Empezando un Negocio
Capítulo 6: Empezando un Negocio
No podía dejar a Linia quedarse en la casa. El ambiente había empeorado con su presencia, y si ella seguía tentándome sexualmente, llegaría un momento donde yo no podría seguir resistiéndome a ella.
Nuestra familia se caería a pedazos si yo no hacía algo. Si perdía el control y era infiel, Sylphie podría tomar a Lucie e irse. Por lo que sabía, el futuro predicho en ese diario aún podría ocurrir a pesar de lo mucho que yo me había esforzado por evitarlo. Tenía que solucionarlo antes de eso.
Fue por eso que decidí encontrarle un trabajo a Linia. Había considerado cancelar su deuda y sacarla de la casa, pero incluso aunque éramos amigos, aún había límites. La cantidad de dinero que había gastado para comprarla era obscena para los estándares de cualquiera, y ella necesitaba regresarlo. No me haría ningún bien renunciar a eso.
Pero ¿qué trabajo encajaba con Linia? Francamente, no podía imaginarlo. Ella podía usar magia y luchar, pero ahora mismo no podía pensar en ningún trabajo que pudiera ayudarla a regresar lo que debía.
Estrujé mi cerebro en busca de ideas. Consideré pagarle para ayudar a Cliff y Zanoba en sus investigaciones. Sus notas fueron respetables cuando se graduó, así que era posible que pudiera ser de alguna utilidad. Pero entonces me di cuenta de que investigar no encajaba con su personalidad. Ella no sería capaz de comprometerse a realizar un trabajo de escritorio repetitivo. Además, a pesar de la baja probabilidad de que tuvieran relaciones, no se sentía bien empujar a alguien tan atractiva como ella hacia Cliff cuando él acababa de tener un hijo.
Yo también consideré confiarle la responsabilidad de supervisar las ventas de la figura de Ruijerd, pero rápidamente descarté la idea. Ella contrajo una deuda en el momento que trató de ser una comerciante. Ya que Linia ya había probado ser inepta en cuanto a las ventas, yo no iba a confiarle algo tan importante.
Mandarla hacia la universidad para ser la sirvienta personal de Norn era otra opción, pero la deseché inmediatamente. Norn no estaría feliz con eso, y muy probablemente causaría una repetición de lo que estaba ocurriendo en casa.
Podía hacerla trabajar como una aventurera para ganar algo de dinero. Excepto que, si bien algunos trabajos pagaban bien, la mayor parte no. Linia ni siquiera estaba registrada como aventurera. Le tomaría demasiado tiempo comenzar a ganar buen dinero con ello, y había una posibilidad de que muriera en una misión antes de siquiera comenzar a hacerlo.
Ninguna de estas opciones que consideré ofrecían una forma de pagar las mil quinientas monedas de oro de Asura que ella debía en una cantidad razonable de tiempo. Aun así, era demasiado pronto para lanzar la toalla simplemente porque no podía pensar en algo. Tal vez ella era más adecuada de lo que yo había creído para una de las opciones anteriores. Por esa razón, decidí llevarla a la universidad conmigo.
Linia usaba su traje de sirvienta mientras recorría el campus de la universidad. Ella caminaba frente a mí, actuando de forma arrogante mientras apartaba a los otros estudiantes del camino.
“¡Shuu, shuu! ¡El Jefe va a pasar, miau! ¡Abran paso si no quieren ser pisoteados!”
Era difícil verla como algo más que un pandillero común y corriente.
“¡Hola, ha pasado tiempo!”
“¡Hooola!”
Consideré detener sus estupideces, pero los hombres bestia que pasábamos nos saludaban felizmente, así que decidí vigilar las cosas un poco más antes de hacerlo. Solo habían pasado dos años desde que Linia se graduó, así que muchos estudiantes aquí aún sabían quién era. Algunos de aquellos a punto de graduarse incluso podrían haber servido como uno de sus subordinados cuando ella en el pasado era la líder de los delincuentes. Tal vez la respuesta a qué trabajo podía asignarle yacía dentro de todo esto.
“¡Linia-sama! ¡Hace tiempo que no la veía!”
Mientras yo estaba perdido en mis pensamientos, uno de los chicos corrió hacia nosotros. ¿Quién demonios era él? Sentía que ya me habían presentado a esta persona, durante el tiempo que yo era estudiante de segundo año. No podía recordar su nombre, pero sí recordaba que él era el mandamás de su clase.
“¡Hola, eres tú! ¿Todavía tienes ese espíritu de lucha dentro de ti, miau?”
“¡Claro que sí!”
“¡Bien! Sigue así, miau.”
“¡Así será!”
Linia ciertamente actuaba como si le perteneciera el lugar, a pesar de estar usando un traje de sirvienta mientras estaba hasta el cuello en deudas.
“Por cierto, Linia-sama, ¿segura de que todo está bien?”
Linia ladeó su cabeza. “¿Miau? ¿De qué hablas?”
“Quiero decir, su situación actual. Escuché de ello, ¿sabe? Dicen que el hermano mayor de la presidenta del consejo estudiantil la hizo su esclava. ¿Es cierto?”
“Supongo. Metí la pata en grande y terminé pagándolo caro, miau. Aun así, el sueño de la gente bestia es servir a alguien más fuerte que ellos, así que no está tan mal, miau,” dijo orgullosamente Linia.
El estudiante dejó salir un suspiro, y después de una larga pausa, dijo, “Para ser honesto, estoy algo decepcionado.”
“¿Por qué, miau?”
“Antes de graduarse, usted aún tenía agallas—como si realmente tuviera la intención de recuperar su posición en la universidad de las manos de Rudeus y Ariel. Pero ahora usted es como… una mascota de casa patética.”
Linia se quedó en silencio luego de eso. Supuse que ella mostraría sus colmillos y estallaría de la ira, pero… Linia simplemente sonrió.
“Sí, supongo que he caído bastante bajo. Pero tú solo espera, miau. ¡Usaré mis garras para regresar a la cima, miau!”
“¿Regresar a la cima?”
“Claro que sí, miau. Si quieres usar tus garras para regresar a la cima, primero tienes que tocar fondo, miau.”
Los ojos del estudiante comenzaron a brillar del entendimiento por lo que ella acababa de decir, y una sonrisa apareció en su rostro. “¡Linia-sama, sabía que aún tiene la chispa! ¡Supongo que yo simplemente no fui lo suficientemente listo como para ver su plan!”
“Bueno, mi cerebro es mucho mejor que el de muchos, miau,” dijo orgullosamente Linia, golpeando su frente.
En un abrir y cerrar de ojos el estudiante estaba mirando hacia ella con respeto y bañándola de halagos. Una vez que terminó, él finalmente regresó a su sala de clases. Bueno, supongo que es genial que se lleven bien.
Yo me mantuve en silencio mientras caminábamos hacia el edificio de investigación. Durante todo el camino, las personas saludaron respetuosamente a Linia una y otra vez. No fue hasta que entramos al edificio, sin nadie más alrededor, que esto finalmente se detuvo. Mientras atravesábamos los pasillos, llenos de silencio, Linia miró sobre su hombro hacia mí.
“Jefe, solo para que lo sepas, yo solo estaba fanfarroneando, miau.”
“¿Hablas de la conversación con ese antiguo subordinado tuyo?”
Linia comenzó a sobar sus manos, acercándose a mí como si estuviera tratando de congraciarse conmigo. “La parte de usar mis garras para llegar a la cima. Tengo que cuidar mi reputación frente a los jóvenes, pero no tengo la intención de oponerme a ti, Jefe. Me crees, ¿cierto?”
“Así es.”
Conociéndola, ella probablemente lo dijo en serio. Especialmente con la vibra extraña de su última oración, yo sospechaba que ella solo estaba tratando de apaciguarme. Sus verdaderas intenciones probablemente eran las que le había dicho a ese estudiante.
“No hay nada malo con ser ambicioso,” le dije. “Pero te aconsejo no escupir hacia las personas a las que deberías agradecerles.”
“Por supuesto, miau. Si crees que estoy mintiendo, vamos a una de estas salas de clase vacías y te probaré mi lealtad, miau. Solo pido que seas gentil conmigo. ¡Miaujeje!”
Jajaja… eso no va a pasar.
Me pregunto si todo eso de usar sus garras para regresar a la cima solo tenía que ver con ser mi número uno en vez de tratar de superarme. Primero convirtiéndose en mi pareja sexual, y luego ganándose el afecto suficiente como para ser mi esposa favorita, y por lo tanto usurpando el triunvirato gobernante de Sylphie, Roxy, y Eris. ¡Qué gata tan astuta! Tal vez ella en realidad era una asesina enviada por el Dios Humano para destruir mi familia.
“Oye,” dije en voz baja. “Durante estos últimos años, ¿ha aparecido en tus sueños un hombre asegurando ser un dios?”
“¿Por qué preguntas eso tan de repente, miau? ¿Hablas de alguna clase de sueño profético? No recuerdo nada parecido, miau.”
“Tratar de ocultarlo no te hará ningún bien,” dije, de forma amenazante. Después de todo, en la corte del Dios Dragón, los sospechosos van a la guillotina. No es como si yo fuera así de violento.
“E-el sueño que tuve anoche trataba de un montón de pescados cayendo del cielo, miau. Eh, el anterior a ese… erm, no puedo recordarlo.”
Debe ser genial tener sueños tan agradables. No hay duda de que ella recibiría un punto por pescado, y para el momento que recolecte cien, recibiría una vida extra. Por supuesto, si ella no era cuidadosa, podría pescar un tiburón.
Dejando eso de lado, ella no parecía ser uno de los apóstoles del Dios Humano… al menos por lo que yo sabía. Él no era de la clase de persona que usaba a alguien tan salvaje e impredecible como Linia.
“Supongo que eso es suficiente. Pero si alguna vez tienes un sueño así, es mejor que me lo digas de inmediato,” dije.
“Sí, señor, miau.”
Dejé salir un suspiro y seguí caminando hacia nuestro primer destino: el laboratorio de investigación de Zanoba.
“¡Ah, Maestro—urk!”
Zanoba puso mala cara cuando vio a Linia junto a mí. “Ha… pasado tiempo,” dijo él.
“Hoola, Zanoba. Tienes razón en eso, miau.”
Gotas de sudor frío comenzaron a reunirse en la frente de Zanoba mientras él escaneaba su habitación. “Disculpen, pero, por favor, denme un momento para limpiar un poco.” Él rápidamente empezó a guardar cada muñeca o figura a la vista dentro de una caja para protegerla. No importaba si era frágil o no; él no dejó ni una sola afuera. Julie estaba a medio terminar de darle color a la figura de Ruijerd, pero ella detuvo su trabajo para imitar a su maestro, limpiando su propia área de trabajo.
“Mm. Esto debería ser aceptable. Muy bien, hablemos por aquí.” Zanoba apuntó hacia una mesa que estaba un poco apartada de su área de trabajo.
Julie se apartó de su escritorio y comenzó a acercarse, solo para que Zanoba extendiera una mano para detenerla. “Julie, tú sigue trabajando,” dijo él.
“Entendido, Maestro.”
Linia, Zanoba, y yo tomamos asiento a la mesa. Zanoba parecía estar inquieto y se dio la vuelta hacia Ginger, quien estaba de pie en la esquina de la habitación. “¡Ginger!”
“¡Sí, Su Alteza!”
Él no dio una orden explícita, pero ella se movió para posicionarse entre la mesa y el área de trabajo, como para protegerla.
“Ahora bien, Maestro,” dijo Zanoba, enfocando su mirada en mí. “¿Qué negocios lo traen hoy por aquí?”
Incluso mientras preguntaba, él siguió dando miradas furtivas hacia Linia, sin bajar su guardia. Zanoba no había dicho nada, pero él probablemente no estaba feliz de tener a Linia dentro de su laboratorio de investigación. Me sentía mal por imponérselo.
“Nada demasiado importante,” dije.
“Mm.”
A juzgar por su actitud hacia ella, no había forma de que yo pudiera permitirle ayudar con su investigación. Tal como había esperado—o tal vez aún peor de lo que había esperado—había demasiadas rencillas entre ellos. Linia acosándolo y destruyendo su figura había dejado una herida permanente en él. Era tal como en el caso de Aisha, sin la parte del acoso: Linia rompiendo su amada taza de té había sido la gota que rebalsó el vaso. Zanoba estaba manteniendo una fachada tranquila, pero si le pedía dejar ayudar a Linia, esa misma fachada probablemente se caería a pedazos.
“Por cierto, Maestro, ¿por qué lo acompaña Linia el día de hoy?” preguntó Zanoba. “Oí que usted la estaba manteniendo en su casa como una sirvienta, pero…”
Yo me encogí de hombros. “De hecho, es una historia algo larga. Estoy tratando de conseguirle un trabajo.”
“Ah… entiendo…” Sus ojos vagaron de un lugar a otro. Quizás él tenía alguna idea de qué clase de trabajo podía hacer ella, pero al mismo tiempo no quería ser emparejado con Linia.
No te preocupes. Prometo que me la llevaré. Este era un buen ejemplo de cómo tus malas acciones pasadas podían perjudicarte en el futuro.
“Bueno, suficiente de eso,” dije. “Ahora vamos a hablar de tu investigación.”
“¡Ah, sí, es una idea espléndida!”
Después de dejar claro que no iba a pedirle nada, Zanoba regresó a su habitual comportamiento alegre y comenzó a discutir sobre la armadura mágica conmigo.
Almorzamos en la cafetería. Mientras yo disfrutaba discretamente de mi comida en una esquina, Linia estaba sentada a poca distancia, rodeada de personas.
“¡Miaujajaja! Y en ese momento fue cuando le dije, miau. Pursena, ¿acaso no estás un poco gordita?”
“¡No esperaba otra cosa de usted, Linia-sama!”
“¡Se requieren muchas agallas para decirle esa clase de cosas a Pursena-sama!”
No me había dado cuenta mientras Ariel estaba presente, pero Linia tenía su propio carisma, de la clase que solo un delincuente poseía. Las personas reunidas a su alrededor eran del tipo indeseable. Se me ocurrió que ella podía usar esa habilidad para lograr algo, pero ¿qué? Alguna clase de trabajo que involucre reunir personas… hmmm.
Bueno, por el momento, iré a visitar a Cliff.
En resumen, las cosas tampoco fueron según lo planeado ahí. Había algunas cosas en las que Cliff necesitaba ayuda, pero tal como Zanoba, a él no le agradaba mucho Linia. Cliff no se veía dispuesto a tenerla trabajando con él. Para ser honesto, eso no era un gran problema: de todas formas, trabajar para Cliff no le permitiría ganar lo suficiente como para pagar rápidamente sus deudas. No es como si él tuviera una enorme fortuna a su disposición.
Con eso fuera del camino, ¿ahora qué?
“¿No puedes dejar que te ayude con tu trabajo?” sugirió Cliff cuando le pedí su consejo.
¿Mi trabajo? ¿Ayudarme a colocar a Orsted como el titiritero principal en vez del Dios Humano? Sí, bueno, aunque había un pequeño problema con eso.
“Podría hacerlo si Orsted-sama ni tuviera esa molesta maldición,” dije.
“La maldición no se activa a menos que ella entre en contacto directo con su poder mágico, así que estará bien siempre y cuando no dejes que ellos se encuentren.”
Sí, es cierto. Bueno, entonces… no, definitivamente no.
“Ya que ambos trabajamos en la misma oficina, ella terminará encontrándose con él eventualmente,” razoné.
Cliff asintió. “Ahora que lo dices, ese es un buen punto. Además, también está la posibilidad de que, como parte de la gente bestia, ella pueda ser afectada por su maldición a través de su olor.”
¿La maldición podía afectarla a través de su olor? Es la primera vez que escucho de ello. Es muy intrigante. “¿Estás insinuando que la gente bestia puede olfatear el poder mágico?”
“Sí. Todavía no hay evidencia concreta, pero siento que es una posibilidad muy real. Ya que tienes a Linia contigo, podría no ser una mala idea tratar de comprobarlo. ¿Qué opinas?”
Tal vez el olor era otra fuente de la maldición de Orsted, lo cual quería decir que también necesitábamos trabajar en hacer algo con su olor. Si Cliff tenía razón en esto, podíamos usar alguna clase de desodorante para suprimir completamente su maldición. Eso quería decir que debíamos experimentar para ver si los perfumes o cosas parecidas podían reemplazar su olor natural. Con unas gotas de colonia floral, su olor y la maldición podrían ser neutralizados. Él olería bien y se vería genial usando ese enorme casco sobre su cabeza. Mm, sí, eso creaba una imagen perturbadoramente extraña.
“En ese caso, lo investigaré un poco,” dije.
“Entiendo. Hablando de eso, probablemente lo mejor será que consigas a un Adoldia que te ayude. Escuché que sus narices son las más sensibles.”
Entonces necesitábamos un perro en vez de un gato, ¿eh? Me pregunto cómo está Pursena. ¿Acaso ya había logrado convertirse en la jefa de la aldea?
“Si estamos buscando un agudo sentido del olfato, mm…” acaricié mi mentón. “Podría ser una buena idea probar esto con todo tipo de razas, no solo con la gente bestia.” Se decía que los seres no humanos podían percibir un rango diferente de colores. La mayor parte de las razas humanoides en este mundo no se veían tan diferentes entre sí, pero, aun así, existían ojos demoniacos que podían percibir el poder mágico. Si investigábamos las diferencias entre las razas, podríamos ser capaces de identificar la causa específica de la maldición.
“Planteas algo interesante, pero incluso dentro de la gente bestia y los demonios, hay demasiadas razas secundarias. Sería una tarea difícil reunirlas a todas.”
“Eso es cierto,” estuve de acuerdo.
La población de Sharia era bastante diversa, en parte porque la Universidad de Magia aceptaba a todos los estudiantes, sin importar su raza. Aunque eso no quería decir que podías encontrar a alguien de cada una de las razas aquí. Las personas iban y venían con mucha frecuencia. Incluso tendríamos que reunir a individuos de las razas secundarias más raras, lo cual sería increíblemente abrumador. Por supuesto, esa era la naturaleza de una investigación—probar cada variable una tras otra hasta que las reducías lo más posible.
“En cualquier caso, no podemos progresar hasta que reunamos los sujetos de prueba,” dije.
Cliff asintió. “Sí. Aunque yo no puedo irme ahora, y de todas formas no soy bueno reuniendo personas.”
Eso era cierto: Cliff definitivamente carecía de habilidades de comunicación. Tampoco era como si yo pudiera criticarlo al respecto.
“Necesitamos a alguien popular. Alguien que pueda reunir personas sin ningún esfuerzo…”
Naturalmente, nuestras miradas se posaron en Linia. Es cierto, ella tenía el hábito de atraer personas turbias, pero al menos podía atraer personas. Además, mientras más personas atrajera, naturalmente más querrían apuntarse. En vez de reunir selectivamente solo lo que necesitábamos, podíamos ampliar el tamaño de nuestra muestra y reducir el riesgo de pasar algo por alto.
Por supuesto, usar a más personas llevaría a más problemas. Siempre iba a haber manzanas podridas. En ocasiones, las personas quienes normalmente no harían cosas malvadas por su cuenta podrían sentirse empoderadas dentro de una multitud y por lo tanto cometer actos estúpidos. Un grupo de personas sin nadie para liderarlas no era mejor que un montón de matones.
En el pasado, Linia había logrado domar a los otros delincuentes de la universidad y ponerlos a trabajar para ella. Para mí, eso demostraba potencial para el liderazgo.
“¿P-por qué me están mirando, miau? ¿¡A-acaso planean atacarme, miau!?” chilló Linia. Ella había estado relajándose y bostezando en una esquina de la habitación, pero en el momento que sintió nuestros ojos sobre ella, Linia dio un salto.
Pero ¿cómo haríamos esto? Seguro, Linia definitivamente podía atraer personas sin ningún esfuerzo, pero podríamos hacerlo de una forma más eficiente si poníamos alguna clase de carnada. ¿Y qué era lo que reunía normalmente a las personas? El dinero. Las personas tendían a congregarse donde podían obtener ganancias.
¿Qué tal de un evento con un premio en dinero? No serviría, ya que la multitud solo sería temporal. ¿Entonces un negocio? Aunque necesitaríamos fondos para comenzar. Podía usar mi propio dinero para eso, incluso aunque eso parecía ser una contradicción, pero si lo consideraba como una inversión, no parecía tan mal.
¡Ah! ¡Ya sé! me di cuenta. Podíamos usar a las personas que atraíamos para ayudar con el trabajo de Orsted—más bien, el mío.
Pensándolo bien, había sido agotador hacer todo por mi cuenta. Tener una organización para proporcionar apoyo sonaba bastante prometedor. Y no solo eso—ellos además podían realizar trabajos simples para mí. Podíamos ayudar a tres o cuatro personas a la vez, en vez de solo a una. Eso facilitaría el futuro de Orsted. Era posible que el Dios Humano tratara de interferir manipulando a uno de nuestros miembros, así que no podíamos confiarles ninguna de las tareas verdaderamente importantes. Pero ya que yo estaba bajo la protección de Orsted, no era tan fácil para el Dios Humano interferir con cualquier organización que yo liderase en las sombras.
Pero ¿qué pasaría cuando yo no tuviera que realizar ningún trabajo? Tener un montón de bocas adicionales que alimentar sería una gran carga financiera. Yo tendría que entregar las asignaciones de trabajo una por una. ¿Cómo iba a hacer eso? ¿Ofrecerlos como trabajadores temporales a otros lugares cuando no los necesitáramos? Nah, Orsted tenía el dinero suficiente. Tal vez lo mejor sería operar como una compañía de comercio normal; podíamos invertir en personas con talento y ordenarles hacer todo tipo de trabajos extraños.
Me pregunto si Linia sería capaz de lograr todo eso. Mi suposición era Probablemente no. Tendría que contratar a alguien para ayudarla. Alguien bueno con los números. Yo tenía a la persona perfecta en mente… y tenía algo más que hablar con esta persona cuando abordáramos el asunto. Esto era perfecto.
“Linia,” dije.
“¿Q-qué pasa, miau?”
“Comenzando ahora, tú vas a estar reclutando personas para nosotros.”
Linia ladeó su cabeza. “¿Reclutarlas para qué, miau?”
“Buena pregunta. Vamos a reunir personas afines para realizar todo tipo de trabajos extraños—ventas de bienes, trabajo de mercenarios, y cosas por el estilo.”
“¿Y c-cómo vamos a financiar eso, miau?”
Me di un golpe en el pecho. “Yo proporcionaré los fondos iniciales. Aquellos que completen satisfactoriamente las misiones tendrán una parte de las ganancias. Una porción de eso regresará a mí para pagar los costos iniciales.”
Si eso no era suficiente para cubrirlo, entonces podía explicarle las circunstancias a Orsted y pedirle su apoyo. Dependiendo de cómo saliera eso, incluso podríamos pedirle apoyo financiero a Ariel.
Linia parpadeó hacia mí, confundida. “¿Eh? E-entiendo, miau. ¿Entonces dónde vamos a reunir a estas personas?”
“Ahora planeo comenzar a preparar un lugar.”
“¿Ahora? ¿Estás seguro de que esto va a terminar bien si ni siquiera tienes alguna clase de plan, miau?” Linia frunció el ceño, aparentemente sin estar convencida ni oponerse completamente a la idea.
No me malentiendan, no creo que todo salga bien. Podíamos comenzar reclutando diez personas, la mayoría probablemente gente bestia. Si podíamos hacer buen uso de ellas, nosotros seríamos capaces de tener unas ganancias decentes. Podríamos ser capaces de encontrar a alguien con un talento para los negocios y así vender las figuras de Ruijerd en el proceso.
“No hay forma de saber si saldrá bien o no hasta que lo intentemos,” le aseguré.
“Personalmente, yo no quiero incrementar la ridícula deuda que ya tengo, miau…” comentó ansiosamente Linia.
No era de sorprender que su primer fracaso pesara en su mente, pero ella no podía seguir ganando el mínimo, viviendo el resto de su vida como mi esclava. Si las cosas se quedaban como estaban, mi familia realmente se caería a pedazos. Tendría que recurrir a usar magia para regresar en el tiempo si eso sucedía.
“Es mejor que te esfuerces en ello para asegurarte de que no ocurra,” le advertí.
“Urgh…” Linia aún no se veía completamente convencida, pero al final asintió de acuerdo.
Visitamos a un agente de bienes raíces en nuestro camino a casa y compramos un edificio para usarlo como nuestra oficina. Era bastante pequeña, y estaba en una mala ubicación, pero ahora mismo todo lo que necesitábamos era un techo sobre nuestras cabezas que sirva como nuestro cuartel general. El precio fue lo que habrías esperado, y yo planeaba contarlo como gastos de negocios. Actualmente tenía a Aisha limpiando el lugar.
“Esta será nuestra base de operaciones por ahora,” dije.
“Entendido, miau.”
Yo realmente esperaba reclutar pronto algunos empleados decentes a nuestro nuevo negocio. Necesitábamos a alguien para organizar documentos y supervisar el papeleo. Por desgracia, existía una posibilidad de que tuviéramos que despedirlos si eran afectados por la maldición de Orsted, así que no teníamos más opción que contratar a aquellos que fueran desechables.
“Estos son nuestros fondos actuales.” Le entregué a Linia el equivalente a diez monedas de oro de Asura, lo cual era más que suficiente para comenzar bien un negocio en el Reino de Ranoa.
“V-vaya… ¿D-de verdad me vas a entregar tanto, miau?” Los ojos de Linia se iluminaron mientras se quedaban mirando fijamente el dinero.
Era tal como agitar una zanahoria frente a un caballo, o, en este caso, monedas de oro frente a una gata. Estas tenían un gran valor, pero dárselas a un animal que no conocía su valor era inútil. Tal vez la moraleja era que tratar de enseñarle a una criatura impulsiva el valor del dinero solo la llevaría a gastar de forma impulsiva, así que lo mejor sería no entregarle dinero. Al menos, así era como yo lo interpretaba.
“Heh… jejejeje. Jefe, puedes confiar en miau. Con todo este efectivo en mis manos, juro que no te fallaré, miau. Esta vez no meteré la pata, miau.”
Genial. Ahora los ojos de Linia se habían transformado en signos de pesos. Ahora era yo el que me estaba sintiendo ansioso. Entregarle tal fortuna probablemente era una mala idea, ¿no? Yo tenía que irme a una misión dentro de poco tiempo. Para el momento que regrese, Linia podría de alguna forma haber duplicado su deuda y estar castigada corriendo dentro de una rueda de hámster gigante en nuestro sótano. O quizás Eris decidiría convertirla en una mascota real y colocarle un collar llamativo o un listón alrededor de su cuello.
Yo tenía una idea de cómo prevenir eso.
“Onii-sama, he terminado la limpieza,” dijo Aisha.
Sí, en efecto. Es el momento de que Aisha brille.
“Aisha, me gustaría pedirte un favor.”
Aisha frunció el ceño. Después de una larga pausa ella miró arriba hacia mí y preguntó, “¿Qué?” A partir de su malhumor, parecía ser que a ella aún le dolía la conversación que habíamos tenido el otro día.
“Me gustaría que vigiles a Linia en mi lugar. Asegúrate de que ella no use el dinero que le di en algo estúpido, y mientras estás en ello, proporciónale apoyo para que no arruine nada en grande.”
“… Pero tengo cosas que hacer en casa.”
Yo asentí. “Y es por eso que no tienes que estar haciéndolo todo el tiempo. Comprobar las cosas de vez en cuando será suficiente.”
Aisha dio un par de vistazos hacia Linia. “¿De verdad tengo que hacerlo?”
Después de lo que ocurrió el otro día, a ella probablemente no le agradaba la idea de volver a trabajar juntas. Su renuencia me hacía preocuparme sobre la habilidad de Linia de reunir personas, pero… vamos, incluso la flor Rafflesia no tiene problemas para atraer insectos.
A decir verdad… si bien Aisha estaba reacia a cumplir mi solicitud, yo tenía una muy buena razón para confiarle esto a ella.
“En realidad, no estás obligada a hacerlo,” dije. “Pero creo que lo mejor sería que lo hicieras.”
“¿Por qué? ¿Debido a que yo fui quien dijo que quería convertirla en una sirvienta? ¿O porque piensas que es mi culpa que el ambiente de la casa esté tan sombrío?” se quejó Aisha.
Yo me arrodillé para estar a la altura de su mirada. Ella normalmente me miraba a los ojos, pero el día de hoy Aisha siguió apartando su mirada. “No es eso,” le dije.
Ella se mordió los labios.
“Es solo que… cuando te diste cuenta de que Linia era un problema, inmediatamente trataste de deshacerte de ella, ¿no?”
“Sí, porque ella es absolutamente inútil. Supuse que lo mejor sería deshacerse de ella antes de que causara más daño.”
Linia estaba de pie en la periferia, viéndose dolida por la conversación. Yo la ignoré.
“Pero si lo vemos desde otro ángulo, también podríamos decir que tú no fuiste capaz de sacar apropiadamente el talento real de Linia,” dije.
“… Sí. Supongo que tienes razón, ya que yo fui quien le enseñó el trabajo.”
“Lo cual significa,” continué, “que fue tu fracaso.”
Los ojos de Aisha se abrieron completamente por un momento, pero su expresión pronto pasó a ser una de indignación. La mirada en sus ojos parecía decir, ¡Yo no he fracasado en nada! Tal vez yo no me había expresado bien.
Erm, vamos a intentarlo de nuevo…
“Verás, Aisha, no creo que esté bien descartar a alguien de inmediato simplemente porque hizo algo mal.”
Aisha se encogió de hombros. “Sí, lo sé. Creo que esa parte de ti es muy impresionante.”
“Gracias. Y es por eso que, si bien entiendo que estoy forzando esa ideología en ti al decir esto, no quiero en el futuro seas la clase de persona que abandona a los demás.”
Aisha era una chica capaz. Es más, ella era un genio, lo cual quería decir que podía hacer lo que se propusiera y hacerlo bien. Desafortunadamente, era por esa misma razón que ella tenía dificultades para entender a las personas que no eran tan capaces como ella.
El diario de mi yo del futuro me dijo que Aisha se quedó a mi lado hasta el amargo final, pero el futuro ya había cambiado en la actualidad. Tal vez ella eventualmente se iría para trabajar en otra parte. Supuse que Aisha no tendría problemas ahí afuera, pero no quería que ella fuera la clase de persona que castigaba a los demás si no podían hacer algo perfectamente. Ella solo terminaría siendo aislada, como una oveja negra. O aún peor, podría provocar que alguien quiera bajarle los humos.
Yo quería que Aisha aprendiera su lección antes de que algo así ocurriera. No sabía exactamente cuál era esa lección, pero definitivamente era algo que ella solo podía aprender trabajando junto a otros.
“¿No puedo convencerte de volver a empezar con Linia, como iguales?”
Aisha miró entre Linia y yo. Después ella cerró sus ojos. Pasó un segundo, luego dos. Ella no dijo palabra alguna, como si estuviera meditándolo profundamente.
“¿Estás pidiendo esto por mi bien?” preguntó finalmente ella.
“Esa es mi intención… A pesar de que, para ser honesto, creo que contigo apoyando a Linia, al menos podemos evitar el peor resultado posible.”
“Entiendo. Gracias por ser honesto.” Ella abrió sus ojos, mirando hacia mí de forma ansiosa. “Dime, Onii-sama, si me rehúso… ¿eso haría que me odies?”
Yo sacudí mi cabeza. “Por supuesto que no. Si realmente no quieres hacerlo, está bien que te rehúses.”
Aisha se estiró tímidamente hacia mí. Cuando yo abrí mis brazos en respuesta, ella envolvió sus brazos a mi alrededor y me apretó con fuerza.
“Bien,” dijo ella. “Si de verdad significa tanto para ti, me esforzaré en esto.”
“Gracias.”
A pesar de lo arrogante que pude haberme escuchado, yo no creía que estuviera mal. Esto sería bueno para ella; de seguro aprendería algo de experimentar un trabajo diferente junto a Linia. Y eso, en mi opinión, era maravilloso. O al menos quería creer que lo sería.
Esto no tiene absolutamente nada que ver con el tema, pero cielos, los pechos de Aisha sí que habían crecido sin que me diera cuenta. Ella tenía que estar cerca de una copa D. Su espalda era muy pequeña, pero su pecho muy voluptuoso. Supongo que esto es lo que llaman niña pechugona. Con un poco más de volumen, sus pechos serían del mismo tamaño que los de Lilia. Por supuesto, eso no tenía importancia. Ella era mi hermana menor.
“Gracias,” dijo Aisha.
“No, yo debería ser quien te esté agradeciendo por escucharme y dejar explicarlo.”
“Haré cualquier cosa que tú me pidas.” Aisha sonrió maliciosamente antes de alejarse. Al menos su sonrisa seguía siendo la misma. Ella también sonrió hacia Linia y extendió una mano. “Bueno, ya lo escuchaste. ¡Vamos a darlo todo!”
“¡Puedes apostarlo, miau!”
Las chicas intercambiaron un firme apretón de manos. Las cosas no habían salido bien la última vez que ellas eran jefa y subordinada, pero yo esperaba que ellas pudieran olvidar el pasado y hacer que las cosas funcionen esta vez.
Antes de terminar, le expliqué a Aisha la esencia de mi plan, como también lo que esperaba para su futuro. Y así terminamos la reunión.
Aunque, mientras tanto… solo puedo rezar para no regresar a casa y descubrir una escena del crimen.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.