Dignidad Paternal
Capítulo 5: Dignidad Paternal
Antes de darme cuenta, habían pasado tres meses en un abrir y cerrar de ojos.
Ya era verano. La nieve se había derretido completamente, y habíamos llegado al medio de un periodo caluroso y seco. Hasta ahora, yo había pasado la mayoría de este año pensando en Lucie. Cada vez que tenía algo de tiempo libre, lo usaría para observarla. Después de todo, ella era mi primera y única hija. Era normal que yo la adore.
En este día, como muchos otros, yo estaba en su habitación, observándola en silencio. Cada vez que miraba abajo hacia su pequeño rostro angelical y redondo, terminaba con una sonrisa estúpida en el mío.
No obstante, yo ahora técnicamente era el jefe de esta familia. Yo no exudaba exactamente autoridad, pero sí quería actuar de una forma relativamente digna cerca de mis esposas y hermanas. Si pasaba demasiado tiempo mimando a mi bebé como un idiota, su opinión de mí de seguro se vería afectada.
Por esta razón, yo tenía la intención de ser un padre estricto. Ya saben—duro pero justo. Algo así.
Conociendo a Paul, él probablemente había tenido pensamientos similares cuando me miraba de bebé. Un padre debe inspirar admiración en sus hijos. Él debía ser un ejemplo para ellos, y un modelo a seguir.
En un punto, yo había pensado en Paul como alguien lamentable, e incluso patético. Pero en este momento, tenía otra perspectiva. Él había sido un padre magnífico. Tenía sus falencias, y muchas de ellas, pero de todas formas fue maravilloso.
Claro, él no fue el esposo más fiel del mundo, pero yo no tenía el derecho de criticarlo por eso. Era mejor enfocarse en lo positivo.
En este punto, podía decir con seguridad que yo quería seguir los pasos de mi—
“¡Aaah, aaah!”
Ah, ella de nuevo está llorando.
El día de hoy no tenía a Sylphie cerca, así que tenía que encargarme de esto por mi cuenta.
“¡Aaaaaquí vamos, Lucie! ¡Es tu papi! ¡Abubububub!”
“¡Aajaaja! ¡Hyajaja!”
Cielos, ella es demasiado linda. ¿Acaso hay algo más adorable en este mundo que la sonrisa de mi bebé?
Mi esposa dio a luz literalmente a un ángel por error. ¡No hay otra explicación para esto!
Hmm, creo que me desvié un poco del camino. Vamos a volver a lo de estricto y digno.
En mi opinión, el padre ideal era lo suficientemente cercano a sus hijos para que lo vean cariñoso, pero lo suficientemente distante para guiarlos hacia el futuro. Normalmente, él debería ser amable y gentil con sus hijos. Sin embargo, cuando fuera necesario, él no debía dudar a la hora de darles una firme reprimenda. Y cuando ellos realmente necesiten su apoyo, él siempre debía dar un paso al frente. Para mí, ese era un padre ideal.
De alguna forma parecía que solo estaba describiendo mi visión de Paul. ¿Entonces él era mi idea de un padre perfecto?
Hmm. Para ser honesto, no quería que mis hijos me vieran como alguien patético. Por otro lado, en parte eran las falencias de Paul las que me hacían quererlo. Había muchas lecciones que podía aprender de su ejemplo. Además, aunque él pudo haberse visto patético a mis ojos en ocasiones, siempre había sido un papá maravilloso para Norn. Eso era evidente, considerando lo mucho que ella lo había querido.
En ese caso, tal vez el amor y la compasión eran lo más importan—
“Aaah. ¡Aaabaa, baaa!”
Oh, no. Ella de nuevo está aburrida…
“¡Holaaaa, Lucie! ¡Papi regresó! Voy a tomarte en brazos, ¿bien? ¡Aquí vamooos!”
Tan pronto como levanté a Lucie de su cuna y comencé a mecerla de un lado a otro, ella comenzó a balbucear con fuerza. A juzgar por la angelical sonrisa en su rostro, a ella le gustaba ser cargada por mis fuertes y grandes brazos. Mi corazón no iba a poder soportar más de esta lindura.
“Eh, Rudeus…”
“¿Si, Suzanne?”
Mientras yo estaba consolando a Lucie, su nodriza Suzanne me habló desde el otro lado de la habitación. Suzanne era una aventurera retirada, y una vieja amiga mía.
“No me molesta calmar a la pequeñita cuando ella está así, ¿sabes? Es parte de mi trabajo.”
“Aprecio la oferta, pero me gustaría quedarme con estos momentos de dicha, gracias.”
Ambos nos habíamos conocido cuando yo apenas estaba comenzando como un aventurero solitario. Había perdido el contacto por cerca de cuatro años, pero entonces ella vio mi solicitud para el trabajo de nodriza. Fue una verdadera sorpresa volver a verla.
“Hah. Bueno, si realmente quieres hacerlo tú mismo, siéntete libre de hacerlo.”
“¿Acaso existe algún hombre en el mundo que no quiera disfrutar de su hija recién nacida?”
“No puedo decir que a mi esposo le guste mucho hacerlo.”
“Qué lamentable. Parece que él necesita una lección acerca de la dicha de la paternidad.”
Recordaba claramente el tiempo que pasé con Suzanne.
Yo solo había tenido doce años, acababa de ser abandonado por Eris, y me estaba abriendo paso solo a través de los Territorios del Norte, sintiéndome extremadamente deprimido. Las palabras no podían expresar lo miserable que me hizo tener que disolver nuestro antiguo grupo Fin del Camino en el gremio de Basherant. Como una forma de olvidar mis sentimientos, inmediatamente traté de tomar una misión extremadamente difícil y peligrosa por mi cuenta.
En ese momento fue cuando Suzanne y su grupo aparecieron.
Su grupo tenía dos guerreros, una arquera, un sanador, y un mago. Ellos eran un grupo de rango B, pero todos eran veteranos experimentados. Suzanne era uno de los guerreros de la vanguardia. Para ser honesto, ella no era tan impresionante como espadachina. En términos de habilidades de combate, ella estaba más cerca del fondo del rango B que de la cima.
Sin embargo, ella tenía cierta reputación por su amabilidad, y sabía cómo mantener unido a un grupo. Cuando ella me vio tratando de tomar una misión suicida, Suzanne había ido hacia mí inmediatamente y dicho algo como “¿Qué tal si tomamos juntos esa misión?”
Yo protesté acerca de que estaba tratando de forjar mi reputación como un aventurero solitario, pero ella argumentó que necesitaba trabajar con personas para construir esa reputación. Al final, le permití convencerme de trabajar juntos.
En ese entonces, Suzanne estaba preocupada por lo cabizbajo que yo me veía. Mis ojos estaban completamente vacíos y sin vida, y ella podía darse cuenta de que yo no estaba durmiendo mucho. Cuando le hablé de una forma cuidadosamente educada, ella lo había encontrado más espeluznante que tranquilizador.
Tomando todo eso en cuenta, ella me aceptó y ayudó. Hasta el día que dejé atrás esa primera ciudad, su grupo me llevó a todo tipo de misiones. Incluso me invitaron a unirme a ellos de forma regular.
Terminé rechazando la oferta, pero ellos siempre eran amigables conmigo cuando nos encontrábamos. En ocasiones incluso me llevarían a una taberna para celebrar.
Pensando en ello ahora, era evidente que me estaban cuidando de todo tipo de formas. Yo estaba muy agradecido con todos ellos.
Después de separarnos, Suzanne se había casado con Timothy, el mago y líder de su grupo. Ellos se habían mudado aquí juntos, ya que Sharia de casualidad era la ciudad natal de Timothy.
Ellos tenían dos hijos juntos. Desafortunadamente, la tercera había nacido prematuramente y murió poco después.
El cuerpo de Suzanne todavía estaba produciendo leche, a pesar de la muerte de su hija, así que ella había decidido vender sus servicios como una nodriza. Suzanne había estado revisando los avisos de trabajo cuando de casualidad vio mi nombre.
Por cierto, yo había pasado a saludar a Timothy hace solo unos días. El hombre no había cambiado en nada.
“… Aunque, debo decirlo, de seguro has cambiado.”
“Mmm. ¿De verdad?”
“Eh, sí. En el pasado, tú nunca habrías insultado al esposo de una mujer en su cara.”
Eso era cierto. Cuando conocí a Suzanne, yo estaba aterrado de hacer enojar a las personas.
Yo aún no quería ofender a nadie de ser posible, pero supongo que estos días no me lo estaba tomando tan a pecho. Muchas cosas habían sucedido desde entonces.
“Me disculpo, Suzanne. ¿Acaso te ofendí?”
“Nah. Una pequeña broma nunca ofende, ¿sabes? Siempre y cuando me lo estés diciendo de frente, todo está bien. Por el contrario, me hace estar más cómoda.”
Probablemente tenía algo que ver con los amigos que yo había hecho en la Universidad. Estos días tenía a más personas a las que podía hablarles de forma casual.
Zanoba y Cliff lo preferían de esa forma, y también era más fácil para mí.
“Pero podrías intentar ser un poco más casual cuando estés conmigo,” continuó Suzanne. “Técnicamente eres mi empleador, ¿sabes?”
“Supongo, pero esa no es razón para tratarte de forma maleducada.”
Suzanne giró sus ojos ante eso. “Como digas, niño.”
Yo le debía mucho a Suzanne. Al final del día, ella era la que me había enseñado las bases de ser un aventurero en los Territorios del Norte. No podía permitirme ser demasiado casual con ella.
“Bueno, supongo que está bien para mí siempre y cuando reciba mi pago.”
“Por supuesto. Ten por seguro que te pagaré adecuadamente.”
La mujer hablaba como si todo se tratara de dinero, pero ella hasta ahora lo había hecho muy bien.
Al principio estuve un poco nervioso, ya que recordaba algunas historias de terror acerca de niñeras sádicas de mi vida anterior. Pero Suzanne era tan tierna con Lucie que de seguro pensarías que era una madre.
Por supuesto, teníamos a Lilia y Aisha en la casa para vigilar el asunto. Y yo sabía desde el comienzo que ella no era la clase de persona que trataría mal a un bebé.
“Por cierto, ¿cómo están tus hijos?”
“Ah, los chicos tienen demasiada energía, como siempre. Están sacando de quicio a sus abuelos.”
Suzanne y Timothy estaban viviendo con los padres de Timothy en este momento. Era la única razón por la que ella era capaz de trabajar a tiempo completo como nodriza con dos pequeños corriendo por la casa.
Ella regularmente se quejaba con Lilia acerca de lo difícil que era vivir bajo el mismo techo que su suegra. Lilia probablemente estaba más inclinada a identificarse con la suegra, pero supongo que tenía casi la misma edad de Suzanne. Ellas parecían llevarse muy bien; yo las veía bebiendo té de vez en cuando.
“… Me he estado preguntando algo. ¿Tú también querías primero un niño?”
“En realidad, no. ¿Por qué lo querría?”
“Bueno, ya sabes… todos quieren un heredero, ¿cierto?”
“Ah. Claro.”
Yo había tenido algunas discusiones como esta después del nacimiento de mi hija. Tanto Zanoba como Ariel lo habían mencionado. Evidentemente era un asunto importante para las familias reales y nobles—en Asura, yo incluso había escuchado historias de niños recién nacidos siendo arrebatados por parientes distantes por parte de la familia principal Boreas.
“Pero el asunto es que yo no soy un noble ni un hombre de negocios adinerado. No me importa de cualquier forma. Solo quiero que mi hija crezca feliz.”
De hecho, estaba feliz de haber recibido la opción más linda. Yo estaba siendo completamente superado en esta casa… pero no podía decir que me molestaba estar rodeado de chicas adorables y mujeres encantadoras. Tampoco era como si me estuvieran maltratando. Ellas eran casi demasiado buenas.
“Oye, ese es el espíritu. Desearía que mi esposo aprendiera eso de ti. En el momento que me embaracé, él ya estaba hablando de lo que quería hacer si terminaba siendo un niño. ¡Ni siquiera se tomó un momento para pensar en la otra opción!”
“Bueno, obtuvieron sus niños al final, así que todo terminó bien.”
“Sí, supongo. Pero tengo sentimientos encontrados al respecto. El tercero iba a ser una niña, ¿sabes?”
“Ah, cierto… lo siento. Fue estúpido de mi parte decir eso…”
Por un instante, me descubrí preguntándome cómo me habría sentido si Lucie hubiera nacido muerta. La sola idea era lo suficientemente horrible.
“¡Está bien! Simplemente lo intentaremos de nuevo.”
Pero Suzanne casi se veía indiferente al respecto. ¿Acaso perder un bebé realmente era algo que podías sacudirte tan fácilmente? Al menos, yo sabía que me habría afectado mucho. Para Sylphie no era fácil quedar embarazada, así que no había forma de saber cuánto tiempo nos tomaría volver a lograrlo.
Y más importante, Sylphie habría estado devastada. Era fácil imaginar sus llorosos ojos mientras se disculpaba conmigo por perder a nuestro hijo.
Gah. Solo pensar en eso me provocaba dolor de estómago.
No había razón para pensar en ello, ¿no? Lucie había nacido sin problemas, y Sylphie también estaba bien. Había pasado suficiente tiempo como para sentirme relativamente confiado de que no era solo un sueño.
En vez de pensar en cómo las cosas pudieron haber salido mal, yo debería estar disfrutando de mi buena suerte.
“Así que… asumo que ustedes disolvieron su grupo en algún momento, ¿cierto?”
“Sí, no mucho después de que tú dejaste la ciudad. Cuando eres tan mediocre como lo éramos nosotros, se vuelve muy difícil cuando pierdes a un miembro clave del grupo, ¿sabes? Patrice dijo que iba a regresar a Asura para convertirse en un soldado, y en ese momento todo se vino abajo.”
“… ¿Sabes lo que pasó con Sara?”
“¿Tienes curiosidad?”
“Sí, un poco.”
Sara era el nombre de una arquera que había pertenecido al grupo de Suzanne. Era raro que un aventurero escogiera un arco y flechas, pero ella tenía un talento increíble para acertar disparos precisos y en el momento perfecto en batalla, lo cual la hacía bastante efectiva en su papel. Éramos relativamente cercanos en cuanto a edad, y ella había sido abiertamente hostil hacia mí al principio… pero con el tiempo, nos habíamos hecho muy buenos amigos.
Al final, nuestra relación en ciernes terminó de golpe gracias a mis problemas de rendimiento, pero yo todavía estaba interesado en cómo estaba ella ahora.
“Bueno, ella todavía está ahí afuera ganándose la vida como una aventurera. No ves muchos arqueros, ya que es mucho más fácil aprender a lanzar una bola de fuego, pero Sara ya tiene la experiencia y excelentes habilidades. Ella estará bien donde quiera que vaya.”
“Ah. Entiendo.”
“Si hay algo que quieras decirle, probablemente deberías ir a verla más temprano que tarde. Nunca sabes cuándo un aventurero puede morir.”
“No creo que eso sea realmente necesario.”
Nuestra pequeña aventura ya era cosa del pasado. Encontrarla para hablar al respecto no iba a ser bueno para mí.
Era difícil imaginar a esa Sara disfrutando recordar todo ese asunto.
“Bueno, si tú lo dices… ¿Mmm?”
Repentinamente, los ojos de Suzanne dejaron de mirar hacia mí y se posaron en dirección de la puerta.
Cuando me di la vuelta, vi a Zenith ahí de pie en silencio. Lilia estaba justo detrás de ella.
“¿Madre?”
Por supuesto, Zenith no respondió, pero Lilia asintió. “Disculpe la intromisión, Rudeus-sama.”
Con sus ojos un poco desenfocados, Zenith lentamente dio un paso hacia el frente, y llegó hasta sentarse a mi lado—posicionándose para poder dar un buen vistazo al rostro de Lucie.
“No te preocupes, Madre. Lucie está muy bien el día de hoy.”
Esto tampoco provocó una reacción. Zenith solo se quedó mirando hacia la bebé tan intensamente que parecía haber olvidado que había más personas en la habitación.
Después de su llegada a mi casa, sentía que ella se había vuelto notablemente más activa. Cuando Norn estaba cerca, ella trataba de alimentarla en la mesa, cuando veía a Aisha, ellas saldrían al jardín y sacarían maleza juntas. Y cuando yo estaba observando a Lucie, ella entraría de esta forma para comprobar la situación. También había sutiles cambios en cómo ella reaccionaba con Roxy y Sylphie.
Su expresión facial nunca parecía cambiar, y ella aún no había dicho palabra alguna. Pero se estaba moviendo. Ella estaba cambiando. Tal vez estaba iniciando su camino a algo parecido a una recuperación.
“…”
“¡Kyajaja! ¡Gaa!”
Zenith había estirado sus manos. Sonriendo de oreja a oreja, Lucie las tomó juguetonamente.
“Aw, la pequeña Lucie de seguro ama a su abuela, ¿no?”
Al principio, yo había estado nervioso por esto. Los síntomas de Zenith eran comparables a los de alguien con demencia; yo había estado preocupado de que pudiera lastimar a Lucie sin razón alguna, sin siquiera tener la intención de hacerlo. Pero, a esta altura, era evidente que no había nada de qué preocuparse. Todo lo que ella había hecho era mirar a Lucie tranquilamente. Yo nunca había percibido ni una pizca de emoción negativa de ella. De hecho, ella se veía como una mujer normal mirando pacíficamente hacia su nieta.
Me sentía un poco culpable por haber dudado de ella. No era como si se hubiera puesto violenta con alguien más en el pasado.
“¡Jajaja! ¡Gyajaja!”
En cierto sentido, parecía que Lucie entendía que ella no quería hacerle daño. La niña siempre sonreía cuando Zenith la visitaba. Para ser honesto, era bastante conmovedor.

Pero, por supuesto, había mucho que no sabíamos acerca de la condición de Zenith y cómo podría desarrollarse. Era difícil imaginar que algo malo saliera de estas visitas, pero dada toda la incertidumbre al respecto, probablemente lo mejor era que fueran supervisadas.
Después de todo, los accidentes pueden ocurrir, incluso cuando tus intenciones son buenas.
“…”
Repentinamente, Zenith miró arriba hacia mí. Casi parecía que estaba tratando de enviarme un mensaje con sus ojos… aunque no era como si yo supiera cuál era.
“¡Waaah! ¡Waaaaah!”
Segundos después, Lucie comenzó a llorar con fuerza.
“Disculpe, Zenith-sama…”
Lilia estiró sus brazos y gentilmente apartó a Lucie de mí y Zenith. Suzanne se acercó y recibió a la bebé. Ella comenzó a tranquilizarla mientras al mismo tiempo revisaba su pañal y buscaba sarpullidos.
Pero, después de un momento, ella asintió. “Tal parece que alguien tiene hambre.”
¿Ya era esa hora? Sylphie la había amamantado antes de irse, pero de alguna forma un par de horas deben haber pasado desde entonces. Hah.
“Bien, supongo que saldré de la habitación.”
“No me importa si quieres mirar, ¿sabes?”
Era amable de parte de Suzanne, pero lo rechacé educadamente. Nosotros éramos viejos amigos y todo eso, pero eso no me quitaba la incomodidad de ver los pechos de una mujer casada. Ella además estaba tan bien dotada como Zenith o Lilia. De hecho, se veían un poco más grandes que antes. ¿Tal vez era debido a toda la leche?
Si les daba un vistazo a esas cosas, el Anciano y Sabio Ermitaño en mi interior podría despertar de su sueño. Eso en sí mismo podría no ser un gran problema. Pero ¿qué tal si Lilia, digamos, fuera a mencionárselo a las demás? Sylphie y Roxy podrían terminar deprimidas. Era un hecho innegable que ellas estaban más del lado de pecho plano del espectro, pero yo no escogía a las mujeres basándome en sus cuerpos. No quería que se sintieran cohibidas por eso.
En cualquier caso… ¿era solo yo, o Zenith se había dado cuenta de que Lucie ya tenía hambre? Tal vez podías adquirir un sexto sentido para esa clase de cosa después de criar a tres hijos.
Salí hacia el pasillo y miré a través de la ventana más cercana. Desafortunadamente, era un día gris y lluvioso. Era difícil decir exactamente cuál era la hora, pero ya que Lucie tenía hambre, probablemente era cerca del mediodía.
De alguna forma, yo había logrado pasar toda mi mañana junto a la bebé. Pero, en mi opinión, era tiempo bien usado. Nada era más importante que pasar tiempo con tu hija.
Pero, por el momento, me dirigí hacia mi estudio—una pequeña habitación en el primer piso que yo había reservado para mi investigación.
El escritorio en su interior estaba cubierto de reportes escritos a mano y algunas piedras mágicas.
No había pasado los últimos seis meses jugando con mi hija y mis hermanas y dejando de lado todo lo demás. También había estado estudiando los tesoros que había traído conmigo del Continente Begaritt.
Eran estas piedras mágicas las que le habían concedido a la hidra su habilidad de anular mis hechizos, forzándonos a un combate cercano muy peligroso. Absorbían cualquier hechizo que entrara en contacto con ellas. A primera vista, se veían como escamas verde claras ordinarias. Si no fuera por su transparencia, ni siquiera habrían sido clasificadas como piedras.
Yo había logrado aprender algunos hechos básicos acerca de ellas en la biblioteca de la Universidad de Magia.
Primero que nada, usualmente se referían a ellas como piedras de absorción. Las Hidras Manatite las producían naturalmente dentro de sus cuerpos. Ya que esa especie de monstruo se había extinguido hace miles de años durante el cataclismo continental, ahora eran increíblemente raras y valiosas.
Muchos dragones producían piedras mágicas o cristales dentro de sus cuerpos. Este solo era un caso particularmente inusual. Por ejemplo, la piedra en mi vara había sido obtenida de una especie dracónica de serpiente marina.
Los efectos de estas piedras variaban mucho, pero muchas de ellas tenían alguna clase de aplicación mágica directa. Algunas podían incrementar tu reserva mágica, o reducir la cantidad de poder mágico que se requería para recitar hechizos; otras incrementaban el poder de tus hechizos al doble sin incrementar su consumo de poder mágico. No era tan sorprendente que hubiera alguna capaz de anular completamente la magia.
La parte complicada era descubrir exactamente cómo estas piedras lo hacían.
Cuando simplemente las dejabas sobre un escritorio como este, las piedras de absorción no succionaban activamente poder mágico de nada a su alrededor. Claramente, algo tenía que ocurrir antes. Después de un poco de experimentación, pronto descubrí que las piedras tenían una parte frontal y otra trasera. Era muy difícil distinguir un lado del otro, pero definitivamente existían.
Cuando colocaba mi mano en la parte trasera de una piedra y canalizaba algo de poder mágico, la parte frontal comenzaría a absorber poder mágico mientras emitía un sonido agudo.
En otras palabras, estas cosas no funcionaban automáticamente. Tenías que encenderlas y apagarlas tú mismo. Era muy parecido a las ventosas en los tentáculos de un pulpo.
Parecía ser que la hidra contra la que luchamos había estado activando su armadura absorbente de magia cuando veía un hechizo, anulando mis ataques en el último segundo.
Me costaba mucho imaginar que muchas personas pudieran reaccionar tan rápido, pero los animales salvajes con frecuencia tienen una visión dinámica y reflejos mucho mejores que cualquier ser humano.
Experimentando un poco más, también descubrí que la piedra no absorbía exactamente el poder mágico de la forma que yo había estado esperando. Cuando la sostuve en mi mano derecha y recité un hechizo hacia ella con la otra, el hechizo desapareció, pero no recuperé el poder mágico que había gastado. De hecho, estaba bastante seguro de que me estaba costando algo de poder mágico—la misma cantidad que había usado para recitar el hechizo original.
Tomaría más experimentos exhaustivos estar seguro de qué significaba esto, pero ya tenía una hipótesis. Básicamente, sospechaba que la piedra estaba convirtiendo el poder mágico que yo le daba en olas que podían desintegrar instantáneamente cualquier otra cosa hecha de poder mágico. Los resultados eran similares al hechizo Distorsión Mágica, pero sentía que estas piedras eran incluso más efectivas eliminando los hechizos que interactuaban con ellas.
Por supuesto, aún había muchas cosas que esta teoría por sí sola no podía explicar. Por ejemplo, las figuras que yo había fabricado con magia eran completamente inmunes a las piedras, incluso estando cerca.
Las figuras de tierra eran inmunes a las olas, pero los proyectiles de mi Cañón de Piedra no. No tenía idea de por qué ese era el caso. ¿Tal vez el poder mágico en las figuras se había estabilizado con el tiempo, haciéndolas inmunes a perturbaciones? Hmm.
Pero no tenía mucho sentido investigar estos sucesos. Yo ni siquiera tenía un buen entendimiento de lo que realmente era el poder mágico. En vez de buscar una explicación entendible, yo quería concentrarme en cómo podía usar estas cosas. Y cómo podía contrarrestarlas en el futuro.
Con esa idea en mente, había llevado a cabo otro experimento.
Tenía el presentimiento de que podía usar estas piedras para destruir algunas cosas que la Distorsión Mágica no podía. Los círculos mágicos, por ejemplo.
Cliff me había ayudado con este experimento. Como había esperado, logré destruir tanto un hechizo de barrera como el círculo mágico que él había usado para recitarlo. El diseño de su pergamino original no fue afectado, pero siempre y cuando el hechizo estuviera activo, las piedras de absorción podían eliminar el propio círculo.
Sin embargo, no eran capaces de afectar un círculo mágico dentro de un implemento mágico. Tal vez era debido a que ese círculo estaba tallado dentro del propio implemento, en vez de solo dibujado en su superficie.
Eso tenía sentido. Recordando nuestra batalla contra la hidra, me di cuenta de que nunca desactivó el círculo mágico en su guarida a pesar de retorcerse por todo el lugar.
En cualquier caso, el aprendizaje más importante era que estas escamas no podían destruir todo lo que tuviera una naturaleza mágica.
Dicho eso, probablemente eran más que efectivas para lidiar con la mayor parte de las amenazas que yo podría encontrar. Con una de estas en mi bolsillo, podía escapar la próxima vez que cayera en una trampa y terminara atrapado dentro de un hechizo de barrera. Idealmente trataría de evitar caer en ese tipo de trampas en primer lugar, pero nunca hacía daño tener una póliza de seguro.
Por el momento, yo estaba pensando en incorporar una de estas piedras en algún lugar de mi prótesis. Tal vez en la palma.
Podría ser difícil usar esa mano tanto para activar la piedra como para recitar la magia, pero con algo de suerte lograría dominarlo con algo de práctica.
“Disculpe, querido hermano. Tiene un invitado.”
Yo había estado dando vueltas alrededor de mi estudio por un tiempo cuando Aisha asomó su cabeza para anunciar que teníamos un visitante. Su rostro estaba tranquilo y compuesto; ella había entrado en su modo de sirvienta profesional.
“¿Quién es?”
“El Príncipe Zanoba. Él está esperando por usted en la sala de estar.”
Hmm. Me pregunto si necesita algo.
Por supuesto, no me molestaría si solo había venido por capricho… Tal vez solo quería algo de compañía.
“Entiendo. Gracias, Aisha.”
Procedí a levantarme casualmente de mi silla.
Recientemente Zanoba había estado progresando en su propia investigación del autómata. Mi Prótesis Zaliff había sido un producto de esos esfuerzos. Y al final, las piernas y pies del autómata funcionaban de una forma similar a las manos y brazos. Esta vez yo había ayudado a fabricar el prototipo. Zanoba dibujó los planos, yo fabriqué el modelo sección por sección con mi magia, y Cliff inscribió los círculos mágicos necesarios.
Fue un proceso lento y delicado. Habíamos pasado casi un mes fabricando una sola pierna. Algún día, con algo de suerte estaríamos vendiéndolas junto con nuestras manos artificiales, pero estábamos muy lejos de producir en masa estas cosas.
En fin. Ahora que habíamos logrado un buen entendimiento de las extremidades, Zanoba finalmente había comenzado a investigar el cuerpo del autómata. Esto involucraba localizar las finas junturas entre sus secciones, y después cortarlas cuidadosamente para estudiar las entrañas.
Justo en el centro de su pecho, él había encontrado una piedra mágica. Era un cristal bastante rojo de un tamaño inusual. Sin embargo, después de estudiarlo, él se dio cuenta de que en realidad no era una sola piedra. Era una combinación de numerosas piedras más pequeñas, cada una cubierta de pequeños círculos mágicos.
Este claramente era el núcleo del autómata. Si lográbamos descifrar todos los patrones inscritos en él, teóricamente seríamos capaces de fabricar uno propio.
¡Y luego, una vez que lleváramos nuestra investigación a alturas impensables, el sueño de la sirvienta robot finalmente se volvería una realidad!
Desafortunadamente, Zanoba estaba teniendo problemas para llevar a cabo este nuevo desafío.
Los círculos mágicos en el núcleo eran increíblemente extraños y complejos. Es más, los patrones estaban llenos de fragmentos de escritura antigua—notas, advertencias, pasajes de libros oscuros—y preliminarmente, diseños descartados. Básicamente, estaba claro que el creador del autómata había estado perfeccionando el diseño para el núcleo incluso mientras lo construía.
Parecía ser que la pieza maestra que habíamos encontrado en realidad era un fracaso o prototipo. No había forma de saber qué era lo que había estado buscando su creador.
Encontrarle sentido a todo esto iba a ser mucho más difícil que cualquier desafío que hubiéramos enfrentado hasta ahora. Pero Zanoba estaba inmutable. De hecho, él parecía incluso más determinado que antes a llevar a cabo la misión de su vida.
Si valía de algo, él tenía mi apoyo moral.
“Hola, Zanoba. Lamento haberte hecho esperar.”
Cuando entré a la sala de estar, Zanoba se paró de un salto del sillón donde él había estado bebiendo té hace solo un instante. “¡Ah, Maestro! ¡Me disculpo por molestarlo de esta manera!”
Julie y Ginger, quienes estaban de pie en la esquina de la habitación, siguieron su ejemplo y bajaron sus cabezas en silencio.
“Y dime, ¿qué puedo hacer por ti el día de hoy?”
“Simplemente pasaba por el vecindario, así que pensé que debía pasar a saludar.”
Hah. Así que solo era una visita social.
“Entiendo. Bueno, siéntete en casa.”
Esto era algo inusual de parte de Zanoba, pero no iba a echarlo ni nada parecido.
Mientras me sentaba en una silla, Julie caminó hacia mi lado. “Mire, Gran Maestro. Terminé otra.”
Ella me mostró una figura para que la examinara. Era su último intento de crear una figura de Ruijerd que yo le había pedido reproducir como tarea.
“Buen trabajo,” dije, estudiándola desde múltiples ángulos. “Estás mejorando rápidamente. Sigue fabricándolas para mí, ¿bien?”
“¡Bien!” dijo Julie mientras hacía una reverencia animada.
Mientras yo estaba de viaje a través del Continente Begaritt, Julie había terminado su figura original de Ruijerd. Yo había estado genuinamente sorprendido de lo bien que se veía. Estaba claro que ella había usado mi propia versión como modelo, pero honestamente, la suya era simplemente mejor.
Por ejemplo, la postura era perfecta. Incluso un completo aficionado iba a darse cuenta de que estaba mirando a alguien increíblemente fuerte.
Cuando se la enseñé a Norn, ella no pudo evitar murmurar en voz baja “Yo quiero una,” así que le regalé la original. Ella la tenía sobre una repisa en la habitación de su dormitorio en este momento.
Reconociendo el éxito de Julie en este aspecto, le pedí producir tantas copias de la figura como pudiera. Todavía le tomaba bastante tiempo crear una sola, pero ese no era un gran problema. El trabajo era una buena forma de aumentar su reserva de poder mágico, y con algo de suerte tendríamos una buena pila de ellas listas para el momento que estuviéramos listos para vender el libro de Norn.
“Ayer, vi a Norn-san en la escuela.”
“¿De verdad? ¿Se encontraron? ¿Acaso ella dijo algo?”
“Ella me agradeció. Así que yo también le agradecí.”
“Aw, eso es genial. Bien por ti, Julie.”
Estiré mi brazo y acaricié la cabeza de Julie con cariño. Ella se puso un poco rígida ante mi gesto, pero no se apartó.
Por cierto, Norn recientemente había terminado su libro acerca de Ruijerd. Incluso después de comenzar a aprender esgrima de mí, ella había seguido escribiendo. El libro era corto, y la prosa era un poco torpe y confusa. Además, solo cubría una parte de la vida de Ruijerd: la historia de esas lanzas malditas, comenzando con el servicio leal de Ruijerd a su señor y terminando con su venganza.
Pero a pesar de todas sus fallas, ella había logrado capturar perfectamente la personalidad de Ruijerd. Su orgullo, su tristeza, y su valentía eran traspasadas con una claridad impresionante. Con una cuidadosa edición, yo estaba confiado de que podría venderse como un libro para niños.
Para probar esa teoría, yo le había leído el manuscrito a Julie, quien lo amó completamente. Ella me había hecho leérselo tres veces seguidas, y probablemente habría seguido pidiéndolo si Ginger no hubiese intervenido.
Al parecer, nadie le había leído a Julie historias como esta cuando ella era pequeña. Tal vez era algo cultural. Los enanos aparentemente tenían cuentos de hada tradicionales, pero tal vez ellos no escribían libros para niños. O quizá sus padres simplemente estaban demasiado ocupados para pasar tiempo entreteniéndola. Pero no era como si eso tuviera importancia ahora mismo.
En fin, ya que Julie había disfrutado tanto el libro, yo había estado planeando presentarla a Norn uno de estos días, pero parecía ser que ellas ya se habían adelantado. Norn probablemente había estado un poco avergonzada de saber que ella ya era su fan. Pero era genial escuchar que habían comenzado con el pie derecho. Reconocer el talento de los demás es un buen primer paso hacia construir una buena relación de trabajo.
Todo esto quería decir que estábamos progresando muy bien en los preparativos de nuestra campaña de relaciones públicas para Ruijerd. Yo además seguía con mi entrenamiento e investigación. En general, me sentía bien acerca de la forma en que estaba ocupando mi tiempo. Si me presionaba para hacer algo más aparte de lo que ya estaba haciendo, probablemente terminaría colapsando.
Tal vez habría sido óptimo enfocarme en una sola área específica en la cual especializarme, pero sabía que yo nunca había sido el mejor en lo que había intentado. Eso era cierto en mi primera vida, y probablemente también era cierto en esta.
Siempre había alguien mejor que tú ahí afuera. Tal vez yo era el mejor mago de la Universidad ahora mismo, pero el mundo estaba lleno de personas increíblemente poderosas.
Existía tal cosa como el talento genuino—la clase de talento con el que no podías competir, sin importar el esfuerzo que hicieras.
Yo no sentía la necesidad de presionarme para ser el mejor en algo. Mi objetivo era ser lo suficientemente flexible como para competir en varios frentes. Si no podía vencer a alguien en una pelea uno a uno, simplemente encontraría una forma de huir.
En teoría sonaba bien. Pero, por supuesto, en ocasiones podrías terminar luchando contra una Hidra Manatite. Yo al menos quería volverme lo suficientemente fuerte como para defender a mi familia. Luchar no era mi especialidad, pero tendría que encontrar formas de volverme más fuerte.
“Ah, cierto. Zanoba, ¿te gustaría ver a Lucie?”
“¡Ooh! ¿¡Está dispuesto a mostrarme a su hija!? ¿¡Está seguro!?”
“Bueno… sí. ¿Hay alguna razón por la que no debería?”
“¡Supongo que no! Sin embargo, creo que en ciertos países es tradición esperar hasta que un hijo cumpla cinco años antes de dejar que alguien fuera de la familia lo vea.”
“¿De verdad? Hah. Personalmente, preferiría mostrarla a todos los que pueda…”
En cualquier caso, no había razón para pensar demasiado en todo esto ahora mismo. Yo solo tenía que seguir avanzando lentamente y a paso firme.
Seguía con mi entrenamiento diario y mis ejercicios de magia, avanzando en mis proyectos de investigación, y haciendo muchos amigos interesantes. Comparado con mi vida anterior, yo me había estado esforzando mucho más ahora, y obteniendo mucho más de mi día a día. Era justo decir que estaba haciendo un buen trabajo hasta ahora—al menos de acuerdo a mis estándares.
En otras palabras, no había necesidad de apresurar las cosas. Si me presionaba demasiado, eventualmente me quebraría mental o físicamente. Además, mi apuro podría volverme descuidado. No quería cometer otro error, como lo había hecho con esa hidra.
Así que, por ahora, iba a seguir avanzando a mi propio ritmo. Un paso a la vez.
Quería hacer de mis esfuerzos de superación personal una parte de mi rutina diaria. Con algo de suerte, ese esfuerzo dará frutos la próxima vez que termine enfrentando un verdadero desafío.
Hmm. Pero ¿cuál era el siguiente paso que debía tomar ahora?
Había reemplazado mi mano con una prótesis. Mi investigación estaba avanzando bien. Mis relaciones con mis esposas eran excelentes, mis hermanas e hija estaban bien, y nuestra familia tenía una sólida red financiera.
Tal vez era tiempo de pedirle a Roxy que me enseñe magia de agua de nivel Real.
Leyenda #5 de la Universidad: El Jefe tiene una debilidad por los niños pequeños.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.