La Maga Imperturbable
Capítulo 5: La Maga Imperturbable
Roxy estaba tal cual la recordaba desde hace muchos años. Ella se veía y comportaba igual, a pesar de que estar atrapada en el laberinto durante el último mes la había debilitado considerablemente. Sus mejillas estaban hundidas y había ojeras bajo sus ojos. Sus trenzas se habían soltado y todo su cuerpo estaba cubierto de mugre, haciéndola ver como una niña de la calle. A pesar de todo eso, ella no había perdido su espíritu.
Después de revisar su condición, Geese inmediatamente ordenó la retirada. Era una decisión prudente. Talhand cargó a Roxy en su espalda y nos dirigimos hacia la superficie. Yo, por supuesto, sugerí que cargaría a Su Santidad, pero no lograríamos pasar el segundo piso sin mis habilidades ofensivas, así que tuve que descartar la idea. Debatí internamente si era aceptable que un bruto inculto fuera digno de cargar a Roxy, pero nadie más protestó—incluyendo a Roxy.
“Lo siento, Talhand-san, por causar tantos problemas,” dijo ella.
“No te preocupes por eso. Yo también debo ayudar a veces.”
“No apesto, ¿o sí? Supuse que debía ser bastante malo para que Rudy haya vomitado de esa forma.”
“¡Jaja!” rio el enano. “¡Si no pudiera soportar algo así, no podría hacerme llamar un aventurero!”
Escuché desde atrás mientras caminábamos. Según me dijeron, ellos dos habían viajado juntos por bastante tiempo. A juzgar por la forma en que hablaban, podía notar que confiaban en el otro profundamente. Sentí una punzada de celos en mi interior. Impulsado por esos celos, decidí hablar.
“Maestra, no vomité porque pensé que apastabas.” Roxy miró hacia atrás antes de apartar sus ojos rápidamente.
“¿E-entonces por qué vomitaste?” preguntó ella.
“Estaba atrapado entre la felicidad de volver a verte y la desesperación debido a que no me recordabas, y eso provocó que mi estómago no aguantara la presión.”
“No es como si te hubiera olvidado. Simplemente no pude hacer la conexión entre el adorable Rudy de hace mucho tiempo y el actual tú,” murmuró ella en respuesta antes de quedarse en silencio.
“…”
Fue una conversación corta, pero escuchar su voz por primera vez en mucho tiempo me llenó de tal alegría que pude haber flotado hacia el cielo.
Nuestro grupo de apoyo se alegró mucho por el regreso de Roxy, probablemente porque esta era la primera buena noticia que habían tenido desde que comenzaron a explorar el laberinto. Es cierto, nosotros solo habíamos resuelto el problema que ellos mismos habían creado, pero no iba a decirles eso. Sin importar las circunstancias, esta era una ocasión feliz.
Lilia inmediatamente llevó a Roxy a darse un baño. Esperando poder hacer algo por ella mientras tanto, esperé fuera de su habitación, pero Vierra me sacó a patadas de ahí. Ella dijo que era grosero acercarse a la habitación de una chica mientras ella se estaba bañando. Por supuesto, yo no tenía ningún motivo oculto. Yo solo quería hacer lo que pudiera por ella.
Lo digo en serio. De verdad.
Bueno, sí, ya había cometido un delito así. ¡Pero esta vez era completamente inocente!
Pensé acerca de defender mi caso, pero decidí no hacerlo. Esto estaba bien. Después de todo, era yo. Si repentinamente miraba hacia mi costado y veía su ropa ahí tendida, no había garantía de que mi mano no se resbalara y guardara en mi bolsillo la pequeña tela blanca que descansaba en la cima. No podía darle la oportunidad a mi lado pervertido. Ahora mismo, mis sentimientos todavía eran inocentes. Así que de verdad estaba bien.
Íbamos a descansar por algunos días para darle a Roxy tiempo de recuperar su fuerza. Dicho eso, ella era una aventurera. Roxy no tenía heridas importantes, todavía estaba lo suficientemente fuerte como para caminar sin ayuda, y juró que con buena comida y una cama suave en la cual poder dormir plácidamente, ella recuperaría sus fuerzas en poco tiempo. Todo parecía estar avanzando sin problemas.
Pero yo no podía superar el hecho de que había metido la pata y que me había comportado de forma patética en frente suyo. Esperaba que ella no estuviera desilusionada de mí. Vomitar en frente suyo había sido irrespetuoso, pero en mi defensa, había estado demasiado desconcertado. Yo nunca dejé de pensar en ella durante todo el tiempo que habíamos estado separados. Pensar que ella podría haberme olvidado… fue abrumador.
Ahora que lo pienso, Sylphie también había dicho que estuvo desconcertada cuando yo actué como si la estuviera viendo por primera vez. Me pregunto si ella se había sentido de la misma forma en ese entonces. Tendría que disculparme con ella cuando regrese a casa.
Roxy durmió por un día entero. No podía culparla por ello, dado que ella había pasado un mes dentro de un laberinto infestado de monstruos. Yo quería ser el primero en darle los buenos días cuando despierte, así que me entretuve en frente de su puerta, pero Lilia me echó. Miré hacia atrás y fui capaz de dar un vistazo a su rostro cuando ella dormía pacíficamente. Decidí dejarla tranquila, esperando que se recuperase pronto.
En el segundo día, Roxy salió de la cama. Fue justo a la hora del almuerzo. Ella caminó hacia nuestra mesa mientras estábamos comiendo, moviéndose de forma tan rígida como un robot.
“Buenos días, Maestra.”
“Sí. Buenos días, Rudy—es decir, Rudeus-san.”
En la mesa había cuatro personas, incluyéndome a mí. Los otros eran Elinalise, Paul, y Talhand. Geese y las tres restantes actualmente estaban de compras. La composición de nuestro grupo era tal que el grupo del laberinto pasaba todo el tiempo descansando mientras estaban en la ciudad, y el grupo de apoyo hacía los mandados mientras tanto. Geese era parte del grupo del laberinto, pero, por alguna razón, también estaba a cargo del grupo de apoyo. Él sí que se esforzaba trabajando. Tal vez Geese debería dejar de ser un aventurero y en cambio convertirse en un administrador.
“Todos…”
Todos los presentes giraron sus cabezas hacia Roxy.
Humildemente, ella miró hacia cada uno de nosotros, y después bajó su cabeza. “Lamento haberles causado tantos problemas, pero ya estoy bien.”
Las reacciones de las personas fueron variadas. Hubo una que envolvió un brazo alrededor de su hombro y dijo, “No tienes que preocuparte por eso.” Otro que asintió y dijo, “No hay problema.” Otro que tomó un sorbo de alcohol antes de apuntar la botella en su dirección. Y finalmente estaba yo, quien estaba abrumado de la emoción por su regreso.
“Bueno, si quieres agradecerle a alguien, agradece a Rudy. Si él no hubiera comenzado a murmurar, Padre, puedo sentir a Dios cerca, y empezado a correr, atravesando las paredes, no te habríamos encontrado.”
Paul me hizo sonar como un completo chiflado cuando lo dijo esa esa forma, pero de alguna forma había sabido exactamente dónde estaba Roxy mientras atravesábamos el tercer piso. También tuve la sensación de que ella estaba en problemas. Sabiendo que la situación requería rapidez, avancé en línea recta siguiendo el sonido de su voz sin importarme el potencial riesgo de que los túneles colapsaran. Cada vez que golpeé una pared, la atravesé sin dudarlo.
No tenía idea de cómo sabía que ella estaba en problemas. Solo lo sabía. Era mi lazo con Roxy el que nos estaba conectando; estaba seguro de ello. Sí. Había una pequeña posibilidad de que el Dios Humano hubiera intervenido, pero descartaría eso. Solo había un dios en el que yo creía.
Esperen, ¿eso quería decir que Dios me había guiado ahí? ¡En ese caso, no había nada de extraño en ello!
Mientras estaba preocupado por tales pensamientos, Roxy se dio la vuelta hacia mí y bajó su cabeza una vez más. “Um, Rudeus-san, lo que quiero decir es, eh… gracias.”
¿Por qué sentía que Roxy estaba siendo tan fría y distante? No, conocía esta sensación. Había aprendido acerca de ella en la universidad.
Era mi nombre. La forma en la que ella decía mi nombre. Ella estaba usando un honorifico, como si yo fuera alguna clase de extraño.
“No te preocupes por eso,” dije. “Solo hice lo que cualquiera habría hecho. Pero, más importante, por favor, solo llámame Rudy.”
Roxy miró hacia el suelo y murmuró, “P-pero ¿eso no suena como si estuviera siendo demasiado cercana contigo?”
“¿Qué? Pero nosotros somos cercanos. Si fuera a hacer que mi propia maestra me llame Rudeus-san, entonces bien podría hacer que mi padre haga lo mismo.”
“Oye, ¿por qué demonios yo haría eso?”
Ignoré la queja de Paul. “Me gustaría que me llames Rudy, tan cariñosamente como lo hacías antes. Sin importar los años que pasen… siempre te recordaré como mi maestra, Roxy Migurdia.”
Roxy parpadeó varias veces. Por alguna razón sus mejillas estaban rojas. ¿Acaso tenía fiebre o algo así? Ella repentinamente golpeó sus mejillas. “Sí. Tienes razón… Rudy.”
“Eso es, perfecto.”
Ella sonrió incómodamente mientras miraba hacia mí. Sus mejillas todavía estaban un poco rojas. “Dejando todo eso de lado, de verdad has crecido.”
“Bueno, después de todo, soy un humano,” le recordé. “Aunque tú no pareces haber cambiado.”
“Sí, todavía tan pequeña como siempre.”
“Yo no creo que seas tan pequeña como crees ser.”
“¿De verdad?”
Esto me traía muchos recuerdos. Si cerraba mis ojos, podía recordarlos en detalle: el primer día que ella me enseñó magia, el día que obtuve el objeto de mi devoción, el día que me enseñó magia de nivel Santo, el día que dijo adiós, y los días que pasamos intercambiando cartas. Cada uno de esos recuerdos era preciado para mí.
“En fin, esa fue una magia espectacular,” dijo Roxy. “Parece que seguiste entrenando muy bien en mi ausencia. ¿Acaso esa fue magia de agua de nivel Imperial?”
“¿A cuál hechizo te refieres?” pregunté, aunque estaba bastante seguro de que no había usado nada de nivel Imperial.
“La magia que usaste cuando me salvaste. Ese poder, esa velocidad, ese rango. Fue una magia increíble. Esa fue la magia que tanto he escuchado llamada Cero Absoluto, ¿cierto?”
Nop. Esa solo fue una simple Nova Gélida. Habíamos estado atravesando el segundo piso cuando Talhand me contó acerca de la magia que Roxy había estado usando, y lo efectiva que era. Yo simplemente la había imitado.
Pero ahora Roxy parecía tener una mirada en su rostro que decía ¿Y bien? Estoy en lo correcto, ¿no? Vacilé acerca de si debía corregirla o no. Ella era una especialista en la magia de agua. Podría avergonzarla descubrir que ella había malinterpretado mi hechizo. ¿Tal vez una pequeña mentira blanca era apropiada?
Aunque sería descubierto inmediatamente. Tal vez el curso de acción más sabio era decir sí y después revelar la verdad más adelante, en secreto. Pero ¿qué tal si lo hacía y ella reaccionaba negativamente? Mi Cañón de Piedra aparentemente tenía el mismo nivel de poder que un hechizo de nivel Imperial, pero era magia de un nivel mucho menor.
Hmm, ¿cómo debía responder?
“Nah, esa fue una Nova Gélida. Es solo que esa tenía más poder que la que tú usas.” Mientras vacilaba, Talhand aprovechó la oportunidad para responder en mi lugar. Qué innecesario. Era mejor que dijera algo más o—
“Ah, entonces es eso. Me disculpo.”
“En serio, Roxy, no has cambiado nada. Aunque estoy de acuerdo contigo en que no me extrañaría en lo más mínimo que Rudeus use magia de nivel Imperial.” Elinalise intervino sin perder un instante para apoyar a Roxy. “Después de todo, él es considerado el mago más poderoso de la Universidad de Magia.”
Creo que ese último comentario era innecesario.
Todos los ojos se reunieron sobre mí. ¡Bien, esta era mi oportunidad!
“Mis actuales habilidades son todas gracias a las enseñanzas de mi maestra,” dije confiadamente.
Los ojos de Roxy se entrecerraron de la sospecha. “Rudy, sigo escuchando que has estado asegurando eso, pero ¿honestamente crees que es cierto?”
“Por supuesto que sí.”
Las enseñanzas de Roxy eran mis cimientos. “Ve afuera y habla con las personas,” “Trata de llevarte bien con los demás sin prejuicios,” y “Siempre da lo mejor de ti.” Esas palabras habían echado raíces profundamente dentro de mí. Por ejemplo, era gracias a ellas que había sido capaz de establecer la relación que tenía con Ruijerd.
Seguro, hubo ocasiones donde no pude cumplir esas enseñanzas, pero ese era otro asunto. Los humanos no eran capaces de vivir a su capacidad máxima en cada momento. Lo que importaba no era si siempre eras capaz de seguir tus ideales, sino convertirlos en la clave de cómo enfrentabas el mundo.
“Mejoraste por tu cuenta. Sin ninguna de mis enseñanzas.” Roxy dejó salir una sonrisa de autodesprecio. “Has crecido hasta convertirte en un hombre increíble. El completo opuesto de una torpe como yo, quien terminó atrapada en un laberinto.”
Ella se desplomó pesadamente sobre la mesa. Podía ver el lugar en su cuero cabelludo donde su cabello se arremolinaba, lo cual era un tanto lindo.
“La maestra es increíble, y debido a eso también el estudiante. ¿Qué podría ser mejor?” dijo Paul.
Bien dicho. Eso era exactamente correcto. Yo no era particularmente especial, sino que Roxy ciertamente era una persona increíble. ¿Entonces qué importaba si ella perdía con su pupilo en algunas insignificantes categorías? Ese no era un indicador de su valor como persona.
“Si no hubieras estado con nosotros, nosotros no estaríamos aquí. Ten un poco de confianza.” Las palabras de Paul parecían haber subido el ánimo de Roxy. Ella se sentó y asintió.
Geese regresó después de eso y comenzamos con nuestra reunión. Nos sentamos todos juntos, con el grupo de apoyo incluido.
“Dije que esperaríamos a ver la condición de Roxy, pero estoy pensando en volver a explorar el laberinto en tres días,” anunció Geese.
“¿No es eso un poco pronto?” preguntó Paul.
Aunque puede no parecerlo, explorar un laberinto realmente podía agotar a una persona. Especialmente uno como el Laberinto de la Teletransportación, el cual estaba lleno de trampas, forzándote a observar constantemente dónde pisabas incluso mientras estabas inmerso en la batalla. Era lo suficientemente agotador para alguien como yo en la retaguardia, pero la vanguardia tenía una carga incluso más pesada sobre sus hombros.
“Lo mejor para Roxy es que regrese la más rápido posible.”
“¿Mm? Ah, sí, entiendo a lo que te refieres. Tienes razón.” Paul asintió, pero yo no estaba de acuerdo. ¿No sería difícil para ella tener que volver a entrar al lugar donde casi había perdido la vida hace poco?
“¿No creen que ella necesita un poco más de descanso?” pregunté.
“¿Mm? Ah. Puede que tú no sepas esto, Jefe,” explicó Geese, “pero cuando casi mueres en un laberinto, es mejor que regreses rápido o serás maldecido y nunca podrás volver a entrar a uno.”
“¿Una maldición? ¿Existe tal cosa?” pregunté, con dudas.
“Sip. Ni idea por qué, pero cuando entras a un laberinto después de eso, tu corazón simplemente está lleno de tanto miedo que no puedes hacer nada.”
Ah, una vez había leído algo así en un manga. Un tipo de trastorno de pánico, también conocido como TP. También había escuchado que un tratamiento efectivo contra él era volver a intentar inmediatamente lo que habías fallado. Aparentemente, lo mismo se aplicaba en este mundo.
“Además, tú eres un principiante, Jefe. Explorar poco a poco y repetidamente será una buena experiencia para ti.”
“Ya veo. Tienes razón en eso.”
Después de ese intercambio, los otros comenzaron a intervenir.
“Puedo darte algunos consejos acerca de trabajar juntos como magos de sanación y ofensivos,” dijo Roxy.
“No deberíamos repetir el método de Rudy acerca de atravesar a la fuerza las paredes para avanzar. El riesgo de derrumbe es demasiado alto,” dijo Paul.
“Si quieres, yo puedo ir frente a ti,” dijo Talhand.
“He estado pensando… ¿Qué tal si Paul y yo intercambiamos posiciones?” sugirió Elinalise.
Geese nos mantuvo organizados mientras compartíamos nuestros pensamientos acerca de la exploración anterior, como también cómo deberíamos encarar la próxima. Todos sonaban completamente serios. Había pensado que ellos podrían estar un poco más relajados al respecto, pero aparentemente no. Aunque debilitado, este todavía era un grupo de rango S.
Había pocas cosas que yo podía aportar a esta reunión, excepto por responder cuando se me preguntaba mi opinión, ya que este era mi primer laberinto. Ellos eran profesionales. Yo era un principiante. Sin importar lo bueno que yo fuera usando magia, no podía olvidar esas dos cosas. Nuestro último viaje había salido bien, pero eso no quería decir que este sería igual.
“Por el momento, nos concentraremos en mapear el resto del tercer piso. Dependiendo cómo avancen las cosas, podemos llegar lo suficientemente lejos como para al menos encontrar el círculo hacia el cuarto piso,” dijo Geese. “¿Qué les parece eso?”
“Estoy de acuerdo,” dijimos al unísono.
Generalmente, una vez que un grupo descubría las escaleras hacia el siguiente piso, decidiría ya sea avanzar o regresar temporalmente a la superficie. Si optaba por esto último, tomaría el camino más directo para continuar desde el punto en el que habían decidido volver. Lo mismo se aplicaba a nosotros; iríamos directamente hacia el lugar donde nos habíamos quedado, el tercer piso. Si no eras rápido, había una posibilidad de que el número de trampas se incrementara. La velocidad era crucial.
“Ah sí, el libro dice que el cuarto piso es completamente diferente a lo que hemos visto hasta ahora,” dijo Geese. “Alguna clase de ruinas o algo así.”
“En ese caso, podría haber dos niveles inferiores,” dijo Paul.
“Mmm. Bueno, dejaremos para la próxima vez la especulación acerca del cuarto piso. Por ahora, nos concentraremos en el tercer piso.”
“Entendido.”
Había ejemplos de laberintos antiguos combinándose con otros, formando un solo laberinto con dos centros—dos corazones con cristales mágicos. Se decía que los de este tipo cambiaban de estructura a medio camino. El Laberinto de la Teletransportación tenía ese tipo de distribución, pero eso no necesariamente quería decir que tenía dos centros. No era nada más que una posibilidad.
De hecho, de acuerdo al libro, el Laberinto de la Teletransportación solo tenía un cristal mágico. Sin embargo, todavía existía la posibilidad de que originalmente hubiera sido un laberinto ordinario el cual más adelante se fusionó con estas ruinas antiguas para tomar su actual forma. Hablando de ruinas, también estaban aquellas que contenían los círculos de teletransportación que habíamos usado para llegar aquí.
“¿Cuál es este libro del que están hablando?” preguntó Roxy, con sospecha.
“Rudy lo trajo consigo. Tiene notas de un sujeto que llegó casi hasta las profundidades del Laberinto de la Teletransportación. Tú también deberías leerlo.” Geese le entregó el libro en cuestión.
“Ah, no sabía que tal cosa existiera. Entiendo. Lo leeré cuidadosamente mañana.”
Así que Roxy planeaba pasar el día de mañana leyendo. En ese caso, me quedaría en la posada. Quería hablar un poco más con ella, aunque no estaba seguro acerca de qué. Si ella iba a leer el libro, ¿tal vez podíamos discutir su contenido? Ella me haría preguntas, y yo me esforzaría por responderlas.
Sí, eso suena bien. Genial. ¡Absolutamente perfecto!
“Ahora bien, acerca de nuestra formación,” comenzó Geese. “Vamos a cambiar un poco las cosas. ¿Talhand?”
Mientras yo estaba pensando en tales cosas, la conversación pasó al siguiente tema. Talhand aclaró su garganta. Como el hombre que con frecuencia estaba más atrás, quien por lo tanto podía observar más, él estaba a cargo de decidir nuestra información. “Hmph, déjalo en mis manos.”
Pero él apestaba a alcohol. Él siempre apestaba a alcohol. Geese además lo bañaba en licor de noche, pero Talhand seguía tomando barriles hasta altas horas de la noche. Al menos él estaba completamente sobrio en el momento que discutíamos nuestra exploración del laberinto. Él tenía una habilidad impresionante para pasar de su modo alcohólico a su modo sobrio.
“Será muy parecida a la anterior.” Había un papel sobre la mesa con dos líneas dibujadas sobre él, junto con pequeñas piedras de diferentes colores. Talhand colocó primero la piedra azul. “Primero, tal como antes, Roxy estará en la retaguardia.”
“Entendido,” asintió Roxy.
Luego él colocó una piedra gris a un lado de la anterior. “Rudeus actuará como apoyo de Roxy. Ella es del tipo que mete la pata cuando ocurre algo inesperado, pero Rudeus tiene el Ojo de la Premonición. Él también es bastante calmado para su edad, así que tal vez pueda evitar que algo así suceda.”
“Muy bien.”
Él lo hizo sonar como si Roxy careciera de compostura. Yo quise protestar, pero era cierto que ella había metido la pata y pisado una trampa de teletransportación. Solo crearía problemas si lo intentaba. A pesar de que, si lo pensabas bien, el Ojo de la Premonición solo podía predecir las cosas que yo podía ver. Eso quería decir que tendría una buena excusa para no dejar de mirar a Roxy durante todo nuestro tiempo dentro del laberinto.
Poniéndolo de esa forma, no sonaba tan mal. Estaba feliz de ser capaz de mirarla.
“Vamos a intercambiar a Elinalise y Paul. Paul, tú vas al frente. Elinalise, tú vas detrás de él,” dijo Talhand mientras movía la piedra roja representando a Paul hacia el frente y la amarilla representando a Elinalise hacia atrás. Todavía básicamente estaban lado a lado. Esto probablemente solo era un cambio de roles. Antes, Elinalise había sido el tanque mientras Paul había estado como apoyo, pero esta vez sería lo opuesto. Paul sería nuestro tanque principal y Elinalise lo estaría apoyando.
“Geese, tú estarás en el mismo lugar que antes.” Él colocó la piedra café muy adelante del resto del grupo. Finalmente, Talhand puso su propia piedra en medio. “Dudo que lo necesitemos, pero habrá más monstruos en el tercer piso. Yo actuaré como un escudo para aquellos en la retaguardia.”
Explorador: Geese.
Vanguardia: Paul, Elinalise.
Centro: Talhand.
Retaguardia: Rudeus, Roxy.
Esa era nuestra nueva formación. Excluyendo a Geese, nos veíamos como un tablero de mah-jong de cinco piezas.
“¿Alguna opinión al respecto?” preguntó el enano.
Yo inmediatamente levanté mi mano. “¿Debería tomar esto como que mi trabajo básicamente no cambiará?”
“Sí. Puedes hablar con Roxy acerca de los detalles de su trabajo en equipo.”
Al escuchar esto, miré hacia Roxy. Ella regresó mi mirada, viéndose nerviosa mientras tragaba saliva.
“Muy bien. Espero con ansias trabajar a tu lado, Maestra.”
“Sí, yo también. Me esforzaré por no meterme en tu camino.”
Justo lo opuesto. Probablemente yo sería el que se meta en su camino.
Desearía que ella tuviera más confianza.
Es cierto, puede que yo la venza cuando se trata de la reserva de poder mágico y el uso de los hechizos, pero la fuerza de las estadísticas de una persona no eran la suma de sus números. Era solo con experiencia que uno adquiría un verdadero poder, y yo sentía que Roxy estaba delante de mí en ese campo. Ella había pasado todo un mes atrapada y luchando en el Laberinto de la Teletransportación. Y solo días después de ser rescatada, ella se había recuperado lo suficiente para regresar como si nada hubiese ocurrido.
Si yo estuviera en su lugar—si yo fuera a experimentar algo tan horrible—probablemente juraría nunca volver a entrar a ese laberinto. Como decía un proverbio japonés, un hombre sabio se aleja del peligro. Pueden llamarme cobarde si quieren; eso ya lo sabía.
“Muy bien, terminamos con eso. Lo siguiente es el grupo de apoyo.” Después de eso, Geese rápidamente le dio sus órdenes al grupo de apoyo. Él le entregó una lista de suministros a ser comprados a Vierra, y después consultó con Shierra acerca de la condición de Roxy. Él también le aconsejó preparar cualquier suministro médico que creyera necesario en preparación para el rescate de Zenith. Finalmente, él le confió a Lilia la supervisión de esas tareas.
Si Geese era el líder del grupo del laberinto, entonces Lilia era la líder del grupo de apoyo. Y Paul era el líder de nuestro grupo en su conjunto. Él tomaba las decisiones finales y mantenía vigilados a todos.
“Muy bien, chicos, preparémonos para partir en tres días. Eso es todo por hoy.” Ante la orden de Paul, la reunión terminó.
Al día siguiente, pasé mi tiempo deambulando en el primer piso de la posada, quedándome cerca de Roxy mientras ella leía. Quería que ella me consultara si había algo que no entendía. Específicamente a mí—a nadie más.
“Um, ¿Rudy?”
“¿¡Si!? ¿¡Qué sucede, Maestra!?”
“Me distrae que estés caminando de un lado a otro,” dijo ella con una sonrisa forzada.
“Me disculpo.” Bajé mi cabeza y decidí irme.
Entonces es eso. La estoy distrayendo. Eso tiene sentido. Solo estoy estorbando su lectura.
No podía causarle problemas. Esa no era mi intención—yo solo quería ser de ayuda. Pero si era una distracción, entonces no podía evitarse. Tal vez debería ir a otro lado. Sí, quizás debería ir a alguna taberna vacía. En ocasiones era bueno beber solo.
Sí, eso es lo que haré.
“Rudy,” me llamó una voz desde detrás de mí. “Si tienes el suficiente tiempo como para andar de un lado para otro, hay algunas cosas en este libro que no entiendo bien y que me gustaría que tú—”
“¡Bien!” Yo inmediatamente me senté a su lado. Creo que rompí el record de la persona que se ha sentado más rápido. Si yo fuera un perro y tuviera una cola, ahora mismo habría estado balanceándose de un lado a otro. “¿De qué se trata? Por favor, siéntete libre de preguntarme lo que sea.”
Ahh, Roxy de seguro era pequeña, aunque estaba seguro de que eso era en parte debido a que yo había crecido mucho. Si la ponía en mi regazo, fácilmente podría envolver mis brazos a su alrededor. Aunque estaba seguro de que ella se enojaría conmigo si lo intentaba.
Mientras miraba hacia ella, Roxy miró hacia mí desde un costado.
“¿Qué sucede?” pregunté.

Ella rápidamente regresó su mirada hacia el libro. “No, no es nada. Es esta parte de aquí…”
En los años de intertanto, mi estatura había excedido la suya. Tal vez ella se sentía desanimada por eso. Roxy parecía ser muy consciente de lo baja que era.
Tales eran mis pensamientos mientras pasamos el día juntos, leyendo.
Estaba feliz.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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