El Prometido Inmortal – Primera Parte
Capítulo 3: El Prometido Inmortal – Primera Parte
Había transcurrido medio año desde que me matriculé en la Universidad de Magia de Ranoa. Ahora era otoño—la temporada de cosechas. El otoño nunca duraba mucho en los Territorios del Norte, pero era una fecha muy importante del año, cuando la comida era preparada, cosechada, y almacenada para el doloroso invierno venidero. Incluso había festivales siendo efectuados a lo largo de diferentes aldeas y ciudades.
En cuanto a la gente bestia, también era la temporada de apareamiento… un evento cultural antiguo que tenía un conjunto muy complicado de reglas y rituales. Todos ellos estaban visiblemente inquietos mientras se acercaba, hombres y mujeres por igual.
Relativamente hablando, no había muchos de su raza matriculados en la Universidad. Me aventuraría a suponer que ellos eran alrededor del 5% del cuerpo estudiantil, el cual llegaba casi a los 10.000 en total. Eso los dejaría en unos 500 más o menos—de cierta forma un gran grupo, pero no tan impresionante dado el tamaño de nuestro campus. Aun así, una vez que el otoño comenzaba, ellos parecían estar por doquier, luchando duelos uno a uno que típicamente enfrentaban a un hombre contra una mujer. Por varios meses después de su duelo, la pareja estaría completamente pegada. Eventualmente, ellos se casarían. Quien sea que ganara el duelo inicial tomaría el papel del jefe en la nueva manada que estaban formando.
No era como si estas reglas fueran absolutas. Solo era una vieja tradición que algunos de ellos respetaban más que los demás. Aun así, algunas personas gente bestia de hecho viajaban hasta aquí desde tierras distantes para retar a nuestros estudiantes a uno de estos duelos románticos.
En otras palabras, teníamos a extraños vagando dentro de nuestro campus. Esto era algo que la administración normalmente trataría de prevenir, pero la temporada de apareamiento era un tema muy delicado debido a su importancia en la cultura de la gente bestia. Cualquier intento de prohibir sus tradiciones probablemente causaría protestas caóticas. Como un compromiso, la escuela permitía a personas gente bestia que no eran estudiantes entrar en sus terrenos bajo el pretexto de clases de auditoría, siempre y cuando ellos pidieran permiso de antemano.
En fin…esto nos lleva a Linia y Pursena.
Las dos básicamente eran inalcanzables para un hombre gente bestia promedio. Además, ellas probablemente eran las dos luchadoras gente bestia más poderosas de toda la escuela. Y tan importante como eso, ellas eran princesas de los Doldia. Si le proponías matrimonio a una de ellas, luchabas, y ganabas, te convertirías en un candidato para líder de toda su tribu. Por supuesto, no obtendrías el poder inmediatamente. Pero cuando llegara la hora de escoger al siguiente líder, no había dudas de que serías seriamente considerado para el cargo.
Por supuesto, Linia y Pursena habían venido a esta lejana tierra a estudiar, no a encontrar un esposo. Ellas ni siquiera podían escoger a un compañero aquí sin hablar primero con sus familias, y, por lo tanto, habían rechazado tajantemente todas las propuestas con las que fueron bombardeadas después de cumplir los quince.
Aun así, a pesar de su conocido desinterés por casarse, había habido incluso más pretendientes al año siguiente. Las dos eran muy populares. Aparentemente algunos hombres gente bestia incluso habían lanzado ataques sorpresa sobre ellas, tratando de ganarse su aceptación a la fuerza. Ellas les habían dado una paliza a estos atacantes con facilidad… pero cuando el otoño llegó nuevamente este año, ellas decidieron encerrarse en su habitación. No era como si el dormitorio de las mujeres fuera una fortaleza impenetrable, pero cualquier hombre que tratara de escabullirse dentro sería rodeado por todas las residentes. Así que Linia y Pursena permanecieron encerradas en su habitación, incluso saltándose el consejo mensual.
Supongo que en cierto sentido era una licencia médica. Después de todo, ellas probablemente también estaban en celo. La idea de ellas retorciéndose en su habitación maullando y ladrando apasionadamente era algo excitante. No es como si me pusiera a mí en celo o algo así.
Las dos me habían enviado una carta, la cual se resumía en, “Sentimos las molestias, Jefe, pero te dejaremos las cosas a ti.” Pero no estaba seguro exactamente de cómo se supone que iba a ayudar. Tal vez solo querían que respondiera por ellas cuando el profesor las llamara o algo así.
En cualquier caso, no era solo la gente bestia la que estaba en celo en esta época del año. El otoño coincidía con un aumento en los casos de agresión sexual dentro del campus, ya que algunas personas se aprovechaban del caos. Estas reglas estrictas acerca de quién podía entrar en qué dormitorio ahora tenían un poco más de sentido para mí. Cuando había gente bestia en celo, de alguna forma podías esperar algo de agresión como un fenómeno natural o cultural… pero, aparentemente, algunas de las víctimas eran humanos de primer año que ni siquiera sabían qué diablos estaba ocurriendo.
Por supuesto, las reglas de la escuela prohibían estrictamente esta clase de cosas. Para mantener las cosas bajo control, la administración tenía a guardias de seguridad patrullando el campus. Los duelos consensuados estaban permitidos, pero no podías solo atacar a alguien que se rehusaba a luchar contra ti. Esa fue la línea que trazaron. Nuestro profesor jefe incluso nos dio una advertencia explícita acerca de la situación, diciéndonos que no aceptáramos casualmente cualquier duelo en esta época del año. Él también instó a quienes no estaban confiados en sus habilidades para protegerse a sí mismo viajar en grupos en todo momento.
De hecho, Fitz también me dijo que tuviera cuidado. Él parecía pensar que algunas de las chicas podrían desafiarme a un duelo bajo pretextos, clamando que solo querían practicar contra un poderoso mago. Su consejo fue rechazarlas inmediatamente, ignorar sus intentos de provocarme, y dejar el área rápidamente sin bajar mi guardia ni por un segundo.
Chicas en celo, ¿eh…?
En el pasado, habría estado tentado a aceptar cada duelo y hacerme un harem. Pero en mi actual condición, básicamente estaría echando sal en mis propias heridas. La temporada de apareamiento era uno de los eventos en el que yo no estaría participando en un futuro cercano.
Lo dejaré a los jóvenes de ahí. ¿Ven? El chico humano y su novia elfa, quienes están “estudiando” mientras ella está sentada en su regazo. Esa mujer está en celo todo el año.
Honestamente, esos dos siempre estaban en eso. Prácticamente podía ver los corazones flotando sobre sus cabezas. Aun así… Cliff obviamente era un hombre completamente nuevo, pero a mí me parecía que Elinalise lo estaba tratando de la misma forma en que trataba a todos sus otros amantes. Por supuesto, yo no iba a decir nada, pero todo este asunto todavía me parecía una farsa. ¿De verdad las cosas iban a funcionar para esos dos?
En algún punto, cuando estaba observando a Cliff y Elinalise disfrutar de la compañía del otro, Zanoba se había acercado a mi escritorio. “Maestro, ¿no cree que es hora de comenzar una nueva figura?”
“Una nueva figura, ¿eh…?” Hasta hace un par de días, yo había estado trabajando en una figura de escala 1/8 de Eris como alguna especie de ejercicio terapéutico, pero terminé llorando tanto que tuve que dejarlo a medio camino. Desde entonces, no había podido motivarme para crear nada. Había caído en una especie de bajón sin siquiera darme cuenta. “Sí, supongo que tienes razón. ¿Alguna idea?”
“Tal vez fabricar alguna clase de animal o monstruo sería un buen cambio de aires.”
“Mmm, claro. Entonces creo que un Wyrm Rojo sería perfecto.”
“¡Oh! ¡En efecto! El mismísimo monstruo que usted una vez asesinó por su cuenta, ¿no?”
“Sí. Por cierto, eso no fue fácil. En un momento pensé que estaba muerto.”
“Jajaja. Está siendo demasiado modesto.”
“Zanoba-sama, ¿de qué están hablando?”
Julie parecía tener algo de curiosidad, así que le conté la historia de mi batalla contra un Wyrm Rojo rezagado de mis días como aventurero. No mucho después, sus ojos estaban brillando, y su rostro estaba rojo de la emoción. Los niños de este mundo parecían amar las historias como estas. Era fácil olvidarlo, pero ella solo tenía seis años.
“Mm, muy bien. Julie, ¿por qué no fabrico una figura de Wyrm Rojo para ti?”
“¿Qué…? M-Maestro, ¿qué hay de mí? ¿¡Por qué no hace nada para mí!?”
“Zanoba, tú supuestamente eres mi estudiante, ¿cierto? ¿Qué tal si te ofreces para ayudarme a fabricarla?”
“¡Oh! ¡Por supuesto, Maestro! Lo asistiré en lo que sea.”
La verdad esta vida no era tan mala. Últimamente no estaba en mi mejor forma, pero al menos había obtenido una rutina decente. Mis clases de magia Divina y de Barreras de nivel Principiante terminarían pronto, así que debía decidir qué hacer a continuación. ¿Tal vez magia de Desintoxicación de nivel Intermedio? Aunque había estado bien solo con el nivel Principiante de los hechizos hasta ahora. No me parecía que hubiera la necesidad de aprender algo más avanzado que eso.
Siempre podía en cambio ir por la magia de Sanación de nivel Avanzado. Por otro lado, me sentía relativamente satisfecho con mi actual nivel de experiencia con eso. Los hechizos Intermedios eran suficiente para lidiar con la mayoría de situaciones.
Siempre estaba Encantamientos, la cual nunca había estudiado. Técnicamente era una forma de magia de Invocación, así que tal vez sería más relevante para mi investigación. Pero, por lo que había escuchado, principalmente involucraba aprender a crear varios implementos mágicos. Yo todavía no estaba seguro de qué tenía que ver eso con la magia de Invocación… pero al menos sería algo nuevo.
Por supuesto, yo era libre de no tomar ninguna clase nueva. En cambio, simplemente podía pasar más tiempo en la biblioteca. Comencé a pensar que había llegado a un callejón sin salida en mi investigación del Incidente de Desplazamiento, pero podría ser interesante tratar de aprender más lenguajes. Si seguía ese camino, podía pedirle a Cliff que me enseñara magia Divina como un complemento… Aunque últimamente él había estado pasando todo su tiempo libre con Elinalise. Probablemente era inteligente dejarlos solos por un tiempo. No quería convertirme en una molestia.
Quizás podría tratar de ir en una dirección completamente diferente y aprender algo no relacionado con la magia. Podría ser divertido aprender cómo montar a caballo, por ejemplo…
Los días transcurrían tranquilamente mientras trataba de decidirme.
Y entonces, las cosas repentinamente ya no eran tan tranquilas.
“¡Asumo que tú eres Rudeus el Pantano, el aventurero de rango A que asesinó a un Wyrm rezagado por sí solo! ¡Te reto a un duelo matrimonial!”
En mi camino a la biblioteca, terminé en el extremo receptor de un desafío.
Me di la vuelta y terminé mirando a una hermosa chica. Su piel estaba bronceada, y su cabello liso azul oscuro estaba atado en una genial cola de caballo. Se veía de 17 o 18 años de edad. Ella tenía un rostro fuerte y definido, y sus labios estaban apretados con fuerza; podías notar inmediatamente que ella era del tipo mujer guerrera. En vez de un uniforme escolar, ella usaba un conjunto ligero de espadachín de un tono llamativo de azul oscuro.
Ella tenía un busto modesto, pero sus músculos eran impresionantes. No se veía como una fisicoculturista, sino que solo estaba en buena forma. En su costado había una espada larga y curva—de la clase comúnmente usada por los espadachines del Estilo del Dios de la Espada.
La chica estaba mirando en mi dirección.
Para ser más preciso, ella estaba mirando sorprendida a la persona de pie justo en frente de mí—el gran y peludo hombre bestia que acababa de retarme a un duelo en voz alta.
Sí. Olvidé mencionar al musculoso hombre bestia del tipo perro, pero fue él quien me había gritado. Él tampoco se veía parecido a un mago. La chica con la espada probablemente solo había estado caminando por el lugar. Dada la época del año, debe haber pensado que él le estaba hablando a ella.
“Um…”
Bueno, como sea. Vamos a olvidar a la chica linda por ahora.
Aquí había un problema muy fundamental. Yo era un hombre, y este sujeto también lo era, pero me acababa de retar a un duelo. Eso era un poco incómodo. “¿Un duelo matrimonial? Te refieres a… ¿una de esas cosas en las que se casan después?”
“¡En efecto!”
Gaah… “Lo siento… No sé qué clase de rumores se han esparcido, pero soy completamente heterosexual. Tampoco estoy interesado en experimentar. Voy a tener que rechazar tu oferta.”
Las orejas del hombre bestia se retorcieron. “Pareces estar malinterpretando la situación.”
“Oh no, ¿ya es tan tarde? Sabes, ahora tengo una clase de piano. Lo siento, pero ya me tengo que ir…”
Ahora que había rechazado su oferta, me di la vuelta y comencé a caminar, ignorando totalmente su intento de continuar la conversación. En otras palabras, siguiendo al pie de la letra el consejo de Fitz.
“¡Alto!”
Pero, para mi sorpresa, mi nuevo amigo peludo saltó, elevándose varios metros sobre mi cabeza, y aterrizó con un gran sonido justo en frente de mí. El sujeto saltó como uno de esos Gundam. Él habría sido un perfecto Caballero Dragón.
“No tienes el derecho de rehusarte. ¡Mi nombre es Brook Adoldia! ¡He venido a batirme en duelo para obtener la mano de Pursena-sama en matrimonio y así poder convertirme en el líder de mi tribu!”
“Eh, Pursena está descansando en su habitación hasta que todo este asunto de la temporada de apareamiento termine. Tal vez deberías ir ahí en cambio, ¿no crees?”
“¡Le envíe de antemano una carta a Pursena-sama informándole de mis intenciones! Ella me explicó que ahora tú eres el líder de su manada. Aprendí de tu destreza como guerrero de Gyes-sama, y he escuchado que cortaste a un dragón rezagado por tu cuenta. Claramente eres el hombre más fuerte de esta Universidad. ¡Serás un oponente digno para mí!”
Bien, pero yo en realidad no corté nada… Soy un mago, no un espadachín… “¿Qué pasa si me rehúso?”
“¡Como el líder de la manada, estás obligado a luchar contra mí!”
Me tomé un momento para encajar todas las piezas del rompecabezas.
Después de que logré derrotar a Linia y Pursena en una pelea hace algún tiempo, ellas comenzaron a llamarme Jefe. Aparentemente, tenías que derrotar al jefe de una manada si querías casarte con alguien que pertenecía a ella. Así que, si este sujeto me vencía en una pelea… ¿él sería capaz de obtener a Pursena como premio?
No había tenido la intención de convertirme en el líder de ninguna manada, pero sentía que a este sujeto no le iba a importar nada de eso. Esto era provocado por un instinto primario del reino animal. Si yo renunciaba a esta pelea, sería removido de mi posición como el jefe, y Pursena se casaría con este donnadie.
“Ahora bien… ¡a luchar!”
Brook no esperó que yo diera mi respuesta. Aullando ferozmente, él arremetió hacia mí.
“Pantano.”
Ya que venía hacia mí en línea recta, él inmediatamente se hundió en mi pantano…
“Cañón de Piedra.”
Y un proyectil de piedra bien colocado lo noqueó.
Fue ligeramente anticlimático. Parecía ser que su aullido era peor que su mordida. Básicamente lo había derrotado por reflejo sin pensarlo bien, pero en retrospectiva, no era como si tuviera alguna razón para dejarlo ganar. Pursena no parecía interesada en casarse con alguien por el momento.
Esto al menos explicaba esa carta que me habían enviado. No estaba muy feliz de que hubieran arrojado todo este asunto sobre mis hombros, pero podía lidiar con un par de estos sujetos, sin sudar. Probablemente no iba a ser tan malo.
Mis sentimientos acerca del tema cambiaron durante el curso de los próximos minutos, ya que fui atacado cinco veces más durante mi camino a la biblioteca.
Se sentía que casi la mitad de la tribu Doldia había estado esperando emocionadamente la llegada de este día. Linia y Pursena estaban en gran demanda. ¿Qué era tan atractivo acerca de ellas? ¿Tal vez sus cuerpos? Pero eso no tenía mucho sentido. Muchos de estos hombres probablemente nunca las habían visto en persona. Tenía que ser todo ese asunto de la princesa. Después de todo, ese primer sujeto había dicho algo acerca de convertirse en el líder de su tribu.
¿Ser el número uno realmente era tan importante para ellos? ¿Qué era esto? ¿Una tribu completa de Starscreams?1
Por cómo se veían las cosas, ellos incluso habían decidido un orden para desafiarme. Un tipo trató de empujar a los demás y fue regañado por saltarse la fila. Quizás era otra de esas tradiciones de la gente bestia.
Afortunadamente, ellos no fueron tan lejos como para perseguirme dentro de la propia biblioteca. Supongo que la administración les había dejado claro que no tenían permitido entrar en ninguno de los edificios de la escuela… o puede ser que la gente bestia tuviera alguna regla ancestral al respecto.
No me importaba de cualquier manera. Al menos podía refugiarme aquí por un tiempo.
Un par de horas después, a comienzos del atardecer, Fitz también entró a la biblioteca. Su mirada era una de reproche. “Hay un escándalo ahí afuera, Rudeus. ¿Qué hiciste para molestar a todas esas personas?”
“Nada. Ellos solo quieren derrotarme en una pelea para así poder casarse con Linia o Pursena.”
“Espera, ¿qué?”
Mientras Fitz parpadeaba de la confusión, procedí a explicar todos los horribles detalles acerca de mi posición como el jefe y la aparente tradición de la gente bestia. Para el momento en que había terminado de hablar, Fitz estaba frunciendo el ceño amargamente. “Eso no tiene ningún sentido. Tú no eres el líder de la tribu Doldia ni nada parecido. ¿A quién le importa si las venciste en una lucha una vez? Eso no significa que tienes algún derecho de entregarlas como premios a extraños.”
Él tenía razón en eso. Si yo tuviera tanto poder sobre ellas, no me rasguñarían la cara cada vez que tocaba sus piernas. “Tiene razón. Pero ¿cómo voy a convencer a las personas que están ahí afuera?”
Fitz puso una mano en su mentón, y asintió lentamente. “La verdad tienes todo el derecho de solo ignorarlos…pero podría ser más fácil simplemente vencerlos a todos en una batalla. Ellos probablemente se darán por vencidos y se irán a casa.”
“… así que, al final del día, ¿debo enfrentarme a todos ellos?”
“Eso probablemente es lo mejor.”
Era fácil para él decirlo. No estaba seguro de cuántas personas estaban esperando por mí ahí afuera, pero, al parecer, probablemente eran docenas. Y por supuesto, esta era una multitud de hombres masculinos grandes y apestosos que querían liderar su propia tribu. Tendría que dejar inconscientes a cada uno de ellos. “La verdad preferiría no hacer de la violencia una parte de mi rutina diaria, sabe.”
“Ya sé eso, Rudeus. Pero a menos que hagas algo acerca de ellos, estarás atrapado aquí para siempre. Ah, y ellos bien podrían perder la paciencia e irrumpir aquí. No queremos que destruyan la biblioteca, ¿o sí?”
“Sí, supongo que tiene razón. Ugh… justo lo que necesito, un torneo de batallas contra una horda de hombres sudorosos y con rasgos animales…” No pude encontrar nada positivo en eso, sin importar lo mucho que lo intenté. Definitivamente sonaba como un dolor de cabeza.
“Um… de hecho, no son solo hombres. También vi a una chica ahí afuera.”
“¿De verdad? ¿Y era linda?”
“Rudeus… Por favor, no me digas que vas a aceptar ese duelo...”
“No, no. Por supuesto que no. Eh…”
Sacudí mi cabeza, principalmente para que Fitz dejara de mirarme. Aun así, yo estaba un poco intrigado. Al menos quería conocer su apariencia. Y dónde había escuchado de mí. “Solo tengo curiosidad, eso es todo.”
Cuando alguien expresaba interés en ti, era perfectamente normal estar un poco intrigado a cambio. Por supuesto, no es como si las cosas pudieran llegar demasiado lejos hasta que mi condición fuera curada.
“¿Oh? Tienes curiosidad, ¿eh? Mmm.” Por alguna razón, Fitz sonaba molesto. Para ser honesto, él me había advertido contra batirme en duelo con chicas con gran énfasis solo el otro día…
Oh, ¿tal vez Luke se había metido en problemas de esa forma en algún momento? Sí, eso tenía sentido. Fitz probablemente había sido forzado a limpiar ese desastre, así que él estaba irritado de verme tratando la situación de forma tan casual.
“Bueno, dejemos eso de lado,” dije. “Suena a que esto causa muchos problemas cada año, ¿eh? ¿El consejo estudiantil no puede hacer nada?”
“No intervenimos en nada relacionado con la temporada de apareamiento. Si tratáramos de prohibirla, las cosas probablemente solo empeorarían.”
A partir de lo que me dijo Fitz, el consejo estudiantil tenía sus manos llenas en esta época del año sin tomar esto en cuenta. Ellos concentraban la mayoría de su energía en proteger a los estudiantes con menos destreza en batalla durante esta caótica temporada, haciendo cosas como patrullar el campus en pequeños grupos, deteniendo cualquier conducta inapropiada que descubrieran antes de que se saliera de las manos. De hecho, Fitz tenía planificado participar en uno de estos patrullajes esta misma noche.
“Entonces está tratando de proteger la paz, ¿cierto? ¡Entonces usted podría ayudarme con esto!”
“Oh, por favor. Rudeus, ¿por qué no solo te encargas de eso por tu cuenta? No creo que necesites nuestra ayuda.”
Por alguna razón, la voz de Fitz no era muy amistosa el día de hoy. ¿Había dicho algo para molestarlo? Esperen… tal vez él estaba pensando en lo que sucedió durante mi examen de ingreso. Él aseguró que mi victoria no le molestaba, pero si yo comenzaba a huir de peleas como esta, las personas podrían comenzar a pensar que él había perdido con un cobarde. Eso tampoco sería bueno para su reputación.
Fitz recientemente me había estado ayudando mucho. Yo todavía no estaba muy emocionado por todo esto, pero le debía el esfuerzo. “Entiendo. Por el bien de su reputación, Fitz-senpai, iré a matarlos a todos.”
“¿¡Qué!? ¡No los mates, Rudeus!”
“Solo era una broma. Lo siento.”
Las personas se tomaban estos duelos con seriedad, pero había una regla no escrita diciendo que nadie debía morir como resultado. Aun así, podría haber algunos luchadores poderosos esperando por mí dentro de esa multitud. No podía bajar la guardia.
Finalmente, resignado a mi destino, salí de la biblioteca por primera vez en horas.
“… ¿Qué demonios?”
Fui bienvenido por una escena realmente sorprendente. Docenas de cuerpos yacían esparcidos a través del suelo, torcidos e inmóviles. Se sentía como si hubiera caminado justo hacia un campo de batalla.
Todos ellos eran hombres gente bestia de varias razas, formas, y tamaños. Algunos de ellos usaban uniformes escolares, pero muchos no.
Oh, esperen. También hay una chica.
Era la guerrera que había visto antes. ¿Ella de alguna forma había terminado involucrada en esto? O taaaaal vez… ¿ella estuvo tras de mí desde el principio?
Mientras reflexionaba acerca de esta extremadamente importante pregunta, un estallido de risa atravesó el aire. “¡Buajajajaja!”
Un hombre estaba de pie dentro de los caídos, sosteniendo al último de sus enemigos con una mano.
“¡Les daré crédito por enfrentarme, mis jóvenes amigos! ¡Ciertamente fue una decisión terrible, pero de todas formas valiente! ¡Los estudiantes de esta Universidad de Magia claramente tienen agallas!”
Fitz y yo estábamos congelados en nuestro lugar, boquiabiertos de la sorpresa. Después de unos segundos, finalmente logré sacar un indeciso “Um…”
Arrojando hacia un lado al último guerrero gente bestia, el hombre se dio la vuelta hacia nosotros. “¡Ohoh! ¡Esos jóvenes me dijeron que los venciera si no quería esperar mi turno, así que lo hice! ¡Y ahora has salido a recibirme, justo a tiempo! Excelente, excelente. ¡Me gustan los hombres que mantienen sus promesas!”
Era evidente de un vistazo que este hombre era un demonio. Su piel era tan oscura como una obsidiana, y tenía seis brazos. El par de arriba estaban cruzados, el par del medio estaban apuntando hacia nosotros, y los dos de abajo estaban descansando en sus caderas. Su largo cabello, el cual llegaba hasta su cadera, era de un interesante tono de púrpura.
“¡Yo soy el Rey Demonio Inmortal Badigadi!”

¿Acaba de llamarse a sí mismo Rey Demonio? ¿Estábamos hablando acerca de esos mismos Reyes Demonio que conozco? Como… ¿el sujeto que secuestra jovencitas de la aldea más cercana para satisfacer sus retorcidas necesidades? ¿El sujeto que puede hacer todo lo que quiere, siempre y cuando luche con el ocasional héroe que aparece para asesinarlo?
Probablemente no.
La pregunta más importante ahora mismo era: ¿qué demonios estaba haciendo aquí un Rey Demonio?
“¡Veo que tienes el Ojo de la Premonición, chico! ¡Entonces debes ser Rudeus Greyrat! ¡He escuchado todo de ti de mi prometida, la Emperatriz Demonio Kishirika!”
Él ahora estaba caminando pesadamente hacia mí…
“¡Te reto a un duelo!”
Bien. Bueno, al menos él sabía cómo expresarse. Desafortunadamente, yo aún no tenía idea de qué demonios estaba sucediendo aquí. ¿Tal vez él me dejaría ir si le ofrecía dos doncellas ligeramente peludas como sacrificio…?
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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