El Cuarto Punto de Inflexión
Capítulo 10: El Cuarto Punto de Inflexión
Los días volaron luego de eso. Regresamos a Sharia una vez que Sylphie se había recuperado lo suficiente. El sol se estaba ocultando para el momento que regresamos a casa. Me sentí extrañamente nostálgico de pie en frente de nuestra propiedad, incluso aunque solo habían pasado un par de días desde la última vez que la vi.
“¡Llegamos!”
“Sí, sí. Bienvenidos—esperen un momento, ¿Onii-sama?”
En el momento que entramos a través de la puerta principal, Aisha llegó a recibirnos al vestíbulo. Ella se veía completamente desconcertada, lo cual no era de sorprender después del discurso que di acerca de posiblemente estar fuera de casa durante mucho tiempo.
“¿Ya acabaste? ¿Salvaste a Nanahoshi-san? O… ¿no hubo caso?” preguntó ansiosamente Aisha.
Me acerqué a ella y acaricié su cabello.
“¡Oye!” jadeó Aisha, sonando como una mala actriz leyendo una línea de su guion. Ella no se veía para nada infeliz por mi muestra de afecto. “¿Por qué haces algo así de la nada?”
“Por nada. Nanahoshi ya está bien. Lo explicaré en un minuto. ¿Roxy ya llegó a casa? ¿Qué hay de Norn?”
“Norn todavía está en la escuela. Creo que Roxy-san está en su habitación. En cuanto a ma…” Ella se detuvo y se corrigió. “Mamá—me refiero a Lilia-san—está lavando la ropa. Madre—Zenith-sama—ahora está descansando.”
“Entiendo, así que Norn todavía está en la escuela. Lamento darte más trabajo, pero ¿podrías traer a Roxy?”
“¡Como usted ordene, capitán!”
Después de algunos minutos, Roxy bajó por las escaleras. Ella debe haber estado durmiendo sobre su escritorio, ya que su cabello era un desastre y había una marca roja en su mejilla. “Bienvenido, Rudy. ¿Cómo te fue?”
“Estoy a punto de explicar eso. Pero antes de hacerlo…” Deslicé mis manos bajo sus brazos y la levanté, abrazándola con fuerza. Prometimos hacer esto cuando yo regresara a casa.
“¡Wah! Um…” A pesar de que al principio la pillé desprevenida, Roxy envolvió felizmente sus brazos a mi alrededor y regresó el abrazo. “Bienvenido.”
“Estoy muy feliz de regresar.”
Después de esa turbulenta aventura, finalmente estaba en casa.
“Y eso fue lo que pasó.”
Les relaté todo; fue bastante. No di demasiados detalles, pero sí incluí todo lo pertinente. Particularmente, me tomé algo de tiempo en la parte que describí todo lo aprendido con relación a la maldición de Zenith.
“Seguiré quedándome en la fortaleza flotante por ahora, pero regresaré a casa al menos una vez cada tres días,” dije.
Ariel y Sylphie también se iban a quedar en la fortaleza hasta que sus esfuerzos dieran frutos. Sylphie también tenía la intención de regresar de vez en cuando. Ninguno de nosotros sería capaz de asistir a la universidad, pero… bueno, siempre y cuando apareciéramos para el consejo de curso, de seguro estaría bien. De todas formas, yo últimamente no había tomado clases.
“Entendido, Rudeus-sama. Me encargaré apropiadamente de la casa y Zenith en su ausencia, así que no debe preocuparse,” me tranquilizó Lilia. Había puesto mucha carga sobre sus hombros.
En fin, ese fue el final de mi reporte. Nuestra reunión familiar concluyó.
“Fiu,” estoy completamente hecha polvo,” dijo Sylphie. “Creo que voy a descansar. Rudy, ¿qué hay de ti?”
“Yo iré a dormir luego de tomar un baño.”
“Um… ¿debería esperarte en la cama?”
“Nah, no te preocupes por eso el día de hoy.”
“Está bien.”
Y así, dejé descansar a Sylphie.
Me di cuenta de que no había tomado más que baños fríos durante los últimos días. Echaba de menos meterme en agua caliente. Me dirigí directamente al baño y usé mi magia para calentar el líquido dentro de la bañera. Robot Rumbaus, Técnica de Calentamiento de Agua Manual: ¡Activada!
Debería limpiarme antes de meterme a la bañera, pero… ah, no importa.
Me quité la ropa y me metí en la bañera.
“Fiu.”
El agua humeante me envolvió, y pude sentir la fatiga salir de mi cuerpo. No me había dado cuenta por completo de cuánto me habían agotado estos diez días.
Aun así, diez días. Es difícil creer que solo ha pasado ese tiempo desde que fui hacia el castillo de Perugius.
Había pasado mucho en una corta cantidad de tiempo. Nanahoshi se desmayó, después fuimos al Continente Demoniaco, nos encontramos con Kishirika, e hicimos enfurecer a Atofe…
Atofe de seguro era fuerte. Tenía la sensación de que yo nunca podría derrotarla. Era estúpido siquiera considerar derrotar a un oponente de su nivel. Estaba sorprendido de que mi magia de electricidad realmente funcionara contra ella. Tal vez tenía una oportunidad siempre y cuando mi oponente estuviera con la guardia baja…
Quizá valdría la pena investigar un poco más para pulir mi magia. Al menos para que, incluso si estoy rodeado por agua, yo no sea golpeado por los efectos de mi propio hechizo. Por el momento, tenía idea de cómo evitar eso.
¿Qué tal si cubría mi cuerpo con caucho? Como el Hombre Elástico de esa serie de televisión para niños.
El subordinado de Atofe, Moore, también era bastante fuerte. Sin importar qué hechizo le lanzara, él siempre tenía una forma de responderlo. Era como si él supiera todo acerca de la magia existente y cómo defenderse de ella. Hasta ahora, el único otro mago fuerte que yo conocía era Roxy, pero ella era más bien una experta enfrentando monstruos. Esta era la primera vez que había visto a alguien experto en luchar contra otros oponentes humanos.
Tal vez siempre y cuando tuviera Distorsión Mágica y mi prótesis, podría encontrar una forma de lidiar con un enemigo como ese. No existía algo así como una estrategia infalible para enfrentar a oponente como él.
Sin embargo, si había personas así de poderosas alrededor del mundo, yo ciertamente necesitaba trabajar en volverme más fuerte. Nunca pensé que yo sería rival contra oponentes así, pero durante los últimos años me he estado encontrando con varios de ellos.
Solo había un problema: ¿cómo se supone que me vuelva más fuerte? Yo aparentemente no era capaz de usar un Aura de Batalla, así que había un límite para cuánto podía entrenarme físicamente. Aun así, no importaba si yo era físicamente débil, siempre y cuando pudiera triunfar sobre mi oponente. En ese caso, quizá me estaba dirigiendo en la dirección correcta al aprender magia de invocación de Perugius.
Si seguía cambiando de idea sin decidir un camino concreto, terminaría siendo un comodín mediocre. Había experimentado eso en carne propia en mi vida anterior. A pesar de que estaban ocurriendo tantas cosas en este mundo y había tantas posibilidades que en realidad era beneficioso adquirir un amplio rango de habilidades. Yo prefería esto a como era en Japón, donde tenías que escoger una sola profesión y apegarte a ella toda tu vida.
Ah, sí, también me gustaría aprender a dibujar círculos de teletransportación. De esa forma, si algo como esto vuelve a ocurrir, puedo escapar rápidamente.
La propia magia puede estar prohibida y sí pensaba que la teletransportación era muy aterradora, pero el miedo no me iba a ayudar a aprender nada. Después de todo, el conocimiento es poder. Tener una forma de comunicarse a largas distancias también sería genial. Ariel nos prestó sus anillos, pero terminamos sin usarlos. Tal vez podíamos fortalecerlos para que pudieran enviar mensajes simples entre ellos. Si bien probablemente no funcionarían en cualquier lugar del mundo, al menos podían ser algo así como un localizador.
Veamos, qué más había… estaba bastante seguro de que algo más se me vino a la mente cuando fui al Continente Demoniaco.
“Ah, esto siempre pasa,” me quejé.
Yo siempre estaba olvidando cosas. Tendría una idea, me juraría realizarla más tarde, y después saldría con algo más y olvidaría completamente los otros planes que había tenido en mi cabeza. Quería pensar que tenía una muy buena memoria, pero de seguro me estaba fallando mucho.
Mierda. Si sigo así, podría terminar cometiendo los mismos errores una y otra vez.
Tenía suerte de que las cosas hubiesen terminado bien esta vez, pero podría no ser tan afortunado la próxima. Si no podía recordar en lo que necesitaba trabajar, no sería capaz de abordar mis debilidades antes del próximo incidente impredecible.
Bien, pero ¿entonces qué debo hacer? Hmm…
Después de un largo tiempo pensando, algo llegó a mi mente.
¡Eso es! Recuerdo a alguien diciéndome que debería escribir las cosas si quería recordarlas.
“Muy bien, supongo que entonces debo comenzar un diario.”
La idea sonó incluso mejor cuando la dije en voz alta. Podía registrar los detalles de lo ocurrido, lo que había aprendido, lo que necesitaba trabajar, y cualquier otra cosa que necesitase. Luego podría idear una solución, decidir qué priorizar primero, establecer un objetivo claro, y seleccionar mi próximo objetivo. Al hacerlo, ya no tendría que depender de la suerte y podría reflexionar acerca de cualquier metida de pata para que no volvieran a ocurrir. Esto disminuiría mis probabilidades de repetir errores pasados. Eso también llevaría a menos errores serios a largo plazo. Es cierto, tener un diario no garantizaba que todo saldría perfectamente, pero no era un mal comienzo.
Sí, creo que esto funcionará bien. Muy bien, comencemos a escribir. ¡Ahora mismo!
Con ese pensamiento en mente, salí rápidamente de la bañera.
“Aunque aquí no venden diarios.”
Me sequé con una toalla antes de dirigirme hacia mi estudio. Me desplomé sobre mi silla y saqué una pila de papeles desde el fondo de mi escritorio. Si bien puede no ser un diario encuadernado, podía escribir en ellas de la misma forma. Anotar cosas era la parte más importante.
Pero solo escribir en algunas hojas de papel sueltas es un poco deprimente. Comencemos esto como un pequeño proyecto.
No es como si empezar con estilo lo fuera todo, pero no podía hacer daño mejorar un poco la apariencia de mi nuevo diario.
Reuní las hojas sueltas y las coloqué sobre mi escritorio. Usé magia de tierra para perforar agujeros a través del borde. Luego, usé mi magia de tierra para crear anillos para insertarlos a través de ellas. A continuación, necesitaba tres cartones y una charnela. Podía usarlas todas juntas para formar un libro, así podían abrirse con mis hojas de papel unidas adentro.
Y así, mi diario improvisado estuvo completo. ¿Cuánto creen que me costó? ¡Nada, fue completamente artesanal! Bueno, el papel sí costó dinero.
Me pregunto si alguien compraría una perforadora si fabricaba una para la venta. Eso al menos merecía ser escrito. Si no anotaba todas mis ideas, eventualmente me olvidaría de ellas.
Ahora bien, ¿cómo se construye una perforadora? Ehh…
No. Había cosas más importantes que debían ser escritas primero.
“Mm, ¿por dónde debo comenzar…?”
¿Cuánto tiempo había pasado desde que escribí un diario? Cuando era un aislado en mi vida anterior, probé uno de esas páginas web de texto, pero no lo seguí por mucho tiempo. Podría seguir el mismo camino si no era constante con esto. Afortunadamente, este cuerpo mío era bastante receptivo a las rutinas, así que probablemente lo haría automáticamente siempre y cuando lo convirtiera en un hábito.
Bien, debería dejar eso. Suena raro hablar de mi cuerpo en tercera persona, como si no fuera mío.
Lo que debí haber dicho era: Soy del tipo que hace las cosas diligentemente siempre y cuando las convierta en un hábito, así que no debería ser un problema.
Mucho mejor.
Mientras tenía ese debate interno, comencé a escribir los eventos de los últimos diez días. Estaba bostezando para el momento que terminé. Antes de darme cuenta, fui abrumado por el sueño.
El área a mi alrededor era completamente blanca. No había más que una horrible falta de color. Conocía bien este lugar. Lo había visto cuando Perugius usó su magia de teletransportación para invocarme.
Pero ¿dónde estaba exactamente? Nunca antes lo había pensado mucho, pero comenzaba a preguntarme si este era un lugar real de este mundo.
Dejando eso de lado, desearía no regresar a esta forma cada vez que vengo aquí.
Estaba de vuelta en el cuerpo que tenía antes de reencarnar—de vuelta en el cuerpo de un aislado con sobrepeso y sin esperanza. No tenía la intención de evadir la verdad de que esta alguna vez fue mi vida, pero todavía me disgustaba. No me veía de esta forma mientras Perugius me estaba teletransportando.
“Hola.”
Repentinamente, él estaba ahí. Su rostro blanco sin forma mostraba una suave sonrisa, con un mosaico cubriéndolo. En el instante que lo vi, fue como si el recuerdo de cómo se veía hubiese sido borrado de mi mente.
Era el Dios Humano.
“Ha pasado tiempo.”
Sí, de seguro me trae recuerdos. Supongo que han pasado dos años, ¿eh?
“¿Ha sido tanto tiempo?”
La última vez que obtuve tu consejo fue antes de partir hacia el Continente Begaritt. Entonces sí, dos años.
“Aunque ese no es tanto tiempo.”
Cuando yo era un aventurero, no apareciste en tres años. Ahora siento algo de nostalgia… yo estaba bastante mal en ese entonces.
“Sí. Ahora pareces estarlo haciendo relativamente bien en comparación con ese entonces.”
Supongo. Me casé, y me estoy llevando bien con mi familia. Definitivamente estoy disfrutando mi vida mucho más esta vez.
“Y veo que también pudiste conocer a Perugius.”
Perugius, ¿eh? Él de seguro es increíble. En mi vida anterior, nunca habría soñado con que algún día conocería a alguien tan importante. Y además ahora le agrado. Sabes, él dijo que me compraría una figura si fabricaba una de buena calidad. Nunca estuve cerca de un nivel donde pudiera vender mis productos antes de reencarnar aquí.
“También le agradas a Atofe.”
Eh, sí, aunque estoy mucho menos feliz por eso. Pero supongo que mi entrenamiento ha dado frutos si ella estaba interesada en mí. He estado trabajando mi fuerza física y mis habilidades mágicas. Si Roxy nunca me hubiese enseñado magia de nivel Real, habría estado en serios problemas esta vez. Mi hechizo Electricidad fue bastante efectivo contra Atofe y su guardia.
“De seguro lo fue. La magia que usaste fue increíble. Estoy seguro de que incluso la podrías usar contra Orsted.”
¿Contra Orsted?
“No hay muchas magias ahí afuera en el mundo que puedan ignorar el Aura de Batalla y paralizar el cuerpo de una persona.”
Eso tiene sentido. Supongo que las personas aquí no tienen una forma de defenderse contra descargas eléctricas. Aun así, estamos hablando de Orsted. Él simplemente usará Distorsión Mágica para inutilizar mi magia.
“Incluso si tu poder no supera al de tu oponente, eso no quiere decir que no puedas quedarte con la victoria.”
Tienes razón en eso… Espera, no. Es imposible. Que yo sea capaz de usar una magia extraña no cambia el hecho de que Orsted me dejaría plano como un panqueque. Además, no tengo ningún interés de enfrentarlo. No tengo nada contra él.
“Oh, ¿de verdad?”
En fin, de verdad me ayudaste durante todo el alboroto de Begaritt. Estaría mintiendo si digo que no tengo arrepentimientos, pero no todo fue malo. A pesar de que no terminé siguiendo tu consejo.
“Bueno, esa fue tu elección.”
Solo por curiosidad, ¿qué habría pasado si yo no iba?
“Si tú no hubieses ido, tu padre habría encontrado alguna forma de salvar a tu madre, y no habría muerto. Además de eso, tú habrías tenido a dos princesas gente bestia para ti y vivido feliz por siempre.”
… ¿Qué demonios? ¿Entonces me estás diciendo que él murió solo porque yo fui?
“Así es. Debido a que estabas ahí, él estaba determinado a presumir en frente tuyo, y es por eso que todo salió mal.”
Bien, pero eso no puede…
“Si hubieras dejado a las cosas seguir su curso, él habría reunido a sus camaradas para salvar a tu madre. Por supuesto, también a Roxy.”
Entonces… ¿qué? ¿Estás diciendo que todo lo que hice fue inútil? Y oye, cuando la rescaté, Roxy casi estaba a las puertas de la muerte. Encuentro difícil creer que ella habría estado bien sin mi intervención.
“Ella de verdad habría estado bien sin ti. Después de todo, ella estaba destinada a sobrevivir.”
¿A qué te refieres con eso? ¿De qué se trata esta mierda del destino? Explícalo.
“¿Recuerdas al comerciante que salvaste? Si no hubieses estado ahí, su entrega se habría retrasado mucho. El día que llegó, un cierto aventurero estaba recorriendo el mercado y compró su mercancía—piedras mágicas. Sin embargo, si el comerciante no hubiese llegado, ese hombre habría comprado algo más.”
¿Como qué?
“Como un mapa del Laberinto de la Teletransportación.”
Ah, vamos, ¿por qué estarían vendiendo algo tan sospechosamente conveniente?
“Después de fracasar a la hora de pedir ayuda en el gremio, Geese habría salido con un plan para aumentar sus números y conquistar el laberinto. En el proceso, él vendería un mapa barato del Laberinto de la Teletransportación.”
Ahora lo entiendo. Estás diciendo que él vendería el mapa que dibujó. Es cierto que hay pocas personas que querrían ir con Paul y los demás, pero podría haber otros que pensarían que podían recorrerlo por su cuenta. ¿Estás diciendo que el tipo que compró el mapa reuniría a sus camaradas, entraría al laberinto, y salvaría a Roxy?
“Precisamente. Él se encontraría con tu padre en la entrada, y entrarían todos juntos. Y con la suerte de su lado, también encontrarían a Roxy.”
¿Y estás diciendo que debido a que tendrían más personas, sería más fácil para ellos recorrer el laberinto, y por lo tanto serían capaces de rescatar a mi madre?
“Correcto. Aunque les habría tomado mucho más tiempo que con tu ayuda. Para ser preciso, cerca de dos años. Ya que ha pasado cerca de ese tiempo desde que fuiste, para este momento ellos la estarían rescatando.”
Eso es un poco difícil de creer para mí. Todo parece demasiado conveniente.
“Tal vez, pero así trabaja el destino.”
Entiendo. Supongo que tienes un punto. Después de todo, dicen que la realidad es más extraña que la ficción. Supongo que eso significa que hubiera sido mejor que yo no fuera. Maldita sea, eso es deprimente. Aunque de haber sido así, supongo que no habría sido capaz de casarme con Roxy.
“Eso es cierto. Ella se habría enamorado del hombre que la rescató. Aunque él la habría rechazado.”
Bueno, no parece tan malo cuando lo piensas de esa forma. Después de todo, sí amo a Roxy. Aunque resultó en la muerte de Paul. Me hace tener sentimientos muy encontrados pensar que tuve que perderlo para poder casarme con Roxy. No es como si lamentara nuestro matrimonio… Solo que, si tuviera una relación similar con Linia y Pursena, imagino que también habría estado feliz con el resultado. No es como si estuviera bien con cualquier pareja, pero si hubiera transitado esa ruta, yo probablemente no habría sabido que había algo mejor—no habría sabido que podría haber estado casado con Roxy. Ah, maldita sea…
“Ya está en el pasado.”
Sí, tienes razón. Arrepentirme no me hará ningún bien. Decidí ir a Begaritt y eso es todo. Ahora mismo estoy feliz. La opción que escogí puede haber sido un error, pero eso no cambia las cosas en la actualidad. Tengo arrepentimientos, pero no creo que todo estuviera mal.
“De seguro eres optimista.”
En fin, ¿a qué se debe tu visita el día de hoy? ¿Algún otro problema aparecerá en mi camino?
“No, nada demasiado importante. Más bien es un favor en vez de un consejo.”
¿Un favor? ¿De ti? Eso es inusual. Nunca antes me habías pedido algo.
“Incluso yo en ocasiones necesito un favor.”
Hmm. Bueno. Sea lo que sea, dilo. No parece que vaya a ser malo escuchar lo que tienes que decir y seguir tu consejo de vez en cuando. Creo que he sido demasiado desconfiado hacia ti.
“Oh, ¿de verdad? Me alegra escucharte decir eso.”
Bueno, has hecho mucho para ayudarme. De hecho, me siento mal por dudar tanto de ti en el pasado. Simplemente pensaba que te estabas muriendo de la risa al verme sufrir, y es por eso que actué de esa forma.
“Me hieres. Después de todo, dado mi nombre, deberías saber que soy un dios. Es cierto, sí me aburro y quiero ver cuando algo entretenido está sucediendo, pero no tengo el hábito de guiar maliciosamente a las personas para deleitarme con su miseria.”
Sí, eso creí. No existen muchas personas así.
“Estoy de acuerdo.”
¿Y bien? ¿Qué quieres que haga?
“Nada muy importante. Solo quiero que bajes a tu sótano cuando despiertes. Revisa que nada extraño esté ocurriendo ahí. Si no ves nada, entonces no hay nada de qué preocuparse.”
¿Algo extraño? ¿Por qué habría…? Nah, no importa. Entiendo. Esta vez no te cuestionaré, solo lo haré.
“Jeje, muy bien. Te lo agradezco.”
Mientras mi consciencia comenzaba a desvanecerse, una sonrisa enfermiza se extendió a través del rostro del Dios Humano.
Mis ojos se abrieron lentamente. Una vela brillaba en el borde de mi visión. Miré a través de la ventana y vi la luna en el cielo. No había otros sonidos. La casa estaba en silencio. Me había quedado dormido en medio de escribir mi diario. Un poco de saliva había bajado por mi mentón y mojado la página a medio escribir.
Supongo que volveré a escribir esto.
Arranqué la página y la dejé en la esquina de mi escritorio. Copiaría lo que había escrito en una nueva hoja más tarde.
Me pregunto por cuánto tiempo me había quedado dormido. Mi cuerpo se siente muy pesado, como si hubiera pasado varios días afuera.
Mientras me ponía de pie, algo cayó de mis hombros—una manta. Sylphie o Roxy deben haberla envuelto sobre mí. Quien sea que haya sido, apreciaba el gesto.
“Muy bien…”
Todavía recordaba el contenido de mi sueño. El Dios Humano me había pedido ir a revisar el sótano.
Fue un consejo muy extraño.
No obstante, sentía que no había nada de malo con seguirlo. Él nunca me había engañado en el pasado, así que estaba dispuesto a cumplir sus deseos ocasionalmente. Nos beneficiaría a ambos. Además, el Dios Humano debe estar cansado de que yo lo insulte cada vez que él trata de darme un consejo. Incluso si nuestra relación era del tipo dar y recibir, me convendría llevarme bien con él en caso de que alguna vez necesitara su ayuda.
Mientras comenzaba a dirigirme hacia el sótano, dejé salir un gran estornudo. “¡Achú! Fiu, de seguro hace frío…”
La primavera todavía estaba lejos y la nieve seguía cubriendo el suelo, así que hacía frío. No debí haberme quedado dormido aquí. Necesitaba apresurarme e ir a la cama para poder acurrucarme bajo una cálida manta.
Agarré mi túnica de un gancho en la pared, donde había estado colgada, y me la coloqué.
Me pregunto qué hora es.
Considerando que no escuchaba ningún otro sonido en la casa, tenía que ser cerca de la medianoche. Si me escabullía dentro ya sea de la cama de Roxy o la de Sylphie y me acurrucaba con ellas, probablemente gritarían de la sorpresa. No me importaba si no teníamos sexo; solo quería algo de calor. De hecho, ahora me estaba sintiendo muy solo. Probablemente era gracias al Dios Humano. Nunca debí haberle preguntado qué habría pasado si no hubiera ido hacia Begaritt.
No, yo fui quien preguntó. Es mi culpa. Y si todo era mi culpa, simplemente debería dormir solo.
Esos pensamientos me preocupaban mientras agarraba el pomo de la puerta.
“¿Mm?”
Repentinamente sentí una presencia detrás de mí y me di la vuelta. Todo lo que vi fue la silla vacía que había dejado atrás. No había nadie ahí.
Por supuesto que no.
“Debe haber sido mi imaginación.”
Las únicas cosas en la habitación eran un escritorio, una silla, y un estante. No había ningún lugar para esconderse. Había una ventana, pero no era lo suficientemente grande para que alguien entrara y saliera por ella. La única entrada era la puerta que estaba delante de mí. La habitación era lo suficientemente pequeña para que una vela fuera suficiente para iluminar cada rincón. La única persona que podía estar aquí era yo.
¿Entonces por qué pensé que había alguien más aquí, incluso si era prácticamente imposible?
A pesar de mi escepticismo, seguí sintiendo una presencia en la habitación. ¿Tal vez había un insecto bajo mi estante o algo así?
“¿…?”
Había algo fuera de lugar. Mi corazón latía erráticamente. ¿Era ansiedad? ¿Por qué me estaba sintiendo ansioso?
“Bueno, como sea. Simplemente me apresuraré al sótano y daré un vistazo…” Abrí la puerta completamente y comencé a caminar. Y luego instantáneamente me di la vuelta y exclamé, “¡Ajá, te tengo!”
No había lógica en mis acciones; solo lo había hecho por capricho. Solo estaba tratando de asegurarme a mí mismo que no había nadie ahí. Aun así—al final sí había alguien ahí.
“¿Eh…?”
Había un hombre usando un viejo manto desgastado sentado en mi silla—la única silla en la habitación. Él era viejo, con arrugas recorriendo su rostro, y con un cabello blanco como la nieve. Los principios de una barba cubrían su mentón, dando la impresión de que él no se preocupaba mucho por su apariencia. Tenía un aire de veterano de guerra, pero había algo áspero y poco refinado en él, como si recién hubiera salido de una larga, larga batalla. La luz en sus ojos era afilada, y el color de sus pupilas izquierda y derecha eran diferentes.
Sus labios temblaron de la sorpresa. “Así que… ¿lo logré?” Él miró a su alrededor, con sus ojos entrecerrándose mientras su expresión se llenaba de emoción. Sin embargo, él rápidamente miró hacia su mano, tocó su estómago, y se retorció. Su sonrisa se volvió una de autodesprecio. “Nah, este es un fracaso. Supongo que no había esperanza de tener éxito…”
Sentía que ya lo había visto antes, pero no tenía ningún recuerdo de él. Aunque había algo familiar, como si me recordara a alguien. ¿Quién podía ser? ¿Tal vez a Paul? No, él no. ¿Entonces a Sauros? Pero él no exudaba el mismo nivel de osadía que Sauros. Este viejo parecía ser mucho más tímido.

“¿Q-quién eres tú? Um, ¿tal vez eres el Dios Humano?”
En el momento que pronuncié ese nombre, sus ojos se enfocaron en mí y se abrieron de la sorpresa.
Reconocí esa reacción. Orsted había dejado salir la misma respuesta exagerada cuando dije ese nombre. Ellos eran iguales. Aun así, este hombre no se veía como Orsted.
“No.” Él lentamente sacudió su cabeza, mirándome directamente a los ojos. Había fuerza en su mirada. Él se rehusó a apartar la vista. Era como si yo estuviera siendo succionado, casi como mirando dentro de un espejo.
El viejo miró hacia la puerta detrás de mí y frunció el ceño. Él apuntó un nudoso y huesudo dedo hacia ella, y la puerta se cerró de golpe. Salté debido al sonido que hizo.
¿Cómo hizo eso?
Confundido, me di la vuelta hacia él. Había un cierto brillo en sus ojos mientras miraba hacia mí.
“No bajes al sótano. Estás siendo engañado por el Dios Humano.”
“¿Qué?” ¿Engañado? ¿De qué estaba hablando? No lo entendía. “Espera un segundo. ¿Quién demonios eres tú? ¿Y cómo entraste aquí?”
“Yo soy…” Él abrió su boca para hablar, pero repentinamente la cerró. Después de un momento de consideración, él finalmente dijo: “Yo soy_.”
Ese nombre me dio un escalofrío como nunca antes había sentido. Yo era la única persona en este mundo que conocía ese nombre. Era uno que me llevaría a la tumba sin compartirlo con nadie más, uno que quería olvidar, uno que no debía existir en este mundo.
Era mi nombre de mi vida anterior.
“Vengo del futuro,” dijo él.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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