vio en el camino. Sin dudarlo, como si fuera el dueño de la maldita cosa.
“¡Las coincidencias sí que son algo loco, ¿no creen?! ¡Esperen, ¿para qué están ustedes aquí?!”
Geese parecía estar muy feliz de vernos. Su sonrisa se extendía de oreja a oreja. Algo de esa felicidad estaba comenzando a afectarme.
“Trabajo y familia.”
“Ah, sí, entiendo eso. ¡Pero escucha, no vas a creer por todo lo que he pasado! Es una historia conmovedora de principio a fin—”
Nadie le preguntó, pero Geese comenzó a rememorar la historia de lo que le ocurrió después de que nos separamos en Sharia. Geese, Talhand, Vierra, y Shierra habían llegado al Reino de Asura, tal como estaba planeado. Ahí, ellos vendieron las piedras de absorción por una suma enorme de dinero. Vierra y Shierra usaron el dinero para retirarse de ser aventureras. Ellas probablemente regresaron a su tierra natal; Geese perdió su rastro luego de eso, pero dado el dinero que tenían, él supuso que comenzaron un negocio o algo así.
En cuanto a Geese, bueno… en un giro del destino no completamente inesperado, él comenzó a apostar como un adicto. Yo no estaba muy familiarizado con esto, pero el Reino de Asura aparentemente tenía un distrito de apuestas en el que Geese pronto se convirtió en cliente frecuente. Geese siempre tenía una pequeña racha, pero la fortuna que ahora tenía no era infinita. En cuestión de meses, Geese había logrado gastar cada moneda a su nombre.
“Te lo digo, las cosas se pusieron feas en ese momento. ¡Incluso me quitaron la polera! Lo único que me quedó fue mi vida.”
Si Geese hubiese sido dejado a su suerte, le habrían colocado un par de zapatos de cemento y enviado a dormir con los peces. Fue Talhand quien lo salvó.
Talhand decidió que era hora de su próxima aventura, y pensó en dar un vistazo a Geese antes de partir. Talhand estuvo un poco sorprendido por el desastre en el que Geese se había metido, pero aun así decidió vender los recientemente forjados guanteletes que acababa de mandar a fabricar para salvar a su viejo compañero de grupo. Esos además eran guanteletes fabricados con piedras de absorción; combinados con su costo de investigación, habían constituido los ahorros de toda la vida de Talhand. Ahora ambos estaban en banca rota. El alto costo de la vida en el Reino de Asura repentinamente era demasiado costoso, así que se embarcaron hacia el sur.
Si yo hubiese estado en esa posición, nunca habría salvado a alguien si tenía que gastar tanto dinero, mucho menos viajar juntos después. Pero Talhand y Geese se conocían hace mucho, así que tal vez así eran las cosas entre ellos. Tal vez Geese había salvado el trasero de Talhand en el pasado.
Oigan, para que vean de lo que se trata la amistad.
El Reino de Shirone estaba atravesando conflictos internos en los cuales ellos no querían involucrarse, y dado que se rumoreaba que el Reino del Rey Dragón estaba contribuyendo a ello, ambos decidieron saltarse esos lugares e ir directamente hacia Millis. Para volver a visitar una vieja guarida.
Algún tiempo después de eso, Talhand se marchó, dejando solo a Geese. Geese pensó que él probablemente había regresado a su propia tierra natal.
“¿Qué estaba pensando ese sujeto al querer regresar a su hogar?” se quejó Geese.
¿Yo? Podía entenderlo. Era nostalgia. Ya saben, la enfermedad crónica que tiene Nanahoshi. Un largo viaje podría darte ganas de volver a ver a tu familia.
“Geese, ¿tú no vas a regresar?”
“¿Quién, yo? Tienes que estar bromeando. ¿Qué voy a hacer en esa aburrida aldea? ¿Mirar cómo se seca la pintura?”
Bueno, poder no significaba querer. Personalmente, yo amo mi hogar. Solo en casa podía encontrar los pechos de Sylphie (un objeto de recuperación al contacto), o los pechos de Roxy (un objeto que incrementaba temporalmente la suerte al contacto), o los pechos de Eris (un objeto que te permitía avanzar en el tiempo al contacto).
“Bueno, yo no lo entiendo. Ese sujeto también tenía algunos malos recuerdos de su hogar o algo así.”
“Entonces tal vez quiso regresar para resolver algunas cosas.”
Sin importar lo que pudo haber ocurrido en el pasado, el tiempo te cambia. Las cosas que nunca podrías perdonar en tu adolescencia podrían ser cosas que podrías dejar atrás en tus veintes. Para tus cincuentas, bien podrían ya no importarte más. Talhand pudo haberse dado cuenta de eso en lo profundo de su corazón y fue a ver su hogar como una persona diferente.
“Bueno, suficiente de Talhand. Yo he regresado al asunto de las aventuras.”
Aparentemente Geese había regresado a ser un aventurero luego de la partida de Talhand. Una acotación importante: él aún no había encontrado ningún compañero. Ya saben, debido a que era un demonio y no tenía ninguna habilidad de combate de la cual presumir.
“Así que, Jefe, ¿qué estás haciendo por esta zona?”
“Bueno, tú ya conoces el estado de mi madre, así que su familia nos contactó porque querían verla. Estaba viajando hacia acá con un amigo, así que supuse que les haría una visita.”
“Ah… la familia de Zenith, ¿eh…?”
Geese miró hacia Zenith con lo que parecía ser lástima. El rostro de Zenith estaba tan inexpresivo como siempre, pero ella de alguna forma parecía estar más animada de lo usual. Probablemente porque Geese estaba aquí.
“Bueno, he escuchado un poco sobre la clase de lugar que administra la familia de Zenith… y déjame decirte que no es mi idea de diversión.”
“Um… ¿Qué escuchaste exactamente?”
“No conozco los detalles, pero escuché que son un montón de personas frías.” Geese se encogió de hombros.
Sí, yo ya sabía eso antes de venir, gracias. Sin embargo, aún tenía que ir.
“Oigan, ya casi estamos en el límite del distrito. Lo siento, pero ¿pueden detenerse un segundo? Los demonios que quieren seguir con vida como yo no van al Distrito Divino.”
Concedí la petición de Geese y detuve el carruaje. Geese saltó fuera de él hacia la calle debajo.
“Bueno, voy a quedarme por un tiempo, así que no desesperes, está no será la última vez que me veas. ¡Nos vemos, Jefe!”
Geese agitó su mano mientras nos daba la espalda y comenzaba a caminar a través de la calle… hasta que se dio la vuelta hacia nosotros.
“¡Jefe! ¿¡Puedo preguntarte algo!?”
“¿Qué sucede?”
“¿Recuerdas lo que Paul dijo en ese laberinto?”
El laberinto, ¿eh? Muchas cosas se me venían a la mente, pero solo una resonaba en mi corazón. A eso se debe estar refiriendo.
“Sí.”
Aparentemente feliz de escuchar eso, Geese asintió y se dio la vuelta.
El conocido que había aparecido de forma tan repentina desapareció igual de rápido. De hecho, terminé preguntándome si nuestra reunión había sido una coincidencia. Bueno, no importa. Yo estaba feliz de ver a un viejo amigo y gracias a eso tranquilizar un poco mis nervios.
Con eso en mi mente, volví a poner en marcha nuestro carruaje, con dirección al Distrito Divino.
Cuando por fin llegamos a la casa de Cliff, el sol ya se había ocultado.
La casa de Cliff era mucho más simple de lo esperado. Era una casa de un solo piso que se veía como una casa acogedora para una familia de tres o cuatro personas. No destacaba para nada en comparación con las casas del vecindario… Esperen. El Distrito Divino tenía fila tras fila de casas idénticas. Asumí que una de las casas del papa habría sido más parecida a las de Ariel, así que esto me tomó por sorpresa.
“Es bastante pequeña.”
En vez de enojarse por mi comentario grosero, Cliff lo explicó inmediatamente. “A toda la gente del clérigo que sirve a la iglesia principal se les proporcionan casas como estas. Aunque mi abuelo tiene una habitación en el cuartel general, así que esta casa no se usa mucho.”
Básicamente eran casas para empleados de la compañía.
“Aprecio que me hayan escoltado a casa. Es bastante tarde, así que, por favor, pasen la noche aquí.”
Me tomé un momento para pensar en la propuesta de Cliff. La casa de la familia de Zenith estaba en el Distrito Residencial. Tomaría algo de tiempo llegar ahí. Visitarlos en medio de la noche de seguro causaría problemas, y yo no estaba emocionalmente preparado para conocerlos mientras todavía estaba usando mi ropa de viaje. Podíamos regresar al Distrito de los Aventureros y volver mañana… pero todo ese viaje se sentía un poco excesivo.
Decidí aceptar la oferta de Cliff. “Muy bien. Muchas gracias.”
Bajé mi equipaje, llevé el caballo al establo, y metí el carruaje dentro del cobertizo, mientras todos los demás entraban sus equipajes. O así habría sido, pero mientras yo estaba guardando el carruaje, los demás abrieron la puerta frontal de la casa y salió algo así como humo blanco.
“¡Achú!” Aisha estornudó adorablemente después de que el aroma picara su nariz.
“Coff… Esto es horrible… veo que el Abuelo no limpió mucho este lugar,” maldijo Cliff mientras se llevaba un pañuelo a su nariz.
La casa estaba cubierta de polvo.
“No estoy seguro de si será suficiente como agradecimiento por dejarnos pasar la noche, pero nosotros te ayudaremos a limpiar… Y con nosotros, me refiero a Aisha.”
“Ah, eso sería de gran—¿Mm?”
“¿¡Quién, yo!?”
Aisha dejó salir un grito de la sorpresa mientras Zenith me lanzó una mirada de reproche. Bueno, Zenith estaba tan inexpresiva como siempre, pero aun así podía sentir la intención en su mirada. Oye, Aisha, no me mires así también. ¿Acaso alguna vez te he ordenado limpiar algo sola?
Ah, sí, todo el tiempo. Cada pequeña cosa. Lo apreciaba, en serio…
“¡O-oigan, eso claramente fue una broma! ¡Por supuesto que yo también ayudaré!”
“Como debería ser.”
Y así comenzó nuestra gran limpieza de medianoche. Después de abrir las ventanas y sacudir una gran área con magia de viento, sacamos las escobas y terminamos el resto. Luego de eso, limpiamos las habitaciones que íbamos a usar con un paño húmedo. Dado que el lugar no había sido usado en años, también usé una ráfaga de aire caliente sobre las sábanas y camas para matar a los insectos.
La cocina estaba bastante sucia, pero Aisha logró dejarla presentable por su cuenta. En serio, mientras Cliff y yo estábamos limpiando la sala de estar, Aisha terminó la mayor parte de la limpieza de cada habitación que usaríamos. Comparada a nosotros, ella fue tres veces más rápida: la Cometa Roja, Aisha Aznablerat. Con eso listo, usamos el resto de nuestras raciones de viaje para tener una cena ligera.
“Felicidades por regresar a casa, Cliff.”
“No celebremos tan pronto. No hasta que me haya encontrado con mi abuelo.”
Hicimos un brindis con nuestros vasos de agua y nos dimos un banquete de carne seca y sopa. No tenía el sabor de una comida casera, pero era lo que era. No queríamos tener que cargar un montón de ingredientes en exceso, así que estábamos tratando de usar lo último que nos quedaba.
“Rudeus, ¿cuál es tu plan para mañana?” preguntó Cliff.
“Primero visitaremos la Casa Latria.”
“Entiendo. ¿Se quedarán ahí mañana en la noche?”
“Creo que probablemente será así.”
Ella puede no tener la reputación de la persona más generosa, pero Claire todavía era familia de Zenith. No debería haber un problema con que nos quedemos ahí un tiempo. Yo tenía trabajo que hacer, tal como construir la sucursal del Grupo de Mercenarios y mantener vigilado a Cliff, así que quedarnos en la Casa Latria limitaría un poco mi libertad… pero primero tenía que ir para estar seguro. En el peor de los escenarios, pasaríamos a saludar y encontraríamos otro lugar donde quedarnos.
“Entonces necesitaré contratar a alguien que sepa cocinar…” dijo Cliff.
“Bueno, ¿qué tal si envío a Aisha cada cierta cantidad de días?”
“No, todo está bien. Ya tienen suficiente trabajo en sus manos,” dijo Cliff mientras se encogía de hombros. “De todas formas, ya tengo a alguien más en mente.”
Se nos había dado la habitación para invitados—seríamos tres personas en un espacio estrecho. Éramos familia, así que todos podíamos entrar en la cama… pero Aisha y yo ya éramos adultos. La propia cama era pequeña, por lo que no estaba ni cerca de tener el tamaño necesario como para que duerman tres personas lado a lado. Así que le dimos la cama a Zenith, mientras Aisha y yo dormimos sobre el suelo. Fabricamos un lugar para descansar con cojines y sábanas que le pedimos prestadas a Cliff. El suelo estaba cubierto de alfombra, así que era mucho más lujoso que acampar al aire libre.
Coloqué mi cabeza sobre la almohada y me apoyé de lado. Cuando lo hice, mis ojos terminaron encontrándose con los de Aisha, quien aparentemente hizo su cama justo al lado de la mía.
“Jejeje. Onii-sama, ¿crees que Sylphie vaya a estar celosa si le digo que dormí contigo?”
“Vamos, ya lo hemos hecho varias veces en el camino.”
“Sí. Pero, ya sabes, igual. Jejeje.” Aisha disfrutaba dormir acompañada, así que ella no podía contener sus risas.
Ah, qué sonrisa tan adorable. Si ella fuera Sylphie, yo ya estaría excitado y acercándola a mí. Sylphie me habría devuelto el abrazo con fuerza. Pero no me excitaría con Aisha, y ella no sentía ninguna urgencia de acurrucarse en mis brazos. Yo amaba a Aisha, y Aisha me amaba a mí, pero no era una relación en la que yo sentía algún deseo sexual. Si tuviera que describir la sensación, era algo bastante similar a lo que sentía por Lucie. Ya saben. Amor de familia.
“Sé que esto no tiene relación,” pregunté, “pero ¿qué piensas ahora sobre lo que Lilia siempre te ha estado diciendo?”
“¿Lo que mi madre me ha estado diciendo? ¿Qué cosa?”
Aisha parecía sorprendida por la pregunta, pero ella entonces llevó su mano a su mentón para considerarla más detenidamente.
“Mmm, bueno, no me opongo a ello… Pero es un poco diferente que con Sylphie-san. Como… Bueno, no estoy segura de qué es exactamente, pero…”
“No, te entiendo. Tienes razón, solo es diferente.”
Todo eso tuvo mensajes entre líneas, pero aun así nosotros más o menos nos entendíamos. Tuvimos que sentir lo que el otro nos quiso decir.
“Jeje, me alegra que lo entiendas. ¡Es por esto que te amo, Onii-sama!” dijo Aisha mientras ella avanzaba retorciéndose hacia mí y presionaba su cuerpo contra el mío. Ella era suave y cálida, la definición perfecta de una almohada de cuerpo completo. Mientras yo estaba disfrutando la sensación, Aisha preguntó algo más, como si acabara de pensar en ello.
“Me pregunto… ¿Algún día me enamoraré de alguien y querré tener mis propios hijos?”
Esto probablemente era lo diferente de antes.
“Buena pregunta. Bueno, ¿por qué no?”
“Pero ¿quién estaría conmigo…?”
Ah, ¿quién sería el enamorado de Aisha? Sí, no podía imaginarlo. ¿Sería alguien del tipo perfecto en todo, o un completo inútil? Aisha probablemente encajaría con cualquier pareja que escogiera, pero no podía verla queriendo a alguien por quien tenía que cambiar. ¿Con quién pasaba tiempo Aisha normalmente? El Grupo de Mercenarios… muchos hombres bestia. Aisha, ¿con una manada de animales salvajes? ¡No señor, no voy a entregar a mi hermanita a cualquier gato callejero!
Si le preguntaba a Orsted, él probablemente sabría con qué clase de pareja se casaría Aisha… pero creo que me abstendré. Me sentiría mal por ella si él me decía que Aisha terminaría como una sirvienta anciana.
Ah, es cierto. Debería asegurarme de algo antes de ir a dormir.
“Aisha, mañana llevaremos a mi madre a la casa de su familia… Así que, ¿qué harás tú?”
“…”
Aisha salió de mis brazos y tomó su distancia, regresando donde originalmente se había acostado.
“Iré. Madre no lo hizo sonar como si fuera algo opcional.”
“Entiendo…”
“Sip.”
Escuchar que Aisha estaría ahí me tranquilizó. Mañana, yo estaría visitando el hogar de Zenith. Pasaría por la experiencia usual de conocer a alguien, pero la idea de ir solo a una casa de clase alta me ponía ansioso.
“Bueno, aprecio la ayuda.”
“No te preocupes, déjalo en mis manos.”
“En serio, no sé qué haría sin ti. Y también gracias por la limpieza de esta noche.”
“Mmm, de nada… Buenas noshhh… Fwah…”
Escuché el murmullo somnoliento de Aisha mientras cerraba mis ojos.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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