Los Sentimientos de un Hermano
Capítulo 4: Los Sentimientos de un Hermano
Descubrí la situación mientras me dirigía hacia la escuela con Sylphie una mañana.
Linia y Pursena estaban esperando por mí afuera de la puerta. Tan pronto como nos vieron acercarnos, ellas corrieron hacia nosotros y nos explicaron que Norn se había encerrado en su habitación el día anterior y que se rehusaba a salir.
“¡Iré a dar un vistazo!” Sylphie salió corriendo hacia el dormitorio de mujeres casi instantáneamente.
Por otro lado, yo estaba congelado en mi lugar. Probablemente debí haber seguido a mi esposa, pero la noticia me había dejado en estado de pánico. Supongo que la palabra encerrado tenía connotaciones muy graves para mí.
“Jefe, ¿no vas a ir también, miau?”
“¿Solo vas a ignorar esto?”
No sabía qué responder.
¿Qué iba a hacer? ¿Qué se supone que debía hacer? Mi mente estaba en blanco. En mi caso, todo había terminado en el momento que me encerré en mi habitación. Había seguido aislado por el resto de mi vida.
¿Por qué nunca volví a salir? Porque pensaba que el mundo exterior era un lugar peligroso, lleno de personas que querían lastimarme. Pensaba que sería acosado de nuevo si regresaba a la escuela. Sí—fue el acoso lo que lo inició. Sabía que me volverían a hacer sentir miserable si alguna vez trataba de salir de mi aislamiento.
Tenía que lidiar con la causa del comportamiento de Norn si quería que esto cambiara. Antes de tratar de convencerla de salir, tenía que encontrar la razón por la que se estaba ocultando en su habitación.
Un recuerdo del pasado atravesó mi mente. Yo estaba en medio de la cafetería de mi antigua escuela, esperando pacientemente en la fila. Pero justo cuando finamente era mi turno, un montón de matones de aspecto aterrador se metió en frente de mí. Lleno de una ira justificada, estúpidamente decidí defender mi posición. Los regañé lo suficientemente fuerte para que todos escucharan, incluso mientras me miraban con desprecio y me decían que me fuera a la mierda.
Podía ver a los otros estudiantes comenzando a mirar en nuestra dirección. Sintiéndome increíblemente orgulloso de mí mismo, continuando el tema de forma testaruda, y demandando una disculpa. En cambio, ellos me golpearon sin piedad. Para el momento que terminó, pensé que me habían dejado lisiado de por vida.
Ese error convirtió mi vida en un infierno.
Si existía la posibilidad de que Norn estuviera atravesando algo similar ahora mismo, yo tenía que ayudarla. Golpearía a los matones que la estaban acosando hasta que ella se volviera a sentir segura.
Sus amigos o familia podrían venir tras de mí por eso, pero lidiaría también con ellos si fuera necesario. No me importaba si eran aristócratas con dinero, o incluso de la realeza. Lucharía contra ellos con todo lo que tenía. Me aseguraría que llegaran a vivir para lamentar haberse metido en mi camino.
Había una posibilidad de que Norn hubiera comenzado el conflicto. Pero lo que sea que le estaban haciendo en respuesta obviamente había cruzado la raya.
Norn era mi hermana. No importaba si ella me odiaba a mí o a Aisha, o si no quería vivir con nosotros. Ella todavía era parte de mi familia. Y es el trabajo del hermano mayor proteger a sus hermanas, ¿cierto?
Algunos minutos después, yo estaba caminando a través del pasillo hacia las salas de clase de los estudiantes de primer año con Linia y Pursena siguiéndome de cerca. Había considerado hacer esto yo solo, pero no creía que mi cara fuera especialmente intimidante. Al menos con estas dos junto a mí, todos deberían darse cuenta de que yo iba en serio.
“Eh, Jefe…”
“No lo hagas, Linia. ¿No puedes ver lo enojado que está? Es un poco aterrador.”
Ambas parecían tener algunas dudas acerca de esto. Eso era comprensible. Las estaba arrastrando a una situación realmente vergonzosa. Pero ahora mismo, no iba a dejar que mi vergüenza me detuviera. Ahora mismo, yo estaba completamente en el modo de padre sobreprotector.
No mucho después, llegamos a la sala de clases de Norn. La clase ya estaba en marcha.
“Con su permiso,” dije, abriendo completamente la puerta y entrando.

“Eh, ¿G-Greyrat-san? Estamos en medio de una—”
“Si no le molesta, me gustaría tomar un momento del tiempo de todos.”
“Pero—”
“No les quitaré mucho tiempo.”
Apartando a la profesora del camino, tomé su lugar detrás del podio.
Antes de comenzar, miré alrededor de la sala de clases. Todos me estaban mirando con sorpresa en sus rostros. Pero dentro de esta multitud, tenía que haber un bravucón que estaba acosando a mi hermanita.
¿La habían golpeado? ¿Pateado? Tal vez por ahora solo la habían insultado. Tal vez solo se habían burlado de una triste y solitaria chica que estaba atrapada dentro de una ciudad desconocida.
“Como la mayoría de ustedes debe saber, un miembro de esta clase estuvo ausente ayer.”
Nadie habló.
“Puede que no lo sepan, pero se trata de mi hermana menor.”
Eso sacó una reacción. Escuché murmullos a través de todo el salón.
“Todavía no he escuchado los detalles de parte de mi hermana, pero no hay muchas razones para que una niña de su edad deje de ir a clases. Creo que alguien en esta habitación probablemente es responsable.”
Escaneé la habitación mientras hablaba, buscando alguna reacción. Un buen número de estudiantes bajaron la vista hacia sus escritorios cuando hice contacto visual con ellos. La mayoría eran niños de aspecto fuerte que ya estaban comenzando a ignorar un poco el código de vestimenta. ¿Tal vez se sentían culpables?
Mirando con más atención, me di cuenta de que uno de ellos era ese delincuente que había conocido hace algún tiempo. Ahora mismo no podía recordar su nombre. ¿Pudo haber sido él?
Tranquilízate. Es demasiado temprano para saltar a las conclusiones.
“No espero mucho de los responsables,” dije. “Tal vez solo estaban bromeando, o tratando de conocer a mi hermana, y las cosas fueron por una dirección extraña. Quizá ella los provocó de alguna forma.”
Ahora estaba mirando con mucha atención los rostros de cada uno de ellos.
¿Quién fue? ¿Quién la está acosando? ¿Es ese mocoso adinerado de ahí? ¿O tal vez ese malhumorado niño demonio de ahí? No, incluso podía ser una chica común y corriente. En ocasiones, los niños promedio pueden ser los acosadores más horribles de todos.
“Apreciaría mucho si los involucrados dieran un paso al frente y lo admitieran. No voy a gritarles. Solo quiero que reconozcan lo que hicieron y se disculpen con mi hermana.”
Y, después de eso, los convertiré en carne picada.
Algunos de los niños en esta habitación eran tan jóvenes como Norn, pero la mayoría eran mayores. Algunos incluso estaban cerca de los veinte. Probablemente hubo al menos unos cuantos que apartaron la mirada. Existía la posibilidad de que todos ellos fueran culpables. Mientras más lo pensaba, más enojado estaba.
Por unos largos momentos, nadie dijo palabra alguna. Todos solo miraban hacia mí, con sus ojos bien abiertos de la sorpresa.
“U-um…”
Finalmente, una niña dentro del grupo levantó su mano vacilantemente. Me tomó mucho autocontrol evitar lanzar un Cañón de Piedra hacia ella.
Era parte de la gente bestia, de tal vez trece años de edad, y se veía muy parecida a un perro mapache. Ella tenía un rostro redondo, ojos tímidos, y un corte de cabello hasta el comienzo de su cuello. Para ser honesto, no era la clase de niña que esperarías que fuera una matona. Era más fácil imaginarla a ella siendo acosada.
“Y-yo el otro día estaba hablando con Norn, y—”
“¿Y accidentalmente le dijiste algo horrible?”
Siempre y cuando fueran solo algunas palabras desagradables, tal vez no la castigaría mucho.
“¡No, no! Es solo que, um… he escuchado muchas historias acerca de usted, Greyrat-sama. Pero Norn es solo una chica normal, ¿cierto? Solo destaqué que ustedes son muy diferentes, y entonces ella se enojó conmigo…”
Eso no tenía ningún sentido. ¿Por qué Norn se enojaría por eso? Ella no quería ser como yo. Yo ni siquiera le agradaba.
“Ah…”
La profesora de pie a un lado de la habitación pareció haber recordado algo. Volví mi atención hacia ella. A primera vista, la mujer se veía como una maga común y corriente de mediana edad. No se me había ocurrido que un profesor pudiera ser el culpable, pero los adultos evidentemente también podían ser bravucones.
“Señorita, ¿tiene algo que decir?”
“Bueno, ayer le estaba regresando su tarea a Norn, y—”
“Ella no pudo terminar todos sus deberes que le había asignado, ¿así que la hizo estar de pie desnuda en la oficina de la facultad por una hora?”
“¿Qué? ¡N-no, no! Ella no lo hizo muy bien en sus deberes, así que le dije que aprendiera de su ejemplo y se esforzara más la próxima vez.”
“…”
“Por un momento creí que se pondría a llorar, pero entonces ella asintió y dijo que se esforzaría más.”
Esperen, ¿qué? ¿Ella casi llora?
“Ah, esperen, eso me recuerda…”
Repentinamente, había múltiples personas hablando desde todo el salón. Y todas ellas compartieron historias similares.
Después de dejar el salón, los tres nos dirigimos hacia la cafetería. A esta hora del día, estaba totalmente desierta.
Tomé asiento en una silla al azar y me desplomé sobre la mesa. Esto era doloroso.
En resumen, todo era mi culpa. Cada vez que Norn había perdido la calma, había sido debido a que alguien mencionó mi nombre o la comparó conmigo.
La mayoría de los estudiantes en su clase habían sabido que nosotros éramos hermanos. Eso no era de extrañar. Teníamos los mismos padres, y nos parecíamos. Pero cada vez que alguien mencionaba esto, Norn reaccionaba de mala manera. Ella odiaba ser comparada conmigo, pero odiaba de igual forma que alguien me mencionara como una forma de felicitarla.
Sus compañeros de clase no tenían la culpa de esto. Ninguno de ellos estuvo tratando de molestarla deliberadamente. Algunos de ellos incluso estuvieron tratando de ser buenos con ella diciéndole que no era para nada parecida a su aterrador hermano.
El problema real era que casi todos en esta escuela me conocían. Por lo tanto, incluso sin tener la intención ellos tendían a mencionarme cuando estaban a su lado. Eso siempre iba a ser difícil para Norn. En sus días de escuela, ella había sido comparada constantemente con Aisha, y nunca de una buena forma. Ella era la hermana con menos talento, y ellos se lo recordaban a diario.
Norn finalmente estaba en una nueva escuela, viviendo sola, sin Aisha siguiéndola como una sombra. Pero antes de que tuviera la oportunidad de suspirar del alivio, todos la estaban comparando conmigo. Sin importar dónde fuera, ella estaba forzada a enfrentar el hecho de que era la integrante de la familia menos talentosa.
Ese solo hecho tenía que ser duro. Y entonces, para colmo, sucedió ese incidente con las bragas.
Afortunadamente, nadie había sido traumada por ese incidente. Ariel hizo un muy buen trabajo a la hora de apoyar a las víctimas, y para este momento, la mayoría de ellas lo recordaban y se reían. Al parecer, Linia no había forzado a las chicas a quitárselas contra su voluntad, sino que las convenció para que intercambiaran su ropa interior. Parecía que alguien había visto pasar esto desde cierta distancia y le había dado al consejo estudiantil una versión exagerada de los eventos.
Aun así, solo podía imaginarme cómo se había sentido Norn al escuchar todo esto. Era lo suficientemente duro sentirse inferior a tu hermano, pero sentirse inferior a un hermano completamente pervertido tenía que ser diez veces peor.
“Hah…”
¿Cuál era mi problema? Había saltado a las conclusiones e irrumpido en su sala de clases como un idiota. Yo no era un padre sobreprotector—era un imbécil sobreprotector.
“Siento haberlas arrastrado a eso, chicas,” murmuré, mirando hacia mis leales subordinadas. “Supongo que estaba siendo un estúpido.”
“Eso no es cierto. Nunca es estúpido tratar de proteger y ayudar a tu familia.”
“Ella tiene razón, Jefe.”
“Si ella se queda en esa habitación por demasiado tiempo, su cerebro se va a derretir.”
“Muy cierto, miau.”
“Ella incluso podría llegar a ser tan estúpida como Linia.”
“Sí, ella podría—¿¡Qué dijiste!?”
Ni siquiera pude sacar una sonrisa mientras Linia y Pursena comenzaban su habitual rutina cómica. Yo sabía muy bien lo complicadas que podían ser este tipo de situaciones. Las personas no dejan de salir porque no es divertido, ¿saben? Siempre hay una razón por la que no logran encontrar el valor para salir, y sacarlos de su habitación a la fuerza no cambiaba eso. De hecho, con frecuencia empeoraba las cosas.
Dicho eso, esta no era la clase de cosa que podíamos ignorar. Si Norn se quedaba ahí dentro por demasiado tiempo, ella terminaría lamentándolo. Incluso uno o dos meses desperdiciados pueden tener serias consecuencias.
Yo sabía todo esto por experiencia propia. Pero no era algo que solo podía explicar a una niña que lo estaba sufriendo ahora mismo.
Eventualmente, incluso los peores casos comienzan a desear poder regresar en el tiempo y hacer las cosas de forma diferente. Pero toma mucho tiempo llegar a ese punto. El arrepentimiento real no llega hasta que un año—o dos, o incluso diez—pasan. Y para ese momento, es demasiado tarde para corregir cualquiera de tus decisiones.
Supongo que es por eso que tantos padres les exigen tanto a sus hijos. Todos tienen arrepentimientos. En ocasiones, culpas de esos arrepentimientos a los demás.
“Ustedes dos, díganme algo. Digamos que son las menos talentosas de sus hermanos, y las personas no dejan de recordárselo. ¿Qué es lo mejor que pueden hacer al respecto?”
Linia y Pursena se miraron la una a la otra y se encogieron de hombros.
“No lo sé, Jefe. Nosotras dos somos bastante talentosas, ¿sabes?”
“Sip. No somos malas en nada.”
Esperen, creí que ustedes dos fueron enviadas aquí porque eran demasiado tontas y flojas para dirigir su tribu. ¿Cierto? Ellos querían enderezar su camino antes de poder darles cualquier clase de poder.
Bueno, como sea. Su falta total de conciencia de sí mismas claramente no les hacía daño. Pero ese enfoque no iba a funcionar con Norn. Ella era una niña sensible, no una narcisista de cerebro peludo.
“¡Ah! ¡Pero sí conozco a alguien así!” dijo orgullosamente Linia. “¡La tía Ghislaine! Ella solía ser una matona que comenzaba peleas todo el tiempo. ¡Pero entonces comenzó a entrenar, y terminó convirtiéndose en una Reina de la Espada!”
“Mmm. Bien, ese no es un mal ejemplo…”
Ghislaine era un caso excepcional, pero definitivamente había una posibilidad de que Norn tuviera un talento inesperado que aún no habíamos descubierto. No había razón para que ella compitiera conmigo o con Aisha en cosas en las que nosotros éramos buenos. Si no quería ser comparada con nosotros, ella simplemente podía hacer algo que ninguno de nosotros dos todavía no hubiera intentado. No estaba muy seguro de qué podía ser eso, pero el mundo era un lugar enorme. De seguro ella podría encontrar un campo en el que estuviera interesada, fuera del mundo de la magia o la esgrima.
Había una posibilidad de que ella no fuera particularmente talentosa en cualquier cosa que decidiera hacer con su vida. Después de todo, le había sucedido a Zanoba. Pero a pesar de su falta de talento como un artesano, el príncipe todavía parecía disfrutar su vida. Él podía fabricar sus propias figuras, coleccionarlas, y apreciarlas. Eso era suficiente para hacerlo feliz, y era todo lo que importaba.
Aunque probablemente sería difícil convencer a Norn de esto. Ninguno de estos argumentos habría funcionado en mí en el pasado.
“Pero ¿cómo se supone que hable con ella de esto?”
“No lo pienses demasiado, Jefe. ¡Entra con todo y dile lo que piensas!”
“Sip. Solo dile que lleve su trasero de vuelta a clases.”
Ellas de seguro lo hacían sonar simple… pero tal vez yo estaba desperdiciando demasiado tiempo en tratar de pensar en todos esos detalles. Después de todo, Norn solo tenía diez años. Tal vez ella solo estaba triste.
Es decir, este solo era su segundo día en su habitación, ¿cierto? Era demasiado temprano llamarla una aislada en este punto. Pasar un par de días solo cuando te sentías triste no es algo tan inusual.
Dicho eso, ella evidentemente lo estaba pasando mal ahora mismo. Yo me había estado diciendo a mí mismo que ella probablemente solo necesitaba espacio, pero ¿eso de verdad era cierto? Tal vez solo había estado evitando el problema.
Como su hermano mayor, al menos pude haber tratado de apoyar activamente a Norn y ayudarla a adaptarse. El enfoque de mirar de lejos puede ser más fácil, pero eso no quería decir que era la mejor opción. Podría ser una historia diferente si estuviéramos hablando de una estudiante de preparatoria, o incluso una de secundaria, pero Norn solo tenía diez años. Ponerle más atención de la que ella quería probablemente era la decisión correcta.
Antes de darme cuenta, ya me había decidido por un plan de acción.
“Muy bien. Iré a hablar con ella.”
“¡Ese es el espíritu, Jefe!”
“Sí. Ve a darle un golpecito en la cabeza.”
Por supuesto, yo era la causa directa de los problemas de Norn, así que era posible que ella no escuchara ninguna palabra de lo que le iba a decir. Pero no iba a enloquecer pensando en esa posibilidad. Primero lo primero: tenía que ir a verla y escuchar lo que ella tenía que decir.
“Ah. Pero no estoy seguro de cómo voy a llegar con ella…”
La habitación de Norn estaba en el dormitorio de mujeres. Estos días podía caminar sin problemas por ahí, pero eso no quería decir que ellas me iban a dejar entrar.
“Obviamente tienes que entrar a escondidas.”
“Es hora de una operación encubierta, Jefe. ¡Deja el plan en nuestras manos!”
Afortunadamente, la operación encubierta no fue demasiado difícil. Tenía muchos amigos ahí dentro; Sylphie y la Princesa Ariel también estaban en ese dormitorio. Cuando le expliqué la situación a la princesa, ella inmediatamente accedió a ayudarme. Por supuesto, Goliade y las otras integrantes de su escuadrón de autodefensa no iban a ser convencidas tan fácilmente, así que esta todavía necesitaba ser una visita secreta.
Linia, Pursena, y Sylphie estarían efectuando la verdadera operación. Sylphie estaba ansiosa de ayudar, pero parecía estar con sentimientos encontrados acerca de la situación.
“Lo siento, Rudy. Prometí vigilar a Norn, pero ella ni siquiera parece querer hablarme…”
“No es tu culpa, Sylphie. Yo soy el único que tiene la culpa de esto.”
Le expliqué lo que había descubierto acerca de la situación, incluyendo el hecho de que la depresión de Norn tenía mucho que ver conmigo.
Sylphie escuchó tranquilamente, pero al final frunció el ceño y sacudió su cabeza. “Nada de eso suena como tu culpa, Rudy.”
“¿Qué? Pero yo… eh…”
Hm. Ahora que lo pienso, tal vez no había hecho nada tan malo. Tampoco era como si hubiera manejado la situación muy bien.
Al final, no importaba como fuera. Todavía tenía que solucionar esto.
Esa noche, esperé hasta la hora de la cena, y entonces me dirigí hacia el dormitorio.
La mayoría de las residentes estaban fuera en la cafetería en este momento. Se había esparcido la palabra de que Ariel iba a dar un discurso improvisado ahí, y ella siempre reunía a una gran multitud.
Pero eso no quería decir que los dormitorios estarían totalmente desiertos. No podías meter a todo el cuerpo estudiantil en la cafetería incluso si lo intentabas. Aun así, tenía entendido que a las integrantes del escuadrón de autodefensa se les animó a que asistieran.
Pasé por un lado del edificio tan furtivamente como pude, buscando una habitación en específico. Después de unos segundos, la vi—una ventana con una solitaria flor colocada contra el alfeizar.
Agarré una pequeña piedra y la arrojé hacia la ventana. Un momento después, esta se abrió. Después de eso, era solo cuestión de impulsarme hacia arriba con el hechizo Lanza de Tierra y escabullirme en su interior.
“… Mm.”
Terminé dentro de una habitación oscura con un fuerte olor a animal. No me molestaba mucho el olor. Tal vez era porque las bestias en cuestión además eran mujeres. Los animales tendían a ser más tolerantes a los olores emitidos por parejas potenciales, ¿no?
“Gracias por tu ayuda.”
“No hay problema, Jefe.”
Linia había estado esperando aquí por mí por un tiempo. Sus ojos de gato brillaban suavemente en la oscuridad.
Mis ojos estaban comenzando a ajustarse a la oscuridad, así que di un vistazo alrededor del lugar. La distribución era perfectamente común. Tenía el típico camarote, un par de escritorios con sillas, y un closet compartido.
Era un poco difícil darse cuenta, pero la habitación se veía un poco desordenada.
“No mires mucho, Jefe. Es vergonzoso, ¿sabes?”
“Cierto. Lo siento.”
Di un par de cuidadosos pasos hacia el frente y estiré mi mano, buscando la perilla de la puerta. En cambio, mi mano tocó algo extrañamente suave.
“Ooh. Ese es uno de los sostenes de Pursena.”
“…”
No estaba seguro de cuál era la talla de su copa, pero por lo que sentía, tenía que ser impresionante.
“Jejeje. Siéntete libre de llevarte ese a casa, Jefe.”
“No creo que puedas decidir eso.”
Lancé hacia un lado el sostén mientras dejaba salir un suspiro. Normalmente, habría aprovechado esta oportunidad para presionarlo contra mi boca y olfatearlo profundamente un par de veces, pero en este momento no había tiempo que perder.
Linia pasó a mi lado y golpeó su puerta desde el interior. Unos segundos después, otro golpe respondió desde el exterior.
“Parece que podemos continuar.”
Ambos abrimos la puerta, y yo rápidamente me metí dentro del carro de la ropa sucia que estaba esperando en frente de ella, ocultándome debajo de la pila de sábanas.
A partir solo del olor, pude darme cuenta de que estas eran de la cama de Sylphie. También había mantas y camisas para proporcionar un poco más de volumen, y todas ellas tenían su aroma. Aunque no tenía la energía para excitarme.
Ahora mismo Norn era lo único en mi mente.
Mi hermanita estaba sufriendo. Ella estaba completamente sola en esa habitación, totalmente aislada, escondiéndose del mundo. Tenía que ayudarla. Después de todo, yo era su hermano.
“Bien. Ya es hora.”
Mientras el carro traqueteaba por los pasillos, yo concentré todos mis pensamientos en el problema entre manos.
Si esta solo era una pataleta, eso era una cosa. Pero ¿qué tal si era algo más serio? ¿Sería de alguna ayuda en ese caso? Hasta el día en que mis hermanos me sacaron a patadas a la calle, yo nunca había logrado salir de mi casa. Si había algún argumento que podría haberme convencido de salir, yo no lo conocía.
“Ya llegamos, Jefe.”
El carro llegó a su destino antes de que pudiera llegar a algún tipo de conclusión.
Estábamos fuera de la habitación de Norn.
Abrí la puerta tan silenciosamente como pude y entré.
La habitación estaba totalmente oscura, así que me detuve para iluminar una de las velas en la esquina.
Dentro de su tenue luz, pude ver a Norn sentada sobre su cama, sosteniendo sus rodillas contra su pecho. Sus ojos estaban abiertos, y ella estaba mirando directamente hacia mí.
“…”
Me acerqué a ella lentamente y tomé asiento en la silla más cercana.
¿Qué se suponía que dijeras en un momento como este? ¿Qué habría querido que alguien me dijera? No podía recordarlo. Todas las palabras que había ensayado se evaporaron de mi mente.
Al menos, podía recordar las cosas que solía odiar escuchar. Principalmente los clichés de porquería. Por lo menos, no iba a caer en el patrón de es a mí manera o nada. Ningún estoy pagando tu educación por una razón, jovencita. Y ningún deja de ser una molestia.
Líneas como esas solo me saldrían por la culata.
Tal vez Linia y Pursena tenían razón en cierta forma—un golpecito sobre la cabeza puede ser lo más simple. Norn solo tenía diez años, así que podría ser suficiente para hacer que ella haga lo que quiero. Pero eso sería lo opuesto a una solución definitiva. Otra crisis se presentaría muy pronto, y ella se volvería más desafiante.
Y más importante que todo, era mi culpa que ella se estuviera ocultando aquí. ¿Qué derecho tenía de regañarla, y mucho menos de golpearla? En cambio, yo le debía una disculpa.
No era como si decir lo siento fuera a cambiar algo. Los rumores acerca de mí no iban a desaparecer, y Norn iba a seguir siendo comparada conmigo.
“Norn, yo—”
“Um, Rudeus—”
Ambos hablamos exactamente al mismo tiempo.
Me detuve a media oración para que Norn pudiera continuar. Pero ella también se había quedado en silencio. Era una sensación de mierda. De alguna forma sentía que había perdido mi única oportunidad.
Pero debía creer que ese no era el caso. Y, por lo tanto, me forcé a empezar la conversación.
“Lo siento, Norn. No ha sido fácil para ti la vida aquí, ¿no?”
Me detuve por un momento, pero ella no dijo nada en respuesta.
“Finalmente llegas a una nueva escuela, pero ahora todos te están hablando de mí. Honestamente, ni siquiera estoy seguro de lo que debo decir…” continué.
Norn no respondió.
“Supongo que… ni siquiera te entiendo tan bien…”
Todavía sin respuesta. A pesar de todo lo que había pensado de camino aquí, terminé sin palabras. Yo no sabía nada acerca de ella. Había mantenido mi distancia de ella, diciéndome que no debía entrometerme. Ni siquiera había tratado de llegar a conocerla.
“… Sé que esto debe ser difícil para ti, pero no estoy seguro de qué hacer,” traté nuevamente.
Norn todavía estaba en silencio. Ni siquiera podía imaginarme lo que ella estaba pensando. Ni siquiera sabía si me estaba escuchando.
¿Después de todo esta era una causa perdida? ¿Debería apartarme y esperar que Paul llegue aquí? Tal vez debería hacer una retirada estratégica y buscar ayuda de las personas que conocía. Tal vez Nanahoshi podía ofrecer algo de información acerca de lo que una niña puede estar pensando. Quizá Elinalise podría descubrir una forma más inteligente de convencerla. No había razón para que tuviera que tratar de resolver esto por mi cuenta, ¿cierto?
“… Ah.”
Repentinamente, terminé recordando algo que no había pensado en mucho tiempo.
Al principio después de haberme aislado del mundo, uno de mis hermanos solía ir a verme a mi habitación. Él siempre me miraba a los ojos y me golpeaba con todo tipo de argumentos aparentemente razonables.
“La vida siempre tiene sus altos y bajos, ¿sabes? Pero ahí afuera hay personas que sufren más que tú. Las cosas pueden ser difíciles ahora mismo, pero si solo huyes de todos tus problemas, seguirás huyendo por siempre. Eso es mucho peor a largo plazo. No tienes que regresar a la escuela de inmediato, pero ¿por qué no al menos sales y almuerzas conmigo?”
En mi mente, respondí esas palabras escupiéndole en la cara. Y en la realidad, solo lo ignoré.
Aun así, él se quedaría ahí por un tiempo después de dar sus discursos. Él me miraría cuidadosamente, viéndose como si tuviera algo más que decir. Pero yo seguía ignorándolo, confiado en que él nunca podría entender mis sentimientos.
Tal vez así era como se había sentido él en ese entonces.
Nosotros en ocasiones solíamos sentarnos de esta forma por horas en total silencio antes de que él finalmente se pusiera de pie y se fuera. Después de un tiempo, dejó de ir. Solo puedo suponer lo que estaba pensando. A pesar de que ya no fue, en cambio un montón de otras personas comenzaron a visitarme. Tal vez él había organizado eso.
Al final, tampoco presté atención a nada de lo que esas personas dijeron.
Este podría ser un punto de inflexión crucial. Si me iba ahora, tenía el horrible presentimiento de que Norn se quedaría en esta habitación por siempre.
No podía simplemente darme la vuelta y huir. No esta vez.
Por un largo momento, estudié a mi hermana en silencio dentro de la oscuridad.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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