Muro
Capítulo 03
Muro
★Perspectiva de Rudeus★
Paul: “¡Hay una Oruga de Hierro detrás de ti!”
Elinalise: “¡Son demasiados, por favor haz algo al respecto!”
Rudeus: “Entendido… ¡CAÑÓN DE PIEDRA!”
Geese: “¡Oh, por poco, por poco! ¡Ni siquiera puedo huir, ¿eh?! ¡Oye! ¡Solicitando apoyo aquí!”
Paul: “Geese, ¿cuántos hay?”
Geese: “Ehhh… restantes… ya no hay Cráneos, Orugas… 22, Tarántulas… uuhhh… ¡Ahhhh! ¡Son demasiadas, ¡no lo sé! ¡no lo sé!”
Talhand: “Son demasiados… No podemos seguir el ritmo de los refuerzos enemigos. ¿Deberíamos retirarnos?”
Rudeus: “Por ahora, movámonos según el plan. ¡NOVA GÉLIDA!”
Geese: “¡Guau! Las Tarántulas y las Orugas de Hierro están todos congelados. ¡Paul detrás de ti! ¡Apunta a ese Cráneo de Barro!”
Paul: “¡Elinalise! ¡Cubriré tu espalda! ¡Raaaaaaaaah!”
Elinalise: “No necesitas decírmelo”.
Talhand: “¡Bien! Solo quedan los Orugas de Hierros”.
Rudeus: “Entonces, primero los golpearemos con un ataque único y total. ¡Manténganse atrás! ¡TORBELLINO DE BLIZZARD!”
Paul: “Haaah… Haaah… ¿Eso fue todo?”
Elinalise: “Haaah… Los números del enemigo… eran increíbles, ¿verdad?”
Geese: “Qué hostigante… Con todos los que matamos ayer, ¿cómo es que todavía hay tantos?”
Talhand: “No hay necesidad de responder a eso…”
Paul: “Rudy los mató a todos con esa magia avanzada… ¿eh? ¿¡Otro callejón sin salida!?”
Talhand: “Sumando los de ayer también, ¿cuántas veces ha pasado esto ya? Parece que no hay interruptores ni círculos mágicos tampoco”.
Elinalise: “Este sentimiento… Me recuerda a cierto momento… Oye, Talhand, algo así ha pasado antes, ¿verdad?”
Talhand: “Hmmm… ah, esa vez… eran unos hongos que hicieron que todo el grupo quedará atrapado con alucinaciones. Eso nos hizo movernos por las mismas habitaciones todo el tiempo sin que nos diéramos cuenta”.
Rudeus: “Y entonces… ¿Cómo diablos acabaron en esa situación?”
Geese: “Cuando ya no teníamos más comida, alguien se comió unos hongos”.
Rudeus: “¿Quién fue?”
Paul: “Fue Ghislaine”.
Elinalise: “No puedo evitar reírme cuando lo recuerdo… ella seguiría golpeando su cabeza contra una pared, ¡diciendo ‘¡hay una pared invisible!’”
Talhand: “Dicho esto… el bloqueo en el que nos encontramos en este momento, no se debe a ningún hongo que comimos en el camino, ¿verdad?”
Geese: “No tiene por qué ser hongos en absoluto… Podría ser hierba, heno, o la mierda de una Oruga de Hierro”.
Paul: “También está la probabilidad de que las alucinaciones tuvieran algo que ver con ocultar cosas entonces”.
Elinalise: “No veo cómo eso cambiaría el poder encontrar cosas usando las estrategias habituales. ¿Acaso se nos está pasando algo por alto?”
Talhand: “Cierto… hay algo diferente de lo habitual”.
Paul: “¡Oh, ¿Has notado algo? ¡Como se esperaba de nuestro experto cazador enano! Entonces, ¿qué es diferente esta vez?”
Talhand: “Paul y Elinalise no están peleando, eso ya es bastante diferente de lo habitual”.
Geese: “Si ese es el caso, tú y Elinalise tampoco están peleando, ¿verdad?”
Paul: “¡Wow! Talhand hizo una broma. Debe estar lloviendo fuerte afuera”.
Elinalise: “Las cosas son bastante diferentes de lo que solían ser…”
Talhand: “Dicho esto, creo que deberíamos detenernos aquí y descansar un poco”.
Paul: “Así es. Talhand, te dejo las preparaciones de la estufa a ti”.
Talhand: “Déjamelo a mí”.
Elinalise: “Geese, ¿puedes empezar a preparar la cena? Después de todo, es tu trabajo”.
Geese: “Sí, sí… ¿Eh? ¿Qué pasa, jefe?”
Rudeus: “Hmmm… Es como si, no sé, estoy pensando en cómo no tengo nada que hacer, no estoy acostumbrado a eso”.
Geese: “¿Tienes alguna experiencia previa?”
Rudeus: “No lo llamaría experiencia, pero…”
Geese: “Hmmm… específicamente, ¿qué puedes hacer?”
Rudeus: “No lo sé… Pero, ¿puedo explorar un poco más esta habitación?”
Geese: “¡Oye, Paul! El jefe aquí dice que tiene un presentimiento sobre esta habitación, así que se quedará un rato para examinarla un poco mejor. ¿Te importa si lo ayudo?”
Paul: “Nah, entendido. Dejaremos su comida aquí”.
Geese: “¡Entendido!”
Aquí también hay rastros de Orugas de Hierro… Bueno, eso era obvio… Aun así, algo está dentro de mi cabeza molestándome y no sé por qué.
Geese: “Entonces, ¿qué tal? ¿Hay algo que te parezca extraño?”
Rudeus: “Es el resultado de una batalla ardua. Incluso si algo hubiera pasado aquí, hay bastantes probabilidades de que también todo tipo de pista haya sido destruida o algo así”.
Geese: “Es mejor no pensar en esa posibilidad cuando estás a mitad de camino de descubrir algo”.
Rudeus: “¡Tienes razón! De todos modos, por ahora me gustaría buscar en la habitación y…”
Geese: “Hmmm… espera, ¡así no se hace! Cuando estás buscando algo, vas a la entrada y empiezas desde la izquierda. Esa es la forma, es más fácil”.
Rudeus: “¿Es cierto eso?”
Geese: “Es una superstición”.
Rudeus: “Ya veo. Entonces no hay ninguna razón”.
Geese: “¡Idiota! He encontrado objetos perdidos innumerables veces con este método. En realidad… ¿por qué estás tan interesado?”
Rudeus: “Bueno, dado que había Orugas de Hierro y Cráneos de Barro siendo llamados como refuerzos, me pregunté si Roxy podría estar más adelante desde aquí”.
Geese: “Hmmm… bueno, seguir estos pasos puede terminar contigo siguiendo una ilusión”.
Rudeus: “También existe la posibilidad de que esos refuerzos no tuvieran nada que ver con Roxy… Haaaaahh”.
Geese: “Jejejeje, venga, no hay necesidad de apresurarse. Por ahora, tomemos un descanso de la búsqueda y vayamos a comer algo”.
Rudeus: “¡Entendiiiiiidooooooo!”
Y así nos dirigimos hacia el grupo.
Talhand: “Oh, ¿qué? ¿Ya terminaron? La estufa aún no está lista del todo”.
Geese: “Parece que no puedes concentrarte sin mí cerca”.
Elinalise: “Bueno, por ahora comamos, ¿de acuerdo?”
Paul: “Así es. Recuperar nuestra fuerza es importante también. Talhand, date prisa y termina con la estufa”.
Talhand: “No digas eso… ~Oh, espíritus de la tierra, escuchad mi llamado, y construid un muro tan resistente como la piedra. ~ ¡Muro de tierra!”
Rudeus: “Muro de tierra… ¡Ah! ¡Lo tengo! ¿Podría ser!?”
Paul: “¿Eh? Rudy, ¿qué pasa?”
Rudeus: “Hay algo que me ha hecho pensar. ¡Novato!”
Geese: “¿Eh?”
Rudeus: “Antes, cuando estabas buscando una puerta oculta, ¿cómo lo hacías?”
Geese: “Eso fue… viendo si algo se abría o no. Luego usaba mis ojos para ver si había una brecha en el suelo que pareciera que podría abrirse. ¿Qué pasa con eso?”
Rudeus: “Sniff, Sniff… ¡Lo sabía!”
Estaba demasiado concentrado en mirar las huellas de las Orugas de Hierro, no debería haber mirado eso, sino que debería haber revisado la pared detrás de todas esas huellas.
Rudeus: “El color… es un poco diferente”.
Cuando creas piedra con magia, el color es un poco diferente en comparación con la roca natural. Mi Cañón de Piedra es así también.
Entonces, la magia de tierra usada por los Cráneos de Barro no debería ser una excepción.
Esa sensación que tuve todo este tiempo mirando las huellas. Eso fue… porque no debería haber nada después de los pasos de las Orugas de Hierro, ya que había una pared justo en frente.
Con ese pensamiento en mente, caminé hacia el punto en donde sentí que algo estaba fuera de lugar.
Paul: “Oye, ¿qué pasa, Rudy? ¿Encontraste algo?”
Rudeus: “Padre… ¡puedo sentir cerca la presencia de Dios!”
Paul: “¿Eh? ¿La presencia de Dios?”
Rudeus: “¡CAÑÓN DE PIEDRA!”
Paul: “¡Oye!”
Con eso, disparé mi Cañón de Piedra hacia la pared que se veía un poco diferente.
Paul: “Pero… ¿Qué es esto? ¡Oh! ¡Hay un camino detrás de esta pared!”
Geese: “Tienes que estar bromeando. No sentí la presencia de una puerta oculta. Esto debería haber sido solo una pared normal”.
Talhand: “Ya veo… Fue creada usando ‘Muro de Tierra’. El muro de los Cráneos de Barro tenía un pasillo oculto detrás”.
Geese: “¿En serio? Es la primera vez que escucho de monstruos haciendo algo así”.
Rudeus: “¡Roxy está justo adelante! ¡Sigamos!”
Geese: “¡Oye, espera!”
Paul: “Hah, justo como es de esperar de mi hijo. ¡Ahora, esto se ha vuelto realmente interesante!”
Elinalise: “¿¡Incluso Paul!? Bah, da igual. Yo también voy”.
Talhand: “Vaya, vaya. Parece que no han cambiado en absoluto después de todo este tiempo”.
Seguimos ese pasillo hasta llegar a una enorme habitación con una vista aterradora.
Paul: “¿Eh? ¡¿Qué demonios es esto!?”
Elinalise: “¡Todo el suelo está lleno de arañas e insectos!”
Talhand: “¡Parece el reino de los monstruos!”
Geese: “¡¿Qué demonios!? ¡Hay demasiados, vamos a retirarnos! ¡Nos encontraremos en el pasillo justo detrás de nosotros!”
Rudeus: “¡NO! Por favor, miren, en la esquina de la habitación, hay bastantes cuerpos de monstruos. ¡Hubo una pelea justo aquí!”
Paul: “¿¡Qué!?”
Elinalise: “Es verdad, parece el resultado de una batalla… Entonces, ¿está Roxy al final de esta habitación profunda?”
Geese: “Ahora que lo mencionas, creo que puedo escuchar sonidos de una pelea al final de este lugar. Al menos, no hay error en que alguien está luchando allí”.
Rudeus: “¡Abriré un camino! ¡OOAAAAAHH!”
Puse todo el maná que pude en mi báculo, quería congelar a tantos como fuera posible, pero necesitaba controlar el hechizo para que no congelará a Roxy como resultado también. Necesito dejar ese espacio seguro.
Rudeus: “¡NOVA GÉLIDA!”
Con eso congelé la mayor parte de la habitación.
Paul: “¿De verdad? ¡Los congeló a todos!”
Geese: “Uggghh… aggghh”
Elinalise: “¡Kyaaaa! ¡Geese! ¡Geese también ha sido congelado!”
Talhand: “Hmmmm… así que mis temores de que alguien fuera afectado por sus hechizos habían sido acertados todo este tiempo…”
Rudeus: “¡Lo siento, Geese!”
Corrí hacia el fondo de la habitación. Esto es… rápidamente revisado por los monstruos congelados, ¡y finalmente la encontré!
Rodeada de monstruos… incluso entonces, puedo sentir el poder… ¡de la chica de pelo azul!
Rudeus: “¡Ooooaaaaah! ¡NOVA GÉLIDA!”
Ahora que tenía una mejor vista de lo que quedaba de la habitación. Podía congelar a los monstruos que aún no estaban afectados.
Rudeus: “Esos deberían haber sido los últimos… Ah… ¡te encontré!”
Roxy: “¿Eh?”
¡KYAAAAA! ¡ES LA MAESTRA ROXY, la Roxy que no había visto en tanto tiempo! ¡Oh, ups, podría enojarse si la llamo “maestra”, vamos a decir “Profesora Roxy” en su lugar!
Aun así… una maestra enojada también es linda, pero probablemente no es la mejor idea hacerla enojar tan pronto nos encontremos… En cualquier caso… ¡Qué alivio!
No pude contener mi felicidad y fui corriendo hacia ella y la abracé.
Rudeus: “¡Oh! ¡Gracias a Dios!”
Roxy: “¿Eh? ¿Eh?”
Froté mi rostro cerca de su cuello. Estaba aliviado, tan feliz. Oh, este aroma… He extrañado este aroma… Tomemos una buena bocanada para absorberlo todo, Sniiiiiiiiiiiiff.
Roxy: “¿¡Eh!? ¡Woaah!”
Rudeus: “¡Woah! ¡E-eh!”
¿Eh? ¡ella me apartó… ¿¡Por qué!?
Roxy: “M-mis disculpas, es solo que… apesta…”
Rudeus: “¿Y-yo a-apesto? ¡Lo siento!”
Roxy: “No, no usted. Mi cuerpo. He estado aquí durante un mes”.
Rudeus: “Ah, entonces a eso te referías. Aunque la verdad, no me molesta”.
Roxy: “Bueno, a mí sí me molesta… Ejem, Le agradezco mucho que me haya salvado”.
Rudeus: “No es necesario el agradecimiento. Eso es algo natural”.
Roxy: “Ejem. Es un placer conocerlo. Mi nombre es Roxy Migurdia. Si no le importa, ¿podría decirme su nombre?”
Rudeus: “¿Eh? ¿C-co-nocernos…?”
Roxy: “¿Eh? Ah, ¿entonces ya nos habíamos visto antes? Si es así, me disculpo, me temo que no lo recuerdo”.
Rudeus: “¿No… me… recuerdas…?”
Roxy… ¿ella no me recuerda? Esa Roxy… que me enseñó esas lecciones preciosas, ¡mi maestra, MI DIOS! Ella no me recuerda… m-mi… Ro… ¿qué… eh?…
“¡BLEEEEERGH!”
Y así, rescatamos a Roxy.


