En el Camino
Capítulo 6: En el Camino
Temprano a la mañana siguiente, nosotros reunimos todas nuestras cosas y salimos de la cabaña. El sol aún no salía, y el bosque estaba oscuro y silencioso.
“Muy bien, síganme.”
Triss guio a nuestro grupo mientras nos adentrábamos más en el bosque. Sin el sol como guía, era difícil saber en cuál dirección íbamos, pero el suelo se inclinaba hacia arriba ante nosotros, así que probablemente estábamos avanzando hacia las montañas. Estábamos caminando rápidamente, sin charlas innecesarias.
Esta parte del bosque era densa, y parecía continuar por siempre. Pero entonces, nos abrimos paso a través de un último pedazo de arbustos…
“Ooh.”
… y terminamos mirando abajo hacia un lago de buen tamaño, con el bosque repentinamente detrás de nosotros.
Algunas personas podrían haberlo llamado una laguna, ya que no se veía muy profundo, pero lago de alguna forma se sentía apropiado. Era semicircular, rodeado por todos lados de altas colinas y árboles, y su superficie era de un brillante tono de azul. Al parecer, no era parte de un sistema de ríos; tal vez el agua venía desde el subsuelo.
“Esto ni siquiera estaba en nuestro mapa,” murmuré.
“Sí, su ubicación hace que no puedas verlo desde la distancia,” dijo Triss. “Y todo esto es nuestro territorio, así que no lo verás en ningún mapa.”
“Mmm…”
Procedimos a seguir la curva del lago hacia la colina en el lado lejano. A primera vista, se veía como una roca casi sin rasgos característicos, de cara justo hacia el borde del agua. Pero una solitaria tableta de piedra yacía en el suelo cerca. Cuando Triss conjuró alguna clase de encantamiento frente a ella, parte de la colina se derritió, y una cueva apareció ante nuestros ojos.
“Por aquí,” dijo ella. “Es fácil resbalarse y caer aquí adentro, así que caminen con cuidado.”
Ella guio el camino una vez más, entrando cuidadosamente dentro del lago, el cual seguía dentro de la cueva al costado de la colina. Aparentemente, el agua era muy poco profunda aquí. Solo llegaba hasta sus rodillas.
“¡Vamos, Rudeus!” dijo Eris, con sus ojos brillando de la emoción. “¡En marcha!”
Incluso a los veinte, ella no había perdido nada de su entusiasmo por las aventuras. Ella claramente estaba ansiosa de explorar esta misteriosa cueva oculta. Pero, de cierta forma, yo no era muy diferente. Yo nunca había dejado mi amor por la ropa interior usada.
“Solo no te muevas tan rápido como para hacer que el caballo resbale y se caiga al agua, ¿bien?”
“¡Sí, lo sé!”
Con una sonrisa que sugería que mi advertencia había entrado por un oído y salido por el otro, Eris entró rápidamente al agua, jalando a nuestro caballo Matsukaze con ella. Matsukaze estaba reacio a meterse en el lago y se resistió a ella, pero Eris logró forzarlo rápidamente. Era como ver a un kappa haciendo lo suyo.
Hmm… Eris probablemente sería buena en las luchas de sumo. Pero me pregunto si le gustan los pepinos. No creo que ella tenga muchas comidas favoritas, pero nunca se sabe…
“Deberíamos tratar de seguirle el ritmo, Rudy,” dijo Sylphie.
“Sí.”
Con Eris liderando nuestro grupo, formamos una sola fila y guiamos a nuestros caballos con cuidado dentro del agua. Dada la época del año, estaba sorpresivamente fría. Ni siquiera quería imaginar cómo se sentiría entrar aquí en el invierno. ¿Acaso los caballos no morirían de hipotermia? Hmm… de hecho, el lago probablemente se congelaría por completo. Eso podría facilitar el viaje.
Afortunadamente, la cueva daba hacia arriba desde la entrada, así que estuvimos fuera del agua en poco tiempo.
“Muy bien,” dijo Triss. “Síganme, y traten de no quedarse demasiado atrás. No quieren perderse aquí, créanme.” Con su antorcha encendida en una mano, ella se adentró confiadamente en la oscura cueva. Yo antes me había tomado un momento para invocar a un espíritu de luz para algo de iluminación adicional.
Mirando detrás de mí para asegurarme de que los otros nos estuvieran siguiendo, hice contacto visual con la Princesa Ariel, quien estaba contemplando su ropa mojada con una expresión incómoda.
“Esperemos hasta más tarde para secarlas, Su Alteza.”
“Ah, sí, por supuesto,” dijo Ariel, de alguna forma logrando mostrar una sonrisa alegre.
Anoche, la mayoría de nuestro grupo se había convencido de que fue pura coincidencia que Triss y Ariel se conocieran. Todos estuvieron muy impresionados con la princesa por ganársela de improviso—con la posible excepción de Eris, quien se había enojado un poco por todas las miradas de admiración dirigidas a Ariel.
Dejando eso de lado… era genial tener a la princesa de mi lado ahora. Parecía ser que ella se estaba tomando en serio el hecho de apoyarme.
Yo había estado estudiando el rostro de Ariel por un largo momento cuando Sylphie me habló desde el costado. “Um, ¿Rudy?”
“¿Qué sucede, Sylphie, mi querida esposa?”
“No mires tanto a la Princesa Ariel, o voy a jalar de tus orejas.”
“Entendido, cariño. Quieres que mire hacia ti constantemente, ¿no?”
Sylphie respondió a esto jalando de mi oreja.
Por alguna razón, ella parecía oponerse a la idea de que yo fuera demasiado amigable con la Princesa Ariel. Sylphie no había objetado que yo me casara con Roxy o Eris, pero supongo que Ariel estaba en una categoría diferente. Yo creía recordarla diciendo que Nanahoshi podría estar bien…
Hmm. Era difícil saber exactamente qué contaba como infidelidad en su mente.
En venganza a su ataque, yo me escabullí detrás de ella y lamí la parte de atrás de su oreja.
No había sido evidente en la entrada, pero el piso de la cueva por el que estábamos caminando estaba cuidadosamente cubierto de baldosas. Aparentemente, este túnel estaba hecho por el hombre.
“Se vuelve demasiado sinuoso y complicado de aquí en adelante, así que permanezcan muy cerca,” dijo Triss desde el frente. “También manténganse alertas. No vemos muchos monstruos aquí, pero en ocasiones entran desde los túneles más profundos. Ah, y no salgan si ven la luz en la distancia—ahora mismo estamos en el territorio de los Wyrm Rojos.”
En este punto, el túnel tenía un techo alto y era relativamente amplio. Pero tal como Triss dijo, se estaba curvando constantemente, y había frecuentes pasillos secundarios y ramificaciones en el camino. Se sentía como si estuviéramos avanzando a través de una mazmorra gigante fabricada por el hombre.
“Este lugar es realmente increíble, Rudy,” murmuró tranquilamente Sylphie. “No es algún tipo de laberinto, ¿cierto?”
“¿Mm? Sí, estoy bastante seguro de que no lo es.”
“¿Cómo crees que fabricaron unos túneles tan grandes a través de las montañas?”
Yo fruncí el ceño pensativamente. “Mmm… Bueno, los Wyrm Rojos tomaron esta zona hace cuatrocientos años. ¿Tal vez había enanos viviendo por aquí hasta entonces?”
“Ah, eso tiene sentido. Supongo que entonces estos podrían ser unos túneles mineros realmente antiguos…”
Adelante, Eris metía la cabeza curiosamente dentro de un extraño pasillo secundario tras otro, solo para ser sacada de ahí por Ghislaine. Para bien o para mal, se sentía que haber pasado la noche anterior bajo un techo nos había ayudado a todos a relajarnos un poco.
“Por cierto, Rudy…”
“¿Mm?”
“… Lo siento, no es nada.”
Sylphie se quedó en silencio, pero lanzó una rápida mirada sobre su hombro.
Ariel, Luke, y las asistentes nos estaban siguiendo a una distancia adecuada. Nuestra formación se estaba sintiendo algo dispersa… probablemente nos habíamos separado mucho. No parecía que hubiera muchos monstruos merodeando en este camino, pero la última cosa que necesitábamos era que la princesa se perdiera.
Habíamos estado caminando a través de los túneles ya por un tiempo. Era difícil saber cuánto habíamos avanzado exactamente. Cuando no podías ver el sol, eso confundía tu percepción del tiempo; hasta que te acostumbrabas a caminar en esas condiciones, una sola hora podía sentirse como tres. Además, moverse a través de terrenos oscuros y desconocidos tiende a ser más agotador. Yo había aprendido todo esto gracias a mis días como aventurero, caminando a través de bosques densos y descuidados donde la luz del sol no llegaba al suelo. Ariel y sus asistentes claramente se estaban cansando. Yo estaba comenzando escuchar algunos comentarios como “Siento que ya hemos estado caminando por días,” y ya no estábamos avanzando tan rápido como antes.
Pero antes de que alguien pudiera lanzar la toalla, Triss finalmente se detuvo en lo que parecía ser un camino sin salida. Una tableta de piedra similar a la que habíamos visto en la entrada estaba posicionada discretamente sobre el suelo cercano.
Cuando Triss activó este dispositivo, la pared de roca ante nosotros se abrió… y parpadeamos mientras la luz del sol golpeaba nuestros rostros.
Y así, volvimos a estar en el exterior.
Yo escaneé el área mientras entrecerraba mis ojos para ajustarlos al repentino brillo. Al parecer, habíamos salido hacia otro bosque. Era denso, pero no tan crecido como para ocultar el cielo de la vista.
La posición del sol me decía que era un poco pasado del mediodía. Habíamos salido muy temprano en la mañana, así que probablemente estuvimos caminando por ocho horas.
Triss dio algunos pasos hacia la luz, y luego se dio la vuelta hacia nosotros mientras parpadeábamos y entrecerrábamos los ojos. “Bienvenidos al Reino de Asura,” anunció ella, con una sonrisa juguetona extendiéndose a través de su rostro.
Al final, habíamos logrado cruzar la frontera sanos y salvos.
La salida a la que Triss nos había guiado estaba un poco al sureste del punto de control. Si nos dirigíamos directamente hacia el sur desde aquí, llegaríamos a la Región de Donati. Fittoa estaba hacia el sureste. Nuestro destino final, la capital real, estaba más al sur de Donati.
Después de descansar un poco, seguimos adelante, tratando de salir del bosque. Triss estaba ansiosa de ponernos en marcha. Había una buena razón para eso: desde al amanecer hasta el anochecer, esta ruta era usada para contrabandear personas dentro de Asura; de noche, era usada para sacar personas. Cada vez que dos grupos dirigiéndose en direcciones opuestas se encontraban, la cabeza de ese grupo de bandidos tendía a enojarse mucho. Esto también parecía explicar por qué él nos había mantenido esperando en esa cabaña durante la noche.
Necesitamos tomar varios descansos a lo largo del camino, pero logramos salir de ese bosque ese mismo día, y luego reanudamos nuestro viaje hacia el sur a través de la Región de Donati.
Naturalmente, permanecimos lejos de las rutas principales, apegándonos a caminos secundarios tranquilos y menos transitados. Solo para dejarlo claro, estos no eran caminos llenos de peligrosos bandidos o monstruos. Si bien siempre era más simple tomar los caminos directos que conectaban varias ciudades y aldeas, Asura tenía muchos otros que eran principalmente usados por los habitantes de esa región en específico. Aunque usualmente eran solo lo suficientemente anchos como para un solo carruaje, y el de la princesa atraía muchas miradas curiosas.
Estos caminos no estaban en nuestros mapas, pero Triss los conocía como la palma de su mano, así que avanzamos hacia nuestro destino a una velocidad constante. Gracias a ella estábamos un paso por delante de Auber… bueno, asumiendo que él nos seguía persiguiendo en este punto. Era totalmente posible que el Dios Humano y sus aliados supieran exactamente dónde estábamos, y simplemente habían decidido concentrar sus fuerzas en la capital o el palacio. No había forma de saber si era el Dios Humano o Darius quien estaba tomando las decisiones acerca de estas cosas, pero de todas formas necesitábamos avanzar con mucho cuidado.
Pasamos por la Región de Fittoa durante nuestro viaje hacia el sur.
Habían transcurrido algunos años desde el comienzo de los esfuerzos de reconstrucción; campos de cosechas se extendían por aquí y por allá a través de su paisaje. Además, las personas viviendo en la zona parecían haber recuperado un poco de su espíritu. Aun así, estaba muy lejos de los campos de trigo dorados que yo recordaba. Probablemente pasaría otra década antes de que Fittoa recuperase ese nivel de prosperidad.
Eris y Sylphie se detuvieron para mirar hacia la planicie llena de vegetación con sus pequeñas porciones de cosechas, dejando sus caballos a un lado. Las expresiones en sus rostros contrastaban mucho: Sylphie se veía nostálgica, y Eris tenía el ceño fruncido del disgusto.
“Hay muchos más campos de trigo que la última vez que pasamos por aquí,” dijo Sylphie.
“Si tú lo dices,” dijo Eris. “Yo no lo recuerdo.”
“Espero que pronto puedan reconstruirlo todo.”
Eris sacudió su cabeza, viéndose incluso más malhumorada que antes. “Hmph. No podría importarme menos.”
“Vamos, no digas eso. Es el lugar donde crecimos y nos criamos, ¿sabes? No estoy diciendo que me gustaría regresar ahí para siempre, pero… Estoy segura de que tienes viejos amigos viviendo ahí, ¿no?”
“En realidad no. Todos en casa odiaban mi actitud.”
“Mmm. Supongo que yo tampoco era muy popular…” se detuvo Sylphie, sonriendo suavemente mientras ella recordaba el pasado.
Eso también me puso algo sentimental. Ambas habían sido solitarias, pero por razones muy diferentes. Sylphie había sido acosada sin descanso, y se aisló en su caparazón como una tortuga; Eris arremetía hacia cualquiera que tratara de acercarse a ella, asustándolos con sus salvajes estallidos. Si ellas se hubiesen conocido en ese entonces, tal vez podrían haberse ayudado la una a la otra.
Nah, eso no parece muy probable. El único resultado que yo podía imaginar era a Eris golpeando a Sylphie hasta hacerla llorar. La mujer podía controlarse estos días, pero en ese entonces, ella básicamente era un animal salvaje. Si las hubieras juntado de niñas, la vida de Sylphie probablemente se habría convertido en una pesadilla. Estoy hablando de un nivel de acoso comparable al de Gigante contra Nobita.
Por otro lado, si enviabas a Sylphie de vuelta con su personalidad actual, podría convertirse en una situación donde ellas dos serían acosadoras. Ella se había vuelto mucho más fuerte a lo largo de los años.
“Escucha, Sylphie,” dijo Eris después de un momento. “Solo voy a decir esto.”
“¿Qué cosa?”
“Yo no podría haber hecho nada de utilidad por Fittoa, incluso si me quedaba ahí.”
“¿Mm…?” Sylphie ladeó su cabeza, viéndose como una ardilla confundida. Adorable. “Ah, es cierto. Tú eras la nieta del señor feudal, ¿no? ¡Casi una princesa! Se me había olvidado.”
“Hmph. Yo simplemente era una estúpida muñeca bien vestida.”
“Bueno, eres bastante imponente estos días. Apuesto a que te convertirías en una gobernante muy convincente si quisieras.”
“… ¿Tú crees?”
El cumplido de Sylphie parecía haber mejorado el humor de Eris. Independiente de lo que pudieras decir acerca de ella, la chica no era difícil de apaciguar.
“Bueno, como sea. Tampoco es como si quisiera gobernar Fittoa. No hay forma de que yo pueda encargarme de un trabajo tan complicado.”
“Mmm. Supongo que se siente como si tú hubieses nacido para ser una espadachina.”
“¡Así es!”
Vaya, Sylphie sí que se estaba pasando el día de hoy…
“Aun así, fácilmente pudiste haber terminado pasando toda tu vida como una noble de Asura, ¿eh?”
“Para nada.”
“Apuesto a que Rudy se habría quedado para ayudarte, y terminado gobernando desde las sombras. Él probablemente te habría convertido en la cabeza de la familia Boreas en un parpadeo.”
¿Sylphiette-san? Estoy seguro de que no hablas en serio, pero… no hablas en serio, ¿cierto?
“Después él me habría seducido para abrirse paso dentro del círculo más íntimo de la Princesa Ariel. La familia Boreas la habría apoyado por el trono, y habríamos terminado luchando contra Darius o Grabel juntos.”
¿Acaso Sylphie me dejó seducirla en este escenario? ¿Cómo habría funcionado eso exactamente? Nosotros probablemente ni siquiera nos habríamos encontrado…
Bueno, no le demos muchas vueltas a estos escenarios ficticios.
“Tal parece que las cosas terminarían exactamente de la misma manera,” dijo dubitativamente Eris.
“¡Pero tú serías la gobernante de Fittoa, y Rudy sería tu leal ayudante! Apuesto a que ustedes dos estarían en boca de todo el reino…”
“Todo lo que yo quiero es luchar con mi espada y hacer bebés con Rudeus. No quiero nada más.”
De alguna forma, Eris había soltado esa línea sin ni una pizca de vergüenza. Fue suficiente para hacerme sonrojar, y yo ni siquiera había sido quien la dijo.
“Sylphie, ¿tú no estás satisfecha con las cosas como están?”
“Oh, por supuesto que sí. Para ser honesta, en ocasiones todo se siente demasiado bueno para ser verdad.”
“…”
“Sabes, cuando acabábamos de casarnos, Rudy y yo solíamos hacerlo como animales cada noche sin falta. ¡Cuando no había nadie más en casa, él me llevaba hacia la habitación con una mirada hambrienta en su rostro! Y, por supuesto, yo estaba temblando de la excitación todo el camino… err… Lo siento, probablemente no debería estar hablando de esto en público.”
Sí, yo ciertamente apreciaría que no lo hicieras. Los ojos de Eris se estaban entrecerrando a causa de lo que parecían ser celos, y yo estaba empezando a pensar que podría terminar siendo arrastrado dentro de los arbustos esta noche para fabricar bebés de forma salvaje. Era una idea excitante, pero ahora mismo necesitábamos conservar nuestra energía para la tarea entre manos.
“En fin,” dijo Sylphie, “creo que esa es la razón principal de que sea divertido pensar en cómo podrían haber resultado las cosas. Porque estoy realmente feliz con las cosas como son.”
“… Me pregunto si me sentiré de la misma forma una vez que yo tenga un hijo.”
“Mmm… si tú y Rudy tienen un hijo, probablemente será un verdadero lujurioso.”
“¿Qué se supone que significa eso?”
Sylphie tenía razón en eso. Cualquiera que heredase la mitad de mis genes probablemente terminaría siendo al menos moderadamente pervertido. Lo cual me ponía un poco nervioso acerca de cómo terminaría Lucie. Sylphie no era muy pervertida—bueno, relativamente hablando—pero su abuela era Elinalise. ¿Qué tal si esos genes pervertidos dormidos habían sido activados al ser combinados con los míos? Podríamos terminar con una hija que iba por el mundo dejando secos a jóvenes inocentes una y otra vez.
Esto requiere medidas preventivas. Las lecciones de moralidad secretas comenzarán inmediatamente.
“Espero tener uno pronto,” dijo Eris después de un momento.
“Ah, no tomará mucho tiempo. Tú eres una humana de sangre pura, ¿recuerdas? Encajas mucho mejor con Rudy que yo.”
Esa parecía haber sido una muy mala elección de palabras. Al menos, Sylphie y yo encajábamos perfectamente en la cama. Incluso ahora, la bestia dentro de mí estaba esperando atentamente por su oportunidad para comenzar con el segundo bebé.
“De cualquier forma, eso será más adelante,” dijo Eris. “Ahora mismo, lo más importante es mantenerlo a salvo.”
“Sí, tienes razón.”
Las dos siguieron charlando. Ellas especularon acerca de qué estaba haciendo Roxy en este momento, y luego hablaron acerca de lo buena que era la comida en Fittoa. Sylphie le prometió a Eris enseñarle a cocinar algunos platillos una vez que regresáramos a casa. Esa clase de cosas. Sylphie fue la que mantuvo la conversación en marcha. Eris no era muy buena a la hora de tener conversaciones casuales, por lo que en ocasiones hubo pausas incómodas.
Aun así, el sonido de sus voces fue un placentero ruido de fondo mientras cabalgábamos. Se sentía muy relajante el simple hecho de estar sentado sobre un caballo con mis brazos alrededor de Sylphie, escuchando su conversación. No había forma de saber dónde iba a atacarnos el enemigo, pero esa noche fue un desafío el simple hecho de permanecer despierto.
Después de cerca de diez días de viaje, nos detuvimos en un lugar llamado Rikket. Esta era una ciudad cerca de la frontera sur de la Región de Donati, y un eje para el comercio con la Región Real.
La mayor parte de los comerciantes de aquí se estaban dirigiendo hacia el sur para llevar sus bienes hacia la Región Real, en vez de lo opuesto. Debido a esto, las calles estaban llenas de representantes y líderes de aldeas de todo Donati, para enviar sus cosechas hacia el sur y comprar los cultivos que su gente necesita del amplio mercado. Este claramente era un lugar de suma importancia para la economía de Asura. Además, era más grande que toda la Ciudad Mágica de Sharia, incluso aunque en realidad era solo un gigante centro comercial con lugares de descanso para los viajeros. No esperaba menos del Reino de Asura.
Nosotros queríamos llegar a la ciudad capital de Ars, de ser posible sin hacer conocida nuestra presencia. Habíamos reunido información en las aldeas de camino, pero no encontramos pistas acerca de los movimientos de nuestros perseguidores. Una ciudad así de grande les ofrecería toda clase de lugares para ocultarse—y, por supuesto, tender emboscadas.
Por otro lado, también nos ofrecía una oportunidad de permanecer indetectables… al menos en teoría. Por desgracia, nuestro grupo destacaba en una multitud. Ariel todavía estaba manteniendo su anonimato, pero eso no iba a durar mucho mientras ella siguiera viajando junto a un montón de guardaespaldas llamativos como Ghislaine, Eris, y Sylphie. Luke de por sí era una figura muy conocida en Asura.
Sin embargo, no había forma de evitar esta ciudad. Triss conocía todos los caminos de Asura, pero ella no podía crear unos nuevos de la nada. Y las personas generalmente solo construían caminos hacia lugares que querían visitar. En resumen, el único camino que llevaba desde Donati hacia la Región Real atravesaba esta ciudad.
Rikket era un punto de control, tal como la fortaleza de la frontera. Había una gran probabilidad de que nuestros enemigos nos estuvieran esperando aquí. Pero, para mi sorpresa, los guardias en la entrada no nos detuvieron, y no había tropas de soldados en armadura esparcidos a través de las calles del lugar.
Triss rápidamente nos guio hacia una posada adecuada para grupos que querían mantener un bajo perfil. Se veía como un lugar normal desde el exterior, pero en realidad era dirigido y atendido por personas cercanamente conectadas a su grupo de bandidos. Ellos además eran dueños de los edificios a cada lado, y tenía túneles subterráneos que permitían escapes de emergencia. Era como algo sacado de una vieja película de ninjas. Ariel estaría encerrada dentro de la posada mientras Triss salía a las calles a reunir información. El resto de nosotros permanecería en la posada para proteger a la princesa.
Ghislaine y yo hicimos guardia al pie de las escaleras del primer piso de la posada, con Eris y Sylphie protegiendo a Ariel en su habitación. Las dos asistentes se habían disfrazado y salido a comprar suministros. Luke estaba en la habitación de Ariel. Eso me ponía un poco ansioso, pero tenía que confiar en que él no perdería la cabeza repentinamente y trataría de apuñalar a la princesa. Si el hombre perdía la cabeza, con algo de suerte solo se lanzaría hacia ella o algo parecido…
Miré hacia Ghislaine mientras yo dejaba salir un bostezo. Ella estaba de pie tranquilamente junto a la escalera, mirando hacia la entrada con sus orejas levantadas hacia arriba.
Los dos no habíamos hablado mucho desde el comienzo de este viaje. Supongo que ella era más profesional acerca de sus deberes como un guardaespaldas de lo que yo alguna vez sería; cada vez que yo trataba de comenzar una conversación con ella durante guardias tranquilas como esta, ella me interrumpiría, diciendo que estaba atenta al peligro. Una parte de mí estaba empezando a preguntarse si en realidad me odiaba. Pero ella tampoco le estaba hablando mucho a Eris. Ghislaine probablemente solo se estaba tomando su trabajo muy en serio.
Sin embargo, el día de hoy resultó ser una excepción. Ella por primera vez comenzó una conversación. “¿Rudeus?”
“¿Sí, Ghislaine?”
“Gracias por la ayuda de antes.”
Yo solo parpadeé, tratando de descubrir a qué se estaba refiriendo.
“Hablo de la armadura de Wi Taa.”
Ah. ¿Esto es acerca de la batalla en el bosque? “Ni lo menciones. Mi trabajo es apoyarlos al resto de ustedes.”
“Tú siempre has sido rápido para pensar en trucos astutos como ese, ¿no? Desde los viejos tiempos.”
Con los viejos tiempos se refería a… ¿probablemente hace diez años? Sentía que yo había cambiado mucho desde entonces, pero tal vez todavía era el mismo mocoso pícaro para Ghislaine. “Supongo. Aunque usualmente no son de utilidad contra oponentes más fuertes.”
“En el caso de los más fuertes, puedes dejar que Eris-sama se encargue.”
Para ser honesto, yo estaba un poco sorprendido de escuchar eso salir de la boca de Ghislaine. Ella siempre había sido más del tipo encuentra una forma de hacerlo por tu cuenta…
“Esa es la única razón por la que ella entrenó todos estos años.”
“… Sí, tienes razón.”
En mi corazón, yo quería que Sylphie y Roxy se quedaran en casa donde estaban a salvo. Pero, por alguna razón, no me sentía de la misma forma con Eris. Probablemente tenía algo que ver con todo el esfuerzo que ella había hecho para poder luchar a mi lado. Los años que ella había pasado en el Santuario de la Espada realmente habían dado frutos.
Por otro lado, también era simplemente imposible imaginarla esperando pacientemente en casa mientras yo me iba de aventura.
Ahora que lo pienso… Eris dijo que quería tener un bebé, pero ¿de verdad sería capaz de quedarse tranquila durante el embarazo? Era un poco aterrador pensar en eso…
“…”
La conversación parecía haber llegado a su fin. Mierda. ¿Acaso no tenemos nada más de qué hablar? Eh, ¿tal vez acerca de los viejos tiempos? Ehhh…
“Por cierto, Ghislaine, ¿todavía sigues practicando tu lectura y escritura?”
“Sí. Practico tal como me enseñaste cuando tengo algo de tiempo libre. No quiero perder una habilidad que me tomó tanto tiempo aprender.”
Qué actitud tan admirable. Eris, por otro lado, ya parecía haber olvidado casi todo lo que yo le había enseñado.
“Sabes,” dijo Ghislaine con una sonrisa, “los demás en el Santuario de la Espada no me creyeron cuando les dije que había aprendido a escribir.”
“¿No podrías haberles escrito algo para probarlo?”
“Lo hice, pero la mayoría de ellos tampoco saben leer. Dijeron que solo estaba garabateando algo y se rieron en mi cara.”
“Jaja…” Desearía haber estado ahí para verlo.
“¿Qué hay de ti, Rudeus? ¿Sigues practicando con la espada?”
“Si, un poco. Cuando tengo algo de tiempo libre en casa, practico las posturas que me enseñaste y hago algunos balanceos como parte de mi rutina diaria.”
“¿De verdad? Tú ahora eres un mago hecho y derecho, así que supuse que lo habrías dejado hace años.”
“Incluso los magos necesitan mantenerse en forma, ¿sabes?”
Por supuesto, yo no estaba tratando de mejorar mi habilidad con la espada en este punto. Convertirme en un igual con Paul había sido mi objetivo en el pasado, pero él ya estaba muerto. Yo solo la usaba cuando le estaba enseñando a Norn. En este mundo, no podías llegar muy lejos como un espadachín sin usar un Aura de Batalla.
“Ah, eso me recuerda,” dijo Ghislaine. “¿Recuerdas la promesa que me hiciste, cuando eras solo un niño?”
“Um… ¿qué promesa?”
“Veo que ya lo olvidaste. Dijiste que ibas a fabricar una figura de mí.”
Ah, es cierto. Dije algo así, ¿no? ¿Fue en mi décimo cumpleaños? Eso me trae muchos recuerdos…
“He escuchado que sigues fabricando figuras. Fabrícame otra si alguna vez tienes algo de tiempo libre.”
“Claro.”
“Gracias. Yo no sé mucho de arte, pero sí me gusta mucho tu trabajo.”
No me malentiendan, siempre era genial escuchar algo así, pero ¿por qué todos en este mundo constantemente decían cosas así cuando se asomaba una batalla en el horizonte? Me ponía un poco nervioso. Con algo de suerte no estábamos levantando una bandera negra con esto…
Nah. De hecho, podía entenderlo. Yo aún tenía mis recuerdos de las películas cursis de mi vida anterior, así que sentía que hablar del futuro justo antes de una batalla era una muerte segura. Pero probablemente era al revés. Recordarte a ti mismo las razones por las que querías sobrevivir hacía más probable que así fuera.
“¿Mm?”
Repentinamente, las orejas y nariz de Ghislaine se retorcieron. Yo levanté mi vara y me preparé para una batalla; pero ella levantó una mano para detenerme.
“No te preocupes. Todo está bien.”
Un momento después, Triss entró a la posada con bolsas en ambas manos. Ella cerró la puerta de golpe con su hombro, luego caminó hacia nosotros y estiró una de las bolsas.
“Tengan. Traje algo de comida para ustedes.”
“Gracias.”
“Sí, ¿acaso no soy buena persona? Asegúrense de disfrutarla mucho.”
Dentro de la bolsa había un gran número de frutas duras con forma de peras. Yo saqué una y se la arrojé a Ghislaine, quien inmediatamente comenzó a morderla, con cáscara y todo.
“Muy bien, chicos. Los dejaré en lo suyo.”
Triss se despidió vagamente con su mano y se abrió paso a través de las escaleras hacia el segundo piso. La mujer solo había pasado diez días con nosotros, pero se sentía que ella ya había encontrado su lugar en el grupo. Básicamente, ella cayó en la misma categoría que Ellemoi y Cleane—una fiel creyente de la virtuosa Princesa Ariel. Ella hablaba de una forma muy grosera, pero parecía ser una persona decente.
Mi única queja real era que su ropa hacía difícil mantener mis ojos donde debían mirar. Quiero decir, supongo que el traje de Ghislaine no era menos revelador… pero era más fácil apreciar la bella musculatura del cuerpo de una guerrera en un nivel puramente artístico.
“Triss parece estar muy animada el día de hoy,” comentó Ghislaine.
“Tienes razón. Me pregunto si ocurrió algo.”
Yo saqué una pera para mí, la pelé con mi cuchillo y le di un mordisco. Por alguna razón esta cosa era un poco crujiente, y su sabor era más agrio que dulce. Sea cual sea la razón, la mayoría de las frutas en este mundo no tenían muy buen sabor. Aunque eran lo suficientemente comestibles.
“Espero que ella haya escuchado algo de información útil,” dijo Ghislaine. “Descubrir algo de utilidad siempre pone de buen humor a los de su tipo. Geese era igual.”
“Mmm, apuesto a que tienes razón.”
La Princesa Ariel le había encargado a Triss recorrer la ciudad y reunir toda la información posible. Descubrir los paraderos de Auber y los soldados de Darius naturalmente era nuestra prioridad número uno, pero ella también quería saber muchas otras cosas. Ella le había pedido a Triss reportar cualquier cosa que pareciera remotamente relevante; ella luego clasificó toda esa información, escogió la más importante, y la discutió conmigo. Ya que Ariel estaba escogiendo qué información podía compartir conmigo, había una posibilidad de que pudiera estar perdiéndome de algo crucial. Pero en este punto, yo había decidido simplemente aceptar ese riesgo. De todas formas, no era como si yo fuera capaz de controlar perfectamente los eventos.
Ahora mismo, mi trabajo era reflexionar acerca de los fragmentos que Ariel me transmitía con tanto cuidado como pudiera.
“Eso me recuerda,” dije. “¿Acaso Geese no dijo algo acerca de dirigirse hacia Asura? Supongo que podríamos cruzarnos con él en algún lugar.”
“Él probablemente nos verá primero, si es que todavía está por aquí.”
Sí, eso era muy probable con Geese. Podía verlo avistándonos desde la distancia, y luego planeando llevar a cabo alguna clase de reunión dramática.
“Pero conociéndolo,” continuó Ghislaine, “él probablemente perdió todo su dinero apostando y ya se fue hacia otro país hace años.”
“Pero ¿acaso Geese no es muy bueno apostando?”
“Solo cuando está quebrado.”
A partir de lo que Roxy me había dicho, el Reino de Asura no era un muy buen lugar para ganarse la vida si eras un aventurero como Geese. En general no había muchos monstruos que cazar, y el gobierno asignaba caballeros para proteger aldeas específicas. Para colmo, los Magos Reales y su contraparte, los Caballeros Reales eran desplegados periódicamente para cacerías a gran escala que también eran catalogadas como misiones de entrenamiento.
Como resultado, los trabajos de cacería de monstruos eran pocos y muy a lo lejos. Los grandes negocios de Asura tendían a tener sus propias operaciones de recolección de recursos, así que tampoco había muchos trabajos de recolección de materiales. Y dado lo seguro que era el reino, la demanda por guardias temporales también estaba limitada. Las tareas que eran publicadas en su mayoría eran del tipo tedioso y que consumía tiempo como trabajos de búsqueda de personas perdidas y entregas. En ciertas épocas del año probablemente encontrarías trabajo ayudando en la granja de alguien, pero en realidad no había muchas aventuras reales que realizar, esto comparado a los demás países.
Eso era particularmente cierto en las regiones más cercanas a la ciudad capital de Ars. Siempre había cierto número de jóvenes que decidían convertirse en aventureros de todas formas, pero mientras subían de rango usualmente viajaban hacia Fittoa o Donati—y eventualmente más hacia el norte o el sur. Aquellos con habilidades destacables o extenso entrenamiento en ocasiones podían encontrar trabajo como tutores particulares o guardaespaldas, pero eso estaba en un nivel difícil de alcanzar. Y de todas formas no necesitabas ser un aventurero para conseguir esos trabajos. Había especialistas profesionales en Asura que podían manejar la mayoría del trabajo que necesitaba ser hecho, así que las personas de aquí no sentían la necesidad de depender de un montón de agentes libres de aspecto rudo y apestosos. Podías entender por qué el cuartel general del Gremio de Aventureros estaba ubicado en Millis.
“… ¿Mm?”
Mientras Ghislaine y yo estábamos charlando acerca de todo esto, me di cuenta de que sus orejas se retorcieron una vez más. Y esta vez, la expresión en su rostro se volvió un poco seria. Ta vez los problemas finalmente nos habían encontrado. Yo dejé caer la bolsa de frutas, agarré mi vara con ambas manos, y miré atentamente hacia la puerta.
Pero Ghislaine no estaba mirando hacia la entrada de la posada. Su mirada estaba dirigida hacia el segundo piso. Cuando escuché atentamente, pude oír el sonido de personas discutiendo.
¿Qué está pasando?
“Voy a echar un vistazo, Ghislaine.”
“Bien.”
Subí lentamente las escaleras. Sylphie y Eris estaban fuera de la habitación de Ariel, pero ambas estaban mirando hacia la puerta con preocupación. ¿Acaso teníamos un gran problema en nuestras manos?
“Oye, Sylphie.”
“¡Ah, Rudy! Triss entró hace solo unos minutos, pero ahora parece que la Princesa Ariel y Luke están discutiendo sobre algo…”
¿Ariel y Luke estaban teniendo una pelea? Eso sonaba… preocupante. ¿Acaso no tenía la situación bajo control? ¿Supuestamente?
Bueno, tal vez todo esto era parte del plan. A veces las discusiones eran necesarias.
“Soy Rudeus. Disculpen, voy a entrar.”
Golpeé la puerta solo para ser educado, pero luego la abrí sin esperar por una respuesta. Dentro, encontré a Luke de pie, viéndose pálido y agitado, Ariel sentada en una silla con una expresión serena, y Triss viéndose incómoda.
“Ah, Rudeus,” dijo Ariel sin siquiera pestañear. “Justo el hombre que quería ver.”
“¿Ha sucedido algo, Su Alteza?”
“Sí. Triss acaba de traernos información intrigante.”
“Si me permite preguntar, ¿acerca de qué?”
“… Acerca de Sauros Boreas Greyrat.”
¿Sauros? Entonces podría ser muy importante, al menos para Ghislaine. Tal vez esto era algo que Ariel le había pedido a Triss investigar…
“Da la casualidad que con frecuencia es más fácil saber de las intrigas de la corte real de Asura en estas ciudades regionales que en la propia capital,” continuó Ariel. “Aquellos que saben demasiado tienden a poner algo de distancia entre ellos y Ars, donde ciertos nobles ansiosos podrían ordenar sus muertes.”
Eso era nuevo para mí. Aunque supongo que tiene sentido. Quizá.
“En cualquier caso, hemos descubierto al culpable principal detrás de la caída de Sauros-sama.”
“Y… ¿de quién se trata?”
El rostro de Luke se retorció para adquirir un alarmante ceño fruncido. Ariel, por otro lado, se veía tan inexpresiva como una máscara.
“Me temo que fue un miembro de mi facción, actuando por iniciativa propia. Alguien que de casualidad tenía una rencilla personal contra Sauros-sama…”
Ariel hizo una pausa, pero solo lo suficientemente larga como para recuperar el aliento.
“Se trata de Pilemon Notos Greyrat.”
Ah. Entonces había sido el propio Pilemon quien lo hizo.
Desafortunadamente, eso sonaba plausible. El clan Notos había sido el respaldo más grande de Ariel dentro de la aristocracia, mientras que la familia Boreas favorecía a Grabel. Ellos eran enemigos en ese entonces. Para colmo, parecía ser que Pilemon odiaba a Sauros por razones personales. Él probablemente se había lanzado de cabeza hacia su oportunidad para acabar con su enemigo.
Estas no eran buenas noticias. Pero tampoco eran una gran sorpresa. A pesar de las circunstancias en ese entonces, Sauros todavía era el señor feudal de una región entera de Asura. E incluso con su territorio devastado, él tenía aliados dentro de la facción del Primer Príncipe. Solo otro noble poderoso e influyente podría haber orquestado su caída.
“… Princesa Ariel, ¿qué planea hacer ahora?”
“Permitiré que Ghislaine tome su vida, tal como le prometí.”
Luke mordió su labio con fuerza ante estas palabras.
Esto ciertamente explicaba su estallido de furia. Para ser honesto, yo estaba sorprendido de que Ariel estuviera siendo tan directa al respecto, sabiendo lo mucho que a él le importaba su familia. Casi parecía que ella estaba eligiendo públicamente a Ghislaine por sobre él.
“Sin embargo, eso solo va a suceder si Pilemon… y la familia Notos… de verdad nos traicionaron. Todavía no tenemos ninguna prueba concreta de eso.”
“…”
“Asumiendo que es cierto, tengo la intención de dejar que Ghislaine lo ejecute, y luego colocar a Luke como el nuevo jefe de la familia Notos.”
“¿Y si él en realidad no la ha traicionado?”
“Convenceré a Ghislaine que se conforme con los demás.”
“¿Los demás? Ah…”
Ella había dicho que Pilemon era el culpable principal. Eso implicaba que había más conspiradores. Así que, en este escenario, ella perdonaría la vida de su aliado, pero asesinaría a todos los demás. No me parecía algo justo, pero así eran las cosas a veces. En este momento, yo no podía sentir mucha empatía por un montón de aristócratas asesinos que ni siquiera había visto.
“Luke, ¿se entendió eso?” dijo Ariel, mirando en su dirección.
“… No hay prueba de que algo de eso sea cierto.”
La expresión de Luke era una de dolor. Podía notar que él entendía la perspectiva de Ariel, pero no quería aceptarlo en un nivel emocional. Aun así, él estaba permaneciendo relativamente tranquilo, dado que estábamos discutiendo la potencial ejecución de su propio padre.
“Es totalmente posible que alguien nos esté manipulando…”
Hmm. ¿Acaso acaba de lanzar una mirada en mi dirección?
“Luke, por favor, ten por seguro que, como he explicado anteriormente, Rudeus no usurpará el control de la familia Notos Greyrat.”
“¡Su Alteza! ¡No deberíamos estar discutiendo esto en frente de él!”
“De hecho, creo que es todo lo contrario. Me gustaría dejarle esto claro a él y a todos los involucrados.” Ariel hizo una pausa para recuperar el aliento, y luego continuó con una voz firme y clara. “Sin importar lo mucho que él contribuya a nuestra causa, no tengo la intención de concederle a Rudeus un título dentro de la nobleza de Asura.”
Eso estaba bien para mí. Yo no lo habría aceptado incluso si me lo hubiera ofrecido. Pero, por alguna razón, Luke estaba mirando hacia mí con una hostilidad evidente. No estaba seguro de cómo debía reaccionar a eso. Sentía que las siguientes palabras que dijera, o incluso un ligero cambio en mi expresión facial, podrían determinar el curso de acción de Luke.
¿Acaso al final iba a traicionarnos?
Mientras yo vacilaba, Ariel intervino. “Ahora bien, Luke, creo que deberíamos continuar esta conversación en privado. Rudeus, ¿te importaría dejarnos a solas?”
“Para nada.”
Ariel me había dicho que podía encargarse de esto. En este momento, permanecer completamente al margen de ello se sentía como mi mejor opción. Yo observé tranquilamente mientras ella y Luke salían juntos de la habitación.
Esa misma noche, Ariel me reportó lo sucedido. En su conversación privada con Luke, ella finalmente lo había convencido de abrirse y ser completamente honesto con ella.
En resumen—nuestras sospechas eran correctas. El Dios Humano lo estaba aconsejando.
Aparentemente, solo había pasado una vez hasta ahora. Mientras nos estábamos preparando para nuestro viaje, el Dios Humano le había advertido a Luke estar preparado para la traición de Rudeus. Él aseguró que yo me había aliado en secreto con Darius para poder tomar el control de la familia Notos Greyrat. En este escenario, yo estaba motivado por una sed de poder, lujuria por Ariel, y simple codicia. Sylphie no tenía idea de mis intenciones; todo estaba ocurriendo a sus espaldas.
Durante el día, yo pretendería ser el aliado de Ariel, pero la guiaría cuidadosamente hacia las trampas del enemigo. De noche, yo me escabulliría en secreto para encontrarme con los espías de Darius y decirles todo lo que sabía. De hecho, yo secretamente había orquestado todos estos eventos, después de años de maquinación. Incluso mi matrimonio con Sylphie supuestamente era solo otro paso en mi plan maestro.
Esta versión de Rudeus sonaba como un tipo ridículamente astuto e inteligente. Era una lástima que no pudiera dejarlo tomar las riendas por mí. Mi vida probablemente sería mucho más fácil.
Al principio, Luke había encontrado todo esto poco creíble. Para él era particularmente difícil creer que yo no tenía ningún interés en unirme a la nobleza. Yo sentía que Luke nunca había confiado mucho en mí, pero supongo que al menos me había ganado el beneficio de la duda.
Sin embargo, los eventos recientes como la destrucción de los círculos de teletransportación y la traición de la familia Notos se habían desarrollado exactamente como predijo el Dios Humano. Eso fue suficiente para que Luke perdiera la fe en mí. Y una vez que comenzó a verme con sospecha, él encontró razones para creer en la historia del Dios Humano.
Incluso ahora, él todavía sospechaba de mí.
Ariel me dijo que la mejor forma de probar mi inocencia a Luke era a través de mis acciones. Ella además prometió que mientras tanto evitaría que él hiciera alguna estupidez.
Escuchar todo esto casi era un alivio. El Dios Humano no había hecho nada tan astuto esta vez, así que no sería difícil romper sus cadenas sobre Luke. La realidad era que yo ni siquiera había visto a Darius, no tenía ningún deseo de tomar el hogar de infancia de mi padre, y no estaba interesado en acostarme con Ariel. Luke podía sospechar todo lo que quisiera de mí, pero yo no iba a traicionarlos.
En los estándares del Dios Humano, esto era un trabajo mediocre. Se sentía bastante claro que él nunca había esperado mucho de Luke.
Aun así, yo nunca habría obtenido esta información del propio Luke. Era bueno que Ariel hubiera intervenido para manejar la situación. Ella era mucho mejor en ese trabajo que yo.
Al día siguiente, partimos en dirección al sur de Rikket.
Luke ahora miraba constantemente en mi dirección, y se aseguraba de que yo nunca estuviera a solas con Ariel. Él probablemente creía que yo podría asesinar a la princesa y enviar su cabeza a Grabel, ahora que ella había declarado públicamente que yo nunca sería un noble.
Eso no me importaba mucho. En este punto, yo sabía lo que estaba pasando dentro de la cabeza de Luke, y Ariel lo tenía con un collar. Era una cosa menos de la cual preocuparse. No sé si Ariel había anticipado algo de esto, pero yo estaba impresionado de lo rápido que ella había aligerado la carga sobre mis hombros.
Otra cosa que vale la pena mencionar ocurrió ese día. La princesa les dijo personalmente tanto a Ghislaine como Eris las cosas que habíamos descubierto acerca de la muerte de Sauros.
“… Así que, en resumen, parece muy probable que miembros de mi facción jugaron un papel clave en la caída de Sauros-sama.”
“Ya veo…”
“Hmph.”
Ghislaine escuchó la explicación de Ariel con una ira fría en sus ojos. Eris aparentó estar desinteresada, pero podías ver a través de eso con mucha facilidad. Ella estaba apretando el pomo de su espada con tanta fuerza que toda la sangre dejó sus dedos.
“Ghislaine, ¿vas a matarme?” preguntó tranquilamente Ariel.
“… No. Mataré a los enemigos que me ha ofrecido.”
Ghislaine no parecía estar muy obsesionada con matar a Pilemon en particular. Yo había esperado que esto requiriera algo de persuasión, pero supongo que ella ya había reflexionado al respecto a su manera.
Eris no dijo nada por un momento, pero luego asintió suavemente. “Suena bien. Estoy dispuesta a matar a cualquiera que pueda causarle problemas a Rudeus.”
Nunca cambies, Eris.
Nuestro objetivo restante era llegar a la capital y tener nuestro enfrentamiento final con el enemigo. Durante el transcurso de veinte días, nosotros avanzamos lentamente hacia el sur a través de caminos secundarios—y finalmente llegamos a Ars, la ciudad más importante de Asura.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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