La Decisión de Ariel
Capítulo 4: La Decisión de Ariel
Ariel y yo caminamos juntos bajo la luz de la luna, abriéndonos paso entre los árboles.
Solo éramos nosotros dos. Sylphie, sus asistentes, y Luke no estaban en el lugar.
Ariel cargaba su propia antorcha, y guiaba el camino. Si ella seguía avanzando de esta forma, nosotros íbamos a terminar de regreso en el mismo lugar donde yo había hablado con Orsted.
“He estado queriendo tener una conversación privada contigo desde que comenzamos este viaje, Rudeus-san.” Sylphie y Cleane habían querido acompañarnos, pero Ariel las había detenido. Después de explicar que nosotros teníamos asuntos importantes que discutir, ella me había guiado de regreso al bosque.
Para ser honesto, no estaba seguro de para qué era este encuentro bajo la luz de la luna. Probablemente, yo no la estaba escoltando hacia el baño. Algunas personas se excitaban cuando otros las veían hacer lo suyo, pero yo no veía razón para que ella me escogiera para ese papel.
Habíamos estado caminando ya por cinco minutos cuando Ariel finalmente se detuvo y se dio la vuelta para mirarme a la cara. Supongo que ella sentía que ya nos habíamos alejado lo suficiente de la fogata.
“Tal parece que valoras tu confidencialidad, así que decidí organizar las cosas de esta manera.”
Este probablemente no era el momento para lanzar un chiste tonto. Al parecer, Ariel tenía algo realmente importante que discutir conmigo.
“… Princesa Ariel, ¿qué quería discutir conmigo?”
Yo tenía una idea general de qué se trataba esto, pero se sentía más seguro no saltar a las conclusiones.
Todavía sonriendo audazmente, Ariel estiró su mano y tocó mi mentón con sus dedos. “Trata de ser paciente. La noche todavía es joven.”
Um, ¿podríamos, por favor, establecer una regla de no tocar?
“Supongo que sí, pero yo preferiría dormir la mayor parte de ella.”
“Ah, no seas tan rígido. Quiero que esta sea una conversación más casual.”
Ariel retiró su mano y se sentó sobre la raíz de un árbol cercano. Solo como precaución, yo decidí activar mi Ojo de la Premonición. No era como si estuviera esperando que Ariel hiciera algo. Simplemente no podía arriesgarme a que algo inesperado le ocurriese.
“Debo decir que… Sylphie y Eris ciertamente se llevan muy bien, ¿no crees?”
¿De verdad me había traído aquí para hablar de esto? Probablemente no. De seguro ella solo estaba tratando de romper el hielo.
“… Supongo que tiene razón. Al principio tenía miedo de que ellas discutieran con frecuencia, pero parece que se agradan genuinamente.”
Para ser completamente honesto, yo de alguna forma había esperado que la incorporación de Eris a la familia transformaría nuestro hogar en un caótico campo de batalla. Estaba preocupado de que ella chocara con Sylphie y Roxy de forma regular. Pero, para mi sorpresa, ella no se había enfrascado en ninguna pelea real con ningún otro miembro de mi familia.
“Sabes, cuando fuiste a patrullar el área la otra noche, ellas estuvieron hablando mientras estaban tendidas en la cama.”
“¿De verdad? ¿Acerca de qué?”
“Eris se estaba quejando de que todos simplemente deberíamos dejar de discutir y hacer exactamente lo que dices. Sylphie trató de convencerla de que incluso tú cometes errores a veces, y que ellas necesitaban estar listas para intervenir y apoyarte.”
Por supuesto, era genial que confiara en mí, pero Eris me estaba dando demasiado crédito. Sylphie siempre estaba tratando de ayudarme de maneras sutiles detrás de escena, y yo realmente apreciaba eso.
Tenía que asumir que ambas estaban preocupadas acerca de mi decisión de unir fuerzas con Orsted. Pero hasta ahora, ellas estaban aceptando mis decisiones sin quejarse.
“Ellas son como polos opuestos, ¿no?” continuó Ariel. “Eris se lanza a la vanguardia para enfrentar a tus enemigos, y Sylphie se queda atrás para apoyarte de otras formas…”
“Soy muy afortunado de tenerlas cerca,” dije. “Ambas compensan algunas de mis evidentes debilidades.”
Mi afecto por ellas se había desarrollado a partir de la gratitud. Ambas habían hecho mucho por mí, y yo no lo olvidaría mientras siguiera con vida.
“La parte divertida, al menos para mí, es que Sylphie trata a Eris como una hermanita.”
“Um… ¿una hermanita?”
“Una bastante impulsiva, y que necesita ser reprendida. Eris parece haber aceptado ese papel. Ella tiende a hacer lo que Sylphie le dice, a pesar de que un poco a regañadientes.”
Hah. Para ser honesto, yo no me había dado cuenta de eso. Pero, ahora que lo pienso… Yo no había pasado tanto tiempo hablando con cualquiera de ellas recientemente. Tal vez de nuevo estaba asumiendo cosas. Una vez que vi a Eris adaptarse a nuestra familia, yo supuse que no necesitaba vigilarla demasiado. Pero solo estaba yendo bien porque Sylphie había intervenido para cuidarla.
“Es divertido, ¿no crees?” dijo Ariel con una sonrisa. “Sylphie es la más joven y la más pequeña, pero de alguna forma es la hermana mayor.”
“Usted es muy perceptiva, Su Alteza.”
“Oh, yo no diría eso. Es solo que tengo menos cosas en las que enfocar mi atención en comparación a ti. Menos asuntos dentro de mi mente.”
Ariel escogió este momento para lanzarme una mirada que yo solo podía describir como seductora.
Bueno, si no te importa, me gustaría dejar el coqueteo de lado…
“Ahora bien… Sé que tú eres un hombre atento, Rudeus-san. Tu mirada está constantemente en movimiento, y tus pensamientos en ocasiones están enfocados en cosas que ni siquiera pueden ser vistas.”
El tono de Ariel se volvió más teatral, pero ella ahora me estaba mirando directamente a los ojos. Aparentemente estábamos a punto de tocar el tema real de esta conversación.
“Por lo tanto, hay algo que me gustaría preguntarte. ¿Qué opinas de Luke?”
¿Luke? Esperen, ¿Luke? ¿Esto no es acerca de Orsted?
“Bueno… no estoy seguro de qué decir exactamente…” Hmm. ¿Cuál era la respuesta que ella estaba esperando?
“Este es un mal hábito tuyo, Rudeus-san.”
“¿Qué?”
“Estás tratando de descubrir lo que yo quiero escuchar, ¿no? Es cierto, ese es un enfoque razonable bajo ciertas circunstancias, pero no necesitas usarlo conmigo. No en este lugar. No ahora mismo.”
¿De verdad ese era un hábito mío? Yo no sentía que lo fuera… pero cuando miraba hacia atrás, era algo que yo había estado haciendo mucho últimamente. Al menos, cuando hablaba con Orsted o el Dios Humano.
No, era más que eso, ¿no? También lo estaba haciendo con mi propia familia.
“Para ser sincera,” dijo secamente Ariel, “creo que Luke nos ha traicionado.”
Vaya. Eso fue inesperado. Debe haber sido esa discusión alrededor de la fogata lo que lo provocó.
“Aunque no les he dicho ni una palabra de esto a Sylphie o las demás.”
Sí, eso no me sorprende. Yo todavía estaba asombrado de que ella siquiera hubiese llegado a esta conclusión tan rápido.
“… Creí que usted confiaba en Luke un poco más que eso, Su Alteza.”
Ellos habían resuelto las cosas de una forma tan perfecta en esa ocasión que yo había asumido que Ariel había reafirmado su fe en Luke. Se sentía como si ella hubiese decidido que él no era capaz de traicionarla, no más que Sylphie o sus dos asistentes.
“Confío en él,” dijo Ariel.
“…”
“Luke no tiene razón para traicionarme. Y si él lo hubiese deseado, pudo haberlo hecho mucho antes. Habría sido lo suficientemente fácil para él haberme matado mientras yo dormía.”
“… ¿Entonces por qué sospecha de él?”
“A pesar de su lealtad, él todavía podría estar siendo forzado a traicionarme de alguna forma,” dijo tranquilamente Ariel. “Por ejemplo… Luke se siente muy orgulloso de su familia y su historia. Tal vez tomaron a sus seres queridos como rehenes.”
La idea no se me había ocurrido antes. Pero podría explicar sus acciones hasta ahora, incluso si él no estuviera siendo manipulado directamente por el Dios Humano. Digamos que Darius secuestró a su familia y lo convenció de aceptar alguna clase de trato. Luego él envió a los soldados de los Notos Greyrat tras nosotros, de alguna forma rompiendo su palabra con Luke. Eso podría explicar tanto el comportamiento extraño de Luke como su sorpresa al encontrar a esas tropas dentro de nuestros enemigos.
Desde esa conversación, Luke había estado extrañamente callado. Tal vez estaba tratando de decidir si volver a unirse al lado de Ariel o continuar siguiendo las órdenes de Darius. Al menos, así probablemente se veía para la princesa.
“Por lo tanto, estoy pidiendo tu opinión,” continuó Ariel. “Tú aceptaste unirte a mi causa muy recientemente, y de una forma muy repentina. ¿Tal vez sabes ciertas cosas que yo no?”
Al parecer, ella también tenía sus dudas sobre mí. Eso era comprensible, considerando la forma en que Luke me estaba hablando. ¿Acaso ella estaba sugiriendo que yo era cómplice en su manipulación?
“Si no le molesta, yo también le tengo una pregunta. ¿Por qué estamos hablando de esto aquí, solos en el bosque? Yo podría asesinarla aquí mismo si realmente fuera su enemigo.”
“Sí, estoy segura de que podrías lograr eso con bastante facilidad. Pero si te hubiese juzgado tan mal, solo podría culparme a mí misma.”
Hmm. Claramente esta princesa tenía algunas agallas.
Por otro lado, no era como si hubiese alguna posibilidad de que yo realmente fuera a traicionarla. Había todo tipo de razones evidentes por las que yo no lo haría. Ella probablemente solo estaba jugando conmigo.
“… No creo que Luke exactamente la haya traicionado. Creo que simplemente está siendo… engañado.”
“¿Por quién?”
Bueno, esa es una pregunta difícil. ¿Era sabio que le dijera acerca del Dios Humano en este momento? Ciertamente simplificaría las cosas si pudiera explicar toda la verdad, pero…
Esperen. ¿Qué tal si Ariel era uno de sus apóstoles? ¿Qué tal si esa era la razón de que estuviera teniendo esta conversación conmigo? Orsted no parecía creer que esa era una posibilidad, pero nunca se sabe…
Cálmate, maldita sea.
¿Cuáles son los riesgos de decirle la verdad? ¿Cuáles son los beneficios? Comencemos con eso…
“Ah, me disculpo,” dijo Ariel. “Te estoy poniendo en una posición difícil. Si tuvieras la libertad de hacerlo, estoy segura de que ya habrías compartido esta información.”
Parpadeé de la sorpresa ante eso. Sin embargo, Ariel todavía no terminaba.
“Por lo tanto, me gustaría pedirte que me presentes.”
Era difícil ver su rostro en la oscuridad, pero la sonrisa en su rostro se veía cálida y genuina.
“Quiero ver al hombre que te controla desde las sombras. Me refiero al Dios Dragón Orsted.”
“¿¡Eh!?”
Esperen un momento, ¿qué?
Mi tren de pensamiento había sido descarrilado completamente. No tenía idea de qué pensar de esto.
¿Por qué había mencionado a Orsted? ¿Acaso no estábamos hablando de Luke hace solo unos momentos?
“… ¿Cómo lo supo?”
“Fue evidente desde el momento que nos guiaste hacia la Biblioteca Laberinto. La sincronización de eso simplemente fue demasiado conveniente.”
“…”
“En este momento, mi preocupación principal es determinar de qué lado está Orsted.”
Eh. Ella estaba hablando acerca del conflicto entre ella y Grabel, ¿cierto? ¿O estaba hablando acerca de sus lealtades en general? Se estaba volviendo difícil descifrar todas estas vagas pistas e insinuaciones. La Princesa Ariel además usualmente era bastante clara y directa…
“¿Qué está planeando hacer una vez que usted determine eso?” pregunté.
“Si él está del lado correcto, planeo aceptar su apoyo,” dijo Ariel. “Sin importar lo aterrador que pueda ser, estoy preparada para tolerarlo.”
“Es más fácil decirlo que hacerlo, ¿sabe?”
“Soy de la realeza. Una princesa. Nosotros sabemos cómo mantener nuestra compostura alrededor de aquellos que tememos u odiamos. No debería ser un problema.”
Bueno, si tú lo dices. Aunque siento que la maldición de Orsted es más poderosa de lo que crees.
“Entiendo. ¿Entonces qué tal si está del lado equivocado?”
“Entonces lo jalaré hacia el otro lado,” respondió confiadamente Ariel.
Vaya. Ella realmente cree poder hacerlo, ¿no?
“Él actualmente está en algún lugar cercano, ¿cierto? ¿O tal vez has estado comunicándote con él a través de un mensajero?”
Tenía una decisión difícil en mis manos. Incluso era difícil decir si yo podía tomar esta decisión por mi cuenta. Ariel parecía creer que podría tolerar la maldición de Orsted, pero yo sabía lo potentes que eran sus efectos. Cualquiera que le daba un buen vistazo instantáneamente lo clasificaba como un enemigo. Ella también podría ponerme a mí en esa categoría.
Dicho eso, si yo rechazaba tajantemente su propuesta, básicamente anunciaría que teníamos algo que ocultar.
Esto se sentía más complicado de lo que necesitaba ser. Nosotros no teníamos la intención de interferir con los planes de Ariel de tomar el trono. El Dios Humano era el que quería verla fracasar, y nuestro objetivo principal era detener sus planes.
Aun así, no iba a ser fácil explicarle todo eso a ella. Hmm…
“No es necesario que lo pienses tanto, Rudeus.”
La voz había venido desde algún lugar detrás de mí.
Sorprendido, me di la vuelta para encontrar a un demonio de ojos dorados y cabello plateado merodeando entre los árboles. Por supuesto, con esto me refiero a Orsted.
“Si Ariel Anemoi Asura desea hablar conmigo, yo no me negaría.”
La mirada intensa y afilada se concentró en el rostro de Ariel. Ella reaccionó como si hubiese sido golpeada por una descarga de eléctrica. Sus ojos se abrieron completamente y sus piernas temblaron de forma violenta… y una pequeña poza comenzó a formarse a sus pies.
“Ah… ah…”
Había terror puro en su rostro. Era la expresión de alguien atrapado en una pesadilla viviente.
Oh, cielos, esto no se ve bien. Supongo que yo definitivamente voy a ser un traidor ahora…
“Aaah…”
Sin embargo, en el instante siguiente, una mirada de éxtasis repentinamente se extendía a través del rostro de Ariel. Ella… claramente estaba sintiendo placer ahora mismo. Interesante.
Hah. Supongo que después de todo esto podría funcionar.
Ariel logró recuperar su compostura después de un rato. En este momento, ella parecía estar completamente calmada. Nunca sabrías que había ocurrido algo.
Yo había lavado su ropa y bragas sucias con mi magia de agua, y luego las había secado rápidamente con mi hechizo original Aire Cálido, una combinación de magia de fuego y viento. Funcionaba casi instantáneamente, pero no era bueno para la mayoría de las telas, así que Aisha me había prohibido furiosamente usarlo en la casa. Aunque esta era una emergencia.
Yo ya había vivido por muchos años, pero nunca había esperado ver el día donde estaría lavando la ropa interior de una princesa. En este mundo, las cosas costosas en su mayoría parecían estar hechas de seda. Ariel se cubrió con mi túnica mientras yo me estaba encargando de todo esto. Fue de ayuda que fuera tan abrigadora y larga.
Ahora mismo, Ariel había vuelto a colocarse su ropa, y parecía haber olvidado todo ese incidente. Y yo estaba usando una túnica que una princesa medio desnuda había estado usando hasta hace solo unos minutos. Tenía un aroma muy agradable…
Ups. No es el momento para excitarse.
No había habido nada de tiempo para divertirse durante los últimos días, así que mi medidor de excitación se estaba llenando peligrosamente. Tendría que lidiar con eso más tarde.
Orsted estaba esperando cerca con una expresión incómoda. Ahora que la princesa estaba lista, ella se dio la vuelta para enfrentarlo.
“Me disculpo por esa escena tan desafortunada, Orsted-sama.”
“No hay problema.”
Ariel todavía se veía un poco pálida, pero yo ahora no podía ver nada de terror en sus ojos.
“…”
“Por favor, no tiene que mirarme de esa forma…”
“Me temo que mi rostro siempre se ve así.”
“Ah, ya veo. ¿Entonces este es otro efecto de su maldición?”
“Correcto.”
Me pregunto por qué Orsted había decidido mostrarse. Bueno, el jefe podía tomar sus propias decisiones. En este punto, yo simplemente debería cerrar la boca y ver el desarrollo de esto.
“Ya veo. He conocido a un buen número tanto de Niños Benditos como sus contrapartes Malditas… pero me doy cuenta de que su aflicción es mucho más poderosa que la mayoría.”
“En efecto. Pero parece que tú conoces una forma de resistir su influencia.”
“Soy parte de la familia real de Asura. Se nos enseñó cómo suprimir nuestras emociones más negativas.”
“Eso tampoco quiere decir que confíes en mí. No verdaderamente.”
“Eso es cierto. Pero es exactamente por eso que quería hablar con usted frente a frente.”
Hasta ahora, esto era como dos boxeadores tratando de medir la destreza del otro con algunos jabs ligeros. Estaba comenzando a hacerme sentir nervioso. Aun así, probablemente era importante que yo escuchara atentamente todo lo que ellos estaban diciendo. Ese aroma agradable saliendo de mi túnica me estaba distrayendo un poquito, pero necesitaba concentrarme.
“Iré directo al grano. Orsted-sama, ¿por qué me está ayudando?”
“Porque mi enemigo jurado está jalando de los hilos de Darius.”
“¿Mm? ¿Acaso se refiere… a mi hermano, el Príncipe Grabel?”
“No.”
“¿Entonces de quién se trata?”
Bueno, aquí vamos. Estamos de vuelta en la pregunta incómoda. ¿Qué es lo que harás, jefe?
“Una entidad malvada que se hace llamar el dios de los hombres. Su nombre es Dios Humano.”
Vaya, él realmente lo dijo. No se guardó nada. Pero ¿cuánto estaba planeando decirle? Aún se sentía posible que ella pudiera traicionarnos en algún momento…
“¿El Dios Humano? ¿Acaso ese no es uno de los dioses creadores de los mitos antiguos?”
“No puedo asegurar que sea el mismo, pero al menos ha tomado ese nombre.”
“¿Me está diciendo que… un dios le ha dado su apoyo a Darius? Pero ¿por qué?”
“El desea tu muerte, y que Grabel tome el trono.”
“Err…”
Viéndose un poco desconcertada, Ariel lentamente se dio la vuelta en mi dirección. Por un momento, ella solo me estudió en silencio.
“Ya veo. Ciertamente es una historia extraña, pero el rostro de Rudeus parece sugerir que usted no está mintiendo.”
¿¡Acaso ahora soy tu detector de mentiras!? Y yo que creía tener una buena cara de póker…
Tendría que ir con Sylphie y preguntarle qué pensaba acerca de mi cara. Tal vez ella la llamaría apuesta. Siempre se sentía bien escuchar eso.
“Sin embargo, me queda la duda de por qué este dios apoyaría a mi hermano. ¿Acaso Grabel simplemente… merece más el trono?”
“No. Las motivaciones del Dios Humano simplemente son unas egoístas.”
“¿Podría, por favor… elaborar un poco más?”
Orsted miró hacia mí y frunció el ceño de la incerteza por un momento, pero luego volvió a mirar hacia la princesa. “En casi cien años a partir de ahora, el Reino de Asura enfrentará una amenaza existencial.”
Ariel parpadeó de la sorpresa.
“En ese momento de crisis,” continuó Orsted, “la respuesta del reino dependerá de si tú o Grabel toma el trono.”
Eh, ¿qué? Oye, creo que no me habías contado esa parte…
“Si Grabel triunfa, Asura responderá a la amenaza con fuerza militar. Si tú triunfas, responderá con magia.”
“De seguro ninguno de nosotros siquiera estará vivo en cien años a partir de ahora,” dijo Ariel.
“Sus políticas como soberanos guiarán al Reino por diferentes caminos. Grabel se enfocará en fortalecer su ejército y tú en cambio fortalecerás su fuerza mágica.”
¿Jefe? Oye, ¿jefe? ¿Por qué solo estoy escuchando de esto ahora, hah? Vamos, viejo…
“Si Asura se apoya en su ejército, caerá. Pero si acude a sus magos, el Reino resistirá. El Dios Humano desea que Asura sea destruido.”
¿Acaso era… posible que Orsted le estuviera mintiendo? ¿Que le estuviera contando una historia conveniente para ponerla de nuestro lado? Esa no parecía ser una gran idea. No con la expresión de mi rostro mostrando la verdad.
“¿Por qué el Dios Humano querría ver la ruina de Asura?”
“Porque producirá a un individuo que juega un papel clave en su derrota.”
“¿Él quiere evitar el nacimiento de esta persona?”
“Precisamente.”
Ariel se llevó una mano a su mentón, claramente tratando de darle sentido a todo esto. Después de un momento, ella lanzó una mirada de incertidumbre en mi dirección.
¡Deja eso! ¡Deja de mirarme! ¡Yo no soy tu detector de mentiras, mujer!
Esta vez, yo me esforcé por mantener una cara de póker perfecta. Tal vez ayudaría un poco.
“Bueno. Para ser sincera, estoy un poco perpleja en este momento. Esto no es ni remotamente lo que esperaba escuchar, y no puedo decidir si debería creerle…”
Maldita sea. Fallé de nuevo.
“No tienes que confiar en mí,” dijo Orsted, con un tono ligeramente pretensioso. “Independiente de eso, te diré todo lo que quieras saber.”
“¿A qué se refiere?” respondió Ariel, viéndose un poco sorprendida.
“Luke Notos Greyrat no te ha traicionado. Él simplemente está siendo manipulado por el Dios Humano.”
La sonrisa de Ariel desapareció. Había sido su expresión por defecto durante toda esta conversación, pero ahora había desaparecido sin dejar rastro.
“Rudeus también sugirió que ese podría ser el caso. Pero, si me permite preguntar, ¿cómo está siendo manipulado Luke?”
“El Dios Humano lo está guiando por el mal camino. Prometiéndole que todo es por tu beneficio.”
“Luke es más inteligente de lo que pueda parecer. No estoy segura de que él pueda ser engañado tan fácilmente.”
“Incluso los hombres más listos son propensos a confiar en aquellos que les dicen lo que quieren escuchar.”
Hmm. Sentía que Orsted usualmente me decía las cosas que yo no quería escuchar, pero yo sí confiaba en él. Tal vez esa regla no es universal.
“… Esto es bastante difícil de creer. Rudeus-san, ¿realmente encuentras esto creíble?”
Ariel se dio la vuelta hacia mí una vez más. Aparentemente, yo estaba de vuelta en mi papel de detector de mentiras humano.
Tenía que admitir que esta era una estrategia inteligente. Si Orsted realmente estuviera inventando un montón de tonterías, yo tendría que improvisar algo que sonara consistente en el acto. Cualquier descuido de mi parte nos delataría.
Afortunadamente, yo tenía una buena respuesta a su pregunta.
“El Dios Humano me manipuló por muchos años. Él aparecía en mis sueños y me daba sugerencias acerca de lo que debería hacer a continuación. Gané toda clase de cosas al seguir sus consejos. Pero todo era parte de su juego—él siempre estuvo planeando traicionarme al final. Él me engañó para que confiara en él, y luego me dio la espalda. Al final, incluso me forzó a luchar contra Orsted. Creo que él le está haciendo algo muy parecido a Luke ahora mismo.”
Las palabras salieron más fácilmente de lo que había esperado. Incluso logré mantener mi tono relativamente neutral.
Ariel me escuchó sin mostrar expresiones, y luego se dio la vuelta hacia Orsted. Ella abrió su boca para hablar, pero luego sacudió su cabeza y se detuvo. Ella permaneció en silencio por un largo momento, aparentemente perdida en sus pensamientos.
“En otras palabras… ¿Luke al final no está trabajando para Darius?”
“Correcto. Él defiende los intereses de tus enemigos, pero lo hace sin saberlo. Imagino que permanece leal a ti.”
Habíamos tomado un gran desvío, pero al final esto parecía ser lo que le importaba más a Ariel. Incluso le importaba más que la veracidad de la historia de Orsted.
“… Es un gran alivio escucharlo.”
“¿Entonces crees en las cosas que te he dicho?” preguntó Orsted.
“Bajo circunstancias normales, su historia habría sonado ridícula. Sin embargo, parece consistente con mis propias observaciones. Por ejemplo, explica por qué Rudeus estaba mirando con tanta frecuencia en dirección de Luke…”
¿Eh? ¿De verdad yo lo estaba mirando tanto?
“Para ser sincera, su sincronización fue sospechosamente perfecta. Pero he decidido aceptar el riesgo de confiar en usted.”
Mientras ella decía estas palabras, Ariel había apuntado sus ojos en mi dirección. ¿Tal vez ella había escogido confiar en mí en vez de Orsted? La idea era halagadora, pero al mismo tiempo me preocupaba un poco.
“Dígame, ¿este Dios Humano tiene a alguien más bajo su control?”
“Él probablemente también está usando a Darius.”
“Esa parece ser una elección lógica. ¿Hay alguien más?”
“Las probabilidades apuntan a que su tercer apóstol es ya sea el Emperador del Norte Auber o la Diosa del Agua Reida. Pero es difícil asegurarlo.”
“¿Entonces hay solo tres de estos… apóstoles?”
“Correcto. No pueden haber más de tres.”
“Ya veo,” dijo Ariel mientras asentía suavemente. “Así que usted y Rudeus están aquí para luchar contra esos tres apóstoles, e interferir con los planes del Dios Humano. ¿Es eso correcto?”
“Lo es. Debo decir que eres bastante perspicaz.”
“Se lo agradezco. Sí me considero relativamente lista.”
Había una pizca de orgullo real en la voz de Ariel, pero ella aún no había sonreído. Se sentía como si su rostro estuviera atascado en una expresión en blanco.
“Ahora bien, Orsted-sama, le tengo una propuesta.”
“¿Oh?”
“Ya que parece que compartimos el mismo objetivo, me gustaría que me considere… su subordinada. Si usted me da órdenes, yo las seguiré.”
“… Dudo que tus compañeros vayan a aceptar eso.”
“No veo la necesidad de decirles. Ellos no pueden acusarme de vender mi alma al diablo si ni siquiera saben que ocurrió.”
“…”
Ah. Él se sintió un poco herido cuando ella lo llamó el diablo.
“Estoy dispuesta a usar cualquier medio a mi disposición para asegurar nuestra victoria,” dijo Ariel. “Quiero tener tantos aliados poderosos como pueda.”
“¿No te preocupa que pueda traicionarte al final?”
“No soy lo suficientemente estúpida como para desperdiciar mis oportunidades por miedo a fallar.”
Eso sonaba lo suficientemente impresionante, pero tenía la sensación de que Ariel creía que ella estaba jurando lealtad a alguna clase de rey demonio malvado. Yo me había sentido de la misma forma cuando me arrodillé ante Orsted. Pero, al final, la Sociedad del Dios Dragón era un negocio legítimo con beneficios excelentes y plazos razonables. El director ejecutivo se veía como un bastardo malvado, pero él trataba muy bien a sus empleados.
“Una última cosa, Orsted-sama… Por el momento, me gustaría que deje el asunto de Luke en mis manos.”
“¿Por qué?”
“Rudeus puede concentrar toda su atención en nuestra batalla contra los apóstoles del Dios Humano, mientras yo dedico mi atención en manejar a Luke y la nobleza de Asura. Dividir nuestras responsabilidades debería permitirnos usar nuestro tiempo de manera más eficiente.”
“… Muy bien. Te dejaré lidiar con Luke por el momento. Hazlo entrar en razón de ser posible, y mátalo si no lo es.”
“Que así sea. Muchas gracias, Orsted-sama.”
Con aquellas palabras, Ariel se arrodilló ante su nuevo superior. Él respondió simplemente asintiendo, con su rostro tan serio como siempre.
No podía recordar la última vez que me había sentido así de… ¿confundido? ¿Perplejo? Hmm. Tal vez desconcertado era la palabra correcta. Repentinamente, Ariel había jurado su lealtad a Orsted. Desde ahora en adelante, nosotros estaríamos compartiendo nuestros planes y trabajando juntos hacia los mismos objetivos. Yo tenía a la Segunda Princesa de Asura como mi compañera de trabajo.
“Espero que mantengas esto en secreto de Sylphie y los demás, Rudeus.”
“Por supuesto. Pero, tengo que preguntar… ¿está segura de todo esto?”
“Sí. Para ser honesta, me siento profundamente aliviada. Y no estoy hablando de la condición de mi vejiga.”
A juzgar por la enérgica expresión en su rostro, ella lo decía en serio. Yo no estaba seguro de qué decir.
“Supongo que ahora tú y yo somos verdaderos aliados, Rudeus. Al fin.”
“Supongo que lo somos.”
Para ser honesto, yo me sentía un poco nervioso acerca de los detalles de este acuerdo. Pero Orsted había tomado la decisión, y yo tenía que respetar eso.
“Solo hay un problema, Su Alteza…”
“¿Sí? ¿Cuál es?”
“Creo que debo dejar esto claro de antemano. Luke ahora es su responsabilidad, pero si llego a creer que él está tratando de lastimar a Sylphie o Eris, yo intervendré y lo mataré.”
“… En otras palabras, ¿no respetarás la decisión de Orsted?”
“La razón principal por la que estoy trabajando para Orsted es proteger a mi familia.”
Lo mejor parecía ser dejar esto sobre la mesa como una precaución. Dicho eso, Ariel parecía estar muy confiada de que podía manejar la situación con Luke. No había forma de saber cómo terminaría esto, pero yo estaba dispuesto a dejarlo en sus manos por ahora. Ella ciertamente tenía más posibilidades de hacerlo entrar en razón con palabras.
“Lo entiendo completamente, Rudeus. Y, por cierto, espero con ansias trabajar contigo.”
“Me alegra tenerla de nuestro lado.”
Y así, la Sociedad del Dios Dragón había conseguido a su segundo empleado oficial.
Probablemente no hace falta decir que Sylphie no estuvo muy feliz cuando los dos regresamos al campamento viéndonos más amigables que antes.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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