Realizando el Banquete de Bodas
Capítulo 6: Realizando el Banquete de Bodas
Algunos días después…
Planeamos realizar el banquete de bodas en la tarde, ya que caía en un día libre. Jenius había declinado nuestra invitación, como también Soldat, diciendo que estaban ocupados con sus respectivas reuniones. Supuse que Badigadi también estaría demasiado ocupado para venir, pero sorpresivamente, él estaba libre y respondió que iba a asistir. Los otros once invitados a los que habíamos enviado invitaciones aceptaron. Sí, incluso Nanahoshi.
En el día del banquete, Sylphie estuvo muy animada desde el momento en que despertó. “¡Este es el trabajo de una esposa, así que déjalo en mis manos!” dijo ella mientras corría apresuradamente a través de la casa. Habíamos preparado una habitación vacía en el segundo piso para la ocasión, y con eso me refería a amueblarla con una modesta cama, un armario, y una mesa, además de un jarro de agua en caso de que alguien se sintiera enfermo y lo necesitara.
Linia y Pursena fueron las primeras en llegar, justo en medio de nuestros preparativos en marcha. Ellas habían llegado dos horas antes.
No me digan que se equivocaron en la hora, pensé.
“En nuestra cultura es costumbre en estas ocasiones llegar temprano y traer nuestra propia presa, miau.”
“Así es. Llegamos aquí primeras como muestra de nuestra lealtad.”
Un jabalí gigante que ellas habían arrastrado en su camino estaba tendido sobre la nieve. Aparentemente era una tradición de la gente bestia al asistir a una boda ir a cazar en la mañana y traer su propia presa como obsequio. Lo temprano que ibas a cazar, matabas la presa y regresabas con ella demostraba lo mucho que respetabas al anfitrión.
“Increíble. Pero ¿qué iban a hacer si no eran capaces de cazar nada?”
“En ese caso planeábamos comprar algo en el mercado, miau.”
“Sí, en cambio usaríamos dinero.”
Supongo que eso tenía sentido.
Ambas estaban usando sus uniformes escolares. Eso era algo que yo había decidido. Había una gran disparidad de ingresos entre los invitados, así que, si los más adinerados se excedían con sus atuendos, solo haría que los invitados regulares se sintieran fuera de lugar. Afortunadamente, todos los participantes tenían sus propios uniformes—excepto Julie, así que le compramos uno.
Las invité a relajarse en la sala de estar hasta que el banquete estuviera listo. Entretener a los invitados era el trabajo del esposo. Ellas habían estado afuera desde esta mañana, y se estaban congelando. Ambas se sentaron en el sillón más cercano a la chimenea y se acurrucaron la una contra la otra.
“Para ser honesta, nunca imaginé que tú y Fitz se casarían, miau.”
“Así que al final Fitz es una chica. Ya tenía dudas acerca de eso, por su olor.”
“Sí, miau. Pero ahora todo tiene sentido, miau.”
Ambas se acicalaban la cola de la otra mientras hablaban. Habíamos compartido la identidad real de Fitz con los invitados, pidiendo que lo mantuvieran en secreto por ahora, aunque era inevitable que la verdad eventualmente saldría a la luz.
“¿Qué tiene sentido?” pregunté mientras les servía algo de té caliente.
“Que tienes una preferencia por los pechos planos,” dijo Pursena.
“Incluso aunque el olor de la excitación está emanando de ti, la razón por la que no nos atacaste fue porque no somos de tu tipo, miau.”
Ellas hablaban como si yo fuera alguna clase de pervertido que atacaba a las mujeres indiscriminadamente cuando las veía. Para ser honesto, era bastante grosero de su parte. Tal vez debería sobarlas por todos lados en venganza—pero no. Ya me había saciado con Sylphie ayer. Ahora todo mi deseo le pertenecía. Hoy yo era un sabio.
Sorpresivamente, los siguientes en llegar fueron Zanoba y Julie. Ellos llegaron casi una hora antes de la fiesta. “Me disculpo. Me topé con una figura interesante de camino aquí, y me distraje. Habría estado en problemas si Julie ni hubiera estado conmigo,” dijo él.
Julie también estaba usando su uniforme. Era del tamaño adecuado para un enano, y encajaba tan perfectamente con su cuerpo que se veía adorable. “Gran Maestro, gracias por invitarnos el día de hoy,” dijo ella mientras levantaba ligeramente el borde de su falda en un saludo educado. Aww, qué linda.
Zanoba de nuevo hizo una reverencia hacia mí cuando miré en su dirección. Entonces, con un tono de profundo respeto, él dijo, “Rudeus Greyrat-sama. Estoy profundamente agradecido por su invitación.”
Vaya. Zanoba estaba actuando normal. Muy bien. Entonces tal vez debía seguir su ejemplo y responder con el mismo nivel de sinceridad.
“Zanoba, Su Alteza, tiene mi gratitud por—”
“Oh, Maestro. No hay necesidad de mostrar tal cortesía hacia mí. De todas formas, sé que es solo por las apariencias. Preferiría que sea casual conmigo, como siempre.”
“Ah, bien. Bueno, entonces ve a esperar en esa habitación.”
“Jaja, muy bien. Vamos, Julie, en marcha.”
¿Qué diablos? Y yo tratando de ser serio. Qué desperdicio, pensé mientras preparaba más té. Yo todavía era el anfitrión y él un invitado, incluso si lo trataba groseramente. Mientras estaba preocupado por esto, oí las presumidas voces de Lilia y Pursena desde la sala de estar. Ellas estaban presumiendo acerca de cómo habían llegado aquí primero. Podía oír la frustración en las respuestas de Zanoba, pero yo estaba feliz de que estuvieran pasándola bien.
Los terceros en llegar fueron Ariel y su grupo, treinta minutos antes del comienzo de la fiesta. Estaban Ariel, Luke, y las otras dos estudiantes que ya había visto antes. ¿Entonces estas dos eran las asistentes de la Princesa? Eso quería decir que también eran las camaradas de armas de Sylphie. No podía ignorarlas.
“Estoy muy agradecida por la invitación de hoy. Desafortunadamente, no conozco lo suficiente de la etiqueta de las personas comunes, así que rezo para que perdones cualquier descortesía que pueda cometer,” dijo Ariel mientras hacía una reverencia. Había asumido que Luke o sus asistentes serían quienes iban a hacer una reverencia, pero tal vez ella estaba tratando de ser educada.
“Hay invitados de muchas razas diferentes aquí reunidos, así que, por favor, no se preocupe por la etiqueta,” dije. “De hecho, estoy más preocupado de que a usted se le muestre descortesía.”
“Lo agradezco. ¿Señoritas?” Ella dio una señal con sus ojos y las dos asistentes dieron un paso al frente.
“Nosotras somos las asistentes de la Princesa Ariel. Mi nombre es Ellemoi Bluewolf.”
“Y yo soy Cleane Elrond.”
Dejando de lado sus primeros nombres, sus apellidos al menos eran fáciles de recordar. Un lobo azul y un elfo legendario. Mi apellido era gray rat, así que tal vez había muchas personas dentro de la nobleza de Asura cuyos apellidos eran una combinación de un color y un animal. Tal vez incluso había alguien con un apellido como… Mm, ¿cuál era esa otra palabra en inglés para burro? Ah, sí, ass. Tal vez alguien tenía el apellido Whiteass.1
“Por favor, acepte esto.” Las dos me ofrecieron una caja envuelta en una tela costosa. “Un regalo para conmemorar su boda.”
“Muchas gracias; es muy considerado de su parte,” respondí.
“Les trajimos cosas que pensamos podrían ser de utilidad para una pareja casada. Por favor, compruébelo.”
Ante su petición, di un vistazo en su interior, solo para terminar sin palabras. Descansando en su interior había una familiar botella de líquido rosa y una vara de madera. Para decirlo directamente, eran un afrodisiaco y un gran consolador. ¿Qué demonios?
“Estoy segura de que, como un miembro de la familia Greyrat, usted es perfectamente capaz de satisfacer a las mujeres. Pero si se presenta la necesidad, por favor, use esto.”
“C-claro.”
Ariel estaba completamente seria. ¿Tal vez este era considerado un regalo normal? Luke y las otras dos también se veían serias. Debe ser una diferencia cultural.
Guie a los cuatro hacia la sala de estar. El ambiente alrededor de Linia y Pursena se volvió tenso tan pronto como entramos.
“…”
No había forma de que ellas fueran a iniciar una pelea, ¿cierto? Si, ellas eran gente bestia, pero no arruinarían una celebración a la que habían sido invitadas, ¿cierto? Les di a ambas una mirada llena de significado. Ellas parecían haber sentido lo que yo estaba pensando.
“Encantada de verlas, Linia-san, Pursena-san. Me disculpo por los problemas del pasado.”
“Es un gusto verte a ti también, miau.”
“Nosotras también causamos problemas, así que está bien,” agregó Pursena.
Ariel las saludó gentilmente, tomando asiento cerca. Los otros tres permanecieron de pie. Le envié una mirada a Zanoba, señalándole que debía intervenir en caso de que algo ocurriera. Él asintió decididamente y, como si lo hubiera malinterpretado completamente, se puso de pie e hizo una reverencia hacia Ariel.
“Es un placer conocerla, Princesa Ariel. Yo soy el Tercer Príncipe del Reino de Shirone y amado pupilo del Maestro Rudeus Greyrat, Zanoba Shirone.”
“Es un placer verlo de nuevo, Príncipe Zanoba. Estoy feliz de ver que tiene buena salud. Le hice una visita después de que se matriculó a la universidad. ¿Puede ser que lo haya olvidado?”
“Ah. Disculpe mi falta de educación previa. Parece que, si bien fui bendecido con una fuerza sobrehumana, me falta mucho cuando se trata de inteligencia.”
“¿De verdad? He escuchado que usted tiene calificaciones excelentes en su clase de magia de tierra,” respondió la Princesa.
“Eso es completamente gracias a las enseñanzas de mi Maestro.”
Escuché su conversación mientras preparaba el té, perplejo por las refinadas habilidades sociales de Zanoba.
Cliff y Elinalise llegaron solo diez minutos antes del comienzo de la celebración. Nanahoshi los acompañaba. Qué combinación tan inusual. Había esperado que Nanahoshi viniera sola.
“Ella estaba de pie fuera de tu puerta aparentemente nerviosa. Es una de tus conocidas, ¿cierto?” preguntó Elinalise.
“Sí, por supuesto. Ella es Silent Sevenstar-san.”
Cuando dije su nombre, Cliff miró hacia ella perplejo. Aparentemente, ellos nunca antes se habían visto. “¡O-oh! Así que tú eres la persona que llaman Silent, ¿eh? Hmph. Yo soy Cliff. Estoy seguro de que al menos has escuchado de mí antes, ¿cierto?”
“Sí, así es. Dicen que eres increíble. Y sí, yo soy Silent.” Su discurso sonó forzado y poco natural, probablemente porque ella solo estaba pretendiendo saber quién era Cliff. Pero Cliff parecía estar de buen humor, así que no iba a decir nada.
“Encantada de conocerte. Mi nombre es Elinalise Dragonroad. Esa es una máscara increíble.”
“Es un placer. Tu corte de cabello también es increíble,” respondió Nanahoshi en un tono completamente monótono. Verla interactuar con ellos me ponía nervioso. Aun así, ella de seguro no empezaría nada, ya que siempre estaba evitando los problemas.
Honestamente, no pensé que ella vendría. Le había enviado una invitación solo por si acaso, la cual ella había aceptado. Pero incluso así, no creía que realmente iba a venir. Ella solo había respondido, con una voz carente de emoción, “¿Matrimonio? Supongo que vas en serio acerca de vivir en este mundo.”
“Esto es extraño,” le dije en voz baja. “Verte fuera de esa habitación.”
“Tú fuiste quien me invitó, ¿no?”
“Es cierto. Bueno, solo relájate el día de hoy. Preparamos papas fritas para ti.”
“¿Papas fritas? ¿De verdad las prepararon?” preguntó ella, sorprendida.
“Gracias a ti conseguimos fácilmente aceite de freír.”
“Eso es impresionante.”
“No tanto. Todo lo que hicimos fue cortar finamente una papa, freírla en aceite, y después cubrirla de sal. Ya que los ingredientes son de este mundo, tiene un sabor ligeramente diferente de las papitas que conocemos.”
“Muy bien, si nos disculpas.” Elinalise arremetió hacia la sala de estar, arrastrando a Cliff y Nanahoshi con ella sin dudarlo. Como una aventurera sin título de la nobleza, ella estaba justo por encima de Julie en términos de posición social, pero claramente a ella no le importaba. Aunque las nociones de la posición social no se traducían correctamente de una raza a otra.
Ambos estaban siendo ellos mismos: Cliff amenazaba con arruinar el ambiente con sus alardes, mientras que Elinalise mantenía a raya su comportamiento. Cliff no tenía malas intenciones, pero con frecuencia terminaba siendo áspero. Nanahoshi generalmente estaba en silencio, pero ella respondía si alguien le hablaba. Había creído que ella era una aislada con problemas de comunicación, pero parecía ser que ese no era el caso.
Después de un tiempo, Sylphie apareció para informarme que los preparativos estaban completos. Ahora sólo teníamos que esperar por Badigadi. La comida se enfriaría si llegaba demasiado tarde, pero justo cuando estaba comenzando a preocuparme al respecto, Elinalise habló.
“No hay forma de que Badigadi llegué aquí pronto. Los seres que viven miles de años no tienen la misma percepción del paso del tiempo que el resto de nosotros. Probablemente deberías esperar que llegue en un mes más.”
Y así, decidimos comenzar el banquete a tiempo. Lo siento, Badi.
El banquete fue uno de estilo buffet de aperitivos. Habíamos decidido eliminar los asientos asignados, pero afortunadamente, la habitación era lo suficientemente espaciosa para que las personas pudieran moverse incluso con la mesa en medio. Pero dejamos algunas sillas en el borde de la habitación en caso de que alguien se cansara de permanecer de pie. El menú era solo comida que podía ser comida estando de pie, y comenzamos ofreciendo un vaso de alcohol. Nanahoshi rechazó el licor, así que en cambio le dimos jugo de fruta.
Yo estaba a cargo del discurso de nuestro brindis. Sylphie y yo estábamos de pie uno al lado del otro, siendo el centro de atención. Once pares de ojos miraban de forma expectante hacia nosotros. No había nada desagradable en sus miradas, pero yo todavía me sentía nervioso, aunque ya tenía un discurso preparado.
Sylphie apretó mi mano. Ella me mostró una sonrisa de oreja a oreja y susurró, “Tú puedes.”
Ah, ella hizo que me dieran ganas de llevarla a la habitación ahora mismo, pensé.
“Vaya, vaya, el rostro de Rudeus está completamente rojo. Jeje.”
Elinalise se rio y, por primera vez, Cliff realmente fue capaz de leer el ambiente. “Lise, guarda silencio.”
Muy bien, aquí vamos.
“Ejem. Gracias a todos por apartar tiempo dentro de sus ocupadas agendas para estar aquí con nosotros. Permítanme hacer esta declaración una vez más. Sylphie y yo nos cas—”
“¡Buajaja! ¡Y ahora entro yo con un bang!”
Pensé que mi corazón iba a salir de mi pecho de la sorpresa. Miré detrás de mí, y ahí estaba él. Esa gran figura negra. Seis brazos que estaban apretados dentro de un uniforme escolar a punto de romperse. El Rey Inmortal Badigadi había entrado con un bang… a través de la puerta trasera en la cocina.
Su llegada dejó a todos sin palabras, incluso a Cliff. Yo, también, no tenía idea de qué decir.
“Badigadi, llegas tarde,” intervino astutamente Elinalise.
Pero Badigadi no estaba para nada preocupado. “Hmph. Es verdad que llego tarde, pero en mi tribu, cuando un Rey Demonio asiste a una fiesta, debe esperar el momento perfecto para sorprender e interrumpir la ocasión con su entrada. Esa es nuestra costumbre.”
“Estás bromeando, ¿cierto?”
“Para nada. ¡Aunque Kishirika inventó esta costumbre en particular por capricho, así que estoy de acuerdo en que es ridícula!”
¿Y aun así lo hacía? Qué persona tan irracional. Es por eso que ustedes han sido erradicados por los humanos tantas veces…
“Incluso hice algo tan considerado como entrar por la puerta trasera. ¡Sean agradecidos! ¡Buajaja!”
Bastardo, comencé a pensar, y entonces me detuve. No, cálmate. Solo así es él. Ya sabías eso, ¿no?
“Jajaja, muy bien. Gracias.”
“No hace falta dar las gracias. Ahora bien, continúen y cásense ante mí. Pocos tienen la oportunidad de casarse en presencia de un Rey Demonio. ¡Después de todo, yo no proporciono esa clase de servicios!” dijo Badigadi, antes de sentarse pesadamente en el suelo.
Tenemos sillas, protesté internamente. Pero muchas personas dentro de los demonios se sentaban en el suelo, así que supongo que estaba bien.
“Muy bien, vamos a regresar al asunto entre manos…” aclaré mi garganta. “Gracias a todos por apartar tiempo dentro de sus ocupadas agendas para estar aquí con nosotros. Permítanme hacer esta declaración una vez más. Sylphie y yo nos casaremos. Entiendo que ambos todavía somos jóvenes y carecemos de experiencia en muchos aspectos, pero espero que tengamos una fructífera vida juntos. Eh, ustedes doce reunidos aquí han sido especialmente cercanos a nosotros durante el último par de años. Hemos pasado más tiempo con unos que con otros, pero de alguna forma, todos fuimos capaces de llevarnos bien, y los considero amigos. Si alguna vez tienen problemas, espero estar ahí para ayudarlos, como su amigo. Si alguna vez experimentan desacuerdos entre ustedes, espero que nos recuerden y traten de ser adultos y dejen pasar el asunto. Eh…”
Mierda, este discurso era demasiado formal. Todos ellos tenían miradas de confusión en sus rostros.
Justo en ese momento Badigadi me dio una suave palmada en mi hombro. “No hay necesidad de ser tan formal. Ustedes dos se aman y quieren que todos aquí sepan eso, ¿no?”
¡Oh! Sí, exactamente. ¡Eso era! ¡Bien! “Bueno, ¿cómo decirlo? Sylphie y yo vamos a dar el siguiente paso en nuestra relación. Espero que estén ahí para nosotros cuando lo necesitemos. Gracias a todos.”
“¡Bien, ahora brindemos por el futuro de la joven pareja!”
“¡Salud!”
Badigadi levantó un vaso de vino que él había robado en algún momento sin que me diera cuenta. Todos lo siguieron levantando los suyos. Un poco de alcohol fue derramado mientras el banquete comenzaba.
Pursena fue directamente hacia la carne de jabalí que todavía se había estado cocinando hace solo unos minutos. Me pregunto si era una costumbre de la gente bestia primero comer la presa que habían atrapado ellos mismos… no, esto definitivamente solo era algo de Pursena. Linia estaba junto a la chimenea, masticando algo de nanahoshiyaki, la imitación del pollo frito.
Nanahoshi había agarrado el plato de papas fritas y retirado hacia una esquina de la habitación donde ella se las estaba comiendo. Julie repentinamente tomó asiento a su lado. Nanahoshi se veía perpleja, pero Julie la ignoró y comenzó a llenarse la boca de papitas. Solo el otro día, ella se había comido algunas para nosotros como una catadora. Julie debe haber querido volver a comerlas desde entonces.
Nanahoshi y Julie. Ellas creaban una escena interesante al estar lado a lado. Tal vez pensando lo mismo, Badigadi se les acercó. Nanahoshi entró en pánico y se puso uno de sus anillos. Esa idiota. Ella clamaba no querer problemas, pero entonces protegía su comida como una leona.
En ese momento me di cuenta de que Zanoba estaba mirando hacia mí. No estaba seguro de lo que quería, pero parecía estar esperando que Ariel hiciera un movimiento—y ella lo hizo muy pronto, guiando a su séquito hacia donde estábamos Sylphie y yo.
“Felicidades, Sylphie.”
“Muchas gracias, Princesa Ariel.” Sylphie mostró su sonrisa de oreja a oreja usual y bajó su cabeza.
“Dime, ¿Rudeus y esta casa cumplieron tus expectativas?”
“Son incluso más increíbles de lo que había esperado. ¡La casa incluso tiene una bañera!”
“¿Oh? Muy pocas casas particulares tienen bañeras en Asura. Siento envidia. Sylphie, sabes que si quieres puedes tomarte un año de vacaciones de ser mi guardaespaldas.”
“G-guardaré eso para cuando tenga hijos.”
Ariel sonrió. Sylphie continuó hablando con Luke y las asistentes de la Princesa, cuyos nombres solo había conocido el día de hoy. Aparentemente, ellas tenían un fuerte lazo con Sylphie. Se veían cercanas, y la chica de lobo azul tenía lágrimas en sus ojos. Era casi como ver chicas del club de atletismo despidiéndose.
“Bueno, supongo que todavía no te agrado, pero tratemos de llevarnos bien,” dijo Luke, estirando su mano hacia mí repentinamente.
A pesar de lo que él dijo, yo no sentía ninguna emoción negativa hacia él. Bueno, yo estaba dispuesto a ser amigable si él también lo estaba. “Suena bien para mí… Luke… senpai.”
“Cuida bien de Sylphie.” Él soltó mi mano después de ese corto mensaje. Para ser honesto, sentía que yo era el que no le caía bien. ¿Era eso? No eran exactamente celos, pero no podía descubrirlo.
Zanoba se acercó una vez que Ariel se fue. Parecía que estaba prestando atención a las jerarquías sociales, lo cual tenía sentido, dado que él era de la realeza. “Una vez más, Maestro, le ofrezco mis felicitaciones.”
“Gracias, Zanoba.”
Él se dio la vuelta hacia Sylphie e hizo una reverencia. “Mi señora. Honestamente pensé que usted era un hombre. Por favor, discúlpeme por cometer tan vergonzoso error.”
Sylphie comenzó a sacudir su mano apresuradamente. “Oh, no, por favor, levante su cabeza. Usted es de la realeza. No debe hacer una reverencia hacia alguien como yo.”
“¿Alguien como usted? Yo respeto profundamente a mi maestro, y usted es su esposa. Su importancia está justo por debajo de la de Dios.”
“Pero incluso Rudy me confundió con un hombre, así que todo está bien.”
Ella miró hacia mí buscando apoyo. Era vergonzoso, pero verdad, así que asentí de acuerdo. Una vez que Zanoba se alejó, Linia y Pursena se acercaron.
“¿Es considerado buenos modales dentro de los humanos felicitarse en medio de la comida, miau?”
“Es de malos modales.”
Eso fue todo lo que dijeron. Ni siquiera nos felicitaron. Definitivamente tendría que investigar la etiqueta para las bodas de la gente bestia de antemano cuando estas dos se casaran. Pero la verdad ni siquiera sabía si ellas podrían conseguir pareja.
“Pero tiene sentido que ustedes dos se casen. Es bueno cuando personas fuertes se juntan, miau.”
“Así es. Los niños fuertes traen tranquilidad a la tribu.”
En mi opinión malos modales era hablar tan francamente en medio de una comida.
La siguiente en acercarse fue Nanahoshi, habiendo logrado alejarse de Badigadi… quien había estado haciendo quién sabe qué, ya que su cabello era un desastre. Miré en su dirección para verlo actualmente divirtiéndose con Julie montando sobre sus hombros.
“Felicidades.”
“Gracias.”
Ella comenzó a retirarse después de ese corto comentario, pero Sylphie la detuvo. “Um, Nanahoshi-san, ¿puedo preguntarte algo?”
“¿Qué quieres saber?”
“Antes dijiste que ambos venían del mismo lugar. Pero ¿qué quisiste decir con eso? Um, corrígeme si estoy equivocada, pero tú vienes de otro mundo, ¿cierto?” la voz de Sylphie bajó a un susurro durante la última parte de su pregunta.
Nanahoshi miró hacia mí como preguntándome qué quería hacer. No me molestaba cualquier respuesta que diera. No estaba tratando de ocultar nada de Sylphie… aunque ella podría mirarme de forma extraña si lo descubría. Sería difícil de explicar.
“Me equivoqué, ya que él habla el mismo lenguaje que yo,” dijo Nanahoshi. Bueno, eso lo decidía.
Los últimos en acercarse a nosotros fueron Cliff y Elinalise. Cliff hizo que nos alineáramos, y después hizo una cruz en el aire con su mano, ofreciendo una simple plegaria. “Ustedes dos no son seguidores de Millis, pero esta es la única bendición que conozco.”
Estaba feliz por la intención. Después de todo, era extremadamente común que las personas celebraran Navidad, pero que no participaran en una misa. Yo ya creía en un dios, pero a ella no le molestaría si aceptaba las bendiciones de otra religión.
“Rudeus, estoy feliz por tu recuperación,” dijo Elinalise, con una expresión ligeramente de puchero en su rostro. Así es. No le había dicho que mi impotencia estaba curada hasta ahora. “Sabes que pudiste haberme dicho un poco antes.”
“Y si te hubiera dicho, habrías hecho una movida en mí. Déjame comprobar por mi cuenta si eso es verdad, y todo eso.”
“Nunca lo haría. Ya te lo dije, ¿no? No tengo la intención en convertirme en la hija de Paul.”
Así que se trataba de eso. Tal vez debí haberle dicho antes. Dentro de todos los presentes, ella era a quien había conocido por más tiempo. Aunque solo fuera por alrededor de seis meses de diferencia.
“Pero, por otro lado, si Cliff no estuviera conmigo, podría haberme interesado la idea de hacerlo contigo una vez.”
“Podría haber sentido lo mismo si no tuviera a Sylphie.”
“Bueno, eso es desafortunado, ¿no? Ya que no estaba destinado a suceder lo nuestro, continuemos siendo solo amigos.”
“Sí, que así sea.”
Elinalise se dio la vuelta hacia Sylphie, con una expresión gentil en su rostro. “Sylphiette-san, felicidades. Rezo por… por tu… felicidad desde… desde el fondo de…” Lágrimas comenzaron a bajar por las mejillas de Elinalise. Ella siguió mirando hacia Sylphie mientras un sollozo escapaba de su garganta.
Yo estaba desconcertado. No tenía idea de por qué ella estaba llorando tan repentinamente.

Elinalise estiró su temblorosa mano para tocar la mejilla de Sylphie. Después sus piernas comenzaron a temblar y cedieron bajo ella. Su rostro era un completo desastre, pero ella siguió mirando hacia Sylphie. “Lo siento. No puedo creer que esté haciendo esto…”
Sylphie también tenía que estar desconcertada. O al menos, pensé que lo estaría. En cambio, ella solo se veía un poco confundida, no sorprendida.
“Um,” dijo Sylphie. “He querido preguntarte esto por un tiempo, pero, Elinalise-san… ¿eres mi abuela?”
Yo no fui el único atónito. Cliff—y Elinalise—también se veían bastante desconcertados.
“Padre me dijo que mi abuela era una de las compañeras del padre de Rudy,” explicó Sylphie.
¿Realmente había dicho eso? Esperen… de hecho, eso tenía sentido. Laws había dicho que él y Paul se volvieron amigos mientras estaba ayudando a proteger la aldea. Quizás él había descubierto la conexión de Paul con Elinalise a través de sus conversaciones, aunque dudaba que Paul lo supiera.
El mundo sí que era pequeño. Ahora que lo pienso, el pendiente tallado en madera que Sylphie me fabricó tenía la misma forma que el pendiente en la espada de Elinalise. De hecho, sus rasgos faciales también eran similares.
“Elinalise-san, ¿eso es verdad?”
“E-estás equivocada. No hay forma de que tu abuela pueda ser una perra como yo.”
“Mi padre me dijo que fue a causa de ti que él fue expulsado del Gran Bosque, y que las personas se hubieran opuesto a su matrimonio con mi madre,” dijo Sylphie.
“¿¡Qué…!?”
“Él dijo que tú estabas devastada de la culpa, y que podrías no revelar quién eras en realidad, incluso si nos conocíamos.”
Nunca habría pensado que Elinalise y Laws tenían tal historia… aunque podía entender por qué las personas habían estado en contra de su matrimonio con la madre de Sylphie. Yo también había dudado cuando Cliff me pidió que lo presentara con Elinalise. Podía ver cómo ser el hijo de Elinalise pudo haber manchado la reputación de Laws.
“¡Yo… yo…!” Elinalise estalló en llanto. Ella trató de decir algo, pero las palabras no se formaban. Sylphie se veía un poco nerviosa, como si estuviera preocupada de haber dicho algo malo.
“¿Cliff-senpai?” dije.
Él también se veía completamente nervioso. “¿Q-qué sucede?”
“Por favor, lleve a Elinalise-san a una de las habitaciones en el segundo piso para que pueda descansar.”
“C-cierto. Sí, entiendo.”
“Sylphie, ¿qué tal si continúas tu conversación con ella una vez que se haya calmado?”
“B-bien,” dijo ella.
Cliff estaba guiando a Elinalise de la mano cuando ella miró hacia mí, aterrada. “R-Rudeus, s-sé que yo puedo ser un desastre, pero, um, Laws era un niño completamente normal. Y por supuesto que su hija, Sylphie, también lo es. Así que, por favor…”
¿Por favor, qué? ¿Que no los mire con prejuicio? Ella ciertamente no tenía nada de fe en mí. Para ser justo, yo últimamente la había estado evitando. Tal vez eso había causado un malentendido.
Le susurré al oído. “Por favor, no te preocupes. No voy a romper con Sylphie a causa de ti.”
“Pero—”
“Más importante, ¿no deberías estar más preocupada del hecho de que ahora estás relacionada con Paul, a quien odias tanto?”
Elinalise mostró una débil sonrisa. “Heh, Rudeus. En ocasiones puedes decir cosas realmente divertidas.”
Me relajé un poco. Ella probablemente solo necesitaba calmarse un poco. “Más tarde puedes tomarte tu tiempo para hablar con Sylphie, las dos solas.”
“Si. Aprecio que seas tan considerado.”
Después de eso Cliff guio a Elinalise y se fueron hacia el segundo piso. Es hora de que hagas tu parte, Cliff. Haz un buen trabajo consolándola, pensé.
Badigadi nunca se acercó a felicitarnos. Él se quedó en un rincón de la habitación, gritando su usual risa de ¡Buajaja!, y manteniendo el ambiente animado. Estaba feliz por su presencia.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.