La Próxima Batalla
Capítulo 12: La Próxima Batalla
Desperté gracias a la melodía de un gorrión molinero.
“Ngh… ¿ya es de mañana?”
Me estiré y dejé salir un largo bostezo mientras los huesos de mi espalda crujían sonoramente. A mi lado dormía una chica de cabello azul, bañada por la luz del sol que entraba a través de la ventana. Las demás personas la llamaban Roxy, pero yo la llamaba Dios. A su lado había una pequeña bebé de un cabello azul similar. Como la hija de un humano y un dios, naturalmente, esta bebé era Perseo… solo bromeo. Era nuestra hija, Lara.
Leo, la Bestia Sagrada, estaba acurrucada sobre el suelo justo al lado de la cama, viéndose desde todos los ángulos como una bola de pelo blanca. Desde que obtuvimos la aprobación oficial de quedárnoslo de parte de la gente bestia, él parecía actuar incluso más engreído de lo usual. O tal vez yo solo sentía eso porque Linia y Pursena estaban constantemente actuando sumisas hacia él. Yo desde el comienzo había pensado que Leo estaba horriblemente apegado a Lara, pero nunca imaginé que era porque ella era la salvadora. Esa de seguro era una revelación impactante… pero, por otro lado, yo ya lo había visto venir. Era difícil creer que nuestra pequeña era tan especial. Si bien estaba orgulloso como padre, tendría que esforzarme mucho para que no se note. Mostrar favoritismo no era bueno, y yo no quería causar una mirada triste en la dulce carita de Lucie.
“Ngh,” gruñó Roxy a mi lado. “Ah, buenos días, Rudy…” Ella restregó sus ojos lentamente y se sentó. Ya que Roxy con frecuencia amamantaba a Lara, su polera terminaba colgando, lo cual dejaba su pecho completamente expuesto. Yo no podía permitirme comérmelos con los ojos, ya que tal blasfemia terminaría conmigo completamente ciego. Ah, pero no puedo evitarlo. Es como si me estuvieran rogando que los mire. Ah, Dios santísimo, ten piedad de mí.
“¿Eh? ¿Por qué Lara está aquí…?” se preguntó Roxy, mirando hacia su dormida hija con los ojos entrecerrados, como si no hubiese despertado por completo. “Rudy, ¿acaso tú la trajiste aquí?” Ella ladeó su cabeza y se estiró para acariciar gentilmente la cabeza de su bebé.
“¿No recuerdas que tú misma la trajiste aquí anoche?” pregunté.
“… ¿Lo hice?”
Después de que jugueteamos un poco en la cama y nos quedamos dormidos, Lara comenzó a llorar en medio de la noche—una ocurrencia muy extraña para ella. Roxy se levantó medio dormida y salió de la habitación. Ella cambió el pañal de Lara, la amamantó, y luego regresó aquí y la hizo dormir antes de quedarse dormida ella. Leo, como siempre, había permanecido a su lado todo el tiempo. Pero no era tan importante que ella no lo recordase.
“Fwah…” Roxy aún se veía un poco atontada mientras dejaba salir un bostezo.
“Iré afuera para mi entrenamiento matutino,” dije.
“Entiendo. Yo tengo el día libre, así que probablemente voy a seguir durmiendo con Lara un rato más.” Tan pronto como terminó de pronunciar estas palabras, ella se desplomó sobre las almohadas.
“Muy bien, descansa.”
“Lo haré,” murmuró ella, antes de inmediatamente volver dormir.
Salí de la cama y me cambié antes de salir al pasillo. De pronto un pensamiento atravesó mi mente, y me detuve en la puerta de Sylphie para dar un vistazo. Ella todavía estaba durmiendo con Lucie a su lado. Ambas parecían estar disfrutando felizmente el país de los sueños.
Le habíamos dado su propia habitación a Lucie, pero ella dormía con Sylphie de noche. Tal vez sería genial poder dormir los tres juntos ocasionalmente, todos acomodados perfectamente. Pero, por desgracia, yo tenía una libido fuerte y estar con cualquiera de mis esposas usualmente terminaba en sexo. No había forma de que pudiera hacer algo así en frente de Lucie, especialmente debido a que ella ya tenía la edad suficiente como para recordarlo.
Ahora mismo, yo estaba satisfecho de verlas acurrucadas felizmente. Me fui sin hacer ruido, cerrando completamente la puerta. Ya que yo ya había comprobado su bienestar, decidí también dar un vistazo dentro de la habitación de Eris. Ella siempre estaba despierta temprano, así que supuse que ya habría despertado hace rato.
“Urgh… ugh…” se quejó una voz.
Vi una silueta sobre la cama. Había una chica, sosteniendo sus manos sobre sus dos orejas mientras todo su cuerpo temblaba. Sus pechos eran enormes, pero ella no tenía el cabello rojo. Aquellas orejas que estaba sosteniendo eran orejas de perro, y tenía una cola. Sus ojos normalmente estaban abiertos hasta la mitad y daban una impresión de somnolencia, pero ahora mismo estaban llenos de lágrimas.
“Ah, Jefe. Buenos días,” dijo Pursena.
Después del incidente en el Gran Bosque, ella había regresado junto a nosotros a Sharia. Alguien estuvo extremadamente feliz de verla, y sorpresa, sorpresa, ese alguien era Eris. En el momento que vio a Pursena, ella lamió sus labios y dijo, “¡Has traído a una chica increíblemente linda!”
Linia se estremeció cuando vio la reacción de Eris, pero Pursena no compartió esa misma sensación de peligro. En cambio, ella sacó pecho y sonrió orgullosamente, “¿Ven lo grandiosa que soy? La esposa del Jefe solo tuvo que darme un vistazo para decidir que le gusto.”
Un brillo malicioso apareció en los ojos de Linia mientras ella asentía animadamente e instaba a Pursena a continuar. “Sí, de seguro es increíble, miau. Solo tú podrías ganarte el favor de la Reina de la Espada Iracunda tan rápido, miau. Qué mal. Desearía tener tanta suerte como tú, miau.”
“¡Jajaja! Tú no podrías lograrlo,” le respondió Pursena a Linia, presumiendo un poco. Ella agitó su cola mientras se acercaba a Eris, quien rápidamente rascó la parte de atrás de su oreja y halagó su cola. La cantidad de contacto que Eris tuvo con ella fue un poco intenso para una primera vez, pero tal vez debido a que Pursena era una mujer bestia del tipo perro, ella simplemente agitó su cola y dijo, “Sí que soy asombrosa. Mis encantos son muy irresistibles, tanto que incluso he cautivado a la mujer del Jefe.” Ella me miró de reojo.
Yo le respondí con una sonrisa forzada. Normalmente, yo habría encontrado molesta su actitud, pero ya que yo ya sabía hacia dónde iba esto, era difícil hacer algo aparte de mirarla con compasión.
Al ver lo dispuesta que estaba Pursena, Eris sintió su oportunidad de atacar. “Debes sentirte sola durmiendo sola ahora que has regresado. ¡Yo estaría feliz de dormir contigo a veces!” ofreció ella.
Pursena asintió con entusiasmo. “A este paso, solo será cuestión de tiempo antes de que regrese a la cima.” Ella no se dio cuenta de que Linia se estaba riendo de ella, pero eso selló el trato: ella dormiría periódicamente con Eris.
Pursena pronto descubrió en carne propia el poder del abrazo de oso de Eris, y fue precisamente por eso que ella había terminado en su estado actual.
“Urgh,” se quejó ella. “Mi… mi pecho duele mucho…”
Ya que ella estaba sufriendo, yo usé mi magia para sanarla. Sus pechos eran tan voluptuosos como los recordaba. Yo ya había pasado una noche de pasión con Roxy, así que estaba más que satisfecho por el momento.
“Gracias,” murmuró ella.
Me alejé de ella y procedí a bajar las escaleras, dirigiéndome hacia la entrada. Había una espada de madera apoyada contra la pared, la cual agarré antes de salir. Eris estaba de pie justo afuera, con sus brazos cruzados y su postura de piernas abiertas. Su estómago estaba notablemente abultado gracias a su embarazo, pero ella aún se veía como un guardia muy intimidante.
“Buenos días, Eris.”
“Buenos días, Rudeus.”
Ella estaba de muy buen ánimo el día de hoy. Podía notarlo a partir de la mirada en su rostro. Aparentemente ella había disfrutado mucho acurrucarse con Pursena anoche.
Pursena y Linia actualmente vivían cerca de nuestro cuartel general del grupo de mercenarios. Ellas compartían un departamento muy parecido al de Cliff, y el hecho de que pudieran vivir juntas de esa forma era prueba de su buena relación. Ellas tomaban turnos para venir cada noche a cuidar a Leo. Ambas solo eran cuidadoras en nombre, pero yo estaba complacido de no tenerlas viviendo aquí, para que no causaran la misma fricción con mi familia. Eris alternaría entre las dos, llamando periódicamente a alguien a su habitación para que fuera su almohada para dormir. Linia se esforzaba por escapar, pero Eris no se lo iba a permitir. No hasta que su deuda estuviera pagada. Cada vez que una de las dos era arrastrada dentro de su habitación, ellas lanzarían miradas de súplica en mi dirección, rogando por mi intervención, pero yo en realidad estaba celoso de ellas. Después de todo, yo también era parte de su harem. Sería genial si ella pudiera mostrarme algo de amor. Tal vez Eris me concedería algo de su afecto una vez que haya dado a luz.
Esperen, ¿no las cosas usualmente son al revés? Qué extraño. Creí que supuestamente yo era la columna vertebral de la familia… Como sea.
“Así que,” dije, “¿qué es lo que tramas?”
“Estaba pensando en el nombre de nuestro bebé. Yo digo que necesita uno que demuestre valentía.”
¿Acaso eso era algo que las personas pensaban normalmente mientras estaban de pie afuera al amanecer? Yo en realidad creí que ella estaba tratando de ser un perro guardián o algo así. “¿Un nombre que demuestre valentía?” acaricié mi mentón. “Supongo que esa es una buena idea si tenemos a un niño.”
“Yo estaba pensando en Ars, Aldebarán, o Kalman.”
“Creo que esos demuestran demasiada valentía.”
Ella literalmente había nombrado a un montón de famosos héroes del pasado. Por supuesto, todos eran buenos nombres. Aun así, yo temía que darle a nuestro hijo un nombre tan anticuado pudiera llevar a que fuera acosado.
“Rudeus, ¿qué piensas tú?”
“Yo he estado pensando en nombres de niña. Como Alice, Fran… Creo que un nombre hermoso y refinado encajaría mejor.”
“¿Vas a darle un nombre de chica a nuestro hijo?” Eris ladeó su cabeza, genuinamente confundida.
“Solo creo que, si terminas teniendo una niña, sería muy triste que a ella se le dé un nombre de hombre solo porque no pensamos en ninguna alternativa,” expliqué.
“¡Definitivamente va a ser un niño!” Eris resopló hacia mí y se dio la vuelta.
Solo para apaciguarla y quedarnos del lado seguro, podría ser una buena idea pensar en nombres neutrales que pudieran funcionar en ambos casos, como Maki o Kaoru. Eh, esperen, esos nombres no servirían. Esos no son nombres de este mundo.
“Bueno, voy a correr un poco, así que te veré después.” Podía pensar un poco más el asunto mientras trotaba.
“Bien. Nos vemos después,” dijo Eris.
Ella recientemente al menos había dejado de practicar con su espada. Eris probablemente ya tenía cerca de seis meses de embarazo. Yo no estaba seguro de si ella finalmente estaba consciente del bebé en su barriga o si fue su instinto el que la obligó a no exigirse tanto. Eris aún no se veía para nada como una madre, pero ella de todas formas iba a tener a este bebé.
En ese momento comencé mi trote matutino, con todo tipo de pensamientos atravesando mi mente.
Toda la familia se reunió para el desayuno. Lilia y Aisha les sirvieron comida a todos, mientras Zenith estaba sentada con una expresión ausente en su rostro, con Norn a su lado. Gracias a una seguidilla de coincidencias, mis días libres coincidieron con las visitas a casa de Norn. Lucie estaba justo a su lado, con sus piernas colgando adorablemente desde su silla. Sylphie estaba sentada al otro lado de Lucie, enseñándole a sentarse apropiadamente.
Roxy estaba al frente de ellas, con sus ojos todavía pesados del sueño mientras amamantaba a Lara. La bebé compartía esa misma expresión somnolienta mientras disfrutaba su leche. Eris se veía solemne mientras estaba sentada derecha en su silla, acariciando felizmente la cabeza de Pursena, la cual estaba descansando sobre su regazo. Pursena se veía realmente cansada y no tenía fuerzas para decir que no, pero en el momento que vio que estaban trayendo comida, ella se sentó, con su cola agitándose de un lado a otro. Ella era una persona simple, eso era evidente.
Mi lugar estaba justo al lado de Eris, al final de la mesa—a la cabeza de la mesa, como lo llaman algunos. No era como si tal cosa existiera en nuestra casa. Nuestra mesa era enorme, aun así, se sentía horriblemente pequeña con tantas personas alrededor de ella. Nos habíamos quedado sin habitaciones para todos, y no pasaría mucho tiempo antes de que Lara comenzara a crecer.
Supongo que Norn podría ya haberse mudado cuando eso ocurra. Me pregunto qué planeaba hacer una vez que se graduase. Aisha muy probablemente se quedaría aquí incluso después de convertirse en adulta.
“¿Norn?” dije.
“¿Sí? ¿Qué sucede, Nii-san?”
“¿Qué planeas hacer después de graduarte?”
Norn se quedó mirando inexpresivamente. “Yo… no lo he pensado mucho.”
“Ah, entiendo.”
Bueno, ella todavía era una menor y solo estaba en su quinto año de universidad. Además, ella estaba ocupada siendo la presidenta del consejo estudiantil. Tal vez era normal que aún no lo hubiese pensado mucho.
“Um, ¿Nii-san?”
“¿Sí?”
“Digamos que, hipotéticamente hablando…”
“¿Mmmm?”
“Yo dijera que quiero convertirme en una aventurera… ¿te opondrías?”
Una aventurera, ¿eh? Norn siendo una aventurera… Bueno, ella era lo suficientemente decente con la espada, y después de cinco años de entrenamiento, sus habilidades mágicas habían crecido. Norn probablemente sería una buena aventurera. Yo solo podía suponer que ella había llegado a idealizarlos, después de haber escuchado las aventuras de Paul de su propia boca.
Pero eso no quería decir que yo no estaba preocupado. Después de todo, estábamos hablando de Norn. Ella podría cometer un error realmente torpe en algún momento y morir en el acto. Por supuesto, dado lo adorable que era, yo estaba seguro de que los chicos le lloverían si ella se convertía en una aventurera. No podía dejar de imaginar lo peor, ya que mi trabajo involucraba ayudar aventureros atrapados en situaciones complicadas.
“No me opondría, pero me preocuparía,” dije. “¿De verdad quieres ser una aventurera?”
Ella sacudió su cabeza. “No, no realmente. La idea solo apareció en mi cabeza.”
Me pregunto si me estaba diciendo la verdad. Una vez que se gradúe, ella de seguro podría encontrar un buen trabajo que pague mejor que ser aventurero. Tal vez ella estaba buscando algo aparte del dinero. Aun así, yo quería respetar cualquier decisión suya, tanto como sea posible.
Una vez que terminó de comer, Norn agarró sus cosas y se fue hacia la puerta. “Gracias por la comida. Ahora me voy a la escuela.” Incluso aunque Roxy y los demás profesores tenían el día libre, Norn todavía tenía deberes en el consejo estudiantil. Eso tenía que ser duro.
“Entiendo. Que tengas un buen día.”
Después de que todos nos despedimos de ella, Norn se fue hacia la universidad.
No fue hasta que ella se fue que Aisha repentinamente dijo, “Personalmente, yo me opondría. No veo forma de que ella pueda ganarse la vida como una aventurera.”
“Yo creo que deberías dejarla hacer lo que quiera,” dijo Sylphie. “Es muy importante seguir tu propio sueño.”
Lilia sacudió su cabeza. “Yo también me opongo. Norn-sama es la preciada hija del Señor y la Señora. Ella debería casarse y unirse a una familia respetable y vivir una vida segura y pacífica.”
Eris se encogió de hombros. “Yo digo que la dejen hacerlo. Su manejo de la espada todavía no es óptimo, pero ser una aventurera es divertido.”
Todos comenzaron a dar sus propias opiniones en el momento que Norn se fue. Por supuesto, este no era un asunto que podía decidirse mediante una reunión familiar. Simplemente era una discusión inútil.
“Puedes convertirte en aventurero en cualquier lugar del mundo. Incluso si todos nos oponemos, ella podría huir y convertirse en una sin decirnos palabra alguna,” dijo Roxy. Sus palabras tenían gran peso, ya que las estaba diciendo a partir de la experiencia.
Y ese fue nuestro desayuno.
Después de eso, yo acompañé a Aisha y Pursena hacia nuestro cuartel general del grupo de mercenarios. El trabajo de Pursena consistía sobre todo de ayudar a Linia, lo cual la convertía más en una secretaria que cualquier otra cosa, pero ella se tomó el título de asistente de la jefa. Ella se sentaba en su oficina usando ropa completamente negra y luciendo lentes de sol. Incluso aunque Pursena no fumaba cigarrillos mientras lo hacía, ella aún parecía estar disfrutándolo. Tal vez debería comprar sombreros especiales para los altos mandos…
“Bueno, esfuércense en su trabajo,” dije.
Pursena asintió. “Así será, Jefe.”
“¡El día de hoy volveremos a ganar mucho dinero!” declaró Aisha.
“Solo asegúrense de no hacer nada demasiado malvado,” les advertí.
Aisha me entregó una lista de todos nuestros sicarios—err, es decir, eh, de todos los miembros de nuestro grupo de mercenarios. Había cerca de cincuenta nombres en total. Ella había marcado a quienes eran particularmente buenos encargándose del papeleo. Yo planeaba mostrarle la lista a Orsted para que pudiéramos seleccionar a quienes tuvieran la menor probabilidad de ser escogidos como apóstoles del Dios Humano. Yo más tarde entrevistaría al candidato, y si este era lo suficientemente serio, lo contrataría para ayudar con la administración de la oficina y el llenado de documentos.
“Si es eso lo que necesitas, ¿no sería mejor simplemente emplearme a mí?” se ofreció Aisha.
Yo no podía aceptar eso. Por supuesto, estaba seguro de que ella haría un trabajo fenomenal—el problema era el riesgo de ella encontrándose con Orsted directamente o que de alguna otra forma fuera afectada por su maldición, lo cual podría volverla hostil hacia él. Si ella se oponía vehementemente a trabajar para él, eso podría dificultar mucho lo que yo estaba haciendo. Aisha normalmente pasaba sus días distraídamente, pero ella podía producir resultados casi de inmediato si se lo proponía. Para el momento que descubra lo que está pasando, ella ya podría tener a Orsted ahogándose en el fondo del océano. Bueno, así fue como lo imaginé. Afortunadamente me di cuenta de que era una preocupación exagerada.
“Quiero que te encargues del grupo de mercenarios,” dije, como una excusa.
Después de dejar la oficina, yo fui directamente con Orsted y reporté todo lo que había pasado este último mes—como que había dejado a Linia y Pursena como las líderes de mi grupo de mercenarios, junto con Aisha que actuaba como su asistente. Él no expresó oposición a mis decisiones.
“Tal cosa nunca ocurrió en mis bucles pasados. Puedes continuar con lo que estás haciendo,” dijo él. Orsted no estaba molesto por el asunto, sino que parecía estar disfrutando los nuevos eventos. Él además me dio permiso de contratar personas para trabajar en esta oficina, y seleccionó a los candidatos aceptables de mi lista. Tal vez él en realidad estaba emocionado por todo esto.
“Pero ¿está seguro de que está bien dejar las cosas así con Linia y Pursena?” pregunté. “No va a causar mucho impacto en cómo terminan las cosas en el futuro, ¿o sí?”
“Siempre y cuando una de ellas se convierta en matriarca al final, no tendrá un gran impacto en el futuro.”
Bueno, Pursena había logrado aferrarse a su posición como candidata potencial por los pelos. Y a pesar de que los otros habían insultado abiertamente a Linia, ella probablemente podría desempeñar el papel de matriarca en lugar de Pursena si se esforzaba en ello. Yo podía ayudarla de ser necesario.
“La mayoría de las personas que se involucran contigo terminan con sus destinos cambiados dramáticamente en el proceso. Por lo tanto, soy incapaz de asegurar algo,” dijo Orsted.
Urgh. Bueno, lo siento. Solo estoy tratado de vivir una vida normal, ¿sabes?
“En fin,” dije, tratando de cambiar de tema. “Nunca imaginé que mi hija sería alguna clase de salvadora. Orsted-sama, ¿usted ya sabía eso?”
“No. En el pasado, un hombre diferente siempre ha sido el compañero de la Bestia Sagrada.”
Eso era natural; después de todo, Lara no existía en los otros bucles.
“Pero,” continuó Orsted, “a juzgar por lo que me dijiste, parece claro que el Dios Humano hizo un gran esfuerzo para mantenerlos alejados a ti y a Roxy. Así que sospechaba que ella tenía un destino fuerte.”
Supongo que eso significa que nuestra pequeña apartó a alguien más de su legítimo lugar y se adueñó de su vida, ¿eh?
Aclaré mi garganta y pregunté, “Por cierto, sobre el sujeto que originalmente iba a ser el salvador… ¿qué se supone que va a lograr?”
“Él es el hombre que eventualmente irá a derrotar al Dios Demonio Laplace.”
“Ah, entiendo… Pero ¿está seguro de que todo está bien, aunque él no sea el salvador?”
Él sacudió su cabeza. “Eso no tiene importancia. Laplace es alguien a quien de todas formas yo tendré que matar. Es cierto que yo le debo mucho a la Bestia Sagrada y su compañero por lo que hicieron por mí, pero ellos no son piezas indispensables en el tablero.”
Lo que entendí fue que él había luchado contra Laplace numerosas veces a través de sus muchos bucles, y este supuesto salvador había sido un aliado leal cada vez. Sin embargo, Laplace no era tan formidable como para que él necesitase a ese aliado para ganar.
“Entonces eso significa que Lara también está destinada a luchar contra Laplace eventualmente, ¿no?”
Orsted se encogió de hombros. “Es difícil asegurarlo, pero no hay duda de que ella será una gran molestia para el Dios Humano.”
Solo podíamos suponer que ella desempeñaría un papel importante en la derrota del Dios Humano en el futuro, pero nada estaba escrito en piedra. Después de todo, la mayor parte de las cosas ocurriendo en este bucle eran completamente nuevas para Orsted.
“¿Supongo que eso significa que él podría seguir tratando de atacarla en el futuro?” murmuré. Esa era mi verdadera preocupación ahora mismo. Por supuesto que me preocupaba saber que alguien podría estar tras la vida de mi adorable pequeña.
Orsted sacudió su cabeza. “Es precisamente por eso que invocaste a la Bestia Sagrada. Él tiene su propio destino fuerte, así que el Dios Humano tendrá problemas para interferir con cualquiera de ellos.”
“Entiendo,” dije de mala gana.
“Además, si algo ocurriese, yo no tengo la intención de dejar que tu familia muera. No hay necesidad de que te preocupes.”
Él se estaba esforzando por tranquilizarme, así que debería sentirme tranquilo por el momento. Simplemente tendré que concentrarme en lo que puedo hacer. Sí, todo lo que yo tenía que hacer era seguir preparándome para la siguiente gran batalla, tal como lo había estado haciendo. Yo aún me sentía un poco ansioso sobre Lara, pero el preocuparme no resolvería nada.
“Entiendo,” estuve de acuerdo finalmente.
Me dirigí hacia la universidad después de dejar la oficina, preguntándome si las investigaciones de Zanoba y Cliff estaban progresando. Yo esperaba poder reducir un poco más el consumo de poder mágico de mi Armadura Mágica. De la forma que estaba ahora, yo era el único que podía usarla.
Por otro lado, si lográbamos dejar el consumo de poder mágico demasiado económico y los lacayos del Dios Humano la robaban para ellos, podríamos terminar en graves problemas.
Suspiré. En fin, ¿a quién debía visitar primero?
Sospechaba que Cliff se estaba esforzando en tratar de tener su segundo hijo con Elinalise. Por la razón que sea, esos dos siempre estaban en eso en la mañana. Ellos probablemente tenían sexo en la mañana, y luego pasaban el día investigando antes de hacerlo de nuevo de noche, día tras día. Al menos eso creía yo.
A partir de la forma en que lo estaban haciendo, me sorprendería si Cliff no termina demacrado.
Eso me dejó con una sola opción: ir a ver a Zanoba primero, como siempre lo hacía. De esa forma podía comprobar el progreso de su investigación con la Armadura Mágica y probarla. Luego de eso, podía contarle sobre el grupo de mercenarios que yo había creado y pedir su opinión sobre mi plan de reclutar algunos miembros como asistentes de bodega. Después de eso, podía almorzar e ir a ver a Cliff. Si él había completado otro de sus prototipos, podíamos llevarlo hacia Orsted y probarlo.
Sip, ese sonaba como un buen plan. Con eso en mente, me dirigí hacia el edificio de investigación.
“¡Idiota!” rugió una voz de la nada.
Bueno, no negaré que soy un idiota, pero es horriblemente grosero insultar a alguien así de la nada. Yo no soy tan estúpido.
“¡Deberías entenderlo, ¿no?!”
Sí, sí, lo sé. Solo estaba jugando. Sé que quien sea que está diciendo todo esto no lo está dirigiendo a mí.
Busqué la fuente de los gritos y la encontré bastante rápido: un grupo de cinco hombres y mujeres estaban de pie en el descanso de la escalera, discutiendo entre sí. Sorprendentemente, yo conocía a cada uno de ellos.
“¡Básicamente irás a tu propia muerte!”
La persona que había estado gritando todo este tiempo era Cliff. Él había agarrado a Zanoba por el cuello de su camisa y estaba encarándolo furiosamente. Elinalise estaba de pie justo detrás suyo, sosteniendo a su bebé con una expresión consternada.
Zanoba miraba a Cliff con frialdad en sus ojos, sin ceder ni un centímetro. Ginger se mantuvo detrás suyo, enviándole una mirada débil y suplicante a Cliff. Julie estaba a sus pies, mirando hacia Zanoba con sus ojos llenos de lágrimas, como si fuera a estallar en llanto en cualquier momento. Incluso para una discusión, era muy extraño encontrarlos de esta forma.
Me pregunto qué pudo haber ocurrido. Solo espero que no sea otro loco malentendido como el que ocurrió ayer.
“¡Zanoba, Cliff!” los llamé.
Ellos se estremecieron y se dieron la vuelta en mi dirección. La mirada de Cliff era una suplicante, mientras la de Zanoba permanecía indescifrable. No, era más que eso… Era la primera vez que lo había visto mirarme como si yo fuera un insecto insignificante. Pero ya había visto esa mirada en el pasado. ¿Cuándo fue?
“Maestro, su llegada no podría ser más oportuna. Estaba a punto de ir a visitarlo.”
“Qué bueno que llegas, Rudeus. ¡Ayúdame a convencer a Zanoba!”
Tanto Zanoba como Cliff hablaron al mismo tiempo. Zanoba frunció el ceño y sacó del camino a Cliff de una forma un poco violenta. Él no parecía querer hacer uso de su fuerza, pero como un Niño Bendito con un poder monstruoso, él aun así levantó del suelo a Cliff y lo hizo caer de trasero. Su expresión pasó a ser una de lamento por medio segundo, pero no se molestó en verbalizarla, sino que en cambio comenzó a caminar hacia mí.
Zanoba era ligeramente más alto que yo, y su mirada parecía atravesarme.
“… ¿Qué ocurrió?” pregunté.
“Estaba esperando poder confiarle el cuidado de Julie. Puede que la hayamos comprado usando mi dinero, pero ella desde un comienzo siempre fue su esclava,” dijo fríamente él.
Julie parecía estar a punto de llorar—no, ella ya estaba llorando. Sus palabras fueron la última gota que rebalsó el vaso. Ella se aferró al borde de su propia ropa y bajó su mirada. Las lágrimas bajaban continuamente a través de sus mejillas, mojando el piso debajo. Sus hombros temblaban mientras sollozos ahogados escapaban de sus labios. También la pude oír susurrando algo. “Usted prometió… que concedería mi deseo…”
Pobrecita.
Zanoba, si este es el comienzo de un nuevo malentendido loco, no voy a estar muy feliz contigo. ¿Entiendes? Ya no fabricaré más figuras para ti.
“¿Entonces planeas dejar a Julie e ir hacia dónde exactamente?” pregunté.
“A casa. Me han solicitado regresar por orden real.”
Una orden real, ¿eh? En otras palabras, ¿por órdenes del rey? Pero ¿por qué Cliff se opondría a ello, si eso era todo? Él difícilmente era del tipo que trataría de disuadir a Zanoba usando algo tan simple como que la graduación estaba a solo seis meses.
“Mi hermano menor, Pax, ha logrado hacerse con el poder, matando a mi padre y hermano mayor en el proceso para quedarse con la corona.”
Yo jadeé de la sorpresa. “¿Eh?”
¿Pax? ¿El séptimo príncipe que tuvo a Lilia como prisionera? Esperen, ¿o era el sexto príncipe? ¿Y él logró lanzar un golpe de estado y ascender al trono? Esperen, eso significa que ahora el rey es él, ¿cierto?
“La insurrección dejó a sus fuerzas exhaustas, y ahora un poder extranjero ha comenzado su ataque. Yo fui llamado para ayudar a fortificar nuestras defensas. Por lo tanto, me iré por un tiempo.”
Él lo dijo de una forma tan casual que parecía estar anunciando que iba a la tienda de conveniencia a comprar un bocadillo, pero yo sabía, basándome en lo que él me había dicho, lo que realmente quería decir. Esa próxima batalla para la que yo había estado tratando de prepararme ya estaba sobre nosotros, y mucho más pronto de lo que había anticipado.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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