Un Final y un Comienzo
Capítulo 11: Un Final y un Comienzo
El viejo venía del futuro. Eso fue lo que dijo. Para ser honesto, no entendí lo que quiso decir. Pero era cierto, él se parecía a mí.
“El futuro… ¿entonces tú eres mi yo del futuro?”
“Así es. Yo soy tú, unos 50 años en el futuro.”
Él de seguro no se iba por las ramas, pero todo era muy repentino. No sabía si creerle o no. Por otro lado, él sabía mi nombre. Yo nunca se lo había mencionado a alguien de este mundo y nunca lo haría. Tal vez había una forma de usar magia para leer la mente de alguien.
Habiendo dicho eso, yo reencarné en este mundo con todos mis recuerdos intactos. No era tan descabellado pensar que el viaje en el tiempo también podía existir. No tenía forma de saber si él estaba diciendo la verdad o no.
“Lo siento, pero no tengo el tiempo para explicarte los fundamentos de la magia para viajar en el tiempo,” dijo él.
“¿A qué te refieres con eso?”
“Exactamente lo que dije. Sé que suena como una frase salida de una película de Hollywood, pero de verdad no tengo mucho tiempo. Tienes que escucharme.”
Él hizo esa referencia a Hollywood como si nada. Eso quería decir que él tenía alguna clase de conexión con mi antigua vida. Tal vez realmente era mi yo del futuro.
Había un cierto brillo en sus ojos y una oscuridad rondando en su interior. Francamente, él se veía como alguien que mataba gente a diario. Había tal frialdad en sus ojos que parecía importarle poco la vida de los demás. ¿Acaso estaba destinado a convertirme en esa clase de persona? No podía ser cierto. Era demasiado difícil de creer. Aun así, la expresión en su rostro era sincera.
Bien, solo asumamos que él es mi yo de 50 años en el futuro y al menos escuchemos lo que tiene para decir.
“No hay nada en el sótano,” escupió él. “Al menos, yo bajé ahí y pensé que no había nada. Me sentí tranquilo los días siguientes, ya que el Dios Humano dijo que no había nada de qué preocuparse si no encontraba nada.” El rostro del viejo se retorció del disgusto. “Pero estaba equivocado, y ahora puedo decirte por qué.”
Él puso su dedo—su dedo índice izquierdo—sobre su frente, como si estuviera recordando el momento.
Esperen, ¿qué? ¿Esa es una mano normal?
“Escucha. Creo que probablemente hay una rata en el sótano. Una portando una enfermedad. Probablemente tiene dientes morados, casi como una piedra mágica. No tengo idea de dónde vino o cómo llegó ahí. Muy probablemente se escabulló dentro de mi equipaje mientras estaba en la fortaleza flotante de Perugius. Aunque la verdad no importa mucho de dónde vino.”
El viejo abrió su mano y la golpeó con su puño. “Vas a asustar a la rata cuando bajes ahí, y huirá a la cocina. Desde luego, irá directo hacia los restos de comida que tienes ahí. Aisha la encontrará muerta al día siguiente y se deshará de ella.”
Permanecí en silencio y simplemente escuché.
“Aisha se deshará de los restos de comida dándoselos a un gato callejero.”
Su mano izquierda no es una prótesis. ¿Este tipo realmente soy yo? ¿O él encontró alguna forma de restaurar su brazo perdido en los siguientes 50 años?
“Sin embargo, antes de eso, Roxy tendrá un antojo y bajará a comerse algo de esas sobras. Como resultado, ella contraerá la enfermedad que lleva la rata.”
“¿Qué? ¿Roxy se enfermará?” La mención de su nombre me hizo volver a concentrarme en la conversación.
“Síndrome de la Petrificación.”
Creía haber escuchado antes ese nombre. Es cierto. Supuestamente era una enfermedad que solo podía ser curada por magia de desintoxicación de nivel Divino. Era una enfermedad incurable que lentamente convertiría en piedra al infectado. Pero ¿dónde exactamente escuché de ella?
“Al principio no nos dimos cuenta de eso. Después de todo, es extremadamente raro que alguien sea infectado con el Síndrome de la Petrificación. Los patógenos solo pueden refugiarse dentro de una vida gestándose dentro de otra persona.”
“Espera, eso significa que…”
“Sí, un hijo nonato. La enfermedad solo afecta a mujeres embarazadas. Estuve sorprendido cuando descubrí eso más adelante.”
“¿Qué? P-pero Roxy no está…”
“Ella está embarazada,” dijo él. “Pero eso no es de sorprender. Ustedes dos han tenido sexo, así que es natural.”
Esperen, ¿Roxy está embarazada?
Vaya. Eran noticias extremadamente felices, pero, aun así, estaban siendo entregadas de la forma más sombría posible.
“Por alguna razón, algunas ratas son resistentes a la enfermedad y actúan como portadoras del Síndrome de la Petrificación. Las reconocerás de un vistazo. Sus dientes se han convertido en cristales morados. Ellas transfieren patógenos a cualquier cosa que muerden. Solo puede ser transmitido oralmente, y los patógenos no sobreviven mucho tiempo después de que dejan a su anfitrión. En la mayoría de los casos mueren en medio día. Además, no es muy contagioso, ya que solo las mujeres embarazadas son infectadas.”
“…”
“Los patógenos se toman el feto y lo transforman, finalmente convirtiendo el cuerpo de la madre en piedra.”
¿Y Roxy iba a contraer esta enfermedad?
“Si vas descuidadamente al sótano y ahuyentas a ese roedor, Aisha al día siguiente se quejará contigo de que encontró los restos de una extraña rata en la casa. Dos semanas después, escucharás acerca de un gato que fue infectado por el Síndrome de la Petrificación. Roxy tendrá fiebre poco tiempo después.”
Vacilé antes de finalmente preguntar, “¿Y qué ocurrirá con ella?”
“Morirá.”
Su respuesta fue tan directa y al grano que me dejó sin palabras.
“Roxy lentamente perderá su movilidad, hasta que finalmente caiga permanentemente a la cama. Su pie comenzará a convertirse en piedra, y en ese momento te darás cuenta de que tiene el Síndrome de la Petrificación.”
“¿Y ella nunca mejoró en tu época? ¿No trataste de curarla?”
La tristeza inundó su rostro mientras sus ojos caían al suelo. “Estaba desesperado por ayudarla, e incluso fui al País Sagrado de Millis. Descubrí el hechizo necesario para curarla, pero muchas cosas ocurrieron en el camino y me tomó demasiado tiempo. Cuando finalmente regresé, era demasiado tarde. Su cuerpo ya estaba petrificado hasta la mitad, y ella estaba muerta.”
“No, no puede ser…”
Él inmediatamente levantó su cabeza, con ese feroz brillo en sus ojos mientras me miraba directamente. “El incidente estará conectado a algo que ocurre 30 años en el futuro. Todo a causa de lo que dijo el Dios Humano. No seas engañado por él. Tú tienes recuerdos de tu vida anterior, así que deberías entenderlo. Él es la raíz de todo el mal de este mundo. El jefe final.”
“Pero ¿por qué fue tras Roxy?”
“Yo todavía desconozco la respuesta a eso. Sin embargo, sí sé que él se está moviendo con un objetivo en mente. Lo último que me dijo fue esto: Gracias a que fuiste tan idiota, todo resultó según lo planeado.” Él apretó sus dientes. “Maldita sea.”
¿El Dios Humano de verdad dijo eso? Aun así, hmm…
“En cuanto a cuál es su objetivo, tal vez Orsted o Laplace lo sepan. Yo no tuve la oportunidad de encontrármelos en estos 50 años. Hay una gran probabilidad de que tú tampoco seas capaz, incluso si los buscas.”
“¿Incluso Nanahoshi no tuvo idea de dónde encontrarlo?”
Él abrió ligeramente sus labios, pero no respondió. La mirada triste en su rostro ya decía todo lo que necesitaba saber, pero después de una pausa, finalmente respondió, “Al mismísimo final, ella fracasó. Yo no fui capaz de consolarla, y entonces…”
¿Entonces ella nunca logró regresar a casa? Ella debe haber caído en la desesperación y tomado su propia vida.
“Bien. Ya no necesito escuchar más.”
“Sí. Yo tampoco quiero hablar de ello.” Él levantó su mentón, tratando de recuperar su compostura. “Hay algo más, y es importante. Tú descubrirás esto en 10 años, pero al Dios Humano no lo llaman así en este mundo.”
“¿A qué te refieres?”
“Él es un dios de los humanos—en otras palabras, el Dios de los Hombres. Todos quienes han escuchado de él lo conocen por ese nombre—como el Dios de los Hombres. Solo aquellos que de verdad lo han conocido conocen su nombre, Dios Humano. La razón por la que eligió llamarse a sí mismo de esa forma está más allá de mi entendimiento. Asumo que es su forma de jugar con las personas.”
Eso tenía sentido. Entonces era por eso que algunas personas (Orsted) tenían una reacción tan exagerada al nombre. Las únicas personas que lo conocían eran aquellas que lo habían visto y que habían sido engañadas por él.
“En la superficie, él solo parecía decir cosas que me beneficiaban.” El viejo apretó su puño una vez más. El odio ardía en sus ojos como un incendio sin control. Irradiaba una intensa sed de sangre, pero, por alguna razón, no la encontraba aterradora. “Hasta este punto, él todavía no te ha mentido. No por lo que yo—más bien tú—sepa.”
Su puño comenzó a temblar. Algo echaba chispas dentro de él, como si fuera electricidad.
“Pero todo fue con un solo objetivo: hacer que alguien tan precavido como tú baje sus defensas para que lo obedezcas sin hacer preguntas.”
A pesar de que yo estaba mirando con una sorpresa muda hacia las chispas saliendo de su mano, también me preparé en caso de que él hiciera algo.
“¡No te dejes engañar! Has leído mangas, ¿no? Sabes que las personas que hablan de la confianza son las que siempre mienten.”
“Sí, eso lo sé, pero…”
Él respondió de vuelta, “No, no sabes nada. Después de que pierdas a Roxy, luego perderás a Sylphie. Estarás tan destrozado por la muerte de Roxy que ni siquiera pensarás en ella por un tiempo. Dolida por esto, ella caerá en depresión. El Dios Humano aprovechará esta oportunidad para manipular a Luke.”
“¿Luke? ¿En serio?”
“Sí. Después, escucharás de ello de la chica con la que él estaba saliendo en ese entonces. Ella dirá, Él repentinamente despertó una mañana en pánico, asegurando haber escuchado la palabra de Dios.”
“Y… ¿qué pasa después de eso?”
“Luke convence a Ariel de apresurar su regreso hacia Asura. Sylphie te abandona para ir con ellos. Después de fracasar en conseguir el apoyo de Perugius, Ariel está en desventaja. Ella apuesta su pequeña oportunidad de victoria comenzando una guerra civil. Pero Ariel es derrotada, y Sylphie muere en batalla.”
Sylphie… ¿muere?
“Vas a perderlas a ambas.” El hombre sacudió su cabeza, apretando con fuerza sus dientes. “Todavía puedo escuchar la voz del Dios Humano cuando él me reveló todos sus engaños. Esa risa molesta… la forma de su mano izquierda mientras me golpeaba en el hombro y me decía, Buen trabajo. Maldita sea… ¡Mierda!”
Él golpeó mi escritorio con sus puños. La electricidad estalló a su alrededor, haciendo brillar como si fuera mediodía. La luz desapareció en un instante, pero las marcas de quemado en mi escritorio permanecieron. Finalmente, habiendo recuperado su compostura, el viejo dejó salir un suspiro de calma.
“Lo diré una vez más: No confíes en él. Lo lamentarás.” Después de terminar de hablar, el viejo se curvó hacia su estómago. Su complexión estaba empeorando mientras yo observaba. “No me queda mucho tiempo. Pero supongo que habiendo dicho todo esto, probablemente no sabrás qué hacer ahora.” Su rostro estaba aterradoramente pálido. Círculos negros aparecieron debajo de sus ojos.
El viejo inspiró profundamente, pero con problemas para exhalar. Él casi se veía como si estuviera a las puertas de la muerte. ¿Acaso estaba enfermo?
“Primero, déjame pensar… sí, Eris.”
Escuchar eso me hizo fruncir el ceño.
“Quiero que le escribas una carta tan pronto como puedas. Dile que puedes haberla engañado un poco, pero que todavía la amas.”
“No, no la amo,” respondí. “Ella es la razón por la que tuve DE.”
“Perdónala por eso. Eres un hombre, ¿no? Deberías ser capaz de hacerlo.”
Fruncí el ceño una vez más.
Él dejó salir una risa de burla. “Bueno, yo no pude perdonarla. Ambos no nos llevamos muy bien por un par de años.”
“¿A qué te refieres con eso?”
“Ella casi me mató en innumerables ocasiones. Eris me seguía hacia donde quiera que yo iba, y cada vez que me encontraba, me atacaba con todo. Bueno, aun así, ella sabía cómo defenderse. Eris era perfectamente capaz de matarme si lo hubiese deseado de verdad. Pero nunca me atacó cuando yo estaba débil. De hecho, cuando yo estaba en problemas, ella iría en mi ayuda desde las sombras. Casi como Vegeta de la serie Dragon Ball.”
Así que Vegeta…
“En fin, ella no es el príncipe del planeta Vegeta. Eris solo quiere estar contigo. Ella siempre te ha amado. Debido a esos sentimientos, ella siempre se esfuerza al máximo en lo que hace. Sin embargo, Eris es terrible con las palabras y no sabe cómo expresarse, así que todo lo que puede hacer es hablar por medio de sus puños.”
Todo eso está bien, pero yo ya tengo dos esposas y una hija. Seguro, pude haber amado a Eris en algún momento, pero eso… ya quedó en el pasado. Es un pasado que tal vez todavía tengo que cerrar, pero ya se acabó.
“Yo ya tengo a Sylphie y Roxy.”
“Eso no es problema. Sylphie es bastante abierta de mente. En cuanto a Roxy, ella ni siquiera parece creer que te merece, así que te perdonará por eso. Eris tampoco tendrá problema, si le explicas las cosas de antemano. Además, tú todavía la amas, ¿no? Ah, pero debo advertirte: Debes estar preparado para ser golpeado por Eris. Ella es ese tipo de mujer.”
“Entiendo lo que dices, pero…”
“Vas a poder rodearte de las tres mujeres que amas. Suena maravilloso. ¿Qué hay de malo en eso? No me digas que no eres lo suficientemente hombre.”
“No lo digas tan a la ligera, como si no tuviera nada que ver contigo.”
“A mí no me queda nadie,” dijo él. “Te estoy diciendo esto porque tú eres yo.”
Sus palabras tenían un extraño peso en ellas, pero…
“Todavía tengo la responsabilidad de cuidar de Roxy y Sylphie.”
“Si quieres hablar de responsabilidad, también le debes un poco a Eris. Ella se ha estado esforzando por ti todo este tiempo. Solo que es terrible expresándose, así que no te has dado cuenta, pero nunca ha dejado de esforzarse por tu bien. Si crees que le debes responsabilidad a otras personas, ¿entonces qué hay de ella y todo lo que se ha esforzado? Ghislaine te golpeará con esas palabras… mientras yaces de pie frente al cadáver de Eris.”
El cadáver… ¿de Eris?
“¿Entonces Eris también muere…?”
“Sí. Protegiéndome. Creo que fue… cuando yo estaba desafiando a Atofe una vez más. Esa reina demonio fue más temible de lo que esperaba. Bajé la guardia.” Él hablaba como si fueran recuerdos distantes, con sus labios frunciéndose.
¿Qué tan fuerte soy en el futuro si puedo permitirme bajar mi guardia contra alguien como Atofe? ¿Este tipo de verdad soy yo? Esto está comenzando a sonar cada vez más sospechoso.
“Tienes que enviar esa carta. ¿Entiendes? Si no quieres tener arrepentimientos, hazlo. Podría no ser demasiado tarde si comienzas ahora.”
“Eh, bien. Supongo que, si lo consideras tan importante, puedo enviarla. Pero ¿hacia dónde?”
“El Santuario de la Espada. Probablemente ya te has dado cuenta de que ella está ahí.”
El Santuario de la Espada no estaba muy lejos de Sharia. Él tenía razón: yo ya tenía la sensación de que ella podría estar entrenando ahí.
“Muy bien.”
“No escribas nada que pueda alejarla,” me advirtió él. “Si ella cae en la desesperación, será tu fin.”
“Lo sé.”
Yo sabía exactamente qué clase de persona era Eris. O, al menos, solía saberlo. Si lo que él estaba diciendo era cierto, entonces ella nunca tuvo la intención de abandonarme. Yo simplemente no me di cuenta de eso durante todo este tiempo. Ahora que consideraba lo que él me estaba diciendo, ella era bastante terrible con las palabras. No era de sorprender que sus sentimientos no hubieran sido traspasados a esa carta que me dejó. Y esa fue la razón de que tuviéramos este malentendido y que yo perdiera el rumbo.
“… Fiu.” El viejo dejó salir un suspiro, y después pareció entender algo y levantó su mentón. “Además, olvidé decir algo más muy importante: no trates al Dios Humano como tu enemigo.”
“¿Qué? Pero dijiste que él me ha estado engañando.”
“Sí, pero él no es alguien que puedas derrotar. Ciertamente yo no fui capaz de hacerlo. Ni siquiera pude llegar a él.” Su voz estaba cargada de angustia.
Al decir que no pudo alcanzarlo, ¿se refería a físicamente? ¿Entonces ese espacio donde reside el Dios Humano—en realidad pertenece a este mundo?
“Cuando me di cuenta de eso, todo mi cuerpo tembló. Comprendí que nunca sería capaz de vengarme en nombre de Roxy y Sylphie. Di todo lo que tenía para derrotarlo, pero ni siquiera pude llegar a él. Puedo manipular la electricidad y la gravedad, pero el Dios Humano nunca se acercaría lo suficiente a mí como para usar mi magia contra él.”
El hombre apuntó hacia el frasco de tinta sobre mi escritorio. Flotó en el aire por un momento antes de caer de regreso al escritorio de golpe, derramando algunas gotas.
“Puedo hacer levitar cosas. Puedo enviar mensajes a personas en la distancia. Incluso puedo regenerar un brazo. Aún más, logré viajar en el tiempo y regresar al pasado.” Él se detuvo. “A pesar de que esta magia en realidad fue un fracaso.”
¿Un fracaso? ¿Qué parte de esto era un fracaso? Él estaba justo aquí ahora, justo en frente de mí, ¿no?
“Estoy seguro que ya has comenzado a darte cuenta, pero la magia en este mundo es todopoderosa. Una vez que entiendes eso, puedes lograr lo que sea. Aunque requerirá tiempo, investigación, y práctica lograrlo.”
Mientras hablaba, él levantó su mano izquierda. La forma en que la movía parecía decir que estaba presumiendo, pero su rostro ya había pasado el punto de estar mortalmente pálido y ahora estaba completamente blanco. Los círculos debajo de sus ojos se estaban oscureciendo, y sus labios se estaban volviendo azules.
“Pero nada de este poder tiene importancia. Fue demasiado tarde. Para el momento en que me volví lo suficientemente fuerte, todas las personas que quería proteger habían muerto.”
Aún había brillo en sus ojos, pero el poder ya había desaparecido de ellos. Su respiración era errática y ronca.
“¿Entiendes lo que he dicho? Te lo diré una vez más: yo odio al Dios Humano, pero no puedo ganarle. No hay forma de vencerlo. Yo no pude encontrar una forma de llegar a él. Las cosas que necesitaba para llegar a él no existían mientras yo estaba con vida. Así que no trates de luchar contra él. No tengo idea de lo que busca, pero incluso si tienes que actuar como su adulador, hazlo. No te opongas a él. Déjalo hacer lo que quiera. Entonces, mientras todas las personas que amas todavía están con vida…”
Toda la fuerza dejó su mano y cayó lánguida. Él levantó su mentón, con su mirada enfocándose en el cielo.
“Hay tres cosas que tienes que hacer: pedirle ayuda a Nanahoshi, escribirle una carta a Eris, y dudar del Dios Humano sin oponerte a él. Eso es todo.”
Yo no le respondí. Todo fue tan repentino que no tenía nada que decir. Pero una cosa era evidente: él estaba desesperado tratando de decirme algo.
“¿P-puedes darme un consejo un poco más concreto?” pregunté.
“Un consejo, ¿eh? Ah, esto me trae recuerdos. Es cierto. Yo solía ser un perezoso cuando tenía tu edad… Bueno, sabes, estaría encantado de darte más detalles y decirte todo lo que sé… pero se acabó mi tiempo.”
“Sigues diciendo eso. Que no tienes tiempo, que tu tiempo se acabó. ¿A qué te refieres con eso? ¿Estás apurado para ver un especial de anime de medianoche o algo así?”
“No. Me refiero a que se acabó. Y ya que estamos hablando de esto, no dependas de los demás. Recuerda la primera vez que llegaste a este mundo, no dependiste de nadie.” Él miró hacia mí con la misma emoción en sus ojos que un abuelo mirando hacia su nieto.
Ahora que él lo menciona, últimamente me había estado apoyando mucho en otras personas.
“Además, ya que yo vine aquí, tu futuro ya debe haber cambiado. Las cosas que diga ahora podrían ya no suceder. Pero que yo haya viajado al pasado no cambiará las cosas que viví…”
En el instante siguiente, sus ojos perdieron su enfoque. Sus dos brazos perdieron su fuerza y él levantó su mentón, respirando dolorosamente.
“Gah… Tú… vivirás una vida… diferente a la mía… Tendrás éxito… y fracasarás… tal como siempre. Reflexionarás… sobre tus errores… y también los lamentarás…”
El viejo convulsionó, y el movimiento lo hizo caer de la silla.
“Oye, ¿estás bien?” Me apresuré a su lado y lo sostuve en mis brazos, solo para retorcerme del horror. Si bien se veía musculoso y fuerte, él era increíblemente ligero. Probablemente ni siquiera pesaba 40 kilos.
¿Qué demonios? ¿Qué pasa con su cuerpo?
“Ni por un segundo… creas que el hecho de que yo haya venido del futuro… significa que puedes rectificar tus errores de la misma forma. Esta magia fue un error… No existe tal cosa… como ser capaz de rehacer tu vida.”
Sus ojos sin vida vagaron de lado a lado mientras estiraba una temblorosa mano dentro de su túnica. “Usé este diario como guía… para saber a qué fecha regresar… y lo traje conmigo. He escrito… todas mis experiencias en él. Por favor… haz lo que puedas… para asegurarte de no tener arrepentimientos… No dejes que ese bastardo se ría de ti… como se rio de mí…”
Lágrimas se reunieron en esos implacables ojos mientras él sacaba un grueso libro de su gastada túnica. Estaba bastante gastado por los años de uso, pero me parecía conocido. Era el mismo diario que yo había creado hace solo unos momentos.
Mientras lo recibía de él, la mano del hombre perdió su fuerza y cayó al suelo. Sin embargo, eso no fue lo que llamó mi atención. Cuando sacó su diario, di un vistazo dentro de su túnica. No había nada donde debía haber estado su estómago.
“¿Qué es esto? ¿Qué pasa con tu cuerpo?”
“Heh, mi magia fue… incompleta. No fui capaz de traer todo mi cuerpo… cuando regresé en el tiempo.”
“¿Qué? P-pero acabas de decir que incluso podías restaurar tu brazo.”
“No me queda poder mágico. Lo siento… si solo Cliff todavía estuviera con vida, entonces esto tal vez habría salido mejor… solo un poco más de tiempo… Todavía tengo algo de información…”
“Gracias. Ya has hecho suficiente. No necesitas decir más.”
“No quiero que tú… tengas arrepentimientos… o que las cosas salgan como el Dios Humano quiere… Por qué, en un momento como este… Cuando tengo tantas cosas por decir… Pero regresé hasta aquí, así que si al menos pudiera ver una vez más a…”
Los ojos del hombre ya no estaban mirando hacia mí—o hacia algo más. Lo que él decía no tenía sentido. Ahora solo eran un montón de balbuceos. Una sombra negra se extendió debajo de sus ojos, como si la sombra de la muerte lo estuviera llevando.
Entonces así se ve una persona antes de morir… No, mientras muere.
“Ah.”
Por un instante, sus ojos se volvieron a enfocar. Estaban mirando hacia algo sobre mis hombros. El viejo levantó una temblorosa mano hacia algo detrás de mí.
“Aah, Sylphie, Roxy… Maldita sea, se ven tan adorables como siempre…”
Una solitaria lágrima bajó por su mejilla mientras la luz desaparecía completamente de sus ojos. Toda la fuerza dejó su cuerpo, y su cuello se torció.
Él estaba muerto.
Miré detrás de mí, pero la puerta todavía estaba completamente cerrada. El hombre había hecho un alboroto, así que me pregunto si alguien había despertado y bajado para ver de qué se trataba todo esto. El viejo debe haber estado alucinando mientras dejaba salir su último aliento.
Tan pronto como pensé eso se escucharon fuertes pisadas bajando por las escaleras.
“¡…!”
Me apresuré a dejar la habitación, a tiempo para ver a Roxy y Sylphie venir a investigar, cada una con una vela y su arma en mano.
“Rudy, escuché voces y algo de ruido. ¿Hay alguien aquí?”
“¿Tal vez un ladrón?”
Ambas parecieron aliviadas en el momento que me vieron, pero todavía estaban en guardia.
¿Debería contarles acerca del viejo? Dudé. No, no debería.
“No, lo siento,” dije finalmente. “Solo fui yo medio dormido. Tuve un sueño extraño y usé algo de magia. Creo que eso fue lo que causó todo el ruido. Lo siento.”
“¿Solo fue magia que usaste dormido?” preguntó Sylphie, incrédula. “Pero escuché a alguien gritar. ¿Estás bien? Um, si lo estás pasando mal, ¿deberíamos dormir en la misma habitación? Sabes, mi abuela decía que cuando alguien siente dolor, sentir la calidez de otro ser humano es el mejor remedio.”
“No, estoy bien. Estoy bastante seguro de que intentaría algo sucio si duermo contigo. Y todavía no estás completamente recuperada, ¿cierto?”
Mientras rechazaba la tentadora oferta de Sylphie, Roxy puso mala cara. “Si realmente es tan malo, puedes dormir conmigo. Aunque, estoy comenzando a sospechar que podría estar… En cualquier caso, si pudieras mantenerlo solo en tocar…”
“Nah, de verdad estoy bien.”
A pesar de que Roxy no había terminado lo que estaba diciendo, sus palabras trajeron de vuelta recuerdos de lo que mencionó el viejo. Él dijo que ella estaba embarazada. A juzgar por lo que acababa de decir, ella también pensaba lo mismo.
“De verdad, todo está bien,” les aseguré. “Ustedes dos vuelvan a la cama. Trataré de dormir después de limpiar mi estudio.”
Sylphie asintió lentamente. “Bueno, si estás seguro, eso haré. Pero si necesitas a una de nosotras, siéntete libre de decirlo, ¿bien?”
“Somos esposo y esposa después de todo, así que, por favor, no lo dudes. En fin, buenas noches.”
Ambas aún se veían profundamente preocupadas mientras regresaban al segundo piso. Las vi marcharse antes de darme la vuelta para mirar hacia mi estudio.
Primero, tenía que confirmar la veracidad de lo que me dijo el viejo. Aún no sabía con certeza quién era—ya sea si de verdad era mi yo del futuro o alguien completamente diferente. Considerando que arriesgó su propia vida para advertirme, lo que dijo parecía creíble. El gran problema era que fue tan repentino que era difícil de digerir.
“…”
Aunque había algo que no podía sacar de mi cabeza.
No quiero perder a esas dos.
Y tampoco quería morir con arrepentimientos como lo hizo ese viejo.
Acompañé a las dos chicas de vuelta a sus habitaciones para asegurarme de que estuvieran a salvo, y les prohibí expresamente volver a salir esta noche. Fui a cada habitación en el segundo piso y cerré la puerta con llave desde afuera para evitar que alguien saliera. Después de eso, bajé las escaleras y fui hacia el primer piso para asegurarme de que no hubiera nadie cerca. Una vez que estuve seguro de eso, regresé a mi estudio para desvestir al viejo.
“… ¡Qué!”
Él no tenía estómago. Debajo de sus costillas había un agujero abierto donde todo lo que podías ver era piel y huesos. Él prácticamente no tenía intestinos. Dejando de lado ese lugar, el resto de su cuerpo era bastante increíble. Era difícil creer que estos eran los músculos de alguien a finales de sus sesentas. Él estaba cubierto de cicatrices de batalla. Había una particularmente única en su pecho, como si su piel ahí hubiera sido cosida. Incluso sus lunares estaban exactamente en los mismos lugares que los míos.
Por lo que podía ver, él era exactamente como yo. Lo único que podía diferenciarnos era que el viejo tenía una mano izquierda completamente funcional. Él mencionó que la había restaurado por su cuenta.
Debe haber sido bastante hábil en la magia de sanación para lograrlo.
Aparte del diario, él no tenía otras pertenencias. Ni siquiera tenía accesorios o una vara. Todo lo que usaba bajo su túnica era una polera, ropa interior, y sus pantalones. Tampoco había algo en sus bolsillos.
Estaba bastante seguro de que, si Roxy y Sylphie hubieran muerto, yo llevaría conmigo alguna clase de recuerdo de ellas.
Por otro lado, si habían transcurrido 50 años, tal vez él había pasado por mucho y perdido esos recuerdos.
Después de despojarlo de sus pertenencias, envolví el cuerpo del viejo en una manta que estaba cerca. Lo cargué a través de la cocina, hacia la puerta trasera.
Me detuve cuando vi los restos de la comida de anoche en el mostrador. Estaban apilados en una bandeja. Estos eran aquellos que supuestamente la rata contaminaría. Probablemente lo mejor era deshacerse de ellos.
Entré a nuestro patio trasero y llevé el cuerpo del anciano hacia un espacio vacío. Ahí, cavé una tumba, lo coloqué en su interior, y le prendí fuego. Mi magia fue lo suficientemente poderosa como para convertirlo en cenizas y huesos en segundos. El hedor a carne quemada se esparció a través el aire. Era mucho más nauseabundo sabiendo que venía de mi propio cadáver.
“Urgh…”
La idea revolvió mi estómago. Me apresuré hacia el borde de la propiedad y vomité.
Una vez que terminé de cremarlo, usé mi magia para conjurar una vasija y puse sus huesos en el interior. Lo enterraría en el mismo lugar que puse a Paul. Si él realmente era mi yo del futuro, ese era el lugar en el que yo estaría más feliz.
Rellené el agujero después de terminar de recolectar sus huesos. A continuación, regresé a la casa, pasando a través de la puerta trasera antes de dirigirme directamente hacia mi estudio. Dejé los restos del viejo dentro de sus ropas y agarré mi vara.
Mi destino esta vez era el sótano. Ya había activado mi ojo demoniaco.
El viejo me dijo que no fuera. Él me advirtió que la rata huiría, mordería nuestras sobras, y que la enfermedad que hospedaba más adelante sería transferida a Roxy. Pero tenía que asegurarme. Tenía que saber si esa rata realmente estaba ahí o no. Si no lo veía con mis propios ojos, no sería capaz de creer lo que me dijo. Además, si él tenía razón, no podía dejar a esa rata libre.
“…”
Las escaleras que daban hacia el sótano estaban oscuras. Saqué un pergamino de Espíritu de Luz para iluminar el área. Después de bajar, respiré profundamente y coloqué mi mano en la puerta.
“… ¿Mm?”
Polvo se había reunido en una esquina de la escalera. Vi lo que estaba buscando—rastros. Para ser preciso, huellas de rata. También pude ver las marcas que había dejado su cola a su paso. Estas huellas solo iban en una dirección: hacia el sótano. No había rastros de que se hubiera ido.
No pude reunir la fuerza de voluntad para abrir la puerta. En cambio, usé magia para crear un agujero en ella del tamaño de mi puño. Luego, envié poder mágico hacia mi vara y la metí a través de la abertura. Imaginé hielo en mi mente, suficiente para llenar toda la habitación. Dentro había objetos mágicos y el fertilizante que Aisha usaba en el jardín, pero todas esas cosas no tenían importancia.
“Nova Gélida,” susurré. En un instante, hielo atravesó la habitación. Solo para estar seguro, repetí el hechizo. “Nova… Gélida.”
El frío se extendió desde mi vara, envolviendo cada rincón del sótano. Envié mi Espíritu del Luz a través del agujero y miré dentro de él para asegurarme de que toda la habitación estuviera congelada. Finalmente, abrí la puerta congelada, di un paso en el interior, e inmediatamente la cerré detrás de mí.
“…”
Inmediatamente encontré a la rata. Estaba muerta, congelada cerca de la puerta secreta que llevaba hacia mi altar personal. La boca de la criatura estaba medio abierta, con dientes morados en ella. Se veían como piedras mágicas.
Hice una revisión del área para asegurarme de que no hubiera una segunda. Una vez que estuve seguro de que todo estaba bien, creé una caja con magia de tierra, usé dos palillos para tomar con precaución el cadáver de la rata, y la coloqué dentro. Después la sellé para que nadie pudiera abrirla fácilmente.
¿Sería mejor quemar esta cosa y deshacerme de ella? ¿O tal vez debería enviarla al Gremio de Magos para que la estudien?
La última parecía ser la mejor opción. Si reportaba lo que había escuchado del viejo acerca del Síndrome de la Petrificación cuando entregara el cadáver de la rata al gremio, ellos comprobarían la veracidad de sus palabras. A pesar de que no tenía idea de si ellos podrían extraer el patógeno de un cuerpo congelado.
Cerré el sótano detrás de mí y sellé el agujero que había abierto. El viejo dijo que la enfermedad no se transmitía a través del aire y que no era muy contagiosa, pero era mejor prevenir que lamentar.
Regresé a mi estudio. Estaba completamente despierto después de todo eso, así que no me quedaría dormido muy pronto.
¿Entonces qué debía hacer primero? O más bien, ¿qué puedo hacer ahora mismo?
¿Debería leer el gastado diario que el viejo había traído consigo? Tal vez podría advertirme acerca de eventos futuros. A pesar de que él también había dicho que la historia ya había cambiado. En términos de ciencia ficción, yo ya estaba en una línea temporal alternativa—una creada por mi futuro yo al regresar en el tiempo. Incluso si leía todo lo que decía su diario y me preparaba para ello, muy probablemente muchas de esas cosas que él enfrentó no ocurrirían.
Mis ojos se fijaron en mi botella de tinta y la mancha negra que había dejado sobre mi escritorio. Las marcas de quemaduras también permanecían de cuando el viejo había concentrado poder mágico en sus puños y los había bajado de golpe. Verlas trajo de vuelta lo que me había dicho: “Hay tres cosas que tienes que hacer.” Había una cosa en su lista que podía hacer ahora mismo.
Me senté, tomé una hoja de papel, y agarré mi pluma.
“…”
Primero, decidí escribirle una carta a Eris. Ella fue mi primera pareja sexual y alguien a quien una vez amé antes de que desapareciera de la nada. Yo todavía tenía sentimientos complejos acerca de ella.
¿Qué debería escribirle? me pregunté mientras colocaba mi pluma sobre el papel.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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