Cliff y el Consejo Estudiantil de la Universidad de Magia
Capítulo 3: Cliff y el Consejo Estudiantil de la Universidad de Magia
Ese día, Cliff visitó el edificio de los profesores. La graduación se asomaba por el horizonte, así que era momento para que los estudiantes especiales entregaran sus reportes de investigación. El título del reporte de Cliff era Investigación sobre la Supresión de Maldiciones a través de Implementos Mágicos. Los profesores inmediatamente comenzaron a estudiar detenidamente el reporte y sacarle copias, todo mientras Cliff rebosaba del orgullo. La entrega pronto provocó una espontánea sesión de preguntas y respuestas y un debate, emocionando a toda la sala de profesores. Cliff incluso escuchó a un profesor decir que los resultados de su investigación harían historia. Pero el subdirector, Jenius, tenía algo más que decir.
“Me disculpo por no poder hacer más en vista de una investigación tan revolucionaria… pero me temo que el estudiante destacado que dará el discurso final ya fue seleccionado.”
El estudiante destacado para el discurso de este año sería alguien llamado Brooklyn von Elsass del Ducado de Neris. Cliff conocía ese nombre; era alguien con quien él había pasado los últimos años compitiendo sobre sus notas. Cliff recordaba que él nunca había perdido ante Brooklyn.
“Lo siento. Tal vez este no sea el lugar para hablar de ello, pero tú obtuviste las notas más destacadas de todos los graduados. Deberías estar orgulloso.”
La única respuesta de Cliff a esta noticia fue un “Ya veo,” antes de dejar la sala de profesores. El Cliff del pasado podría haberse quejado con todas sus fuerzas con los profesores, pero los últimos siete años lo habían cambiado. Profundizar sus investigaciones, hacer nuevos amigos, y trabajar como un sacerdote le habían dado muchas experiencias nuevas. Esas experiencias daban paso a la madurez. La escuela tenía que considerar su posición. Administrar una universidad no era barato. Los países eran poderosos. Las personas no eran iguales. Tenías que aceptar esto y seguir con tu vida.
Además, Cliff no veía mucho valor en el título de Estudiante Destacado. Cliff tenía amigos que carecían de este título, pero que no eran menos impresionantes. Uno en particular actualmente tenía el título de Mano Derecha del Dios Dragón, pero ese no era un trabajo para el cual había postulado. Simplemente fue el resultado de sus acciones.
Así es. El fruto de la experiencia. Pensando en eso ahora, Cliff no pudo evitar sonreír de lo estúpido que era perseguir meros títulos.
Él suspiró pesadamente.
Si él tenía una aprensión, era que su investigación no estaba terminada. Su tesis se llamaba Investigación sobre la Supresión de Maldiciones a través de Implementos Mágicos. Si pudiera haberla editado solo un poco, si pudiera haber reemplazado Supresión por Remoción, entonces Cliff no habría tenido lamentos. Pero por desgracia, que su investigación estuviera incompleta significaba que no podía dar certezas. Aun así, él había logrado algo. Tanto Elinalise como Orsted le habían agradecido por atenuar sus maldiciones. Pero el objetivo final todavía escapaba de su alcance.
“…”
Cliff se acercó sigilosamente a la ventana y miró hacia afuera. Los terrenos de la Universidad de Magia difícilmente habían cambiado durante los últimos siete años.
Saben, pensó él, yo era mucho más engreído cuando llegué aquí.
En ese entonces, Cliff estaba seguro de que era un genio. Pero los años lo habían golpeado, dejándolo dolorosamente consciente de que él no era nada especial. Seguro, comparado a los otros estudiantes, sus notas eran excepcionales. El Cliff del pasado podría haber alardeado con otros mientras sonría burlonamente. Pero el Cliff actual no tenía ganas de presumir o humillarse a sí mismo. Los últimos siete años habían sido muy enriquecedores para él, llenos de muchas experiencias que se dan solo una vez en la vida. Su matrimonio con Elinalise, su investigación sobre maldiciones, la extraña muñeca encontrada en la mansión de Rudeus, la batalla en el Continente Demoniaco, el ojo demoniaco que se le concedió, el nacimiento de Clive… Habían ocurrido muchas cosas, muchas de las cuales tuvo que enfrentarlas con todo su corazón para superarlas. Fueron esos desafíos los que lo convirtieron en el hombre que es hoy, no un talento innato. Recordar eso lo mantenía con los pies en la tierra.
Su experiencia pudo haber sido la razón por la que Cliff estaba en tan alta estima dentro de su congregación mientras trabajaba como un aprendiz para sacerdote de Millis. Ellos decían que, a pesar de su juventud, él tenía una empatía extraordinaria. En ocasiones incluso le decían que se había convertido en un buen sacerdote. Cuando el sacerdote a cargo de la iglesia de Sharia le entregó su certificado de sacerdote, él también le dio su bendición, diciéndole, “Te irá bien donde quiera que vayas.” El sacerdote nunca habría dicho eso si Cliff todavía fuera el mismo niño de hace siete años.
“Fiu…”
Una sonrisa amenazaba con salir desde lo profundo de Cliff. Él aún no se convertía en el hombre que había soñado ser—era mejor que ese hombre. Él prefería esta versión de sí mismo.
“Ahora bien, ¿dónde voy ahora…?”
Su reporte de investigación estaba entregado, y ahora quedaba poco tiempo hasta la ceremonia de graduación. Cliff le había dicho a Rudeus que le daría una respuesta para la ceremonia, pero aún tenía que decidirse. Él quería regresar a Millishion. Pero ahora tenía una esposa y un hijo. Los padres de Cliff habían fallecido durante una lucha por el poder dentro de la Iglesia de Millis. Específicamente, la lucha por el poder de su abuelo como el papa de Millis. Regresar a Millishion definitivamente iba a poner en peligro a Elinalise y Clive. Y entonces Rudeus dejó una solución en el regazo de Cliff. Él quería que Cliff apoyase a Orsted como un miembro de la Iglesia de Millis. Forjar una alianza. Si aceptaba, entonces Rudeus ofrecería toda la ayuda que Cliff necesitaba para subir de posición. Él se encargaría de que Elinalise y Clive fueran protegidos.
Era todo lo que Cliff podía pedir y más. Pero dejando de lado su arrogancia, Cliff ahora mismo no se veía digno de esa clase de apoyo. Ciertamente no de alguien tan impresionante como Rudeus—Cliff puede haber tenido sus dudas sobre Rudeus cuando se conocieron, pero él era un hombre honesto y trabajador. Y no era una exageración decir que la mayoría de las experiencias únicas en la vida solo sucedieron gracias a Rudeus. Que alguien así de extraordinario le pidiera ayuda a Cliff probablemente era una muestra de amistad más que cualquier otra cosa.
Aun así, esto era todo lo que podría haber querido. Elinalise y Clive estarían a salvo, tendría el formidable apoyo de Orsted, y estaría despejado el camino hacia la cima de la jerarquía de la Iglesia de Millis. Era todo lo que Cliff quería. Aun así, algo al respecto se sentía ligeramente fuera de lugar. Cliff aún no entendía el porqué de eso.
¿Qué debía hacer? ¿Qué quería? Cada día agonizaba sobre ello hasta que era la hora de ir a casa con Elinalise y dejaba de pensarlo.
“Supongo que me quedaré por aquí un poco más.”
Cliff había planeado ir directamente a casa luego de entregar su reporte, pero cambió de idea repentinamente. Si él iba a casa ahora, entonces el día terminaría como todos los demás. Eso no sería bueno.
San Millis una vez dijo, “Si tener hijos es el deber de las personas, entonces no lo evites, pero tampoco te entregues por completo a ello.” San Millis también dijo una vez, “Si sientes angustia, no huyas de ella.” Eso quería decir que no estaba bien huir de su angustia y entregarse a Elinalise. La frase Siempre mantén tu corazón en calma también estaba en las enseñanzas de Millis, así que freír sus propios nervios sobre el asunto tampoco era bueno.
Pero él tenía que tomar una decisión pronto. Una decisión sobre cómo respondería al ofrecimiento de Rudeus.
“Qué hago…”
Cliff había dicho que lo decidiría después de discutirlo con Elinalise, pero ella no dio su opinión. Todo lo que le dijo fue que lo pensara por sí mismo. Ella lo dijo no para abandonar a Cliff, sino para darle un gentil empujón. Si esa era la postura de Elinalise, entonces Cliff se sentía obligado a resolver esto solo. Elinalise tendría una larga vida—una vida mucho más larga que la de Cliff. De hecho, su hijo probablemente tendría una igual. Comparado a su experiencia, Cliff era un bebé. Aun así, Elinalise nunca lo trató como un niño; ella lo veía como su amado esposo. Elinalise lo respetaba, así que Cliff quería devolver el favor.
“Puedo hacerlo. Después de todo, soy un genio.”
Esa frase salía por hábito. Una vez fue algo que él creía sin dudarlo; ahora, era un mantra para motivarlo a entrar en acción. Él a esta altura sabía muy bien que no era un genio, pero repetir esas viejas palabras lo animaba y le hacían creer que eran ciertas.
“¡Yo… nosotros… debemos…!”
“¿Mm?”
Cliff escuchó el suave eco de voces discutiendo desde más adelante en el pasillo. Las peleas no eran particularmente raras en la Universidad de Magia. En cualquier otro momento, Cliff la habría ignorado. Pero ahora mismo, él se sintió atraído a ella y bajó por las escaleras. Dentro de aquellas voces había una que reconocía.
“¡Eso es lo que dije! ¡Nosotros somos quienes debemos hacer esto!”
“¡Exactamente! ¡No podemos esperar que otras personas limpien nuestros traseros! ¡Tenemos que proteger esta escuela con nuestras propias manos!”
Un buen número de estudiantes gritaba mientras estaban reunidos alrededor de una chica baja. Pero ellos no la estaban amenazando; ella parecía ser alguna clase de líder, así que los demás le estaban suplicando tomar una decisión. Y esa chica era alguien a quien Cliff conocía bien.
“¡Por favor, Presidenta!”
“¡Tiene que dejarnos ir, Presidenta Norn!”
Era Norn Greyrat. Ella estaba de pie frunciendo el ceño, rodeada por otros estudiantes.
“Norn, ¿qué sucede?” le preguntó Cliff. “¿Hay algún problema?”
Todos los estudiantes, incluyendo a Norn, se dieron la vuelta hacia Cliff. Su expresión se relajó un poco, pero los otros estudiantes intervinieron antes de que ella pudiese responder.
“¿¡Quién te crees que eres!?”
“¡Esto es asunto del consejo estudiantil!”
De pie en el camino de Cliff había una chica tan alta como él y un hombre bestia que podría tener el doble de su estatura. Cliff también los reconoció a ellos dos; eran los actuales miembros del consejo estudiantil.
“¡Oigan, chicos! ¿Podrían moverse, por favor?”
Norn se abrió paso entre los dos y los apartó para poder pasar. Era la clase de movimiento por el que Rudeus, de haber estado aquí, habría hecho una broma tonta, como, “¡Vaya, Norn realmente puede pasar a través de cualquier lugar, por muy pequeño que sea!”
“Lo siento, Cliff,” dijo Norn. “Todos los presentes solo están un poco agitados.”
“Cliff Grimoire… ¿Este niño? ¿Uno de los Seis Demonios de la Universidad?”
“Él no es solo un niño. ¡Es alguien a quien le debo mucho!”
“Ah… lo siento.”
El hombre bestia murmuró una respuesta, pero siguió mirándolo intensamente. El Cliff del pasado habría respondido a esa mirada con hostilidad o miedo. El Cliff actual había visto peores. Cosas que infundirían miedo dentro de cualquier corazón racional por el simple hecho de existir. Comparado a Orsted o Atofe, este hombre bestia era un cachorrito.
“Y bien, ¿qué sucede?” preguntó Cliff. “Si no es mucha la molestia, ¿puedes contarme?”
“Bueno…” comenzó a decir Norn. “La verdad es que circulan rumores de que hay un fantasma en la escuela.”
“Mmm.”
Cliff también había escuchado esos rumores. Cada noche, las personas escucharían gemidos o sonidos de golpe, o verían una figura translucida en el pasillo… así decían las historias. De hecho, incluso hubo estudiantes que se desmayaron, a los cuales se les había succionado todo el poder mágico. Pero no era extraño en la Universidad de Magia que los estudiantes colapsaran por practicar excesivamente, y los fantasmas eran un rumor común. O eso pensaba Cliff…
“Así que, ahora, bueno… Cuando fuimos a investigar, encontramos una puerta en lo profundo de un almacén subterráneo sin usar que tenía un sello colocado sobre ella. Salieron Esqueletos cuando la abrimos.”
Norn trastabilló con las palabras mientras le explicaba la situación a Cliff. Era como si estuviese ocultando algo. Cliff estaba seguro de que era así, pero eligió dejarlo pasar.
“Sí, tal parece que cometieron un error. Si algo está muy bien sellado, entonces quien sea que lo selló probablemente tuvo una buena razón para hacerlo.”
Un sonoro “¡Gah!” se escuchó dentro del consejo estudiantil. Vino de una chica de apariencia animada con coletas; ella probablemente era la culpable de romper el sello.
“De momento, conseguimos la ayuda de un profesor para reaplicar el sello,” continuó Norn, con un tono que sugería que en ese momento fue cuando todo salió mal.
La puerta estaba sellada con magia de barrera de nivel Santo. Un Espectro había atravesado la barrera de nivel Santo y aparecido en el exterior. Eso quería decir que un Espectro de alto nivel estaba rondando dentro de ese almacén subterráneo.
La universidad contactó al Gremio de Magos y solicitó profesionales que pudieran exterminarlo. O ese era el plan, pero tuvieron un problema. La magia divina de nivel Principiante era más que suficiente para derrotar a un Espectro común, pero los Espectros de alto nivel eran bestias diferentes. Si había un Espectro de la Muerte de rango A dentro de ese almacén, ellos necesitarían al menos magia divina de nivel Avanzado. Por desgracia, no había ningún mago divino de rango Avanzado en el Gremio de Magos.
La universidad se dio por vencida y contactó al Gremio de Aventureros con la ilusión de obtener a un mago divino de rango Avanzado, pero por desgracia, esto no era Millis; los magos divinos de rango Avanzado no crecían en los árboles aquí en los Territorios del Norte. Para empeorarlo, el Gremio de Magos se quejó por la idea. Ellos tendrían que llamar a un mago divino de una sucursal de una ciudad diferente. Dijeron que pedir prestado un mago del Gremio de Aventureros dañaría su reputación. Pero incluso si la escuela podía conseguir que viniera un mago de otra ciudad, no aparecería de inmediato.
Y así, los días pasaron… hasta que apareció la primera víctima.
La causa era incierta; tal vez el sello no había sido reaplicado correctamente, o quizás había estado defectuoso desde su primera aplicación. La víctima fue una estudiante anónima que cayó en coma después de que el Espectro la atacase y le drenara su poder mágico. Su único síntoma fue un simple agotamiento de poder mágico, nada que amenazara su vida. Ella estuvo de vuelta en clases al día siguiente.
Pero desde entonces, el conteo de víctimas aumentó constantemente.
Por el momento, parecía ser que el Espectro todavía estaba restringido por el sello y solo podía escapar para atacar estudiantes a una hora en particular del día. Pero los Espectros se fortalecerían cada vez más con cada festín de poder mágico humano que se daban. Si seguía atacando estudiantes, pronto sería capaz de volverse lo suficientemente fuerte como para liberarse y traer a un ejército de Esqueletos consigo. El resultado podría ser catastrófico.
“Es por eso que algunos miembros del consejo estudiantil han sugerido que deberíamos ir ahí abajo y derrotar al Espectro antes de que eso ocurra…” concluyó Norn.
“¡Yo al menos puedo usar magia divina de nivel Principiante!” intervino un estudiante.
“¡Yo compré algunas armas en el distrito de los artesanos que son fuertes contra los Espectros!” intervino otro.
“¡Para esto es que he estado estudiando magia!” agregó uno más.
“¡Presidenta, por favor, denos la orden!”
Los Espectros de ninguna manera eran imposibles de derrotar con métodos aparte de la magia divina. Los ataques normales tenían un efecto menor, y los objetos o implementos mágicos infligirían daño. En ese sentido, un mago divino no era estrictamente necesario para exterminar a un Espectro.
“Mmm, ya veo,” dijo Cliff. “Bueno, ¿qué piensas?”
“Estoy en contra,” declaró Norn. “Si este monstruo fuese algo que nosotros pudiésemos manejar, entonces el Gremio de Magos y los profesores de seguro no estarían esperando a un mago divino.”
“Tienes razón en eso,” estuvo de acuerdo Cliff. La magia divina podría no haber sido el único método, pero era por mucho el más efectivo. Un aventurero experimentado ni siquiera intentaría luchar contra un Espectro sin un mago divino o muchos preparativos. Así de peligrosos eran. Y para colmo, este era un Espectro de alto nivel; subestimarlo fácilmente podía provocar la muerte de todos.
Fue en ese momento que Norn vaciló.
“Pero no puedo solo quedarme de brazos cruzados y ver que otros estudiantes sean atacados…”
Norn no podía oponerse totalmente a tomar acción mientras había estudiantes saliendo lastimados. Y dejando de lado la cautela, muchos de los estudiantes conformando el consejo estudiantil eran lo mejor de lo mejor. Ellos eran lo suficientemente competentes como para incluso hacer considerar a Norn que podrían tener razón. Al mismo tiempo, ella no podía negar que tenía un largo camino que recorrer comparada a personas como su hermano, lo cual la hacía dudar de tomar una decisión.
“¿Qué debemos hacer?” se preguntó Norn mientras fruncía su frente.
“Vamos, simplemente podrías… No, espera, tienes razón.”
Cliff casi preguntó por qué ella no solo lo hablaba con Rudeus, pero se detuvo a sí mismo. Él comenzó a darse cuenta de lo que Norn estaba sintiendo.
Por supuesto, Rudeus podría resolver este problema en un instante si Norn se lo pedía. Él no dominaba la magia divina, pero sus habilidades en cuanto a la magia ofensiva eran de rango Imperial. De hecho, Cliff especulaba que Rudeus ya estaba en el umbral del rango Divino. Derrotar a uno o dos Espectros no habría sido nada para él. Pero simplemente no habría estado bien. Para Norn, eso estaba fuera de discusión. Ella no podía explicar en palabras el porqué, pero dado el propio dilema de Cliff—el cual necesitaba resolver por sí mismo—él lo entendía.
“Muy bien, probemos esto,” dijo Cliff. “Si están bien con ello…”
“¿…?”
“Yo les ayudaré.”
“¿Eh?” dijo Norn de la sorpresa. Ante la sugerencia de Cliff, ella pasó de estar en una especie de trance a estar repentinamente en el presente. “Es cierto, tú puedes usar magia divina de nivel Avanzado…”
Cliff había alcanzado el rango Avanzado en la magia divina. La magia divina en el nivel Intermedio o superior no podía ser enseñada sin el permiso de la Iglesia de Millis, así que no era impartida en el Universidad de Magia. Ellos ni siquiera tenían el personal para enseñarla.
Pero Cliff era el nieto del papa. Millis hizo una excepción para él y le dio permiso de aprender magia divina. Por lo tanto, la Universidad de Magia invitó a un instructor especial para darle lecciones de rango Avanzado. Cliff estaba a punto de graduarse, así que ese instructor se había marchado. Todo dependía de él.
“¡Presidenta, este es un trabajo para el consejo estudiantil! ¡Puede que Cliff-sama sea parte de los Seis Demonios, pero aun así no deberíamos involucrar a estudiantes normales!”
“¡Así es! ¡Nosotros somos quienes deberíamos resolverlo! ¡Si no, las personas van a decir que el consejo estudiantil es tan incompetente que no puede hacer nada por sí solo! ¡Dirán que nuestra presidenta es impotente!”
Los dos estudiantes que se habían interpuesto en el camino de Cliff antes objetaron fervientemente la idea. Pero la espalda de Norn se enderezó. Ella miró intensamente hacia ellos.
“¡Detener los ataques importa más que nuestro orgullo!” los regañó seriamente Norn. Los dos estudiantes se estremecieron. “Y, además, ¿qué tal si les ocurre algo? Cualquiera de ustedes podría ser el siguiente.”
“Presidenta…”
“Presidenta Norn…”
Norn se dio la vuelta hacia Cliff y lo miró a los ojos. Ella tenía una mirada penetrante—muy diferente de la mirada que tuvo cuando visitó a Cliff por primera vez o cuando Rudeus se fue hacia el Continente Begaritt. Esos habían sido los ojos de un cordero perdido, ojos llenos de miedo y vacilación. Los ojos que estaban mirando ahora hacia Cliff habían ganado determinación con el paso de los años.
Norn había visitado la iglesia donde Cliff trabajaba cada vez que ella necesitaba hablar; todas esas confesiones y quejas deben haber hecho una diferencia.
“Cliff, ¿estás seguro de esto?”
“Sí.”
Cliff había escuchado a Rudeus decir con alegría que “Norn había crecido mucho” de vez en cuando, pero no lo había visto con sus propios ojos dado que él solo la había escuchado quejarse y confesarse. Pero ahora, él sentía que estaba viendo un destello de esa chica de la que Rudeus hablaba. También hacía feliz a Cliff escuchar a Norn pedir su ayuda en vez de la de su hermano.
“Muy bien, consejo,” dijo ella, “¡nos infiltraremos en el almacén subterráneo! ¡Pero si resulta ser más de lo que pueden manejar, retírense inmediatamente! ¿Quedó claro?”
“¡S-sí!”
Y así, Cliff y el consejo estudiantil se aventuraron dentro del almacén subterráneo.
El almacén subterráneo yacía ante ellos.
La Universidad de Magia era una institución distinguida con más de doscientos años de historia desde su fundación. No podía poner en números su edad, pero estoy seguro de que Cliff o alguien del consejo estudiantil podía decirlo sin problemas si se les preguntaba. En fin, el edificio de la Universidad de Magia había atravesado muchas ampliaciones y reconstrucciones desde su fundación, convirtiéndola en la enorme escuela que conocemos el día de hoy. La elegancia de la distribución de los edificios hablaba del carácter de los capaces administradores y arquitectos que construyeron sus cimientos. Pero sin importar cuánto esfuerzo fue al principio hacia las ordenadas fachadas de los edificios, olas de repetidas renovaciones combinadas con el paso del tiempo dejaron algunos edificios olvidados, los cuales normalmente un ojo generoso podría notar mientras admiraba la belleza del campus.
Había un gran número de estos almacenes distribuidos en la periferia de la escuela, y todos estaban llenos con la historia de la Universidad de Magia. Varas mágicas de hace doscientos años, pergaminos de hace ciento cincuenta años, un peluquín de director de cien años de antigüedad heredado dentro de la familia—cualquier cosa que pudiera tener algún uso fue arrojado aquí cuando no tenía ningún uso inmediato evidente.
En resumen, era un basurero.
Una vez que Norn llegó a ser presidenta del conejo estudiantil, ella decidió que era hora de sacar la basura. Si la basura era sacada de los almacenes, entonces la escuela tendría más espacio. Por lo tanto, ella sugirió un plan para renovarlos y convertirlos en casilleros para los estudiantes. Limpiar la basura de una habitación sin usar; era un pequeño proyecto práctico y no tan esencial que encajaba con Norn.
Pero recientemente, la población estudiantil se había vuelto demasiado grande. Se convirtió en una realidad urgente que la escuela se estaba quedando sin casilleros personales para ofrecer a los estudiantes.
Había profesores que no estaban de acuerdo. Ellos decían que todo en esos almacenes era parte de la historia, que incluso algunos de esos objetos eran valiosos. No podías deshacerte de todo indiscriminadamente. Pero Norn silenció esas quejas al decir, “Si realmente son tan valiosos, entonces más razón para que no estén abandonados en una esquina de un almacén.”
Al final, el consejo estudiantil reunió los fondos necesarios, contrató asistentes dentro de la escuela, y comenzó a trabajar en la limpieza del almacén. Este proyecto fue recibido de una forma relativamente positiva, y muchos estudiantes se unieron animadamente para así poder ganar un poco de dinero.
Pero mientras los trabajos continuaban, algunos de los trabajadores se encontraron con el Espectro.
“Así fue como todo empezó, así que sentimos algo de responsabilidad como el consejo estudiantil,” explicó Norn hacia Cliff mientras ella sostenía una lámpara con una mano.
“Bueno, por lo que he escuchado, el consejo estudiantil no debería sentirse responsable.”
En retrospectiva, las víctimas aparecían de vez en cuando antes de que la limpieza siquiera hubiese comenzado. Incluso con la barrera reaplicada, la frecuencia de los ataques siguió incrementándose. Esto era prueba de que el Espectro en el almacén se estaba volviendo más poderoso. Incluso si el consejo estudiantil no hubiese tomado este proyecto, el Espectro tarde o temprano se habría liberado de esa barrera. De hecho, el consejo estudiantil ayudó a todos a descubrir al Espectro aún más rápido, así que esto tenía un lado positivo.
“¡Ooooh!”
La que se sorprendió ante las palabras de Cliff fue una chica, la misma con coletas que se había pegado a Norn antes. Sus dos puños apretaban con fuerza su vara de cincuenta centímetros mientras miraba hacia la oscura escalera que daba hacia el almacén subterráneo. Sus dientes estaban apretados y su cuerpo temblaba. Ella fue quien había encontrado la puerta sellada en la oscuridad. También fue la que arrancó el sello.
La primera vez que abrió la puerta, un Esqueleto había aparecido de repente. Su ataque sorpresa conectó e hirió a uno de los otros estudiantes que la habían acompañado aquí abajo. El trabajo de limpieza se convirtió en una batalla. Ellos apenas lograron destruir al primer Esqueleto, pero este inmediatamente resucitó. El resto del consejo estudiantil corrió hacia el lugar de la conmoción. Ellos habían logrado contener la puerta con magia de barrera de nivel Principiante lo suficiente como para que un profesor con habilidades de magia de barrera de nivel Santo llegase, pero ese amigo de la chica que había roto el sello fue gravemente herido. Si hubiesen sido un poco menos afortunados, el daño colateral podría haber sido mucho peor.
Ella pudo no haber sabido que había un Espectro detrás de ese sello, pero no podía negar que lo removió parcialmente por capricho. Eso normalmente sería un motivo de expulsión. Sin embargo, Norn la había cubierto. Ella ligó el incidente a las recientes historias de fantasmas y dijo la mentira de que habían chocado con la puerta del almacén y accidentalmente dañaron el sello mientras buscaban fantasmas.
El hecho de que ese Esqueleto siguiera resucitando y atacando hasta que la magia divina lo pulverizó probaba que había un Espectro controlándolo. Realmente había un Espectro ahí dentro, y realmente estaba atacando estudiantes, así que Norn no había fabricado nada. Sin embargo, la chica que había abierto la puerta debe haber estado abrumada por la culpa.
“De seguro es espeluznante,” dijo Cliff mientras la seguía y daba un vistazo dentro de la oscuridad. La puerta sellada estaba en algún lugar ahí dentro. El susto del Esqueleto había detenido el proyecto de limpieza; el área fue declarada fuera de los límites por la autoridad del consejo estudiantil.
Cliff recordó la última vez que él había estado en esta posición. Fue cuando acompañó a Rudeus a revisar el edificio que eventualmente se convertiría en su mansión. En ese entonces, Cliff estaba temblando de miedo tal como la chica que ahora estaba a su lado.
“Oye, ¿cuál era tu nombre?” preguntó Cliff.
“¿¡Eh!? ¿¡Y-yo!?”
“Sí.”
“Soy Sheila, ¿bien?”
Sheila miró hacia Cliff como diciendo, ¿Y bien? ¿Qué hay con eso? Le recordó a Cliff tanto de su yo del pasado que no pudo evitar reír.
“Sheila, ¿alguna vez has hecho cosas como…? Quiero decir, ¿alguna vez te has aventurado en un bosque o un laberinto?”
“¡Eh, no, no lo he hecho! ¡Pero estoy segura de que un miembro de los Seis Demonios como tú tiene muuuucha experiencia! ¿Y qué? ¿¡A quién le importa!?”
“Ah, no, no tengo casi ninguna,” dijo Cliff. Sheila lo miró con sospecha. Él continuó, “Es solo que una vez escuché algo de alguien que sí tiene esa experiencia. Él dijo que cuando los principiantes tratan de hacer demasiado, terminan incapaces siquiera de hacer una cosa. Concéntrate en hacer una cosa, y hazla bien.”
¿Acaso fue de la vez que acompañó a Liderazgo Escalonado en sus aventuras? No, tenía que ser de cuando revisó la mansión junto a Rudeus unos días después. Cliff recordó que Rudeus le dio una sola orden: “Si nos encontramos con un enemigo, usaba magia divina de nivel Principiante para atacarlo.” Cliff mantuvo esa orden en su cabeza, y cuando el autómata atacó, él fue capaz de ahuyentarlo con magia divina. Es cierto. Los principiantes no pueden manejar demasiado.
“¿Hay alguien aquí que esté acostumbrado a luchar contra monstruos o haya trabajado como como un aventurero?” le preguntó Cliff al grupo.
De los siete miembros del consejo estudiantil, dos manos fueron levantadas en respuesta. Una pertenecía al hombre bestia, y la otra a un humano. Muchas personas gente bestia crecían en bosques, donde lucharían con una gran cantidad de monstruos. El humano probablemente tenía una historia como aventurero.
“Muy bien, ustedes dos darán las órdenes. Para todos los demás, vamos a decidir sus papeles de antemano.”
“Oye, Cliff,” se escuchó una voz ronca.
“¿Qué sucede?”
“No iba a presionar mucho el asunto ya que la Presidenta dijo que te debía mucho, pero tú no eres nuestro jefe,” dijo el hombre bestia de antes.
Cliff se quedó en silencio por algunos segundos, pero pronto se dio cuenta de que nada de lo que él dijera iba a convencer a este sujeto.
“Tienes razón. Entonces Norn, por favor, guía al grupo.”
“¿Eh? No importa quién esté a cargo, ¿o sí? De todas formas, no es como que yo sepa mucho sobre luchar contra monstruos…”
“¡Pero tú eres la presidenta!”
“Bueno, eso es cierto. Bien, hablaré con Neadle para asignar papeles.”
Siguiendo la sugerencia de Cliff, Norn caminó hacia el estudiante con la mano levantada y discutió todo en detalle.
“Neadle, tú solías ser un aventurero, ¿cierto? Te diré las fortalezas de todos, así que espero que puedas aconsejarme sobre quién encajaría para ese trabajo—”
Cliff miró otra vez hacia el hombre bestia que había levantado su voz. Por supuesto. Es por esto que él seguiría a Norn y no a Cliff. Norn estaba en su elemento asignando los papales del grupo. Ella recordaba cada detalle de quién era bueno en qué magia y quién tenía habilidades útiles aparte de la magia mientras asignaba eficientemente los papeles. Si la Norn del pasado hubiese adoptado el papel de líder, ella habría entrado en pánico y se hubiese preocupado sobre qué hacer antes de tomarse la cabeza de la confusión. Pero esta vez era diferente. Ella no era exactamente perfecta, y aún parecía estar un poco en pánico, pero era capaz de trabajar junto a aquellos a su alrededor para encargarse de una responsabilidad, incluso una empujada hacia ella tan repentinamente como esta. Norn naturalmente no lo sabía todo, pero se estaba encargando de ello.
“Muy bien, eso debería ser suficiente,” dijo Norn. “Chicos, ¿están listos?”
“¡Sí!”
Con los papeles decididos, Cliff y los miembros del consejo estudiantil se adentraron en la oscuridad del almacén subterráneo.
La puerta era de piedra. El círculo mágico tallado en su superficie emitía un pálido brillo azulado—era un hechizo de barrera de nivel Santo. La Universidad de Magia tenía un solo profesor en su personal que podía usar magia de barrera de nivel Santo. Cuando cualquiera de estos hechizos de barrera colocados a través de la escuela necesitaba ajustes o mantención, él era el encargado de hacerlo.
“El círculo mágico no parece estar dañado,” dijo Cliff mientras lo analizaba. Su experiencia en magia de barrera solo llegaba al rango Intermedio, pero al estudiar maldiciones, desarrollar la Prótesis Zaliff, y manufacturar la Armadura Mágica le habían dado un gran conocimiento sobre círculos mágicos. De hecho, él pudo notar de un vistazo que el círculo mágico estaba funcionando apropiadamente, y no lo tomó mucho más darse cuenta de cómo apagarlo temporalmente. Si pasaba un poco más de tiempo decodificándolo, él probablemente podría descubrir cómo usar este hechizo de barrera de nivel Santo por sí solo.
Pero, por supuesto, Cliff era un hombre de orden. Él siempre seguía las reglas, incluso si era capaz de romperlas. Si Cliff aprendía esta magia de barrera de nivel Santo, eso podría poner en problemas al profesor que le daba mantención a este sello. Él no tenía ninguna intención de hacerlo.
Después de todo, pensó él, podía estudiar lo que quisiera una vez que regresara al País Sagrado de Millis.
“Puedo apagarlo. Así que podremos entrar.”
“Entendido,” dijo Norn. “Chicos, ¿están listos?”
Los miembros del consejo estudiantil prepararon sus armas en respuesta. Algunos inhalaron profundamente, otros tenían cierto brillo en sus ojos. Había humanos, gente bestia, mestizos, y demonios. El consejo estudiantil de Norn ciertamente tenía más personalidad que el consejo lleno de humanos que Ariel tuvo durante su mandato. Probablemente era la primera vez en la historia de la escuela que tantas personas no humanas habían sido reunidas en un solo consejo estudiantil.
“Muy bien. Por favor, ábrela.”
Ante la petición de Norn, Cliff hizo un simple corte en el círculo mágico. Y repentinamente, la luz del círculo mágico desapareció. Las lámparas sostenidas por los miembros del consejo estudiantil ahora eran las únicas luces restantes que iluminaban esa puerta de piedra.
El hombre bestia se acercó a la puerta y apretó su manija.
“Ngh… ¡Graaaaagh!”
Con un rugido del hombre bestia, la puerta de piedra lentamente se abrió, chirriando en cada centímetro de su avance.
La puerta solo se abrió lo suficiente como para que una o dos personas la atravesaran a la vez. El primero fue Neadle, el antiguo aventurero, quien levantó y sostuvo su lámpara frente a él antes de colocar un pie en el interior. Los otros estudiantes siguieron su ejemplo. Una vez que todos estuvieron dentro, el hombre bestia volvió a colocar sus manos sobre la puerta, y con el mismo horrible sonido de chirrido, esta se cerró parcialmente. No por completo. Si la puerta quedaba totalmente cerrada, el consejo estudiantil se arriesgaba a tener su salida sellada de nuevo por un profesor que vino a comprobar su estado. Como precaución, ellos la dejaron a medio cerrar, lo suficiente como para que una sola persona pudiese pasar. El letrero de peligro justo afuera de la entrada del almacén subterráneo todavía estaba colocado, y además pegaron una nota que decía, “¡Bajo la investigación del consejo estudiantil! Por favor, abstenerse de volver a aplicar algún sello por el momento,” en la pared de piedra.
Si Rudeus estuviese en esta situación, él solo entraría y lograría terminar encerrado dentro. Pero muchos de los miembros del consejo estudiantil eran la clase de nerd que era encerrado dentro de lugares por bromistas o acosadores, así que habían aprendido a tomar precauciones.
“…”
El almacén subterráneo se quedó en silencio. Ellos se tensaron para escuchar. Y en la oscuridad, los estudiantes escucharon el suave sonido de traqueteos más cerca de lo que hubieran querido.
Había Esqueletos junto a ellos aquí en este lugar.
“Muy bien, apeguémonos al plan,” dijo Norn. A su orden, el hombre bestia y un chico mestizo tomaron sus lugares en el frente. Ambos sostenían una maza de acero en sus manos. Los Esqueletos eran todo huesos, así que las armas contundentes eran más efectivas que las afiladas. Todos los miembros del consejo estudiantil estaban equipados ya sea con sus varas mágicas, bastones, o mazas. El plan era ahuyentar a los Esqueletos con golpes y hechizos mientras los atacantes a distancia en la retaguardia apuntaban hacia el Espectro que controlaba a los Esqueletos.
“¡Grr! ¡Presidenta, retroceda!” gritó bruscamente el hombre bestia.
El traqueteo se hizo más sonoro mientras las lámparas iluminaban formas blancas. Una figura conformada por huesos—solo huesos, sin tendones ni músculos que los unieran—y a pesar de eso estaba de pie.
Un Esqueleto.
Estaba arrastrando los pies hacia ellos. Este esqueleto inmaculado dio un vistazo hacia los miembros del consejo estudiantil, para luego levantar el palo que sostenía más arriba de su cabeza. Mientras lo hacía, el traqueteo se convirtió en un coro mientras muchos otros como él eran iluminados.
“No retrocedan,” declaró Norn. “¡Chicos, prepárense para contratacar!”
Ante la orden de Norn, el hombre bestia y el mestizo balancearon con fuerza sus mazas. El Esqueleto balanceó su palo, pero su movimiento era lento. Las habilidades de un Esqueleto son proporcionales a lo que fueron en vida; este esqueleto no pertenecía a un guerrero.
“¡Hmph!”
El hombre bestia rompió al Esqueleto en pedazos que se esparcieron por el suelo, de un solo golpe de su maza. Sin embargo, los huesos sobre el suelo traquetearon mientras comenzaban a rearmarse. Los Esqueletos resucitarían continuamente hasta que el consejo estudiantil derrotase al Espectro que los controlaba.
“¡Avancen!” ordenó Norn. Siguiendo sus órdenes, los miembros del consejo estudiantil hicieron a un lado a los Esqueletos mientras presionaban su avance. Afortunadamente, ninguno de los Esqueletos era particularmente hábil, así que no pudieron resistir la arremetida del consejo estudiantil.
Ellos siguieron avanzando hacia la habitación más profunda. Ahí, encontraron un solitario altar. De todas las cosas que podían estar sobre un altar, este no tenía absolutamente nada.
Nada, claro está, excepto por la figura translucida sobre él.
Una figura sin piernas.
“POR QUÉ… POR QUÉ… POR QUÉ…” susurró ella.
Era el Espectro.
“POR QUÉ… POR QUÉ… POR QUÉ…”
La túnica en jirones del Espectro se agitaba mientras se daba la vuelta lentamente hacia los estudiantes. Lo que permanecía de su rostro demacrado y medio podrido todavía mostraba señales de juventud. Sorpresa atravesó su rostro por solo un momento, pero una vez que notó las figuras de Norn y los demás estudiantes, este liberó un grito espeluznante.
“¡Kyyyiiiaaaaaaaaargh!”
“¡Q-qué!”
“¡E-es el Espectro!”
El grito del Espectro fue suficiente para hacer retroceder a algunos de los estudiantes, y mientras lo hacían, los numerosos huesos tirados alrededor del altar flotaron en el aire y se combinaron para formar más Esqueletos. Aún peor: los Esqueletos destruidos anteriormente, los cuales estaban detrás de ellos, resucitaron para reanudar su ataque. Los miembros del consejo estudiantil fueron flanqueados entre los ejércitos de Esqueletos en el frente y la retaguardia.
Todo iba de acuerdo al plan.
Excepto por…
“¡Auch!”
Una de los estudiantes repentinamente sintió dolor en su tobillo. Cuando miró abajo, ella vio un pequeño hueso, tal vez de veinte centímetros de largo.
Era una rata.
Eran los huesos de una rata.
Era una rata de huesos de un blanco perla, y estaba corriendo alrededor y mordiendo los tobillos de los estudiantes.
“¡Guh, rah, ah, aaaaagh!”
En su desesperación por quitarse de encima a la rata de huesos, la chica gritó y sacudió su pierna, balanceando el brazo de su vara mientras lo hacía. Y esa no era la única Rata Esqueleto—docenas más corrían a través de los pies del consejo estudiantil y se retorcían entre sus tobillos.
“¿¡Eh!? ¡Qué!”
“¡Hiii!”
Su formación se cayó a pedazos.
“¡P-por favor, cálmense!” gritó Norn. “Primero debemos concentrarnos en los… ¿Esqueletos humanos? No, er, ¿tal vez debemos retirarnos?”
Norn trató de calmar la ola de pánico, pero sin una idea clara de qué priorizar, ella terminó abrumada. Solo podía balancear su maza hacia los monstruos saltando hacia sus pies. Mientras ella tenía problemas, los Esqueletos humanos se acercaban a los estudiantes.
“…”
El resto del grupo puede haber estado en pánico, pero Cliff estaba tranquilo.
Las ratas son un problema, pensó Cliff, pero los Esqueletos son lentos, y no parece que este Espectro sea tan fuerte…
Si este fuera un Espectro de la Muerte de rango A, habría ahogado al grupo bajo una lluvia de magia tan pronto como terminó de invocar a las Ratas Esqueleto. O tal vez habría cerrado la brecha entre ellos para succionar su poder mágico. Aun así, no hizo ninguna; solo flotaba sobre el altar y seguía retorciéndose. Su voz ni siquiera era tan aterradora. Comparado a esa reina demonio cabeza hueca que él había conocido en el Continente Demoniaco, este Espectro sonaba como una colegiala.
Esperen. ¿Qué tal si este Espectro en realidad es débil?
Ese pensamiento lo golpeó como una descarga. Si este fuera el Cliff del pasado, él podría haber roto la formación, desobedecer sus órdenes, y poner a todos los demás en peligro. El actual no haría eso por una corazonada. Por supuesto, eso solo aplicaba cuando era solo una corazonada. Cliff se dio cuenta de que él podía convertir esa corazonada en una certeza.
“¡Ojo de Identificación!” gritó Cliff mientras se sacaba su parche de ojo. En un instante, su campo de visión se llenó de palabras, palabras, y todavía más palabras. Él soportó el dolor de cabeza inducido por la ola de información hasta que, finalmente, llegó a la información que necesitaba.
Él la vio. Vio la línea de texto desplegada bajo el Espectro.
“Mm… ¡Ah!”
Este era el poder del ojo demoniaco. Él lo había conseguido de Kishirika Kishirisu, la Gran Emperatriz del Mundo Demoniaco. Cliff se había esforzado en su entrenamiento, pero todavía estaba lejos de alguien tan adepto como Rudeus cuando él usaba el suyo. Cliff necesitaría muchos más años de práctica alcanzar ese nivel. Pero, no obstante, él había practicado lo suficiente como para usarlo en una crisis.
“¡Atacaré! ¡Que alguien me cubra!” gritó Cliff mientras salía rápidamente de la formación derrumbándose. Su objetivo era el Espectro. De pie bloqueando su camino había dos Esqueletos.
Cliff realizó un amplio balanceo con su maza hacia el Esqueleto a su derecha, golpeándolo justo en su cadera. La pelvis del Esqueleto se rompió en pedazos antes de caer al suelo.
“—¡Exorcismo!”
Desde la retaguardia, alguien terminó su encantamiento, y una luz blanca pasó a un lado de Cliff y se estrelló contra el Esqueleto a su izquierda. Ese solo ataque de magia divina lo convirtió en polvo al contacto. Él no necesitaba darse la vuelta para saberlo. Esa voz había sido de Norn.
Cliff corrió algunos pasos más, se plantó en su lugar, y comenzó su propio encantamiento.
“¡Yo te invoco, Dios que bendice la tierra que nos nutre! ¡Lanza un castigo divino sobre aquellos lo suficientemente insensatos como para—”
Repentinamente, un Esqueleto apareció desde el punto ciego de Cliff. Empujó el borde afilado de su palo directamente hacia él. Cliff torció su cuerpo en un intento de esquivarlo, pero todo ocurrió demasiado rápido, y lo golpeó en las costillas. El dolor agudo recorrió su espalda. Cliff apretó sus dientes, mantuvo la compostura, y se concentró en su enemigo.
El Espectro estaba justo ahí.
“—desafiar las leyes de la naturaleza! ¡Exorcismo!”
Una esfera de luz blanca salió disparada hacia el frente desde la vara de Cliff. Voló hacia el Espectro con más que suficiente velocidad…
Fue un golpe directo.
“¡Gyeeaaagggh!”
El grito de agonía del Espectro resonó mientras se desintegraba. Su cuerpo translucido se cayó a pedazos, con cada parte incendiándose como una ceniza antes de apagarse. Medio segundo después, los Esqueletos se desmoronaron—como marionetas con sus hilos cortados.
“¿Eh?”
“De verdad… ¿lo hicimos?”
Inseguros sobre lo que ocurrió, los miembros del consejo estudiantil miraron alrededor los huesos esparcidos. Cliff examinó sus cercanías en busca de más espíritus vengativos antes de tomarse sus costillas y colapsar hasta quedar con una rodilla al suelo.
“Guh…”
“¡Cliff! ¿¡Estás bien!?”
Norn corrió hacia él y comenzó el encantamiento para un hechizo de sanación. Una tenue luz cubrió la herida de Cliff, y repentinamente, esta se cerró.
“Fiu,” suspiró del alivio Cliff mientras se limpiaba el sudor que mojaba su línea de cabello.
“Te lo agradezco mucho,” dijo Norn. “Para ser honesta, yo siquiera sé qué…”
“No, no es tu culpa. Nadie esperaba a esas Ratas Esqueleto. Lo que nos salvó fue que el Espectro fuera uno de bajo nivel.”
“¿Cómo supiste que el Espectro era de bajo nivel?”
“Gracias a que tengo esto,” dijo Cliff mientras tocaba la superficie de su parche de ojo. Esa línea dentro del mar de texto que él encontró cuando uso el Ojo de Identificación fue muy simple: Sip, es un Espectro Tassa. No es muy fuerte.
Aun así, Cliff hizo una apuesta cuando abandonó la formación. El ojo puede haber dicho que el Espectro no era muy fuerte, pero un hechizo divino de nivel Principiante podría no haberlo matado. Si la fuerza de Cliff no hubiese sido suficiente, o si la idea del ojo de que no era muy fuerte estaba medida por los estándares de la Gran Emperatriz del Mundo Demoniaco, Cliff podría haber sido asesinado por el contrataque. Cliff pudo inferir a partir de otros detalles que era un Espectro de bajo nivel, pero no había garantías. Fue una apuesta.
“Bueno, funcionó. Logramos exterminarlo,” dijo Cliff.
“Sí, lo hicimos. Muchas gracias. Aun así, es extraño. A partir de lo que discutimos, aquí debió haber habido un Espectro de alto nivel lo suficientemente fuerte como para atravesar una barrera de nivel Santo.”
“Gracias a dios que no fue así. Si un Espectro normal nos hizo pasar por todo esto, podríamos no haber salido de esto con vida contra uno de alto nivel.”
El consejo estudiantil, anteriormente perplejos mientras procesaban el encuentro, fueron despertados bruscamente por estas palabras. Pero la verdad era la verdad, así que no podían negarla. Un enjambre de Ratas Esqueleto era suficiente como para derrotarlos. Si los Esqueletos hubiesen sido controlados por un Espectro de alto nivel, entonces ellos se habrían movido mucho más rápido, sin mencionar la lluvia de ataques que habría liberado el Espectro. Si la situación hubiese sido diferente, el consejo estudiantil fácilmente pudo haber terminado como los nuevos Esqueletos de este lugar.
“Pero es realmente extraño. ¿Tal vez debemos investigarlo un poco?” dijo Cliff.
“Buena idea… Muy bien, chicos, por favor, revisen el área. Manténganse alertas por otros Esqueletos o Espectros.”
Con el Espectro derrotado, era hora de comenzar la investigación.
Resultó que el Espectro había estado escapando con la ayuda de las ratas. Los estudiantes encontraron un amplio agujero de rata en la esquina que, al investigarlo un poco más, llevaba justo hacia la superficie. El Espectro debe haberlo atravesado para atacar a esos estudiantes.
En cuanto al motivo por el que había un Espectro aquí, un destrozado diario encontrado tirado en otra esquina de la habitación dio la respuesta. No era una historia agradable. Esta habitación aparentemente era usada para almacenar los objetos mágicos más valiosos de la Universidad de Magia. Pero en algún punto, ellos los movieron a otro lugar. Con la habitación ahora vacía, un profesor le ordenó limpiarla a algunos estudiantes. Pero poco después de que empezaron, ellos terminaron encerrados aquí.
A partir de la perspectiva de los estudiantes, el profesor había ideado este plan malévolo de encerrarlos. Pero tal vez el profesor olvidó la limpieza, cerró la puerta, y solo… se fue. La verdad de lo que ocurrió aquí se había perdido en el tiempo.
Los estudiantes sí trataron de escapar. Pero solo eran alumnos de primer año que apenas habían madurado, o tal vez este trabajo había caído en manos de estudiantes que habían repetido un año. Ninguno de sus intentos de escapar fue exitoso. Y así, el tiempo pasó… y ellos murieron.
Las armas que tenían los Esqueletos parecían ser los restos de los utensilios de limpieza, y el número de cráneos encontrados encajaba perfectamente con el número de estudiantes encerrados. Eso lo resolvía—ellos estaban tan cerca de saber lo que había ocurrido aquí como era posible. Pero el consejo estudiantil sintió la necesidad de especular, y terminaron con esta hipótesis: tal vez el profesor regresó días después de que los estudiantes murieron. Este profesor abrió temerosamente la puerta y encontró los cuerpos de aquellos estudiantes muertos. Por miedo a tomar responsabilidad por tal tragedia, ellos inventaron alguna justificación para sellarlo (o al menos, lograr que alguien más lo hiciera).
El incidente fue cubierto, y en algún punto, los estudiantes se convirtieron en no muertos. Siglos después, las ratas excavaron lo suficiente como para llegar al almacén subterráneo, y fue en ese momento que los ataques comenzaron…
Al menos, esa fue la suposición del consejo estudiantil.
Habían pasado tantos años desde que este almacén fue usado por última vez que era probable que el profesor responsable por esto y los familiares de los estudiantes involucrados hubiesen muerto hace mucho. Cliff les dio un funeral y un entierro apropiado a los huesos de los estudiantes. Él supuso que era algo que debía hacer como un sacerdote de Millis. Todos los miembros del consejo estudiantil asistieron; ellos al menos querían ofrecer una plegaria. Cavaron tumbas para cada estudiante y recitaron pasajes de la biblia para ellos. Hicieron todo esto mientras mantenían un silencio reflexivo.
“¿Cómo manejará la escuela este incidente?” se preguntó Norn.
“Parece que lo harán público,” dijo Cliff. “Ocurrió hace siglos, y de todas formas no pueden encontrar a sus familiares, así que supusieron que no dañaría tanto su reputación.”
“Entiendo… creí que lo cubrirían.”
“El Subdirector Jenius insistió en que debía ser anunciado.”
“Ah, sí. Jenius-sama es un hombre honesto.”
Cliff conocía bien a Jenius. Él lo consideraba un hombre decente y comprensivo. De hecho, desde que Jenius se convirtió en Subdirector, ha habido una gran reducción en la discriminación racial contra el personal. El hecho de que él tuviera un fuerte sentido de la justicia y tratara a las personas por igual probablemente influía.
“Ah, es verdad. Por cierto, Norn, ¿puedo hacerte una pregunta?”
“¿Qué sucede?”
“Puede que te enojes un poco por lo que voy a preguntar…”
“Vaya, si tú estás diciendo eso, debe ser bastante malo… ¿Puedes darme unos segundos? Necesito prepararme mentalmente.”
Norn inhaló profundamente, golpeó suavemente sus mejillas, y dijo “Muy bien” para darse valor. Luego, ella se dio la vuelta para quedar de frente a Cliff.
“Hazla.”
“¿Por qué no acudiste a Rudeus por esto?”
“¿Eh?” Norn se vio desconcertada por un momento.
“Bueno, si se lo hubieses pedido a Rudeus en vez de mí, creo que podrías haber resuelto todo este problema sin correr esta clase de peligro…”
“Ah… es cierto, eso.”
“Asumo que tuviste tus razones, ¿no?”
“Bueno, sí, estoy tratando de evitar depender de mi hermano por cada pequeña cosa. En resumen, supuse que, si hay algo que yo pueda hacer por mí misma, entonces debería hacerlo.” Norn sonrió para sí misma ante eso. “Pero tienes razón, debí haber consultado con mi hermano por esto. Tomé la decisión equivocada.”
Norn dijo que había tomado la decisión equivocada, pero Cliff no lo recordaba así; Norn había estado en contra de hacer todo esto. Ella sabía que no lo podrían resolver por sí solos, así que trató de detener a los otros estudiantes. De hecho, fue la repentina intromisión de Cliff lo que causó que ella tomase la decisión equivocada.
Si yo no hubiese aparecido, pensó Cliff, entonces hay una buena probabilidad de que ella hubiera pedido la ayuda de Rudeus…
“Me disculpo por la pregunta incómoda.”
“Ah, no te preocupes…”
Antes de que se dieran cuenta, el resto de los miembros del consejo estudiantil se habían reunido a su alrededor.
“¡Cliff!” lo llamó una voz profunda. Pertenecía al hombre bestia que había tenido un problema con Cliff hace un rato. La chica con coletas estaba a su lado. El hombre bestia, con su rostro intimidante retorcido de la emoción, repentinamente realizó una reverencia profunda.
“¡Habríamos estado en serio peligro de no ser por tu ayuda! ¡Te pido que disculpes mi falta de educación del otro día!”
“¡Yo también lo siento!” dijo la chica con coletas mientras también bajaba su cabeza.
“Ah, no hay problema. Después de todo, no fuiste tan grosero.”
“¡No, yo fui grosero! ¡Te juzgué porque eres parte de los Seis Demonios de la Universidad! ¡Nunca podré disculparme lo suficiente!”
“Yo también, supuse que eras como Linia o Pursena…”
“Eso… sí, es bastante injusto,” dijo Cliff, pinchando sus cienes al pensar en esas burlescas mujeres. Si lo estaban comparando con ellas, entonces su cautela era entendible.
“Aun así, estoy feliz de que resolviéramos ese problema,” dijo Norn mientras asentía suavemente con su cabeza. “Gracias, en serio.”
“¡Ahora nadie podrá llamar incompetente a la presidenta!” bromeó la chica con coletas.
“¡Siempre estás diciendo lo mismo!”
“¿De verdad? Pero es cierto que sus notas no son las mejores, ¿no?”
“Las notas no tienen nada que ver con el desempeño de uno en el trabajo. ¡Y nuestra presidenta es excelente en el suyo!”
“¡Ugh, por supuesto, ustedes las personas gente bestia siempre son así! Siempre agitando su cola hacia su querida ama como si fueran su mascota.”
“¿¡Mascota!? ¿¡De dónde mierda sacaste que yo—!?”
Mientras los dos comenzaban a pelear, el resto de los miembros del consejo estudiantil se acercó para ser parte del drama. Cada uno de ellos intervino a su propia manera—algunos los incitaron, otros trataron a apaciguarlos.
Norn los observaba con una sonrisa en su rostro. Ellos solo estaban jugando; todos aquí eran amigos. No había necesidad de intervenir. Repentinamente Cliff sintió curiosidad sobre dónde los llevaría la vida. El hombre bestia y la chica humana, ¿qué harían después de graduarse?
“Dejando las disculpas de lado: hay algo que me gustaría preguntarles a ustedes dos. ¿Puedo?”
“¿Eh?”
“¿Qué planean hacer después de la graduación?” preguntó Cliff. En respuesta…
“Yo quiero regresar a casa y trabajar en mi aldea. ¡Ellos están cortos de magos!” dijo el alguna vez antagonista hombre bestia. No toda la gente bestia crecía en el Gran Bosque; este provenía de una pequeña aldea de agricultores en los Territorios del Norte. Él y su familia eran los únicos gente bestia en la aldea, lo cual… para ser directos, significaba que habían enfrentado muchos prejuicios. Uno de sus objetivos era probar que esos prejuicios estaban equivocados, y por lo tanto decidió que la mejor forma de hacerlo era con su propio trabajo duro.
“Mi familia de hecho es parte de la nobleza, pero yo estaba pensando en tal vez convertirme en una caballera,” dijo la chica humana que había estado chocando cabezas con el hombre bestia hace solo momentos. La graduación estaba muy lejos para ella, así que no había pensado mucho en lo que quería hacer después. Pero incluso si sus objetivos no estaban muy claros, ella estaba tratando de encontrar una profesión que haría uso de la educación obtenida en la Universidad de Magia. Ella no quería tener la vida relajada de una mujer de la nobleza y casarse con otro noble; quería ser una caballera, donde ella tendría muchas oportunidades de usar su magia.
“Yo creo que entraré al mundo de los negocios. Un compañero de clases mío que se graduó el año pasado me pidió trabajar con él,” dijo un chico demonio. Él se estaría graduando el próximo año, así que estaba trabajando en una compañía entre sus estudios para ganarse la vida. Saber magia probaba ser sorpresivamente útil en esa línea de trabajo, así que había bastantes graduados que se convertían en comerciantes.
“Yo todavía no lo sé. Supongo que seré un aventurero.”
Por supuesto, había algunos estudiantes que estaban muy lejos de su graduación y que pensaban de esa forma. Muchos de los estudiantes mayores estaban indecisos sobre la dirección de su vida—pero la estaban buscando. Pero en su mayoría, mientras más cerca estaba la graduación del estudiante, más claros y serios eran sus planes para su vida después de la escuela.
Escuchar todos sus planes le dio una idea a Cliff.
Así que todos son diferentes, ¿eh?
“Pero todos ustedes respetan mucho a Norn, ¿cierto? ¿Alguna vez consideraron trabajar para ella después de la graduación?”
“Bueno… si la Presidenta Norn lo quisiera, entonces creo que lo pensaría, pero ella no nos ha dicho lo que quiere…”
Los ojos de todos los presentes se posaron sobre Norn.
“¿Eh? ¿Hablan de mí?”
“Así es, también me gustaría escuchar tus planes para el futuro.”
Norn se llevó una mano a su mentón y lo pensó por un momento.
“Todavía queda mucho, así que no lo he pensado muy bien…”
“Solo di lo que se te venga a la mente.”
“Entiendo. Bueno, quiero encontrar un trabajo que sea capaz de hacer para el momento que llegue mi graduación. Uno que encaje conmigo.”
“Ah, entonces ya lo tienes pensado.” Su plan era honesto, práctico, y, sobre todo, un poco… simple. Tal como Norn. “¿Hay algo que quieras hacer?”
“¿Que quiera hacer?”
“Bueno, en tu caso, podrías pedírselo a Rudeus y conseguir el trabajo que quieras.”
Norn hizo un puchero por un momento, como si la sombra de Rudeus estuviera posándose sobre ella y no le gustara eso. Cliff se dio cuenta de su error, pero antes de que pudiera disculparse, Norn dio su respuesta.
“He aprendido mucho en esta escuela. Y quiero descubrir qué soy capaz de hacer luego de venir aquí. Es por eso que, sea cual sea la decisión que tome, probablemente la tomaré justo antes de graduarme. Por mí misma, y para mí misma.”
Esas palabras se incrustaron en el cerebro de Cliff. Todo dependía de él. Lo que le preocupaba, lo que realmente quería hacer.
Ella tenía razón. Si él dejaba a Rudeus hacer lo que prometió, entonces Cliff ciertamente subiría de posición dentro de la Iglesia de Millis. Dado que él además era el nieto del papa, de seguro alcanzaría una posición alta sin esforzarse mucho, incluso sin siquiera levantar un dedo. Y cuando llegara ese momento, Cliff pensaría:
¿Cuál fue el punto de esos siete años?
¿Para qué estudié esos siete años? ¿Para qué me esforcé? ¿Para qué tuve esas experiencias únicas en la vida?
¿Acaso alguna de esas experiencias únicas en la vida durante esos siete años tuvieron algún significado?
Sí, he obtenido un amigo único en Rudeus. ¿Acaso eso no significaría que ni una sola cosa de mí cambió durante ese tiempo?
Eso era.
Él quería saberlo.
Él quería estar seguro.
Él necesitaba saber que lo que aprendió y lo que obtuvo valieron esos siete años.
“Norn.”
“¿Mm? ¿Qué sucede?”
“Gracias. Me has enseñado una lección valiosa.”

Norn parecía estar un poco confundida por la repentina risa gentil de Cliff, pero pronto respondió con su propia risa. Ella cruzó sus manos en frente suyo, enderezó su postura, levantó su mentón, y dijo, “No, yo debo agradecerte a ti por enseñarme tanto a lo largo de los años.”
Y así, ella bajó respetuosamente su cabeza.
Norn había acudido a Cliff por ayuda muchas veces cuando Rudeus no estaba cerca. Pudo haber parecido que ella escuchaba distraídamente las palabras de Cliff, pero Norn estaba agradecida por ello.
Como un estudiante de curso superior y seguidor de Millis, Cliff había escuchado sus quejas, le enseñó a ser fuerte, y la guio en sus estudios… Cliff no era la única persona en la que Norn se apoyaba en ese entonces, pero ella todavía lo consideraba una gran influencia.
“Es un poco temprano, pero felicidades por tu graduación. Gracias por todo. De verdad.”
En respuesta a Norn, los miembros del consejo estudiantil bajaron sus cabezas y dijeron “Felicidades” al unísono. Ellos pueden haber pensado que estaban siguiendo el ejemplo de Norn, pero un evidente respeto resonaba en sus voces.
“Bueno, um…”
Cliff estaba un poco nervioso, pero eso no lo detuvo. En cambio, él mostró una sonrisa.
“Gracias.”
Esa noche, Cliff repasó los eventos de la tarde mientras estaba en la cama. Junto a él yacía Elinalise, y junto a ella dormía Clive. Los ojos de Elinalise estaban cerrados, pero estaba despierta. Cliff lo sabía debido a que ella seguía acariciando amorosamente su cuerpo.
“Lise,” susurró Cliff como para evitar despertar a Clive. Elinalise no respondió, pero detuvo su mano y presionó su frente contra su hombro. Cliff lo entendió sin necesidad de que ella dijera palabra alguna.
Cliff dio vuelta su cabeza para ver su hermoso rostro justo ante sus ojos. Cliff creía que escoger una pareja basándose en la apariencia estaba mal. Pero, aun así, él creyó que era hermosa en el momento que sus ojos se posaron sobre ella. A pesar de sus ideas sobre qué hacía a alguien una buena pareja, él todavía la quería. Ella no era la mujer que había imaginado para sí. No—ella era mucho más hermosa, tanto en cuerpo como alma.
“Ya decidí la respuesta que le daré a Rudeus,” dijo Cliff. En respuesta, Elinalise envolvió sus dedos gentilmente alrededor de la mano de Cliff.
“Verás, yo estoy muy agradecido con Rudeus. Gracias a él, creo que realmente he madurado. Aunque no lo suficiente como para sentir que puedo hacerme llamar un hombre.”
Elinalise se quedó en silencio. Cuando Cliff hablaba, especialmente sobre temas serios como este, ella siempre permanecía en silencio para prestarle su oído, tal como en esta ocasión.
“Creo que en parte es gracias a él que hayamos sido capaces de tener un hijo y vivido esta maravillosa vida juntos. Por supuesto, estoy seguro de que Rudeus lo negaría. Él por alguna razón me tiene en muy alta estima. Rudeus diría que solo fue el resultado de mi esfuerzo.”
“Ese es el asunto, Lise. Si Rudeus alguna vez está en problemas, yo quiero ayudarlo. Cuando sea, y todas las veces que pueda. Puede que mi fuerza no se compare ni siquiera con el meñique de Rudeus, pero supuse que podría haber algo que yo pudiera hacer. Debe haber cosas que él no pueda hacer, pero yo sí.”
“Pero si yo simplemente hago las mismas cosas que él, si simplemente me pongo bajo su protección, entonces no creo que alguna vez sea capaz de desarrollar otra habilidad que él no tenga ya. Si quiero estar ahí para Rudeus como su amigo, entonces creo que necesito recorrer mi propio camino, alcanzar lo que quiero con mis propias manos, proteger lo que es mío con la fuerza de mis propios brazos.”
Las palabras saliendo de la boca de Cliff no eran una reflexión filosófica. Simplemente eran lo que él sentía que era su verdad.
“Quiero sentir algo real.”
Algo real. Sí, Cliff quería sentir algo por sí mismo.
Sentir lo que podía hacer. Sentir que él era un verdadero hombre. Sentir lo mucho que había madurado durante estos siete años. Sentir que podía proteger a Elinalise y Clive por sí solo. Él quería probarse a sí mismo en la aterradora jerarquía de la Iglesia de Millis.
Por supuesto, esto solo era vanidad. Si él ponía primero la seguridad de Elinalise y Clive, entonces aceptar la ayuda de Rudeus desde el comienzo y obtener el respaldo de Orsted garantizaría eso. Pero ese no sería el fin de la historia. Si Cliff escogía eso, él de seguro perdería su confianza a lo largo del camino. Cuando llegara el momento de enfrentar una verdadera crisis, él se congelaría sin la ayuda de Rudeus. Cliff esperaría las órdenes de una autoridad que en cambio debería ser su amigo e igual, y dejaría que un momento crucial se escapase de sus manos.
Cliff no podía poner en palabras concretas la razón por la que pensaba que esto ocurriría. Todo lo que tenía era una vaga predicción de que él terminaría de esa forma, y odiaba la idea de conocer ese destino.
“Cliff, ¿entonces eso es lo que piensas?” dijo Elinalise. Ella lo entendía.
“¿Estoy equivocado?”
“No. Pero una cosa: tú ya me tienes a mí a tu alcance. Yo puedo ser tu espada para derrotar a tus enemigos o un escudo para protegerte del peligro. No tiene sentido no usar las armas que tienes.”
“Ah, tienes razón.”
Dicen que las armas y armaduras son una extensión de tu cuerpo. Elinalise se lo tomaba al pie de la letra; ella quería que Cliff la tratase como si ella fuera una parte de su propio cuerpo. No en el sentido de usarla como una herramienta, sino considerando su presencia tan natural como sus propios brazos y piernas. Esta era la forma de Elinalise de estar ahí para su esposo.
“Aun así, pasaste mucho tiempo pensándolo. ¿Qué te hizo tomar la decisión tan de repente?”
“Ah, bueno, hoy estuve involucrado en cierto evento junto a los miembros del consejo estudiantil…”
Cliff habló sobre los eventos del día. Él explicó la preocupación de Norn, la forma en que exterminaron al Espectro bajo la universidad, que él les preguntó a los miembros del consejo estudiantil sobre sus futuros… y, por último, explicó cómo Norn le agradeció y mostró una sonrisa.
“Oye, parece que tuviste un buen día.”
“Sí… Pero hay una cosa que me está molestando.”
“¿Oh?”
“Sí. Es solo una idea que tuve el día de hoy…”
“¿Puedo pedir que la compartas conmigo?”
“Eh… Bueno.”
“No te preocupes, no me reiré.”
La voz de Elinalise fue gentil mientras Cliff trastabillaba las palabras. Sin embargo, las esquinas de su boca estaban dobladas en una pequeña sonrisa burlona. Cuando Cliff trastabillaba con las palabras así, usualmente se debía a que quería decir algo bueno sobre una mujer. Él no quería sonar como si estuviera siendo infiel. Elinalise adoraba esa parte de Cliff. Él no soportaba la idea de que ella pudiera llegar a odiarlo.
“Bueno, eh, no estoy seguro de que sea algo que deba decirte, pero… creo que, tal vez, posiblemente, puede que yo le guste a Norn.”
“¡Oh, cielos! Cliff, no vas a serme infiel, ¿o sí? ¡Pequeño granuja! ¡Canalla!”
“N-no, no voy a—”
“Shh. Cliff.”
Hasta ahora, las cosas usualmente eran así. Cliff trataría de negarlo en pánico, y entonces Elinalise jugaría con él un poco más, y al final, ella diría que solo estaba jugando mientras se abrazaban y hacían las pases. Pero esta noche, Elinalise decidió ser un poco más seria.
“Hay muchos hombres que tratarían de acercarse a mí, pero no hay muchos que incluso pensarían en comenzar una familia conmigo después de descubrir la clase de mujer que soy. Para ser honesta, yo tampoco lo haría.”
“Pero tú viste mucho más allá de eso. Viste a esta mujer que no conocías en lo absoluto y creíste en su palabra. Tomaste de frente el desafío de eliminar mi maldición. Esas no son cosas que cualquiera haría. Es por eso que me enamoré de ti. Mi corazón te pertenece, Cliff. Si tuviera que dejar de lado mi matrimonio y acostarme con alguien más para sobrevivir, entonces felizmente aceptaría la muerte a manos de mi maldición. Así de buen partido eres. No hay nadie más con quien preferiría estar.”
“Oh, er… bueno, yo no creo ser tan genial…”
Inseguro sobre cómo tomar ese gran cumplido, Cliff se sonrojó como un tomate y sus ojos empezaron a vagar de un lado a otro.
“Ahora que he dejado eso claro, siéntete libre de creer o no en las palabras que estoy a punto de decirte.”
“B-bien.”
Cliff tragó saliva sonoramente, pero Elinalise lo interrumpió sin darle un momento para prepararse. “Ella no está enamorada de ti.”
“…”
“Mi maldición me hace bastante perceptiva a cada sutil cambio en el corazón de una mujer. Así que estoy muy segura de eso.”
Estas despiadadas palabras dejaron sin palabras a Cliff. Pero Elinalise pronto resopló hacia su esposo y continuó con un tono burlón.
“Pero tal vez, y solo diré tal vez, solo estoy hablando a partir de los celos… Quizás estoy mintiendo para mantenerlos a ambos separados porque no quiero que Norn te arrebate de mí…”
“No… Sé que eso no es verdad. Cierto. L-lo sabía. Es por eso que comencé mi idea con un tal vez. “Es solo que, si ella realmente tiene sentimientos por mí, entonces eso sería, ya sabes, un problema…”
“Claro, cariño.”
Cliff buscó excusas a pesar de tener su rostro completamente rojo. Elinalise lo miraba con amor. Ella no tenía la intención de probar su lealtad, pero el hecho de que Cliff se pusiera tan nervioso probaba su lealtad. Él era muy dulce.
“Wuh… Waaaahhh… Aaaaaaawgh…”
Justo en ese momento, Clive se puso a llorar. Tal vez Cliff estaba hablando muy fuerte, o quizá Clive estaba aburrido del coqueteo de sus padres, pero estaba de mal humor.
“Cariño, parece que hicimos mucho ruido.”
“Gah, lo siento…”
Elinalise se sentó, se inclinó hacia la cuna a su lado, y se encargó de tranquilizar a Clive. Cliff también se sentó, con sus manos agitándose en el aire inútilmente con la esperanza de poder hacer algo para ayudar, pero Elinalise había tranquilizado a Cliff antes de que pudiera encontrar una forma de ser de utilidad.
“Ya, ya,” dijo Elinalise mientras mecía gentilmente su cuerpo para calmar al bebé. Cliff observó esto mientras una indescriptible alegría se acumulaba en su interior… e incluso un sentido del compromiso más grande hacia el camino que había escogido.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.