Crecimiento y Nuevos Horizontes
Capítulo 5: Crecimiento y Nuevos Horizontes
Fue como si hubiese parpadeado, y, al volver a abrir los ojos, ya había pasado un año. Hoy era la ceremonia de graduación. La ceremonia de graduación de la Universidad de Magia de Ranoa.
Mi ceremonia de graduación.
El día de hoy me vestí con mi desgastado uniforme escuela que casi nunca usaba y me uní a la procesión que yo siempre había observado desde un costado del consejo estudiantil. Esta vez, yo era uno de los graduados. Sentía que la ceremonia para Zanoba y Cliff fue solo ayer.
Escuché el discurso del director mientras estaba rodeado de compañeros de clase que no reconocía. Aunque el discurso no había cambiado. Yo ya lo había escuchado algunas veces. Él probablemente leía el mismo manuscrito cada año. No tener más que estudiantes graduados aquí quería decir que él podía modificarlo un poco, pero aun así no me pareció interesante.
El hecho de que yo no hubiera venido a la escuela en lo absoluto probablemente me hizo sentir menos conectado a la ceremonia. Apenas había tomado clases, y para el final de todo, yo ni siquiera estaba apareciendo para los consejos de curso mensuales. Solo era un número en la lista de asistencia. Es cierto, mi investigación sobre la teoría de la conjuración silenciosa y el reporte que entregué sobre los métodos de entrenamiento para ella me concedieron una membresía de rango C en el Gremio de Magia, pero, bueno…
Los artículos de investigación y los rangos y esas cosas son un poco aburridos, ¿no? No iba a ponerme sentimental por ellos.
Como sea. Estas ocasiones de todas formas son para evocar la nostalgia, y yo tenía mucho de eso. Mi reencuentro con Sylphie, mis amistades con Zanoba y Cliff, el acoso sexual que Linia y Pursena me dirigían cada vez que podían, mis conversaciones con Nanahoshi sobre nuestros recuerdos de Japón, el tiempo compartiendo tragos y risas con Badigadi…
Aquí estaba yo, a punto de decir adiós al lugar donde todo eso ocurrió. En ese momento fue cuando las lágrimas comenzaron a brotar.
Ah. Estas son esas emociones de las que tanto he escuchado, ¿no? Sí. Esos recuerdos conmovedores son lo que cuentan.
Vamos a realizar un balance.
Durante el último año, yo terminé de echar raíces en el área de Asura. Me quedé en el Reino de Asura por algunos meses y abrí la sucursal del Grupo de Mercenarios, la sucursal de la Tienda Zanoba, y el taller que fabricaría los productos de la tienda.
Esto era obra de la influencia de Ariel. Ella no fue difícil de convencer; cuando le pregunté si cooperaría con Orsted, ella me dio la tranquilizadora respuesta de Estaba planeando hacer eso desde el principio. Ella incluso hace poco reunió a personas de su facción y realizó una fiesta para mi causa. Fue presentada como una oportunidad para ellos de aliarse conmigo—o, más bien, con el Dios Dragón, el miembro de los Siete Grandes Poderes que yo representaba. Todos eran parte de la facción de Ariel, así que la escuchaban. Pero los lazos de las facciones tenían un límite. Si quieren saber lo que los motiva a salir de la cama en las mañanas, eso era que apoyaban a Ariel con la esperanza de que ella los recordara cuando fuera la hora de entregar posiciones. Para ser directo, la mayoría de ellos eran perros falderos de Ariel.
Sin embargo, había algunas personas entre ellos que no eran un desperdicio total de oxígeno. Una de estas personas era la Emperatriz del Agua Isolde. Otra era la Reina de la Espada Nina, a pesar de que yo aún no sabía qué giro del destino la había llevado a ese salón… En cualquier caso, era maravilloso ver a las actuales caras del Estilo del Dios del Agua y el Estilo del Dios de la Espada ser tan receptivas sobre cooperar con Orsted.
Cuando le mencioné esto a Eris, ella declaró que se encargaría de ganarse a Nina y salió corriendo. Cómo terminó eso era un misterio. Parecía ser que las tres recorrieron la ciudad como amigas de colegio, pero no le pregunté a Eris los resultados. No tenía muchas esperanzas, pero si esta Nina podía comenzar a confiar en mí a través de Eris, entonces eso ayudaría bastante.
Muchas personas se habían sumado a esto, pero no había tenido tanto éxito haciéndoles entender exactamente a qué estaban accediendo. El asunto sobre Laplace resucitando en ochenta años entraba por un oído y salía por el otro. Pero Ariel era una líder con instinto, y todos la siguieron como una manada de perros con collar. No había nada de qué preocuparse ahí. Mi trabajo en Asura ahora estaba delegado, y podía sacarlo de mi mente.
Cuando le informé a Ariel que Eris había dado a luz a un niño, convirtiéndolo en mi tercer hijo, ella estuvo bastante feliz. Y entonces, Ariel me miró de forma perversa, y dijo:
“Eso me da una idea. ¿Por qué no casamos a uno de tus hijos con alguien de la nobleza de Asura? Creo que eso crearía mejores cimientos para nuestra alianza…”
Tenía la sensación de que ella estaba hablando en serio. Tienes que estar bromeando, fue respuesta inmediata. Pero tal vez tener algunos hijos y casarlos para pavimentar alianzas con las autoridades necesarias no era una mala idea, ¿o sí? Para las personas un poco menos temerarias que Ariel, los lazos familiares podrían suavizar la intimidación de los siniestros Orsted y yo.
Si uno de mis hijos se casaba con un pariente de Ariel, estaría aliviado de saber que sería bien cuidado. Después de todo, yo amaba mucho a mis hijos. No era como si estuviera considerando seriamente arreglar un matrimonio para alguno de ellos. Bueno, a menos que una de mis hijas realmente quisiera ser una princesa y casarse con un príncipe. Entonces sí, lo discutiríamos.
En fin. Dejando de lado todo eso sobre el matrimonio, y no es broma, yo ahora tenía a toda la región de Asura en la palma de mi mano. Tenía a los nobles liderados por Ariel. Tenía a la escuela del Estilo del Dios del Agua. Con algo de suerte, pronto tendría a los residentes del Santuario de la Espada. Las cosas en la fábrica y la tienda para el conjunto de figura de Ruijerd y libro ilustrado estaban avanzando sin problemas. Al agregar a la ecuación al Grupo de Mercenarios (en la distribución), yo sería capaz de esparcir las figuras de Ruijerd a través de la mayor parte del Continente Central.
Era perfecto. Si podía hacerlo realidad, entonces escucharíamos noticias de Ruijerd muy pronto.
Ahora mismo, yo me estaba preparando para avanzar hacia el Reino del Rey Dragón y usar mis conexiones con el Dios de la Muerte Randolph para expandirme ahí. No tendría a ninguna persona importante como Ariel de mi lado ahí, así que de seguro iba a ser un desafío. Estaba suponiendo un esfuerzo de dos a tres años como mínimo, aunque bien podría tomar más tiempo.
El Reino de Asura fue como un tutorial. Ahora comenzaba el trabajo real.
Mientras estamos en ello, vamos a repasar nuestra investigación.
Primero, la de Zanoba. Dirigir la apertura de la tienda y sus operaciones de venta lo mantuvieron ocupado durante el último año, así que él había dejado un poco de lado su investigación. Era perfectamente entendible. Durante el último año se abrieron simultáneamente tiendas en Sharia y Asura. Algo tenía que ceder debido a lo ocupado que estaba. Pero gracias al excelente apoyo de Ginger, el administrador contratado del Grupo de Mercenarios, y los genios financieros que Ariel aportó, las tiendas estaban desempañándose sin problemas.
El conjunto de figura y libro ilustrado no estaba exactamente desapareciendo de las estanterías, pero era un negocio razonable. La verdadera estrella del conjunto era la hoja para practicar lectura y escritura al final de libro. Tenía sentimientos encontrados de que algo que incluí como agregado fuera el producto estrella, pero debería tragarme mi orgullo y aceptar la victoria. Bueno, como sea—con Ariel como patrocinadora, la tienda no estaba en peligro de cerrar en un futuro cercano. Todo lo que tenían que hacer era tomar las cosas con calma.
Ahora Cliff. Él pasó el último año dedicándose totalmente a su familia e investigación—la investigación sobre eliminar las maldiciones de Elinalise y Orsted. Por desgracia, no había habido descubrimientos revolucionarios. Estaba enfrentando obstáculos importantes.
Él tuvo éxito en fortalecer los efectos de los implementos mágicos, pero una cura completa todavía estaba fuera de alcance. Aun así, gracias a este trabajo, Elinalise sería capaz de sobrevivir más de un año sin su mantenimiento. Si su autocontrol sería o no capaz de hacer lo mismo era otra historia.
Y bien, ¿qué tal si ahora comprobamos mi progreso? Afortunadamente, yo completé algunas cosas.
Mientras iba una y otra vez entre el Reino de Asura y la Ciudad Mágica de Sharia, pensé sobre cómo invocar la Armadura Mágica. Incluso le pregunté a Perugius si conocía algún método, y busqué el consejo de Nanahoshi.
En mi búsqueda, me di cuenta de una ley bajo la que operaba la magia—me refiero a los círculos de teletransportación bidireccionales. Verán, en el momento que ocurre una teletransportación, lo que sea que esté sobre los círculos es intercambiado. Un objeto sobre el círculo de teletransportación A será enviado al círculo B, y al mismo tiempo, cualquier objeto sobre el círculo B es enviado al círculo A. El hecho de que la activación ocurra cuando algo es colocado sobre el círculo hacía un poco difícil darse cuenta de esta ley, pero después de reflexionar un poco, llegué a la conclusión de que este intercambio equivalente es algo universal.
En fin, ese fue un momento de inspiración, y dio paso al nacimiento de una nueva técnica revolucionaria: yo colocaría la Armadura Mágica sobre un círculo bidireccional de antemano. Entonces cargaría conmigo un pergamino que contenía un círculo de teletransportación sin usar. Cuando estuviera en un momento de crisis, yo podía desenrollar el pergamino y activar el círculo de teletransportación. ¡Y bam! ¡Miren eso, damas y caballeros! La Armadura Mágica que había preparado de antemano desaparecería de su ubicación y se teletransportaría conmigo justo cuando la necesitaba.
Fui corriendo hacia el sótano de la oficina para colocar en su lugar la Armadura Mágica y probar esta idea, y funcionó maravillosamente. Esto hacía posible invocar la Armadura Mágica Mark I desde cualquier parte del mundo. Ya saben, algo así como “¡Levántate, Gundam!”
Algunas anotaciones: yo tendría que cargar este enorme pergamino conmigo, y el peso de la Armadura Mágica rompía el pergamino en pedazos después de invocarla. En resumen, eran pergaminos de un solo uso. No había que ser codiciosos.
Pero, si tuviera dos pergaminos que estuvieran conectados entre sí, ellos podrían funcionar como una teletransportación de escape de emergencia. Esta investigación tenía muchas aplicaciones prácticas.
Y luego estaba Orsted. Él realmente me ayudó. Orsted fabricó… no exactamente un teléfono, sino que una tableta de piedra para comunicarse. Aparentemente, fue construida con exactamente el mismo mecanismo que los monumentos del Dios de la Técnica para los Siete Grandes Poderes. La forma en que funcionaba era que cualquier cosa escrita sobre la tableta de contacto principal sería reflejada en las tabletas secundarias. Si cada uno tenía una principal y una secundaria, entonces podríamos contactarnos a través de texto cuando quisiéramos. Pero dado lo pesadas que eran además de su enorme tamaño, caminar con ellas iba a ser un reto. Para colmo, consumían una enorme cantidad de poder mágico, así que era más como un dispositivo fijo para la casa que uno portátil.
Básicamente, un teléfono fijo, no un celular.
Por ahora, instalamos el primer par tanto en la oficina de Orsted como en los aposentos de Ariel. Yo podía imaginar a Ariel arrodillada frente a las brillantes tabletas cada noche y diciendo algo como, “Mi señor, tenga la seguridad de que derrotaré a esos malditos Power Rangers.”
En fin, eso resume cómo ha estado avanzando la investigación. Bien podría dar una actualización sobre los niños mientras estoy en ello.
Primero Lucie. Mi hija mayor cumplió cinco años. Su fiesta de cumpleaños fue efectuada el mes pasado, donde recibió regalos de todos en la familia y estuvo muy feliz por ello. Ella estaba creciendo para convertirse en una jovencita saludable. Pude haber jurado que fue solo ayer que comenzó a dar sus primeros pasos y dijo sus primeras palabras, pero ahora, sus pies se apoyaban con firmeza en el suelo. Y si bien todavía tartamudeaba, ella había aprendido a formar palabras claramente. Sus palabras favoritas eran “¡No-oh!” y “¡Peeero!”
Además, ella aprendió a recitar magia de nivel Principiante de las lecciones extracurriculares de Sylphie y Roxy. Pasaba sus días practicando magia en las mañanas y balanceando un palo con Eris en las tardes. Era como ver mi propia infancia. El horario puede parecer natural para la propia Lucie, pero para un observador desconocido, se veía tan exigente como un entrenamiento espartano. Fue por eso que no podía evitar mimarla cada vez que tenía la oportunidad, lo cual podría explicar la razón de que ella hubiese comenzado a gritar “¡Papá!” y saltar hacia mí de la emoción al verme.
Era súper linda.
Su especial fiesta de quinto cumpleaños parecía haber despertado algo en ella que le permitió darse cuenta de las responsabilidades de una hermana mayor. Lucie comenzó a cuidar de Lara y Ars. Ella además se convenció de que el compañero leal de Lara, Leo, también era alguna clase de hermano menor, así que ella y Lara lo acariciaban mucho. Solo el otro día, ella estaba peinando su pelaje blanco.
Fue una escena realmente sobrecogedora… hasta que más tarde descubrimos que estaba usando el cepillo de Sylphie para hacerlo. Tomar el cepillo de su madre y llenarlo de pelo de perro hizo enojar a Sylphie.
“¡Peeero, Mamá y Leo tienen pelo blanco!” fue la excusa de Lucie. No pude evitar sonreír. ¡Los niños dicen las cosas más inauditas! Pero eso hizo enojar tanto a Sylphie conmigo que ella me miró de forma fría por todo un día. Ella solo me perdonó porque Lucie encontró una forma de defenderme.
“La próxima vez usaré el cepillo de Papá, así que no te enojes con él, ¿bueno?”
Esa fue su versión de ayudarme. Al final me costó un cepillo, pero fue un precio que estuve feliz de pagar. El único cepillo que un hombre de verdad necesita son sus dedos.
Ahora hablaré de nuestra Lara. Nuestra futura salvadora de dos años de edad tenía un rostro audaz e imperturbable como siempre. Pero eso ciertamente no quería decir que ella era floja; ahora que era capaz de pararse sobre sus dos pies, ella iba a todos lados y hacía de todo. Se aferraba a cualquiera y lo seguía solo por curiosidad. Lara sacó eso de su madre. Yo no hacía eso.
Me ponía un poco ansioso sacarle los ojos de encima, pero probablemente me estaba preocupando demasiado—su perro guardián Leo siempre estaba ahí para protegerla de lastimarse. Si ella iba de aventura y necesitaba recostarse a dormir en medio de ella, entonces Leo se envolvería su alrededor para mantenerla a salvo.
Sin embargo, Lara parecía ver a Leo más como un mayordomo. Su forma preferida de viajar estos días era subirse sobre la espalda de Leo, agarrarse, y montar su corcel hacia tierras lejanas. Incluso hubo una vez donde Eris llevó a pasear a Leo, y se dio cuenta de que tenía alguna clase de mochila, descubriendo que Lara se había metido ahí adentro. Leo supuestamente iba a calmar nuestras preocupaciones, pero los niños siempre tienen formas de inventar nuevas.
No estaba seguro de cuál era la razón, pero Lara era muy apegada a Zenith. Ella con frecuencia iría a sentarse sobre su regazo y miraría hacia su rostro. Si ignorabas el silencio, podrías confundirla por una escena conmovedora de una nieta estrechando lazos con su abuela.
Por último, Ars. Mi hijo menor, de ahora un año de edad, heredó mi amor por los pechos. Él los amaba grandes o pequeños. Por supuesto, amaba los de su madre Eris. Pero también amaba desde los pechos planos como una tabla de Sylphie y Roxy hasta los verdaderos melones como los de Linia y Pursena. Él tenía una sonrisa de una completa satisfacción y dicha cada vez que era presionado contra un par de pechos. Era un conocedor tal como yo—alguien que amaba los pechos de toda clase. Dicho eso, él tenía la misma sonrisa feliz en su rostro cada vez que se orinaba. Así que con algo de suerte yo solo estoy imaginando cosas. Estoy un poco preocupado por tu futuro, amiguito.
Por cierto, cada vez que yo trataba de tomarlo en brazos, él estallaría en llanto. Incluso cuando estaba completamente dormido, Ars se sacudiría y daría la vuelta una vez que mis brazos lo envolvían, y cuando abría sus ojos, él lloraría como si estuviera viviendo una pesadilla. Ars tenía una fuerte aversión a los pechos de los hombres. Me daba ganas de llorar… Bueno, no podía enojarme con él ya que no estuve para su nacimiento, pero aun así me hacía sentir rechazado.
Entre su amor por los pechos y su aversión hacia cualquiera que no los tuviese, me preocupaba que él pronto pudiera comenzar a meter manos a las mujeres. Simplemente agarrarlas sin contenerse. Cuando fuera un poco mayor, yo necesitaría darle una buena charla. Tenía que hacerlo.
En fin, ese es el reporte en cuanto a los niños. Si tuviera que escribir un adjetivo para calificar el reporte de este año, yo escogería fructífero. En el fondo del reporte, yo terminaría mis notas con algo como, “Mantengan el buen trabajo el año que viene.”
Para el momento que terminé de reflexionar sobre el año pasado, la ceremonia de graduación ya había terminado. Yo no fui el alumno destacado—no fue una sorpresa. No iban a darle ese honor a alguien que se saltó las clases y el examen de graduación. Incluso si me lo ofrecían, yo lo habría rechazado.
Podemos saltarnos el duelo de exhibición después de la ceremonia. Tampoco creo que deba dar detalles de la confesión romántica que recibí de un evidente cazafortunas. Debería ser capaz de omitir la parte donde el subdirector, Jenius, me dijo que estaba feliz de haberme recomendado mientras me ofrecía un apretón de manos, debido a que íbamos a tener variaciones de esa conversación por muchos años más. Norn todavía estaba estudiando aquí, y también haría que Lucie asistiera a esta escuela en algunos años más. Pronto volvería a estar en deuda con él.
Escuchar que Lucie asistiría a la universidad en un futuro no muy lejano dejó a Jenius tan sentimental que se puso a llorar.
Cayó la noche. Todos nos reunimos en nuestro bar favorito. ¿La ocasión? La segunda fiesta de despedida de Cliff. Mi fiesta de graduación era parte de ello, pero considerando que me gradué sin dar ningún examen ni nada parecido, difícilmente sentía que hubiese algo que celebrar. Aun así, apreciaba la intención.
Cliff se marcharía hacia el País Sagrado de Millis en un mes más. Ahí, la batalla comenzaría. Sería una personal, y como tal yo no estaba muy seguro de para qué estaba luchando. Probablemente la mitad de ello era para sí mismo, pero la otra mitad era un completo misterio. Cliff había estado pasando el último año preparándose para enfrentar… algo. Él puede haber enfrentado un retroceso en el camino cuando quedó cautivo dentro de la trampa conocida como Elinalise, pero con un poco de cariño, esos moretones sanaron para convertirse en experiencia y amor. Ahora, él parecía estar dirigiéndose a la guerra.
“Prometo que llegaré a las posiciones más altas dentro de la Iglesia de Millis. ¡Y cuando lo haga, regresaré con orgullo para llevar a casa a Lise y Clive!”
Elinalise escuchó maravillada esta declaración. Ella era fuerte. Yo sabía que, en mi caso, si Roxy fuera a decirme que iba a viajar hacia el Continente Demoniaco para convertirse en Reina Demonio, estaría destrozado. Estaría muerto de la preocupación de que mi hermosa Roxy de alguna forma se convirtiera en una idiota e infame figura como la que ya tenían.
Creer lo suficiente en alguien como para esperarlo es fácil de decir y difícil de hacer; podías despedir a alguien con toda la esperanza y buenas intenciones del mundo y nada de ello lo protegería de verdad. Y parecía ser que Elinalise sabía eso mientras miraba hacia Cliff. No tenía una fe ciega; eso era valentía. Si ella tenía dudas, no estaba permitiendo que se expresaran lo suficiente como para que Cliff las notase.
Los momentos como este me recordaban que sus largos años le habían enseñado un par de cosas. Fue solo cuando la fiesta comenzó a llegar a su fin que ella corrigió algunas de mis suposiciones.
“Rudeus, ¿podemos hablar un momento?” Elinalise me pidió encontrarnos afuera.
Ella estaba interrumpiendo un Momento Sagrado. Sylphie estaba usando mi muslo derecho como una almohada para dormir, Roxy estaba cabalgando mi muslo izquierdo mientras bebía, y Eris estaba apoyando su cabeza en mi hombro derecho. Tanto mi mano izquierda como la derecha tenían algo que explorar, y con el alcohol fluyendo a través de mí, tuve una idea realmente lasciva. Había comenzado a calcular cómo podría ser capaz de llevármelas a las tres a la cama al mismo tiempo.
Pero…
“Ah… Claro.”
Ver el rostro de Elinalise me puso un poco sobrio. Su expresión era seria. Fuera de lugar para una fiesta.
Yo sabía la razón. También sabía que no iba a ser de ninguna ayuda para ella si estaba ebrio. Inmediatamente me desintoxiqué de mi alcohol.
“Qué haces, Rudy… ¿Poniéndome los cuernos? Eso es malo… Muy malo… Mmrgh…”
Silencié las quejas de una borracha Roxy con mis labios y la bajé, para luego…
“Mmph, Rudy, tus muslos son tan suaaaves…”
Coloqué la cabeza de Sylphie sobre el regazo de Roxy, y finalmente…
“Rudeus… Quiero que el segundo sea un niño…”
Coloqué a Eris sobre el hombro de Roxy… y listo. Tres esposas apartadas exitosamente de mí, y yo de pie.
“Muy bien, vamos.”
Salí del bar junto a Elinalise.
El invierno había terminado, pero la nieve en Sharia tendía a quedarse por un largo tiempo. El frío fuera del bar no era diferente. Este frío permanecería por un tiempo.
“Así que, Rudeus, es sobre Cliff. Quiero pedirte un favor.”
Elinalise fue directo al grano. Ya tenía la sensación de que esto iba a ser sobre Cliff. Elinalise también pasó el último año preocupándose; ¿cómo podría no hacerlo?
“Detesto pedir algo así a espaldas de Cliff… pero debo decir que estoy un poco preocupada.”
El aliento de Elinalise era visible por algo más que solo el frío. Desde su perspectiva, Cliff todavía era un niño. Por supuesto, ella lo amaba como esposo, pero algo de ese amor de seguro se transformaba en una preocupación maternal, como la que podría sentir por un hijo o hermano menor. Si así lo veía ella, por supuesto que dejarlo ir solo sería difícil.
“Así que, ¿puedo pedirte que lo acompañes?”
“¿Estás segura?” pregunté, sorprendido. Creí que Elinalise respetaba la decisión de Cliff.
“Solo tienes que cuidarlo al principio… Es importante para él dejar su marca, ¿no? Sé que Cliff puede lograrlo, pero aparecer en algún lugar, especialmente cuando todos ya tienen a sus propios amigos, no es la fortaleza de Cliff…”
Ella no tenía que tratarlo como un niño tímido. Pero esperen, por otro lado, Elinalise no estaba sacando esto de la nada—Cliff podría ser así. Considerando que él nunca hizo ningún amigo aparte de nosotros durante todo su tiempo en la Universidad, sí, ella tenía un punto. Podía imaginar a Cliff llegando al País Sagrado de Millis y estando solo en ese gran país, rechazado por sus pares, y todavía determinado a hacer su mejor esfuerzo…
Mierda, sentí que se me iban a salir las lágrimas.
“Pero recuerda que prometí que no lo ayudaría.”
Yo quería que Cliff tuviera éxito. Quería que subiera de posición tanto como le fuera posible dentro de la Iglesia de Millis. Eso no significaba que debía llegar a la cima. Yo solo quería que él llegase tan lejos como quería. Esto no estaba relacionado con reunir aliados para Orsted; este era el sueño de mi amigo, y yo lo apoyaría.
Pero el sueño implicaba hacerlo solo, así que no podía ayudarlo. Tal vez él no lo explicó mucho, pero ese fue el significado entre líneas cuando acepté su decisión hace un año.
“¿No hay algo que puedas hacer?”
“…”
“Solo al principio estaría bien, en serio. No tendrías que intervenir, sería suficiente solo darle algún consejo si alguna vez lo necesita…”
“Mmm.”
Yo estaba a punto de decirle la frase fue una promesa entre hombres. Pero no podía negar que también estaba preocupado por Cliff. Él tenía la habilidad, pero también debilidades, y una de ellas era lo suficientemente mala como para condenarlo inmediatamente. No quería ver fracasar a Cliff sin siquiera haber sido capaz de usar sus fortalezas.
En ese sentido, tal vez un pequeño empujón aquí y allá no haría daño. A Cliff no le agradaría, pero vamos, podías decir que los recursos de tus amigos son como una extensión de tu propio ser. También podías decir que un amigo que lo ayudaba en tiempos de necesidad solo era otra cosa que obtuvo Cliff de su vida escolar; en ese caso, si lo ayudaba, simplemente mostraría lo fuerte que se había vuelto. Por supuesto, yo no lo ayudaría demasiado. La clave para esta tarea era un suave empujón.
“…”
Muy bien, ella me convenció.
Ahora bien, ¿qué hay del reclutamiento de aliados? Había estado planeando trabajar en el Reino del Rey Dragón mientras Cliff estaba en Millis. Yo ya se lo había informado a Aisha. Esos preparativos ya estaban en marcha. ¿Causaría algún problema cambiar de curso hacia Millis…?
Probablemente sería difícil abrir una Tienda Zanoba y vender figuras de una raza demoniaca dentro del País Sagrado de Millis, donde estaríamos justo a las puertas de la Iglesia de Millis. Pero sí podía abrir una sucursal del Grupo de Mercenarios mientras estaba ahí. Podíamos fundar ese Grupo de Mercenarios local para reunir personal e inteligencia, entonces esperar por el éxito de Cliff y volver para abrir la tienda.
“Muy bien, yo también iré hacia Millis.”
“¡Oh! ¡Te lo agradezco mucho, Rudeus!”
Elinalise de seguro también quería ir. Ella quería dejar a Clive al cuidado de mi familia y ayudar a Cliff en sus desafíos en el País Sagrado de Millis. Pero ella había prometido criar a Clive en casa mientras esperaba el regreso de Cliff.
“Pero déjame decirte una cosa: yo tomaré la decisión de ayudarlo o no.”
“Por supuesto, eso es todo lo que pido.”
Elinalise colocó una mano sobre su pecho y suspiró del alivio. Ella realmente haría cualquier cosa por su esposo, ¿eh? Yo no estaba insatisfecho con mis actuales esposas, pero… maldición. Cliff sí que era un hombre afortunado.
Muy pronto la fiesta de despedida llegó a su fin. Era hora de llevar a mis borrachas esposas a casa y colocar a cada una de ellas dentro de sus respectivas camas.
Los niños ya estaban profundamente dormidos; fue gracias a Lilia y Aisha que yo pude ir y emborracharme sin preocuparme por los niños en casa. Sintiendo que les debía palabras de agradecimiento, fui hacia la sala de estar para ver a Aisha. Aprovechando que estaba aquí, decidí discutir con ella la petición de Elinalise. Era un buen momento para repasar los planes de expansión del Grupo de Mercenarios con Aisha.
Y así, entré a la sala de estar para encontrarla inmersa dentro de un ambiente tenso. Estaba Norn, quien se había ido de la fiesta de despedida a la mitad. También estaban ahí Lilia y Aisha, quienes estaban cuidando la casa. Todas ellas estaban ahí de pie, con miradas serias eclipsando sus rostros.
“¿Ocurrió algo?” pregunté.
“Ah, Onii-sama…” dijo Aisha. “Mira esto.”
Ante las tres había una solitaria carta. Yo la tomé. El remitente era La Casa Latria.
Recordaba ese nombre. Era mi familia por parte de Zenith. Parecía ser que mi propia carta finalmente obtuvo una respuesta desde el País Sagrado de Millis. Me di cuenta de que el sobre ya había sido abierto a pesar de estar dirigida a mí, pero eso estaba bien. Miré dentro para descubrir una sola hoja.
“Con respecto a su correspondencia sobre mi hija, Zenith, declaro: le ordeno traer a Zenith a la Casa Latria de inmediato. Si Norn Greyrat y Aisha Greyrat están presentes, ellas también deben venir.”
—Condesa de Latria, Claire Latria
Fue un mensaje bastante corto. Bueno, no se fue por las ramas… pero parecía un poco demasiado hostil para ser considerada una carta.
Esto era un decreto.
“Después de todo este tiempo, ustedes—”
Me detuve antes de terminar esa oración. Pensándolo bien, habían pasado cinco años desde que envié esa carta. El País Sagrado de Millis estaba muy lejos de aquí, y un viaje solo de ida bien podría tomar más de un año a caballo. Las cartas podían terminar desviándose hacia quién sabe qué rincón del mundo antes de llegar a su destino. Los mensajeros siempre podían ser atacados por monstruos, así que siempre existía la posibilidad de que las cartas ni siquiera llegaran. Con eso en mente, tal vez cinco años era un tiempo razonable para una respuesta.
“¿Mm? Esperen, ¿esta es toda la carta?” pregunté.
“Sí, solo eso,” respondió Lilia. No parecía haber otro paquete que estuvieran ocultando de mí.
“Entiendo…”
Era una carta bastante corta y áspera que iba a tomar años en llegar a su destino. Esperen, ¿entonces por eso fue tan corta? La Casa Latria de seguro sabía el largo viaje que tomaría este pedazo de papel. ¡Por supuesto! Ellos escribieron múltiples cartas para asegurarse de que una llegase a nosotros. Y si el texto corto y demandante era para asegurarse de que ese esfuerzo no terminase en un error de comunicación, entonces tenía sentido. El tono demandante solo estaba comunicando su impaciencia por nuestra llegada.
Complacido con mis deducciones, yo me di la vuelta hacia mis hermanas, quienes estaban… llegando a una conclusión completamente diferente.
“Hahhh…”
“La Abuela… nunca cambia, ¿eh?”
Norn suspiró de la exasperación, mientras Aisha miraba hacia la carta con ojos carentes de vida. Ellas se veían como si nunca más quisieran volver a ver ese nombre.
Entonces Claire solo era del tipo que escribía así, ¿eh?
“…”
Miré hacia Lilia para descubrir que incluso ella se veía preocupada. ¿De verdad Claire era tan mala? Yo no la conocía, así que no lo sabía.
“Rudeus-sama, ¿qué desea hacer?” Lilia miró arriba hacia mí.
Yo estaba determinado. Había estado buscando una buena excusa para ir a Millis, y entonces esto cayó sobre mi regazo. Fue un verdadero golpe de suerte.
“Supongo que deberíamos hacer lo que dice la carta y llevar a Mamá a Millis.”
“…”
“…”
“…”
Mis hermanas y madrastra se miraron entre sí. Supongo escogí la respuesta equivocada. ¿Quién era esta Claire? Bueno, sí, la carta era directa, pero ella sabía que su hija perdió sus recuerdos y estaba en un estado semiconsciente. ¿Qué padre no demandaría ver a su hija sabiendo que ella había atravesado eso?
Estaba seguro de que los Latria también la habían estado buscando. Zenith puede haber sido una hija pródiga para ellos, pero de acuerdo a Paul, ellos invirtieron mucho dinero en el Escuadrón de Búsqueda y Rescate de Fittoa, así que les debía eso. Y dado que ellos parecían tener cierto poder dentro de la nación de Millis, podría valer la pena conocerlos.
“Bueno, supongo que íbamos a tener que ir hacia Millis en algún punto, así que bien podríamos matar dos pájaros de una sola pedrada. Suena como una parada perfecta mientras estamos ahí por trabajo.”
“¿Eh? Espera un momento, Onii-sama,” intervino rápidamente Aisha. “¿No íbamos a ir hacia el Reino del Rey Dragón el próximo mes?”
Por supuesto, ese había sido el plan. Yo quería abrir una sucursal del Grupo de Mercenarios en el Reino del Rey Dragón, crear conexiones con el Dios de la Muerte Randolph y la Reina Benedikte, y obtener los patrocinadores necesarios para mantener la Tienda Zanoba. Y quería que Aisha me ayudase con eso.
Tal como nuestra experiencia en el Reino de Asura, necesitaba que Aisha viniera conmigo para abrir la sucursal del Grupo de Mercenarios. Aisha y su hábil mano para el reclutamiento serían la clave para poner todo en orden. El primer mes sería para poner todos esos pequeños engranajes en marcha, y el segundo mes sería para que Aisha lo dejara de lado lentamente hasta que se pudieran valer por sí solos. Ella tenía el toque mágico para esto.
“Dado el contenido de la carta, creo que deberíamos ir tan pronto como sea posible. Piensa en ello como priorizar Millis… y saludar a la Abuela mientras estamos en el vecindario.”
“Aww…”
Aisha hizo un puchero del descontento. Puede que ella se haya convertido en una adulta hace unos meses, pero todavía no lo era completamente.
Norn se puso de pie repentinamente.
“Nii-san… Yo no quiero ir,” dijo Norn.
Ella lo dijo fuerte y claro. No dijo No iré, tampoco No puedo ir, sino No quiero ir. Y ella no hizo un puchero como Aisha; su expresión era seria.
“Este es un momento importante tanto para mis estudios como para el consejo estudiantil. No pudo permitirme vaciar mi calendario por varios meses.”
“Bueno… Sí, es justo,” admití. Puede que yo me haya graduado, pero Norn todavía estaba en su último año. Durante un año tan crucial, ella tenía que asistir a clases, dar sus exámenes, y tener una graduación real. A diferencia de mí, Norn pasó sus seis años de escuela esforzándose. Dejarlo ahora cancelaría todo por lo que ella había trabajado.
“Eh, Onii-sama. Um… Ah, sí, el arroz. ¡Nos espera una gran cosecha de ese arroz que tanto amas, así que no puedo ir!”
Aisha parecía haber inventado eso en el acto. Esta era una excusa verdaderamente lamentable—Aisha ya había contratado gente del Grupo de Mercenarios para construir esos campos de arroz a las afueras de la ciudad y plantarlos. Yo también sabía que ella había contratado a un administrador para manejarlo todo y que la propia Aisha ya no iba a estar ahí en persona. Lo sabía todo.
Podría haberle destacado esto y forzarla a ir, pero Aisha era una trabajadora caprichosa. Llevarla obligada la pondría de mal humor, y entonces sería una carga sobre mis hombros en vez de un activo. Pero al mismo tiempo no podía hacer mucho para iniciar el Grupo de Mercenarios si ella no iba. Yo no podía hacer lo mismo que ella…
Ah, esperen. Solo porque ella esté en Millishion no quiere decir que tiene que visitar a Claire, ¿no?
“Muy bien, Aisha. Si tanto quieres evitarla, entonces no te forzaré a verla. Pero al menos ve a Millis conmigo. Visitaremos a la familia Latria solo mi mamá, Lilia-san, y yo, para que así tú puedas concentrarte en el Grupo de Mercenarios.”
“Hurra. ¡Gracias, Onii-sama!”
Aisha sonrió de oreja a oreja. Vaya. Qué reacción. ¿Acaso odiaba tanto a Claire?
Pensándolo bien, Lilia, de todas las personas, estaba dejando salirse con la suya a Aisha. Normalmente, ella regañaría esa clase de malicia con un golpe sobre la cabeza.
“Entendido, Rudeus-sama. Yo lo acompañaré.”
Lilia bajó su cabeza tan desapasionadamente como siempre, pero tenía la sensación de que ella no quería ver a Claire tanto como Aisha. Considerando su posición, no podía culparla: Zenith era una seguidora de Millis, lo cual quería decir que su madre casi con certeza lo era también. Yo no sabía lo que pensaba Millis de la bigamia, pero dado que sus enseñanzas prohibían explícitamente la práctica, no creía que ellos fueran a darle una cálida bienvenida a una segunda o tercera esposa.
“Te lo agradezco, Lilia-san.”
“No me lo agradezca, simplemente estoy haciendo mi trabajo.”
El cuidado de Zenith era un trabajo de tiempo completo. Lilia y Aisha podían ayudar; si no llevaba al menos a una de ellas, entonces estaríamos en problemas.
“Muy bien, Aisha. Con eso fuera del camino, ¿puedes comenzar con cambiar nuestro destino al País Sagrado de Millis?”
“A la orden. ¿Cuándo partiremos?”
“Mmm, veamos…”
¿Por qué no partir junto a Cliff? No teníamos que hacerlo, pero había cierta distancia que cubrir entre el círculo de teletransportación y el propio Millis. No calificaría como ayudarlo, así que bien podríamos ir juntos.
“¿Qué tal en un mes más?”
“Entendido.”
Aun así, mi abuela, ¿eh? Me pregunto qué clase de persona es. Tenía que admitir que las reacciones de Norn y Aisha me habían dejado un poco asustado de descubrirlo.
Entonces había un cambio de planes: todavía no íbamos a ir hacia el Reino del Rey Dragón. Ahora construiríamos nuestra siguiente sucursal del Grupo de Mercenarios en el País Sagrado de Millis.
Aisha se quejó todo el tiempo, pero aun así llevó a cabo los preparativos. Ella se puso a trabajar en reunir y volver a llenar el papeleo que anteriormente mencionaba al Reino del Rey Dragón para que ahora nombrase a Millis. Por lo que podía ver, este detallaba la clase de personal que ella necesitaría en cada país.
Esta vez no teníamos un enlace en el gobierno de la nación, así que cualquier cosa que quisiéramos hacer—tal como reclutar—iba a ser un largo proceso. Por ahora, yo tracé una meta de medio año. Una vez que estuviéramos ahí ese tiempo, podríamos ver si realmente teníamos algo ahí, o si era una causa perdida.
También decidí mencionarle esto a Cliff. Por pura coincidencia, yo fui llamado a la casa de la familia de Zenith, ¿entonces qué tal si vamos juntos? Fue algo así. Cliff sonrió, pero no parecía molesto.
“Tenía la sensación de que encontrarías una razón para acompañarme.”
Y eso fue todo. Por extraño que parezca, fue una reacción realmente tranquilizadora. Me pregunto si Cliff en realidad había estado preocupado, como si se sintiera dejado de lado por el hecho de que yo había demandado ir con Zanoba la última vez, pero no dije nada cuando fue el turno de Cliff. Como si él temiera que yo lo considerase menos que un amigo.
Vamos, Cliff, viejo, sabes que las cosas no son así.
En resumen, cuatro personas íbamos a ir junto a Cliff: Aisha, Zenith, Lilia, y yo. La ausencia de Lilia y Aisha dejaría la casa extremadamente corta de personal en cuanto a cuidadoras experimentadas, así que Sylphie se quedaría en casa. Y Roxy dijo que ella tenía malos recuerdos del País Sagrado de Millis por ser un demonio, así que también se quedaría.
Eris quería ir, pero Lilia se opuso categóricamente. Ella dijo que lo mejor era que Eris-sama se mantuviera alejada de la casa Latria, ya que de seguro provocaría conflictos. Yo estaba escéptico. Pero a partir de la forma en que Lilia la describió, podía darme cuenta de que esta Claire de la Casa Latria era una persona bastante difícil. Definitivamente podía entender la razón detrás de que Eris fuera la elección equivocada para esa situación. Enemistarse con la familia de Zenith no sería divertido, y además tendríamos que llevar a su hijo a este peligroso viaje. Y así, Eris se dio por vencida.
Este sería un extraño viaje en que ninguna de mis esposas me acompañaría… Pero oigan, así es la vida. Y así, nuestros preparativos continuaron, hasta que un día, justo antes de que estuvimos listos para partir, un descubrimiento inesperado forzó un cambio de planes.
Sylphie estaba embarazada.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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