Reunión de Personal y Día Libre
Capítulo 4: Reunión de Personal y Día Libre
Había pasado medio año. Eris, quien pensé que finalmente se había calmado, comenzó a regresar a sus actitudes violentas.
¿¡Por qué!? ¿¡Cómo!? ¿¡Quién hizo esto!? Entré en pánico, hasta que me di cuenta de algo. Ella no había tenido descansos.
Fue después de la cena cuando llamé a mi habitación a Ghislaine y a la tutora de modales. La tutora de modales de hecho no vivía con nosotros; ella vivía en la ciudad, así que le pedí a un mayordomo que le enviara el mensaje.
“Primero que nada, es un placer conocerla. Yo soy Rudeus Greyrat,” dije.
“Edna Leylune. Le enseño a Eris-sama los modales adecuados.”
Puse mi mano en mi pecho e hice una pequeña reverencia. Ella respondió de igual forma, con sus movimientos más refinados. No es de sorprender, viniendo de una profesora de modales.
Edna tenía el rostro de una mujer de mediana edad cuyas arrugas apenas estaban comenzando a aparecer. Sus rasgos eran suaves, y tenía una sonrisa amable que emanaba calidez.
“Por favor, tomen asiento,” dije, apuntando hacia unas sillas cercanas. Una vez que se sentaron, les ofrecí el té que había preparado el mayordomo. “La razón por la que las llamé hoy aquí es para hablar del calendario de lecciones de Eris.”
“¿Calendario de lecciones?” preguntó Edna.
“Así es. Escuché que ella actualmente tiene práctica de esgrima en la mañana, tiempo libre en la tarde, y modales en la noche. ¿Es eso correcto?”
“En efecto.”
Eris actualmente estaba aprendiendo seis asignaturas. Lectura y escritura, aritmética, magia, historia, esgrima, y modales.
En términos modernos eso sería lenguaje, matemáticas, economía doméstica, estudios sociales, educación física, y bueno, modales. No había relojes, así que las lecciones se efectuaban una tras otra, separadas solo por las comidas y el refrigerio. Las asignaturas eran divididas a lo largo de tres periodos, de esta forma:
Desayuno → Estudio → Almuerzo → Estudio → Refrigerio → Estudio → Cena → Tiempo Libre
No había profesor de historia, así que Phillip aparentemente le enseñaba en su tiempo libre.
“Desde que llegué, ella también comenzó a tener lecciones de noche, así que su día entero ha sido ocupado,” dije.
“Es verdad,” respondió Edna. “Sus estudios han estado progresando sin problemas. Su padre está realmente impresionado.”
Sin dudas lo estaba.
“Puede parecer que todo va bien, pero hay un problema.”
Edna se veía confundida. “¿Un problema?”
“Sí. Su estrés se ha estado acumulando desde que ella estudia cada día sin descansos.” Principalmente durante sus lecciones de aritmética. Ella estaba irritable todo el tiempo. Si se encontraba problemas difíciles, ella se desquitaría conmigo. Era peligroso. No había forma de saber cuándo podría venir hacia mí en serio. Era muy peligroso.
“Por ahora hemos logrado manejarlo, pero ella eventualmente podría estallar y volver a huir de sus lecciones.”
“Santo cielo…” Edna llevó una mano a sus labios. Su expresión decía que ella reconocía esa posibilidad. Yo nunca antes había visto una de sus lecciones de modales, pero Eris parecía tomarlas en serio. Para mí era un misterio por qué a Eris parecía agradarle.
Continué. “Así que me gustaría darle un día de descanso de las lecciones cada siete días.”
En este mundo tenían un calendario, así que existía el concepto de lo que era un mes y un día. Sin embargo, ellos no tenían el concepto de semana. Había días de descanso distribuidos a lo largo de todo el año, pero no existía tal cosa como un Domingo.
Siete. Usé ese número porque podría recordarlo fácilmente. Además, parecía que ese número también era especial en este mundo. Se decía que era un buen augurio, lo cual explicaba la razón por la que también había siete rangos en la esgrima.
“Durante los seis días restantes, seguiremos enseñándole lectura y escritura, aritmética, magia, historia, esgrima y modales.”
Edna alzó su voz. “¿Puedo preguntar algo?”
“Adelante.”
“Si las cosas son divididas de esa forma, mis lecciones serían reducidas. Entonces mi salario también sería…”
La interrumpí antes de que pudiera terminar. “No tiene que preocuparse por eso.” No podía culparla por estar preocupada por el dinero, y esperaba que tampoco nadie más lo estuviera. Después de todo, yo también estaba en esto por dinero. Como sea, ya había hablado con Phillip y no era un problema. Teníamos salarios mensuales, así que nos pagarían sin importar si diéramos las lecciones o no.
Por supuesto, seríamos despedidos si no lo hacíamos. Esa parte no había ni que decirla. Si no entendías algo tan simple, merecías ser despedido.
“Por supuesto, con eso en mente, dividiremos las cosas de forma diferente. No debería haber ningún problema con solo tener dos lecciones de lectura, escritura, y aritmética en un periodo de siete días. La práctica de esgrima seguirá siendo diaria, ya que de otra forma no tiene sentido. La magia también debería ser practicada diariamente, pero hay un límite en cuánto poder mágico tiene una persona, así que cada lección no tomará mucho tiempo. Planeo dedicar cualquier tiempo extra que quede a la lectura, la escritura, y la aritmética.”
Eso último era lo que habíamos estado haciendo desde el comienzo. Tal como, “Hoy has usado Bala de Agua ‘X’ cantidad de veces y Chorro de Agua ‘Y’ cantidad de veces. ¿Entonces cuántas veces más puedes usar Bala de Agua el día de hoy?” Cambiaba los valores de X e Y teniendo en cuenta el número de veces que Eris y Ghislaine podían realizar esos hechizos respectivamente. Al parecer, esto era más fácil para Eris que estar sentada en una habitación mirando dígitos en un papel.
Era difícil encontrar una respuesta exacta debido a que el uso de poder mágico no era algo tangible, incluso para un profesional. La parte importante era realizar las aritméticas de forma mental, ya que mientras más se hacía, más se avanzaría. Lo principal era que ellas usaran sus cabezas.
Quería dar lecciones de conjuración silenciosa y economía doméstica eventualmente, pero eso podía esperar hasta que hubieran terminado la lectura, la escritura, y la aritmética.
“Edna-san, me disculpo de antemano, pero me gustaría reducir sus lecciones con Eris a tres o cuatro veces al mes.”
“Está bien.” Ella asintió rápidamente.
Seis días, dieciocho periodos. Los dividí de la siguiente forma: modales – cinco periodos; esgrima – seis periodos; lectura y escritura – dos periodos; aritmética – dos periodos; y magia – tres periodos. Los periodos de las lecciones eran un poco cortos para mi gusto, pero la mayoría era repetición, así que debería estar bien.
“Además,” agregué, “si en algún momento no puede realizar una lección, me gustaría que me contacte.”
“¿Para qué?” preguntó Edna.
“Yo siempre estoy aquí en la mansión, así que puedo ajustar mis lecciones durante su tiempo. Si necesita un periodo de pausa extendido, no habrá problema.”
“Muy bien.” Edna sonrió todo el tiempo. ¿De verdad lo entendió?
“Además, me gustaría tener estas reuniones cada día primero del mes,” dije.
“¿Y eso por qué?”
“Si trabajamos juntos, podemos responder rápidamente a cualquier problema que pueda surgir. No es estrictamente necesario, pero hará que nuestra enseñanza sea más efectiva y nos ayudará a lidiar con las emergencias. ¿Tiene algún problema con eso?”
“No.” Edna sonrió suavemente. “Rudeus-sama, usted todavía es muy joven, pero aun así es muy considerado con Eris-san.” Sus ojos brillaron como si ella hubiera visto algo particularmente encantador.
Bueno, como sea.
Así fue como logré conseguirme un día libre.
Finalmente llegó mi primer día libre.
Luego de saludar brevemente a Phillip, decidí dirigirme hacia la ciudad. Pero encontré a Ghislaine y Eris esperando por mí en la salida.
“¿¡A dónde crees que vas!?” Eris se veía inquieta, tal vez porque era su primer día libre. Su primer día completo sin nada que hacer. Era evidente que ella tenía curiosidad acerca de cuáles eran mis planes para el día.
“Voy a hacer turismo por Roa,” dije, haciendo una pose.
“Hacer turismo… ¿Entonces vas a recorrer la ciudad? ¿Solo?”
“¿Se ve como si alguien fuera conmigo?”
“¡Eso no es justo! ¡Yo nunca he sido capaz de salir sola, ni siquiera una vez!” Ella pisó con fuerza en señal de frustración.
“¿Eso no es porque serías secuestrada si sales sola?”
“Bueno, tú también fuiste secuestrado,” respondió Eris.
Ah, ella tenía razón. Fui secuestrado porque había estado acompañando a Eris, pero también era verdad que yo era visto como parte de la familia Greyrat. Era posible que alguien una vez más tratara de pedir un rescate por mí.
“Pero si soy secuestrado, puedo regresar a casa por mi cuenta.” Me reí de forma triunfante, solo para que ella levantara su puño como si fuera a golpearme. Rápidamente me moví para protegerme, pero el golpe nunca llegó. Eso fue inusual.
Ella cruzó sus brazos sobre su pecho y miró hacia mí. “¡Yo también voy!”
Eris usualmente haría tales declaraciones solo luego de golpearme, pero tal parece que ella decidió no usar la violencia esta vez. Eso significaba que había madurado un poco. Una cantidad pequeña, casi insignificante, pero al menos estaba progresando.
“¡Muy bien, entonces en marcha!”
“¿¡De verdad!?”
Por supuesto, no tenía ninguna razón para decirle que no. Además, la seguridad estaba en los números. “Ghislaine, tú también vienes, ¿cierto?” pregunté.
“Sí. Es mi deber proteger a la Joven Ama.”
Incluso durante nuestra reunión, Ghislaine no pareció entender el concepto de tener un día libre. Le sugerí que se quedara con Eris como siempre hacía. Después de todo, ella originalmente fue contratada como un guardaespaldas, así que no debería haber problemas con eso.
“¡Esperen! ¡Estaré lista en un segundo! ¡Alphonse! ¡¡¡Alphonse!!!” Miré mientras Eris salía corriendo, avanzando ruidosamente por la mansión. Su voz era tan ruidosa como siempre.
“Rudeus,” dijo Ghislaine.
Giré mi cabeza y ella estaba justo a mi lado. Tuve que hacer crujir mi cuello para mirarla a la cara. Ella medía casi dos metros, así que incluso como un adulto probablemente la estaría mirando hacia arriba.
“No sobreestimes tus habilidades,” me advirtió. Esto probablemente era por haber dicho que podría escapar por mi cuenta luego de ser secuestrado.
“Lo sé. Solo estaba tratando de motivarla un poco.”
“Muy bien, pero si pasa algo, llámame. Yo te ayudaré.”
“Sí. Si necesito algo, de nuevo lanzaré un gran fuego artificial para avisarte.” Hablar de eso refrescó mi memoria. “¿Le dijiste a la Joven Ama que hiciera lo mismo? ¿Que te llamara?”
“¿Mm? Lo hice, ¿por qué?”
“La próxima vez, podrías querer aclarar que solo debería hacerlo cuando ella esté en un lugar donde tú puedas escucharla,” dije.
“Bueno, pero ¿por qué?”
“Porque cuando fuimos secuestrados, ella casi hace que la maten porque seguía gritando por ti.”
“Si la hubiera escuchado, la habría rescatado.”
Hmm. Bueno, ella había sido ridículamente rápida cuando fue a salvarnos. Estuvo ahí en menos de un minuto después de que yo lancé aquellos fuegos artificiales.
Así que, siempre y cuando estuviéramos al alcance de su oído, ella de seguro vendría, sin importar dónde fuera eso. Su oído parecía ser muy bueno. Después de todo, fue a Ghislaine a la que Eris llamó, no a Phillip ni a Sauros. Ella era confiable.
“Necesitas enseñarle que hay ocasiones en las que no puedes gritar.”
Eris regresó y la conversación terminó ahí. No estaba seguro de si ella estaba vestida para salir o no, pero estaba usando un atuendo que nunca antes había visto.
“Hoy te ves encantadora.”
“¡Hmph!” Ella me golpeó en la cabeza cuando le hice un cumplido. ¿Por qué demonios me golpeó?
La Ciudadela de Roa de la Región de Fittoa era una de las ciudades más grandes de la zona, pero grande era un término relativo. Aun así, era más pequeña que el campo extenso que conformaba la Aldea Buena. Si caminabas por el perímetro de la muralla exterior, probablemente podrías recorrerla por completo en dos horas. Aun así, era un tamaño considerable para una ciudad. Las propias murallas tenían siete u ocho metros de alto y envolvían por completo a Roa.
Con eso dicho, la ciudad no era un círculo perfecto. Se torcía con el terreno, así que no estaba seguro de sus dimensiones exactas, pero probablemente cubría alrededor de treinta metros cuadrados. No tan grande desde la perspectiva de una persona japonesa, pero aun así podía notar que fabricar murallas de este tamaño no era una tarea sencilla.
Tenía que haber alguna clase de magia para construir murallas como estas. Probablemente de rango Real o Imperial. ¿O tal vez hicieron un contorno general con piedras y llenaron el resto a mano?
Consideré todo esto mientras avanzábamos por el área residencial de clase alta y nos dirigíamos hacia una plaza muy concurrida. Desde aquí, nos dirigimos hacia el distrito comercial. Todas las tiendas cerca del distrito de los nobles eran lujosas, e incluso los puestos en la calle aquí estaban vendiendo bienes costosos.
“Oigan, Joven Amo y Señorita, tómense su tiempo para ver esto.” Un anciano atendiendo una tienda que vendía bienes de segunda mano nos habló, usando una línea sacada directamente de un RPG.
Miré hacia lo que él tenía en exhibición, tomando notas de los productos y sus precios. Francamente, él estaba vendiendo algunas cosas bastante cuestionables. ¿Quién compraría estas cosas? pensé. Esperen, un afrodisiaco valía diez monedas de oro. Tenía que anotar eso.
“¿¡Qué son estas letras extrañas!? ¡No puedo leerlas!” Mis tímpanos sonaron mientras la voz de Eris los golpeaba.
Me di la vuelta y encontré su cara horriblemente cerca de la mía. Ella había estado leyendo por sobre mi hombro. De cerca, me di cuenta de lo linda que era ella. Sus rasgos estaban equitativamente asentados.
Mis notas, por cierto, estaban escritas en japonés.
“¡Dime qué estás escribiendo!”
Ella estaba siendo insoportable, pero no tenía ninguna razón para no decirle. “Estoy escribiendo los nombres de los productos y sus precios.”
“¿¡Y qué vas a hacer con esa información!?”
“Comparar los precios de mercado es una de las cosas fundamentales en los juegos en línea,” respondí.
“Juegos en… ¿Qué diablos es eso?”
Ella no sería capaz de entenderlo incluso si se lo explicaba, así que en cambio apunté hacia uno de los bienes en exhibición. Era un pequeño accesorio. “Bien, mira eso. El puesto anterior estaba vendiendo esa pieza por cinco monedas de oro. Este lugar la está vendiendo por cuatro monedas de oro y cinco de plata.”
El dueño intervino, “¡Oh, Joven Amo, tiene un muy buen ojo! ¡Nuestros productos son baratos!”
Ignoré al anciano y me di la vuelta hacia Eris. “Entonces, si convences a esta tienda de que te venda esto en tres monedas y lo llevas a esa otra tienda y lo vendes en cuatro, ¿cuánto ganarías?”
“¡Ah! Eh, cinco menos tres más cuatro… ¡Seis monedas de oro!”
¿Qué clase de operación fue esa?
“Bzzt, incorrecto. La respuesta correcta es una moneda de oro.”
“¡S-sí, ya lo sabía!” Ella se dio la vuelta haciendo un puchero.
“¿De verdad?”
“E-entonces, si tenías diez monedas de oro al principio, ahora tendrías once, ¿cierto?”
¡Ah, oigan! ¡Ella realmente acertó esta vez! Esperen… no, ella simplemente agregó más. Como sea. Era mejor simplemente alabarla y darle confianza, especialmente con cuánto orgullo tenía ella. “¡Oh, esta vez estás en lo correcto! Vaya, Eris, eres muy inteligente.”
“Hmph, como si hubiera alguna duda de eso.”
El anciano escuchó nuestra conversación con una mirada amarga en su rostro. “Joven Amo, a eso se le llama reventa. No es algo que las personas vean muy bien, así que es mejor que no lo intente.”
“Por supuesto. Si estuviera buscando ganar dinero, iría hacia esa otra tienda y les diría que lo estás vendiendo por cuatro monedas de oro. Esa clase de información debería ser suficiente para conseguirme una moneda de cobre grande, ¿cierto?”
Su expresión se oscureció. Él miró detrás de nosotros hacia Ghislaine por ayuda, pero ella estaba escuchando con interés. El anciano se resignó y suspiró como si hubiera comprendido que cualquier cosa que dijera sería inútil.
Lo siento, me disculpé, pero solo en mi mente. Esperaba que él no se lo tomara muy en serio. Solo estaba bromeando.
“Como sea,” dije, “incluso si no planeas comprar algo, todavía es importante conocer los precios de las cosas.”
“¿¡Y qué vas a hacer con ese conocimiento!?”
“Por ejemplo, puedes calcular cuánto gastarás sin siquiera ir a una tienda.”
“¡Y cómo se supone que eso sea útil!”
Cómo se supone que eso sea… Bueno, si vas a revenderlo, entonces puedes calcular cuánto… Esperen.
No, en ocasiones como esta, era mejor dejarle las cosas a Ghislaine. “Ghislaine, ¿por qué crees que sería útil?”
“Ni idea.”
Esperen, ¿en serio? ¿Ella no lo sabía? Creí que sí. Bueno, como sea. No era como si esta fuera una lección.
“Muy bien, quizá después de todo no es útil.” De todos modos, la información era para mi uso personal. Estaba bien si no lo entendían. Cada vez que estaba en un mercado, la primera cosa que hacía era comparar los precios. Así era como siempre hacía en los juegos en línea, y no había razón para cambiar eso ahora. Esto a pesar del hecho de que nunca antes lo había hecho en esta vida y que no estaba seguro de si había algún valor en ello.
“¡Si no sabes si es útil o no, entonces por qué hacerlo!”
“Porque creo que será útil.”
Su rostro dejaba claro que a ella no le gustaba mi respuesta.
No es como si pudiera responder cada pregunta que tienes. Trata de pensar un poco por tu cuenta.
“Piénsalo un poco,” dije. “Si crees que es útil, entonces también deberías hacerlo. Si crees que es inútil, entonces ríete de mí.”
“¡Entonces elijo reírme!”
“Jajajaja.”
“¿¡Y por qué diablos te estás riendo tú!?”
Ella me golpeó. Carita triste…
Caminamos en círculo alrededor de la zona y terminé de hacer un inventario de todos los puestos. Me salté las tiendas más elegantes, ya que sabía que todo sería demasiado costoso. En cambio, nos dirigimos hacia la parte más externa de la ciudad. A solo una caminata de distancia los bienes de las tiendas cambiaron completamente. Los precios también eran dramáticamente más bajos, bajando de cinco monedas de oro a una.
Todavía es costoso. No es algo que pueda pagar, pensé.
Aquí había más personas, abarcando desde nobles hasta aventureros basado en sus apariencias. Incluso los dueños de las tiendas parecían más enérgicos mientras ofrecían sus productos. Tal vez porque una moneda de oro estaba justo en el límite de lo abordable.
Una tienda llamó mi atención mientras estaba tomando notas; una librería, para ser preciso. Decidí aventurarme en su interior.
Estaba desierta, como la sección general de una librería para adultos. Había dos estanterías, con volúmenes del mismo título alineados de dos en dos y tres en tres. Cada libro costaba alrededor de una moneda de oro.
En el espacio restante había una vitrina cerrada con filas de libros en su interior. Estos costaban alrededor de ocho monedas de oro por volumen, con los más costosos llegando a diez monedas de oro. Asumí que eran los productos destacados de la tienda.
“Hmpf.” El dueño de la tienda me dio un vistazo y bostezó mientras despreciaba mi potencial como cliente. Su mirada se volvió una de sospecha mientras yo comenzaba a anotar todos los títulos que veía en sus estanterías. Probablemente estaba preocupado de que estuviera tratando de copiar el contenido de los libros. Me alejé de las estanterías, esperando que eso enviara un mensaje: ¡No te preocupes! ¡No estoy tocando tus libros! ¡No voy a copiar nada!
Miré dentro de la vitrina cerrada y vi un libro que había visto antes. “Diccionario de Botánica, diez monedas de oro,” leí en voz alta.
Era exactamente el mismo libro que Zenith me había regalado para mi quinto cumpleaños.
Costoso, pensé. ¡Si una moneda de oro eran 10,000 yenes, eso significaba que este libro costaba 100,000 yenes! Mi mamá realmente se pasó de la raya comprando esto.
“Mmm.”
Parecía ser que los diccionarios eran realmente costosos. Habría amado leer Magia de Invocación de Sig, pero valía diez monedas de oro. Con un salario de dos monedas de plata al mes, no había forma de que pudiera pagarlo.
El libro más costoso se llamaba Ceremonias de la Corte Imperial del Palacio Real de Asura. Definitivamente no necesitaba eso.
“¿Qué estás mirando con tanta atención?” Era la voz de Eris. Aparentemente me había seguido dentro en algún momento. Ella debe haberme visto mirando los nombres de los libros sin tomar ninguna nota.
“Ah, no es nada, solo estaba pensando que aquí no había mucho de interés.”
“Ah, es verdad, oí que a ti te gustan los libros, ¿no es así?” preguntó Eris.
“¿De quién oíste eso?”
“¡De mi padre!”
Conque de Phillip. Bueno, después de todo, le había pedido que me mostrara su biblioteca.
“S-si realmente quieres uno con tantas ganas, yo podría comprarlo para ti,” ofreció ella.
“Dices eso con mucha facilidad, pero no tienes dinero, ¿o sí?”
“¡Mi abuelo lo pagará!”
Eso pensé. Ella solo iba a dejar que él la malcriara de nuevo. Necesitaba hacerla entender que el dinero era un recurso limitado.
Pero quiero ese libro… Realmente quiero ese libro, pensé.
“No lo necesito.”
“¡Y por qué no!” Ella de nuevo se estaba quejando. Era la expresión que ponía cada vez que estaba de mal humor. Si ese humor empeoraba, su rostro se volvería demoniaco y me golpearía. Ahora mismo, todavía estaba a salvo, ya que aún le quedaba algo de razón.
“Ese no es dinero que puedas usar para lo que sea que quieras.”
“¿De qué estás hablando?” Sus cejas se fruncieron. Su irritación se estaba incrementando porque no lo entendía. Casi podía ver su barra de ira mientras se llenaba.
¿Cómo le explico esto? ¿Siquiera había una razón para enseñarle a la hija de una familia noble cómo usar dinero? Bueno, ¿por qué no?
“¿Sabes cuánto gano cada mes por educarte?”
“¿Alrededor de cinco monedas de oro?”
“Dos monedas de plata,” dije.
“¡Eso es demasiado poco!” gritó ella.
El dueño de la tienda frunció el ceño por lo molesto del ruido.
Lo siento, pensé.
“No, ese es un pago justo considerando que soy joven y no tengo ninguna experiencia.” Además, ellos también iban a pagar la matrícula para que yo asistiera a la Universidad de Magia.
“¡P-pero Ghislaine gana cinco monedas de oro! ¡Y tú también me estás enseñando muchas cosas!”
“Pero Ghislaine tiene experiencia, y tiene el título de Reina de la Espada. Ella también hace de tu guardaespaldas. Tiene sentido que a ella se le pague más.” Además, una parte de su gran salario probablemente era gracias a las tradiciones desagradables de la familia Boreas Greyrat. Parecían darles trato preferencial a las mujeres de la gente bestia.
“¿E-entonces qué hay de mí?”
“Tú no eres muy buena en la magia o en la esgrima, y no tienes experiencia, así que, sin importar cuán inflado sea tu pago, una moneda de oro sería el límite.” Mejor dicho, a ella actualmente no se le daba nada de dinero para gastar.
“Grr…”
“Si quieres comprar algo para alguien, por favor, hazlo una vez que hayas ganado por tu cuenta el dinero para pagarlo.”
“Bien, lo entiendo.” Ella tenía una mirada extraña de completa derrota en su rostro. Esta clase de consejo usualmente no significaba nada para ella.
“Bueno, cuando regresemos, veré si puedo hablar con Phillip para que al menos te dé algo de dinero para gastar.”
“¿¡De verdad!?” Su cabeza se levantó de golpe. Casi podía sentir su medidor de afecto subiendo.
Bueno, comprarle lo que sea que quiera sin dejar que maneje el dinero era simplemente malcriarla. Era mejor para ellos darle un poco de dinero y dejarla aprender a usarlo.
Escribí el nombre de ese libro que llamó mi atención y salí de la tienda. Gracias a hoy, tenía un buen entendimiento de lo que quería comprar y cuánto costaban las cosas.
El cielo era una hermosa mezcla de rojo y naranja mientras regresábamos a casa. Parecía ser que el atardecer era siempre el mismo, sin importar en qué mundo estuvieras. Justo mientras pensaba eso, miré hacia arriba, solo para ver un castillo flotante. Colgaba junto a las nubes, de forma débil pero presente.
“¡Vaya!” Apunté hacia arriba de lo sorprendido que estaba. Aquellos a mi alrededor miraron brevemente, solo para perder el interés de inmediato.
¿Eh? ¿Ellos no podían verlo? ¿Era solo yo? ¿Yo era el único que podía ver el Castillo en el Cielo, Laputa?
¿Mi papá era un mentiroso?
“¿Es tu primera vez viéndolo? Esa es la fortaleza flotante del Rey Dragón Acorazado Perugius,” explicó Ghislaine.
Un poco tarde con la información, pero mejor tarde que nunca, Ryuk… ¡Quiero decir, Ghislaine![3]
Como sea. Así que una fortaleza flotante. Eso es muy impresionante.
“¿Y Perugius es…?”
“Sabes eso, ¿no es así?”
Creía haber escuchado el nombre antes, pero no podía recordarlo. “¿Quién era él?”
Ghislaine se veía ligeramente sorprendida mientras trataba de encontrar las palabras para explicarlo. Pero Eris no le dio la oportunidad. Ella se puso en frente de mí y cruzó sus brazos sobre su pecho, con sus piernas separadas. “¡Permíteme educarte!”
“Por favor, edúcame.”
“¡Muy bien!” Ella infló su pecho del orgullo. “¡Perugius es uno de los tres héroes legendarios que derrotaron al Dios Demonio Laplace!”
El Dios Demonio Laplace. Ahora bien, ¿dónde había escuchado ese nombre…?
“Él es increíblemente fuerte. ¡Tomó el mando de once hombres, y con su fortaleza flotante avanzó hacia la fortaleza de Laplace!”
“¿En serio? Eso es increíble,” dije.
“¿¡Cierto!?”
“Sabe bastante al respecto, Joven Ama. Gracias.”
“Jejeje,” se rio ella. “¡Rudeus, todavía tienes un gran camino por recorrer!”
Sabía que decir eso era mejor que cuestionarla y ganarme un golpe.
En cambio, lo investigué luego de que regresamos a la mansión. Cuando le pregunté a Phillip al respecto, y él dijo que tenían un libro sobre el tema en algún lugar. Antes de que pudiera pedírselo, él ya le había ordenado a un mayordomo que buscara el volumen para mí.
Estaba apenado de hacerlo pasar por todo ese problema, ya que el libro era uno que había visto en mi casa en la Aldea Buena: La Leyenda de Perugius. Lo había dejado de lado como nada más que un cuento de hadas, pero parecía ser un hecho histórico.
Su contenido podía ser resumido así:
El Rey Dragón Acorazado Perugius. Nadie sabía dónde nació o se crió. El registro más antiguo de él era de sus días de juventud antes de ser famoso, cuando el Dios Dragón Urupen lo llevó junto a él al Gremio de Aventureros.
Él mostró tal fuerza que, en poco tiempo, el Dios Dragón Urupen, el Dios del Norte Kalman, y los Emperadores Gemelos Migus y Gumis formaron un grupo con él. Ellos aplastaron a cada enemigo que se les cruzó.
Gracias en parte a su lazo de hermandad con Urupen, Perugius fue inscrito en la historia como el Dragón Acorazado y como uno de los cinco Generales Dragón del Dios Dragón.
Él demostró la magnificencia de sus poderes en la batalla contra Laplace. Perugius hizo uso de su mayor fortaleza, la magia de invocación, para invocar a doce familiares: Vacío, Oscuridad, Luz, Oleaje, Vida, Terremoto Violento, Tiempo, Relámpago Estruendoso, Destrucción, Perspicacia, Locura, y Expiación. Estos eran los apodos de los familiares más fuertes, los cuales él manipulaba. Con ellos, Perugius restauró la vieja fortaleza flotante Martillo del Caos y se dirigió hacia la batalla final contra Laplace.
Y todo ese poder no fue suficiente para destruir completamente al Dios Demonio, forzando a Perugius a sellarlo como último recurso.
Aun así, la fuerza y apariencia imponente de Martillo del Caos en el cielo era suficiente para que las personas lo llamaran el Rey Dragón Acorazado.
El Reino de Asura lo alabó por sus logros, y con el final de esa guerra, proclamó el comienzo de una nueva era. Esta era la Era actual, la Era del Dragón Acorazado (Ahora mismo era el año 414 de la Era del Dragón Acorazado).
El Rey Dragón Acorazado Perugius no reinaba o gobernaba sobre nada, él simplemente flotaba sobre el mundo en su fortaleza flotante Martillo del Caos. Nadie conocía sus verdaderas intenciones.
Más importante, habían pasado 400 años. ¿El sujeto siquiera estaba vivo? ¿Ahora no era un simple castillo flotando sin rumbo en el cielo? Con eso dicho, si la oportunidad se presentaba, estaría encantado de comprobarlo personalmente.
Al día siguiente encontré a Eris en un estado de ánimo absolutamente horrendo. Tal vez era porque ella había tenido su primera experiencia de un día entero de libertad, o tal vez porque hasta ahora nunca se le había permitido ir hacia las tiendas de lujo. De cualquier forma, dejarla tener un día libre definitivamente era una buena idea.
“¡Demando que me lleves de nuevo!” Sus brazos estaban cruzados, con las piernas plantadas firmemente.
Era la misma pose que siempre usaba, pero esta vez sus mejillas estaban teñidas de rojo. ¿Qué clase de rubor era esta vez? ¿Uno de enojo o uno de vergüenza…? ¿Mm? ¿Quizá se estaba sintiendo tímida? No, no había forma de que eso fuera posible. Estábamos hablando de Eris.
“Um…” vacilé en responder.
Ella apretó sus dientes. Luego tomó puñados de su cabello en ambas manos y empujó sus caderas hacia atrás. “Por favor, llévame contigo, miau…”
“¡Sí, lo haré! ¡Te llevaré conmigo, así que deja eso!” le pedí en pánico. Ciertamente era lindo, lo admito, pero no era bueno para mi corazón. Se sentía como si el mal karma estuviera incrementándose cada vez que ella hacía eso. Mal karma que tomaría la forma de un puño en mi cara.
“¡Hmph! ¡Siempre y cuando lo entiendas!” Eris agitó su cabello y regresó a su asiento antes de que los adornos de su cadera tuvieran tiempo para regresar a su lugar. “¡Ahora bien! ¡Continúa tu lección!”
“Se ve que hoy estás motivada.”
“¡Porque sé que vas a decir que no me llevarás si no me comporto!”
¿¡D-desde cuándo se había vuelto tan lista!?
“¡E-es verdad, te llevaré siempre y cuando te comportes!” Comencé a dar la última lección del día mientras trataba de ocultar lo impresionado que estaba.
NOMBRE: Eris B. Greyrat.
OFICIO: Nieta del señor feudal de Fittoa.
PERSONALIDAD: Un poco violenta.
LO QUE NO HACE: Escuchar lo que dicen las personas.
LECTURA/ESCRITURA: Bastante hábil en la lectura.
ARITMÉTICA: Puede restar números más grandes.
MAGIA: Estudiando lo básico.
ESGRIMA: Estilo del Dios de la Espada – Rango Principiante.
MODALES: Puede realizar un saludo normal.
PERSONAS QUE A ELLA LE AGRADAN: Su abuelo, Ghislaine.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.