¿Puedo Quedármelo?
Capítulo 4: ¿Puedo Quedármelo?
Vamos a hablar de Aisha por un momento.
La chica lo estaba haciendo muy bien. A pesar de las tragedias que habían caído sobre nuestra familia, ella se veía tan radiante y enérgica como siempre. Yo nunca la veía mirando tristemente fuera de la ventana como lo hacía su madre en ocasiones. Ella no mordía su labio cuando miraba hacia la espada de Paul, como hacía Norn. Ella hacía sus quehaceres del hogar animadamente, como si nada hubiese cambiado. Durante el día, ella cuidaba sus flores en el jardín y en su habitación; de noche, ella se lanzaba sobre mis lecciones de magia, y se acurrucaba conmigo felizmente.
Casi parecía que ella tenía más energía que antes. Aisha probablemente era la persona menos melancólica de toda la casa.
En ocasiones, casi se sentía como si ella no lamentara en lo absoluto la muerte de Paul. No podía evitar preguntarme si él había significado algo para ella.
Dicho eso, Norn no recordaba mucho de nuestro tiempo en la Aldea Buena, así que era posible que Aisha tampoco tuviera muchos recuerdos de Paul o Zenith. Tal como Norn había pasado varios años de viaje con Paul, Aisha había pasado la mayor parte de su infancia con Lilia.
Considerándolo todo, no era justo de mi parte esperar que ella estuviera triste. Tal vez su dicha por el regreso a salvo de Lilia superaba su tristeza por la muerte de Paul. De ser así, eso probablemente era lo mejor.
Después de todo, no era como si yo quisiera que mi hermana estuviera deprimida en vez de disfrutar la vida.
Un día, yo no tenía nada que hacer en particular.
No tenía clases ese día, pero desafortunadamente tanto Roxy como Sylphie tenían que trabajar. Yo estaba planeando cuidar a Lucie y pasar el día relajándome.
Me sentía un poco culpable por perder el tiempo por la casa mientras mis dos esposas se estaban esforzando en el trabajo… pero los adultos necesitan descansar cuando pueden, ¿cierto?
Hmm. Pero en este momento no estoy ganando dinero. ¿De verdad está bien? ¿Considerando que tengo un bebé y todo eso? Bueno… terminar mi educación es la mejor forma de ganar dinero después, ¿cierto? Sí, todo está bien.
Después de despedir a mis esposas, fui directamente a ver a Lucie. Ella todavía estaba dormida, así que salí al jardín sin ninguna razón en especial.
Cuando nos mudamos, aquí no había nada más que un pedazo de tierra descuidado y árido. Pero ahora, después de solo unos años, había sido transformado completamente.
Primero que nada, ahora teníamos tres enormes árboles perenne. Uno de ellos florecía en primavera, el segundo en verano, y el tercero en otoño. Aunque no era como si hubiera tenido la oportunidad de verlos florecer con mis propios ojos.
Cuando le pregunté a Aisha dónde los consiguió, ella explicó que había hecho una solicitud en el Gremio de Aventureros y les pidió que los trajeran aquí desde el bosque más cercano.
Transportar árboles maduros sonaba como una verdadera molestia, así que le pregunté cuánto había costado. Aisha dijo que Zanoba había ayudado, así que ella solo tuvo que cubrir el costo de algunos guardaespaldas.
En una esquina del jardín, había una sección de suelo separada del resto por una división de ladrillos. Ahí era donde Aisha había plantado las semillas de arroz que yo había traído. Ninguno de nosotros sabía cómo crear un arrozal apropiado, así que estábamos tratando de hacer crecer el arroz en tierra seca. Hasta ahora, la primera cosecha parecía estar creciendo sin problemas. Aunque era difícil asegurar si íbamos a conseguir algo comestible al final o no.
Aisha estaba agachada junto a ese pequeño arrozal en este momento. Para mi sorpresa, Zenith estaba sentada junto a ella.
“¿Qué están haciendo ustedes dos?” dije.
“¡Ah, hola, Rudeus!” dijo Aisha, mirando atrás hacia mí. “¡Estamos deshierbando el arroz!”
Por un momento pensé que ella estaba bromeando, pero luego me acerqué y me di cuenta de que era cierto. Aisha estaba jalando hierbas desde los espacios entre los tallos de arroz, y Zenith también estaba ayudando en silencio.
Ahora que lo pienso, tenía vagos recuerdos de Zenith deshierbando en la Aldea Buena. Tal vez era algo normal a la hora de cultivar plantas, incluso en los climas fríos como este.
“¡Zenith-sama también quería ayudar!”
“…”
Algo acerca de ese Zenith-sama no me parecía muy bien.
“Um, Aisha, puedes llamar a Madre Zenith Mamá si quieres, ¿sabes?”
“Nah. Madre Lilia dijo que no puedo. Ella siempre dice que debo llamarla Zenith-sama o Señora.”
Ah, así que era otra de las órdenes de Lilia. Ella de seguro era estricta en estas cosas.
Por otro lado, sentía que Aisha de todas formas no pensaba en Zenith como una madre. Para que conste, Zenith la había tratado como su propia hija cuando ella era una bebé, pero Aisha obviamente no podía recordar eso.
Bueno, como sea. Tampoco era algo muy importante.
“¿Por cuánto tiempo ha estado ayudando Madre Zenith?”
“De hecho, ya por un buen rato. Madre Lilia trató de detenerla al principio, pero ella siempre viene a ayudar cuando comienzo a trabajar en el jardín. ¡Ella es incluso mejor que yo!”
Zenith se había esforzado mucho manteniendo nuestro jardín en la Aldea Buena. Tal vez tenía relación con eso.
Yo de ninguna forma iba a negárselo. Nunca se sabe lo que podría ayudar a recuperar sus recuerdos. En cualquier caso, era genial verla a ella y Aisha sentadas lado a lado. Ellas se veían felices con la compañía de la otra. Incluso si no estaban relacionadas por sangre, supongo que Zenith todavía era la madre de Aisha.
“Ah, cierto. Rudeus, hoy tienes el día libre, ¿verdad?”
Mientras las estaba viendo trabajar, Aisha se dio la vuelta hacia mí. Sus mejillas estaban manchadas de lodo.
“Sí. Estaré en casa todo el día.”
“¡Genial! Hay algo que quiero mostrarte. ¿Podrías, por favor, ir a mi habitación más tarde?”
“Claro,” dije, agachándome para limpiar su rostro. Aisha sonrió adorablemente mientras la limpiaba.
Zenith estaba mirando desde el costado, casi como si quisiera decirnos algo.
“Hay algo que quiero mostrarte. ¿Podrías, por favor, ir a mi habitación más tarde?”
Estoy seguro de que todos estarán de acuerdo en que esa es una línea muy provocativa.
Aisha era una niña muy precoz. Existía la posibilidad de que ella se levantara su falda para tratar de mostrarme sus partes íntimas o algo así.
Bueno, pensándolo bien, tal vez no. Nosotros ya nos bañábamos juntos de forma regular. Ella no tenía nada ahí abajo que yo no hubiera visto.
Aun así, la niña era tan descarada que estaba comenzando a preocuparme un poco por su futuro. Tal vez debía darle algunas charlas de educación sexual básicas en algún momento.
Esperen, ¿acaso no dijo que Lilia ya había repasado todo eso con ella?
Bien… pero ¿qué tal si le enseñó un montón de tonterías? Yo debería estar a la altura de la situación…
Frunciendo el ceño mientras consideraba el apropiado curso de acción, di un paso dentro de la habitación de Aisha.
Ella me había pedido pasar más tarde, pero no había especificado la hora. No debería ser un problema si esperaba por ella aquí.
No es como si solo quisiera mirar dentro de la habitación de una chica ni nada parecido. A pesar de que tal vez sí tenía un poco de curiosidad.
“Bueno, tal parece que ella al menos mantiene limpio el lugar…”
La habitación de Aisha estaba increíblemente ordenada. Todo estaba ubicado en el lugar apropiado, y no podía ver ni una sola mota de polvo. Su cama también estaba perfectamente hecha.
Me di cuenta que aquí y allá había algunos pequeños toques femeninos. El pequeño peluche de felpa sobre su cama era particularmente llamativo. Era un niño, de tal vez veinte centímetros de alto, con el cabello castaño claro, una túnica, y una vara. Él probablemente era un mago.
Por lo que sabía, no vendían juguetes como este en esta ciudad. ¿Acaso lo había comprado de un comerciante ambulante o algo así? No creo que incluso Zanoba tenga algo como esto en su colección, y eso quería decir que debía ser muy difícil de encontrar.
¿Tal vez lo fabricó ella misma? Nah, probablemente no.
Aisha además tenía bastantes plantas de macetero junto a sus ventanas—de todo desde flores con forma de tulipanes hasta aloes y pequeños cactus. Había quizá diez de ellos alineados juntos en maceteros de varios tamaños. Comparada a la habitación de Norn, este lugar se veía mucho más parecido a lo que esperarías de la habitación de una jovencita.
Caminando hacia la esquina, abrí uno de los armarios de Aisha y di un vistazo. En su interior había tres trajes completos de sirvienta. Todos ellos habían sido bastante usados, y tenían llamativos parches aquí y allá. Se parecían más a ropas de una sirvienta veterana que a las de una niña de once años de edad. Aisha últimamente había estado creciendo rápido, así que ella probablemente terminaría creciendo más allá de lo que podían soportar estos trajes en poco tiempo. A menos que Lilia los modifique de alguna manera.
Mirando alrededor una vez más, me di cuenta de que había un traje lindo y femenino colgado en un extremo del armario. Tenía muchos adornos y todo eso. ¿Tal vez lo estaba guardando para una ocasión especial?
Con algo de suerte esto no era lo que ella había estado esperando mostrarme. Tendría que pretender que no lo había visto.
Cerrando el armario, procedí a abrir un cajón debajo de él.
Un lado de estaba repleto de bragas perfectamente dobladas. Para cualquier chico que estuviera enamorado de ella, este habría sido un verdadero cofre del tesoro.
Junto a su ropa interior había un buen número de poleras… y ahora que veía bien, también algunos sostenes. Mi hermanita estaba bien desarrollada para su edad, y ya era capaz de equiparse una armadura de pecho. Aun así, ella en este momento probablemente estaba en el equivalente de una copa A. El Anciano y Sabio Ermitaño ya la había clasificado como una rara gema en bruto, pero todavía era muy pronto.
Mientras estaba contemplando la ropa de mi hermana, un pequeño sonido detrás de mí hizo que mi corazón dejara de latir por un segundo. Activando mi Ojo de la Premonición, canalicé poder mágico en mis dos manos y giré, asegurándome de cerrar el cajón detrás de mí.
“¿Quién está ahí?” dije, apuntando mis dedos hacia la puerta.
No había nada ahí. Nadie a la vista.
Aisha y Zenith todavía deberían estar ocupadas con el jardín en este momento, y Lilia debería estar ocupada preparando el almuerzo.
¿Entonces era nuestra mascota armadillo? No, él había acompañado a Roxy cuando ella se fue hacia la Universidad. Dilo probablemente estaba tomando una siesta en algún establo cerca de ahí.
Matsukaze, el caballo que yo había comprado antes de ir a Begaritt, estaba alojado en un establo de la ciudad. En ocasiones yo iba a visitarlo, pero dudaba que él pudiera llegar hasta aquí por su cuenta.
Eso solo dejaba a Lucie, y ella ni siquiera podía gatear todavía.
¿Entonces era alguien totalmente inesperado? ¿Un ladrón? ¿Un pervertido buscando robar el primer sostén de una niña inocente?
Miré alrededor de toda la habitación mientras me agachaba cuidadosamente.
No veía a nadie. Y tampoco había buenos lugares para ocultarse.
Aun así, algo se sentía fuera de lugar. Mi afilada intuición pulida a través de los años me estaba diciendo que yo no estaba solo aquí.
¿Podría ser un enemigo invisible? ¿Tal vez alguien con un implemento mágico que proporcionaba un camuflaje perfecto? En ese caso, el efecto tendría que desaparecer tarde o temprano.
“… Entonces supongo que simplemente tendremos que ver quién parpadea primero,” murmuré silenciosamente.
Con algo de suerte no era solo la casa crujiendo ni nada parecido. Me sentiría como un verdadero idiota.
No… definitivamente hay algo fuera de lugar. Puedo sentirlo.
Mira con atención, Rudeus. ¿Qué ha cambiado aquí? ¿Qué está fuera de lugar?
… ¿El peluche? No, no es eso.
La puerta todavía está cerrada. La cama todavía está hecha. El techo está impecable como siempre.
Eso deja… a las plantas de macetero. ¿Hay más que antes?
No lo creo. Pero siento que me estoy acercando…
“…”
Mientras miraba hacia las plantas tratando de encontrar algo fuera de lo ordinario, el sol salía desde detrás de una nube. Un rayo de luz atravesó la ventana de Aisha.
¡Sonido! ¡Sonido!
“¡Gaaaah!”
La planta dentro del macetero más pequeño reaccionó inmediatamente. Se estaba retorciendo ahí dentro, tratando de posicionar más de su cuerpo dentro del rayo de luz, y moviendo sus hojas hacia la ventana.
Con cada uno de sus movimientos, el macetero se movía ligeramente hacia el marco de la ventana.
Esto evidentemente era lo mismo que había escuchado hace unos momentos.
“¿Qué diablos es esta cosa?”
Pinché cautelosamente la planta, y esta se retorció de la sorpresa. Pero, después de un momento, la planta se acercó para sobarse contra mi dedo, y comenzó a envolver un zarcillo a su alrededor.
Alejé mi dedo de la sorpresa. La planta rápidamente volvió a bañarse en el sol.
“¿Una planta que se mueve…?”
Qué extraño. Con algo de suerte no iba a comenzar a danzar alrededor de la habitación mientras canta una canción o algo así.
“…”
Pero, hablando en serio, ya tenía una idea de lo que podía ser esta cosa. Después de todo, había visto a los de su clase muchas veces en el pasado.
Esta cosa era un Treant.
Las criaturas conocidas como Treant podían ser encontradas por todo el mundo. Ellos eran una de las categorías de monstruo más comunes y conocidas. De cierta forma, podrías compararlos con los limos de Dragon Quest.
Yo había viajado mucho para mi edad, con viajes a través del Continente Demoniaco, el Continente de Millis, el Continente Central, y el Continente Begaritt. Desafortunadamente, aún no había visitado el Continente Divino, pero esos todavía eran cuatro de los cinco principales.
En cada uno de los continentes que había visto hasta ahora, había Treants de alguna clase.
Los encontrarías en cualquier bosque, y tampoco eran raros en las planicies y desiertos. La mayoría de ellos estaban principalmente hechos de madera, pero no todos ellos se veían como árboles andantes.
Los Treants de Piedra se parecían a enormes y abultadas papas. Los Treants de Cactus se veían como plantas verdes con espinas. Y también había muchas otras especies. Por ejemplo, yo había visto a un Treant Anciano siendo capaz de usar magia de agua.
Aun así, nunca antes había visto a un Treant así de pequeño. Esta cosa tenía alrededor de quince centímetros de alto. Tal vez veinte, si tomabas en cuenta sus raíces. Tenía cuatro hojas y dos zarcillos con forma de taladro. Aún no veía ninguna flor o fruto. Quizá se veía como un árbol muy joven. Debido a eso, decidí referirme a él como un Treant Bebé.
No era como si importara. Solo necesitaba una forma de referirme a él.
Ahora bien. La pregunta principal en este momento era qué estaba haciendo nuestro pequeño Treant Bebé en la habitación de Aisha.
“Dime, Aisha. ¿Qué pasa con esta cosa?”
“Um, bueno, simplemente comenzó a moverse un día.”
Aisha, quien había venido corriendo ante mi grito de sorpresa, no parecía sentirse particularmente culpable acerca de la situación.
“¿Cuándo ocurrió eso?”
“De hecho, fue justo después de que regresaste de tu viaje. ¿Qué opinas? Es bastante genial, ¿cierto?”
Ella más bien se veía orgullosa de su pequeña… mascota.
“Sí, es sorprendente. Pero ¿por qué no me contaste al respecto?”
“¡Quise hacerlo! Pero tú has estado muy ocupado últimamente, ¿sabes? Pensé que podía esperar un poco. ¡Pero terminaste encontrándolo por tu cuenta!”
“Bueno, como sea… No puedo creer que esas semillas que traje en realidad fueran de un Treant. ¿Cuáles son las probabilidades de eso?”
“¿Eh? No, no. Estoy bastante segura de que creció de algunas semillas Vatirus que obtuvimos en Asura.”
“Oh. ¿De verdad?”
“Sí. Tiene hojas y sarmientos, ¿ves? Deberían brotar unas geniales flores púrpuras en poco tiempo.”
Yo reconocía el nombre de la planta. Sus flores eran el ingrediente principal de un poderoso afrodisiaco, y también podía ser usado para fabricar ciertos perfumes. La cultivaban en ciertas partes del Reino de Asura.
Pero eso no explicaba por qué esta se había convertido en un Treant.
“Pero ¿qué la hizo empezar a moverse? ¿Era así desde el comienzo?”
“Nop; al principio solo era una planta. Comenzó a moverse cuando la traspasé a este macetero.”
Aisha explicó que a ella le gustaba plantar las flores en el jardín antes de moverlas a sus maceteros. Una vez que crecían lo suficiente, ella las volvía a plantar en el jardín. Aisha todavía estaba experimentando por el momento, y era por eso que los maceteros y las plantas en su interior eran tan diferentes.
“Hrm.”
El propio macetero era uno perfectamente ordinario que habíamos comprado en una tienda de artículos varios hace un tiempo. Encontraba muy improbable que fuera un objeto mágico.
“No le hiciste nada extraño, ¿o sí?”
“Nop; la traté como a todas las demás. Estoy usando la tierra que tú creaste para mí. Parece tener más nutrientes que la tierra de los alrededores.”
Entonces eso probablemente descartaba la tierra. Yo siempre le creaba tierra perfectamente ordinaria con mi magia. No era algo que yo hiciera con demasiado esfuerzo. Tal vez agregué un poco del afecto que siento por mi hermana menor, pero eso no parecía relevante.
“Ah, espera. Supongo que en ocasiones le doy los restos del agua de la bañera.”
¡Agua de la bañera! Hmm. Yo no estaba presente en ese momento, así que supongo que había estado mezclada con el sudor de Sylphie y Roxy… tal vez también un poco del de Nanahoshi.
Interesante. Podía entender por qué eso llevaría a una planta a crecer algunos tentáculos que les gustaba manosear.
Ya basta, Rudeus. Deja de ser un idiota.
“Mmm…”
¿Entonces qué pudo haber causado esto? Ella había plantado una semilla normal, y la cultivó normalmente, pero de alguna forma se transformó en un monstruo. ¿Acaso eso era algo que solo… ocurría en ocasiones?
Era más probable que de alguna forma una semilla de Treant hubiera sido accidentalmente mezclada con las normales. Los Treants eran imitadores innatos. Tal vez solo estaba pretendiendo ser una planta Vatirus normal al principio para pasar desapercibido. Al menos, esa parecía ser una teoría coherente.
“Bueno, en cualquier caso, supongo que debemos matarlo,” murmuré para mí mismo. “Tal vez podría simplemente quemarlo.”
“¿¡Queeeeé!?” gritó Aisha. “¿¡Por qué!? ¡Pasé todo este tiempo criando al pequeñín! ¿¡Por qué quieres quemarlo!?”
Me sorprendió un poco lo feroz que fue su negativa. Pero, por otro lado, ella me había traído aquí para enseñarme su Treant. Supongo que tenía sentido que ella no estuviera muy feliz acerca de deshacerse de él.
“… Aisha, sabes lo que es esta cosa, ¿cierto? Es un Treant. Es una clase de monstruo.”
“¡Pero ve lo pequeño que es! ¡Es adorable!”
“Sí, por el momento. Pero una vez que crezca, podría comenzar a atacar personas. Es peligroso.”
“¡Lo entrenaré! ¡Me aseguraré de que no lastime a nadie!”
Ella ahora se estaba aferrando desesperadamente a mi cintura, y había lágrimas en sus ojos. Yo estaba seriamente tentado a solo decir Ah, muy bien. ¡Pero no voy a limpiar sus desastres!
Aun así, aquí no estábamos hablando de un gatito callejero. Era un monstruo.
“Esos ojos de cachorrito no van a funcionar conmigo. Necesitamos deshacernos de él.”
“¡Pero él de verdad es un buen chico! ¡Es bueno con todos los demás, y hace todo lo que le digo!”
“Ahora solo estás inventando cosas, Aisha. ¿Cómo un Treant va a hacer lo que le digas? Ni siquiera tiene oídos.”
“¡Mira!”
Aisha estiró una mano hacia el Treant Bebé una vez que llegó a él trotando. La pequeña criatura reaccionó al deslizar lentamente uno de sus zarcillos alrededor de su delgado dedo índice. Sin zafarse de su agarre, ella gentilmente acarició la parte de abajo de sus hojas con la punta de sus dedos, y el Treant Bebé retorció su cuerpo de una forma que parecía placer.
Era una escena bastante extraña. Esa cosa se veía exactamente como una planta, pero estaba reaccionando como un animal.
“Bien, suéltame,” dijo Aisha.
El Treant inmediatamente desenrolló su zarcillo de su dedo, dejándolo descansar en la palma de su mano.
“¿Cuál es el dedo meñique?”
Después de un momento de vacilación, el zarcillo se deslizó alrededor de su dedo meñique.
“Dedo medio.”
El zarcillo liberó su meñique y se aferró a su dedo medio.
“Agarra mi pulgar sin soltar mi dedo medio.”
Aún enrollado alrededor del dedo medio, el zarcillo se estiró todavía más, tratando de alcanzar obedientemente el pulgar de Aisha. No era lo suficientemente largo para agarrarlo, pero de todas formas logró tocar la punta de su dedo.
“Bien, suéltame.” Ella siguió jugando con el Treant de esta forma por un tiempo, y después se dio la vuelta para mirarme. “¿Ves? Él obedece lo que le digo, ¿cierto?”
“Sí, eso parece.”
Para mi sorpresa, claramente era posible comunicarse con esta cosa. Y al parecer, estaba muy apegado a mi hermanita.
Necesitaba pensar las cosas un poco mejor.
Los Treants eran monstruos. Eso era un hecho. En mi experiencia, ellos se camuflaban como árboles u otras plantas, y después lanzaban desagradables ataques sorpresa sobre cualquier viajero que pasara por ahí.
Aun así, yo sabía que existían algunas especies de monstruos ahí afuera que podían ser domesticadas.
Criaturas como Dilo, la mascota de nuestra familia; y el lagarto que monté a través del Continente Demoniaco no eran vistos usualmente como monstruos—las personas usualmente los llamaban bestias. Pero no había nada que los separase intrínsecamente de los monstruos, aparte de su temperamento.
Este Treant Bebé parecía estar lo suficientemente domesticado, así que tal vez no debía clasificarlo como un monstruo.
Honestamente, tampoco era una gran amenaza. Dilo de seguro podía causar más daño que esta cosa si quisiera hacerlo.
Dicho eso… Dilo había sido domesticado por un domador de bestias profesional.
“Escucha, para ser honesto, estoy un poco preocupado de que esta cosa trate de estrangularte mientras duermes.”
“Creo que todo debería estar bien, Rudeus. Incluso una planta Vatirus adulta solo llega al doble de este tamaño.”
“Mmm… bueno, pero—”
“¡Si alguna vez daña a alguien, haré lo que tú digas! ¡Lo prometo!”
“Pero ¿qué tal si eres herida gravemente la primera vez que ataque?”
“Grr…”
Aisha infló sus mejillas del mal humor ante esto, pero después pareció reconsiderar su estrategia. Abriendo sus ojos bastante, ella puso sus manos juntas en frente de su pecho y miró arriba hacia mí con su expresión más dulce e inocente.
“¿Por favor, Rudeus? ¿No puedes darme una oportunidad?”
¿Dónde diablos aprendió a rogar de esa forma? No eres nada sutil, niña.
Yo estaba tentado a destacar el punto, pero ahora mismo teníamos asuntos más importantes entre manos.
Bien, veamos…
Yo estaba seguro de que nunca había escuchado de alguien domesticando a un Treant. Tampoco sabía mucho acerca de su comportamiento, así que era difícil decir cuál era la mejor forma de entrenar uno. Y más importante, ellos eran monstruos peligrosos, a pesar de que unos bastante débiles. Si metíamos la pata, aunque sea un poco, las cosas podrían dar un giro para lo peor.
Por otro lado, si realmente iba a llegar a máximo treinta centímetros de altura, no había mucho que pudiera hacer para lastimarnos.
Aisha había criado a esta cosa desde que era una semilla, así que estaba acostumbrada a las personas. Eso volvía menos probable que atacara a uno de nosotros… asumiendo que era un animal común y corriente en ese aspecto.
Hmm…
Claramente irritada por mi indecisión, Aisha comenzó a hacer pucheros. “Muy bien. Si así van a ser las cosas, tal vez deba jugar mi carta del triunfo.”
“¿Tu carta del triunfo?”
“¿Por qué no le cuento a Sylphie y Roxy acerca de tu pequeño secreto?”
“¿De qué estás hablando?”
¿Acaso yo les estaba ocultando secretos terribles? Nada se me venía a la cabeza…
Pero entonces, sonriendo maliciosamente, Aisha soltó la bomba. “¡Estoy hablando de tu habitación secreta en el sótano!”
“¡Gah!”
Todos tenían alguna parte de sí mismos que querían mantener privada. En mi caso, era ese pequeño altar en el sótano.
Esa habitación era un lugar sagrado que yo visitaba solo de noche, ofreciendo mis plegarias mientras mi familia descansaba. Mis diosas ahora estaban físicamente presentes en mi casa; pero eso no hacía que el ritual fuera menos significativo para mí.
La fe tiene valor en sí misma, ¿saben? El acto de rezar nos tranquiliza y enfoca, ayudándonos a vivir cada día al máximo. Yo ya había estado realizando esta rutina por años. Era parte de mi vida.
Pero ¿qué pasaría si mi altar fuera descubierto? ¿Qué pensaría Sylphie? ¿Qué diría Roxy? Quería pensar que al menos Lilia lo entendería. Aisha evidentemente lo había estado manteniendo en secreto, pero ¿qué hay de Norn? Tenía la sensación de que ella reaccionaría con un disgusto evidente.
El resultado final probablemente sería la destrucción de mi altar. Y con él, yo perdería una parte importante de mi rutina diaria.
“A-Aisha, escucha. Solo estoy preocupado por tu seguridad, ¿bien? Los Treants son monstruos peligrosos, así que criar uno podría ponerte en riesgo.”
“A mí no me importa si eres un pervertido total, Rudeus, pero me pregunto cómo se sentirán Sylphie y Roxy al respecto. Especialmente Roxy… Has estado adorando sus bragas por muuuucho tiempo, ¿no?”
¡Argh! ¡Esta niña no tiene piedad! ¡Yo solo estaba tratando de protegerla, y ahora ella me estaba chantajeando!
Maldita sea, ¿qué se supone que haga ahora? ¿Cuál era la opción menos mala?
Mientras estrujaba mi cerebro en busca de una respuesta, la puerta de la habitación de Aisha se abrió repentinamente detrás de nosotros.
“Um, creo que acabo de escuchar mi nombre. ¿Necesitan algo?”
“¡Gah!”
“¡Qué!”
Aisha y yo nos dimos la vuelta para encontrar a Roxy de pie en la puerta, viéndose un poco desconcertada.
“¿¡Q-qué estás haciendo aquí, Roxy!?” tartamudeé. “¿No te habías ido hace rato?”
“Regresé por algo que olvidé. Afortunadamente, no tengo clases en este momento.”
¡Típico de Roxy! ¡La profesora olvidadiza! ¡Qué linda!
Esperen, tratemos de permanecer concentrados.
“Bueno, Roxy, Rudeus y yo justo estábamos hablando de su alt—¡mmmff!”
Hmm. Había terminado cubriendo la boca de mi hermanita a media oración. ¿Y ahora qué?
“…”
“…”
Se produjo un silencio incómodo. Lo único que se escuchaba eran los débiles sonidos del Treant Bebé retorciéndose cerca de la ventana.
Los ojos de Roxy se posaron en él, y los abrió ampliamente de la sorpresa.
Bien, tal vez puedo sacar ventaja de esto. Roxy debería ponerse de mi lado en esto, ¿cierto? Estoy seguro de que ella sabe lo peligrosos que son los Treants.
“Ese es un Treant, ¿no?” preguntó de la curiosidad Roxy.
“¡Cierto, sí!” dije. “¡Aisha acaba de decirme que quiere criar a esa cosa como una mascota! Pero los Treants son monstruos, ¿sabes? Podría ser peligroso. ¿Puedes ayudarme a convencerla de deshacerse de él?”
Aisha agarró mi mano, la cual estaba ahogando sus gritos de protesta, y tratando de moverla de ahí. Niña tonta. ¡No puedes vencerme en una competencia de fuerza! ¡Muerde mis dedos si quieres, pero no te voy a soltar!
Gah, espera. ¡No los lamas! ¡Detente! ¡Eso es jugar sucio!
“No estoy tan segura de eso, Rudy. Creo que debería estar bien.”
¿¡Qué!? ¿¡Ella está del lado de Aisha!?
“Los Treants son criaturas leales si las domesticas apropiadamente,” continuó Roxy. “Y además este es bastante pequeño. No debería existir mucho peligro.”
“Espera, ¿en serio? ¿Puedes domesticarlos?”
“Claro. No parece ser muy común en este continente, pero la tribu Migurd usa Treants para ahuyentar aves de sus campos.”
¿Lo hacían? Hmm… tal vez. Mis recuerdos de esa visita estaban un poco borrosos después de tanto tiempo.
¡Ah, cierto! Ellos tenían esas cosas que se veía como Plantas Piraña en los campos. Aunque no me había dado cuenta que eran Treants.
En cualquier caso, parecía que al final Aisha estaba en lo correcto, así que la liberé de mi agarre.
“Lo siento, Aisha. Parece que yo estaba equivocado en esto.”
Ella miró arriba hacia mí con desconfianza por un momento, pero eventualmente sonrió del alivio. “No hay problema, Rudeus. Solo estabas preocupado por mí, ¿cierto?”
“Sí, por supuesto. Tienes que admitir que criar a un monstruo suena que podría ser peligroso.”
“Muy bien. Supongo que mantendré la boca cerrada.”
“Gracias, Aisha. Recuérdame comprarte una buena comida uno de estos días.”
“¡Lo haré!”
Girando para alejarse de mí, Aisha rápidamente corrió hacia Roxy y le dio un abrazo.
“¡Gracias, Nee-san! ¡Te amo!”
“… Eh, de nada, supongo.”
Roxy aceptó el abrazo, pero se veía tan perpleja como siempre.
Desde ese momento, el Treant Bebé de Aisha se unió a la familia como nuestra segunda mascota. Naturalmente, yo establecí algunas reglas y condiciones de antemano.
Primero y más importante: Si alguna vez lastimaba a alguien, nos desharíamos de él inmediatamente.
Segundo, Aisha tenía que entrenarlo exhaustivamente para que no ataque a nadie.
Tercero, ella tenía que explicarles a todos con lujo de detalles qué clase de planta era.
Cuarto, ella no la iba a dejar cerca de ningún bebé, solo para estar seguros.
Y muchas cosas más parecidas.
Le entregué estas reglas a Aisha en la forma de un estricto sermón, pero ella asintió de acuerdo a cada una de ellas sin quejarse. Afortunadamente, la chica mantenía sus promesas, así que esto probablemente saldría bien.
Por cierto, le di a nuestro pequeño amigo el nombre de Treb, escogiendo algunas letras de las palabras Treant Bebé.
Con algo de suerte crecería para ser un miembro útil y confiable de nuestra familia. Ya me lo estaba imaginando plantado en el jardín de Aisha, defendiendo mi preciado arrozal de los depredadores.
… Pero ¿cómo diablos esta niña había encontrado mi altar secreto? De verdad tenías que tener cuidado con estas sirvientas.
Leyenda #4 de la Universidad: El Jefe vive junto a monstruos que él mismo domesticó.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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