Biblioteca Laberinto
Capítulo 7: Biblioteca Laberinto
Salir del círculo de teletransportación fue como despertar de un sueño. Sin importar cuántas veces lo experimente, yo nunca podría acostumbrarme. Me recordaba demasiado a mis encuentros con el Dios Humano.
Miré hacia mis compañeros. Casi todos ellos tenían miradas de desconcierto en sus rostros. Incluso la normalmente seria Eris jadeó mientras miraba a su alrededor. Ghislaine era la única que no parecía estar sorprendida.
Ahora que lo pienso, ella es la primera de la gente bestia en usar alguna vez un círculo de teletransportación.
Era la primera vez que había visto a Ariel completamente atónita. Ella tenía el cuello levantado, con su boca entreabierta, y sus ojos estaban completamente desenfocados, mirando hacia la distancia.
Me pregunto si ella se enojará conmigo si meto un dedo en su boca.
Nah. Incluso si no se enoja, Sylphie definitivamente lo haría.
“¡Ah!” Ariel finalmente parpadeó y recobró su compostura. Ella fijó su mirada en mí. “Hemos llegado a nuestro destino… ¿cierto?”
“Así es.”
Nos encontrábamos en una habitación con un piso y paredes de piedra, similar a las otras ruinas de la Tribu Dragón que yo había visitado. Todos los otros círculos de teletransportación que yo había usado daban a lugares como este. La única diferencia era que este lugar tenía una puerta real, y la habitación estaba llena de un olor a tinta, pergaminos, y moho. Eso me dijo que definitivamente habíamos llegado a la Biblioteca Laberinto, incluso si no había libros en esta habitación.
“Se me dijo que aquí no había peligros, pero al final, el lugar es un laberinto,” dije. “Permanezcamos en guardia.”
La tensión regresó a los rostros de Sylphie y Luke. La expresión de Ghislaine permaneció inmutable como siempre, y Eris… bueno, Eris se veía muy emocionada.
“¡Yo iré al frente!” declaró ella, entrando al corredor que daba más profundo dentro del laberinto.
“¡A dónde crees que vas!”

“¿¡Gah!?”
La agarré de su abrigo para detener su avance. Ella se dio la vuelta de golpe y miró hacia mí. “¿¡Cuál es tu problema!?”
“Eris, podría haber trampas. Deja que alguien más vaya al frente. Si se produce una batalla, puedes ir al frente, pero por ahora, por favor, permanece atrás.”
“… Bien.” Ella frunció sus labios, haciendo un puchero mientras retrocedía a regañadientes hasta quedar detrás de mí.
Bueno, pero el problema es, ¿quién debería guiar al grupo? Las únicas personas con alguna experiencia en un laberinto éramos yo y…
“¿Mm?” gruñó Ghislaine.
Supongo que Ghislaine.
Geese y muchos otros me habían contado todo lo que necesitaba saber acerca de las lamentables consecuencias de dejar a Ghislaine guiar un grupo. Como parte de la gente bestia, ella debería ser capaz de olfatear el peligro y evitarlo, pero Ghislaine tenía talento para caer en cada trampa posible y encontrarse de frente con un enjambre de monstruos. Ella definitivamente no era una buena elección para guiarnos.
“Ya que tengo el Ojo de la Premonición, yo guiaré el camino,” dije. “Eris me seguirá de cerca. Ghislaine y Luke protegerán a la Princesa Ariel desde cada costado y Sylphie cuidará nuestras espaldas. Esa parece ser la mejor opción. ¿Qué creen ustedes?”
Yo personalmente creía que era una formación inteligente, y todos parecían estar de acuerdo, ya que asintieron en silencio.
“No tengo objeciones,” dijo Ariel. “Dejaremos que vayas al frente, Rudeus-san.”
Nos organizamos una vez que tuvimos la aprobación de Ariel.
Yo estaba escaneando el camino delante, pero a partir de lo que Orsted me dijo, la Biblioteca Laberinto difería de otros laberintos en que casi no había ninguna trampa. Siempre y cuando evitáramos romper una regla importante, deberíamos estar bien.
Hablando de eso… debería advertir a los demás.
“Mientras estemos aquí, les pediré evitar usar magia de fuego,” dije.
“¿Por qué?” preguntó Eris.
Sylphie inmediatamente entendió mi razonamiento. “Porque si usas magia de fuego en un laberinto, quemarás todo el oxígeno.”
El rostro de Eris se retorció de la confusión, como si no entendiera el significado de esa última palabra. Sylphie claramente sabía más sobre este tema, pero su suposición, aunque correcta, no era la que yo tenía en mente.
“También está eso,” admití. “Pero en realidad es porque los monstruos de aquí se enojarán y atacarán a cualquiera que dañe, queme, o robe cualquiera de los libros. No espero que tengamos que luchar contra ellos, pero si lo hacemos, por favor, tengan cuidado de no dañar ninguno de los tomos.”
“Esos sí que son monstruos extraños,” balbuceó Eris.
“Bueno, para ser más específico, ellos en realidad son familiares del Rey Demonio que vive en lo profundo de este laberinto. Cualquiera estaría enojado si alguien daña sus cosas.”
“Tiene sentido.” Eris asintió. “¡Bien, lo entiendo!”
Afortunadamente, esta era una ocasión donde ella lo decía en serio y no solo estaba colocando una fachada valiente.
“No solo te estoy hablando a ti, Eris. Quiero que ustedes también tengan cuidado—Ghislaine, Luke.”
“Entendido,” gruñó Ghislaine.
Ansioso, Luke frunció el ceño y dijo, “¿Qué tal si no tenemos otra opción?”
“No tengo idea de cuánto tolerará este Rey Demonio. Esta también es mi primera vez aquí.”
“Entiendo…” Luke estiró una mano hacia la empuñadura de su espada, con sus cejas todavía fruncidas. Él no era un espadachín muy talentoso. En general, él era lo suficientemente bueno, pero no estaba ni cerca del nivel de control perfecto que poseían Eris y Ghislaine. Él probablemente sabía que había una gran probabilidad de que golpeara un libro si comenzaba a balancear su hoja.
“Si la información que me dieron es confiable, no espero que tengamos que luchar,” dije.
“Confío en ti, pero… en caso de que tengamos que luchar, tal vez lo mejor sea que yo me quede atrás.”
“En ese caso, dejaremos en tus manos la protección de la Princesa Ariel.”
Luke asintió, al menos confiado de que él podía hacer eso.
“En fin, en marcha.”
Con todo eso dicho, abrí la puerta frente a nosotros.
“Oh, vaya…”
Jadeé mientras atravesaba la puerta. No pude evitarlo. Un pasillo sin fin se extendía ante mí, pero no era solo eso. Sus paredes, de tres metros de alto, estaban llenas de estanterías de piedra que continuaban hasta lo que el ojo podía ver. Dichos estantes estaban llenos de libros.
“Ya veo, así que esta es la Biblioteca Laberinto…”
Me estiré hacia una de las estanterías. Los volúmenes eran más bien manuscritos que carecían de un encuadernado de tapa dura. De hecho, algunos ni siquiera tenían un lomo y solo eran hojas de papel pegadas. No, no algunos—así eran la mayoría de libros en los estantes. La mayoría se parecían a montones de papel desorganizados y apuntes más que una colección de notas organizadas. Dentro de este desorden, yo solo vi un volumen que tenía una cubierta. Su título era Ledger, escrito en la lengua del Dios Demonio. Basándome en eso, supuse que contenía registros contables de alguna tienda del Continente Demoniaco.
Yo miré en silencio hacia la estantería en la pared opuesta. Era más de lo mismo. ¿En qué ayudaría a alguien un montón de papeles como esos? Era un misterio para mí. Al menos encajaba con la imagen de una Biblioteca Laberinto; incluso sus contenidos eran un laberinto.
“¿Rudeus? ¿Cuál es el problema?” preguntó Eris.
“Ah, no es nada.”
Tratar de localizar el libro que estábamos buscando iba a ser como encontrar una aguja en un pajar. Me pregunto si de verdad seríamos capaces de ubicar algún material acerca del Rey Gaunis.
“Vamos, debemos continuar,” dije.
Caminamos por bastante tiempo luego de eso. Las estanterías no tenían fin. Al principio, todo lo que podíamos ver era un pasillo que daba derecho hacia el frente, pero aparentemente tenía una ligera curva. Había una pequeña abertura en los estantes, donde el pasillo se bifurcaba con la forma de una H.
Decidí seguir derecho, dejando una señal atrás para marcar dónde habíamos estado antes de continuar. Nos encontramos con un gran número de monstruos en nuestro camino. Uno era un caracol lo suficientemente grande como para bloquear el corredor. Tentáculos móviles salían de su caparazón. El solo verlo me daba escalofríos. No fue hasta que me di cuenta de que esos tentáculos sostenían innumerables libros que me sentí menos alerta. No tenía idea de cómo se llamaba la criatura, así que decidí darle el nombre provisorio de Caracol Cthulhu.
También nos encontramos con una criatura negra con forma de limo. Desde la distancia, no pude ver otras características aparte de las que tenía un limo, así que por ahora decidí llamarla así. Ambas criaturas estaban sacando libros y colocándolos dentro de sus respectivos cuerpos y después comenzaron a recorrer el pasillo. Ellos no iban a llegar pronto a su destino, pero estaba claro que tenían uno en mente: ellos se movían con demasiada determinación como para estar simplemente vagando.
Además, había algunas hormigas negras bípedas que llegaban a la altura de la rodilla. Ellas también parecían tener su propio destino, ya que ni siquiera nos miraban mientras continuaban su camino. No tenían características particulares, así que—debido a que no tenía una forma mejor de llamarlas—decidí referirme a ellas simplemente como hormigas.
A pesar de que las hormigas nos vieron, ellas no parecían agresivas, ya que simplemente desaparecieron dentro del laberinto. Yo estaba tan acostumbrado a los monstruos que atacaban indiscriminadamente que esto se sentía un poco anticlimático. Eris y Ghislaine seguían corriendo hacia ellos para matarlos cada vez. Era una pesadilla tratar de detenerlas.
Todavía no habíamos encontrado ninguna trampa. Al principio, avanzamos a través de los pasillos con gran precaución, pero después de una hora de nada, parecía estúpido seguir caminando cautelosamente. Yo estaba feliz por esto, ya que quería decir que la información de Orsted era acertada. Él no había tratado de engañarnos. A este paso, yo iba a comenzar a confiar en él de verdad.
Por otro lado, yo ya tenía experiencia con un cierto individuo que trató de ganarse mi confianza para después apuñalarme por la espalda.
No diré ningún nombre, pero digamos que su nombre empieza con D y rima con Hermano.
“Ah, es un callejón sin salida.”
Nos tomó una hora de caminata finalmente encontrar uno. Nos mantuvimos alerta todo el tiempo, escaneando los estantes mientras avanzábamos, pero incluso a ese ritmo lento, nosotros probablemente todavía recorrimos unos cuatro kilómetros. La curva del pasillo era tan sutil que no creía que hubiéramos dado todavía una vuelta completa alrededor del laberinto.
En cualquier caso, este pasillo no tenía nada acerca del Rey Gaunis. Los volúmenes cubrían una gran cantidad de temas y lenguajes, pero una cosa que tenían en común era su fecha de publicación. Todos eran de alrededor del final de la Segunda Gran Guerra entre Humanos y Demonios, la cual fue hace unos 4000 años.
“Vamos a regresar donde el pasillo se bifurcaba,” dije, dándome la vuelta.
La ya mencionada área se dividía con la forma de una H, con dos caminos que daban hacia el interior y dos hacia el exterior.
Supongo que el más cercano sería uno de esos pasillos que daban hacia el exterior.
“Oye, Rudy… ¿Por qué no vamos primero por el interior?” sugirió Sylphie.
“¿Oh? ¿Por qué hacia el interior?” pregunté.
“Di un vistazo y parece que los pasillos que dan hacia afuera contienen volúmenes más antiguos, mientras los que dan hacia adentro parecen ser más recientes.”
Si eso era cierto, entonces ir hacia el interior nos llevaría hacia los años del reinado de Gaunis—aquellos posteriores a la Guerra de Laplace. “Muy bien,” dije. “En ese caso, regresemos un poco hacia el pasillo que daba hacia el interior.”
Tan observadora como siempre, Sylphie. Debí haber sabido que tú tendrías un buen ojo para esto.
Volvimos a caminar por un tiempo. Tal como Sylphie notó, mientras más nos adentrábamos, más recientes eran los libros. Al mismo tiempo, la curva del pasillo se volvía más pronunciada. Esto también quería decir que los propios corredores eran mucho más cortos de lo que habían sido. Nos estábamos acercando al centro del círculo.
Me pregunto qué encontraríamos en el medio. Ya que este era un laberinto, ¿tal vez al dueño del lugar? ¿A su guardián? Orsted dijo que los libros fueron creados por un demonio amante de los libros, pero tal vez eso no era todo. Tal vez algo más también vivía aquí. Considerando mis recuerdos del Laberinto de la Teletransportación, yo no quería luchar de no ser absolutamente necesario.
Bueno, la Guerra de Laplace comenzó hace unos 400 años. No deberíamos tener que llegar al centro para encontrar esa sección, me recordé a mí mismo, tratando de calmar mi ansiedad.
“Este lugar es muy aburrido,” se quejó Eris.
Ah, esto me trae recuerdos.
Yo ya había visto antes a Eris aburriéndose. Era mejor advertirle que no trate de hacer algo divertido simplemente porque estaba aburrida.
“Eris, entiendo que no te estés divirtiendo, pero si haces algo—”
“Lo sé, yo…” Eris repentinamente sacó su espada de su vaina. Medio segundo después, Ghislaine hizo lo mismo.
“¿¡Cuántos son!?” pregunté.
Habiendo viajado con Ruijerd en el pasado, yo sabía que esto quería decir que había monstruos cerca. Sylphie y los demás también estaban en guardia. Mi Ojo de la Premonición aún no veía nada.
“En la siguiente esquina… hacia la izquierda… hacia atrás,” dijo Eris, sorprendiéndome cuán bien había logrado ella sentir esta presencia extraña.
“No puedo decir exactamente cuántos son, pero hay muchos,” agregó Ghislaine.
Es muy propio de ella ser vaga en cuanto a los números. ¿Acaso ya había olvidado nuestras lecciones juntos? ¿Incluso después de todo lo que se esforzó?
Bueno, este no es el momento para eso.
“Iré a dar un vistazo,” dije, dando un paso al frente. Me acerqué hacia la intersección con forma de H y miré cuidadosamente alrededor de la esquina.
Realmente había un montón de monstruos, en su mayoría limos y hormigas. Los primeros se estaban uniendo antes de volver a separarse, lo cual hacía imposible saber cuántos de ellos había.
Gracias al cielo. Ghislaine después de todo no había olvidado cómo contar.
Aun así, ¿qué estaban haciendo estas cosas?
“Ellos están cavando a través de la pared… ¿y fabricando estantes?”
Al parecer, las hormigas estaban excavando dentro de la roca, mientras los limos recolectaban los escombros resultantes y los consumían. Luego ellos los procesaban dentro de sus cuerpos y los reconstruían para escupirlos como estantes nuevos junto a la pared. Básicamente, esta Biblioteca Laberinto era una mazmorra de pasillos que ellos habían creado.
“No parece que estemos en peligro,” anuncié, haciéndole señas a todos para que se acercaran.
Ellos se acercaron nerviosamente, dando un vistazo al otro lado de la esquina tal como yo hace unos momentos. Una vez que vieron lo que estaba ocurriendo, ellos dejaron salir suspiros de alivio.
“Entonces ellos simplemente están construyendo más estanterías,” destacó Ariel.
“Orsted me dijo que los monstruos de aquí eran básicamente familiares. Supongo que eso significa que ellos son un poco diferentes de las otras bestias que hemos visto en el pasado,” dije.
Con eso fuera de nuestro camino, procedimos a acelerar nuestro paso.
Debimos haber caminado por otras cinco horas luego de eso. Cada vez que llegábamos a una esquina que daba más hacia adentro, girábamos, pero muchas daban hacia callejones sin salida, y algunas de las intersecciones solo tenían pasillos que daban hacia afuera. Esto hacía imposible alcanzar el centro. Sin embargo, estábamos comenzando a encontrar libros más y más recientes de forma gradual, así que sabía que nos estábamos acercando.
Decidimos tomar un pequeño descanso. Sylphie y Luke no lo estaban haciendo mal, pero Ariel estaba exhausta. La mayor parte de nuestro grupo estaba en excelente forma física, pero Ariel no estaba acostumbrada a una caminata como esta. Ella realmente era una princesa en cada sentido de la palabra. Mientras tanto la (antigua) mujer de la nobleza en nuestro grupo estaba aburrida hasta casi quedarse dormida.
“Este lugar no tiene más que libros. Creí que un laberinto sería un poco más interesante,” murmuró Eris.
Si ella solo aprendiera del ejemplo de Ghislaine.
Ghislaine se veía satisfecha solo con el ejercicio que habíamos hecho gracias a esta caminata.
“Eris, un laberinto no es un lugar divertido,” dije.
“¿Eso crees? Pero es lo principal de ser un aventurero. Yo siempre quise visitar uno, pero este es patético.”
“No me digas…”
Yo no tenía muy buenos recuerdos de estar dentro de un laberinto. Después de todo, Paul había muerto en uno. Yo nunca más quería experimentar algo así de traumático. A menos que hubiera una razón de peso, yo estaba feliz de no volver a ver un laberinto por el resto de mi vida. Eris debe haber sabido por lo que yo había pasado, pero no podía regañarla por su interés.
“¡Pasillos llenos de monstruos, tesoros intactos esperando a ser descubiertos, y al final de todo eso, un enorme monstruo guardián!” rugió efusivamente Eris.
“Eris,” la interrumpió Sylphie, “ya basta. Rudy perdió a su padre dentro de un laberinto, sabes.”
“¿Eh?” Por un momento, Eris se quedó boquiabierta de la sorpresa. “Oh…” Su rostro rápidamente se puso pálido, y sus labios se fruncieron. Ella arrugó su frente y mantuvo sus ojos pegados al suelo mientras murmuraba, “Lo siento…”
“Está bien. No necesitas disculparte,” dije. “Sé que tú has esperado con ansias visitar un laberinto desde que eras una niña.”
“¿No te molesta?”
“Solo quiero que recuerdes que ahí afuera también hay laberintos verdaderamente peligrosos. Unos que pueden arrebatarte a un ser querido en un parpadeo.”
“Sí, entiendo.” Eris asintió con su cabeza.
Hace años, ella nunca se habría disculpado de una forma tan sincera como esa.
Después de dar la vuelta en una esquina, terminamos en una zona abierta. Era un agujero con forma de cono ridículamente extenso. Tenía múltiples niveles, con escaleras encajonadas entre los tramos de estantes. Me recordaba a los asientos escalonados en el coliseo romano.
En su centro había un enorme limo. Su cuerpo se retorcía, con docenas de brazo extendiéndose desde sus costados como tentáculos, cada uno sosteniendo una pluma y escribiendo algo a la velocidad de la luz. Solo una de sus extremidades era diferente: apuntaba directamente hacia arriba. Tenía un enorme ojo en la punta, el cual estaba mirando hacia el techo.
En el momento que vi a la criatura, un pensamiento atravesó mi mente: Ah, mierda.
Este era, sin duda alguna, el maestro de este laberinto, y nosotros habíamos entrado sin darnos cuenta en su rango de ataque. Yo no fui el único que sintió peligro; aquellos detrás de mí estaban igualmente sin palabras. Eris y Ghislaine estaban boquiabiertas, incluso mientras desenfundaban sus armas.
“¿Qué diablos es esa cosa?” balbuceó Luke.
Gracias, Luke, dijiste lo que todos nosotros estábamos pensando.
“Tiene que ser el señor de este lugar,” dije. “Orsted me dijo que era un Rey Demonio ratón de biblioteca, pero no me imaginé esto…”
“Este es muy diferente a Badigadi-sama,” dijo Sylphie.
Exactamente. Yo había anticipado alguien como Badigadi, pero esto era mucho más… viscoso de lo que tenía en mente. Por otro lado, existían múltiples subespecies de demonios, así que no era tan extraño que hubiera un Rey Demonio limo.
Pero ¿un limo que lee libros? Ya sé, ya sé. No está bien juzgar. Estoy seguro de que incluso los limos disfrutan una buena lectura.
“Si este realmente es un Rey Demonio, ¿entonces no deberíamos saludarlo?” preguntó Ariel.
“Me pregunto si siquiera puede hablar…” murmuré.
Existían muchos tipos de demonios. Algunos no tenían cuerdas vocales, y por lo tanto no podían hablar. Parecía ser que este limo podría caer dentro de esa categoría. Si mis experiencias pasadas con Reyes Demonio eran confiables, ellos no escuchaban a las personas. Es cierto, Badigadi y Atofe eran los únicos que yo había conocido, pero ninguno de ellos escuchaba a los demás. No podíamos juzgar a este limo con simplemente mirarlo, pero probablemente lo mejor era mantener esa opinión para nosotros mismos.
“Ya que no parece haberse dado cuenta de nuestra presencia, vamos a tratar de que siga siendo así y movámonos silenciosamente.”
Después de todo, el silencio era una de las reglas de oro de una biblioteca.
Reanudamos nuestra búsqueda, siendo cuidadosos de ser silenciosos. También parecía haber limos más pequeños en el área moviéndose por el lugar. Ellos parecían estar ignorándonos por el momento, pero no había forma de saber lo que podría pasar si el limo más grande nos veía. Ninguno de los familiares se veía muy poderoso, pero era imposible saberlo con seguridad, así que lo mejor para nosotros era permanecer en guardia. Podrían ponernos en un gran aprieto si todos nos atacaban al mismo tiempo.
“¡Ah!” jadeó repentinamente Sylphie.
“¿Qué sucede?” Aunque tenía curiosidad, yo no pude apartar mi mirada del enorme limo en el centro de la habitación.
“Es aquí, Rudy. En esta área.”
¿Qué es aquí?
Miré detrás de mí. Sylphie estiró su brazo hacia uno de los estantes a un lado de la pared exterior, sacando un libro del medio que se llamaba Rey Gaunis: Ascenso y Reinado. Era uno entre muchos.
Yo había estado tan distraído con el limo gigante que no me había dado cuenta, pero aparentemente esta era el área que albergaba los libros escritos tras la Guerra de Laplace. Parecía ser que nos habíamos saltado la sección que cubría el medio y final de ese conflicto, pero, por otro lado, las personas en ese entonces probablemente estaban tan ocupadas luchando que no tuvieron tiempo para escribir libros. Pero una vez que la victoria fue suya y las vidas de las personas comenzaron a regresar a la normalidad, aquellos que podían recordar los detalles del conflicto habían comenzado a escribirlo todo, y los libros en esta área probablemente pertenecían a tales autores.
“En ese caso, vamos a regresar al último callejón sin salida y acampemos ahí,” propuse.
Eris asintió. “Sí, no puedo decir que quiero dormir en un lugar cerca de esa cosa.”
“Estoy de acuerdo. Me da escalofríos el solo hecho de mirarlo,” dijo Ghislaine.
“¿De verdad?” Ariel ladeó su cabeza. “Yo creo que se ve muy inteligente.”
Eris cruzó sus brazos. “Las espadas no funcionan muy bien en limos como ese, ¿cierto?”
“Un limo va a morir si destruyes su núcleo,” dijo Ghislaine. “Pero ese es tan enorme que tu espada ni siquiera llegará a su núcleo.”
El comentario de Ariel fue extraño, pero yo estaba más preocupado de cómo lucharían Eris y Ghislaine. Afortunadamente, todos parecían estar de acuerdo con que nos fuéramos del lugar. Yo no quería quedarme cerca de algo de lo que no sabíamos nada y cuyos movimientos no podíamos predecir.
Aun así, después de un largo viaje, finalmente habíamos llegado a nuestro destino, y eso al menos era una razón para celebrar.
Pasó una semana completa después de que montamos el campamento. Nuestro grupo pasó todo el tiempo moviéndose entre nuestra base y la sección de libros acerca del Rey Gaunis. Pasamos cada día ojeándolos. Al principio, nosotros los sacábamos a escondidas y nos íbamos donde el limo gigante no pudiera vernos, antes de ojear las páginas y tomar notas. Más tarde regresábamos cuidadosamente el libro a su lugar.
Luego de tres días de esto, nos dimos cuenta de que ninguna cantidad de alboroto parecía atraer la atención del dueño, así que comenzamos a realizar nuestra investigación justo a un lado de las estanterías. Esto quería decir que Eris y Ghislaine no tenían nada que hacer, así que ambas entrenaron con sus espadas o se fueron a pasear por la zona. Yo todavía no estaba seguro de que este lugar fuera completamente seguro, así que quería que fuesen cuidadosas, pero no podía esperar que ellas se quedasen sentadas todo el tiempo. Para el quinto día, ya no me preocupé más de eso. No había habido ningún problema con sus actividades.
Mientras tanto, no nos faltaba información acerca del Rey Gaunis. Lo cual no era de sorprender, dado que él se había convertido en el monarca del país que ganó la guerra.
Gaunis no solo fue un rey en la era posterior a la Guerra de Laplace, sino que también fue uno de muchos príncipes. La literatura era un poco confusa en cuanto a números—algunas historias decían que él tenía docenas de hermanos, otras decían que él era el más joven de tres, especialmente aquellas enfocadas hacia los niños. Una cosa en la que todos estaban de acuerdo era que él tenía dos hermanos mayores. Esto encajaba con lo que Ariel parecía saber. El mayor fue un guerrero impresionante y valiente, mientras el segundo mayor fue un estratega ingenioso. Gaunis, siendo el tercer hijo, estaba dotado tanto de inteligencia como fuerza.
Fueron estos tres príncipes los que decidieron defenderse del ejército invasor de Laplace. Sin embargo, las tropas de Laplace eran poderosas. Ni la fuerza bruta del mayor ni las estrategias del segundo mayor fueron capaces de superar al ejército enemigo, por lo que ambos murieron.
La guerra culminó en una batalla decisiva en el frente sur del Continente Central, lo cual finalmente terminó en la muerte del rey de Asura—el padre de Gaunis. A causa de esto, Gaunis tomó el trono a pesar de su juventud. Él era un hombre talentoso, pero su fuerza no podía compararse a la de su hermano mayor, ni sus estrategias eran iguales a las del segundo mayor. ¿Acaso alguien como él podía vencer al ejército de Laplace, cuando sus dos hermanos y el anterior rey habían caído ante su poder?
Él pudo. A partir de la literatura, esto fue gracias a que Gaunis tenía numerosos amigos: el Dios Dragón Urupen, el Dios del Norte Kalman, y el Rey Dragón Acorazado Perugius, por nombrar a algunos de los numerosos héroes que él llamaba camaradas. Gaunis fue con ellos y se postró, suplicándoles que lo ayudaran a encontrar una forma de derrotar a Laplace. Siete héroes respondieron su llamado y emprendieron un viaje para derrotar al enemigo jurado de Gaunis.
Los detalles encajaban con los que yo había leído hace mucho tiempo en Leyendas del Rey Dragón Acorazado. Estos libros además decían más acerca de Perugius y las aventuras de sus compañeros que del propio Rey Gaunis.
Después de que los héroes emprendieron su misión, el Rey Gaunis consolidó poder en el Reino de Asura y marchó para enfrentar al ejército de Laplace. Fue un choque defensivo tras otro, una batalla de desgaste. Sin embargo, el Rey Gaunis sí logró contener el avance del enemigo, evitando exitosamente que Asura cayera hasta que Perugius y los demás regresaron. Él realmente fue el hombre tras bambalinas.
En cuanto a la clase de persona que fue el Rey Gaunis… la literatura tendía a ser bastante poco fiable. La mayoría de los volúmenes lo describían como un gobernante ejemplar, inigualable en cuanto a su capacidad para liderar y rebosante de talento. Ellos nunca describieron exactamente cómo logró conseguir esas cualidades, pero de todas formas lo bañaban de cumplidos.
Ariel parecía estar satisfecha con estos registros, ya que encajaban exactamente con lo que ella había escuchado, pero mientras más buscaba, más información extraña encontraba mezclada con el resto. De acuerdo a otras fuentes, Gaunis era un alcohólico sin talento que iba a escondidas a la ciudad a divertirse mientras sus dotados hermanos mayores participaban en los asuntos concernientes a la guerra. Aparentemente, él bebía y se peleaba diariamente.
Al principio, yo creí que alguien que odiaba al rey había escrito esto para manchar su nombre, pero estos registros daban ejemplos específicos de su comportamiento y las fechas precisas en los que estos eventos ocurrieron, a diferencia de las fuentes que lo halagaban. Esto a mis ojos lo hacía mucho más creíble.
Aun así, yo todavía terminaba diciendo, “No, no, esto no puede ser verdad,” mientras seguía leyendo. Todo eso cambió el día de hoy, cuando finalmente encontré la fuente más creíble de todas.
Tenía fecha de alrededor de los años finales de la Guerra de Laplace: era un diario escrito por el propio Rey Gaunis. Comenzaba antes de su ascenso al trono, cuando sus dos hermanos mayores todavía estaban participando activamente en la guerra. Describía detalladamente los pensamientos diarios de Gaunis Freean Asura y sus experiencias pasadas.
Gaunis era la oveja negra de la familia. Sus dos hermanos mayores eran tan grandes genios que nadie esperaba nada de él, lo cual solo lo hacía enojar. Incluso si se quejaba de ello, nadie le prestaba atención. Era por eso que él se escapaba del castillo todo el tiempo a divertirse en la ciudad.
Ya que estaban en medio de una guerra, la ciudad no era muy segura, pero eso también la convertía en el lugar perfecto para que Gaunis ventilara sus frustraciones. Él bebería hasta quedar tirado en el suelo, se quejaría acerca de lo injusto que era todo, y luego se metería en peleas. No había consecuencias para él por ir a pescar matones en los callejones de la ciudad.
Si tuviera que resumir la clase de persona que fue Gaunis en ese entonces, simplemente sería: basura.
Después de leer su diario, Ariel estuvo tan perpleja que pasó medio día desplomada, haciendo nada. Incluso ahora, ella estaba apoyada contra una de las estanterías con sus piernas pegadas a su pecho, con una expresión oscura mientras murmuraba para sí misma, “¿Esto es todo? ¿Esta es la clase de rey que Perugius-sama está buscando?”
Luke y Sylphie estaban tratando de ayudarla a recuperar su compostura, pero incluso sus voces estaban tensas del impacto de descubrir la clase de persona que realmente era Gaunis.
Personalmente… ya sea un buen rey o no, Gaunis en primer lugar era un ser humano, así que su comportamiento no era una sorpresa para mí. De hecho, hacía más fácil identificarse con él.
Aunque debo admitir que su comportamiento no es muy propio de un rey.
A pesar de eso, Perugius había decidido que valía la pena apoyar a alguien como Gaunis. Así que tal vez que Gaunis fuera una basura de ser humano podría ser una pista. Por lo tanto, yo seguí mi investigación, y fue en ese momento que encontré un libro profundamente interesante acerca de los Niños Benditos.
Este tomo describía cuáles Niños Benditos habían sido descubiertos hasta la fecha, qué poderes poseían, y qué clase de personas eran. Ninguna de ellas tenía algo que ver con Gaunis. Al menos no hasta que descubrí un artículo que describía a un Niño Bendito sin Poder. El título me hizo imaginar lo opuesto a Zanoba, quien poseía una fuerza sobrehumana. Sin poder sugería que esta persona era frágil y débil.
A pesar de mis suposiciones, el poder descrito estaba calificado como uno extremadamente peligroso, suficiente para que el texto destacara que cualquiera que lo poseyera debía ser asesinado inmediatamente. Un Niño Bendito sin Poder podía anular los poderes de otros Niños Benditos.
Yo había visto este patrón con frecuencia en las novelas ligeras con súperpoderes. En la mayoría de los casos, la persona con la habilidad para anular los poderes de los demás no tenía otra habilidad. Esto con frecuencia la ponía en desventaja y los demás la despreciaban. Pero en estas series, la mayoría de los personajes principales poseían súperpoderes, como el noventa por ciento de ellos, así que la habilidad de anular sus poderes era increíblemente poderosa. Naturalmente, la persona que poseía este raro don comúnmente era el protagonista.
Sin embargo, los Niños Benditos eran tan raros en este mundo que probablemente existían solo un puñado de ellos. Ser capaz de anular sus habilidades no parecía ser tan útil. De hecho, para mí era extremadamente inútil. Sería mucho mejor tener de tu lado a un guerrero del Estilo del Dios de la Espada que alguien así.
Dicho eso, los Niños Benditos tendían a ser figuras de autoridad en sus respectivos países. Ellos podían crear milagros con sus poderes que uno normalmente no podría recrear a través de la magia normal. Por esa misma razón, sería una gran desventaja para un país si el poder de su Niño Bendito era anulado. Otros países verían a un Niño Bendito sin Poder como una molestia, mientras su propio país lo calificaría como una responsabilidad inútil que solo los ponía bajo el escrutinio de los demás. Por lo tanto, era recomendado matar inmediatamente a tales niños.
Sin embargo, el poder descrito llamó mi atención. Los Niños Benditos sin Poder aparentemente también podían anular los poderes de un Niño Maldito. Después de todo, eran lo mismo. La única diferencia entre ellos era si el poder era beneficioso o no, así que tenía sentido que las habilidades del sin Poder también fueran efectivas en ellos.
Pero me pregunto si esta habilidad para borrar los poderes de otros Niños Benditos y Malditos también podía ser usada para anular otras cosas. Como por ejemplo maldiciones comunes. El título Niños Malditos se prestaba para la creencia de que habían sido afectados por una maldición real, pero las dos cosas no tenían ninguna relación.
Ya que este libro no decía explícitamente que este era el caso, asumí que las habilidades de un sin Poder no podían curar maldiciones, pero tal vez necesitaba ver esto desde otra perspectiva. Los Niños Benditos poseían toda clase de habilidades. Cada uno de ellos rompía las leyes naturales del mundo. Parecía plausible que uno dentro de ellos pudiera eliminar maldiciones o doblarle la mano al tiempo. En otras palabras, con el poder correcto de un Niño Bendito, nosotros podríamos ser capaces de regresarle sus recuerdos a Zenith.
Por supuesto, esa solo era una observación optimista de mi parte, pero valía la pena preguntárselo a Orsted cuando regrese a casa.
“Ah, es mejor que anote esto en mi diario, antes de que lo olvide,” murmuré.
Cerré el libro que estaba leyendo y saqué mi diario. Francamente hablando, después de leer el diario de mi yo del futuro, yo tenía mis reservas acerca de continuar esta cosa, pero me había salvado la vida. Aunque no tenía la intención de regresar al pasado. Iba a hacer todo lo que estuviera en mi poder para asegurarme de no tener que hacerlo. Dicho eso, algún día podría confiarle mi diario a alguien. Algo así como pasar mi voluntad cuando llegue el momento. La persona que lo lea se beneficiaría de la guía que le ofrecería toda la información que le proporcione.
“Veamos… descubrí que los Niños Benditos pueden tener una gran variedad de poderes. Incluso existen aquellos que pueden manipular las habilidades de otros Niños Benditos o Malditos. Tal vez pueda ser capaz de lograr algo incluso si parece imposible usando otros poderes… Listo, creo que eso es suficiente.”
Levanté mi cabeza después de escribir y di un vistazo al enorme limo en el medio del agujero, retorciéndose como siempre. Me había sorprendido la primera vez que lo vi, pero me había acostumbrado a él en el transcurso de la última semana. No era menos aterrador que antes, pero no había arremetido hacia nosotros. Pasaba todo su tiempo mirando hacia el techo y copiando libros, lo cual sugería que al menos era inteligente.
Repentinamente regresé mi vista hacia mi diario. “Esperen un segundo, ¿tal vez pueda ser capaz de lograr algo incluso si parece imposible? ¿No era eso un poco vago? Quizá debería escribir un ejemplo específico en lo que podría usar esos poderes.”
Hasta este punto, yo nunca había pensado mucho acerca de escribir las cosas en detalle. ¿Tal vez estar en este laberinto me había ayudado a cambiar mi perspectiva? Jaja. Bueno, era el momento de reescribir esa anotación tan vaga. Arranqué la página actual, reemplazándola por otra, la cual usé para reescribir mis pensamientos actuales.
Saben, siento que esto sería mucho más fácil si tuviera algo de ese fluido corrector. Pero ¿cómo lo fabrico? ¿O simplemente debería verter pintura blanca sobre la página?
“¿Mm?” Levanté la vista, ya que me había dado cuenta de que uno de los muchos tentáculos del limo gigante acababa de arrancar una página del libro que estaba escribiendo.
Yo me quedé mirando en silencio. Algo al respecto me hacía preguntarme…
Solo para estar seguro, escribí una oración cualquiera en mi libro. Inmediatamente después, el tentáculo comenzó a imitar mi movimiento. Yo luego comencé a llenar la página de tinta. El limo hizo lo mismo.
¿Me está… copiando?
No, no era eso. No me estaba copiando; estaba copiando lo que yo había escrito.
“Si le gustan los libros, entonces eso significa que debe ser capaz de leer, ¿cierto?” murmuré para mí mismo.
El limo no tenía boca ni orejas, así que tal vez no entendía las palabras habladas, pero sí tenía ese ojo gigante en la punta de uno de sus tentáculos. Eso quería decir que podía leer, ¿cierto?
“Supongo que vale la pena intentarlo.”
Pero ¿no debería consultar con Ariel y los demás antes de tratar de comunicarme con él? Nah, eso no me ayudaría en nada. Ariel ya está al borde de la desesperación a causa de nuestra situación actual y a punto de darse por vencida y regresar a casa. En este punto valía la pena arriesgarse.
“Bueno, veamos… Buenos días, Rey Demonio-sama. Es un placer conocerlo. Mi nombre es Rudeus Greyrat. Esta biblioteca que usted ha creado es realmente impresionante.” Recité las palabras mientras las escribía en mi diario.
Uno de los tentáculos del limo gigante inmediatamente comenzó a recorrer la página solo para congelarse repentinamente. Era algo que no habíamos visto antes. No solo había copiado lo que yo había escrito; sus otras extremidades habían dejado de moverse por completo.
Un aire inquietante llenó el agujero con forma de cono.
“¿Estoy cometiendo un error?” me pregunté. Perdí la calma por medio segundo, pero ya era demasiado tarde para lamentarlo.
El ojo del limo gigante, el cual había estado mirando hacia el techo todo este tiempo, ahora estaba apuntando hacia mí. Esa cosa era enorme. Claramente podía ver que yo estaba boquiabierto.
El limo se echó hacia atrás por un momento. En el segundo siguiente, sus tentáculos salieron disparados hacia el frente a una velocidad increíble, casi como agujas de puercoespín siendo disparadas en todas direcciones.
Mi Ojo de la Premonición me dijo: Un tentáculo se dirige directamente hacia mí.
Me agaché, asumiendo que significaba que me iba a atravesar. Para mi sorpresa, el tentáculo se detuvo justo frente a mí. Estaba sosteniendo una sola pieza de papel. No, no era así—no estaba sosteniendo nada, su cuerpo era tan pegajoso que el papel estaba pegado a él. En cualquier caso, sostuvo el papel justo frente a mí, con un mensaje que decía: Yo soy el Rey Demonio Beethove Tovetha, de la Tribu Nen. Bienvenido a mi castillo, Futuro Autor en Ciernes.
Oh… ¡Ooooh! ¡Comunicación establecida exitosamente! Apreté mis puños mentalmente. Esperen, no. Esperen un segundo. ¿De verdad? No lo pensé mucho cuando tuve la idea de hablarle. Nunca soñé que saldría tan bien. Eh, ¿y ahora qué…?
Escribí rápidamente mi respuesta: Me disculpo sinceramente por no mostrar antes mi respeto de forma apropiada. Es un verdadero honor conocerlo, Su Majestad. Vinimos aquí con la esperanza de investigar un cierto tema. ¿Está de acuerdo en permitirnos permanecer aquí mientras tanto?
Su respuesta fue un simple y seco: Sí.
Fiu. Finalmente podía suspirar del alivio después de estar en alerta todo este tiempo. Limpié el sudor frío de mi frente.
Bien, pensé. Puedo hacerlo. Aunque la próxima vez debería alertar a Eris antes de intentar algo así. Eso fue demasiado imprudente.
Aun así, ese era un nombre muy interesante. Me recordaba a cierto compositor que había pasado su vida creando música. Orsted me había dicho que este Rey Demonio no era alguien malo, y basándome en nuestra breve interacción, parecía ser que estaba en lo correcto.
Pero ¿ahora qué? Comencé a pensar qué decir luego de iniciar una conversación con él. Tal vez podía pedirle algo de información relacionada a Gaunis. Si él realmente era el señor de este laberinto, entonces debía saber mucho acerca de Gaunis.
De hecho, estamos buscando un cierto libro, escribí.
Búsquenlo ustedes mismos, respondió instantáneamente el limo.
Uff, pensé. Eso sí que fue frío.
Por otro lado, nosotros éramos completos extraños que habían aparecido de la nada. No podía culpar al limo por negarse a aceptar una demanda tan descabellada. Al menos no nos había echado del lugar.
Sin embargo, continuó el limo, has logrado entretenerme.
Aparentemente, él no solo se estaba negando como yo había creído inicialmente. Nervioso, yo estiré mi mano hacia mi diario y escribí, ¿Acaso dije algo divertido?
El limo respondió, Viniste aquí cargando un libro del futuro. Eso fue realmente impactante. Y ahora, estás escribiendo una continuación de su contenido mientras hablamos. Si no llamas a eso interesante o entretenido, ¿entonces qué lo es? Como recompensa por entretenerme, te concederé un deseo.
¿Un libro del futuro? Ah, debe estarse refiriendo a ese diario que trajo aquí mi yo del futuro—a esta línea temporal. Yo no lo había traído al laberinto. Y si lo que estaba diciendo el limo era cierto, él probablemente ya había copiado el contenido de ese diario. Desde la perspectiva del limo, mi diario actual era una secuela del anterior. Eso era irónico. Un diario del pasado era la secuela del que venía del futuro. Podía ver por qué encontraba tan entretenida una serie de libros así.
Dejando todo eso de lado, de seguro parecía ser que los Reyes Demonio amaban recompensar las buenas acciones concediendo los deseos de las personas. ¿Acaso era parte de su cultura o algo así?
¿Un deseo? ¿Me concederá lo que yo quiera? pregunté.
La única cosa que yo, Beethove Tovetha, soy capaz de hacer por ti es encontrar cualquier libro que estés buscando, respondió él.
Bueno, dado el tipo de criatura con el que estaba hablando, no podía esperar que me diera una gran riqueza o inmortalidad, ni nada parecido. Pero, ahora que conocía los parámetros de este deseo, ¿qué libro debería pedirle encontrar? Seleccionar un solo volumen sería difícil. Tendría que saber el título para ser capaz de pedir algo específico. Nosotros ya habíamos buscado a través de la mayoría de literatura perteneciente a Gaunis, pero todavía no encontrábamos la respuesta que necesitábamos…
Esperen. Tal vez simplemente debía darme por vencido en buscar algo relacionado a Gaunis y pedirle buscar un libro que nos dé una pista acerca de cómo curar la condición de Zenith. Dado el vasto conocimiento que contenía esta biblioteca y lo enorme de este lugar, podría haber alguna información acerca de una forma de tratarla. Por otro lado, era igualmente posible que no la hubiera.
No, no podía pedir eso. Yo no había venido a esta Biblioteca Laberinto en busca de una forma de sanar a Zenith. Mi prioridad era Ariel. Vine aquí para ayudarla. Zenith todavía era importante, pero su condición ahora mismo era estable. No podía permitirme distraerme. Si Orsted comenzaba a pensar que yo era poco confiable y decidía abandonarme, el Dios Humano podría aprovechar esa oportunidad para masacrar a toda mi familia. Tenía que evitar esa posibilidad a toda costa. Zenith era importante, pero ella no podía ser mi máxima prioridad ahora mismo. Tenía que olvidarme de ella.
“Ah, es cierto.” De pronto recordé la hoja de papel que tenía guardada en mi bolsillo. Era la que Orsted me había entregado justo antes de irme. Tenía la portada de un libro dibujada en ella. Él muy probablemente había anticipado que no seríamos capaces de encontrar lo que estábamos buscando, y esa fue la razón para que me la hubiese entregado. Tal vez él había querido que se la mostrarse al Rey Demonio. Él sí mencionó que podía ver el futuro o algo así.
En ese caso, escribí. Me gustaría que encuentre un libro con una portada que se ve así.
Muy bien, respondió el limo.
Le entregué la hoja de papel, y medio segundo más tarde, él sacó un volumen de una de las estanterías en la habitación. Aparentemente, el volumen había estado muy cerca todo este tiempo.
El limo tomó el libro, lo absorbió dentro de su cuerpo, y lo transfirió hacia el tentáculo que colgaba frente a mí. Yo lo tomé, esperando que goteara alguna clase de líquido de limo, pero para mi sorpresa, estaba perfectamente seco.
Supongo que no debería sorprenderme. Este limo era un ratón de biblioteca, así que por supuesto que sabía cómo cuidar apropiadamente los libros.
Miré abajo hacia el tomo. Tenía una cubierta de cuero roja adornada con árboles frutales, y era particularmente grueso. Lo ojeé, dándole un vistazo rápido. Las páginas estaban cubiertas de escritura, ocupando todo el espacio de borde a borde.
Tu deseo ha sido concedido, escribió Beethove. Tómate tu tiempo y disfruta tu lectura.
Él después retiró sus tentáculos y volvió a su trabajo de copiado.
¿Qué tal si este libro de casualidad tenía la misma portada que el que yo estaba buscando, pero no era el correcto? ¿Podría pedir un cambio? Es cierto, la contraportada incluso tenía el mismo diseño que la portada, así que las probabilidades de que sea el libro equivocado eran escasas.
“Bueno, en cualquier caso, supongo que es hora de leerlo.” Me senté y comencé a leer la primera página. Apenas logré leer algunas líneas antes de jadear. “Este libro es…” Todavía no estaba seguro de si tenía las pistas que necesitábamos, pero de lo que sí estaba seguro era de que tenía que mostrarle esto a Ariel inmediatamente.
Cuando regresé a nuestro campamento, Ariel todavía estaba sentada con sus rodillas pegadas a su pecho. Sylphie y Luke no estaban por ningún lugar, tampoco Eris. Tal vez todos ellos habían ido a buscar más libros para revisar. En su lugar, Ghislaine permaneció a un lado de la princesa, no muy diferente a un perro guardián.
Me detuve en frente de Ariel. Ya que ella estaba usando una falda, su ropa interior blanca era completamente visible, pero traté de desviar mi mirada. Puede que Eris y Sylphie no me estén observando ahora mismo, pero eso no quería decir que yo podía dar un vistazo. Ese era territorio prohibido.
“Ah, Rudeus-san,” murmuró ella.
“Debe estar exhausta, Su Alteza.”
“Me disculpo por dejar que me vieras de esta forma.” Ella ajustó su postura, esta vez sentándose de una forma más elegante.
Adiós, ropa interior blanca de la felicidad. Nuestro tiempo juntos fue corto.
En fin, eso no importaba ahora mismo. “Princesa Ariel, encontré algo interesante,” dije.
“¿Algo interesante? ¿De qué se trata?”
“Algo que creo que levantará su ánimo.”
“Mm… ¿Qué puede ser? ¿Una novela sexual escrita en la época que el Reino de Asura fue fundado?”
¿De verdad algo así levantaría su ánimo? me pregunté.
“Ah, me disculpo,” dijo ella. “Estaba divagando, ¿qué es lo que traes?”
Ahora que Ariel estaba mentalmente arrinconada, ella estaba balbuceando toda clase de cosas extrañas, lo cual era divertido. Tal vez no sería una mala idea dejarla en este estado por un poco más de tiempo. Por otro lado, no teníamos mucho tiempo antes de que tuviéramos que regresar a Asura. No teníamos el tiempo para jugar de esa forma.
“Esto,” dije, entregándole el libro que yo estaba sosteniendo.
Los ojos de Ariel se abrieron completamente cuando se posaron sobre la portada. “Estas cosas colgando de los árboles… Es el emblema de murciélagos.”
Ah, ¿entonces esos eran murciélagos y no frutas? Me había equivocado.
“En fin, por favor, léalo. Le prometo que será más excitante para usted que una novela sexual,” dije.
Ella frunció su frente del escepticismo mientras miraba hacia la portada. Finalmente, Ariel lo abrió en la primera página. “Ah,” jadeó ella del entendimiento mientras leía las primeras líneas.
Ella había descubierto lo mismo que yo hace solo unos momentos: este era el diario de Derrick Redbat.
Un diario es donde uno registra los sucesos mundanos de su diario vivir. Te permite contar brevemente los acontecimientos recientes, manteniendo las cosas simples y al grano, mientras expresas las emociones que sentiste en ese momento. En efecto, un diario no es simplemente una serie de eventos; es un registro de los sentimientos de quien lo escribe. El autor escribe acerca de lo que le hizo enojar, lo que le hizo llorar, lo que le hizo reír, lo que le hizo sentir placer, lo que le hizo sentir dolor, y los prejuicios que tenía. Escribía al respecto cuando se sentía solo, feliz, lujurioso, y cada emoción entre ellas. La forma en que estas cosas eran registradas es tanto detallada como vaga.
En el diario de Derrick, él nunca mencionó su propio nombre, pero escribió diariamente acerca de Ariel y Luke. Era un diario normal y casual: uno que podrías encontrar en cualquier lugar del mundo. Y era por esta misma razón que sus verdaderos pensamientos estaban registrados en su interior.
Había un intenso orgullo en sus palabras, más allá de lo que uno podría haber esperado. No pude ocultar mi sorpresa ante lo mucho que él creía en Ariel en el fondo, más que cualquier otro que yo haya conocido antes. Y yo conocía muy bien cuánto carisma poseía ella.
Ariel comenzó a leer el libro. Ella devoró cada palabra, silenciosa y metódicamente. Yo decidí esperar cerca hasta que hubiese terminado.
Mientras la veía dar vuelta a las páginas, Sylphie, Luke, y Eris regresaron. Ellos cargaban un montón de libros. Habían ubicado una gran cantidad de material referente a Gaunis en otra estantería. Cuando Sylphie y Eris me vieron mirando hacia Ariel, sus expresiones se entristecieron, al menos hasta que se dieron cuenta de lo absorbida que Ariel estaba en su lectura.
Sylphie se sentó tranquilamente a mi lado, esta vez sin mostrar en su rostro su puchero característico cuando mi atención estaba concentrada en otro lugar. “Rudy, ¿qué está sucediendo?” preguntó ella.
“Encontré un libro interesante, así que hice que la Princesa Ariel lo leyera,” dije.
“¿Oh? ¿De qué libro se trata?”
“El diario de Derrick Redbat.”
La mandíbula de Luke cayó al suelo. Él miró hacia Ariel. “Ahora que lo pienso, él sí escribía en esa cosa prácticamente cada día.”
“Usted también debería considerar leerlo más tarde,” sugerí.
“… Sí, supongo. Aunque estoy seguro de que él no tenía cosas buenas que decir acerca de mí.”
Me encogí de hombros. Eso era algo que él tendría que descubrir leyéndolo.
“En fin,” dijo Sylphie, “es increíble que fueras capaz de encontrar algo tan específico como eso.”
“Sí, supongo que soy bueno con los diarios,” dije, optando por no mencionar que lo había encontrado gracias a la información de Orsted. Aunque era cierto: yo de verdad tenía una conexión con los diarios. Estaba el que yo había escrito, el que Gaunis había escrito, y ahora el que Derrick Redbat había escrito.
Después de un rato, Ariel finalmente terminó su lectura. Ella cerró el libro de golpe. Su expresión estaba carente de toda emoción y era difícil de leer, pero ella evidentemente estaba sintiendo algo dadas sus mejillas sonrojadas y ojos llorosos.
“¿Princesa Ariel?” Luke inmediatamente se acercó a ella, arrodillándose a su lado.
“Ah, Luke. Tú también deberías leer esto.”
“… Como usted ordene.”
Ariel le entregó el libro antes de darse la vuelta hacia mí. La vacilación en sus ojos había desaparecido completamente. Ella debe haber descubierto algo mientras leía ese libro. Algo que yo, como un extraño, no habría sido capaz de identificar. Fuera cual fuera su epifanía, probablemente era algo que Derrick le habría dicho directamente si él todavía estuviera con vida.
“Bueno, Princesa, ¿quedó complacida?” pregunté.
“Sí. Hiciste un trabajo excelente encontrándolo.” La expresión en su rostro lo dijo todo incluso antes de que las palabras dejaran sus labios. “Ahora conozco la respuesta a la pregunta de Perugius-sama.”
Había una gran fuerza en su mirada. Yo solo pude asentir en silencio.
Luego de eso, nosotros comenzamos nuestros preparativos para regresar a casa. Sylphie y yo comenzamos regresando los libros que habíamos tomado prestados, mientras Eris, Ghislaine, y Luke limpiaban nuestro campamento. No había una recepción donde pudiéramos devolver estos libros, así que debíamos lograr la difícil tarea de ponerlos de vuelta exactamente donde los habíamos encontrado.
Fuimos de un lado a otro, tratando de regresarlos a su lugar, pero aparentemente fallamos algunas veces. Solo lo supe porque un limo vendría y sacaría el libro desde donde nosotros lo habíamos dejado, e iría rápidamente a regresarlo a su lugar correcto.
Parte de mí creía que debíamos confiar la tarea de organizar todos estos libros a los subordinados del Rey Demonio, pero dejar atrás un montón de libros sin regresarlos a su lugar claramente era de mala educación. Esta biblioteca ciertamente tenía un mal sistema de organización, pero contenía una gran cantidad de información. Podría llegar el día donde necesitáramos volver a usar este lugar, así que lo mejor para nosotros era cuidar nuestros modales. Si lograba seguir en buenos términos con el Rey Demonio Beethove, él podría estar dispuesto a volver a buscar un libro para mí.
Con eso en mente, logramos regresar todos los libros antes de finalmente volver al campamento. Todos los demás ya habían terminado de guardar las cosas para ese momento, y estaban jugando con sus pulgares mientras esperaban por nosotros.
Eris estaba muy aburrida, sentada con ambas piernas estiradas en frente suyo. Ghislaine tenía las piernas cruzadas debajo suyo mientras meditaba. Ariel estaba sentada educadamente a un lado de Luke mientras nos esperaba.
Luke todavía estaba sosteniendo el diario de Derrick en sus manos, con lágrimas reuniéndose en sus ojos. “No puedo… creerlo…” Su frente estaba fruncida, y sus manos estaban temblando mientras daba vuelta las páginas y asimilaba las palabras. “Yo era… un verdadero idiota…”
“Luke,” dijo Ariel en reprimenda, “eso va para ambos.”
“Su Alteza…”
Ariel sonrió hacia él, y las lágrimas finalmente comenzaron a fluir, bajando a través de sus mejillas. Su rostro estaba tenso mientras lo veía llorar.
Habiendo leído algo del diario, yo ya sabía lo que Derrick pensaba de Luke. Nada de ello era bueno, al menos en la superficie. Él incluso escribió acerca de lo podrido que estaba ese mocoso de Luke, enseñándole a Ariel nada más que cosas malas. Aun así, estaba claro lo profundo que era su afecto por Ariel, esto a partir de la forma en que escribía.
Derrick podía sentir que, a pesar de la juventud de Luke, el chico tenía un talento natural para lidiar con las personas. Si Luke comenzaba a usar ese talento natural en los hombres como también en las mujeres, él podría subir de posición y algún día tener sus propios seguidores. En resumen, Derrick esperaba grandes cosas de él en el futuro. Incluso mientras se quejaba por lo ridícula que era la obsesión de Luke por las mujeres, él también veía potencial detrás de esa fachada.
Si Derrick todavía estuviera con vida, Ariel y Luke podrían no estar tan motivados a tomar el trono como lo estaban ahora. Pero si él pudiera verlos ahora, Derrick probablemente estaría más que feliz de brindarles su ayuda—aunque si realmente estuviera aquí, Sylphie no tendría un lugar junto a ellos. Derrick los había observado de cerca y tenía grandes expectativas en cuanto a lo que eventualmente podrían lograr.
Miré hacia Sylphie, quien estaba de pie a mi lado. Su rostro mostraba una expresión de sentimientos encontrados mientras observaba a sus dos amigos. Tal vez este no era un desarrollo tan feliz para ella. Sylphie se había considerado a sí misma como uno de los miembros fundadores de su grupo, pero este diario desechaba esa noción.
Consideré acercarla a mí y acariciar su cabeza, diciéndole que ella todavía me tenía a mí, y que no tenía nada de qué preocuparse, pero tenía la sensación de que eso no era lo que ella necesitaba ahora mismo.
Mientras yo estaba preocupado por estos pensamientos, Sylphie murmuró, “Bien, aquí vamos.” Habiendo reunido valor, ella caminó hacia sus dos amigos y se arrodilló. “Oigan…”
“Sylphie…”
Tanto Ariel como Luke tenía expresiones incómodas en sus rostros mientras miraban hacia ella. Ellos no habían hecho nada malo, pero podía entender por qué se sentían culpables. Ellos siempre la habían tratado como si ella hubiese estado con ellos desde el inicio.
¿Me pregunto qué planea decirles? Mi estómago me estaba matando de la ansiedad.
La voz de Sylphie temblaba mientras decía, “Um, acerca de este Derrick Redbat… Cuando regresemos a casa, ¿podrían contarme más acerca de él? Ya que tenía grandes expectativas de ustedes dos, a mí también me gustaría saber de él.”
“Por supuesto,” dijo Luke, asintiendo. “De hecho, yo quiero que conozcas más acerca de él. Derrick fue la primera persona en reconocer el verdadero potencial de la Princesa Ariel.”
Ariel se quedó en silencio, pero la forma en que sonreía dejaba claro que ella estaba de acuerdo con todo lo que él había dicho.
Sylphie sonrió, feliz con su respuesta.
Yo me llevé una mano hacia mi boca sin siquiera darme cuenta. Verlos llenó mi corazón de una emoción muy extraña. Recordé a Sylphie en sus primeros años, cuando vivíamos en la Aldea Buena. Ella siempre estaba sola, siendo acosada por los otros niños. Yo era el único amigo que ella tenía, y cuando pensó que yo me iría, sus ojos se llenaron de lágrimas.
Pero mírenla ahora, pensé. Esa niña solitaria ahora tiene unos amigos increíbles.
Yo no había hecho nada para ayudarla. Ariel y Luke eran amigos que Sylphie había hecho por sí sola.
Ciertamente era un poco triste que ella ya no me perteneciera a mí y solo a mí, pero esto era algo bueno. Estaba seguro. Yo no habría pensado lo mismo en el pasado, pero esta era la forma en que debían ser las cosas. Ni yo, ni nadie más, debería verla como alguien a proteger. Ella necesitaba ser una igual, tanto en nuestra relación como en su amistad con Ariel y Luke. Ella había logrado cultivar estas relaciones por su cuenta. Sylphie además se estaba esforzando al máximo para estar a mi altura.
Eso quería decir que yo necesitaba igualar sus esfuerzos.
Cuando se trataba de amistades e iguales, las primeras personas que se me venían a la mente eran Cliff y Zanoba.
“O-oye, Rudeus…”
Miré hacia mi lado. Eris estaba ahí de pie, golpeando su codo contra el mío.
¿Qué podrá querer? Tal vez ella estaba un poco celosa de que yo hubiera tenido mis ojos pegados a Sylphie todo este tiempo. No te preocupes. No voy a dejarte de lado. Ahora estamos casados, así que me aseguraré de bañarte con tanto cariño como—¿mm?
Eris estaba mirando detrás de nosotros, hacia el pasillo.
¿Qué podrá estar viendo?
“¿¡Qué!?” jadeé, mientras finalmente veía lo que había llamado su atención.
El pasillo estaba lleno con un gran número de limos y hormigas. Ambos estaban brillando de rojo; en el caso del primero, era su núcleo el que estaba emitiendo luz, mientras que, en el caso del segundo, eran sus ojos. De cualquier forma, estaba claro que estaban enojados.
“Mancharon…”
“Ustedes lo…”
La horda hablaba con gruñidos, aunque era difícil saber cómo estaban produciendo ese sonido. De cualquier forma, ellos se estaban acercando lentamente.
¿Por qué? ¿¡Por qué están enojados!?
Nosotros habíamos regresado los libros a su lugar apropiado. Yo no sabía en dónde iba el diario de Derrick, así que planeaba entregárselo al Rey Demonio y dar las gracias antes de irme. Era el único libro que todavía teníamos con nosotros.
“Ustedes… lo…”
“Mancharon…”
¿Ustedes… lo… mancharon…? ¿Qué manchamos? ¿Un libro?
“¡Ah!” Giré mi cabeza para mirar hacia Luke.
Él estaba mirando hacia el ejército de monstruos con su boca abierta. La razón fue evidente en el momento que él miró abajo hacia el libro que estaba sosteniendo. Sus lágrimas habían mojado la página, haciendo que la tinta se corriera tanto que algunas de las palabras eran ilegibles.
“¡L-lo siento muchísimo!” Luke se disculpó apresuradamente, sacando un pañuelo de su bolsillo para limpiar el libro.
“¡No, Luke, no debes hacer eso!” gritó Sylphie, tratando de detenerlo, pero su advertencia fue demasiado tardía. Su intento solo causó que la tinta se corriera todavía más, y gracias a que sus lágrimas debilitaron la integridad del papel, este se rompió bajo la fuerza de su mano.
“¡Graaaah!”
Detrás de las hormigas, un Caracol Cthulhu comenzó a arremeter a una velocidad aterradora. Las hormigas abrieron sus quijadas y los limos se prepararon para atacar. Ellos estaban tan enojados que habían perdido la razón.
Eris saltó inmediatamente frente a nosotros.
“¡L-lo sentimos mucho, no teníamos la intención de hacerlo!” grité desde detrás de ella, pero mi plegaria llegó a oídos sordos.
Los limos saltaron hacia nosotros, y Eris y Ghislaine saltaron hacia el frente para cortarlos. De un solo golpe, ellas lograron cortar seis de los núcleos de limo a la mitad, dejando charcos pegajosos en el suelo.
Eris miró atrás hacia nosotros y gritó, “¡Rudeus!”
Yo quería agradecerle al Rey Demonio por aceptarnos en su hogar, y disculparme por dañar uno de sus libros. Al mismo tiempo, esperaba que ellos fueran capaces de escuchar nuestro lado de la historia. Sin embargo, estas criaturas habían enloquecido de la ira. No escucharían razones incluso si tratábamos de hablar con ellas.
“¡Es hora de correr!” Me di la vuelta para tomar nuestro equipaje.
Sylphie y los demás se movieron rápidamente, siguiendo mi ejemplo. Luke fue el único que se quedó atrás, todavía desconcertado de que sus acciones hubieran gatillado todo esto. Afortunadamente, él estaba acostumbrado a retiradas rápidas. Luke tomó lo que quedaba y desenfundó su espada para poder proteger a Ariel en caso de que algo atravesara nuestras defensas.
“¡Sylphie!” grité.
“¡Entiendo! Yo iré al frente. ¡Todos, síganme!”
Todo lo que hice fue decir su nombre, pero eso fue suficiente para que ella pudiera interpretar mis instrucciones.
Así que esto era lo que llamaban estar en la misma longitud de onda. Tal vez solo fue una coincidencia, pero de todas formas me hizo feliz.
“Ghislaine, tú ayuda a Sylphie. Luke, quédate junto a la princesa y mantenla a salvo. Eris y yo proporcionaremos apoyo.”
“¿Proporcionar apoyo? ¿¡Proporcionar apoyo desde dónde!?” rugió Eris.
“¡Desde la retaguardia!”
Apunté mi vara hacia los limos iracundos.
Lo siento, Beethove-sama, pero Luke no tuvo malas intenciones.
Bueno, lo admito, él probablemente es uno de los apóstoles del Dios Humano, así que era posible que estuviera operando bajo sus órdenes…
No, eso es una locura. No creo que fuera así. ¡Bueno, de todas formas, lo siento, Rey Demonio!
“¡Nova Gélida!”
Se formó hielo en la punta de mi vara, activando una ráfaga congelada que se extendió hacia el frente. Los monstruos golpeados por ella comenzaron a congelarse instantáneamente, pero sus movimientos no se detuvieron por completo. Mi hechizo solo los había ralentizado. Aparentemente, ellos habían resistido el efecto completo, pero retrasar su avance era lo suficientemente bueno.
“¡Yaaah!”
Ghislaine balanceó su espada a través del aire, cortando instantáneamente a través de los enemigos bloqueando nuestro camino. Ella cortó a través de los limos y hormigas como si fueran mantequilla. Ghislaine habría usado eso como impulso para continuar su arremetida, pero un Caracol Cthulhu detuvo su avance. Sus ataques rebotaron de su caparazón con un sonido metálico. Sus tentáculos con forma de garrotes se contrajeron antes de pasar al ataque. En términos modernos, era como un tanque que repentinamente había repelido una lanza y comenzado su ofensiva justo después. Sin otras opciones, Ghislaine comenzó a esquivar su arremetida.
“¡Lanza de Hielo!” gritó Sylphie.
El caracol logró mantenerse a salvo al esconderse en su coraza, pero la parte inferior de su barriga quedó desprotegida. La lanza de Sylphie atravesó la tierra, empalando a la criatura.
“¡Ahora, avancen!”
“¡Bien!”
Sylphie corrió hacia el frente, atravesando las filas enemigas con Ghislaine justo por detrás. Ariel y Luke las siguieron de cerca, pero una hormiga que había evitado mi Nova Gélida al treparse al techo cayó pesadamente para aplastarlos.
“¡Hah!” Eris inmediatamente se movió para interceptarla. Su balanceo fue tan pesado que cercenó la cabeza de la criatura antes de dejar un cráter de impacto en el suelo.
“¡Cañón de Piedra!” Sin perder un instante, yo disparé un hechizo hacia ella. Estas criaturas del tipo insecto podían seguir moviéndose incluso sin una cabeza. Yo no iba a dejar nada a la suerte.
Rematar a un enemigo era una regla de oro de las batallas, pero considerando lo amable que había sido el Rey Demonio permitiéndonos usar su biblioteca, yo me sentía un poco culpable de matar a sus familiares de esta forma.
“¡Por fin las cosas se están poniendo interesantes!” dijo Eris.
“¿Interesantes? A mí me está provocando dolor de estómago,” me quejé mientras corría para alcanzar a Ariel y los demás.
“¡Maldita sea! ¿¡Cuántas de estas criaturas hay!?”
La persecución de la horda fue incansable. A pesar de lo débiles que se veían por sí solas, estas bestias tenían bastante poder. Los limos en particular eran mucho más rápidos de lo que aparentaban inicialmente—como los Limos de Metal de Dragon Quest. Si nos deteníamos incluso por un segundo, esas hormigas nos alcanzarían, y sus mandíbulas eran lo suficientemente poderosas como para romper en pedazos la más dura de las rocas. Pero el peor de ellos era el Caracol Cthulhu que arremetía en el frente. Si Ghislaine y Eris no usaban toda la fuerza de sus hojas en sus ataques, estos no harían más que rebotar. Incluso si lograban atravesar su coraza, no sería suficiente para matar instantáneamente a la bestia; todavía balancearía sus tentáculos con forma de garrote hacia nosotros.
Afortunadamente, la Biblioteca Laberinto no tenía habitaciones y en cambio era una colección de pasillos interconectados. Así que, siempre y cuando mantuviéramos una ofensiva sólida en el frente y la retaguardia, ellos no serían capaces de rodearnos completamente y matarnos. Sylphie y Ghislaine estaban al frente, guiándonos, mientras Eris y yo cubríamos la retaguardia. Yo seguí liberando Novas Gélidas mientras Ghislaine nos abría el paso al frente. Sylphie siguió conjurando Lanzas de Hielo desde debajo del suelo, ensartando a cada caracol, y Eris limpiaba lo que sea que quedara vivo. Avanzamos lentamente mientras nos asegurábamos que nada se escabullera por detrás de nosotros. Teníamos a un número agotador de enemigos, pero al menos estábamos avanzando.
“¡Ahí, al frente!” La aguda voz de Ghislaine atravesó el aire.
Yo me di la vuelta. Delante de nosotros había un enorme enjambre de limos, todos pegados. En un parpadeo, ellos se fusionaron en un enorme y solitario limo que bloqueó completamente nuestro camino.
“Esto tiene que ser una broma.”
¿En serio? ¿Ahora tenemos que enfrentar a un Rey Limo?
“¡Haaaah! ¡Tornado!” Sylphie conjuró su magia hacia él, y Ghislaine cortó con su espada desde arriba, pero el Rey Limo se recuperó del daño casi instantáneamente y siguió bloqueándonos el paso.
“¡Rudy, no podré vencer a esta cosa!” dijo Sylphie.
“¡Yo me haré cargo!” Corrí hacia el frente, tomando el lugar de Sylphie para que ella pudiera retroceder para ayudar a Eris a cubrir nuestra retaguardia. Fue una transición perfecta. No tuve que darle instrucciones explicitas; ella se movió por su cuenta.
Ahora que lo pienso, esta era la primera vez que nosotros dos habíamos luchado contra algo juntos, ¿no? Ella tiene más agallas de las que creía.
Para ser honesto, yo no había hecho nada. Ella era la que había leído mis señales silenciosas y reaccionado apropiadamente. Nuestros ojos se encontraron durante el medio segundo que duró nuestro intercambio. Su expresión traicionaba el pánico que ella estaba sintiendo, pero en ese momento, sus labios se relajaron un poco y sus orejas de retorcieron. Tal vez los mismos pensamientos habían atravesado su mente, y con ellos, una ola de felicidad y vergüenza.
Ups, ya basta. Este no es el momento para eso.
Dejando todo eso de lado, este limo era enorme. Me pregunto si el Rey Demonio había nacido de la misma forma. No, no podía ser así. Esta cosa tenía un gran número de núcleos en su interior. No era una sola entidad, sino un conglomerado de muchas.
Lo cual quería decir que la mejor forma de vencerlo era…
“Ghislaine, voy a conjurar una poderosa ráfaga para romperlo en pedazos. Quiero que derrotes la mayor cantidad posible de limos más pequeños,” dije.
“Entendido.”
Ella no estaba desconcentrada ni nada por el estilo, pero le di instrucciones detalladas porque no quería que arremetiera al mismo tiempo que yo usara mi magia.
“Haa…”
Respiré profundamente y comencé a concentrar poder mágico en mi mano derecha. Necesitaba un hechizo que pudiera crear un agujero a través de ese limo gigante. El Tornado de Sylphie era un hechizo de nivel Avanzado que hacía que el viento rotase rápidamente, casi como un taladro. Había abierto un agujero en la criatura, pero sin la suficiente fuerza como para romperla en pedazos. Yo necesitaba algo que cause destrucción, no solo en un lugar específico, sino a través de un área extensa. Y que tuviera más poder que el que Sylphie podía liberar.
“¡Estallido Sónico Mejorado!”
Lo que conjuré fue una onda de choque sin forma. Como el nombre implicaba, era similar a Estallido Sónico, el cual era un hechizo Intermedio, pero con una fuerza agregada que excedía con creces su forma base.
Una explosión invisible hizo eco a través de los pasillos, mandando a volar a los limos con una velocidad increíble. La fuerza causó que la criatura se rompiera en varios pedazos.
“¡Graaaah!” Como rehusándose a ser superada por las ondas que sacudían el suelo y las paredes, Ghislaine dejó salir un rugido ensordecedor y arremetió hacia el frente. En un parpadeo, ella cortó a través de los núcleos de al menos una docena de limos.
“¿¡Qué!?” jadeé, dándome cuenta de que había otro enemigo en espera detrás del enorme fluido viscoso. No, no era solo uno. Había cinco Caracoles Cthulhu. Ellos habían detenido momentáneamente su avance cuando la onda de choque de mi ataque los golpeó, pero igual de rápido reanudaron su movimiento, arremetiendo hacia nosotros. Los caracoles lograron superar a Ghislaine y cerrar su brecha conmigo.
“¡Graaaah!” Ghislaine saltó hacia atrás, golpeando con su espada a uno. Ella debe haber encontrado un punto débil en su coraza, ya que fue suficiente para romperla. Este colisionó con una de las estanterías cercanas y fue enterrado por una montaña de libros.
“¡Hmph!” gruñí, disparando Cañones de Piedra hacia dos de los restantes. Los hechizos atravesaron el aire con un chirrido, perforando completamente a través de las corazas de las criaturas y salpicando fluido pegajoso a su paso antes de salir por el otro lado.
Desafortunadamente, eso no fue el final. Las entrañas de los caracoles salpicaron por todas partes, pero incluso después de ser bañado por los fluidos de sus compañeros, un cuarto caracol siguió arremetiendo hacia el frente. Ghislaine se movió para bloquearlo, colocándose entre mi futuro cuarto atacante y yo.
Pero todavía queda uno, ¿cierto? Esos son solo cuatro.
Para el momento que pensé eso, ya era demasiado tarde. Me quedé sin aliento cuando mi Ojo de la Premonición vio al quinto. Se había ocultado en las sombras del cuarto y escabullido sin ser detectado. Su tentáculo con forma de garrote llenaba mi visión.
Era demasiado tarde para contraatacar. Tenía que esquivarlo de alguna forma. En menos de medio segundo, tomé la decisión de doblar hacia atrás la parte superior de mi cuerpo.
“¿¡Qué!?”
Me golpeó en mi costado. Yo había logrado esquivar su tentáculo, pero el caracol siguió su camino hacia mí, enviándome a volar hacia atrás.
“¡Gah!”
Me estrellé tan pesadamente contra un estante que el aire fue sacado a la fuerza de mis pulmones.
Mierda. Habían logrado atravesar nuestras defensas.
El caracol que me había golpeado ahora estaba acercándose a Ariel. La princesa estaba tratando de defenderse lo mejor que podía. Ella estaba usando una pequeña espada, con sus ojos abiertos de la sorpresa mientras encaraba a la bestia. A pesar de su pánico, ella no estaba temblando, tal vez gracias a su determinación. Ella debe haber enfrentado ataques sorpresa como este en innumerables ocasiones. Aun así, el caracol estaba arremetiendo, agitando sus tentáculos mientras avanzaba hacia ella.
No creía que Ariel pudiera manejarlo. Levanté mi mano derecha, conjurando un Cañón de Piedra para disparar hacia el caracol.
Todo está bien. Lo lograré a tiempo, pensé.
Pero en ese mismo momento, vi algo más en el borde de mi visión—limos. La aparición de los caracoles había distraído a Ghislaine de cortar sus núcleos. Aquellos que habían escapado de su hoja hace un momento habían sobrepasado a los caracoles caídos y arremetido hacia nosotros. Ghislaine, mientras tanto, todavía tenía que darle el golpe de gracia al cuarto caracol. La duda me invadió, pero no fue suficiente para ralentizar mi hechizo.
“¡Cañón de Piedra!”
Este perforó el aire, estrellándose en su blanco precisamente como tenía planeado. Un estallido placentero y familiar hizo eco mientras rompía el cuerpo del caracol. En ese instante, los limos esquivaron a Ghislaine y arremetieron hacia Ariel.
Un solo hombre yacía de pie entre ellos y la princesa—Luke. Él probablemente se había estado preparando para enfrentar al caracol, esto hasta que yo lo maté. Su concentración pasó a los diez limos invasores. Dos de ellos se separaron del grupo para ir hacia mí mientras yo me arrodillaba junto a una de las estanterías. Otros tres cambiaron de dirección para flanquear a Ghislaine.
Yo concentré mi Ojo de la Premonición en los dos aproximándose a mí. Lidié con ellos tranquilamente mientras mantenía vigilado a Luke. Su ataque preventivo hacia los cinco rodeándolo logró matar a uno. Sin embargo, los otros cuatro ya se estaban moviendo en sincronía. Uno se lanzó a sí mismo hacia sus pies, mientras otro golpeaba su estómago. Luke colapsó hasta quedar con una rodilla al suelo, en cuyo punto el tercer limo se envolvió a sí mismo alrededor de su espada, mientras el último de ellos apuntó un ataque hacia su cabeza desprotegida.
“¿¡Urgh!?”
Luke recibió un gran impacto en su cráneo. Sangre brotó de su frente y de su nariz, pero eso no fue suficiente para detenerlo. Él sacó una espada corta desde la vaina en su cintura y apuñaló al limo envuelto alrededor de su arma principal. Con ella libre, él derrotó a otros dos que habían arremetido hacia Ariel.
“¡No permitiré que toquen a la Princesa Ariel!” rugió él.
Por desgracia, todavía quedaba un limo—el que había golpeado su cabeza con fuerza. Luke le había dado la espalda para cortar hacia los otros dos, y ahora se lanzó hacia él, apuntando hacia su nuca. A pesar de lo suave que parecía su cuerpo, este tenía la fuerza de una bola de cañón. Si golpeaba el lugar equivocado, podría destruir su cráneo.
Afortunadamente, el limo no dio en el blanco gracias a que Ariel empujó su espada directamente hacia su núcleo. El limo perdió su forma y formó un charco en el suelo.
“Princesa Ariel,” jadeó Luke.
“Luke, en momentos como este, no tengo la intención de permanecer como una simple doncella a ser protegida.” Ella sonrió.
Y así, el camino hacia el frente estaba despejado.
Ghislaine lanzó una mirada seria hacia mí.
“¡Avancen!” ordené, poniéndome de pie. Bañé al grupo con magia de sanación mientras avanzaba para unirme a ella en el frente de nuestra formación. A pesar de lo culpable que me sentía por arruinar una escena tan conmovedora, teníamos a un mar de enemigos arremetiendo hacia nosotros desde la retaguardia. Necesitábamos seguir en movimiento.
Luego de eso, seguimos derrotando a nuestros enemigos mientras corríamos hacia la salida. Las bestias utilizaron toda clase de tácticas para impedir nuestra retirada. Los limos formaron muros, los caracoles arremetieron en manada, las hormigas se arrastraron a través del techo y trataron de llovernos en masa. Cuando los enemigos inevitablemente atravesaban nuestras defensas, Luke protegió ferozmente a la princesa como si su vida dependiera de ello. Ariel también hizo su parte con su propia magia y espada corta, derrotando a lo que sea que fuera en su dirección.
Gracias a estos diligentes esfuerzos, logramos llegar al círculo de teletransportación casi ilesos. Si Ariel hubiera sido una simple doncella indefensa, o Luke se hubiese revelado como uno de los apóstoles del Dios Humano y apuñalado a alguien por la espalda, nuestra formación indudablemente se habría derrumbado.
Aun así, esto todavía fue un fracaso. Yo había esperado poder regresar aquí si alguna vez necesitábamos investigar algo más, pero, desafortunadamente, eso ahora parecía imposible. Habíamos matado a un número no menor de los familiares del Rey Demonio y dañado numerosos libros durante nuestra retirada.
¿Quién habría pensado que llorar sobre un libro los haría enojar tanto?
La única pizca de esperanza era que estos familiares se movían más como marionetas que como bestias realmente sintientes. Pero incluso si eran meras máquinas sin mente, nosotros aun así las habíamos destruido. Yo sería demasiado insensible usando su falta de sentimientos como una excusa para pedir el perdón del Rey Demonio. No. Incluso con una carta de disculpa, yo estaba bastante seguro de que él no dejaría pasar todo lo que habíamos hecho.
Al menos había algunas cosas buenas: dejando de lado si Luke era o no uno de los apóstoles del Dios Humano, él había probado que aún protegería a Ariel con su vida. Y Ariel había encontrado su respuesta a la pregunta de Perugius. Obtuvimos que lo vinimos a buscar. Logamos nuestro objetivo. Eso era lo suficientemente bueno por el momento.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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