A Casa
Capítulo 12: A Casa
Decidí consultar con alguien la situación de Zenith. Ahora que estaba pensando con calma la situación, no era un problema que pudiera resolver solo. Necesitaba conseguir la opinión de alguien, y, además, aquí tenía a otro integrante de mi familia conmigo.
“Maestra, estoy pensando en hablar con Lilia-san acerca de qué hacer de ahora en adelante.”
“Creo que esa sería una buena idea.”
Una vez que nos habíamos vestido y peinado, salimos a través de la puerta. Elinalise salió de su habitación en ese mismo momento, y nuestros ojos se encontraron. Los suyos se abrieron de la sorpresa después de que su mirada revoloteara entre Roxy y yo.
“Roxy, tú—”
“Rudy, lo siento, pero hay algo de lo que debo hablar con Elinalise-san. Por favor, ve a ver a Lilia-san por tu cuenta.”
¿De qué tenía que hablar con Elinalise? Tenía una vaga idea, pero si era lo que yo estaba pensando, lo mejor era no estar presente.
“Entendido.” La dejé atrás y caminé hacia una de las habitaciones más adentro—en la que Zenith estaba durmiendo. Justo antes de entrar, di un pequeño vistazo detrás de mí, lo suficiente para ver a Elinalise y Roxy entrar en su habitación compartida.
Luego procedí a entrar en la habitación. Zenith estaba sentada en la cama con Lilia sentada junto a ella en una silla. La escena me recordaba a una habitación de hospital, y debido a ello apreté mis labios con fuerza. “¿Lilia-san?”
“¿Sí? ¿Qué sucede, Rudeus-sama?” Lilia estaba atendiendo a Zenith, y el cansancio se evidenciaba en su rostro.
Antes de poder hacer algo, necesitaba su opinión. “Siento haberte dejado el cuidado de mi madre,” dije.
“Para nada. Este es mi trabajo.”
“Ah, bien.”
Un trabajo—¿de verdad podía llamarlo de esa forma? No era como si alguien le estuviera pagando por ello.
“¿Cómo está?” Miré hacia mi madre, quien solo devolvió mi mirada. Ella no trató de hablarme o examinarme. Todo lo que hizo fue mirar con sus ojos vacíos.
“Bueno, si bien no parece que ella tenga algún recuerdo, su cuerpo está extrañamente saludable. También tiene algo de energía. No parece haber ningún otro daño residual. Ella puede completar ciertas tareas por su cuenta una vez que se le enseña, tales como comer y cambiarse la ropa.”
“¿De verdad?” Entonces eso quería decir que ella no era completamente inválida. Solo había perdido sus recuerdos.
Lilia continuó, “La opinión de Shierra es que muy probablemente es un efecto secundario que dejó el poder mágico por estar atrapada tanto tiempo en ese cristal.”
“¿Se recuperará?”
Ella vaciló. “De acuerdo a lo que me dijo Elinalise-san, no hay esperanzas de eso.”
¿Elinalise dijo eso? ¿Acaso ella tenía conocimiento acerca de esta clase de cosas? Bueno, yo sentía que era demasiado pronto para darse por vencido. Aquí ni siquiera había doctores decentes para que pudieran examinarla.
“La Señora me trató bien. Ahora que el Maestro ha muerto, yo me encargaré de su cuidado.”
“Yo también quiero hacer lo que pueda.”
Tan pronto como dije eso, Lilia dijo secamente, “Eso no será necesario.” Sus palabras fueron frías, distantes.
“¿Eh…?” jadeé de la sorpresa, aunque sentí que no tenía el derecho de discutir. Justo después de la muerte de mi padre, cuando mi madre más cuidados necesitaba, yo no había hecho nada por ella.
Pero entonces Lilia continuó, “Entiendo que estoy siendo impertinente, pero ¿me permitiría hablar francamente por un momento?”
“Claro, ¿de qué se trata?”
“Usted debería concentrarse en sí mismo.”
Vacilé. “¿En… mí mismo?”
“Estoy segura de que eso es lo que diría el Maestro,” agregó ella.
No podía estar de acuerdo con eso. Él era—bueno, ya saben—más egoísta que eso.
“Yo soy quien debería estar cuidado a la Señora. Es por eso que estoy aquí.”
Lilia estaba exhausta. Tenía que estarlo. Y, aun así, ella era demasiado fuerte. Lilia ya había aceptado la muerte de Paul y estaba caminando hacia el futuro. Necesitaba aprender de su ejemplo.
“Lilia-san, podrías enojarte si pregunto esto, pero—”
“No será así,” interrumpió ella.
“Pero ¿qué es lo que yo debería hacer?” Sabía que eso era algo que debía descubrir por mi cuenta, pero pregunté de todas formas.
Lilia miró hacia mí con sorpresa. Yo ya sabía más o menos la respuesta, pero quería escucharla de alguien más.
“Primero, usted tiene que regresar con Norn-sama y los demás e informarles la muerte del Maestro.”
Es cierto. Tenía que regresar a casa.
Al día siguiente, reuní a todos y les informé que dejaríamos la ciudad. Era casi como si estuviera tomando el puesto de líder. Todos asintieron. Tal vez me veían como un reemplazo de Paul. Si eso era cierto, necesitaba estar a la altura.
Solo para estar seguro, aproveché de explicarles la ruta que tomaríamos. Evité mencionar los círculos de teletransportación, solo diciéndoles que usaríamos un método único para regresar. También les advertí estrictamente no mencionar este método a alguien más.
“Pero Geese es del tipo que se toma un par de tragos y escupe todo,” dijo Elinalise.
“Mm, bueno, me aseguraré de no mencionar el nombre del Jefe incluso si eso ocurre, así que no se preocupen.”
No podías controlar lo que decían las personas. No les daría la ubicación exacta. De hecho, de ser posible, preferiría vendarles los ojos antes de siquiera entrar a las ruinas.
Esperen, sí, esa era una buena idea. Usaría las vendas. Tal vez cubrir sus ojos para que no vieran los propios círculos mágicos sería una forma efectiva de evitar que se sepa esta información.
“Este viaje está bien y todo, pero Jefe, ¿de verdad estás bien ahora?” Aparentemente, Geese estaba preocupado. Su cara de mono estaba fruncida mientras miraba hacia mí.
“¿Me veo bien?”
Sus labios se retorcieron. “La verdad no… Pero, bueno, te ves mejor que antes.”
“Bueno, entonces ahora estoy bien.”
Para ser honesto, todavía no estaba bien. Gracias a Roxy, al menos había logrado ponerme de pie. Pero realmente tenía mis dudas acerca de si seríamos capaces de hacer el viaje a casa.
Me di la vuelta hacia Lilia. “¿Cómo está mi madre? Estaremos viajando a través del desierto por medio mes. ¿Crees que ella sea capaz de hacerlo?”
“No estoy segura, pero tomaré la responsabilidad de hacerme cargo de ella en el camino.”
“Lo aprecio.”
Lilia se veía decidida mientras declaraba su intención. Estaba seguro de que yo también sería capaz de ayudarla en su tarea. Si había algún problema con la resistencia de Zenith, simplemente podíamos bajar la velocidad.
Geese dijo, “Si estás preocupado, vamos a comprar un carro.”
“¿Entiendes que tendremos que abandonarlo en algún momento?” destacó Elinalise.
“Aw, ¿a quién le importa? Ahora estamos nadando en dinero.”
Mientras yo estaba deprimido, Geese y los demás habían contratado personas para entrar al laberinto con ellos y recolectar los objetos mágicos ubicados en la cámara del tesoro detrás de la habitación de la hidra. El Laberinto de la Teletransportación era un lugar antiguo, e innumerables aventureros habían perdido sus vidas ahí, así que los objetos mágicos abundaban. Ellos también habían despojado a la criatura de sus escamas—más bien, las piedras mágicas que habían estado pegadas a través de su piel. Estas eran piedras que podían absorber poder mágico. Venderlas todas nos había generado una fortuna colosal.
“Llevaremos de regreso lo que podamos cargar para venderlo,” dijo él, mostrándome una bolsa que estaba llena de piedras mágicas y accesorios como pendientes y anillos.
Paul había muerto, y yo estaba triste, pero Geese estaba preocupado de cuánto dinero más obtendría. La sola idea me irritaba un poco. Pero por el bien de nuestros futuros, sería estúpido no llevarnos lo que pudiéramos. El dinero era esencial, y al menos de esta forma, todos recibían un pago por su ayuda. El juicio de Geese era el correcto.
Además, considerando que yo me había hundido en la depresión y no había hecho nada, no tenía el derecho de quejarme. Estaba seguro de que Geese habría obedecido, aunque de mala gana, si yo hubiera dado la orden de regresar a casa ese mismo día.
“Le di tu parte a Lilia,” me informó él.
Los otros se habían reunido y decidido cómo dividir el dinero sin mí. Ellos me dieron una gran parte, parcialmente porque también estaría recibiendo la parte de Paul, pero también porque Talhand había compartido la mitad conmigo, diciendo, “Eh, yo no fui de mucha utilidad esta vez, así que aquí tienen.” Vierra y Shierra también reconocieron lo difícil que sería para nosotros ahora que Paul estaba muerto, así que cada una le dio la mitad a Lilia. Lilia tenía la intención de darme cada centavo de ese dinero.
En mi opinión, todos se habían esforzado al máximo, así que sentía que ellos merecían toda su parte. Pero, bueno, no iba a mirarle los dientes a un caballo regalado. Era cierto que las cosas indudablemente serían más difíciles de ahora en adelante.
“También revisamos exhaustivamente el área final, pero nunca encontramos ninguna pista de cómo Zenith terminó ahí,” se encogió de hombros Geese.
“Nada, ¿eh? Bueno, gracias por buscar,” dije.
“Nah, no fue nada.”
No tenía idea de qué había causado que Zenith terminara atrapada dentro de ese cristal. Incluso si descubríamos la razón, no había garantías de que ayudara a su recuperación. De cualquier forma, el tratamiento tendría que esperar hasta regresar a casa.
“Geese, ¿puedo confiarte los preparativos para nuestra partida a ti y Elinalise-san?
“Sip,” dijo Geese.
“Muy bien,” dijo Elinalise.
Estaba seguro de que podía confiar en ellos para eso.
Planeamos nuestro viaje minuto a minuto. Yo conocía la ruta, y todos aquí eran viajeros experimentados, pero no quería perder a nadie, así que procedí con cautela. Trazamos una ruta que nos permitiría evitar a los bandidos que nos habíamos encontrado de camino aquí. El camino era como un desvío, pero eso no sería un problema.
Estaba preocupado por Zenith, pero ese problema fue rápidamente resuelto. Geese compró un carruaje de una sola persona jalado por una bestia que se parecía a un armadillo. Parecía haber sido diseñado especialmente para viajar por el desierto. Geese había hecho un buen trabajo.
El armadillo aparentemente era una bestia domesticada que habitaba la región oriental del Continente Begaritt. Parecía tanto costoso como un desperdicio comprar uno y después solo dejarlo botado más tarde, pero como dice el dicho, no puedes preparar un omelet sin romper algunos huevos.
Aun así, si íbamos a llevarlo tan lejos, bien podríamos traer a la bestia a través del círculo de teletransportación y llevarlo a casa con nosotros. Siempre y cuando pudiera atravesar las escaleras, todo estaría bien. Aunque si moría debido a las diferencias de clima cuando llegáramos al otro lado… Nah, de seguro moriría si lo dejábamos en el desierto. Bien podríamos llevarlo y vendérselo a alguien con una afinidad por tales animales.
Y así, nuestros preparativos estuvieron completos y partimos.
El viaje transcurrió sin problemas. Evitamos fácilmente a los bandidos. Nos cruzamos con algunos monstruos a lo largo del camino, pero con nuestros números, no fueron ningún peligro. Teníamos a dos guerreros, dos magos, un guerrero mago, y una sanadora. Había marcadas diferencias en poder entre cada persona, pero estábamos bien balanceados. A pesar de que nos faltaba un espadachín que debería haber estado haciendo este viaje con nosotros…
Viajar sin una mano izquierda había probado ser más inconveniente de lo que había imaginado. No dolía, pero con frecuencia trataría de usarla sin pensar, solo para que mi brazo atraviese el aire. Muchas cosas eran difíciles sin dos brazos. Afortunadamente, Roxy estuvo ahí para ayudarme cada vez. Desde esa noche, ella había estado pegada a mí, apoyándome. Ella tenía el hábito de caminar a mi izquierda. Entonces, cada vez que ocurría algo, estaba ahí para ayudarme. Casi como una pareja.
“…”
Yo era despistado. Me dije que no lo sería, pero lo era. Pero incluso yo no pude evitar darme cuenta de esto: Roxy estaba enamorada de mí.
“Um, ¿Maestra?” le dije una noche cuando ambos estábamos de guardia.
Había una fogata crepitante ante nosotros, y ella se sentó a mi lado. Todos los demás estaban dentro del refugio, durmiendo. El refugio era lo suficientemente resistente, pero de igual forma manteníamos a dos personas de guardia en turnos, solo para estar seguros.
“¿Si? ¿Qué sucede, Rudy?”
Roxy estaba sentada cerca. De hecho, justo a mi lado, con su cuerpo presionado contra el mío. Podía sentir la suavidad y la calidez de sus pequeños hombros a través de la tela de mi túnica. Casi como si fuéramos pareja.
Es decir, habíamos hecho algo que hacían las parejas. La noche que había pasado con ella, sobre ella, ahogándome en su bondad—puede haber conducido al malentendido de que éramos pareja. O, al menos, eso podría ser lo que quiere.
Me pregunto si Roxy sabía que yo estaba casado. Tal vez no. No creía que ella fuera así de directa con su afecto si lo supiera.
No, el problema no era Roxy. Era yo. Lo que estaba haciendo ahora mismo era ser infiel. Yo le juré fidelidad a Sylphie, y aquí estaba, rompiendo mi voto. Tal vez lo mejor sería dejarle las cosas claras, diciendo, “Gracias, pero ahora estoy bien. Vamos a terminar las cosas aquí porque de otra forma solo sería una falta de respeto hacia mi esposa.”
Desde que conocí a Roxy después de llegar a este mundo, me había apoyado mucho en ella. Roxy me enseñó magia y la lengua del Dios Demonio. De cierta forma, yo solo me había hecho amigo de Zanoba gracias a ella. Sylphie fue quien había curado mi disfunción eréctil, pero durante los tres años anteriores, Roxy había sido una fuente de apoyo mental para mí. Le debía mucho.
Además, ella había ido tan lejos como para usar su cuerpo para consolarme esta vez. Incluso siendo su primera vez, Roxy se había ofrecido a ayudarme, a sacarme de esa oscuridad en la que me había hundido. Cuando estaba en mi peor momento, de rodillas, ella había extendido su mano hacia mí. Incluso ahora, ella estaba manteniendo en secreto sus verdaderos sentimientos para ayudarme.
¿Entonces cómo se vería—sentiría—dejarla de lado una vez que todo termine? ¿Acaso eso no era horriblemente irrespetuoso?
No. Suficiente. Hablar de modales o cómo ella me había salvado—todas eran excusas. Yo amaba a Roxy. Es cierto, la amaba. Si me preguntabas a cuál amaba más entre ella y Sylphie, no podría dar una respuesta. Mi amor por cada una de ellas era diferente pero igual.
Era por eso que estaba dudando ahora, en este preciso momento. Un momento donde amaba a Sylphie, pero también amaba a Roxy. Pero era a Sylphie a quien le debía mi fidelidad. Si bien ya había roto ese juramento, una promesa todavía era una promesa, incluso si ya había sido rota una vez.
Si, bien, Sylphie había dicho, “No me importa si traes a una segunda mujer a la casa.” Pero yo fui quien había desestimado esas palabras, jurando que solo estaría con ella. Sylphie había estado demasiado feliz cuando dije eso, sin una pizca de duda. No podía traicionarla.
“Um, verás… la verdad es que en realidad estoy casado y pronto tendré un hijo. Así que, me siento mal por decir esto, pero ¿podrías dejar de hacer cosas por mí como si fueras mi pareja?”
Sus hombros se estremecieron. Entonces ella murmuró, “Ya sabía que estabas casado. Lo escuché de Elinalise-san.”
“Oh, ¿ya lo sabías?”
Entonces ella sabía y aun así estaba actuando de esa forma. Entonces eso debe significar… Esperen, ¿qué significaba eso exactamente?
“Está bien, lo entiendo. No tienes nada de qué preocuparte. Yo fui quien sacó ventaja de ti cuando estabas en tu peor momento,” continuó ella, con su tono completamente plano. “Además, sé que, bajo circunstancias normales, tú nunca te habrías involucrado con alguien tan pequeña y poco atractiva como yo.”
“¿Pequeña y poco atractiva? Esas son tonterías,” protesté.
“No tienes que consolarme, estoy perfectamente consciente de cómo me veo.”
Es cierto, su cuerpo puede ser pequeño. Ella no tenía curvas y era delgada como una escoba. En el campo femenino, ella probablemente incluso perdería con Sylphie. Pero también podrías decir que ella simplemente tenía el cuerpo de una loli, y yo era del tipo que podía apreciar eso.
“No te preocupes. No tengo intenciones de interferir con tu vida. Solo voy a ser tu mano izquierda durante este viaje. Solo ignórame una vez que todo termine y después cuida de tu esposa,” dijo Roxy, mirando de forma vacilante hacia mí.
“Muy bien.”
“…”
Pero, aun así, ella realmente me había salvado. No hacer nada a cambio no podía estar bien. “Al menos, ¿me permitirías pagarte?”
“¿Pagarme?” Roxy se veía sorprendida.
“Sí, si hay algo que yo pueda hacer, solo dilo. Lo que sea.”
Sus ojos dudaron.
Aw, mierda. Tal vez me había equivocado con eso. Lo que sea no estaba bien. Lo que sea era exactamente lo que ella había hecho para ayudarme.
“Um, bueno, entonces…” comenzó a decir ella.
“¿Si?”
“… ¿Entonces escucharías mi excusa? Todo lo que tienes que hacer es escuchar.”
¿Una excusa? ¿Una excusa para qué?
“Claro, no hay problema,” dije. “Adelante.”
Roxy se quedó en silencio por un corto periodo de tiempo, pero finalmente, las palabras comenzaron a salir, una tras otra. “Yo… me enamoré a primera vista.”
“¿De quién?”
“¿Eh?” Roxy estaba tan confundida como yo por mi pregunta.
“¿No me digas que te enamoraste de mi padre?”
“¡No, para nada! De ti, Rudy, cuando me salvaste en el laberinto.”
¿Cuando nos reunimos? En ese entonces, ella me había tratado como un completo extraño, y yo ni siquiera había podido contener mis náuseas a causa de ello. La había abrazado de la nada, y después vomitado. No veía nada que mereciera amor en eso. Supongo que sus sentimientos se habían desarrollado más tarde.
“Difícilmente puedes culparme,” dijo ella. “Estaba al borde de la muerte, a punto de abandonar toda esperanza, y este joven apuesto apareció corriendo y me salvó. Cualquiera habría sido impresionado por eso.”
“¿Soy apuesto?”
Roxy asintió. “La viva imagen de mi compañero ideal.”
¿En serio? ¿Su compañero ideal? Tuve que contener las ganas de sonreír.
“Durante todo el tiempo que estuvimos explorando el laberinto, no pude dejar de mirar tu rostro,” dijo ella.
“Ahora que lo pienso, nuestras miradas se cruzaron mucho. Pero tú siempre la apartabas inmediatamente.”
“Eso es porque, bueno…” vaciló Roxy. “Vamos, es vergonzoso mirar a alguien tan apuesto como tú directamente a los ojos.”
¿Entonces ella había estado avergonzada?
“Supuse que era imposible,” dijo ella. “Elinalise-san y los demás estaban hablando en la taberna. Qué va a hacer Rudy después de lo que pasó con Paul—esa clase de cosas. Elinalise-san y Geese-san dijeron que estarías bien, que tú podrías volver a levantarte por tu cuenta. Pero yo recordé nuestro tiempo juntos en la Aldea Buena.”
Sus palabras siguieron saliendo, “Recordé verte a ti y Paul-san disfrutando juntos su entrenamiento con la espada. Los dos se llevaban muy bien en ese entonces. Y entonces repentinamente recordé algo más: la vez que montaste a caballo. En ese momento, estuviste muy aterrado. Tu cuerpo estaba demasiado tenso, y ni siquiera podías moverte. Pensé en mi interior, ahh, este chico es tan maduro y tiene tanto talento, pero en realidad es muy débil.”
“Después recordé todas tus interacciones con Paul-san. Desde cuando entrenaban juntos en el pasado, a su discusión en el laberinto. Y vi lo deprimido que estabas, tan desganado, y recordé que eres más débil de lo que aparentas. Ahora que lo habías perdido, tenía miedo de que pudieras deprimirte tanto que no podrías volver a ponerte de pie.”
“Por supuesto, no pensé que yo sería quien te ayudaría a ponerte de pie. Escuché que había alguien a quien amabas. Estaba seguro de que esta persona tendría el poder de animarte una vez más si te sentías deprimido. Pero la necesitabas más que nunca en ese momento, y ella no estaba aquí. Sentí que alguien tenía que salvarte. Pero Elinalise-san y Geese-san solo planeaban dejarte solo, y Lilia-san estaba demasiado ocupada atendiendo a Zenith-san. Así que pensé: Yo soy la única que puede hacer esto.”
“Estoy segura de que debe sonar como una excusa, pero al principio no tenía la intención de llegar tan lejos. Tenía la sensación de que me respetabas, pero yo soy pequeña y poco atractiva. No tengo idea de quién es tu esposa, pero estoy seguro de que debe ser una belleza si es familiar de Elinalise-san. Nunca creí que alguna vez fueras a interesarte en mí de la misma forma, pero ignoré eso, pensando que estaría bien siempre y cuando hiciera algo para ayudar.”
“Pero entonces, cuando repentinamente me agarraste y vi tu rostro de cerca… yo solo, no pude evitar pensar, tal vez tengo una oportunidad. Elinalise-san y los demás acababan de decir que el sexo podía animar a un hombre cuando estaba deprimido. Así que, solo pensé, que tal vez yo podía hacerlo. No pude evitarlo. Te amo.”
Las lágrimas de Roxy comenzaron a caer, una tras otra. En el momento que las vi, sentí una punzada en mi pecho, como si mi corazón estuviera siendo apuñalado.
“Fue cruel,” sollozó ella. “Mis sentimientos por ti fueron evidentes, pero nadie me dijo que tú estabas casado hasta mucho después. No fue justo.”
Me pregunto a quién estaban dirigidas estas palabras. No a mí, pensé, ¿así que tal vez a Elinalise? Aunque era verdad que yo no le había contado de mi matrimonio. No hubo una razón en especial para eso—simplemente no había habido una ocasión para tocar el tema. Si ella iba a culpar a alguien, yo era igualmente culpable.
Aun así, si nuestros papeles estuvieran invertidos… Si yo me hubiera reunido con Sylphie, ella me hubiera salvado, y yo me hubiera enamorado de ella, y después procedido a hacer cosas románticas con ella solo para descubrir que Sylphie ya tenía otro compañero… Bueno, yo de seguro estaría perplejo. No, no había dudas de que lo estaría. Definitivamente.
“Um, ¿Maestra?”
Quería que Roxy fuera recompensada por lo que había hecho. Ella debía ser recompensada.
“¿Qué sucede?” preguntó ella.
Pero ¿qué se suponía que hiciera? ¿Qué podía hacer para pagarle? ¿Cómo podía entregarle lo mejor sin traicionar a Sylphie?
“Um, al menos, ¿por qué no concedo tu deseo mientras estamos haciendo este viaje? Seré tu pareja hasta que regrese a casa, y después…”
¿Y después qué? Eso no resolvería nada. Eso lo sabía. Esto no ayudaría a ninguno de nosotros. Solo estaría traicionando a Sylphie. Solo sería temporal, y era la peor propuesta que pude haber hecho.
Después de una larga pausa… “Esa es… una idea realmente tentadora.” Roxy apretó con fuerza mi brazo. Entonces, suavemente, ella puso su mano sobre mi mejilla. “Pero, por favor, deja todo eso. No tienes que hacer nada.”
“…. Entiendo.”
Yo no tenía que hacer nada. Si Roxy estaba bien con eso, entonces haría lo que me pidió. Yo había hecho todo lo que ella me dijo hasta ahora, y seguiría haciéndolo.
Eso es lo que quieres, ¿cierto, Maestra?
Llegamos a Bazaar en poco más de un mes.
Una vez ahí, compramos algunos recuerdos, tal como cosas de vidrio, para Sylphie y los demás. Una de las piezas fue una botella de vidrio con una forma interesante, y un accesorio para el cabello de vidrio rojo con una cresta tribal en él. Recé para que no se rompiera ninguno durante el viaje.
Después de eso, compramos algo de arroz. Semillas de arroz, para ser preciso. No estaba confiado de que pudiera crecer bien en casa, pero quería intentarlo. Si eso fallaba, siempre podía comerlas así.
Esa noche, Elinalise llevó a las mujeres del grupo a beber. Supongo que era una de esas fiestas de solo chicas. No es como si alguna de ellas siguiera siendo lo suficientemente joven para eso. Lilia fue la única que se rehusó, ya que tenía que cuidar a Zenith. El resto, con Roxy incluida, fue junto a Elinalise. Geese y Talhand por supuesto que no participaron, pero igualmente inventaron sus propias excusas para salir.
Yo me quedé junto a Lilia para cuidar a Zenith. Mi madre podía caminar, comer, e ir al baño, pero no hablaba ni haría nada proactivo por su cuenta. Ella era casi como una máquina, obedeciendo las órdenes que le daban. Ocasionalmente ella miraría en mi dirección—pero no diría palabra alguna, solo miraría. ¿Tal vez ella sentía alguna conexión conmigo porque estábamos relacionados por sangre? Las probabilidades de que su memoria regresara eran… bueno, casi nulas.
Me pregunto qué haría Paul si estuviera aquí. De seguro, él haría un buen trabajo. O tal vez no. Tal vez fracasaría.
En medio de la noche, Roxy vino a verme, completamente ebria. Aparentemente, ella le había contado todo a Elinalise, dejando que todo su resentimiento saliera a la luz. Por su parte, Elinalise tenía que tener sentimientos encontrados. Ella había dicho que Roxy era una amiga muy querida. Elinalise probablemente quería apoyar la vida amorosa de Roxy, pero no a expensas del matrimonio de su nieta. Imagino que eso la dejaba en una posición difícil.
Roxy golpeó sus pequeños puños contra mi pecho, y luego se fue a dormir.
Al día siguiente, llegamos al nido de los Grifos. Normalmente, un carruaje no podría subir, pero usé mi magia para pasarlo a través del risco.
En el primer día, el armadillo olfateó el aroma de los Grifos y se detuvo en el acto. Me pregunté si tendríamos que regresar por nuestros pasos y dejarlo en Bazaar, pero una vez que derrotamos a los monstruos y vio a Geese cortar la carne justo en frente de él, el armadillo pareció sentirse a salvo, y procedió a seguir caminando felizmente.
De acuerdo a Geese, este era un truco que él aprendió de uno de sus amigos demonio. Al derrotar y comerse al depredador natural de un monstruo justo en frente de él, de alguna forma le decías que tu grupo era superior en fuerza a este depredador. Cuando pregunté si el hombre que le enseñó esto tenía el rostro de un lagarto, Geese solo rio y dijo, “¿Entonces lo conoces? Debí suponer que así sería, Jefe.”
Nos tomó un día entero viajar a través del risco antes de llegar al desierto. Desde ahí, fueron tres días más a través de una tormenta de arena. Cuando usé mi magia para detenerla, Roxy dijo, con su voz con una pizca de celos, “Entonces tu magia de tierra también está en el nivel Santo. Increíble.”
Hubo una abundancia de monstruos después de eso, así que avanzamos con extrema cautela, incluso aunque teníamos a muchas personas con nosotros esta vez, incluyendo a varios veteranos. Incluso si uno o dos de nosotros estuviéramos en problemas, alguien más inmediatamente podía intervenir para ayudar. Incluso derrotamos a un Garuda de Arena, al cual habíamos evitado en nuestro camino de ida. Después nos encontramos con un lagarto gigante con la forma de un T-rex, al cual también derrotamos.
Temía que los Gusanos de Arena pudieran ser una amenaza, pero Geese fue capaz de olfatearlos a todos. Aparentemente, había un truco para ello. De acuerdo a él, había una cresta delgada y con forma de dona en el suelo donde estaban ubicados. Siempre y cuando revisaras cuidadosamente el terreno en busca de esa cresta, podías identificar sus escondites de inmediato. Dicho eso, el desierto no era exactamente plano. Hubo varias ocasiones en las que fallé a la hora de identificar correctamente las crestas, probablemente en parte debido a mi falta de experiencia.
También nos atacaron las Súcubo, pero las derrotamos fácilmente, ya que nuestro grupo estaba compuesto en su mayoría de mujeres. Tanto Geese como yo fuimos afectados por sus feromonas, pero al menos teníamos la magia de desintoxicación para contrarrestarlo. Mis verdaderos sentimientos afloraron en un momento, haciendo que fuera tras Roxy… pero aparte de eso no sucedió nada destacable.
Lo que más me sorprendió fue que Talhand era completamente inmune a ellas. Él resopló y dijo, “Por supuesto que no funcionan en mí.”
Supongo que un cuerpo fuerte lleva a una mente fuerte. ¡Increíble!
Llegamos a las ruinas. Tal como habíamos planeado, todos aparte de Elinalise fueron vendados afuera. Shierra se quejó un poco, pero Vierra la persuadió y fuimos capaces de continuar sin problemas. Las propias vendas fueron más que nada para paz mental, pero siempre y cuando ellos no vieran los círculos, no sabrían lo que había pasado.
En cuanto al carruaje, lo dejamos atrás. No pudo pasar por la entrada. De seguro Zenith podía aguantar la siguiente semana a pie. Ahora que habíamos llegado así de lejos, no me importaba si la última parte de nuestro viaje nos tomaba un poco más.
El armadillo fue capaz de pasar por la entrada, así que lo trajimos con nosotros. No tenía idea de si el clima en casa le agradaría, pero era mejor que dejarlo aquí para que otros monstruos se lo comieran.
Geese y los demás de seguro estuvieron sorprendidos una vez que se sacaron sus vendas de los ojos y descubrieron que el escenario a su alrededor había cambiado completamente. Pasamos de estar rodeados de un desierto a aparecer en medio de un bosque. Su sorpresa era entendible. Les advertí encarecidamente nunca hablar acerca de cómo llegamos aquí, incluso si lograban suponer cómo lo habíamos hecho.
Así fue como dejamos atrás el Continente Begaritt. Solo un poco más y estaríamos en casa.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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