La Máscara Blanca – Primera Parte
Capítulo 5: La Máscara Blanca – Primera Parte
Recientemente, parecía que algunas personas estaban un poco asustadas de mí. Y por algunas personas, me refiero básicamente a cada estudiante asistiendo a la Universidad de Magia.
Al principio, simplemente pensé que todos me estaban evitando por alguna razón. No era como si hubiese estado exactamente equivocado. Pongamos un ejemplo: en ocasiones yo estaría caminando a través de un pasillo hacia un grupo de hombres rudos mientras me dirigía a mi habitación. Naturalmente, yo daría un paso al costado para que ellos no me acosaran, ¿cierto? Pero por alguna razón, ellos se apartaban de mi camino. Algunas veces ellos incluso mirarían por la ventana y hablarían acerca de lo genial que estaba el clima, a pesar del hecho de que estaba nevando.
Por supuesto, yo estaba feliz de que no me estuvieran molestando. Pero en retrospectiva, tal vez ellos estaban pensando exactamente lo mismo que yo.
Descubrí lo que estaba pasando solo después de un incidente que tomó lugar cuando volvía de mi clase de Desintoxicación Intermedia una tarde. Cuando salí del salón después del final de la clase, vi a Goliade en el pasillo justo afuera. Sí, esa Goliade—la bola demoledora humana que me había acusado falsamente de robar ropa interior en mi primer día aquí. Ella se dio cuenta de mi presencia en el mismo instante en que yo me di cuenta de la suya. Nuestros ojos se encontraron.
Ambos técnicamente éramos conocidos, y ella había estado aquí por más tiempo que yo. Creí que sería grosero solo irme sin siquiera saludar… y también sentí que debía disculparme por nuestro último encuentro.
Pero, mientras me acercaba, Goliade se retorció y apartó su mirada. Ella encogió sus hombros para hacerse ver lo más pequeña posible, y miró hacia la distancia con una expresión temerosa, intentando a propósito no verme.
“Eh, hola, Goliade. He estado queriendo hablarte acerca de lo que sucedió durante mi primer día aquí…”
Cuando le hablé, ella inmediatamente comenzó a temblar como un venado recién nacido. “Yo… siento eso,” dijo ella casi como un chillido. “De verdad… de verdad lo siento. Por favor, yo no sabía…”
Su actitud parecía ligeramente diferente de la última vez que nos vimos. A decir verdad, estaba un poco sorprendido. Esto casi me hacía sentir como si la estuviera amenazando o algo así. “Eh… la verdad quería disculparme contigo. En ese entonces no conocía las reglas acerca de los dormitorios, ¿sabes? Pero no volveré a cometer ese error, así que…”
Mientras tenía problemas para decir lo que había planeado, un grupo de espectadores comenzó a reunirse a nuestro alrededor.
“Oye, mira, es Rudeus.”
“¿Él todavía tiene resentimiento por lo que pasó en su primer día?”
“Cielos. Pobre Goliade…”
“Él fue quien rompió las reglas, ¿cierto? Es un bravucón…”
“Cállate idiota. ¿Qué tal si te escucha?”
Sus murmullos eran como dagas en mi pecho, y estaban llenos de lástima por Goliade. Podía ver lágrimas reuniéndose en sus ojos. Honestamente, yo también tenía ganas de llorar. ¿Qué diablos estaba pasando aquí? La forma en la que me miraban realmente dolía.
“¿Qué es todo esto, miau? ¿Quién está peleando en el pasillo?”
“Alguien tiene demasiada puta energía, ¿eh?”
En ese preciso momento, Linia y Pursena de casualidad aparecieron. Ellas se abrieron paso a través de la multitud, y me vieron a mí y a Goliade. Después de estudiar su rostro con lágrimas por un momento, ellas sonrieron y asintieron entre sí, para luego pararse entre nosotros de forma confiada. “Hola, Jefe. ¿Por qué no lo dejas así, miau? Goliade no tenía la intención de molestarte. ¿Podrías perdonarla por nosotras? Tenemos que cuidar a las demás chicas gente bestia.”
“Vamos, Goliade, todo está bien. Solo no provoques el lado malo del Jefe de nuevo, ¿entiendes? Tienes suerte de que su mano derecha estuviera pasando por aquí. Si no fuera por mí, él podría haberte convertido en carne picada.”
“¡B-bien! ¡Gracias!” Goliade hizo una reverencia de agradecimiento hacia las dos, se dio la vuelta y salió corriendo rápidamente, viéndose considerablemente más pequeña de lo que en realidad era.
“¡Que el resto de ustedes también se largue, miau!” gritó Linia. “¡Se acabó el espectáculo!”
La multitud de espectadores se esparció rápidamente como un nido de arañas bebé. Dejé salir un suave suspiro de alivio. Pero cuando me di la vuelta hacia Linia y Pursena, esperando alguna clase de explicación, descubrí que ellas ya habían comenzado una de sus características rutinas de comedia.
“Bien, Pursena. ¿Qué quisiste decir con eso?”
“¿De qué estás hablando, Linia?”
“¡Obviamente yo soy la mano derecha del Jefe!”
“Últimamente él ha estado consiguiendo muchos lacayos nuevos. Tú eres demasiado estúpida para mantener las cosas bajo control.”
“¿¡Miau!? ¡Tus notas son tan malas como las mías!”
“Vamos, ustedes dos,” las interrumpí finalmente. “Ambas pueden ser mi mano derecha, ¿bien?”
“No lo entiendes, Jefe, miau. ¡Debemos tener un orden jerárquico!”
“Así es. Es malditamente importante.”
Podía entender que a la gente bestia les gustaran las jerarquías, pero yo no recordaba establecer ninguna pandilla, y no me importaba cuál de ellas era cual mano. Dejando eso de lado, ellas acababan de sacarme de un problema. Debería comprarles algo para expresar mi gratitud. ¿Será suficiente con algo de pescado fresco y un pedazo de carne?
“En fin, esa Goliade de seguro fue estúpida por meterse contigo, Jefe. ¿Qué te hizo, miau?”
“Eh, ella me confundió con un ladrón de ropa interior en mi primer día aquí, pero…”
“¿Eh? ¡Recuerdo eso! ¡Esperen! ¿¡Así que ese ladrón fantasmal de bragas fuiste tú todo el tiempo, Jefe!?”
“Eso es un retorcido, sabes.”
De pronto, ambas me estaban mirando con reproche en sus ojos. ¿Qué tal si me dejan terminar mi oración? ¡Fui acusado falsamente! Tal vez debería regalarles una segunda dosis de desesperación y humillación en vez de carne y pescado.
“Ahora que lo pienso, Goliade estuvo presumiendo acerca de eso por un tiempo. Ella dijo que atrapó a un cobarde de primer año con las manos en la masa, pero que Fitz lo protegió. Supongo que ahora ella es la cobarde, ¿eh? Qué gracioso.”
“Ella estaba hablando mal de ti, ¿y la dejas irse como si nada? Eso es muy honorable de tu parte, Jefe, pero debemos enviar un mensaje con esto. Nos encargaremos de ello, miau.”
Eso sonaba un poco siniestro. ¿Acaso estas dos no deberían haber superado su etapa de delincuentes para este momento? “Por favor, no le hagan nada. No quiero ir creando enemigos por pequeñeces.”
“Pffft. ¡Tienes que ser más ambicioso, Jefe! ¿A quién le importan los enemigos nuevos, miau? ¡Podríamos gobernar cada dormitorio de esta escuela si hacemos equipo para derrocar a Ariel!”
“Ella tiene razón, sabes. Jefe, tú ya venciste a Fitz, así que podrías conquistar esta escuela en un parpadeo.”
¿Qué pasaba con las ansias de poder de la gente bestia? En serio, todos ellos eran un montón de decepticons confusos. “Digamos que obtengo el poder sobre los dormitorios y todo eso. ¿Qué haría con esa autoridad?”
No podía importarme menos estar en la cima de todo. Yo fundamentalmente estaba tratando de evitar conflictos siempre que era posible, y tomar la posición de líder básicamente garantizaba que alguien fuera a odiar tu actitud. En este mundo, transitar por el camino equivocado en un mal momento era suficiente para que te apuñalaran el corazón. Simplemente era más seguro ser amigable y respetuoso con todas las personas que conocías.
“Puedes hacer todo lo que quieras, miau. Bueno… de hecho, supongo que no puedes hacer mucho con las chicas… ¡ooh, ya lo sé! ¡Podríamos traerte un par de bragas de todas las chicas de los dormitorios al comienzo de cada año!”
“Buena idea. El Jefe ama tanto las bragas que las tiene en un altar en su habitación, ¿cierto? Él estaría súper feliz.”
“N-no sé de lo que hablan…”
No era como si tuviera aquellas ahí porque amara las bragas. Es decir, me gustaban un poco, seguro… pero eso no quería decir que quisiera un montón de ropa interior de chicas que ni siquiera conocía, ¿saben? Conocía a Goliade, y sabía que de verdad no quería su ropa interior.
Por otro lado, en ocasiones podías ver algunas chicas muy lindas caminando alrededor del campus. A pesar de que la mayoría de ellas no eran mi tipo. Honestamente… no rechazaría un par de Linia y Pursena. Esas dos tenían un aroma suavemente almizclado, pero al final del día, ellas todavía eran chicas sexys. Y el aroma de su pelo no era tan malo.
Aun así… ¡cierto! Fitz. A Fitz no le gustaría que yo hiciera esa clase de cosas. Eso significa que está fuera de discusión. Ahí tienen. ¡El asunto está decidido! No volveré a ser tentado. A un lado, Satanás…
“No estoy muy interesado en las bragas de chicas que no conozco. Si quieren robar su ropa interior, háganlo por su cuenta. Pero si le causan algún problema a Fitz-senpai, no las defenderé.”
Fiu. Eso es todo. Eso estuvo cerca, chicas de la Universidad. Si no fuera por mi condición, podrían haber terminado en graves problemas.
“Guh… B-bueno, si quieres mantener las cosas bajo control, es tu decisión, Jefe.”
“… Sí. Nosotras obedeceremos lo que nos digas.”
En cualquier caso, este incidente finalmente me dejaba clara la naturaleza de mi situación. Yo evidentemente era temido por muchas personas. No fue difícil entender la razón una vez que lo descubrí. Había derrotado a Fitz, quien era el estudiante más poderoso de esta escuela. Había conseguido el dominio sobre todos los infames estudiantes especiales. Y entonces, derroté a un Rey Demonio con un solo hechizo en un duelo muy público. No era tan sorprendente que los demás estudiantes me encontraran intimidante.
A partir de lo que Badigadi me dijo después de lo ocurrido, su aura de batalla no podía ser penetrada por nada más débil que los hechizos de nivel Real o las técnicas de espada. Lo cual significaba que tendrías que estar al nivel de un Ruijerd o una Ghislaine para incluso tener una oportunidad de ganarle. Pero, ya que él dependía de esto para protegerse a sí mismo en combate, aparentemente la pasaba mal tratando de derrotar a personas sobre ese nivel.
En fin… asumiendo que él me estaba diciendo la verdad, mi Cañón de Piedra totalmente cargado ahora era tan poderoso como un hechizo de nivel Real. Eso definitivamente no era nada despreciable.
Por supuesto, yo era físicamente débil. Los espadachines de este mundo podían envolverse en una barrera protectora llamada aura de batalla incluso sin darse cuenta, pero sin importar cuánto entrené yo, mi cuerpo nunca ganó esa fuerza sobrehumana y velocidad que Eris y Ruijerd alcanzaron tan fácilmente. Mis músculos se hicieron más grandes, pero eso era todo. Todo lo que podía presumir era mi poder de ataque. Supuestamente tenía la reserva de poder mágico de un Dios Demonio, y gracias a mi Ojo de la Premonición, podía enfrentarme cara a cara con enemigos un poco más arriba de mi nivel. Pero mi propio cuerpo seguía siendo totalmente ordinario. Básicamente no tenía ninguna oportunidad contra un adversario verdaderamente poderoso.
Pero no podía esperar que los estudiantes descubrieran todo eso. Ellos habían visto una demostración de mi poder de fuego y probablemente estaban asumiendo que mis habilidades eran así de impresionantes en todo sentido. No podías culpar a un estudiante promedio por apartarse de alguien más poderoso que un Rey Demonio.
“¡Aun así, tienes que tener más confianza en ti mismo, Jefe! ¡Apuesto a que eso ayudará con tu condición, miau!”
“Sip. Una vez que lo pongas en marcha, asegúrate de saltar sobre Linia en vez de mí.”
Confianza, ¿eh? ¿Acaso esa era la causa de mis problemas ahí abajo? De hecho, sonaba muy plausible. Había perdido mi batalla contra Orsted, fui abandonado por Eris, y después arruiné las cosas con Sara. No podía encontrar una forma de usar mis fortalezas efectivamente, y había terminado estancándome. Tal vez algo de confianza en realidad era lo que necesitaba para superar este estancamiento. Y ahora, una oportunidad de recuperar un poco de ella había caído directamente en mi regazo. Después de todo, aquí todos me tenían miedo.
Solo para comprobarlo, intenté caminar a través de un pasillo lleno con Linia y Pursena siguiéndome de cerca detrás de mí. La masa de cuerpos se separó mágicamente en frente de mí.
Esta definitivamente era una experiencia nueva. Me sentía como alguna clase de director de un hospital haciendo sus rondas o tal vez Moisés partiendo el Mar Rojo. Era difícil no pavonearse. Fuera de mi camino, mocosos, ahora este es mi pasillo…
Pero en el momento en que este pensamiento cruzó por mi mente, me detuve de golpe. ¿Qué tal si los sujetos que me habían acosado en mi vida anterior habían comenzado de la misma forma?
Ese hecho hizo desaparecer instantáneamente toda la diversión. Dejando de lado lo que había logrado en esta vida, la realidad era que había pasado toda la anterior en el mismísimo fondo de la pirámide. Eso nunca iba a cambiar, incluso si mi condición se curaba. Y si me olvidaba de ello, probablemente terminaría repitiendo los mismos errores del pasado. Ahora tenía una perspectiva más positiva en la vida, seguro, pero en lo profundo todavía era la misma persona. No podía permitirme olvidar eso.
Esta vez, no iba a terminar como un aislado.
Un poco después de todo esto, yo estaba en la biblioteca, continuando mi investigación como siempre.
Por supuesto, todavía me estaba enfocando en la Teletransportación e Invocación. Mientras más las estudiaba, más similitudes encontraba. Invocar algo era fundamentalmente diferente de enviar algo a otro lugar, pero en muchos otros aspectos eran comparables. Se sentía que realmente debía hacer un esfuerzo por aprender magia de Invocación. Había estado pensando en ello por un tiempo, pero no había ningún profesor en la Universidad que se especializara en esa disciplina. Supuestamente había unos pocos miembros del Gremio de Magos que podían al menos recitar los hechizos, pero incluso ellos solo estaban en el nivel Principiante o Intermedio. Todo lo que podían invocar eran familiares inofensivos y espíritus obedientes. Yo quería aprender de un experto.
Había algunas personas en la ciudad que habían alcanzado el nivel Avanzado en la magia de Encantamientos, pero esa parecía ser muy diferente de la Invocación convencional. Ciertamente no serían capaces de decirme nada acerca de la Teletransportación. El subdirector había presumido acerca de la calidad de su personal, pero evidentemente fueron solo palabras.
Por otro lado, quizás simplemente así eran las cosas. Tampoco me había encontrado con algún mago que se especializara en la Invocación durante mi tiempo como un aventurero. Era posible que no hubiera muchos de ellos. O tal vez era más como la magia Divina o de Barreras, donde un país en específico monopolizaba los métodos.
Aun así, de alguna forma sentía que ya había conocido al menos una persona con algunas habilidades en la Invocación. Pero no podía recordar quién era. Sentía que lo iba a recordar si me encontraba con esa persona otra vez. Probablemente no la había visto en mucho tiempo, sea quien sea.
En cualquier caso, en este punto había leído la mayoría de los libros prometedores acerca de la magia de Invocación en esta biblioteca. Honestamente, se sentía que había llegado a un callejón sin salida. Estudiar por mi cuenta no podría llevarme más lejos de lo que ya había llegado.
Fue Fitz quien terminó encontrando una forma de avanzar. “¡Rudeus, finalmente encontré a alguien! ¡Aquí hay una persona que investiga la magia de Invocación en un nivel experto!”
“¡Ooh! ¿¡De verdad!?”
“Sí. De hecho, escuché acerca de esta persona del director y subdirector,” dijo Fitz con una sonrisa un poco pícara. “¿Puedes adivinar quién es?”
Bueno, probablemente no era un profesor. Había varios otros estudiantes aprendiendo la Invocación con mucho esfuerzo, pero de seguro ninguno de ellos sabía algo más allá de los hechizos de nivel Avanzado a lo mucho. ¿Entonces en dónde nos dejaba eso? “… ¿Tal vez alguien del Gremio de Magos?” No sería una sorpresa si tuvieran algunos expertos en el campo. Tal vez uno de sus investigadores estaba tomando prestadas las instalaciones de la escuela para llevar a cabo sus experimentos.
“Mmm, casi. Esta persona supuestamente es un miembro de rango A del Gremio.”
“Vaya…” Basándome en lo que había aprendido acerca de su estructura, un miembro de rango A del Gremio de Magos era el equivalente a un gerente de sucursal, mientras ser de rango S significaba que eras parte del liderazgo central del gremio. El Director George era un miembro de rango S, y el subdirector de rango B. “¿Eso no significa que está muy arriba en la jerarquía?”
“Sí. Eso es impresionante, ¿no crees?”
Incluso los miembros de rango B tenían grandes beneficios. Podías comenzar una escuela para magos donde quisieras, y el Gremio te ofrecería apoyo financiero y logístico.
“Entonces… ¿quién es?”
“Bueno, creo que al menos ya conoces su nombre…”
¿De verdad? Siento que habría recordado a alguien tan importante. “Vamos, ya dígame.”
“Jeje. Muy bien. Es Silent Sevenstar, de la clase especial.”
Ah. Ahora tiene sentido. Ya había escuchado el nombre antes. Y más que solo el nombre. También había escuchado acerca de las cosas que había logrado en esta escuela.
Primero que nada, estaban sus mejoras al menú de la cafetería. Había arreglado un suministro regular de comida del Reino de Asura, permitiéndole usar ingredientes que normalmente no verías en los Territorios del Norte. Además, había introducido en este mundo algo que llamaban sopa de kerry, la cual supuestamente era su propio invento. Estaba hecha de ingredientes de estofado como papas, zanahorias, cebollas, y otras cosas en una olla, con una compleja mezcla de especias para el sabor. La comías al cucharear la gruesa y café sopa sobre un pedazo de pan. Básicamente era curry. El sabor era muy diferente del curry que recordaba, pero la idea era muy similar.
Silent también fue quien propuso los uniformes oficiales de la escuela. Tenía conexiones con diseñadores y fabricantes en Asura, y había concertado que los crearan aquí. La introducción de un uniforme universal le permitió a la Universidad presentar a su cuerpo estudiantil como un solo grupo con un objetivo común, en vez de una mezcla caótica de tribus y razas que de casualidad utilizaban el mismo campus. Mejoró significativamente su imagen pública.
Incluso las pizarras encontradas en todas las salas de clase eran una de sus innovaciones. Escribir en una superficie de un negro profundo con un pequeño pedazo de piedra caliza era un concepto muy simple, pero los profesores lo encontraron excepcionalmente útil.
Había muchas otras mejoras que había hecho, si es que querías investigarlas. Había contribuido a la Universidad en muchas formas pequeñas y sutiles. En reconocimiento a estos logros, el Gremio de Magos le había concedido un alto rango dentro de su organización.
Dicho todo eso… sus innovaciones también eran muy familiares. Para los residentes de este mundo parecían conceptos sacados de un libro, pero no para mí. Yo no era la herramienta más afilada del cobertizo, pero ya había tenido mis sospechas por un tiempo. Creía saber algo acerca de los orígenes de Silent.
Pero, hasta este momento, no había dado voz a mis sospechas. No sé por qué. Tal vez quería creer que yo era especial. Tal vez había asumido que yo era algo totalmente único—la única persona en este mundo con recuerdos de otro mundo. Pero, por supuesto, no había una razón lógica para que ese fuera el caso.
Para ser honesto, estaba un poco asustado de la idea de Silent. Había estado esperando evitar encontrarme con esa persona. No quería encontrarme con alguien que había recibido las mismas ventajas que yo y que había hecho un mucho mejor uso de ellas. Estaba asustado de que me preguntara por qué yo estaba jugando cuando podría haber logrado mucho más. Sabía lo mucho que dolería escuchar eso.
Pero cuando escuché a Fitz decir el nombre de Silent, rápidamente decidí que había llegado la hora. “Entiendo. Gracias, Fitz-senpai. Veré si puedo encontrar a esta persona.”
En retrospectiva, probablemente me había confiado un poco. Me había ganado la lealtad de un Niño Bendito, derrotado a las dos delincuentes en la cima de la escuela, ganado la simpatía de su genio más notable, e incluso me había hecho amigo de un rey del Continente Demoniaco. La mitad del cuerpo estudiantil mi veía con pavor. Estaba tratando de que no se me fuera a la cabeza, pero creo que de todas formas pasó.
No podía despreciarme después de todo lo que había hecho aquí, ¿cierto?
Descubrí el paradero de Silent de la boca del Subdirector Jenius sin ningún problema. La escuela le había concedido un laboratorio, el cual consistía de tres grandes habitaciones en la parte trasera del tercer piso del edificio de investigación. Pasaba la mayoría de su tiempo ahí, solo saliendo en raras ocasiones.
Decidí visitar a esta persona solo, por razones que todavía no comprendo bien. Habría tenido más sentido traer a Fitz conmigo. Pero de alguna forma, sentí que necesitaba ir solo.
Me detuve en frente de la puerta que daba hacia su habitación para respirar profundamente y tratar de calmar mis nervios. No iba a inmutarme, incluso si Silent realmente era como yo.
Golpeé suavemente la puerta.
“… Adelante.”
Había una pizca de irritación en la voz que respondió desde el interior. Lentamente, empujé la puerta para abrirla.
La parte trasera de la habitación estaba cubierta de innumerables pilas de libros y papeles. Extraños implementos mágicos de propósito desconocido estaban por todo el lugar; piedras y cristales mágicos yacían en pilas gigantes. Esto definitivamente era un laboratorio.
Había alguien sentado en la parte más profunda de este espacio atiborrado. Cuando me miró, me quedé sin palabras.
“… Ah. Nos volvemos a ver.”
Era una mujer. Una mujer de cabello negro.
Ella usaba… algo que recordaba vívidamente. Algo que nunca olvidaría.
Una máscara blanca lisa y casi sin ningún rasgo destacable.
“¡Aaaaaaaaahhhhhhhhh!”
Hui de la habitación, gritando del terror. Era la chica de la máscara. La que había estado junto a Orsted. No podía recordar su nombre, pero recordaba a Orsted a la perfección. ¡Orsted! ¿¡Por qué Orsted!? ¡Había estado listo para conocer a otra persona reencarnada, pero no para encontrarme a Orsted!
El terror que había sentido cuando me mató una vez más llenó mi mente. El miedo que me había paralizado en esos instantes finales me abrumó. Volví a sentir el dolor de cuando él me aplastó los pulmones. Sentí la impotencia de verlo hacer caso omiso de todos mis ataques. Sentí la desesperación de cuando él me perforó el corazón. Y sentí… el terror de mirar la muerte a la cara.
Todo lo que pude hacer fue correr. Corrí, corrí, y corrí. Ni siquiera sabía hacia dónde iba.
Pero, cuando me di la vuelta, descubrí que la chica me estaba siguiendo. No entendía por qué. ¿Por qué no la había perdido para este momento? ¿De verdad era tan rápida?

Por supuesto, no lo era. Yo simplemente era lento. Apenas había avanzado, a pesar de lo que me estaba gritando mi mente. Solo mi corazón estaba corriendo a mil por hora.
Corrí para alejarme más, de forma torpe y desesperada. Me tropecé y caí. Me tambaleé como un borracho.
Había trabajado mucho en mis piernas en caso de que algo así alguna vez ocurriera, pero ni siquiera me estaban cooperando. Casi sentía que estaba soñando; mis piernas se tambaleaban débilmente debajo de mí con cada paso que lograba dar.
Silent todavía me estaba siguiendo de cerca. Había enfrentado a un Rey Demonio sin temblar, pero esto…
Miré abajo hacia el tramo de escalones en frente de mí. Fitz estaba de pie en el fondo. Él me ayudaría. Él me sacaría de aquí. Sentí un poco de alivio.
“No deberías gritar cuando ves el rostro de una persona, sabes. Es un poco grosero.”
Alguien me golpeó suavemente en el hombro. Cuando me di la vuelta, estaba cara a cara con ella.
“¡Hiiiii!”
Con un extraño chillido, me tambaleé hacia atrás del terror… y caí por las escaleras, terminando inconsciente de una forma un poco vergonzosa.
Alguien estaba acariciando suavemente mi cabeza. Por alguna razón, era profundamente reconfortante. Casi se sentía que la mano estaba emitiendo alguna clase de energía sanadora.
Miré hacia arriba para investigar, y descubrí el rostro de Fitz. Sus manos eran más cálidas de lo que había esperado. Además, eran extrañamente delgadas, suaves, y femeninas.
Sin ninguna razón en particular, me estiré para agarrar una.
“Oh. Rudeus, ¿ya estás despierto? Fue preocupante verte caer a través de todos esos escalones.”
“… Estaba teniendo una pesadilla. Una mujer con una máscara blanca estaba a punto de asesinarme.”
“Ehh…” Fitz respondió a esto con una pequeña sonrisa incómoda. No estaba seguro de por qué.
Tampoco sabía dónde estaba. Este lugar claramente no era mi habitación en los dormitorios… ni siquiera los dormitorios. Aunque había estado aquí antes. Había camas alineadas detrás de Fitz…
Ah, cierto. Esta es la enfermería.
Me senté y lentamente examiné la habitación. El lugar se veía casi vacío, excepto por Fitz, yo, y la sanadora de turno.
Giré mi cabeza un poco más…
“¡Gaaaah!”
Ella también estaba aquí.
La mujer de la máscara blanca estaba sentada justo al otro lado de mi cama.
Me caí de la cama y golpeé el suelo dolorosamente. La mujer respondió dejando salir un suspiro de irritación. “Eres demasiado grosero. ¿Por qué estás tan aterrado de mí? Te salvé la vida la última vez, ¿no? O… ah, espera. Estabas casi muerto, ¿no? Entonces supongo que no podrías recordarlo.”
Eso lo confirmaba. Definitivamente era ella. Esta definitivamente era la chica que había estado viajando con Orsted. “¿¡D-dónde está Orsted!?”
“Él no está aquí,” respondió ella casualmente. “Orsted es un hombre muy ocupado, sabes.”
¿Él no está aquí? ¿De verdad? ¿De veritas? No era como si ella tuviera alguna razón para mentirme, ¿o sí?
“Yo no me preocuparía por él. No va a venir por ti en un futuro cercano.”
“¿En un futuro cercano? ¿Eso significa que vendrá a matarme eventualmente?”
“No creo que tenga planes de hacerlo… pero la posibilidad existe. Todo depende de ti.”
Al menos no iba a ser asesinado ahora mismo. Tan pronto como procesé este hecho, una gran ola de alivio me inundó. Supongo que yo siempre he sido un pensador a corto plazo.
“Eh, no entiendo muy bien lo que ocurre aquí. ¿Les molestaría explicarlo?” dijo Fitz, rascando su oreja de forma insegura mientras miraba entre la chica de la máscara y yo. “Primero que nada, ¿quién eres tú para Rudeus?”
“Somos completos extraños,” dijo secamente la chica de la máscara.
Fitz infló sus mejillas de la irritación. “Nunca antes había visto a Rudeus tan alterado como ahora. Tú evidentemente le hiciste algo, ¿cierto?”
Su tono era inusualmente hostil. Él sonaba muy parecido a un senpai protector interviniendo para proteger a su inútil amigo de primer año. Honestamente, apreciaba mucho el apoyo.
“La última vez que nos vimos, él recibió una paliza de parte del Dios Dragón. Imagino que estaba recordando todo eso.”
“¿El Dios Dragón…? Eh, ¿uno de los Siete Grandes Poderes?”
“Así es.”
“¿Tú eres el Dios Dragón?”
“Por supuesto que no. Solo viajamos juntos por un tiempo.”
Respondiendo las preguntas de Fitz con un tono desinteresado, la chica de la máscara empujó su cabello hacia atrás con una mano. Acababa de darme cuenta, pero ella estaba usando el uniforme de la Universidad de Magia. “Aun así, debo admitir que no esperaba encontrarte aquí…” Ella se dio la vuelta hacia mí. Incluso con la máscara, podía notar que Silent me estaba observando detenidamente. “Pero tal vez es solo la naturaleza de esta ruta. Ese encuentro en la Mandíbula Inferior del Wyrm Rojo levantó la bandera para nuestro encuentro en esta escuela.”
Antes de incluso ser capaz de responder, la chica de la máscara metió su mano en su manto y sacó una pieza de papel.
“Voy a hacerte tres preguntas. Por favor, respóndelas honestamente.”
Su tono de pronto tenía tanta autoridad que yo solo tragué saliva y asentí.
“Primero que nada, ¿esto te parece familiar?”
Tomé el papel que ella me entregó. Alguien había escrito las palabras Shinohara Akito y Kuroki Satoshi en ella.
En japonés.
Inmediatamente los reconocí como nombres. Y al mismo tiempo, me di cuenta de que mi corazonada inicial había sido correcta.
“Segundo, ¿puedes entender lo que estoy diciendo? Tercero, ¿cuál de estos dos eres?”
Sus dos preguntas finales fueron dichas en japonés. No quedaba ninguna duda. Ella era tal como yo. Pero en cuanto a los nombres en esa pieza de papel, no significaban nada para mí. Vacilé por un momento. Pero ya me había preparado para esto.
Respondí en japonés lentamente. “No soy ninguno de ellos. No reconozco estos nombres.”
“Ya veo. Pero al menos hablas japonés.”
“¿Eh?” dijo Fitz, mirando hacia el papel, confundido. “¿Qué… lenguaje están usando? ¿Rudeus?”
“Nosotros dos compartimos una tierra natal, eso es todo,” dijo Silent tranquilamente.
“¿Qué? ¡Eso no puede ser posible!”
No estaba seguro de por qué Fitz estaba tan confiado al respecto, pero eso difícilmente era importante en este momento. Lentamente, y con mucha ansiedad, hice la pregunta crucial. “¿Entonces tú eres como yo?”
Silent asintió. “Así es. Fui arrojada en este mundo de la nada, sin previo aviso.”
Mientras hablaba, ella se sacó su máscara. Y al ver su rostro, algo encajó dentro de mi cabeza.
Era la chica. La que había estado presente en los últimos momentos de mi antigua vida. La chica de preparatoria que había estado discutiendo con un chico, y que casi fue atropellada por ese camión. O al menos, era alguien que se veía exactamente como ella.
Estaba seguro de esto, pero sentía algo extraño al respecto. Me tomó un momento descubrir la razón. Entonces comprendí que su rostro era exactamente el mismo.
Habían transcurrido quince años desde ese día, pero ella no se veía diferente. Eso era bizarro. Ella debería haber cambiado al menos un poco en todo este tiempo, ¿no?
No… esperen. ¿Por qué ella se ve como antes? Si hubiese sido reencarnada aquí, ella habría renacido en un cuerpo completamente nuevo, tal como yo.
Pero, antes de poder preguntar algo, ella respondió mis preguntas de forma preventiva. “No sé cómo fui teletransportada a este mundo de pesadilla, pero por el momento estoy atrapada aquí.”
Si ella había sido teletransportada, nuestras situaciones de hecho eran muy diferentes. Yo había reencarnado en un cuerpo nuevo, solo con mis recuerdos intactos. Pero a menos que yo la estuviera malentendiendo, ella básicamente había sido teletransportada aquí tal como era—en el mismo cuerpo, a la misma edad.
“Mi nombre es Nanahoshi Shizuka, y soy japonesa. Aunque últimamente he estado usando el nombre Silent Sevenstar.”
Confusión y dudas aparecieron en mi mente, enredando tanto mis pensamientos que no pude pensar en ni una sola palabra para decir. Pero mi silencio no pareció desanimarla. “¿De dónde eres? ¿América? ¿O tal vez Europa? Obviamente eres caucásico, pero hablas japonés… ¿uno de tus padres es japonés? ¿O tal vez eres un extranjero que vivió ahí?”
Sentía que ella ya había dejado atrás hace mucho tiempo las tres preguntas que me pidió responder, pero no estaba en condiciones de objetar. Mi lengua estaba completamente atada.
“En cualquier caso, este claramente es un importante paso hacia adelante. Estuve en lo correcto al dejarte vivir. Sospechaba algo como esto en el momento en que Orsted dijo no reconocerte.”
Ahora la chica estaba hablando rápidamente, con una pizca de emoción en su voz. Ella ni siquiera parecía haberse dado cuenta del hecho de que yo estaba desconcertado. “Bueno, vamos a ver si podemos encontrar una forma de trabajar juntos… Um, ¿cuál es tu nombre?”
“R-Rudeus. Mi nombre es Rudeus Greyrat.”
“Ese solo es el nombre falso que estás usando en este mundo, ¿cierto? Me refiero a tu nombre real.”
No quería decir el nombre que había usado en mi vida anterior. De verdad no quería hacerlo.
Cuando me negué a hablar, Nanahoshi asintió con entendimiento. “Ah, está bien. Entiendo. No confías en mí, ¿cierto? Ciertamente puedo entenderlo, especialmente después de lo que pasó durante nuestro último encuentro. Pero no te preocupes, estamos del mismo lado.”
“Aun así, hasta ahora ni siquiera estaba segura de que aquí hubiera otros como yo. Eres la primera persona de la Tierra que he conocido en este mundo, ¿sabes? Es un poco reconfortante.”
Nanahoshi se estiró para tomarme de la mano. Fitz frunció el ceño, pero parecía que ella ni siquiera se había dado cuenta. “Vamos a buscar una forma de regresar juntos a casa, ¿bien?”
De alguna forma, esas palabras borraron toda la confusión y dudas en mi mente. Una respuesta clara y definida se formó en mi mente: Por supuesto que no.
Aparté su mano de golpe. “Por ningún motivo quiero regresar a ese mundo.”
“¿Eh…?” Por primera vez en un tiempo, Nanahoshi estaba sin palabras.
“Um… Rudeus, Silent… ¿podrían, por favor, hablar en un lenguaje que yo pueda entender?” Fitz, por supuesto, estaba incluso más confundido que antes.
El ambiente en la enfermería de pronto se volvió extremadamente incómodo.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.