El Papa, y…
Capítulo 10: El Papa, y…
Antes de entrar al santuario interior, yo tuve que pasar por un escaneo de cuerpo completo para confiscar cualquier cosa que pudiera servir como arma. Tuve que entregarlo todo, desde mi confiable cuchillo hasta mis pergaminos.
“Conservaremos sus pertenencias.”
Ellos no parecían ver mi armadura como un arma, ya que no me pidieron quitármela. Cliff ciertamente lo sabía, pero el hecho de que no dijera nada probablemente era una señal de su confianza en mí. Así que como una muestra igual de buena fe, yo también entregué mis dos guanteletes; el izquierdo que tenía incrustada una piedra de absorción, y el derecho que podía disparar una ráfaga de Cañones de Piedra.
El área central era un laberinto de pasillos. No había caminos rectos, sino que eran unas curvas y giros laberinticos. Las paredes completamente blancas ocultaban dónde estaban las curvas y hacia dónde podrían llevarte. Ah, pero este era el corazón de la Iglesia de Millis. De seguro fue construida con una posible invasión enemiga en mente, tal como un castillo.
Cliff caminó sin problemas a través de todo, eventualmente llevándome a la oficina del papa. La oficina estaba protegida por dos caballeros y una barrera.
“Solo para dejarlo claro, no serás capaz de usar magia ahí dentro.”
“Entiendo.”
La fuerza de la barrera probablemente era de nivel Santo o Real. Estos caballeros también parecían estar en ese rango. Y si estallaba una batalla, serían todos ellos contra mis puños.
“Su Santidad, he traído un visitante.”
Detrás de la barrera transparente estaba el abuelo de Cliff, Harry Grimoire. Él se veía tal como el anciano gentil que yo había imaginado a partir de su carta. Tenía una larga barba blanca y usaba una túnica bordada con oro.
“Sí, lo aprecio.”
No se sentía ni la ferocidad de Sauros ni la mordacidad de Reida. No podía sentir un aire de fuerza; en cambio, sentí la gran presencia de un corazón magnánimo. Fue como una identificación instantánea, “Ah. El papa. Por supuesto.” No sentí un aura, solo calidez.
Era difícil de explicar.
“Permítame presentárselo. Su nombre es Rudeus Greyrat. Él fue un compañero de curso inferior mío en la Universidad de Magia de Ranoa. Es un hombre increíblemente brillante, con una aptitud para la magia que excede incluso la mía. Como nuestra amistad es una que tengo la intención de mantener, me pareció prudente presentárselo.”
El papa asintió ante la presentación de Cliff con una mirada plácida en su rostro. Parecía ser que cualquier explicación adicional tendría que salir de mi boca. Tal como Cliff y yo discutimos anoche, todo lo que él estaba haciendo era presentar a un amigo a un miembro de su familia; más allá de eso, cualquier intención que yo tuviera con el papa requeriría que diera el primer paso.
“Entiendo. Ahora bien… ¿Asumo que Rudeus-sama ha venido a solicitar algo de mí? ¿Tal vez permiso para establecer su Grupo de Mercenarios? ¿Quizá permiso para vender las figuras Superd? ¿O podría ser una invitación a unirme a las fuerzas del Dios Dragón Orsted?”
O no. Tal parece que el buen Cliff se me adelantó un poco. Le informó de mis objetivos, posiciones, y razones para venir a este país. Bueno, yo tendría que haber dicho todo eso eventualmente. De hecho, no tener que empezar desde cero nos ahorraría mucho tiempo…
¿Eh? Cliff estaba mirando de un lado a otro entre el papa y yo con sus ojos completamente abiertos de la sorpresa.
“Veo que la Mano Derecha del Dios Dragón no es fácil de perturbar. Ni siquiera un temblor de cejas… Deberías tomar nota, Cliff.”
La primera impresión del papa de mí se templó irrevocablemente antes de que mi confundido cerebro siquiera pudiera alcanzar el ritmo de la conversación. Ya era demasiado tarde. El papa me confundió con un matón.
“Me disculpo. Investigué un poco.”
El papa comenzó a leer un documento cercano con una leve sonrisa.
“Rudeus Greyrat. Descendiente de la distinguida casa de los Notos Greyrat. Hijo de Paul Greyrat y pupilo de la Reina de la Espada Ghislaine Dedoldia. Quedó atrapado en el Incidente de Desplazamiento, pero en solo tres años logró regresar a su hogar con su propia fuerza. Poco después, usted se matriculó en la Universidad de Magia de Ranoa y se hizo amigo de la Princesa Ariel. Años después, usted luchó contra el Dios Dragón Orsted y se rindió ante él. Trabajó detrás de escenas durante la agitación dentro del Reino de Asura para derrotar tanto a la Diosa del Agua Reida como al Emperador del Norte Auber. Respaldó a Ariel Anemoi Asura para que asumiera su posición actual. Después de eso, usted trabajó para expandir su ejército privado a través de varios lugares del mundo mientras persuadía a aquellos con poder de cooperar con el Dios Dragón Orsted… ¿Me faltó algo?”
Nada mal. Pero nada poco conocido; no es como si yo hubiese hecho algo de eso en secreto. Cualquiera podría encontrar esa información de así quererlo. Además, el propio papa no tiene secretos. Su biografía fue leída por miles de personas. Una investigación como esta apenas nivelaba el campo de juego.
Dicho eso, no todo era correcto.
“Hay tres errores. De ninguna manera habría regresado del Continente Demoniaco solo con mi fuerza. Tuve la ayuda de un guerrero Superd llamado Ruijerd. Yo no fui el hombre que derrotó a la Diosa del Agua Reida; fue el propio Dios Dragón Orsted. De igual forma, Auber fue derrotado por los esfuerzos combinados de la Reina de la Espada Ghislaine y la Reina de la Espada Eris. Por último, y no menos importante, me gustaría agregar que, de hecho, soy pupilo de la Maga de Agua de rango Real Roxy Migurdia.”
“Vaya, veo que es alguien honesto.”
El papa asintió para sí mismo y escribió algo en una hoja de papel cercana. No sé lo que escribió, pero de verdad esperaba que hubiese agregado la parte sobre que yo era pupilo de Roxy.
“Y bien, ¿eso quiere decir que su razón para vender estas figuras Superd es para pagar su deuda con su raza? ¿No está tratando de derrocar al gobierno al incrementar las tasas de alfabetización?”
“Está en lo correcto.”
“Entiendo.”
¿Qué tenía que ver incrementar las tasas de alfabetización con derrocar a un gobierno…? Supongo que era la misma lógica que una mariposa causando un tornado con el aleteo de sus alas.
“Entonces permítame preguntar, ¿por qué solicita que las personas cooperen con Orsted?”
“Para que el mundo pueda estar preparado para luchar contra el Dios Demonio Laplace cuando renazca en cerca de ochenta años.”
El papa ni siquiera pestañeó ante esa respuesta. Él solo asintió con entendimiento.
“Ya veo. Entonces sacó ventaja de Cliff para llegar aquí conmigo y solicitar mi cooperación, ¿no? Si deseas que el Dios Dragón salve tus fuerzas, harás lo que yo diga. ¿Es eso correcto?”
“No, no lo es.”
Tenía la sensación de que este anciano ya había entrado en modo negociación. Bueno, estaba bien para mí; eventualmente íbamos a negociar. Pero tenía que dejar clara mi posición.
“El aliado que de verdad quiero es Cliff.”
“Vaya. ¿Debería esperar que usted estará apoyando a Cliff desde las sombras?”
“No… Es cierto, esa era mi intención al principio, pero Cliff me dijo que quería descubrir cuán lejos podía llevarlo su propia fuerza, así que decidí no hacerlo. De hecho, estaré completamente al margen hasta que él establezca su propio poder dentro de la iglesia.”
El papa mostró una sonrisa cuando escuchó eso. Era el rostro de un hombre que acababa de descubrir que su nieto sacó una nota perfecta en un examen.
“Ya veo, así que Cliff le dijo eso…”
“Lo hizo. Así que, por favor, el día de hoy tráteme como si solo fuera un humilde sirviente del Dios Dragón.”
Le dije la verdad. Él ya me había investigado; si bien había algunos huecos en su información, él había entendido lo esencial. Quién sabe qué más había investigado, así que lo mejor era no mentir para luego ser atrapado. Tal vez los idiotas eran honestos, pero es una clase de idiota que cae bien.
“Tengo dos peticiones. Me gustaría su apoyo para crear un grupo de mercenarios, y su permiso para vender las figuras Superd.”
El asunto con la Casa Latria podía esperar por ahora. Eso era personal. En fin, tener algunas conexiones ciertamente fortalecería mi posición ahí.
“Mmm.”
El papa miró hacia mí mientras una sutil sonrisa se extendía a través de su rostro. Era como una cara de póker; él puede tener una sonrisa, pero su expresión no decía nada.
“Sabe, una vez que se establecen conexiones humanas, estas nunca pueden ser completamente rotas. Sin importar lo mucho que uno lo intente,” declaró el papa, manteniendo su sonrisa.
Me pregunto si esa era una especie de advertencia. Tal vez para mí, por hacer mi petición como alguien que se estaba distanciando de Cliff. O tal vez para Cliff, quien quería apartarme para probar su propia fuerza.
“Entonces, en vista de su conexión con Cliff… lo apoyaré con el grupo de mercenarios.”
Y así como así, mi deseo fue cumplido. Tenía mis dudas sobre la razón por la que no pidió nada a cambio, pero solo me tomó un momento llegar a eso. La parte de en vista de su conexión con Cliff era su beneficio. Y eventualmente, una vez que Cliff obtuviera el poder suficiente, yo sería un activo para él y los papistas. Para el papa, esta era la inversión perfecta.
“Sin embargo, el permiso para las figuras Superd será difícil.”
“¿Por qué?”
“Yo tengo la posición tanto de papa como la figura líder de los Integracionistas de Demonios. Sin embargo, los cardenalistas que defienden la expulsión de demonios últimamente han extendido su influencia. En la actualidad, yo simplemente no tengo la libertad de conceder por mi cuenta un permiso para vender estas figuras Superd. Y ya que el próximo papa de seguro será escogido entre los cardenalistas… Lo entiende, ¿no?”
El papa en ese momento me lanzó una mirada significativa. Como si él estuviera insinuando que yo necesitaba aplastar a los Expulsionistas de Demonios para conseguir lo que quería.
Pero ¿lo haría? Yo no me oponía a ser un agente del papa. Abandoné la Casa Latria después de una pelea, así que ya estaba de camino a convertirme en su enemigo. Lo siento mucho, Therese, pero aplastaría a los expulsionistas o a cualquiera que se cruce en mi camino.
Esperen un momento. ¿Acaso eso no contaría como ayudar a Cliff? Era una zona gris. Cliff necesitaba enemigos para empujarse a sí mismo a mejorar. ¿Qué tal si ellos también fuesen mis enemigos? ¿Debería contenerme? Pero esperen; si me convertía en un activo de la Iglesia de Millis, ¿eso no contaría como un logro de Cliff? ¿Acaso algo de esto estaba bien? Hmm…
“Para ser claro… tengo su apoyo con el grupo de mercenarios, ¿correcto?”
“Así es.”
“Entonces por hoy, estaré feliz de aceptar su acuerdo con respecto al grupo de mercenarios.”
Todo lo demás podía esperar—no todo necesitaba ser resuelto en un solo día. Además, vender las figuras Superd desde un comienzo no fue un objetivo para esta reunión. Si tenía el apoyo del papa para construir el grupo de mercenarios, entonces lo mejor era retirarme mientras todavía estaba ganando.
“Ya veo. Es una lástima.”
La sonrisa del papa se mantuvo firme mientras concluía la reunión.
Cliff tenía otros asuntos que atender, así que me fui solo del cuartel general.
“Fiu…”
Dejé salir un gran suspiro en el momento que salí. Estaba agotado… Primero la Niña Bendita, luego el papa. Enfrenté a dos personas excepcionales en un solo día. Ambas tenían algunas excentricidades, y para rematar cada una pertenecía a facciones enemigas.
El papa era un Integracionista de Demonios. La Niña Bendita era protegida por los cardenalistas que defendían la expulsión de los demonios. Si me pidieran escoger un bando, entonces sin duda me uniría a los integracionistas, el lado del papa. Eso me pondría en contra de los Caballeros de la Iglesia, quienes estaban aliados con los Expulsionistas de Demonios. También estaban en esas filas: la Casa Latria, y por ende Therese.
Therese ya me había salvado dos veces. Yo odiaba al resto de los Latria, pero no podía olvidar mi deuda con ella. Además, la Niña Bendita no parecía ser una mala persona. Supongo que podías contar a su séquito como algo negativo—pero mejor no. Lo más sabio sería posponer aliarme con algún lado lo más posible… Y desearía ser el perfecto hombre sabio que pudiera tomar esa decisión. Eran demasiados planes e ideales para un idiota como yo.
En fin, organizar encontrarme de casualidad con la Niña Bendita parecía ser una buena idea. Quería tener una mejor idea de cuál era su habilidad. Tal vez ver si ella era un apóstol del Dios Humano… lo cual, para ser honesto, sería imposible de descubrir.
Hipotéticamente, si ella fuera un apóstol, eso complicaría mi misión aquí en formas que no podía prever ni para las que podría prepararme. En el Reino de Asura, el Dios Humano no había interferido con mi trabajo construyendo el grupo de mercenarios. ¿Entonces mi trabajo era o no una amenaza para el Dios Humano? Si él intervenía, eso al menos me daría una pista. Pero no tenía forma de saberlo, y pensarlo demasiado solo me haría correr en círculos. Tenía que creer que lo que estaba haciendo importaba, y él no había intervenido en mi trabajo previo en su contra. Así que actuaría asumiendo que él no interferiría aquí. Guardaría mi búsqueda de apóstoles para cuando sí enfrente interferencias, o para cuando sienta que algo está verdaderamente mal.
Por el momento, no había escasez de personajes sospechosos en este juego. La Niña Bendita; Claire; el papa. Pero volverme paranoico me había jugado en contra en el pasado. Podía prevenir eso construyendo rápidamente el grupo de mercenarios, colocando una tableta de contacto, y contactando a Orsted de inmediato.
Sip. Por ahora, la reunión de hoy me había dado el apoyo del papa. Ese era mi punto de partida. Buscaría edificios potenciales para el Grupo de Mercenarios, y luego compraría uno. Ahí, yo colocaría la tableta de contacto y el círculo de teletransportación de emergencia. Después de todo eso, finalmente tendría mi llamada de negocios con Orsted.
“Muy bien. Primero lo primero: escoger un edificio.”
Siguiente movimiento, seleccionado. Podía dejar que Aisha se encargue de los detalles. Había muchas cosas que decidir, como en cuál distrito debíamos ubicarnos y con qué comerciantes debíamos hacer negocios. Conociendo a Aisha, su mente ya estaba trabajando en el problema. Era un verdadero alivio tener una compañera tan confiable.
El problema era Zenith. Si Aisha la dejaba atrás para recorrer la ciudad, ella no tendría a nadie que la cuide. Pedirle a Wendy hacerlo era una opción… pero oigan, esta necesitaba ser una decisión de grupo. Estaba ansioso de regresar a casa y discutirlo con los demás.
Tomé un carruaje tirado por un caballo para atravesar la ciudad y regresé a la residencia de Cliff en el Distrito Divino.
El sol se estaba ocultando. Me estaba dando hambre, así que esperaba con ansias la cena. Y… ¡ugh, la comida! Era genial tener huevos frescos aquí. Huevos cocidos, huevos fritos, tortillas de huevo… También teníamos algo de pan, así que probablemente podría cocinar chuletas de cerdo. Ah, la presencia de un solo huevo abre la puerta a nuevos mundos de placeres culinarios. ¡Nuevos horizontes de alegría que explorar en cada comida, con cada huevo!
Gracias a dios que traje a Aisha, alguien que sabía cómo cocinar uno.
“¡Estoy en caaaaasa! ¡Cielos, sí que estoy hambriento!”
“¿¡A qué te refieres con que ella todavía no regresa!?”
En el momento que regresé, oí a Aisha gritando de la furia. Me apresuré hacia el lugar para encontrar a mi hermanita arrinconando a Wendy.
“¿¡Por qué la dejaste salir de la casa!?”
“P-pero, él dijo que estaba bien…”
“¿¡Por qué creerías en lo que te dijo un extraño!? ¡Escuchaste lo que hablamos anoche, ¿no?! ¿¡Por qué no le dijiste a nadie lo que estaba ocurriendo!? ¿¡Qué te hizo creer que ella podía estar fuera hasta mañana!? ¡Si hubieses esperado unos minutos, yo habría regresado a tiempo! ¡También pudiste haberle preguntado a mi hermano!”
“B-bueno, escuché de lo que hablaron, pero, no lo entendí, y esa persona dijo que estaba bien…”
“¿¡Eso es todo lo que tienes que decir!? ¡Te estoy diciendo que no, que no estuvo bien! ¡No me vas a decir que viniste a sabotearnos, ¿o sí?!”
Aisha levantó su puño mientras Wendy se acurrucaba del terror.
Es raro ver a Aisha enojarse lo suficiente como para gritar. Eso fue todo lo que pude pensar de la situación mientras me posicionaba detrás de mi hermana y contenía su puño levantado.
“Aisha, tranquilízate un poco.”
“¡Tú cállate!”
Ella me apartó. Pero al menos ahora Aisha se había dado cuenta de mi presencia.
“Ah, Onii-sama… lo siento…”
Aisha bajó su brazo mientras me apartaba y se tomó su cabeza.
“¿Qué ocurrió?”
Debía empezar pidiendo los detalles. Si hubo una pelea, asumo que ambas estaban un poco equivocadas. Pero Aisha mantuvo su rostro pálido mirando hacia el suelo. Ella no me estaba respondiendo. Ella no era así—Aisha no tenía miedo de compartir sus opiniones.
“Umm…”
Aparentemente incapaz de soportar el silencio, Wendy trató de llenarlo. “Bueno, esta tarde, vino una persona llamada Geese—”
“¿Geese vino aquí?”
“Él dijo que se sentía mal por Zenith, ya que ella estaba encerrada después de finalmente regresar a casa, así que la llevó afuera…”
Entonces a eso estaba reaccionando Aisha.
“Y no han regresado…”
Toda la sangre fue succionada de mi cabeza en un instante. Tomé una gran bocanada de aire.
“Aisha, necesito que me lo expliques todo—tranquilamente. Desde el principio. ¿Puedes hacerlo?”
“Sí…”
Aisha empezó a hablar.
Geese vino a la casa de Cliff esa tarde. Él se presentó como un amigo de Zenith que vino a visitarla. Aisha no lo vio con sus propios ojos, pero después de escuchar a Wendy describir su apariencia, su forma de hablar, estatura, ropa, y de lo que habló, ella parecía estar muy segura de que era Geese.
Aisha tuvo que preguntar lo que había ocurrido porque no estaba ahí.
“Aisha, ¿dónde estabas tú?”
“Supuse que necesitaríamos un montón de cosas para vivir aquí, así que fui de compras… Wendy no sabe leer, y ella probablemente no sabría lo que necesitábamos, así que fui yo… lo siento.”
“Ah, no te preocupes por eso.”
Aisha tuvo un lapsus en su juicio, y durante ese lapsus, ocurrió algo que nunca podríamos haber predicho. Estas cosas ocurren. Las personas cometen errores. Eso está bien. Geese habló con Wendy y Zenith por un rato.
Y entonces, Geese dijo, “Me siento mal por Zenith, encerrada aquí después de finalmente regresar a casa. La llevaré a recorrer la ciudad.”
Y Wendy lo permitió. Parte de mí estaba tan desconcertado por esto que quería tomarme la cabeza y gritar. Ella había estado presente cuando hablamos anoche. ¿Acaso no escuchó nada de eso?
Pero no podía culpar de todo a Wendy. Ella no vio con sus propios ojos lo horribles que eran los Latria; Wendy solo había escuchado de ello. Tenía sentido que no entendiera que ellos eran peligrosos. Además, Geese tenía el don de la palabra; si él estaba tramando algo, podría convencer a cualquiera. Yo también había estado planeando mostrarle la ciudad a Zenith, así que difícilmente podía culpar a Wendy por bajar la guardia y pensar que tal vez una salida de una hora con un amigo estaría bien.
“Inmediatamente corrí afuera para buscarlos, pero no pude encontrar nada…”
En el momento que Aisha regresó de las compras y se enteró de lo ocurrido, ella salió corriendo a través de la puerta y buscó por doquier… en vano. Incluso mientras la tarde se convertía en ocaso, no había rastros. Incluso cuando regresó a casa con la vana esperanza de que pudieran haber regresado mientras ella estaba fuera, ellos no habían vuelto. Sin ninguna otra idea sobre qué hacer, Aisha descargó su frustración sobre Wendy… y en ese momento fue cuando yo llegué.
“Onii-sama, ¿qué hacemos? Yo fui quien dijo que estaríamos a salvo aquí… Es mi culpa, ¿no? Qué hacemos… ¿¡Qué hacemos!?”
Aisha estaba perdiendo la calma de una forma que raramente veía; ella estaba al borde de las lágrimas. Lo primero era tranquilizarla.
“Tranquila. Estamos hablando de Geese. Él probablemente solo olvidó lo que prometió y la llevó a recorrer toda la ciudad.”
“¡Pero, ahora mismo, no tenemos ni la más mínima idea de dónde está Mamá Zenith!”
“Entiendo, pero primero tienes que tranquilizarte.”
Una parte de mí también estaba ansiosa. Pero ella estaba con Geese—él podrá tener las habilidades de combate de un cachorro mojado, pero era un tipo inteligente y confiable. De todas las personas que potencialmente pudieron haberse llevado a Zenith, me sentía un poco más tranquilo de que fuera él. Al mismo tiempo, este era Geese. Él probablemente se distrajo, terminó persiguiendo alguna tontería, y entonces perdió la noción del tiempo. En cualquier momento él podría atravesar esa puerta y decir con una sonrisa, “Ah, lo siento, chicos, me encontré con un viejo amigo y tuvimos que ponernos al día.”
“Por ahora, esperemos un poco más a ver si regresan.”
Esa fue mi decisión.
El tiempo pasó. El sol se ocultó. Cliff eventualmente regresó del trabajo, con su rostro evidenciando su cansancio.
Sin embargo, Zenith y Geese no volvieron.
Yo… no diría que ese tiempo fue desperdiciado. Durante esas horas, Aisha y yo fuimos capaces de tranquilizarnos. Creo.
“Lo siento… Pero, por favor, no se desquiten con Wendy. Ella no tuvo malas intenciones, así que no creo que…”
Cliff regañó a Wendy, de forma firme pero justa, y se aseguró de que ella supiera que él todavía estaba de su lado. Cliff probablemente tampoco anticipó que algo así podría ocurrir. Él originalmente la contrató para los quehaceres del hogar. Y dado que ella había alcanzado su mayoría de edad sin conseguir empleo o una familia adoptiva, Cliff tenía que saber que ella no iba a ser el cuchillo más afilado de la gaveta.
Pero no estaba bien hablar mal de alguien por sus falencias. No llores sobre la leche derramada; en cambio límpiala.
“Saldré a buscarla. Cliff, permanece alerta en caso de que no nos encontremos por el camino.”
“C-claro…”
Era alrededor de la hora de la cena cuando decidí salir a buscarla.
Tal vez me demoré mucho decidiendo. Pero si me permiten dar una excusa, prometo que habría salido corriendo a través de la puerta en un instante si supiera que Zenith estaba sola.
Sin embargo, ella había salido con Geese; si la historia de Wendy era cierta, entonces Zenith todavía debía estar con él. Ese mono podrá ser demasiado cobarde como para manejar una batalla, pero cualquier otro desafío no sería un problema para él. Ya sea reunir información, mapeo, compras, cocinar, mantención, o incluso revisar la condición de los miembros de su grupo, él era un comodín. Así que, por la razón que sea, yo tenía la impresión de que Zenith estaría bien.
Pero cuando lo pensé bien, me di cuenta de que su inutilidad en batalla ciertamente era una falencia fatal. Si tuviera que luchar, él no sería capaz de proteger a Zenith. Geese había desarrollado un sexto sentido para evitar el peligro que lo compensaba, pero aun así algo podría salir mal. Zenith podría distraerse y chocar con un sujeto de apariencia ruda. Incluso había mujeres que no dudarían en golpearte porque las mirabas feo.
Y Geese era un demonio. ¿Qué pensaría la Casa Latria si de casualidad veían a Geese y Zenith juntos? Dirían que no la dejaría quedarse en su propia casa, pero aquí estaba ella, sola con un demonio. Podrían decidir atacar y recuperar a Zenith por la fuerza.
O esperen. Tal vez los Latria estaban detrás de esto. Conociendo sus recursos, el Geese que vino antes pudo haber sido un impostor. Ellos pudieron haber conseguido a alguien de apariencia, contextura, y forma de hablar similares, y luego pedirle pretender ser Geese para lograr que Wendy entregue a Zenith… quizá. Tampoco era como si fuese fácil de imitar.
Por último, y tal vez yo estaba paranoico por siquiera considerarlo, estaba la posibilidad de que Geese fuese un apóstol del Dios Humano. De hecho, ¿por qué él estaba aquí cuando odiaba tanto el País Sagrado de Millis?
“…”
Volví a colocarme mi túnica y armadura mágica y salí de la casa.
Aisha siguió mi ejemplo como si fuera lo más normal del mundo. “¿A dónde vamos primero? ¿Nos separamos?”
Ella debe haber estado ansiosa por la desaparición de Zenith. Si lo estaba, era mucho más vital que yo permaneciera en calma.
“No, no puedo arriesgarme a que tú seas secuestrada. Iremos juntos.”
“B-bueno. Entendido…”
La respiración de Aisha se detuvo un segundo al escuchar la palabra secuestrada. Ella tenía que haber considerado la posibilidad. Después de todo, este mundo estaba lleno de secuestradores…
Aunque no era muy probable. Tal vez hubiese ocurrido de haber estado vagando sola, pero ella estaba con Geese. Darle una paliza a Geese para convertir a Zenith en esclava era mucho trabajo. Si yo estuviera en sus zapatos, encontraría un objetivo diferente y más indefenso.
“…”
Me detuve de golpe después de dar unos pasos. ¿Dónde se supone que busque primero? Mierda, no estaba pensando con claridad; supongo que todavía no estaba totalmente tranquilo. Las personas no se calmaban solo porque les decías que lo hicieran. Necesitaban respirar profundamente.
“Huff… Fiu…”
Justo a mi lado había alguien mucho más inteligente que yo. Necesitaba hablar con ella.
“Aisha… ¿Dónde crees que está Geese?”
“Um… ¿Tal vez en el Distrito de los Aventureros?”
“¿Tu razonamiento?”
“Geese dijo antes que no podía entrar al Distrito Divino, y no creo que él vaya al Distrito Residencial cuando tantos seguidores de Millis viven ahí. Si tenemos que elegir entre el Distrito de los Aventureros y el Distrito Comercial… Bueno, Geese es un aventurero, así que creo que existe una mayor probabilidad de que esté en el Distrito de los Aventureros.”
“Muy bien. Vámonos.”
Yo sabía que podía contar con Aisha y su mente rápida. No teníamos tiempo que perder.
“Apresurémonos,” dije.
“Bien… Ah, es cierto. ¿Deberíamos usar un caballo? Todavía nos queda uno del carruaje, ¿no?”
“¿Mm?”
Un caballo… Yo todavía no era capaz de montar uno. Bueno, sabía lo básico. Había practicado un poco, y sabía cómo manejar un carruaje. Pero estaba lejos de ser lo suficiente hábil como para montar a cualquier lugar en una situación de emergencia. Pero Aisha no tenía nada de qué preocuparse. Cuando realmente lo necesitaba, yo podía moverme más rápido que cualquier caballo.
“No necesitamos uno.”
“¿Eh?”
Cargué a Aisha al estilo princesa y reuní poder mágico en mi armadura mágica. Piernas, cargadas. Todos los sistemas listos. Yo había practicado cómo neutralizar el impacto del aterrizaje ya muchas veces.
“Aisha, afírmate con fuerza.”
“¿Eh…? ¡Ah!”
El cuerpo de Aisha se puso tenso mientras se aferraba con fuerza a mi túnica. Me aseguré de sostenerla para que estuviera segura en su lugar.
“¡N-no! ¡No! ¡Detente!”
Estoy seguro de que ella dijo algunas otras cosas, pero las ignoré. Zenith estaba desaparecida. Esto, de todas las cosas posibles, no era una coincidencia. Tal vez Geese lo hizo, o tal vez fue obra de los Latria. Quizá habíamos terminado envuelto en los planes de la Niña Bendita…
O tal vez esto era obra del Dios Humano.
Agonizar buscando una respuesta no resolvería nada. Dudar no resolvía nada. Lamentarse no resolvía nada.
Ya habíamos dejado pasar demasiado tiempo, y entre el largo día y mi estado mental, yo estaba en malas condiciones. Ni tenía idea de quién era un aliado en Millishion, o quiénes eran mis verdaderos enemigos. En una lucha contra el Dios Humano, nunca podías estar seguro.
No íbamos a repetir lo del Reino de Shirone. Yo había aprendido de mis errores.
Me preparé para lo que sea y di un salto hacia el cielo nocturno.


Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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