De Regreso en Casa
Capítulo 14: De Regreso en Casa
La Ciudad Mágica de Sharia no había cambiado nada en los últimos dos meses que habíamos pasado fuera.
Bueno, supongo que algunos edificios habían sido terminados, y algunas reparaciones a los muros de la ciudad ahora estaban completas. Pero eso era todo.
Quiero decir, yo no había esperado un gran cambio. Después de todo, Orsted había garantizado la seguridad de mi familia. Si yo hubiese regresado para encontrar la ciudad como una humeante pila de cenizas, probablemente habría comenzado un sindicato de inmediato. Sonreí para mí mismo, imaginándome a mí y Ariel usando bandanas y entrando en la oficina del jefe para demandar un acuerdo de negociación colectiva.
Por supuesto, la idea podría haber sido menos divertida si algo hubiese ocurrido en mi ausencia. Supongo que yo me estaba sintiendo un poco aliviado de ver todo tal como siempre.
Atravesamos las calles y plazas de la ciudad para llegar a nuestro hogar. La casa se veía tal como la habíamos dejado. No estaba en ruinas, encapsulada en hielo, o rodeada de espinas mágicas. Treb estaba retorciéndose en el patio frontal mientras hacía fotosíntesis, y Dilo estaba durmiendo en su casa de armadillo. Todo se veía pacífico.
“Regresaaamos.”
“¡Bienvenidos!”
Mientras abríamos la puerta principal, yo escuché el ruido de pasos desde la parte trasera de la casa. Dentro de segundos, Aisha apareció y se lanzó a mis brazos. Esa chica siempre estaba llena de energía.
“¿¡Dónde está mi recuerdo!? ¿¡No lo olvidaron, cierto!?”
“No,” dijo Eris, sacando una caja desde su equipaje. “Aquí tienes.”
Aisha se apartó de mi abrazo y la aceptó felizmente. “¡Sí! ¡Gracias, Eris!”
Ella abrió la caja de inmediato; contenía un pequeño espejo oval de cerámica con un largo mango cubierto de finos grabados.
Los ojos de Aisha comenzaron a brillar de la emoción mientras lo examinaba. “¡Oh! Este es un espejo de mano, ¿cierto? ¡Recuerdo haberlos visto en Shirone!”
“¡Así es!”
Había muchas artesanías de vidrio a la venta en Asura, probablemente debido a que comerciaban frecuentemente con el Continente Begaritt. Ya que nuestro viaje de vuelta fue corto y tranquilo, habíamos comprado un montón de espejos y adornos para traer de vuelta con nosotros.
“Ah, es hermoso… ¡apuesto a que costó una fortuna! ¡Jejeje!”
“Jejeje. ¡Me alegra que te haya gustado!”
Eris se veía muy orgullosa de la reacción alegre de Aisha, pero fue Sylphie quien en realidad había escogido ese espejo. Eris tenía un gusto decente para las cosas, pero ella siempre iba por cosas demasiado simples como cuchillos de cocina resistentes.
“Mmm… Vaya, yo soy realmente adorable, ¿no?”
Aisha giró sobre sí misma examinándose desde varios ángulos, dándose varios cumplidos en el proceso. Ella siguió haciéndolo hasta que Lilia apareció y golpeó su cabeza.
Era algo tranquilizador ver a mi hermanita tan emocionada y llena de vida. Supongo que habíamos hecho una buena elección con respecto a ese recuerdo.
“… Hola, Lilia. ¿Ocurrió algo en nuestra ausencia? ¿Todos están bien?”
Lilia asintió suavemente, tan inexpresiva como siempre. “Sí. Todos estamos muy bien.”
“Es bueno escucharlo.”
Fue bastante claro que las cosas estaban bien desde el momento que atravesé la puerta, pero todavía era un alivio saberlo con certeza.
“Ah, esperen,” dijo Aisha, con su expresión volviéndose sombría repentinamente. “Hay algo, Rudeus. Se trata de Roxy…”
¿Qué? ¿¡Hay algún problema con Roxy!? ¡No me digan que perdió al bebé!
Bueno, no, tranquilízate. Lilia definitivamente lo habría mencionado. ¿Tal vez solo estaba un poco enferma? ¿O en el hospital?
“Um, ella está un poco gor—”
Aisha se detuvo a media oración. Sus ojos habían girado hacia la puerta que daba a nuestra sala de estar. Roxy estaba dando un vistazo desde detrás de la puerta con solo la mitad de su cuerpo visible.

“Hola, Roxy,” dije. “Acabamos de regresar.”
A primera vista, ella no se veía enferma o herida. Más bien era la salud personificada.
“Bienvenido a casa, Rudy,” respondió ella… sin salir desde detrás de la puerta. “Honestamente estaba esperando que estuvieras un poco más de tiempo fuera. Ya que llegaste justo a tiempo, ¿supongo que las cosas salieron bien?”
“Sip. La Princesa Ariel logró salir victoriosa.”
Ella técnicamente aún no había tomado el trono, y aún existía una posibilidad de que escucháramos de su muerte en algunos meses… pero se sentía tan improbable que no veía mucho caso pensando en ello.
“Ya veo. Ciertamente es bueno escucharlo.”
Por alguna razón, Roxy todavía no se mostraba. Todo lo que podía ver bien era su rostro. Pero al examinarla más de cerca, sus mejillas se veían más rellenitas de lo usual.
Esperen, ¿acaso ella estaba un poco gordita? ¿Eso es todo? ¡Vamos, Roxy! ¡Estás embarazada, y eso es totalmente natural! ¡Necesitas comer para el bebé! Es decir, no es como si me importara que ganes algunos kilos. Eris probablemente pesa el doble que tú…
“U-um, ¿Rudeus?” dijo cautelosamente Aisha. “Roxy se está sintiendo un poco… delicada últimamente. Asegúrate de ser realmente bueno con ella, ¿bien?”
Bueno, podía entender eso. Ella tenía que estar ansiosa acerca de su embarazo, y ahora también tenía en su mente su repentina subida de peso. Y cuando mi esposa se sentía insegura, era mi trabajo tranquilizarla.
“Yo no diría que me estoy sintiendo delicada.”
“¿Entonces por qué te estás escondiendo detrás de la puerta?” preguntó Sylphie.
Lentamente, y de mala gana, Roxy salió desde su escondite.
Su barriga se había vuelto notablemente más grande durante los dos meses que habíamos estado fuera de casa. El bebé probablemente estaba contribuyendo con un par de kilos a esa subida de peso.
Hmm. Tal vez solo estaba viendo cosas, pero al parecer sus pechos también eran más grandes. Normalmente ni siquiera los notarías cuando ella estaba usando ropa. El día de hoy su presencia era bastante obvia. ¿Acaso ya estaba produciendo leche? ¿Me dejaría probarla? Preguntas intrigantes, pero tendría que buscar respuestas en una fecha posterior. En cualquier caso, parecía ser que los Migurd atravesaban el embarazo más o menos de la misma forma que los humanos, incluso aunque ellos eran técnicamente demonios.
“Mi cuerpo… ya no se siente mío,” dijo Roxy. “Mi barriga está toda hinchada, y puedo sentir al bebé retorciéndose dentro de mí… Todos dicen que no hay nada de qué preocuparse, pero no puedo evitar preocuparme…”
“Ah, sé a lo que te refieres,” dijo empáticamente Sylphie. “Yo me sentía exactamente igual cuando estaba embarazada. Y, por supuesto, Rudy siempre tiene que ir hacia algún lugar cuando te sientes ansiosa…”
Sentí una puñalada de culpa. Lo siento… No tenía ninguna otra opción, lo juro…
“Sniff… L-lo siento, Sylphie…. Lo siento, Roxy…”
“¿Qué? Ah. No te estoy culpando de nada, Rudy.” Sonriendo incómodamente, Sylphie evitó mi mirada llorosa. “Um, ya sé. ¿Por qué no pasan el resto del día juntos? Apuesto a que eso hará que Roxy se sienta mejor. Eris, ¿eso está bien contigo?”
“¿Mm? Eh, c-claro…”
Eris seguía mirando desde su estómago hacia el de Roxy. Ella probablemente estaba pensando en cómo se sentiría cuando fuera su turno.
“Bueno, eso lo decide,” dijo enérgicamente Sylphie. “Rudy, tú ve a pasar algo de tiempo con Roxy. Yo me encargaré de nuestro equipaje y todo lo demás… Um, ¿dónde está Lucie en este momento?”
“Ella está jugando con Zenith-sama en el segundo piso.”
“Gracias, Lilia… Vamos, Eris, tú también ayuda.”
“Claro.”
Sin esperar por mi respuesta, Sylphie y Eris agarraron nuestro equipaje y se dirigieron hacia el segundo piso para empezar a desempacar.
Siguiendo mis órdenes, yo me dirigí hacia la sala de estar junto a Roxy, donde encontré a nuestra Bestia Sagrada mascota acurrucada junto a la chimenea. ¿Tal vez ella se estaba sintiendo cohibida por su figura? Aunque yo pienso que se ve muy linda de esta forma…
“Um, ¿Roxy?”
“¿C-cómo les fue en Asura? Ya que llegaste justo a tiempo, supongo que las cosas salieron bien.”
“¿No acabas de preguntarme eso mismo hace cinco minutos?”
Roxy parecía estar… nerviosa. Era algo que no veías todos los días. Yo no estaba seguro de qué la tenía tan agitada, pero era un poco adorable, así que no me molestaba. Con algo de suerte ella no iba a ser así de linda todo el día. Eris y Sylphie me habían mantenido contento en la capital, pero con ese gran viaje de negocios concluido, yo estaba de humor para algo de ejercicio.
Aunque probablemente lo mejor era no empujar las cosas en una dirección sexual si Roxy se estaba sintiendo cohibida. Yo ahora mismo estaba tratando de ser un esposo considerado.
Muy bien, comencemos con algo agradable y gentil…
“Um… así que tu barriga ha crecido mucho, ¿eh? ¿Puedo acariciarla?”
“¡N-no! ¡Por supuesto que no!”
Vaya, ella se negó instantáneamente. ¿S-supongo que está un poco sensible acerca de su barriga en particular? Bien, ¿qué hay de—?
“T-tampoco toques mis pechos.”
Ni siquiera tuve la oportunidad de preguntar. ¿Acaso ella cree que estoy obsesionado con los pechos o algo así? ¡Es decir, supongo que no está equivocada, pero vamos!
“Últimamente han estado goteando este extraño líquido amarillo…”
“Ya veo.”
Lo mismo había ocurrido con Sylphie. Probablemente quería decir que su cuerpo se estaba preparando para producir leche. Yo habría estado encantado de darle algunos masajes para ayudarla, pero parecía ser que eso no iba a pasar.
“¿Puedo al menos acariciar tu cabeza?”
Roxy respondió a esto inclinándose ligeramente hacia mí. Yo pasé gentilmente mi mano por su cabeza, disfrutando de la suave textura de su cabello.
Su barriga y pechos estaban fuera de discusión, y su cabeza estaba bien. Ahora necesitaba descubrir exactamente dónde ella trazó la línea. Esto podría requerir algo de prueba y error. “¿Qué hay de tu trasero?”
“… B-bueno, supongo que eso está bien.”
Roxy se sonrojó, pero me dio su consentimiento. Yo pasé mi mano por su trasero. El día de hoy se sentía genial y muy redondo.
Gah. No. Se supone que estás siendo considerado, ¿recuerdas? ¡Olvida el trasero! ¡Piensa en el bebé!
“Um… Cuando esté en la casa, creo que trataré de pasar contigo tanto tiempo como sea posible.”
“¿D-de verdad? No tienes que forzarte. Aisha está aquí para ayudarme, y yo sé que tienes muchas cosas que hacer.”
“Sí, pero sé que es duro estar embarazada. ¿Tal vez pueda ayudarte a subir y bajar las escaleras o ayudarte en el baño? Lo que quieras.”
“El… ¿¡El baño!?”
Roxy parecía seriamente asustada por estas palabras. Esto estaba comenzando a volverse confuso. Su barriga y pechos estaban fuera de discusión, su cabeza y trasero estaban bien, ¿y el baño era una zona roja? Pero ¿por qué?
“Es cierto…” murmuró Roxy. “A ti te gusta lavar mi cuerpo, ¿no…?”
Ah, me encanta. Especialmente cuando me dejas usar mis manos en vez de una esponja. Admitiré que en ocasiones pierdo todo mi autocontrol a medio camino, pero esa es la parte divertida, ¿no?
“Rudy… Vas a descubrirlo eventualmente, así que creo que debería solo decirlo.”
“Entiendo…”
Podía escuchar su sensación de derrota en su voz mientras ella se daba la vuelta hacia mí, con una expresión completamente seria.
¿Mm? Esperen, ¿entonces al final sí hay un problema?
Tal vez ella había descubierto que el bebé estaba enfermo. Tal vez lo había escuchado gritar “¡Llámenme la Gran Emperatriz del Mundo Demoniaco!” desde el interior de su barriga.
No, eso no tenía ningún sentido. Lilia me habría contado si fuera un problema tan obvio.
¿Entonces qué más podía ser? ¿Lo siento, Rudy, pero no es tu bebé? ¿Acaso el bebé iba a salir con orejas de gato y una cola o algo así? No, no, no… ella no me haría eso…
Con una expresión solemne en su rostro, Roxy comenzó a desabrochar su vestido. Ella después lo levantó para revelar su pálido estómago. Su barriga ahora estaba muy abultada, y su ombligo estaba sobresaliendo ligeramente desde su superficie.
Mi primer pensamiento fue lindo. Mi segundo pensamiento fue adorable. Para ser honesto, nada más se me venía a la mente. Yo no estaba viendo ningún patrón raro en su piel ni nada parecido…
“Um… ¿Cuál es el problema?”
“¿N-no es evidente?”
Bueno, no. O yo no habría hecho la pregunta.
“Mi… mi ombligo ahora sobresale, ¿no?”
Sí. Sí, es cierto. Pero ¿qué tenía que ver eso? Tener a ese bebé dentro de ella debe haberlo empujado hacia afuera. Supuestamente era algo normal para las mujeres embarazadas.
“Sí.”
“Es… Sniff… Es ridículo, ¿no?”
Parecía ser que Roxy tenía algunos sentimientos intensos acerca del asunto. Estaba comenzando a entender lo que Aisha quiso decir con delicada. Este ombligo podría parecer un problema trivial para cualquier otro, pero para Roxy actualmente era un problema importante.
“… No. Es adorable.”
“¡Escuché esa pausa! ¡No puedes engañarme tan fácilmente!”
“No estoy tratando de engañarte, Roxy. Está bien tal como es.”
“¡Mentiroso! Recuerdo la primera vez que lo lamiste. Dijiste ¡Jejejeje, tu ombligo es el mejor!¡No trates de negarlo!”
De seguro yo nunca había dicho algo tan espeluznante. Bueno, a veces me dejaba llevar un poco en la cama. Tal vez sí lo dije. Probablemente lo hice, ¿eh? Sí, definitivamente lo hice. Vaya pervertido.
“Desde entonces, yo me aseguro de mantener mi ombligo muy limpio. Tú debes estar decepcionado de verlo arruinado de esta forma, ¿no?”
“No está arruinado, Roxy.”
Esta vez, yo respondí inmediatamente. No era como si yo tuviera un fetiche por los ombligos para adentro ni nada parecido. Siempre y cuando fuera parte de Roxy, yo lo bañaría de amor sin importar qué. Incluso si ella disparaba misiles de él.
Ah, esperen. Ahora lo recuerdo. Yo había lamido su ombligo por capricho durante una de nuestras sesiones para dejarla embarazada, y ella se avergonzó mucho. Fue divertido verla retorcerse, así que comencé a hacerle una ráfaga de cumplidos a su ombligo…
“No caeré en eso. Tú eres solo palabras, Rudy.”
Vaya. Ella de verdad no quiere creerme, ¿eh?
“¿Quieres convencerme? ¡Entonces prueba que estás siendo honesto!”
“¿Cómo se supone que pruebe eso?”
La única cosa que se me venía a la cabeza era establecer formalmente la Iglesia de Roxy y entregar un apasionado sermón acerca del asunto a varios cientos de miles de verdaderos creyentes. Probablemente me tomaría algunos días organizar eso, así que no era una solución inmediata a nuestro dilema.
Roxy empujó su ombligo ligeramente en mi dirección. “Lámelo.”
“¿No te molesta?”
Esa es una sugerencia bastante audaz, señora. Pero ¿de verdad esto era lo único que ella quería de mí? Se sentía más como una recompensa que como una prueba. De seguro todo esto está bien…
Bah. ¡No hace falta pensarlo tanto! La voluntad de dios es absoluta.
Muy bien, amigos. Junten las manos. ¡Es hora de dar las gracias!
Gracias, oh Señor, por esta comida…
Lamí ese ombligo.
Leo se había acercado para ver lo que estábamos haciendo, así que primero tuve que apartar su cabeza del camino. Pero lamí el ombligo de Roxy.
En ese momento, algo se movió dentro de su barriga. Fue un pequeño movimiento, casi como una contracción muscular; pero claramente pude sentirla a través de mi lengua.
Roxy también debe haberse dado cuenta. Ella se congeló, y se encontró con mi mirada mientras yo levantaba mi cabeza.
“El bebé acaba de moverse.”
“… Supongo que alguien le estaba dando la bienvenida a casa a papi.”
Me puse de pie y coloqué una mano gentilmente sobre el estómago de Roxy. Ella me lo había negado hace poco, pero esta vez lo dejó pasar.
Su barriga era cálida y suave. Por supuesto, yo no quería que se enfriase.
La vergüenza de Roxy parecía haber desaparecido por completo. Con una sonrisa tierna, ella se estiró y colocó una mano sobre la mía.
“Gracias, Rudy. Supongo que Sylphie tenía razón. Ahora me siento un poco mejor.”
Escuchar eso también me hizo sentir un poco aliviado.
“Lamento repetirlo, pero… Bienvenido a casa, Rudy.”
“Me alegra estar de vuelta.”
Yo había regresado a casa, y todo estaba bien.
Al día siguiente, recorrí la ciudad haciéndoles saber a mis amigos que habíamos regresado. En este momento, eso incluía a Zanoba, Cliff, y Elinalise. Yo ya había visto a Nanahoshi en la fortaleza flotante hace algunos días.
No me quedaban muchos conocidos en la ciudad de Sharia, ¿o sí? Todos estaban tomando sus propios caminos. Incluso Zanoba y Cliff probablemente se irían tarde o temprano.
Con esa idea en mente, me dirigí hacia mi parada final del día. Era de tarde, y el mundo había adquirido un tono anaranjado para el momento que llegué al cementerio.
Era un lugar tranquilo alineado con filas de lápidas redondeadas. La mayoría de las personas no vendrían aquí en el crepúsculo, pero las cosas habían terminado de esa forma… había ocupado más tiempo del esperado en mis otras visitas.
Dando un breve saludo al encargado de turno, yo entré al lugar y me dirigí hacia la tumba que vine a ver. El nombre Paul Greyrat estaba grabado en su superficie, y aún se veía completamente nueva.
Junté mis manos por un momento.
“Hola, Papá. Esta vez tampoco hubo muertes.”
Colocando sobre la tumba una botella de alcohol que había traído de Ars y algunas flores que recogí en el vecindario, yo comencé a realizar un rápido resumen de los acontecimientos más recientes de nuestras vidas. Le conté a Paul acerca de Orsted, el Dios Humano, y las batallas que habíamos luchado en Asura.
“Pude conocer a tu hermano menor. Supongo que es mi tío. Él parecía ser un sujeto bastante débil de corazón, pero me recordaba un poco a ti.”
Imaginé el rostro de Pilemon mientras decía estas palabras. Definitivamente había un parecido. Ellos eran totalmente diferentes en términos de contextura y personalidad, pero podías notar que el hombre era hermano de Paul. Creo que había algo similar acerca del brillo de sus ojos.
“Él también sobrevivió. Tu sobrino arriesgó su vida para protegerlo. Me hizo sentir un poco de envidia.”
Luke había actuado para salvar a su padre, quien de otra forma habría sido ejecutado. O, al menos, eso era lo que me había parecido… yo no estuve ahí toda la conversación.
Pilemon no era una persona admirable, y nosotros originalmente habíamos tenido la intención de matarlo. Pero ver la desesperación pura de Luke me hizo querer ayudarlo. Terminé interviniendo para ofrecer algo de ayuda.
“Esta vez tuve que asesinar a alguien. No di el golpe final con mis propias manos, pero lo perseguí y ataqué con toda la intención de matarlo, y murió. No me arrepiento de eso, pero sí dejó un mal sabor en mi boca.”
No era como si esta fuera la primera vez que había matado a alguien. Cosas similares ocurrieron en el pasado. Pero esta vez realmente me había llegado. Probablemente porque yo había escuchado la historia de Reida unos minutos antes.
Me tomé unos momentos para reflexionar acerca de todo lo que había ocurrido en Asura.
En general, la misión salió bien. No habíamos perdido a nadie importante, y logramos nuestro objetivo. Aun así, había estado muy cerca. Un pequeño error a lo largo del camino, y podríamos haber perdido a alguien. Probablemente habríamos ganado la batalla de todas formas, pero pagando un precio terrible.
Aun así, esta vez habíamos tenido éxito. Completamente. Eso no se podía negar. Pero yo sentía que había muchas lecciones que aprender.
¿Qué tal si hubiésemos logrado derrotar a Auber en las Barbas del Wyrm Rojo?
¿Qué tal si Wi Taa hubiese escapado exitosamente de nuestra batalla en las calles de Ars?
¿Qué tal si Orsted no hubiese ido en nuestra ayuda cuando Reida nos atrapó en su Campo de la Privación?
¿Qué tal si Auber no hubiese cargado consigo el antídoto para su veneno?
Por supuesto, podrías volverte loco haciéndote preguntas como esas. Tal vez no era productivo ahondar en todos los detalles.
Pero había una cosa que podía decir con seguridad: el enemigo todavía estaba ahí. Habíamos derrotado al Dios Humano una vez, pero la batalla por Asura solo era la primera de muchas por venir. Este conflicto iba a durar años. Décadas. ¿Cuánto tiempo podía seguir así antes de que algo saliera horriblemente mal?
Esta vez había tenido suerte. Pero yo no siempre había tenido tanta suerte, ¿o sí? Sentía que mis errores me habían costado caro en el pasado… incluso si no pensaba de esa forma esta vez.
La muerte de Paul era un buen ejemplo. En ese entonces, yo me convencí a mí mismo de que las cosas simplemente habían salido mal. Y, por supuesto, di todo lo que tenía en esa batalla. Tal vez cometí algunos errores y tomé algunas decisiones cuestionables. Pero aun así di lo mejor de mí. Eso me permitió creer que la muerte de Paul fue inevitable. Me dije a mí mismo que solo fue mala suerte. Un giro del destino.
Pero ¿de verdad fue tan así?
¿Acaso un poco de suerte pudo haber salvado la vida de mi padre? Seguro. Él había muerto en el último momento, debido a ese ataque final de la Hidra. Incluso la más pequeña de las afortunadas coincidencias pudo haber prevenido eso. O incluso una coincidencia desafortunada—como alguien lastimándose más temprano, y forzando nuestra retirada. Tal vez si solo hubiésemos tenido una persona más en nuestro grupo…
Bueno, no tenía caso especular al respecto. El punto era: la suerte siempre podía darle la vuelta a casi todo. ¿Acaso tenía que seguir lanzando un dado de esta forma? ¿Lanzar una moneda y esperar lo mejor, con las vidas de todos los que amaba en juego? Muchos de nosotros habíamos estado cerca de la muerte en Asura. Eris en particular había sido herida gravemente y luego envenenada por Auber. Habíamos llegado a la batalla final y apenas sobrevivido. La próxima vez, tal vez llegaríamos justo al borde de la victoria y moriríamos.
¿Acaso estaba dispuesto a dejar eso en las manos del destino?
Seguro, el factor de la suerte siempre estaba presente en la vida. Los seres humanos tenían sus límites y debilidades. Es imposible controlar completamente los eventos. Pero cuando recordaba mi tiempo en Asura, veía lugar para mejorar. ¿Qué tal si tenía algunas habilidades más? ¿Un poco más de fuerza de combate? ¿Algunas conexiones locales? Tal vez no habría estado tan cerca de perder a alguien. Quizá había formas de poder habernos facilitado las cosas.
Tenía que tratar de descubrir qué me faltaba.
Necesitaba ser más fuerte que esto. Necesitaba pulir mis habilidades. Necesitaba más aliados que pudieran ayudarme…
“… Por otro lado, siento que ya estaba trabajando en todo eso.”
Los arrepentimientos simplemente eran parte de la vida. No había suficiente tiempo en el día para hacerlo todo perfectamente, y nada estaba siempre garantizado, sin importar qué. Mi yo del futuro había sido monstruosamente poderoso, y su vida fue miserable; en ocasiones conocer muchos hechizos llamativos no era suficiente.
Aun así… no podía bajar la guardia solo porque las cosas habían salido bien esta vez.
En mis siguientes batallas contra el Dios Humano, yo quería ganar limpiamente en vez de apenas librarnos de ellas. Quería ser lo suficientemente poderoso como para mantener con vida a mi familia. Quería mantenerlos tan a salvo como fuera posible.
No bajaré la guardia.
Esa era una promesa que ya había hecho en el pasado, pero era una que iba a mantener. Si alguna vez comenzaba a olvidarme de ella, siempre podía venir aquí por un recordatorio.
“Voy a hacer todo lo que pueda, Papá. Así que cuida de mí, ¿bien?”
Con esas palabras, yo me di la vuelta y salí del cementerio.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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