Preparativos para la Guerra
Capítulo 6: Preparativos para la Guerra
Al día siguiente, fui a una cita con Zanoba. Nuestro destino era una planicie abierta justo al norte del Fuerte Karon, la cual también de casualidad era el lugar más probable para la siguiente batalla.
Zanoba había realizado esta invitación irrumpiendo en mi habitación a primera hora de la mañana y anunciando, “Hay un lugar al que me gustaría llevarlo.” Ya que él evidentemente quería que los detalles de sus planes fueran una sorpresa, yo lo acompañé sin hacer preguntas—solo para terminar aquí.
Para ser honesto, mi corazón estaba latiendo con fuerza en este momento, solo que no de una forma agradable. Esta zona era territorio en disputa. No había forma de saber cuándo podríamos encontrarnos con un ataque enemigo.
“Oye, ¿estás seguro de que es una buena idea que estemos aquí?”
“¿Mm? Maestro, ¿por qué está tan nervioso?”
“Podríamos encontrarnos con el enemigo en cualquier momento, ¿no? ¿Acaso no está esperando justo afuera de nuestra puerta?”
“¡Esas son palabras extrañas, viniendo de un guerrero sin miedo que retó al propio Dios Dragón! Podemos aniquilar sin problemas a cualquier fuerza que nos encontremos.”
Lo siento, ¿acabas de llamarme guerrero sin miedo? Creo que eso literalmente es lo último que me haría llamar. ¿Tal vez me has confundido con mi amorosa esposa, Eris? Pero… sí tengo la Armadura Mágica Mark II bajo esta túnica. Supongo que ser emboscados por algunos soldados cualquiera no sería mucho problema…
“En cualquier caso,” continuó Zanoba, “dudo mucho que nos topemos con exploradores aquí, lo suficientemente cerca como para ser visibles desde el Fuerte Karon.”
“Eh, ¿no lo estás entendiendo al revés? Siento que ellos tendrían que acercarse lo suficiente como para ver el fuerte si quieren obtener algo de información de utilidad.”
“Es un argumento razonable, pero de acuerdo a Garrick, el enemigo ya sabe nuestros números exactos. Uno o dos hombres podrían estar monitoreando nuestros movimientos desde las sombras, pero de seguro no todo un grupo de exploración.”
Mmm. Bueno, entiendo. Si tú lo dices. Pero no puedo decir que estoy muy feliz de que ellos sepan lo pequeña que es la guarnición…
“Es bueno escucharlo, Zanoba. Supongo. Pero ¿te importaría decirme qué estamos haciendo aquí? ¿Vas a poner una rodilla al suelo y confesar tu amor por mí?”
“¡Jaja! Lo siento mucho, Maestro, pero no puedo decir que tenga algún interés romántico en los hombres. Ah, pero entiendo que tales gustos son bastante comunes entre los nobles de Asura, ¿no?”
“Eh, quizá… pero mi familia parece estar llena de mujeriegos.”
El clan Notos tenía una historia produciendo hijos que amaban en particular a las mujeres extremadamente pechugonas. A pesar de que supongo que ese no era el más raro de los fetiches. Bien, no me malentiendan—¡yo era una excepción a esa regla! Disfrutaba los pechos en todos sus tamaños y formas… tal como la mitad de los demás hombres en este mundo.
“Dejemos eso de lado, y permítame explicarlo. Creemos que esta zona es donde las fuerzas enemigas se prepararán para lanzar su ataque en serio.”
“¿De verdad?”
Comprobé los alrededores una vez más. No tomó mucho tiempo, ya que no había mucho que ver.
Un campo plano se extendía ante nosotros, lleno de parches de hierba silvestre y rocas de tamaño considerable. Había desniveles y colinas en el terreno, pero en general, se inclinaba hacia abajo mientras te alejabas del Fuerte Karon. Desde nuestra posición actual, teníamos que mirar hacia el fuerte desde abajo. Además, el río cercano fluía de sur a norte, así que tendrías que luchar contra la corriente para avanzar a través del agua. Ellos de verdad tenían ese fuerte ubicado en el lugar perfecto.
“¿Cómo sabemos que ellos van a posicionarse justo aquí?”
“Debido a que esta zona está lo suficientemente cerca como para que los disparos de los arqueros nos alcancen.”
“Mmm…”
El fuerte se veía bastante lejos de aquí, pero tenía que confiar en la palabra de Zanoba. Parecía ser que los arqueros tenían un rango impresionante. Por supuesto, nuestros muchachos estarían disparando hacia ellos desde las murallas del fuerte, así que nosotros todavía tendríamos la ventaja sin importar qué.
“De acuerdo a eso, me gustaría alterar el terreno de este lugar para hacerles imposible organizar apropiadamente a sus tropas.”
“Ah, bueno. Ahora lo entiendo.”
Si yo hacía que el terreno fuese difícil de atravesar, el enemigo sería forzado a desplegar sus fuerzas un poco más lejos del fuerte. Eso los dejaría en un lugar incómodo donde nuestros arqueros aún podían darles, pero sus arqueros no podían contratacar. Y si yo les dificultaba avanzar a través de esta zona, sería mucho más fácil dispararles desde arriba mientras ellos avanzaban.
En general, era una movida preventiva inteligente.
“Muy bien, Maestro—si no le molesta.”
“Claro. ¿Qué clase de terreno se te ofrece el día de hoy?”
“Una montaña sería maravillosa. O tal vez un valle.”
“Entiendo, sale un valle…”
Al final, yo pasé la mayor parte del día en ese campo, modificando completamente el terreno. Comencé abriendo un gran número de enormes zanjas en el suelo—cada una de cerca de diez metros de profundidad, cinco metros de largo, y veinte metros de ancho. Luego cubrí algunas de ellas con una fina capa de aceite, convirtiéndolas en agujeros de trampa. Las zanjas eran demasiado grandes como para ser llenadas fácilmente, y yo las había colocado muy juntas. Si el enemigo estaba planeando atacarnos con catapultas o algo parecido, pasarían un muy mal rato posicionándolas dentro de su rango. Ah, y, naturalmente, las murallas eran demasiado altas como para escalarlas. Ellos tenían pocas esperanzas de subirlas para usarlas como posiciones defensivas o algo así.
Mientras yo estaba en ello, fabriqué un muro de piedra, envolviendo los ríos naturales que ya rodeaban el Fuerte Karon, y creando una fosa adicional en el exterior para una capa más de protección. Esto dificultaría que el enemigo viera lo que estábamos haciendo desde la distancia. Incluso si lograban atravesar mis trampas, ellos lo pasarían un poco mal llegando hacia el propio fuerte.
“Fiu. Bueno, creo que esto será de gran ayuda.”
“Gracias, Maestro. Su trabajo es tan impresionante como siempre.”
Me tomó un día entero de trabajo completar todo, pero yo había puesto todo mi esfuerzo en ello. De seguro no iba a ser fácil para alguien guiar a un ejército a través de este campo.
“Ahora tal vez podremos relajarnos un poco, ¿no?”
“Ah, yo no diría eso,” dijo tranquilamente Zanoba. “Imagino que usted podría destruir nuestro fuerte desde el pie de estas trampas, ¿no?”
“Eso es cierto.” Yo podía ver el fuerte desde aquí. Eso quería decir que estaba perfectamente dentro de mi rango ofensivo.
“Entonces,” dijo él, “parece prudente asumir que otros magos también podrían atacarnos desde ese rango.”
Es cierto, yo en realidad no conocía la clase de rango que tenían los hechizos de un mago promedio, pero cualquier mago de alto rango de seguro podría lograrlo. Y era posible que el Dios Humano hubiera arreglado enviar a un mago de rango Real o Santo contra nosotros.
“Debido a eso, nuestro oponente podría ordenar a sus magos rellenar sus trampas,” sugirió Zanoba.
La mayor parte de mi trabajo el día de hoy había consistido de construir aquellas zanjas. Para un montón de agujeros en el suelo, ellas eran obstáculos efectivos. Pero también eran… nada más que un montón de agujeros en el suelo. Podían ser contrarrestados casi instantáneamente si el otro ejército de casualidad tenía a un mago de tierra en sus filas.
“En cualquier escenario,” continuó Zanoba, “creo que la primera fase de la batalla requerirá que usted y Roxy-sama contrarresten o interfieran con los hechizos enemigos.”
“Ah. Sí, eso tiene sentido.”
Nosotros teníamos a dos magos excelentes de nuestro propio lado, ¿no? Si el enemigo trataba de interferir con mis esfuerzos para cambiar el terreno, ambos simplemente podíamos contrarrestar sus hechizos desde la distancia.
“Espero explicarlo mejor en una fecha posterior,” dijo Zanoba, “pero esencialmente, las trampas que usted colocó el día de hoy forman la primera parte de nuestro plan más grande.”
Cuando el enemigo viera mis trampas, este podría organizar sus tropas del otro lado y tratar de encontrar alguna forma de avanzar. Básicamente, ellos podían usar ya sea magos para alterar el terreno o tratar de avanzar usando una enorme cantidad de tropas. En el primer caso, yo contrarrestaría sus hechizos; en el último, nuestros arqueros los liquidarían desde el fuerte.
Parecía ser una estrategia sólida. Al menos, no podía imaginar que el enemigo nos abrumara tan fácilmente.
Estaba comenzando a sentirme casi confiado sobre nuestras posibilidades.
Los siguientes tres días transcurrieron sin ninguna novedad.
La Armadura Mágica Mark I había llegado al fuerte, y yo me tomé el tiempo de armarla. Pero fundamentalmente estaba diseñada para el combate cercano, así que yo probablemente no me subiría en ella a menos que el enemigo estuviera ante las murallas del fuerte. Yo no quería consumir todo mi poder mágico dentro de ella, dado que podría tener que luchar contra uno de los Siete Grandes Poderes justo después de esto.
Después de todo eso, pasé la mayor parte de mi tiempo reforzando el fuerte bajo las instrucciones de Zanoba. En su mayoría, esto solo involucró sellar agujeros y fortalecer las murallas. Ninguno de estos eran trabajos que requirieran mucho poder mágico, así que estuve feliz de ayudar.
Mientras yo estaba ayudando en eso, Roxy les dio lecciones de magia a los soldados—no solo a los magos de combate, sino que también a los soldados comunes y corrientes. Incluso si ellos solo lograban aprender un hechizo básico o dos, eso podría salvar sus vidas en un apuro.
Tal vez debido a su reputación como una antigua maga de la corte, Roxy parecía ser bastante popular con toda la guarnición. Los soldados la trataban con un respeto evidente. Por otro lado, sentía que las personas estaban comenzando a evitarme. No era como si fueran hostiles o algo así; ellas más bien estaban intimidadas. Supongo que ellos se habían asustado por la forma en que yo había transformado totalmente el terreno en un solo día. Cada vez que yo caminaba dentro del fuerte, los soldados saldrían de mi camino como conejos asustados. Cuando le preguntaba algo a alguien, ellos me respondían educadamente; pero era realmente raro que alguien iniciara una conversación conmigo.
Para ser honesto, era algo deprimente. Especialmente ya que Zanoba y Roxy ya parecían haberse ganado su confianza. ¿Tal vez ellos solo tenían mejores habilidades sociales que yo? Siempre estaba el enfoque pasivo agresivo, pero no estaba seguro de si ayudaría esta vez…
Bueno, yo no había venido aquí para hacer amigos, así que no era el fin del mundo. Solo un poco deprimente.
Aunque no todo era malo aquí. Las personas no eran muy amigables, pero la comida era deliciosa. Ese de hecho era un efecto secundario de los lazos cercanos de Pax con el Reino del Rey Dragón. A pesar de que ellos no habían enviado un ejército como refuerzos, proporcionaron material de apoyo para los esfuerzos de guerra de Shirone. En su mayoría, se trataba de víveres. El arroz de Sanakia era el pilar angular de la dieta del Reino del Rey Dragón. También podías encontrarlo en Shirone, pero en este fuerte era el componente principal de nuestras comidas. Su sabor era un poco diferente del arroz de Aisha que nosotros estábamos cultivando en Sharia. Para ser directo, no era muy bueno. Después de todo, Aisha había estado experimentando para mejorar nuestra variedad cultivada en casa para acomodarse a mis gustos.
Aun así, arroz era arroz, y yo podía comerlo cada día. Si así era como los alimentaban, yo estaba un poco tentado a enlistarme como un soldado de Shirone.
Lamentablemente, eso significaría tener a Pax como jefe.
En fin… durante el cuarto día, recibimos información de nuestros exploradores de vanguardia que el ejército enemigo había sido desplegado desde su propio fuerte.
El enemigo nos atacaría pronto. Su fuerte estaba a cinco días de distancia del nuestro. Yo no estaba seguro de lo rápido que podían realizar ese viaje nuestros exploradores, pero tenía que suponer que ellos no habían regresado aquí en un solo día.
Entonces a lo mucho teníamos tres días. Quizá dos.
El fuerte entró en un frenesí de actividad. Zanoba y Garrick organizaron apresuradamente a los soldados, mientras Roxy comenzó a escribir un círculo mágico sobre las murallas de la fortaleza. Los soldados estaban afilando sus armas, colocándose sus armaduras, y comprobando sus números exactos de flechas. Algunos incluso estaban escribiendo su última voluntad.
Por incómodo que suene, yo terminé sin nada que hacer. De seguro se sentía como que debería estar haciendo algo, pero yo ya había terminado mis deberes los días anteriores. A falta de mejores ideas, terminé ayudando a Roxy en su trabajo.
Ella explicó que estábamos dibujando los círculos mágicos para el hechizo de nivel Santo Combustión Súbita. Roxy nunca había dominado oficialmente este hechizo. Ella no era buena con la magia de fuego, y no podía controlarla efectivamente. Sin embargo, Roxy había memorizado el diseño para su círculo mágico. En vez de usarlo ella misma, Roxy planeaba ordenar que un grupo de magos de combate de la guarnición vertieran todo su poder mágico dentro del círculo. Roxy se apegaría a su especialidad: los hechizos de agua de nivel Santo.
Generalmente hablando, la magia de fuego no era de mucha utilidad cuando luchabas contra monstruos. Los hechizos eran poderosos, pero en un laberinto corrías el riesgo de sofocarte, y escupir llamas por todos lados era peligroso para las personas a tu alrededor. La mayor parte de los aventureros se apegaban a otros elementos.
Sin embargo, cuando luchabas contra otras personas, era extremadamente efectiva. Los seres humanos normales tendían a no sobrevivir a una bola de fuego en la cara.
Durante la batalla, yo estaría justo al lado de Roxy sobre las murallas, disparando hechizos abajo hacia el enemigo. Teníamos un plan detallado para el enfrentamiento, y mi trabajo era bastante simple en su mayoría.
Pero había una cosa que me preocupaba.
¿De verdad yo era capaz de hacer esto?
Matar personas nunca era algo fácil para mí. A través de toda mi nueva vida en este mundo, fue algo en lo que yo siempre vacilé. No era como si tuviera una postura de principios morales contra la violencia. Yo ya tenía bastante sangre en mis manos. Y si sentía una punzada de culpa cuando les dijera a mis hijos que matar está mal, bueno, podía vivir con eso. La única cosa que molestaba mi consciencia en ocasiones era el hecho de que yo hace muchos años le había dicho a Ruijerd que no debía matar a nadie.
Pero, hasta ahora, el Primer Ministro Darius de Asura era la única persona que yo había asesinado deliberadamente a sangre fría. Y, bueno… supongo que también podías agregar a Auber a esa lista. Yo no fui quien le dio el golpe final, pero había desempeñado un papel importante en su muerte.
Esa experiencia me dejó con náuseas, pero sabía que ambos debían morir. No obstante, esta vez, yo estaría matando a personas que básicamente no habían hecho nada malo. No había una razón clara por la que necesitaba matar a alguna de ellas. Seguro, yo lo estaba haciendo por el bien de Zanoba. Pero esa era una decisión que yo estaba tomando, no algo que hubiera sido forzado a hacer. Era mi decisión hacer llover hechizos desde la distancia sobre una multitud de soldados que solo estaban siguiendo órdenes. Esto no iba a ser como en el caso de Auber. Yo ni siquiera vería sus rostros.
¿Podía hacerlo? Si, podía.
¿Iba a hacerlo? Sí, iba a hacerlo.
Pero una vez que todo terminase, no estaba seguro de cómo iba a reaccionar. Dudaba que pudiera evitar vomitar en el acto. ¿Estaría en forma para luchar contra el Dios de la Muerte, si él venía tras nosotros?
“Rudy, ¿en qué piensas?”
Roxy estaba mirando hacia mí con curiosidad en sus ojos. Había una pequeña mancha de tinta en su mejilla.
Ella parecía estar extrañamente indiferente sobre todo este asunto en comparación a mí. Roxy había pasado la mayor parte de su vida como una aventurera, así que esta probablemente también era su primera experiencia en la guerra. Y ahora que lo pienso, yo ni siquiera sabía si ella ya había matado a alguien. Ni siquiera recordaba haberlo discutido con ella.
“Bueno, Roxy… um… me estaba preguntando…”
Esto no era algo fácil de preguntar. ¿Cómo siquiera ponías algo así en palabras? Oye, ¿has matado a alguien alguna vez? Esa sonaba como la clase de pregunta por la que serías denunciado a la policía en Japón.
“Ahhh… entiendo. Cielos, ¿qué voy a hacer contigo? Bueno, hay una habitación en el fuerte que parece estar desocupada, así que vamos ahí.”
“¿Eh?”
“Por lo que entiendo, los hombres tienden a ventilar sus pasiones de forma bastante vigorosa en la víspera de una batalla. Me gustaría ser capaz de ponerme de pie el día de mañana, pero preferiría que acudas a mí en vez de—”
“Eh, espera, no. Lo siento, pero eso no es lo que iba a preguntar.”
“Ah. ¿De verdad?”
Vamos, el sexo no es lo único en mi mente. Hmm. Pero… ¿soy solo yo, o Roxy se ve un poco decepcionada? Quiero decir, si ella está dispuesta, yo estaría feliz de hacerlo…
No, no. ¡Tienes prioridades! ¡Haz ya la maldita pregunta!
“Roxy… ¿alguna vez… has matado a alguien?”
“Sí, lo he hecho.”
Su respuesta fue inmediata. Para ser franco, eso me sorprendió. ¿Roxy había matado a alguien? ¿Mi Roxy? ¿La mujer que ya se había hecho amiga de medio fuerte?
“A decir verdad, no hay nada inusual en eso,” continuó ella. “Fui una aventurera por muchos años, ¿recuerdas?”
“Um… ¿cómo ocurrió?”
“Veamos… creo que la primera vez fue durante mis primeros años como una aventurera en el Continente Demoniaco. Alguien creyó que yo era una niña y trató de sacar ventaja de mí. Terminamos peleando, y escaló rápidamente…”
Ah. ¿Tal vez ella lo había golpeado con un hechizo mucho más fuerte de lo que pretendía?
“¿Hubo otras personas?”
“Sí, algunas, mientras yo estaba viajando sola… Tuve que defenderme de secuestradores muchas veces durante esos días. Dado mi tamaño, supongo que me tomaron por un objetivo fácil. Pronto saqué esa noción de sus cabezas.”
Sí. Nada de esto era una sorpresa. Nosotros vivíamos en un mundo violento. Algunas personas no tenían la opción de mantener sus manos limpias.
“Te ves bastante tranquila sobre esta situación… pero nunca antes has estado en una guerra, ¿cierto?”
“Así es. Sin embargo, he estado a las puertas de la muerte en muchas ocasiones,” dijo secamente Roxy. “Esta vez deberíamos estar a una distancia segura del enemigo, y tenemos la opción de huir si la batalla se vuelve en nuestra contra. No estoy tan preocupada.”
“Espera, ¿quieres huir si comenzamos a perder?”
“Si las cosas se ven sin salida, claro. Te cargaré lejos de aquí si debo hacerlo. La razón principal por la que vine aquí fue para protegerte, ¿recuerdas?”
Con su pincel todavía en su mano, Roxy sacó músculo para mí como un fisicoculturista. Su antebrazo se veía más flácido que sólido, pero el gesto fue extrañamente tranquilizador.
“Rudy, ¿tienes miedo de matar personas?”
“Sí. Me asusta.”
“¿Por qué?”
“Para ser honesto, no lo sé.”
Roxy asintió pensativamente y limpió el sudor de su frente con su manga. Tinta manchó su frente. Quizás ella había goteado algo de tinta sobre su túnica cuando hizo esa pose estúpida.
“Bueno, supongo que tú siempre has sido un poco tímido. Yo todavía recuerdo lo aterrado que estabas cuando te subiste a un caballo por primera vez…”
Sí. Hace quince años, yo estaba demasiado asustado incluso para salir de casa, ¿no? Cielos, eso sí que me trae recuerdos…
“¿Qué es lo que no entiendes sobre tu miedo? Por favor, trata de describirlo para mí en detalle.”
Tal parece que ahora estoy en presencia de la Profesora Roxy. No la había visto en un tiempo.
“Cuando trato de matar a alguien, yo termino… deteniéndome en el último momento.”
“Ya veo. ¿Y por qué crees que puede ser?”
Es decir, si supiera la razón, nosotros no estaríamos teniendo esta conversación… Pero supongo que no debería rendirme solo porque nada se me venía a la mente inmediatamente. Piensa, Rudeus. ¿Cuándo comenzaste a tener problemas matando gente, y por qué?
“Cuando de niño viajé a través del Continente Demoniaco, comencé a modificar mi magia conscientemente para hacerla menos letal,” dije lentamente. “De verdad me estaba esforzando para no matar a nadie por accidente.”
Ya estaba empezando a recordarlo. Yo originalmente reduje el poder de mi Cañón de Piedra para ayudar a Eris a ganar algo más de experiencia de combate contra los monstruos que nos encontrábamos. Pero más tarde comencé a alterar mis hechizos todavía más, tratando de hacerlos no letales contra humanos. Fin del Camino, nuestro grupo con Ruijerd, tenía una política estricta cuando se trataba de matar.
“Mi grupo en ese entonces tenía esta… regla sobre no matar personas. Y yo era el líder, así que sentía que debía poner un buen ejemplo. Mantuve eso por tanto tiempo que supongo que solo… se volvió mi segunda naturaleza.”
Básicamente, yo mismo me había provocado un miedo a matar. Cuando de niño se te prohibía estrictamente algo, la sola idea se volvía aterradora. Con frecuencia, cargarás con ese trauma contigo durante tus años como adulto. Los detalles eran un poco diferentes en mi caso, pero el principio era el mismo.
“Entiendo,” dijo Roxy, moviendo su flequillo fuera de sus ojos con un gesto que dejó una mancha de tinta en su nariz. “Rudy, ¿y cómo te sientes sobre ese hábito ahora? ¿Quieres perder esa tendencia de contenerte?”
“… No. La sola idea me aterra todavía más.”
En este mundo yo era una persona increíblemente poderosa. Tenía suficiente poder como para matar a la mayoría de las personas con un solo chasquido de mis dedos. Yo era capaz de matar a todos los que me molestaran o incomodaran, y luego matar a todos los que trataran de castigarme por hacerlo. Sin este reflejo, fácilmente podía convertirme en ese asesino peligroso y cruel que me había visitado desde el futuro.
Esa no era la clase de persona que yo quería ser. Simplemente… no lo era.
“Entonces no creo que tengas un problema,” dijo Roxy con una sonrisa.
¿No? ¿De verdad? Aunque siento que esto va a seguir causándome algunos dolores de cabeza…
“Ahora bien, yo podría argumentar que no eres responsable de las muertes que causes en esta batalla, ya que solo estás actuando bajo las órdenes del Príncipe Zanoba. Pero tengo la sensación de que eso solo te molestaría.”
En el contexto de una guerra, los soldados eran empujados a cometer suicido por su país. Toda la responsabilidad yacía con su ejército, y la nación que lo controlaba. En ese sentido, las muertes que yo provocara en este campo de batalla no contarían realmente como asesinatos. Pax era el único responsable de mis acciones.
Pero, por supuesto, esta no era más que una excusa conveniente.
“Si no puedes lanzar ningún hechizo cuando llegue el enemigo, yo lucharé en tu lugar. Tú puedes quedarte al margen y llevarme a un lugar seguro cuando me quede sin poder mágico.”
“… Ese al menos suena como un mejor plan que cargarme lejos de aquí.”
“¡Exactamente!” Con una gran sonrisa, Roxy estiró su mano hacia un nuevo frasco de tinta… e hizo una mueca cuando vio una mancha de un líquido negro sobre su manga. “Um, ¿Rudy? ¿Hay tinta sobre mi rostro?”
“Ah, sí. Creo que tu frente podría comenzar a lanzar hechizos en cualquier momento.”
Roxy sacó un pañuelo de su túnica y lo restregó vigorosamente sobre su rostro. Afortunadamente, este no lanzó ninguna bola de fuego, a pesar de que su piel ahora se veía bastante roja.
“Ugh. ¿Dónde está?”
“En tu mejilla, tu frente, y la punta de tu nariz.”
“… Límpiala por mí. Si soy vista así, mis posibilidades de casarme serán destruidas.”
“Sabes, podría haber jurado que tú ya estabas casada…”
Recibí el pañuelo de Roxy y lo humedecí con magia de agua. Ella cerró sus ojos y se acercó. Limpié su frente, y luego su nariz, para finalmente darle un beso en la mejilla.
Roxy contuvo el aliento. Ella había abierto sus ojos en algún punto y estaba mirando dentro de los míos. Su rostro todavía estaba teñido de un vívido tono de rojo.
“P-pronto terminaré con este círculo mágico, ¿bien?” tartamudeó ella. “Podemos, um… continuar esto después.”
“Suena bien para mí.”
Bueno, ahora tengo algo que esperar con ansias.
Luego de eso, yo me fui a sentar para esperar a que Roxy terminase su trabajo como un perro impaciente por su paseo. Más tarde fuimos hacia una habitación privada para dejar salir algo de nuestra pasión.
Yo todavía no estaba seguro de si sería de alguna utilidad en esta guerra. Pero tenía a Roxy a mi lado, así que sabía que todo iba a estar bien de cualquier forma.
Al día siguiente, recibimos información de que el ejército enemigo se estaba acercando.
Los soldados se apresuraron para tomar sus posiciones, con sus rostros llenos de tensión, y yo fui rápidamente a mi propio lugar sobre las murallas.
Roxy y yo teníamos un solo trabajo: disparar hechizos hacia el enemigo desde arriba, bajo las órdenes del capitán del escuadrón de magos de combate. Hasta que el ejército entrara en nuestro rango, nosotros básicamente estaríamos jugando con nuestros pulgares.
Yo tenía la Armadura Mágica Mark II bajo mi túnica. La Mark I estaba apoyada contra una pared en la parte posterior del fuerte, solo en caso de necesitarla. Podía llegar a ella rápidamente al saltar desde mi posición.
Hasta este punto, parecía que el Dios Humano no había hecho ni un solo movimiento contra nosotros. ¿Acaso su primer ataque llegaría inmediatamente después de esta batalla? ¿Tal vez durante ella, justo cuando las cosas fueran más caóticas? Bien podría haber un apóstol en ese ejército, o incluso rondando en algún lugar de este fuerte. Y Pax y Randolph podrían atacarnos por la espalda en cualquier momento.
Mientras yo tenía problemas controlando esta creciente sensación de ansiedad, me di cuenta de algo moviéndose en la esquina de mi visión.
“¿Mm?”
Era un grupo de soldados en armadura. Ellos estaban cruzando el río hacia la parte de atrás del Fuerte Karon, en la dirección opuesta del enemigo, y dirigiéndose hacia el bosque.
Parecía haber al menos cien de ellos. De seguro no estaban desertando, ¿o sí…?
“Eh, ¿Capitán? ¿Sabe lo que está ocurriendo ahí?”
“¡Sí, señor!” respondió el capitán del escuadrón de magos, un hombre llamado Billy. Él siguió mi mirada y asintió al ver a los soldados. “Esa es la unidad que el Príncipe Zanoba creó el otro día. Ellos derrotarán a cualquier unidad que trate de escabullirse a través del bosque, y tratarán de buscar una oportunidad de lanzar un ataque sorpresa sobre la fuerza enemiga principal. El príncipe espera cortar su cadena de mando por la cabeza.”
“¿¡Qué!?” ¡Disculpa, ¿qué?! “¿¡Y por qué yo no sabía nada de esto!?”
“Eh, sí, señor… El Príncipe expresó algo de preocupación sobre dejar el fuerte demasiado desprotegido si usted lo acompañaba.”
“¡Entiendo, pero él pudo haberme contado sobre este plan!” insistí.
“Él creía que usted insistiría en acompañarlo, empujando a Roxy-sama a seguirlo,” dijo él, explicándolo.
Bien, yo entendía que Zanoba estaba tratando de ser considerado a su manera. Y era difícil discutir su lógica. Si él me hubiese contado sobre este loco plan de salir junto a una fuerza diminuta, yo probablemente habría decidido que tenía que ser una trampa del Dios Humano. Y si yo insistía en ir, Roxy probablemente también lo habría hecho. Podías usar magia efectivamente desde cualquier lugar en el campo de batalla, pero sería difícil para nosotros lanzar los hechizos correctos en el momento correcto si estábamos atravesando un bosque.
Yo entendía su razonamiento, ¿bien? En serio.
Pero ¿cuál era el punto de todo esto si ese idiota hacía que lo mataran ahí afuera? ¿Acaso siquiera recordaba lo que yo estaba tratando de hacer aquí? Yo había viajado hasta aquí para luchar en la guerra de alguien más debido a que quería proteger a Zanoba. Él al menos pudo haberme dicho algo antes, ¿no?
Mierda, ¿qué tal si nosotros le dábamos accidentalmente con un hechizo? ¿Qué tal si el enemigo descubría que nuestro comandante estaba merodeando en el bosque junto a solo cien soldados?
Tal vez yo aún tenía tiempo para salir ahí y—
“¡Ahí!”
Pero no. Antes de que pudiera tomar alguna acción, un repentino murmullo recorrió las murallas, y las alarmas del fuerte comenzaron a darnos una advertencia. Todos tenían sus ojos fijos en el mismo lugar: una nube de humo hacia el norte, oscureciendo el horizonte.
El enemigo había llegado.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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