Un Poder Inalcanzable – Primera Parte
Capítulo 5: Un Poder Inalcanzable – Primera Parte
Zanoba Shirone era el Tercer Príncipe del Reino de Shirone. Un Niño Bendito que poseía un poder sobrenatural desde el momento que nació. Y un pervertido. Definitivamente un pervertido. Podías decir que él era un otaku de las figuras que llevaba las cosas demasiado lejos. Para el momento en que lo había comprendido, él estaba mirándolas cada día, y cuando lo sentía, él las acariciaba suavemente con su mano.
Cuando se excitaba, él perdía el control de su monstruoso poder, pero nunca trataría con rudeza a sus figuras. Probablemente era su amor por ellas lo que aseguraba su bienestar.
Amor. Si, él amaba las figuras. Él era muy parcial con ellas. Por ejemplo, había una estatua de bronce de una mujer desnuda en su habitación. Una figura delgada y ligeramente lisa de una mujer que había comprado por impulso cuando la vio en el mercado. Cuando visité la habitación de Zanoba por primera vez, decidí espiarlo y lo encontré completamente desnudo, con sus brazos abrazando a la estatua—claramente fue mi culpa por no golpear. Zanoba rápidamente se puso la ropa y se postró ante mí, disculpándose por mostrarme algo tan desagradable.
No había necesidad de que explicara lo que estaba haciendo. Su amor era anormal. La nieve todavía estaba cayendo periódicamente en los Territorios del Norte y hacía frío afuera, así que no se necesitaba un genio para adivinar lo fría que debía estar una estatua fabricada de metal. Él se arriesgaba a una congelación por el bien de su deseo. Nadie podía simular tal dedicación.
Aun así, yo en realidad podía entender lo que él sentía. Después de todo, había hecho algo similar en mi vida anterior. Dicho eso, nunca lo perdonaría si lo intentaba hacer con la figura de Dios (la figura de Roxy).
Ahora que lo pienso, no vi la figura en su habitación. Me pregunto si la había dejado en Shirone.
O eso pensaba, hasta los eventos de ese día.
Terminé con Zanoba de pronto postrándose frente a mí. “¡Maestro, por favor, enséñeme cómo crear figuras!”
Era de tarde y tenía en mis manos el comienzo de una nueva figura. Durante el último mes había estado diciéndole continuamente a Zanoba que espere un poco más. Él había obedecido como un perro obediente, pero parecía ser que su paciencia había alcanzado su límite. “¡Usted me lo prometió! ¿¡Por qué todavía se rehúsa a comenzar a enseñarme!?”
Zanoba se veía un poco enojado. Por supuesto, no tenía ninguna razón para no hacerlo. Se lo había prometido, y había estado refrescando mis habilidades con eso en mente. La razón por la que aún no había comenzado era en parte porque las cosas todavía no se calmaban, y en parte porque no había encontrado la oportunidad de hacerlo, ya que no estaba relacionado con mi objetivo al venir aquí.
“¡Zanoba, mi pupilo, te advierto que mis métodos de entrenamiento son estrictos!” Agregué a propósito un toque dramático a mi declaración. El rostro de Zanoba se puso serio y asintió profundamente.
“Naturalmente. Maestro, le pido que, por favor, no subestime mi resolución. Incluso si comienzo a escupir sangre, prometo que seguiré aprendiendo las técnicas secretas de su creación de figuras.”
“Bien, ese es el espíritu.”
Y así fue como empecé a enseñarle a Zanoba a fabricar figuras. Usé mi tiempo en las noches antes de ir a dormir, cerca de una o dos horas al día.
También tenía un motivo oculto para esto. El amor de este hombre por las figuras era genuino, y además de casualidad era de la realeza, lo cual significaba que era rico. A pesar de que me había dado por vencido con la idea, su ayuda podría permitirme agregar color a mis figuras y comenzar su producción en masa. Este mundo tenía la tecnología para crear estatuas de bronce y estilo occidental. Si modificábamos esa tecnología, seríamos capaces de producir figuras en masa, aunque la calidad podría caer un poco con respecto a las originales.
Comenzaría con la producción en masa de la figura de Roxy. Después de eso, trabajaría en la figura de Ruijerd. Había escrito un libro glorificando a la Tribu Superd por su lealtad, contando la historia de la brecha entre un héroe que todo el mundo reconocía y un hombre que no. Había descrito los problemas y conflictos que enfrentó mientras se esforzaba incluso aunque las personas no lo aceptaban. Entonces incluiría la figura como un regalo por la compra del libro. Sería un conjunto, un libro con una figura gratis. Si eso salía bien, podría escribir otro libro describiendo las hazañas de Roxy.
¡Sí, esto podría funcionar! Podría haber sido imposible para mí hacerlo solo, pero a pesar de sus falencias, Zanoba todavía era un miembro de la familia real. Él estaba lleno de dinero y también tenía la pasión. Era el compañero de negocios perfecto. Había un dicho acerca de no contar los pollos antes de que eclosionen, pero yo ya lo estaba haciendo.
“¡Muy bien, entonces comenzaré a impartirte mis técnicas especiales!”
“¡Si, Maestro!”
Nuestra creación de figuras había comenzado.
Saltemos directamente a la conclusión. Él no pudo hacerlo. Zanoba era incapaz de usar magia de tierra sin encantamientos para crear figuras.
Había dos razones para esto. Una era que él no podía usar magia sin encantamientos, y la otra era porque su reserva de poder mágico no era ni de cerca la suficiente.
Para ser justo, había muy pocas personas en este mundo que podían usar magia sin encantamientos. Los únicos que yo conocía eran Orsted, Fitz, y Sylphie. Había habido otro ejemplo en esta escuela, un profesor que podía usar magia de viento sin encantamientos, pero había fallecido el año pasado.
No me había dado cuenta de esto, ya que lo había estado haciendo desde niño, pero la conjuración silenciosa era una técnica de alto nivel. En retrospectiva, ni Eris ni Ghislaine habían sido capaces de usarla satisfactoriamente. Tenía sentido que alguien como Zanoba, que solo acababa de aprender magia, no pudiera hacerlo.
El otro problema era su reserva de poder mágico. Para mí, crear figuras era una forma efectiva de usar mi reserva de poder mágico sin fin. Pero en realidad, eso significaba que crear figuras requería una inmensa cantidad de poder mágico. En este momento fue que comprendí por primera vez que yo aparentemente tenía una reserva de poder mágico considerablemente más grande que la mayoría de las personas.
Había pensado que mi reserva de poder mágico era un poco más grande de lo usual, pero nunca pensé que la diferencia fuera tanta. Como un aventurero, al ver a otros magos usar todo su poder mágico había pensado, eso es porque son demasiado descuidados en la forma que usan su poder mágico. Para demostrar la diferencia en números, solía pensar que, si un aventurero normal tenía una reserva máxima de 100, entonces yo probablemente tenía alrededor de 500. En realidad, aparentemente tenía mucho, mucho más.
En fin, dejando eso de lado—nunca imaginé que Zanoba ni siquiera sería capaz de construir una sola parte de una figura. Él se esforzó mucho. Despertaba por las mañanas, utilizaba su poder mágico hasta desmayarse, y después despertaba y lo usaba una vez más hasta desmayarse. Sus mejillas se hundieron tanto que su rostro se veía como un cráneo con lágrimas y mocos bajando por ellas. La cosa que él más quería hacer era algo para lo que no tenía talento. Ese hecho era tan claro como el agua cristalina.
¿Qué le había hecho? Reflexioné acerca de mis acciones y me disculpé. “Lo siento.”
Zanoba sacudió su cabeza y respondió cansadamente, “No, si solo tuviera más habilidad…” Él tenía la mirada de un hombre golpeado por la desesperación. La mirada de un hombre tan derrotado que se estaba ahogando en su tristeza.
Aunque no podíamos rendirnos aquí.
“Muy bien, intentemos algo diferente,” dije.
“¿¡Hay otra forma!?” Zanoba, quien hace solo segundos había estado ahogado por la tristeza, de pronto se recuperó y sentó derecho.
“Si, esforcémonos al máximo y encontremos una forma que no use magia,” dije, conjurando un montón de tierra—arcilla, específicamente. “Creé esto con magia, pero también deberías ser capaz de encontrarla en el mundo exterior.” Había escuchado historias acerca de un alfarero famoso que se había aislado en las montañas, pero las montañas y bosques de este mundo estaban plagados de monstruos. ¿Tal vez había bestias ahí afuera hechas de algo parecido a la arcilla?
“¿Qué va a hacer con eso?”
“Cincelarla.”
El cincelado. Este era el método más primitivo, más confiable, pero también más difícil. Cincelarías la arcilla para fabricar cada parte. Esto haría posible la creación de figuras incluso para alguien sin poder mágico. El único problema era que no teníamos ninguna herramienta de cincelado, pero deberíamos ser capaces de encontrarlas buscando objetos mágicos en el mercado. Había visto un cuchillo antes que podía cortar a través de rocas como si fueran mantequilla.
“Ahora entiendo, Maestro. ¡Con este método, incluso yo debería ser capaz de crear figuras!” Zanoba levantó su voz de la emoción. Su rostro estaba lleno de esperanza.
Sin embargo, esa esperanza fue aplastada fácilmente en una sola hora.
Los dedos de Zanoba no eran muy hábiles. Eso se debía al poder con el que nació—su fuerza sobrenatural. Así es—su bendición se estaba metiendo en el camino. Él podía contenerse lo suficiente para no romper las cosas, pero ese era el límite de su control. Hacer trabajos delicados, tales como cincelar cada parte con extrema precisión, era difícil para él.
Zanoba se esforzó mucho cada día, con sus ojos poniéndose rojos mientras lo hacía. Su pasión era genuina. Él era tan devoto a la creación de figuras que se saltaba el sueño y trabajaba hasta llegar al borde de la muerte. Nada de eso salió de acuerdo al plan y tuvo que rehacer su trabajo un sinnúmero de veces. Cada vez que ocurría él lloraría, gritaría, y emitiría otros sonidos extraños.
Finalmente, él la completó—una figura que había creado por su cuenta, desde cero. Definitivamente no era una hermosa pieza de arte. Era de un principiante y aquellos en mi vida anterior se habrían reído o hecho memes de ella. Pero yo sabía que esta era una representación de su pasión, así que por ningún motivo me reiría. Aunque, incluso sin mi risa, el propio Zanoba sabía que estaba pobremente fabricada.
“Maestro, no puedo hacerlo. Yo… ¡Yo no puedo crear figuras como usted!” lloró él, como si fuera golpeado por una tristeza que ya no era capaz de contener. Él se había vuelto más delgado durante los últimos dos meses, pero a pesar de notarlo, no había nada que pudiera hacer para ayudarlo.
“Y eso es lo que pasó.”
Decidí acudir a Fitz-senpai por ayuda. Era verdaderamente horrible de mi parte, como el maestro de Zanoba, contar sus fracasos y buscar el consejo de un extraño, pero quería tomar prestada la sabiduría de alguien más. Me sentía muy mal por mi pupilo.
“Están creando… ¿figuras? ¿Con magia?” Fitz era incapaz de comprenderlo. Estábamos sentados con nuestras sillas lado a lado, y él tenía su cabeza inclinada hacia un costado mientras escuchaba mi historia.
“Sí, de esta forma.” Usé magia de tierra para producir rápidamente una figura humana simple. Por supuesto, de forma tan discreta como era posible, ya que la magia estaba prohibida dentro de la biblioteca. La figura simple que creé instantáneamente era una que se parecía a un sarubobo desnudo (un amuleto rojo con forma humana cercanamente relacionado con Takayama en la Prefectura de Gifu, una ciudad de mi mundo anterior).
“Vaya. ¿Qué es eso? ¡Es increíble!”
La mirada de Fitz-senpai estaba cautivada mientras examinaba de cerca la figura que yo había creado. Entonces, como para probar si podía hacer lo mismo, él canalizó poder mágico en la punta de sus dedos y conjuró un puñado de lodo cuya forma retorcida se parecía a la de un limo.
El hecho de que hubiera tratado de imitar inmediatamente lo que había visto era increíble para mí. Sin embargo, su magia no había tomado la forma esperada. Al final dejó salir un breve suspiro y se dio por vencido. “No puedo hacerlo,” dijo él.
Bueno, mi técnica para crear figuras era algo en lo que había trabajado diligentemente a lo largo de un gran periodo de tiempo. Estaría llorando si pudiera copiarla después de verla una sola vez. Aun así, parecía ser que él sería capaz de hacerlo con algo de práctica. Después de todo, Fitz podía usar magia sin encantamientos.
“Esta no es una técnica que una persona normal pueda imitar,” concluyó Fitz-senpai.
“Es verdad. Como un método alternativo pensé que podría ser posible tratar de cincelar un montón de arcilla, pero…”
“Pero sus dedos no son lo suficientemente hábiles para hacerlo,” concluyó Fitz-senpai. Él tarareó y puso su mano en su mentón mientras pensaba. Fitz tenía el hábito de hacer eso cuando estaba reflexionando acerca de algo. Los lentes de sol lo hacían verse excepcionalmente encantador en esa posición.
Hablando de eso, cada vez que se sentía avergonzado o preocupado por algo, él se rascaría la parte de atrás de su oreja. Tal comportamiento estaba acorde a su edad y me hacía quererlo aún más. Había escuchado que los elfos tenían vidas largas, así que no tenían necesariamente la edad que aparentaban.
“Mmm… ¡ah sí! No sé si esto será de mucha ayuda, pero había alguien con un caso similar al de Zanoba en la capital de Asura.”
“¿Alguien con un caso similar?”
“Sí, había algo que quería hacer, pero no tenía las habilidades o la destreza necesaria,” elaboró Fitz-senpai.
“¿Entonces qué hizo?”
Cuando pregunté, él dudó en responder, rascándose la parte trasera de su oreja. “Eh, bueno, compró un esclavo para que lo hiciera en su lugar.”
“Aha.”
De acuerdo a la historia de Fitz-senpai, esta persona en la capital tenía el conocimiento necesario, pero no las habilidades, así que compró un esclavo, hizo que alguien le enseñara a hacerlo, y después hizo que ese esclavo creara lo que quería.
“Basándome en lo que dijiste, eh, a Zanoba le gustan las figuras que tú creas, y le gustaría tener más de ellas, así que dijo que quiere crearlas por sí mismo, ¿cierto?” clarificó Fitz.
“¿Eh…? ¿Eso es lo que dije?”
“Um, así fue como sonó para mí.”
¿Realmente ese era el caso? Bueno, si bien los amantes de las figuras normales podrían remodelar o pintar una figura, ellos no pensarían en tratar de crear una desde cero. Lo máximo que había hecho en mi vida anterior era disfrutar un poco de vestir a figuras desnudas.
“Estoy seguro de que a Zanoba le gustaría que tú fueras su creador personal de figuras, pero sabe que es imposible, así que probablemente es por eso que pidió esto.”
“Aunque la verdad yo no creo que eso sea imposible,” agregué. Podía vivir en el Palacio Real de Shirone, trabajando para Zanoba, y creando figuras cada día. Esa no sería una mala forma de vivir mi vida. Trabajar en un palacio real además me proporcionaría un buen ingreso. Ahora que lo pienso, ¿cuánto estaba recibiendo Fitz-senpai de la Princesa Ariel? Sentía que era grosero preguntar.
“Bueno, trataré de sugerirle esa opción a Zanoba. Gracias por su consejo.”
“Sí, no hay problema.”
Bajé mi cabeza y Fitz-senpai me mostró una gran sonrisa.
¿Por qué me sentía agitado cuando veía esa sonrisa? Era un misterio. Un misterio del ya misterioso hombre conocido como Fitz.
Comprar un esclavo, enseñarle la técnica, y hacerlo crear figuras. Cuando le mencioné el plan a Zanoba, él inmediatamente aceptó y comenzó a planear felizmente la compra de su esclavo. Aparentemente, aunque él quería fabricar figuras por su cuenta, estaba completamente de acuerdo con tomar este camino si eso probaba ser imposible. Aunque me sorprendió, la propuesta de Fitz de hacer que un esclavo lo haga era un método ampliamente aceptado en este mundo.
Aun así, ya que nosotros estábamos en una relación maestro-pupilo, Zanoba dijo que sentía que era grosero pedirme que le enseñara a un esclavo en vez de a él. Después de todo, este era el hombre que había jurado desde el comienzo que lo aprendería a hacer él mismo incluso si tenía que vomitar sangre. Fue por eso que nunca propuso este método, pero se sintió aliviado cuando yo lo sugerí.
“Y así hemos decidido ir al mercado de esclavos durante el día libre del mes próximo.” Le estaba agradeciendo por su ayuda a Fitz-senpai una vez más. Estaba realmente agradecido de tener a alguien a quien pudiera pedir consejos cuando fuera necesario.
“Eso es genial. Espero que encuentren a alguien adecuado.” La conversación parecía haber terminado, pero Fitz-senpai se veía un poco inquieto. “Ah sí, también estoy libre durante ese día el mes siguiente,” dijo él.
“¿De verdad?”
“Sí, así que, eh, ya que no tengo nada que hacer, estaba pensando en ir a la ciudad, pero en realidad no tengo ningún lugar en mente al cual ir, o amigos, así que estaría solo…”
Él estaba tratando de decir algo desesperadamente con sus palabras. ¿De verdad estaba bien que un guardaespaldas como él fuera a la ciudad? ¿No tenía que estar al lado de la princesa en caso de que algo ocurriera? Bueno, no era mi problema. Luke probablemente se encargaría. “Eh, ¿le gustaría ir con nosotros el día libre del otro mes?”
“¿No te importa? ¿No seré una molestia?”
“Para nada. Y como una forma de agradecerle por su consejo, lo invitaré a una comida.”
“¿De verdad? Entonces aceptaré felizmente esa invitación,” dijo Fitz-senpai, mostrándome esa sonrisa de oreja a oreja mientras reía.
Así fue como decidimos que los tres iríamos al mercado de esclavos. En el siguiente episodio: ¿¡Una flor en cada mano!? ¡Una emocionante aventura de compras con el elfo sonriente y el príncipe con fuerza sobrenatural!
Solo bromeaba.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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