El Jefe y sus Lacayos
Capítulo 3: El Jefe y sus Lacayos
De alguna forma transcurrió otro mes, lo cual quería decir que era la hora de la reunión mensual de la más conocida banda de delincuentes de la Universidad de Magia de Ranoa. Y con eso me refiero al consejo de curso de la clase especial. Los asistentes eran los sospechosos usuales: Zanoba, Julie, Cliff, Linia, Pursena, y yo. Nanahoshi y Badigadi estaban ausentes, ya que las reglas en realidad no aplicaban con ellos.
Yo no estaba de muy buen humor esta mañana. Últimamente había estado pensando mucho en mis hermanas… especialmente en Norn. Ella había estado viviendo en los dormitorios ya por un tiempo, pero darle el espacio que ella quería en realidad no había mejorado nuestra relación. Ella usualmente me ignoraba cuando nos encontrábamos en los pasillos. Cuando no lo hacía, ella solo me lanzaba miradas de desagrado.
Bien, tal vez esa última parte solo se trataba de mi complejo de persecución haciendo lo suyo. Pero, en cualquier caso, los dos no nos estábamos haciendo más cercanos.
Pero eso estaba bien. Me hacía sentir un poco triste, pero podía vivir con ello. No era como si los hermanos y las hermanas tuvieran que ser mejores amigos o algo así. E incluso si normalmente no nos llevábamos tan bien, yo todavía daría un paso al frente para ayudar a Norn si ella alguna vez me necesitaba.
Demonios, estaría sobre sus profesores como un padre sobreprotector si tuviera que hacerlo. Mi posición cerca de la cima de esta escuela podría ser de utilidad en ese caso. Por ejemplo, podía intervenir para encargarme de cualquiera que tratara de acosarla. Y conocía personalmente al subdirector, así que podía acudir a él por ayuda si debía hacerlo. Siempre es genial saber que puedes cuidar a las personas. Hice una nota mental de llevarle a Jenius algunos regalos modestos de vez en cuando.
El problema real era este: Norn había estado viviendo en ese dormitorio por cerca de un mes, pero parecía ser que ella todavía no había hecho ningún amigo. Cuando la veía en los pasillos, ella usualmente estaba sola. No se veía particularmente triste ni nada parecido, pero estaba comenzando a preocuparme.
Claro, podías estar sin amigos por un tiempo sin tener ningún problema. Pero ¿al menos estaba hablando con alguien en clases? ¿Se estaba acomodando a vivir en los dormitorios?
Estaba genuinamente preocupado, pero tampoco quería involucrarme directamente. Y no conocía a muchos estudiantes de primer año. De hecho, el único que se me venía a la mente era un completo delincuente. Si trataba de hacer que él hiciera algo, sentía que Norn lo descubriría de inmediato y entonces probablemente me odiaría por ello.
Además, ni siquiera recordaba el nombre de ese sujeto. Pero recordaba que se parecía mucho a un perro siberiano.
“Jefe, ¿todo está bien?” dijo Linia, agachándose para verme directamente a la cara. “Últimamente te has estado viendo horriblemente deprimido.”
“Sí, es verdad,” agregó Pursena.
Por muy irritantes y ruidosas que pudieran ser estas dos, la mitad de la gente bestia de esta escuela las idolatraba. Incluso después de hacer las paces con la Princesa Ariel, con frecuencia las verías recorriendo los pasillos rodeadas de un grupo de leales lacayos. De alguna forma, dudaba que ellas tuvieran algún consejo que ofrecer acerca de la soledad.
“Bueno, no te preocupes, miau. ¡Tenemos un obsequio especial para animarte!”
“Sip. Nos tomó un mes completo.”
Con una sonrisa pícara, Linia dejó caer una gran bolsa abultada sobre mi escritorio.
La miré vacilantemente. Era imposible saber lo que podía haber adentro.
“¡Con calma, Jefe! No la abras hasta que regreses a casa.”
“Ábrela en privado, ¿entiendes? Asegúrate de que nadie esté mirando.”
Esto estaba comenzando a sonar particularmente sospechoso. Con algo de suerte, esta no era una bolsa llena de polvo de la felicidad ni nada parecido. Al menos conocía un par de tipos de narcóticos que estaban circulando por los Territorios del Norte y parte del Continente Demoniaco. Millis y Asura aparentemente tenían leyes estrictas acerca de su utilización, pero la mayoría de las naciones en esta región no eran tan estrictas al respecto.
Naturalmente, yo no tenía la intención de entrar en las drogas. Si me volvía un adicto o tenía síntomas de abstinencia, mi magia no sería suficiente para sanarme. Necesitabas hechizos de desintoxicación de nivel Santo para lidiar con esa clase de cosas. Y más que nada, no estaba desesperado por un escape de la realidad por el momento.
Aun así, podría serme de utilidad en algún momento, así que no veía una razón para rechazarla. Siempre podía solo venderla si alguna vez necesitaba desesperadamente dinero.
“Bueno, eh… gracias, supongo.”
“¡De nada, Jefe!”
“Cualquier cosa por ti, viejo.”
Ahora que lo pienso… estas dos vivían en los dormitorios, ¿cierto? Ya que ellas habían estado aquí por seis años, probablemente conocían a todos y todo lo que debías conocer. Tal vez ellas tendrían algo de información de utilidad, incluso un consejo.
“Pero, acerca de lo que dijeron… La cosa es que estoy preocupado por mi hermana menor.”
“¿Tu hermana menor? Sí, creo que ya nos la encontramos una vez. Es la niña que se viste como una sirvienta, ¿cierto?”
“La vimos en el mercado el otro día. Ella tenía tu mismo aroma, Jefe. Supusimos que estaban emparentados.”
Así que ellas ya habían conocido a Aisha, ¿eh? Ella se estaba metiendo a mi cama de forma regular, lo cual probablemente explicaba el tema del aroma.
“No, ella no. Me refiero a mi otra hermana. Ella ha estaba viviendo en los dormitorios ya por un mes.”
“¿¡Eh!? ¡Espera! ¿¡Hay otra!?”
“¿Y ella está viviendo en los dormitorios?”
Linia y Pursena se dieron la vuelta para mirarse entre sí, con sus ojos completamente abiertos. Aparentemente, ellas todavía no se habían encontrado con Norn… o tal vez lo habían hecho, sin darse cuenta de que era mi hermana. Ella no pasaba mucho tiempo en casa, así que probablemente no olería como yo.
“Sí, así es,” dije. “Pero no creo que yo le agrade mucho. Apenas nos hemos hablado ya por un tiempo. No sé cómo hacer que se acerque más a mí.”
“Errrrr… sí, eso p-podría ser complicado…”
“Si quieres, podemos ir por los alrededores gritando lo genial que eres…”
Mmm. No había considerado una estrategia de guerra de información. Tal vez Norn estaría más dispuesta a darme una oportunidad si creía que yo era el tipo más popular en la escuela. Pero si les daba el trabajo a Linia y Pursena, ellas probablemente solo esparcirían un montón de estupideces acerca de que yo le daba palizas a la gente.
Para ser honesto, preferiría más el enfoque de Rudeus salvó un cachorro. Tal vez una versión editada del día que conocí a Julie funcionaría.
“En fin, el problema real es que ella todavía no parece tener amigos,” dije. “Solo ha estado aquí por un mes, así que tal vez es un poco precipitado de mi parte preocuparme por esto… Pero ella es una estudiante transferida, ¿saben? Apuesto que está teniendo problemas para encajar.”
“B-bueno, todavía es muy temprano, ¿cierto?”
“Sí. Tal vez, eh… ¿ella solo no ha tenido el tiempo de conocer personas todavía?”
Por alguna razón, Linia y Pursena se veían un poco ansiosas. Ellas estaban tartamudeando, y eso usualmente significaba que estaban ocultándome algo.
“Por favor, no me digan que ustedes dos han estado acosando a mi hermana.”
“¡N-no seas estúpido!”
“¡Por supuesto que no, Jefe! ¡Tú nos dijiste que no molestáramos a nadie más débil que nosotras!”
Bien. ¿Entonces por qué están tan pálidas?
Definitivamente algo estaba sucediendo aquí, pero aún no sabía lo que era. En cualquier caso, probablemente podría sacar ventaja de sus sentimientos de culpa para asegurarme de que ellas intervinieran si alguien trataba de molestar a Norn.
“J-Jefe, ¿q-qué edad tiene tu hermana menor?”
“¿Es mayor que la sirvienta? ¿O más joven?”
“Eh, tienen la misma edad. Ella tiene diez años.”
“¿¡De verdad!? ¡Fiu!”
“¡Me alegra escucharlo! Sí, a ella no le hicimos nada.”
En otras palabras, ellas le habían hecho algo a alguien. ¿Tal vez tenían el hábito de enseñarle su lugar a los nuevos estudiantes creídos o algo así?
“Así que, Jefe, eh, acerca de ese regalo…”
“No te enojes con nosotras si no te gusta, ¿bien? Nos esforzamos mucho en eso.”
Parecía un poco extraño volver a este tema ahora mismo. ¿Por qué de pronto se veían tan nerviosas? Era un poco inquietante, pero en este punto definitivamente tenía curiosidad de saber qué me habían dado.
“Oigan, es la intención la que cuenta, ¿no? No me enojaré, lo prometo.”
No estaría exactamente saltando de la alegría si encontraba un montón de ratones muertos dentro o algo así, pero no iba a odiarlas por eso.
En este punto, me di cuenta de que Cliff estaba mirando hacia mí desde su asiento a algunos puestos de distancia.
“Hola, Cliff-senpai. ¿Tiene algún consejo acerca del problema con mi hermana?”
“… Hmph. ¿Quién dice que necesitas amigos?”
Vaya. ¿Acaso alguien se levantó del lado equivocado de la cama o algo así?
Aun así, Cliff ya no era el solitario que solía ser. Él ahora tenía a Elinalise. Y a mí, si es que eso tenía algo de importancia. Tal vez Norn nunca sería tan popular como esa mariposa social, pero esperaba que ella pudiera conocer a algunas personas uno de estos días.
Recientemente, Nanahoshi había comenzado a aparecer en el comedor para la hora del almuerzo. Quizá ella finalmente se había dado cuenta de la importancia de tener comidas reales. Tampoco era como si estuviera siendo particularmente sociable al respecto…
Dándose cuenta de mi mirada, ella se dio la vuelta para mirarme. “¿Necesitas algo?”
“Nah, la verdad no.”
A pesar de que Nanahoshi había tomado la iniciativa al introducir la comida japonesa en el campus, ella nunca se había aventurado a probar los resultados hasta ahora. A ella no le gustaba mucho la comida, y usualmente se veía un poco miserable cuando se la estaba comiendo.
“No pareces estar disfrutando eso,” dije.
“Bueno, es verdad. Sé que yo soy quien inventó la receta, pero es terrible.”
“Supongo que los ingredientes de aquí no son tan buenos como los que teníamos en Japón.”
“Eso se nota.”
“¿Hay algún tipo de comida en este mundo que de verdad te guste?”
“Supongo que las papas fritas que comí en tu casa. Esas estaban buenas.”
Creo que ella hablaba de las que Sylphie preparó en casa. Tenía sentido. Los bocadillos simples como ese no tenían un sabor muy diferente a los que teníamos en Japón.
“¿Quieres que te preparemos más?”
“… Eso no será necesario.”
Entiendo. La próxima vez que vaya a usar nuestra bañera, tendría algunas preparadas para ella.
Badigadi tampoco estaba aquí el día de hoy. Él solía pasar por la cafetería diariamente, pero no lo había visto ni una sola vez durante el último mes. De verdad quería hablar con él acerca del asunto de Ruijerd.
Al menos los modales a la mesa de Julie estaban comenzando a mejorar un poco en su ausencia. Ginger le estaba enseñando algo de etiqueta básica, pero habría sido una causa perdida con ese gigante por aquí. Aunque el lugar se sentía vacío sin su presencia. Extrañaba un poco esa resonante risa suya. Mientras más reías, más vivías, ¿cierto? Tal vez debía darle una oportunidad.
“¡Buajajajaja!”
“Eh, ¿p-por qué te estás riendo? ¿Hice algo gracioso?”
“¿Maestro?”
“¿Gran Maestro…?”
Todo lo que logró mi experimento fue un montón de miradas perplejas de todos en la mesa. Para ser honesto, fue un poco vergonzoso. Supongo que no estaba a la altura de Badigadi.
“Si me permiten preguntar, ¿qué es tan divertido?”
Luke había aparecido de la nada. Se veía tan serio como siempre, pero el día de hoy no había ninguna de sus admiradoras pegadas a él. Sylphie tampoco estaba con él.
“No es nada. No he visto a nuestro Rey Demonio por un tiempo, así que estaba tratando de invocarlo con mi risa,” dije.
“Ya veo. En cualquier caso, Rudeus, ¿puedes acompañarme a la sala del consejo estudiantil?” La expresión de Luke era más seria que de costumbre. ¿Había algún problema?
“Claro, no hay problema.”
Me tragué lo último de mi comida en unos segundos, me puse de pie, y seguí a Luke.
No podía decirles por qué, pero tenía la impresión de que Luke estaba enojado por algo. Él no dijo mucho en nuestro camino hacia la sala del consejo estudiantil, y sus pasos eran más pesados de lo usual.
Tal como había esperado, Ariel y Sylphie nos estaban esperando adentro. La expresión de la princesa era tan tranquila como siempre, pero se veía un poco pálida. Sylphie también se veía un poco ansiosa.
El nuevo semestre acababa de comenzar, pero aparentemente, ya estábamos lidiando con alguna clase de incidente.
“Hola. ¿Hay algún problema?”
“Si, así es,” dijo Ariel dando un pequeño suspiro. Ella vaciló por un momento antes de continuar. “Me temo que hemos descubierto a un buen número de chicas de primer año que viven en los dormitorios viéndose bastante pálidas y angustiadas últimamente.”
“¿En serio?”
Ahora ella definitivamente tenía mi atención. Sea cual sea la causa de esto, podría estar teniendo un efecto en Norn.
“Durante el curso de nuestra investigación, nos dimos cuenta de que la mayoría de las chicas afectadas eran bastante hermosas… y también tenían un pecho relativamente plano.”
Mierda. Norn encajaba en ambos criterios. Iba a tener que cooperar completamente con esta investigación suya. Si lograba salvar el día, tal vez incluso me ganaría algo de gratitud de mi hermana.
“El día de hoy, logramos conseguir los detalles de una de las víctimas. Aparentemente, Linia y Pursena estuvieron recorriendo el lugar y… ehh…”
Esperen un momento, ¿Linia y Pursena? Ellas dijeron que ya no estaban molestando a nadie más débil, pero… tal vez habían olfateado algo de carne de calidad en el bolsillo de una alumna nueva y la habían perseguido por eso o algo así. Eso era depresivamente posible.
“… demandando que se quiten su ropa interior y la entreguen.”
Esperen, ¿qué?
Tenía un muy mal presentimiento acerca de hacia dónde estaba yendo esto.
“Una investigación posterior reveló que ellas recientemente fueron escuchadas diciendo, “Apuesto a que el Jefe las amará,” en la cafetería no mucho después.”
“…”
“Por lo que entendemos, ellas estaban metiendo la ropa interior robada en una cierta bolsa.” Diciendo esto, Ariel lentamente miró hacia el presente que había recibido hace algunas horas. Luke y Sylphie hicieron lo mismo, indudablemente habiendo recibido una descripción de cómo era la bolsa.
En mi mente no había dudas de que esta cosa estaba llena de bragas robadas. De hecho, unas sucias y sin lavar. Era una bolsa llena de sueños.
Increíble. ¿Acaso alguna vez les había pedido a Linia y Pursena un obsequio como este? ¿Y por qué me estaba excitando al pensar en esto? Maldición, esto demostraba la triste excusa de ser humano que yo era.
“Rudeus-san, siento preguntar, pero—”
Decidí adelantarme a la pregunta. Lo más inteligente en una situación como esta era tomar la iniciativa. “Linia y Pursena me dieron esta bolsa esta mañana. Me dijeron que no viera en su interior hasta que hubiera regresado a casa, así que no puedo estar totalmente seguro, pero asumo que contiene los objetos que ustedes están buscando.”
“Ya veo. Solo para estar segura, ¿tú les ordenaste hacer esto?”
“No, no lo hice.”
Estaba tratando de mantener mis respuestas firmes y concisas. Una palabra equivocada en este momento podía ser fatal, pero estaría bien siempre y cuando lo mantuviera simple. Después de todo, esto solo era un malentendido.
“¿Entonces no estuviste involucrado en nada de esto?”
“Por supuesto que no. Acabo de casarme con Sylphie, ¿recuerda? No estoy exactamente frustrado sexualmente ahora mismo.”
¿De verdad ella creía que yo era del tipo de elaborar un plan así de perturbador justo después de haber enviado a mi hermana menor a esos dormitorios? Aunque no podía probar mi inocencia, así que no estaba seguro de cómo defenderme. Tenía que haber alguna forma de hacerla entender…
“Muy bien. Aceptaré tu palabra.” Con otro pequeño suspiro, Ariel abruptamente terminó su interrogatorio.
Bueno, eso fue más fácil de lo esperado.
“Gracias, Princesa Ariel. Lo aprecio.”
“Todo está bien. Ya creía que era extraño que tú estuvieras detrás de esto. Considerando lo mucho que has estado disfrutando tus noches con Sylphie, no puedo imaginarme por qué querrías acosar a alguna otra chica.”
Esperen, ¿ella sabía lo que hacíamos durante nuestro tiempo juntos? Oh, cielos. ¿Acaso Sylphie le había contado acerca de esas frases ridículas que usé con ella la otra noche?
“Eh, ¿Sylphie? ¿Le estás dando reportes a la Princesa Ariel acerca de nuestro tiempo a solas?”
“¡Por supuesto que no!” protestó Sylphie, sacudiendo su cabeza vigorosamente. “¡N-no le contaría a nadie acerca de eso! ¿¡Cómo se enteró de esto, Princesa Ariel!?”
Yo le creía. Sabía que ellas dos eran amigas cercanas, pero no podía imaginar a una chica tan tímida como Sylphie hablando acerca de su vida sexual con alguien. No era como si fuera algo malo que lo hiciera… siempre y cuando no se quejara de mi rendimiento o algo así…
“Bueno, no lo sabía,” respondió despreocupadamente Ariel. “Solo estaba buscando una reacción. Aunque me alegra escuchar que están disfrutando la compañía del otro.”
Bueno, bien jugado.
En fin… ¿qué estaban pensando Linia y Pursena? Reunir una bolsa entera de ropa interior recientemente usada tenía que ser su idea más estúpida hasta ahora. ¿Acaso alguna vez había hecho o dicho algo para hacerlas pensar que yo quería…? Esperen un segundo. ¿No me dijeron algo acerca de traerme un montón de bragas como un tributo hace un tiempo?
Ah, mierda, ellas lo hicieron.
Había asumido que solo eran una broma en ese entonces, pero tal vez habían estado hablando en serio. Bueno, como sea. Esto todavía no era mi culpa, ¿cierto? Sí. Definitivamente no.
“Creo que este fue un intento equivocado de hacerme un favor, así que apreciaría si me dejan castigar por mi cuenta a Linia y Pursena,” dije. “Ah, ¿y podrían encargarse de regresar la ropa interior a sus dueñas? Solo para dejarlo claro, no he mirado en su interior, y mucho menos las he tocado.”
Entregué la bolsa a Ariel sin dudarlo.
Linia y Pursena pueden no haber tenido malas intenciones, pero tendría que ser firme con ellas por esto. Las únicas bragas que me gustaban eran las recientemente removidas. No tenía caso si no podía verlas cuando eran sacadas.
Esperen, no. Ese no es el problema aquí.
“Entiendo.”
Ariel miró brevemente dentro de la bolsa, y después asintió una vez más. Parecía que habíamos resuelto el asunto sin problemas.
“Pero debo decirlo,” continuó Ariel, mirando hacia Sylphie, “esta es bastante ropa interior. Rudeus-san, ¿no estás un poco decepcionado de perder tal tesoro?”
“Para nada. No tengo un fetiche de ropa interior ni nada parecido.”
“… Ya veo. Bueno, me disculpo por dudar de ti.”
“Todo está bien. Estoy feliz de que lográramos aclarar el malentendido.”
Honestamente, fui afortunado de que hubiera terminado así. Si de verdad hubiera llevado esas bragas a casa conmigo… bueno, no sabía cómo me habría deshecho de ellas. Era demasiado fácil imaginarme perdiendo la calma por un tiempo, y después remojándolas en alcohol para hacer unas bragas de cerveza experimental. Lo cual inevitablemente llevaría a que Sylphie y Aisha lo descubrieran, y entonces sus regaños no tendrían fin.
“Bueno, eso es un alivio,” dijo suavemente Sylphie. “Estaba preocupada de no estar satisfaciéndote, Rudy.”
Ariel y Luke miraron hacia ella con expresiones de diversión en sus rostros. Le tomó un segundo comprender exactamente lo que acababa de decir, y entonces su rostro se sonrojó completamente.
Y en ese mismo instante, el timbre sonó. Nuestra hora de almuerzo había terminado.
“Ah, eso no es bueno. Vamos a llegar tarde a clases.”
“Lamento mucho todos los problemas que Linia y Pursena le causaron, Princesa Ariel…”
“Todo está bien, Rudeus-san. Estas cosas suceden.”
Luke abrió la puerta y me invitó a salir. Ariel y Sylphie me siguieron, después de lo cual él mismo salió y cerró la puerta.
“Es hora de irnos.”
Ariel se paró a mi lado mientras caminábamos. Sylphie y Luke la siguieron ligeramente por detrás. ¿Tal vez yo también tenía que ir atrás? No tenía muy clara cuál era la etiqueta en estos casos.
“Ah…”
Pero antes de que pudiera decidirme, giramos en la siguiente esquina y nos encontramos con Norn. Ella estaba vagando por el pasillo, viendo a su alrededor de forma insegura. Ella presionó con fuerza sus labios al momento de verme.
“Norn, ¿qué es lo que sucede?” pregunté. “La clase está a punto de comenzar.”
En vez de responder, Norn apartó su rostro de mí. Por pura coincidencia, ella en cambio se encontró con la mirada de Ariel.
“Hola. Mi nombre es Ariel, y soy la presidenta del consejo estudiantil,” dijo Ariel.
Cuando Ariel le mostró una sonrisa agradable, el rostro de Norn inmediatamente se puso rojo. Supongo que la princesa tendía a tener ese efecto en las personas. “Yo soy, eh… Norn Greyrat.”
“Es un placer conocerte, Norn. ¿Hay algún problema? Tu próxima clase comenzará pronto.”
“Um, bueno… no estoy segura de dónde queda la tercera sala de práctica…”
“Ah, ya veo.”
Así que ella había sido dejada atrás cuando su clase cambió de sala, ¿eh? Pobre niña. Puede sonar insignificante, pero cosas como esa realmente dolían cuando te ocurrían de niño. Parecía que mis preocupaciones acerca de que ella se convirtiera en una solitaria eran justificadas.
“Luke, ¿podrías, por favor, mostrarle el camino?” preguntó Ariel.
“Por supuesto. Por aquí, Norn. No está muy lejos.”
Colocando gentilmente una mano en la espalda de Norn, Luke la guio por el pasillo.
El rostro de mi hermana estaba completamente rojo de la vergüenza. Era entendible, ya que Luke era un tipo apuesto, pero más tarde le tendría que advertir acerca de él. El hombre era un mujeriego de nacimiento.
Justo antes de que dieran la vuelta en la esquina, Norn se detuvo para mirar atrás hacia nosotros. Su mirada vagó entre yo, Ariel, y Sylphie por un momento. Pero entonces ella se dio la vuelta una vez más y se fue. Sin decirme ni una sola palabra.
Eso me hizo sentir un poco triste.
Una vez que terminaron las clases, hice que Linia y Pursena se encontraran conmigo en la parte trasera del edificio principal. Tenía que hablarles seriamente acerca de los eventos que habían tomado lugar el día de hoy.
Las dos aparecieron viéndose muy animadas. Creo que a ellas les gustaba la idea de una reunión secreta detrás de la escuela. Después de todo, era exactamente el tipo de lugar en donde tendrías una escena dramática en un drama romántico.
“¿Qué sucede, Jefe? ¿Por qué nos llamaste aquí?”
“¿Finalmente estás listo para admitir que estás enamorado de nosotras? Bueno, es mejor que primero consultes el plan con Fitz. No queremos que ella se enoje con nosotras.”
Casi me sentía mal de arruinarles su buen humor. Casi.
“Necesitamos hablar de la bolsa que me dieron,” dije. “La entregué a la Princesa Ariel en el almuerzo y le pedí que devolviera su contenido a sus dueñas.”
Al principio, sus rostros estaban en blanco de la confusión. Pero un momento después, ellas comenzaron a darse codazos en el costado y gritarse la una a la otra.
“¡Te lo dije! ¡Que él al final no las quería!”
“Es tu culpa, Linia. Tú dijiste que el Jefe amaba las bragas.”
“¿Qué? ¡Tú pensabas lo mismo!”
“Yo quería probar las aguas primero. Al darle las tuyas.”
“¿¡Por qué solo yo!? ¡Eso no sería justo!”
“Sí. Es por eso que también juntamos las del dormitorio de mujeres.”
“¡No me refería a eso! ¡También pudiste haberle dado las tuyas!”
“Nop. Yo tengo pechos grandes, así que él no estaría interesado.”
Era un poco divertido ver sus patéticos intentos de culpar a la otra de todo, pero además un poco irritante. ¿Por qué creían que a mí solo me gustaban las mujeres de pecho plano?
“¡Bien, silencio!” Sentí que podrían haber seguido por siempre, así que aplaudí con mis manos con fuerza para interrumpirlas. “Chicas, ¿recuerdan lo que les dije antes? Les dije que no molestaran a nadie más débil que ustedes. Recuerdan esto, ¿cierto?”
Eso las hizo temblar.
“N-no molestamos a nadie, Jefe. ¡En serio!” se defendió Linia.
“E-es verdad. Solo se los pedimos amablemente,” agregó Pursena con un gemido.
Ah, vamos. Como si una chica nueva fuera a decirle que no a un par de matonas aterradoras del doble de su tamaño.
“Escuchen, ustedes son gente bestia, ¿no? Esperaba que entendieran lo humillante que es que alguien te quite la ropa.”
“¡P-pero les dimos bragas nuevas a cambio! ¡Solo fue un intercambio!”
“¿De verdad? Por lo que parece, un montón de chicas terminaron bastante conmocionadas como resultado.”
“¡Las nuevas probablemente no les quedaban bien, eso es todo! ¡No tomamos las bragas de las chicas que dijeron que no, lo juro!”
¿Mm? Esto sonaba diferente de lo que Ariel había descrito. Eso me hacía sentir aliviado. Me sentiría terrible si ellas hubieran despojado a alguien de su ropa a la fuerza. Podría haber estado tentado de hacerlas caminar por los alrededores desnudas en público por un rato, solo para que entendieran lo humillante que era.
“¡Dijiste que no te enojarías, Jefe! ¡Lo prometiste!”
“Solo fue un malentendido, ¿sabes? Por favor, pásalo por alto…”
Se notaba que las dos estaban principalmente asustadas de ser castigadas. Pero, al final del día, ellas habían pasado por muchos problemas por mi bien. Se habían dado cuenta de que yo estaba triste y trataron de animarme. Esa fue su única motivación aquí.
En ese sentido, todavía fue un buen gesto, incluso si no me gustó su presente. Sentía lástima por las víctimas, pero ellas básicamente lo habían hecho sin malas intenciones. No era como si lo hubieran hecho para humillar deliberadamente a alguien, como esos matones que me maltrataron en mi vida anterior.
Sí. Ellas eran más como un par de niñas inocentes que habían ido a la playa a recolectar conchas. ¿De verdad sería justo castigarlas con fuerza por eso?
“Bien, entiendo. Pero si descubro que de verdad traumaron a alguien, voy a hacer que estén desnudas en frente de esa persona y se disculpen.”
“E-entendido, Jefe.”
“Lo sentimos…”
Tenía la sensación de que Ariel se aseguraría de ayudar a las víctimas. Con eso en mente, no podía encontrar razones para enojarme tanto con ellas, lo cual a decir verdad me sorprendió un poco. ¿Tal vez estaba un poco parcial porque ellas eran mis amigas?
“Pero díganme algo. ¿Por qué demonios decidieron darme un montón de bragas como obsequio?”
Ambas miraron hacia mí en blanco de la confusión, como si yo hubiera hecho la pregunta más extraña del mundo.
“Es decir, tú adoras las bragas, ¿no?”
“Sí. Tienes ese par en tu altar especial y todo eso.”
Ah, cierto. Entonces al final era mi culpa. Nunca debí permitir que estas dos idiotas vieran mi reliquia sagrada, ni por un segundo.
“Lo están malinterpretando,” dije. “No adoro las propias bragas. Solo pertenecen a la persona a quien realmente adoro. Básicamente son una reliquia.”
“Espera, ¿en serio?”
“Creímos que estabas en un culto de bragas o algo así.”
Sentía una cierta atracción por las bragas, pero nunca había llevado las cosas así de lejos. “Bueno, ahora que eso está aclarado… asegúrense de no repetir este error, ¿bien?”
“¡Entendido, Jefe!”
“Seremos buenas de ahora en adelante.”
¿Había algo más que necesitaba ser dicho? Hmm… ah, cierto.
“Si realmente sienten la necesidad de darme bragas, preferiría las que se quiten justo en frente de mí.”
“¿Eh?”
“¿¡Eh!?”
Ups, tal vez esa parte no necesitaba ser dicha.
Ahora las tenía a las dos sonriendo hacia mí con complicidad.
“¡Lo sabía! ¡Quieres aparearte con nosotras, Jefe!”
“Bueno, por supuesto que quiere. En lo profundo, él es solo otro hombre. Nosotras somos irresistibles.”
Vaya, esto era extremadamente irritante. Y además no tenía mucho sentido. ¿No deberían estar asqueadas o algo así en vez de jugar conmigo de esta forma? ¿Acaso estaban enamoradas de mí?
Nah, no era eso. Esto era algo diferente. Podía notar que les gustaba, pero no era de la misma forma que Sylphie. Pero no podía decir exactamente cuál era la diferencia. Por ahora, simplemente pensaría en ello como una extraña clase de amistad.
Había dicho todo lo que necesitaba ser dicho, lo que trajo fin a esta reunión. Mi reputación probablemente iba a salir golpeada como resultado de este incidente, pero podía vivir con eso. De todas formas, no me importaba mucho lo que la gente dijera de mí a mi espalda.
Mientras los tres salíamos desde detrás del edificio, nos cruzamos con un grupo de estudiantes de primer año. Todas ellas estaban sosteniendo sus bolsos escolares, así que parecían estar dirigiéndose de regreso a los dormitorios. En el instante que nos vieron, todas ellas se apartaron para salir del camino.
Pero, mientras se estaban moviendo, vi a Norn en la parte de atrás del grupo. Ella miró hacia mí, y después hacia Linia y Pursena. Su expresión cambio de una de sorpresa a una de ira y desconcierto, y entonces, mientras pasaba a nuestro lado, ella me envió una mirada llena de enojo.
Linia y Pursena se dieron la vuelta para verla irse, viéndose para nada complacidas consigo mismas.
“¿Cuál es el problema de esa niña? Tiene una pésima actitud, miau.”
“Es una actitud de mierda. Debemos enseñarle quién manda aquí.”
“Solo para que lo sepan, esa era mi hermana menor,” dije suavemente.
Linia y Pursena se encogieron, con sus orejas cayendo. “Eh… ¡Es bueno ver que tiene energía!”
“Sí. Ella además es una verdadera lindura.”
Tienen que aprender a mentir mejor.
Con una sonrisa, golpeé el hombro de cada una de ellas. “Traten de cuidarla, ¿bien?”
“¡Entendido, Jefe!”
“Nos haremos cargo.”
Aun así, esta ley del hielo de Norn estaba comenzando a afectarme. Quería que nos lleváramos lo suficientemente bien para tener una conversación básica… pero siempre y cuando ella pudiera desenvolverse por sí sola, no me parecía correcto forzarla a eso.
Por un tiempo, las cosas se mantuvieron relativamente sin cambios. No me estaba acercando a Norn, pero ella estaba yendo a la casa una vez cada diez días como me había prometido.
Estaba un poco sorprendido de que no me desobedeciera con más frecuencia, considerando el hecho de que yo obviamente no le agradaba. Pero, más importante, ella no se quejaba conmigo directamente… a pesar de que sí fruncía el ceño en ocasiones.
Pero, cuando lo pensaba bien, yo no había pasado mucho tiempo con ninguna de mis hermanas después de su infancia. Tal vez era estúpido de mi parte esperar que ellas pensarían en mí como familia de inmediato. La actitud amistosa de Aisha probablemente era lo más inusual. Solo porque estabas relacionado con alguien no quería decir que disfrutarías incondicionalmente la compañía del otro. Yo sabía eso demasiado bien. De hecho, los miembros de la familia con frecuencia pueden ser las personas que odiamos más—y de forma más intensa.
Yo había golpeado a mi padre en frente de Norn. Paul y yo habíamos hecho las paces rápidamente y dejado ese incidente en el pasado, pero el recuerdo probablemente todavía era vivido en el corazón de mi hermana. Si ella alguna vez lo mencionaba, tendría que disculparme sinceramente. Incluso si ya era historia para mí, el dolor y la ira todavía podrían estar frescos en su caso.
Pero no había la necesidad de apresurar las cosas. Ambos probablemente estaríamos viviendo cerca el uno del otro por años, o incluso décadas. Si se necesitaba un año o dos para que ella se acostumbre a mí, podía vivir con eso.
No era como si los hermanos tuvieran que ser mejores amigos. Solo necesitábamos encontrar una relación que fuera cómoda para ambos, y eso podría tomar algo de tiempo.
Solo unos días después de llegar a esta conclusión, recibí una noticia alarmante.
Norn se había encerrado en su habitación.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.