Tristina
Capítulo 5: Tristina
Al día siguiente, seguimos avanzando para adentrarnos en el territorio de los bandidos.
Nadie parecía estar persiguiéndonos. Auber y sus soldados no habían seguido nuestro rastro. Ellos probablemente estaban esperando por nosotros al final de camino, asumiendo que tendríamos que pasar por el punto de control eventualmente.
Normalmente, el Dios Humano podría haber anticipado nuestra estrategia alternativa. Pero…
Miré abajo hacia el brazalete en mi brazo izquierdo, grabado con el emblema del Dios Dragón. Gracias a esta cosa, el Dios Humano era incapaz de ver cualquier cambio en el futuro causado directamente por mis acciones. Él no debería saber que nosotros tomaríamos una ruta diferente, incluso ahora.
Dicho eso, aún estaba el riesgo de que él solo… lo descubriera. Si él recordaba mi detallada descripción de ese diario del futuro, podría ser capaz de armar el rompecabezas.
Pero a partir de lo que Orsted me dijo, el Dios Humano había estado dependiendo de su clarividencia por tanto tiempo que él no era bueno especulando acerca del futuro. El Dios Humano tampoco parecía ser del tipo que memorizaba cada pequeño detalle que la gente le decía. Yo dudaba que él pudiera recordar los detalles menores de ese diario en este punto.
Yo había estado caminando hacia el frente por un tiempo, reflexionando acerca de todo esto, cuando sentí que la dirección del viento cambió abruptamente.
“¡Alto!” dijo Ghislaine, agarrando mi hombro desde atrás. “Están aquí.”
Eris trató de pasar a mi lado para llegar al frente de nuestra formación, pero yo la detuve. Con ella en el frente, nosotros terminaríamos negociando con nuestros puños.
Eris lo aceptó inmediatamente. Pero me di cuenta de que ella estaba mirando hacia los lados, no hacia el frente.
“Ellos nos han rodeado,” dijo Ghislaine. “¿Y ahora qué? Todavía podemos atravesarlos.”
“¿No recuerdas el plan? Yo voy a negociar con ellos.”
“… Cierto. Entonces yo protegeré a la princesa.”
Ghislaine retrocedió a la retaguardia de nuestro grupo sin decir más. Cuando miré hacia atrás, la vi discutiendo algo tranquilamente con Sylphie y los demás. Mis ojos se encontraron con los de Ariel por un momento; ella asintió de manera significativa.
Hasta ahora, la princesa estaba actuando como si lo de anoche nunca hubiese ocurrido. Ella había asegurado que podía encargarse de Luke y la nobleza de Asura por sí sola, pero yo todavía no estaba seguro de lo que ella tenía en mente. Aunque yo la había visto hablando tranquilamente con Luke mientras caminábamos… con algo de suerte todo terminaría bien. Al final del día, Orsted le había permitido lidiar con Luke. Estaba planeando respetar eso.
Yo me quedé de pie tranquilamente en frente de nuestro grupo, esperando que los bandidos nos hablaran. Mi regla de oro era que nunca hacía daño tomar la iniciativa para presentarse, pero eso podía esperar hasta que ellos decidieran mostrarse.
“… Hmph.”
Eris estaba acechando justo detrás de mí, mirando inquietamente alrededor del área. De vez en cuando, figuras negras se movían a través de los árboles; ella parecía estar observándolas. Yo sentía que ella había estado muy pegada a mí el día de hoy… bueno, desde la emboscada de ayer. Auber había aparecido justo detrás de mí en esa batalla. Tal vez ella estaba preocupada de que algo similar pudiera volver a ocurrir.
Después de que pasaron un minuto o dos, la mirada de Eris dejó de vagar. Parecía ser que los bandidos habían terminado de rodear a nuestro grupo. “Creo que hay alrededor de cinco de ellos,” susurró ella. “Podríamos encargarnos.”
Hah. ¿Acaso ella adquirió una habilidad para detectar enemigos en algún punto?
Justo en ese instante, los arbustos justo delante de nosotros se retorcieron, y un hombre se abrió paso hacia el campo abierto. Otros también se mostraron, saliendo desde detrás de los árboles, o avanzando sobre las ramas en las que habían estado encaramados.
Cinco… diez… eh, ¿Eris, cariño? Al menos hay como… veinte de ellos. Ese estimado fue un poco bajo, ¿no crees?
Cuando miré en su dirección, Eris evitó mi mirada.
El hombre que había salido en frente de nosotros tenía una barba frondosa, una chaqueta de piel, y un machete en su cadera. Básicamente el clásico bandido. Él sostenía una antorcha apagada en una mano.
El bandido dio otro paso al frente, y dijo en voz alta: “¿Qué dice el eco en respuesta?”
Por supuesto, yo estaba listo para esto. Orsted ya me había enseñado todas sus palabras clave. “Entrañas de conejo, y el piar de un zorzal.”
El significado de este intercambio era lo suficientemente simple. El hombre había preguntado ¿Qué es lo que quieren de nosotros? Y yo había respondido Queremos cruzar la frontera, y hablar con un miembro de su grupo. Había todo tipo de otros códigos: crianza de zorros era para tráfico humano, un felino errante era para ubicar a alguien dentro de Asura, y un oso debilitado era para acordar la desaparición de alguien que iba a pasar a través de las Barbas del Wyrm Rojo, entre varios más. Si alguien de casualidad entraba en el territorio de los bandidos sin conocer todo esto de antemano, las buenas personas actualmente rodeándonos simplemente los despojarían de todas sus posesiones y posiblemente de sus vidas.
“¿Qué demonios…?” El representante de los bandidos me estudió con sospecha por un largo momento antes de continuar. “¿Cuál es el nombre del zorzal?”
“La bellota a rayas.” Este era el nombre clave de Triss.
El representante de los bandidos consideró mi respuesta, viéndose incluso más confundido que antes, y luego se encogió de hombros y levantó una mano; los bandidos merodeando a nuestro alrededor desaparecieron rápidamente dentro del bosque. “Síganme,” dijo secamente él, encendiendo su antorcha.
Yo me di la vuelta para darles la señal de ok al resto de mi grupo. Ariel y los demás parecían estar exhalando del alivio.
Mientras yo volvía a mirar hacia el frente, mi mirada se encontró con la de Eris. Por alguna razón, sus ojos estaban brillando de la emoción. “¡Eso fue asombroso, Rudeus!”
Yo honestamente no estaba seguro de lo asombroso que tenía conocer un par de palabras clave, pero vamos, como sea. “Bueno, en marcha.”
“¡Bien!”
Nuestro grupo se adentró a lo profundo del bosque, siguiendo de cerca al grupo de bandidos.
El hombre eventualmente nos llevó a una solitaria cabaña en medio del bosque. Había una zona techada para dejar nuestros caballos afuera, y el interior era lo suficientemente grande como para incluir una sala de estar, una habitación, y espacio de almacenaje. La habitación estaba equipada con algunos camarotes de tres niveles. Las sábanas y mantas se veían sucias, y probablemente estaban infestadas de insectos, pero eran técnicamente camas. En general, se sentía como una cabaña de leñador adaptada.
El representante de los bandidos aceptó mi pago, y luego explicó cómo iba a ocurrir esto. “Traeremos al zorzal a ti. El cruce es mañana al amanecer. El trato se cancela si salen de aquí antes de eso.” Antes de que pudiera decir algo en respuesta, él ya se había perdido dentro del bosque. Con algo de suerte se estaba dirigiendo a su base para traernos a Triss.
El hombre no había pedido ningún detalle acerca de nosotros o nuestros planes, incluso de forma indirecta. En esta línea de trabajo, supongo que no te entrometías en los asuntos de los demás—al menos siempre y cuando el cliente pagase.
“Fiu…”
Después de dejar mi equipaje en el suelo, le expliqué nuestros siguientes pasos al resto del grupo. Nos escabulliríamos a través de la frontera mañana al amanecer, con una mujer que pronto llegaría para ser nuestra guía. Y por esta noche, nosotros teníamos que quedarnos aquí. Eso básicamente lo resumía.
“Supongo que simplemente tendremos que estar alertas de que ellos no nos entreguen a las fuerzas de Darius en la mañana,” respondió esperanzadamente Luke.
Yo tenía sentimientos parecidos. Las cosas habían sido tan tranquilas hasta este punto que nuestra cuota de problemas parecía estar acumulándose. Por supuesto, ese no era un tren de pensamiento lógico.
“Ah. Mis ambiciones son destruidas, y yo seré reducida a un juguete de bandidos. Qué horrible,” dijo Ariel con un tono ligeramente de broma. “Rudeus, espero que al menos seas lo suficientemente amable como para dejar ir a Cleane y Ellemoi.”
Ugh. Sabes tan bien como yo lo que va a pasar a continuación, Princesa… ¡Vamos, con eso lograste que dos miradas me estén apuñalando como dagas! ¿Qué hice para merecer esto?
“En cualquier caso, parece que esta noche tendremos un techo sobre nuestras cabezas,” continuó Ariel. “Imagino que nuestro viaje a través de la frontera no será fácil, así que asegurémonos de descansar mientras sea posible.”
Los demás tomaron eso como su señal para comenzar sus preparativos para la noche. La propia Ariel se veía evidentemente fatigada después de nuestra caminata por el bosque. Ella obviamente no estaba acostumbrada a caminar en condiciones difíciles. Yo había esperado que sus dos asistentes también estuvieran exhaustas, pero a ellas todavía les quedaba una sorprendente cantidad de energía. Ellas estaban ocupadas masajeando sus piernas. Parece que ellas dos habían pasado los últimos siete años entrenando duro para este momento.
Luke estaba de pie junto a la ventana y observando cuidadosamente el exterior, pero de vez en cuando él miraría de forma furtiva en mi dirección. Claramente, él todavía sospechaba de mí. Tal vez el Dios Humano le había dicho algo así como Hay alguien trabajando para el enemigo dentro de tu grupo. Eso técnicamente no sería una mentira… aunque yo era enemigo del Dios Humano, no de Luke.
Ghislaine se quedó de pie tranquilamente en una esquina de la habitación que le ofrecía una buena vista de todo el lugar. Esa era su posición usual. Cuando nuestros ojos se encontraron, ella asintió suavemente. Parecía haber sido una señal, pero probablemente no tenía un significado detrás.
Sylphie había desaparecido dentro de la habitación, la cual ella estaba tratando de limpiar. Yo no era tan quisquilloso sobre estas cosas, pero ¿de verdad estaríamos durmiendo sobre esas viejas y sucias sábanas? Hmm… ya que nosotros habíamos traído bastantes mantas y esas cosas, probablemente podríamos usar solo los colchones.
Eris estaba sentada muy cerca detrás de mí, trabajando en su equipo. Cuando miré hacia atrás, la descubrí sonriendo felizmente mientras pulía su espada. Era una escena algo inquietante, debido al extraño brillo que emitía la hoja.
Bueno… simplemente teníamos que estar agradecidos de que ella estuviera de nuestro lado, ¿no?
En cuanto a mí, yo ahora mismo no tenía mucho que hacer. Habría sido genial usar este tiempo para reportar la situación a Orsted, pero yo no era tan estúpido como para romper las reglas de nuestro acuerdo con los bandidos. Decidí tomarme algo de tiempo para revisar la condición de mi propio equipo.
Más o menos dos horas habían pasado sin ninguna novedad. Empezó a llover en cierto punto. No la clase de diluvio que verías en el Gran Bosque durante la temporada de lluvias, pero podías escucharla caer pesadamente sobre el techo de la cabaña.
Ariel estaba durmiendo. Ella había entrado al mundo de los sueños en el momento que entró a la cama que Sylphie había preparado para ella. Ellemoi la había acompañado dentro de la habitación, y Luke estaba de pie justo afuera de la puerta como alguna clase de guardián.
Sylphie, Eris, y Cleane estaban hablando de algo en voz baja en la esquina de la habitación. De vez en cuando, escucharías a Sylphie o Cleane riendo, así que probablemente no era una conversación particularmente seria. Al menos, era bueno que pudieran relajarse un poco. No podías esperar que las personas pasaran cada minuto del día en alerta máxima.
Ghislaine no se había movido en lo absoluto ya por algo de tiempo. Ella estaba sentada sobre el suelo cerca de la entrada con sus ojos cerrados, pero no parecía que estuviera durmiendo.
Yo había terminado de revisar mi equipo hace algún tiempo; en este momento, estaba tratando de pensar en qué más podía hacer con las horas restantes.
“Mm…”
Pero entonces, vi que las orejas de Ghislaine se retorcieron.
“Alguien llegó,” dijo Eris, poniéndose de pie.
Ahora tanto ella como Ghislaine tenían una mano en la empuñadura de sus espadas. El aire dentro de la cabaña repentinamente se llenó de tensión.
Después de unos momentos, hubo un golpe en la puerta. El sonido hizo eco a través de toda la cabaña.
Ghislaine hizo contacto visual conmigo, y yo asentí. Ella caminó hacia el frente y abrió la puerta.
Una mujer usando una capucha entró. Ella estaba envuelta en un grueso manto de piel de monstruo resistente al agua, pero aun así era fácil notar que ella era… bueno… voluptuosa.
“Maldita sea. ¿¡Acaso ustedes idiotas no pudieron abrir un poco más rápido!?”
La mujer se sacó su manto, maldiciendo hacia nadie en particular. Ella tenía un cabello castaño claro, el cual era muy común en Asura, y usaba ropa muy reveladora, lo cual era mucho menos común.
Vaya. ¿Acaso esos melones son más grandes que los de Eris?
“¿Y bien? ¿Cuál de ustedes quería verme?” dijo la mujer, mirando alrededor de la habitación. “Asumí que algún idiota iba a tratar de comprarme por la noche, pero tal parece que no es eso. ¡Hablen de una vez! ¡Soy una mujer ocupada!”

Ella había hablado tan fuerte y con tanta intensidad que su voz pareció haber llenado toda la cabaña. Eris sonrió, y Cleane la miró con una mirada de reproche.
Antes de que yo pudiera decir algo, Sylphie habló. “Um, lo siento, pero tenemos a alguien durmiendo en la habitación. ¿Te importaría bajar tu voz?”
El humor de la mujer inmediatamente empeoró. “¿¡Qué mierda!? ¿¡Me llaman aquí con esta lluvia, y todo lo que tienen para decir es baja tu voz!? ¿¡Me están jodiendo!? ¡No me llaman Triss la Rápida por ninguna razón, saben!”
Hah. Aparentemente, ella era Triss. Yo había estado esperando a alguien más educada para hablar.
Por desgracia, aparentemente habíamos comenzado con el pie izquierdo. Esas anotaciones del diario decían que ella me había tratado con mucho respeto, pero eso solo era porque yo había robado uno de los textos más sagrados de la Iglesia de Millis. Yo no tenía ninguna conexión real con Triss en esta línea temporal. Pero ya había discutido ese problema con Orsted, y habíamos logrado idear un plan.
“Ughhh. Maldita sea, esto es una mierda… Escuchen, ahora mismo estoy de muy malhumor. ¡Perdí en los dados, y Donovan me lo sacó en cara por horas! ¡Esta nueva esclava escupió en mi maldita cara! ¡Y tuve que correr hasta aquí bajo la lluvia! Díganme lo que quieren ahora mismo, o me voy. No estoy de humor para soportar más mierda el día de hoy, ¿entienden? ¡Mejor suerte la próxima!”
Sabes, siento que la mayor parte de eso no es nuestra culpa, señorita…
Por supuesto, yo quería ir al grano, pero claramente primero teníamos que tranquilizarla.
Pero, mientras yo estaba tratando de encontrar las palabras correctas, Luke dio un confiado paso al frente. Tomando a Triss de la mano, él limpió el agua de su frente con su pañuelo. “Nuestras más sinceras disculpas por esta llamada abrupta, señorita. Por favor, trate de perdonarnos. Sabemos que su tiempo es valioso, pero solo le pedimos que considere lo que tenemos que decir.”
Vaya. Eso se sintió realmente falso…
Triss simplemente se quedó mirando a Luke por un momento con su boca completamente abierta. Pero luego su rostro se sonrojó, y ella bajó su mirada para evitar la de Luke. “Eh, bueno… si tú lo dices, supongo que al menos los escucharé…”
De alguna forma funcionó. Nunca subestimen el poder de una cara bonita.
Luke lanzó una mirada con un evidente significado oculto en mi dirección. Ahora el resto dependía de mí.
“Um, oye,” dijo Triss mientras él soltaba su mano. “Antes de que hablemos, ¿te importaría… decirme tu nombre?”
“… Me llamo Luke.”
Luke escogió dejar completamente fuera el apellido de su familia. Él luego retrocedió hacia el grupo sin decir más. Triss murmuró su nombre para sí misma con una expresión soñadora—
Esperen, no. ¿Acaso había sospecha en su rostro? Por alguna razón, el nombre parecía haberle sonado familiar.
Pero, en cualquier caso, era hora de que yo diera un paso al frente y tomara el control de esta conversación. “Es un placer conocerte, Triss,” dije, ofreciendo mi mejor y más brillante sonrisa.
“¿Quién demonios eres tú?” respondió ella, con su expresión de sospecha dando paso a un evidente ceño fruncido. Era la clase de rostro que podrías poner cuando veías a un vendedor de puerta en puerta particularmente sospechoso. Aparentemente yo todavía no había mejorado con mis sonrisas. Uno de estos días tendría que tomarme algo de tiempo para practicar. Tal vez podía hacer que una experta me entrene… Aisha se me venía a la mente.
En fin. Tendré suficiente tiempo para eso en el futuro. “Mi nombre es Rudeus,” dije, bajando mi cabeza educadamente.
Triss me miró lentamente de pies a cabeza, y luego levantó una ceja. “¿Rudeus? Siento que ya he escuchado ese nombre antes… esperen un segundo.”
Claramente, ella había encontrado algo dentro de su memoria. Ahora sus dos cejas estaban levantadas, y parecía estar genuinamente sorprendida.
“¿Eres Pantano?”
Ah. ¿Ellos habían escuchado de mí en un lugar tan lejano como este?
“¿Qué está haciendo aquí el mago más despiadado de la Ciudad Mágica de Sharia…?”
Eh, ¿despiadado? ¿Exactamente qué clase de rumores estaban circulando acerca de mí?
Mientras yo buscaba una respuesta, fuimos interrumpidos por un agudo sonido metálico. Triss cerró su boca inmediatamente, y los pelos de mi cuerpo comenzaron a erizarse.
Ting. Ting.
Ahora los sonidos se escuchaban con un ritmo constante. Miré en su dirección, y descubrí a Eris de pie en una esquina de la habitación, con sus ojos fríos y enfocados, pasando su uña contra la empuñadura de su espada.
Era algo así como una advertencia, o tal vez solo una señal de su descontento. Como el sonido que hace una serpiente cascabel cuando entras a su territorio. Un escalofrío real recorrió mi cuerpo, desde la base de mi espalda hacia mi cabeza.
“Eh, lo siento.”
Yo no era el único que estaba temblando. Podía ver que los hombros de Triss también estaban temblando.
“Yo no, er… estoy tratando de entrometerme en tus asuntos ni nada parecido, ¿bien?”
Las palabras parecían estar dirigidas más a Eris que a mí. Ella reconoció su disculpa con un resoplido, y finalmente dejó de rasguñar su espada.
Dios, esa chica sí que da miedo a veces.
“Es solo que necesitas información para sobrevivir en este tipo de trabajo,” continuó Triss. “Nosotros conocemos los nombres y rostros de la mayor parte de, bueno… las personas peligrosas.”
“Para que conste, yo en realidad no soy tan peligroso,” dije.
“Sí, seguro. No te preocupes, lo entiendo. Tú solo eres un tipo cualquiera que se llama Rudeus, no ese famoso mago, ¿cierto? Esa chica de ahí no es la Reina de la Espada Iracunda. Y esa mujer bestia tampoco es la Loba Negra. ¿Suena bien?”
“… Sí, quedémonos con eso.”
Tal vez haberle dado mi nombre real había sido un error. Aunque era sorprendente que ella incluso conociera a Eris. ¿Acaso había una posibilidad de que Triss fuera un apóstol del Dios Humano?
… Nah, eso parecía ser muy improbable. Ella posiblemente había escuchado algunos rumores acerca de Rudeus el Pantano, y uno de ellos debe haber mencionado que yo trabajaba junto a la Loba Negra y la Reina de la Espada Iracunda. No podía simplemente culpar al Dios Humano de todo lo que no comprendía. Eso solo iba a nublar mi juicio.
“Muy bien, Rudeus Cualquiera. ¿Te importaría decirme qué negocios tienes con Triss la bandida cruza fronteras?”
Finalmente íbamos a tocar el tema principal.
En resumen, nosotros queríamos que Triss expusiera las fechorías de Darius y nos ayudase a derrocarlo. Pero si yo simplemente decía eso, era difícil imaginar que ella reaccione bien. No podía solo empezar preguntándole “Tú eres Tristina Purplehorse, una antigua integrante de la nobleza de Asura, ¿cierto?” Esta mujer sabía lo despiadado que podía ser el mundo de la política de Asura. Podíamos explicarle nuestra situación, pero si ella no veía oportunidad de victoria, entonces no se involucraría.
Teníamos que manejar esto un paso a la vez. Primero que nada, necesitábamos hacernos amigos de Triss. Luego, durante nuestro viaje hacia el sur, yo podía soltar algo de información acerca de nuestro plan para derrotar a Darius. Más adelante, podría mencionar lo valioso que sería encontrar alguna forma de dañar su reputación—tal como ubicar a una de las niñas nobles que él regularmente esclavizaba. En ese punto, había una buena probabilidad de que ella se ofreciera como voluntaria inmediatamente. De no ser así, yo podía dejar de fingir y presionarla para ayudarnos.
Así que, por el momento…
“Disculpa. ¿De casualidad eres… Tristina Purplehorse?”
Una voz proveniente desde el fondo de la habitación me sacó las palabras de la boca.
Me di la vuelta lentamente para encontrar a una hermosa mujer de cabello rubio de pie detrás del resto de nosotros. Por supuesto, se trataba de Ariel. Su cabello estaba un poco despeinado—probablemente acababa de despertar—pero su voz era tan clara y encantadora como siempre.
La mirada de Triss atravesó la habitación hacia ella, con sus ojos completamente abiertos de la sorpresa. “¿C-cómo conoces ese nombre?”
“Ah, entonces realmente eres tú. ¿No me recuerdas? Las dos nos vimos solo una vez, durante la fiesta de mi quinto cumpleaños.”
Yo había considerado intervenir, pero Ariel gesticuló con su mano y me guiñó el ojo. Al parecer, ella tenía un plan.
“¿¡P-princesa Ariel!?” dijo Triss, viéndose completamente desconcertada. Por un largo momento, ella pareció estar estudiando atentamente los rasgos de Ariel, tal vez comparándolos con sus recuerdos—y luego se congeló por completo, con su boca ligeramente abierta. “Por qué… Pero… ¿Qué está haciendo usted aquí, Su Alteza…”
Las piernas de Triss comenzaron a temblar, y ella se arrodilló en el suelo de madera. La princesa pasó a mi lado y se colocó delante de ella.
“Recibí la noticia de que mi padre está gravemente enfermo, y estoy en mi camino de regreso hacia Asura,” dijo Ariel con una sonrisa modesta. “Pero tal parece que mi hermano mayor no está de humor para darme una cálida bienvenida.”
Um, ¿de verdad es una buena idea escupirlo todo? Ciertamente no parecía de esa forma para un tipo sigiloso y cauteloso como yo… pero, pensándolo bien, esa clase de sinceridad probablemente era la mejor forma de ganarse su confianza.
“Ah, entiendo. Entonces es por eso que vinieron con nosotros, para pasarlos a través de la frontera…”
Triss asintió pensativamente. Yo tenía la sensación de que ella ya había escuchado de nuestra reciente batalla en el bosque, incluso de los detalles específicos.
“Pero ¿qué hay de ti, Tristina? ¿Qué estás haciendo tú en un lugar como este? Lo último que escuché de ti es que habías desparecido sin dejar rastro…”
“Um, bueno…” Triss vaciló por un momento; pero mirando arriba hacia los ojos de Ariel, ella pareció haber encontrado una razón para continuar. “Es una larga historia, pero…”
Desde ese punto, todo avanzó de manera rápida y fácil. Al final, yo no necesité decir palabra alguna. Triss contó toda su miserable historia de vida a Ariel, como un pecador confesándose.
Darius la había secuestrado a una temprana edad, y la mantuvo como una esclava sexual por años. Eventualmente, él la había vendido a este grupo de bandidos. Por un tiempo, ella había sido la mujer del líder, pero él la había entrenado como una bandida por capricho. Y cuando un nuevo jefe tomó su lugar, ella se ganó su libertad como una integrante del grupo. Hubo toda clase de detalles extraños y desagradables en la historia, pero Triss los contó tranquilamente, sin lágrimas ni sonrisas.
Por otro lado, la Princesa Ariel estuvo llorando abiertamente la mayor parte del tiempo. Y sus lágrimas se veían absolutamente genuinas. Con la última de ellas todavía bajando por su rostro, ella le hizo una promesa a Triss: “Nunca podré llegar a comprender tu sufrimiento, pero te garantizo que le daré un castigo apropiado al hombre que te hizo esto.” Luego ella le pidió a Triss ayudar a nuestra causa testificando lo que Darius le había hecho.
Fue un acto sorprendentemente convincente.
Aun así, Triss tenía dudas de aceptar. El Reino de Asura era muy poderoso, y Darius era un hombre astuto y despiadado. Ella insistió en que nosotros no teníamos oportunidad de vencer. En respuesta, Ariel le dijo que eso no era cierto. Ella nombró a sus aliados: Sylphie, Eris, Ghislaine, yo, y el propio Perugius, y argumentó que nosotros éramos capaces de vencer a Darius y darle el trono.
Triss agonizó meditando su respuesta por toda una hora. Pero después de ese doloroso periodo de silencio, ella finalmente asintió. Ella juró en ese momento y lugar que escoltaría sana y salva a la Princesa Ariel hacia la capital, y la ayudaría a derrocar a Darius.
Ariel se había hecho de otra seguidora leal en un parpadeo. Yo no había contribuido en lo más mínimo. Mientras yo estaba sentado sobre mis manos, las palabras sinceras y argumentos convincentes de la princesa se habían ganado a Triss, en cuerpo y alma.
Este objetivo había sido tocado durante nuestra reunión con Orsted la noche anterior. Pero no habíamos salido con un plan detallado para lograrlo. Ariel probablemente solo había entrado en acción cuando vio lo lento y torpe que era mi propio plan.
La princesa era una mujer increíblemente asombrosa. No hay duda de por qué estaba confiada de poder ganarse a toda la nobleza de Asura por sí sola.
Yo simplemente tendría que concentrarme en las cosas que solo yo podía hacer.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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