Lamento
Capítulo 4: Lamento
Habían pasado tres días desde que Nanahoshi colapsó. Ella aún no había recuperado la consciencia, y todavía no sabíamos lo que había causado que tosiera sangre.
Arumanfi apareció inmediatamente después de que Sylphie salió por ayuda. Él miró hacia Nanahoshi y la llevó directamente a la enfermería. Mientras tanto, yo reuní a todos para explicar la situación. Les dije que la condición de Nanahoshi había empeorado, y que cuando Sylphie trató de usar magia de desintoxicación en ella, Nanahoshi escupió sangre y colapsó. También les dije que ella estaba siendo tratada en la enfermería. Todo había ocurrido muy rápido, y eso básicamente era todo lo que sabía. Todos estuvieron sorprendidos, pero al menos entendieron lo que estaba pasando.
En este momento, Yuzuru de la Expiación era quien estaba cuidando a Nanahoshi. Yuzuru poseía un poder curativo especial que le permitía transferir la energía y salud de una persona a otra. Ya que esto operaba de una forma completamente diferente de la magia de desintoxicación, podía ser efectivo en el tratamiento de enfermedades que no podían ser curadas a través de los medios normales. Bueno, supuestamente. El único problema era que Yuzuru no podía hacerlo sola. Ella necesitaba la cooperación de alguien para llevar a cabo su magia.
Sylphie inmediatamente se ofreció como voluntaria. Yuzuru le pidió recostarse a un lado de Nanahoshi y comenzó a trabajar en su magia. El rostro de Nanahoshi estaba retorcido de la angustia a lo largo del proceso, y sus ataques de tos nunca cesaron, incluso estando inconsciente.
“Karowante, ¿cómo está ella?” Perugius miró hacia Nanahoshi una vez antes de ordenarle a uno de sus subordinados examinarla. El hombre a su cargo era Karowante de la Visión, cuya habilidad le permitía dar un vistazo a lo desconocido—para identificar los secretos de una persona. Esto también quería decir que él podía analizar la condición de alguien que estaba enfermo, casi como una visión de rayos x.
Él miró hacia Nanahoshi—o tal vez a través de ella—y sacudió su cabeza. “Esto no es algo que Yuzuru pueda curar con sus poderes.”
“Entonces busca en los archivos,” dijo Perugius.
“Como usted ordene.”
Y así, su subordinado comenzó a buscar información acerca de esta enfermedad y cómo curarla. Karowante iba a comparar los síntomas observados en Nanahoshi con la literatura que ellos mantenían en la fortaleza. Yo ofrecí mi ayuda, pero Perugius se negó inmediatamente; él no tenía la intención de dejar que un forastero revisara sus archivos. Mientras tanto, Yuzuru continuó su tratamiento, y Sylphie permaneció en la enfermería.
Yo me quedé sin nada que hacer para mantenerme ocupado. Por supuesto, no pasé los siguientes tres días sin hacer absolutamente nada. Regresé a casa e informé a Roxy de la situación, haciéndole saber que Nanahoshi había colapsado y que Sylphie estaba ayudando a tratarla. Por lo tanto, nos demoraríamos un poco más en regresar a casa.
Después de escucharlo todo, Roxy inmediatamente entró en acción. Ella contactó a la universidad y pidió una licencia, y luego explicó todo a nuestra familia en mi lugar. Ella también prometió encargarse de todos mientras nosotros no estábamos. Roxy estaba mucho más tranquila que yo. No había dudas de que ella estaba acostumbrada a este tipo de situaciones.
Al final, yo en realidad no hice nada. Roxy lo hizo todo en mi lugar. Todo lo que yo hice fue recordarles a Aisha y Norn, una vez más, que tardaríamos más en regresar. Luego agarré un cambio extra de ropa y me apresuré de regreso hacia la fortaleza flotante. No era como si pudiera hacer algo al regresar excepto por rezar para que Nanahoshi salga de esta sana y salva.
“Me pregunto si se recuperará…”
Tal como yo, Cliff no tenía nada que hacer más que jugar con sus pulgares. El castillo tenía una capilla, y fue ahí donde Cliff fue a ofrecer sus fervientes plegarias. “Que su voluntad se cumpla, Millis-sama,” dijo él, con sus manos juntas y ojos cerrados.
Las personas de fe con frecuencia rezaban en momentos complicados. En cuanto a mí, yo nunca había creído en alguna clase de poder superior. Yo solo ponía mi fe en las personas que me habían ayudado en este mundo. Y sabía que, si le rezaba a Roxy o Sylphie, eso no calmaría la ansiedad en mi interior.
Mientras el silencio se extendía, repentinamente recordé una película que había visto hace mucho tiempo. Era una famosa donde los extraterrestres comenzaban a apoderarse del mundo. Sus avances científicos les permitieron abrumar a la humanidad y acabarnos. Pero al final de esa película, todas sus máquinas dejaron de moverse. Ellos no tenían inmunidad al virus del resfriado común, y los había diezmado a todos.
Nanahoshi había sido teletransportada a este mundo. Ella no había reencarnado en él, como yo. Para colmo, ella no envejecía, y no podía usar magia ni implementos mágicos. Tal vez no solo se trataba de una falta de poder mágico, sino también de inmunidad a los patógenos de este mundo.
No, si ese fuera el caso, ella habría caído enferma mucho antes. Han pasado ocho años desde el Incidente de Desplazamiento. Ese era un largo tiempo como para no haber sido afectada antes.
Apreté mis labios.
¿De verdad iba a morir?
Hoy era el cuarto día desde el colapso de Nanahoshi. Todos fuimos llamados hacia una habitación con una mesa redonda. Perugius y todos sus familiares estaban presentes, excepto por Yuzuru de la Expiación. Ellos estaban de pie detrás de su señor mientras él tomaba asiento en una silla extravagante.
“Por favor, tomen asiento,” dijo Sylvaril.
Hicimos lo que se nos pidió, ocupando nuestras propias sillas. Sylphie todavía estaba ayudando a Yuzuru con el tratamiento de Nanahoshi, así que, sin ella, solo éramos seis personas.
“Hemos descubierto lo que padece Nanahoshi-sama,” dijo Sylvaril, dando un paso al frente una vez que todos estuvimos sentados.
Así que finalmente descubrieron lo que es.
“El nombre de su enfermedad es Síndrome de la Escasez.”
¿Síndrome de la Escasez? Esta era la primera vez que escuchaba de él. Miré a mi alrededor; parecía ser que yo no era el único. Cliff probablemente tenía el mayor conocimiento médico entre nosotros, pero incluso él se veía confundido, sacudiendo su cabeza.
“No es de sorprender que no estén familiarizados con la enfermedad. Estuvo activa hace mucho tiempo, cuando los humanos poseían menos poder mágico que en la actualidad. En ese entonces, un gran número de niños nacían sin poder mágico alguno. Para el momento que alcanzaban la edad de diez años, sin excepción, morirían a causa de este síndrome.”
Bueno, eso sí parecía encajar con lo que Nanahoshi estaba experimentando. Aunque ella no tenía diez años, Nanahoshi había estado en este mundo ya por ocho años, y no poseía poder mágico. Así que su enfermedad definitivamente no era culpa de Sylphie.
“De acuerdo a la literatura, aquellos que no poseen su propio poder mágico carecen de la habilidad para neutralizar el poder mágico que absorben desde el exterior. Por lo tanto, se acumula dentro de ellos por una década y causa esta enfermedad.”
Yo no entendía muy bien lo que eso significaba, pero sonaba similar al concepto de tener una buena bacteria encargándose de la mala, pero aquellos que no tenían ninguna solo acumularían la mala bacteria dentro de sus cuerpos. Si bien no estaba seguro de cuánto podíamos confiar en esta literatura de la que habla Sylvaril, su explicación tenía sentido.
“¿Encontraron algo acerca de cómo curar esta enfermedad?” pregunté.
“Nada. Esto ocurría hace 7000 años. Con el fortalecimiento natural del poder mágico de los humanos, el síndrome despareció.”
Esa cantidad de tiempo quería decir que el síndrome estuvo activo antes de la Primera Gran Guerra entre Humanos y Demonios. Si no me fallaba la memoria, se decía que esa guerra había durado un milenio. Un conflicto tan extenso impulsaba una gran evolución. Sea como sea que lo hayan hecho, la humanidad debe haber logrado fortalecerse. Tenía sentido que el Síndrome de la Escasez desapareciera como un subproducto de aquello.
Aun así, 7000 años era mucho tiempo. No era de sorprender que tuvieran poca literatura al respecto. Era un milagro que hubieran logrado encontrar el nombre de lo que aquejaba a Nanahoshi.
“¿Entonces qué hacemos?” pregunté.
“Congelarla en el tiempo.” No fue Sylvaril quien me respondió esta vez, sino Perugius, cuya figura estaba sentada de forma imponente en su silla lujosa. “Scarecoat del Tiempo puede usar su poder para congelar el reloj de Nanahoshi.”
Un hombre dio un paso al frente mientras Perugius hablaba. Él usaba una máscara que sobresalía en la boca. Se parecía un poco a los labios fruncidos de una máscara Hyottoko—no, ¿tal vez más como una máscara de gas? Así que él es Scarecoat del Tiempo, ¿eh?
Estaba bastante seguro de que su habilidad era congelar el tiempo de cualquiera que tocara. También detendría su tiempo, pero al menos si la usaba en Nanahoshi, evitaría que muriera o que su condición empeorase.
“Entiendo. ¿Y qué hacemos después de eso?”
“Contactamos a personas en la superficie y buscamos una forma de curarla.”
Bien. Esa era una forma de hacerlo. Con la reputación de Perugius, de seguro no había muchas personas que pudieran decirnos que no.
“A pesar de que no tengo idea de cuántas personas ahí afuera querrán tratar de salvarla,” agregó Perugius.
“¿Usted no puede usar su influencia para ayudarla?” pregunté.
“Nanahoshi y yo solo estamos unidos por contrato. No quedaré en deuda con otras personas para ayudarla.”
Eso suena horriblemente frío para mí.
Dicho eso, yo no sabía nada de su relación, así que no iba a meter mi nariz donde no me llamaban.
“No me malinterpreten. Ustedes son mis invitados, así que haré lo que pueda para ayudar. Sin embargo, el propósito de mi vida es encontrar a Laplace y acabar con él. La ayuda que puedo proporcionar llega hasta ahí. No puedo ayudarla a costa de mi propio objetivo.”
Así que, básicamente, ya que esperar la resurrección de Laplace era su trabajo, él no se esforzaría más de la cuenta para ayudarla. Si solicitaba ayuda de alguien más, eso lo pondría en deuda, la cual eventualmente tendría que pagar. Sería una deuda especialmente pesada considerando que necesitábamos una cura para un síndrome que no había existido por miles de años. No había forma de saber qué clase de precio sería impuesto por un favor como ese.
Perugius no tenía la obligación de ayudar a alguien como Nanahoshi. No, de hecho, él ya había hecho más de lo que estaba obligado a hacer. Perugius trató su condición y la estaba manteniendo con vida. Era por eso que estaba haciendo esta declaración, diciendo que él ya no haría más de lo que había hecho. Si alguno de nosotros quería salvarla, éramos bienvenidos a intentarlo. No creía que hubiera algo malo con eso.
“¿¡Entonces planeas abandonar a Nanahoshi!?” estalló Cliff, poniéndose de pie de un salto.
“Nunca dije que la abandonaría.”
“¡Mentiroso! ¡Tienes este increíble castillo y todos estos excepcionales familiares a tu disposición! ¡Si alguien puede encontrar una cura, tú deberías ser capaz de hacerlo!”
Las cejas de Perugius se fruncieron. “Tener la habilidad de hacer algo no significa que uno esté obligado a hacerlo.”
“¡Basta de tus juegos!” rugió Cliff. “¡Es un deber para aquellos con poder ayudar a los necesitados!”
“Hmph. No me impongas esa molesta religión de Millis.”
“¿¡Qué dijiste!?”
Yo sabía que Cliff solo estaba hablando a causa de su impotencia. Él era un creyente de la fe de Millis, la cual se parecía al cristianismo de mi antiguo mundo. Tal vez una de las enseñanzas de Millis era que las personas debían ser misericordiosas con aquellos que necesitaban ayuda. Aunque sentía que era un error decirle eso a Perugius. Él estaba operando bajo su propio sentido de la moralidad. Durante los últimos 400 años, él había estado trabajando hacia un objetivo. Perugius estaba interesado en la investigación acerca de la invocación de otros mundos, pero eso no tenía prioridad por sobre Laplace. Básicamente era una forma de matar el tiempo para él.
“¡Lo que estás diciendo es sinónimo de abandonar a Nanahoshi! ¡Si vas a ayudarla, deberías comprometerte a hacerlo bien!”
“¡Cliff, ya basta!” Elinalise lo regañó después de que él pateara su silla. Ella lo agarró de los hombros con tanta fuerza que él no pudo moverse. “Sé cómo te sientes, pero sopórtalo.”
Sus labios estaban firmes.
“No quiero perderte a causa de algo como esto,” continuó ella.
Alrededor de la habitación, los once familiares de Perugius estaban listos para la batalla. Perugius dio un vistazo hacia Cliff, quien era infinitamente más débil, y sus labios tomaron la forma de una sonrisa sarcástica. “Si estás tan preocupado por su condición, ¿por qué no haces algo tú? Tu Dios diría lo mismo, ¿no? Cuando ayudas a alguien necesitado, no dependas de otros. Era así, ¿no?”
“Grr…” Cliff gruñó mientras se sentaba en su silla, enojado por las palabras de Perugius. De seguro su intención no era ir por la garganta de Perugius. Simplemente se enojó de que alguien tan poderoso, quien parecía capaz de cualquier cosa, no tratara de ayudarnos.
“Uff.” Dejé salir un gran suspiro. Bien, ¿ahora qué? Quiero ayudar a Nanahoshi, pero no tengo idea de dónde comenzar. El resto del grupo parecía estar similarmente desconcertado. Dentro de mi familia, Aisha en particular había pasado mucho tiempo con Nanahoshi y estaría triste si ella fallecía. Además, si no hacíamos nada y veíamos cómo Nanahoshi moría, Sylphie se culparía a sí misma.
¿No hay nada que pueda hacer?
“Disculpen,” dijo una voz mientras la puerta hacia la habitación se abría de par en par. Yuzuru de la Expiación entró. “Nanahoshi-sama ha recobrado el conocimiento.”
En el momento que escuché eso, salté de golpe de mi silla. “¿Y? ¿C-cómo está ella?”
“En la superficie, sus síntomas parecen haber mejorado.”
“¿Y eso significa?”
“El Síndrome de la Escasez causa una acumulación de poder mágico, la cual altera el cuerpo del afectado y provoca los síntomas. Hemos sido capaces de tratar esos síntomas.”
Por lo que parece, el Síndrome de la Escasez es parecido al sida. Toda su tos hasta ahora debe haber sido una señal. Era por eso que la magia de desintoxicación era efectiva al tratar sus síntomas superficiales, pero nunca se deshizo completamente del problema.
“¿No pueden sacar ese poder mágico fuera de su cuerpo o algo así?” pregunté.
“No soy capaz de hacer tal cosa, no.”
“¿Entonces no conocen a alguien que pueda?”
Yuzuru sacudió lentamente su cabeza.
“Ah, entiendo…”
Me pregunto si existía alguna otra forma de drenar el exceso de poder mágico de su cuerpo. Por ejemplo, podríamos crear un implemento mágico con tales propiedades. De seguro nuestra habilidad para crear tales objetos había progresado en los 7000 años posteriores a la aparición del Síndrome de la Escasez. ¿Qué más podíamos hacer? ¿Podía usar una Piedra de Absorción para limpiarla?
Nah, esa cosa no es capaz de absorber poder mágico desde el interior del cuerpo humano. Aunque tengo la sensación de que no es imposible usarla de esa forma. ¿Tal vez debíamos fabricar algo? Pero ¿cuánto tiempo tomaría fabricar algo con esa capacidad? Y ni siquiera existía una garantía de que pudiéramos crear tal cosa. Mierda.
“En cualquier caso, yo voy a ver cómo está Nanahoshi,” dije, abriéndome paso hacia la puerta. Los demás me siguieron rápidamente.
La enfermería estaba desolada. Tenía los mismos muebles que las habitaciones de invitados, pero el interior estaba hecho de piedras sin ventanas. Alguna clase de panel de operaciones yacía en el centro de la habitación, y también había un botiquín que contenía un bisturí, vendas y otros suministros médicos.
El silencio pesaba dentro de la habitación.
Nanahoshi estaba sobre una cama en la esquina de la habitación. Toda la sangre que ella había tosido fue limpiada. En algún punto, Sylphie y Yuzuru le habían dado una bata de un blanco prístino como si ella fuera alguna clase de paciente en un hospital. Desde el exterior, no había señales de que estuviera en peligro, pero de todas formas parecía que la vida había dejado su cuerpo.
“¿Nanahoshi? ¿Estás bien?”
Ella miró hacia mí. “¿Me veo bien para ti?”
No, para nada. Su rostro estaba horriblemente pálido, y había bolsas negras bajo sus ojos. Podías notar que ella estaba enferma con solo mirarla. Tal vez los poderes de Yuzuru de la Expiación también eran una carga para el paciente.
Por cierto, la cama junto a Nanahoshi estaba vacía. Yuzuru había guiado a Sylphie hacia la habitación de invitados justo cuando entramos. Había visto a Sylphie al pasar, y se veía demacrada. Ella había estado ayudando con el tratamiento de Nanahoshi durante estos cuatro días. A pesar de que ella no había dejado de comer y tomar agua, todavía tuvo un impacto notable en su constitución.
“Yuzuru dijo que no pueden curarme.”
“Lo sé,” dije mientras me sentaba a su lado. Parecía ser que Yuzuru no le había ocultado los detalles a Nanahoshi. “Bueno, aun así, estoy seguro de que te recuperarás pronto.”
“Ambos sabemos que no será así.” Ella apartó su mirada hacia la pared y se quedó en silencio.
Tal vez decir eso había sido un poco desconsiderado de mi parte.
Después de una gran y pesada pausa, Ariel y los demás trataron de hablarle a Nanahoshi. Algunos trataron de consolarla, otros la motivaron a seguir adelante, y otros le prometieron que se recuperaría. Todos ellos solo estaban tratando de animarla, pero desafortunadamente, en momentos como este, a veces eso tenía el efecto contrario. Para aquellos experimentando dolor, no había nada más despreciable que la esperanza sin sentido.
Nanahoshi no respondió a nada, así que todos ellos eventualmente se quedaron sin cosas que decir. Un silencio opresivo se impregnó en el aire, creando una atmosfera agobiante.
“Bueno, Nanahoshi-san, es mejor que regrese a mi habitación. Volveré a visitarte,” dijo Ariel. Ella fue la primera en irse, y los demás salieron luego de ella.
Cliff se quedó. Fue solo cuando Elinalise lo convenció que él finalmente dejó la habitación. Cuando ellos salieron a través de la puerta, la escuché decir, “No hay palabras de consuelo que podamos ofrecerle.”
Yo fui el único que se quedó. No sé por qué me había quedado, pero sentí la necesidad de estar aquí para ella—que sería peligroso dejarla sola ahora mismo. Aunque no había nada que pudiera decirle. No cuando ella estaba sufriendo una enfermedad incurable. Cualquier cosa que dijera sería desconsiderada.
Nanahoshi tenía que estar llena de ansiedad. Su investigación acerca de la magia de invocación iba en la dirección correcta. Ella sí había quedado estancada en la primera fase, pero había completado rápidamente la segunda y tercera fase. A juzgar por lo que dijo Perugius, ella ya tenía todo lo que necesitaba para dar el siguiente paso. Yo no sabía qué tan lejos estaba ella de la quinta fase de su investigación, pero si las cosas seguían como hasta ahora, ella probablemente se iría a casa en otro año o dos.
Pero justo cuando las cosas comenzaban a verse bien para ella, esto ocurrió. Era como un diagnóstico de cáncer. Incluso aunque el cáncer ya no era considerado una enfermedad intratable en mi mundo, la probabilidad de muerte todavía era bastante alta. Era suficiente para arrinconar a Nanahoshi y llenarla de desesperación.
No me sorprendería si perdía el control de nuevo. Si era cierto que esta enfermedad no tenía cura, entonces ella no tenía un futuro esperándola. Si significaba que nunca regresaría a casa, entonces tal vez ella tenía el derecho de perder el control. Quizá si dejaba salir su furia hasta que no quedara nada, Nanahoshi podría calmarse y encontrar alguna forma de disfrutar el poco tiempo que le quedaba. Si ella decidía perder el control, yo me quedaría a su lado hasta el final.
“Desde el comienzo nunca tuve un cuerpo fuerte, sabes,” dijo Nanahoshi con un suspiro mientras yo estaba sentado ahí en silencio. Su voz sonaba más animada de que lo esperaba, pero era del tipo vacía y falsa. “No diría que era del tipo enfermizo, pero sí me resfriaba al menos una vez al año.”
Me mantuve en silencio y escuché como fluían sus palabras.
“Mis notas eran buenas, pero no era muy atlética. Prefería estar en el interior.”
Después de una breve pausa, ella cambió de tema. “Este mundo no ha avanzado mucho en el frente médico, ¿cierto?”
Cuando no respondí, ella continuó. “Tal vez es porque en este mundo dependen demasiado de la magia, pero ¿acaso sabías que las personas de aquí ni siquiera se lavan sus heridas después de que las han sufrido? Como resultado, hay muchos que reciben tratamiento demasiado tarde y mueren o pierden una extremidad. Idiotas, ¿no crees? Incluso solo limpiar sus heridas con simple agua prevendría tales infecciones en primer lugar…”
Esperé y ella cambió a un tema diferente.
“Desde que me di cuenta de que yo no podía usar magia, he estado tomando un gran número de medidas de precaución. Evito los lugares concurridos para evitar contraer alguna enfermedad. También me rehúso a comer comida desconocida.”
Estas pausas continuaron, interrumpidas por pensamientos al azar.
“Puede que me vea bastante poco saludable desde tu perspectiva, pero de hecho me he estado ejercitando en mi habitación. Me he estado manteniendo tan en forma como he podido, a mi propia manera. Es decir, sabía que, si me enfermaba, podría no tener tratamiento. De hecho, supuse que probablemente sería incurable. Y probablemente sería alguna enfermedad de la que nunca antes había escuchado.”
“¿No crees que este mundo es muy extraño? Existen monstruos lo suficientemente pesados para aplastarte, y no sabes si es a causa de la magia o qué, pero este mundo parece ignorar completamente las leyes de la física.”
“Es decir, bien, lo admito, pensé que este lugar era genial cuando llegué. En realidad, he jugado bastantes videojuegos, y no odio las espadas y la magia y esas cosas. Estaría mintiendo si dijera que no lo encontré emocionante. Parte de mí en una ocasión se sintió celosa de que fueras capaz de reencarnar en un mundo como este…”
Su voz repentinamente se detuvo, y sus hombros comenzaron a temblar. Lentamente, ella se dio la vuelta para mirarme a los ojos. Sus ojos estaban rojos e hinchados mientras se llenaban de lágrimas.
“No quiero morir.”
Las lágrimas comenzaron a caer una tras otra, como si una represa hubiera colapsado en su interior.
“¡No quiero morir en un lugar como este! ¡No en este loco mundo desconocido! ¿¡Por qué!? ¿¡Por qué me está pasando a mí!? ¡No tiene sentido! ¿Sabías que mi cuerpo no ha cambiado en lo más mínimo durante los últimos ocho años? ¡No he crecido, y mi cabello tiene el mismo largo de siempre! Pero mi estómago ruge, y si como, todavía cago. ¡Mis uñas no crecen, y tampoco he tenido mi periodo!”
Ella se estiró y tomó una jarra cercana, la cual arrojó a través de la habitación. Se estrelló contra la pared opuesta y se rompió, salpicando agua por todo el suelo.
“¡Yo no soy una humana de este mundo! ¡No estoy viviendo aquí! ¡Soy un cadáver andante! ¿Entonces por qué? ¿¡Por qué soy capaz de enfermarme!? Es completamente retorcido. ¿Por qué tuvo que pasarme esto a mí? ¡No quiero morir! ¡No quiero morir en este estúpido y retorcido mundo!”
Las lágrimas cayeron cada vez más rápido mientras ella dejaba salir sus sentimientos.
“¡Además, ni siquiera he dado mi primer beso! ¡Todavía no le he dicho cómo me siento al chico que amo! Estoy muy celosa de ti. Tú disfrutas cada día, vives cada momento al máximo. ¿Por qué podrías estar triste tú? Ah, ¿tu papá murió y tu mamá tiene una grave enfermedad? ¡A quién le importa! Yo ni siquiera podré ver a mi papá antes de morir. Mi mamá ni siquiera va a saber que morí. Los extraño… ¡Extraño a mi mamá y mi papá!”
“Todavía recuerdo la mañana que fui teletransportada aquí. Mi papá dijo que llegaría temprano a casa ese día, y mi mamá dijo que iba a cocinar algo de pescado para la cena. Le dije que iban a venir algunos amigos, así que prefería que no llegara temprano, y le dije a mi mamá que estaba harta del pescado. ¿Por qué…? ¿Por qué dije esas cosas? Estoy segura de que ambos están muy preocupados. Los extraño. Quiero ir a casa. No quiero morir. No quiero morir aquí…”
Ella envolvió sus brazos alrededor de sus piernas, enterrando su rostro en sus rodillas. Sollozos apagados salían de ella, junto con sonidos de hipo y llanto de tristeza.
El dolor en su voz era como una daga apuñalando mi corazón. Cuando llegué a este mundo, yo probablemente no habría empatizado para nada con ella. “Los extraño. Quiero ir a casa. Quiero volver a ver a mi familia.” La persona que yo era en ese entonces se habría reído al escuchar tales cosas. Habría pensado, Eh, solo olvídate de ellos y disfruta este mundo nuevo en el que estás.
Ahora las cosas eran diferentes. Entendía cómo se sentía querer regresar a casa y querer volver a ver a tu familia. Sabía lo preciados que podían ser esos días aparentemente monótonos. Una vez que se iban, jamás podrías recuperarlos. Jamás.
Paul estaba muerto. Los recuerdos de Zenith podrían nunca regresar. La amable familia de la Aldea Buena había desaparecido. Sin embargo, en su lugar, yo ahora tenía una nueva familia que proteger: Sylphie, Roxy, Lucie, Lilia, Aisha, Norn, y Zenith. Si de alguna forma terminaba separado para siempre de mis chicas, terminaría con el corazón roto. Si alguna de ellas desapareciera frente a mí, iría al fin del mundo para volver a verlas. Y si de alguna forma era teletransportado de regreso a mi antiguo mundo, no importaría si podía usar magia ahí o si había chicas peleándose por mi atención. Aún estaría completamente decidido a regresar a este mundo.
“Hic… hic…” Todo el cuerpo de Nanahoshi estaba temblando mientras abrazaba con fuerza sus rodillas.
Ella nunca se había acercado a Zanoba, Cliff, o Sylphie más de lo que era absolutamente necesario, pero siempre me escuchaba. Cuando le pedía algo, ella cedería. Cuando organizaba una celebración, ella asistiría. En retrospectiva, Nanahoshi nunca me había tratado mal. Ella se animaba un poco cada vez que hablábamos en japonés. Como la única persona que podía hablar su lengua natal, yo era su único respiro que tenía de todo.
“Por favor, quien sea, que alguien me salve…” lloró Nanahoshi en voz baja.
En ese momento me puse de pie.
Regresé a la habitación con la mesa redonda para encontrar a Perugius todavía sentado en su interior. Todos sus familiares se habían ido. Él estaba ahí solo, como si me hubiera estado esperando.
“¿Qué sucede?” preguntó él.
“La salvaré. Apreciaría enormemente si pudiera ayudarme un poco, pero no pediré más de lo que usted está dispuesto a hacer.”
Sus cejas se levantaron de la sorpresa, pero él asintió. “¿Oh? ¿Vas a buscar una forma de salvarla?”
Él miró fijamente hacia mí, como tratando de comprobar lo sincero que estaba siendo y lo determinado que estaba para lograrlo. Sentía escepticismo de él, como si creyera que yo no haría nada a menos que me beneficiara, pero yo en realidad no era del tipo calculador. Ya que no tenía nada que ocultar, le devolví la mirada.
“Muy bien,” dijo él. “Yo también estaría apenado de verla morir.”
Genial, he decidido lo que voy a hacer, pero ¿por dónde empiezo?
Esta era una enfermedad extinguida hace más de 7000 años. Ninguno de nosotros tenía idea de cómo encontrar una cura para ella. Todo lo que sabíamos con seguridad era que las magias de desintoxicación y sanación no eran efectivas. Perugius habría dicho algo si la cura fuera tan simple.
¿Tal vez un implemento mágico? Pero tampoco tenía idea de si eso funcionaría.
Si estuviéramos buscando un implemento mágico que pudiera afectar a alguien internamente, Cliff había fabricado uno para Elinalise. En su caso, él lo había mejorado a lo largo del tiempo mientras comprobaba su efectividad, pero incluso así, no había eliminado completamente su maldición.
Aun así, tal vez podríamos hacer lo mismo por Nanahoshi y trabajar gradualmente en su condición mientras añadíamos mejoras al dispositivo. Sin embargo, eso requeriría monitorear su constitución por cambios a lo largo del tiempo, y Nanahoshi probablemente no tenía tanto tiempo. Ella había vomitado sangre durante este episodio. Yuzuru había curado los síntomas superficiales, pero sin duda reaparecerían pronto. Ella podría no sobrevivir la próxima vez. Para colmo, con su cuerpo congelado en el tiempo, no teníamos oportunidad de experimentar.
Así que no podíamos usar un implemento mágico. Tal vez eventualmente podríamos fabricar uno, pero ahora mismo, necesitábamos algo con efectos inmediatos. Tal vez alguien conocía tal tratamiento, como el Dios Humano u Orsted. Ellos eran los candidatos más probables en mi mente. El problema era que no tenía forma de contactar al Dios Humano. Con algo de suerte, él podría visitarme en mis sueños esta noche para darme su consejo, pero nuestra comunicación dependía completamente de sus caprichos; no tenía forma de contactarlo. Además, no teníamos tiempo que perder esperando que él apareciera.
“Perugius-sama, ¿hay alguna forma de contactar al Dios Dragón Orsted?” pregunté.
“No. Desconozco su ubicación actual.”
Así que incluso Orsted estaba fuera de nuestro alcance.
“En cualquier caso, dudo que él sepa de una solución. Él solo apareció en este mundo hace cerca de 100 años. Independiente de lo sabio que pueda ser, no tendría forma de saber acerca de una enfermedad de hace 7000 años.”
Entonces Orsted solo tenía 100 años de edad, ¿eh? Supuse que había vivido mucho más que eso. Comparado a Perugius, él era bastante joven. Incluso si todavía era mucho más viejo que yo.
“Muy bien, pero ¿entonces quién en el mundo sabría acerca de una enfermedad de más de 7000…?” me detuve repentinamente.
Esperen. Existe tal persona. Acabo de recordarlo.
Sí, en efecto. Existía alguien que había vivido tanto. No tenía la impresión de que ella supiera mucho acerca de enfermedades y esas cosas, pero no perdíamos nada con preguntar.
“De hecho,” dije. “hay alguien que se me viene a la mente.”
“¿Oh?”
Dicho eso, no tenía idea de dónde encontrarla. La última vez que nos vimos fue por pura casualidad, y nos separamos no mucho después de que nos encontramos. Yo casi no había hablado con ella y para colmo no tenía forma de contactarla.
Aun así, tenía que hacer algo. Si esperaba aquí, nada cambiaría. “¿Sería posible que me envíe al Continente Demoniaco?”
“¿El Continente Demoniaco? ¿Y qué planeas hacer ahí?” preguntó Perugius.
Yo solo había visto a esta persona una vez en el pasado. Roxy aparentemente también se la había encontrado, pero seguramente nadie sabría dónde estaba ahora. Sin embargo, había conocido su nombre ya por mucho tiempo, habiendo estudiado sus hazañas cuando vivía en la Región de Fittoa. Nuestro encuentro era uno que yo nunca olvidaría.
“Me gustaría rastrear a la Gran Emperatriz del Mundo Demoniaco, Kishirika Kishirisu.”
Kishirika—ese era el nombre de la mujer responsable de la Primera Gran Guerra entre Humanos y Demonios que ocurrió hace 7000 años.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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