El Pasado y una Maldición, Invocación, y Celos
Capítulo 3: El Pasado y una Maldición, Invocación, y Celos
Hace doscientos años, una chica fue rescatada de un laberinto. Ella había perdido todos sus recuerdos y emociones. No tenía idea de quién era, solo que ella tenía que ser una elfa debido a que se parecía a una. Por lo tanto, ella fue dejada en el asentamiento elfo y retomó una vida normal ahí. Las personas en la aldea le dieron la bienvenida incluso aunque ella era una extraña para ellos. Los recuerdos de la chica nunca regresaron, pero sus emociones sí luego de algunos años. Ella era animada y sociable, y no mucho después, se enamoró de uno de los hombres de la aldea.
Fue solo después de que ambos se volvieron íntimos que ella comenzó a experimentar un problema: su libido repentinamente se disparó. Ella quería tener sexo cada noche.
Los elfos no estaban inclinados a tener intimidad frecuentemente, al menos no tanto como los humanos y goblins. Su pareja tuvo problemas para seguir el ritmo de sus necesidades, pero ambos lograron vivir en armonía. Sin embargo, algo extraño le ocurrió a su cuerpo en ese entonces. Después de que comenzaron a tener sexo, ella comenzó a dar a luz pequeños y redondos cristales mágicos cada mes. En su interior había una acumulación increíblemente densa de poder mágico. Cuando le dijo a su esposo, él estuvo un poco nervioso por este fenómeno anormal, pero le aseguró que no era nada de qué preocuparse.
Poco tiempo después de aquello, el esposo comenzó a vender estos cristales en una ciudad humana. A pesar de que parecía que sus ojos estaban nublados por la codicia, uno difícilmente podía culparlo por desear el dinero que estos cristales le daban. Él nunca había sido rico, y su esposa no trabajaba. Al menos, el hombre nunca trató a su esposa como si ella fuera su propio árbol de dinero.
La tragedia los golpeó cinco años después. El esposo murió—más bien, él fue asesinado. Debido a su cargamento de cristales extremadamente costosos, él llamó la atención de algunos bandidos. Ellos lo atacaron, tomando tanto su vida como su riqueza.
Con él muerto, la mujer ahora era una viuda. A pesar de caer en depresión, ella siguió adelante. Desafortunadamente, había un problema con su cuerpo—su insaciable libido se acumuló una vez más. Diez días después de la muerte de su esposo, la urgencia apareció con fuerza y amenazó con desgarrarla desde el interior. Ella no pudo suprimirla y asaltó a uno de los hombres de la aldea. Ella sabía que estaba mal, pero lo hizo de todas formas. Al menos el hombre en cuestión estaba dispuesto, y nada ocurrió después de que realizaron el acto.
Transcurrieron diez días más, y ella fue tras un hombre diferente. Después pasaron otros diez días y lo hizo de nuevo. Su apetito era tan incontrolable que pronto se esparció el rumor de su promiscuidad. Todas las mujeres de la aldea la denunciaron y la echaron. La mujer se convirtió en una prostituta luego de eso, después en una esclava, y finalmente en una aventurera. Se dice que incluso hasta este día, ella continúa vagando por el mundo.
“… Y esa básicamente es la historia de mi vida,” dijo Elinalise. Ella había venido a contarme su historia a primera hora de la mañana.
“No tenías que contarme todo.”
Para ser honesto, escuchar todo eso me dejó perplejo. Solo necesitaba la información acerca de la maldición, pero Elinalise no se guardó ni un solo detalle.
“Esta es mi forma de compensar no habértelo dicho antes.”
“Así que, eh, ¿Cliff ya sabe todo esto?”
“Por supuesto. Se lo conté antes de nuestra boda.”
“Oh, bien. ¿Qué hay de Sylphie?”
“Ella no lo sabe. Dudo que ella quiera saber que su abuela en el pasado vendió su cuerpo por dinero.”
Yo me encogí de hombros. “No creo que a Sylphie le importen esa clase de cosas.”
“Yo solo espero que no la mires de forma diferente si escuchas rumores desagradables acerca de mí en algún lugar. Puede que tenga mi sangre corriendo por sus venas, pero ella solo es una chica normal.”
“Lo sé. Yo nunca le haría eso.” Además, Sylphie no es responsable por las cosas que Elinalise pudo haber hecho en el pasado.
Dicho eso, después de escuchar todo por lo que ella había pasado, podía entender por qué mantuvo en secreto su historia, y su relación con Sylphie. Nadie quiere que las personas lo miren de forma diferente. En fin, el pasado es el pasado. Había cosas en mi pasado que yo tampoco quería revelar. No podía pretender que las cosas que yo había hecho en mi vida anterior no existían, pero esa historia nunca sería contada en este mundo.
“¿Entonces cuál es exactamente tu maldición?” pregunté.
“El poder mágico se acumula en mi cuerpo y se concentra en un cristal mágico una vez que recibo la semilla de un hombre. Si no recibo tal semilla, el poder mágico seguirá acumulándose hasta que me mate.”
“Pero estuviste bien durante los primeros años, ¿cierto?”
“Honestamente yo tampoco entiendo eso por completo. En ese entonces, no estaba teniendo mi periodo, así que tal vez eso tuvo algo que ver.”
“Tu periodo…” Repetí las palabras antes de detenerme. Si tenía que ver con su ciclo menstrual, entonces tal vez era su ovulo el que se estaba transformando en esos cristales mágicos. En ese caso, la maldición de Zenith probablemente era algo completamente diferente. Yo asumía que ella todavía estaba recibiendo esas visitas mensuales. Después de todo, ella ya había dado a luz a dos hijos, y a pesar de que Lilia no me había dado detalles, Zenith aún tenía solo alrededor de 35 años.
“Pero ¿tus recuerdos nunca regresaron?”
Ella sacudió su cabeza. “No. Incluso ahora, no recuerdo nada.”
Me quedé en silencio. Así que ella todavía no recordaba su pasado, lo cual significaba que no tenía idea de quién era exactamente. Existía una minúscula probabilidad de que ella pudiera recordarlo repentinamente algún día, pero si no había ocurrido en 200 años, parecía improbable que alguna vez ocurriera.
“La condición de Zenith es diferente a la mía,” dijo Elinalise. “A juzgar por cómo actúa, parece que ella sabe quiénes son sus hijos. Tal vez recupere todos sus recuerdos.”
“Espero que tengas razón.” Aunque quizá era mejor no tener muchas esperanzas. “¿Qué hay de su maldición?” pregunté.
“Por el momento, ella no está mostrando ninguna señal de tener una como la mía.”
“Ah. No lo creo.”
“Ella muy probablemente sufre de una maldición diferente.”
“¿De verdad?”
Elinalise asintió. “Creo que hay una gran probabilidad. ¿Tienes alguna idea de cuál podría ser su maldición?”
Una idea, ¿eh…? Tal vez una vaga, pero nada concluyente. Después de una breve pausa, admití, “Nop, nada.”
“Entiendo, bueno, lo mejor es seguir vigilándola.”
Fuera lo que fuera, no era algo letal, pero podía haber un detonante ahí afuera que causaría su aparición. “Supongo que eso es todo lo que podemos hacer ahora mismo, ¿eh? ¿Seguir vigilándola?”
“Sí.”
No iba a tener muchas esperanzas, pero aún no podía evitar rezar para que nada malo ocurriera.
“Eso es todo lo que sé,” dijo Elinalise. “Lo siento. Había mucho que no quería decir, y me tardé en contarte la verdad.” Ella bajó su cabeza.
Yo entendía no querer compartir tu pasado. De hecho, me sentía culpable por no compartir los eventos de mi vida anterior con Sylphie y Roxy. Era una lástima que Elinalise no me lo haya dicho antes, pero no iba a ser un hipócrita y enojarme con ella.
“No, aprecio que me lo hayas dicho incluso aunque no te sentías cómoda de hacerlo. Gracias.” Extendí mi mano y ella la tomó, apretándola con fuerza.
“Bueno, ahora voy a regresar con Cliff.”
“Yo voy a descansar un poco más, y después iré a ver a Nanahoshi,” dije.
“Entiendo. Ten un buen día.” Elinalise se dio la vuelta y salió de la habitación.
Al final, no aprendí nada nuevo acerca de la condición de Zenith. Había una gran probabilidad de que ella tuviera una maldición, pero aún no le había causado problemas. Todo lo que podía hacer era prepararme para actuar en caso de que algo ocurriera en el futuro.
Después del desayuno, nos reunimos en una habitación con una gran mesa y tomamos asiento. Nanahoshi y Cliff estaban sentados hacia uno de mis lados con Zanoba hacia el otro. Directamente en frente de mí estaba Sylvaril del Vacío, la mujer con alas negras que servía a Perugius.
“Muy bien, ahora vamos a comenzar nuestra lección.”
El acuerdo era que Perugius le enseñara a Nanahoshi magia de invocación, pero Nanahoshi había sido lo suficientemente amable para pedir que fuéramos incluidos. Estábamos comenzando desde lo más básico, así que Perugius no eran quien nos estaba enseñando. Él aparecería cuando fuera la hora de poner a prueba lo que habíamos aprendido. Perugius probablemente estaba tomando el té con Ariel en este momento.
Eh, probablemente debería estar concentrándome en la lección en vez de preocuparme de dónde está Perugius.
“Primero,” dijo Sylvaril, “asegurémonos de estar todos en la misma página. ¿Qué es la magia de invocación? Tú…”
“Me llamo Cliff. Cliff Grimoire.”
“Cliff, por favor, responde mi pregunta. ¿Qué es la magia de invocación?”
Había dos tipos de magia de invocación. La primera era el otorgamiento, el cual era usado en su mayoría para crear implementos mágicos—en otras palabras, el dibujo de círculos de invocación. Cliff se especializaba en esto, y era un arte en ciernes en la Ciudad Mágica de Sharia.
El segundo tipo era la invocación, la cual te permitía invocar cualquier cosa existente, desde simples animales como perros y gatos hasta bestias altamente inteligentes. Esa lista incluía monstruos gentiles que eran fáciles de domesticar para los humanos, como también los de un bajo intelecto, tales como los goblins y treant. También podías invocar espíritus que existían en algún lugar del mundo.
No había profesores en Sharia que pudieran realizar magia de invocación. Incluso el gremio solo tenía un par de personas que podían hacerlo, y todos eran aficionados. Tal vez algún otro país estaba monopolizando esta escuela de magia, o quizá simplemente nadie alrededor de Sharia podía enseñarla. De cualquier forma, hasta ahí llegaba mi conocimiento. Y Cliff debe haber sido tan versado al respecto como yo, ya que él entregó la misma respuesta.
“Eso es incorrecto,” dijo Sylvaril, sacudiendo su cabeza. “Es cierto que invocar requiere de un círculo mágico por defecto, pero la creación de un círculo en sí mismo no es parte de esta escuela de magia.”
“¿Entonces eso significa que solo lo último califica como magia de invocación?” pregunté. La atmosfera aquí me recordaba a cuando Roxy solía darme clases de niño.
“Sí, pero Cliff no estaba equivocado cuando dijo que existen dos tipos de magia de invocación.”
“En otras palabras, el otorgamiento no es uno de esos tipos.”
“En efecto,” dijo ella con una voz gentil, pero ya que no había pizarra o libro de texto, tuve que tomar notas usando una pila de hojas de papel y una pluma que había traído. Hacía que esto se sintiera como estar en una verdadera clase. “Existen dos tipos de magia de invocación: Invocación de Bestias e Invocación de Espíritus.”
Anoté ambos nombres. A partir de lo que recordaba, los espíritus eran seres que existían en nuestro mundo pero que raramente se dejaban ver. Los únicos que yo había visto antes eran los Espíritus de Luz que yo había invocado con esos pergaminos.
“¿Cuál es la diferencia entre ambas?” pregunté.
“La Invocación de Bestias, como ustedes los humanos bien saben, te permite invocar a una bestia viviendo en algún lugar de la naturaleza. Por un convenio ancestral, cualquier cosa que sea considerada una persona no puede ser invocada. Sin embargo, cualquier otra cosa que exista en el mundo puede serlo.”
Entonces todo tipo de criaturas podían ser invocadas con tal magia, incluso dragones. “¿Cuál es este convenio ancestral?”
“Cuando la magia de invocación nació en este mundo, nuestros ancestros acordaron un convenio. La magia no puede romper esas reglas ancestrales.”
¿Entonces las personas no podían ser invocadas? ¿Eso realmente era así? ¿Qué era tan diferente entre teletransportar a una persona e invocarla? No es como si realmente importase. Lo importante era comprender lo básico. Podía hacer las preguntas más complejas más adelante. “Lo siento,” dije. “Por favor, continúe.”
“Muy bien. En la Invocación de Bestias, uno no puede invocar a una criatura con más poder mágico que el tuyo. Incluso si lo haces, hay una gran probabilidad de que no serás capaz de controlar a la criatura que invoques.”
Ahora que lo pienso, había leído eso en un libro hace mucho tiempo. Creo que se llamaba Magia de Invocación de Sig. Contaba la historia de alguien que invocó a una criatura que era mucho más fuerte que él, la cual se lo comió vivo. Considerando lo increíblemente grande que era mi propia reserva de poder mágico, yo probablemente no tendría problemas sin importar lo que invocara, pero no tenía forma de saber si me obedecería o no. Tampoco tenía planes de invocar algo poderoso. Además, ya teníamos tres mascotas en casa. No tenía la necesidad de invocar más.
“Ah, cierto, ¿lo único que puedes invocar son seres vivos?”
“Sí. No puedes invocar a los muertos.”
“No, me refería a cosas. Como… ¿podría invocar la ropa que está en mi casa ahora mismo?”
“Me temo que eso es imposible.”
Entonces no podía invocar las bragas de Roxy. Esperen un segundo. Nanahoshi había tenido éxito invocando una botella de plástico. De seguro no era imposible. Tal vez era mejor decir que nadie en este mundo había descubierto cómo hacerlo hasta ahora. Eso explicaría por qué Perugius estaba tan interesado en la investigación de Nanahoshi—debido a que significaba que tal magia era posible. Ahora entendía por qué él aceptó ayudarla.
“¿Puedo continuar?” preguntó Sylvaril, interrumpiendo mis pensamientos.
“Ah, sí. Me disculpo por intervenir repetidamente.”
“No hay problema. Tus preguntas indican lo apasionado que estás por aprender.” Ella asintió lentamente antes de continuar. “La Invocación de Espíritus, como el nombre insinúa, involucra la creación de un espíritu.”
“¿Creación? ¿Los fabricas?”
“Correcto. Gastas poder mágico en el proceso y creas un espíritu con ciertas habilidades. De esa forma es como opera la Invocación de Espíritus.”
En otras palabras, al usar estos pergaminos que Nanahoshi proporcionó, yo no estaba invocando Espíritus de Luz de algún otro lugar; yo los estaba conjurando con mi propio poder mágico.
“Los espíritus poseen un bajo nivel de intelecto y obedecerán las órdenes de su invocador hasta que se queden sin poder mágico,” explicó Sylvaril.
“¿Eso es absoluto?”
Hubo una pausa antes de su respuesta, “No. Si construyes el círculo mágico específicamente para que no sigan tus órdenes, entonces un espíritu con voluntad propia será creado.”
Pero si no lo hacías, ¿seguirían cada orden? Eso casi era como programar. Esperen, hablando de programar, sentí que había escuchado de un concepto similar…
“Eso me parece extraño,” dijo Cliff, con su voz llena de insatisfacción. “Ustedes los sirvientes de Perugius son espíritus invocados hace 400 años, ¿no? Son increíblemente inteligentes si ese es el caso, y es extraño que no hayan desaparecido después de tantos siglos.”
Justo lo que esperaba de ti, Cliff. Él era demasiado astuto para dejar pasar esa inconsistencia.
Sylvaril asintió alegremente. “Me alegra que lo hayas mencionado. El predecesor de Perugius-sama, el primer Rey Dragón Acorazado, dejó su conocimiento acerca de cómo crear once espíritus ancestrales increíblemente inteligentes y poderosos. Normalmente, espíritus de tal calibre no durarían más de un solo día, pero Perugius-sama ha desarrollado una forma de mantenerlos por siglos.”
Ella de seguro estaba presumiendo. Pero podía entender por qué. Era una gran hazaña mantener por la eternidad lo que normalmente duraría un solo día. En otras palabras, movimiento perpetuo—un concepto tan increíble en mi antiguo mundo como en este.
Hm, esperen un segundo. Ella dijo once espíritus ancestrales. ¿Acaso no faltaba uno?
“¿No quiso decir doce?” pregunté.
“No, once. Yo no soy parte de los espíritus de Perugius-sama.”
Parpadeé hacia ella. “¿No lo es?”
“Para nada. Perugius-sama me salvó durante la Guerra de Laplace, y lo he servido desde entonces. Simplemente soy parte de la gente del cielo.”
¿Gente del cielo? Bueno, eso explicaría las alas. Si los demás eran sus sirvientes, tal vez ella era más bien una confidente. ¿O una amante? No, no podía ser eso. El romance no era el único lazo que existía en el mundo.
“¿Entonces cuál estaremos aprendiendo?” pregunté.
“Nos enfocaremos principalmente en la Invocación de Bestias,” dijo ella. “Sin embargo, Perugius-sama considera que la invocación de cosas de otro mundo se parece a la Invocación de Espíritus, así que estoy segura de que repasaremos un poco el tema.”
¿Entonces íbamos a aprender ambas? Lo estaba esperando con ansias. Podría ser divertido invocar monstruos de todo el mundo y abrir un zoológico.
“De ser posible, me gustaría aprender más acerca de la Invocación de Espíritus,” dijo Zanoba.
Cliff asintió de acuerdo. “Yo también estoy interesado en el tema.”
Mientras pensaba en lo interesados que estaban ambos, algo en mi cerebro encajó. Programar. Es cierto. La forma en que funcionaba el núcleo de esa muñeca autómata me recordaba a programar.
Esperen. Si fuéramos capaces de aprender Invocación de Espíritus, podríamos ser capaces de completar esa muñeca. Por supuesto, no creía que fuera fácil tener éxito donde el Rey Dragón Maníaco Caos había fallado, pero estaba seguro de que esta magia sería de utilidad de todas formas. Nunca sabías cuándo tal conocimiento sería útil.
“Muy bien, ahora comencemos aprendiendo los fundamentos de la invocación. Primero, por favor, miren hacia este círculo mágico…”
Y así Sylvaril comenzó la lección. Desafortunadamente, yo estaba por detrás de los otros tres cuando se trataba de cómo dibujar un círculo mágico, casi como un desertor que repentinamente había decidido alcanzar a sus compañeros. Tal vez debí haber aprendido lo básico en vez de dejárselo a los demás.
No obstante, no era demasiado tarde para comenzar. Uno nunca era demasiado viejo como para aprender algo nuevo, y yo solo tenía 18. Miren a Zanoba. Él estaba a mitad de sus veintes cuando se matriculó en la Universidad, y había recorrido un largo camino para refinar sus habilidades para fabricar muñecas. Debería aprender de su ejemplo. Aunque ahora mismo estaba comenzando con el pie izquierdo. Después del término de esta lección, necesitaba estudiar y practicar.
“Por cierto,” dijo Sylvaril, “casi es hora del almuerzo. Si hay algo en específico que quieran comer, por favor, háganmelo saber.”
Y así, nuestra lección había terminado.
La noche anterior, tuvimos comida ancestral de Asura para la cena, la cual incluyó bolas de carne y papas hervidas dentro de una sopa de hierbas. Hubo pan hecho a partir de trigo y otros granos, dentro de otros platillos. No fue muy diferente de lo que comíamos en Sharia. Considerando lo enorme que se veía la fortaleza desde el exterior, fue una comida bastante simple, pero deliciosa. Desde el punto de vista de Perugius, no era una comida ancestral. Él consideraba esto lo tradicional en Asura—la comida típica que las personas cocinaban hace 400 años. Había un dicho que había leído en alguna parte: la tecnología avanza durante los tiempos de guerra mientras la comida avanza durante los tiempos de paz. Los platillos de Asura habían cambiado enormemente durante los últimos 400 años.
La cena fue llevada a cada una de nuestras habitaciones, pero yo comí la mía junto a Sylphie. Sin importar lo lujosas que fueran las habitaciones, cenar solo era demasiado solitario. Era extraño pensar que yo nunca me había sentido de esa forma en mi vida anterior. Había cambiado mucho desde entonces.
Por otro lado, el desayuno tuve que comérmelo solo. Así es la vida.
Ahora era momento del almuerzo, y Sylvaril nos había ofrecido preparar lo que quisiéramos. Considerando que teníamos a Arumanfi, quien podía hacer recados a la velocidad de la luz, ellos podían conseguir ingredientes de todo el mundo. De hecho, simplemente podían ordenar de cualquier restaurante y hacer que él trajera la comida. Su velocidad de seguro era útil para repartir a domicilio.
“¿Puedo pedir algo de Millis?” preguntó Cliff.
“Mm, entonces a mí me gustaría algo de Shirone,” dijo Zanoba.
Ambos querían platillos de sus respectivos hogares natales. Sin importar lo mucho que aparentaran estar cómodos aquí, ellos de seguro extrañaban su hogar.
“Entiendo. Haré que se los preparen.” La voz de Sylvaril fue gentil mientras respondía a sus peticiones, con su máscara ocultando cualquier emoción en su rostro.
“Estoy bien con lo que sea,” dijo Nanahoshi.
Tal vez ella no se había dado cuenta, pero esta era nuestra oportunidad. Yo no era del tipo de hombre que dejaba pasar una buena oportunidad. Como el carismático Char Aznable siempre decía, ¡haz un uso óptimo de cada oportunidad que tengas! “Yo quiero arroz blanco sazonado con vinagre con pescado fresco y crudo encima y además cortado en trocitos,” dije. “¿Conocen tal platillo?”
“¿¡Qué!? ¿¡Aquí tienen algo así!?” El rostro de Nanahoshi se iluminó.
Desafortunadamente, Sylvaril sacudió su cabeza. “No, nunca he escuchado de tal cosa. A pesar de que sí tenemos arroz aquí.”
Los hombros de Nanahoshi se desplomaron.
Sin embargo, yo estaba feliz de escuchar eso. Siempre y cuando tuviéramos arroz, fácilmente podríamos encontrar algo más para acompañarlo. “¿Qué tal una mezcla delicada de agua fría con huevos y harina de trigo en la que puedes sumergir camarones, pulpo, o vegetales, y luego freírlos en aceite a una alta temperatura?”
“Tampoco he escuchado de tal platillo. A pesar de que sí tenemos harina de trigo y huevos.”
¡Ooh, así que tienen huevos! ¡Eso significa que siempre podemos romper un huevo crudo sobre nuestro arroz humeante!
Como era de esperarse, no tenían sushi o tempura. Eso probablemente quería decir que tampoco tendría suerte con el sukiyaki, ya que involucraba hervir salsa de soya, azúcar, y mirin en una olla. Lo que obtuviéramos aquí no sería tan delicioso como lo que podrías comer en un restaurante de Japón, pero al menos con estos ingredientes podríamos preparar algo. Lo que realmente necesitábamos era salsa de soya. Ese era el verdadero sabor japonés que anhelábamos.
“¿Qué hay de una salsa hecha a partir de frijoles de soya fermentados? Ya sea salsa de soya o pasta de soya estaría bien.”
“No tenemos nada parecido aquí en nuestra fortaleza.”
Como sospechaba, tal cosa no existe aquí.
“Sin embargo, he escuchado que el Reino de Biheiril usa una salsa similar a la que describes. Podríamos enviar a Arumanfi por ella.”
Me animé de golpe. “¡Sí, por favor!” No me importaba si era una molestia para Arumanfi. Si podíamos enviarlo a buscarla, entonces lo haríamos.
Después de una hora, él regresó sin salsa de soya. No era una sorpresa, dado el poco tiempo, y era mi culpa por pedirlo cuando ya casi era la hora del almuerzo. Pero si bien él no había encontrado salsa de soya, sí nos trajo algo más—una sustancia rojiza que las personas de Biheiril preparaban al fermentar frijoles. La llamaban tofu, pero yo decidí llamarla miso. Porque vamos, evidentemente es miso.
Si mi memoria no me fallaba, el Reino de Biheiril estaba ubicado en la parte noreste del Continente Central. El miso y la salsa de soya eran dos lados de una misma moneda. Tal vez ya habían inventado la salsa de soya en ese país. Algún día, tendría que ir a visitarlo en persona. Tendría que hacerme el tiempo, incluso si era en 10 o 20 años más.
Dejando eso de lado, teníamos arroz y miso, así que naturalmente les pedimos conseguirnos algo de pescado blanco. Tristemente, no teníamos rábano rallado o jengibre, pero sí teníamos limones. Los vegetales picados habrían sido una buena adición, pero no tenía caso quejarse por algo que ellos no tenían aquí. Me esforcé por darle a Sylvaril una receta decente, manteniendo en mente los ingredientes disponibles.
“¿Esto era lo que querías?” preguntó ella, reapareciendo más tarde con un arroz blanco humeante. El vapor salía de los mariscos sazonados con miso. Luego había un hermosamente tostado pescado blanco con limón. Había dos platos, uno para mí y otro para Nanahoshi. El mío venía con un huevo crudo.
“A veces tienes que darte un gusto con una comida como esta,” dije.
Después de una larga pausa, Nanahoshi respondió, “Sí, supongo.”
A pesar de que los dos platillos se veían perfectos, Nanahoshi los miró con recelo. Tal vez a ella no le agradaba que ellos solo imitaran la cocina japonesa sin replicar el sabor. Bueno, no podía culparla. No tenía un sabor ni remotamente parecido a lo que recordaba. Pero todavía era divertido intentarlo, incluso si no era auténtico.
“Pon tus manos juntas para dar las gracias y comamos,” dije.
“Sí, hagámoslo.”
Nanahoshi mantuvo el ceño fruncido mientras tomaba su cuchara y tenedor y empezaba a comer. Su expresión estaba retorcida del disgusto mientras desmenuzaba el pescado, apretaba un poco el limón, y se llevaba a la boca un pequeño bocado. A continuación, ella masticó vacilantemente el arroz que se había llevado a la boca, saboreándolo lentamente. Había un pocillo blanco de porcelana lleno de sopa de miso del cual también tomaba sorbos.
Finalmente, ella dijo, “Esta sopa de miso no tiene nada de dashi.” Grandes y gruesas lágrimas se reunieron en sus ojos. Ella siguió comiendo mientras caían.

Tenía un sabor horrible. El arroz estaba seco y sin sabor, y la sopa de miso estaba increíblemente salada. Si bien el pescado estaba delicioso, tenía un olor horrible y no encajaba muy bien con el limón. El balance era terrible. No era nada bueno. La cocina japonesa de nuestros recuerdos tenía un sabor mucho más delicado. A pesar de todo eso, Nanahoshi siguió comiendo a través de sus lágrimas. Ella no volvió a hablar hasta que terminó, pero eso no tomó mucho tiempo.
“Gracias por la comida.”
Escuchar eso fue suficiente para saber que había tomado la decisión correcta.
Después de nuestra comida, fuimos a tomar nuestra clase de la tarde. Las lecciones de magia de invocación en realidad eran muy interesantes, tal vez debido a que Sylvaril era una muy buena profesora. A pesar de que ella no nos enseñó nada importante hoy, nosotros de seguro comenzaríamos a absorber conceptos tarde o temprano. Ahora mismo, yo necesitaba estudiar para la próxima clase.
Con eso en mente, pasé mi tiempo después de clases vagando a través de los pasillos de la fortaleza flotante. Explorando, si así lo quieren. Este lugar era descabelladamente grande, así que no sería capaz de recorrerlo en un día o dos. Una vez más estaba sorprendido de que algo así de enorme pudiera volar de esta forma.
Mientras estaba perdido en mis pensamientos, vi a un par delante de mí: Zanoba y Cliff. Ellos también deben haber decidido salir a explorar después de clases.
Esperen un minuto. Eso era extraño. ¿Por qué no me invitaron? ¿Acaban de dejarme de lado?
“Hola Zanoba, Cliff. ¿Qué están haciendo aquí juntos?” pregunté, acercándome. Preferiría ser parte de la manada en vez de ser un lobo solitario, si es que no les molesta, chicos.
“¡Maestro! De hecho, yo estaba vagando por los pasillos cuando Cliff me habló.”
“Sí, eso llamó mi atención, así que…”
Aparentemente, ellos no habían exactamente salido juntos, así que no me estaban dejando de lado. Qué alivio. También era algo bueno, ya que yo en realidad no era un lobo—salvaje o domesticado. Yo era un humano, uno que disfrutaba pasar tiempo con otros humanos, ya que eso era lo que nos convertía en los más grandes mamíferos sobre la faz de la tierra.
Así es. Deberíamos agruparnos, ya que seremos más fuertes juntos.
“¿Y qué es eso a lo que te refieres?” pregunté.
Cliff apuntó hacia unas escaleras cercanas, las cuales curiosamente daban hacia abajo en vez de arriba. Aparentemente, este lugar no solo era ridículamente grande; también tenía un sótano.
“Hah. Eso se ve interesante. Si están planeando investigar, estaría feliz de acompañarlos,” ofrecí.
“Serías más que bienvenido, pero…” dejó de hablar Cliff.
“¿Qué? ¿Hay algún problema?”
“No es eso. Solo me pregunto si está bien que nosotros bajemos ahí sin permiso.”
“Mm, no lo sé.” Ellos nos dijeron que éramos libres de recorrer el castillo, pero ¿acaso el sótano era considerado parte del castillo? ¿Las personas usualmente les permitían a otros entrar en sus sótanos? Personalmente, yo mantenía algunos objetos preciados en el mío y preferiría que nadie los moleste.
“No debería ser un problema,” dijo Zanoba. “¿Por qué no damos un vistazo? Perugius-sama dijo que éramos libres de entrar a cualquier habitación que no estuviera cerrada. Estas escaleras ni siquiera están detrás de una puerta, así que de seguro no le molestará.”
“Espera un segundo. En ocasiones las personas tienen reglas no escritas para esta clase de cosas, ¿sabes?” Las reglas no escritas eran costumbres que estaban tan profundamente arraigadas en las personas que ellas creían que eran de sentido común.
“¿De verdad lo cree? Mm…” Zanoba ladeó su cabeza, aparentemente no muy convencido. Tal vez, al ser de la realeza, él no podía llegar a entender tener una habitación a la que no querrías que otras personas entren.
“¿Oh?”
Mientras los tres estábamos discutiendo el asunto, Nanahoshi repentinamente apareció. Ella era del tipo que prefería la soledad, pero tal vez vernos juntos había llamado lo suficiente su atención como para acercarse. “¿Qué están haciendo aquí?”
Explicamos que estábamos interesados en el lugar bajo estas escaleras, pero que no estábamos seguros de si teníamos o no permitido recorrerlas libremente.
“De seguro pueden,” dijo ella.
“¿De verdad? ¿Podemos?”
“Sí. Las puertas a las que él no quiere que entren ahí abajo de todas formas están cerradas.”
“¿Alguna vez has abierto una de ellas y entrado?”
“Sí, la última vez que estuve aquí, pude ver algunas de ellas.”
Ella debe haber estado refiriéndose a su anterior visita junto a Orsted. La sola idea era suficiente para convertir mis piernas en gelatina. Casi podía imaginarlo estando aquí.
“No pueden entrar a la mayoría de las habitaciones, ya que están cerradas,” explicó Nanahoshi, “pero hay algo interesante ahí abajo.”
“¿Algo interesante?” repetí, con la curiosidad sacando lo mejor de mí.
“Algo que ustedes los chicos probablemente disfrutarían.”
No había escuchado a alguien usar ustedes los chicos para referirse en conjunto a mis amigos y yo por bastante tiempo. Nanahoshi parecía del tipo que usaba esta clase de frase todo el tiempo, al menos antes de ser teletransportada aquí.
“Si están tan nerviosos, ¿quieren que los guie?”
Los tres intercambiamos miradas. Tanto Zanoba como Cliff estaban ansiosos de aceptar su oferta. Yo me estaba sintiendo un poco menos aventurero, pero no quería ser el único dejado de lado. Ya que ella se estaba ofreciendo a guiarnos, de seguro no había ningún peligro en ir.
“Sí, por favor,” dije después de mirar hacia los otros dos.
El sótano era incluso más grande que los pisos principales. Para colmo, también era más laberintico. Las cosas se volvieron más complicadas luego de que bajamos varios conjuntos de escaleras, convirtiéndose en algo parecido a una mazmorra. Me hacía preguntarme si el primer piso solo era para entretener a los invitados y la verdadera fortaleza en realidad estaba bajo tierra.
Caminamos a través de los pasillos por bastante tiempo con Nanahoshi guiándonos. Al principio, había un buen número de curiosas puertas que tratamos de abrir, pero todas estaban cerradas. Las puertas abiertas solo daban hacia habitaciones vacías.
¿Cuántos conjuntos de escaleras habíamos bajado para este punto? Ya deberíamos estar muy por debajo del piso principal.
A pesar de que estaba pobremente iluminado, el primer piso del sótano al menos había estado limpio. Sin embargo, se ponía más oscuro mientras más bajábamos, y también estaba húmedo aquí abajo. Había menos puertas y más bifurcaciones y esquinas a doblar. Los pisos incluso estaban desnivelados aquí y allá, haciéndolo todo más laberintico.
Los corredores aquí abajo no habían sido limpiados, y ratones periódicamente pasaban junto a nuestros pies mientras avanzábamos. Sus ojos brillaban de verde en la oscuridad. Era espeluznante, pero al menos no eran monstruos, y huían en el momento que nos veían, como esperarías de roedores. Aparentemente, habíamos entrado a un área abandonada de la fortaleza, pero eso no detuvo a Nanahoshi. Sin embargo, ella sí me pidió invocar un Espíritu de Luz antes de continuar.
“Mm, no estoy familiarizado con este tipo de arquitectura. Que yo no pueda reconocerla por completo debe significar que es de antes de la Primera Gran Guerra entre Humanos y Demonios o…” la voz de Zanoba se detuvo. Él estaba disfrutando mucho el solo hecho de ver la distribución del sótano. Su ánimo permanecía alto incluso mientras nos aventurábamos más profundo.
“Oye, Silent, ¿estás segura de que no estamos perdidos?” preguntó Cliff.
“Nop, estamos bien.”
A pesar de que al principio lo encontró divertido, Cliff estaba comenzando a perder la paciencia. Estábamos atravesando los pasillos sin entrar a una sola habitación que pasábamos.
“Ah, esto es positivamente increíble. Es una rara oportunidad ser capaz de visitar un lugar como este. ¿Ve, Maestro? Mire la forma en que esas piedras están colocadas. Esa es una forma especial de colocarlas. A primera vista, todas se ven de tamaños al azar, pero son todas naturales; ninguna de ellas ha sido alterada artificialmente. Pero cuando consideras que son parte de un sótano soportando un castillo así de enorme, es impactante que este lugar todavía esté en pie. No ves piedras como estas en nuestro continente. No tengo mucho interés en la arquitectura, pero los misterios de este lugar son cautivantes. Me pregunto exactamente por qué escogieron esta clase de método…”
Zanoba estaba disfrutando esto profundamente. En el momento que descubría algo nuevo, él comenzaría esta clase de monólogo.
“Maestro, ¿qué opina de la forma en que estas piedras están colocadas?”
“Yo no sé nada acerca de esta clase de… Esperen, ya he visto antes esta clase de arquitectura. Creo que se llamaba apilamiento de Burdock.”
“¡Ajá, no esperaría menos de usted, Maestro! Así que usted sí conoce esta técnica. ¿Dijo apilamiento de Burdock? ¿Cómo funciona exactamente esta técnica?”
“Mira hacia la esquina. Aquellas piedras han sido alteradas. Sea quien sea que haya construido esto las cortó para darles una forma rectangular y apilarlas juntas en un patrón alternado. ¿Ves? Al hacerlo, puedes fortalecer la estabilidad de las esquinas.”
“Oh, ya veo. Al incrementar la estabilidad de las esquinas, también fortaleces toda la estructura.”
Ver el apilamiento de Burdock aquí era muy sorprendente. Me hacía preguntarme si alguien del periodo de los Reinos Combatientes había construido este castillo. No, no podía ser así. Esta no era una técnica exclusiva de Japón. De seguro las personas de aquí habían ideado el mismo método de ordenar las piedras para reforzar la estabilidad de sus edificios. Además, la arquitectura de piedra era bastante común en este mundo. Esta técnica debe haber sido algo que innovó en algún punto del pasado.
“¿Oh?”
Después de bajar otro conjunto de escaleras, la atmosfera a nuestro alrededor cambió. Ya no estábamos en un laberinto. En cambio, estábamos recorriendo un vasto corredor con una sola gran puerta en frente de nosotros. Se parecía a la que habíamos visto en frente de la cámara de audiencias, con un emblema del Rey Dragón Acorazado tallado en ella. Esto daba la impresión de que algo preciado y valioso estaba guardado en su interior.
“¿Un callejón sin salida?” supuse.
Nanahoshi sacudió su cabeza. “Nop. Este es nuestro destino.” Ella avanzó un poco y presionó su mano contra la puerta.
“Ah…”
A pesar de que ella apenas la tocó, la puerta cedió con un crujido. Aparentemente, esta no estaba cerrada. Una gran rata salió corriendo, pasando a través de nuestros pies y la grieta que había creado la puerta abriéndose.
Una vasta habitación yacía dentro, sin otras puertas a la vista. Esta era la parte más profunda del castillo flotante—una habitación oculta detrás de una puerta con un emblema tallado en ella, una que seguramente contenía algo secreto dentro de sus paredes.
“A pesar de lo infantil que puede sonar para mi edad, estoy emocionado,” dijo Zanoba.
Cliff asintió de acuerdo. “Yo también.”
Y yo también.
“Sabía que chicos como ustedes disfrutarían esto,” murmuró Nanahoshi.
Creo que estás malinterpretando algo. Hay chicos ahí afuera que detestan esta clase de cosas o que no les interesa en lo absoluto. ¡Aunque no yo!
“Vamos a dar un vistazo,” dijo Cliff. Aparentemente, él ya no podía contener su curiosidad. Cliff entró en la habitación, y yo lo seguí de cerca, recitando silenciosamente mi Espíritu de Luz para iluminar el área.
“Oooh.”
Una vista extraña nos recibió una vez que la habitación se llenó de luz.
“¿Qué es esto? ¡Es increíble!” Zanoba estaba abrumando por la emoción mientras se tambaleaba hacia uno de los murales en la pared. Yo lo seguí, sintiendo que habíamos descubierto alguna clase de tesoro.
“Murales, ¿eh? Tienen que ser bastante antiguos.”
La pintura estaba gastada en varios lugares, pero gracias a lo duraderas que eran las piedras, los dibujos no estaban lo suficientemente dañados como para ser indescifrables. Yo no conocía ninguna tradición que involucrara dibujar murales como este en este mundo. Me recordaban a los jeroglíficos egipcios de mi antiguo mundo.
“Ni siquiera puedo comenzar a suponer lo antiguos que pueden ser,” murmuró Zanoba. “¡Maestro, este es un descubrimiento increíble!”
“Llamarlo un descubrimiento es exagerado. Estoy bastante seguro de que Perugius-sama ya sabía de esto antes de que nosotros las hubiéramos encontrado.”
Describir los dibujos sería difícil, pero más o menos describían una historia. Todos los murales destacaban una figura peculiar. Muy probablemente tenían la intención de describir lo que esta persona había visto y experimentado durante su vida. No había palabras acompañando los dibujos, así que era difícil suponer qué escena o circunstancia estaban tratando de cubrir. Había montañas invertidas, personas con alas, personas adorando lo que parecía ser un rey, una piedra flotante, personas reunidas, un dragón volador, dos personas abrazándose con un bebé, una sombra caída, un rey afligido, un rey lleno de ira, personas conversando, y después una espeluznante sombra de pie detrás de un grupo de personas. El dibujo final, el cual muy probablemente representaba la conclusión de la historia, estaba a medio dibujar, y quedaba a la imaginación de nosotros adivinar lo que el artista había tratado de describir.
“Siento que ya he visto antes esta historia en algún lugar.”
“Yo también, pero no puedo recordar dónde.”
“Mm…”
Los tres ladeamos nuestras cabezas mientras observábamos los murales. Detrás de nosotros, un crujido se escuchó. Miramos atrás para ver a Arumanfi. A su lado había un hombre de cabello plateado y un aura de autoridad a su alrededor.
Perugius…
“¿Qué están haciendo aquí abajo?” demandó él.
“Ah, es usted, Perugius-sama.” Zanoba se arrodilló inmediatamente, así que Cliff y yo rápidamente seguimos su ejemplo.
Mientras mantenía mi cabeza abajo, miré de reojo hacia Nanahoshi, quien todavía estaba de pie. ¿Alguien, por favor, puede enseñarle etiqueta a esta chica?
Dicho eso, podía devolverle esas mismas palabras a Perugius. ¿Qué estaba haciendo él aquí? Tal vez estaba realmente molesto con nosotros por bajar aquí sin permiso, y nos había seguido para regañarnos.
“Suficiente. De pie.”
Rápidamente nos pusimos de pie.
“Discúlpenos. Mientras estábamos explorando su magnífico castillo, de casualidad terminamos aquí. Y quién iba a decir que, como esperaríamos de tan grandiosa fortaleza, incluso el sótano guardaría suficiente misterio para que nuestro corazón lata con fuerza. Nunca soñé que encontraríamos algo así aquí.”
Zanoba explicó la situación a una gran velocidad, así que yo solo gruñí y asentí cuando era debido. Él era realmente útil en ocasiones como esta, y probablemente sentía genuinamente cada palabra que estaba diciendo.
“Sin embargo,” continuó Zanoba, “me temo que permitimos que nuestra curiosidad sacara lo mejor de nosotros y lo ofendiera a usted en el proceso. Con Nanahoshi-san como nuestra guía, supusimos que podíamos bajar aquí siempre y cuando no hubiera puertas cerradas bloqueando nuestro camino, pero debimos habernos aventurado demasiado lejos sin siquiera darnos cuenta.”
“No me molesta,” dijo Perugius. “En cuanto a estos murales, no fui yo quien los creó.”
Nanahoshi nos miró de forma triunfante, como diciendo, “¿Ven? Les dije que estaba bien.”
“¿Y a qué se refiere con eso?” preguntó Zanoba.
Él se dio la vuelta hacia una de las paredes, con una mirada distante en sus ojos, como si estuviera mirando hacia el pasado. “Cuando obtuve esta fortaleza flotante, casi no quedaba nada en su interior. Había rastros de lo que alguna vez existió aquí, pero todo se había desgastado y desmoronado.” Perugius miró hacia los murales mientras hablaba, con sus ojos entrecerrándose mientras se acercaba y pasaba sus dedos a través de ellos. “Lo único que quedó intacto fueron estos murales, y se han mantenido en buenas condiciones desde entonces. Todo lo demás sufrió el paso del tiempo.”
“Mmm…”
“Y a partir de ellos, me di cuenta de que nuestros ancestros tenían un mensaje que querían transmitirnos—una historia que querían que sus sucesores heredasen.” Él se dio la vuelta hacia mí. “Es por eso que no he cerrado la entrada a esta habitación. Si alguien viene aquí con la intención de verlos, yo no tengo razón para rehusarme. Por supuesto, solo una persona como esa ha aparecido.”
“Apreciamos su explicación,” dijo Zanoba, “y estoy feliz de escuchar que no lo hemos ofendido. No vinimos aquí necesariamente esperando ver estos murales, pero sí parece que nuestros ancestros estaban tratando de pasarnos un mensaje dejándolos aquí. Hay algo profundamente cautivante en la idea.”
“Me gustaría estar de acuerdo contigo, pero a mí no me agradan estos murales,” dijo Perugius. “Hay algo sofocante en ellos. Me causan náuseas.”
“Bueno, como dicen, para gustos no hay nada escrito. Dejando eso de lado, no deberíamos quedarnos aquí mucho tiempo. Me temo que tengo muy poco control sobre mi propia fuerza. Si toco accidentalmente estas paredes, podría destruirlas, y eso sería una lástima.” Zanoba se dio la vuelta hacia la puerta, como indicando que él estaba listo para regresar al piso principal.
Perugius dijo en voz baja, “Arumanfi, guíalos de regreso arriba.”
“¡Como usted ordene!”
Regresamos al piso principal con Arumanfi como nuestro guía, pero Perugius no nos acompañó. Él debe haber tenido sus propios sentimientos acerca de aquellos murales, debido a que permaneció en esa habitación.
Después de eso, nuestro grupo se separó, y yo regresé a mi habitación sano y salvo. Ya era de noche. El sol se había ocultado mientras estábamos explorando el sótano. Otro día ya había terminado.
Me pregunto por cuánto tiempo continuarían nuestras pequeñas clases. No importaba cuánto tiempo nos saltáramos la universidad, siempre y cuando asistiéramos al consejo de curso mensual, pero yo no quería estar lejos de casa por demasiado tiempo. Lucie y Zenith eran una gran preocupación.
Bueno, ahora mismo, es mejor lidiar con lo que tengo en frente. No tengo idea de lo que le sucede a Zenith, y Lilia está cuidando de Lucie en nuestro lugar. Lo único que me quedaba por hacer era practicar y repasar la magia de invocación.
Justo cuando me desplomé sobre el sillón y comenzaba a hurgar dentro de mi equipaje por algo de papel, alguien llamó a la puerta.
“¿Rudy? ¿Estás ahí?” Sylphie no esperó mi respuesta antes de meter su cabeza a través de la puerta. En el momento que me vio, entró y tomó asiento a mi lado. Luego, ella dejó salir un gran suspiro.
Me estiré hacia una jarra cercana, vertí algo de agua en un vaso, y se lo entregué. “Toma. Debes estar exhausta.”
“Gracias.” Ella lo tomó y se bebió el líquido rápidamente. “Fiu.”
Sylphie se veía más cansada de lo usual.
“¿Cómo van las cosas con la Princesa Ariel?” pregunté.
“Um, bueno, no muy bien.”
“¿Por qué?”
“Perugius-sama no está tomando a Su Alteza muy en serio.”
Aparentemente, Ariel quería a Perugius de su lado, así que se estaba esforzando en enlistar todos los beneficios que él obtendría por apoyarla. Una vez que ascendiera al trono, él podría tener la posición de noble, su propio territorio, o acuerdos especiales si quería comerciar en Asura. Por supuesto, Perugius la rechazó completamente, diciendo que él no necesitaba nada de eso.
“Bueno, sí, no hay dudas de por qué está teniendo problemas,” dije.
“¿A qué te refieres?”
“Es decir, él escogió vivir aquí, lejos de todo eso. Así que ya sea él no está interesado en ello en lo más mínimo o directamente le desagrada.”
“¿Qué?” Sylphie ladeó su cabeza. “Pero creí que había dicho que escogió vivir aquí porque es más conveniente para detener el renacimiento del Dios Demonio.”
¿De verdad había dicho eso? Bueno, no había dudas de que esa también era una de las razones. “Eso no fue lo que quise decir. Si él quisiera poder, ya lo habría tomado por sí solo. Después de todo, Perugius es el héroe de la Guerra de Laplace. Sylvaril dijo que él encontraba sofocante la formalidad de la corte de Asura. Si están tratando de atraerlo con prestigio y poder, solo les va a perjudicar.”
Si él realmente quisiera dejar esta fortaleza, fácilmente podría haberlo hecho. Pero se había aislado aquí arriba por décadas. De seguro Perugius tenía sus razones.
“Sí, tienes razón en eso. Tal vez la Princesa Ariel está siendo demasiado impaciente…” Su voz se detuvo por un momento. “Oye, Rudy, ¿qué crees tú que deberíamos hacer?”
“Esa es una pregunta difícil.”
Yo no tenía absolutamente nada en mente. Pero sí sentía que Ariel se estaba saltando un buen número de pasos importantes. Normalmente, una persona cultivaría la amistad antes de pedir favores. Si el otro lado no estaba dispuesto, entonces podías ofrecerle cosas a cambio. Ariel tenía el beneficio de su carisma natural, y lo usaba como ventaja para crear conexiones instantáneas. Ella nunca antes había enfrentado a alguien que pudiera resistirse a su carisma. Perugius y Nanahoshi eran diferentes. Yo probablemente estaba en la misma categoría que ellos. Yo estaba feliz de hacer algo por el bien de Sylphie, pero no me sentía tan obligado de ayudar a Ariel.
“Primero que nada, creo que ella debería tratar de mejorar su relación con Perugius.”
“¿Mejorarla cómo?” preguntó Sylphie.
“Al compartir sus pasatiempos o preguntarle acerca de sus historias heroicas del pasado.”
“¿Pasatiempos e historias heroicas? Bien, creo que lo entiendo.”
“Podría ayudarles llevar a Zanoba. Creo que es el que más le agrada a Perugius entre todos nosotros.” Zanoba se encargaría de la conversación por ella, y Ariel simplemente podía asentir. Eso probablemente mejoraría la percepción que Perugius tenía de ella.
“Mm, bien. Trataré de decirle a Su Alteza lo que dijiste.”
“No me tomen muy en serio,” le advertí. “No soy infalible.”
“Jejeje, de todas formas, aprecio el consejo.” Sylphie me besó en la mejilla.
La suave sensación de sus labios fue suficiente para hacerme olvidar mis estudios. En cambio, su beso despertó deseos pervertidos dentro de mí.
Tal vez debería empujarla a la cama para poder comenzar a trabajar en un segundo bebé. Rápidamente deseché esa idea. No, no puedo permitirme distraerme. Voy a estudiar. Simplemente tendré que conformarme con tocar un poco su trasero y—esperen, ¡no!
“Por cierto, Rudy, ¿cómo van las cosas de tu lado?”
“Mm, más o menos, supongo.”
Sellé mi demonio lujurioso en lo profundo de mi ser mientras discutíamos todo lo que había ocurrido durante el día anterior. Hablamos de la maldición de Zenith, la magia de invocación, el almuerzo que compartí con Nanahoshi, y cómo Nanahoshi nos había guiado a través del sótano de la fortaleza.
“De seguro eres horriblemente cercano a Nanahoshi,” se quejó Sylphie luego de que terminé.
Supongo que comer junto a otra chica y pasear con ella al final era algo indebido. Dicho eso, Zanoba y Cliff estuvieron presentes en ambas ocasiones, así que no era como si hubiera estado a solas con Nanahoshi. Pero sí me esforcé por prepararle esa comida.
Mierda. Tengo que hacer algo para mejorar el humor de Sylphie. Tenía que hacerle saber que mi amor por ella excedía por mucho la amistad que compartía con Nanahoshi.
“Um, Sylphiette-san…”
“¿Si?”
“¿Puedo sostenerte en mis brazos?”
Ella inspiró profundamente, llenando sus mejillas de aire para formar un puchero y se dio la vuelta. “Siempre tratas de besarme como disculpa. ¿Por qué? ¿Es porque te sientes culpable?”
Vaya. Ella está siendo horriblemente fría el día de hoy. ¿Qué estaba pasando? ¿Acaso de verdad estaba enojada conmigo? No me digan que este es el periodo complejo en el matrimonio del que con frecuencia hablan las personas. Por otro lado, ya viene el tercer aniversario. Estábamos a punto de llegar a la marca de los tres años.
Sacudí mi cabeza. ¡No, el número de años no importa! Pero estoy en serios problemas ahora mismo. ¿¡Qué hago!?
“¡Solo bromeaba! Siento haber jugado contigo de esa forma, pero parecías estar divirtiéndote mucho hablando con ella, así que quise molestarte un poco.” Sylphie sacó su lengua mientras estiraba sus brazos a mi alrededor y me abrazaba.
Yo la jalé hacia mí. Sylphie era muy pequeña, pero todavía tan suave y cálida como siempre. Amaba la sensación que daba. Tal vez merecía que me odiara, pero, aun así, no quería eso. Tendré que ser más cuidadoso en el futuro.
“Pero honestamente, ¿por qué eres tan cercano a Nanahoshi?” preguntó Sylphie.
“Eh, bueno, sé mucho acerca de su situación y de dónde viene, así que quiero ayudarla en lo que pueda. Pero no es como si estuviera interesado románticamente en ella ni nada parecido, ¿bien?” La forma en que lo expliqué lo hizo sonar muy sospechoso.
“Jejeje, sí, lo sé,” rio Sylphie, acariciándome sobre la cabeza. Luego ella me dio suaves palmadas en la espalda antes de alejarse. “Bueno, debo regresar con la Princesa Ariel. Sigue esforzándote, Rudy.”
“Sí, lo haré. Y tú también.”
Mierda. Pensé que todo iba muy bien, pero las frustraciones de Sylphie deben haber estado acumulándose detrás de escena. Esto no puede seguir así. Podría ser una buena idea poner algo de distancia entre Nanahoshi y yo. Quizá esforzarme por hacer cosas que la hicieran feliz al final no era una muy buena idea. Hmm…
Sylphie abrió la puerta para marcharse y se congeló. “¿Eh?”
Nanahoshi estaba de pie en frente suyo. “Lo siento. No quise interrumpirlos, pero… coff, coff…” Ella comenzó a tener un ataque de tos, llevándose las manos a su garganta y pecho mientras su rostro se retorcía del dolor. “Lo siento. Lo escuché todo. Coff… No te preocupes, no tengo ningún interés en Rudeus… Coff…”
“Ah, um, bien. Eso es genial, pero, eh, ¿estás bien?” preguntó Sylphie.
“Estoy bi… coff, coff…”
La condición de Nanahoshi estaba mucho peor que antes. Ella estaba teniendo arcadas como si hubiese algo en su garganta, lo cual solo incrementó nuestra preocupación.
“Es solo que, ya saben, mi tos ha empeorado mucho… Coff, coff… Fui con Cliff para ver si podía usar magia de desintoxicación en mí, pero estaba ocupado con Elinalise. Creí que podría hacer que Rudeus lo hiciera en su lugar, pero si eso solo va a causar más malentendidos, simplemente esperaré hasta mañana para que Cliff me ayude.”
“No, está bien. Todo está bien. Realmente no estoy preocupada por eso,” balbuceó en pánico Sylphie. Mientras Nanahoshi se daba la vuelta para marcharse, Sylphie puso una mano sobre su hombro. “Um, yo puedo usarla en ti, pero si mi magia no es lo suficientemente efectiva, podría ser buena idea hacer que Cliff use un hechizo superior en ti más tarde.”
“Gracias. Lo apreciaría, si no es mucha molestia.”
“Muy bien, entonces aquí vamos.” Sylphie presionó gentilmente una mano contra el cuello de Nanahoshi. Ella lanzó su hechizo de desintoxicación sin recitar un encantamiento—una hazaña que yo era incapaz de imitar. Seguro, yo no puedo lograrlo en el presente. Pero si me esfuerzo, eventualmente también seré capaz de hacerlo.
“¿Mm?” La voz de Sylphie interrumpió mis pensamientos mientras ella ladeaba su cabeza de la confusión.
En el instante siguiente, Nanahoshi comenzó a tener otro ataque de tos.
“¿Qué? Esto es… ¿extraño? Mi poder mágico está… ¿qué significa esto?” Sylphie ladeó su cabeza hacia el otro lado y trató de presionar su otra mano contra el hombro de Nanahoshi. Durante el proceso, la tos de Nanahoshi solo empeoró.
“Oye, ¿está todo bien?” pregunté, despertando mi ansiedad.
Nanahoshi se llevó una mano hacia su boca. “Urgh… ¡blegh!” Hubo un sonido de líquido salpicando.
“¿Eh?”
Un coágulo de sangre cayó al suelo.
“Q-qué…”
Nanahoshi miró en silencio hacia su mano, aturdida. Su cerebro parecía no poder digerir lo que estaba viendo. Ella dio vuelta su palma hacia mí, como si creyera que yo podría tener las respuestas. Su piel estaba cubierta de sangre. Un segundo después, ella se desplomó en el suelo y perdió la consciencia.
“¿Qué? ¿Por qué?”
Yo no era el único que estaba ahí de pie desconcertado. Sylphie también estaba congelada.
“Ahora mismo, cuando traté de enviar mi poder mágico dentro de ella… ¿por qué? Yo no…” Manchas de sangre cubrían el rostro y las manos de Sylphie mientras miraba abajo hacia Nanahoshi. Su piel estaba horriblemente pálida.
Yo inmediatamente corrí hacia ella. “Sylphie.” Había conmoción en mi voz.
Ella se retorció, con sus ojos llenos de miedo mientras retrocedía un paso. “¡N-no! No fui yo. Yo no le hice nada.” Sylphie siguió retrocediendo hasta que quedó atrapada en una esquina. La seguí silenciosamente hasta que ella estaba contra la pared. Una vez que se dio cuenta de que no tenía dónde huir, Sylphie cerró con fuerza sus ojos. “Recuerdo lo que dije hace solo un minuto, pero lo único que quería era jugar un poco contigo… pero en realidad, yo… ¡yo nunca haría algo como esto!”
Saqué un pañuelo de mi bolsillo, lo humedecí con mi magia de agua, y lentamente comencé a limpiar la sangre del rostro de Sylphie.

“¿Eh?”
Una vez que estuvo limpio, comencé a limpiar su mano. El peor método de transmisión de enfermedades eran los fluidos corporales de una persona enferma. Yo no creía que limpiar la sangre de Nanahoshi de Sylphie fuera a solucionar mágicamente todo, pero no podía dejarla viéndose así. Por parte de Sylphie, ella no trató de resistirse; solo se quedó ahí de pie y me permitió hacer lo mío.
“Todo está bien, Sylphie. Yo observé toda tu interacción con Nanahoshi. No hiciste nada malo.”
“B-bien.”
Yo ya estaba calmado. Verla perder la compostura me había ayudado a mantener la mía. Al menos, esperaba que así fuera. “Todo está bien,” repetí. “No hiciste nada malo. Nanahoshi ha estado enferma ya por un tiempo. ¿Entiendes?”
“Sí…”
“Las cosas pasaron de repente, en el peor momento posible. Esto por ningún motivo es tu culpa.”
“B-bien, pero… cuando traté de usar mi magia en ella, hubo algo… extraño en su interior. Era como si mi poder mágico no pudiera atravesarla. De hecho, simplemente pareció… condensarse o algo así…”
Sangre estaba saliendo de la boca y nariz de Nanahoshi mientras yacía tendida sobre el suelo, inconsciente. Usualmente, cuando alguien estaba en esta clase de estado de confusión, darles algo que hacer los ayudaba a reaccionar.
“Escúchame bien, Sylphie. Necesito que vayas a conseguir ayuda—ya sea de Cliff o Perugius-sama.”
“¿Q-quieres que yo vaya?”
“Sí. Yo cuidaré a Nanahoshi y haré lo que pueda por ella, pero mientras tanto, necesito que tú vayas a conseguir ayuda. ¿Puedes hacerlo?”
“S-sí, puedo hacerlo.” La lucidez regresó a sus ojos mientras salía corriendo a través del pasillo y desaparecía. Sylphie había enfrentado situaciones sangrientas varias veces en el pasado, pero eso no la había preparado para tener a un conocido toser sangre de la nada. Incluso ella fue tomada desprevenida. Peor aún, todo había sucedido justo después de que Sylphie tocó a Nanahoshi.
Yo sabía que mi esposa no era del tipo que lastimaba a alguien más, sin importar lo celosa que estuviera. Dicho eso, en ocasiones ella podía ser impulsiva y—
No, nop, no es posible.
“Muy bien,” dije, lanzando esos pensamientos por la ventana mientras me daba la vuelta hacia Nanahoshi. A pesar de lo que le dije a Sylphie, había pocos cuidados médicos que podía darle a nuestra inconsciente amiga.
Simplemente tendré que hacer lo que pueda.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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